{"id":380,"date":"2016-11-28T12:28:41","date_gmt":"2016-11-28T18:28:41","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=380"},"modified":"2016-11-28T14:10:13","modified_gmt":"2016-11-28T20:10:13","slug":"jacques-camatte-contra-la-domesticacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=380","title":{"rendered":"Jacques Camatte \/ Contra la domesticaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-381\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2016\/09\/This_World_We_Must_Leave_cover_page.png\" alt=\"This_World_We_Must_Leave_cover_page\" width=\"546\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2016\/09\/This_World_We_Must_Leave_cover_page.png 546w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2016\/09\/This_World_We_Must_Leave_cover_page-213x300.png 213w\" sizes=\"auto, (max-width: 546px) 100vw, 546px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Nunca antes la sociedad capitalista ha conocido un per\u00edodo tan cr\u00edtico como el que vivimos. Todos los elementos de la crisis cl\u00e1sica existen en estado permanente, con excepci\u00f3n de una disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n que s\u00f3lo afecta, y de manera limitada, a ciertos pa\u00edses. Asistimos a una descomposici\u00f3n de las relaciones sociales y de la conciencia tradicional. Cada instituci\u00f3n recupera para sobrevivir el movimiento que\u00a0se le opone\u00a0(la Iglesia cat\u00f3lica ya ha dejado de contar el n\u00famero de sus <em>aggiornamenti<\/em>); la violencia y la tortura, que deber\u00edan sublevar a todos los hombres, movilizarlos, est\u00e1n en su apogeo\u00a0y en estado\u00a0end\u00e9mico a escala mundial; cara a\u00a0la tortura que es practicada actualmente, la \u00abbarbarie\u00bb nazi aparece como una producci\u00f3n artesanal, arcaica. Todos los elementos est\u00e1n reunidos para que haya una revoluci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es lo que inhibe a los hombres, qu\u00e9 les impide utilizar todas estas crisis para transformar los trastornos\u00a0ocasionados por\u00a0la nueva mutaci\u00f3n del capital en una cat\u00e1strofe para este mismo?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La domesticaci\u00f3n que se ha realizado\u00a0en el momento en que el capital se ha constituido\u00a0en comunidad material, ha recompuesto al hombre que, al comienzo de su\u00a0proceso, el capital\u00a0hab\u00eda destruido-fragmentado. Lo ha recompuesto a su imagen, en cuanto\u00a0ser capitalizado, lo cual constituye el\u00a0complemento de su proceso de antropomorfosis. Otro fen\u00f3meno \u00edntimamente vinculado\u00a0al anterior termina por\u00a0acentuar la pasividad de los hombres: el desaprisionamiento del capital. Se da\u00a0una p\u00e9rdida de control de los fen\u00f3menos econ\u00f3micos, y aquellas personas que se encuentran en la posici\u00f3n de influir en ellos se dan cuenta de que son impotentes, de que quedan\u00a0completamente desbordados. A escala mundial esto se traduce en una crisis monetaria,<sup>1<\/sup> en sobrepoblaci\u00f3n, contaminaci\u00f3n, agotamiento de los recursos naturales. Estos dos fen\u00f3menos explican que quienes\u00a0profesan la revoluci\u00f3n y creen poder intervenir para impulsarla o acelerar su curso, reciten en realidad\u00a0roles\u00a0del siglo pasado; la revoluci\u00f3n se les escapa. Cuando se da\u00a0un estremecimiento, \u00e9ste se produce independientemente de ellos. Deben entonces correr detr\u00e1s de la \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb para poder ser reconocidos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los seres humanos se encuentran, en sentido estricto, superados por el movimiento del capital, sobre el cual\u00a0no tienen, desde hace mucho\u00a0tiempo, ning\u00fan punto de agarre. De ah\u00ed que para algunos la \u00fanica soluci\u00f3n sea la huida al pasado a trav\u00e9s de la investigaci\u00f3n\u00a0m\u00edstica (cf. la ola\u00a0del zen, del yoga, del tantrismo, etc., en los Estados Unidos) y la de los viejos mitos, la desestimaci\u00f3n\u00a0hacia de la ciencia desp\u00f3tica que rige de hecho\u00a0la totalidad de la vida, y de la t\u00e9cnica; casi siempre combinado con\u00a0la pr\u00e1ctica de la droga que proporciona la ilusi\u00f3n de un acceso r\u00e1pido a un mundo diferente al mundo de horror en que vivimos (peor que el mundo sin coraz\u00f3n del que hablaba Marx en <em>Cr\u00edtica de la filosof\u00eda del derecho de Hegel<\/em>). Para otros, la soluci\u00f3n s\u00f3lo puede venir dada por la ciencia y la t\u00e9cnica. Es as\u00ed como muchos adeptos al movimiento de liberaci\u00f3n de la mujer ven su emancipaci\u00f3n en la partenog\u00e9nesis o la fabricaci\u00f3n de beb\u00e9s en probetas;<sup>2<\/sup> otros piensan poder combatir la violencia desarrollando remedios contra la agresividad, etc. De manera general, para estas personas, cada problema encontrar\u00e1 su soluci\u00f3n cient\u00edfica. As\u00ed pues, son pasivas;\u00a0el hombre a sus ojos se convierte en un simple objeto manipulable. Son incapaces de crear nuevas relaciones interhumanas (y es entonces cuando se encuentran con los adversarios de la ciencia), y no se dan cuenta de que una soluci\u00f3n cient\u00edfica es una soluci\u00f3n capitalista, dado que elimina al hombre y permite un control absoluto sobre la sociedad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De este modo,\u00a0quienes\u00a0quieren hacer algo se dan cuenta de que no tienen ning\u00fan punto s\u00f3lido de agarre sobre la realidad. Cuando intentan ocultar este hecho, su impotencia se transparenta a\u00fan m\u00e1s claramente. Los otros, la \u00abmayor\u00eda silenciosa\u00bb, se encuentran penetrados por la inutilidad de la acci\u00f3n puesto que no tienen ninguna perspectiva. Su silencio no es aceptaci\u00f3n pura y simple, sino m\u00e1s bien incapacidad de intervenci\u00f3n. La prueba est\u00e1 en que cuando son movilizados, no se movilizan en favor de\u00a0algo, sino en contra de algo. Se trata de la pasividad negativa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es importante remarcar que los dos grupos no pueden se catalogados como\u00a0unos de derechas y otros de izquierdas. La vieja dicotom\u00eda pol\u00edtica ya no puede seguir operando aqu\u00ed. Es un elemento de confusi\u00f3n importante porque, antes, quienes reivindicaban\u00a0la ciencia eran personas de izquierda, mientras que, ahora, \u00e9sta es condenada\u00a0por la nueva izquierda, por ejemplo en los Estados Unidos. La dicotom\u00eda persiste en lo que concierne a los viejos agrupamientos, los chantajes del pasado (partidos de izquierda y derecha) pero, aqu\u00ed, es realmente superflua;\u00a0de una manera u otra todos defienden claramente\u00a0al capital; siendo entre ellos los m\u00e1s activos los diversos partidos comunistas, puesto que lo defienden en su actual estructura cient\u00edfica, racional.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Todos, en cuanto\u00a0que existen, operan en un mismo movimiento, que es el de la destrucci\u00f3n de la especie humana. En efecto, tanto reducirla a un cierto n\u00famero de conductas pasadas como someterla a un mecanismo tecnol\u00f3gico conduce a un mismo resultado. Esta dualidad, que participa de un mismo devenir\u00a0y lo funda, aparece en el momento en que el modo de producci\u00f3n capitalista (MPC) comienza a dominar realmente el proceso de producci\u00f3n y se convierte en una fuerza en el seno de la sociedad (comienzos del siglo XX). A los apologetas del capital se opone Carlyle, por ejemplo.<sup>3<\/sup> Marx constituye\u00a0una superaci\u00f3n: afirma la \u00abnecesidad\u00bb del desarrollo de las fuerzas productivas (por lo tanto de la ciencia y la t\u00e9cnica) y denuncia su efecto negativo inmediato sobre\u00a0los hombres; para \u00e9l, esto conducir\u00e1 a una contradicci\u00f3n tal que el desarrollo de las fuerzas productivas s\u00f3lo ser\u00e1 posible mediante la destrucci\u00f3n del MPC. Entonces los hombres las dirigir\u00e1n: ya no habr\u00e1 alienaci\u00f3n. Pero esto presupone que el capitalismo no podr\u00eda autonomizarse en verdad, que no podr\u00eda escapar de los constre\u00f1imientos\u00a0de su base social-econ\u00f3mica sobre la que se ha edificado: la ley del valor, el intercambio capital-fuerza de trabajo, el equivalente general riguroso, etc.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ahora bien, el capital se ha autonomizado con respecto de\u00a0su base, base que\u00a0sencillamente ha interiorizado, y, a partir de aqu\u00ed, el capital se ha desaprisionado. De ah\u00ed su\u00a0desarrollo impetuoso que desde hace varios a\u00f1os amenaza gravemente a la humanidad y a la naturaleza\u00a0entera. Ni siquiera\u00a0los detentadores del\u00a0discurso euf\u00f3rico y somn\u00edfero pueden ignorarlo. En cierta medida est\u00e1n obligados a colocarse\u00a0en el terreno de quienes\u00a0sustentan el\u00a0discurso apocal\u00edptico. El apocalipsis est\u00e1 de moda porque nuestro mundo se encuentra en su fin. Un mundo en el que el hombre, por\u00a0degradado o lisiado que fuera, continuaba siendo una norma, un referencial. Tras la muerte de dios, la muerte del hombre ha sido proclamada. Tanto el uno como el otro ceden su lugar a la diosa-sierva del capital: la ciencia, que se presenta ahora como a la b\u00fasqueda de mecanismos adaptativos (acomodaci\u00f3n, integraci\u00f3n) de los seres humanos y de la naturaleza al MPC. Es evidente que los seres menos destruidos, en primer lugar\u00a0los j\u00f3venes, no puedan aceptar tal adaptaci\u00f3n-domesticaci\u00f3n; de ah\u00ed su rechazo al sistema.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El proceso de domesticaci\u00f3n se ha consumado\u00a0a veces de manera violenta (acumulaci\u00f3n primitiva), pero la mayor\u00eda de las veces\u00a0lo ha hecho de manera insidiosa, porque los revolucionarios aceptaban los mismos elementos que el capital, el desarrollo de las fuerzas productivas, y exaltaban la misma divinidad, la ciencia. As\u00ed la domesticaci\u00f3n y la conciencia represiva nos hab\u00edan fosilizado m\u00e1s o menos en una actitud centenaria, fijando nuestros gestos, estereotipando nuestros pensamientos. Form\u00e1bamos un ej\u00e9rcito de estatuas de sal giradas\u00a0hacia el pasado, incluso cuando cre\u00edamos codiciar el futuro. Pero la vida ha irrumpido\u00a0y relanzado el movimiento, el devenir al comunismo. En efecto, no ha habido\u00a0producci\u00f3n de una nueva teor\u00eda ni de nuevos modos de acci\u00f3n. Lo importante fue aquello a lo que se apuntaba, el punto sobre el cual se apoy\u00f3 la contestaci\u00f3n reivindicativa. No se trataba de pol\u00edtica, de ideolog\u00eda ni de ciencia, ni siquiera social puesto que \u00e9sta fue renegada\u00a0en su totalidad; se ha afirmado\u00a0una exigencia vital a la vez contra y por fuera de esta sociedad: acabar\u00a0con la pasividad impuesta por el capital, recuperar\u00a0la comunicaci\u00f3n entre los seres, alcanzar una creatividad liberada, una imaginaci\u00f3n sin frenos en el seno de un devenir humano.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Todo cambi\u00f3 y todo cambia a partir de mayo-junio de 1968. Es por esto\u00a0que no es\u00a0posible comprender la insurrecci\u00f3n estudiantil y su posible devenir\u00a0sin hacer referencia a este movimiento.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hemos caracterizado mayo-junio del 68 como lo que manifiesta la emergencia de la revoluci\u00f3n y hemos afirmado que a partir de entonces\u00a0se iniciaba un nuevo ciclo revolucionario. Sin embargo, lo hab\u00edamos hecho bas\u00e1ndonos en un esquema clasista.