{"id":806,"date":"2018-07-10T12:01:31","date_gmt":"2018-07-10T17:01:31","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=806"},"modified":"2019-09-20T17:00:56","modified_gmt":"2019-09-20T22:00:56","slug":"pueblo-liaisons","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=806","title":{"rendered":"Un pueblo, un mundo | Liaisons &#8211; \u00abEn el nombre del pueblo\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-807\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/07\/Liaisons.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"685\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/07\/Liaisons.jpg 1000w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/07\/Liaisons-300x206.jpg 300w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/07\/Liaisons-768x526.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>Algunos lectores de Artiller\u00eda Inmanente y participantes de <em>Liaisons<\/em>, revista de \u00abinvestigaci\u00f3n partisana transoc\u00e9anica\u00bb, nos hacen llegar uno de los textos \u2014la contribuci\u00f3n mexicana, escrita en castellano\u2014 que conforman el primero de sus n\u00fameros, \u00abEn el nombre del pueblo\u00bb, publicado en franc\u00e9s el 26 de abril de 2018 en <a href=\"https:\/\/editionsdivergences.com\/produit\/liaisons-au-nom-du-peuple\/\">\u00c9ditions Divergences<\/a>, pr\u00f3ximamente, en septiembre de 2018, en ingl\u00e9s en <a href=\"http:\/\/www.commonnotions.org\/liaisons\/\">Common Nations<\/a>, y quiz\u00e1 m\u00e1s tarde, sin una fecha segura, en castellano en Pepitas de calabaza.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em><strong>Alej\u00e1ndose tanto de los an\u00e1lisis fr\u00edos de movimientos exteriores como de las proyecciones puramente intelectuales, <\/strong><\/em><strong>Liaisons<\/strong><em><strong> consiste en un \u00f3rgano de puesta en com\u00fan de un plano de pensamiento revolucionario mundial. A trav\u00e9s de un ensamblaje de documentos, an\u00e1lisis y teorizaciones surgidas directamente de las luchas emprendidas por grupos partisanos en todas partes del planeta, busca compartir la consistencia sin cesar creciente entre los pensamientos y los gestos de camaradas y amigos m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras.<\/strong><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em><strong>Pensar desde un punto de vista global nuestras localidades requiere la construcci\u00f3n de ligaduras, v\u00ednculos, conexiones e intercambios entre estas diferentes localidades. La apuesta de Liaisons consiste en continuar intensificando la circulaci\u00f3n de las reflexiones, pensamientos y gestos de nuestros amigos que luchan a trav\u00e9s del mundo. La falta de un \u00f3rgano de circulaci\u00f3n se hace cada vez m\u00e1s sensible a medida que aqu\u00ed y all\u00e1 se abren nuevos campos de batallas, que en otras partes se festeja una victoria o se llora una derrota o que, en nuestras propias tierras, se tienen problemas para relacionarse con otras realidades que, sin embargo, se confrontan a los mismos problemas.<\/strong><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em><strong>Este primer n\u00famero explora la problem\u00e1tica \u2014no se puede m\u00e1s actual\u2014 del \u00abpopulismo\u00bb, a partir de las manifestaciones singulares tomadas por este fen\u00f3meno planetario en Estados Unidos, en Francia, en Italia, en Jap\u00f3n, en L\u00edbano, en Quebec, en Rusia, en Catalu\u00f1a y en M\u00e9xico.<\/strong><\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">El 11 de marzo de 1911, Otilio Monta\u00f1o, combatiente del Ej\u00e9rcito Libertador del Sur, tom\u00f3 la plaza central de Villa de Ayala lanzando un grito: \u00ab\u00a1Arriba pueblos, abajo haciendas!