{"id":692,"date":"2018-04-04T23:12:58","date_gmt":"2018-04-05T04:12:58","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=692"},"modified":"2018-04-10T10:44:25","modified_gmt":"2018-04-10T15:44:25","slug":"negri-operaismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=692","title":{"rendered":"Antonio Negri \/ \u00bfPosopera\u00edsmo? No, opera\u00edsmo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-695\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/04\/Negri.jpg\" alt=\"\" width=\"738\" height=\"491\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/04\/Negri.jpg 738w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2018\/04\/Negri-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 738px) 100vw, 738px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\"><strong>Presentamos en Artiller\u00eda Inmanente, por su en ocasiones pertinencia monogr\u00e1fica, la traducci\u00f3n de una <a href=\"http:\/\/www.euronomade.info\/?p=9189\">intervenci\u00f3n italiana<\/a> de Antonio Negri, a prop\u00f3sito del <em>operaismo<\/em>, pronunciada en Cambridge el 15 de abril de 2017.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">En la reciente literatura te\u00f3rica marxista se habla a menudo de\u00a0\u00abopera\u00edsmo\u00bb y de\u00a0\u00abposopera\u00edsmo\u00bb. Como es sabido el opera\u00edsmo [<em>operaismo<\/em>, lit. obrerismo; n. d. t.] nace en Italia a finales de la d\u00e9cada de 1950 y se expresa en la d\u00e9cada de 1960 a trav\u00e9s de las revistas <em>Quaderni Rossi<\/em> y <em>Classe Operaia<\/em>. Se suscitan dudas sobre la continuidad del opera\u00edsmo entre aquella fundaci\u00f3n y la d\u00e9cada de 1970, cuando conoci\u00f3 una primera fase expansiva, y despu\u00e9s en el siglo XXI cuando ser\u00e1 recibido en el debate internacional. Por tanto, algunos proponen llamar \u00abopera\u00edsmo\u00bb solamente a aquel \u00aben bruto\u00bb que fue propio de la d\u00e9cada de 1960; y llamar \u00abposoperaismo\u00bb a aquel posterior. Pero \u00bfexiste realmente un \u00abposoperaismo\u00bb? Si existe, nace de los debates, de las lecturas filos\u00f3ficas y de las reflexiones sociol\u00f3gicas de los militantes opera\u00edstas encerrados en las c\u00e1rceles italianas en la d\u00e9cada de 1980, cuando se interrogan sobre la derrota sufrida por las luchas de la clase obrera de frente al neoliberalismo naciente. Si el posopera\u00edsmo tiene por tanto un origen, es un noble origen \u2014tal es en efecto el de aquello que surge de la Resistencia\u2014 y es por su fuerza de comprensi\u00f3n de la derrota y en el ir m\u00e1s all\u00e1 de ella como ha ejercido una influencia sobre la sucesi\u00f3n de las luchas sociales por lo com\u00fan en los decenios situados entre los dos siglos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Antes de preguntarnos si efectivamente se puede hablar de \u00abposopera\u00edsmo\u00bb como un m\u00e9todo y una corriente de ideas diferentes del \u00abopera\u00edsmo\u00bb, busquemos comprender c\u00f3mo se hab\u00eda planteado el problema o se hab\u00eda dado un equ\u00edvoco en torno a ese <em>post<\/em>-. \u00bfQu\u00e9 era el opera\u00edsmo en la d\u00e9cada de 1960? Dicho brevemente: una teor\u00eda de la lucha de clases fundada en una ontolog\u00eda constituyente antes que en una ontolog\u00eda dial\u00e9ctica, en la subjetivaci\u00f3n del trabajo vivo antes que en la dial\u00e9ctica hegeliana, incluso marxianamente \u00abinvertida\u00bb. No hay que asustarnos cuando escuchemos la palabra \u00abontolog\u00eda\u00bb. Significaba, precisamente, ni m\u00e1s ni menos, la prioridad del trabajo vivo con respecto al dominio capitalista, la productividad constitutiva del trabajo ante su explotaci\u00f3n, la asimetr\u00eda intransitiva del trabajo vivo ante aquel muerto. Ahora, en las c\u00e1rceles, despu\u00e9s de un decenio de luchas, ontolog\u00eda significar\u00e1 que en cualquier caso se est\u00e1 dentro de una realidad fuerte, dentro de un inacabable asunto vivido y una profundidad de resistencia, entonces y siempre, insuprimible. La lucha de clases era, aqu\u00ed, no erradicable. Se trataba de operar un <em>aggiornamento<\/em> con respecto a las pr\u00e1cticas precedentes de la lucha de clases, bas\u00e1ndose en el an\u00e1lisis de las nuevas formas de explotaci\u00f3n. El <em>as\u00ed llamado<\/em> posopera\u00edsmo se mueve as\u00ed a partir de una radical relectura de la \u00abforma del valor\u00bb, es decir, de las nuevas condiciones sociales entre las cuales se desarrollan las t\u00e9cnicas de dominaci\u00f3n del neoliberalismo y la nueva resistencia a la explotaci\u00f3n, y las pone en la base del an\u00e1lisis.