{"id":983,"date":"2019-04-23T13:37:22","date_gmt":"2019-04-23T18:37:22","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=983"},"modified":"2019-04-23T13:52:17","modified_gmt":"2019-04-23T18:52:17","slug":"horda-debord","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=983","title":{"rendered":"Jean-Marie Apostolid\u00e8s \/ La Horda tras la Internacional Situacionista: las teor\u00edas del marsupial y de la vieja dama"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-984\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/04\/guy-debord-alice-becker-ho.jpg\" alt=\"\" width=\"612\" height=\"452\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/04\/guy-debord-alice-becker-ho.jpg 612w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/04\/guy-debord-alice-becker-ho-300x222.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>Lo que sigue a continuaci\u00f3n es una traducci\u00f3n del cap\u00edtulo 18 de la biograf\u00eda (?) escrita por ese infame psicoanalista y tintin\u00f3logo que es Jean-Marie Apostolid\u00e8s, titulada <em>Debord le naufrageur <\/em>(algo as\u00ed como <em>Debord, el provocador de naufragios<\/em>) publicada por Flammarion en 2015. Todav\u00eda, desde luego, se hace esperar su traducci\u00f3n \u00edntegra y, m\u00e1s a\u00fan, su cr\u00edtica en castellano \u2014aunque existen ya algunas, en franc\u00e9s e ingl\u00e9s, como la escrita por el propio Gianfranco Sanguinetti, a quien por cierto se alude mucho en las presentes p\u00e1ginas, titulada <em>Dinero, sexo y poder: a prop\u00f3sito de una falsa biograf\u00eda de Guy Debord<\/em>, o la de Max Vincent, <em>Leer a Debord <\/em>(ambos textos publicados online)\u2014, lo cual implica un peligro por el acceso acr\u00edtico a la cuesti\u00f3n que esta lectura puede suponer, sobre todo al tener que omitir, a la fuerza, los malabarismos previos que nuestro bi\u00f3grafo realiza en los cap\u00edtulos anteriores. De todas maneras, quiz\u00e1s merezca la pena correr el riesgo. La lectura de las p\u00e1ginas que siguen permitir\u00e1, espero, cierto distanciamiento melanc\u00f3lico, muy necesario en estos casos en que cierto fetichismo id\u00f3latra tambi\u00e9n suele entrar en juego, y que espero asimismo poner en evidencia con esta advertencia. No en vano el propio Debord quiso contribuir, desde el principio, a generar en torno a s\u00ed una leyenda que ahora pesa sobre el cerebro de los vivos y de la que es preciso deshacerse, indagando las pistas que conducen a un r\u00e9gimen de subjetivaci\u00f3n preciso como es el vanguardista. Es muy posible que, a pesar de la burda metodolog\u00eda psicoanal\u00edtica empleada, sacar a relucir ciertas cuestiones relacionadas con el dispositivo de la sexualidad, la nuda vida de los situacionistas, con sus afectos, sus pasiones y miserias, sea el \u00fanico m\u00e9rito del autor. Y no es poca cosa.<\/strong><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><strong>Quiz\u00e1s, no obstante, los lectores hispanohablantes, por el momento, hallen provecho en la exposici\u00f3n de la teor\u00eda de los marsupiales y de la vieja dama que se hace en este cap\u00edtulo, un aspecto muy desconocido de las pr\u00e1cticas y las teor\u00edas situacionistas inmediatamente despu\u00e9s de la disoluci\u00f3n de la IS, en el \u00e1mbito de la comunidad terrible (cf. <em>Tiqqun 2<\/em>) que inauguran, y que Apostolid\u00e8s se conforma con denominar \u00abla horda\u00bb. As\u00ed que, quien, a trav\u00e9s de una asunci\u00f3n de distancia adecuada, quisiera abordar el legado vanguardista, ajustar cuentas con el problema de la cabeza que \u00e9sta padec\u00eda, pero tambi\u00e9n encontrar algunos g\u00e9rmenes y aciertos que puedan fecundar y nutrir nuestras aventuras de hoy, no deber\u00eda, sin duda, descuidar estos asuntos.<\/strong><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><strong>S\u00f3lo se incluir\u00e1n, en lo sucesivo, algunas de las notas aclaratorias del autor, las consideradas m\u00e1s relevantes, pero no las referencias a la localizaci\u00f3n exacta o la fecha de las cartas y documentos empleados, m\u00e1s que cuando sea preciso. Baste saber que las cartas de las que se vale Apostolid\u00e8s fueron escritas por G. Debord, G. Sanguinetti y A. Becker-Ho entre los a\u00f1os 1971 y 1975 aproximadamente. Tambi\u00e9n se han incluido un par de breves aclaraciones propias, entre corchetes y se\u00f1aladas como tal.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><strong><em>El abnegado traductor<\/em><\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\"><strong>18.<\/strong><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\"><strong>LA ESTRUCTURA DE LA HORDA<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Una serie de fotograf\u00edas tomadas el d\u00eda siguiente de la conferencia de Venecia nos muestran un Debord ansioso, fatigado y prematuramente envejecido. Sin embargo Sanguinetti, quien ha conservado estas im\u00e1genes en sus archivos, a\u00f1ade este comentario: \u00abGuy consideraba esta serie de fotos hechas en el curso de la noche, a lo largo de una borrachera, como su \u201cretrato oficial\u201d\u00bb.<sup>1<\/sup> Este hombre deshecho y sobre todo angustiado no aparenta ser un vencedor. Acaba de salir de un largo proceso de disoluci\u00f3n y debe reconfigurar la estructura del yo mitol\u00f3gico a partir de una nueva entidad que todav\u00eda en 1972 ignora qu\u00e9 podr\u00e1 ser. En el \u00e1mbito privado, el divorcio entre Mich\u00e8le y \u00e9l se hizo oficial el 5 de enero de 1972, tras dos a\u00f1os de separaci\u00f3n \u00aboficial\u00bb. Debord se casar\u00e1 con Alice Becker-Ho el 2 de agosto de 1972. A la espera de rehacer su imagen p\u00fablica, disfruta de la libertad que le concede la desaparici\u00f3n de la IS y se recrea reencontrando algunos comportamientos de su juventud. Dedica los a\u00f1os que siguen a viajar, sobre todo por Espa\u00f1a e Italia. Tambi\u00e9n transforma la horda en una estructura coherente, consciente de s\u00ed misma, procurando teorizar las reglas de juego de esta entidad que no se esconde m\u00e1s bajo la m\u00e1scara de un movimiento de vanguardia. El rol del jefe de la horda, admirado por los compa\u00f1eros subyugados por el macho dominante, acompa\u00f1a su cambio de estatus.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>El nuevo hermano: Gianfranco Sanguinetti<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">El \u00fanico situacionista que sobrevive al naufragio de la IS es Gianfranco Sanguinetti. Debord se hab\u00eda vinculado a \u00e9l muy r\u00e1pido y no solamente con motivo del dinero que el joven italiano pone a su disposici\u00f3n. Aprecia su disponibilidad, su audacia, su temeridad incluso, as\u00ed como una despreocupaci\u00f3n aristocr\u00e1tica que le recuerda sus a\u00f1os de juventud. Su amistad, que se remonta al primer viaje a Italia, antes de la conferencia de Venecia, se mantendr\u00e1 con sus altibajos hasta 1976 aproximadamente. Sanguinetti es la quinta figura de hermano privilegiado en la existencia de Guy Debord. En la estructura de la horda \u00e9l es el mayor de la joven generaci\u00f3n, lo que el jefe aprecia tanto m\u00e1s cuanto no le disputa sus privilegios. Con Sanguinetti la dimensi\u00f3n extranjera es m\u00e1s marcada que con los cuatro hermanos precedentes. Nacido en Suiza, en Pully, el 16 de julio de 1948, tiene la nacionalidad italiana y reside la mayor parte del tiempo en Italia, un pa\u00eds caro a Debord. Gracias a este joven de diecisiete a\u00f1os Guy reencuentra sus ra\u00edces familiares. En la \u00e9poca en que se conocen Sanguinetti est\u00e1 matriculado en el primer curso de la Universidad de Mil\u00e1n, pero sobre todo se ocupa de sus compromisos pol\u00edticos con la extrema izquierda. Proveniente de una familia rica, la herencia familiar es complicada y requiere frecuentes reuniones.<sup>2<\/sup> Entre el \u00faltimo trimestre de 1969 y enero de 1970 vive bajo la amenaza de un proceso al que hace varias veces alusi\u00f3n en su correspondencia. Por esta raz\u00f3n, no es tan asiduo como \u00e9l quisiera a las reuniones de la IS. Adem\u00e1s tiene una relaci\u00f3n compleja con su madre, Teresa Mattei, una antigua diputada comunista. Debord nunca ocult\u00f3 la ayuda financiera que recibe de Sanguinetti, al que atribuye en 1971 el sobrenombre de Engels, en recuerdo de la generosidad de este \u00faltimo con Marx. Cuando J. V. Martin pide una vez m\u00e1s que se le paguen las deudas derivadas de las publicaciones escandinavas, Debord escribe a Sanguinetti: \u00abLas extravagantes demandas de este J. V. Martin no merecen siquiera una respuesta. Sabes muy bien en qu\u00e9 conviene emplear los exiguos excedentes de tus recursos\u00bb. Y, en el caso de que Engels no haya cogido la alusi\u00f3n, firma \u00abTu K. Marx\u00bb. Cuando los anarquistas italianos acusan a los situacionistas de haber querido extorsionar un millar de liras al editor Feltrinelli, Debord aconseja a su amigo: \u00abEvidentemente puedes responder a cualquier pregunta al respecto que no tenemos ninguna necesidad de un millar de este canalla, ya que nosotros disponemos, mucho m\u00e1s legal y c\u00f3modamente, \u00a1de un millar al menos de Sanguinetti!