Georges Bataille / Llamamiento a la acción

 

—¿Qué es lo que permite vivir a la sociedad capitalista?
—El trabajo.
—¿Qué ofrece la sociedad capitalista al que le da su trabajo?
—Unos huesos que roer.
—¿Qué ofrece, en cambio, a los poseedores del capital?
—Todo lo que quieren, a saciedad, diez, cien, mil pavos al día, si tuvieran el estómago lo suficientemente grande…
—¿Y si no consiguen comerse los pavos?
—El trabajador está en paro, se muere de hambre y antes que dárselos a ellos echan los pavos al mar.
—¿Por qué no echar al mar a los capitalistas y no a los pavos?
—Es lo que todo el mundo se pregunta.
—¿Qué hay que hacer para echar a los capitalistas al mar y no a los pavos?
—Derribar el orden establecido.
—Pero, ¿qué hacen los partidos organizados?
—El 31 de enero, en la Cámara, Serraut exclama: «Mantendré el orden establecido en la calle». Los partidos revolucionarios (!) APLAUDEN.
—¿Acaso los partidos han perdido la cabeza?
—Ellos dicen que no, pero el Sr. de la Rocque les asusta.
—¿Quién es, pues, ese Sr. de la Rocque?
—Un capitalista, un coronel y un conde.
—¿Y qué más?
—Un imbécil.
—¿Y cómo es posible que un imbécil les asuste?
—Porque, entre el embrutecimiento general, ¡es el único que actúa!

Contre-Attaque, 1936.