{"id":830,"date":"2018-10-11T15:36:09","date_gmt":"2018-10-11T20:36:09","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=830"},"modified":"2018-10-31T12:15:39","modified_gmt":"2018-10-31T18:15:39","slug":"fuego-cenizas-movimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=830","title":{"rendered":"Alimentar el fuego y no adornar sus cenizas. Sobre los l\u00edmites del movimiento estudiantil en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-833\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/10\/fuego-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/10\/fuego-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/10\/fuego-300x225.jpg 300w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/10\/fuego-768x576.jpg 768w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/10\/fuego.jpg 1100w\" sizes=\"auto, (max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>Lectores de Artiller\u00eda Inmanente nos compartieron algunas de sus reflexiones sobre las recientes agitaciones estudiantiles en M\u00e9xico en torno a la cuesti\u00f3n de los porros, lo cual les sirvi\u00f3 de pretexto para analizar, en estas fechas de homenajes y de \u00abtransiciones democr\u00e1ticas\u00bb, los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os de movimientos estudiantiles en M\u00e9xico. Nos comentan tambi\u00e9n que se trat\u00f3 de una colaboraci\u00f3n con la publicaci\u00f3n italiana de <a href=\"https:\/\/quieora.ink\/?p=2575\"><em>Qui e ora<\/em><\/a>, donde se public\u00f3 una traducci\u00f3n.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>1. La anomia interna a la UNAM<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Son las 3:00 de la tarde del 3 de septiembre de 2018 en una de las metr\u00f3polis m\u00e1s grandes del mundo: la Ciudad de M\u00e9xico. Una manifestaci\u00f3n estudiantil comienza a organizarse frente al mayor s\u00edmbolo de la jerarqu\u00eda de la UNAM \u2014la universidad p\u00fablica m\u00e1s grande de M\u00e9xico,\u00a0compuesta tambi\u00e9n de un\u00a0sistema de educaci\u00f3n media\u00a0superior\u2014: la torre de Rector\u00eda de Ciudad Universitaria. Estudiantes de CCH Oriente, Vallejo y Naucalpan, de las Preparatoria 5, 6 y 9, y de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras,\u00a0se\u00a0reunieron ah\u00ed\u00a0para apoyar las demandas del CCH Azcapotzalco.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde meses atr\u00e1s, estudiantes de ese plantel hab\u00edan denunciado diferentes irregularidades administrativas que los aquejan: \u00abNo hay maestros, no hay salones, pero s\u00ed hay corrupci\u00f3n\u00bb fue una de las consignas escuchadas ese d\u00eda. El 25 de agosto, adem\u00e1s, hab\u00eda estallado un paro en contra de la eliminaci\u00f3n arbitraria de los murales hechos por estudiantes en las paredes de la escuela en recuerdo a la matanza de Tlatelolco y de la lucha de liberaci\u00f3n de los zapatistas. A sus demandas tambi\u00e9n se sumaron estudiantes del CCH Oriente, que exig\u00edan justicia por el feminicidio de su compa\u00f1era Miranda Mendoza Flores, de 18 a\u00f1os, desaparecida el 20 de agosto y cuyo cuerpo fue encontrado al d\u00eda siguiente en una carretera del Estado de M\u00e9xico, el estado que encabeza la lista de feminicidios de un pa\u00eds feminicida. Ya un d\u00eda despu\u00e9s de iniciado el paro, los estudiantes recibieron un ataque de porros,<sup>1<\/sup> donde \u00e9stos arrojaron desde el exterior de la escuela sus caracter\u00edsticos <em>petardos<\/em>, explosivos de fabricaci\u00f3n casera.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El 3 de septiembre, entonces, cuando representantes de sus asambleas le\u00edan un pliego petitorio con sus principales demandas, los estudiantes fueron brutalmente atacados por un grupo de m\u00e1s de treinta porros. Entre otras armas, su ataque emple\u00f3 los ya mencionados petardos, as\u00ed como piedras, cocteles Molotov, palos y cuchillos, resultando varios estudiantes heridos entre los cuales se puso en riesgo la vida de Emilio Aguilar S\u00e1nchez, estudiante de la Preparatoria 6 que fue herido en la arteria hipog\u00e1strica, o la de Joel Meza Garc\u00eda, estudiante de Estudios Latinoamericanos en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, a quien perforaron en el ri\u00f1\u00f3n derecho y le provocaron fracturas en la nariz y un traumatismo craneoencef\u00e1lico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El despliegue de fuerza, sospechosamente desmedida, gener\u00f3 el efecto que suele tener el poder cuando se muestra en su mera eficacia: un terror difuso que captur\u00f3 e hizo palanca sobre los comportamientos de los individuos aterrados, quienes inmediatamente demandaron protecci\u00f3n al aparato mismo que puso en marcha el terror. Y, a pesar de que los estudios hist\u00f3ricos del porrismo desembocaron una vez m\u00e1s en su desvergonzada instrumentalizaci\u00f3n por parte de partidos pol\u00edticos o autoridades universitarias, la UNAM como \u00abinstituci\u00f3n honorable\u00bb volvi\u00f3 a salir ilesa e invicta.