{"id":67,"date":"2016-04-20T11:01:48","date_gmt":"2016-04-20T09:01:48","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=67"},"modified":"2016-04-20T11:02:43","modified_gmt":"2016-04-20T09:02:43","slug":"gilles-dauve-capitalismo-y-comunismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=67","title":{"rendered":"Gilles Dauv\u00e9 \/ Capitalismo y comunismo"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both;text-align: center\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-pSa99WJ2j3M\/UFUMsreLPNI\/AAAAAAAAAiQ\/Sm50hYjQRDs\/s1600\/autonomia.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El comunismo no es un programa a realizar o a hacer realizar, sino un movimiento social. Los que desarrollan y defienden el comunismo te\u00f3rico no tienen sobre el resto de la humanidad m\u00e1s que la ventaja de una comprensi\u00f3n y capacidad de expresi\u00f3n m\u00e1s claras y rigurosas; pero, al igual que los dem\u00e1s que no se dedican especialmente a la teor\u00eda, tienen la necesidad pr\u00e1ctica del comunismo. En este sentido, no tienen ning\u00fan privilegio, no aportan el saber que desencadenar\u00e1 la revoluci\u00f3n pero, inversamente, no tienen ning\u00fan miedo de volverse unos \u201cjefes\u201d al exponer sus concepciones. La revoluci\u00f3n comunista, como toda revoluci\u00f3n, es el producto de necesidades y condiciones de existencia reales. De lo que se trata es de mostrarlas, de aclarar un movimiento hist\u00f3rico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El comunismo no es un ideal a realizar: existe desde ahora, no como sociedad ya establecida, sino como esfuerzo, como tarea para prepararla. Es el movimiento que tiende a abolir las condiciones de existencia determinadas por el trabajo asalariado, y las deja abolidas efectivamente por medio de la revoluci\u00f3n. La discusi\u00f3n sobre el comunismo no es acad\u00e9mica. No es un debate sobre lo que se har\u00e1 ma\u00f1ana. Desemboca en y forma parte de un conjunto de tareas inmediatas <i>y<\/i> lejanas de las cuales no es m\u00e1s que un aspecto, un esfuerzo de comprensi\u00f3n te\u00f3rica. Inversamente, estas tareas se revelan m\u00e1s f\u00e1ciles, m\u00e1s eficaces, si se responde a la pregunta: \u00bfa d\u00f3nde se va?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La afirmaci\u00f3n de lo que es el comunismo no es primero refutaci\u00f3n de los otros \u201crevolucionarios\u201d (PCF, izquierdistas, etc.). Pues en este terreno no se les puede tomar en serio. El PC no tiene programa, no es sino una variante del programa del capital, que conserva todos los rasgos esenciales del mundo actual, comenzando por el trabajo asalariado. Es mucho m\u00e1s eficaz mostrar su funci\u00f3n que intentar demoler su programa punto por punto. No se trata aqu\u00ed de oponer ideas justas a ideas falsas. Polemizar con el PC sobre su \u201cconcepci\u00f3n del socialismo\u201d es tratarlo a\u00fan como un miembro degenerado, pero un miembro de todos modos, de la familia revolucionaria. Por lo dem\u00e1s, los izquierdistas no paran de criticar al PC, sin mostrar nunca claramente su <i>funci\u00f3n<\/i>, su papel simplemente contrarrevolucionario, entre los mejores defensores del capital. El problema no es que el programa del P.C. no sea comunista, sino que es capitalista<small><sup>1<\/sup><\/small>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las explicaciones presentadas en este texto no han nacido simplemente de un deseo de clarificaci\u00f3n. No existir\u00edan bajo esta forma, y un cierto n\u00famero de personas no se habr\u00edan reunido para agruparlas y presentarlas, si actualmente la sociedad, por su contradicci\u00f3n, por las luchas sociales pr\u00e1cticas que la desgarran, no mostrara la sociedad nueva en formaci\u00f3n en las entra\u00f1as de la vieja, y no impusiera tomar conciencia de ello.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>Un v\u00ednculo social: el asalariado<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si se considera r\u00e1pidamente la sociedad moderna, se da uno cuenta de que, para vivir, la gran mayor\u00eda de sus individuos se ven obligados a trabajar como asalariados, a vender su fuerza de trabajo. El conjunto de las facultades f\u00edsicas e intelectuales que existen en el cuerpo de cada uno, en su personalidad propia, y que debe poner en movimiento para producir cosas \u00fatiles, no puede emplearse m\u00e1s que a condici\u00f3n de venderse a cambio de un salario. La fuerza de trabajo es una mercanc\u00eda, como todos los otros bienes. La existencia del cambio y del asalariado parece normal, como que cae de su peso. Sin embargo, la introducci\u00f3n del trabajo asalariado exigi\u00f3 presiones, violencias, y estuvo acompa\u00f1ado de luchas sociales. La separaci\u00f3n del trabajador y los medios de producci\u00f3n, que ha llegado a ser hoy una cruda realidad, aceptada como tal, es de hecho producto de toda una evoluci\u00f3n, y no pudo llevarse a cabo m\u00e1s que por la fuerza. En Inglaterra, en los Pa\u00edses Bajos, en Francia a partir del siglo <span style=\"font-variant: small-caps\">xvi<\/span>, la violencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica expropi\u00f3 a los peque\u00f1os artesanos y campesinos, reprimi\u00f3 la indigencia y el vagabundeo, oblig\u00f3 a los pobres al trabajo asalariado. En el siglo <span style=\"font-variant: small-caps\">xx<\/span>, a partir de los a\u00f1os treinta, Rusia debi\u00f3 promulgar un c\u00f3digo del trabajo que preve\u00eda hasta la pena de muerte para organizar en unos decenios el paso de millones de campesinos al trabajo industrial asalariado<span style=\"font-size: x-small\"><sup>2<\/sup><\/span>. Por consiguiente, los hechos aparentemente m\u00e1s normales: que cada cual no disponga m\u00e1s que de su fuerza de trabajo, que, para vivir, deba venderla a una empresa, que todo sea mercanc\u00eda, que las relaciones sociales giren alrededor del cambio, todo esto no es de hecho m\u00e1s que el resultado de un proceso violento y prolongado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hoy la sociedad, por su ense\u00f1anza, su vida ideol\u00f3gica y pol\u00edtica, enmascara las relaciones de fuerza y la violencia <i>pasada y presente<\/i> sobre la que se ha establecido esta situaci\u00f3n. Disimula a la vez su origen y el mecanismo de su funcionamiento. Todo aparece como el resultado de un contrato libre en que el individuo, portador y vendedor de su fuerza de trabajo, encuentra la empresa. La existencia de la mercanc\u00eda es presentada como el fen\u00f3meno m\u00e1s c\u00f3modo y natural posible. Sin embargo, se manifiesta regularmente por medio de cat\u00e1strofes, grandes y peque\u00f1as: aqu\u00ed se destruyen bienes para mantener los precios, all\u00e1 no se utilizan las capacidades existentes, mientras que al lado no son satisfechas las necesidades elementales. Ahora bien, los dos pilares de la sociedad capitalista, el cambio y el trabajo asalariado, no son s\u00f3lo la fuente de desastres peri\u00f3dicos y permanentes, tambi\u00e9n han creado \u2014y \u00e9se es su papel hist\u00f3rico\u2014 las condiciones de posibilidad de otra sociedad. Sobre todo, obligan a una parte importante del mundo actual a sublevarse contra ellos, y a realizar esa posibilidad: el comunismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para comprenderlo bien, se puede situar la sociedad existente en su marco hist\u00f3rico, ver de d\u00f3nde viene, a d\u00f3nde va. Los lazos entre los miembros de una sociedad, y los lazos entre todos los elementos que la componen (individuos, instrumentos de producci\u00f3n, instituciones, ideas) son transitorios, a la vez efectos de una evoluci\u00f3n pasada y causa de una transformaci\u00f3n futura. Las relaciones que unen entre s\u00ed todos los elementos de la sociedad son enganchadas en una din\u00e1mica: su presente no se aclara m\u00e1s que a la luz de su pasado y de su futuro.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>* * *<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Por definici\u00f3n, toda actividad humana es social<span style=\"font-size: x-small\"><sup>3<\/sup><\/span>. La vida no existe sino en grupo, por la asociaci\u00f3n de los individuos bajo las formas m\u00e1s diversas. De entrada, la reproducci\u00f3n de las condiciones de existencia es obra de una actividad colectiva: tanto la reproducci\u00f3n de los seres humanos entre s\u00ed, como la reproducci\u00f3n de sus medios de vida. Lo que caracteriza, efectivamente, a la sociedad humana es que produce y reproduce sus condiciones materiales de existencia. El animal puede, a veces, servirse de una herramienta, pero s\u00f3lo el hombre <i>fabrica<\/i> sus herramientas. Entre el individuo o el grupo y la satisfacci\u00f3n de las necesidades intervienen la producci\u00f3n, el trabajo, que modifica incesantemente las maneras de actuar y de transformar el entorno. Otras formas de vida \u2014la sociedad de las abejas, por ejemplo\u2014 fabrican sus condiciones materiales pero, al menos en la medida en que el hombre puede observarlas, su evoluci\u00f3n parece paralizada. Por el contrario, el trabajo es la apropiaci\u00f3n, la asimilaci\u00f3n cada vez m\u00e1s perfeccionada, del entorno del hombre. La relaci\u00f3n de los hombres y la naturaleza es igualmente una relaci\u00f3n de los hombres entre s\u00ed: estas relaciones interhumanas dependen de las relaciones de producci\u00f3n. Por ah\u00ed los hombres producen tambi\u00e9n las ideas, el modo como se representan el mundo, y la evoluci\u00f3n de los dos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Con la transformaci\u00f3n de la actividad se transforma igualmente el contexto social en el que se ejerce, las relaciones entre los hombres. Las relaciones de producci\u00f3n en las que entran los hombres son independientes de su voluntad: cada generaci\u00f3n se ve confrontada a las condiciones t\u00e9cnicas y sociales legadas por las generaciones precedentes. Pero puede transformarlas, dentro de los l\u00edmites permitidos por el nivel alcanzado entonces por las fuerzas productivas materiales. Hablando con propiedad, lo que se llama \u201cla historia\u201d no hace nada: son los hombres, por el juego de sus relaciones reales, los que hacen la historia, pero solamente en el marco de las posibilidades de su \u00e9poca. Esto no quiere decir que cada cambio importante de las fuerzas productivas vaya acompa\u00f1ado inmediata y autom\u00e1ticamente por un cambio correspondiente de las relaciones de producci\u00f3n. La sociedad nueva engendrada por la antigua no puede aparecer y triunfar m\u00e1s que por una revoluci\u00f3n que destruya todo el edificio pol\u00edtico e ideol\u00f3gico que permit\u00eda hasta ese momento la supervivencia de las relaciones sociales caducadas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Toda relaci\u00f3n de producci\u00f3n es hist\u00f3rica, luego transitoria. Un negro es un negro; s\u00f3lo en ciertas condiciones se convierte en esclavo. De igual modo, el trabajo asalariado es <i>un<\/i> tipo de relaci\u00f3n entre los individuos, entre el individuo y la sociedad, entre el individuo y la producci\u00f3n de los medios de su vida. No es m\u00e1s que una relaci\u00f3n en toda una evoluci\u00f3n hist\u00f3rica. A pesar de las miserias y los sufrimientos que ha conllevado, ha jugado un papel \u00fatil, al poner las bases necesarias de su propia superaci\u00f3n. El asalariado, forma de desarrollo en otros tiempos, ya no es m\u00e1s que, y desde hace mucho tiempo, una pesada traba, e incluso una amenaza para la simple existencia de la humanidad. Lo que importa mostrar, m\u00e1s all\u00e1 de los objetos materiales, de las f\u00e1bricas, de las m\u00e1quinas, de los obreros que van cada d\u00eda a trabajar en ellas, de los productos que fabrican, es la relaci\u00f3n social que se oculta tras todo este mecanismo, y su evoluci\u00f3n posible y necesaria.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>Comunidad y destrucci\u00f3n de la comunidad<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Hist\u00f3ricamente, la humanidad se ha reunido primero en grupos relativamente aut\u00f3nomos y dispersos, en familias (en sentido amplio: la familia que re\u00fane a todos aquellos que tienen una misma sangre), en tribus. En estas comunidades primitivas, cada uno no produce m\u00e1s de lo que consume. El nivel de las fuerzas productivas es muy bajo y la constituci\u00f3n de reservas, de existencias, es casi imposible. Por producci\u00f3n hay que entender aqu\u00ed esencialmente actividades de caza, pesca, recolecci\u00f3n. Los bienes no son producidos para ser consumidos despu\u00e9s del cambio, despu\u00e9s de ser puestos en el mercado. La producci\u00f3n es social inmediatamente, y no por el rodeo del cambio. La comunidad reparte \u2014seg\u00fan reglas simples, por supuesto\u2014 lo que produce, y cada uno recibe directamente lo que ella le da, sin que haya necesidad de ir a procur\u00e1rselo. No hay producci\u00f3n individual, en el sentido de una separaci\u00f3n entre los individuos, que un t\u00e9rmino medio, el cambio, reunir\u00eda s\u00f3lo despu\u00e9s de la producci\u00f3n por la confrontaci\u00f3n de los diferentes bienes producidos por cada uno separadamente. Las actividades son decididas aqu\u00ed \u2014es decir, impuestas al grupo por las necesidades\u2014 y efectuadas en com\u00fan, y sus resultados repartidos de la misma manera.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Muchas comunidades \u201cprimitivas\u201d pod\u00edan haber acumulado excedentes, pero simplemente no se tomaron la molestia. Como ha se\u00f1alado M. Sahlins, la edad de la escasez era, en realidad, la de la abundancia, y en ella predominaba el tiempo dedicado al ocio \u2014si bien su concepto de \u201ctiempo\u201d tiene poco que ver con el nuestro. Los exploradores y antrop\u00f3logos han observado que la b\u00fasqueda y aprovisionamiento de alimentos ocupaba una peque\u00f1a parte de la jornada. La actividad \u201cproductiva\u201d formaba parte del conjunto de relaciones entre el grupo y su entorno.