\u00bb. Esa proclama, coraz\u00f3n de la guerra de liberaci\u00f3n zapatista, resuena a\u00fan en cada uno de los pueblos que se organizan para defender su territorio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Un detalle al parecer irrelevante ayuda a entender la potencia de esa declaraci\u00f3n: el zapatismo no se levant\u00f3 contra <em>los hacendados<\/em>, sino contra la estructura que dirig\u00edan. Entonces \u2014como ahora\u2014 quienes se enfrentaron no fueron simplemente dos clases o dos grupos de la poblaci\u00f3n mexicana; ni siquiera dos grupos \u00e9tnicos homog\u00e9neos. La guerra de los pueblos contra las haciendas fue el choque entre dos <em>formas de ocupar el espacio<\/em> radicalmente distintas; dos formas de relacionarse con la tierra, con sus frutos, con su historia. Dos mundos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde mediados del siglo XVII, los pueblos de Morelos \u2014el estado al sur de la Ciudad de M\u00e9xico donde Zapata se hizo fuerte\u2014 hab\u00edan sido replegados casi hasta la desaparici\u00f3n por haciendas azucareras. El mismo espacio en donde la vida colectiva se hab\u00eda organizado en torno a las milpas y las aguas, fue convertido en una sucesi\u00f3n de fincas agr\u00edcolas donde el pueblo nahua viv\u00eda y mor\u00eda enganchado por deudas con sus patrones.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Se trata de un choque que se repiti\u00f3, con matices, en toda la geograf\u00eda del pa\u00eds. La historia de la territorialidad mexicana no es otra cosa que la historia de c\u00f3mo los pueblos se han organizado para defender su vida colectiva frente a quienes pretenden convertir sus tierras en un desierto: las haciendas y fincas del siglo XIX, pero tambi\u00e9n las minas a cielo abierto, los parques e\u00f3licos, el turismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por eso no es casual que el Subcomandante Insurgente Mois\u00e9s \u2014jefe militar del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional\u2014 diagnostique con aparente simpleza que \u00abel mundo capitalista es una finca amurallada\u00bb. Y tambi\u00e9n por eso, las y los compa\u00f1eros del Congreso Nacional Ind\u00edgena (CNI) repiten una y otra vez que su lucha es la defensa de lo m\u00e1s sencillo pero tambi\u00e9n de lo m\u00e1s \u00edntimo y potente: la vida. Porque un pueblo \u2014una comunidad, un ejido, un paraje\u2014 son siempre formas de vivir colectivamente un territorio; formas de habitarlo, cuidarlo y protegerlo como si el cuerpo mismo fuera una extensi\u00f3n de \u00e9l.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Como en tantas otras lenguas, la palabra castellana <em>pueblo<\/em> se confunde entre una unidad poblacional, un conjunto de habitantes, una multitud de individuos despose\u00eddos o un cuerpo pol\u00edtico s\u00f3lido. En el <em>castilla<\/em> mexicano, sin embargo, no hay tal confusi\u00f3n. \u00abPueblo\u00bb fue la palabra que intent\u00f3 traducir la forma en que los nahuas nombraban los lugares que habitaban: <em>alt\u00e9petl<\/em>, una suerte de simplificaci\u00f3n de una met\u00e1fora doble: <em>in atl, in t\u00e9petl<\/em>. En las monta\u00f1as, en las aguas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No importa si hay una plaza en el centro o s\u00f3lo un conjunto de parajes dispersos sobre un trozo de sierra. Un pueblo es las monta\u00f1as, los valles, las aguas y las cuevas. Pero tambi\u00e9n, y sobre todo, el complejo tejido de relaciones que all\u00ed tienen lugar: los lenguajes, los trabajos, las asambleas, las fiestas, los conflictos, las muertes. No hay pueblo sin territorio, ni tierra que no est\u00e9 <em>habitada<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Aunque compartan una posici\u00f3n geogr\u00e1fica, pues, un pueblo y una hacienda no se sit\u00faan nunca sobre el mismo territorio. Una mina o una autopista ocupan un punto en un mapa para <em>despoblarlo<\/em> por completo. En cambio, una milpa, un ojo de agua, una vereda o un r\u00edo son los lugares donde la tierra se deja habitar; los lugares donde se crean y se cuentan, tambi\u00e9n, las historias. Por eso, para los pueblos, \u00abla tierra no se vende\u00bb: no s\u00f3lo porque es la fuente b\u00e1sica del sustento, sino porque con ella se ir\u00eda la memoria y la vida entera.