{"id":3645,"date":"2026-07-03T10:49:36","date_gmt":"2026-07-03T16:49:36","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3645"},"modified":"2026-07-03T10:49:38","modified_gmt":"2026-07-03T16:49:38","slug":"giorgio-agamben-la-infancia-de-adan-la-gramatica-de-occidente-el-gobierno-de-la-demencia-hombres-y-turistas-donde-estan-los-justos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3645","title":{"rendered":"Giorgio Agamben \/ La infancia de Ad\u00e1n | La gram\u00e1tica de Occidente | El gobierno de la demencia | Hombres y turistas | D\u00f3nde est\u00e1n los justos"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Traducci\u00f3n para Artiller\u00eda inmanente de cinco textos de Giorgio Agamben publicados entre abril y julio de 2026 en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet, donde publica habitualmente su columna <a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/una-voce-giorgio-agamben\">\u00abUna voce\u00bb<\/a>.<\/strong><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>La infancia de Ad\u00e1n<\/strong><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No se comprende la concepci\u00f3n que nuestra cultura tiene del ser humano si no se recuerda que en su base se encuentra un hombre sin infancia: Ad\u00e1n. Seg\u00fan el relato del G\u00e9nesis, el hombre que el Se\u00f1or crea y coloca en el jard\u00edn del Ed\u00e9n es un adulto, a quien \u00c9l habla y da mandamientos, y para quien crea una compa\u00f1era, a fin de que no est\u00e9 solo. Y s\u00f3lo un adulto, y desde luego no un in-fante, pod\u00eda dar un nombre a todos los animales del jard\u00edn.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No sorprende que un ser sin infancia no pueda permanecer inocente y est\u00e9 fatalmente destinado a la culpa y al pecado. Quiz\u00e1 el pesimismo que condena al Occidente cristiano a aplazar siempre para el futuro la felicidad y el cumplimiento provenga de esta singular carencia, que hace de Ad\u00e1n un ser constitutivamente privado de infancia. Y acaso sea por esta falta, m\u00e1s originaria que cualquier pecado, que, por una parte, la infancia es para cada uno de nosotros el lugar de la nostalgia de una felicidad imposible y, por otra, una condici\u00f3n deficiente dentro de la organizaci\u00f3n social, que es preciso disciplinar y amaestrar a toda costa. Y si el psicoan\u00e1lisis ve en el ni\u00f1o al sujeto oculto de toda neurosis, quiz\u00e1 sea precisamente porque en alg\u00fan lugar sigue actuando en nosotros el paradigma ad\u00e1nico de un hombre sin infancia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esto significa que la curaci\u00f3n de la enfermedad de Occidente \u2014es decir, de una cultura adulta que, al reprimir la infancia, termina por condenarse a la puerilidad\u2014 s\u00f3lo ser\u00e1 posible si somos capaces de devolverle a Ad\u00e1n su infancia.<\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-l-u2019infanzia-di-adamo\">13 de abril de 2026<\/a><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>La gram\u00e1tica de Occidente<\/strong><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En un ensayo de 1942, Louis Renou pod\u00eda afirmar que \u00aben la base del pensamiento indio se encuentran razonamientos de orden gramatical\u00bb. Las tres categor\u00edas en las que, seg\u00fan la filosof\u00eda india, se articula toda la realidad \u2014sustancia, cualidad y acci\u00f3n\u2014 derivan indiscutiblemente del an\u00e1lisis gramatical del lenguaje: nombre, adjetivo y verbo. En efecto, la gram\u00e1tica de la lengua s\u00e1nscrita de P\u0101\u1e47ini y el comentario de Pata\u00f1jali preceden a la mayor parte de los textos filos\u00f3ficos indios.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cabe preguntarse hasta qu\u00e9 punto esto vale tambi\u00e9n para la filosof\u00eda griega que se encuentra en la base de nuestra cultura. Esta hip\u00f3tesis parece entrar en conflicto con la tradici\u00f3n que atribu\u00eda a Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles el descubrimiento de las partes de la oraci\u00f3n y, en consecuencia, la invenci\u00f3n de la gram\u00e1tica. El conflicto se aten\u00faa y desaparece en cuanto se entiende que lo que con ello se suger\u00eda era que, para poder ser fil\u00f3sofos, Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles primero hab\u00edan tenido que ser gram\u00e1ticos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Occidente es, de principio a fin, una civilizaci\u00f3n gramatical, que ha hecho del an\u00e1lisis del lenguaje y de su construcci\u00f3n en una gram\u00e1tica la base de su conocimiento del mundo y de su dominio sobre la naturaleza. En efecto, la ciencia, que se ha convertido en la religi\u00f3n de Occidente, presupone, como toda religi\u00f3n, un mundo nombrado, en el que la ontolog\u00eda \u2014es decir, el hecho de que el ser se diga y se ordene en el lenguaje\u2014 se compartimenta en regiones, cada una de las cuales queda a cargo de una ciencia particular. El destino de Occidente, en otras palabras, est\u00e1 inscrito en la gram\u00e1tica indoeuropea, con sus casos y las conexiones l\u00f3gico-sint\u00e1cticas de dependencia jer\u00e1rquica mediante las cuales, junto con su lengua, articula su pensamiento.