{"id":58,"date":"2016-04-20T10:48:09","date_gmt":"2016-04-20T08:48:09","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=58"},"modified":"2016-04-20T10:48:09","modified_gmt":"2016-04-20T08:48:09","slug":"gilles-deleuze-post-scriptum-sobre-las-sociedades-de-control","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=58","title":{"rendered":"Gilles Deleuze \/ Post-scriptum sobre las sociedades de control"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both;text-align: center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-yRsWy4hcof0\/T9FD1o7dGOI\/AAAAAAAAAcU\/Zz-MJrmLHuo\/s400\/Gilles+Deleuze.png\" alt=\"\" width=\"327\" height=\"400\" border=\"0\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>I. Historia<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Foucault situ\u00f3 las <i>sociedades disciplinarias<\/i> en los siglos XVIII y XIX; \u00e9stas alcanzan su apogeo en los comienzos del siglo XX. Su procedimiento es la organizaci\u00f3n de los grandes centros de encierro. El individuo pasa sin descanso de un medio cerrado a otro, cada uno con sus leyes: primero la familia, despu\u00e9s la escuela (\u201cya no est\u00e1s con tu familia\u201d), despu\u00e9s el cuartel (\u201cya no est\u00e1s en la escuela\u201d), despu\u00e9s la f\u00e1brica, ocasionalmente el hospital, eventualmente la c\u00e1rcel, que es el centro de encierro por excelencia. La c\u00e1rcel sirve como modelo anal\u00f3gico: la hero\u00edna de <i>Europa 51<\/i> puede exclamar cuando ve a los obreros \u201ccre\u00ed ver a unos condenados\u201d. Foucault analiz\u00f3 a la perfecci\u00f3n el proyecto ideal de los centros de encierro, particularmente visible en las f\u00e1bricas: concentrar, repartir en el espacio, ordenar en el tiempo, componer en el espacio-tiempo una fuerza productiva cuyo efecto ha de ser superior a la suma de las fuerzas elementales. Pero lo que Foucault sab\u00eda tambi\u00e9n era la brevedad de ese modelo: se trataba del sucesor de las <i>sociedades de soberan\u00eda<\/i>, cuyos objetivos y funciones eran completamente distintos (gravar la producci\u00f3n m\u00e1s que organizarla, decidir la muerte m\u00e1s que gestionar la vida); la transici\u00f3n fue progresiva, y Napole\u00f3n parece ser quien oper\u00f3 la gran conversi\u00f3n de una sociedad a otra. Pero las disciplinas conocieron a su vez una crisis, en beneficio de nuevas fuerzas que se instauraban lentamente, y que se precipitaron despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial: las sociedades disciplinarias eran ya lo que ya no \u00e9ramos, lo que estamos dejando de ser.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Nos encontramos ante una crisis generalizada de todos los centros de encierro: c\u00e1rcel, hospital, f\u00e1brica, escuela, familia. La familia es un \u201cinterior\u201d, en crisis como cualquier otro interior, escolar, profesional, etc. Los ministros competentes anuncian constantemente reformas supuestamente necesarias. Reformar la escuela, reformar la industria, el hospital, el ej\u00e9rcito, la c\u00e1rcel; pero todos saben que, a un plazo m\u00e1s o menos largo, estas instituciones est\u00e1n acabadas. Solamente se pretende gestionar su agon\u00eda y mantener a la gente ocupada, hasta que se instalen nuevas fuerzas que llaman a la puerta. Se trata de las <i>sociedades de control<\/i>, que est\u00e1n sustituyendo a las sociedades disciplinarias. \u201cControl\u201d es el nombre propuesto por Burroughs para designar al nuevo monstruo, y que Foucault reconoci\u00f3 como nuestro futuro inmediato. Tambi\u00e9n Paul Virilio ha analizado continuamente las formas ultrarr\u00e1pidas de control \u201cal aire libre\u201d, que reemplazan a las antiguas disciplinas que operaban en la duraci\u00f3n de un