{"id":705,"date":"2018-04-18T23:13:08","date_gmt":"2018-04-19T04:13:08","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=705"},"modified":"2018-04-18T23:54:02","modified_gmt":"2018-04-19T04:54:02","slug":"deleuze-cristo-burguesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=705","title":{"rendered":"Gilles Deleuze: De Cristo a la burgues\u00eda (1946) | Ensayo in\u00e9dito de juventud"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both;text-align: center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-7PP0mDg6Alg\/T4CycJyWq1I\/AAAAAAAAARw\/mLJxBBDNPoU\/s400\/Gilles-Deleuze.png\" alt=\"\" width=\"339\" height=\"400\" border=\"0\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><strong>Anteriormente hab\u00edamos traducido para Artiller\u00eda Inmanente este texto a partir de una versi\u00f3n defectuosa del ingl\u00e9s, pero su reciente publicaci\u00f3n autorizada en franc\u00e9s nos ha permitido enmendar los errores. Este ensayo de Gilles Deleuze, cuyo t\u00edtulo en franc\u00e9s es \u00abDu Christ \u00e0 la bourgeoisie\u00bb, puede ser encontrado en\u00a0<em>Lettres et autres textes<\/em>\u00a0(Par\u00eds, Les \u00c9ditions de Minuit, 2015), una reciente recopilaci\u00f3n de algunos textos in\u00e9ditos de Deleuze que, no obstante, era ya posible, en algunos casos, encontrar por otros medios (\u00e9sta fue por cierto la principal excusa para las actuales propietarias de los textos de Deleuze para finalmente publicarlos, ya que, como es sabido, Deleuze era escrupuloso en lo que respecta a las publicaciones p\u00f3stumas). El ensayo fue originalmente publicado con el mismo t\u00edtulo en la revista <em>Espace<\/em>, n\u00fam. 1, 1946, pp. 93-106.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><em>Para la se\u00f1ora Davy<\/em><sup>1<\/sup><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Se proclama la quiebra del Esp\u00edritu en el mundo moderno, y se maldice el advenimiento del materialismo. En este punto en particular, tal vez existe una confusi\u00f3n. Lo que quiere decirse es que hoy en d\u00eda muchos hombres no creen ya en la vida interior; \u00e9sta ha dejado de ser rentable. Pero no se trata de ninguna novedad. El siglo XVII, aristocr\u00e1tico, vivi\u00f3 en la idea de que la vida espiritual no es sino el cuerpo, la coincidencia con el cuerpo; y de que, por el contrario, los buenos modales y la honestidad consisten en hacer del cuerpo un objeto.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es por razones completamente diferentes, sin duda, como el interior es hoy en d\u00eda despreciado. Pienso en primer lugar en la consciencia revolucionaria, en el seno de un mundo industrial y t\u00e9cnico. Cuanto m\u00e1s se hace grande el poder de este mundo t\u00e9cnico, tanto m\u00e1s parece vaciar a la humanidad, como a un pollo, de cualquier vida interior, reduci\u00e9ndolo a una exterioridad total. Son conocidas las caricaturas c\u00e9lebres tales como: <i>est\u00e1 esta palanca<\/i>, y <i>se da como debiendo ser<\/i>\u00a0girada a la derecha. De cualquier modo, el problema es m\u00e1s complejo, y el tornillo de un motor se convierte f\u00e1cilmente en el s\u00edmbolo de la seriedad. \u00bfAcaso no hay ninguna vida espiritual al margen de la vida interior? En este mundo puramente objetivo donde el obrero trabaja con compa\u00f1eros, puede emerger el L\u00edder, el Cabecilla. El l\u00edder es aquel que revela un <i>mundo posible<\/i>, donde, por ejemplo, el obrero no trabajar\u00eda ya para patrones. Pero este mundo, as\u00ed revelado, se mantiene exterior, no menos exterior que el primer mundo en el cual naci\u00f3. Tanto es as\u00ed que el primer mundo objetivo encierra en s\u00ed mismo el principio de su propia negaci\u00f3n, sin referencia a ninguna interioridad. El l\u00edder es aquel que ofrece una <i>amistad<\/i>, no un amor, una amistad dentro de un equipo. Ya que la amistad, el equipo, consiste en realizar ese mundo exterior posible que el l\u00edder revel\u00f3. Amistad t\u00e9cnica, si se