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por eso, quiz\u00e1 sea al volver la mirada hacia China, es decir, hacia una cultura que no ha analizado ni construido su propia lengua en una gram\u00e1tica, sino que ve en ella monos\u00edlabos sin articulaci\u00f3n gramatical alguna, que podr\u00e1 surgir, si no un pensamiento nuevo, al menos una salida a los sombr\u00edos destinos que, sin que nos di\u00e9ramos cuenta, el an\u00e1lisis l\u00f3gico del lenguaje \u2014que no por casualidad se nos ense\u00f1a desde la escuela primaria\u2014 nos ha asignado fatalmente.<\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-la-grammatica-dell-u2019occidente\">20 de abril de 2026<\/a><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El gobierno de la demencia<\/strong><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfC\u00f3mo explicar \u2014o, simplemente, tratar de comprender\u2014 lo que est\u00e1 sucediendo en Estados Unidos? \u00bfC\u00f3mo dar raz\u00f3n del hecho \u2014en apariencia verdaderamente inexplicable\u2014 de que la naci\u00f3n que hasta ayer dominaba el mundo haya estado regida durante la \u00faltima d\u00e9cada, y contin\u00fae est\u00e1ndolo, por un presidente t\u00e9cnicamente demente? Quiz\u00e1 la \u00fanica respuesta posible sea que Estados Unidos se encuentra en una situaci\u00f3n hist\u00f3rica para la cual s\u00f3lo la demencia resulta adecuada. Cuando un pa\u00eds alcanza la fase final de la descomposici\u00f3n espiritual, ya no es posible acceder a ninguna decisi\u00f3n racional que intente hacerle frente. S\u00f3lo queda precipitar por todos los medios el colapso, ya inevitable, y la demencia \u2014real o simulada\u2014 es sin duda el instrumento de gobierno m\u00e1s apto para ese fin.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En su condici\u00f3n de s\u00fabdita fiel de Estados Unidos, Europa tambi\u00e9n se est\u00e1 autodestruyendo y, al igual que aqu\u00e9l, parece precipitarse en la demencia. Si algunos estados europeos lograr\u00e1n detenerse al borde del abismo o si caer\u00e1n en \u00e9l junto con el desdichado e ileg\u00edtimo organismo llamado Comunidad Europea es algo que s\u00f3lo los pr\u00f3ximos a\u00f1os permitir\u00e1n ver.<\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-il-governo-della-demenza\">15 de junio de 2026<\/a><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Hombres y turistas<\/strong><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La palabra <em>turista<\/em> aparece por primera vez en italiano en 1837 (<em>turismo<\/em>, s\u00f3lo en 1907). La etimolog\u00eda es clara: el <em>tour<\/em> (el <em>grand tour<\/em>) es el viaje de formaci\u00f3n que, a partir del siglo XVIII, los arist\u00f3cratas e intelectuales europeos emprend\u00edan, sobre todo hacia Italia, para conocer su historia del arte, sus modos de vida y su cultura. Como sucede a menudo, lo que en un principio era propio de una \u00e9lite termin\u00f3 por convertirse, con el tiempo, en un fen\u00f3meno de masas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es significativo que su antecedente sean, sin duda, las peregrinaciones que los creyentes emprend\u00edan para visitar los lugares sagrados de su religi\u00f3n: tambi\u00e9n los turistas, como los peregrinos, son <em>peregrini<\/em>, es decir, seg\u00fan el significado del t\u00e9rmino latino, extranjeros sobre la tierra. El turismo es el signo de una mutaci\u00f3n epocal en la relaci\u00f3n entre los seres humanos y la tierra que habitan: dondequiera que se encuentren, son <em>extranei<\/em>, est\u00e1n afuera (<em>extra<\/em>), ante todo en la misma ciudad en la que viven. Recuerdo perfectamente el asombro con el que, hace ya muchos a\u00f1os, cuando viv\u00eda en Venecia, advert\u00ed que ya no era posible distinguir a los venecianos de los turistas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, no s\u00f3lo ha cambiado la relaci\u00f3n de los ciudadanos con su ciudad; tambi\u00e9n ha cambiado la ciudad misma: los seres humanos se han convertido en turistas, es decir, en extranjeros, en la misma medida en que la tierra que habitan \u2014o, mejor dicho, que <em>alguna vez<\/em> habitaron\u2014 se ha vuelto <em>extranea<\/em> y <em>peregrina<\/em>. Si se lee, como me ocurri\u00f3 en estos d\u00edas, la extraordinaria descripci\u00f3n que Joseph Roth hace de Marsella en el oto\u00f1o de 1925, con sus callejuelas densas