<sup>4<\/sup> De esta manera, afirmamos que el movimiento de mayo tendr\u00eda por resultado conducir al proletariado a su base\u00a0de clase. Adem\u00e1s encontr\u00e1bamos en los acontecimientos de la \u00e9poca la confirmaci\u00f3n del desenvolvimiento\u00a0de la revoluci\u00f3n seg\u00fan Marx. Primero intervienen las clases, las capas sociales m\u00e1s pr\u00f3ximas a la comunidad en turno, las m\u00e1s vinculadas\u00a0objetivamente al Estado, despu\u00e9s las clases oprimidas que resuelven de manera radical las contradicciones que las otras capas\u00a0sociales intentaron reformar. El desenvolvimiento\u00a0de la revoluci\u00f3n inglesa, as\u00ed como el de la francesa, fueron el sustrato de la reflexi\u00f3n de Marx. En el curso de esta \u00faltima, se dio en un primer momento la intervenci\u00f3n de los\u00a0nobles (la famosa revoluci\u00f3n nobiliaria de antes de 1789) que implic\u00f3-facilit\u00f3 la lucha de los burgueses, al mismo tiempo que \u00e9sta provoc\u00f3 el despotismo ilustrado, despu\u00e9s fueron las capas\u00a0burguesas menos vinculadas al Estado, formando una especie de <em>intelligentsia<\/em> como se\u00f1al\u00f3 Kautsky. Pero el fracaso de la reforma, la cesura\u00a0al interior del sistema y la subsiguiente ca\u00edda de la monarqu\u00eda, impulsaron a los campesinos y a los <em>bras-nus<\/em> (el cuarto-estado, el futuro proletariado): son ellos quienes finalmente operaron la discontinuidad y crearon la imposibilidad de todo retorno hacia atr\u00e1s; sin ellos la revoluci\u00f3n hubiera sido, en cuanto\u00a0cambio de modo de producci\u00f3n, mucho m\u00e1s larga. En Rusia hubo un desenvolvimiento\u00a0similar. As\u00ed, se puede decir que los m\u00e1s oprimidos, y que tienen objetivamente el mayor inter\u00e9s para rebelarse \u2014constituyendo para algunos la verdadera clase revolucionaria\u2014, en realidad s\u00f3lo pueden ponerse en movimiento cuando el derrumbe se ha producido en el seno de la sociedad, donde el Estado ha sido considerablemente debilitado. A partir de este momento puede emerger alguna perspectiva, aunque s\u00f3lo sea a trav\u00e9s de la constataci\u00f3n de que la vida no puede volver a desenvolverse como antes. Es entonces cuando se hace necesario emprender algo. Este desenvolvimiento\u00a0es uno de los elementos que contribuye a dar a toda revoluci\u00f3n un car\u00e1cter no estrictamente clasista. Para la revoluci\u00f3n comunista esto ser\u00e1 m\u00e1s acentuado, porque no ser\u00e1 la obra de una clase, sino de la humanidad sublev\u00e1ndose\u00a0contra el capital.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el seno de aquello que en un momento dado hemos nombrado \u00abclase universal\u00bb y que podemos simplemente designar como humanidad (hoy en d\u00eda el conjunto de los esclavos del capital), las capas sociales m\u00e1s pr\u00f3ximas al capital (que anteriormente definimos como las clases medias y los estudiantes) se han rebelado contra el sistema. Se percibieron como capas\u00a0distintas, en la medida en que se proclamaron detonadores de un fen\u00f3meno que deb\u00eda revolucionar, impulsar, al proletariado. La revoluci\u00f3n reapareci\u00f3 por tanto revisti\u00e9ndose con ropas viejas, embutida en viejos esquemas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No obstante el an\u00e1lisis clasista que realizamos s\u00f3lo estaba interpretando un fen\u00f3meno real; de ah\u00ed tambi\u00e9n la posibilidad para los actores\u00a0esenciales de mayo de percibirse seg\u00fan los esquemas antiguos. En efecto, fueron \u2014y esto se verifica cada vez m\u00e1s\u2014 los hombres y las mujeres que son llevados a ocupar las funciones m\u00e1s estrictamente vinculadas\u00a0al proceso de vida del capital y, sobre todo, que deben justificarlo y mantener su representaci\u00f3n,<sup>5<\/sup> quienes se rebelaron; pero esta revuelta era absolutamente\u00a0recuperable en la medida en\u00a0que se mov\u00eda con la vieja rutina de la lucha de clases: querer regenerar\u00a0al proletariado que debe consumar su misi\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es aqu\u00ed donde\u00a0se desvela el <em>impasse<\/em>. El papel del proletariado consist\u00eda en destruir el MPC con el fin de liberar las fuerzas productivas aprisionadas\u00a0en \u00e9l; no pudiendo comenzar el comunismo sino a partir de este acto. Ahora bien, lejos de inhibirlas, el capital las exalta, puesto que no est\u00e1n hechas para el hombre sino para el capital\u00a0mismo. Entonces el proletariado es\u00a0superfluo. La inversi\u00f3n indicada m\u00e1s arriba \u2014posibilitada gracias al desarrollo de la ciencia\u2014 es correlativa a la domesticaci\u00f3n de los hombres, es decir, a su aceptaci\u00f3n del devenir\u00a0del capital, teorizado por el marxismo\u00a0mismo,\u00a0encarnizado\u00a0defensor del crecimiento\u00a0de las fuerzas productivas. En el curso de este devenir\u00a0el proletariado en cuanto\u00a0productor de plusval\u00eda fue negado por la generalizaci\u00f3n del asalariamiento\u00a0y la destrucci\u00f3n de toda distinci\u00f3n posible entre trabajo productivo e improductivo. A partir de este momento, lo que hab\u00eda sido designado y exaltado como proletariado se convert\u00eda en el sost\u00e9n m\u00e1s seguro del MPC. \u00bfQu\u00e9 quiere este proletariado y qu\u00e9 quieren aquellos que hablan en su nombre o se contentan con venerarlo? El pleno empleo, la autogesti\u00f3n, es decir, la perennidad\u00a0del MPC gracias a su humanizaci\u00f3n. Para todos ellos, considerando que\u00a0el proceso de producci\u00f3n es racionalidad en acto, bastar\u00eda con hacerlo funcionar par los hombres. Ahora bien, esta racionalidad es el capital.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La mitolog\u00eda del proletariado explica lo que hemos llamado\u00a0el populismo de Mayo, que es m\u00e1s bien el proletarismo de Mayo; ir al proletariado, despertar sus virtudes combativas, recordarle sus capacidades de abnegaci\u00f3n; entonces huir\u00e1 de sus malvados jefes para seguir a los proletaristas en\u00a0el camino de la revoluci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Con Mayo del 68 comienza el tiempo del desprecio y de los malentendidos. Uno se desprecia\u00a0porque no\u00a0es\u00a0\u00abprole\u00bb y desprecia\u00a0al otro por la misma raz\u00f3n, mientras que cada uno comete un malentendido acerca del proletariado que es considerado como la clase siempre potencialmente revolucionaria. Es tan s\u00f3lo otra forma de expresar el <em>impasse<\/em>\u00a0en el que se encuentra el movimiento de contestaci\u00f3n de la sociedad en turno. Pero \u00e9sta no se desvel\u00f3 clara y s\u00fabitamente, ya que la fase de entusiasmo que sigui\u00f3 al Mayo otorg\u00f3 una cierta vida al movimiento contestatario permiti\u00e9ndole poner entre par\u00e9ntesis las cuestiones esenciales. Adem\u00e1s, el conflicto de Mayo hab\u00eda hecho revivir, reemerger, corrientes del movimiento obrero que hab\u00edan sido sepultadas en el olvido, bajo el desprecio de los partidos en turno: el movimiento de los consejos con\u00a0todas sus variantes, el KAPD, o individualidades como Luk\u00e1cs, Korsch, etc. Esta resurrecci\u00f3n del pasado fue\u00a0un indicio\u00a0a la vez de la imposibilidad de un punto de agarre\u00a0directo sobre la realidad y de la\u00a0incapacidad de \u00e9sta para engendrar otras formas de lucha, otras aproximaciones te\u00f3ricas. Rehacer en el pensamiento un camino recorrido es todav\u00eda una forma de revuelta, ya\u00a0que es no aceptar el dictado de lo simplemente devenido. Esta forma de revuelta\u00a0puede ser el punto de partida\u00a0de la b\u00fasqueda del momento en que se produjo la errancia de la humanidad; primera tentativa para abatir la fatalidad que la lanz\u00f3 fuera de su v\u00eda humana, al infierno productivista.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Impasse<\/em> es una imagen insuficiente, es decir, no engloba en s\u00ed todos los elementos del devenir\u00a0que aqu\u00ed se quiere proyectar. De hecho, es al t\u00e9rmino del <em>impasse<\/em>, ante\u00a0el muro, donde se encuentran los diferentes grupos de esta vasta corriente; este muro es el proletariado, su representaci\u00f3n.<sup>6<\/sup> Los militantes pasan de un grupo a otro al mismo tiempo que \u00abcambian\u00bb de ideolog\u00eda, llev\u00e1ndose cada vez en sus maletas la misma dosis de intransigencia y de sectarismo. Algunos realizan\u00a0amplias trayectorias. Van del leninismo al situacionismo para regresar a un neobolchevismo pasando por el consejismo. Todos se topan con este muro y son remitidos m\u00e1s o menos lejos en el tiempo. Se trata del l\u00edmite de un conjunto pr\u00e1ctico-te\u00f3rico en el interior\u00a0del cual es posible una combinatoria; as\u00ed en Alemania tenemos incluso trotskistas anti-autoritarios, trotskistas korschistas, etc.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el interior\u00a0de estos grupos como en el de ciertas individualidades, no hay m\u00e1s que\u00a0aspectos negativos, dado que aunque se han comprendido algunas cosas todo se echa a perder por un esp\u00edritu de bricolaje, complemento espiritual de la combinatoria grupuscular\u2026<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es evidente, como lo se\u00f1alan los art\u00edculos precedentes, que es imposible superar el obst\u00e1culo que constituye esta representaci\u00f3n del proletariado sin poner en entredicho\u00a0la concepci\u00f3n marxiana del desarrollo de las fuerzas productivas, de la ley del valor, etc. No obstante, es el fetiche proletario el que, como consecuencia de sus implicaciones pr\u00e1ctico-\u00e9ticas, es el elemento que m\u00e1s peso tiene en la conciencia de los revolucionarios. Atacar\u00a0el fetiche, reconocerlo como tal, equivale a\u00a0derrumbar todo el edificio te\u00f3rico-ideol\u00f3gico. \u00a1Menuda confusi\u00f3n! Tanto m\u00e1s cuanto que hay algo que no se dice: la necesidad de depender de\u00a0un grupo, de identificarse con \u00e9l para sentirse seguro, para tener la fuerza para\u00a0enfrentarse al enemigo. No es s\u00f3lo el miedo a estar solo lo que se manifiesta aqu\u00ed \u2014y por tanto tambi\u00e9n la comprensi\u00f3n correlativa de la uni\u00f3n necesaria para constituir\u00a0la fuerza para abatir el MPC\u2014 sino que es tambi\u00e9n el miedo a la individualidad,<sup>7<\/sup> la incapacidad de afrontar de manera \u00abaut\u00f3noma\u00bb las cuestiones fundamentales de nuestra \u00e9poca. Se trata de una manifestaci\u00f3n m\u00e1s de la domesticaci\u00f3n de los seres humanos que sufren un complejo de dependencia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es a partir de aqu\u00ed donde el movimiento estudiantil (primavera de 1973) revela su importancia: lleva a primer plano lo que en Mayo del 68 apenas se hab\u00eda esbozado, la cr\u00edtica de la consciencia represiva. Consiste en una figura de la consciencia que naci\u00f3 con el marxismo en cuanto concreci\u00f3n de la soluci\u00f3n del devenir de la especie humana: la revoluci\u00f3n proletaria debe producirse cuando lo consienta\u00a0el desarrollo de las fuerzas productivas. Se trata de una consciencia legislante y represiva que opera para negar los levantamientos de los hombres que son tachados de prematuros, de peque\u00f1oburgueses, de movimientos de irresponsables, etc. Se trata en fin de la consciencia en el seno de la reificaci\u00f3n, ya que no puede sino estar organizada; partidos, sindicatos, grup\u00fasculos son sus encarnaciones. Cada uno de ellos organiza la represi\u00f3n contra aquellos que no est\u00e1n organizados o que no lo est\u00e1n seg\u00fan sus propias leyes. La diferencia entre estas organizaciones se mide por la cuant\u00eda de represi\u00f3n que tienen la capacidad de\u00a0ejercer.