quiere. La t\u00e9cnica es llamada una relaci\u00f3n de medios a un fin; pero cuanto m\u00e1s se afirma, tanto m\u00e1s se afirma el fin a s\u00ed mismo, y s\u00f3lo a s\u00ed mismo. Y el esp\u00edritu revolucionario nos propone un fin, que debe realizarse con la fuerza y la cantidad de los compa\u00f1eros de equipo. No proclamemos demasiado r\u00e1pido que aqu\u00ed se trata de una moral donde el fin justifica los medios. Esto equivaldr\u00eda a trasladar el esp\u00edritu de la exterioridad al plano de la vida interior. Lo que ya no tiene sentido es la noci\u00f3n misma de medios. No es en nosotros donde hay que hacer la revoluci\u00f3n, es en el exterior; y si la hacemos en nosotros, ser\u00eda s\u00f3lo un medio de no hacerla afuera.<sup>2<\/sup>\u00a0Por lo dem\u00e1s, esto no impide que la amistad revolucionaria es esencialmente sacrificio de s\u00ed. Pero aqu\u00ed el sacrificio no tiende hacia una transformaci\u00f3n interior: el sacrificio es el precio posible que hay que pagar por la sustituci\u00f3n de los mundos. El Equipo se erige siempre en contra de alguien, en contra de algo. Hablamos de una revoluci\u00f3n en acto.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00c9stos ser\u00edan los principales rasgos si nuestro problema fuera caracterizar la consciencia revolucionaria. Pero se trata de otra cosa. Y no es solamente sobre el plano revolucionario donde la vida interior quiebra, es tambi\u00e9n sobre otros planos, m\u00e1s individuales, menos naturalmente abiertos a la exterioridad. \u00bfPor qu\u00e9 es que la vida interior tan a menudo no puede ser evocada sin arrastrar consigo la imagen de enormes flores blandas, de babas y borborigmos, de manos sudorosas, de larvas blancas y vagamente desnudas? Hasta tal punto que estas im\u00e1genes comienzan ya a desgastarse. En resumen, se injuria la vida interior, se la concibe ya \u00fanicamente en forma de humedades. \u00abEn vano buscar\u00edamos como Amiel, como un ni\u00f1o que se besa los hombros, las caricias y los cari\u00f1os de nuestra intimidad, puesto que finalmente todo se halla afuera, todo, incluso nosotros mismos: afuera, en el mundo, entre los dem\u00e1s. No es en no s\u00e9 qu\u00e9 retiro donde nos descubrimos: es sobre el camino, en medio de la multitud, cosa entre las cosas, hombre entre los hombres\u00bb.<sup>3<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfAcaso existe para algunos una nueva creencia?<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Que el Evangelio tiene en parte este aspecto de exterioridad, es algo cierto. Basta con pensar en los milagros. Y tambi\u00e9n: \u00abNo crean que he venido a traer la paz, sino la espada. Y el que no tome su cruz y no me siga, no es digno de m\u00ed. Quien conserve su vida la perder\u00e1\u00bb.<sup>4<\/sup> Estas palabras se refieren a un mundo de exterioridad. Cristo es el L\u00edder que nos revela un mundo exterior posible, y nos ofrece una amistad. Su presencia eclosiona menos en la intimidad de los corazones que la que se impone en el camino principal, en el recodo de una calle, en los campos, por la revelaci\u00f3n brusca de un mundo posible. El hombre en su intimidad es impotente para descubrir su\u00a0<i>relaci\u00f3n interior<\/i> con Dios. Pero \u00e9sta es la palabra peligrosa. Cristo nos revela un mundo exterior, pero este mundo exterior no es un mundo social, hist\u00f3rico, localizado; <i>es nuestra propia vida interior<\/i>. La paradoja del Evangelio es, en t\u00e9rminos abstractos, la exterioridad de una interioridad.