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Por tanto, existe por un lado una reflexi\u00f3n te\u00f3rica sobre la \u00abforma del valor\u00bb, fuertemente influenciada por la lectura de la obra de Isaak Rubin. Por \u00abforma del valor\u00bb se entend\u00eda que, cuando mutaban las magnitudes del valor (y la \u00abley del trabajo-valor\u00bb se encontraba en crisis como instrumento de medida de la valorizaci\u00f3n) y la sustancia del valor, es decir, la relaci\u00f3n que apretaba la cualidad del trabajo productivo (ahora cada vez m\u00e1s inmaterial) al mando capitalista, es decir, implicaba la modificaci\u00f3n del envoltorio general del dominio del capital. Las investigaciones (si bien incompletas) sobre la socializaci\u00f3n de trabajo y la formaci\u00f3n posterior de un orden posindustrial \u2014entonces puesta en evidencia por las propias pol\u00edticas capitalistas del trabajo\u2014 y el avance en la cr\u00edtica filos\u00f3fica de la totalizaci\u00f3n capitalista \u2014contra la escuela de Fr\u00e1ncfort, ya operada en la d\u00e9cada de 1960 y ahora retomada y profundizada sobre las huellas de los posestructuralistas franceses\u2014 abr\u00edan a un horizonte hist\u00f3ricamente mutante sobre el cual se confirmaba que la dial\u00e9ctica de la \u00abrelaci\u00f3n de capital\u00bb no pod\u00eda ya funcionar sobre el ritmo tri\u00e1dico de la afirmaci\u00f3n-negaci\u00f3n-superaci\u00f3n (o, en el <em>jargon<\/em> opera\u00edsta, \u00abluchas-crisis-reestructuraci\u00f3n\u00bb). El ritmo de la relaci\u00f3n de capital se hab\u00eda hecho lineal, la relaci\u00f3n de capital insist\u00eda ahora en una constituci\u00f3n dual\u00edstica de subjetividades antagonistas. La transformaci\u00f3n de la fuerza de trabajo del \u00abobrero masa\u00bb al \u00abobrero social\u00bb se describ\u00eda as\u00ed sobre los par\u00e1metros del an\u00e1lisis de la \u00abforma de valor\u00bb. Dicho de otro modo, no solamente relaci\u00f3n a la crisis de la medida (magnitud) del valor o a la modificaci\u00f3n de la sustancia (socializaci\u00f3n e inmaterializaci\u00f3n) del trabajo, sino como transformaci\u00f3n del mismo \u00abmodo de producir\u00bb, es decir, del conjunto de las estructuras sociales y pol\u00edticas que \u00abponen en forma\u00bb la explotaci\u00f3n y la dominaci\u00f3n. As\u00ed el trabajo se abr\u00eda a ulteriores potencias: del \u00abobrero social\u00bb hasta aquella figura que m\u00e1s tarde llamaremos \u00abmultitud productiva\u00bb, instalada en un tejido biopol\u00edtico. Se dilataba adem\u00e1s el espacio de la explotaci\u00f3n capitalista y de la resistencia social, hasta configurarse sobre el espacio global, mientras la explotaci\u00f3n extend\u00eda su alcance a la sociedad entera (<em>scilicet<\/em> \u2014m\u00e1s tarde\u2014 \u00abextracci\u00f3n\u00bb del valor de la producci\u00f3n).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">La progresiva \u00abrevoluci\u00f3n lexical\u00bb que el <em>as\u00ed llamado<\/em> posopera\u00edsmo produc\u00eda (del \u00abobrero masa\u00bb al \u00abobrero social\u00bb a la \u00abmultitud\u00bb), reflejaba las transformaciones del ser real, estaba por tanto ontol\u00f3gicamente fundada. Regresemos pues a esa palabra indecible: \u00abontolog\u00eda\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 tener miedo de ella, de esta palabra \u2014an\u00e1lisis del ser en cuanto ser\u2014 cuando es evidente que, para los materialistas, no declara nada m\u00e1s que la lecci\u00f3n materialista del ser como producci\u00f3n? \u00bfQui\u00e9n tiene miedo de la ontolog\u00eda cuando es definida como ontolog\u00eda de la producci\u00f3n y por tanto de los antagonismos sociales? Pueden sentir miedo s\u00f3lo aquellos que no se arriesgan a ser radicalmente materialistas. Ahora, \u00abontol\u00f3gicamente fundado\u00bb significa aqu\u00ed tres cosas. La primera es que la historia, el ser determinado es la base ineludible de toda lucha de liberaci\u00f3n y que en la historia residen las luchas del proletariado, victoriosas o perdidas, y est\u00e1 diversamente compuesta por estas determinaciones. Este fundamento hist\u00f3rico duro que constituye el terreno materialista de nuestro an\u00e1lisis, es lo que es definido en la \u00abforma\u00bb del valor, entendida a la manera de Rubin (pero tambi\u00e9n en el joven Marx y en el \u00abmaterialismo hist\u00f3rico\u00bb).