{"id":64,"date":"2016-04-20T10:58:13","date_gmt":"2016-04-20T08:58:13","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=64"},"modified":"2016-04-20T10:58:13","modified_gmt":"2016-04-20T08:58:13","slug":"giorgio-agamben-notas-sobre-la-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=64","title":{"rendered":"Giorgio Agamben \/ Notas sobre la pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both;text-align: center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/2.bp.blogspot.com\/_o1vbQhAtGK4\/SSqoDQXAsUI\/AAAAAAAAE6I\/VkV4mSxqKiI\/s400\/agamben.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"275\" border=\"0\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">1. La ca\u00edda del Partido comunista sovi\u00e9tico y el dominio sin rebozo del Estado democr\u00e1tico-capitalista a escala planetaria han suprimido los dos principales obst\u00e1culos ideol\u00f3gicos que imped\u00edan el restablecimiento de una filosof\u00eda pol\u00edtica a la altura de nuestro tiempo: el estalinismo, por una parte, y el progresismo y el Estado de derecho, por otra. El pensamiento se encuentra hoy as\u00ed por primera vez frente a su tarea sin ninguna ilusi\u00f3n y sin coartada posible. En todas partes se est\u00e1 cumpliendo ante nuestros ojos la \u201cgran transformaci\u00f3n\u201d que impulsa uno tras otro a los reinos de la tierra (rep\u00fablicas y monarqu\u00edas, tiran\u00edas y democracias, federaciones y Estados nacionales) hacia el Estado espectacular integrado (Debord) y el \u201ccapital-parlamentarismo\u201d (Badiou), que constituyen el estadio extremo de la forma Estado. Y as\u00ed como la gran transformaci\u00f3n de la primera revoluci\u00f3n industrial hab\u00eda destruido las estructuras sociales y pol\u00edticas y las categor\u00edas del derecho p\u00fablico del <i>Ancien R\u00e9gime<\/i>, de la misma manera los t\u00e9rminos soberan\u00eda, derecho, naci\u00f3n, pueblo, democracia y voluntad general cubren ahora una realidad que nada tiene que ver con lo que estos conceptos designaban antes; y, por eso, quienes contin\u00faan haciendo uso de ellos de una manera acr\u00edtica no saben literalmente de qu\u00e9 est\u00e1n hablando. La opini\u00f3n p\u00fablica y el consenso en nada tienen que ver con la voluntad general, no m\u00e1s en todo caso de lo que la \u201cpolic\u00eda internacional\u201d que hoy dirige las guerras tiene que ver con la soberan\u00eda del <i>jus publicum Europeum<\/i>. La pol\u00edtica contempor\u00e1nea es este experimento devastador, que desarticula y vac\u00eda en todo el planeta instituciones y creencias, ideolog\u00edas y religiones, identidad y comunidad, y vuelve despu\u00e9s a proponerlas bajo una forma ya definitivamente afectada de nulidad.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">2. El pensamiento que viene tendr\u00e1, pues, que tratar de tomar en serio el tema hegeliano-kojeviano (y marxiano) del fin de la historia, as\u00ed como la reflexi\u00f3n de Heidegger sobre el ingreso en el <i>Ereignis<\/i> como fin de la historia del ser. Respecto a este problema, el terreno se divide hoy entre aquellos que piensan el fin de la historia moderna sin el fin del Estado (los te\u00f3ricos poskojevianos o posmodernos del cumplimiento del proceso hist\u00f3rico de la humanidad en un Estado universal homog\u00e9neo) y los que piensan el fin del Estado sin un correlativo fin de la historia (los progresistas de varia lecci\u00f3n). Ambas posiciones caen por debajo de su tarea, porque pensar la extinci\u00f3n del Estado sin el cumplimiento del <i>telos<\/i> hist\u00f3rico es tan imposible como pensar un cumplimiento de la historia en el que permaneciese la forma vac\u00eda de la soberan\u00eda estatal. Si la primera tesis se muestra impotente por completo frente a la supervivencia tenaz de la forma estatal en una transici\u00f3n infinita, la segunda choca con la resistencia cada vez m\u00e1s viva de instancias hist\u00f3ricas (de tipo nacional, religioso o \u00e9tnico). Por lo dem\u00e1s, las dos posiciones pueden convivir perfectamente mediante la multiplicaci\u00f3n de las instancias estatales tradicionales (es decir, de tipo hist\u00f3rico), bajo la \u00e9gida de un organismo