{"id":62,"date":"2016-04-20T10:53:31","date_gmt":"2016-04-20T08:53:31","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=62"},"modified":"2016-04-20T10:53:31","modified_gmt":"2016-04-20T08:53:31","slug":"giorgio-agamben-que-es-un-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=62","title":{"rendered":"Giorgio Agamben \/ \u00bfQu\u00e9 es un pueblo?"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both;text-align: center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/2.bp.blogspot.com\/-TeMbRikun7E\/TVtmmr3mAHI\/AAAAAAAAAA4\/PMK2D5UK_fQ\/s640\/Agamben_B.Cannarss_399263.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" border=\"0\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">1. Cualquier interpretaci\u00f3n del significado pol\u00edtico del t\u00e9rmino <i>pueblo<\/i> debe partir del hecho singular de que, en las lenguas europeas modernas, \u00e9ste tambi\u00e9n incluye siempre a los pobres, los desheredados y los excluidos. <i>Un mismo t\u00e9rmino designa, pues, tanto al sujeto pol\u00edtico constitutivo como a la clase que, de hecho si no de derecho, est\u00e1 excluida de la pol\u00edtica<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El italiano <i>popolo<\/i>, el franc\u00e9s <i>peuple<\/i>, el espa\u00f1ol <i>pueblo<\/i> (como los adjetivos correspondientes, <i>popolare<\/i>, <i>populaire<\/i>, <i>popular<\/i> y los tardolatinos <i>populus<\/i> y <i>popularis<\/i> de que todos derivan) designan, lo mismo en la lengua com\u00fan que en el l\u00e9xico pol\u00edtico, tanto al conjunto de los ciudadanos en su condici\u00f3n de cuerpo pol\u00edtico unitario (como en <i>popolo italiano<\/i> o en <i>giudice popolare<\/i>) como a los pertenecientes a las clases inferiores (como en <i>homme du peuple<\/i>, <i>rione popolare<\/i>, <i>front populaire<\/i>). Incluso el ingl\u00e9s <i>people<\/i>, que tiene un sentido m\u00e1s indiferenciado, conserva, empero, el sentido de <i>ordinary people<\/i> en oposici\u00f3n a los ricos y a la nobleza. En la Constituci\u00f3n norteamericana se lee as\u00ed, sin distinci\u00f3n de condiciones, <i>\u201cWe people of the United States<\/i><span class=\"st\">\u2026<\/span>\u201d; pero cuando Lincoln, en el discurso de Gettisburgh invoca un \u201c<i>Government of the people by the people for the people<\/i>\u00bb, la repetici\u00f3n contrapone impl\u00edcitamente otro pueblo al primero. Hasta qu\u00e9 punto esta ambig\u00fcedad fue tambi\u00e9n esencial durante la Revoluci\u00f3n francesa (es decir, precisamente en el momento en que se reivindica el principio de la soberan\u00eda popular) es algo de lo que da buen testimonio la funci\u00f3n decisiva que desarroll\u00f3 en ella la compasi\u00f3n por el pueblo, entendido como clase excluida. H. Arendt ha recordado que \u201cla misma definici\u00f3n del vocablo naci\u00f3 de la compasi\u00f3n y el t\u00e9rmino lleg\u00f3 a ser sin\u00f3nimo de desgracia e infelicidad: <i>le peuple, les malheureux m&#8217;aplaudissent<\/i>, como acostumbraba a decir Robespierre; <i>le peuple toujours malheureux<\/i>, como hasta el mismo Siey\u00e8s, una de las figuras menos sentimentales y m\u00e1s l\u00facidas de la revoluci\u00f3n, afirmaba\u201d. Pero ya en Bodino, en un sentido opuesto, en el cap\u00edtulo de la <i>R\u00e9publique<\/i> en el que se define la Democracia, o <i>\u00c9tat populaire<\/i>, el concepto es doble: el <i>peuple en corps<\/i>, como titular de la soberan\u00eda, tiene su contrapartida en el <i>menu peuple<\/i>, al que el buen sentido aconseja excluir del poder pol\u00edtico.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">2. Una ambig\u00fcedad sem\u00e1ntica tan difundida y constante no puede ser casual: tiene que ser el reflejo de una anfibolog\u00eda inherente a la naturaleza y a la funci\u00f3n del concepto <i>pueblo<\/i> en la pol\u00edtica occidental. Todo sucede, pues, como si eso que llamamos pueblo fuera en realidad, no un sujeto unitario, sino una oscilaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre dos polos opuestos: por una parte el conjunto <i>Pueblo<\/i> como cuerpo pol\u00edtico integral, por otra, el subconjunto <i>pueblo<\/i> como multiplicidad fragmentaria de cuerpos menesterosos y excluidos; en el primer caso una inclusi\u00f3n que pretende no dejar nada fuera, en el segundo una exclusi\u00f3n que se sabe sin esperanzas; en un extremo, el Estado total de los ciudadanos integrados y soberanos, en el otro la reserva (<i>bandita<\/i>) \u2014corte de los milagros o <i>campo<\/i>\u2014 de los miserables, de los