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">La segunda anotaci\u00f3n insiste en el hecho de que esta ontolog\u00eda es dualista, antagonista. Se desarrolla en la lucha de clases y ocupa de este modo la relaci\u00f3n de capital seg\u00fan dimensiones biopol\u00edticas. La vida puesta en el trabajo y la vida sometida a la dominaci\u00f3n son las que aqu\u00ed chocan continuamente y la ontolog\u00eda est\u00e1 marcada y nunca resuelta por este choque. De aqu\u00ed el ilusionismo de toda \u00abv\u00eda de fuga\u00bb que quiera hacer explotar de manera instant\u00e1nea, acontecimiental, en un imaginario <em>jetzt-Zeit<\/em>, la relaci\u00f3n de capital. No, esta relaci\u00f3n debe ser trabajada, con continuidad, para abrirla a la liberaci\u00f3n. Es de hecho el terreno entero de la reproducci\u00f3n lo que la socializaci\u00f3n de la producci\u00f3n moviliza. Es preciso trabajar esta ontolog\u00eda hasta que los explotados, los trabajadores, los pobres, los excluidos no s\u00f3lo tengan la fuerza de subvertir sino tambi\u00e9n aquella de reinventar nuestro mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Y es aqu\u00ed donde emerge el tercer punto de esta ontolog\u00eda: el dispositivo constituyente. En el antagonismo se forman fuerzas subjetivas, en la historia se produce subjetividad, porque producci\u00f3n de subjetividad es \u00abproducci\u00f3n de producci\u00f3n\u00bb, es el desarrollo mismo de la historia, vista desde las luchas y en la capacidad de construir \u2014con la subjetividad misma\u2014 riqueza y libertad. El ser, en este materialismo, no es nunca vac\u00edo, no es nunca impotencia; es siempre recorrido del trabajo y del deseo, por tanto, de la productividad del trabajo vivo. Resalta aqu\u00ed el conflicto principal de toda historia de la metaf\u00edsica: aquel entre concepci\u00f3n materialista del ser productivo y concepci\u00f3n m\u00edstico-trascendental del ser negativo, y se empuja la elecci\u00f3n necesaria entre Hobbes y Spinoza, entre fascismo y libertad. De hecho, el mismo \u00abmiedo\u00bb \u2014que seg\u00fan Hobbes estar\u00eda a la base del soberano trascendental\u2014 tiene una segunda y m\u00e1s verdadera definici\u00f3n que est\u00e1 a la base de nuestra misma civilizaci\u00f3n: el miedo constructivo, aquel recordado en el \u00aba\u00f1o Mil\u00bb, aquel que, surgiendo de las barbaries del <em>evo di mezzo<\/em>, la gente europea tuvo la capacidad de superar, contrastando decididamente la superstici\u00f3n y el mito destructivo que la rige. Arroj\u00e1ndose, incluso pobres, explotados y excluidos, m\u00e1s all\u00e1 de los m\u00e1rgenes del miedo, de la superstici\u00f3n, de la dominaci\u00f3n, para construir civilizaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\u00bfPosopera\u00edsmo, por tanto? \u00bfY por qu\u00e9 <em>post<\/em>-? Aquello que fue construido en las c\u00e1rceles y despu\u00e9s fue llevado fuera a organizar las luchas entre los dos siglos, fue m\u00e1s bien una nueva versi\u00f3n del opera\u00edsmo, en la continuidad de su fundaci\u00f3n ontol\u00f3gica y de su m\u00e9todo. En eso eran determinantes (como en las pr\u00e1cticas opera\u00edstas de la d\u00e9cada de 1960) la concepci\u00f3n constructiva de las luchas de clase, la investigaci\u00f3n y un an\u00e1lisis antagonista del proceso hist\u00f3rico. Y despu\u00e9s hab\u00eda, simplemente, la adecuaci\u00f3n de esa matriz a la nueva realidad: un <em>aggiornamento<\/em> o actualizaci\u00f3n a las nuevas \u00abformas\u00bb de la condici\u00f3n hist\u00f3rica. \u00bfOpera\u00edsmo como ontolog\u00eda? S\u00ed, porque la ontolog\u00eda constituye la \u00fanica posibilidad de decir lo que somos y lo que queremos ser, porque ontolog\u00eda es ser productivo y sin producci\u00f3n no hay vida. As\u00ed se sal\u00eda del \u00abopera\u00edsmo en bruto\u00bb definido entre <em>Quaderni Rossi<\/em> y <em>Classe Operaia<\/em> y, mientras se nutr\u00eda el opera\u00edsmo de los resultados de las luchas pasadas, se lo abr\u00eda a aquellas futuras.