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-left: 1.0cm;margin-right: 1.0cm\"><em>La topograf\u00eda, la geograf\u00eda o la ingenier\u00eda son las \u00fanicas formas de conocimiento del territorio que la maquinaria del despojo necesita para operar. Los saberes de los pueblos son, por otro lado, incre\u00edblemente m\u00e1s complejos. En la selva de los Chimalapas, en Oaxaca, el pueblo zoque ha resistido por d\u00e9cadas la invasi\u00f3n de ganaderos invasores. Conocen a la perfecci\u00f3n sus l\u00edmites y sus mojoneras y conservan todas las actas topogr\u00e1ficas que sustentan su lucha. Pero su conocimiento va mucho m\u00e1s all\u00e1: a\u00fan cuentan con orgullo que, en 1986, capturaron dentro de su territorio a un finquero, hermano del gobernador de Chiapas. De inmediato, las fuerzas del Estado cubrieron todas las salidas de la regi\u00f3n. Los comuneros, mientras, obligaron a su prisionero a caminar por brechas que s\u00f3lo ellos conoc\u00edan. Luego de andar toda la noche, lo entregaron en la cabecera municipal mientras el Ej\u00e9rcito esperaba, todav\u00eda, verlos salir por la carretera.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Ese conocimiento tan preciso e \u00edntimo del territorio es imposible de entender desde la ciudad, el artefacto colonial por excelencia. Lo que desde fuera parecen despliegues extraordinarios de organizaci\u00f3n no son m\u00e1s que las formas cotidianas de la vida colectiva. Cuando se pregunta a un compa\u00f1ero o compa\u00f1era en qu\u00e9 consiste el Concejo Ind\u00edgena de Gobierno (CIG) propuesto por el CNI, no es raro que la respuesta sea: \u00abes la forma en que <em>de por s\u00ed<\/em> nos organizamos, s\u00f3lo que para todo el pa\u00eds\u00bb. En ese diminuto \u00abde por s\u00ed\u00bb se condensan siglos de aprendizaje. Al fin y al cabo, un pueblo no es una unidad est\u00e1tica \u2014geogr\u00e1fica, poblacional o \u00e9tnica\u2014, sino el <em>espacio<\/em> donde se despliega la vida y, con ella, la creatividad de la resistencia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Al contrario de lo que el indigenismo de Estado supuso, las comunidades ind\u00edgenas no son \u00abregiones de refugio\u00bb. Por supuesto, la guerra de despojo y exterminio ha desplazado a los pueblos hacia pedregales y parajes inh\u00f3spitos, lejos de las tierras f\u00e9rtiles que antes habitaban. Pero los pueblos no son simplemente el producto de la dominaci\u00f3n sobre un grupo inerte y pasivo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los pueblos son, al contrario, \u00abregiones de defensa\u00bb: lugares desde los que se ha organizado, frente a la guerra, una resistencia de larga duraci\u00f3n. Y aunque a la antropolog\u00eda \u2014vieja o nueva, liberal o marxista\u2014 le fascina <em>imaginar<\/em> a las comunidades como sitios cerrados y conservadores, en la organizaci\u00f3n de los pueblos es posible observar su capacidad de avanzar en el momento justo, de preparar, en silencio, una rebeli\u00f3n, de transformar su interior o de manipular de manera genial herramientas del exterior.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-left: 1.0cm;margin-right: 1.0cm\"><em>En octubre de 2017, Mar\u00eda de Jes\u00fas Patricio Mart\u00ednez, Marichuy, la mujer nahua que el CIG eligi\u00f3 como su vocera, comenz\u00f3 su recorrido por el pa\u00eds. \u00abVamos a caminar al estilo de los pueblos\u00bb, dijo, \u00abcomo cuando hacemos una fiesta\u00bb. En efecto, la lucha y la resistencia se han organizado, siempre, del mismo modo que las fiestas patronales. D\u00edas antes de comenzar, cada familia lleva su cooperaci\u00f3n para que el alimento no falte. El pueblo entero se divide en grupos rotativos que permiten participar en el trabajo comunitario sin descuidar las responsabilidades propias. En el lugar indicado \u2014perfectamente conocido por todas y todos\u2014 se levantan enramadas, se cuelgan hamacas y se montan cocinas temporales que funcionan d\u00eda y noche: alrededor del fuego la gente se encuentra y se comparten las noticias. As\u00ed se organiza la fiesta para celebrar al santo de la comunidad, y as\u00ed se organiza un bloqueo carretero, una toma de tierras, las guardias en d\u00edas de tensi\u00f3n. En la lucha y en la fiesta se muestran, n\u00edtidos, todos los saberes y las capacidades de un pueblo.