{"id":801,"date":"2018-06-28T20:27:05","date_gmt":"2018-06-29T01:27:05","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=801"},"modified":"2018-07-03T11:14:58","modified_gmt":"2018-07-03T16:14:58","slug":"democracia-derrota-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=801","title":{"rendered":"La democracia como derrota. Notas sobre la elecci\u00f3n presidencial de M\u00e9xico en 2018"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-802\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/06\/Aniversario_Tila-5-1024x682.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"316\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/06\/Aniversario_Tila-5.jpg 1024w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/06\/Aniversario_Tila-5-300x200.jpg 300w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/06\/Aniversario_Tila-5-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><strong>Esta vez el blog es utilizado para publicar esta toma de posici\u00f3n que nos hicieron llegar a prop\u00f3sito del no-acontecimiento m\u00e1s esperado en los \u00faltimos tiempos por los dem\u00f3cratas en M\u00e9xico.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">S\u00f3lo una cosa podemos conceder a quienes han puesto en el espect\u00e1culo democr\u00e1tico toda su confianza: nunca en la historia de este pa\u00eds se hab\u00eda sentido este grado de esperanza compartida. Pero hace falta agregar algo m\u00e1s si queremos comprender de d\u00f3nde proviene esta aparente energ\u00eda: esa esperanza, como todas, es producto de una derrota de larga duraci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El espect\u00e1culo democr\u00e1tico del que se habla no es ya \u00fanicamente aquel con el que los aparatos estatales de por s\u00ed nunca dejan de martillarnos \u2014mediante su \u00abcultura del derecho\u00bb y sus violencias policiacas\u2014, sino aquel que regresa peri\u00f3dicamente, cada vez m\u00e1s desfigurado y grotesco que la vez anterior, pero que a pesar de todo \u2014por alguna \u00aburgencia\u00bb, por alguna \u00abcoyuntura\u00bb manufacturada convenientemente en este tiempo y no en ning\u00fan otro\u2014 acaba al final refortalecido con el cr\u00e9dito que una poblaci\u00f3n le entrega de mala o buena gana o, m\u00e1s bien, de la \u00fanica gana que le quedaba entre la espada y la pared. <em>La esperanza en pol\u00edtica no es nunca sino el reverso de una pol\u00edtica cuyo motor primario es el miedo<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cualquiera que haya sobrevivido a los \u00faltimos doce a\u00f1os \u2014o a los \u00faltimos 500\u2014 sabe que, detr\u00e1s del espejismo que hace ver una luz en el futuro, se encuentra la profunda oscuridad de nuestro presente. No hace falta repetir una vez m\u00e1s las cifras de muertos y desaparecidos: ellas son apenas la traducci\u00f3n matem\u00e1tica \u2014es decir, amputada\u2014 de una realidad invivible. S\u00f3lo la tristeza y la confusi\u00f3n que provoca una d\u00e9cada de guerra pueden hacer que alguien vea en un candidato una esperanza y no el futuro comandante en jefe del mayor de nuestros enemigos: el Estado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde el ataque en Atenco, en 2006, hasta el quiebre que significaron las movilizaciones por los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, se ha multiplicado y extendido ese sentimiento de derrota. Y no hay nada que la democracia y sus actores sepan hacer mejor que comerciar con la desolaci\u00f3n. Por eso son mucho m\u00e1s dignos de compasi\u00f3n que de rid\u00edculo quienes hace un par de a\u00f1os gritaban \u00ab\u00a1Fue el Estado!