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Como sabemos, buena parte de la humanidad pas\u00f3 de la caza y recolecci\u00f3n a la agricultura, y acab\u00f3 acumulando excedentes que las comunidades empezaron a intercambiar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Esta circulaci\u00f3n no se puede efectuar m\u00e1s que por el cambio, es decir, por la toma en consideraci\u00f3n, no en la conciencia sino en los hechos, de lo que hay de com\u00fan entre los diferentes bienes a hacer pasar de un punto a otro. Ahora bien, los productos de la actividad humana tienen entre s\u00ed el elemento com\u00fan de ser todos el resultado de una cierta cantidad de energ\u00eda, individual y social a la vez, marcada por un fen\u00f3meno bien visible, observable: el desgaste de la fuerza y del medio de trabajo. \u00c9se es el car\u00e1cter <i>abstracto<\/i> del trabajo, que no s\u00f3lo produce un objeto \u00fatil, sino que adem\u00e1s es consumo de energ\u00eda, de energ\u00eda <i>social<\/i>. En efecto, el trabajo es social por su naturaleza misma. Al permitir progresivamente al hombre avenirse con la naturaleza, tambi\u00e9n le permite desarrollar su relaci\u00f3n con los otros hombres. El \u201cactor\u201d de la historia es, pues, siempre la sociedad, producto de la interacci\u00f3n de las acciones de los hombres. Es ella la que transforma su entorno; esta actividad no es posible m\u00e1s que a condici\u00f3n de consagrarle una cantidad dada de tiempo de trabajo, independientemente del car\u00e1cter concreto y \u00fatil y de la cualidad del resultado obtenido. El <i>valor<\/i> de un bien, fuera del uso que se pueda hacer de \u00e9l, es la cantidad de energ\u00eda social necesaria para reproducirla. Esta cantidad encuentra a su vez su medida en el tiempo, y el valor de un bien es el tiempo socialmente necesario, como media en la sociedad considerada y en un momento dado de su historia, para producirlo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La ampliaci\u00f3n de la actividad y de las necesidades de la comunidad la conduce a producir ya no solamente bienes, sino tambi\u00e9n mercanc\u00edas, que tienen un valor de uso, pero poseen igualmente un valor de cambio. El comercio, aparecido primeramente entre comunidades, se introduce despu\u00e9s en el interior de las comunidades, especializando las actividades, creando los oficios, dividiendo socialmente el trabajo. Pero por ah\u00ed mismo el trabajo cambia de naturaleza. La relaci\u00f3n de cambio crea el trabajo como trabajo <i>doble<\/i>, a la vez producci\u00f3n de valor de uso y producci\u00f3n de valor de cambio. Deja de ser integrado en toda la actividad social para convertirse en dominio especializado, separado del resto de la existencia del individuo. Primero hay separaci\u00f3n entre lo que hace el individuo para el grupo y para s\u00ed mismo, y lo que hace para intercambiar por otros bienes de otra comunidad<span style=\"font-size: x-small\"><sup>4<\/sup><\/span>. Esta segunda parte de su actividad es sacrificio, coacci\u00f3n. Despu\u00e9s la sociedad se diversifica y hay separaci\u00f3n entre trabajador y no-trabajador. En este estadio, la comunidad ya no existe<span style=\"font-size: x-small\"><sup>5<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La relaci\u00f3n de cambio es indispensable a la comunidad para permitirle desarrollarse y satisfacer sus necesidades crecientes. Al mismo tiempo, la destruye en cuanto comunidad. Hace que no se considere ya al otro \u2014y a s\u00ed mismo\u2014 m\u00e1s que como portador de un bien. La utilizaci\u00f3n de lo que yo produzco para intercambiarlo ya no me interesa; s\u00f3lo cuenta la utilizaci\u00f3n del bien que yo obtendr\u00e9 en contrapartida. Pero para el que me lo vende, este segundo uso no cuenta pues \u00e9l no se interesa m\u00e1s que en el valor de uso de lo que yo mismo produzco. Lo que es valor de uso para uno no es m\u00e1s que valor de cambio para el otro, y rec\u00edprocamente. La comunidad ha desaparecido el d\u00eda en que sus (antiguos) miembros no se interesan ya los unos por los otros m\u00e1s que en funci\u00f3n del inter\u00e9s que tienen en entrar en relaci\u00f3n con ellos. No es que el altruismo haya sido el motor de la comunidad primitiva, o deba ser el del comunismo. Simplemente, en un caso el movimiento de los intereses acerca a los individuos y los hace actuar en com\u00fan; en el otro, los individualiza y los obliga a luchar unos contra otros. Con la aparici\u00f3n del cambio en la comunidad, el trabajo ya no es la realizaci\u00f3n de necesidades por la colectividad, sino el medio de conseguir de los otros la satisfacci\u00f3n de necesidades.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Al tiempo que la comunidad promov\u00eda el cambio por un lado, ha intentado frenarlo por otro. Ha intentado destruir los excedentes, por ejemplo, por medio del \u201cpot latch\u201d, o fijar reglas estrictas de circulaci\u00f3n de los bienes. Pero, finalmente, el cambio ha ganado, al final de una evoluci\u00f3n larga y compleja, al menos en una gran parte del mundo. All\u00ed donde no ha podido establecerse verdaderamente como se\u00f1or, la sociedad se ha estancado antes de ser destruida al fin por la invasi\u00f3n de la sociedad mercantil (as\u00ed, el imperio de los incas bajo los golpes de los espa\u00f1oles en la b\u00fasqueda del valor bajo forma de metal precioso: ver m\u00e1s adelante sobre la moneda).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Mientras los bienes no son producidos por separado, por tanto, mientras no hay divisi\u00f3n del trabajo, no se puede confrontar los valores respectivos de dos bienes puesto que son producidos y repartidos en com\u00fan. No hay todav\u00eda ese momento del cambio, momento intermedio entre producci\u00f3n y consumo, durante el cual se miden los tiempos de trabajo de dos productos el uno con el otro, efectu\u00e1ndose el cambio consecuentemente. Para que se manifieste el car\u00e1cter abstracto del trabajo es necesario que lo exijan las relaciones sociales. No puede hacerlo m\u00e1s que cuando, con el progreso t\u00e9cnico, el desarrollo de las fuerzas productivas necesita que los hombres se especialicen en oficios y relacionen entre s\u00ed sus productos y que tambi\u00e9n se establezcan comunicaciones entre grupos, convertidos entonces en Estados. Estas dos exigencias imponen que el valor, el tiempo medio de trabajo, se convierta en el instrumento de medida. En la base de este mecanismo se encontraban relaciones pr\u00e1cticas entre hombres cuyas <i>necesidades<\/i> reales se desarrollaban.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El valor no aparece porque es m\u00e1s c\u00f3modo medir por medio de \u00e9l. Cuando las relaciones sociales de la comunidad primitiva ceden el lugar a relaciones m\u00e1s amplias y diversificadas, entonces nace como la mediaci\u00f3n indispensable para las actividades humanas. Es normal que el tiempo medio de trabajo social sirva de medida, puesto que el trabajo vivo es entonces el elemento esencial de la producci\u00f3n de riquezas: representa lo que hay de com\u00fan entre todos los trabajos, los cuales tienen esa cualidad com\u00fan de ser gasto de fuerza humana de trabajo, al margen de la manera particular como se haya gastado esta fuerza. Correspondiendo al car\u00e1cter abstracto del trabajo, el valor representa su abstracci\u00f3n, el car\u00e1cter general, social, independientemente de todas las diferencias de naturaleza entre los objetos que puede producir<span style=\"font-size: x-small\"><sup>6<\/sup><\/span>.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>La mercanc\u00eda<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Los progresos econ\u00f3micos y sociales permiten a la organizaci\u00f3n humana y a sus capacidades de asociaci\u00f3n de los elementos del proceso de trabajo \u2014y, en primer lugar, del trabajo vivo\u2014 adquirir una eficacia nueva. Aparece as\u00ed la diferencia (y la oposici\u00f3n) entre trabajador y no-trabajador, entre los que organizan el trabajo y los que trabajan. Las primeras ciudades y grandes trabajos de irrigaci\u00f3n nacen de esta multiplicaci\u00f3n de los esfuerzos y de la eficacia productiva. Hace su aparici\u00f3n el comercio como actividad distinta: en adelante hay hombres que viven, no de la producci\u00f3n, sino de la mediaci\u00f3n entre las diferentes actividades de las unidades de producci\u00f3n separadas. Un gran n\u00famero de bienes ya no son sino mercanc\u00edas. Para ser utilizadas, para poner en pr\u00e1ctica su valor de uso, su capacidad de satisfacer una necesidad, deben ser compradas, satisfacer su valor de cambio. Si no, aunque existen en cuanto objetos materiales, concretos, desde el punto de vista de la sociedad no existen. No se tiene el derecho a servirse de ellas. Este hecho muestra bien que la mercanc\u00eda no es simplemente una cosa, sino ante todo una relaci\u00f3n social que obedece a una l\u00f3gica propia, la del cambio, y no la de la satisfacci\u00f3n de las necesidades. El valor de uso no es m\u00e1s que el <i>soporte<\/i> del valor. La producci\u00f3n se convierte en un dominio distinto del consumo, de la misma manera que el trabajo por oposici\u00f3n al no-trabajo. Se introduce la propiedad como marco jur\u00eddico de la separaci\u00f3n entre las actividades, entre los hombres, entre las unidades de producci\u00f3n. El esclavo es una mercanc\u00eda para su propietario, que compra un hombre para hacerlo trabajar<span style=\"font-size: x-small\"><sup>7<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La existencia de un mediador en el plano de la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n (intercambio) va acompa\u00f1ada de la de un mediador en el plano de la organizaci\u00f3n de los hombres: el Estado es indispensable como fuerza de agrupamiento de los elementos de la sociedad en funci\u00f3n de los intereses de la clase dominante. Hay necesidad de una unificaci\u00f3n porque ha sido destruida la coherencia de la comunidad primitiva. La sociedad est\u00e1 obligada, por tanto, para mantener su cohesi\u00f3n, a crear una instituci\u00f3n que se alimenta de ella. Pero el intercambio se manifiesta tambi\u00e9n de modo concreto, visible, con el nacimiento de la moneda. La abstracci\u00f3n que es el valor se materializa en la moneda, se convierte tambi\u00e9n en una mercanc\u00eda, que marca la tendencia del valor a ser independiente, a desligarse de aquello de lo que ha salido y a lo que representa: los valores de uso, los bienes reales. En comparaci\u00f3n con el simple cambio: <i>x<\/i> cantidad del bien A contra <i>y<\/i> cantidad del bien B, la moneda permite una universalizaci\u00f3n en que se puede obtener cualquier cosa si se dispone de tiempo de trabajo abstracto cristalizado en moneda. La moneda no es m\u00e1s que tiempo de trabajo abstra\u00eddo del trabajo y fijado bajo una forma duradera, mensurable, transportable. Manifiesta de modo visible, incluso palpable, lo que hay de com\u00fan en las mercanc\u00edas, no ya en dos o varias mercanc\u00edas, sino en todas las mercanc\u00edas posibles. Autoriza a su poseedor a ordenar el trabajo de otro, o a hacerlo hacer o a buscarlo al fin del mundo. Con la moneda, escapa uno a las limitaciones del espacio y del tiempo. Si las comunidades primitivas estaban separadas unas de otras hasta el punto de que, con frecuencia, ni siquiera pod\u00edan hacerse la guerra, el cambio, aparecido al principio en los lindes de las comunidades, las destruye. En las regiones m\u00e1s avanzadas del globo, los hombres se organizan en Estados mercantiles y guerreros a la vez, y el comercio y la violencia emprenden la socializaci\u00f3n del mundo. Desde la antig\u00fcedad hasta el final de la Edad Media se manifiesta una tendencia a la econom\u00eda universal, en torno a los grandes centros, pero no puede realizarse. La destrucci\u00f3n de los imperios y el repliegue sobre s\u00ed mismo marcan los fracasos sucesivos de estos intentos. \u00danicamente el capitalismo crea, a partir del siglo <span style=\"font-variant: small-caps\">xix<\/span>, pero sobre todo en los siglos <span style=\"font-variant: small-caps\">xix<\/span> y <span style=\"font-variant: small-caps\">xvi<\/span>, la infraestructura necesaria para una econom\u00eda universal duradera.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>El capital<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">En efecto, el capital es una relaci\u00f3n de producci\u00f3n que crea entre la fuerza de trabajo y el trabajo muerto (acumulado por las generaciones precedentes) una relaci\u00f3n completamente nueva y prodigiosamente eficaz. Pero tambi\u00e9n en este caso, como ocurr\u00eda con el nacimiento del cambio, el capital no aparece como consecuencia de una decisi\u00f3n o planificaci\u00f3n cualquiera, sino como la prolongaci\u00f3n de relaciones sociales reales que, despu\u00e9s de la Edad Media, traen consigo en algunos pa\u00edses de Europa occidental un desarrollo cualitativamente nuevo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El comercio hab\u00eda acumulado sumas de dinero, bajo diversas formas, perfeccionando ya un sistema bancario y crediticio. Exist\u00eda la posibilidad de emplearlas, por un lado, en las primeras m\u00e1quinas (textil), por otro, en los miles de pobres obligados a aceptar, por la p\u00e9rdida de todo instrumento de trabajo (agr\u00edcola o artesanal) la nueva relaci\u00f3n de producci\u00f3n: el asalariado. Se necesitaba previamente que la industria amasase, amontonase, almacenase trabajo en forma de m\u00e1quinas y, despu\u00e9s, de manufacturas. Este trabajo <i>muerto<\/i> deb\u00eda ser puesto en movimiento por el trabajo <i>vivo<\/i> de aquellos que no hab\u00edan podido realizar esta acumulaci\u00f3n de materias primas y medios de trabajo. Sobre esta base es como se estableci\u00f3 el capital. Desde la disoluci\u00f3n de la comunidad primitiva hasta el final de la Edad Media (para Europa occidental, pues en otras partes la evoluci\u00f3n es diferente), hay intercambio de bienes producidos, seg\u00fan las \u00e9pocas, por esclavos, artesanos, campesinos libres, muy pocos asalariados. Hacia el siglo <span style=\"font-variant: small-caps\">xvi<\/span>, objetos de comercio no son verdaderamente m\u00e1s que los excedentes de la peque\u00f1a producci\u00f3n campesina y algunos productos fabricados (armas, vestidos). Pero la producci\u00f3n no est\u00e1 hecha en funci\u00f3n del cambio, no est\u00e1 regulada por \u00e9l. El comercio solo, la producci\u00f3n mercantil simple (por oposici\u00f3n a la producci\u00f3n mercantil capitalista), no pod\u00eda proporcionar la estabilidad, la durabilidad que supone la socializaci\u00f3n, la unificaci\u00f3n del mundo. Por el contrario, la econom\u00eda mercantil <i>capitalista<\/i> es capaz de ello porque la producci\u00f3n de la que se adue\u00f1a el capital le da los medios. El capital realiza, en efecto, una verdadera s\u00edntesis del cambio y de la producci\u00f3n<span