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los pueblos, pues, son los territorios donde toman lugar la vida colectiva y la lucha. O, para decirlo con m\u00e1s precisi\u00f3n, donde la vida y la lucha coinciden y acaban por ser casi sin\u00f3nimos. Donde, frente a una guerra de exterminio, la existencia es, ya, una forma de la resistencia a la invasi\u00f3n de finqueros, hacendados, mineros y, por supuesto, al Estado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Porque las formas de decisi\u00f3n colectiva de los pueblos no s\u00f3lo impiden la formaci\u00f3n de peque\u00f1os Estados en su interior, tambi\u00e9n mantienen a las instituciones oficiales lejos de sus territorios y de sus din\u00e1micas. \u00a0La organizaci\u00f3n y el autogobierno sirven para prolongar la ausencia del Estado, no para paliarla. Por eso son tan poco fruct\u00edferas las discusiones sobre la inclusi\u00f3n-exclusi\u00f3n o el \u00abreconocimiento\u00bb estatal \u2014 por ejemplo, la pulsi\u00f3n de ciertas posiciones anarquistas por repetir una y otra vez que el EZLN \u00abbusc\u00f3 el reconocimiento del Estado en los di\u00e1logos de San Andr\u00e9s\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Quiz\u00e1 una de las formas m\u00e1s brillantes y complejas de su estrategia ha sido, justamente, la manera en que han sabido ocupar y refuncionalizar las instituciones \u00aboficiales\u00bb para impedir la entrada del Estado. Antes de que la entrada del sistema de partidos se convirtiera en uno de los m\u00e1s severos golpes a la organizaci\u00f3n de los pueblos, los autogobiernos hab\u00edan tomado la forma de cofrad\u00edas religiosas o cabildos civiles durante la \u00e9poca colonial; de autoridades agrarias o municipales en el M\u00e9xico moderno; o de concejos de principales, durante toda la historia. Reclamar el derecho a la autonom\u00eda no es otra cosa que obligar al Estado a reconocer los modos en que los pueblos han sabido enga\u00f1arlo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-left: 1.0cm;margin-right: 1.0cm\"><em>Santa Mar\u00eda Ostula es el \u00fanico pueblo nahua en la costa de Michoac\u00e1n que ha logrado mantener \u00edntegras sus tierras y su autonom\u00eda. En 2009, la guardia comunal se reconstituy\u00f3 para recuperar 900 hect\u00e1reas invadidas por ganaderos desde los a\u00f1os sesenta. En 2014, la misma guardia se uni\u00f3 a los grupos de autodefensa de otras regiones de Michoac\u00e1n \u2014formados, en su mayor\u00eda, por peque\u00f1os propietarios y rancheros\u2014 para expulsar al c\u00e1rtel de los Caballeros Templarios de su comunidad. Desde entonces, la asamblea elige no s\u00f3lo a sus autoridades agrarias; tambi\u00e9n selecciona a miembros de la comunidad para posiciones civiles que, usualmente, son elegidos por voto o por designaci\u00f3n directa. En 2015, por ejemplo, Ostula y sus aliados impulsaron a quien, desde entonces, es el Presidente Municipal, un puesto del Estado. El comandante de la guardia comunal de Ostula es su jefe de seguridad: la principal tarea de ese \u00abfuncionario p\u00fablico\u00bb ha sido, desde entonces, enfrentarse al Ej\u00e9rcito, a la Marina y al narcotr\u00e1fico.