t\u00e9cnico-jur\u00eddico con vocaci\u00f3n post-hist\u00f3rica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">S\u00f3lo un pensamiento capaz de pensar <i>a la vez<\/i> el final del Estado y el final de la historia, y de enfrentarlos entre s\u00ed, podr\u00e1 estar a la altura de aquella tarea. Es lo que trat\u00f3 de hacer el \u00faltimo Heidegger, si bien de una manera absolutamente insuficiente, con la idea de un <i>Ereignis<\/i>, de un acontecimiento \u00faltimo, en el que lo que es apropiado y queda sustra\u00eddo al destino hist\u00f3rico es el propio permanecer-oculto del principio historificante, la historicidad misma. Si la historia se\u00f1ala la expropiaci\u00f3n de la naturaleza humana en una serie de \u00e9pocas y de destinos hist\u00f3ricos, el cumplimiento y la apropiaci\u00f3n del <i>telos<\/i> hist\u00f3rico del que aqu\u00ed se trata no significa que el proceso hist\u00f3rico de la humanidad est\u00e9 ya sencillamente ordenado en una disposici\u00f3n definitiva (cuya gesti\u00f3n sea posible confiar a un Estado universal homog\u00e9neo), sino que la misma historicidad an\u00e1rquica que, permaneciendo presupuesta, ha destinado al hombre como ser viviente a las diversas \u00e9pocas y culturas hist\u00f3ricas, debe ahora venir como tal al pensamiento, es decir que el hombre ha de apropiarse ahora de su mismo ser hist\u00f3rico, de su misma impropiedad. El devenir propio (naturaleza) de lo impropio (lenguaje) no puede ser formalizado ni reconocido seg\u00fan la dial\u00e9ctica de la <i>Anerkennung<\/i>, porque es, en la misma medida, un devenir impropio (lenguaje) de lo propio (naturaleza).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">La apropiaci\u00f3n de la historicidad no puede por eso tener a\u00fan una forma estatal \u2014al no ser el Estado otra cosa que la presuposici\u00f3n y la representaci\u00f3n del permanecer-oculta de la <i>arj\u00e9<\/i> hist\u00f3rica\u2014 sino que debe dejar libre el terreno a una vida humana y a una pol\u00edtica no estatales y no jur\u00eddicas, que todav\u00eda siguen estando completamente por pensar.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">3. Los conceptos de <i>soberan\u00eda<\/i> y de <i>poder constituyente<\/i>, que est\u00e1n en el centro de nuestra tradici\u00f3n pol\u00edtica, deben, en consecuencia, ser abandonados o, por lo menos, pensados de nuevo, desde el principio. Uno y otro se\u00f1alan el punto de indiferencia entre violencia y derecho, naturaleza y logos, propio e impropio, y, como tales, no designan un atributo o un \u00f3rgano del orden jur\u00eddico o del Estado, sino su propia estructura original. Soberan\u00eda es la idea de que hay un nexo indecidible entre violencia y derecho, viviente y lenguaje, y que este nexo tiene necesariamente la forma parad\u00f3jica de una decisi\u00f3n sobre el estado de excepci\u00f3n (Schmitt) o de un <i>bando<\/i> (Nancy), en que la ley (el lenguaje) se mantiene en relaci\u00f3n con el viviente <i>retir\u00e1ndose de \u00e9l<\/i>, <i>a-bandon\u00e1ndolo<\/i> a la propia violencia y a la propia ausencia de relaci\u00f3n. La vida sagrada, es decir, la vida presupuesta y abandonada por la ley en el estado de excepci\u00f3n, es el mudo portador de la soberan\u00eda, el verdadero <i>sujeto soberano<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De este modo, la soberan\u00eda es el guardi\u00e1n que impide que el umbral indecidible entre violencia y derecho, naturaleza y lenguaje salga a la luz. Es necesario, empero, mantener fija la mirada precisamente sobre aquello que la estatua de la Justicia (que, como recuerda Montesquieu, era cubierta con un velo al proclamarse el estado de excepci\u00f3n) no deb\u00eda ver, y, en consecuencia, sobre el hecho de que (como hoy est\u00e1 claro para todos) <i>el estado de excepci\u00f3n es la regla<\/i>, que la nuda vida es inmediatamente portadora del nexo soberano y, como tal, est\u00e1 hoy abandonada a una violencia que es tanto m\u00e1s eficaz en la medida en que es an\u00f3nima y cotidiana.