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La cr\u00edtica no ataca\u00a0el mito del proletariado directamente, poniendo en cuesti\u00f3n a este \u00faltimo, sino que lo ignora, o lo toma\u00a0a broma. A partir del momento en que los j\u00f3venes no han ca\u00eddo en la trampa y no han ido a buscar a las organizaciones obreras para hacer un frente unido\u00a0estilo\u00a0Mayo del 68, los pol\u00edticos de todos los \u00f3rdenes intentaron\u00a0precipitarlos\u00a0hacia ellas. El PCF, el PS, el PSU, la CGT, la CFDT, etc. se apresuraron hacia\u00a0los estudiantes a fin de \u00absupervisarlos\u00bb. \u00c9stos, es cierto, desertaron\u00a0a menudo las manifestaciones unitarias y se pudo\u00a0ver la farsa\u00a0pol\u00edtica desplomarse sin decencia alguna: los perros viejos de la pol\u00edtica y las viejas habladoras\u00a0acartonadas del PCF y de la CGT \u2014descubriendo 5 a\u00f1os despu\u00e9s de Mayo del 68 la importancia pol\u00edtica de la juventud\u2014 desfilaron reivindicando una pr\u00f3rroga para todos, ante el ojo burl\u00f3n de lo estudiantes. \u00bfAcaso la juventud se hab\u00eda equivocado de cuerpo?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hemos tenido motivos de mofa tambi\u00e9n cuando, en el curso de estos acontecimientos, los pol\u00edticos de diversos ambages volvieron a afirmar la primac\u00eda del proletariado y declararon que el momento clave fue la huelga de los O. S., ya que no pueden concebir una revoluci\u00f3n m\u00e1s que\u00a0vestida de overol\u00a0azul. Ahora bien, los O. S. no planteaban nada que amenazara al sistema capitalista. El MPC ha aceptado desde hace mucho\u00a0tiempo aumentos de salario\u00a0y, en lo que respecta a las condiciones laborales, est\u00e1 dispuesto a mejorarlas. La necesidad de abolir el trabajo en cadena tambi\u00e9n se reconoce en ciertos c\u00edrculos patronales.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El movimiento estudiantil ridiculiz\u00f3 las instituciones y a los hombres que las defienden. El precio de la recuperaci\u00f3n fue el rid\u00edculo que exhibieron, a rega\u00f1adientes, todos aquellos que quer\u00edan ponerse al alcance de\u00a0\u00abnuestros valientes jovencitos\u00bb. Quienes\u00a0quisieron por el contrario oponerse de entrada al movimiento y no lo consiguieron, se expusieron tambi\u00e9n al rid\u00edculo al manifestar su decepci\u00f3n. As\u00ed se lamentaban los hombres del gobierno: de cualquier modo se han conformado diputados, un parlamento; es con esto con lo que debemos resolver las cuestiones pendientes\u2026 Los j\u00f3venes se comportaron como si nada de esto existiera. De nuevo, como en Mayo del 68, se revel\u00f3 la incomunicaci\u00f3n, lo inasible.<sup>8<\/sup> \u00abNo estamos cerrados a los argumentos, pero actualmente no veo qu\u00e9 es lo que se desea\u00bb (Fontanet). Una bella ilusi\u00f3n la de creer que los j\u00f3venes quieren dialogar con ellos, oponerles argumentos. Se trata de una sublevaci\u00f3n de la vida,<sup>9<\/sup> una b\u00fasqueda de otro modo de vida. El di\u00e1logo s\u00f3lo pod\u00eda darse entre los esbozos de realizaci\u00f3n, y no entre el orden social y quienes\u00a0se sublevan. Si hay a\u00fan alguna posibilidad de di\u00e1logo, \u00e9sta se debe a la etapa de los balbuceos del movimiento.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que es fundamental, como ya lo hicimos notar en Mayo del 68, es un fen\u00f3meno profundo: \u00abla inadecuaci\u00f3n de la vida humana, en el alba de su desarrollo, con la sociedad capitalista\u00bb, que es la muerte organizada bajo apariencias de vida. No se trata ya de la muerte como momento m\u00e1s all\u00e1 de la vida, sino de la muerte en la vida, de la muerte como sustancia de la vida; el hombre ha\u00a0muerto y\u00a0es tan s\u00f3lo\u00a0un rito del capital. Los j\u00f3venes tienen a\u00fan la fuerza de rechazar la muerte. Se rebelan contra la domesticaci\u00f3n y son exigencia de vida. Es evidente que, para todos aquellos que tienen la boca llena de tierra y los ojos llenos de fantasmas, esta exigencia aparece como algo irracional o en el mejor de los casos como la exigencia de un para\u00edso por definici\u00f3n inaccesible.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La juventud es un mal para el capital porque es lo que todav\u00eda no ha sido domesticado. Los estudiantes se han manifestado tanto contra el servicio militar y el ej\u00e9rcito como contra la escuela, la universidad y la familia. La escuela es la organizaci\u00f3n de la pasividad del ser, incluso cuando en ella se practican m\u00e9todos activos, emancipatorios. Liberar la escuela ser\u00eda liberar la opresi\u00f3n. En nombre de la historia, de la ciencia, de la filosof\u00eda, el individuo es canalizado dentro de\u00a0un corredor de pasividad, un mundo cubierto de muros; el conocimiento y la teor\u00eda constituyen otras muchas barreras infranqueables que impiden ver a los otros, dialogar con ellos; el discurso debe tomar prestados determinados canales y ya est\u00e1. Al fondo del corredor se encuentra la f\u00e1brica de domesticaci\u00f3n: el ej\u00e9rcito. \u00c9ste organiza al individuo con la voluntad de matar al otro; lo cual estructura la dicotom\u00eda trazada en su mente\u00a0por la moral laica: la patria y los otros, todos ellos enemigos potenciales. Al individuo se lo educa, se lo adiestra, para saber justificar lo injustificable: matar hombres y mujeres.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No negamos que un fen\u00f3meno reformista tambi\u00e9n se ha manifestado en el curso de las \u00faltimas agitaciones antes de Pascua. Es sobre \u00e9ste\u00a0donde\u00a0puede implantarse inmediatamente la recuperaci\u00f3n, pero no es lo que nos interesa, porque no nos proporciona ninguna informaci\u00f3n sobre el movimiento real de la lucha de la especie contra el capital. Como en Mayo del 68, este movimiento superficial, que por otra parte no puede llegar a la superficie sino impulsado\u00a0por una agitaci\u00f3n m\u00e1s radical, permitir\u00e1 estructurar mejor el despotismo del capital, realizar su \u00abmodernizaci\u00f3n\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La universidad y la escuela son estructuras demasiado r\u00edgidas para el proceso global del capital; igualmente ocurre con el ej\u00e9rcito. Con respecto a este \u00faltimo, es necesario se\u00f1alar la supercher\u00eda que\u00a0consiste en oponer el ej\u00e9rcito nacional al ej\u00e9rcito de profesi\u00f3n, y desvelar el est\u00fapido\u00a0chantaje: si se suprime\u00a0el servicio militar tendremos un ej\u00e9rcito de profesi\u00f3n, un ej\u00e9rcito pretoriano, y entonces \u00a1cuidado con el fascismo! De hecho, el sistema actual combina los dos: hay un ej\u00e9rcito de profesi\u00f3n\u00a0que educa y adiestra al contingente, al ej\u00e9rcito nacional. Por otro lado, \u00bfqu\u00e9 ha dado el ej\u00e9rcito nacional tan alabado por Jaur\u00e8s?<sup>10<\/sup> La sagrada uni\u00f3n de 1914, es decir, la sagrada carnicer\u00eda que todav\u00eda hoy se venera.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La r\u00e1pida caducidad del saber, el desarrollo de los medios masivos de comunicaci\u00f3n, han destruido la escuela. El maestro y el profesor son, para el capital, seres in\u00fatiles. \u00c9ste tiende a eliminarlos (ense\u00f1anza programada y distribuida por m\u00e1quinas) de la misma manera en que tiende a eliminar la burocracia, elemento inhibidor de la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n, fundamento mismo de la movilidad del capital. Los malentendidos juegan aqu\u00ed un papel, en el sentido de\u00a0que muchos de los que plantean la necesidad de la vida est\u00e1n dispuestos a aceptar soluciones que eliminan la vida humana porque ellas consistir\u00edan en confiar la ense\u00f1anza a m\u00e1quinas. Por regla general, quienes\u00a0quieren la modernizaci\u00f3n proclaman su propia condena\u00a0como seres que tienen una cierta funci\u00f3n en esta sociedad; estas personas reivindican su despojo. Incluso aquellos que predican el regreso al autoritarismo r\u00edgido de antes de Mayo del 68 sufrir\u00e1n la misma suerte, porque para hacer triunfar su reivindicaci\u00f3n s\u00f3lo pueden apoyarse en el capital, \u00a1que se aprovecha as\u00ed\u00a0tanto de la izquierda como de la derecha!<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El despotismo del capital crea nuevos modos de ser para las cosas que impone a los seres humanos. Las caracter\u00edsticas de estos modos de ser son: la movilidad, lo ef\u00edmero, la diversidad, al menos aparente, la insignificancia. Estos modos de ser est\u00e1n obligatoriamente en oposici\u00f3n con los viejos comportamientos, las viejas actitudes y formas del pensamiento. Las cosas son los verdaderos sujetos e imponen su ritmo de vida a los hombres\u00a0y su sentido limitado a su propia existencia, etc. Pero los objetos, las cosas, son movidas ellas mismas por el movimiento del capital. Esta nueva opresi\u00f3n puede provocar el estallido de un movimiento insurreccional contra \u00e9l. Sin embargo, el capital puede a su vez aprovecharse de esta subversi\u00f3n para consolidarse, como ocurri\u00f3 durante los primeros a\u00f1os de este siglo. La revuelta del proletariado limitada al terreno de la f\u00e1brica, al plano de la producci\u00f3n, fue un elemento favorable al capital para realizar su dominaci\u00f3n real: eliminaci\u00f3n de las capas in\u00fatiles para su proceso, triunfo del pleno empleo, abandono de los esquemas liberales, etc.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Con esto no queremos decir que la revoluci\u00f3n deba nacer directamente de este choque, ni que los hombres y las mujeres m\u00e1s conservadores ser\u00e1n sus autores. Queremos subrayar un hecho importante: el capital debe dominar a todos los seres humanos y, para hacerlo, ya no puede apoyarse \u00fanicamente en las viejas capas\u00a0sociales que se ven a su vez amenazadas. Borkenau ya hab\u00eda comprendido este fen\u00f3meno: \u00abLa distancia desmesurada respecto a las revoluciones precedentes supone un hecho nuevo. Hasta hace unos a\u00f1os, la revoluci\u00f3n se apoyaba generalmente en las fuerzas reaccionarias, t\u00e9cnica e intelectualmente inferiores a las fuerzas de la revoluci\u00f3n. La situaci\u00f3n ha cambiado con el advenimiento del fascismo. A partir de ahora, toda revoluci\u00f3n deber\u00e1 afrontar de un modo muy probable el ataque del aparato m\u00e1s moderno, m\u00e1s eficaz, m\u00e1s despiadado que haya existido nunca. Ello significa el fin de la era\u00a0en que las revoluciones evolucionaban libremente seg\u00fan sus propias leyes\u00bb.<sup>11<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No hay que\u00a0olvidar que al trastornar constantemente el modo de vida, el capital es \u00e9l mismo revoluci\u00f3n. Lo cual lleva a replantear la naturaleza de \u00e9sta, a darse cuenta de que el capital puede, para trastornar el orden establecido, apropiarse de las fuerzas durante las insurrecciones dirigidas contra la sociedad que \u00e9l domina.<sup>12<\/sup> M\u00e1s que nunca la visi\u00f3n y la comprensi\u00f3n son necesarias. Ahora bien, la incapacidad de pensar te\u00f3ricamente, de afrontar la realidad en\u00a0su devenir hist\u00f3rico, es el resultado del proceso de domesticaci\u00f3n de los hombres; al igual que\u00a0la impotencia para arraigar este pensamiento te\u00f3rico en el devenir material de nuestro planeta y de nuestra especie se debe al corte sentidos\/cerebro, a la vieja divisi\u00f3n trabajo manual\/trabajo intelectual (la cual se ve superada por el capital en el mecanismo automatizado).