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\u00bfC\u00f3mo sucedi\u00f3, por tanto, que el opera\u00edsmo se adhiri\u00f3 a la nueva composici\u00f3n de clase, como sucedi\u00f3 que desarroll\u00f3 y actualiz\u00f3 el enfoque \u00aben bruto\u00bb de la d\u00e9cada de 1960? \u00bfCu\u00e1les son sus conceptos fundamentales y cu\u00e1les son las contaminaciones del pensamiento contempor\u00e1neo con los cuales se confront\u00f3 y por los cuales fue fecundado? Aqu\u00ed en lo sucesivo podremos \u00fanicamente hacer un listado de las sucesivas actualizaciones de este desarrollo, y por tanto de la capacidad del opera\u00edsmo para morder con continuidad la realidad del conflicto de clase y para definir sucesivamente a los sujetos cambiantes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Un primer episodio se liga al descubrimiento de la sociedad-f\u00e1brica. Pero \u2014en la d\u00e9cada de 1970\u2014 no porque, como suced\u00eda desde el inicio del siglo XX, la f\u00e1brica se extendiera sobre la sociedad sino porque la sociedad comenz\u00f3 a absorber la f\u00e1brica. Las luchas de la d\u00e9cada de 1960 hab\u00edan debilitado fuertemente el mando capitalista al interior de las f\u00e1bricas, la lucha obrera hab\u00eda sido incontenible. Fue entonces cuando, a partir de un fuerte contraataque capitalista, las f\u00e1bricas fueron en buena medida desestructuradas y deslocalizadas: automatizaci\u00f3n industrial y fuerte reducci\u00f3n de la fuerza de trabajo empleada, externalizaci\u00f3n de los repartos productivos secundarios, reorganizaci\u00f3n de los territorios en t\u00e9rminos productivos. Los muros de las f\u00e1bricas se hab\u00edan desplomado, movilidad y flexibilidad se volv\u00edan las cualidades de una fuerza de trabajo ahora completamente socializada y constre\u00f1ida a la precariedad (o a ser engullida por la desocupaci\u00f3n). La industria se socializaba, el obrero tambi\u00e9n: \u00abobrero social\u00bb despu\u00e9s de haber sido \u00abobrero masa\u00bb y en espera de confundirse en la multitud de singularidades que, entre escuela y f\u00e1brica, entre servicios y desocupaciones, busca en las redes productivas sociales una nueva colocaci\u00f3n. Hab\u00eda que reconocer todo esto en el momento en que las fuerzas de la izquierda, pol\u00edticas y sindicales, eran incapaces de hacerlo y manten\u00edan el ojo fijo en las viejas figuras del trabajo; fingiendo defenderlas de manera corporativa, perdiendo con ello cualquier capacidad de expresar y conducir la nueva composici\u00f3n t\u00e9cnica de la fuerza de trabajo socializada, en una acci\u00f3n de ataque a la reestructuraci\u00f3n capitalista en curso. Los opera\u00edstas intentaron intervenir sobre esta transici\u00f3n y fueron derrotados. Nunca perdonaron a las fuerzas pol\u00edticas y sindicales de la izquierda no haber estado al lado de los obreros en este pasaje, haber elegido m\u00e1s bien ser interiores a las \u00abreformas\u00bb capitalistas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Desde el punto de vista te\u00f3rico, se desarroll\u00f3 aqu\u00ed la distinci\u00f3n marxiana entre \u00absubsunci\u00f3n formal\u00bb y \u00abreal\u00bb, en los casos en que con la primera se entiende la subordinaci\u00f3n relativa del trabajo (y de la sociedad) bajo el capital, con la segunda el devenir total de esa subordinaci\u00f3n. El an\u00e1lisis de esta transici\u00f3n caracteriz\u00f3 al primer opera\u00edsmo. Pero ya en la d\u00e9cada de 1970, esta dimensi\u00f3n pod\u00eda ser puesta en discusi\u00f3n porque la subsunci\u00f3n \u00abreal\u00bb era sacudida por la modificaci\u00f3n de la forma del trabajo, y en particular por la emergencia del trabajo inmaterial. Por trabajo inmaterial se entiende el trabajo intelectual, cooperativo, afectivo, y aquel que se cumple de manera no repetitiva, en los servicios y en la industria; comprendiendo aqu\u00ed el trabajo material, organizado de manera inform\u00e1tica o de servicio a la automatizaci\u00f3n. El trabajo inmaterial recib\u00eda la \u00absubsunci\u00f3n real\u00bb de la sociedad bajo el capital como condici\u00f3n previa; sin embargo, presentaba una recualificaci\u00f3n del marco general en un nuevo r\u00e9gimen de producci\u00f3n, posindustrial, construido sobre redes a trav\u00e9s de la informatizaci\u00f3n del trabajo y de la sociedad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">En segundo lugar, por tanto, fue desarrollado el an\u00e1lisis de la nueva composici\u00f3n del trabajo. Se nos plantea, por tanto, la pregunta: \u00bfc\u00f3mo se modific\u00f3 la fuerza de trabajo, el capital variable en su relaci\u00f3n con el capital fijo, en la transici\u00f3n del modo de producci\u00f3n industrial a aquel posindustrial? \u00bfDel trabajo material fordista al trabajo inmaterial posfordista? La respuesta