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si existe hoy una potencia social, \u00e9sta debe ir hasta el fondo de su propia impotencia y, renunciando a cualquier voluntad tanto de establecer el derecho como de conservarlo, quebrar en todas partes el nexo entre violencia y derecho, entre viviente y lenguaje, que constituye la soberan\u00eda.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 1cm\">4. Mientras la decadencia del Estado deja sobrevivir por doquier su envoltura vac\u00eda como pura estructura de soberan\u00eda y de dominio, la sociedad en su conjunto est\u00e1 consignada irremediablemente a la forma de sociedad de consumo y de producci\u00f3n orientada al \u00fanico objetivo del bienestar. Los te\u00f3ricos de la soberan\u00eda pol\u00edtica como Schmitt ven en ello el signo m\u00e1s seguro del fin de la pol\u00edtica. Y en verdad las masas planetarias de consumidores (cuando no recaen simplemente en los viejos ideales \u00e9tnicos y religiosos) no dejan atisbar ninguna nueva figura de la <i>polis<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, el problema al que ha de enfrentarse la nueva pol\u00edtica es precisamente \u00e9ste: \u00bfes posible una comunidad <i>pol\u00edtica<\/i> que se oriente exclusivamente al goce pleno de la vida de este mundo? \u00bfPero no es \u00e9ste precisamente, si bien se mira, el objetivo de la filosof\u00eda? Y cuando surge un pensamiento pol\u00edtico moderno, con Marsilio de Padua, \u00bfno se define acaso por la recuperaci\u00f3n con fines pol\u00edticos del concepto averro\u00edsta de \u201cvida suficiente\u201d y de \u201cbien vivir\u201d? A\u00fan Benjamin, en el <i>Fragmento teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/i>, no deja lugar a dudas en cuanto al hecho de que \u201cel orden de lo profano debe orientarse sobre la idea de felicidad\u201d. La definici\u00f3n del concepto de \u201cvida feliz\u201d (de una manera que no permita su separaci\u00f3n de la ontolog\u00eda, puesto que del \u201cser: no tenemos otra experiencia que vivir\u201d) sigue siendo uno de los objetivos esenciales del pensamiento que viene.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La \u201cvida feliz\u201d sobre la que debe fundarse la filosof\u00eda pol\u00edtica no puede por eso ser ni la nuda vida que la soberan\u00eda presupone para hacer de ella el propio sujeto, ni el extra\u00f1amiento impenetrable de la ciencia y de la biopol\u00edtica modernas, a las que hoy se trata en vano de sacralizar, sino, precisamente, una \u201cvida suficiente\u201d y absolutamente profana, que haya alcanzado la perfecci\u00f3n de la propia potencia y de la propia comunicabilidad, y sobre la cual la soberan\u00eda y el derecho no tengan ya control alguno.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">5. El plano de inmanencia sobre el que se constituye la nueva experiencia pol\u00edtica es la extrema expropiaci\u00f3n del lenguaje llevada a efecto por el Estado espectacular. Mientras en el Antiguo R\u00e9gimen, el extra\u00f1amiento de la esencia comunicativa del hombre se sustanciaba en un presupuesto que serv\u00eda de fundamento com\u00fan (la naci\u00f3n, la lengua, la religi\u00f3n&#8230;), en el Estado contempor\u00e1neo es esta misma comunicatividad, esta misma esencia gen\u00e9rica (es decir, el lenguaje), lo que se constituye en una esfera aut\u00f3noma en la propia medida en que de viene el factor esencial del ciclo productivo. Lo que impide la comunicaci\u00f3n es, pues, la comunicabilidad misma; los hombres est\u00e1n separados por aquello que les une.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo anterior quiere decir tambi\u00e9n, empero, que, de este modo, lo que nos sale al paso es nuestra propia naturaleza ling\u00fc\u00edstica invertida. \u00c9sta es la raz\u00f3n (precisamente lo expropiado es la posibilidad misma de lo Com\u00fan) de que la violencia del espect\u00e1culo sea tan destructiva; pero, por lo mismo, \u00e9ste contiene todav\u00eda algo que se asemeja a una posibilidad positiva y que puede ser utilizada en contra suya. La \u00e9poca que estamos viviendo es tambi\u00e9n, por eso, aquella en que por primera vez se hace posible para los hombres experimentar su propia esencia ling\u00fc\u00edstica; no de este o aquel contenido de lenguaje, de esta o aquella proposici\u00f3n verdadera, sino del hecho mismo de que se hable.