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No es necesaria una mente conspiracionista para entender la verdadera conspiraci\u00f3n que porros, Auxilio UNAM y autoridades \u00abde arriba\u00bb \u2014como design\u00f3 un trabajador de Auxilio UNAM a las personas que le ordenaron no intervenir durante el ataque porril\u2014 concertaron ese d\u00eda: lo que tuvo lugar el 3 de septiembre fue simple y llanamente una coordinaci\u00f3n entre las fuerzas institucionales y legales de la UNAM con aquellas otras que podr\u00edamos llamar extraoficiales y de car\u00e1cter m\u00e1s bien an\u00f3mico \u2014 los porros.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las irregularidades en este ataque \u2014inexplicables para quienes respetan a la instituci\u00f3n sobre cualquier otra cosa\u2014 fueron desde el acceso del autob\u00fas que transport\u00f3 al grupo de porros a un estacionamiento de uso restringido del Estadio Universitario hasta la presencia de Jes\u00fas Te\u00f3filo Licona, alias \u00abEl Cobra\u00bb, ahora excoordinador operativo de Vigilancia UNAM, quien fue grabado mientras coordinaba el ataque y daba palmaditas en las espaldas a los porros para imprimirles entusiasmo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La suma de tantas irregularidades en el transcurso de pocas horas nos muestra, en realidad, un reverso que se trata a toda costa de ocultar: el funcionamiento perfectamente coordinado entre los mecanismos institucionales de la UNAM con sus grupos armados irregulares. Se trata de algo que cualquier estudiante de CCH, vivi\u00e9ndolo cotidianamente, puede confirmar, al contrario de la complacencia aspiracionista de \u00ablos universitarios\u00bb, quienes en asambleas no han podido hasta ahora sino continuar formulando el mismo discurso securitario que el ataque se propon\u00eda producir. En efecto, entre las propuestas discutidas m\u00e1s irrisorias se encuentran permitir de una buena vez el acceso de la polic\u00eda oficial<sup>2<\/sup> a la universidad (cuya presencia es problem\u00e1tica desde que se formaliz\u00f3 la \u00abautonom\u00eda\u00bb de las decisiones administrativas internas de la UNAM, luego de un decreto presidencial en 1929) o conformar un nuevo cuerpo de Auxilio UNAM (la \u00fanica forma de vigilancia que est\u00e1 oficialmente presente en las instalaciones universitarias, cuya posesi\u00f3n de armas no est\u00e1 autorizada) que habr\u00eda de integrarse por los propios estudiantes y profesores, a fin de que sus pr\u00e1cticas se \u00abdemocraticen\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Al contrario de lo que aseveran muchos de los que reivindican la identidad vac\u00eda de \u00abuniversitarios\u00bb, los porros no estuvieron ah\u00ed para \u00absembrar el desorden\u00bb, sino para gestionarlo. Buscaban someter a los manifestantes del CCH Azcapotzalco, quienes estaban ah\u00ed para poner en cuesti\u00f3n el estatus de miseria institucionalizada bajo el que se encuentran sumergidos por las autoridades universitarias. En este sentido es preciso tomar al pie de la letra aquella definici\u00f3n que un porro dio de su funci\u00f3n al interior de la UNAM: antes que un grupo de choque, son una \u00abresistencia estudiantil\u00bb.<sup>3<\/sup> El porrismo como resistencia estudiantil, por y para la UNAM, es aquello que en cada ocasi\u00f3n permite que ocurra una reconfiguraci\u00f3n de la gobernanza universitaria, sobre todo en tiempos de crisis. Es todo aquello que impide que los estudiantes dejen de ser simplemente sujetos matriculados en una instituci\u00f3n, y que conspiren m\u00e1s all\u00e1 de una identidad esterilizada que los reagrupa en torno al partido de la Universidad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El porrismo es, por tanto, \u00fanicamente un caso ejemplar que revela una de las facetas de las que ninguna instituci\u00f3n \u2014en cuanto sistemas de normas cuyo objetivo es gobernar las conductas de una poblaci\u00f3n\u2014 puede prescindir para aplicarse sin asperezas sobre lo real: un brazo armado irregular que haga valer en una parcela del mundo su plano de gobernabilidad. Se\u00f1alar que el terror es ya una forma de gobierno normalizada en M\u00e9xico es medir s\u00f3lo psicol\u00f3gicamente los efectos que diversas partes de la poblaci\u00f3n han experimentado y experimentan en carne viva frente a narcotraficantes, paramilitares y todos aquellos \u00abgrupos de choque\u00bb a los que el Estado mexicano delega el trabajo sucio que sus fuerzas oficiales no podr\u00edan hacer (siempre) sin que su legitimidad se desmorone.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De ah\u00ed pues que la estrategia, tanto en la UNAM como fuera de ella, sea repartir en esferas espacial, temporal y discursivamente separadas estas facetas de su funcionamiento (\u00abEl porrismo es la antiuniversidad\u00bb, seg\u00fan enunci\u00f3 recientemente un ex-rector), que se cristaliza en las subjetividades con divisiones nebulosas entre estudiantes y no-estudiantes, ciudadanos y no-ciudadanos, legal e ilegal. Cuando militares o polic\u00edas cometen masacres sobre civiles, el funcionamiento soberano pierde por momentos esta legitimidad y se lleva a la luz tanto la brecha insalvable entre gobierno y poblaci\u00f3n como la soldadura imposible entre norma y realidad: Acteal 1997, Atenco 2006, Iguala 2014, s\u00f3lo por nombrar los \u00faltimos veinte a\u00f1os. En realidad, as\u00ed como la fosa com\u00fan sirve de paradigma para comprender el capitalismo (bio o necropol\u00edtico) en M\u00e9xico, lo que sucedi\u00f3 a los 43 estudiantes de Ayotzinapa debe ser comprendido no como una excepci\u00f3n, sino como la regla misma para quienes pueblan este pa\u00eds.