style=\"font-size: x-small\"><sup>8<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El esclavo no vend\u00eda su fuerza de trabajo; su propietario compraba la persona del esclavo mismo, y lo pon\u00eda a trabajar. Con el capital, son los medios de producci\u00f3n los que compran el trabajo vivo, que los pone en movimiento. El papel del capitalista no es despreciable, sino secundario: es, ante todo, el funcionario del capital, el comandante del trabajo social. Por esta raz\u00f3n, lo que est\u00e1 en primer plano es el desarrollo del trabajo muerto por el trabajo vivo. Invertir, acumular, tales son las consignas del capital (as\u00ed el desarrollo prioritario de la industria pesada en todos los pa\u00edses llamados socialistas no hace m\u00e1s que indicar la construcci\u00f3n del capitalismo)<span style=\"font-size: x-small\"><sup>9<\/sup><\/span>. Pero no se trata de acumular valores de uso. El capital no multiplica las f\u00e1bricas, las v\u00edas f\u00e9rreas, etc., m\u00e1s que para acumular valor. El capital es ante todo una <i>suma de valor<\/i>, de trabajo abstracto cristalizado en forma de dinero, de fondos financieros, de t\u00edtulos, de acciones, etc., y que intenta acrecentarse. Es necesario que una suma <i>x<\/i> de valor d\u00e9 al final del ciclo una suma <i>x<\/i> + una ganancia. Para valorizarse, el valor compra la fuerza de trabajo misma. La gran novedad del capital es hacer de la fuerza de trabajo una mercanc\u00eda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Esta mercanc\u00eda es completamente especial pues su consumo proporciona trabajo y, por tanto, valor <i>nuevo<\/i>, al contrario de los medios de producci\u00f3n, que no entregan m\u00e1s que su propio valor. Hay, pues, producci\u00f3n de valor adicional. El secreto del origen de la riqueza burguesa reside en esta plusval\u00eda, diferencia entre el valor creado por el asalariado en su trabajo y el necesario para la reproducci\u00f3n de su fuerza. El salario cubre los gastos de esta reproducci\u00f3n; pero el asalariado trabaja una parte de su jornada de trabajo gratuitamente, pues esta parte, correspondiente al valor nuevo que produce, no le es pagada. El capital se embolsa la diferencia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Enseguida se ve que lo esencial no est\u00e1 en la apropiaci\u00f3n de esta plusval\u00eda por el individuo capitalista. El comunismo no tiene nada que ver con la idea de que los trabajadores deben recuperar para s\u00ed mismos toda o una parte de esta plusval\u00eda. En primer lugar por una raz\u00f3n bien simple, casi evidente: es necesario reservar una parte de los recursos para la renovaci\u00f3n del equipamiento, para las producciones que se van a crear, etc. Pero, sobre todo, lo importante no es la fracci\u00f3n de plusval\u00eda embolsada por un pu\u00f1ado de capitalistas. Si estos \u00faltimos fuesen eliminados, pero se conservase el conjunto del mecanismo, distribuyendo una parte de la plusval\u00eda entre los trabajadores e invirtiendo el resto en equipamientos colectivos<span style=\"font-size: x-small\"><sup>10<\/sup><\/span>, la l\u00f3gica del sistema del valor desembocar\u00eda siempre en desarrollar las producciones que permiten una valorizaci\u00f3n m\u00e1xima. Mientras la sociedad tenga como base un mecanismo que mezcla dos procesos, un proceso de trabajo real y un proceso de valorizaci\u00f3n, el valor domina a la sociedad. La novedad del capital es haber conquistado la producci\u00f3n, lo que ha tenido como efecto el socializar el mundo desde el siglo <span style=\"font-variant: small-caps\">xix<\/span> por medio de instalaciones industriales, medios de transporte, el almacenamiento y la comunicaci\u00f3n r\u00e1pida de la informaci\u00f3n, etc. Pero en el ciclo del capital la satisfacci\u00f3n de las necesidades no es m\u00e1s que un subproducto y no el motor del mecanismo. El fin es la valorizaci\u00f3n: en el mejor de los casos, la satisfacci\u00f3n de las necesidades es un medio, pues se necesita sin duda vender lo que se produce.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La empresa es el lugar y el centro de esta producci\u00f3n capitalista; cada empresa, industrial o agr\u00edcola, sirve de punto de reagrupamiento a una suma de valor que busca acrecentarse. Para la empresa, se trata de obtener ganancias. Aqu\u00ed una vez m\u00e1s, la liquidaci\u00f3n comunista de la ley de la ganancia no consiste en desembarazarse de algunos \u201cgrandes\u201d capitalistas. Lo importante no son las ganancias personales que puede tener tal capitalista sino la coacci\u00f3n, la orientaci\u00f3n impuesta a la producci\u00f3n y a la sociedad por este sistema. Toda la demagogia sobre los ricos y los pobres no desemboca m\u00e1s que en alejar la atenci\u00f3n del meollo del problema (como con los temas de las \u201c200 familias\u201d antes de la guerra y \u201cla Francia del parn\u00e9\u201d, opuesta a la Francia del \u201cpueblo\u201d). El comunismo no consiste en apoderarse del dinero de los ricos ni, por parte de los revolucionarios, distribuirlo entre los pobres. El tema del reparto se sit\u00faa todav\u00eda en el terreno del capital.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>La competencia<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Entre las empresas hay competencia: cada una de ellas se enfrenta a las otras en el mercado, es decir, disputa el mercado a las otras. Se ha visto c\u00f3mo, hist\u00f3ricamente, los diferentes aspectos de la actividad humana se separan. La relaci\u00f3n de cambio contribuye a la divisi\u00f3n en oficios, que a su vez facilita el desarrollo del sistema mercantil. Pero, como todav\u00eda se puede ver con frecuencia en nuestros d\u00edas, incluso en los pa\u00edses desarrollados, en el campo, por ejemplo, no hay verdaderamente competencia porque las actividades est\u00e1n repartidas de modo estable entre el panadero, el zapatero, etc. En el capitalismo, ya no se trata s\u00f3lo de una divisi\u00f3n de la sociedad en corporaciones de oficios, sino de una lucha permanente entre los diversos componentes de la industria (y tambi\u00e9n, del sector improductivo: ver m\u00e1s adelante sobre esta materia). Cada suma de valor no existe m\u00e1s que <i>contra<\/i> las otras. Lo que la ideolog\u00eda llama el ego\u00edsmo natural del hombre y la lucha inevitable de todos contra todos, no es realmente m\u00e1s que el complemento indispensable de un mundo en que hay que batirse, especialmente para vender lo que se ha producido. La violencia econ\u00f3mica, y la violencia armada que la prolonga, forman parte del sistema capitalista.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">En otros tiempos la competencia tuvo un efecto positivo en la medida en que rompi\u00f3 las limitaciones de los reglamentos, de las coacciones corporativas y empuj\u00f3 al capital a invadir el mundo. Hoy se ha convertido en una fuente de despilfarro y de parasitismo, que conduce a la vez a desarrollar las producciones in\u00fatiles o de un inter\u00e9s secundario porque permiten una valorizaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida, y a frenar las producciones m\u00e1s importantes si la oferta y la demanda corren el riesgo de entrar en contradicci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La competencia es la separaci\u00f3n del aparato productivo en centros aut\u00f3nomos que constituyen otros tantos polos rivales que intentan acrecentar sus respectivas sumas de valor. Ninguna \u201corganizaci\u00f3n\u201d ni \u201cplanificaci\u00f3n\u201d ni control puede ponerle fin. Lo que se manifiesta en la competencia no es la libertad de los individuos, ni siquiera la de los capitalistas, sino la libertad del capital. \u00c9ste no puede vivir m\u00e1s que devor\u00e1ndose a s\u00ed mismo, destruyendo sus componentes materiales (trabajo vivo y trabajo muerto) para sobrevivir como suma de valor que se valoriza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Los diferentes capitales competidores tienen cada uno una tasa de ganancia particular. Pero los capitales se desplazan de una rama a otra en busca de una tasa de ganancia tan elevada como sea posible. Se dirigen hacia la rama m\u00e1s beneficiosa, dejando las otras. Cuando esta rama est\u00e1 saturada de capital, su rentabilidad baja y los capitales se dirigen a otra rama (esta din\u00e1mica es modificada, pero no anulada, por la constituci\u00f3n de monopolios.) Este desplazamiento incesante conduce a la estabilizaci\u00f3n de la tasa de ganancia en torno a una tasa media para una \u00e9poca y en una sociedad dadas. Cada capital tiene tendencia a ser remunerado, no seg\u00fan la tasa de ganancia que realiza en su propia empresa, sino seg\u00fan la tasa media de ganancia en la sociedad, en proporci\u00f3n a la suma de valor invertido en su empresa<span style=\"font-size: x-small\"><sup>11<\/sup><\/span>. Por tanto, cada capital no explota a sus obreros, sino que el conjunto de los capitales explota al conjunto de la clase obrera. En el movimiento de los capitales, el capital act\u00faa y se revela como una potencia social, que domina al conjunto de la sociedad, y adquiere as\u00ed una coherencia a pesar de la competencia que lo opone as\u00ed mismo. Se unifica y se convierte en fuerza social, totalidad relativamente homog\u00e9nea en sus conflictos con el proletariado o con los otros conjuntos capitalistas (nacionales). A partir de entonces organiza, en su inter\u00e9s, las relaciones y las necesidades de toda la sociedad. Este mecanismo juega a escala de cada pa\u00eds: el capital constituye su Estado y su naci\u00f3n contra los otros capitales nacionales, pero tambi\u00e9n contra el proletariado (ver m\u00e1s adelante sobre esta materia). La oposici\u00f3n de los Estados capitalistas se manifiesta hasta en las guerras, medio \u00faltimo, para cada capital nacional, de resolver sus problemas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Nada cambia mientras se tengan unidades de producci\u00f3n que tienen como objetivo aumentar sus cantidades respectivas de valor. \u00bfQu\u00e9 ocurre si el Estado \u201cdemocr\u00e1tico\u201d, \u201cobrero\u201d, \u201cproletario\u201d, etc., toma todas las empresas bajo su control, pero las conserva como empresas? Las empresas estatales, o bien respetan la ley de la ganancia, y nada cambia; o bien no la respetan pero, sin embargo, no la destruyen y en ese caso todo va mal<span style=\"font-size: x-small\"><sup>12<\/sup><\/span>. Dentro de la empresa, la organizaci\u00f3n es racional, met\u00f3dica: el capital impone su despotismo a los trabajadores. Fuera, en el mercado, donde cada empresa encuentra a las otras, no hay orden m\u00e1s que por la supresi\u00f3n permanente y peri\u00f3dica del desorden, a costa de sacudidas y de crisis. \u00danicamente el comunismo puede suprimir esta anarqu\u00eda organizada, suprimiendo la empresa como totalidad separada de las otras.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>Aspectos de la contradicci\u00f3n del capital<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Por un lado, el capital ha socializado el mundo. Toda producci\u00f3n tiende a ser fruto de los esfuerzos de toda la humanidad. Por otro lado, el mundo sigue dividido en empresas competidoras que intentan producir lo que es rentable, y producir para vender lo m\u00e1s posible. Cada empresa intenta valorizar su capital en las mejores condiciones posibles. Intenta producir m\u00e1s de lo que el mercado puede absorber y, a pesar de todo, espera vender, y que \u00fanicamente los competidores sufran de <i>superproducci\u00f3n<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">De ello resulta un desarrollo de las actividades destinadas a ayudar a la venta. Los trabajadores improductivos que, sean manuales o intelectuales, <i>hacen circular<\/i> el valor, aumentan en proporci\u00f3n a los que, manuales o intelectuales, <i>producen<\/i> el valor. La circulaci\u00f3n de que se trata aqu\u00ed no es el desplazamiento f\u00edsico de los bienes. La rama de los transportes produce efectivamente valor, pues el simple hecho de hacer pasar un bien de un lugar a otro le a\u00f1ade valor, corresponde a un cambio real de su valor de uso: en adelante este bien est\u00e1 disponible en cualquier otro lugar distinto al de su fabricaci\u00f3n, lo que evidentemente aumenta su eficacia, su efecto \u00fatil. La circulaci\u00f3n del valor puede no corresponder a ning\u00fan desplazamiento real del objeto en cuesti\u00f3n si, por ejemplo, cambia de propietario aunque permanezca en un dep\u00f3sito; pero, por esta operaci\u00f3n, habr\u00e1 sido comprado y vendido. Las dificultades de venta, de realizaci\u00f3n del valor del producto en el mercado, obligan a crear un mecanismo muy complejo, bancario, de cr\u00e9dito, de seguros, de publicidad tambi\u00e9n. El capital desarrolla de esta manera un parasitismo gigantesco que engulle una parte enorme (y creciente) de los recursos globales en los gastos de gesti\u00f3n y de administraci\u00f3n del valor. La contabilidad, necesaria en todo organismo social desarrollado, se ha convertido aqu\u00ed en una maquinaria ruinosa y burocr\u00e1tica que aplasta a la sociedad y las necesidades reales, en lugar de facilitar su satisfacci\u00f3n. Al mismo tiempo, el capital se concentra, se centraliza, tiende al monopolio. Esta doble tendencia, al crecimiento de los gastos improductivos y a la formaci\u00f3n de monopolios, desemboca a la vez en hacer menos agudo el problema de la superproducci\u00f3n, y en agravarlo. El capital no puede salir de esta situaci\u00f3n m\u00e1s que a trav\u00e9s de crisis peri\u00f3dicas, que arreglan moment\u00e1neamente el problema reajustando la oferta y la demanda (demanda <i>solvente<\/i> \u00fanicamente, pues el capitalismo no conoce sino un medio de hacer circular los bienes: la compra \/ venta; poco le importa que la demanda <i>real<\/i>, las necesidades, no sea satisfecha: el capital crea en realidad una <i>sub<\/i>-producci\u00f3n con relaci\u00f3n a las necesidades reales que no satisface) <span style=\"font-size: x-small\"><sup>14<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La crisis capitalista es m\u00e1s que una crisis de la mercanc\u00eda. Es una crisis que une de modo indisociable la producci\u00f3n y el valor, pero de tal manera que la producci\u00f3n queda al servicio del valor. Se la puede comparar a las crisis precapitalistas, a algunas crisis del Antiguo R\u00e9gimen en Francia, por ejemplo. Hab\u00eda entonces una ca\u00edda de la producci\u00f3n agr\u00edcola, provocada por malas