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La revoluci\u00f3n ya no es estrictamente\u00a0un sin\u00f3nimo de destrucci\u00f3n de lo antiguo, de lo que es conservador, puesto que esto ya lo ha llevado a cabo el capital. La revoluci\u00f3n aparece como regreso a algo (una revoluci\u00f3n en el sentido matem\u00e1tico del t\u00e9rmino), a la comunidad; no a una forma de comunidad particular que ya haya existido. La revoluci\u00f3n se manifestar\u00e1 en la destrucci\u00f3n de lo m\u00e1s moderno, lo m\u00e1s progresista, puesto que la ciencia es capital. Al mismo tiempo se tratar\u00e1 de una\u00a0reapropiaci\u00f3n de todo lo que haya podido ser manifestaci\u00f3n, tendencia a la afirmaci\u00f3n de un ser humano. No es necesario resucitar un discurso maniqueo para captar\u00a0esta tendencia: fue ella la que constituy\u00f3\u00a0un obst\u00e1culo para el movimiento de autonomizaci\u00f3n del valor. Si el triunfo del comunismo supone una creaci\u00f3n de la humanidad, para que esta creaci\u00f3n sea posible har\u00eda falta que el deseo ya estuviera apuntando a ella durante siglos. No obstante, hoy todav\u00eda nada es f\u00e1cil, ni evidente, ni est\u00e1 exento de dudas. Se puede dudar de lo que es humano despu\u00e9s del colonialismo, del nazismo, m\u00e1s tarde otra vez del colonialismo que intenta mantenerse pese a la revuelta de los pa\u00edses oprimidos (las masacres y las torturas cometidas por los ingleses en Kenia, por los franceses en Argelia, por los estadounidenses en Vietnam, por dar algunos ejemplos destacados), as\u00ed como en presencia de la violencia bestial\u00a0y\u00a0end\u00e9mica que causa estragos cotidianamente. \u00bfNo est\u00e1 la humanidad demasiado corrompida, demasiado hundida en su \u00abmal\u00e9fica\u00bb errancia para poder salvarse?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El movimiento estudiantil manifiesta el car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n comunista: la revoluci\u00f3n a t\u00edtulo humano. En efecto, ha abordado \u2014quiz\u00e1 no en toda su amplitud\u2014 la cuesti\u00f3n de la violencia: rechazo del ej\u00e9rcito, rechazo del servicio militar, rechazo del derecho de matar para todos. Los grup\u00fasculos de izquierda y de extrema izquierda, dejando fuera a los anarquistas, preconizan\u00a0la necesidad de aprender a matar porque creen poder \u00abredirigir\u00bb la muerte contra el capital. Ahora bien \u2014y esto va para todos los extremistas\u2014, no se dan cuenta de que plantean de entrada la necesidad de destruir seres humanos para llevar a cabo la revoluci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo exaltar una revoluci\u00f3n poni\u00e9ndola en el extremo de\u00a0un fusil? Aceptar el ej\u00e9rcito por la raz\u00f3n que sea es reforzar en todos los niveles la estructura opresiva; es en particular situarse de nuevo bajo el despotismo de la conciencia represiva. Seg\u00fan \u00e9sta, hace falta reprimir el no-deseo de matar porque, m\u00e1s tarde, \u00e9ste ser\u00e1 necesario (algunos exaltan incluso esta necesidad). La conciencia me impone ser inhumano con el pretexto de que un d\u00eda, decretado por un destino te\u00f3rico, podr\u00eda\u00a0por fin metamorfosearme en humano.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00abSu preocupaci\u00f3n [la de diferentes corrientes de izquierda y de extrema izquierda] en este asunto es evitar que se produzca una convergencia entre la voluntad \u201cburguesa\u201d de suprimir el servicio militar y el pacifismo libertario sobre la base de la objeci\u00f3n de conciencia, todav\u00eda m\u00e1s o menos latente entre los j\u00f3venes\u00bb (T. Pfister, en <em>Le Monde<\/em> de 11\/03\/1973).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La violencia es una circunstancia de facto de la sociedad actual: se trata de destruirla. La revoluci\u00f3n es un desencadenamiento de la violencia: se trata de dominar esta \u00faltima y no de dejarla operar ciegamente ni, sobre todo, de exaltarla y extender su campo de acci\u00f3n. Estas afirmaciones, por justas que sean, son insuficientes en la medida en que no precisan la naturaleza de la violencia, que est\u00e1 fundamentalmente determinada por su objeto. La violencia que se debe preconizar, exaltar, es aquella que est\u00e1\u00a0dirigida contra el sistema capitalista y no contra los hombres. Pero es verdad: \u00e9ste est\u00e1 representado por hombres, por tanto la violencia alcanza al sistema a menudo a trav\u00e9s de ellos. Es aqu\u00ed cuando se plantea la pregunta por sus l\u00edmites, si no continuaremos en el plano del capital. El despotismo de este \u00faltimo generaliza la violencia contra los hombres; no puede dominar m\u00e1s que\u00a0oponiendo entre ellos a los seres humanos y, para ello, los inviste de diferentes roles. Por otra parte, en el momento del conflicto, cada uno de los dos campos presenta al otro como estando formado\u00a0de seres no-humanos (es as\u00ed como los estadounidenses procedieron\u00a0a\u00fan con respecto\u00a0a los vietnamitas). S\u00f3lo se puede destruir a los hombres si, previamente, se les despoja de su humanidad. Aceptar proceder de la misma manera durante la lucha revolucionaria, \u00bfno es simplemente copiar los m\u00e9todos capitalistas y contribuir as\u00ed a la destrucci\u00f3n de los hombres? Pero, \u00bfqu\u00e9 hacen los izquierdistas\u00a0cuando teorizan la destrucci\u00f3n de la clase dominante (y no sencillamente la destrucci\u00f3n de aquello que es el soporte de \u00e9sta) o la destrucci\u00f3n de los polic\u00edas\u00a0(el \u00fanico poli bueno \u00a1es el poli muerto!)? Si es cierto que se puede hacer la identificaci\u00f3n antimotines=SS a nivel de una consigna, ya que traduce bien la realidad de ambos roles, esto no basta para justificar una destrucci\u00f3n. Puesto que 1) esto impide toda posibilidad de minar el cuerpo policial. Sinti\u00e9ndose reducidos los polic\u00edas a un estadio infra-humano, se rebelan en cierto sentido contra los j\u00f3venes para afirmar una humanidad que les es negada, ya que no es como m\u00e1quinas de matar, de reprimir, como ellos se ven a s\u00ed mismos\u2026 2) Todo antimotines, todo polic\u00eda es de cualquier modo un hombre. Es un hombre con un papel bien definido, como todos nosotros. Es peligroso delegar\u00a0toda la inhumanidad a una fracci\u00f3n del <em>corpus<\/em> social y toda la humanidad a otra. No se plantea ya, a partir de aqu\u00ed, predicar la no-violencia,<sup>13<\/sup> sino definir rigurosamente qu\u00e9 violencia se debe ejercer, cu\u00e1l es su finalidad. Para esto a\u00fan hace falta precisar: 1) no hay que aceptar las m\u00e1scaras, los roles que nos son impuestos por el capital; 2) hay que rechazar la teor\u00eda que postula que quienes defienden el capital deben pura y simplemente ser destruidos; 3) hay que rehusar\u00a0excusarlos con el pretexto de que no son libres, de que es el sistema el que produce polic\u00edas\u00a0como produce a los revolucionarios. La aceptaci\u00f3n de esta \u00faltima proposici\u00f3n conduce, o bien a la no-violencia, o bien a reducir a los seres humanos a aut\u00f3matas y por tanto a justificar toda violencia ejercida contra ellos. Al contrario, hay que enfrentarse a ellos como seres humanos. Si de entrada se les niega toda posibilidad de humanidad, \u00bfc\u00f3mo podremos hacerla aparecer despu\u00e9s? En realidad la mayor\u00eda piensa en la soluci\u00f3n radical: suprimir\u00a0a los otros, lo cual todav\u00eda es un m\u00e9todo de una\u00a0sociedad de clases. Incluso en este plano la revoluci\u00f3n se afirma seg\u00fan su ser: una revoluci\u00f3n a t\u00edtulo humano. En el momento del enfrentamiento \u2014puesto que es inevitable\u2014 con los diferentes individuos que sostienen el MPC, se trata de no reducir al adversario a un estadio \u00abbestial\u00bb o mec\u00e1nico, sino a plantearlo en su humanidad, la que cree poseer y la que potencialmente puede recuperar. El combate concierne entonces tambi\u00e9n al dominio espiritual, conciencial. Hay que evidenciar la mistificaci\u00f3n de la representaci\u00f3n del capital, poner a estos seres en contradicci\u00f3n, proporcionarles la duda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es desde\u00a0esta perspectiva que hay que abordar el terrorismo. Su nocividad ha sido denunciada pero no es algo que baste. Aceptar el terrorismo es capitular ante el poder del capital, porque consiste \u00fanicamente en una\u00a0destrucci\u00f3n de hombres. El terrorismo apela a la muerte para suscitar una hipot\u00e9tica rebeli\u00f3n. Se lo puede recoger como tal, sin aprobaci\u00f3n ni condena, pero no se lo puede proponer como modo de acci\u00f3n. El terrorismo implica percibir el \u00abmuro\u00bb como un obst\u00e1culo infranqueable, indestructible. Es\u00a0admitir la derrota. Todos los ejemplos recientes lo prueban de manera suficiente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si se reconoce la dominaci\u00f3n aplastante del capital, se debe reconocer que opera sobre todos. No se puede designar como elegidos a\u00a0algunos agrupamientos, que estar\u00edan exentos\u00a0de su despotismo. La lucha revolucionaria, lucha a t\u00edtulo humano, debe reconocer en el otro lo humano posible. La violencia debe ejercerse sobre uno mismo \u2014rechazar la domesticaci\u00f3n del capital, las explicaciones tranquilizadoras y gratificantes\u2014 como se ejerce fuera de uno en el conflicto con los chantajistas grupusculares, los \u00abcapitalistas\u00bb, los diversos polic\u00edas, etc.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esto s\u00f3lo adquiere todo su sentido si, simult\u00e1neamente, se da\u00a0un rechazo de los viejos m\u00e9todos de lucha. La importancia del movimiento estudiantil consiste en haber puesto de relieve \u2014como lo hizo, en menor medida, el movimiento de Mayo del 68\u2014 que persistir\u00a0utilizando los m\u00e9todos habituales conduc\u00eda inevitablemente a la derrota. A partir de tal \u00e9poca\u00a0se ha comprendido que las manifestaciones-paseos, espect\u00e1culos o fiestas, no desembocaban en nada. Agitar pancartas, pegar carteles, distribuir panfletos, golpearse con\u00a0la polic\u00eda, ata\u00f1e a\u00a0un ritual en el que esta \u00faltima desempe\u00f1a\u00a0el papel del eterno vencedor. As\u00ed pues, resulta importante criticar en su ra\u00edz los m\u00e9todos de lucha para retirar un\u00a0obst\u00e1culo que impide la creaci\u00f3n de nuevos modos de combate. Para esto\u00a0hace falta igualmente rechazar el viejo terreno de lucha: ya sea el lugar de trabajo\u00a0o bien la calle. Mientras no se lleve la revoluci\u00f3n a su propio terreno, mientras permanezca en el del capital, no habr\u00e1 ninguna superaci\u00f3n notable, ning\u00fan salto cualitativo revolucionario. Y sin embargo es de eso de lo que se trata ahora, porque si no la revoluci\u00f3n se va a estancar, se va a atascar; la regresi\u00f3n nos acechar\u00e1 durante a\u00f1os. Para desertar\u00a0los viejos centros\u00a0de lucha del capital, se requiere simult\u00e1neamente tender a la creaci\u00f3n de nuevos modos de vida. \u00bfDe qu\u00e9 sirve ocupar las f\u00e1bricas, las de autom\u00f3viles, por ejemplo, cuando lo que hace falta es suprimir\u00a0su\u00a0producci\u00f3n? \u00a1Ocupar para gestionar! As\u00ed es como todos los prisioneros del sistema se apoderan de\u00a0sus prisiones, para poder gestionar mejor su detenci\u00f3n. Una forma social nueva no se funda en\u00a0la antigua; son escasas las civilizaciones superpuestas. La burgues\u00eda pudo triunfar porque libr\u00f3 la batalla en su terreno, en las ciudades. Esto es tanto m\u00e1s v\u00e1lido para el comunismo, que ni es una nueva sociedad desnuda ni un nuevo modo de producci\u00f3n. Hoy no es en las ciudades ni en los campos<sup>14<\/sup> donde la humanidad puede librar el combate contra el capital, sino por fuera de ambos; de ah\u00ed la necesidad de que aparezcan formas comunistas que ser\u00e1n las verdaderas antagonistas del capital, puntos de concentraci\u00f3n\u00a0de las fuerzas