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">No s\u00f3lo la existencia misma de los pueblos es una forma de resistencia; su organizaci\u00f3n colectiva es tambi\u00e9n una de las formas m\u00e1s finas y complejas de combatir el aparato estatal: los espacios oficiales se infiltran, siempre, para ser desactivados desde su interior. Ni una hacienda ni un Estado pueden compartir el espacio con un pueblo; su existencia y su organizaci\u00f3n son siempre y necesariamente destitutivas. Por eso no resulta contradictorio que el CIG pretenda que su vocera se registre como candidata independiente a la presidencia de M\u00e9xico en 2018. S\u00f3lo quien conf\u00eda en la democracia y en sus instituciones puede creer que es absurdo no querer ganar.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">En octubre de 2016, la Comandancia General del EZLN present\u00f3 una propuesta descabellada durante la asamblea del XX aniversario del CNI: que los pueblos de M\u00e9xico conformaran un Concejo Ind\u00edgena de Gobierno, y que ese \u00f3rgano colectivo y nacional eligiera a una vocera \u2014mujer, ind\u00edgena\u2014 que buscara registrarse como candidata independiente a las elecciones presidenciales de 2018. La asamblea fue a puerta cerrada, y alrededor del auditorio no hab\u00eda m\u00e1s que conjeturas, rumores, malos entendidos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Unos d\u00edas despu\u00e9s, las puertas se abrieron y la comandancia repiti\u00f3 la propuesta frente a quienes est\u00e1bamos all\u00ed como escuchas. Desde el comienzo fue claro que la contienda electoral era pr\u00e1cticamente irrelevante. En el coraz\u00f3n de \u00abla propuesta\u00bb \u2014como se le llam\u00f3 desde entonces\u2014 hab\u00eda una frase que se repet\u00eda una y otra vez: <em>pasar a la ofensiva<\/em>. La confusi\u00f3n y la sorpresa eran asumidas, incluso, como un aliciente: \u00abla idea es tan absurda que da risa y dolor [\u2026] pero cuando se piensa, \u00bfno les dan ganas de chingarlos?\u00bb. Ese desaf\u00edo casi juguet\u00f3n se convirti\u00f3, desde entonces, en uno de los lemas del CIG: \u00abvamos a echarles a perder su fiesta de muerte\u00bb. A cambio, habr\u00eda otra celebraci\u00f3n, otra rebeli\u00f3n: \u00abcuando lleguemos a julio de 2018, la candidatura va a ser lo de menos. Van a ver que tendremos la fuerza para poner a este pa\u00eds de cabeza\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La propuesta parec\u00eda, entonces, una perfecta <em>maniobra diversiva<\/em>: distraer a las ciudades y a los medios con un avance grandilocuente para permitir la organizaci\u00f3n y la ofensiva silenciosa de todos los pueblos del pa\u00eds. Desde el comienzo, toda la fuerza se dirigi\u00f3 hacia el <em>proceso<\/em> mismo: consultar con los pueblos para reconstituir las asambleas que se hab\u00edan debilitado, \u00abhacer campa\u00f1a\u00bb para que los pueblos se encontraran. Lo central es el camino de una organizaci\u00f3n que se piensa permanente: \u00ab\u00e9sta es, quiz\u00e1, la \u00faltima oportunidad que tenemos para salvar al pa\u00eds\u00bb, dijeron.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En efecto, al menos desde hace diez a\u00f1os, los mundos que son los pueblos, se han enfrentado a un nivel de violencia que quiz\u00e1 no se hab\u00eda vivido nunca en la historia del pa\u00eds. El territorio entero se ha convertido en un bald\u00edo de fosas, asesinatos, desapariciones, torturas y, tambi\u00e9n, de extractivismo, proyectos carreteros, minas, fr\u00e1cking, tala extensiva. Como nunca antes, el Estado y el narcotr\u00e1fico se han engranado para quebrar la tierra.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La propuesta signific\u00f3, pues, una respuesta contraofensiva frente a esa guerra. Y, como en 1992, en la selva Lacandona, el levantamiento se consult\u00f3 durante meses en los pueblos que son el CNI. Fue all\u00ed donde la propuesta hall\u00f3 su lugar: en las complejas discusiones de las asambleas. Incluso los conflictos fueron un signo de su fuerza. Una compa\u00f1era, por ejemplo, comenz\u00f3 el proceso con sospechas: el ardid electoral no la convenc\u00eda en lo absoluto y as\u00ed fue a explicar y consultar a su regi\u00f3n. Regres\u00f3 sin convencerse, pero segura de la fuerza que se hab\u00eda creado: preguntar, discutir y encontrarse hab\u00eda generado una potencia que ella misma no hab\u00eda visto en a\u00f1os.