oprimidos, de los vencidos. En este sentido no existe en parte alguna un referente \u00fanico y compacto del t\u00e9rmino <i>pueblo<\/i>: como muchos conceptos pol\u00edticos fundamentales (similares en esto a los <i>Urworte<\/i> de Abel y Freud o a las relaciones jer\u00e1rquicas de Dumont) pueblo es un concepto polar, que indica un doble movimiento y una compleja relaci\u00f3n entre dos extremos. Pero esto significa tambi\u00e9n, que la constituci\u00f3n de la especie humana en un cuerpo pol\u00edtico se realiza por medio de una escisi\u00f3n fundamental y que, en el concepto \u201cpueblo\u201d, podemos reconocer sin dificultades las parejas categoriales que, como hemos visto, definen la estructura pol\u00edtica original: nuda vida (<i>pueblo<\/i>) y existencia pol\u00edtica (<i>Pueblo<\/i>), exclusi\u00f3n e inclusi\u00f3n, <i>zo\u00e9<\/i> y <i>b\u00edos<\/i>. <i>El pueblo, pues, lleva ya siempre consigo la fractura biopol\u00edtica fundamental. Es lo que no puede ser incluido en el todo del que forma parte y lo que no puede pertenecer al conjunto en el que est\u00e1 ya incluido siempre<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De aqu\u00ed las apor\u00edas y contradicciones a que da lugar cada vez que es evocado y puesto en juego en la escena de la pol\u00edtica. Es aquello que ya existe siempre y que, sin embargo, debe a\u00fan realizarse; es la fuente pura de toda identidad pero que debe redefinirse y purificarse permanentemente por medio de la exclusi\u00f3n, la lengua, la sangre o el territorio. O bien, en el polo opuesto, es lo que se falta por esencia a s\u00ed mismo y cuya realizaci\u00f3n coincide, por eso, con la propia abolici\u00f3n; es lo que para ser, debe proceder, por medio de su opuesto, a la negaci\u00f3n de s\u00ed mismo (de aqu\u00ed las apor\u00edas espec\u00edficas del movimiento obrero, que se dirige al <i>pueblo<\/i> y, al mismo tiempo, tiende a su abolici\u00f3n). Estandarte sangriento de la reacci\u00f3n y ense\u00f1a incierta de las revoluciones y de los frentes populares, seg\u00fan las ocasiones, el pueblo contiene en todo caso una escisi\u00f3n que es m\u00e1s originaria que la de amigo-enemigo, una guerra civil incesante que le divide m\u00e1s radicalmente que cualquier conflicto y, a la vez, le mantiene unido y le constituye m\u00e1s s\u00f3lidamente que cualquier identidad. Bien visto, hasta eso que Marx llama lucha de clases y que, a pesar de permanecer sustancialmente indefinido, ocupa un lugar tan central en su pensamiento, no es otra cosa que esa guerra intestina que divide a todo pueblo que s\u00f3lo tendr\u00e1 fin cuando, en la sociedad sin clases o en el reino mesi\u00e1nico, <i>Pueblo<\/i> y <i>pueblo<\/i> coincidan y no haya ya, propiamente, pueblo alguno.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">3. Si eso es cierto, si el pueblo contiene necesariamente en su interior la fractura biopol\u00edtica central, ser\u00e1 entonces posible leer de una manera nueva algunas p\u00e1ginas decisivas de la historia de nuestro siglo. Porque, si bien es verdad que la lucha entre los dos pueblos ha tenido lugar desde siempre, tal lucha ha sufrido en nuestro tiempo una \u00faltima y parox\u00edstica aceleraci\u00f3n. En Roma la escisi\u00f3n interna del pueblo estaba sancionada jur\u00eddicamente por la clara divisi\u00f3n entre <i>populus<\/i> y <i>plebs<\/i>, cada uno de los cuales ten\u00eda sus propias instituciones y sus propios magistrados, de la misma forma que en el Medievo, la distinci\u00f3n entre <i>popolo minuto<\/i> y <i>popolo grasso<\/i> respond\u00eda a una precisa articulaci\u00f3n de diversas artes y oficios; pero cuando, a partir de la Revoluci\u00f3n Francesa, el <i>pueblo<\/i> se convierte en depositario \u00fanico de la soberan\u00eda, el pueblo se transforma en una presencia embarazosa, y la miseria y la exclusi\u00f3n aparecen por primera vez como un esc\u00e1ndalo intolerable en cualquier sentido. En la Edad Moderna, miseria y exclusi\u00f3n no son s\u00f3lo conceptos econ\u00f3micos o sociales, sino categor\u00edas eminentemente pol\u00edticas (todo el economicismo y el \u201csocialismo\u201d que parecen dominar la pol\u00edtica moderna tienen, en realidad, un significado pol\u00edtico, incluso <i>biopol\u00edtico<\/i>).