revolucionarias. Con Mayo del 68 aparecieron las exigencias de la revoluci\u00f3n. El capital tuvo que tomarlas en consideraci\u00f3n. Por este hecho, la contrarrevoluci\u00f3n se vio obligada a remodelarse, ya que no puede existir sino con respecto\u00a0a la revoluci\u00f3n. La contrarrevoluci\u00f3n intenta justamente limitar el desarrollo de su adversario, pero no consigue\u00a0hacerlo porque \u00e9ste se manifiesta realmente, es decir que es irracional. La irracionalidad es el car\u00e1cter fundamental de la revoluci\u00f3n. Todo lo que es racional para el orden establecido es englobable, recuperable. Sin embargo, la revoluci\u00f3n puede verse frenada si permanece en el terreno de su adversario; est\u00e1 a\u00fan encadenada. S\u00f3lo puede destruir sus lazos\u00a0y llegar a su auge irreprimible conquistando el terreno de su efectuaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El objetivo de la revoluci\u00f3n es alcanzar la comunidad humana. Ya en su propio movimiento debe manifestarse este objetivo; no es posible utilizar los medios de la sociedad de clases, inhumanos, para alcanzar\u00a0el objetivo indicado\u00a0De esta manera, es absurdo querer penetrar en las instituciones en turno\u00a0para hacerlas funcionar al servicio del movimiento revolucionario. Operar de esta manera es permanecer en la mistificaci\u00f3n en cuanto\u00a0proceso hist\u00f3rico que tiene su punto culmen\u00a0en el capital. Es necesario hacer aparecer\u00a0la mistificaci\u00f3n que consiste\u00a0en presentar al hombre como inesencial, no determinante, in\u00fatil. En el sistema capitalista, en efecto, el hombre se vuelve superfluo, pero es claro que desde su emergencia el hombre como invariante no ha sido a\u00fan destruido, si no, no existir\u00eda siquiera la idea misma de una revuelta y, desde el momento en que la domesticaci\u00f3n no ci\u00f1e\u00a0a la juventud, todo es posible. He aqu\u00ed por qu\u00e9 la lucha debe tender cada vez m\u00e1s a hacer resurgir\u00a0el componente humano que persiste en cada ser, lo que implica no caer en la trampa de presentar a los hombres \u00fanicamente en su apariencia-envoltura reificada. Ya que incluso en el caso en que el individuo ha alcanzado\u00a0un grado considerable de reificaci\u00f3n, que lo convierte en\u00a0un aut\u00f3mata org\u00e1nico del capital, sigue habiendo\u00a0la posibilidad de hacer estallar toda esta construcci\u00f3n. Aqu\u00ed, se debe seguir el viejo consejo de Marx: no s\u00f3lo hace falta\u00a0hacer visible la cadena, sino hacerla vergonzosa. Cada ser debe ser puesto en\u00a0crisis. En el enfrentamiento con la polic\u00eda, hay que tender no s\u00f3lo a eliminar una fuerza de represi\u00f3n\u00a0que obstaculiza el movimiento del\u00a0comunismo, sino tender\u00a0a hacer estallar el sistema, provocando al interior de los polic\u00edas la resurgencia\u00a0de lo humano.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No se puede llegar a este resultado con la ayuda de los viejos m\u00e9todos de enfrentamiento directo, sino con unos nuevos, como el que consiste en ridiculizar las instituciones,<sup>15<\/sup> que vuelve a llevarlas a la trampa de su propia existencia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Teorizar, generalizar tal m\u00e9todo, ser\u00eda absurdo. Un hecho es cierto, y es que este m\u00e9todo fue eficaz y puede serlo todav\u00eda, pero har\u00e1 falta encontrar muchos otros. El punto esencial es el siguiente: comprender que es necesario cambiar el campo de lucha\u00a0y los medios. Esta necesidad, por otra parte, ha sido comprendida de manera limitada y a veces negativa: la gente que abandona todo y se lanza al camino expresa su voluntad de salir del c\u00edrculo vicioso de las luchas actuales.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los izquierdistas contin\u00faan en el famoso ciclo de provocaci\u00f3n-represi\u00f3n-subversi\u00f3n que deber\u00eda, en un momento dado, engendrar la revoluci\u00f3n. Ahora bien, tal posici\u00f3n es inadmisible porque conduce a sacrificar a hombres y mujeres a fin de poder poner a otros en movimiento. La revoluci\u00f3n comunista no exige m\u00e1rtires, porque no necesita exigir nada. El m\u00e1rtir se convierte en un se\u00f1uelo que debe seducir. Qu\u00e9 valor tiene una revoluci\u00f3n que toma la muerte como se\u00f1uelo. La muerte que se convierte en un elemento esencial del proceso constitutivo de la conciencia es, decididamente, dif\u00edcil de transmitir. El paso desde lo exterior hacia lo interior es demasiado laborioso, menos mal que tenemos las soluciones temporales, los atajos. Siempre hay alguien que muere en el momento oportuno (a riesgo de facilitar su defunci\u00f3n) y unos\u00a0van agitando su cad\u00e1ver para atraer las moscas revolucionarias.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La revoluci\u00f3n comunista es el triunfo de la vida.\u00a0De ninguna forma puede\u00a0glorificar la muerte o pretender explotarla, lo que supondr\u00eda entrar a\u00fan m\u00e1s en el terreno de la sociedad de clases. Los muertos al servicio del capital algunos los oponen o los sustituyen por los que cayeron\u00a0por la revoluci\u00f3n: \u00a1el mismo carnaval de carro\u00f1eros!<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Este profundo error proviene del hecho de que la revoluci\u00f3n jam\u00e1s se ha presentado\u00a0como un fen\u00f3meno necesario de la amplitud de un fen\u00f3meno natural; parece que, en todo momento, la revoluci\u00f3n depende estrictamente de cualquier grupo pirot\u00e9cnico de explosiones de conciencia. Ahora bien, en este momento nos encontramos frente a la siguiente disyuntiva: o se produce una revoluci\u00f3n efectiva (paso de la formaci\u00f3n de revolucionarios a la destrucci\u00f3n del MPC), o se produce la destrucci\u00f3n, de una u otra manera, de la especie humana. Las cosas no pueden ser de otra manera. En el momento en que \u00e9sta se desencadene, ya no ser\u00e1 cuesti\u00f3n justificar cualquier cosa, sino de ser suficientemente potente\u00a0para evitar los excesos. Y sin embargo, esto\u00a0s\u00f3lo puede hacerse si los hombres y las mujeres tienden individualmente, antes de la explosi\u00f3n revolucionaria, a ser aut\u00f3nomos, a no depender m\u00e1s de un jefe, y por consiguiente est\u00e1n preparados para dominar su propia revuelta. Est\u00e1 bastante claro que esto s\u00f3lo puede ser un fen\u00f3meno tendencial. Sin embargo, el \u00fanico medio para que esto tenga una oportunidad de realizaci\u00f3n es terminar con el discurso can\u00edbal que presenta la revoluci\u00f3n como un arreglo\u00a0de cuentas, como la exterminaci\u00f3n f\u00edsica de una clase o de un grupo de hombres. Si en verdad el comunismo es una necesidad para la especie, no necesita\u00a0tales pr\u00e1cticas para imponerse.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En general, gran parte de los revolucionarios dudan de la llegada de la revoluci\u00f3n; para convencerse de ella, la justifican, lo cual permite conjurar la espera pero muchas de las veces tambi\u00e9n enmascara el no-reconocimiento de sus manifestaciones. Para exorcizar la duda, se refugian en la violencia verbal (un sustituto m\u00e1s) y en un proselitismo encarnizado, obstinado; lo cual permite mantener el proceso de justificaci\u00f3n: en cuanto se han conseguido\u00a0algunos reclutas, se toma como prueba de que las condiciones son favorables y por consiguiente que hay que continuar con la agitaci\u00f3n, y as\u00ed sucesivamente\u2026 Agitarse es revolucionar, es exportar la conciencia. No consiguen\u00a0comprender que el d\u00eda en que haya\u00a0revoluci\u00f3n, ser\u00e1 justamente porque ya no habr\u00e1 nadie para defender el antiguo orden. La revoluci\u00f3n triunfa porque ya no tiene adversarios. Lo que viene a continuaci\u00f3n ya es otra cosa y es entonces cuando vuelve a plantearse el problema de la violencia. La necesidad del comunismo es una necesidad para todos los hombres. El momento en que la revoluci\u00f3n explote ser\u00e1 aquel en que esta exigencia aparezca con mayor o menor claridad. Lo cual no quiere decir que, de uno a otro d\u00eda, se habr\u00e1n desembarazado del viejo embrollo de la sociedad anterior. Queremos decir con esto que los que lleven a cabo la revoluci\u00f3n ser\u00e1n tanto los hombres de izquierdas como de derechas y que tras esto, una vez destruidos los elementos superestructurales del MPC, frenado el proceso de producci\u00f3n global, pero intactos todav\u00eda los presupuestos del capital, las viejas actitudes, los antiguos esquemas, etc., tender\u00e1n a reaparecer\u00a0en la misma medida en que cada vez\u00a0que la humanidad aborda un nuevo momento, una creaci\u00f3n, lo hace revestida del pasado, actualiz\u00e1ndolo. Ciertamente, la revoluci\u00f3n comunista no se desarrollar\u00e1 como las revoluciones anteriores, pero si este fen\u00f3meno tiene una menor extensi\u00f3n, no dejar\u00e1 de ser por ello un elemento integrante del movimiento post-revolucionario. \u00c9ste tender\u00e1 a consolidar, a vigorizar\u00a0la comunidad humana (a darle otras dimensiones), que se manifestar\u00e1 ya en el curso de la revoluci\u00f3n. Es entonces cuando los viejos esquemas institucionales pueden reaparecer (en los momentos dif\u00edciles) y cuando incluso los elementos que quieran reafirmar solapadamente sus privilegios, intentar\u00e1n\u00a0hacer prevalecer soluciones que les favorezcan. Otros querr\u00e1n reimpulsar la autogesti\u00f3n: \u00e9stos\u00a0no habr\u00e1n comprendido a\u00fan que el comunismo no es un modo de producci\u00f3n, sino un nuevo modo de ser.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es en este momento que el viejo m\u00e9todo chantajista que procede por etiquetado deber\u00e1 ser eliminado para siempre. Habr\u00e1 que comprender que lo\u00a0nuevo puede surgir bajo el velo del pasado. Tener en cuenta s\u00f3lo las apariencias del pasado es equivocarse por completo. No se trata de concebir el momento post-revolucionario como la apoteosis de la reconciliaci\u00f3n inmediata, aboli\u00e9ndose como por milagro todo el pasado opresor. Habr\u00e1 una lucha efectiva para que el nuevo modo de ser de los hombres se generalice. Es la modalidad de la lucha lo que aqu\u00ed est\u00e1 puesto en cuesti\u00f3n. Todo esp\u00edritu sectario, inquisidor, es un agente letal para la revoluci\u00f3n; con mayor raz\u00f3n a\u00fan, no cabr\u00e1 plantearse el recurrir a la dictadura cl\u00e1sica, porque se recompondr\u00eda un modo de ser de las sociedades de clases. No se puede superar el momento de transici\u00f3n sino a trav\u00e9s de una manifestaci\u00f3n liberadora de los diferentes seres humanos. Es la presi\u00f3n comunista, es decir, la presi\u00f3n de la inmensa mayor\u00eda de seres humanos al crear la comunidad humana, lo que permitir\u00e1, lo que ayudar\u00e1 a deshacerse de\u00a0los obst\u00e1culos, gracias a una afirmaci\u00f3n de la vida en la que \u00absi suponemos al hombre como hombre y a su relaci\u00f3n con el mundo como una relaci\u00f3n humana, s\u00f3lo se puede intercambiar amor por amor, confianza por confianza\u00bb (Marx). Los casos de enfrentamientos violentos s\u00f3lo podr\u00e1n ser excepcionales.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pensar que ser\u00eda\u00a0necesaria una dictadura es pensar que la sociedad humana nunca ser\u00e1 lo suficientemente madura como para pasar al comunismo. Pero es largo, doloroso, dif\u00edcil llegar al punto particular en el que se desvela la mistificaci\u00f3n, es decir, la comprensi\u00f3n de la errancia de la humanidad, el hecho de que la humanidad se haya comprometido con la v\u00eda de la destrucci\u00f3n y que esto se debe en buena medida al hecho de que ha confiado su destino a este monstruoso sistema automatizado, el capital, la pr\u00f3tesis, como la llaman G. Cesarano y G. Collu.