y aventureras, donde en una superficie de pocos kil\u00f3metros conviv\u00edan, vivas, todas las \u00e9pocas de la historia y nadie era extranjero, resulta dif\u00edcil sustraerse a la amarga e implacable constataci\u00f3n de que hoy las ciudades ya no existen: el turismo pudo destruirlas porque ellas ya hab\u00edan dejado de estar vivas. El <em>overtourism<\/em> no viene de fuera; comenz\u00f3 dentro de nosotros, dentro de los barrios y vecindarios familiares que ya no somos capaces de habitar. Habitar es una forma intensiva del verbo haber (<em>habeo<\/em>) y significa una cierta manera de morar y de vivir, de tener h\u00e1bitos y costumbres. Y si <em>ethos<\/em> en griego designa la morada habitual, entonces la habitaci\u00f3n constituye la forma primordial de la \u00e9tica. Habernos convertido en turistas, haber perdido la capacidad de habitar, ser en todas partes peregrinos y extra\u00f1os, nos obliga entonces a imaginar de nuevo una \u00e9tica posible, a reinventar de cabo a rabo la capacidad de habitar. Sin duda, se trata de una tarea nada f\u00e1cil, pero quiz\u00e1 sea la \u00fanica v\u00eda que se nos ofrece para salir del turismo, para volver a hacer habitable nuestra tierra y nuestras ciudades.<\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-uomini-e-turisti\">1 de julio de 2026<\/a><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>D\u00f3nde est\u00e1n los justos<\/strong><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfQui\u00e9nes son los justos? \u00bfQu\u00e9 significa ser justo? Desde luego, no se trata de una cualidad de un sujeto, de un atributo de este o aquel hombre, de esta o aquella mujer. La justicia \u2014escribi\u00f3 Benjamin\u2014 es un estado del mundo; es una dimensi\u00f3n del ser, no de la voluntad ni de la intenci\u00f3n. Las cosas son justas, dec\u00eda Spinoza, cuando no las ves en un tiempo o en un lugar determinados, sino cuando las ves en Dios. Por eso la justicia es algo que nunca puedes poseer, sino s\u00f3lo contemplar. Y, sin embargo, cuando ves las cosas tal como son en Dios, el ser flor de esa flor, el ser sonrisa de esa sonrisa, el ser inocente de ese inocente, entonces experimentas una exigencia a la que no puedes sustraerte, una exigencia que no te pide ni te ordena nada, sino que act\u00faa en ti m\u00e1s all\u00e1 de toda voluntad o de toda intenci\u00f3n: es as\u00ed, y no hay nada m\u00e1s que hacer. Nunca olvidar\u00e9 las palabras de una joven que formaba parte de una organizaci\u00f3n de la resistencia en un pa\u00eds ocupado por los nazis. Hab\u00eda sido arrestada y torturada, y no habl\u00f3. Cuando la liberaron, sus compa\u00f1eros quer\u00edan celebrarla como a una hero\u00edna; le dec\u00edan que, si hab\u00eda logrado soportar la tortura, era gracias a la fuerza de sus convicciones pol\u00edticas, a su fidelidad a la causa y a otras tonter\u00edas semejantes. Pero ella negaba con la cabeza y s\u00f3lo dec\u00eda: \u00abNo, lo hice porque as\u00ed se me antojaba, por capricho\u00bb. Hab\u00eda visto la justicia, hab\u00eda sentido una exigencia que la desbordaba por completo, pero ni por un instante pens\u00f3 que fuera justa o que la justicia pudiera pertenecerle. Si s\u00f3lo hubiera cre\u00eddo en la causa justa, pero no hubiera visto la justicia, habr\u00eda cedido bajo la tortura, habr\u00eda hablado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por eso, seg\u00fan la tradici\u00f3n jud\u00eda, los justos, los <em>zaddiqim<\/em>, est\u00e1n ocultos en el mundo, ocultos sobre todo para s\u00ed mismos. Y por eso hay algo parad\u00f3jico en querer premiar a los justos, como si ello fuera la otra cara de esa justicia que consiste en castigar a los culpables. As\u00ed como el castigo nunca puede provenir de la justicia, sino s\u00f3lo del derecho, tampoco la recompensa ni el reconocimiento pertenecen a la justicia. El justo reconocido y premiado, el <em>zaddiq<\/em> que ha dejado de estar oculto, ya no es un justo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El misterio del derecho, es decir, el misterio de la culpa y del castigo, no debe confundirse con el misterio de la justicia. Por eso, quiz\u00e1 est\u00e9 bien que los culpables sean castigados, pero no es igualmente seguro que los justos deban ser recompensados. Ellos recorren el mundo sin ser reconocidos hasta el fin de los tiempos y, s\u00f3lo de ese modo, dice la leyenda, salvan al mundo.<\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-dove-sono-i-giust\">3 de julio de 2026<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n para Artiller\u00eda inmanente de cinco textos de Giorgio Agamben publicados entre abril y julio de 2026 en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet, donde publica habitualmente su columna \u00abUna voce\u00bb. 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