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los elementos an\u00f3micos al servicio del poder son, entonces, aquellos de los que \u00e9ste no podr\u00eda prescindir para poner en marcha sus estrategias. En el caso de la UNAM, la raz\u00f3n de ser de los porros es, precisamente, restaurar el orden institucional cuando ni su impotente \u00f3rgano de Auxilio UNAM ni la ilusi\u00f3n de una \u00abcomunidad universitaria\u00bb pueden ya lograrlo. La propuesta de permitir el acceso en la UNAM a las fuerzas directas del Estado, en lugar de a sus porros infames, se traduce as\u00ed sencillamente como una demanda de oficializaci\u00f3n de los diferentes grupos de choque que se encuentran al interior de la UNAM: sustituci\u00f3n de aquellas manifestaciones extraoficiales, cuyo uso de la violencia no est\u00e1 canalizado jur\u00eddicamente, por otras clara y distintamente oficiales.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Porque la diferencia entre la acci\u00f3n del porro y la del polic\u00eda no es, fenom\u00e9nicamente, ninguna. S\u00f3lo es distinta en su jurisdicci\u00f3n. Por eso la consigna que ambos portan es \u00abdefender la sociedad\u00bb\u00a0actuando, en los hechos,\u00a0como soberanos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>2. El universitarismo como aparato de captura<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Dar un salto m\u00e1s all\u00e1 del marco estudiantil o universitario no s\u00f3lo es necesario, sino\u00a0deseable para formular un an\u00e1lisis m\u00e1s consecuente de la realidad que nos hace frente. Recientemente, un polit\u00f3logo de la UNAM comentaba que esta universidad ser\u00eda una especie de \u00abterm\u00f3metro\u00bb de la situaci\u00f3n pol\u00edtica general de M\u00e9xico. La trampa de ese diagn\u00f3stico es que formula, impl\u00edcita e ingenuamente, una soluci\u00f3n securitaria para la UNAM, cuyo ordenamiento policiaco repercutir\u00eda por arte de magia en el pa\u00eds entero. Por lo dem\u00e1s, el \u00abporrismo\u00bb funciona efectivamente en el microcosmos de la UNAM como \u00abel narcotr\u00e1fico\u00bb y los grupos paramilitares en el macrocosmos mexicano, donde \u00abguerra contra el narcotr\u00e1fico\u00bb es el nombre que se da a la guerra civil que emprende este Estado, coludido con mineras, c\u00e1rteles de droga, multinacionales u otros Estados, contra aquellos elementos que se le escapan o que m\u00e1s podr\u00edan ser valorizados en t\u00e9rminos de \u00abrecursos\u00bb. Sirvan de ejemplo las sangrientas estrategias de despojo que el capitalismo practica continuamente en el territorio \u00abmexicano\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Puesto que la situaci\u00f3n es mucho m\u00e1s compleja que unos problemas internos en el nicho de la UNAM, debemos advertir que el porrismo es apenas una de las m\u00faltiples bifurcaciones de lo que una \u00abpol\u00edtica universitaria\u00bb opera en el pa\u00eds. Omitiendo la historia de sus or\u00edgenes coloniales o su proceso moderno, positivista y liberal de creaci\u00f3n, durante pr\u00e1cticamente todo el siglo XX la UNAM fue centro de formaci\u00f3n, producto y laboratorio del priismo y, por consiguiente, de todos los grupos que aspiraron al poder en M\u00e9xico. La historia pol\u00edtica de la UNAM corre paralela a la de las c\u00fapulas pol\u00edticas de direcci\u00f3n del pa\u00eds. Sin embargo, eso no significa, como se ha dicho, que el ataque del 3 de septiembre haya supuesto una forma de poner en jaque la \u00abtransici\u00f3n de terciopelo\u00bb entre el gobierno entrante y el saliente, una tesis que cae necesariamente en la trampa de la \u00abestabilidad\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">M\u00e1s que un term\u00f3metro, la UNAM puede servir como un observatorio para entender aquellos procesos a los que los liberales \u2014de derecha y de izquierda\u2014 siguen llamando \u00abdemocratizaci\u00f3n\u00bb del pa\u00eds. En realidad, se trata de una pacificaci\u00f3n forzada, que se reflej\u00f3 hist\u00f3ricamente en la UNAM en el triunfo fundacional de una primera tecnocracia \u2014gris, burocr\u00e1tica, nacionalista\u2014 hasta la toma del poder por la c\u00fapula neoliberal en las \u00faltimas d\u00e9cadas \u2014conformada en primer lugar por egresados de las universidades privadas de M\u00e9xico\u2014, y que ahora quiere evolucionar en una restauraci\u00f3n de la figura del <em>licenciado<\/em> \u2014egresado de la UNAM, honesto, sencillo, discreto\u2014 como figura del nuevo poder nacional. Por eso es que en el \u00faltimo mes se han arraigado en asambleas del \u00abmovimiento estudiantil\u00bb todos esos oportunismos de trotskistas y otros arribistas, quienes han querido impulsar a golpes de indignaci\u00f3n y de pliegos petitorios su deseo de sacar alguna rebanada de una nueva repartici\u00f3n del poder.