<sup>16<\/sup> Entonces, los hombres y las mujeres se dar\u00e1n cuenta de que son ellos los componentes determinantes, de que no pueden abdicar su poder sobre la m\u00e1quina, alienar as\u00ed todo su ser, creyendo alcanzar as\u00ed la felicidad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el momento en que se alcanza este punto, todo ha terminado. Ser\u00e1 imposible volver atr\u00e1s. Toda la representaci\u00f3n del capital se derrumbar\u00e1 como un castillo de naipes. Al no tener ya el hombre al capital en la cabeza, podr\u00e1 reencontrarse y reencontrar a sus semejantes; a partir de ah\u00ed la creaci\u00f3n de una comunidad humana es imparable.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La ideolog\u00eda, la ciencia, el arte, etc. a trav\u00e9s de todas las instituciones y de las organizaciones, intentan hacernos aceptar\u00a0que en t\u00e9rminos absolutos el hombre es inesencial, que no puede hacer nada (y no un hombre en particular, en una \u00e9poca concreta, sino el hombre como invariante), que si hemos llegado al estadio actual es porque no pod\u00eda ser de otra manera desde el momento mismo en que aceptamos utilizar y desarrollar la t\u00e9cnica. Existe\u00a0una fatalidad vinculada\u00a0a la t\u00e9cnica. Si el hombre no acepta esta \u00faltima, no puede progresar. Por tanto, s\u00f3lo se pueden remediar algunos males, pero no escapar al engranaje que constituye esta misma sociedad. Lo determinante en esta ca\u00edda en una\u00a0trampa, la inmovilizaci\u00f3n de los hombres, es la representaci\u00f3n del capital, que consiste en lo siguiente: representarse un proceso social racional como proceso del capital, lo cual implica que el sistema no puede entonces percibirse ya como opresivo, de ah\u00ed que explicar sus aspectos negativos sea apelar a fen\u00f3menos designados como extra-capitalistas.<sup>17<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo esencial es por tanto romper con el comportamiento que permite parasitar el cerebro humano mediante la representaci\u00f3n del capital. Hay que destruir\u00a0la mentalidad del criado, en la cual el amo es el capital. Esto resulta tanto m\u00e1s urgente cuanto que hoy\u00a0en d\u00eda la vieja dial\u00e9ctica del amo y del esclavo tiende a ser abolida en virtud la inesencialidad del esclavo: el hombre.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La lucha contra la domesticaci\u00f3n debe estar comprendida a escala mundial. Ah\u00ed tambi\u00e9n se erigen fuerzas importantes; as\u00ed, todos aquellos que ponen en cuesti\u00f3n el esquema unilineal de la evoluci\u00f3n humana, que impugnan\u00a0que el MPC haya podido constituir un progreso para\u00a0todos los pa\u00edses, desmitifican la racionalidad a priori, universal, del sistema capitalista.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los pa\u00edses que, a los ojos de los profetas del crecimiento, del despegue econ\u00f3mico, son retaguardias o est\u00e1n en v\u00edas de desarrollo, son en realidad pa\u00edses donde el MPC no consigue implantarse. En Asia, en Sudam\u00e9rica, en \u00c1frica, millones de hombres no terminan de plegarse al despotismo del capital. Su resistencia es a menudo negativa, en el sentido de que son incapaces de plantear otra comunidad. \u00c9sta es sin embargo esencial para mantener, a escala mundial, un polo de contestaci\u00f3n\u00a0humana que s\u00f3lo la revoluci\u00f3n comunista puede transformar en movimiento de constituci\u00f3n de una nueva comunidad; adem\u00e1s, cuando estalle la revoluci\u00f3n, este polo tendr\u00e1 una influencia determinante en la obra de destrucci\u00f3n del capital.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En los pa\u00edses subdesarrollados se ha sublevado\u00a0la juventud (en Ceyl\u00e1n, en la Madagascar de 1972, pero tambi\u00e9n con menos potencia\u00a0en Senegal, en T\u00fanez, en el Zaire, etc.), con esl\u00f3ganes\u00a0diferentes apuntan a las mismas exigencias que en Occidente. As\u00ed, desde hace m\u00e1s de diez\u00a0a\u00f1os, la insurrecci\u00f3n de la juventud afirma su car\u00e1cter fundamental: la antidomesticaci\u00f3n. Sin querer hacer de profetas, es importante intentar discernir aqu\u00ed alguna perspectiva. En Mayo del 68, recordamos la previsi\u00f3n de A. Bordiga sobre una reactivaci\u00f3n del movimiento revolucionario alrededor de 1968 y la revoluci\u00f3n para el periodo 1975-1980. Mantenemos esta \u00faltima \u00abprofec\u00eda\u00bb. Los \u00faltimos acontecimientos pol\u00edtico-sociales y econ\u00f3micos confirman esta previsi\u00f3n y diversos autores han llegado a la misma conclusi\u00f3n. El MPC se encuentra ante una crisis que lo sacude de arriba abajo. No es una crisis al estilo de 1929, aunque pueden encontrarse algunos de sus elementos; es una crisis de transformaciones profundas: hace falta que el capital se reestructure para poder frenar las consecuencias destructivas de su proceso de producci\u00f3n global. Todo el debate sobre el crecimiento lo ha puesto claramente en evidencia, pero sus protagonistas creen poder contener el movimiento del capital y afirman que es necesario ralentizar el tiempo, desacelerar\u2026 Es por ello que el \u00fanico medio para el capital de no seguir confrontado a la oposici\u00f3n de los hombres es acceder a una dominaci\u00f3n absoluta sobre ellos. Es contra una dominaci\u00f3n como \u00e9sta que se perfila con claridad en el horizonte de nuestras vidas, contra la que se erige el vasto movimiento de la juventud, el cual comienza a ser comprendido y apoyado por diversos adultos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Casi en todas partes hemos asistido a este ascenso revolucionario con la excepci\u00f3n de un inmenso pa\u00eds, la URSS, que podr\u00eda desempe\u00f1ar\u00a0un papel inhibidor tal que la revoluci\u00f3n podr\u00eda verse frenada durante mucho tiempo, contradiciendo nuestra previsi\u00f3n, transform\u00e1ndola en un voto piadoso. Ahora bien, los acontecimientos de Checoslovaquia y de Polonia, el reforzamiento constante del despotismo en las rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas indican, negativamente, que la subversi\u00f3n tampoco est\u00e1 ausente all\u00ed; incluso si s\u00f3lo nos llegan d\u00e9biles ecos. Hubo que reprimirla tanto m\u00e1s violentamente en la medida en que hab\u00eda que impedir la generalizaci\u00f3n de un levantamiento. Por otra parte, el movimiento de desestalinizaci\u00f3n desempe\u00f1a\u00a0\u2014teniendo en cuenta las diferencias hist\u00f3ricas considerables\u2014 un papel similar al de la revuelta nobiliaria de 1825, remplazada por la de revuelta de la <em>intelligentsia<\/em> y despu\u00e9s por el movimiento populista en sentido amplio. Pensamos por esto que hoy en d\u00eda existe una subversi\u00f3n que va bastante m\u00e1s all\u00e1 de la oposici\u00f3n democr\u00e1tica del acad\u00e9mico Zakharov. Han de tenerse en cuenta, adem\u00e1s, ciertas constantes hist\u00f3ricas. Es en Francia y en Rusia donde hemos asistido a una\u00a0generalizaci\u00f3n de fen\u00f3menos revolucionarios de procedencia extranjera; es en estos dos pa\u00edses donde han adquirido su mayor radicalidad. La revoluci\u00f3n francesa generaliz\u00f3\u00a0la revoluci\u00f3n burguesa al continente europeo; la revoluci\u00f3n rusa generaliz\u00f3\u00a0la revoluci\u00f3n doble, al interior de la cual triunf\u00f3 al final \u00fanicamente la revoluci\u00f3n capitalista. La revuelta estudiantil no naci\u00f3 en Francia, y es sin embargo aqu\u00ed donde pudo hacer tambalearse a la sociedad capitalista, que todav\u00eda hoy sufre sus consecuencias. En la URSS no puede haber una sacudida revolucionaria mientras no se hayan agotado las consecuencias de la revoluci\u00f3n de 1917: la serie de revoluciones anticoloniales. Ahora que la m\u00e1s importante de ellas, la revoluci\u00f3n china, ha cerrado un ciclo, se va a ver la apertura en la URSS del nuevo ciclo revolucionario.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hay un desfase hist\u00f3rico importante entre la revoluci\u00f3n francesa y la revoluci\u00f3n rusa, as\u00ed como en lo que se refiere al surgimiento del nuevo ciclo revolucionario. En nuestra \u00e9poca, el despotismo del capital es mucho m\u00e1s poderoso\u00a0de lo que nunca lleg\u00f3 a ser el del zar y, adem\u00e1s, la santa alianza URSS-USA se revela m\u00e1s eficaz que la del siglo pasado entre Inglaterra y Rusia. El fen\u00f3meno puede verse retrasado, pero no abolido; podemos prever que en la URSS la dimensi\u00f3n \u00abcomunitaria\u00bb de la revoluci\u00f3n ser\u00e1 m\u00e1s n\u00edtida\u00a0que en Occidente, haci\u00e9ndola progresar a pasos de gigante.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En un per\u00edodo de contrarrevoluci\u00f3n total, Bordiga s\u00f3lo pudo resistir a su efecto disolvente porque ten\u00eda una visi\u00f3n de la revoluci\u00f3n venidera y sobre todo porque realizaba un desplazamiento del punto\u00a0de reflexi\u00f3n sobre la lucha: ya no inclinarse\u00a0\u00fanicamente hacia\u00a0el pasado \u2014simple peso muerto en aquellos per\u00edodos\u2014 ni hacia\u00a0el presente dominado por el orden establecido, sino hacia\u00a0el futuro. Afirm\u00f3: \u00abS\u00f3lo nosotros podemos instalar nuestra acci\u00f3n sobre el futuro\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ya en 1952 hab\u00eda escrito: \u00abSe nos da mejor la ciencia del futuro que la del pasado presente\u00bb (\u00abExplorateurs de l\u2019avenir\u00bb, en <em>Battaglia Comunista<\/em>, n\u00ba 6).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Mantenerse de esta manera conectado al futuro le permiti\u00f3 percibir el movimiento revolucionario actual (aunque no en sus caracter\u00edsticas propias). A partir de aquella \u00e9poca, la industria del futuro naci\u00f3 y alcanz\u00f3 una gran amplitud. El capital penetra en este nuevo dominio\u00a0y comienza a explotarlo, provocando una nueva expropiaci\u00f3n de\u00a0los hombres y reforzando su domesticaci\u00f3n. Esta confiscaci\u00f3n\u00a0del futuro distingue el MPC de otros modos de producci\u00f3n. Desde el principio, para el capital, la relaci\u00f3n con el pasado y el presente se revela menos importante que la relaci\u00f3n con el futuro. En efecto, el \u00fanico intercambio vivificante\u00a0para \u00e9l es el que realiza con la fuerza de trabajo; la plusval\u00eda creada, capital potencial, s\u00f3lo puede convertirse en capital efectivo intercambi\u00e1ndose por trabajo futuro. Es decir que en el mismo momento en que se genera la plusval\u00eda, \u00e9sta s\u00f3lo tiene realidad si en un futuro, que no puede ser m\u00e1s que hipot\u00e9tico y que no es necesariamente un futuro pr\u00f3ximo, hay manifestaci\u00f3n de una fuerza de trabajo. Si este futuro no se hace presente (a partir de ahora pasado), asistimos a su abolici\u00f3n: desvalorizaci\u00f3n por p\u00e9rdida total de sustancia. Es claro por ello que de entrada el capital debe dominar el <em>futuro<\/em>, para que haya garant\u00edas de cumplimiento del proceso de producci\u00f3n. El sistema de cr\u00e9dito le permite realizar esta conquista. A partir de entonces el capital se ha apropiado del tiempo, el cual modela a su imagen, el tiempo cuantitativo.<sup>18<\/sup> No obstante, a trav\u00e9s del intercambio con el trabajo futuro, es la plusval\u00eda presente la que se realiza, se valoriza; con el desarrollo de la industria del futuro encontramos la capitalizaci\u00f3n del propio futuro. Dicha capitalizaci\u00f3n reclama una programaci\u00f3n del tiempo que se expresa de manera cient\u00edfica en la futurolog\u00eda. A partir de entonces el capital produce el tiempo.