sistema cerrado. No cabe invocar unas producciones farmac\u00e9uticas extraordinarias, formaciones nucleares o manipulaciones gen\u00e9ticas, aunque tales cosas est\u00e9n destinadas a intervenir en el nuevo proceso. No cabe preguntar cu\u00e1l de los dos reg\u00edmenes es el m\u00e1s duro, o el m\u00e1s tolerable, ya que es en cada uno de ellos que se afrontan sus liberaciones y sumisiones. As\u00ed, por ejemplo, en la crisis del hospital como centro de encierro, la sectorializaci\u00f3n, los hospitales de d\u00eda o los cuidados domiciliarios pudieron marcar en un principio nuevas libertades, pero tambi\u00e9n participan en mecanismos de control que rivalizan con los m\u00e1s duros encierros. No hay lugar para el temor ni para la esperanza, s\u00f3lo cabe buscar nuevas armas.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>II. L\u00f3gica<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los diferentes internados o centros de encierro por los que pasa el individuo son variables independientes: se supone que uno vuelve a comenzar en cada ocasi\u00f3n desde cero, y el lenguaje com\u00fan de todos estos centros existe, pero es <i>anal\u00f3gico<\/i>. En cambio, los diferentes controladores son variaciones inseparables, que forman un sistema de geometr\u00eda variable cuyo lenguaje es <i>num\u00e9rico<\/i> (lo que no quiere necesariamente decir binario). Los encierros son <i>moldes<\/i>, moldeados distintos, mientras que los controles son una <i>modulaci\u00f3n<\/i>, como un moldeado autodeformante que cambiar\u00eda continuamente, de uno a otro instante, o como un tamiz cuyas mallas cambiar\u00edan de uno a otro punto. Esto lo podemos apreciar f\u00e1cilmente en los problemas de los salarios: la f\u00e1brica era un cuerpo que conduc\u00eda sus fuerzas interiores a un punto de equilibrio, lo m\u00e1s alto posible para la producci\u00f3n, lo m\u00e1s bajo posible para los salarios; pero, en una sociedad de control, la f\u00e1brica ha sido remplazada por la empresa, y la empresa es un alma, un gas. Es cierto que la f\u00e1brica conoc\u00eda ya el sistema de primas, pero la empresa se esfuerza con mayor profundidad en imponer una modulaci\u00f3n de cada salario, en estado de perpetua metaestabilidad que admiten retos, concursos y coloquios extremadamente c\u00f3micos. El gran \u00e9xito de los concursos televisivos m\u00e1s idiotas se debe a que expresan adecuadamente la situaci\u00f3n de empresa. La f\u00e1brica constitu\u00eda a los individuos en cuerpo, con la doble ventaja de que el patronal pod\u00eda vigilar cada uno de los elementos de la masa y los sindicatos pod\u00edan movilizar toda una masa de resistencia; pero la empresa instituye continuamente entre los individuos una rivalidad interminable a modo de sana competici\u00f3n, como una motivaci\u00f3n excelente que opone unos individuos a otros y atraviesa a cada uno de ellos, dividi\u00e9ndole interiormente. El principio modulador del \u201csalario con m\u00e9rito\u201d tienta incluso a la propia educaci\u00f3n nacional: en efecto, al igual que la empresa remplaza a la f\u00e1brica, la formaci\u00f3n <i>permanente<\/i> tiende a remplazar a <i>la escuela<\/i>. Lo que es el medio m\u00e1s seguro para poner la escuela en manos de la empresa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En las sociedades de disciplina nunca se dejaba de recomenzar (de la escuela al cuartel, del cuartel a la f\u00e1brica), mientras que en las sociedades de control jam\u00e1s se termina con nada: siendo la empresa, la formaci\u00f3n o el servicio los estados metaestables y coexistentes de una misma modulaci\u00f3n, una especie de deformador universal. Kafka, que se instalaba en la bisagra de dos tipos de sociedad, describi\u00f3 en <i>El proceso<\/i> las