\u00bb. Cuando el dinero tarda en llegar, Debord se queja: \u00ab<em>Cazzo<\/em>! Querido amigo, no ha llego nada a mi banco (por tanto la broma durar\u00e1 ya pronto dos meses) \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? \u00bfMignoli nos enga\u00f1a? No osar\u00eda creerlo\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Incluso si Debord expresa sus dudas sobre la sinceridad del compromiso situacionista de Sanguinetti \u2014vio durante mucho tiempo en \u00e9l a un joven burgu\u00e9s que jugaba a ser revolucionario\u2014 y m\u00e1s a\u00fan de sus capacidades te\u00f3ricas, \u00e9l depende, por otra parte, de su joven camarada en lo referido a todas las informaciones sobre Italia. Sus numerosos intercambios epistolares est\u00e1n acompa\u00f1ados por recortes de peri\u00f3dicos sobre la situaci\u00f3n italiana gracias a los cuales Sanguinetti impone sobre Debord su perspectiva. Estas informaciones son tomadas casi literalmente por Debord.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero sobre todo, Guy depende de Gianfranco en el \u00e1mbito sexual. Sanguinetti es joven, guapo y tiene trato f\u00e1cil con las mujeres. En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, har\u00e1 disfrutar a Debord de sus conquistas femeninas, como muestra de respeto hacia el jefe de la horda. En la \u00e9poca de la conferencia de Venecia, Sanguinetti tiene una novia, Ettra O., a la que llama Connie, y que Debord apoda la colegiala, muestra del inter\u00e9s que le suscita. M\u00e1s tarde, Sanguinetti sale con Adriana Giustina, a la que Debord apoda Justine, en referencia al personaje de Sade. Gianfranco tiene el deber de compartir esta conquista con Guy: \u00abEspero entonces a Justine: las felicitaciones a este respecto seguir\u00e1n a su debido tiempo\u00bb. Tras su encuentro, Debord env\u00eda a Sanguinetti un balance detallado: \u00abAdriana Giustina lleg\u00f3 a casa el lunes. Seguramente <em>es <\/em>un marsupial \u2014de una variedad muy poco conocida, \u201ctesino-grisona\u201d, pero muy reconocible\u2014 aunque sea probablemente un marsupial <em>sin porvenir<\/em>. La bestezuela es inteligente, divertida, observadora y muy caustica. Y, f\u00edsicamente, muy agradable. Aunque ella nos haya confesado que tiene sus dudas a este respecto, verdaderamente nos ha agradado mucho, se lo hemos dicho y le hemos mostrado lo mejor\u00bb. La evaluaci\u00f3n de las capacidades sexuales de esta nueva Justine, sin embargo, no est\u00e1 desprovista de alguna reserva del Amo: \u00abEsta chiquilla desde luego no es fr\u00eda. No se corre, al menos durante ratos muy largos, aunque algunas veces parece que est\u00e1 cerca de lograrlo. Pero en esto ella sufre, m\u00e1s que un bloqueo neur\u00f3tico propiamente dicho, de una verdadera <em>decisi\u00f3n <\/em>de no reconocer, y confesar, sus posibilidades en este dominio: \u00bfquiz\u00e1s por un orgullo mal entendido?\u00bb Debord a\u00f1ade un comentario para se\u00f1alar que Alice apenas ha logrado mejores resultados que \u00e9l a la hora de deshelar a este marsupial rebelde: \u00abLa prueba se hizo ante mis ojos, ella me parece tan <em>resueltamente <\/em>indiferente a las chicas como a todo lo dem\u00e1s; el verdadero problema est\u00e1 entre ella y ella misma\u00bb. As\u00ed, la responsabilidad de este semi-fracaso no descansa ni sobre la falta de atracci\u00f3n de la situaci\u00f3n \u2014una joven reci\u00e9n llegada a Par\u00eds debe hacer el amor con una pareja de edad madura que ella nunca hab\u00eda visto antes\u2014, ni sobre la incapacidad de la pareja para seducir, ella recae enteramente sobre la chica misma. Debord concluye: \u00abQue ella no disfrute, y puesto que se muestra capaz de hacer gozar a los otros, he aqu\u00ed, desde luego, algo que no nos afecta de ninguna manera. Pero es naturalmente <em>ella <\/em>la que est\u00e1 profundamente afectada por esto, y se esfuerza en no dejarlo olvidar\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta escena se repite en varias ocasiones durante este periodo, con un Sanguinetti convertido en el proveedor de presas frescas para Guy y Alice. Debord se encuentra al acecho de la menor conquista de Gianfranco. As\u00ed, poco despu\u00e9s de la exclusi\u00f3n de Giustina, escribe a su c\u00f3mplice: \u00abEspero que veamos en alg\u00fan tiempo a la farsante. Y que ya no sea tan \u201carcaica\u201d para saborear las muchas bondades que podemos reservarle\u00bb. Pero es principalmente con Celeste que las pr\u00e1cticas de intercambio se convierten en una regla para el tr\u00edo. Puede decirse que el intercambio sexual tiene en la \u00e9poca tanta importancia como el intercambio monetario entre ellos. Los dos est\u00e1n gobernados por las mismas reglas: Gianfranco da a Alice y Guy, y ellos le corresponden haci\u00e9ndole un regalo de tipo simb\u00f3lico, es decir, reconocen su lugar privilegiado en el seno de la horda.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>La teor\u00eda de los marsupiales<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">La teor\u00eda de los marsupiales acompa\u00f1a la disoluci\u00f3n de la IS. Representa el env\u00e9s de la teor\u00eda del espect\u00e1culo, su cara oculta, y por esta raz\u00f3n tiene un lugar importante en la vida de Guy Debord. Con la ocasi\u00f3n de la primera aparici\u00f3n de este sustantivo en 1957 en la <em>Correspondencia <\/em>de Debord, los editores (Patrick Mosconi y Alice Debord) adjuntan esta nota: \u00abConcepto \u2014empleado siempre en masculino\u2014 inventado por Ivan Chtcheglov para designar la \u201cantimujer\u201d, y que pas\u00f3 al argot de algunos situacionistas conocedores: \u201cElla es la fealdad y la belleza. Ella es como todo lo que nosotros amamos hoy\u201d\u00bb.<sup>3<\/sup>\u00a0Debord planeaba hacer un hueco a los marsupiales en el volumen de <em>Memorias <\/em>antes de renunciar a ello.<sup>4<\/sup> Mich\u00e8le Bernstein hace una alusi\u00f3n al respecto en <em>Todos los caballos del rey<\/em>.<sup>5<\/sup> Incluso si el origen de esta teor\u00eda puede ser asociada al periodo de la IL, no se desarrolla plenamente hasta 1971, justo antes de la expulsi\u00f3n de Riesel. Es el fruto de una elaboraci\u00f3n colectiva en la cual Alice Becker-Ho tiene un lugar importante y acompa\u00f1a la transformaci\u00f3n del movimiento situacionista en una horda constituida en torno de una pareja de Amos: Guy y Alice.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A primera vista, la teor\u00eda de los marsupiales enuncia las leyes impl\u00edcitas del intercambio sexual en el seno de la horda. Teor\u00eda de la posesi\u00f3n femenina, implica a dicho t\u00edtulo una relaci\u00f3n especificada claramente con lo femenino, abarcando as\u00ed un campo mucho m\u00e1s vasto que el de la sexualidad, incluso si no se presenta m\u00e1s que bajo la apariencia sexual, lo que hace que sea una teor\u00eda secreta. Se trata de la teor\u00eda del secreto de la sujeci\u00f3n en el seno de la vida privada \u2014la horda\u2014, tanto como la teor\u00eda del espect\u00e1culo es la del secreto de la sujeci\u00f3n en el seno del espacio p\u00fablico. S\u00f3lo que, si Debord parece oponerse p\u00fablicamente al espect\u00e1culo, sin embargo estar\u00eda completamente de acuerdo con la sujeci\u00f3n en la vida privada. La teor\u00eda de los marsupiales corresponde a un momento en el que la juventud le abandona \u2014ya sobrepasa los cuarenta\u2014 y en el que trata de conservarla recuperando las pr\u00e1cticas de sus a\u00f1os de juventud en Par\u00eds.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Entre 1972 y 1984, el personaje secreto con el que se identifica Debord es el Marqu\u00e9s de Sade, o al menos la imagen que se hace el p\u00fablico de \u00e9l a partir del siglo XIX. Ya nos hab\u00edamos topado con esta figura en 1952 en el momento del compromiso de Debord con el letrismo, pero en 1972 tiene los medios de poner en pr\u00e1ctica aquello que era solamente cosa de literatura o imaginaci\u00f3n veinte a\u00f1os antes. La primera menci\u00f3n \u00aboficial\u00bb de la teor\u00eda de los marsupiales aparece en la carta de Alice Becker-Ho a Sanguinetti del 20 de agosto de 1971. Gianfranco acaba de conocer a Celeste y conf\u00eda a sus amigos los detalles de tal encuentro, asociando inmediatamente el personaje de Celeste a Nadja, la hero\u00edna de la novela de Andr\u00e9 Breton. En su respuesta, Alice comenta: \u00abTampoco me ha sorprendido que hayas conocido a otra Nadja \u2014 no existe el azar objetivo. Espero que en tu pr\u00f3xima carta me hables de Lewis Carroll y sus <em>cartas <\/em>a los ni\u00f1os, y que descubras en tu Celeste una Alicia. A prop\u00f3sito, te adjunto su foto, \u00a1y juzga por ti mismo! Guy, yo y otros aficionados llamamos a este tipo de seres marsupiales \u2014 esos animales venidos de la prehistoria\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En la teor\u00eda de los marsupiales la presa sexual es comprendida a trav\u00e9s de la literatura. Casi puede decirse que es prisionera de una multiplicidad de telara\u00f1as literarias. Este mito remite, a la vez, a las experiencias de Andr\u00e9 Breton con L\u00e9ona Delcourt, conocida bajo el nombre de Nadja, y al inter\u00e9s de Lewis Carroll por las ni\u00f1as, que est\u00e1 en el origen de la novela <em>Alicia en el pa\u00eds de las maravillas<\/em>. Tambi\u00e9n se nutre de otro texto de Lewis Carroll, <em>La caza del Snark<\/em>. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de las referencias literarias, la figura del marsupial tiene que ver con la prehistoria de Guy, es decir, con su infancia hoy por hoy totalmente oculta, periodo en el cual se sent\u00eda atra\u00eddo por las ni\u00f1as, en particular por su medio-hermana Mich\u00e8le. Esta \u00faltima ser\u00e1 r\u00e1pidamente asociada a los marsupiales, entre los que destaca como una de sus m\u00e1s hermosas flores. En la medida en que esta teor\u00eda acompa\u00f1a la regresi\u00f3n de un movimiento de vanguardia hacia una estructura social arcaica como la horda primitiva, puede decirse tambi\u00e9n que hace retornar al grupo constituido en torno de Debord al origen de la humanidad o al menos al mito que permite comprenderla. Al mirarla m\u00e1s de cerca, la frase de Alice Becker-Ho (\u00abesos animales venidos de la prehistoria\u00bb) posee un significado complejo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El marsupial es una mujer, o una ni\u00f1a, que Alice designa inmediatamente como una presa que es preciso capturar, es decir, un ser inferior. Ella precisa a Sanguinetti que los marsupiales \u00abnunca han terminado de crecer\u00bb. De ah\u00ed viene entonces la referencia al bolsillo del vientre materno. A pesar de que el t\u00e9rmino est\u00e9 reservado a las ni\u00f1as, \u00absu g\u00e9nero es masculino, y esto no es por azar\u00bb. En otras palabras, el marsupial es un fantasma asociado a la prehistoria de Debord, y quiz\u00e1s, tambi\u00e9n, a la de Alice Becker-Ho, es decir, a su inconsciente. Este fantasma cristaliza en torno a las im\u00e1genes de las ni\u00f1as, o de las jovencitas con rasgos masculinos, de ah\u00ed el g\u00e9nero que les corresponde. Estos seres andr\u00f3ginos tienen como principal caracter\u00edstica no haber acabado de crecer permaneciendo en un estado adolescente. El marsupial escapa al tiempo y su conquista permite al cazador, en consecuencia, escapar \u00e9l mismo tambi\u00e9n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En la misma carta, Alice precisa: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 reconocemos a un marsupial? Hace re\u00edr \u2014 pero en absoluto porque diga o haga cosas graciosas, o m\u00e1s bien, s\u00ed, a causa de ello. Incluso cuando el marsupial habla de cosas serias \u2014y el marsupial siempre habla de cosas serias\u2014, es gracioso, porque en el fondo es conmovedor. Cuando se defiende, cuando se r\u00ede, se dice que un marsupial est\u00e1 \u201catontado\u201d porque \u00e9sta es su primera cualificaci\u00f3n: el marsupial no es tonto, est\u00e1 atontado, \u00e9l es as\u00ed. Igual que no es bueno, pero est\u00e1 \u201cen el bien\u201d y es capaz de gran maldad (desaparece y se junta con malas compa\u00f1\u00edas antes de regresar avergonzado)\u00bb. Se comprende que el marsupial se caracteriza por una simpleza animal, que hace sonre\u00edr m\u00e1s que exasperar. El Amo debe adiestrar al marsupial, sin esperanza de hacerle salir de su condici\u00f3n inferior, pero forz\u00e1ndole a adquirir unas reglas m\u00ednimas de saber vivir.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Otra importante precisi\u00f3n m\u00e1s: el marsupial se opone a \u00abla nana\u00bb, es decir, a la mujer o la ni\u00f1a que asume plenamente su sexualidad, en lugar de permanecer fija en un estado anterior de desarrollo afectivo y sexual. La nana, caracterizada por los celos y la envidia \u2014uno de los temas obsesivos de Alice y de Guy\u2014, es objeto del odio para los Amos porque es aut\u00f3noma y madura: \u00abOtra cosa que distingue al marsupial de ese ser inmundo que es la nana, es que el marsupial ama al marsupial y lo reconoce. Todo lo contrario que la nana, que detesta toda representaci\u00f3n del sexo femenino como rival que es preciso denigrar, incluso eliminar, que no conoce m\u00e1s que la envidia y los celos\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una carta in\u00e9dita de Debord a Sanguinetti aporta un complemento a la teor\u00eda de los marsupiales. Guy desarrolla por su parte la dimensi\u00f3n filos\u00f3fica de lo que llama la marsupiolog\u00eda. Comienza reconociendo el lugar eminente de Alice en esta teor\u00eda, incluso si fue su creador. Si \u00e9l se presenta como el maestro de la teor\u00eda del espect\u00e1culo, cede a Alicia la paternidad de la teor\u00eda de los marsupiales. Es decir que si la estructura del movimiento se solidifica en torno a Debord, la de la horda se establece alrededor de su compa\u00f1era: \u00abMi querido amigo, no pongo por escrito aqu\u00ed m\u00e1s que unas notas a la palabra dada por mi erudito amigo, el profesor Becker. Aunque nadie le dispute el lugar, absolutamente eminente, que ocupa en los trabajos contempor\u00e1neos de marsupiolog\u00eda, yo mismo soy un experto, y afirmo que existe amplia materia de discusi\u00f3n sobre un punto de lo que \u00e9l sostiene acerca de la ecolog\u00eda y la repartici\u00f3n planetaria de la especie. Se trata de su subestimaci\u00f3n de Alemania como centro observable de la implantaci\u00f3n <em>europea <\/em>de los marsupiales\u00bb. En la continuaci\u00f3n de su carta, enviada en el mismo sobre que la de Alice del 20 de agosto de 1971, Debord identifica la aparici\u00f3n de los marsupiales florentinos durante el final del Quatrocento. Por otra parte, descubre su retorno en ese mismo a\u00f1o de 1971 y concluye su misiva con las observaciones siguientes: \u00abEstoy sorprendido de que el Profesor Becker no perciba la estrecha e \u00edntima relaci\u00f3n existente entre la conciencia de s\u00ed del Marsupial como sujeto de la historia y la aparici\u00f3n del movimiento situacionista. De hecho, <em>die Marsupialgericht ist die Marsupialgeschiste<\/em>. Nadie lo negar\u00e1 con seriedad\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Alice desarrolla de nuevo la teor\u00eda de los marsupiales en su carta a Sanguinetti del 19 de septiembre de 1971. Parte de la pulsi\u00f3n esc\u00f3pica de Charles Dodgson (Lewis Carroll), es decir, de su deseo de fotografiar a las ni\u00f1as: \u00abEs verdad que en la foto de Alicia (pero menos que las otras) aparece la mujer joven, casi m\u00e1s que la ni\u00f1a. \u00a1Pero piensa en la ignominia de la \u00e9poca victoriana!\u00bb. Bajo sus rasgos de gamberro juvenil, el marsupial oculta de hecho la verdadera poes\u00eda. M\u00e1s a\u00fan, es la encarnaci\u00f3n de la poes\u00eda, tambi\u00e9n a los ojos de las gentes hostiles y envidiosas \u00abque no dejan de reconocer en el marsupial la vida y la <em>verdadera <\/em>poes\u00eda y que se esfuerzan en ahogarlo con mentiras y bajezas\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Un elemento importante en la mitolog\u00eda de los marsupiales, por cierto, es que los Amos tienen el privilegio de domesticar a estos animales. Ellos les convierten, de este modo, en un tipo de ser que hay que escoger. Evocando a Connie, la novia italiana de Sanguinetti, Alice precisa que le gustar\u00eda \u00abque ella [Connie] se reconociera como marsupial\u00bb. Se trata de un compromiso solemne que permite unirse voluntariamente a la horda. Este reconocimiento mitiga un poco la brutalidad con la cual los Amos se apropian de su presa. \u00c9sta, en otros t\u00e9rminos, debe mostrarse complaciente. Pero una vez que ha dado su palabra, debe entregarse a los Amos, bajo pena de perder el privilegio de haber sido reconocido como marsupial y engrosar las filas de las nanas. El s\u00e1bado 8 de abril de 1972, Dominique, una amiga de Patrick Labaste se hab\u00eda comprometido a compartir las org\u00edas de los Amos, antes de arrepentirse. Como ella le dice a G\u00e9rald Labaste (el pat\u00e1n),<sup>6<\/sup> que est\u00e1 al tanto, \u00abseg\u00fan la Asi\u00e1tica, ella estar\u00eda dispuesta, pero con los dos a la vez ser\u00eda demasiado (\u00bfincluso inmoral?)\u00bb. Guy se muestra disgustado: \u00abUna negaci\u00f3n tan osada de las orientaciones abiertamente manifestadas, una parodia de virtud tan inoportuna, son imperdonables\u00bb. El castigo es inmediato; no solamente Dominique no ser\u00e1 integrada en la horda, sino que el propio Patrick es responsabilizado de este arrepentimiento: \u00abQuerido hermano, tenemos la desgracia de se\u00f1alarte que tu peque\u00f1a nana ha demostrado una mal\u00edsima conducta con nosotros. Y esperamos que la claridad de tu actitud le ense\u00f1e r\u00e1pida y definitivamente toda la amplitud de su error. [\u2026] Tras haberse ofrecido p\u00fablicamente \u2014no estamos bromeando\u2014 a acostarse con nosotros la noche anterior, ella ha cre\u00eddo poder justificar una tard\u00eda evasiva con algunos pretextos burdos muy mal tra\u00eddos\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La menor insumisi\u00f3n al deseo de los Amos basta para excluir al marsupial de la horda. Esta dureza puede parecer excesiva pero, a\u00f1ade Alice, \u00aben realidad, nos permite (a Guy y a m\u00ed) evitar falsos caminos. La menor bajeza es fatal para un marsupial (que de un mismo golpe descubrimos que no era uno), mil tonter\u00edas (tontadas) no le da\u00f1ar\u00e1n. De nuevo, se trata de calidad. Se le pueden perdonar mil incertidumbres, tardanzas y dudas, pero nunca el menor c\u00e1lculo o mentira interesada. Es as\u00ed como los falsos marsupiales o solamente un cuarto de los marsupiales caen sin saber por qu\u00e9, sin haber comprendido c\u00f3mo. [\u2026] Lo m\u00e1s sorprendente es que no les echamos de menos\u00bb.