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La <em>democratizaci\u00f3n<\/em> ha sido, al menos desde hace cincuenta a\u00f1os, uno de los terminajos m\u00e1s utilizados en todos esos \u00abmovimientos estudiantiles\u00bb que ha creado y monopolizado la UNAM. Sin embargo, <em>democratizar<\/em> designa siempre en la boca de la izquierda, llena de culpa, un eufemismo para demandar su incorporaci\u00f3n inmediata en el aparato estatal. No es casualidad, por eso, que la narrativa liberal sobre la \u00abtransici\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb mexicana comience con el movimiento estudiantil de 1968 y culmine con una serie de rupturas y reformas dentro del aparato priista, que renovaron el acceso de la izquierda a los espacios de poder estatal. O que los personajes m\u00e1s rid\u00edculos y visibles de la huelga del Consejo Estudiantil Universitario en 1987-1988 sean ahora uno de los grupos con m\u00e1s poder al interior del gobierno electo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Quiz\u00e1 el \u00fanico movimiento que ha sido capaz de romper con las formas de la <em>pol\u00edtica universitaria<\/em> \u2014y, con ella, de toda la mediocre historia de la pol\u00edtica mexicana, sobre todo aquella metropolitana\u2014 ha sido la huelga de 1999-2000. Cualquiera que haya escuchado esas historias \u2014escuchado, puesto que su forma se resiste, incluso, a la sistematizaci\u00f3n historiogr\u00e1fica\u2014 sabe que lo que ah\u00ed estuvo en juego, incluso tanto como la lucha por la gratuidad de la educaci\u00f3n, fue la transformaci\u00f3n de los espacios universitarios en espacios verdaderamente pol\u00edticos: ocupados colectivamente, desviados de su cauce habitual, abiertos a todo tipo de potenciales m\u00e1s all\u00e1 de \u00ablo estudiantil\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Su pliego petitorio ser\u00eda por eso simplemente un <em>suplemento<\/em> a toda una revuelta que apunt\u00f3 a la transfiguraci\u00f3n material del tiempo, una exigencia vital de mayor alcance que la b\u00fasqueda del mejoramiento de las condiciones de vida de los estudiantes o la consigna de \u00abdemocratizaci\u00f3n de la UNAM\u00bb, que s\u00f3lo apunta a sustituir un poder por otro. Lo que se jug\u00f3 colectivamente apunt\u00f3 a una destituci\u00f3n pura de lo existente, algo que s\u00f3lo puede darse en una <em>experimentaci\u00f3n pol\u00edtica<\/em>, aquella que pone en juego formas directas de existencia. Es tal vez este componente destituyente y su desbordamiento del enclenque marco estudiantil lo que ha constituido a la huelga del 99 en el principal objeto de repudio tanto para \u00ablos universitarios\u00bb como para los porros, cuya secreta complicidad es llevada aqu\u00ed a la luz.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La respuesta de las autoridades universitarias y del gobierno federal ante aquella huelga salvaje de m\u00e1s de nueve meses sigue siendo el modelo seg\u00fan el cual las autoridades se dedican a neutralizar todos los movimientos estudiantiles que corren el riesgo de volverse peligrosos, es decir, que apuntan a desbordar su marco. Por un lado, la represi\u00f3n abierta y brutal de quienes sostienen <em>materialmente<\/em> un movimiento y, por el otro, la producci\u00f3n de una <em>imagen<\/em> de aquello que <em>debe ser<\/em> la Universidad, sus estudiantes y sus formas: un \u00abespacio educativo de excelencia\u00bb, constituido por estudiantes esforzados, discretos, profundamente orgullosos de su formaci\u00f3n liberal y cuyo ABC ha sido ya recopilado por la grotesca campa\u00f1a de Valores UNAM.<sup>4<\/sup> Este tipo de estudiante ser\u00e1, por cierto, el modelo del funcionario meritocr\u00e1tico durante el siguiente mandato presidencial. Por eso no es casualidad que el rector que se encarg\u00f3 de operar ese modelo luego de la huelga del 99 (para acabar con ella y para liberalizar progresivamente la planta promedio de los estudiantes de la UNAM) ser\u00e1 el pr\u00f3ximo encargado de vender esa imagen alrededor del mundo: el futuro embajador de M\u00e9xico ante la ONU.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es seguro que el \u00abmovimiento estudiantil\u00bb de 2012 fue el momento en que cristaliz\u00f3 esa absoluta despolitizaci\u00f3n de los estudiantes que se ven\u00eda trabajando desde el final de la huelga del 99. No es casual que el movimiento #YoSoy132 haya comenzado con un video donde estudiantes de una escuela privada de \u00e9lite mostraban su credencial para <em>identificarse<\/em> como miembros aut\u00e9nticos, puros o limpios de dicha instituci\u00f3n. Que un dispositivo securitario y financiero \u2014en esa escuela, la credencial funciona tambi\u00e9n como tarjeta de d\u00e9bito\u2014 se haya convertido en estandarte de un movimiento estudiantil marc\u00f3 desde el comienzo el fin de cualquier experimentaci\u00f3n pol\u00edtica posible en su seno.