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">6. La experiencia de que se trata en este caso no tiene ning\u00fan contenido objetivo, no es formidable en proposiciones sobre un estado de cosas o sobre una situaci\u00f3n hist\u00f3rica. Concierne no a un <i>estado<\/i>, sino a un <i>acontecimiento<\/i> de lenguaje; no hace referencia a esta o a aquella gram\u00e1tica, sino, por as\u00ed decirlo, al <i>factum loquendi<\/i> como tal. Por eso mismo debe ser concebida como un experimento que tiene que ver con la materia misma o la potencia del pensamiento (en t\u00e9rminos espinozianos, un experimento <i>de potentia intellectus, sive de libertate<\/i>).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Puesto que lo que se ventila en el experimento no es en modo alguno la comunicaci\u00f3n en cuanto destino y fin espec\u00edfico del hombre o como condici\u00f3n l\u00f3gico-trascendental de la pol\u00edtica (como sucede en las pseudofilosof\u00edas de la comunicaci\u00f3n), sino la \u00fanica experiencia material posible del ser gen\u00e9rico (es decir, experiencia de la \u201ccomparecencia\u201d \u2014Nancy\u2014 o, en t\u00e9rminos marxianos, del <i>General Intellect<\/i>, la primera consecuencia que de ello se deriva es la subversi\u00f3n de la falsa alternativa entre fines y medios que paraliza toda \u00e9tica y toda pol\u00edtica. Una finalidad sin medios (el bien o lo bello como fines en s\u00ed) es tan extra\u00f1a como una medialidad que s\u00f3lo tiene sentido con respecto a un fin. Lo que se cuestiona en la experiencia pol\u00edtica no es un fin m\u00e1s alto, sino el propio ser-en-el lenguaje como medialidad pura, el ser-en-un medio como condici\u00f3n irreductible de los hombres. Pol\u00edtica es la exhibici\u00f3n de una medialidad, el hacer visible un medio como tal. Es la esfera no de un fin en s\u00ed, sino de una medialidad pura y sin fin como \u00e1mbito del actuar y del pensar humanos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">7. La segunda consecuencia del <i>experimentum linguae<\/i> es que, m\u00e1s all\u00e1 de los conceptos de apropiaci\u00f3n y de expropiaci\u00f3n, lo que verdaderamente es necesario pensar es m\u00e1s bien la posibilidad y las modalidades de un <i>uso libre<\/i>. La pr\u00e1ctica y la reflexi\u00f3n pol\u00edticas se mueven hoy de forma exclusiva en la dial\u00e9ctica entre lo propio y lo impropio, en que o bien lo impropio (como sucede en las democracias industriales) impone en todas partes su dominio con una irrefrenable voluntad de falsificaci\u00f3n y de consumo, o bien, como sucede en los Estados integristas y totalitarios, lo propio pretende excluir de s\u00ed toda impropiedad. Si, en vez de eso, llamamos <i>com\u00fan<\/i> (o, como prefieren otros, <i>igual<\/i>) a un punto de indiferencia entre lo propio y lo impropio, es decir, a algo que nunca es aprehensible en t\u00e9rminos de una apropiaci\u00f3n o de una expropiaci\u00f3n, sino s\u00f3lo como uso, el problema pol\u00edtico esencial pasa a ser entonces: \u201c\u00bfc\u00f3mo se usa un <i>com\u00fan<\/i>?\u201d (Heidegger ten\u00eda quiz\u00e1 en mientes algo de este tipo cuando formulaba su concepto supremo no como una apropiaci\u00f3n ni como una expropiaci\u00f3n, sino como apropiaci\u00f3n de una expropiaci\u00f3n.)<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">S\u00f3lo si consiguen articular el lugar, los modos y el sentido de esta experiencia del acontecimiento de lenguaje como uso libre de lo com\u00fan y como esfera de los medios puros, podr\u00e1n las nuevas categor\u00edas del pensamiento pol\u00edtico \u2014sean \u00e9stas <i>comunidad inocupada, comparecencia, igualdad, fidelidad, intelectualidad de masa, pueblo por venir, singularidad cualquiera<\/i>\u2014 dar expresi\u00f3n a la materia pol\u00edtica que tenemos ante nosotros.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><\/div>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"15%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>En <i>Medios sin fin: notas sobre la pol\u00edtica<\/i>, Valencia, Pre-Textos.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; 1. 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