<sup>7<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Siguiendo con el conjunto de documentos que constituyen la teor\u00eda de los marsupiales \u2014no hemos citado m\u00e1s que los principales\u2014, se constata que \u00e9sta consiste en una creaci\u00f3n colectiva en la cual Alice tiene un lugar esencial. Esta teor\u00eda es presentada en t\u00e9rminos claros a todo marsupial potencial, a menudo cuando se produce el primer encuentro con los Amos, facilitando su inscripci\u00f3n en la horda. Aceptando su ser-marsupial, una mujer o una chica tiene inmediatamente la impresi\u00f3n de penetrar en el sanctasanct\u00f3rum y compartir el secreto de los Amos. Puede decirse entonces que \u00e9sta se presenta como la teor\u00eda de la servidumbre (sexual) voluntaria. Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, Debord har\u00e1 p\u00fablica dicha teor\u00eda, situ\u00e1ndola en el marco m\u00e1s general de la dominaci\u00f3n. Seg\u00fan \u00e9l consistir\u00eda en una continuaci\u00f3n de los an\u00e1lisis del amigo de Montaigne: \u00abLa Bo\u00e9tie ha mostrado, en el <em>Discurso sobre la servidumbre voluntaria<\/em>, c\u00f3mo el poder de un tirano debe hallar numerosos apoyos en los c\u00edrculos conc\u00e9ntricos de los individuos que lo encuentran, o creen encontrarlo, beneficioso para ellos. [\u2026] Quien est\u00e1 contento en el secreto apenas lo critica, ni es consciente de que, en todas las confidencias, la parte principal de la realidad siempre le ser\u00e1 ocultada. Por la ben\u00e9vola protecci\u00f3n de los tah\u00fares conoce algunas cartas, pero pueden ser falsas; y el m\u00e9todo dirigente jam\u00e1s explica el juego. Se identifica enseguida con los manipuladores y desprecia la ignorancia que en el fondo comparte. Las migajas de informaci\u00f3n que se les ofrecen a esos parientes de la tiran\u00eda del enga\u00f1o, normalmente est\u00e1n infectadas de mentira, son incontrolables, manipuladas. Sin embargo resultan placenteras para aquellos que acceden a ellas, puesto que les hace sentirse superiores a todos los que no saben nada. S\u00f3lo sirven para conseguir m\u00e1s f\u00e1cilmente la aprobaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n y jam\u00e1s para comprenderla de manera efectiva. Constituyen el privilegio de los espectadores de primera clase: los que cometen la estupidez de creer que pueden comprender algo, no sirvi\u00e9ndose de lo que se les oculta sino \u00a1creyendo en lo que se les revela!\u00bb.<sup>8<\/sup> Al hacer estos c\u00ednicos comentarios, Debord no solamente ha aceptado su posici\u00f3n de jefe de la horda, sino que adem\u00e1s ha realizado su ser tir\u00e1nico, al igual que Ner\u00f3n o Luis II de Baviera, figuras que le obsesionan desde su primera juventud.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Celeste o el marsupial<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Celeste tiene un papel importante en la existencia de Guy Debord a partir del giro de los a\u00f1os 1971 y 1972, en la medida en que es para \u00e9l el arquetipo de marsupial. Descubrimos su fotograf\u00eda en la pel\u00edcula de 1978 <em>In girum imus nocte<\/em>. Sanguinetti acaba de ser expulsado de Francia en raz\u00f3n de unos acuerdos con el gobierno italiano.<sup>9<\/sup> Si el retorno forzado a su pa\u00eds le pone triste \u2014pues debe, le dice a Alice, \u00abrenunciar a\u00fan m\u00e1s que a \u201cParigi bella\u201d, a la deliciosa compa\u00f1\u00eda de Guy y la tuya, a las bellas canciones de Riesel, a los amigos\u00bb\u2014, se consuela al descubrir en Pisa a esta chica extraordinaria que asocia inmediatamente a Nadja. As\u00ed describe en su correspondencia a esta maravilla que se llama Cristina pero que ha escogido el sobrenombre de Celeste: \u00abPiensa que ella es diez a\u00f1os m\u00e1s joven que el vino m\u00e1s joven que yo haya bebido en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica: <em>ella naci\u00f3 en 1956<\/em>. Pero no aparenta <em>m\u00e1s que trece a\u00f1os<\/em>. Acaba de salir tras trece a\u00f1os de reclusi\u00f3n, con las monjas, y de una corte juvenil ante la que su padre la llev\u00f3, acus\u00e1ndola claramente de ser una puta\u00bb. No solamente corresponde al mito de la peque\u00f1a gamberra que encanta a la pareja Debord, sino que adem\u00e1s su forma de hablar es una cosa \u00fanica: \u00abFlorentina al 100 %, habla una mezcolanza que s\u00f3lo tiene parang\u00f3n en Dante <em>y Aretino<\/em>. Nunca, ni siquiera en Boccaccio, hab\u00eda encontrado una tal cantidad (\u00a1y cualidad!) de blasfemias florentinas\u00bb. Gianfranco no tiene ninguna duda de que Alice compartir\u00e1 su entusiasmo ante semejante maravilla: \u00abSeguramente no tendr\u00e1s dificultad para imaginar mi asombro ante la aparici\u00f3n ang\u00e9lica de esta peque\u00f1a, <em>peque\u00f1a <\/em>chiquilla cuyo estilo y labia no dejar\u00edan ciertamente de fascinarte; una chica muy simple, muy \u201cpopular\u201d. Ella quiere que la llamen Celeste, ignoro por qu\u00e9\u00bb. Sanguinetti a\u00f1ade algunos dibujos en la carta: \u00ab\u00bfNo encuentras una sorprendente semejanza entre estos dibujos de la peque\u00f1a Celeste y los de Nadja? Ella toca el \u00f3rgano y el violonchelo (que junto al clavic\u00e9mbalo son los tres instrumentos que m\u00e1s me gustan)\u00bb. A esta carta entusiasta Alice responde con una postal: \u00abNo nos veremos entonces en Par\u00eds, sino en Florencia. Nadja es nadjesca. Un abrazo\u00bb. Por su parte, Debord, que acaba de pasar unos d\u00edas de vacaciones en la isla de R\u00e9 con Alice y con Mich\u00e8le Bernstein, env\u00eda una larga misiva a Sanguinetti en la cual explica ante todo sus temores de estar siendo vigilado por la polic\u00eda. Y a\u00f1ade a prop\u00f3sito de Celeste: \u00abEs estupendo haber encontrado una Nadja de esa edad, y en nuestra \u00e9poca\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sanguinetti saca a colaci\u00f3n enseguida la cuesti\u00f3n de la compatibilidad de su amor por Celeste y su relaci\u00f3n permanente con Connie. Espera que esta \u00faltima sepa poner sordina a sus celos. Alice le responde en otra postal, metida en el mismo sobre que la carta de Debord del 15 de agosto de 1971: \u00abEstoy completamente de acuerdo con lo que dice Guy sobre Celeste y Connie. Pero una es un marsupial, por lo que sus cualidades y sus defectos son de naturaleza diferente, lo cual, supongo, debe notarse en vuestras relaciones: \u00bfse han encontrado cara a cara?\u00bb. As\u00ed, desde el comienzo de esta historia, Celeste es incluida en la categor\u00eda de los marsupiales. Tras este env\u00edo, Alice y Guy redactan sus cartas del 20 de agosto de 1971, con las que se abre el comienzo oficial de la marsupiolog\u00eda. Debord termina su carta del 25 de agosto a Sanguinetti con una alusi\u00f3n a Connie y Celeste: \u00abSaludos afectuosos a ti y a las \u201cragazzine che te la danno\u201d\u00bb, es decir, seg\u00fan la nota redactada por los editores de la <em>Correspondencia<\/em>: \u00abLas \u201cchiquillas que te dan (primero las buenas noches y despu\u00e9s la mano)\u201d, como en la canci\u00f3n <em>Porta romana<\/em>\u00bb. En cuanto a Alice, ella expresa su deseo de conocer cuanto antes a Celeste: \u00abcuando est\u00e9s cansado de teorizar que nada te impida escribirme una carta. Si crees que Celeste tambi\u00e9n podr\u00eda hacerlo, sea, pero te equivocas al pensar que una carta expr\u00e9s sea tan larga como para llegarme. \u00a1Ah!, \u00a1el Correo de mis tiempos \u2014 y las chiquillas, de entonces! Tuya, con cari\u00f1o\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Entre tanto estalla el asunto de Riesel,<sup>10<\/sup> el cual, lejos de poner fin a la teor\u00eda de los marsupiales le da, por el contrario, m\u00e1s amplitud, como si la irrupci\u00f3n de Celeste tuviera el poder de atenuar la herida infligida a Guy y Alice por las cartas de Ren\u00e9 y Jo\u00eblle. Pero la aventura se complica r\u00e1pidamente porque los padres de la joven italiana, que es menor, intervienen amenazando a Sanguinetti de actuaciones judiciales y a la joven de un nuevo encerramiento. Por su lado, Guy y Alice han recibido fotograf\u00edas de Celeste que les han encantado. Alice escribe el 19 de septiembre de 1971 a Gianfranco: \u00abCeleste es hermosa. Debe tener una bella voz. En una de las fotos (hablando por tel\u00e9fono) le encuentro un no s\u00e9 qu\u00e9 de asi\u00e1tica (\u00a1siempre mi lado narcisista!). Est\u00e1 plet\u00f3rica. Yo desconf\u00edo siempre mucho de las \u201cmujeres\u201d que han inspirado a los surrealistas. Nadja era una excepci\u00f3n, sin lugar a dudas \u2014en todo caso Breton\u2014 y todav\u00eda el final del libro es lo suficientemente decepcionante y revelador respecto a lo que los surrealistas buscaban y encontraban en \u201cla belleza\u201d, \u201cla mujer\u201d, \u201cla poes\u00eda\u201d, fuera incluso de sus propios devenires, de ah\u00ed el peligro del estereotipo\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Celeste no se deja aprisionar por los fantasmas de los principales miembros de la horda tan f\u00e1cilmente como \u00e9stos esperaban. Ella se enamora de un chico mucho m\u00e1s cercano al medio social del que proviene,<sup>11<\/sup> de lo cual Sanguinetti informa a sus amigos a trav\u00e9s de Alice que inmediatamente responde: \u00abTu carta y las noticias que nos das de Celeste nos han entristecido mucho. [\u2026] Siempre he cre\u00eddo que lo que Celeste busca es emparejarse, pero no sabiendo todav\u00eda lo que ella es, no sabe ver qu\u00e9 le conviene\u00bb. Tras haber explicado a Sanguinetti qu\u00e9 significa \u201cemparejarse\u201d, a\u00f1ade: \u00abPuede traducirse por \u201cdistinci\u00f3n\u201d. Esto es lo que quieren muchas de estas j\u00f3venes tan independientes, porque ello finalmente