<sup>19<\/sup>\u00a0En lo sucesivo, \u00bfd\u00f3nde pueden los hombres situar sus utop\u00edas y sus ucron\u00edas?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En las \u00e9pocas anteriores, en que las sociedades dominaban el presente y, en menor medida, el pasado, el movimiento revolucionario ten\u00eda para s\u00ed el futuro. Las revoluciones burguesas y las revoluciones proletarias deb\u00edan asegurar el progreso, que s\u00f3lo era posible por la existencia de un futuro puesto en valor en relaci\u00f3n a un presente y un pasado que abolir. En ambos casos, de forma m\u00e1s o menos acentuada, el pasado era el imperio de las tinieblas, y el futuro, el de las luces. El capital ha conquistado el futuro. Ya no teme a las utop\u00edas, incluso tiende a producirlas. El futuro es rentable. Producir un futuro es condicionar a los hombres, a partir de ahora, en funci\u00f3n de una determinada producci\u00f3n, es\u00a0la programaci\u00f3n absoluta. El hombre, osamenta del tiempo (Marx), es excluido del tiempo. La dominaci\u00f3n del pasado, del presente y del futuro con la exclusi\u00f3n del hombre permite la representaci\u00f3n estructural en que todo es combinatoria\u00a0de relaciones sociales, de fuerzas productivas, de mitemas, etc. Al concluirse, la estructura elimina la historia. Ahora bien, la historia es aquello que han hecho los hombres.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Se concibe a partir de aqu\u00ed que la revoluci\u00f3n comunista debe no s\u00f3lo plantear otro tiempo sino, sobre todo, unirlo a un nuevo espacio. Ambos ser\u00e1n creados simult\u00e1neamente en virtud de una nueva relaci\u00f3n entre los seres humanos y la naturaleza: la reconciliaci\u00f3n. Ya lo hemos dicho, todo lo que es parcelario\u00a0es pasto de la contrarrevoluci\u00f3n. No es la mera totalidad lo que se debe reivindicar, sino la uni\u00f3n de lo que ha sido separado, mediatizado por el ser futuro: individualidad y <em>Gemeinwesen<\/em>. Este ser futuro existe ya en cuanto\u00a0exigencia total y es esta exigencia la que mejor expresa el car\u00e1cter revolucionario del movimiento de Mayo del 68 y del movimiento de estudiantes de la primavera del 73.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La lucha revolucionaria es lucha contra la dominaci\u00f3n que se manifiesta en todos los lugares, en todos los tiempos, as\u00ed como en los diversos aspectos de la vida. Desde hace cinco a\u00f1os, la contestaci\u00f3n invade todos los espacios de la vida del capital. Ahora la revoluci\u00f3n puede plantearse su verdadero terreno\u00a0de lucha, en el que el centro est\u00e1 por todas partes y la superficie en ninguna,<sup>20<\/sup> tan infinita es su tarea: destruir la domesticaci\u00f3n planteando la infinita manifestaci\u00f3n del ser humano por venir. No es optimismo lo que nos dice que en cinco a\u00f1os comenzar\u00e1 la revoluci\u00f3n efectiva: \u00a1la destrucci\u00f3n del MPC!<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"15%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>Traducci\u00f3n de <a href=\"http:\/\/revueinvariance.pagesperso-orange.fr\/Contre.html\">\u00abContre la domestication\u00bb<\/a>, publicado en <em>Invariance<\/em>, mayo de 1973.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>1<\/sup> Lo que llamamos crisis monetaria no se refiere simplemente al establecimiento de un nuevo precio del oro, ni al rol de este \u00faltimo, ni a la instituci\u00f3n de un nuevo equivalente general (un nuevo patr\u00f3n), ni a la creaci\u00f3n del cambio \u00abconvalidable\u00bb entre las monedas nacionales, ni a la integraci\u00f3n de las econom\u00edas del Este al mercado monetario (capital en cuanto\u00a0totalidad, Marx), sino que se trata del rol del capital bajo su forma dinero, y m\u00e1s precisamente de la superaci\u00f3n de la propia forma dinero, de la misma manera en que hubo una superaci\u00f3n de la forma mercanc\u00eda.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>2<\/sup> El presupuesto de tal absurda reivindicaci\u00f3n es una ilusi\u00f3n cient\u00edfica: la pretendida inferioridad biol\u00f3gica de la mujer. Se desprende de ello un imperativo: la ciencia pone en evidencia una tara y \u00e9sta misma quien debe resolverla. De hecho, si ya no son necesarios los hombres (partenog\u00e9nesis) y por tanto si no ya no hay necesidad de mujeres (cultivo de embriones en frascos o incluso cultivo de ovarios), podemos preguntarnos: \u00bfes que es todav\u00eda necesaria la especie humana? \u00bfNo resulta superflua? Estas personas creen resolverlo todo mediante la mutilaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 no proponer la supresi\u00f3n del dolor eliminando los \u00f3rganos sensoriales? A volver superflua la humanidad es a lo que tienden todos aquellos que quieren resolver las cuestiones sociales, humanas, mediante la ciencia y la tecnolog\u00eda<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>3<\/sup> La lucha de los hombres contra el capital s\u00f3lo ha sido vista a trav\u00e9s de un prisma estrictamente clasista. S\u00f3lo aquellos que se reclaman activamente del proletariado pueden ser reconocidos como los verdaderos adversarios del capital, siendo el resto simples rom\u00e1nticos, peque\u00f1oburgueses, etc. Incluso razonando en t\u00e9rminos clasistas, es limitar a una clase el restringirla a las fronteras puramente clasistas, sobre todo cuando \u00e9sta tiene por misi\u00f3n destruir las clases. Es impedirle plantear su proceso de autodestrucci\u00f3n el prohibirle tomar en consideraci\u00f3n el discurso tr\u00e1gico de ciertos hombres que se enfrentaron al capital incluso sin percibirlo ni individualizar a su enemigo (por ejemplo, Bergson). Ahora que esta problem\u00e1tica clasista ha perdido toda base s\u00f3lida, es bueno tener en cuenta el contenido del pensamiento y los movimientos de derechas, siendo la derecha un movimiento de oposici\u00f3n al capital que quiere restaurar un momento concreto del pasado. As\u00ed la corriente de Acci\u00f3n francesa y despu\u00e9s de Nueva Acci\u00f3n francesa reivindica, con el fin de eliminar los conflictos de clase, el hiperindividualismo capitalista, la especulaci\u00f3n, etc., una comunidad que s\u00f3lo puede ser garantizada, seg\u00fan ellos, por la monarqu\u00eda (cf. en particular el concepto de \u00abcapitalismo\u00bb en los archivos de Acci\u00f3n francesa).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>Parecer\u00eda que toda corriente que se enfrenta al capital est\u00e1 obligada a plantear un componente humano, cualquiera que sea, un componente profundamente invariante en el que los hombres puedan encontrarse. Es la comunidad que los propios nazis quisieron, junto con la <em>Volksgemeinschaft<\/em>, instaurar-restaurar (cf. igualmente su ideolog\u00eda de la <em>Urmensch<\/em>, el hombre originario). Muchos han malinterpretado, a nuestro juicio, este fen\u00f3meno y no han visto sino una afirmaci\u00f3n totalitaria, demon\u00edaca. Ahora bien, los nazis retomaban entonces una vieja reivindicaci\u00f3n teorizada por cierto por los soci\u00f3logos alemanes como T\u00f6nnies o Weber. La Escuela de Frankfurt y especialmente Adorno, por el contrario, cay\u00f3 en el peor democratismo por su incapacidad para comprender este fen\u00f3meno y no pudo darse cuenta de que la grandeza de Marx fue plantear la necesidad de reformar la comunidad y haber reconocido que es el movimiento total de la especie el que tiende a esta transformaci\u00f3n.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>Los problemas est\u00e1n ah\u00ed para todos, en su presencia imperativa y en la urgencia de su soluci\u00f3n. Desde diversos horizontes pol\u00edticos, los hombres tienden a resolverlos. No son problemas que determinen el car\u00e1cter revolucionario o contrarrevolucionario sino su soluci\u00f3n, sea o no efectiva. Incluso ah\u00ed se manifiesta un elemento del pensamiento chantajista: habr\u00eda entonces costos privados te\u00f3ricos tanto para el bando de derechas como de izquierdas, y entrar en una u otra zona reservada supone autom\u00e1ticamente la atribuci\u00f3n de una etiqueta. Por tanto reificaci\u00f3n, el objeto es determinante, el sujeto es pasivo<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>4<\/sup> Cf. la octavilla difundida en mayo de 1968 y publicada en el n\u00famero 3 de <em>Invariance<\/em>, serie 1: \u00ab\u00c0 propos de la Semaine rouge: l\u2019\u00eatre humain est la v\u00e9ritable communaut\u00e9 (<em>Gemeinwesen<\/em>) de l\u2019homme\u00bb; y el art\u00edculo de mayo-junio de 1968: \u00abTh\u00e9orie et action\u00bb, <em>Invariance<\/em>, serie 1, n\u00ba4, 1968.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>5<\/sup> Nos referimos a los t\u00e9cnicos, intelectuales, pol\u00edticos o economistas, como los miembros del Club de Roma: S. Manholt, . Dumont, H. Laborit, etc.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>6<\/sup> El hombre no est\u00e1 constantemente sumergido en la naturaleza, la existencia no est\u00e1 siempre unida a la esencia, ni el ser a la consciencia, etc. De la separaci\u00f3n nace la representaci\u00f3n. A partir del momento en que el tiempo es pensado en su irreversibilidad y por consiguiente el sujeto pasado es separado del sujeto presente, la memoria es determinante; la representaci\u00f3n interviene. Tratar esta \u00faltima llevar\u00eda por tanto a reexaminar la filosof\u00eda y la ciencia, algo que har\u00e1 buena falta emprender alg\u00fan d\u00eda. Por el momento, querr\u00edamos advertir al lector, que puede ser llevado a hacer ciertas aproximaciones con afirmaciones semejantes (en efecto, otros antes se han preocupado de la importancia de la representaci\u00f3n en las conductas sociales: Cardan y la imaginaci\u00f3n, los situacionistas y el espect\u00e1culo; sobre el plano del saber, Foucault ha analizado la importancia de la representaci\u00f3n en el siglo XVI; nosotros mismos lo hemos abordado al estudiar la mistificaci\u00f3n democr\u00e1tica), de que empleamos esta palabra en el sentido en que, siguiendo a Marx (<em>Vorstellung<\/em>), la hemos utilizado para indicar, por ejemplo, que el valor debe estar representado en el precio. En \u00ab\u00c0 propos du Capital\u00bb (<em>Invariance<\/em>, serie II, n\u00ba1) hemos indicado muy brevemente que el capital llegaba a ser representaci\u00f3n que se autonomizaba. Desde este momento no puede existir verdaderamente si no es reconocido por todos. He aqu\u00ed por qu\u00e9 los hombres deben interiorizar la representaci\u00f3n del capital.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>La cuesti\u00f3n de la representaci\u00f3n es muy importante. En el momento en que deja de haber uni\u00f3n inmediata entre el hombre y la naturaleza (si es que \u00e9sta ha existido alguna vez) la representaci\u00f3n se hace necesaria. Ella es apropiaci\u00f3n de lo real y medio de comunicaci\u00f3n entre los seres humanos. En este sentido, la representaci\u00f3n no puede ser abolida, no pudiendo existir el ser humano en una unidad indiferenciada con la naturaleza. Es su autonomizaci\u00f3n \u2014otro modo de afirmaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n\u2014 lo que hace falta detener.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>7<\/sup> Esto ha sido puesto en evidencia por N. Brown en <em>Eros et Thanatos<\/em>. El miedo a la individualidad no basta para explicar el profundo fen\u00f3meno que empuja a los seres humanos a dejarse encajar en un molde, a identificarse con un ser-tipo, a ahogarse en un grupo. El hombre tiene miedo de s\u00ed mismo porque no se conoce. Le requiere por tanto un gran esfuerzo poder conjurar los \u00abexcesos\u00bb que pueden perturbar el orden social y el suyo propio. Parecer\u00eda que las organizaciones sociales fueran demasiado fr\u00e1giles para poder aceptar el libre desarrollo de las potencialidades humanas. Con el MPC todo es posible en cuanto\u00a0elemento de capitalizaci\u00f3n, pero s\u00f3lo es cada vez un posible permiso; ello quiere decir que el individuo tiene una modalidad de ser normal o anormal; la totalidad no existe sino en el discurso del capital, inaccesible y pervertido.