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ese mismo mecanismo de identificaci\u00f3n con y por la instituci\u00f3n es el que opera subterr\u00e1neamente en todo movimiento estudiantil, un mecanismo que es incluso rastreable como el modelo de adhesi\u00f3n institucional por excelencia, al menos desde el fascismo del siglo XX o ya con el colonialismo para distinguir entre colonos y colonizados. Nadie expresa con mayor plenitud el <em>pathos<\/em> del \u00aborgullo\u00bb que un buen estudiante: su identidad entera est\u00e1 moldeada hasta coincidir perfectamente con la instituci\u00f3n, ante la cual se postran en una relaci\u00f3n de respeto, obediencia, admiraci\u00f3n y deuda. No es raro escucharles decir que \u00abTodo se lo debo a la Universidad\u00bb y que, precisamente por eso, pondr\u00edan lo que les resta de cuerpo para defenderla.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Fue aqu\u00ed tambi\u00e9n donde la consigna de la democratizaci\u00f3n alcanz\u00f3 su mayor aparici\u00f3n sin velos: \u00abdemocraticemos Televisa\u00bb, es decir, la principal agencia de reproducci\u00f3n de la ideolog\u00eda estatal que la poblaci\u00f3n mexicana devor\u00f3 a lo largo del siglo XX. En uno de sus momentos m\u00e1s tristes, el movimiento #YoSoy132 propuso ocupar Televisa para \u00abtransmitir documentales\u00bb a nivel nacional utilizando su tecnolog\u00eda. Si bien, evidentemente, esto nunca ocurri\u00f3, en la mera propuesta se recapitula qu\u00e9 significa esta voluntad de democratizaci\u00f3n de los movimientos constituyentes: por m\u00e1s heterog\u00e9neos que se quieran mostrar al Estado, s\u00f3lo \u00e9ste posee los medios para lo que demandan. Todo lo que la \u00abcreatividad horizontal de la multitud\u00bb desea, es el Estado quien se lo dar\u00e1. Es por eso, dicho sea de paso, que lo constituyente, como ejemplo por excelencia de la parad\u00f3jica servidumbre voluntaria, gusta tanto de comunicarse con un lenguaje conformado casi exclusivamente de demandas administrativas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Que la democratizaci\u00f3n no es aqu\u00ed m\u00e1s que lucha por la hegemon\u00eda, integrarse al comando de los verdugos que dominan y trituran esta sociedad, es lo que debemos leer en las demarcaciones cada vez m\u00e1s groseras que \u00ablos universitarios\u00bb han querido fijar entre ellos mismos y todo aquello que rechaza integrarse a su proyecto necesariamente clasista y racista, como m\u00ednimo. Porque, como todo discurso de la unidad, no puede evitar caer en juicios de pureza y discriminaciones; un buen ejemplo de ello fue la reciente campa\u00f1a \u00abNo es tu amigo, es un narco\u00bb, donde las autoridades universitarias usaron la silueta de un joven, con claros determinismos sociodarwinistas, para se\u00f1alar a los \u00abnarcomenudistas\u00bb como \u00fanicos responsables de la violencia en la UNAM.<sup>5<\/sup> Lo que m\u00e1s hace entrar en crisis la subjetividad del \u00abuniversitario\u00bb ha sido desde sus or\u00edgenes un odio irresistible hacia lo plebeyo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No es casualidad que \u00abPor mi raza hablar\u00e1 el esp\u00edritu\u00bb \u2014acu\u00f1ado por el filonazista cat\u00f3lico Jos\u00e9 Vasconcelos\u2014 siga siendo despu\u00e9s de casi cien a\u00f1os el principal lema de la UNAM. Desde entonces no hay un mayor momento de exaltaci\u00f3n para un estudiante que arrogarse el derecho de se\u00f1alar a alguien m\u00e1s como un cuerpo externo \u2014y, por tanto, peligroso\u2014 a la Universidad. Asimismo, las denuncias liberales en contra de los grupos anarquistas parten precisamente de este <em>pathos<\/em> xen\u00f3fobo: existir\u00eda una forma precisa de ser estudiante, y la coincidencia de la propia vida con esa forma institucional es la \u00fanica garant\u00eda de que esa vida es propiamente una vida v\u00e1lida, es decir, validada por una instituci\u00f3n. Quien se atreva a experimentar o a producir una forma de vida aut\u00f3noma ser\u00e1 convertido autom\u00e1ticamente en disidente, se lo descalificar\u00e1 y, en \u00faltima instancia, se buscar\u00e1 reducirlo por medio de la fuerza p\u00fablica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una experiencia pol\u00edtica muy distinta se vivi\u00f3 durante las agitaciones pol\u00edticas de 2014, cuando qued\u00f3 claro que la desaparici\u00f3n de los 43 estudiantes de Ayotzinapa recay\u00f3 en el Narco-Estado mexicano. La visi\u00f3n del enemigo era perfectamente n\u00edtida, ya que se lo hab\u00eda trazado con plena claridad en un horizonte propiamente pol\u00edtico: \u00ab\u00a1Fue el Estado!\u00bb. Esas jornadas de movilizaci\u00f3n, adem\u00e1s, permitieron que los estudiantes metropolitanos se familiarizaran con las formas de lucha de los compa\u00f1eros de las Normales rurales. Los bloqueos, el fuego y los sabotajes se experimentaron de un modo m\u00e1s cercano, en todos los sentidos. Entonces era m\u00e1s evidente que quienes se\u00f1alan ciertas formas de lucha como ileg\u00edtimas, vand\u00e1licas o incluso porriles, son siempre partidarios de alg\u00fan paradigma de\u00a0poder fascistoide de unificaci\u00f3n.