{"id":45,"date":"2016-04-16T13:21:30","date_gmt":"2016-04-16T11:21:30","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=45"},"modified":"2016-04-16T13:21:30","modified_gmt":"2016-04-16T11:21:30","slug":"georges-bataille-america-desaparecida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=45","title":{"rendered":"Georges Bataille \/ Am\u00e9rica desaparecida"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both;text-align: center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-a3_rCQW3tSI\/T57O7LlmhXI\/AAAAAAAAD3o\/tD60IPTVY6A\/s1600\/01.jpg\" alt=\"\" width=\"272\" height=\"400\" border=\"0\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La vida de los pueblos civilizados de Am\u00e9rica precolombina no s\u00f3lo es prodigiosa para nosotros por el hecho de su descubrimiento y su instant\u00e1nea desaparici\u00f3n, sino tambi\u00e9n porque sin duda jam\u00e1s la demencia humana ha concebido una excentricidad m\u00e1s sanguinaria: \u00a1cr\u00edmenes continuos cometidos a pleno sol por la mera satisfacci\u00f3n de pesadillas deificadas, fantas\u00edas aterradoras! Comidas can\u00edbales de los sacerdotes, ceremonias con cad\u00e1veres y con arroyos de sangre, m\u00e1s que una aventura hist\u00f3rica evoca los deslumbrantes excesos descritos por el ilustre marqu\u00e9s de Sade.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es verdad que esta observaci\u00f3n concierne sobre todo a M\u00e9xico. Per\u00fa representa quiz\u00e1 un espejismo singular, una incandescencia de oro solar, un resplandor, una riqueza perturbadora: la realidad no corresponde a esta sugerencia. La capital del imperio inca, Cuzco, estaba situada sobre una meseta elevada al pie de una suerte de acr\u00f3polis fortificada. Esta ciudad ten\u00eda un car\u00e1cter de grandeza pesada y masiva. Casas altas construidas en cuadros de rocas enormes, sin ventanas exteriores, sin ornamento y cubiertas en paja, daban a las calles un aspecto medio s\u00f3rdido y triste. Los templos que dominaban los techos eran de una arquitectura igualmente desnuda: s\u00f3lo el front\u00f3n estaba todo recubierto por una placa de oro repujado. A este oro hay que a\u00f1adir las telas de colores brillantes con que se cubr\u00edan los personajes ricos y elegantes, pero nada bastaba para disipar una impresi\u00f3n de mediocre salvajismo y sobre todo de uniformidad embrutecedora.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cuzco era, en efecto, la sede de uno de los Estados m\u00e1s administrativos y regulares que los hombres hayan formado. Despu\u00e9s de conquistas militares importantes, debidas a la organizaci\u00f3n meticulosa de un gigantesco ej\u00e9rcito, el poder del Inca se extend\u00eda sobre una regi\u00f3n considerable de Am\u00e9rica del Sur, Ecuador, Per\u00fa, Bolivia, norte de Argentina y de Chile. En este dominio abierto por caminos, un pueblo entero obedec\u00eda a las \u00f3rdenes de los funcionarios como se obedece a los oficiales en los cuarteles. El trabajo estaba repartido, los matrimonios decididos por los funcionarios. La tierra y las cosechas pertenec\u00edan al Estado. Los festejos eran fiestas religiosas del Estado. Todo se encontraba previsto en una existencia sin aire. Esta organizaci\u00f3n no debe ser confundida con la del comunismo actual: ella difer\u00eda de \u00e9ste esencialmente, puesto que reposaba sobre la herencia y la jerarqu\u00eda de las clases.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En estas condiciones, no es sorprendente que haya relativamente pocos trazos brillantes que reportar de la civilizaci\u00f3n Inca. Incluso los horrores son poco impactantes en Cuzco. Con la ayuda de lazos se estrangulaba a las raras v\u00edctimas en los templos, aquel del Sol, por ejemplo, cuya estatua de oro masivo, fundida desde la conquista, conserva a pesar de todo un prestigio m\u00e1gico. Las artes, aunque muy brillantes, no presentan empero m\u00e1s que un inter\u00e9s de segundo orden: los tejidos, los vasos en forma de cabezas humanas o de animales son notables. Pero en esta comarca hay que buscar en otra parte, y no entre los incas, una producci\u00f3n verdaderamente digna de inter\u00e9s. En Tihuanaco, en el norte de Bolivia, la famosa puerta del Sol ya da testimonio de una arquitectura y de un arte prestigiosos que hay que atribuir a una \u00e9poca muy anterior. De las cer\u00e1micas, diversos fragmentos se unen en estilo a esta puerta milenaria. En suma, en la \u00e9poca misma de los incas, son los pueblos de la costa, de civilizaci\u00f3n m\u00e1s antigua, los autores de los objetos m\u00e1s