{"id":580,"date":"2017-08-24T13:42:44","date_gmt":"2017-08-24T18:42:44","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=580"},"modified":"2018-07-10T21:14:52","modified_gmt":"2018-07-11T02:14:52","slug":"marcello-tari-terrorismo-soberano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=580","title":{"rendered":"Marcello Tar\u00ec \/ Terrorismo soberano"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-581\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2017\/08\/terror.jpg\" alt=\"\" width=\"564\" height=\"423\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2017\/08\/terror.jpg 564w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2017\/08\/terror-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><em><small>Hay que tener fe y explorar cada espacio sideral.<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><em><small>Abolir el m\u00e1s all\u00e1. As\u00ed te aprieto fuerte y grito Amor.<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><em><small>Busco el Bien en el horror y lo Eterno en la \u00e9poca.<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><small>Baustelle, <em>Radioattivit\u00e0<\/em><\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u03b1<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El mayor m\u00e9rito del ensayo de Donatella Di Cesare, <em>Terrore e modernit\u00e0<\/em>, es el de lograr hacer pasar al interior de un amplio p\u00fablico \u2014el libro aparece en efecto en una colecci\u00f3n de Einaudi dedicada a la divulgaci\u00f3n\u2014 una verdad inconfesable: \u00ab\u2026\u201cterrorismo\u201d es un etiqueta gobernada por el Estado, un t\u00e9rmino cuyo monopolio tiene el Estado, como tiene el monopolio de la violencia, es una marca garantizada, una denominaci\u00f3n de origen controlada. En tal sentido, \u201cterrorismo\u201d revela ser el nombre de una estrategia pol\u00edtica y policial\u00bb (p. 53). Si todos aquellos que se encontraron leyendo este enunciado extrajeran sus consecuencias pr\u00e1cticas, el gobernador de la etiqueta tendr\u00eda las horas contadas. Otra consecuencia l\u00f3gica de ese postulado, que afina indudablemente nuestra percepci\u00f3n de la \u00e9poca, es que la noci\u00f3n de <em>antiterrorismo<\/em> nombra la operaci\u00f3n por medio de la cual es el Estado mismo el que hace existir su objeto, es decir, el terrorismo; su estrategia revela ser de esta manera un instrumento excepcional de gubernamentalidad, ya que el Estado, nos dice Di Cesare, es en su esencia exposici\u00f3n de la soberan\u00eda y, al mismo tiempo, del terror hacia los ciudadanos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Uno de los efectos mayormente tangibles de esta estrategia de gobierno consiste en la llamada \u00abmilitarizaci\u00f3n de la vida cotidiana\u00bb, la cual no consiste en hacer de cada ciudadano un soldado, no consiste en ponerles una ametralladora en las manos y menos a\u00fan en hacer de ellos informantes conscientes, en \u00faltima instancia tampoco se trata del ej\u00e9rcito en las calles, lo cual es m\u00e1s bien su lado espectacular \u2014 \u00bfpara qu\u00e9 sirven los dos soldaditos dormilones que encuentro bajando las escaleras del metro?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Aquello a lo que apunta la estrategia es m\u00e1s bien a la aceptaci\u00f3n molecular del orden vigente por parte de las poblaciones. Conquistar o al menos ocupar los corazones y los esp\u00edritus sigue siendo, a pesar de todo, la br\u00fajula de cualquier operaci\u00f3n pol\u00edtica y por tanto, para el Estado moderno, inmediatamente policiaca. Esta operaci\u00f3n se traduce en el hecho de que los dos actores actuales del \u00abterrorismo\u00bb \u2014los fan\u00e1ticos del Apocalipsis de Al Qaeda o Daesh y los apocal\u00edpticos que gobiernan Occidente\u2014 imponen a todos su verdad, que funciona como una ley transnacional, y por tanto que el \u00fanico conflicto posible, la \u00fanica guerra que hay que combatir, sea la suya. Prescindiendo de cualquiera y de c\u00f3mo vive, la \u00fanica cuesti\u00f3n sobre la cual puedes leg\u00edtimamente tomar partido y declararte es aquella en la cual se guerrea asim\u00e9tricamente entre partidarios del Estado occidental y partidarios de la yihad globalizada. Juntos forman un dispositivo casi perfecto.