supone \u201cser reconocida\u201d. Y de esta manera acaban con las \u201ctontadas\u201d que les hacen sufrir\u00bb. Alice relaciona la traici\u00f3n de Celeste con su pertenencia a la especie marsupial, a\u00f1adiendo: \u00abElla volver\u00e1, claro. \u00bfPero en qu\u00e9 estado? Los marsupiales, en malas condiciones, se desesperan r\u00e1pidamente porque los golpes que querr\u00edan dirigir contra el mundo exterior se los dan a s\u00ed mismos, sobre todo en la etapa en que el mundo exterior da forma a su Yo. Ellos no quieren nunca perderse la riqueza del mundo y por eso prefieren perderse a s\u00ed mismos\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Vali\u00e9ndose de su conocimiento del psiquismo femenino, Alice no olvida que Celeste es presentada oficialmente como enferma por la medicina, pero rechaza el diagn\u00f3stico: \u00abDesafortunadamente existen remedios que distorsionan todo, pero eso tambi\u00e9n es parte de su mundo exterior [de Celeste]. Los marsupiales tienen algo de obtuso, les hace falta verificar lo que ya saben, partiendo del principio de que saben que no saben nada\u00bb. Esta constataci\u00f3n de la ignorancia fundamental del marsupial justifica por adelantado la intervenci\u00f3n de los Amos que son, por esencia, aquellos que saben, dado que ellos poseen la doble teor\u00eda, la del espect\u00e1culo para comprender el mundo social, y la de los marsupiales para comprender el mundo interior. Pueden entonces manipular a voluntad al animal ind\u00f3cil que es el marsupial.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Guy y Alice hacen un viaje rel\u00e1mpago a Florencia entre el 16 y el 22 de octubre de 1971. Este viaje tiene evidentemente otros objetivos m\u00e1s, principalmente indagar la posibilidad de producir una adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de <em>La sociedad del espect\u00e1culo <\/em>en Italia, a partir de los fondos encontrados por el abogado Mignoli, un amigo y consejero de Sanguinetti, pero Celeste tiene tambi\u00e9n su parte de importancia en el mismo. Ella seduce a la pareja Debord desde el primer encuentro. Un segundo es dispuesto, pero la chica no aparece. En cambio, escribe a la pareja una carta llena de promesas que Alice comenta a Sanguinetti en estos t\u00e9rminos: \u00abLa nota de Celeste es para m\u00ed como una larga carta, has de dec\u00edrselo\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A la vuelta de Italia, las escasas l\u00edneas de Celeste nutren sue\u00f1os y fantasmas en torno a la conquista futura de la jovencita. El 28 de octubre de 1971 Debord le escribe una primera carta que redacta a m\u00e1quina, signo del inter\u00e9s que le embarga: \u00abMi querida Celeste, Cuando nosotros llegamos a Pisa t\u00fa ya te hab\u00edas ido. Nos habr\u00eda gustado mucho verte antes de volver a Par\u00eds, pero no importa, porque he guardado de ti un hermoso recuerdo. Gianfranco nos hab\u00eda hablado de ti, provocando en nosotros el deseo de conocerte, pero olvid\u00f3 decirnos que eras un verdadero marsupial. Sabes, sin duda, que yo amo mucho a dichos animales, que desgraciadamente son bastante raros en nuestro pa\u00eds. He dejado para ti una peque\u00f1a caja que llevaba en mi bolsa de aseo, de la que har\u00e1s mejor uso que yo: \u201clas cosas pertenecen a quien las mejora\u201d; el Tiempo tambi\u00e9n, hagamos todo lo que sea preciso para que \u00e9l nos pertenezca. \u00bfNo habr\u00e1s olvidado que debes venir a vernos en diciembre? Si no fuera posible nos veremos m\u00e1s tarde, durante m\u00e1s tiempo. No hay nada como esto para vengarse del tiempo: desearlo m\u00e1s, lo antes posible, todo aquello que \u00e9l querr\u00eda evitar que tuvi\u00e9ramos. Los sue\u00f1os no son irrealizables m\u00e1s que para los imb\u00e9ciles y los d\u00e9biles que olvidan el tiempo. Te quiero y te espero desde ya, Guy\u00bb.<sup>12<\/sup> El mismo d\u00eda, le escribe una segunda carta, esta vez en italiano, una lengua que ama pero que no domina bien: \u00abQuerida Celeste, Para escribirte aunque sea una frase aunque sea en verdadero toscano, te dir\u00eda: cuando en Florencia \u201cSardan\u00e1palo no hab\u00eda mostrado a\u00fan todo lo que pod\u00eda hacer en una habitaci\u00f3n\u201d, la ciudad no estaba tan bella como hoy contigo\u00bb.<sup>13<\/sup>\u00a0En cuanto a Alice, le hace a Celeste un regalo al acabar el a\u00f1o con una carta cuya escritura manuscrita imita la de las \u00abni\u00f1as mod\u00e9licas\u00bb del siglo XIX, que dominaban la caligraf\u00eda de trazos finos y gruesos: \u00abCeleste querida, recibir\u00e1s mi carta en el 72. \u00bfNo comienza bien el a\u00f1o pues? Deseamos siempre algo en tales ocasiones, yo deseo por eso que me ames, que obtengas un pasaporte lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, que desembarques en Par\u00eds sin olvidar tu bella voz ni tu noble nariz, que me encuentres por azar en la estaci\u00f3n o el aeropuerto, que me reconozcas r\u00e1pidamente, antes de que cualquier otro lo haga, y dejarte despu\u00e9s conducir donde yo quisiera, que no te sorprendieras si hablo franc\u00e9s pues es para ocultar mis dudosos y lejanos or\u00edgenes. [\u2026] Cuando vengas el tiempo se dilatar\u00e1 y no nos separaremos m\u00e1s, ni siquiera para dormir y jugaremos a beber, a fumar, a comer y a pasear. T\u00fa cantar\u00e1s y nos veremos amando\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Todo parece anunciar una relaci\u00f3n excepcional en caso de que la jovencita se preste a los sue\u00f1os y las expectativas de la pareja de Amos. En su carta a Gianfranco del 13 de diciembre de 1971, Guy expresa la alegr\u00eda que sentir\u00eda al volver a ver a esta chica: \u00abTodas tus conquistas del presente y del futuro no deben en ning\u00fan caso conducirte a descuidar a Celeste, incluso aunque ella caiga enamorada de un napolitano, o de doce japoneses cada semana. Y si no lo hicieras por ti, \u00a1<em>hazlo por m\u00ed<\/em>! Es preciso mantener semejante maravilla toda nuestra vida\u00bb. Intenciones que el propio Debord ser\u00e1 incapaz de concretizar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las relaciones de Celeste y la horda toman r\u00e1pidamente otro cariz. Por una parte, la jovencita no pudo ir a Par\u00eds,<sup>14<\/sup> por otra parte su familia trata de poner t\u00e9rmino a los bandazos de su conducta. Sanguinetti no encuentra otra soluci\u00f3n para conservar el marsupial que casarse con \u00e9l: \u00ab<em>Creo que me voy a casar pronto<\/em>. Es in\u00fatil deciros que ser\u00e1 con Celeste, desde luego\u00bb. Si a\u00f1adimos a la complejidad de los acontecimientos las propias mentiras de Celeste,<sup>15<\/sup> la situaci\u00f3n aparece confusa. Gianfranco, m\u00e1s enamorado que nunca, trata de salvar a la joven. Escribe a los Debord que en caso de boda ellos ser\u00e1n \u00ablos testigos de honor\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La situaci\u00f3n legal de Celeste, sin embargo, no se resuelve tan f\u00e1cilmente. Tras una breve estancia de la chica en la c\u00e1rcel, Gianfranco se muestra optimista. Celebra la liberaci\u00f3n del marsupial \u00abcon buen ron (aquel de Guy: \u201cLiquid Sunshine\u201d), con whisky Drambuie y dos marsupiales, de los cuales uno, desde luego, era Celeste\u00bb. Una nota de Celeste al final de la carta de Gianfranco (\u00abAlice estoy libre, espero ir pronto junto a ti. Te quiero\u00bb) hace comprender a Alice que el marsupial ya est\u00e1 domesticado. Ella responde v\u00eda Gianfranco: \u00abLa esperamos [a Celeste] con la impaciencia que te imaginas\u00bb. Debord agrega algunos d\u00edas m\u00e1s tarde: \u00abEstamos felices de que Celeste est\u00e9 libre. \u00bfCu\u00e1ndo nos la mandas para ac\u00e1?\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sanguinetti, que ha recibido en su casa a la jovencita tras el comienzo del a\u00f1o 1972, descubre pronto la triste realidad: Celeste se droga, compromete la seguridad de Gianfranco con sus frecuentaciones dudosas y, sobre todo, se hunde en un mundo de mentiras y sue\u00f1os donde nadie puede alcanzarla. \u00c9l se consuela como puede con Giustina (Justine) que es quiz\u00e1s tambi\u00e9n un marsupial en potencia. En la carta que Debord env\u00eda a Sanguinetti el 28 de abril de 1972, Alice a\u00f1ade este comentario glot\u00f3n: \u00abTengo ganas de conocer a Giustina y apreciarla\u00bb.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Alice o la vieja dama<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">La horda tiene como centro de gravedad a la pareja de Guy y Alice, y su jerarqu\u00eda se construye a partir de este punto central, ya que los individuos situados m\u00e1s arriba \u2014los espectadores de primera clase\u2014 ser\u00edan aquellos que tienen acceso a la habitaci\u00f3n del rey. Este lugar es el coraz\u00f3n fantasmal del poder al que los prositus tratan de acercarse, sea en persona o mediante sus parejas, que ofrecen a los Amos como prueba de sumisi\u00f3n. Sanguinetti es el segundo al mando de Debord, su general en jefe, seg\u00fan el t\u00edtulo que \u00e9l mismo se otorga en su carta del 17 de septiembre de 1973, el \u00abGenechef Iguana\u00bb. \u00c9l ejecuta las \u00f3rdenes y jam\u00e1s aparece como un rival potencial para Debord, algo que sabe perfectamente, pues nunca omite las se\u00f1ales de respeto y obediencia que debe a este \u00faltimo. Gianfranco seduce jovencitas para entregarlas a Debord, con el acuerdo de estas \u00faltimas. Debord se las traspasa la mayor parte de las veces a Alice, satisfaci\u00e9ndose, por su parte, con asistir a los encuentros. El intercambio sexual apunta entonces a satisfacer las necesidades de la reina que aparece as\u00ed como la pieza m\u00e1s importante del tablero.