formas jur\u00eddicas m\u00e1s temibles: la <i>absoluci\u00f3n aparente<\/i> de las sociedades disciplinarias (entre dos encierros) y el <i>aplazamiento ilimitado<\/i> de las sociedades de control (en continua variaci\u00f3n) son dos modos jur\u00eddicos de vida muy distintos, y si nuestro derecho est\u00e1 vacilando, \u00e9l mismo en crisis, es porque estamos abandonando un modo para entrar en otro. Las sociedades disciplinarias tienen dos polos: la firma que indica al <i>individuo<\/i> y el n\u00famero o la matr\u00edcula que indica su posici\u00f3n en una <i>masa<\/i>. Pero las disciplinas nunca vieron incompatibilidad entre ambos, y el poder es al mismo tiempo masificante e individuante, es decir, constituye en cuerpo a aquellos sobre los que se ejerce y moldea la individualidad de cada miembro del cuerpo (Foucault ve\u00eda el origen de este doble cuidado en el poder pastoral del sacerdote \u2014el reba\u00f1o y cada una de las ovejas\u2014, si bien el poder civil se convertir\u00eda, a su vez con otros medios, en un \u201cpastor\u201d laico). En cambio, en las sociedades de control, lo esencial no es ya una firma ni un n\u00famero, sino una cifra: la cifra es una <i>contrase\u00f1a<\/i> [<i>mot de passe<\/i>, palabra de pase], mientras que las sociedades disciplinarias est\u00e1n reguladas mediante <i>consignas<\/i> [<i>mots d&#8217;ordre<\/i>, palabras de orden], tanto desde el punto de vista de la integraci\u00f3n como de la resistencia. El lenguaje num\u00e9rico del control est\u00e1 hecho de cifras, las cuales marcan o proh\u00edben el acceso a la informaci\u00f3n. Ya no estamos ante la pareja masa-individuo. Los individuos se han vuelto \u201c<i>dividuales<\/i>\u201d y las masas, indicadores, datos, mercados o \u201c<i>bancos<\/i>\u2019\u2019. Quiz\u00e1 es el dinero lo que mejor expresa la distinci\u00f3n entre estos dos tipos de sociedad, puesto que la disciplina se ha remitido siempre a monedas acu\u00f1adas que encerrar\u00edan oro como n\u00famero patr\u00f3n, mientras que el control remite a intercambios fluctuantes, modulaciones que hacen intervenir como cifra un porcentaje de diferentes monedas indicadores. El viejo topo monetario es el animal de los centros de encierro, mientras que la serpiente lo es de las sociedades de control. Hemos pasado de un animal a otro, del topo a la serpiente, en el r\u00e9gimen en que vivimos, pero tambi\u00e9n en nuestra manera de vivir y en nuestras relaciones con los dem\u00e1s. El hombre de las disciplinas era un productor discontinuo de energ\u00eda, mientras que el hombre del control es m\u00e1s bien ondulatorio, puesto en \u00f3rbita, sobre una onda continua. El <i>surf<\/i> desplaza en todas partes a los viejos <i>deportes<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es sencillo hacer corresponder unos tipos de m\u00e1quinas a cada una de estas sociedades, no porque las m\u00e1quinas sean determinantes, sino porque expresan las formas sociales que les dieron nacimiento y que las utilizan. Las viejas sociedades de soberan\u00eda manejaban m\u00e1quinas simples, palancas, poleas, relojes; mientras que las sociedades disciplinarias recientes ten\u00edan por equipamiento m\u00e1quinas energ\u00e9ticas, con el peligro pasivo de la entrop\u00eda, y el peligro activo del sabotaje; las sociedades de control operan mediante m\u00e1quinas de un tercer tipo, m\u00e1quinas inform\u00e1ticas y computadoras cuyo peligro pasivo son la interferencias, y el activo la pirater\u00eda y la introducci\u00f3n de virus. No es solamente una evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, es una profunda mutaci\u00f3n del capitalismo. Una mutaci\u00f3n ya bien conocida que puede resumirse de este modo: el capitalismo del siglo XIX es de concentraci\u00f3n, es