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Otra de las consecuencias de su funcionamiento, para nosotros, revolucionarios, aquella de manera evidente m\u00e1s problem\u00e1tica, es que todos los dem\u00e1s conflictos son susceptibles de ser criminalizados, en cuanto fuera-de-la-ley precisamente. Como sostiene el comit\u00e9 invisible en su \u00faltimo trabajo: \u00abNos hace falta aceptar que la lucha, en este mundo, es <em>esencialmente criminal<\/em>, porque en \u00e9l todo se ha vuelto criminalizable\u00bb (<em>Maintenant<\/em>, p. 120). Lo ve bien no s\u00f3lo quien participa en alguna manifestaci\u00f3n determinada, sino quien ayuda a los inmigrantes a llegar o a escapar, quien se al\u00eda con los indios Dakota contra la destrucci\u00f3n de sus tierras sagradas, quien quiere curar a alguien por fuera de la medicina gubernamental, cualquiera que piense y cumpla un aut\u00e9ntico gesto de secesi\u00f3n con el presente es un criminal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Estado del terror y organizaciones paraestatales como el Isis comparten a su vez el estar afuera y adentro de la ley, lo cual caracteriza a ese d\u00e9bil estado de excepci\u00f3n que permea hoy nuestra vida cotidiana. Sus ilegalismos son reivindicados p\u00fablicamente como instrumento de gobierno, de poner a raya el mundo, cuando, ciertamente, no hace m\u00e1s que deformarlo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Como siempre, el objetivo de los dispositivos de gobierno es el de neutralizar cualquier otra toma de partido posible; todas las cosas se presentan como anomal\u00edas en su funcionamiento operativo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es as\u00ed que cualquier ciudadano, confrontado con este escenario, se vuelve inconscientemente a veces un soldado, a veces un terrorista, a veces un informante y las m\u00e1s de las veces una v\u00edctima, pero siempre al interior de la estrategia consciente del dispositivo Estado-terrorismo. \u00bfQu\u00e9 significa, en un nivel promedio de la existencia social, que la poblaci\u00f3n pueda aceptar esta militarizaci\u00f3n de la vida cotidiana?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por ejemplo: que se empe\u00f1e en la defensa de la forma de vida que uniformemente le es dada a vivir en nuestras metr\u00f3polis. Muchas veces sucedi\u00f3 ya tambi\u00e9n en Italia, aunque en t\u00e9rminos m\u00e1s abstractos, si consideramos la ausencia de una verdadera amenaza, que en muchos, un arco de subjetividad metropolitana m\u00e1s amplio \u2014que puede ir del anarquista al h\u00edpster pasando por los ultras y el empleado modelo\u2014 se haya sentido con el deber de defender su derecho a disfrutar aperitivos en los barrios gentrificados, a participar en los eventos consumistas m\u00e1s t\u00edpicos de nuestra civilizaci\u00f3n, o la simple exposici\u00f3n de s\u00ed en el teatro de la valorizaci\u00f3n. El alarido del ciudadano metropolitano: \u00ab\u00a1Quiero continuar la vida como era antes, continuar haciendo las mismas cosas que hac\u00eda! \u00a1\u00c9sta es <em>mi<\/em> libertad!\u00bb, resume muy bien que lo que se entiende por libertad en el Occidente liberal es el efecto de subjetivaci\u00f3n del dispositivo Estato-terrorismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La lucha para defender la forma de vida del mundo-as\u00ed-como-es \u2014o el liberalismo existencial\u2014 toma entonces de modo completo e imperceptible el control sobre aquella otra lucha para crear nuevas formas-de-vida. El yihadista no es m\u00e1s que otro polo del dispositivo que, reaccionando qu\u00edmicamente, crea el espacio de subjetivaci\u00f3n para que \u00e9l venga a la presencia. El conflicto de civilizaciones se reduce de esta manera a lo que efectivamente es: un choque entre dos interpretaciones del nihilismo que impregna los cielos desiertos de nuestra \u00e9poca.