hab\u00eda sido ya vislumbrada en los an\u00e1lisis de algunos camaradas de los <em>Quaderni Rossi<\/em> ya en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1960 (Romano Alquati y Ferruccio Gambino en particular) que, estudiando el desarrollo de las luchas en las f\u00e1bricas m\u00e1s avanzadas, hab\u00edan intuido el predominio progresivo de la inteligencia sobre los cuerpos en el proceso productivo. Estas primeras advertencias encontraron apoyo en la lectura del \u00abfragmento sobre las m\u00e1quinas\u00bb de los <em>Grundrisse<\/em>; que permite plantear el <em>General Intellect<\/em> marxiano como objeto de la investigaci\u00f3n. De aqu\u00ed nuevas definiciones de la productividad del trabajo vivo en su inmaterialidad inteligente y\/o afectiva, etc.; y de las formas en las cuales el capital lo organizaba. Pero tambi\u00e9n primeras experiencias de los modos en los cuales este nuevo trabajo organizaba la resistencia, porque no era cierto que el trabajo intelectual masificado, la \u00abintelectualidad de masas\u00bb, fuera m\u00e1s f\u00e1cilmente subordinable por el capital. De hecho, ella conten\u00eda una energ\u00eda que un\u00eda a la resistencia la capacidad de proyectar \u00abotras cosas\u00bb. Pero acerca de eso m\u00e1s tarde.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Por ahora subrayemos lo que se volv\u00eda importante aqu\u00ed: el an\u00e1lisis de la cooperaci\u00f3n laboral. Se sabe que el estudio de la cooperaci\u00f3n es indispensable para la definici\u00f3n de la productividad: la cooperaci\u00f3n, en la producci\u00f3n, determina siempre un excedente de valor. Ahora, la cooperaci\u00f3n era enormemente incentivada por el hecho de que ella se daba en la expresi\u00f3n inmaterial del trabajo. El trabajo, volvi\u00e9ndose cognitivo, correlacion\u00e1ndose en redes, conquistaba una transversalidad potente. La fuerte cooperaci\u00f3n que se establec\u00eda entre estas potencias expresivas mostraba una virtualidad de autonom\u00eda y de singularizaci\u00f3n, de \u00abdiferencia\u00bb y de resistencia, frente y contra el mando capitalista. Parecer\u00e1 claro lo que la figura de la \u00abvirtualidad\u00bb, de potencia expresiva, de diferencia y excedencia, deb\u00edan al trabajo de Deleuze y Guattari. Se trat\u00f3 de hecho de una expl\u00edcita contaminaci\u00f3n que se determin\u00f3 a partir de la discusi\u00f3n de los <em>Milles plateaux<\/em>. Si el obrero social se volv\u00eda \u00abobrero cognitivo\u00bb, a las cualidades sociales del primero (movilidad, flexibilidad, etc.) se implantaban aquellas cognitivas del segundo: transversalidad, cooperaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, etc. Si el obrero social hab\u00eda introducido la f\u00e1brica en lo social, el trabajador cognitivo constru\u00eda una empresa social del comunicar como base del producir.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">De la inteligencia a la vida: \u00e9sta fue entonces la transici\u00f3n a cumplir. De hecho, nos pregunt\u00e1bamos, una vez definido el trabajador cognitivo, y registrado el intento capitalista de subsumir el <em>General Intellect<\/em>, d\u00f3nde m\u00e1s se crea valor; y se reconoc\u00eda que \u00e9ste surg\u00eda precisamente de la explotaci\u00f3n de la cooperaci\u00f3n social, de las redes reproductivas de lo social y de aquello com\u00fan que el modo de producci\u00f3n presupon\u00eda a la apropiaci\u00f3n \u00abprivada\u00bb o \u00abp\u00fablica\u00bb del valor. Era en este punto donde el opera\u00edsmo resultaba ulteriormente actualizado, cuando se advert\u00eda que la socializaci\u00f3n productiva y el obrar cognitivo ocupaban la vida. La composici\u00f3n t\u00e9cnica del trabajo se abr\u00eda a las \u00abformas de vida\u00bb, eran estas \u00faltimas las que se volv\u00edan decisivas en el proceso productivo. La vida era puesta en el trabajo y por tanto implicaba el hecho de que no s\u00f3lo el mundo de la producci\u00f3n sino tambi\u00e9n aquel de la reproducci\u00f3n (que comprende la reproducci\u00f3n de la vida) fuera puesto en el trabajo. El nuevo sujeto laboral, m\u00f3vil, flexible, social y cognitivo y la forma de vida que le era propia, resultaban ser figuras biopol\u00edticas, bioproductivas y reproductivas de <em>bios<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Es completamente evidente la importancia que los movimientos feministas movilizados en el terreno de la reproducci\u00f3n social, tuvieron en la redefinici\u00f3n