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La actualidad del Evangelio es tanto la mala noticia como la buena, y una no existe sin la otra. El cristianismo trajo consigo la disociaci\u00f3n de la Naturaleza y el Esp\u00edritu. Tal vez se dir\u00e1 que en los tiempos de los griegos la uni\u00f3n ya no exist\u00eda. Eso importa poco. La identidad de la Naturaleza y el Esp\u00edritu existe como nostalgia en la consciencia moderna; ya sea que se la defina refiri\u00e9ndose a Grecia, a un estado anterior al pecado original o, si a uno le gusta el psicoan\u00e1lisis, a un estado precedente al traumatismo del nacimiento, nuevamente eso importa poco. Existi\u00f3 alguna vez una uni\u00f3n de la Naturaleza y el Esp\u00edritu, y esta uni\u00f3n formaba un mundo exterior. La naturaleza era esp\u00edritu, y el esp\u00edritu naturaleza; el sujeto no interven\u00eda, a no ser que como un coeficiente de error. El cristianismo subjetiv\u00f3 la naturaleza en forma de cuerpo y de vida natural en donde el pecado muerde, y por otro lado subjetiv\u00f3 al esp\u00edritu en forma de \u00abvida\u00bb espiritual. Pero la conciencia cristiana est\u00e1 tan desgarrada que no puede aferrar en s\u00ed misma la relaci\u00f3n de la vida natural con la vida espiritual. Y por lo tanto, la miseria de esta conciencia es tal que, para establecer una cierta unidad del cuerpo y el esp\u00edritu, le hace falta ver fuera de ella, exteriormente, esta unidad misma en forma de vida interior. Le hace falta ver fuera de s\u00ed, exteriormente, su propia interioridad. Tal es la necesidad de un Mediador, que traiga la buena nueva. El Evangelio es la exterioridad de una interioridad; y esta paradoja se expresa esencialmente en la noci\u00f3n de\u00a0<i>par\u00e1bola<\/i>. El cristiano aferra en s\u00ed mismo la disociaci\u00f3n de la vida natural y la vida espiritual; y la uni\u00f3n de las dos vidas en forma de vida interior, que aferra solamente desde afuera. Su tarea parad\u00f3jica consiste en interiorizar la vida interior. Interiorizar a Cristo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A primera vista, la oposici\u00f3n cristiana entre la Naturaleza y el Esp\u00edritu parece ser muy diferente de la oposici\u00f3n burguesa entre la vida privada y el Estado. Y sin embargo, no lo es. La burgues\u00eda ha conseguido interiorizar la vida interior, como mediaci\u00f3n de la naturaleza y el esp\u00edritu. La Naturaleza, convirti\u00e9ndose en vida privada, se ha espiritualizado en forma de familia y buen car\u00e1cter [<i>bonne nature<\/i>, lit. buena naturaleza]; y el Esp\u00edritu, convirti\u00e9ndose en el Estado, se ha naturalizado en forma de patria, esto, por lo dem\u00e1s, sin entrar en contradicci\u00f3n con el liberalismo y pacifismo burgu\u00e9s. \u00bfC\u00f3mo se produjo todo esto? Lo veremos m\u00e1s adelante. Pero lo importante es que la burgues\u00eda se define antes que nada por la vida interior y el primado del sujeto. Nos gustar\u00eda invocar los ejemplos m\u00e1s simples, e incluso m\u00e1s pueriles. Hay burgues\u00eda tan pronto como hay sometimiento del exterior a un orden interior, a una ceremonia. La f\u00e1bula cuenta que el burgu\u00e9s, sin importar cu\u00e1l sea el momento, no sale sin cuello blanco y bomb\u00edn. El calor no es ya lo que uno <i>expresa<\/i> a trav\u00e9s de una cuasi-desnudez del cuerpo, por lo menos a trav\u00e9s de ropa ligera, sino que es aquello en lo cual uno <i>proyecta<\/i> un significado. Y este significado es: \u00abA pesar de lo cual\u2026 Tal es el Orden. Acomodo mis papeles, y coloco mi pluma a la derecha. <i>S\u00e9<\/i> que, cuando quiera escribir, s\u00f3lo tengo que extender el brazo un poco a la derecha\u00bb. El orden trasciende al tiempo; y el burgu\u00e9s lo sabe completamente. (Ser\u00eda interesante mostrar, por ejemplo, qu\u00e9 tanto la teor\u00eda cl\u00e1sica de la percepci\u00f3n del siglo XIX es burguesa: no se percibe sino aquello que se sabe, y toda percepci\u00f3n es una interpretaci\u00f3n, etc.).