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El dispositivo vence, en el momento en que los \u00fanicos conflictos presentes en el mundo son de este g\u00e9nero, o pierde, cuando un gesto interrumpe su funcionamiento y dentro de esta suspensi\u00f3n aparecen los <em>verdaderos<\/em> conflictos, las <em>verdaderas<\/em> divisiones. No porque los efectos de los otros sean falsos, sino porque son efectos de una falsa contraposici\u00f3n, generados por una mentira planetaria.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En este sentido <em>la verdadera guerra<\/em> emerge s\u00f3lo en la interrupci\u00f3n de la temporalidad del terror, que <em>es la misma<\/em> que la del Gobierno. Y esta interrupci\u00f3n no tiene nada que ver con la \u00abseguridad\u00bb, de Estado o autogestionada, sino con la posibilidad de romper esta prohibici\u00f3n de hacer una aut\u00e9ntica experiencia del mundo y de s\u00ed que el paradigma seguritario prev\u00e9 e impone como regla de la convivencia social y aquello que se hace arriesgando, junto a otros, el contacto sensible, existencial, singular con aquello que queda de vivo en este mundo y en nosotros mismos. Lo lamento, pero no ser\u00e1n rondas con brazaletes rojos las que puedan salvarnos de la cat\u00e1strofe que <em>sin embargo<\/em> cualquier suceso bloomesco de masas ya de por s\u00ed testimonia y profundiza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Podr\u00e1 ser una casualidad o no, pero hace meses, con amigos franceses, se notaba c\u00f3mo el \u00fanico per\u00edodo en que no hubo \u00abataques terroristas\u00bb en su pa\u00eds fue el de los meses de revuelta contra la <em>Loi Travail<\/em> en 2016. Parece casi una regla: cuando el pueblo est\u00e1 en las calles y la juventud se rebela a partir de sus verdaderas cuestiones, cuando se invierte el estado de emergencia y los dispositivos de seguridad giran en el vac\u00edo, el Gobierno no gobierna y el terror se retrae: el dispositivo es suspendido.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u03b2<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Otras dos cuestiones interesantes que Donatella Di Cesare trata en el libro son la del \u00abdesorden plural\u00bb y de la progresiva indistinci\u00f3n entre adentro y afuera, interior y exterior.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Di Cesare escribe, muy oportunamente, que el an\u00e1lisis de Zygmunt Bauman sobre la <em>modernidad liquida<\/em> es insuficiente, si no es que err\u00f3neo, porque al poner el acento en la fluidificaci\u00f3n de lo real, ignora otros de sus aspectos que m\u00e1s bien presentan \u00abrigidez, resistencias, fricciones\u00bb (p. 13). Y es en este punto que habla de caos global, del <em>desorden plural<\/em> que ha desfigurado el viejo mundo. Lo que desordena el mundo no son los cambios de gobierno, sino estas resistencias y rigideces, las cuales no obstante pueden ser de signo diferente, y nada asegura, de hecho, que no sean los fascismos y los ego\u00edsmos los que sean los mayores protagonistas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, me parece que el concepto de <em>fragmentaci\u00f3n<\/em> es m\u00e1s \u00fatil que el de desorden para comprender y actuar en esta realidad que ya no tiene un centro, un significado y un orden unificantes. Es como si este orden global, del que tanto se ha hablado en los a\u00f1os pasados, tras haber descendido sobre los mundos hubiera provocado, con la pesadez de su toma sobre ellos, innumerables grietas, fisuras, fracturas, que finalmente dejan a la vista un mundo que ha entrado en un proceso interminable de fragmentaci\u00f3n. Pero, cuidado, es un proceso iniciado desde hace ya un siglo en esta parte: \u00abNo vivimos en un mundo en destrucci\u00f3n, sino en un mundo agotado. Todo tintinea y cruje como la maquinaria de un barco desgastado\u00bb, dec\u00eda Kafka a su joven amigo a comienzos de la d\u00e9cada de 1920. El Octubre rojo de 1917 intent\u00f3 oponerse a este debilitamiento y reparar el barco: no lo consigui\u00f3.