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>3. Salir de la democratizaci\u00f3n<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Es la primera hora del 2 de octubre de 2018. Ha pasado un mes del ataque porril\u00a0y cincuenta a\u00f1os de la brutal masacre de Tlatelolco, que puso fin al movimiento del 68. La Torre de Rector\u00eda se convierte en el lienzo de un mezquino espect\u00e1culo de luces: sobre su fachada aparece la frase \u00abNunca m\u00e1s\u00bb y una paloma blanca herida por una bayoneta militar, uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s reproducidos de aquel a\u00f1o. Por la ma\u00f1ana, representantes de los poderes constituidos y del gobierno entrante encabezar\u00e1n la ceremonia oficial \u2014casi una misa\u2014 en el Z\u00f3calo de la Ciudad de M\u00e9xico. Las universidades organizan coloquios, exposiciones y charlas; todos los miembros de la clase pol\u00edtica \u2014y todas las peque\u00f1as celebridades liberales\u2014 emiten un tuit \u00aben memoria\u00bb de las v\u00edctimas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No podr\u00eda haber una mejor imagen de un \u00abmovimiento estudiantil\u00bb triunfante, donde su plena incorporaci\u00f3n al aparato estatal es avalada por los nuevos poderes y, a trav\u00e9s de una extra\u00f1a liturgia civil, le es retirado definitivamente cualquier gesto pol\u00edtico, cualquier expresi\u00f3n de conflicto. Los funcionarios y coment\u00f3cratas m\u00e1s osados apenas se atreven a decir que \u00ablas demandas del 68 siguen vigentes\u00bb. En su discurso oficial, el rector de la UNAM deja claro cu\u00e1l es la posici\u00f3n que comparten la instituci\u00f3n, los estudiantes, los profesores y los ex-alumnos: \u00abHay que recuperar la utop\u00eda del 68. Su legado no tiene nada que ver con la huelga del 99\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La declaraci\u00f3n del rector es tan n\u00edtida y transparente que su comprensi\u00f3n se le escapa a buena parte de quienes exigen \u00abno olvidar\u00bb. M\u00e1s historiograf\u00eda y m\u00e1s homenajes son lo \u00faltimo que necesita un suceso as\u00ed. Lo que exige la situaci\u00f3n que nos hace frente, a cincuenta a\u00f1os de Tlatelolco y a dos meses de la transici\u00f3n del poder, es ubicar la escisi\u00f3n pol\u00edtica que subyace a la frase del rector.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por un lado, la fetichizaci\u00f3n democr\u00e1tica de la memoria, su instrumentalizaci\u00f3n progresista. El movimiento del 68 ha sido convertido en un momento de pura historia institucional, donde a lo largo de la l\u00ednea del tiempo se habr\u00edan superado las peores atrocidades del pasado. Se trata, dicho sea de paso, de una historiograf\u00eda estatista que describir\u00eda un \u00fanico <em>continuum<\/em> homog\u00e9neo y vac\u00edo: la creciente democratizaci\u00f3n del pa\u00eds como \u00edndice del progreso de la libertad en M\u00e9xico. A prop\u00f3sito de los autoritarismos \u00abdel pasado\u00bb y las contestaciones que les hicieron frente, se utiliza siempre un tono en el fondo sacrificial para describir las masacres ocurridas, como en aquella de tantas reflexiones recientes sobre el movimiento del 68 donde se afirmaba que el 68 fue \u00abun terremoto hist\u00f3rico que cambi\u00f3 para bien la vida pol\u00edtica de M\u00e9xico\u00bb, pero por supuesto en ning\u00fan momento se mencionan los asesinatos en juego. Los liberales saben que el sistema pol\u00edtico mexicano ha alcanzado su madurez cuando la izquierda accede al poder y piden al pueblo \u2014como AMLO hizo en un discurso antes del aniversario en la Plaza de las Tres Culturas\u2014 que perdone las culpas lejanas y recientes del ej\u00e9rcito mexicano. No hay democracia m\u00e1s perfecta que la sucesi\u00f3n ordenada del poder y del uso legal de la violencia por parte del Estado para gestionar un territorio y una poblaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por el otro, la fuerza que la simple invocaci\u00f3n de una huelga como la del 99 puede seguir generando. Porque se trat\u00f3 de una potencia colectiva, que ninguna historia monumental es capaz de recuperar, que nunca se constituir\u00e1 en un \u00abmodelo\u00bb de movimiento estudiantil en sus tesis y libros y que, por el contrario, se esforzar\u00e1n en ridiculizar a fin de conjurar sus acciones de revocaci\u00f3n de lo institucional, su reticencia a una unidad en el fondo policiaca y af\u00edn a los programas capitalistas del sector educativo. Muchas veces se lo olvida, pero los huelguistas sab\u00edan que la firmeza del gobierno y su empe\u00f1o por terminar con la huelga ten\u00eda causas profundas en la firma del Tratado de Libre Comercio, que cinco a\u00f1os atr\u00e1s dict\u00f3 la necesidad de crear pol\u00edticas educativas destinadas a integrar la educaci\u00f3n a un mercado neoliberal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por la magnitud de esta lucha, el r\u00e9gimen cerr\u00f3 filas para enfrentar una huelga que s\u00ed contradec\u00eda los intereses del Estado y los capitales privados. Gobierno, partidos patronales, medios de comunicaci\u00f3n, Iglesia, empresarios, burocracia sindical, intelectuales y \u00abuniversitarios\u00bb lanzaron una cruzada contra los huelguistas: \u00absecuestraron la