<sup>16<\/sup> Si Alice se deja cortejar por Sanguinetti, su intimidad no llega m\u00e1s lejos. Gianfranco le env\u00eda cartas agradables, desarrolla con ella la teor\u00eda de los marsupiales, le cuenta sus sue\u00f1os, incluyendo aquellos que tienen un car\u00e1cter picante, pero eso es todo. En otros t\u00e9rminos, la mujer de C\u00e9sar no solamente ha de permanecer inmaculada, sino todav\u00eda m\u00e1s, intocable. La situaci\u00f3n en la horda se asemeja mucho a la del Antiguo r\u00e9gimen: los familiares del rey pueden hacer discretamente la corte a la reina, pero est\u00e1 prohibido ir m\u00e1s lejos. Se trata de una persona sagrada, reservada al monarca.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Debord es plenamente consciente de la sumisi\u00f3n de los prositus. Por ello se place m\u00e1s si cabe humillando a aquellos que se muestran complacientes con los caprichos del tirano: \u00abRenuncian a toda teor\u00eda al igual que contin\u00faan sin tener nada de dignidad, estas larvas no esperan m\u00e1s que una cosa: encontrarnos, aunque s\u00f3lo sea un momento. Esto quiere decir que ahora alardean del que ya antes, m\u00e1s disimuladamente, era su principal inter\u00e9s: los chismes de pueblo, poder contar lo que ellos han visto y lo que han tocado. Tras las chicas orgullosas de haber echado un polvo un par de veces con nosotros, puede verse a las que lo est\u00e1n por haber estado a diez metros de nuestras camas; o al \u201cgrupo\u201d familiar que puede jactarse de haber sido follado al cincuenta por ciento (\u00bfo habr\u00eda que decir al veinticinco por ciento, ya que con ellos \u00fanicamente la Asi\u00e1tica prodig\u00f3 sus talentos?\u00bb. En la \u00e9poca en que se repliega sobre la estructura de la horda, Debord experimenta, por ello, la necesidad de cerrar el c\u00edrculo, de romper con los prositus, es decir, de crear una barrera infranqueable: \u00abLos actuales admiradores <em>sin t\u00edtulo <\/em>son expulsados con una brutalidad sin parang\u00f3n siquiera en las peores \u00e9pocas de depuraci\u00f3n en la IS\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si el inter\u00e9s por el espect\u00e1culo se aquieta tras la publicaci\u00f3n de <em>La verdadera escisi\u00f3n, <\/em>el marsupial toma el relevo, con su complemento indispensable, \u00abla vieja dama\u00bb. Alice comienza a desarrollar la teor\u00eda de la vieja dama en su carta a Sanguinetti del 19 de septiembre de 1971: Cuando una chica que ha atra\u00eddo a Guy y\/o a Alice en cuanto marsupial ha perdido su encanto no es expulsada al exterior, pero se vuelve una \u00abvieja dama\u00bb: \u00abEstoy muy contenta de que hayas sido seducido por lo que llamamos una \u201cvieja dama\u201d (en el buen sentido de seducido). Hay en efecto una relaci\u00f3n estrecha, aunque parezca contradictoria, entre el marsupial y la vieja dama. Como te dec\u00eda anteriormente, el marsupial no se convierte jam\u00e1s en mujer (es lo que L. Carroll ha dejado entrever con Alicia solamente), pero sin embargo envejece, y es de esa manera que le vemos pasar directamente a vieja dama. Hay que precisar aqu\u00ed asimismo que esto no es una cuesti\u00f3n de edad (aunque este factor est\u00e9 siempre presente): as\u00ed, existen viejas damas de 25 a\u00f1os y marsupiales de 35\u00bb. Alice reivindicar\u00e1 para s\u00ed misma este estatus de vieja dama durante los a\u00f1os siguientes e incluso tras la muerte de Debord.<sup>17<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Alice afina de esta manera su autorretrato: \u00abLa vieja dama, ella, no ha sido antes y a la fuerza un marsupial, pero en todo caso, ha sabido vivir bastante bien. A causa de su origen m\u00e1s diverso, es menos f\u00e1cil describirla. La vieja dama tiene siempre un aire noble, algo que demuestra que no ha sucumbido a los compromisos, una bella voz, desprecio por toda exigencia. La vieja dama debe amar al marsupial y descubrirse una atracci\u00f3n por ellos que quiz\u00e1s ignoraba hasta entonces. En fin, la vieja dama es una chiquilla, si era un marsupial no tiene sino que continuar si\u00e9ndolo, y si ya no lo es, lo deviene\u00bb. Alice prosigue su exploraci\u00f3n tomando apoyo en la psicolog\u00eda profunda,<sup>18<\/sup> que la mayor parte de los situacionistas rechaza. Resulta evidente que ella se implica de manera \u00edntima en este an\u00e1lisis: \u00abAl igual que el marsupial ama a su padre seg\u00fan el esquema estrictamente freudiano, tambi\u00e9n, en mi opini\u00f3n, ama a la vieja dama al ser \u00e9sta idealmente lo que no fue su madre. Algunos marsupiales tienen la suerte de tener como madre una vieja dama: perfecci\u00f3n del incesto\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Retomemos este an\u00e1lisis al interior de nuestro esquema, concentr\u00e1ndonos en el caso de Debord. Guy quiso mucho a una vieja dama, su abuela, que fue \u00ablo que no fue su madre\u00bb. \u00c9sta, Paulette, puede ser definida como el modelo arcaico de marsupial, de la chica escurridiza, fascinante y caprichosa; ella tuvo igualmente \u00abla suerte de tener como madre una vieja dama\u00bb, es decir, Manou. Entre ambas, exist\u00eda una relaci\u00f3n incestuosa inconsciente que excluye la figura del Padre.<sup>19<\/sup> Alice vuelve enseguida a las relaciones entre el marsupial y la vieja dama: \u00ab\u00bfTe he dicho ya que el marsupial siempre se mete en problemas? El marsupial es naturalmente inquieto y profundamente rebelde; se mete en l\u00edos, de \u00e9l se dice que est\u00e1 atontado, m\u00e1s a menudo que nunca, cuando vuelve. La vieja dama domina poco a poco su atontamiento (puede reducirlo, es su calidez de chiquilla lo que aparece entonces) y debe estar en aquel momento m\u00e1s profundamente que nunca \u201cen el bien\u201d (los marsupiales un poco masoquistas son atra\u00eddos por el aire severo de la vieja dama)\u00bb. Aqu\u00ed, Alice hace alusi\u00f3n a las relaciones entre un marsupial y ella misma bajo la figura de vieja dama de \u00abaire severo\u00bb, sobre las cuales volveremos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>El imaginario de la horda<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Iremos m\u00e1s lejos en la comprensi\u00f3n del universo \u00edntimo de Debord volviendo sobre Mich\u00e8le Labaste, su medio hermana. \u00c9sta es definida como un marsupial, al igual que su madre. Por ello, debe someterse al deseo de Guy y de Alice cada vez que ella les visita en Par\u00eds. Una carta de Debord, conservada por Patrick Labaste y dirigida a su hermana, hace entender tal cosa a quien sepa descifrar el c\u00f3digo: \u00abQuerido animalito: \u00a1Gracias por las \u00faltimas noticias! Ya te hab\u00eda escrito la semana pasada que Christian no vendr\u00eda. Puedes viajar entonces por el sur: no te insisto m\u00e1s para que vengas a nuestro bosque, porque nosotros tambi\u00e9n pensamos dejarlo por unos pocos d\u00edas. Te escribir\u00e9 d\u00f3nde encontrarnos en Par\u00eds (por carta, se puede siempre en casa de Bernstein). Esperamos que en tu pr\u00f3xima visita puedas pasar algunos d\u00edas con nosotros. Te quiero. Guy\u00bb. El incesto, para Debord como para Saint-Just, debe permanecer puro. Es igualmente, para ambos autores, el fundamento del lazo social. Y, por ello, debe ser compartido entre los \u00abhermanos\u00bb. En Saint-Just observamos que el cap\u00edtulo 11 del tratado <em>De la nature <\/em>est\u00e1 consagrado al incesto: \u00abNo pretendo tanto justificar el incesto, que es un crimen para quien a \u00e9l se libra por impiedad: he aqu\u00ed el incesto, que es virtud para quien lo practica por inocencia, por lo que no es ya m\u00e1s incesto\u00bb. Para Saint-Just el temor al incesto est\u00e1 asociado a los pueblos corrompidos. Para aquellos que son puros, se convierte en una pr\u00e1ctica inocente y, por lo tanto, altamente recomendable: \u00abObservad las costumbres, leed las leyes de los diferentes pueblos, los m\u00e1s corrompidos tuvieron tambi\u00e9n m\u00e1s horror que ning\u00fan otro por el incesto; mientras que los pueblos inocentes no han tenido siquiera idea alguna al respecto\u00bb. En Debord las motivaciones son diferentes, incluso si existe entre los dos autores un mismo deseo inconsciente de volver al estado de naturaleza y a la unidad originaria.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el momento en que el movimiento situacionista se metamorfosea en horda, Debord desea que el incesto se vuelva una pr\u00e1ctica habitual entre sus allegados, con el fin de reforzar el v\u00ednculo entre los varones. Vaneigem, que no tiene hermana, no puede poner en pr\u00e1ctica las ideas por \u00e9l expuestas en el <em>Tratado de saber vivir para uso de las j\u00f3venes generaciones. <\/em>Pero Sanguinetti tiene el deber de seguir el ejemplo del jefe. El abad Lamarguelle \u2014sobrenombre de Jean-Pierre Voyer\u2014 es enviado como consejero espiritual para convencer al situacionista italiano de pasar al acto. En una carta del 7 de febrero de 1972 Voyer le exige brutalmente: \u00ab\u00a1Espero que por fin te hayas tirado a tu encantadora hermana!