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La leopardizaci\u00f3n de lo real, por lo dem\u00e1s, \u00bfacaso no la vemos diariamente en marcha en el trabajo, en el derecho, en la guerra, en la vida individual, y tambi\u00e9n en el tiempo? Todo ha perdido no s\u00f3lo su unidad, sino tambi\u00e9n su fundamento, y esto es un dato metaf\u00edsico, adem\u00e1s de hist\u00f3rico. Reiner Sch\u00fcrmann lo hab\u00eda diagnosticado ya hace un par de decenios: las hegemon\u00edas est\u00e1n en pedazos, el sujeto tambi\u00e9n, y de este modo los fen\u00f3menos se vuelven singularidades salvajes que se mueven a diversas velocidades en un mundo an-\u00e1rquico. Y los mayores esfuerzos de quien gobierna est\u00e1n destinados a ocultar por todos los medios esta situaci\u00f3n de hecho, esta <em>verdad<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Tanto la hiper-violencia del Estado occidental como aquella de los \u00abterroristas\u00bb responde, o mejor, <em>corresponde<\/em>, a esta p\u00e9rdida de fundamentos, que es al mismo tiempo una p\u00e9rdida de legitimidad. En este sentido tiene raz\u00f3n Di Cesare al mostrar que el fin que los yihadistas persiguen no es una lucha contra la soberan\u00eda, sino que es una lucha para reafirmar otra soberan\u00eda de tipo teol\u00f3gico-pol\u00edtico, aquella que la modernidad habr\u00eda intentado cancelar, aunque se conserven huellas y fragmentos, por ejemplo en una instituci\u00f3n inesperada como la polic\u00eda o en los arcanos de la econom\u00eda. Tanto el Estado como los \u00abterroristas\u00bb est\u00e1n aterrados por esta fragmentaci\u00f3n, quieren remitir todas las cosas a su \u00abprincipio\u00bb, a su orden, a su unidad. Unos y otros son caras diferentes del viejo y exhausto poder constituyente, es decir, de la soberan\u00eda en movimiento, en carrera hacia su implosi\u00f3n. Y de hecho, cuanto m\u00e1s buscan unificar, m\u00e1s se fragmenta el mundo. Cuanto m\u00e1s poder constituyente quieren, m\u00e1s se disuelven todas las cosas o son destituidas. Quer\u00edan construir el Imperio posmoderno y han obtenido el caos geopol\u00edtico, quer\u00edan un nuevo ordenamiento constitucional y se ha producido el fin de todo orden jur\u00eddico, quer\u00edan la pacificaci\u00f3n y lo que han tenido es la ruptura de todo tipo de pacto social. Es por esto que se ha vuelto a hablar de guerra civil mundial, no ciertamente por alg\u00fan capricho schmittiano o arendtiano.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es evidente, al menos as\u00ed nos parece, que para los revolucionarios la fragmentaci\u00f3n es una ocasi\u00f3n y no algo que haya que denegar horrorizados o que contrastar por medio de las modernas, e impotentes, creencias universalistas. De lo contrario, quienes har\u00e1n uso de ella ser\u00e1n los enemigos de siempre: fascistas, teocr\u00e1ticos, racistas, polic\u00edas de varios tipos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Entender la fragmentaci\u00f3n para un devenir revolucionario significa repetir el racionamiento que Walter Benjamin hizo hablando de Kafka, es decir, que la verdadera gracia est\u00e1 en la incompletitud: en el fragmento puede residir la verdadera perfecci\u00f3n porque su <em>ser as\u00ed<\/em> impide a la Ley manifestarse completamente. El comunismo no es pensable como una totalidad unificante que se impondr\u00eda a su vez sobre los mundos, sino como el arte de la coexistencia de los fragmentos, que tambi\u00e9n implica tanto sus conflictos como la construcci\u00f3n paciente de los pasajes, de los caminos, de los puentes para hacer comunicar un mundo con otro, un fragmento con otro. Finalmente, un devenir forma-de-vida de cada fragmento, que alcanza as\u00ed su propia, transe\u00fante, perfecci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En cuanto a lo que se refiere, por otra parte, a la cuesti\u00f3n del interior y del exterior que, seg\u00fan Di Cesare, no se trata tanto de que se indistingan, sino de que entran en un proceso en el que todo se vuelve \u00abinterior\u00bb, todo est\u00e1 s\u00f3lo \u00abadentro\u00bb \u2014\u00abla exterioridad se ha disuelto\u00bb (p. 13)\u2014, me parece que es m\u00e1s bien lo contrario lo que tendencialmente se hace realidad. Todo se vuelve exterior, todas las cosas est\u00e1n afuera de s\u00ed mismas, no teniendo ya fundamento y unidad precisamente, y as\u00ed es como se determina una profundizaci\u00f3n de aquello que en otros