para la producci\u00f3n, y es de propiedad. Erige, pues, la f\u00e1brica como centro de encierro, siendo el capitalista propietario de los medios de producci\u00f3n, pero tambi\u00e9n, eventualmente, propietario de otros centros concebidos por analog\u00eda (la casa familiar del obrero, la escuela). En cuanto al mercado, es conquistado unas veces mediante especializaci\u00f3n, otras mediante colonizaci\u00f3n, o bien mediante la reducci\u00f3n de los costos de producci\u00f3n. Sin embargo, en la situaci\u00f3n actual, el capitalismo no es ya para la producci\u00f3n, que a menudo relega a la periferia del tercer mundo, incluso bajo las formas complejas del textil, de la metalurgia o del petr\u00f3leo. Es un capitalismo de sobreproducci\u00f3n. Ya no compra materias primas ni vende ya productos completamente hechos: compra los productos completamente hechos o monta piezas sueltas. Lo que quiere vender son servicios, y lo que quiere comprar son acciones. No es ya un capitalismo para la producci\u00f3n sino para el producto, es decir, para la venta o para el mercado. Por eso es esencialmente dispersivo, y la f\u00e1brica ha cedido su lugar a la empresa. La familia, la escuela, el ej\u00e9rcito y la f\u00e1brica no son ya medios anal\u00f3gicos distintos que convergen hacia un propietario, ya sea el Estado o la iniciativa privada, sino que son las figuras cifradas, deformables y transformables, de una misma empresa que s\u00f3lo tiene ya gestores. Incluso el arte ha abandonado los medios cerrados para introducirse en los circuitos abiertos de la banca. Las conquistas de mercado se hacen con toma de control, y no ya con formaci\u00f3n de disciplina; con fijaci\u00f3n de los cursos monetarios antes bien que con reducci\u00f3n de los cursos; con transformaci\u00f3n de los productos antes bien que con la especializaci\u00f3n de la producci\u00f3n. La corrupci\u00f3n adquiere aqu\u00ed una nueva potencia. El departamento de ventas se ha convertido en el centro o en el \u201calma\u201d de la empresa. Se nos ense\u00f1a que las empresas tienen un alma, lo cual supone una de las noticias m\u00e1s terror\u00edficas del mundo. Ahora, el instrumento del control social es el <i>marketing<\/i>, y en \u00e9l se forma la raza descarada de nuestros amos. El control se ejerce a corto plazo y mediante una rotaci\u00f3n r\u00e1pida, aunque tambi\u00e9n de forma continua e ilimitada, mientras que la disciplina era de larga duraci\u00f3n, infinita y discontinua. El hombre ya no est\u00e1 encerrado, aunque s\u00ed endeudado. Bien es cierto que el capitalismo ha mantenido como constante la extrema miseria de las tres cuartas partes de la humanidad, demasiado pobres para la deuda, demasiado numerosas para el encierro: el control no tendr\u00e1 que afrontar \u00fanicamente las disipaciones de fronteras, sino tambi\u00e9n las explosiones de barrios pobres o de guetos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><span style=\"font-size: large\"><b>III. Programa<\/b><\/span><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No necesitamos la ficci\u00f3n cient\u00edfica para concebir un mecanismo de control capaz de proporcionar a cada instante la posici\u00f3n de un elemento en un medio abierto, ya sea un animal dentro de una reserva o un hombre en una empresa (collares electr\u00f3nicos). F\u00e9lix Guattari imaginaba una ciudad en la que cada uno pod\u00eda salir de su departamento, de su casa o de su barrio gracias a su tarjeta electr\u00f3nica (dividual), con la cual ir\u00eda levantando tal o cual barrera; pero de igual modo la tarjeta pod\u00eda ser escupida cierto d\u00eda, o entre tales horas; lo que importa no es la barrera, sino la computadora que localiza la posici\u00f3n de cada uno, l\u00edcita o