<sup>5<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La burgues\u00eda es esencialmente vida interior interiorizada, es decir, mediaci\u00f3n de la vida privada y del Estado. Pero de estos dos extremos, no le teme menos a uno que a otro. Es la famosa lucha contra\u00a0dos frentes. Su \u00e1mbito es aquel del justo medio. Odia los excesos de una vida privada demasiado individualista, de una naturaleza <i>rom\u00e1ntica<\/i>; la posici\u00f3n burguesa hacia los problemas sexuales lo muestra de manera suficiente. Pero no teme menos al Estado que, en la medida en que se introduce en la vida interior sin tener la apariencia y la excusa de una Patria amenazada, es ya \u00fanicamente a su vez una pura naturaleza, una pura fuerza. Basta con pensar aqu\u00ed en los fisi\u00f3cratas del siglo XVIII. Y tambi\u00e9n en los socialistas del siglo XIX, y en el esp\u00edritu de 1848. Renouvier por ejemplo deseaba las asociaciones libres, es decir, \u00abun cr\u00e9dito organizado por el Estado a favor de asociaciones formadas libremente\u00bb, y exig\u00eda, como garant\u00edas fundamentales, el derecho a la propiedad y el derecho a la ganancia. El campo de la burgues\u00eda es aquel del humanismo, aparentemente tranquilo, de los Derechos Humanos. La Persona burguesa es mediaci\u00f3n sustancializada; se define formalmente por la igualdad y la reciprocidad, materialmente por la vida interior. Que la igualdad formal sea desmentida materialmente, no hay aqu\u00ed una contradicci\u00f3n, a la mirada del burgu\u00e9s, ni raz\u00f3n para hacer una revoluci\u00f3n. El burgu\u00e9s permanece coherente. Se ve aqu\u00ed todo lo que puede oponer el \u00abequipo\u00bb burgu\u00e9s al equipo revolucionario. Porque si el segundo es realmente un equipo, el primero es en el fondo un contrato.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfMediaci\u00f3n sustancializada? Los fil\u00f3sofos han dado un nombre a la mediaci\u00f3n de la naturaleza y el esp\u00edritu: aquel de Valor. Pero se trata aqu\u00ed de una mediaci\u00f3n-sustancia, al margen de los extremos. Del mismo modo, el\u00a0valor sustancializado es el <em>Tener<\/em>. Cuando los fisi\u00f3cratas hablan de naturaleza, ellos hablan de tener. La propiedad es un derecho natural. El siglo XVIII crey\u00f3 gustosamente que el hombre no\u00a0<i>es<\/i> nada, sino que <i>tiene<\/i>; tiene impresiones, y por este medio adquiere: todo es recibido. Y si el burgu\u00e9s tiene el deseo de tener, permanece por el contrario insensible al deseo de ser, en donde, con su ojo h\u00e1bil, ve f\u00e1cilmente las huellas del romanticismo y la era ingrata. (Esa era ingrata es su gran preocupaci\u00f3n; porque el burgu\u00e9s tiene una familia; vive sobre sus propiedades. Desde la vida interior hasta la vida de interior, no hay m\u00e1s que un paso, una palabra).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para que pueda establecerse una mediaci\u00f3n entre la vida privada y el Estado, sigue siendo necesario lo que nadie puede decir: el Estado, \u00e9se soy yo. El Estado seguir\u00e1 siendo un sujeto, ciertamente, pero un sujeto impersonal. La situaci\u00f3n de la burgues\u00eda antes de 1789 fue parad\u00f3jica: ten\u00eda una vida privada, ten\u00eda la mediaci\u00f3n de la vida privada y el Estado, y no ten\u00eda ning\u00fan Estado. El Estado no era un sujeto impersonal; y para constituirlo hizo falta la revoluci\u00f3n. Pero \u00bfesta constituci\u00f3n misma no fundaba la posibilidad de otra mediaci\u00f3n? La del <i>Dinero<\/i>. El Tener como dinero, no ya como propiedad. Y esta nueva mediaci\u00f3n no est\u00e1 sustancializada; al contrario, es fluente. Mientras en la propiedad los dos extremos (vida privada y Estado) estaban en la sombra, el dinero en cambio establece un contacto entre ellos a trav\u00e9s del cual el Estado se disipa y se esparce en las manos de los sujetos privados ricos, y estos sujetos privados acceden al poder. De ah\u00ed la amenaza y el peligro. La burgues\u00eda de negocios sustituy\u00f3 a la burgues\u00eda de propiedad. \u00c9ste es el famoso capitalismo. El dinero niega su propia esencia, se fija dando el poder a los capitalistas, restaurando una forma de poder personal, en resumen, abandonando su papel de mediaci\u00f3n, su referencia a la vida interior y de interior. Y si los comunistas niegan a la burgues\u00eda, si quieren un poder realmente impersonal donde por ejemplo no haya patrones, es en primer lugar porque la burgues\u00eda se niega a s\u00ed misma. Por lo tanto,\u00a0es natural que cuando los comunistas hablan de burgues\u00eda, y a menudo hablan de ella, no se sepa exactamente acerca de qu\u00e9 est\u00e1n hablando.