\u00bb y hoy ven en \u00e9l su \u00fanica salvaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Quiz\u00e1 nosotros mismos hemos sido responsables, en parte, de ese fracaso y de la confusi\u00f3n que ha generado. Quiz\u00e1 no hayamos sido capaces de generar suficientes n\u00facleos de organizaci\u00f3n y de resistencia s\u00f3lida y sostenida. Pero tambi\u00e9n es verdad que, al menos en esto, el funcionamiento del Estado es preciso: avanza y ataca para generar la derrota y la impotencia que le servir\u00e1, poco despu\u00e9s, para alimentar su <em>regeneraci\u00f3n<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">S\u00f3lo un ni\u00f1o, un ingenuo o un polit\u00f3logo pueden creer que la democracia es un asunto de elecciones, participaci\u00f3n, o instituciones. Aunque nos hayamos acostumbrado a describirla con el aparentemente inocuo t\u00e9rmino de \u00abforma de gobierno\u00bb, la democracia \u2014la m\u00e1s potente <em>arma<\/em> civil del Estado\u2014 es en realidad un complejo mecanismo de producci\u00f3n y gesti\u00f3n de impotencia colectiva.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En efecto, la funci\u00f3n esencial de la democracia no es la representaci\u00f3n, sino la <em>relegaci\u00f3n<\/em>. Todas las capacidades, los saberes, las imaginaciones y la fuerza que requiere una vida compartida son capturados por la m\u00e1quina democr\u00e1tica para ser depositados en alg\u00fan lugar del ruinoso aparato estatal. Toda la creatividad y la potencia que tenemos por el simple hecho de estar <em>vivos<\/em> es extirpada y relegada hasta que no quedan m\u00e1s que espectros, hasta que todo cuerpo es reducido al grado m\u00ednimo al que puede ser sometido un ser viviente: un ciudadano.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Relegar significa poner en otro sitio una capacidad que nos era propia. La democracia es por eso, tambi\u00e9n, <em>producci\u00f3n de<\/em> <em>lejan\u00eda<\/em>. Cada momento de la vida, cada conflicto y cada posible salida son situados bajo la gesti\u00f3n de una instituci\u00f3n extra\u00f1a y distante. Es decir, abstracta. S\u00f3lo a quienes viven en ese mundo de abstracci\u00f3n, escindidos de <em>su<\/em> <em>mundo<\/em>, les parece razonable exigirle al Estado que resuelva un crimen, que frene el despojo, que sancione a las Fuerzas Armadas por violaciones de derechos humanos. La justicia, lo sabemos, nunca vendr\u00e1 desde arriba y desde lejos. Por eso el ant\u00f3nimo de democracia no es autoritarismo sino <em>proximidad<\/em>, fuerza colectiva.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Del mismo modo que el despojo \u00aboriginario\u00bb que alimenta al capital contin\u00faa sucediendo hoy, a toda hora, la relegaci\u00f3n en la que se sustenta la democracia opera cada d\u00eda all\u00ed donde un programa estatal sustituye el trabajo colectivo, donde un diputado local usurpa el lugar de una autoridad elegida por asamblea, donde un comit\u00e9 de barrio se convierte en una oficina de gesti\u00f3n de un partido pol\u00edtico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por eso es una excelente noticia que la democracia en este pa\u00eds se encuentre todav\u00eda incompleta. Esto no quiere decir, por supuesto, que haga falta \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb, \u00abtransparencia\u00bb ni, mucho menos, \u00abhonestidad\u00bb. Esto quiere decir que hay territorios donde se ha ganado la batalla contra la impotencia y la abstracci\u00f3n, donde el Estado no ha logrado imponer su l\u00f3gica. Donde a\u00fan es posible experimentar una vida en com\u00fan que no puede ser reducida al mecanismo de la democracia y de los partidos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Quiz\u00e1 no haga falta repetirlo, pero la democracia es, tambi\u00e9n, producci\u00f3n de individualidades: \u00abciudadano\u00bb o \u00abvotante\u00bb son los t\u00e9rminos burocr\u00e1ticos que adoptan los cad\u00e1veres de una colectividad destrozada. Por esto no hay nada de <em>pol\u00edtico<\/em> en ella: no hay una existencia compartida, un lugar que habitar, una vida que defender. S\u00f3lo en este sentido la democracia es un <em>sistema de gobierno<\/em>; es decir, una gesti\u00f3n vertical de poblaciones, de individuos sin nombre.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La cooptaci\u00f3n y la relegaci\u00f3n que suceden a cada instante, pues, producen la impotencia y la depresi\u00f3n que parecen encontrar su \u00fanica soluci\u00f3n en una <em>regeneraci\u00f3n<\/em> de la esperanza <em>en el Estado<\/em>. La esperanza es, precisamente, la inyecci\u00f3n de combustible que, cada cierto tiempo, necesita una forma de gobierno para sobrevivir. Por eso suenan tan rid\u00edculos quienes tienen miedo de una posible desestabilizaci\u00f3n si gana \u00e9ste u otro candidato. Temen un posible \u00abretroceso democr\u00e1tico\u00bb cuando lo que en verdad est\u00e1 en marcha es una <em>regeneraci\u00f3n<\/em> del aparato estatal que lo har\u00e1 sobrevivir unas d\u00e9cadas m\u00e1s.