curiosos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Colombia, Ecuador, Panam\u00e1, las Antillas presentaban igualmente en la \u00e9poca de la conquista civilizaciones muy desarrolladas cuyo arte nos sorprende hoy. Incluso hay que atribuir a los pueblos de esas regiones una parte de las estatuillas fant\u00e1sticas, con rostros de ensue\u00f1o que sit\u00faan al arte precolombino en las preocupaciones actuales. No obstante, hay que precisar de inmediato que nada en la Am\u00e9rica desaparecida puede, seg\u00fan nosotros, igualarse a M\u00e9xico, regi\u00f3n en la cual hay que distinguir por otra parte dos civilizaciones muy diferentes, aquella maya qu\u2019itch\u00e9 y la de los mexicanos propiamente dichos. La civilizaci\u00f3n maya qu\u2019itch\u00e9 en general pasa por haber sido la m\u00e1s brillante y la m\u00e1s interesante de todas las de la Am\u00e9rica desaparecida. En efecto, sus producciones son las que probablemente se aproximan m\u00e1s de aquellas que los arque\u00f3logos tienen costumbre de se\u00f1alar como notables.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Se desarroll\u00f3 en una \u00e9poca anterior por algunos siglos a la conquista espa\u00f1ola en la regi\u00f3n oriental de Am\u00e9rica central, en el sur del M\u00e9xico actual, exactamente en la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n. Estaba en plena decadencia cuando llegaron los espa\u00f1oles.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El arte maya ciertamente es m\u00e1s humano que ning\u00fan otro en Am\u00e9rica. Aunque no hubo ciertamente influencia, es dif\u00edcil no aproximarlo a las artes contempor\u00e1neas de Extremo Oriente, al arte khmer por ejemplo, del cual tiene el car\u00e1cter de vegetaci\u00f3n pesada y exuberante: uno y otro se desarrollaron por lo dem\u00e1s bajo un cielo de plomo en pa\u00edses demasiado calientes y malsanos. Los bajorrelieves mayas representan a los dioses con forma humana, pero pesada y monstruosa, muy estilizada, sobre todo muy uniforme. Se los puede mirar como sumamente decorativos. En efecto, forman parte de conjuntos arquitect\u00f3nicos muy prestigiosos, que fueron los primeros que permitieron que las civilizaciones de Am\u00e9rica rivalizaran con las grandes civilizaciones cl\u00e1sicas. En Chich\u00e9n Itz\u00e1, en Uxmal, en Palenque, se descubren a\u00fan las ruinas de templos y de palacios imponentes, a veces ricamente trabajados. Se conocen, por lo dem\u00e1s, los mitos religiosos y la organizaci\u00f3n social de esos pueblos. Su desarrollo tuvo ciertamente una gran influencia y ha determinado en gran parte a la civilizaci\u00f3n del altiplano, pero su arte no deja de tener algo de nacido muerto, llanamente repugnante a despecho de la perfecci\u00f3n de la riqueza del trabajo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si se quiere aire y violencia, poes\u00eda y humor, no se los hallar\u00e1 m\u00e1s que en los pueblos de M\u00e9xico central que han alcanzado un alto grado de civilizaci\u00f3n poco antes de la conquista, es decir, en el transcurso del siglo XV.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin duda los mexicanos que encontr\u00f3 Cort\u00e9s no eran sino b\u00e1rbaros recientemente cultivados. Habiendo llegado del norte, en donde llevaban la vida errante de los pieles rojas, ni siquiera han asimilado de manera brillante lo que tomaron de sus predecesores. As\u00ed, su sistema de escritura, an\u00e1logo al de los mayas es empero inferior. No importa: entre los diversos indios de Am\u00e9rica, el pueblo azteca, cuya muy poderosa confederaci\u00f3n se apoder\u00f3 de casi todo el M\u00e9xico actual durante el siglo XV, no deja de ser el m\u00e1s vivo, el m\u00e1s seductor; incluso por su violencia demente, por su paso de son\u00e1mbulo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En general los historiadores que se han ocupado de M\u00e9xico se han ido hasta cierto punto presas de la incomprensi\u00f3n. Si se tiene en cuenta, por ejemplo la manera literalmente extravagante de representar a los dioses, las explicaciones desconciertan por su debilidad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u201cCuando uno pone los ojos en un manuscrito mexicano, dice Prescott, uno queda impactado de ver ah\u00ed las m\u00e1s grotescas caricaturas del cuerpo humano, cabezas monstruosas, enormes, sobre peque\u00f1os cuerpos enfermizos, deformes, cuyos contornos son r\u00edgidos, angulosos, pero si se mira m\u00e1s de cerca, se vuelve claro que se trata menos de un ensayo torpe de representar la naturaleza que de un s\u00edmbolo convencional para expresar la idea de la manera m\u00e1s clara, m\u00e1s impactante. Es as\u00ed como las piezas de mismo valor en un juego de ajedrez corresponden entre ellas por la forma, pero ofrecen muy poco parecido con los objetos que se supone representan.