cosechas. Los campesinos compraban menos productos industriales (ropas) y la industria \u2014todav\u00eda d\u00e9bil\u2014 se encontraba en dificultades. La crisis tiene en este caso como base un fen\u00f3meno natural, clim\u00e1tico. Pero las especulaciones de los comerciantes con el precio del trigo conducen a almacenarlo para hacer que aquel suba, lo que conlleva algo de hambre aqu\u00ed y all\u00e1. La mera existencia de la mercanc\u00eda y del dinero permite la crisis: hay ruptura, materializada en el tiempo, entre la compra y la venta. Para el comerciante y para el dinero que intenta aumentar de volumen, la compra y la venta del trigo son <i>dos<\/i> operaciones distintas y el tiempo que las separa se determina en funci\u00f3n de la ganancia a realizar. Durante esta ruptura entre producci\u00f3n y consumo hay hombres que mueren de hambre. Pero el mecanismo mercantil y el valor no vienen sino a amplificar una crisis nacida de condiciones naturales. Mientras nos encontremos con tales fen\u00f3menos, el contexto social es precapitalista, o el de un capitalismo todav\u00eda d\u00e9bil (as\u00ed, los pa\u00edses como China o Rusia cuyas malas cosechas influyen a\u00fan pesadamente sobre la econom\u00eda)<span style=\"font-size: x-small\"><sup>14 bis<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La crisis del capitalismo, por otro lado, es producto de la obligada uni\u00f3n del valor y la producci\u00f3n. Examinemos el caso de un fabricante de autom\u00f3viles. La competencia le obliga a incrementar la productividad y obtener el m\u00e1ximo beneficio con el mismo coste. La crisis se presenta cuando la acumulaci\u00f3n no se corresponde con una reducci\u00f3n suficiente de los costes de producci\u00f3n. Podr\u00e1n salir diariamente miles de coches de la cadena de montaje, y aun tener compradores, pero su fabricaci\u00f3n y venta no valoriza suficientemente este capital en comparaci\u00f3n con otros. La empresa reacciona ajustando la producci\u00f3n, invirtiendo m\u00e1s, compensando la ca\u00edda de los beneficios con el aumento de las ventas, recurriendo a cr\u00e9ditos, fusiones, ayudas p\u00fablicas, etc. Al final produce como si la demanda hubiera de crecer a perpetuidad, y las p\u00e9rdidas aumentan cada vez m\u00e1s. La causa de las crisis no estriba ni en el agotamiento de los mercados, ni en generosos aumentos salariales, sino en la ca\u00edda de los beneficios (a la que no es ajena la lucha de los trabajadores): en cuanto suma de valor, al capital le cuesta cada vez m\u00e1s valorizarse a la tasa normal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">En las crisis, no s\u00f3lo se rompe el lazo entre valor de uso y valor de cambio, entre la utilidad, la necesidad real de un bien y su capacidad para ser cambiado, y muestra que el mundo funciona para que las cantidades de valor de las empresas puedan aumentar, y no para satisfacer las necesidades ni para enriquecer a los capitalistas; sino que adem\u00e1s, si en la crisis del Antiguo R\u00e9gimen se ten\u00eda una dificultad insuperable (cosecha desastrosa), que las relaciones mercantiles se contentaban con agravar, las crisis capitalistas muestran ahora que no tienen ninguna base racional ineluctable. Su causa no es natural, sino <i>social<\/i>. Est\u00e1n presentes todos los elementos de la actividad industrial: materias primas, m\u00e1quinas, trabajadores, pero se quedan sin ser empleados, o son utilizados parcialmente. De este modo se ve que ante todo no son cosas, objetos materiales, sino una relaci\u00f3n social. No existen en esta sociedad <i>m\u00e1s que<\/i> si el valor los re\u00fane. Este fen\u00f3meno no es \u201cindustrial\u201d, no proviene de exigencias t\u00e9cnicas de la producci\u00f3n; es un fen\u00f3meno social, que se deriva de relaciones de producci\u00f3n, de relaciones sociales determinadas y al que un derrocamiento de estas relaciones suprimir\u00eda. El capital no es, pues, un sistema de producci\u00f3n que habr\u00eda que arrancar a una minor\u00eda de \u201cexplotadores\u201d, o que los trabajadores deber\u00edan \u201cgestionar\u201d por s\u00ed mismos. Es una relaci\u00f3n social mediante la cual el aparato productivo y, en la medida en que la producci\u00f3n ha conquistado la sociedad, el edificio social en su conjunto son sometidos a la l\u00f3gica mercantil. El comunismo se contenta con destruir esta relaci\u00f3n mercantil, pero por ah\u00ed mismo reorganiza y transforma toda la sociedad (ver m\u00e1s adelante).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La <i>red<\/i> de las empresas \u2014lugares e instrumentos del valor\u2014 se convierte en una fuerza por encima de la sociedad. Las necesidades (de toda clase: vivienda, alimentaci\u00f3n, \u201cculturales\u201d) no existen m\u00e1s que sometidas a este sistema, y son incluso modeladas por \u00e9l. No son las necesidades las que determinan la producci\u00f3n, sino la producci\u00f3n \u2014para la valorizaci\u00f3n\u2014 la que determina las necesidades. Se construye mucho m\u00e1s gustosamente oficinas o segundas residencias, que viviendas donde hacen m\u00e1s falta. Y las segundas residencias permanecen vac\u00edas diez meses al a\u00f1o, como miles de apartamentos, pues \u00fanicamente los propietarios o los que los alquilan, que han <i>comprado<\/i> la vivienda o <i>pagado<\/i> su alquiler, pueden ocuparla. La agricultura est\u00e1 descuidada en gran medida a escala mundial por el capital, que no la desarrolla sino all\u00ed donde puede valorizarse, mientras que el hambre contin\u00faa siendo un problema sin arreglar para cientos de millones de hombres<sup>14 ter<\/sup>. El autom\u00f3vil es una rama desarrollada m\u00e1s all\u00e1 de las necesidades en los pa\u00edses avanzados, pero su rentabilidad asegura su mantenimiento a pesar de todas las incoherencias. Los pa\u00edses poco desarrollados s\u00f3lo construyen f\u00e1bricas si proporcionan una tasa de ganancia suficiente. La tendencia a la superproducci\u00f3n va acompa\u00f1ada de una econom\u00eda armament\u00edstica permanente en la mayor\u00eda de los pa\u00edses avanzados; estas fuerzas destructoras sirven, cuando es necesario, para hacer realmente la guerra, cuyos efectos son tambi\u00e9n un medio para luchar contra la tendencia a las crisis.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El trabajo asalariado mismo se ha convertido en un absurdo desde hace d\u00e9cadas. Obliga a una parte de los trabajadores a un trabajo embrutecedor (obreros especialistas); otra parte muy importante trabaja en el sector improductivo, que sirve a la vez para facilitar las ventas, para absorber a los trabajadores liberados por la mecanizaci\u00f3n y la automatizaci\u00f3n y para proporcionar una masa de consumidores, medio adicional de lucha contra la crisis. El capital se anexiona todo lo que es ciencia y t\u00e9cnica: en el dominio productivo, orienta la investigaci\u00f3n hacia el estudio de lo que producir\u00e1 el m\u00e1ximo beneficio; en el dominio improductivo, desarrolla la gesti\u00f3n y las t\u00e9cnicas de utilizaci\u00f3n del mercado. De este modo la humanidad tiende a dividirse en tres grupos:<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<ul>\n<li>los productivos, con frecuencia liquidados f\u00edsicamente por su trabajo;<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<ul>\n<li>los improductivos, que no sirven para nada, o peor a\u00fan;<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<ul>\n<li>y la masa de los <i>no<\/i> asalariables de los pa\u00edses pobres, que el capital no consigue integrar de un modo u otro y de los que cientos de miles son exterminados peri\u00f3dicamente en guerras producidas directa o indirectamente por la organizaci\u00f3n capitalista de la econom\u00eda mundial.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El desarrollo de algunos pa\u00edses pobres es real (Brasil), pero no se consigue sino a costa de la destrucci\u00f3n parcial o total de las antiguas formas de vida y se manifiesta, por ejemplo, en el hacinamiento y la miseria en las ciudades. S\u00f3lo una minor\u00eda de la poblaci\u00f3n tiene la \u201csuerte\u201d de poder trabajar en una f\u00e1brica, el resto sigue estando subdesarrollado o en paro.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>Proletariado y revoluci\u00f3n<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El capital crea al mismo tiempo una red de empresas que viven de y para la ganancia, red extendida y protegida por los Estados convertidos en instrumentos anticomunistas, y un conjunto de individuos a los que constri\u00f1e a levantarse contra \u00e9l. Esta masa no es homog\u00e9nea, pero constituir\u00e1 su unidad en la revoluci\u00f3n comunista, sin que sus componentes jueguen el mismo papel. Toda revoluci\u00f3n es producto de necesidades reales, surgidas de condiciones materiales de existencia que se han hecho insoportables. Lo mismo ocurre con el proletariado, al que el capital mismo obliga a aparecer. Una gran parte de la poblaci\u00f3n mundial est\u00e1 obligada a vender su fuerza de trabajo para vivir, pues no tiene ning\u00fan medio de producci\u00f3n a su disposici\u00f3n. Algunos la venden y son productivos, otros la venden y son improductivos y, finalmente, otros no pueden venderla (el capital s\u00f3lo compra el trabajo vivo cuando puede valorizarse en una proporci\u00f3n razonable) y son excluidos de la producci\u00f3n, ya sea en los pa\u00edses desarrollados, o bien en los pa\u00edses pobres.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Si se identifica proletario y obrero, trabajador, entonces no se ve lo que hay de subversivo en la condici\u00f3n de proletario. El proletariado es la negaci\u00f3n de esta sociedad. No agrupa a los pobres, sino a aquellos que no disponen de ninguna reserva y no tienen nada que perder, sino sus cadenas; aquellos que no tienen nada y no pueden liberarse m\u00e1s que destruyendo todo el orden social actual. El proletariado es la disoluci\u00f3n de la sociedad actual porque \u00e9sta le niega, por as\u00ed decir, todos sus aspectos positivos. Por tanto, es tambi\u00e9n su <i>propia<\/i> destrucci\u00f3n. Todas las concepciones (burguesa cl\u00e1sica, fascista, estalinista, de izquierda, izquierdista, etc.) que elogian de alguna manera al proletariado como tal, como existe actualmente, y lo muestran bajo una luz positiva, como el que afirma valores y viene a regenerar a la sociedad en crisis, son contrarrevolucionarias. La glorificaci\u00f3n del obrero se ha convertido en una de las manifestaciones m\u00e1s eficaces y uno de los enga\u00f1os m\u00e1s peligrosos del capital<span style=\"font-size: x-small\"><sup>15<\/sup><\/span>. Muy al contrario, cada vez que interviene, el proletariado muestra que es lo <i>negativo<\/i> de la sociedad actual y no tiene ning\u00fan valor que aportarle ni ning\u00fan papel que desempe\u00f1ar en ella, salvo un papel destructor.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El proletariado no es la clase que trabaja, sino m\u00e1s bien <b>la clase de la cr\u00edtica del trabajo<\/b>. Viene definida como la sempiterna destructora del viejo mundo, pero s\u00f3lo <i>en potencia<\/i>; se materializa \u00fanicamente en momentos de tensi\u00f3n e inestabilidad social, cuando el capital la obliga a convertirse en agente del comunismo. Destruye el orden establecido cuando se unifica y se organiza, no para erigirse en la clase dominante, como hizo en su momento la burgues\u00eda, sino con el fin de liquidar la sociedad de clases; llegado este punto, s\u00f3lo existe un agente social: la humanidad. Pero aparte de dicho per\u00edodo de conflictividad y el que le precede, el proletariado queda reducido a la condici\u00f3n de elemento del capital, a una rueda dentro de un engranaje (y desde luego, <i>\u00e9ste<\/i> es precisamente el aspecto glorificado por el capital, que rinde culto a los trabajadores \u00fanicamente mientras forman parte del sistema social existente).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Aunque no carente de \u201cobrerismo\u201d y laborismo (la otra cara del intelectualismo), el pensamiento radical no ensalz\u00f3 a la clase obrera ni idealiz\u00f3 el trabajo manual. Otorg\u00f3 a los obreros un papel decisivo (aunque no exclusivo) porque el lugar que ocupan en el proceso de producci\u00f3n les coloca en mejor posici\u00f3n para revolucionarlo. \u00danicamente desde este punto de vista desempe\u00f1a un papel central el obrero productivo (que a menudo lleva traje y quiz\u00e1s corbata), en la medida en que su funci\u00f3n social le permite llevar a cabo tareas diferentes de las que realizan otros. No obstante, cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil distinguir el trabajo de lo que no lo es debido al crecimiento del paro, la precariedad laboral, la cada vez m\u00e1s larga etapa de escolarizaci\u00f3n, los per\u00edodos de formaci\u00f3n profesional a cualquier edad, los trabajos temporales y de media jornada, las prejubilaciones forzosas y la an\u00f3mala mezcla de prestaciones sociales y programas de trabajo obligado subretribuido que restituye al obrero de la miseria al mercado laboral s\u00f3lo para devolverlo a continuaci\u00f3n a la pobreza y la intemperie, cuando el dinero de las limosnas a veces iguala a un salario paup\u00e9rrimo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Muy probablemente estamos entrando en una fase similar a la de disoluci\u00f3n que Marx menciona en sus primeras obras. En cada per\u00edodo de fuertes turbulencias hist\u00f3ricas (la d\u00e9cada de 1840 y a partir de 1917) el proletariado refleja la progresiva disoluci\u00f3n de los estratos sociales (sectores obreros y de la clase media descienden en la escala social o temen que les ocurra) y la p\u00e9rdida de vigencia de los valores tradicionales (la cultura ya no funciona como elemento unificador). Las condiciones de existencia de la vieja sociedad est\u00e1n negadas ya en las del proletariado. Es el capitalismo moderno, y no los hippis o los punks, el que mata la \u00e9tica del trabajo. La propiedad, la familia, la naci\u00f3n, la moral y la pol\u00edtica entendidas al modo burgu\u00e9s tienden a desintegrarse dentro de la condici\u00f3n proletaria.