de la producci\u00f3n social y la propia \u00abforma de vida\u00bb como elemento decisivo de la producci\u00f3n. Tambi\u00e9n en este terreno fueron las primeras luchas en indicar esta modificaci\u00f3n de la composici\u00f3n social (e incluso pol\u00edtica) del proletariado: el movimiento feminista tuvo una eficacia epistemol\u00f3gica, adem\u00e1s de pedag\u00f3gica. Y el opera\u00edsmo hace de la comprensi\u00f3n biopol\u00edtica de la producci\u00f3n de valor un nuevo eje de investigaci\u00f3n que lo conduce a dos resultados. El primero fue aquel de poder recoger bajo la definici\u00f3n antagonista del capital toda forma de explotaci\u00f3n que se diera en el terreno social. Con eso se asumieron \u00abbajo la cr\u00edtica\u00bb las concepciones terceromundistas (hasta entonces s\u00f3lo capaces de dramatizar lo particular), recogiendo m\u00e1s bien sus instancias de emancipaci\u00f3n y la especifidad de la protesta antiimperialista en la unidad del proyecto anticapitalista. La segunda fue dar dignidad antagonista, precisamente, a los movimientos sociales en sus luchas; bastante m\u00e1s ampliamente de lo que habr\u00edan podido hacer las viejas organizaciones sociales, con el objetivo de definir hip\u00f3critas pol\u00edticas de \u00abalianza\u00bb. Y de encontrar aqu\u00ed, en estas luchas, y de poder retomar como actual aquel \u00abpunto de vista\u00bb que hab\u00eda creado el opera\u00edsmo: ver todo desarrollo hist\u00f3rico de la lucha por la liberaci\u00f3n del trabajo \u00abdesde abajo\u00bb, desde la lucha de clases de los explotados, por tanto la capacidad de dar a este punto de vista una intensidad biopol\u00edtica y una extensi\u00f3n universal. Despu\u00e9s del fin de la centralidad de la f\u00e1brica, la lucha de clases reconquista aqu\u00ed, enteramente, su virtualidad revolucionaria.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Llegados a este punto, ten\u00eda caso plantearse la pregunta sobre la \u00abcomposici\u00f3n pol\u00edtica\u00bb de este nuevo proletariado. Era como someterlo <em>ad experientiam crucis<\/em>, a hacer emerger por tanto una nueva figura subjetiva que tuviera los hombros para soportar un <em>poder constituyente<\/em>, porque era esto lo \u00abnuevo\u00bb que esa serie de actualizaciones hasta aqu\u00ed conducidas pod\u00eda injertar en el opera\u00edsmo. No para hacer de ello un \u00ab<em>post<\/em>-\u00bb (que es siempre un t\u00e9rmino peyorativo, si no es que corruptivo) sino un \u00abnuevo\u00bb opera\u00edsmo, que reconquistara la frescura y la potencia te\u00f3rica de aquel que hab\u00eda sido el opera\u00edsmo de la d\u00e9cada de 1960, el \u00abviejo\u00bb opera\u00edsmo. Hab\u00eda aqu\u00ed un elemento que volv\u00eda fuertemente novedoso a este nuevo con respecto al viejo; y era donde, como ya se record\u00f3, un excedente (del trabajo cooperativo y\/o cognitivo) romp\u00eda la vieja secuencia tri\u00e1dica: luchas-crisis, reestructuraciones, un tiempo cl\u00e1sica. Aqu\u00ed, cuando este excedente, esta potencia fuera aprovechada al interior de la nueva composici\u00f3n pol\u00edtica del proletariado, se tocaba el nivel de la innovaci\u00f3n pol\u00edtica y se romp\u00eda con la repetici\u00f3n de la triada \u00abluchas-crisis-reestructuraciones\u00bb. Ya en el fondo fenom\u00e9nico del an\u00e1lisis, el trabajo vivo conten\u00eda <em>in nuce<\/em> aquella potencia constructiva que se expresaba plenamente como <em>costituency<\/em>\u00a0[<em>sic<\/em>]. Y se reconoc\u00eda al trabajo vivo un ansia institucional, creativa y de ning\u00fan modo imitativa o parasitaria (como era aquella energ\u00eda de la clase obrera en el viejo opera\u00edsmo, \u00edntimamente adecuada, acomodada en las estructuras autoritarias del tercerointernacionalismo). Si por tanto, a trav\u00e9s de la indagaci\u00f3n, el trabajo vivo hab\u00eda revelado su coesencialidad a las cooperaciones sociales y si la cooperaci\u00f3n, injert\u00e1ndose en la comunicaci\u00f3n mostraba la extraordinaria productividad de sus conexiones inmateriales; si la genealog\u00eda del <em>General Intellect<\/em> hab\u00eda ofrecido un paradigma seminal a estos desarrollos te\u00f3ricos, ahora se pod\u00eda ir m\u00e1s lejos: sumergir este trabajo vivo en la historia e identificar los procesos de subjetivaci\u00f3n, de <em>costituency<\/em>, que hac\u00edan de todo ello un sujeto pol\u00edtico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\u00bfPod\u00eda ser criticada esta hip\u00f3tesis