\u201d<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta interpretaci\u00f3n de las deformaciones horribles o grotescas que perturbaron a Prescott nos parece hoy insuficiente. Sin embargo, si se remonta a la \u00e9poca de la conquista espa\u00f1ola, se encontrar\u00e1 sobre este punto una explicaci\u00f3n verdaderamente digna de inter\u00e9s. El monje Torquemada atribuye los horrores del arte mexicano al demonio que obsesionaba al esp\u00edritu de los indios: \u201cLas figuras de sus dioses, dice, eran semejantes a las de sus almas por el pecado en que viv\u00edan sin fin.\u201d<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una aproximaci\u00f3n se impone evidentemente entre la manera de representar los diablos entre los cristianos y los dioses entre los mexicanos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los mexicanos eran probablemente tan religiosos como los espa\u00f1oles, pero mezclaban con la religi\u00f3n un sentimiento de horror, de terror, aliado a una especie de humor negro m\u00e1s espantoso que el horror. La mayor\u00eda de sus dioses son feroces o extra\u00f1amente malhechores. Tezcatlipoca parece obtener un placer inexplicable de ciertas \u201csupercher\u00edas\u201d. Sus aventuras, contadas por el cronista espa\u00f1ol Sahag\u00fan, forman una curiosa contrapartida de la Leyenda Dorada. A la miel cristiana se opone el aloe azteca, a la curaci\u00f3n de los enfermos, bromas siniestras. Tezcatlipoca se pasea en medio de las multitudes jugueteando y bailando con un tambor: la multitud danza en tropel y se apresura absurdamente hacia los abismos en donde los cuerpos se despedazan y mutan en rocas. Sahag\u00fan cuenta as\u00ed otra \u201cmala pasada\u201d del Dios nigromante: \u201cLlovi\u00f3 un chaparr\u00f3n de piedras y a continuaci\u00f3n una gran roca llamada techcalt. A partir de ese momento, una vieja india viajaba en un lugar llamado Chapultepec cuitlapilco, ofreciendo a la venta peque\u00f1as banderas de papel gritando: \u2018\u00a1Hay banderitas!\u2019. Cualquiera que decidiera morir dec\u00eda: \u2018C\u00f3mprenme una banderita\u2019, y cuando se la hab\u00edan comprado, llegaba al lugar del techcalt, en donde se lo mataba sin que a nadie se le ocurriera decir: \u2018\u00bfQu\u00e9 es lo que nos pasa?\u2019 Y todos estaban como enloquecidos.\u201d<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Parece muy evidente que los mexicanos obten\u00edan un placer turbio en este g\u00e9nero de mistificaci\u00f3n. Es incluso probable que estas cat\u00e1strofes de pesadilla les hicieran re\u00edr de cierta manera. As\u00ed hemos llegado a comprender directamente alucinaciones tan delirantes como los dioses de los manuscritos. El coco o el chamuco son palabras que se asociaron a esos personajes violentos, malas bromas siniestras, llenos de humor malintencionado, as\u00ed como ese dios Quetzalc\u00f3atl que hace grandes deslizamientos desde lo alto de las monta\u00f1as sentado sobre una tablita\u2026<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los demonios esculpidos de las iglesias de Europa ser\u00edan comparables por completo con ellos (participaban sin duda alguna de la misma obsesi\u00f3n esencial) si tuvieran tambi\u00e9n el car\u00e1cter de poder, la grandeza de los fantasmas aztecas, los m\u00e1s sanguinarios de todos lo que han poblado las nubes terrestres.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sanguinarios al pie de la letra, como cada uno lo sabe. No hay uno solo de ellos al que no se haya salpicado de sangre peri\u00f3dicamente para festejarlo. Las cifras citadas var\u00edan: sin embargo, es posible admitir que el n\u00famero de v\u00edctimas anuales alcanzaba como m\u00ednimo varios miles s\u00f3lo en la ciudad de M\u00e9xico. El sacerdote hac\u00eda que se mantuviera a un hombre con el vientre al aire, la espalda arqueada sobre una especie de gran moj\u00f3n y le abr\u00eda el tronco golpe\u00e1ndolo violentamente con un golpe de cuchillo de piedra brillante. Cortados as\u00ed los huesos, el coraz\u00f3n era tomado con las puras manos de la apertura inundada de sangre y arrancado violentamente con una habilidad y una presteza tales que esta masa sangrienta continuaba palpitando org\u00e1nicamente durante algunos segundos encima de la brasa roja: a continuaci\u00f3n el cad\u00e1ver repelido rodaba con pesadez hasta lo m\u00e1s bajo de una escalinata. Finalmente, al caer