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>Constituci\u00f3n de la comunidad humana<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La comunidad primitiva era demasiado pobre como para sacar provecho de las potencialidades del trabajo. Entonces el trabajo tiene car\u00e1cter inmediato, cada cual act\u00faa para su subsistencia inmediata. El trabajo no se cristaliza, no se acumula en instrumentos, en trabajo amasado, muerto. Cuando esto es posible, se hace necesario el cambio: s\u00f3lo se puede medir la producci\u00f3n en trabajo abstracto, en tiempo de trabajo medio, a fin de hacer que circule. El trabajo vivo sigue siendo el elemento esencial de la actividad, y el tiempo de trabajo la medida necesaria. La moneda lo materializa. De ah\u00ed la explotaci\u00f3n de clases por otras clases, la agravaci\u00f3n de cat\u00e1strofes naturales (ver m\u00e1s arriba sobre la crisis en el Antiguo R\u00e9gimen). De ah\u00ed tambi\u00e9n el nacimiento, el declive, la ca\u00edda de Estados y, a veces, de imperios que no pueden desarrollarse m\u00e1s que luchando contra otros. A veces, las relaciones de cambio son interrumpidas entre las diferentes partes del mundo civilizado como consecuencia de la muerte de un imperio o de varios: sucede incluso que semejante pausa en el desarrollo dure siglos, durante los cuales la econom\u00eda parece que vuelve atr\u00e1s, hacia la econom\u00eda de subsistencia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La humanidad no tiene entonces un aparato de producci\u00f3n tal que la explotaci\u00f3n del trabajo vivo sea in\u00fatil, incluso ruinosa. El papel del capitalismo es precisamente acumular este trabajo muerto. La existencia de todo este conjunto industrial, de todo este capital fijo, prueba que el car\u00e1cter social de la actividad humana ha acabado por materializarse en un instrumento que permite crear, no un para\u00edso en la tierra, sino un desarrollo que utiliza \u00f3ptimamente los recursos para satisfacer las necesidades y que produce los recursos en funci\u00f3n de las necesidades. Si esta infraestructura es el elemento esencial de la producci\u00f3n, entonces el papel regulador del valor, que corresponde a la fase en que el trabajo vivo era el factor productivo principal, pierde todo su sentido, ya no es necesario a la producci\u00f3n. Su mantenimiento se hace caduco y catastr\u00f3fico<span style=\"font-size: x-small\"><sup>16<\/sup><\/span>. El valor, plasmado en la moneda, bajo todas sus formas, desde las m\u00e1s simples hasta las m\u00e1s complejas, resulta del car\u00e1cter general del trabajo, de la energ\u00eda al mismo tiempo individual y social que extrae y consume. Sigue siendo el mediador necesario mientras esta energ\u00eda no crea un sistema productivo global a escala planetaria. Despu\u00e9s se convierte en una traba.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El comunismo es la desaparici\u00f3n de una serie de mediaciones necesarias hasta entonces (a pesar de la miseria que engendran) para acumular bastante trabajo muerto a fin de que se pueda prescindir de ellas. Muy en primer lugar, el valor: es in\u00fatil tener un elemento exterior a las actividades sociales para ligarlas entre s\u00ed y estimularlas. La infraestructura acumulada no necesita m\u00e1s que ser transformada y desarrollada. El comunismo sopesa los valores de uso para decidir si desarrolla tal producci\u00f3n antes que tal otra. No reduce los componentes de la vida social a un denominador com\u00fan (el tiempo medio de trabajo que contienen). El comunismo organiza su vida material partiendo de la confrontaci\u00f3n de las necesidades, lo que no excluye conflictos, si llega el caso.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El comunismo es tambi\u00e9n final de todo elemento necesario a la unificaci\u00f3n de la sociedad: es final de la pol\u00edtica. No es ni democr\u00e1tico ni dictatorial. Es, por supuesto, \u201cdemocr\u00e1tico\u201d si con eso se quiere decir que todos se hacen cargo de las actividades sociales: y no es que esto se haga por voluntad gestora o por principio democr\u00e1tico, sino porque la organizaci\u00f3n de la actividad es normalmente asunto de sus miembros. Pero, contrariamente a lo que dicen los dem\u00f3cratas, esto no es posible m\u00e1s que por el comunismo, es decir, poniendo en comunidad todos los elementos de la vida, por la supresi\u00f3n de toda actividad separada, de toda producci\u00f3n aislada. No se puede conseguir este resultado m\u00e1s que por la destrucci\u00f3n del valor. Pues el intercambio entre las empresas excluye totalmente que la colectividad tome a su cargo la vida (y, en primer lugar, la vida material): en efecto, el objetivo del intercambio y de la empresa es radicalmente opuesto al de los hombres, que es satisfacer sus necesidades. La empresa busca ante todo valorizarse y no tolera ir en ninguna direcci\u00f3n salvo la que le permite alcanzar lo mejor posible este objetivo (por esta raz\u00f3n los capitalistas no son m\u00e1s que funcionarios del capital). Es la empresa la que dirige a sus dirigentes. La supresi\u00f3n de la limitaci\u00f3n que representa la empresa, la destrucci\u00f3n de la relaci\u00f3n mercantil, que obliga a cada cual a considerar a los dem\u00e1s s\u00f3lo como medios de ganarse <i>la propia<\/i> vida, son las \u00fanicas condiciones de una autoorganizaci\u00f3n de los hombres. A partir de ah\u00ed, los problemas de gesti\u00f3n son secundarios y ser\u00eda absurdo querer que todos lleven a cabo la gesti\u00f3n de modo rotativo. El problema ni siquiera se plantea ya. La contabilidad y la administraci\u00f3n se convierten en actividades como las otras, sin privilegios en ning\u00fan sentido: cada cual puede ejercerlas o no.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">En el comunismo es in\u00fatil tener una fuerza exterior a los individuos para agruparlos. Es lo que no ven, por ejemplo, los socialistas ut\u00f3picos. Sus sociedades imaginarias, cualesquiera que sean sus m\u00e9ritos y su fuerza visionaria, tienen casi siempre necesidad de planes muy estrictos y directivas casi totalitarias. Se intenta crear un v\u00ednculo que, en realidad, resulta naturalmente de la asociaci\u00f3n de los hombres en grupo. Se pretende evitar la explotaci\u00f3n, la anarqu\u00eda, y se organiza <i>por adelantado<\/i> la vida social. Otros, para no caer en semejante dirigismo, quisieran dejar que la sociedad se arregle sola. El problema est\u00e1 en otra parte: \u00fanicamente relaciones sociales bien determinadas, que descansen en un nivel de desarrollo de la producci\u00f3n material bien preciso, hacen posible y necesaria la armon\u00eda entre los individuos (lo que incluye conflictos: ver m\u00e1s arriba). Entonces estos \u00faltimos pueden satisfacer sus necesidades, pero s\u00f3lo por la participaci\u00f3n autom\u00e1tica en el funcionamiento del grupo, sin ser reducidos por ello a simples engranajes del grupo. El comunismo no tiene necesidad de reunir lo que estaba separado y que, en adelante, ya no lo est\u00e1<span style=\"font-size: x-small\"><sup>17<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Esto sirve igualmente en el plano mundial. Los Estados y las naciones, instrumentos necesarios del desarrollo, son ahora puramente reaccionarios y las divisiones que perpet\u00faan son un freno al desarrollo: la \u00fanica dimensi\u00f3n posible en adelante es la de toda la humanidad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La oposici\u00f3n entre manual e intelectual, entre naturaleza y cultura, era indispensable en otro tiempo. La separaci\u00f3n entre el trabajador y el organizador del trabajo multiplicaba su eficacia. El desarrollo conseguido hoy ya no tiene necesidad de esa separaci\u00f3n y este corte no es m\u00e1s que una traba que manifiesta su absurdo en todos los aspectos de la vida escolar, universitaria, profesional, \u201ccultural\u201d, etc. El comunismo acaba con la separaci\u00f3n entre una parte de los trabajadores embrutecida por el trabajo manual y otra parte in\u00fatil en las oficinas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Lo mismo sucede con la oposici\u00f3n entre el hombre y su entorno. En otros tiempos, el hombre s\u00f3lo pudo socializar el mundo luchando contra la dominaci\u00f3n de la \u201cnaturaleza\u201d. Hoy, es \u00e9l el que cerca y amenaza a la naturaleza. El comunismo es reconciliaci\u00f3n del hombre y la naturaleza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El comunismo es el fin de la econom\u00eda como dominio particular, lugar privilegiado del que depende todo lo dem\u00e1s, pero que todo lo dem\u00e1s desprecia y rehuye. El hombre produce y reproduce sus condiciones de existencia; a partir de la disoluci\u00f3n de la comunidad primitiva, pero bajo la forma m\u00e1s pura bajo el capitalismo, el trabajo, actividad de apropiaci\u00f3n de su entorno por parte del hombre, se ha convertido en una coacci\u00f3n opuesta al tiempo de descanso, al ocio, a la \u201cverdadera\u201d vida. Esta fase era necesaria hist\u00f3ricamente para crear el trabajo muerto que permite suprimir esta servidumbre. Con el capital, la producci\u00f3n, de hecho producci\u00f3n para la valorizaci\u00f3n, se ha convertido en el due\u00f1o del mundo. Es la dictadura acabada de las relaciones de producci\u00f3n sobre la sociedad. Mientras se est\u00e1 produciendo se sacrifica el tiempo de la propia vida para disfrutar de la vida <i>a continuaci\u00f3n<\/i>, disfrute casi siempre sin relaci\u00f3n con la naturaleza del trabajo, convertido en simple medio de ganarse la vida. El comunismo disuelve las relaciones de producci\u00f3n, las funde en las relaciones sociales. Ya no conoce actividades separadas, trabajo opuesto al juego. Desaparece la obligaci\u00f3n de hacer el mismo trabajo toda la vida, ser manual o ser intelectual. Con el papel del trabajo acumulado, que incluye e incorpora toda la ciencia y toda la t\u00e9cnica, la investigaci\u00f3n y el trabajo, la reflexi\u00f3n y la acci\u00f3n, la ense\u00f1anza y la actividad no son ya m\u00e1s que una sola cosa. Ciertas tareas pueden ser ejecutadas por todos y la generalizaci\u00f3n de la automatizaci\u00f3n transforma completamente la actividad productiva. Por lo dem\u00e1s, el comunismo no preconiza el juego contra el trabajo, o el no-trabajo contra el trabajo. Estas nociones de escasas miras y parciales son todav\u00eda realidades capitalistas. El trabajo como producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de las condiciones de vida, tanto materiales como culturales, afectivas, etc., es lo propio de la humanidad<span style=\"font-size: x-small\"><sup>18<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El hombre crea colectivamente los medios de su existencia, y los transforma; no los recibe regalados por las m\u00e1quinas, pues en ese caso la humanidad estar\u00eda reducida al estadio del ni\u00f1o, que se contenta con recibir juguetes cuyo origen ignora, y cuyo origen ni siquiera existe para \u00e9l (los juguetes <i>est\u00e1n<\/i> ah\u00ed, existen, es todo). De la misma manera, el comunismo no hace el trabajo perpetuamente alegre y agradable. La actividad eminentemente enriquecedora del poeta pasa por momentos penosos e incluso dolorosos. Lo \u00fanico que hace el comunismo en este dominio es suprimir la separaci\u00f3n entre el esfuerzo y el disfrute, la creaci\u00f3n y el recreo, el trabajo y el juego<span style=\"font-size: x-small\"><sup>19<\/sup><\/span>.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>La revoluci\u00f3n comunista<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El comunismo es la apropiaci\u00f3n por la humanidad de sus riquezas, quedando claro que esta apropiaci\u00f3n es tambi\u00e9n e <i>inevitablemente<\/i> una transformaci\u00f3n de arriba abajo. Esto implica necesariamente la destrucci\u00f3n de las empresas como unidades separadas y, por ah\u00ed mismo, la destrucci\u00f3n de la ley del valor: no para socializar la ganancia sino para hacer circular los productos entre los centros industriales sin pasar a trav\u00e9s del valor. Esto no significa de ninguna manera que la revoluci\u00f3n comunista recoger\u00e1 el sistema productivo del capitalismo tal como est\u00e1. No se trata de desembarazarse del lado \u201cmalo\u201d del capital (la valorizaci\u00f3n), guardando el \u201cbueno\u201d (la producci\u00f3n). Pues como hemos visto, el valor y la l\u00f3gica de la ganancia imponen un cierto tipo de producci\u00f3n, s\u00faper desarrollan ciertas ramas, descuidan otras. Toda alabanza de la econom\u00eda actual, del proletariado actual (es decir, engranaje del capital), de la ciencia y de la t\u00e9cnica actuales, no es m\u00e1s que un elogio del capital. Toda exaltaci\u00f3n de la productividad y del crecimiento econ\u00f3mico tal como existen hoy, no es m\u00e1s que un himno a la gloria del capital<span style=\"font-size: x-small\"><sup>20<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Dicho esto, para revolucionar la producci\u00f3n, para liquidar la empresa, la revoluci\u00f3n comunista se ve obligada naturalmente a servirse de ella. Ah\u00ed est\u00e1 su palanca esencial, al menos durante <i>una<\/i> fase. No se trata de poner pie en la empresa para quedarse encerrado en ella y gestionarla, sino para salir de ella y unir entre s\u00ed las empresas sin intercambio, lo cual las destruye como empresas<span style=\"font-size: x-small\"><sup>21<\/sup><\/span>. Un movimiento as\u00ed ir\u00e1 acompa\u00f1ado casi autom\u00e1ticamente por un primer esfuerzo para reducir, y despu\u00e9s suprimir, la oposici\u00f3n ciudad \/ campo y la separaci\u00f3n entre la industria y las otras actividades. Hoy la industria se asfixia en su marco al tiempo que asfixia a los otros sectores.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El capital vive para acumular valor: fija este valor en forma de trabajo amasado, muerto. La acumulaci\u00f3n, la producci\u00f3n, se convierten en fines en s\u00ed mismos. Todo les est\u00e1 subordinado: el capital alimenta sus inversiones con trabajo vivo. Al mismo tiempo desarrolla el trabajo improductivo, como hemos visto. La revoluci\u00f3n comunista es revuelta contra este absurdo: es tambi\u00e9n una <i>des<\/i>-acumulaci\u00f3n, no para volver hacia atr\u00e1s, sino para cambiar de alg\u00fan modo radicalmente, para volver a ponerlo todo con los pies en el suelo. Ya no se trata de poner al hombre al servicio de la inversi\u00f3n, sino al rev\u00e9s. En este punto, el comunismo se opone tambi\u00e9n al productivismo fren\u00e9tico \u2014entre cuyos mejores propagandistas se encuentran los pa\u00edses llamados socialistas y los P.C.\u2014 y a la ilusi\u00f3n reformista y humanista de un cambio posible en el marco actual.