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>En esta perspectiva, nuestro tiempo no es otra cosa que el intento \u2014implacable y met\u00f3dico\u2014 de suprimir la escisi\u00f3n que divide al pueblo y de poner t\u00e9rmino de forma radical a la existencia del pueblo de los excluidos<\/i>. En este intento coinciden, seg\u00fan modalidades diversas y desde distintos horizontes, derecha e izquierda, pa\u00edses capitalistas y pa\u00edses socialistas, unidos en el proyecto \u2014vano en \u00faltima instancia, pero que se ha realizado parcialmente en todos los pa\u00edses industrializados\u2014 de producir un pueblo uno e indiviso. La obsesi\u00f3n del desarrollo es tan eficaz en nuestro tiempo, porque coincide con el proyecto biopol\u00edtico de producir un pueblo sin fractura alguna.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El exterminio de los jud\u00edos en la Alemania nazi adquiere, a esta luz, un significado radicalmente nuevo. En cuanto pueblo que rechaza integrarse en el cuerpo pol\u00edtico nacional (de hecho se supone que cualquier asimilaci\u00f3n por su parte s\u00f3lo es, en rigor, simulada), los jud\u00edos son los representantes por excelencia y casi el s\u00edmbolo viviente del <i>pueblo<\/i>, de esa nuda vida que la modernidad crea necesariamente en su interior, pero cuya presencia no consigue tolerar en modo alguno. Y en el l\u00facido furor con que el <i>Volk<\/i> alem\u00e1n, representante por excelencia del pueblo como cuerpo pol\u00edtico integral, trata de eliminar para siempre a los jud\u00edos, debemos ver la fase extrema de la lucha intestina que divide a <i>Pueblo<\/i> y <i>pueblo<\/i>. Con la soluci\u00f3n final (que incluye tambi\u00e9n, y no por azar, a los gitanos y a otros no integrables), el nazismo busca oscura e in\u00fatilmente liberar la escena pol\u00edtica de Occidente de esa sombra intolerable para producir finalmente al <i>Volk<\/i> alem\u00e1n como pueblo que ha colmado la fractura biopol\u00edtica original (por esto los jefes nazis repiten de forma tan obstinada que, eliminando a jud\u00edos y gitanos, tambi\u00e9n est\u00e1n trabajando, en verdad, para los dem\u00e1s pueblos europeos).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Parafraseando el postulado freudiano sobre la relaci\u00f3n entre <i>Es<\/i> e <i>Ich<\/i>, se podr\u00eda decir que la biopol\u00edtica moderna est\u00e1 regida por el principio seg\u00fan el cual \u201call\u00ed donde hay nuda vida, debe advenir un <i>Pueblo<\/i>\u201d; a condici\u00f3n, empero, de a\u00f1adir inmediatamente que este principio vale tambi\u00e9n en la f\u00f3rmula inversa, que establece que \u201call\u00ed donde hay un <i>Pueblo<\/i>, debe advenir la nuda vida\u201d. La fractura que se cre\u00eda haber colmado eliminando al <i>pueblo<\/i> (a los jud\u00edos que son su s\u00edmbolo), se reproduce as\u00ed de nuevo, transformando a todo el pueblo alem\u00e1n en vida sacra consagrada a la muerte y en cuerpo biol\u00f3gico que debe ser infinitamente purificado (eliminando a los enfermos mentales y a los portadores de enfermedades hereditarias). Y de manera diversa, pero an\u00e1loga, hoy el proyecto democr\u00e1tico-capitalista de poner fin, por medio del desarrollo, a la existencia de clases pobres, no s\u00f3lo reproduce en su propio seno el pueblo de los excluidos, sino que transforma en nuda vida a todas las poblaciones del Tercer Mundo. S\u00f3lo una pol\u00edtica que sea capaz de superar la escisi\u00f3n biopol\u00edtica fundamental de Occidente podr\u00e1 detener esa oscilaci\u00f3n y poner fin a la guerra civil que divide a los pueblos y a las ciudades de la tierra.<\/div>\n<blockquote><p><small>En <i>Medios sin fin: notas sobre la pol\u00edtica<\/i>, Valencia, Pre-Textos.<\/small><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; 1. Cualquier interpretaci\u00f3n del significado pol\u00edtico del t\u00e9rmino pueblo debe partir del hecho singular de que, en las lenguas europeas modernas, \u00e9ste tambi\u00e9n incluye siempre a los pobres, los desheredados y los excluidos. Un mismo t\u00e9rmino designa, pues, tanto al sujeto pol\u00edtico constitutivo como a la clase que, de hecho si no de derecho, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[14],"class_list":["post-62","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-giorgio-agamben"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/62","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=62"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/62\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/62\/revisions\/63"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=62"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=62"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=62"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}