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los pueblos, pues, escucharon la propuesta y la discutieron, la transformaron, la hicieron suya. Mientras, en las ciudades, el anunci\u00f3 lleg\u00f3 de forma distinta, propia de ese lugar: se escuch\u00f3 que habr\u00eda una candidata a la presidencia, y no una organizaci\u00f3n de pueblos; que ser\u00eda una candidatura \u00absimb\u00f3lica\u00bb y no una propuesta de lucha. Incluso en su versi\u00f3n m\u00e1s progresista, la recepci\u00f3n ha sido, por momentos, rid\u00edcula y francamente racista: Marichuy aparece como un \u00abreferente moral\u00bb, una \u00abfigura\u00bb cuyo \u00fanico prop\u00f3sito es estar all\u00ed, en silencio, mostr\u00e1ndole a la clase pol\u00edtica que no se debe robar ni mentir. Lo que en los pueblos es resistencia e, incluso, sobrevivencia, en las ciudades es una lecci\u00f3n de buenas costumbres.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La propuesta ha corrido, pues, en dos direcciones divergentes, en dos mundos distintos. La maniobra diversiva parece haber enga\u00f1ado, incluso, a quienes la apoyan desde las ciudades. Aqu\u00ed, los esfuerzos se han concentrado en la recolecci\u00f3n de las firmas que la autoridad electoral exige para validar la candidatura. Pocos colectivos se han organizado para algo m\u00e1s. La propuesta adopt\u00f3, pues, la forma de la ciudad: la organizaci\u00f3n coincide con la vida colectiva bajo la forma de la ausencia.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-left: 1.0cm;margin-right: 1.0cm\"><em>La ciudad no es el superlativo del pueblo, sino su ant\u00f3nimo. Del mismo modo que el pueblo es una forma colectiva de habitar un territorio, una ciudad no es m\u00e1s que la administraci\u00f3n de su <\/em>despoblamiento<em>. Por eso, desde el siglo XIX, la \u00abciudadan\u00eda\u00bb ha sido el arma te\u00f3rica con la que el liberalismo ha atacado a los pueblos. Cuando en 1822 se decret\u00f3 el fin de las Rep\u00fablicas de Indios \u2014el r\u00e9gimen jur\u00eddico que durante la Colonia reconoci\u00f3 la existencia de los pueblos\u2014 el Estado liberal pretend\u00eda una sola cosa: desintegrar toda forma de vida colectiva para convertirnos, a todos, en ciudadanos mexicanos. Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s, el gobierno de Benito Ju\u00e1rez promulg\u00f3 una ley que ordenaba la desaparici\u00f3n de las tierras comunales, dando paso a la \u00abedad de oro\u00bb de las haciendas, cuando los pueblos se convirtieron en masas de trabajadores sin tierra. Uno de los s\u00edntomas m\u00e1s divertidos de la esquizofrenia hist\u00f3rica mexicana es que, en 2018, el candidato que porta a Ju\u00e1rez como bandera y defiende la entrada de mineras canadienses, es acusado por sus adversarios tecn\u00f3cratas como un \u00abpopulista de izquierda\u00bb. En M\u00e9xico, al parecer, el populismo es la fase superior del liberalismo.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">En los pueblos, el impacto de la propuesta ha sido radicalmente distinto. En diciembre, Marichuy visit\u00f3 el Ejido de Tila, un pueblo al norte de Chiapas que, desde hace dos a\u00f1os, vive en autonom\u00eda. La presencia de la \u00abvocera\u00bb convoc\u00f3 a comunidades de toda la regi\u00f3n. Las calles estaban absolutamente llenas; las y los escuchas de los pueblos se organizaban en peque\u00f1os grupos para registrarse y ocupar sus lugares. Las comunidades donde los partidos pol\u00edticos y los caciques han acabado con las asambleas y las tierras comunales, se acercaron a observar c\u00f3mo es un pueblo libre, aut\u00f3nomo. Escucharon en ch\u2019ol, su lengua, a concejales del CIG.