UNAM\u00bb, \u00absaquearon las instalaciones\u00bb, \u00abv\u00e1ndalos\u00bb, \u00abf\u00f3siles\u00bb, \u00abs\u00f3lo buscan comer gratis y emborracharse\u00bb (Luis Gonz\u00e1lez de Alba, miembro del movimiento estudiantil del 68), \u00abtienen fetos enterrados en los campos de futbol\u00bb, \u00abson terroristas\u00bb\u2026 Todav\u00eda hoy, el concepto de huelga estudiantil dif\u00edcilmente es invocado, y se prefieren sustitutos como \u00abparo\u00bb, \u00abparo activo\u00bb o, m\u00e1s recientemente, \u00abparo autogestivo\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El final de la huelga del 99 se dio con un plebiscito que fue impulsado por el rector, recibiendo el apoyo del PRD y un centenar de \u00abpersonalidades\u00bb afines al PRI, dirigentes sindicales y los principales intelectuales progresistas como Elena Poniatowska, Carlos Monsiv\u00e1is y el poeta Javier Sicilia. El gobierno aval\u00f3 as\u00ed la toma de la UNAM con la entrada de la Polic\u00eda Federal y la detenci\u00f3n de un millar de estudiantes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El cincuenta aniversario del 68 y la toma de la c\u00fapula estatal por una fracci\u00f3n de la izquierda, aliada con la gran mayor\u00eda de la \u00e9lite tradicional priista \u2014econ\u00f3mica y pol\u00edtica\u2014, representan un cambio de \u00e9poca en la cual tendremos que aprender a encontrar nuevas armas. Siendo el \u00e1pice de la <em>transici\u00f3n democr\u00e1tica<\/em>, no estamos ya frente a un sistema autoritario \u00abtercermundista\u00bb \u2014ese que los intelectuales mexicanos, mantenidos por sus instituciones culturales, intentaron nombrar durante m\u00e1s de sesenta a\u00f1os\u2014, sino frente a una perfecta democracia: una m\u00e1quina de gobierno bien aceitada que cuenta con un buen grado de cohesi\u00f3n sobre sus gobernados, cohesi\u00f3n que seguir\u00e1 siendo modelada y asegurada por una serie de \u00f3rganos tanto jur\u00eddicos como extrajur\u00eddicos cada vez m\u00e1s sofisticados.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En un momento as\u00ed, la confusi\u00f3n no nubla la visi\u00f3n sino de quienes hacen del miedo su \u00fanico horizonte pol\u00edtico. Por primera vez en d\u00e9cadas, quienes buscamos construir una vida que no est\u00e9 mediada por el Estado, por la universidad o por ninguna otra instituci\u00f3n nos vemos al fin sin obst\u00e1culos en medio de nosotros: no tendremos que desperdiciar nuestra energ\u00eda compartiendo espacios con estudiantes, dem\u00f3cratas, funcionarios en potencia o profesores universitarios. Ellos estar\u00e1n, como siempre, del otro lado: identific\u00e1ndose y se\u00f1al\u00e1ndonos, rog\u00e1ndole al Estado o trabajando para \u00e9l. Nosotros estaremos del lado de quienes se organizan: de quienes saben que politizar colectivamente nuestras formas de vida o romper un par de vidrios, siempre ser\u00e1n actos en lo inmediato m\u00e1s pol\u00edticos y alegres que redactar un pliego petitorio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el fugaz movimiento de septiembre pasado, tambi\u00e9n hubo momentos pol\u00edticos de ese tipo, sobre todo entre las \u00faltimas generaciones que no crecieron adormecidas por el militantismo m\u00e1s rancio, aquel mismo que practica una separaci\u00f3n profesionalizada entre vida y pol\u00edtica y que, una vez terminan sus \u00aba\u00f1os gloriosos\u00bb en las asambleas estudiantiles, no saben ya qu\u00e9 hacer con sus vidas ni c\u00f3mo introducirlas en alg\u00fan devenir revolucionario. Por eso mismo, no es de extra\u00f1ar que se trate de posiciones y gestos que fueron descalificados y aborrecidos por quienes asumen la identidad de estudiantes. As\u00ed por ejemplo, est\u00e1n las asambleas feministas separatistas, que no buscaron simplemente incorporar su lucha al pliego petitorio sino incrementar cada vez m\u00e1s su potencia\u00a0colectiva: \u00abNo se trata de ser reconocidas por el machismo, sino de acabar con \u00e9l\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ha sido precisamente porque el poder actual se ejerce primero que nada sobre las vidas, que las feministas han sido quienes m\u00e1s l\u00facidamente han llevado al extremo el car\u00e1cter revolucionario, no de redactar pliegos petitorios, sino de politizar la vida colectiva m\u00e1s all\u00e1 de cualquier divisi\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado. Se trata, por cierto, de una forma de organizarse que viene teji\u00e9ndose entre feministas desde las manifestaciones de 2017, cuando invadieron y pusieron en cuesti\u00f3n la constituci\u00f3n misma de la UNAM, cuyo \u00abProtocolo para la Atenci\u00f3n de Casos de Violencia de G\u00e9nero\u00bb se ha mostrado en diversas ocasiones insuficiente o incluso\u00a0solidario de feminicidios en sus instalaciones, como aquel de Lesvy Berl\u00edn Osorio y su escarnio por parte de la Procuradur\u00eda General de Justicia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Tambi\u00e9n podemos pensar en aquellos grupos que ocuparon nuevos espacios al interior de la universidad para organizar talleres de autodefensa, o incluso de\u00a0<em>twerk<\/em>. A pesar de las acusaciones