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El comunismo no es la prolongaci\u00f3n del capitalismo bajo una forma m\u00e1s racional, m\u00e1s \u201ceficaz\u201d, m\u00e1s moderna, menos injusta, menos an\u00e1rquica. No toma las bases materiales del viejo mundo tal como son: las trastorna completamente. \u00danicamente la preponderancia considerable del trabajo acumulado en el proceso productivo permite:<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<ul>\n<li>no explotar ya el trabajo vivo;<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<ul>\n<li>no subordinar ya la satisfacci\u00f3n de las necesidades a la producci\u00f3n de bienes de equipo. S\u00f3lo el comunismo puede explotar esta condici\u00f3n creada por el capital.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El comunismo no es un conjunto de medidas que se aplicar\u00edan despu\u00e9s de la toma del poder. Es un movimiento que existe desde ahora, no como modo de producci\u00f3n (no puede haber un islote comunista en la sociedad capitalista), sino como tendencia surgida de necesidades reales (ver m\u00e1s arriba sobre los sin-reservas)<span style=\"font-size: x-small\"><sup>22<\/sup><\/span>. En cierto sentido, el comunismo ni siquiera sabe lo que es el valor. No hay, un buen d\u00eda, una gran reuni\u00f3n de gente que tomar\u00eda la decisi\u00f3n de suprimir el valor y la ganancia. Todos los movimientos revolucionarios del pasado consegu\u00edan llevar a la sociedad al colapso, y esperaban que de esta par\u00e1lisis universal surgiera algo. En la sociedad comunista, por el contrario, se pondr\u00e1n en circulaci\u00f3n bienes prescindiendo del dinero, se abrir\u00e1n las puertas que a\u00edslan a las f\u00e1bricas de su entorno, se cerrar\u00e1n las f\u00e1bricas en las que el proceso de trabajo sea demasiado alienante como para poder mejorarse, se eliminar\u00e1 la escuela entendida como centro especializado para adolescentes en el que se disocia la teor\u00eda de la praxis, se derribar\u00e1n los muros que obligan a las personas a vivir encerradas con la familia en celdas de tres habitaciones; en resumen, se tender\u00e1 a eliminar todas las separaciones.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El mecanismo de la revoluci\u00f3n comunista es producido por las luchas. Ser\u00e1 su desarrollo normal en un momento en que la sociedad constre\u00f1ir\u00e1 a todos los elementos a los que niega toda perspectiva, a que instauren nuevas relaciones sociales. Si actualmente un gran n\u00famero de luchas sociales parece no desembocar en nada, es precisamente porque su \u00fanica prolongaci\u00f3n ser\u00eda el comunismo, piensen lo que piensen los que participan en ellas. En el plano simplemente reivindicativo, con frecuencia, y cada vez m\u00e1s, llega un momento en que para ir m\u00e1s lejos no habr\u00eda m\u00e1s soluci\u00f3n que el enfrentamiento violento con las fuerzas del Estado, generalmente secundadas por las de los sindicatos. En este caso, la lucha armada y la insurrecci\u00f3n suponen necesariamente la puesta en pr\u00e1ctica de un programa social, el uso de la econom\u00eda como arma (ver m\u00e1s arriba acerca del proletariado). El aspecto militar, por muy importante que sea, depende del contenido social. Para simplemente triunfar de sus adversarios en el terreno militar, el proletariado, sin saberlo necesariamente \u2014pero si lo sabe y tiene la capacidad de expresarlo, de hacerlo saber en otra parte, de decir lo que hace, su acci\u00f3n es m\u00e1s fuerte\u2014 transforma la sociedad en el sentido comunista.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Hasta el presente, las luchas no han alcanzado nunca todav\u00eda el estadio en que su simple desarrollo militar habr\u00eda hecho necesaria la aparici\u00f3n de la nueva sociedad. En las luchas sociales m\u00e1s importantes, en Alemania entre 1919 y 1921, el proletariado, a pesar de la violencia de la guerra civil, no alcanz\u00f3 este nivel. Pero el programa comunista estaba subyacente en estos enfrentamientos, que no pueden ser comprendidos sin \u00e9l. La burgues\u00eda supo servirse del arma de la econom\u00eda, en el sentido de sus intereses, por supuesto, utilizando, por ejemplo, el paro para dividir a los obreros. El proletariado fue incapaz de hacerlo y s\u00f3lo llev\u00f3 la lucha con medios militares \u2014llegando hasta la creaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito rojo en el Ruhr en 1920\u2014 sin utilizar el arma que le da su funci\u00f3n social<span style=\"font-size: x-small\"><sup>23<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">En otro contexto, ciertos motines de la minor\u00eda negra en los Estados Unidos han iniciado una transformaci\u00f3n social, pero s\u00f3lo al nivel de la destrucci\u00f3n de la <i>mercanc\u00eda<\/i>, y no del <i>capital<\/i> mismo. Estos negros s\u00f3lo eran una parte del proletariado y, con frecuencia, ni siquiera ten\u00edan la posibilidad de servirse de la palanca de la producci\u00f3n porque estaban excluidos de ella. Permanec\u00edan fuera de la empresa. Por el contrario, la revoluci\u00f3n comunista implica, entre otras tareas, una acci\u00f3n a partir de la empresa para destruirla como unidad separada. Los motines negros se han mantenido al nivel del consumo y de la distribuci\u00f3n. La revoluci\u00f3n atacar\u00e1 el coraz\u00f3n del sistema, el centro donde se produce la plusval\u00eda. Pero s\u00f3lo se sirve de esta palanca para destruirla<span style=\"font-size: x-small\"><sup>24<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Los sin-reservas hacen la revoluci\u00f3n, constre\u00f1idos a establecer relaciones sociales que afloran en la sociedad actual. Esta ruptura supone necesariamente una crisis que, por lo dem\u00e1s, quiz\u00e1 no sea una crisis del tipo de la de 1929, marcada por una gigantesca par\u00e1lisis econ\u00f3mica. En todo caso, para unificar los diversos elementos en revuelta contra el trabajo asalariado, es necesario que la sociedad conozca dificultades suficientemente graves como para no poder ya aislar las luchas unas de otras. La revoluci\u00f3n comunista no es la suma de los movimientos inmediatos actuales, ni su metamorfosis por la intervenci\u00f3n de una \u201cvanguardia\u201d. Supone una sacudida social, un ataque del capital contra los sin-reservas, en grados diversos, que, a la vez, amplifiquen cuantitativamente y modifiquen cualitativamente su acci\u00f3n. Por supuesto, este mecanismo no es posible m\u00e1s que a escala mundial y, al menos al principio, en varios pa\u00edses avanzados.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">De todo lo que antecede se deduce que la revoluci\u00f3n y la sociedad comunistas no son cuestiones de organizaci\u00f3n, ni de \u201cpoder\u201d de la clase obrera. Por otro lado, querer la dictadura del proletariado tal como \u00e9ste existe hoy es un absurdo. Del mismo modo que la toma a su cargo de la actividad social por todos es imposible mientras reine el valor y su instrumento, la empresa; de igual manera el proletariado, tal como se presenta hoy en la econom\u00eda, es incapaz por definici\u00f3n de dirigir o gestionar cualquier cosa. No es m\u00e1s que un engranaje del mecanismo de valorizaci\u00f3n, sufre la dictadura del capital. Por consiguiente, la dictadura del proletariado tal como \u00e9ste existe en este momento no puede ser m\u00e1s que la dictadura de los <i>representantes<\/i> del proletariado, es decir, de los jefes de los sindicatos y de los partidos obreros. En su brutalidad, la doctrina oficial de los pa\u00edses del Este, seg\u00fan la cual la dictadura del proletariado es identificada con la del \u201cpartido\u201d, es m\u00e1s l\u00facida y franca que la teor\u00eda de ciertos \u201crevolucionarios\u201d que creen posible una gesti\u00f3n obrera aun conservando los fundamentos de la econom\u00eda actual<span style=\"font-size: x-small\"><sup>25<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La revoluci\u00f3n no es un problema de organizaci\u00f3n. Todas las teor\u00edas de \u201cgobierno de los trabajadores\u201d y de \u201cpoder obrero\u201d s\u00f3lo proponen v\u00edas muertas, otras soluciones a la crisis del capital. La revoluci\u00f3n es ante todo una transformaci\u00f3n de la sociedad, es decir, de lo que constituye las relaciones existentes entre los hombres, entre los hombres y sus medios de vida. Los problemas de organizaci\u00f3n, de \u201cjefes\u201d, son secundarios: dependen de lo que hace la revoluci\u00f3n. Esto es v\u00e1lido tanto para el desencadenamiento de la revoluci\u00f3n comunista como para el funcionamiento de la sociedad que sale de ella. La revoluci\u00f3n no entra en acci\u00f3n el d\u00eda en que el 51% de los obreros son revolucionarios, ni pone en marcha enseguida un aparato de decisi\u00f3n y de gesti\u00f3n. Por el contrario, es el capitalismo el que no consigue desembarazarse de las cuestiones de gesti\u00f3n y de \u201cjefes\u201d. La forma de organizaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n comunista, y de todo movimiento social, se deriva de su contenido. La manera como el partido, organizaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n, se constituye y act\u00faa, depende de las tareas a realizar.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>* * *<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">En el siglo <span style=\"font-variant: small-caps\">xix<\/span>, y a\u00fan en el momento de la Primera Guerra mundial, las condiciones materiales del comunismo estaban todav\u00eda por crear, al menos en algunos pa\u00edses (Francia, Italia, estaban entonces poco industrializadas, sin hablar de Rusia). La revoluci\u00f3n comunista habr\u00eda tenido que desarrollar, en un primer momento, las fuerzas productivas, poner a trabajar a los peque\u00f1os burgueses, generalizar el trabajo industrial, con la regla: quien no trabaja, no come (f\u00f3rmula que no se aplicar\u00eda, ciertamente, m\u00e1s que a aquellos que fuesen aptos para el trabajo). Posteriormente, el progreso econ\u00f3mico ha realizado esta tarea. Ahora existe la base material del comunismo. Ya no hay necesidad de enviar los trabajadores improductivos a la f\u00e1brica; el problema consiste en la creaci\u00f3n de las bases de otra \u201cindustria\u201d, totalmente distinta a la actual. Muchas f\u00e1bricas deber\u00e1n cerrarse, y el trabajo obligatorio quedar\u00e1 desterrado: lo que queremos es la abolici\u00f3n del trabajo como actividad disociada de los dem\u00e1s aspectos de la vida. Ser\u00eda absurdo acabar con la profesi\u00f3n de la recogida de basura a la que algunos se dedican durante a\u00f1os si no cambian a la vez todo el proceso y la l\u00f3gica de la creaci\u00f3n y eliminaci\u00f3n de basura.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Los pa\u00edses subdesarrollados \u2014por utilizar un t\u00e9rmino anticuado aunque no del todo inapropiado\u2014 no tendr\u00e1n que atravesar el per\u00edodo de industrializaci\u00f3n. En muchas zonas de Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina, el capital oprime a los trabajadores pero no los ha sometido hasta el punto de ejercer sobre ellos una dominaci\u00f3n \u201creal\u201d. Antiguas formas de vida comunal a\u00fan subsisten. El comunismo regenerar\u00eda muchas de ellas \u2014como Marx pens\u00f3 en referencia a las comunidades campesinas rusas\u2014 con la ayuda de tecnolog\u00eda \u201coccidental\u201d aplicada de forma diferente. Estas zonas ser\u00edan en muchos aspectos m\u00e1s f\u00e1ciles de comunizar que las gigantescas urbes \u201ccivilizadas\u201d llenas de autom\u00f3viles y adictas al televisor. En otras palabras, un proceso mundial de desacumulaci\u00f3n.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>Los Estados y c\u00f3mo eliminarlos<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El Estado naci\u00f3 como resultado de la incapacidad de los seres humanos para gestionar sus vidas. Es la unidad \u2014simb\u00f3lica y material\u2014 de lo desunido. En el momento en que el proletariado se apropia de sus medios de existencia, este instrumento de mediaci\u00f3n empieza a carecer de funci\u00f3n, pero su destrucci\u00f3n no constituye un proceso autom\u00e1tico. No ir\u00e1 desapareciendo poco a poco a medida que la esfera no mercantil se vaya engrandeciendo. Lo cierto es que esa esfera ser\u00eda fr\u00e1gil si permitiera que la maquinaria estatal continuara existiendo, como ocurri\u00f3 en Espa\u00f1a entre los a\u00f1os 1936-1937. No hay estructura estatal que desaparezca por s\u00ed misma.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La comunizaci\u00f3n es, por tanto, algo m\u00e1s que una suma de acciones directas realizadas fragmentariamente. El capital ser\u00e1 derribado por medio de la subversi\u00f3n general, mediante la cual las personas pasar\u00e1n a controlar sus relaciones con el mundo. Pero no se conseguir\u00e1 nada decisivo mientras el Estado conserve un m\u00ednimo poder. La sociedad no es un conjunto de vasos capilares: las relaciones est\u00e1n centralizadas en una fuerza que concentra la capacidad de conservar esta sociedad. El capitalismo estar\u00eda encantado vi\u00e9ndonos cambiar nuestras vidas a escala local si \u00e9l contin\u00faa existiendo a escala mundial. En cuanto fuerza central, el Estado debe ser destruido por una acci\u00f3n central y su poder debe ser liquidado sin dejar resquicio alguno. El movimiento comunista no es apol\u00edtico, sino <u>antipol\u00edtico<\/u><span style=\"font-size: x-small\"><sup>26<\/sup><\/span>.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>El comunismo, movimiento social actual<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El comunismo no es s\u00f3lo un sistema social, un modo de producci\u00f3n que nacer\u00e1 en el futuro a partir de la revoluci\u00f3n comunista. Esta revoluci\u00f3n es, de hecho, un enfrentamiento entre dos mundos:<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<ul>\n<li>por un lado, el conjunto de todos aquellos que se encuentran rechazados, excluidos de todo goce profundo e incluso, a veces, amenazados en su existencia f\u00edsica, unidos todos, sin embargo, por la obligaci\u00f3n de entrar en relaci\u00f3n los unos con los otros;<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<ul>\n<li>por otro, el conjunto de una econom\u00eda socializada mundialmente, unificada t\u00e9cnicamente, pero dividida en unidades constre\u00f1idas a oponerse para respetar la l\u00f3gica del valor que las une, y que no retrocede ante ninguna destrucci\u00f3n para subsistir en cuanto tal.