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La organizaci\u00f3n adquiere todo su sentido en los pueblos m\u00e1s asediados por la violencia extractivista administrada por los partidos pol\u00edticos. Lejos del poder constituido, la propuesta CIG pierde el aura simb\u00f3lica que fascina en las ciudades para <em>tocar tierra<\/em>, volverse real: la elecci\u00f3n presidencial resulta irrelevante cuando se trata de expulsar a un ayuntamiento, de recuperar tierras, de organizar una guardia comunal. All\u00ed, la propuesta no es un asunto <em>moral:<\/em> es simplemente la posibilidad de vivir dignamente sin entregar la tierra, la vida, la memoria.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-left: 1.0cm;margin-right: 1.0cm\"><em>El 19 de septiembre de 2017, un terremoto golpe\u00f3 a la Ciudad de M\u00e9xico, el coraz\u00f3n del poder, el despojo y el racismo. Dos d\u00edas despu\u00e9s del sismo, el Ej\u00e9rcito y la Marina estaban listos para acabar de demoler edificios donde a\u00fan hab\u00eda gente con vida y cuerpos atrapados. La gente se organiz\u00f3 para impedir que entraran. Exig\u00edan lo m\u00e1s m\u00ednimo: resguardar la vida que all\u00ed quedaba, recuperar los cuerpos de sus difuntos. Esa organizaci\u00f3n permiti\u00f3 que la b\u00fasqueda continuara hasta el final. Por algunas horas, la ciudad vivi\u00f3 como el resto del pa\u00eds: defendiendo colectivamente la dignidad de la vida y de la muerte frente a la maquinaria del Estado. Una semUn ana despu\u00e9s, se volvi\u00f3 a la normalidad. Organizarse, en la ciudad, significa esto: saber que incluso entre las ruinas existe la posibilidad de una vida, lograr que esto se haga visible a\u00fan en mitad la cat\u00e1strofe.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\u00abS\u00f3lo los pueblos podemos salvar este mundo\u00bb han dicho en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n las compa\u00f1eras y compa\u00f1eros del CNI. Entender en su justo lugar esta afirmaci\u00f3n al parecer grandilocuente es la tarea m\u00e1s importante de todas las que nos ha impuesto su organizaci\u00f3n. Es necesario, solamente, comprender que all\u00ed donde hay una mina, una autopista, un partido pol\u00edtico o una ciudad, no puede haber un <em>mundo<\/em>; es decir, un territorio y una cierta manera de habitarlo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Escuchar, entonces, que el CIG pretende \u00abgobernar el mundo\u00bb deja de sonar descabellado y se convierte en una propuesta que, en su simpleza, resulta interminable. Gobernar el mundo no significa otra cosa que <em>salvarlo<\/em>: defender la vida que tiene lugar en los pueblos y procurar que algo de ellos se multiplique y prolifere. Hacer retroceder a las ciudades, al despojo y a la muerte para saber si es posible que, all\u00ed mismo, suceda todav\u00eda una vida colectiva. Un pueblo, un mundo.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos lectores de Artiller\u00eda Inmanente y participantes de Liaisons, revista de \u00abinvestigaci\u00f3n partisana transoc\u00e9anica\u00bb, nos hacen llegar uno de los textos \u2014la contribuci\u00f3n mexicana, escrita en castellano\u2014 que conforman el primero de sus n\u00fameros, \u00abEn el nombre del pueblo\u00bb, publicado en franc\u00e9s el 26 de abril de 2018 en \u00c9ditions Divergences, pr\u00f3ximamente, en septiembre de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[80],"class_list":["post-806","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-liaisons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/806","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=806"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/806\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1173,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/806\/revisions\/1173"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=806"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=806"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=806"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}