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>Este miedo se refleja claramente en la mayor\u00eda de las utop\u00edas en las que triunfa el despotismo de la racionalidad igualitaria.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>8<\/sup> Cf. el art\u00edculo de P. Drouin en <em>Le Monde<\/em> de 27\/03\/1973, as\u00ed como el libro de R. Tourneux, <em>Le mois du mai du g\u00e9n\u00e9ral<\/em>, que intenta glorificar la acci\u00f3n de De Gaulle pero que s\u00f3lo llega a evidenciar a qu\u00e9 punto el gran hombre fue desbordado por los acontecimientos y no comprendi\u00f3 qu\u00e9 estaba pasando.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>9<\/sup> Cf. el art\u00edculo de P. Viansson-Pont\u00e9 en <em>Le Monde<\/em> de 31\/12\/1972. En 1964, P. Cardan hab\u00eda comprendido la importancia excepcional de la insurrecci\u00f3n de la juventud, pero la percibi\u00f3 como algo externo, como una cosa que hab\u00eda que saber utilizar, lo cual era el tributo ideol\u00f3gico pagado a la vieja concepci\u00f3n de la conciencia inyectada desde el exterior.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>\u00abEl movimiento revolucionario podr\u00e1 dar un sentido positivo a la inmensa revuelta de la juventud actual y hacer de ella el fermento de la transformaci\u00f3n social, si sabe encontrar el verdadero y nuevo lenguaje que \u00e9sta est\u00e1 buscando y si sabe mostrarle una actividad de lucha contra el mundo que rechaza\u00bb (<em>Socialisme ou Barbarie<\/em>, n\u00ba 35, p\u00e1g. 35)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>10<\/sup> Cf. <em>L\u2019arm\u00e9e nouvelle<\/em>. La lectura de este libro muestra a qu\u00e9 punto el \u00abfascismo\u00bb no necesitaba inventar teor\u00eda alguna, ya que \u00e9sta hab\u00eda sido ya producida por la socialdemocracia internacional. Jaur\u00e8s quer\u00eda reconciliar el ej\u00e9rcito y la naci\u00f3n (\u00bfy qu\u00e9 quiso y realiz\u00f3 Hitler?). Esto se llev\u00f3 a cabo y, en 1914, los valientes franceses marcharon alegremente a la carnicer\u00eda. Qu\u00e9 diferencia entre el culto jauresiano de la patria: \u00ab\u00c9sta hunde sus ra\u00edces en el fondo mismo de la vida humana y, si as\u00ed puede decirse, en la fisiolog\u00eda del hombre\u00bb (ed. 10\/18, p. 268)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>Por la \u00e9poca, m\u00e1s all\u00e1 del Rhin, Bebel manten\u00eda m\u00e1s o menos el mismo discurso.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>11<\/sup> Citado por Chomsky en <em>L\u2019Am\u00e9rique et les nouveaux mandarins<\/em>, ed. du Seuil, p. 196.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>12<\/sup> El MPA conoci\u00f3 tambi\u00e9n diversos movimientos insurreccionales de gran amplitud que lo regeneraron. Algunas revueltas fueron incluso, seg\u00fan diversos historiadores, suscitadas por el propio Estado; la gran revoluci\u00f3n cultural mao\u00edsta no ser\u00eda sino una reedici\u00f3n. Estos hechos confirman nuestra tesis mil veces avanzada sobre la convergencia entre el MPC y el MPA.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>13<\/sup>\u00a0Por otro lado, \u00e9sta s\u00f3lo es una violencia larvada, hip\u00f3crita; una manifestaci\u00f3n de la incapacidad del ser<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>14<\/sup> Es claro que la vieja oposici\u00f3n ciudad-campo ya no existe. El capital urbaniza el planeta, es la mineralizaci\u00f3n de la naturaleza. Asistimos a nuevos conflictos entre los centros urbanos y las zonas rurales all\u00ed donde a\u00fan persisten algunos campesinos. Los centros urbanos reclaman cada vez m\u00e1s agua, lo que lleva a la construcci\u00f3n de un gran n\u00famero de embalses a distancias que llegan a ser de 100 o a veces incluso 200 kil\u00f3metros. Esto provoca la destrucci\u00f3n de tierras de cultivo f\u00e9rtiles, de caza o de pesca, pero adem\u00e1s contribuye a privar de agua a los campesinos, dado que todas las fuentes son canalizadas para alimentar el embalse o el canal de turno. Este conflicto puede afectar a una misma persona, como a las que viven en la ciudad y tienen una segunda residencia \u00aben el campo\u00bb. En ello se puede ver que nos encontramos bien lejos de la tradicional cuesti\u00f3n campesina; se trata de una relaci\u00f3n global de los hombres con la naturaleza y de la puesta en cuesti\u00f3n de su modo de ser actual<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>15<\/sup> Como hacen los psiquiatras estadounidenses que se hacen internar voluntariamente en las cl\u00ednicas psiqui\u00e1tricas para demostrar que no existe ning\u00fan saber apto para definir la locura. A\u00f1adimos que la locura actual es una producci\u00f3n necesaria del capital<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>16<\/sup> Cf. <em>Apocalypse et r\u00e9volution<\/em>, ed. Dedalo, 1973. Este libro se presenta como \u00abun manifiesto de la revoluci\u00f3n biol\u00f3gica\u00bb. Es de una gran riqueza de contenidos que no se pueden resumir aqu\u00ed. Los autores tambi\u00e9n tratan la cuesti\u00f3n de la representaci\u00f3n y la simbolog\u00eda en las relaciones sociales (cf. nota 15). Dejamos aqu\u00ed dos pasajes que ilustran un poco su posici\u00f3n:<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>\u00abLos comentaristas progresistas del informe del MIT y de las propuestas de Mansholt se equivocan al afirmar que el capital no puede sobrevivir sin incrementar continuamente la producci\u00f3n de mercanc\u00edas, sustrato de su valorizaci\u00f3n, si entienden por mercanc\u00edas \u00fanicamente las \u201ccosas\u201d. Poco importa la naturaleza de la mercanc\u00eda, si es una \u201ccosa\u201d en lugar de una \u201cpersona\u201d. Para que el capital pueda continuar reproduci\u00e9ndose como tal, basta con que al interior de la circulaci\u00f3n persista un momento en el que una mercanc\u00eda cualquiera asuma la tarea de cambiarse por A para seguidamente volver a cambiarse por A\u2019. Esto es, en teor\u00eda, perfectamente posible, siempre que el capital constante, en lugar de ser invertido en su mayor\u00eda en instalaciones aptas para producir exclusivamente objetos, sea invertido en instalaciones aptas para producir \u201cpersonas sociales\u201d (servicios sociales y \u201cservicios personales\u201d)\u00bb (p\u00e1g. 82)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>\u00abLa coherencia suprema de lo ficticio es la de mostrarse, en definitiva, como representaci\u00f3n perfecta y por tanto como organizaci\u00f3n de las apariencias perfectamente irreales; es la de realizarse en la separaci\u00f3n definitiva de lo concreto, en su propia desaparici\u00f3n sensible (lo ficticio es la esencia de toda religi\u00f3n). Pero es s\u00f3lo manifest\u00e1ndose como subjetividad consustancial al movimiento org\u00e1nico naturalizante, a su capacidad global en proceso, como la especie podr\u00e1 emanciparse definitivamente de la pr\u00f3tesis, liberarse de lo ficticio y de las religiones. La revoluci\u00f3n biol\u00f3gica consiste en la inversi\u00f3n definitiva de la relaci\u00f3n que ha visto a lo largo de la prehistoria [todo el periodo que precede a la revoluci\u00f3n comunista] la corporeidad de la especie sometida a la dominaci\u00f3n de la m\u00e1quina social; consiste en la emancipaci\u00f3n de la subjetividad org\u00e1nica, en la \u201cdomesticaci\u00f3n\u201d irreversible de la m\u00e1quina en todas sus modalidades de aparici\u00f3n posibles\u00bb (p. 135)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>17<\/sup> He aqu\u00ed un ejemplo destacable : \u00abEn conclusi\u00f3n, constatemos que la financiaci\u00f3n del crecimiento pr\u00e1cticamente no est\u00e1 garantizada por los mecanismos propios del sistema capitalista. \u00c9stos implicar\u00edan, en efecto, que los particulares aceptan endeudarse para tener liquidez, la cual emplear\u00edan en lugares de inversi\u00f3n no l\u00edquidos de una u otra empresa, por cuyo crecimiento apostar\u00edan. Los nuevos fondos entrar\u00edan as\u00ed en la econom\u00eda a trav\u00e9s de la bolsa. Y las empresas financiadas de esta forma por la bolsa, no tendr\u00edan necesidad de autofinanciarse. En ausencia de inflaci\u00f3n, el importe de la deuda de los particulares ser\u00eda equivalente al importe de los activos l\u00edquidos necesarios para el crecimiento, y no m\u00e1s.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>\u00bbDe hecho, para financiar el crecimiento, el sistema capitalista supone la existencia de apostantes dispuestos a perder en t\u00e9rminos nominales el importe de su apuesta, si se equivocaron al estimar el crecimiento de una u otra empresa. Siendo insuficiente el importe de estas apuestas, las empresas deben endeudarse directamente mediante instituciones financieras. Este mecanismo existe en sistemas no capitalistas\u2026<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>\u00bbEn definitiva, con la existencia de tasas de inter\u00e9s, de un precio del dinero no prestado (en el caso de la colocaci\u00f3n de activos l\u00edquidos) o prestado pr\u00e1cticamente sin riesgo de p\u00e9rdida nominal (obligaciones), el sistema capitalista no financia sino muy parcialmente el crecimiento, y genera as\u00ed una inflaci\u00f3n acumulativa\u00bb (J. Fau, \u00abAnalyse de l\u2019inflation\u00bb en <em>Le Monde<\/em>, 05\/12\/1972)<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>18<\/sup> Lo que caracteriza al capital no es tanto la afirmaci\u00f3n cuantitativa y la negaci\u00f3n de lo cualitativo, sino la contradicci\u00f3n fundamental entre los dos, en la cual el polo cuantitativo tiende a fundir toda cualidad.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small>No se trata de desear la cualidad negando la cantidad, como no se reivindica el valor de uso negando el valor de cambio. Es necesaria una mutaci\u00f3n total que permita abolir toda l\u00f3gica de la dominaci\u00f3n. Puesto que cualidad y cantidad est\u00e1n \u00edntimamente vinculadas\u00a0a la medici\u00f3n y el conjunto de ambas al valor. La medici\u00f3n es tan operante al nivel del valor de uso como al valor de cambio. En el primer caso, est\u00e1 en directa relaci\u00f3n con una dominaci\u00f3n de los hombres: los valores de uso miden la posici\u00f3n social, el peso de opresi\u00f3n de un individuo particular. Existe un despotismo del valor de uso tanto como del valor de cambio y ahora del capital. En sus notas al libro de James Mill, Marx denuncia el utilitarismo, filosof\u00eda que reduce al hombre a su uso pero donde el intercambio tiende a autonomizarse.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>19<\/sup> Sternberg lo ha expresado extraordinariamente en <em>Futuros sin futuro<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.3cm\"><small><sup>20<\/sup> Tal es la definici\u00f3n del infinito dada por Blanqui (que modifica un poco la famosa frase de Pascal). Cf. <em>L\u2019\u00e9ternit\u00e9 par les astres<\/em>, ed. La t\u00eate de Feuille, p. 119.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca antes la sociedad capitalista ha conocido un per\u00edodo tan cr\u00edtico como el que vivimos. Todos los elementos de la crisis cl\u00e1sica existen en estado permanente, con excepci\u00f3n de una disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n que s\u00f3lo afecta, y de manera limitada, a ciertos pa\u00edses. 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