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">El mundo de las empresas, marco actual de las fuerzas productivas, est\u00e1 dotado de una vida propia; se ha constituido en fuerza aut\u00f3noma y somete a sus leyes el mundo de las necesidades reales. La revoluci\u00f3n comunista es destrucci\u00f3n de esta sumisi\u00f3n. El comunismo es lucha contra esta sumisi\u00f3n y, en este sentido, se ha opuesto a ella desde los or\u00edgenes del capitalismo, e incluso antes, sin posibilidad de \u00e9xito<span style=\"font-size: x-small\"><sup>27<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">De igual manera que la humanidad, al principio, ha atribuido a sus ideas, a su visi\u00f3n del mundo, un origen exterior a ella, creyendo que lo propio del hombre resid\u00eda no en su relaci\u00f3n social sino en su v\u00ednculo con un elemento exterior al mundo real (dios), del cual el hombre no es m\u00e1s que un producto; de igual modo la humanidad, en su esfuerzo de apropiaci\u00f3n, de adaptaci\u00f3n al mundo que la rodea, habr\u00e1 debido crear previamente un mundo material, un complejo de fuerzas productivas, una econom\u00eda, un mundo de objetos que la aplasta y la domina, antes de poder apropi\u00e1rselo y transformarlo, adaptarlo a sus necesidades<span style=\"font-size: x-small\"><sup>28<\/sup><\/span>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La revoluci\u00f3n comunista no es m\u00e1s que la prolongaci\u00f3n, la superaci\u00f3n tambi\u00e9n, de los movimientos sociales actuales. Las discusiones sobre el comunismo generalmente se plantean en un terreno falso: se preguntan qu\u00e9 se har\u00e1 despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n. Jam\u00e1s ligan el comunismo con lo que sucede en el momento en que se habla. Hay ruptura: se hace la revoluci\u00f3n, despu\u00e9s se hace el comunismo. En realidad, el comunismo es la prolongaci\u00f3n de necesidades reales que se manifiestan desde hoy pero que no llegan a buen t\u00e9rmino ni encuentran su verdadera satisfacci\u00f3n porque la situaci\u00f3n actual lo impide. Hay ya desde ahora todo un conjunto de pr\u00e1cticas, de gestos, de actitudes mismas, comunistas: no s\u00f3lo expresan un rechazo global del mundo actual, sino sobre todo un esfuerzo para, a partir de \u00e9l, construir otro<span style=\"font-size: x-small\"><sup>29<\/sup><\/span>. En la medida en que esto fracasa, no se <i>ve<\/i> m\u00e1s que los l\u00edmites, la tendencia, y no su prolongaci\u00f3n posible (los izquierdistas sirven precisamente para teorizar estos <i>l\u00edmites<\/i> como el fin del movimiento, y as\u00ed los refuerzan). En la negaci\u00f3n del trabajo en cadena, en la lucha de los desahuciados que ocupan un piso o un local vac\u00edo, aparece la perspectiva comunista, el esfuerzo por crear <i>otra cosa<\/i>, no a partir de un rechazo puro y simple del mundo actual (hippie), sino utilizando y transformando lo que ha producido y lo que despilfarra. Esta <i>otra cosa<\/i> est\u00e1 inscrita en estas luchas, independientemente de lo que piensen y quieran los que participan en ellas y de lo que afirmen los izquierdistas que se mezclan en ellas o las teorizan. Tales movimientos ser\u00e1n inducidos posteriormente a adquirir la conciencia de sus actos, a comprender lo que hacen para hacerlo mejor.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Para los que desde ahora se plantean la cuesti\u00f3n del comunismo, no se trata de intervenir en todas estas luchas para aportarles el mensaje comunista, proponiendo que estas acciones limitadas se giren hacia la \u201cverdadera\u201d actividad comunista. No se trata ahora de aportar consignas, sino en primer lugar mostrar la raz\u00f3n y el mecanismo de estas luchas, lo que se ver\u00e1n obligadas a hacer. Esta acci\u00f3n s\u00f3lo tiene sentido si se participa realmente en tales movimientos, sin activismo, pero siempre que sea posible. Esto no significa el abandono, por parte de los que se entregan a ello, de la actividad propiamente te\u00f3rica, de investigaci\u00f3n y de exposici\u00f3n. No est\u00e1 dicho todo y este texto y otros, por ejemplo, no son sino aproximaciones al problema. Dicho esto, hay cierto modo de hacer teor\u00eda que conduce a no entrar nunca en contacto con el movimiento social real; de todos modos, eso no es un \u201cproblema\u201d, y la actividad comunista har\u00e1 por s\u00ed misma el reparto entre las dos maneras de ser.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">Negativamente, todo lo que sirve para desmontar las diversas mistificaciones del capital, provengan del Estado, del P.C. o de los izquierdistas<span style=\"font-size: x-small\"><sup>30<\/sup><\/span>, es igualmente una pr\u00e1ctica comunista, tanto si esta propaganda se hace por la palabra, como por el texto o por el gesto. La actividad te\u00f3rica es pr\u00e1ctica. Por un lado, no hay que hacer ninguna concesi\u00f3n te\u00f3rica. Pero por otro, la \u00fanica manera de sentar el programa y permitir que el comunismo te\u00f3rico juegue su papel pr\u00e1ctico, consiste en participar en la agitaci\u00f3n y en la unificaci\u00f3n que los movimientos sociales emprenden desde distintos puntos. A su manera, el comunismo ha pasado ya al ataque<span style=\"font-size: x-small\"><sup>31<\/sup><\/span>.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"font-size: 100%;height: 1px\" align=\"left\" width=\"33%\" \/>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>1<\/sup><\/span> En lo esencial, los izquierdistas, incluido un grupo como Lutte ouvri\u00e8re, se quedan en el an\u00e1lisis del P.C. y de los sindicatos como organizaciones dobles: \u201cobreras\u201d por su reclutamiento (lo que es parcialmente falso en el terreno de los hechos), \u201cburocr\u00e1ticas\u201d por sus direcciones. Casi siempre mantienen la confusi\u00f3n sobre su papel en la sociedad. Por lo dem\u00e1s, esa es la funci\u00f3n social de los izquierdistas, integrar un cierto n\u00famero de disputas enmascarando los antagonismos y los conflictos profundos. La Liga comunista llega incluso a luchar por un \u201cfortalecimiento\u201d de la C.G.T. (nada de la C.G.T.-traici\u00f3n-de-las-luchas, sino C.G.T.-lucha-de-clases, por supuesto: pero,\u00bfc\u00f3mo distinguir el uno del otro, c\u00f3mo luchar por el \u201cverdadero\u201d sindicato sin apoyar el que existe verdaderamente, pues el otro es pura ideolog\u00eda?). \u00c9se es el programa de la contrarrevoluci\u00f3n, pues en el momento en que la sociedad vacila, en que las apariencias se vienen abajo, el capital s\u00f3lo tiene dos armas, una complemento de la otra, frecuentemente una al servicio de la otra: la violencia militar para aplastar las insurrecciones, la izquierda democr\u00e1tica y reformista para arrastrar al proletariado al terreno en que inevitablemente es batido, porque no es el suyo: la pol\u00edtica, la consulta democr\u00e1tica, la gesti\u00f3n.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>2<\/sup><\/span> \u201cLa historia de su expropiaci\u00f3n no es materia de conjetura: est\u00e1 escrita en los anales de la humanidad con letras de sangre y fuego indelebles.\u201d (<i>El Capital<\/i>, Libro I, octava secci\u00f3n: \u201cLa acumulaci\u00f3n primitiva\u201d, <i>Obras<\/i>, I, Gallimard, 1963, p. 1169-1170.)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>Se encontrar\u00e1 el detalle de las leyes estalinistas sobre la materia en Suvarin, <i>El estalinismo<\/i>, Spartacus, 1972, p.20. Ver tambi\u00e9n Vinatrel, <i>La U.R.S.S. de los campos de concentraci\u00f3n<\/i>, Spartacus, 1949. La brutalidad extraordinaria del estalinismo no es m\u00e1s que el complemento indispensable del ritmo muy r\u00e1pido que conoci\u00f3 este proceso entre 1930 y 1950 aproximadamente: Cf. Maddison, <i>Economic Gowth in Japan and the U.S.S.R.<\/i>, Londres, Allen &amp; Unwin, 1969. Por lo dem\u00e1s, una evoluci\u00f3n semejante era tomada en consideraci\u00f3n por Marx, que se preguntaba qu\u00e9 aplicaci\u00f3n para Rusia se podr\u00eda extraer de su an\u00e1lisis de la acumulaci\u00f3n primitiva: \u201cS\u00f3lo \u00e9sta: si Rusia tiende a convertirse en una naci\u00f3n capitalista a semejanza de las naciones de Europa occidental, <i>y durante los \u00faltimos a\u00f1os se ha tomado muchas molestias en este sentido<\/i>, no lo conseguir\u00e1 sin haber transformado previamente a una buena parte de sus campesinos en proletarios; y despu\u00e9s de esto, llevada al regazo del r\u00e9gimen capitalista, sufrir\u00e1 sus leyes despiadadas\u2026\u201d (<i>Carta<\/i> a Mijailovsk, noviembre de 1877, <i>Obras<\/i>, II, Gallimard, 1968, p. 1154-1155.)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>En su obra citada m\u00e1s arriba, Suvarin sucumbe, \u00e9l tambi\u00e9n, a la fascinaci\u00f3n del estalinismo y se deja hechizar porque nombra su \u201cignominia\u201d. De hecho, el horror que desprende el estalinismo es debido esencialmente a que concentra en algunas decenas de a\u00f1os lo que ha costado siglos a Occidente (comprendido el colonialismo y sus masacres, de las que la sociedad occidental ense\u00f1a poco a sus escolares).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>3<\/sup><\/span> Cf. Marx, Engels, <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i>, Ed. Sociales, 1968, p. 45 a 104.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>4<\/sup><\/span> Este punto, casi siempre descuidado por los marxistas, es el fundamento del comunismo te\u00f3rico. Cf. <i>El Capital<\/i>, Libro I, 1a secci\u00f3n, y <i>Un cap\u00edtulo in\u00e9dito del Capital<\/i>, U.G.E., 1971.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>5<\/sup><\/span> \u201cEl dinero, al ser \u00e9l mismo la <i>comunidad<\/i>, no puede tolerar a otros frente a s\u00ed.\u201d (Marx, <i>Fundamentos de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/i>, t. I, Anthropos, 1967, p. 63.)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>Este mecanismo est\u00e1 estrechamente ligado a la cuesti\u00f3n rusa, que el comunismo planteaba as\u00ed a mitad del siglo <span style=\"font-variant: small-caps\">xix<\/span>:<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>1. El Estado ruso ha servido de principal fort\u00edn de la reacci\u00f3n, obstaculizando, por ejemplo, la revoluci\u00f3n burguesa en Alemania en 1848 en la medida en que el dominio de Prusia, de Austria y de Rusia sobre Polonia reforzaba a Prusia y su fuerza militar (surgida efectivamente, en buena parte, de su papel colonizador al este de Alemania, y esto, desde la Edad Media; Cf. Perroy, <i>La Edad Media<\/i>, P.U.F., 1967, p. 351-353). El peso de Prusia le permiti\u00f3 oponerse victoriosamente a Alemania central y occidental, m\u00e1s avanzada econ\u00f3mica y socialmente, no obstante. La destrucci\u00f3n del Estado zarista era, pues, una tarea revolucionaria necesaria: de ah\u00ed el papel extremadamente positivo del movimiento nacional en Polonia (por el contrario, los eslavos del sur bajo dominaci\u00f3n otomana, cuando ven su emancipaci\u00f3n en el marco del paneslavismo, por tanto, del fortalecimiento de Rusia, juegan objetivamente un papel reaccionario). Sobre estas cuestiones, ver sobre todo Marx, Engels, <i>Escritos militares<\/i>, t. I, L\u2019Herne, 1970.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>2. \u201cLa propiedad comunal en Rusia ha sobrepasado desde hace mucho tiempo su apogeo y, seg\u00fan toda verosimilitud, se encamina hacia su disoluci\u00f3n. Sin embargo, es innegable que existe una posibilidad de hacer pasar esta forma social a una forma superior si se mantiene hasta que est\u00e9n maduras las condiciones para esta transformaci\u00f3n y si se muestra capaz de desarrollarse de manera que los campesinos cultiven la tierra no ya separadamente, sino en com\u00fan; de hacerla pasar a esta forma superior sin que los campesinos rusos tengan que atravesar la etapa intermedia de la propiedad parcelaria burguesa. Pero todo esto no es posible m\u00e1s que si se realiza victoriosamente una revoluci\u00f3n proletaria en Europa occidental antes de la ruina total de la propiedad comunal, proporcionando al campesino ruso las condiciones previas de esta transformaci\u00f3n, especialmente las condiciones materiales de que tiene necesidad para poder llevar a buen fin la subversi\u00f3n necesaria de todo su sistema de cultivo.\u201d (Engels, <i>La cuesti\u00f3n social en Rusia<\/i>, <i>op. cit.<\/i>, p. 1349-1350.) Pero contrariamente a algunas visiones optimistas de Engels en los a\u00f1os 1880-1895 (Cf. <i>La pol\u00edtica exterior del zarismo<\/i> (1890), en <i>Escritos sobre el zarismo<\/i>\u2026, op. cit., p. 1419), el movimiento comunista es ahogado en los pa\u00edses occidentales por el parlamentarismo y el sindicalismo. Cuando se manifiesta de nuevo la revoluci\u00f3n, despu\u00e9s de la guerra de 1914-1918, la comuna rural est\u00e1 liquidada desde hace mucho tiempo por a) la introducci\u00f3n de la econom\u00eda monetaria en el campo, especialmente con la obligaci\u00f3n de pagar los impuestos en dinero; b) la transformaci\u00f3n de un cierto n\u00famero de campesinos en obreros de f\u00e1brica. Desde 1892 Engels escribe:<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>\u201cTemo que tengamos que tratar la <i>obchina<\/i> (la comuna rural) como un sue\u00f1o del pasado y que en el futuro no tendremos que contar m\u00e1s que con una Rusia capitalista. No cabe duda de que as\u00ed se ha perdido una gran oportunidad, pero contra los hechos econ\u00f3micos no hay recurso.\u201d (Carta a Danielson, 15 de marzo de 1892, id., p. 1446-1447.)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>6<\/sup><\/span> Ver el an\u00e1lisis de las sociedades precapitalistas en <i>Fundamentos de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/i>, t. I, op. cit., p. 435-481.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><sup>7<\/sup> Cf. <i>Invariance<\/i> no 2: \u201cEl sexto cap\u00edtulo in\u00e9dito del Capital y la obra econ\u00f3mica de Marx\u201d.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>8<\/sup><\/span> \u201cEl capital no es una cosa\u2026 El capital no es la suma de los medios de producci\u00f3n materiales y fabricados. El capital son los medios de producci\u00f3n transformados en capital, los cuales no son, por s\u00ed mismos, m\u00e1s capital de lo que el oro y la plata son, por s\u00ed mismos, moneda\u2026 Son igualmente las fuerzas y las relaciones sociales\u2026 que se levantan frente a los productores en cuanto manifestaciones de su producto.\u201d (<i>El Capital<\/i>, Libro III, <i>Obras<\/i>, II, op. cit., p. 1428.)