que se escucharon \u2014tanto de militantes profesionales como de \u00abbuenos estudiantes\u00bb\u2014 en contra de su \u00abfalta de contenidos\u00bb o \u00abde relevancia\u00bb para el movimiento estudiantil, se trataron sin duda de los momentos con mayor horizonte pol\u00edtico en estas jornadas, precisamente porque no se quedaban en la demanda \u2014en cuanto estudiantes dirigidos a las autoridades\u2014 de \u00abexpulsi\u00f3n de los porros\u00bb, sino que apuntaban a la experimentaci\u00f3n pol\u00edtica de la vida cotidiana. En todos los casos se trata de una exigencia de organizarse m\u00e1s all\u00e1 de los dispositivos que capturan la vida o de los sistemas que la gestionan y la \u00abdemocratizan\u00bb. Hacerse ingobernables no es aqu\u00ed una osad\u00eda te\u00f3rica, sino una realidad sensible que resuena en otros haciendo coincidir una vida con su forma.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo cierto es que, frente a la identidad orgullosa y temerosa del universitario \u2014expresi\u00f3n si las hay del neoliberalismo existencial contempor\u00e1neo\u2014, cualquier movimiento estudiantil que quisiera insertarse hoy en un horizonte abiertamente revolucionario quiz\u00e1 tendr\u00eda que comenzar por pensar como primera tarea su propia autoanulaci\u00f3n. Porque no basta con destituir al rector de la UNAM, tambi\u00e9n es necesario destituir la identidad de universitario producida en cada uno por la jerarqu\u00eda institucional. Lo que m\u00e1s importa en subsiguientes an\u00e1lisis de los movimientos estudiantiles ser\u00e1 aferrar esos destellos de un proceso de destituci\u00f3n de la propia identidad. S\u00f3lo en el abandono y la revocaci\u00f3n del orgullo estudiantill \u2014y de cualquier \u00abpol\u00edtica universitaria\u00bb y de cualquier encantamiento frente a lo institucional\u2014 as\u00ed como en la exploraci\u00f3n constante de nuestros potenciales colectivos, puede trazarse de nuevo un horizonte sin las vocaciones sociales o biol\u00f3gicas que\u00a0nos asignan permanentemente quienes nos gobiernan.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">As\u00ed pues, no se trata de repoblar una democracia a partir de una cohesi\u00f3n de nuestras\u00a0vidas que viene de las formas institucionales, sino de destituir el poder que nos separa\u00a0de nosotros mismos y lo que podemos hacer. En realidad, lo que necesitamos no es una\u00a0sociedad m\u00e1s democr\u00e1tica, sino otra cosa que la sociedad, formas diferentes de\u00a0agregarnos, de entrar en contacto y conspirar, sin filtrarnos a trav\u00e9s de los tornasoles\u00a0de la sociedad o el Estado, de las universidades o los trabajos, de la ciudadan\u00eda o la\u00a0soberan\u00eda, del terror o la esperanza y, por supuesto, de todas las identidades asignadas\u00a0para nuestra captura en los engranajes del poder.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><sup>1<\/sup> El nombre coloquial que se utiliza en M\u00e9xico para designar a estos individuos proviene de \u00abporra\u00bb. Se debe a que gran parte de ellos formaba parte inicialmente de las barras bravas de seguidores de los equipos universitarios de futbol americano y su origen se remonta sobre todo a la d\u00e9cada de 1950. Como estudio puede consultarse: https:\/\/www.ses.unam.mx\/integrantes\/uploadfile\/iordorika\/26%20Ordorika.pdf.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><sup>2<\/sup> Por \u00abpolic\u00eda real\u00bb designamos \u00fanicamente aquella visiblemente uniformada como tal. Existe en realidad una gran gama de polic\u00edas, como veremos a lo largo de este ensayo, que en \u00faltima instancia debe ser percibida con miras a destituir la <em>polic\u00eda general de la sociedad<\/em> que cohesiona e integra a las sociedades con Estado.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><sup>3<\/sup>\u00a0La entrevista entera de este porro autonconsciente de su funci\u00f3n (una contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos para aquellos biempensantes que quisieran \u00absalvarlos\u00bb de la violencia a la que fueron \u00ababandonados\u00bb), puede consultarse en\u00a0https:\/\/www.facebook.com\/ImagenYuri\/videos\/452912328550699\/.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><sup>4<\/sup> https:\/\/valorunam.wordpress.com\/.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><sup>5<\/sup>\u00a0Una ilustraci\u00f3n de esta campa\u00f1a apareci\u00f3 por primera vez en la portada del 26 de febrero de 2018 de Gaceta UNAM, principal publicaci\u00f3n en papel de la UNAM:\u00a0http:\/\/www.gaceta.unam.mx\/20180226\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/260218.pdf.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectores de Artiller\u00eda Inmanente nos compartieron algunas de sus reflexiones sobre las recientes agitaciones estudiantiles en M\u00e9xico en torno a la cuesti\u00f3n de los porros, lo cual les sirvi\u00f3 de pretexto para analizar, en estas fechas de homenajes y de \u00abtransiciones democr\u00e1ticas\u00bb, los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os de movimientos estudiantiles en M\u00e9xico. 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