de constituci\u00f3n posible de la composici\u00f3n pol\u00edtica del proletariado, en r\u00edgida continuidad con la definici\u00f3n de la composici\u00f3n t\u00e9cnica? \u00bfComo si, entre una y otra, hubiera una conexi\u00f3n necesaria e irresistible? Ciertamente s\u00ed. La insistencia que aqu\u00ed se ejerc\u00eda sobre la subjetividad pol\u00edtica daba una impresi\u00f3n de abstracci\u00f3n ideal y de una fijaci\u00f3n ontol\u00f3gica impropia. Parec\u00eda que por pura fuerza l\u00f3gica, la conclusi\u00f3n del racionamiento estuviera impl\u00edcita en su premisa: es justamente eso lo que una indagaci\u00f3n materialista no puede conceder. Es claro entonces que aqu\u00ed hab\u00eda que avanzar y describir procesos de subjetivaci\u00f3n capaces de desidentificar cualquier presupuesto y de restituirlos enteramente a la <em>Praxis<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Retomar el contacto con la historia era, en este punto, necesario y hab\u00eda que confrontar las hip\u00f3tesis de frente al proceso hist\u00f3rico. Se pod\u00eda huir de los peligros de una codificaci\u00f3n abstracta de la experiencia s\u00f3lo historizando el an\u00e1lisis hasta aqu\u00ed conducido y proponi\u00e9ndose describir la subjetivaci\u00f3n del trabajo vivo dentro de su realizaci\u00f3n material. Foucault fue aqu\u00ed extremadamente \u00fatil porque proporcion\u00f3 los medios para traducir el an\u00e1lisis hist\u00f3rico en experiencia constituyente, a trav\u00e9s de un enfoque geneal\u00f3gico y una definitiva nueva articulaci\u00f3n de pol\u00edtica y \u00e9tica. En suma, a trav\u00e9s de un retorno a la militancia como base de toda \u00abverdad\u00bb, a la resistencia colectiva como base de todo comportamiento y de toda conquista pol\u00edtica. Este sumergimiento en la historicidad de las luchas no constitu\u00eda de ninguna manera una operaci\u00f3n individualista: las condiciones de una constituci\u00f3n colectiva del sujeto estaban de hecho dadas. A ellas nos atenemos cuando la militancia es reconocida como un ahondamiento del \u00abNosotros\u00bb, como destituci\u00f3n de la individualidad y una fuerte atenci\u00f3n al \u00abhacer verdad\u00bb. Es claro que con ello se regresa al opera\u00edsmo como lugar a partir del cual es posible construir movimientos pol\u00edticos y reconocerse a s\u00ed mismos en el movimiento pol\u00edtico de liberaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">No se trata solamente de una decisi\u00f3n \u00e9tico-pol\u00edtica. Esta transici\u00f3n es tambi\u00e9n a trav\u00e9s del conocimiento. Porque la primera consecuencia de aquello que hasta aqu\u00ed hab\u00edamos buscado mostrar, es decir, la nueva ontolog\u00eda hist\u00f3rica de la lucha obrera contra la explotaci\u00f3n, nos pone en la situaci\u00f3n de confrontar nosotros mismos al mando, de colocarnos a nosotros mismos como trabajo vivo frente al capital. Es una \u00abhistoria interior\u00bb a la lucha de clases, aquella que cada uno de nosotros est\u00e1 obligado a vivir y en la cual busca liberaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo organizar nuestra vida en este encuentro? \u00bfC\u00f3mo colocarse dentro\/contra el mando capitalista, reconociendo no tener alternativa, combati\u00e9ndolo, bloqueando su fuerza de explotaci\u00f3n de lo singular y de \u00abextracci\u00f3n\u00bb colectiva del valor? \u00bfArranc\u00e1ndole los instrumentos de conocimiento y de poder? Creo que estas preguntas constituyen el coraz\u00f3n del opera\u00edsmo. Eran las cuestiones que el obrero masa se planteaba en la f\u00e1brica cuando organizaba su resistencia y son las preguntas que nos planteamos en nuestra lucha para liberarnos, a la altura de una dominaci\u00f3n impuesta a nosotros en el <em>General Intellect<\/em>. Estamos dentro del mando capitalista, vivimos dentro de \u00e9l, ponemos en operaci\u00f3n el deseo de liberaci\u00f3n dentro de estas condiciones ontol\u00f3gicas; tal es el lugar en el cual se ha situado un Maquiavelo posmoderno para construir una alternativa revolucionaria.