\u00bb. Al principio, Sanguinetti permanece sordo a estas sugerencias. Pero luego, bajo la influencia de Debord, cambia poco a poco de opini\u00f3n y acaba por franquear la l\u00ednea. Hace un balance de su primera experiencia sexual con su hermana en una larga carta a Guy: \u00abMi hermana Paola, de la que te he enviado una foto que me tienes que devolver, es m\u00e1s que agradable, tambi\u00e9n f\u00edsicamente, como puedes ver. Te dec\u00eda que ella quer\u00eda continuar am\u00e1ndome solamente de una manera fraternal, cosa que me parec\u00eda ut\u00f3pica en la \u00e9poca del fin de la familia, y particularmente de la nuestra. [\u2026] Pens\u00e9 entonces que mi deber como hermano era ayudar a esta pobre criatura a superar la monta\u00f1a de sus problemas. Era necesario empezar por alg\u00fan lado; y comenc\u00e9 de hecho, por lo m\u00e1s personal, <em>por la cosa misma<\/em>\u00bb. Debord responde exultante: \u00ab\u00a1Cu\u00e1ntas felicitaciones mereces por haber seducido una cosa tan encantadora! Que sea una hermana a\u00f1ade mucho m\u00e1s placer a la aventura, pero es que lo que veo de su f\u00edsico y lo que me dices de su sensibilidad, permiten afirmar que, incluso sin ese afortunado detalle, conocerla ser\u00eda una suerte\u00bb. Debord no esconde adem\u00e1s su inter\u00e9s material por Paola, que es m\u00e1s rica incluso que Gianfranco mismo. Es el periodo en que encara seriamente una carrera como cineasta. Ciertamente, L\u00e9bovici le hab\u00eda echado una mano para financiar su primer largometraje, pero ten\u00eda en la cabeza otros dos proyectos inmediatos y dos precauciones valen m\u00e1s que una. Debord sugiere al hermano de Paola que la convenza para invertir su dinero en su carrera cinematogr\u00e1fica: \u00abSi ella aprende, al mismo tiempo que el amor, sobre el cine y sobre el arte de las mejores inversiones, podremos esperar, sin cuidado, el fin pr\u00f3ximo del mundo de la mercanc\u00eda. E incluso acelerarlo con todos los modestos medios a nuestro alcance\u00bb. La carta termina con una invitaci\u00f3n a Champot, propiedad de Eug\u00e8ne Becker, el hermano de Alice, que la pareja Debord acaba de ocupar. A\u00f1ade: \u00abEstar\u00e9 feliz si pudieras traer a Paola (seg\u00fan la foto, parece que a ella le gusta la naturaleza) o \u2014naturalmente\u2014, si tuvieras tiempo para entonces, para encontrar y convencer, de parte nuestra, a Celeste. En todo caso tengo confianza en tu buen gusto\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sanguinetti se las arregla para que cada estancia en Italia se acompa\u00f1e de un encuentro con uno u otro pretendido marsupial durante ese periodo. En su carta del 24 de octubre de 1974, anuncia a Debord: \u00abPreferir\u00eda que est\u00e9s en Venecia la ma\u00f1ana <em>del primero de noviembre<\/em>; yo estar\u00e9 all\u00ed la noche del 31 con Paola y, esperemos, con Celeste\u00bb. Esta \u00faltima est\u00e1 destinada ahora a la pareja Debord. La continuaci\u00f3n de la carta nos informa de que, en efecto, ella podr\u00eda \u00abocupar un lugar ya en vuestra cama\u00bb, a la espera de la llegada de Guy y Alice al d\u00eda siguiente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En cuanto a Paola, Guy le env\u00eda una larga explicaci\u00f3n el 6 de febrero de 1975 con la finalidad de darle \u00e1nimos para proseguir su relaci\u00f3n incestuosa con Gianfranco y para que comparta sus favores con la pareja Debord. La estrategia consiste, para empezar, en mostrar al marsupial que ignora su propio deseo e incluso sus intereses: \u00abHas de saber t\u00fa misma lo que quieres y hacer todo lo que puedas [\u2026]. Tendr\u00edas perfectamente toda la raz\u00f3n de no pensar m\u00e1s que en tus propios gustos y en tus propios intereses si solamente t\u00fa conocieras verdaderamente todos tus gustos, y si supieras efectivamente defender tus intereses. Pero visiblemente \u00e9ste no es todav\u00eda el caso\u00bb. Como buen ret\u00f3rico, Guy sabe apartar los obst\u00e1culos que impiden a Paola obtener placer en la relaci\u00f3n incestuosa. Por otra parte, refuta el rol que ella le atribuye con respecto a Gianfranco, a saber, el de ser su psicoanalista. Los problemas del hermano no son los mismos que los de la hermana, afirma para impedir toda indagaci\u00f3n con mayor profundidad sobre el papel que \u00e9l juega respecto a los Sanguinetti. Pero le falta poco para llegar al sofisma cuando dice: \u00abSi tuviera la mala suerte de ser psicoanalista, pero la consolaci\u00f3n de ser <em>tu <\/em>psicoanalista, te demostrar\u00eda muy r\u00e1pidamente que tu vida puede cambiar, y ello mediante este principio: \u00a1menos psicolog\u00eda y m\u00e1s orgasmos!\u00bb. Y prosigue: \u00abPrefiero, antes que a una infinidad de chicas tales que tengan, con respecto a ciertos detalles precisos, lo que popularmente en Francia se llama un rico temperamento; por ejemplo una que, no contenta con entregarse solamente al incesto \u2014algo que muchos de nuestros contempor\u00e1neos, todav\u00eda insuficientemente liberados, consideran ya como bastante bueno\u2014, pueda encontrar un goce m\u00e1s sutil libr\u00e1ndose a estos juegos er\u00f3ticos con la participaci\u00f3n de otra pareja. En fin, nos has gustado mucho a Alice y a m\u00ed, por lo que puede hablarse de un primer encuentro. Si tienes la ocasi\u00f3n de venir a vernos algunos d\u00edas a Par\u00eds en los pr\u00f3ximos meses podr\u00e1s constatar qu\u00e9 buena opini\u00f3n tenemos de tus capacidades\u00bb. Y, para mostrar que su lucidez pol\u00edtica se complementa con una gran perspicacia psicol\u00f3gica, Guy le detalla lo que ha percibido de la libido de la joven y los progresos que debe llevar a cabo en el \u00e1mbito er\u00f3tico: \u00abMe parece descubrir en ti una destacada tendencia al exhibicionismo y, quiz\u00e1s en menor medida, al safismo; as\u00ed como sin duda algunas posibilidades sadomasoquistas que a\u00fan duermen, pero a las que no falta demasiado para despertar con la luz del d\u00eda\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ahora poseemos suficiente informaci\u00f3n para comprender el imaginario de la horda, tal y como Debord lo construye tras la disoluci\u00f3n de la IS. Se trata de un grupo de hombres y mujeres con los cuales satisface su necesidad de apropiaci\u00f3n, ya sea de mujeres, de dinero o de im\u00e1genes, como veremos cuando nos detengamos en su segunda carrera cinematogr\u00e1fica. Nadie, salvo los Amos, conoce el conjunto de estas pr\u00e1cticas, envueltas a la vez en un velo de misterio y de poes\u00eda. Los espectadores de primera clase mismos ignoran la l\u00f3gica de la dominaci\u00f3n que est\u00e1 a la ra\u00edz de estas pr\u00e1cticas, en las cuales no ven m\u00e1s que una manifestaci\u00f3n de libertinaje sin consecuencias. En su origen, hay en Debord una voluntad revolucionaria de destruir todas las separaciones: entre lo l\u00edcito y lo il\u00edcito, lo real y lo imaginario, lo masculino y lo femenino, la escisi\u00f3n a nivel sexual, entre los compa\u00f1eros autorizados y aquellos que no lo est\u00e1n (por el tab\u00fa del incesto). Esto no significa que la horda funcione sin ninguna regla, m\u00e1s bien al contrario. Existen numerosas reglas impl\u00edcitas, como la que proh\u00edbe a los chicos la relaci\u00f3n sexual con la reina negra (Alice), o bien la obligaci\u00f3n de ofrecer como gesto de sumisi\u00f3n a sus compa\u00f1eras a la pareja de Amos. As\u00ed, los j\u00f3venes varones demuestran su deferencia respecto a la figura del jefe de la horda y Debord puede acallar las inquietudes que carga desde la infancia sobre su virilidad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Debord rechaza las reglas sociales de sus contempor\u00e1neos de una manera global, prefiriendo aquellas que \u00e9l impone en su entorno, fundadas en su imaginario. Y \u00e9ste encuentra su arraigo y su estructura en la m\u00e1s tierna infancia, o sea en una estructura de lo femenino que deriva de la relaci\u00f3n entre dos generaciones de mujeres. En lo alto, la figura de Manou, la abuela (la \u00abvieja dama\u00bb). Recordemos que aqu\u00ed la edad es un elemento secundario con respecto al estatus, que es sobre todo de autoridad. En tanto que Mich\u00e8le Bernstein se encargaba directamente de los asuntos de Guy, pues ella era, en t\u00e9rminos de Walter Lewino, \u00absu musa, un poco su maestra de delirio y su nodriza\u00bb, ella ocupaba el lugar de la vieja dama. Durante diez a\u00f1os, Alice tuvo el t\u00edtulo del marsupial. Pero el tablero se modifica durante el curso del a\u00f1o 1972, en parte por el divorcio entre Mich\u00e8le y Guy. Desde entonces, Alice toma el lugar de la vieja dama, el cual ya ocupaba desde hace algunos a\u00f1os, poniendo a su cargo la cotidianidad de Guy. Ella lo insin\u00faa en una carta a Sanguinetti: \u00abMi preeminencia apunta ya a la vieja dama. Guy dice: \u00a1desde siempre!\u00bb. Toda su vida Manou supo sacar provecho de este rol permiti\u00e9ndole ayudar a las personas de su entorno que lograron merecer su protecci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, se benefici\u00f3 de la admiraci\u00f3n que los hombres sent\u00edan por Paulette al intervenir en cada uno de los matrimonios de su hija. Alice, por su cuenta, sabr\u00e1 sacar beneficios, y no solamente sexuales, de los marsupiales introducidos en su casa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Convertida en vieja dama, abandona el lugar del marsupial, cuyo prototipo es Paulette. Se trata de un ser m\u00e1s o menos fabuloso como el snark, que no se atrapa tan f\u00e1cilmente y que puede revelarse como un boojum.