la noche, todos los cad\u00e1veres eran desollados, descuartizados y cocidos, y los sacerdotes ven\u00edan a comerlos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00c9stos no se contentaban por lo dem\u00e1s con inundarse de sangre, ni con inundar con ella los muros del templo, los \u00eddolos, las flores brillantes que colmaban el altar: en ciertos sacrificios que comportaban la desolladura inmediata del hombre herido, el sacerdote exaltado se cubr\u00eda el rostro con la piel sangrante del rostro y el cuerpo con la del cuerpo. As\u00ed revestido con este traje incre\u00edble, rogaba a su dios con delirio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero aqu\u00ed es el lugar para precisar con insistencia del car\u00e1cter sorprendentemente feliz de esos horrores. M\u00e9xico no era s\u00f3lo el m\u00e1s rebosante de los rastros de hombres, tambi\u00e9n era una ciudad rica, verdadera Venecia con canales y pasarelas, templos decorados y sobre todo bellos jardines de flores. Incluso sobre las aguas se cultivaban flores con pasi\u00f3n. Se adornaba con ellas los altares. Antes de los sacrificios se hac\u00eda bailar a las v\u00edctimas \u201cllevando collares y guirnaldas de flores. Ten\u00edan tambi\u00e9n rodelas floreadas y juncos perfumados que sahumaban y ol\u00edan alternativamente.\u201d<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Uno imagina f\u00e1cilmente los enjambres de moscas que deb\u00edan arremolinarse en la sala del sacrificio cuando ah\u00ed la sangre chorreaba. Mirbeau, que los so\u00f1aba ya para su Jard\u00edn de los suplicios escrib\u00eda que \u201cen ese medio de flores y de perfumes eso no era ni repugnante, ni terrible\u201d.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La muerte, para los aztecas, era nada. Ped\u00edan a sus dioses no s\u00f3lo que les permitieran recibir la muerte con alegr\u00eda, sino incluso ayudarles a encontrar en ella encanto y dulzura. Quer\u00edan ver a las espadas y a las flechas como golosinas. Esos guerreros feroces sin embargo no eran sino hombres afables y sociables como todos los dem\u00e1s, que amaban reunirse para beber y hablar. Tambi\u00e9n era de uso corriente en los banquetes aztecas emborracharse con alguno de los diversos estupefacientes de los que hac\u00edan uso habitualmente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Parece que hubiera habido en ese pueblo de valor extraordinario un gusto exasperante por la muerte. Se entreg\u00f3 a los espa\u00f1oles presa de una suerte de locura hipn\u00f3tica. La victoria de Cort\u00e9s no es un hecho de fuerza, sino de un verdadero hechizo. Como si esa gente hubiera vagamente comprendido que una vez llegado a ese grado de feliz violencia la \u00fanica salida era, para ellos como para las v\u00edctimas con las cuales apaciguaban a sus dioses festivos, una muerte s\u00fabita y aterradora.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ellos mismos han querido servir hasta el final de \u201cespect\u00e1culo\u201d y de \u201cteatro\u201d para esos personajes lun\u00e1ticos, \u201cservir de entretenimiento\u201d, de \u201cdiversi\u00f3n\u201d. En efecto, es as\u00ed como conceb\u00edan su extra\u00f1a agitaci\u00f3n. Extra\u00f1a y precaria, porque murieron tan bruscamente como un insecto que se aplasta.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><\/div>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"15%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.4cm\"><small><a href=\"http:\/\/proyectobataille.blogspot.mx\/2012\/04\/america-desaparecida-georges-bataille.html\">Traducci\u00f3n de Manuel Hern\u00e1ndez Garc\u00eda.<\/a><\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La vida de los pueblos civilizados de Am\u00e9rica precolombina no s\u00f3lo es prodigiosa para nosotros por el hecho de su descubrimiento y su instant\u00e1nea desaparici\u00f3n, sino tambi\u00e9n porque sin duda jam\u00e1s la demencia humana ha concebido una excentricidad m\u00e1s sanguinaria: \u00a1cr\u00edmenes continuos cometidos a pleno sol por la mera satisfacci\u00f3n de pesadillas deificadas, fantas\u00edas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4],"class_list":["post-45","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-georges-bataille"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=45"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45\/revisions\/46"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=45"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=45"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=45"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}