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Invoquemos un caso m\u00e1s peque\u00f1o: es bien conocido que el burgu\u00e9s comete muchos fraudes. No obstante, resulta in\u00fatil invocar la agencia tributaria. Sencillamente, al burgu\u00e9s le gusta cruzar a mitad de calle, y salir por la entrada. Todo tiene un sentido. Pero aqu\u00ed, dos hip\u00f3tesis extremas han de ser excluidas: 1) el burgu\u00e9s proyectar\u00eda sobre la entrada el significado \u00absalida\u00bb, pensando que es mejor as\u00ed; 2) la entrada conservar\u00eda su significado, y el burgu\u00e9s pondr\u00eda a <i>un lado<\/i>, en un acto de desaf\u00edo, el significado salida. En realidad, el significado legal es reconocido, pero est\u00e1 envuelto, integrado en la forma de \u00abA pesar de lo cual\u2026\u00bb. La Entrada es eso a pesar de lo cual yo salgo. Pero, \u00bfqu\u00e9 objetivo persigue as\u00ed el burgu\u00e9s? Se podr\u00eda decir que el fraude es lo contrario de la guerra. El Estado deja en manos del sujeto privado un movimiento centr\u00edfugo, en forma de familia y asociaci\u00f3n; pero mediante la guerra, es capaz de traerlo de vuelta a s\u00ed mismo, de recordarle que es esencialmente ciudadano sin vida privada. En sentido contrario, el burgu\u00e9s ha dejado en manos del Orden social espiritual un movimiento centr\u00edfugo, que se manifiesta a \u00e9l desde el exterior en forma de entrada, de salida, de montantes, es decir que se le vuelve en pleno rostro en la forma de naturaleza. Y el fraude es solamente la reacci\u00f3n del burgu\u00e9s para asegurarse de que el Estado como sujeto impersonal \u00abno est\u00e9 tan lejos como eso\u2026\u00bb. Para asegurarse, tranquilizarse a s\u00ed mismo, para ver\u2026 Uno no toma el fraude en serio, en el fondo se est\u00e1 de acuerdo con la ley, es para ver. Pero sobre todo es para tomar mejor en serio, para adherirse m\u00e1s tranquilamente al orden social y nacional, para asegurarse de que este orden concierne ciertamente a la familia, y sea proyectado por el sujeto. Si el burgu\u00e9s comete fraudes, es para asegurarse de que es libre, y de que el Estado es \u00abcada uno de los suyos\u00bb. Y el burgu\u00e9s tranquilizado ir\u00e1 por tanto a la guerra, ya que hay cosas sobre las cuales no se bromea. Se ve as\u00ed en qu\u00e9 sentido el fraude es todav\u00eda una mediaci\u00f3n entre la vida privada y el Estado. Es aquello que para el cristiano se llama prueba, la manifestaci\u00f3n sensible que exig\u00eda Pascal. Ni reforma, ni revuelta, el fraude es por el contrario exterminaci\u00f3n de la duda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No menos que el fraude, y de la misma manera, el burgu\u00e9s\u00a0<i>interpreta<\/i>\u00a0de una forma enorme. No obstante, no completamente de la misma manera. El fraude es negativo, y a trav\u00e9s de \u00e9l el burgu\u00e9s arrastra al Estado hacia s\u00ed. En la interpretaci\u00f3n, positiva por el contrario, \u00e9l se alza hasta el Estado. El burgu\u00e9s tiene un gusto por lo secreto, por lo sobreentendido, por la alusi\u00f3n, le gusta \u00absuperar las apariencias\u00bb; porque el objeto interpretado se divide, o m\u00e1s bien se sublima y se supera, al mismo tiempo que son superadas las apariencias, y, de manera paralela, el sujeto que interpreta parece superarse tambi\u00e9n \u00e9l, sublimarse, alcanzar una lucidez sobrehumana. Dirij\u00e1monos a una interpretaci\u00f3n pol\u00edtica de esto. Jules Romains piensa que el milagro de la democracia burguesa es que, de los millones de absurdos arrojados por todos aquellos que tienen vida pol\u00edtica, para todos aquellos que dicen: Si fuera yo\u2026, brota y chorrea finalmente una direcci\u00f3n coherente y v\u00e1lida para el pa\u00eds. Y en un sentido general tiene raz\u00f3n, manifiestamente, en contra de A. France que hac\u00eda decir al socialista Bissolo: \u00abUna estupidez repetida por 36 millones de bocas no deja de ser una estupidez\u00bb. Puesto que rara vez es la misma estupidez la que se repite, en democracia.