tiempos era llamado <em>alienaci\u00f3n<\/em>. O tal vez ser\u00eda mejor <em>extra\u00f1aci\u00f3n<\/em>. En un mundo privado de interioridad, el afuera no es ya el lugar de la utop\u00eda ni de la alteridad, sino el de la f\u00e9rrea normalidad del dominio, el presente como exterioridad absoluta. Extra\u00f1os a s\u00ed y a los otros, adem\u00e1s de al propio trabajo y a los propios lugares, \u00e9sta parece ser la cifra de la existencia metropolitana. El mundo enloquecido en el cual vivimos es as\u00ed porque es un mundo que se ha perdido a s\u00ed mismo. El mundo est\u00e1 afuera del mundo, y es inhabitable. La habitaci\u00f3n se ha vuelto m\u00e1s bien un lugar digital, como la subjetividad y como incluso el amor. Eric Schmidt, el amo de Google, en una reuni\u00f3n del World Economic Forum, a la pregunta sobre el futuro de Internet, ha podido c\u00e1ndidamente responder que \u00abel Internet desaparecer\u00e1\u00bb, porque \u00abse volver\u00e1 inseparable de nuestro ser [\u2026] ser\u00e1 siempre parte de nuestra presencia\u00bb. Se trata del devenir infraestructura de los seres, los cuales, para devenir canales conductores de su mierda, deben vaciarse de cualquier interioridad, evidentemente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La guerra misma, pi\u00e9nsese en los drones, es concebida por los gobiernos y los generales como algo radicalmente exterior: despu\u00e9s de haber jugado con el joystick, bombardeando una aldea a decenas de miles de kil\u00f3metros de distancia, el aviador sin avi\u00f3n regresa con su familia, es decir, a pocos metros de este cuartel, que de verdad se asemeja a un centro comercial. Frente a esta \u00abrealidad\u00bb, es posible creer que la ganancia del yihadista est\u00e9 en el hecho de que al menos busca reconstruir una interioridad que es tambi\u00e9n una forma de pertenencia, pero ella est\u00e1 tambi\u00e9n vac\u00eda y es exterior, como podemos f\u00e1cilmente extraer de las cr\u00f3nicas que nos cuentan de cosas como la \u00abradicalizaci\u00f3n en Internet\u00bb de los militantes yihadistas o la pertenencia del \u00abterrorista\u00bb a una comunidad global compuesta por extranjeros. Podremos decir que es una interioridad construida desde el exterior, exactamente como las interioridades occidentales. Ambas, al final, decepcionan.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Nos queda por tanto la tarea de construir no s\u00f3lo una interioridad digna de este nombre, sino tambi\u00e9n un afuera que sea pol\u00edticamente habitable. Salir de este mundo, para reafirmar la realidad de los mundos. Destruir las condiciones de posibilidad de este mundo, el capitalismo, y construir mundos, son elementos de un mismo gesto. Elaborar formas para vencer sobre la apat\u00eda y sobre la dictadura del miedo: liberar los lugares de los obst\u00e1culos que impiden su habitabilidad, significa crear el espacio y el tiempo para que las formas aparezcan. Pero para permitir su aparici\u00f3n hace falta suspender el presente, poner fin a su continuo zumbido, aniquilar la nada.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que tal vez queda para nosotros por comprender es que tambi\u00e9n reparar nuestra interioridad no quiere decir buscar la unidad perdida del s\u00ed, sino la aceptaci\u00f3n de estar nosotros mismos compuestos de fragmentos, los cuales nos aparecen en un primer momento forzosamente como ca\u00f3ticos, como pedazos privados de cualquier sentido, y sin embargo, si ponemos atenci\u00f3n y miramos nuestras vidas como aquello que son, continuemos llamando individuo a una criatura que se ha constituido hist\u00f3ricamente a trav\u00e9s de encuentros, experiencias, afectos, relatos, oraciones, canciones, olores, colores. O bien separ\u00e1ndose de ellos. Y por tanto en la paciente construcci\u00f3n o disoluci\u00f3n de los v\u00ednculos entre los fragmentos que nos constituyen y nos deshacen, y despu\u00e9s haci\u00e9ndolo con otros agregados, humanos y no humanos, que podemos darles una forma, la forma de una vida com\u00fan. Y el comunismo es desde siempre el deseo y el arte de dar una forma a las comunidades, una forma que resuena de justicia.