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Creo que aqu\u00ed debo detenerme a se\u00f1alar las categor\u00edas que caracterizan al opera\u00edsmo en sus progresivas actualizaciones. Menciono simplemente algunos temas que est\u00e1n por cierto en el centro de las discusiones de los opera\u00edstas, hoy. El tema de la globalizaci\u00f3n, evidentemente. Sobre el cual grupos de camaradas contin\u00faan trabajando, conectando estrechamente el an\u00e1lisis de las relaciones geopol\u00edticas a aquel de la nueva estructuraci\u00f3n y los movimientos en el mercado global del trabajo. El problema de las migraciones, entendido como una de las formas actuales de la lucha de clase, est\u00e1 en el centro de este cap\u00edtulo. El tema de lo com\u00fan despu\u00e9s, es decir, de la cr\u00edtica radical de la propiedad privada y\/o p\u00fablica: a la base del an\u00e1lisis de las condiciones del producir, sobre la relaci\u00f3n entre fuerzas productivas y relaciones de producci\u00f3n (que siempre entregan las primeras al trabajo vivo explotado y las segundas a las funciones de organizaci\u00f3n y de mando) se insert\u00f3 un tercer elemento: la subjetivaci\u00f3n com\u00fan del modo de producir. En la lucha de clases, la fuerza de los trabajadores ha avanzado a trav\u00e9s de la apropiaci\u00f3n de cuotas de capital fijo; mejor dicho, quitando al capital general m\u00e1rgenes de poder sobre la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n. Esto es lo com\u00fan que aqu\u00ed aparece como dep\u00f3sito ontol\u00f3gico consolidado y que hoy se abre a nuevas conquistas. Esta apertura constituye otro terreno de an\u00e1lisis, relativo a las nuevas formas en las cuales se organiza hoy la lucha revolucionaria. Vivimos <em>dentro<\/em> del capital y estamos en <em>contra<\/em> de su mando: en estas condiciones la lucha ser\u00e1 siempre una combinaci\u00f3n de \u00e9xodo y de deserci\u00f3n. Deserci\u00f3n del mando y \u00e9xodo m\u00e1s all\u00e1 del mando son las dos l\u00edneas que el opera\u00edsmo tiene siempre presentes en las teor\u00edas de la organizaci\u00f3n. Pero esto es s\u00f3lo una muestra de los temas tratados por el opera\u00edsmo hoy. Lo que hemos llevado a cabo, \u00a1manteniendo un m\u00e9todo!<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\u00bfQu\u00e9 es por tanto el posopera\u00edsmo? Simplemente no lo hay. A ese modo extra\u00f1o de llamar al trabajo te\u00f3rico y pol\u00edtico iniciado en la d\u00e9cada de 1960 por los militantes aut\u00f3nomos y comunistas, masificado en la d\u00e9cada de 1970 y despu\u00e9s desarrollado en las prisiones de la Rep\u00fablica, despu\u00e9s vuelto un cuerpo internacional de investigaci\u00f3n, se llega s\u00f3lo en el segundo decenio del 2000. Y parad\u00f3jicamente comenzaron a decir <em>post<\/em>&#8211; aquellos que con el opera\u00edsmo no quisieron tener nada que ver desde finales de la d\u00e9cada de 1960. Desde entonces, estos camaradas que abandonaron el opera\u00edsmo, desarrollaron su pensamiento cortando la corriente reaccionaria del pensamiento pol\u00edtico moderno desde Hobbes a Carl Schmitt. Y sobre su opera\u00edsmo \u00aben bruto\u00bb implantaron viejos orientamientos socialistas y permitieron, por \u00faltimo, ser habitados por opciones soberanistas y populistas. Se puede concluir que el \u00fanico <em>posopera\u00edsta<\/em> (en ocasiones mal acompa\u00f1ado) sea hoy Mario Tronti y que m\u00e1s bien el pensamiento de esos mil camaradas que han desarrollado el principio \u00aben bruto\u00bb del \u00abpunto de vista\u00bb de la clase obrera pueda asumir leg\u00edtimamente y defender el nombre \u00abopera\u00edsmo\u00bb; as\u00ed, <em>tout court<\/em>, sin arreglos ni t\u00f3nicos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">Para acabar. Esta historia est\u00e1 firmada por uno solo de esos mil. No quiere representarlos. Con algunos de ellos comparte la casi totalidad de lo que hasta aqu\u00ed ha sido dicho, con otros est\u00e1 en coloquial desacuerdo abierto sobre algunos o muchos puntos. Pero hay una cosa que a todos los une, a los opera\u00edstas. Y es el hecho de que el opera\u00edsmo es el m\u00e9todo para la reconstrucci\u00f3n de una fuerza de clase que \u2014apenas posible\u2014 revolucione este necio mundo de explotaci\u00f3n y de injusticia en el cual vivimos.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentamos en Artiller\u00eda Inmanente, por su en ocasiones pertinencia monogr\u00e1fica, la traducci\u00f3n de una intervenci\u00f3n italiana de Antonio Negri, a prop\u00f3sito del operaismo, pronunciada en Cambridge el 15 de abril de 2017. &nbsp; En la reciente literatura te\u00f3rica marxista se habla a menudo de\u00a0\u00abopera\u00edsmo\u00bb y de\u00a0\u00abposopera\u00edsmo\u00bb. Como es sabido el opera\u00edsmo [operaismo, lit. obrerismo; n. 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