<sup>6<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En la medida en que la burgues\u00eda interioriza la vida interior y a Cristo mismo, ella lo hace en forma de propiedad, dinero, tener; todo aquello\u00a0que Cristo odiaba, y que hab\u00eda venido a combatir, para sustituirlo por el ser. Por lo tanto, la paradoja del Evangelio, como exterioridad de una interioridad, es lo que contin\u00faa. Pero \u00bfpodemos extraer ya esta conclusi\u00f3n? Debido a que de ninguna manera hemos mostrado c\u00f3mo la oposici\u00f3n cristiana entre la Naturaleza y el Esp\u00edritu se transformaba en oposici\u00f3n burguesa entre la vida privada y el Estado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En relaci\u00f3n con la oposici\u00f3n burguesa, hablamos acerca de la interpretaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay una interpretaci\u00f3n, en apariencia de un tipo completamente diferente, religiosa. El int\u00e9rprete es entonces llamado el profeta. Cristo dijo: \u00abTe dijeron que\u2026 Y yo os digo\u2026\u00bb, \u00abEn verdad os lo digo\u00bb. Por \u00faltimo, una tercera interpretaci\u00f3n, la ciencia, responde a una nueva oposici\u00f3n, esta vez entre la realidad y la verdad. Realidad de las cualidades sensibles y verdad de los objetos de pensamiento: el calor es movimiento.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">As\u00ed que aqu\u00ed nos enfrentamos a una triple oposici\u00f3n: 1) la oposici\u00f3n cient\u00edfica, entre el objeto sensible real y el objeto de pensamiento, oposici\u00f3n de exterioridad; 2) la oposici\u00f3n religiosa de interioridad, entre el sujeto corporal y pecador y el sujeto espiritual; 3) la oposici\u00f3n pol\u00edtica, entre el sujeto privado y el sujeto impersonal o Estado. Y si en la primera oposici\u00f3n nada es personal, y si en la segunda todo es personal, la tercera es la oposici\u00f3n m\u00e1s irreductible entre lo personal y lo impersonal. Por eso, el sujeto privado ser\u00e1 determinado impersonalmente por el Estado, determinado en hueco, negativamente, como aquello que escapa al Estado, y que el Estado, sin embargo, <i>gobierna<\/i>\u00a0[<em>r\u00e8gle<\/em>]. En consecuencia, instalado en el dominio mediador, el individuo de los Derechos humanos es intercambiable; y dentro de este mismo dominio, se encontrar\u00e1 la oposici\u00f3n de la forma y la materia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por otra parte, la mediaci\u00f3n pol\u00edtica es tanto m\u00e1s inestable, ya que se funda en un desarrollo unilineal y progresivo de la vida privada, de la familia y de las asociaciones, y del Estado. Lo cual es absolutamente falso. Sin embargo, las otras interpretaciones no son capaces de reducir las oposiciones correspondientes. Bajo la oposici\u00f3n religiosa, se reconocer\u00e1 la dualidad entre el Diablo y Dios. Sin duda, Cristo se hizo hombre para salvarnos del Diablo. Pero hemos visto que esta salvaci\u00f3n a trav\u00e9s de la vida interior estaba siempre fuera de nosotros, en el exterior. Lo mismo es el caso, por \u00faltimo, para la oposici\u00f3n cient\u00edfica \u00aben realidad \u2014 en verdad\u00bb; se cambiar\u00e1n los t\u00e9rminos en vano (\u00aben apariencia \u2014 en realidad\u00bb, se dir\u00e1), lo que no se explicar\u00e1 es la apariencia en cuanto tal.