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las derrotas de movimientos de resistencia y la genuina desesperaci\u00f3n de quienes han querido poner su fuerza en una transformaci\u00f3n radical han sido relegadas, de nuevo, en el sistema de partidos y en un futuro gobierno central. Toda la esperanza que nos rodea tiende, hoy, hacia la <em>estabilizaci\u00f3n<\/em>; es decir, hacia el renacimiento del Estado. No es casual que el candidato puntero haya declarado que pretende resolver plenamente el caso Ayotzinapa <em>para<\/em> fortalecer al Ej\u00e9rcito y regresarle su antigua legitimidad. En un contexto de guerra, la regeneraci\u00f3n democr\u00e1tica adopta su forma m\u00e1s cruel y m\u00e1s sangrienta: la <em>pacificaci\u00f3n.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">M\u00e1s all\u00e1 del aura humanista de la palabra, la pacificaci\u00f3n es la culminaci\u00f3n de una operaci\u00f3n militar: el triunfo de la movilizaci\u00f3n de las fuerzas militares y civiles sobre un territorio y las formas de vida que lo habitan. Se trata del t\u00e9rmino que los vencedores dan a la <em>derrota total<\/em> de su oponente, el sometimiento del enemigo al nuevo poder constituido. Es, precisamente, lo que los juristas llaman \u00abuso leg\u00edtimo de la fuerza por el Estado\u00bb. Por eso a\u00fan hay gente que confunde <em>paz<\/em> con Estado de derecho. La pacificaci\u00f3n no es m\u00e1s que la continuidad de la democratizaci\u00f3n por otros medios.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Estas dos operaciones, pues, forman los dos frentes de contrainsurgencia con los que el Estado busca situar dentro de s\u00ed a todas las fuerzas pol\u00edticas, por medios civiles o militares. La fallida estrategia anti-zapatista de los a\u00f1os noventa \u2014coordinada, en parte, por Esteban Moctezuma Barrag\u00e1n\u2014 lo demuestra perfectamente: ocupar militarmente un territorio para <em>pacificarlo<\/em>; remunicipalizar e inyectar recursos para <em>democratizarlo<\/em> \u2014no debe sorprender que, a\u00fan hoy, los representantes de la \u00abCruzada contra el hambre\u00bb en cada localidad tengan, en su puerta, un sello de la Secretar\u00eda de Marina. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, la operaci\u00f3n es sostenida por las bases castrenses que permanecen y por los grupos paramilitares asociados, siempre, a alg\u00fan partido pol\u00edtico. En tiempo de elecciones son \u00aboperadores pol\u00edticos\u00bb; despu\u00e9s, escuadrones de la muerte.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por esto, creer que es posible \u00abacabar con la l\u00f3gica de la guerra\u00bb es la m\u00e1s peligrosa de las buenas intenciones progresistas. En ciertas colonias de la Ciudad de M\u00e9xico, quiz\u00e1, la guerra parece una \u00abl\u00f3gica\u00bb, un \u00abdiscurso\u00bb, una \u00abpol\u00edtica p\u00fablica\u00bb, incluso. Pero la guerra, lo sabemos, es una realidad atroz: es la forma que adoptan el Estado y el capital para garantizar su continuidad a trav\u00e9s de la cooptaci\u00f3n y el saqueo. Creer que la guerra puede acabar s\u00f3lo gracias a la \u00abvoluntad pol\u00edtica\u00bb de un hombre no s\u00f3lo es ingenuo, es suicida. La forma m\u00e1s fundamental de autodefensa en un conflicto prolongado, es reconocerlo como tal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Quienes han sobrevivido resistiendo m\u00e1s de 500 a\u00f1os lo saben perfectamente. La guerra \u2014declarada o no\u2014 es la herramienta a la que el Estado mexicano ha recurrido siempre que necesita renovarse o expandirse. Las guardias blancas, los <em>rurales<\/em> del porfiriato, las Fuerzas Armadas y las c\u00e9lulas de sicarios han cumplido siempre la misma funci\u00f3n: lograr la <em>pacificaci\u00f3n <\/em>de un territorio \u2014a trav\u00e9s del miedo, el exterminio o el desplazamiento forzado\u2014 para garantizar la extracci\u00f3n de los recursos que alberga.