<sup>20<\/sup> Pero el marsupial interpretado por Alice estaba marcado por la androginia, o incluso por la masculinidad, lo que no era ciertamente el caso de Paulette. Alice reinterpreta el rol de marsupial a su manera, creando un h\u00edbrido entre el Guy joven y Paulette. A Debord le gustar\u00eda que Celeste tome el ligar del marsupial pero la inestabilidad de esta \u00faltima lo impide. El rol ser\u00e1 asumido en consecuencia por m\u00faltiples chicas j\u00f3venes, a la vez o sucesivamente. A trav\u00e9s de la <em>Correspondencia <\/em>de Debord vemos desfilar las figuras de Marie-Christine, J\u00f6elle Labeau, \u00c8ve Loiseau, Isabelle C., Jo la australiana, Claudie David, Adriana Giustina, Mimma F., Leonor Gouveia, \u00c8lisabeth Gruet, por no nombrar m\u00e1s que a unas cuantas. Alice tendr\u00e1 con los marsupiales una relaci\u00f3n similar a la existente entre Manou y Paulette, excepto que el v\u00ednculo incestuoso entre ellas deviene consciente en su caso y se traduce la mayor parte de las veces en relaci\u00f3n sexual de dominaci\u00f3n. Lo que nunca cambia es la posici\u00f3n de Guy, que es a la vez la del ni\u00f1ito protegido por las mujeres y la del tirano que impone su ley, asegur\u00e1ndose de que ninguna figura masculina venga a impugnar su preeminencia. Los \u00fanicos chicos admitidos en la horda, Sanguinetti en particular, no gozan del favor del Amo sino en la medida en que pongan a su servicio su tiempo, su dinero, su fuerza f\u00edsica y sus competencias. A falta de lo cual son considerados enemigos. Al hacer esto son incapaces de considerarlo como un Padre y de simbolizar la relaci\u00f3n que tienen con \u00e9l. Para ellos Debord permanece, incluso hasta hoy, como la figura del absoluto, ante la cual todos deben postrarse. No es exagerado decir que ning\u00fan miembro de la Internacional Situacionista, ni siquiera alguno cercano a Debord, ha tratado de comprender la relaci\u00f3n que le un\u00eda al jefe, m\u00e1s all\u00e1 de la sumisi\u00f3n total a sus exigencias.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">\u2026<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>1<\/sup> Nos habr\u00eda gustado publicar algunas de estas fotograf\u00edas, pero Gianfranco Sanguinetti nos ha negado el permiso. [Pueden encontrarse f\u00e1cilmente en la red. Nota del abnegado traductor].<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>2<\/sup> Su padre muri\u00f3 dejando varios herederos, provenientes de diferentes matrimonios. La holgura financiera de Sanguinetti se debe en parte al hecho de que es uno de los propietarios de la sociedad alimentaria Arrigoni, de la que recibe dividendos.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>3<\/sup> Se aprecia aqu\u00ed una cita del <em>Po\u00e8te assassin\u00e9 <\/em>de Apollinaire.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>4<\/sup> Los archivos de la BNF [Biblioteca Nacional Francesa] contienen jirones de frases recortadas que no fueron jam\u00e1s utilizadas por Debord. Hay algunas clasificadas bajo la r\u00fabrica \u00abmarsupiales\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>5<\/sup> Genevi\u00e8ve, la hero\u00edna femenina de la novela, escribe acerca de Carole, que es un ejemplar de marsupial: \u00abMe digo que ella no era boba, y me felicito de haber encontrado un animalillo tan encantador\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>6<\/sup> [<em>Le butor<\/em>, el pat\u00e1n, era el mote despectivo que recibi\u00f3 durante su infancia el menor medio hermano de Debord, que vino a ocupar el papel de <em>petit roi <\/em>en la familia Labaste, gan\u00e1ndose la inquina del resto de hermanos. Nota del abnegado traductor].<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>7<\/sup> Carta de Alice Becker-Ho a Sanguinetti del 16 de junio de 1972. La reciente p\u00e9rdida del favor de un marsupial, Isabelle C., que continuaba vi\u00e9ndose en Par\u00eds con Pierre Br\u00e9e y Claudie Davied, recientemente expulsados del entorno de Debord, constituyen el contexto y el tablero de lo que dice Alice.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>8<\/sup> Desde esta \u00f3ptica, los marsupiales pertenecen a los espectadores de primera clase.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>9<\/sup> Italia se muestra m\u00e1s represiva que Francia con respecto a los medios izquierdistas, incluso si la violencia (que se cobraba seis nuevos fallecidos en 1971) se debe en esta \u00e9poca sobre todo a la extrema derecha. Ver el libro de Isabelle Sommier, <em>La violence politique et son deuil. L\u2019apr\u00e8s-68 en France et en Italie<\/em>, op. cit. p. 98-99.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>10<\/sup> [Apostolid\u00e8s se refiere a la expulsi\u00f3n y el posterior intercambio de insultos y amenazas entre el mencionado Riesel y su pareja, con el entorno de Debord y los exiguos restos de la IS, al que se ha referido en el cap\u00edtulo anterior. Nota del abnegado traductor].<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>11<\/sup> En su carta del 21 de enero de 1972, Sanguinetti precisa: \u00abSu amor napolitano es un lumpen <em>muy simp\u00e1tico <\/em>que vale seguramente m\u00e1s que 12 japoneses; pero su relaci\u00f3n con \u00e9l es a menudo insoportable para ellos y para quienes les observan: cada cual est\u00e1 mejor por separado que junto al otro: he aqu\u00ed <em>un siniestro signo\u00bb<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>12<\/sup> Carta in\u00e9dita de Debord a Celeste del 28 de octubre de 1971, fondos Sanguinetti, vol. 4. Guy a\u00f1ade una posdata a mano: \u00abTe escribo esta carta a m\u00e1quina porque mi escritura es ilegible para quien no est\u00e1 acostumbrado a ella. Espero que me respondas pronto: puedes contarme lo que sea\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>13<\/sup> La referencia a Sardan\u00e1palo es la traducci\u00f3n francesa de un verso del <em>Para\u00edso <\/em>de Dante.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>14<\/sup> Una carta de Alice a Gianfranco, en la que se indica s\u00f3lo \u00ablunes por la noche\u00bb, contiene el pasaje siguiente: \u00abNo quiero a\u00f1orar a Celeste, porque no es un personaje del pasado. Nos encontraremos de nuevo si ella quiere, y as\u00ed conocer la continuaci\u00f3n de nuestros amores\u00bb. Fondos Sanguinetti, vol. 4.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>15<\/sup> Celeste hab\u00eda contado anteriormente a Gianfranco que \u00abella ha sido <em>violada <\/em>en una calle por la noche: mand\u00f3 al cabr\u00f3n de mierda al hospital <em>durante m\u00e1s de 40 d\u00edas, <\/em>con una cuchillada\u00bb. (Carta de Sanguinetti a los Debord del 9 de diciembre de 1971). La jovencita admitir\u00e1 m\u00e1s tarde que se trataba de una f\u00e1bula.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>16<\/sup> En su poema <em>Era la infancia<\/em>, Alice Becker-Ho compara a Debord y a ella misma con el rey y la reina negros de una partida de ajedrez, en Alice Becker-Ho, <em>D\u2019Azur au triangle vid\u00e9 de sable<\/em>, op. cit. p. 17-18.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>17<\/sup> Ver su poema <em>La vieja dama infame<\/em>, en <em>D\u2019Azur au triangle vid\u00e9 de sable<\/em>, op. cit. p. 35.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>18<\/sup> [Psicoan\u00e1lisis cl\u00e1sico: Freud, Jung, Adler\u2026 Nota del abnegado traductor].<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>19<\/sup> El esquema de Alice Becker-Ho debi\u00f3 de parecer suficientemente adecuado a Gianfranco Sanguinetti, quien, en su carta del 1 de octubre de 1971, responde con un largo desarrollo te\u00f3rico del cual aqu\u00ed tenemos un breve pasaje que concierne a la misma Alice: \u00abEn mi vida, jam\u00e1s, me he encontrado a un marsupial que tenga tal conciencia de s\u00ed mismo, de lo que es, de lo que un d\u00eda puede devenir; esto es un poco lo que Hegel llamaba, mejor todav\u00eda, autoconciencia, reconocimiento\u00bb. Fondos Sanguinetti, vol. 4.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>20<\/sup> [Una peligrosa variedad de snark, la criatura fabulosa imaginada por Lewis Carroll en su famoso poema <em>La caza del Snark<\/em>. Enfrentarse con \u00e9l supon\u00eda desaparecer para siempre. Nota del abnegado traductor].<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que sigue a continuaci\u00f3n es una traducci\u00f3n del cap\u00edtulo 18 de la biograf\u00eda (?) escrita por ese infame psicoanalista y tintin\u00f3logo que es Jean-Marie Apostolid\u00e8s, titulada Debord le naufrageur (algo as\u00ed como Debord, el provocador de naufragios) publicada por Flammarion en 2015. Todav\u00eda, desde luego, se hace esperar su traducci\u00f3n \u00edntegra y, m\u00e1s a\u00fan, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[15],"class_list":["post-983","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-guy-debord"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/983","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=983"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/983\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":988,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/983\/revisions\/988"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=983"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=983"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=983"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}