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfC\u00f3mo pasar de la oposici\u00f3n cient\u00edfica a la oposici\u00f3n religiosa? Toda la filosof\u00eda de Malebranche es una respuesta a esta pregunta, en el sentido en que sustituye el orden de las relaciones de grandeza por el orden de las relaciones de perfecci\u00f3n y, adem\u00e1s, el aparente desorden de las cosas por el desorden del alma y del pecado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Falta mostrar la identidad de la oposici\u00f3n religiosa y de la oposici\u00f3n pol\u00edtica. O al menos la transformaci\u00f3n de la pareja vida natural-vida espiritual, en la pareja vida privada-Estado. Ahora bien, parece que hay una cierta ruptura entre la vida espiritual en Dios y el Estado, aquella, en el fondo, de lo espiritual y lo temporal. Dad al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar. La Verdad religiosa es de otro orden. \u00abDel Evangelio \u2014se pudo decir\u2014 jam\u00e1s va a extraerse una tecnolog\u00eda; el Evangelio no viene a salvar el mundo, viene a salvarnos del mundo\u00bb. Ciertamente, Cristo es la mediaci\u00f3n de la Naturaleza y el Esp\u00edritu, y esta mediaci\u00f3n, esta revelaci\u00f3n por Cristo se establece entre los dos t\u00e9rminos; pero la buena nueva que nos propone no es sobre el mundo, se refiere a esa parte del mundo, llamada naturaleza humana, donde muerde el pecado. El Evangelio no se ocupa de lo pol\u00edtico y lo social, en el sentido en que lo social plantear\u00eda problemas espec\u00edficos; conduce todo a la posibilidad del pecado, y a la posibilidad de salvar al hombre del pecado. La vida interior cristiana est\u00e1 enteramente tendida hacia una vida espiritual interior; en este sentido, <em>muy especial<\/em>, es como se puede hablar de una \u00abindiferencia\u00bb cristiana. Pero, por el contrario, el Estado pretende tener a todo el hombre por completo, reducir por completo al hombre al ciudadano. Entre la voluntad de poder del Estado sobre el hombre interior, y la voluntad de indiferencia del hombre interior en relaci\u00f3n con el Estado, la oposici\u00f3n nace. Y el Estado perseguir\u00e1. Pero el cristiano acoger\u00e1 las persecuciones con dulzura. (Ser\u00e1 m\u00e1rtir, y recibir\u00e1 el sufrimiento como una exterminaci\u00f3n del pecado).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfCon dulzura? Pero el mal est\u00e1 hecho. El hombre podr\u00e1 ser ateo, no seguir\u00e1 siendo menos cristiano, ya no tenemos elecci\u00f3n; opondr\u00e1 el hombre privado al Estado. El hombre interior, m\u00e1rtir indiferente y dulce, eso que sin duda es la peor de las revueltas, se convertir\u00e1 en el hombre privado, malhumorado, preocupado por sus derechos, y s\u00f3lo en esta preocupaci\u00f3n querr\u00e1 invocar a la Raz\u00f3n. \u00abEl hombre de hoy en d\u00eda se deshumaniza r\u00e1pidamente, porque deja de creerse derechos irracionales e inmediatos contra el Estado. El sentido de la revuelta se pierde, se sublima, oh iron\u00eda, en refunfu\u00f1os\u2026 se extiende como mal humor\u00bb.<sup>6<\/sup> Se trata de una laicizaci\u00f3n de la Iglesia. Pero no hay que equivocarnos en esto, esta laicizaci\u00f3n es doble: 1) la vida interior cristiana, revelada por Cristo, era el impulso del hombre fuera de la naturaleza, su impulso hacia el Esp\u00edritu. Pero pierde su tensi\u00f3n hacia la vida espiritual en Dios, en la misma medida en que pierde su\u00a0\u00abindiferencia\u00bb irracional e inmediata hacia el Estado; y en el sentido en que ya no se supera, evoluciona a partir de la humildad cristiana a la oposici\u00f3n cerrada sobre s\u00ed misma. Es as\u00ed como la vida espiritual cristiana es ya \u00fanicamente una <i>naturaleza burguesa<\/i>. Pero esta nueva naturaleza ha conservado algo de su contacto con el Esp\u00edritu; y si al hablar de la burgues\u00eda se\u00f1al\u00e1bamos que la naturaleza en forma de vida privada se ha espiritualizado y se ha hecho buen car\u00e1cter, ahora lo comprendemos, es porque el Esp\u00edritu cristiano se ha naturalizado. 2) Pero, \u00bfqu\u00e9 lugar vacante ocup\u00f3 y desert\u00f3 el esp\u00edritu? El Esp\u00edritu se convierte en aquello a lo que \u00e9l era indiferente. Aquello que consideraba como el mundo, y aquello en lo cual no se interesaba m\u00e1s que para reducirlo a la posibilidad del pecado. Aquello mismo que pudo ejercer en \u00e9l una acci\u00f3n con fuerza. El Esp\u00edritu se convierte en el Estado. Dios se convierte en el sujeto impersonal; y en el Contrato Social, intento magistral para reducir al hombre interior al ciudadano, la voluntad general tiene todas las caracter\u00edsticas de la divinidad.