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La \u00abguerra contra el narcotr\u00e1fico\u00bb, pues, no fue una estrategia fallida. Fue, al contrario, la perfecta y eficiente reconversi\u00f3n de una vieja maquinaria de muerte y despojo. Hoy, la guerra civil es una cuesti\u00f3n que excede por mucho la capacidad de decisi\u00f3n de un gobierno o de un candidato. Quienes hacen de la pol\u00edtica una operaci\u00f3n m\u00e1s o menos exitosa de consolidar un contrato social \u2014magullado, respetado, corrompido, etc.\u2014\u00a0se equivocan de punto de partida: no es el contrato social, sino la guerra lo que anima desde sus or\u00edgenes este sistema de poder. Por eso, hacer creer que la guerra terminar\u00e1 gracias al beso de un poeta, de Emilio \u00c1lvarez Icaza o del papa de Roma, es una manipulaci\u00f3n incomparable. Es, en verdad, un crimen de guerra.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es necesario siempre ver la oscuridad que alimenta la luz de la esperanza; pero debemos saber observar, tambi\u00e9n, todo lo que esa misma oscuridad ilumina. En cada lugar donde el Estado parece fallar o estar ausente se abre un espacio de posibilidades infinitas. Cada instante de la vida es un diminuto frente de batalla, donde la l\u00f3gica democr\u00e1tica puede ser replegada, donde pueden experimentarse formas de organizaci\u00f3n tan maleables como potentes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Y no hay nada m\u00e1s sencillo que enfrentar la relegaci\u00f3n y la lejan\u00eda que sustentan la democracia. Es una cuesti\u00f3n, simplemente, de procurarnos nuestra propia <em>proximidad<\/em> con el mundo que nos rodea. De volver a reconocerlo, de hacernos las herramientas y los saberes colectivos para habitarlo. No hay un acontecimiento m\u00e1s feliz que volver a descubrir, en medio de las ruinas del Estado, una habilidad que cre\u00edamos perdida: aprender sin Universidades, cuidarnos minuciosamente sin bistur\u00edes, pasar un domingo sin angustia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hace falta solamente volver a generar sitios de fuerza lejos de la maquinaria democr\u00e1tica; volver a aproximarnos, recoger el hilo de nuestras propias potencialidades. Volver a descubrir todo lo que puede un encuentro \u2014aunque sea fugaz\u2014 cuando existe la decisi\u00f3n colectiva de volver a construirlo todo. La tarea parece agotadora, sin duda, pero quienes lo han experimentado saben que no hay una celebraci\u00f3n m\u00e1s grande que la que sigue a una jornada de trabajo colectivo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por ahora, habr\u00e1 que dejar que los dem\u00f3cratas naufraguen; los convencidos, los confundidos, los ingenuos, los derrotados. Nosotros no bajaremos la guardia: sabemos que ellos continuar\u00e1n atacando mientras gritan <em>tregua<\/em>. Algunos, quiz\u00e1, volver\u00e1n en un par de a\u00f1os reducidos a escombros: fam\u00e9licos y destrozados luego de haber visto desde dentro las entra\u00f1as del Estado. Tal vez sientan entonces la magnitud de su derrota. Es probable incluso que uno o dos vengan a recobrar sus fuerzas a la casa que nosotros, mientras, habremos construido.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta vez el blog es utilizado para publicar esta toma de posici\u00f3n que nos hicieron llegar a prop\u00f3sito del no-acontecimiento m\u00e1s esperado en los \u00faltimos tiempos por los dem\u00f3cratas en M\u00e9xico. &nbsp; S\u00f3lo una cosa podemos conceder a quienes han puesto en el espect\u00e1culo democr\u00e1tico toda su confianza: nunca en la historia de este pa\u00eds [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[79],"class_list":["post-801","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/801","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=801"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/801\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":808,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/801\/revisions\/808"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}