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>9<\/sup><\/span> Estos pa\u00edses afirman construir el socialismo. De hecho, no construyen sino sus bases\u2026 es decir, el capitalismo. Ver, por ejemplo, Spulber, <i>Soviet Strategy for Economic Growth<\/i>, Indiana U.P., U.S.A., 1967, primer cap\u00edtulo.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>10<\/sup><\/span> Es lo que el P.C. <i>dice<\/i> que har\u00eda si estuviese en el poder.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>11<\/sup><\/span> Cf. <i>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la ideolog\u00eda de ultra-izquierda (Leninismo y ultra-izquierda)<\/i>, ep\u00edgrafe IV: \u201cLa ley del valor\u201d.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>12<\/sup><\/span> La econom\u00eda rusa, obligada a un estatismo asfixiante, conoce crisis y distorsiones como los pa\u00edses occidentales, con frecuencia bajo forma de despilfarro. Se encuentran all\u00ed tambi\u00e9n desfases entre producci\u00f3n y consumo debidos a un desarreglo del mecanismo mercantil.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>\u201cNos ha ocurrido tener mercanc\u00edas y productos en cantidades bastante grandes; ahora bien, no s\u00f3lo no llegaban a los consumidores, sino que continuaban durante a\u00f1os arrastr\u00e1ndose por los meandros burocr\u00e1ticos de lo que se llama la red de distribuci\u00f3n de las mercanc\u00edas, lejos del consumidor. Se comprende que en estas condiciones la industria y la agricultura no ten\u00edan ya nada que las estimulase a ver ampliarse la producci\u00f3n; la red de distribuci\u00f3n se atascaba, mientras que los obreros y los campesinos segu\u00edan sin mercanc\u00edas y sin productos.\u201d (Stalin, <i>Informe al <span style=\"font-variant: small-caps\">xvii<\/span> congreso del P. C.(b) de la URSS<\/i>, [1934], en <i>Cuestiones del leninismo<\/i>, t. II, Ed. N. B\u00e9thune, 1969, p. 687.) Ante lo que com\u00fanmente se llama un fen\u00f3meno de superproducci\u00f3n (nota 13), Stalin razona como buen capitalista y canta un himno a la libertad y al dinamismo del comercio: \u201ces necesario\u2026 que los <i>intercambios<\/i> sean muy activos\u201d, \u201ces necesario que el pa\u00eds est\u00e9 cubierto por una espesa red de dep\u00f3sitos, de almacenes, de tiendas\u201d, \u201ces necesario que las mercanc\u00edas circulen sin parar\u201d, \u201ces necesario hacer participar en este trabajo a la red comercial del Estado y a la red comercial cooperativa, la industria local, los koljoses y los campesinos individuales\u201d. (Id.). Stalin no ve m\u00e1s que el efecto, no la causa, y no imagina remedio m\u00e1s que en el \u00e1mbito de los efectos de la ley del valor, por medio de una gesti\u00f3n mejor.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>(13)<\/sup><\/span> No es necesario que un pa\u00eds est\u00e9 altamente desarrollado para que conozca la superproducci\u00f3n. Muy al contrario: un n\u00famero muy grande de industrias de los pa\u00edses subdesarrollados se ven obligadas a funcionar utilizando s\u00f3lo una parte de sus capacidades de producci\u00f3n \u2014a veces, menos del 50%\u2014 pues la demanda <i>solvente<\/i> es incapaz de absorber lo que pueden producir (el capital no es un conjunto de medios materiales, sino la relaci\u00f3n social que s\u00f3lo pone en servicio estos medios materiales para una valorizaci\u00f3n). El caso de Rusia es diferente, pero all\u00ed encontramos el mismo mecanismo esencial. El Estado tiene tendencia a no respetar la ley del valor, que acaba por imponerse despu\u00e9s de una crisis (jugando aqu\u00ed el despilfarro el papel de las destrucciones, guerras, desnaturalizaci\u00f3n de los productos, en los pa\u00edses avanzados). Las producciones que se desarrollan son, a la larga, las que permiten la mejor valorizaci\u00f3n. La l\u00f3gica del dinero y del capital triunfa siempre, al final de todo.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>14<\/sup><\/span> Ver el extracto de los manuscritos de 1861-1863 reproducido bajo el t\u00edtulo \u201cCrisis\u201d en <i>Obras<\/i>, II, op. cit., p. 459-498.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>14 bis<\/sup><\/span> Sobre las contradicciones de la econom\u00eda rusa y su agricultura, se puede consultar: <i>Balance de una revoluci\u00f3n<\/i>, no especial de <i>Programme communiste<\/i> (n\u00fameros 40-41-42). Una selecci\u00f3n de art\u00edculos escritos en los a\u00f1os cincuenta por Bordiga sobre esta materia aparecer\u00e1 pronto en Masp\u00e9ro.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><sup>14 ter<\/sup> Sobre la cuesti\u00f3n agraria, ver los n\u00fameros 2, 6 y 7 del <i>Hilo del tiempo<\/i>, J. Angot, B.P. 24, Par\u00eds XIX.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>15<\/sup><\/span> \u201cAqu\u00ed, el hombre que trabaja no se siente abandonado y solitario. Por el contrario, el hombre que trabaja se siente entre nosotros ciudadano libre de su pa\u00eds, un hombre p\u00fablico en su g\u00e9nero. Si trabaja bien y da a la sociedad lo que puede darle, es un h\u00e9roe del trabajo, est\u00e1 rodeado de gloria. Es evidente que s\u00f3lo en estas condiciones es como ha podido nacer el movimiento stajanovista.\u201d Stalin, <i>Discurso pronunciado en la primera conferencia de los stajanovistas<\/i>, en <i>Las cuestiones del leninismo<\/i>, op. cit., p. 739.)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>16<\/sup><\/span> Cf. <i>Fundamentos de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/i>, t. II, Anthropos, 1968, p. 209-231, en donde Marx muestra el papel del capital fijo, o c\u00f3mo el desarrollo de los valores de uso hace absurdo el valor de cambio.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>17<\/sup><\/span> Es \u00fatil leer o releer los manuscritos de 1844 a la luz del <i>Capital<\/i> (incluyendo en este t\u00e9rmino los Libros I, II, III y IV (historia de la econom\u00eda pol\u00edtica), el cap\u00edtulo VI in\u00e9dito, que sintetiza el Libro I, y los manuscritos de 1857-1858 [<i>Fundamentos de la cr\u00edtica<\/i>\u2026] y toda la correspondencia a este respecto). Hacia 1844, Marx comprend\u00eda el comunismo como <i>movimiento<\/i>, y el proletariado como autosupresi\u00f3n, aunque todav\u00eda vea mal el mecanismo exacto de este movimiento (<i>Miseria de la filosof\u00eda<\/i> \u20141847\u2014 es el primer texto en el que estudia el ciclo del valor).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>18<\/sup><\/span> Ver el an\u00e1lisis del trabajo por Moses Hess en 1846 en <i>El comunismo, realidad y utop\u00eda<\/i>, <i>Cahiers de l\u2019I.S.E.A.<\/i>, t. IV, n\u00famero 11, noviembre de 1970, p. 2124-6.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>19<\/sup><\/span> \u201cEl comunismo se distingue de todos los movimientos que lo han precedido hasta ahora en que\u2026 por primera vez, trata conscientemente todas las condiciones naturales previas como creaciones de los hombres que nos han precedido hasta ahora, en que las despoja de su car\u00e1cter natural y las somete al poder de los individuos unidos.\u201d (<i>La ideolog\u00eda alemana<\/i>, op. cit., p. 97.)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>20<\/sup><\/span> \u201c\u00bfPor qu\u00e9 ha batido y vencido el capitalismo al feudalismo? Porque ha creado normas de productividad del trabajo m\u00e1s elevadas\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 puede, debe vencer y vencer\u00e1 necesariamente el socialismo al sistema de econom\u00eda capitalista? Porque puede proporcionar ejemplos de trabajo superiores, un rendimiento m\u00e1s elevado que el sistema de econom\u00eda capitalista.\u201d (Stalin, <i>Discurso pronunciado en la primera conferencia de los stajanovistas<\/i>, op. cit., p. 731.)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>21<\/sup><\/span> \u201cLa reivindicaci\u00f3n socialista cae cuando se suprime uno s\u00f3lo de sus t\u00e9rminos. El criterio de la econom\u00eda privada individual y personal puede ser superado ampliamente incluso en pleno capitalismo. Nosotros combatimos el capitalismo como clase y no s\u00f3lo los capitalistas como particulares. Hay capitalismo siempre que los productos son llevados al mercado o, en todo caso, \u201ccontabilizados\u201d en el activo de la empresa, considerada como islote econ\u00f3mico distinto, incluso importante, al tiempo que la retribuci\u00f3n del trabajo se inscribe en su pasivo.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>La econom\u00eda burguesa es una econom\u00eda doble.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>El individuo burgu\u00e9s no es un hombre, sino una casa comercial. Nosotros queremos destruir todas las casas comerciales. Queremos suprimir la econom\u00eda doble para fundar una de una sola pieza, que la historia conoc\u00eda ya en la \u00e9poca en que el troglodita sal\u00eda a recoger tantos cocos como compa\u00f1eros ten\u00eda en la caverna, con sus manos como \u00fanico instrumento.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>Nosotros sab\u00edamos ya esto en 1848, lo cual no nos impide repetirlo con un ardor juvenil.\u201d (Bordiga, <i>Propiedad y capital<\/i>, Centro de documentaci\u00f3n \u201cLa Vieille Taupe\u201d, 1972.).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>22<\/sup><\/span> \u201cEsta verdadera comunidad no nace, pues, de la reflexi\u00f3n; parece ser producto de la necesidad y del ego\u00edsmo de los individuos o, dicho de otro modo, la afirmaci\u00f3n de su existencia misma.\u201d (Marx, Manuscritos de 1844, <i>Obras<\/i>, II, op. cit., p. 23.)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>23<\/sup><\/span> Ver la obra de Denis Authier, citada anteriormente, sobre el movimiento comunista en Alemania en aquella \u00e9poca.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>24<\/sup><\/span> \u201cEl \u00fanico <i>valor de uso<\/i> que puede constituir una oposici\u00f3n al capital es, pues, el <i>trabajo<\/i> (y m\u00e1s <i>precisamente el trabajo creador de valor<\/i>, es decir, <i>productivo<\/i>). Esta observaci\u00f3n, hecha por anticipado, merece ser desarrollada ampliamente cuando llegue el momento.\u201d (<i>Fundamentos de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/i>, t. I, op. cit., p. 220.)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>25<\/sup><\/span> Se encontrar\u00e1 una recopilaci\u00f3n de los textos de Marx sobre la dictadura del proletariado en <i>Marx y la dictadura del proletariado<\/i> (en ingl\u00e9s), <i>Cahiers de l\u2019I.S.E.A.<\/i>, n\u00famero 129, septiembre de 1962.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>26<\/sup><\/span> Marx elabor\u00f3 una <b>cr\u00edtica de la pol\u00edtica<\/b> (v\u00e9anse \u201cEl rey de Prusia y la reforma social\u201d, art\u00edculo escrito en 1844, y otras obras tempranas) y contrapuso la revoluci\u00f3n \u201cpol\u00edtica\u201d a la \u201csocial\u201d: aquella reajustaba los v\u00ednculos entre los individuos y los grupos, sin que sus respectivas formas de actuar se vieran demasiado afectadas por los cambios, y esta actuaba sobre la forma en que los seres humanos reproducen sus medios de existencia, su estilo de vida y su verdadera condici\u00f3n, transformando as\u00ed el modo en que se relacionan entre s\u00ed.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>Uno de los primeros gestos de rebeld\u00eda consiste en oponerse al control ejercido sobre nuestras vidas por instancias superiores, ya sean estas el profesor, el patr\u00f3n, el polic\u00eda, el asistente social, el dirigente sindical, el estadista\u2026 A continuaci\u00f3n interviene la pol\u00edtica y reduce las aspiraciones y deseos a una cuesti\u00f3n de poder \u2014ya sea cedido a un partido o ejercido de forma mancomunada. Pero de lo que carecemos es de la facultad de producir nuestra vida. Un mundo en el que toda la electricidad que nos llega procede de gigantescas centrales el\u00e9ctricas (sean de carb\u00f3n, fuel-oil o nucleares), siempre quedar\u00e1 fuera de nuestro alcance. S\u00f3lo la mente pol\u00edtica considera que la revoluci\u00f3n es ante todo una cuesti\u00f3n de toma de poder o redistribuci\u00f3n, o ambas cosas.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>27<\/sup><\/span> \u201cDesde hace mucho tiempo, el mundo sue\u00f1a con una cosa\u2026 no se trata de hacer borr\u00f3n y cuenta nueva entre el pasado y el futuro, sino <i>de realizar<\/i> las ideas del pasado.\u201d (Marx, carta a Ruge, septiembre de 1843, en Marx, Textos [1842-1847], Spartacus, 1970, p. 47).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small>\u201c\u00bfQu\u00e9 es una utop\u00eda? Un sue\u00f1o no realizado, pero no irrealizable.\u201d (J. D\u00e9jacque, <i>L\u2019humanisph\u00e8re, utopie anarchique<\/i>, [escrito en 1857, a\u00f1o en que Marx empieza la redacci\u00f3n del <i>Capital<\/i>), en <i>A bas les chefs<\/i>, Champ Libre, 1971, p. 131).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>28<\/sup><\/span> \u201cEs evidente que los individuos deben comenzar por producir sus propias relaciones sociales antes de poder someterlas\u2026 Si este lazo es todav\u00eda exterior y aut\u00f3nomo respecto de los individuos, esto muestra simplemente que a\u00fan tienen que crear las condiciones de su vida social, cuya transformaci\u00f3n no pueden abordar todav\u00eda.\u201d (<i>Fundamentos de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/i>, t. I, op. cit., p. 99)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>29<\/sup><\/span> Cf. \u201cLa lucha de clases y sus aspectos m\u00e1s caracter\u00edsticos estos \u00faltimos a\u00f1os: en qu\u00e9 vuelve a aparecer la perspectiva comunista\u201d, en <i>Le mouvement communiste<\/i> n\u00famero 1, mayo de 1972, y el prefacio de P. Guillaume a Luxembourg, Mehring, Vandervelde, <i>L\u2019experience belge<\/i>, Spartacus, 1970.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>30<\/sup><\/span> Para no citar m\u00e1s que un ejemplo, la Liga comunista considera el socialismo como la automatizaci\u00f3n m\u00e1s los consejos obreros: Cf. <i>\u00bfQu\u00e9 quiere la Liga comunista?<\/i>, Masp\u00e9ro, 1972<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><span style=\"font-size: xx-small\"><sup>31<\/sup><\/span> Para un examen m\u00e1s detallado de algunos puntos abordados en este texto, se puede leer: J. Barrot, <i>Le mouvement communiste<\/i>, Champ Libre, septiembre de 1972.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El comunismo no es un programa a realizar o a hacer realizar, sino un movimiento social. 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