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">* * *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No es una relaci\u00f3n contingente la que vincula al Cristianismo y a la Burgues\u00eda.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"15%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>1<\/sup> Marie-Magdeleine Davy (1903-1999), fil\u00f3sofa y te\u00f3loga, cercana al esoterismo que Deleuze conoce tal vez en Quai de la M\u00e9gisserie, en el sal\u00f3n del escritor cat\u00f3lico personalista Marcel Mor\u00e9 (1887-1969), donde se reun\u00edan grandes figuras intelectuales (aqu\u00ed se cruzan, entre otros, Jean Wahl, Maurice de Gandillac, Jacques Lacan, Jean Grenier, Pierre Klossowski, y los j\u00f3venes Michel Butor, Michel Tournier y Gilles Deleuze). Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre M.-M. Davy, cf. : www.europsy.org\/pmmdavy\/davymm.html<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>2<\/sup> Habr\u00eda una oposici\u00f3n f\u00e1cil de establecer entre el gobierno de Vichy y el gobierno de [De] Gaulle. Vichy invocaba el remordimiento, y la revoluci\u00f3n interior que era necesaria que cada franc\u00e9s hiciera por su propia cuenta; como si la vida interior y la revoluci\u00f3n fueran compatibles. Comiencen, se dec\u00eda, por arrepentirse; y se institu\u00eda una especie de culto al remordimiento. El gobierno de (De) Gaulle, por el contrario, nos revela en cuanto l\u00edder un mundo exterior posible, en el que Francia ser\u00eda grande. En cuanto a los medios para garantizar esa grandeza, no se trata tanto de un problema. Algunos ver\u00e1n aqu\u00ed verbalismo. De hecho, no hay verbalismo, sino peor: contradicci\u00f3n que si el gobierno actual no es revolucionario, y con ciertas caracter\u00edsticas formales de una revoluci\u00f3n no es menos un gobierno reaccionario. Lo cual, por lo dem\u00e1s, es posible (diciembre de 1945).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>3<\/sup> Cf. Sartre, \u00abUne id\u00e9e fondamentale de la ph\u00e9nom\u00e9nologie de Husserl : l&#8217;intentionnalit\u00e9\u00bb, primero en enero de 1939, el art\u00edculo ser\u00e1 retomado en\u00a0<i>Situations I<\/i>, Gallimard, 1947.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>4<\/sup>\u00a0Mateo 10:35-39<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>5<\/sup> Sobre el Orden, el Tener y el Saber burgu\u00e9s cf. el art\u00edculo capital de M. Groethuysen \u00abL\u2019Encyclop\u00e9die\u00bb, en <em>Le Tableau de la litt\u00e9rature fran\u00e7aise<\/em>\u2013\u00a0<small>XVII<\/small><sup>e<\/sup>&#8211;<small>XVIII<\/small><sup>e<\/sup> si\u00e8cles,\u00a0Gallimard, 1939, pp. 343-349.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>6<\/sup> Se refer\u00eda al caso Dreyfus.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>7<\/sup> M. de Rougemont, <em>Journal d\u2019un intellectuel en ch\u00f4mage<\/em>, [Albin Michel, 1937].<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Anteriormente hab\u00edamos traducido para Artiller\u00eda Inmanente este texto a partir de una versi\u00f3n defectuosa del ingl\u00e9s, pero su reciente publicaci\u00f3n autorizada en franc\u00e9s nos ha permitido enmendar los errores. Este ensayo de Gilles Deleuze, cuyo t\u00edtulo en franc\u00e9s es \u00abDu Christ \u00e0 la bourgeoisie\u00bb, puede ser encontrado en\u00a0Lettres et autres textes\u00a0(Par\u00eds, Les \u00c9ditions de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[8],"class_list":["post-705","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-gilles-deleuze"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=705"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":714,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/705\/revisions\/714"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}