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u03b3<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En esta afluencia de an\u00e1lisis, previsiones o historizaciones del Otro que llena la infoesfera, en esta habladur\u00eda continua sobre los musulmanes o sobre cualquier otra cosa, de la cual no sabemos casi nada, aquello de lo cual nos olvidamos <em>chez nous<\/em> es cu\u00e1nto y c\u00f3mo, todav\u00eda hoy, las potencias religiosas locales est\u00e1n todav\u00eda activas \u2014pi\u00e9nsese en el v\u00ednculo entre el protestantismo y el \u00abrigor\u00bb econ\u00f3mico-pol\u00edtico de pa\u00edses como Alemania\u2014 y de cu\u00e1nto el mismo capitalismo es una religi\u00f3n, un culto muy particular, como Benjamin escribe en algunos apuntes todav\u00eda demasiado poco considerados en lo que respecta a su contenido estrat\u00e9gico. Mario Tronti pudo de esta manera notar maliciosamente que este descuido es en realidad un descuido sobre nosotros mismos: \u00abReligi\u00f3n y pol\u00edtica parece hoy un tema m\u00e1s bien extra-occidental. Pero no es as\u00ed; creo que <em>debemos encontrar una medida, una sobriedad, sobre el tema, en el sentido de que tendremos que ocuparnos de aquello que somos, de aquello que nos comprende, m\u00e1s que ocuparnos de c\u00f3mo tendr\u00edan que ser los dem\u00e1s<\/em>\u00bb (en M. Cacciari, M. Tronti, <em>Teologia e politica al crocevia della storia<\/em>, cursivas suyas).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">M\u00fcntzer contra Lutero sigue siendo todav\u00eda una indicaci\u00f3n precisa y preciosa en este sentido. Si una guerra, una guerra de religi\u00f3n, debe ser combatida aqu\u00ed y ahora por los revolucionarios, en este Occidente, no es la de los secularizados contra los isl\u00e1micos fundamentalistas, de los bebedores de aperitivos contra los moralizadores o de los participantes de los rituales massmedi\u00e1ticos contra los ascetas provistos de cinturones explosivos, sino la de los herejes contra los legisladores del alma y del cuerpo, la de los sin nada contra los patrones y los se\u00f1ores del mundo, la de la forma-de-vida contra la informe espectralidad del orden del terror. La soberan\u00eda, de cualquier color que sea, debe ser destituida. Es as\u00ed como se abre el camino del Bien en el horror.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Y el libro de Donatella Di Cesare se cierra de hecho justamente con esta cuesti\u00f3n, para nosotros la m\u00e1s crucial, la \u00fanica que, correctamente puesta en la pr\u00e1ctica, nos permitir\u00eda salir definitivamente de las garras del dispositivo del terror soberano: \u00ab<em>En la errancia global, que no se ha librado de la soberan\u00eda, que la ha vuelto fluctuante, en vez de buscar artificios, pr\u00f3tesis, suplementos, no sin violencia, no sin golpes de fuerza, no sin terror, se tratar\u00eda m\u00e1s bien de renunciar de manera incondicional y definitiva a toda soberan\u00eda<\/em>\u00bb.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"15%\" \/>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><small><a href=\"https:\/\/quieora.ink\/?p=776\">Publicado por Marcello Tar\u00ec como \u00abTerrorismo sovrano\u00bb en <em>Qui e ora<\/em>, n\u00fam. 4 (6 de julio de 2017).<\/a><\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay que tener fe y explorar cada espacio sideral. Abolir el m\u00e1s all\u00e1. As\u00ed te aprieto fuerte y grito Amor. Busco el Bien en el horror y lo Eterno en la \u00e9poca. Baustelle, Radioattivit\u00e0 &nbsp; \u03b1 &nbsp; El mayor m\u00e9rito del ensayo de Donatella Di Cesare, Terrore e modernit\u00e0, es el de lograr hacer pasar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[52],"class_list":["post-580","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-marcello-tari"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/580","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=580"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/580\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":811,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/580\/revisions\/811"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}