il\u00edcita, y opera una modulaci\u00f3n universal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El estudio sociot\u00e9cnico de los mecanismos de control, captados en su aurora, deber\u00eda ser un estudio categorial capaz de describir eso que ahora se est\u00e1 instalando en el lugar de los centros disciplinarios de encierro, cuya crisis est\u00e1 en boca de todos. Es posible que, con sus adaptaciones correspondientes, reaparezcan sobre escena algunos mecanismos tomados de las antiguas sociedades de soberan\u00eda. Lo importante es que nos hallamos en el inicio de algo. En el <i>r\u00e9gimen de las prisiones<\/i>: la b\u00fasqueda de penas de \u201csustituci\u00f3n\u201d, al menos para la peque\u00f1a delincuencia, y la utilizaci\u00f3n de collares electr\u00f3nicos que imponen al condenado permanecen en su domicilio durante ciertas horas. En el <i>r\u00e9gimen de las escuelas<\/i>: las formas de control continuo, y la acci\u00f3n de la formaci\u00f3n permanente sobre la escuela, el correspondiente abandono de toda investigaci\u00f3n en la Universidad, la introducci\u00f3n de la \u201cempresa\u201d en todos los niveles de escolaridad. En el <i>r\u00e9gimen de los hospitales<\/i>: la nueva medicina \u201csin m\u00e9dicos ni enfermo\u201d que localiza enfermos potenciales y sujetos de riesgo, y que en absoluto indica un progreso hacia la individuaci\u00f3n, como a menudo se dice, sino que sustituye el cuerpo individual o num\u00e9rico por la cifra de una materia \u201cdividual\u201d que controlar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el <i>r\u00e9gimen de empresa<\/i>: los nuevos tratamientos del dinero, de los productos y de los hombres que ya no pasan por la vieja forma-f\u00e1brica. Son ejemplos bastante insuficientes, pero que permitir\u00edan comprender mejor lo que se entiende por crisis de las instituciones, es decir, la instalaci\u00f3n progresiva y dispersa de un nuevo r\u00e9gimen de dominaci\u00f3n. Una de las cuestiones m\u00e1s importantes concernir\u00eda a la ineptitud de los sindicatos: ligados en toda su historia a la lucha contra las disciplinas o en los centros de encierro, \u00bfpodr\u00e1n adaptarse o dejar\u00e1n lugar a nuevas formas de resistencia contra las sociedades de control? \u00bfEs posible captar esbozos de estas formas por venir, capaces de atacar las alegr\u00edas del marketing? Muchos j\u00f3venes reclaman extra\u00f1amente ser \u201cmotivados\u201d, vuelven a pedir cursillos y formaci\u00f3n permanente; toca a ellos descubrir para qu\u00e9 les servir\u00e1n tales cosas, como sus mayores descubrieron, no sin pena, la finalidad de las disciplinas. Los anillos de una serpiente son todav\u00eda m\u00e1s complicados que los agujeros de una madriguera de topo.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; I. Historia &nbsp; Foucault situ\u00f3 las sociedades disciplinarias en los siglos XVIII y XIX; \u00e9stas alcanzan su apogeo en los comienzos del siglo XX. Su procedimiento es la organizaci\u00f3n de los grandes centros de encierro. El individuo pasa sin descanso de un medio cerrado a otro, cada uno con sus leyes: primero la familia, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[8],"class_list":["post-58","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-gilles-deleuze"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/58","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=58"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/58\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/58\/revisions\/59"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=58"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=58"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=58"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}