{"id":3622,"date":"2026-05-11T12:13:54","date_gmt":"2026-05-11T18:13:54","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3622"},"modified":"2026-05-11T12:13:57","modified_gmt":"2026-05-11T18:13:57","slug":"luhuna-carvalho-el-hombre-menos-cinico-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3622","title":{"rendered":"Luhuna Carvalho \/ El hombre menos c\u00ednico del mundo"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Texto publicado por primera vez en ingl\u00e9s en el sitio web de <a href=\"https:\/\/www.endnotes.org.uk\/palabre\/the-least-cynical-man-in-the-world\"><em>Endnotes<\/em><\/a> el 9 de mayo de 2026.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify\">Tras la muerte de Ben Morea, mi primer impulso fue reconstruir su leyenda: una sucesi\u00f3n cinematogr\u00e1fica, casi inveros\u00edmil, de aventuras; una contrahistoria de los Estados Unidos de posguerra; una larga oda al esp\u00edritu indomable de ciertas almas. El primer borrador de este texto intent\u00f3 entonar ese canto: escrito de memoria, era un estallido euf\u00f3rico que exig\u00eda del lector una respuesta emocional equivalente. Me detuve a mitad del camino; la eleg\u00eda adecuada requer\u00eda otra cosa, algo que no quedara enteramente eclipsado por su propia narraci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">Conoc\u00ed a Ben en 2010, cuando pas\u00e9 un a\u00f1o trabajando en Nueva York. Hab\u00eda le\u00eddo el libro de Osha Neumann sobre los Motherfuckers, que termina con la desaparici\u00f3n de Ben en las monta\u00f1as de Colorado, y empec\u00e9 a preguntar si alguien sab\u00eda algo de \u00e9l. Finalmente, un amigo me cont\u00f3 que hab\u00eda regresado a Nueva York algunos a\u00f1os antes y que hab\u00eda retomado contacto con parte del ambiente anarquista de la ciudad.<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">En una reuni\u00f3n de Red Channels, el colectivo dirigido por ese amigo, alguien revel\u00f3 que hab\u00edan encontrado en los archivos de la Fundaci\u00f3n Andy Warhol la obra perdida de Valerie Solanas, supuestamente el origen del conflicto que la llev\u00f3 a dispararle a Warhol. Cuenta la leyenda que Solanas, amiga cercana de Ben, le hab\u00eda prometido que \u00e9l ser\u00eda el \u00faltimo hombre asesinado en la futura revoluci\u00f3n feminista. En su honor organizamos una lectura \u00edntegra de la obra frente al lugar donde alguna vez estuvo la Factory de Warhol e invitamos a Ben.<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">La editorial espa\u00f1ola La Felguera acababa de publicar una antolog\u00eda de <em>Black Mask<\/em>, la revista de Ben en los a\u00f1os sesenta, y pens\u00e9 que Edi\u00e7\u00f5es Antip\u00e1ticas, nuestra peque\u00f1a editorial, pod\u00eda hacer algo similar. Me present\u00e9, le habl\u00e9 del proyecto y le propuse una gira por Portugal y Espa\u00f1a, organizada junto con La Felguera y la Feria Anarquista del Libro de Barcelona. Ben acept\u00f3 de inmediato: \u00abSi me dices que puedo irme y volver con el mismo billete de cinco d\u00f3lares en el bolsillo, voy\u00bb. Durante los meses siguientes lo visit\u00e9 varias veces en su peque\u00f1o departamento de Hell\u2019s Kitchen, que tambi\u00e9n funcionaba como galer\u00eda. Ben sobreviv\u00eda modestamente comprando objetos de arte en distintos mercados de Nueva York para luego revend\u00e9rselos a sus contactos del mundo art\u00edstico. Le encantaba recibir gente joven, que escuchaba absorta las historias que \u00e9l contaba una y otra vez.<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">De vuelta en Lisboa organizamos innumerables cenas solidarias en RDA69 para financiar el viaje. Cuando Ben aterriz\u00f3, ya lo esperaba una cena en el centro social. Se emocion\u00f3 y dijo que era la primera vez que volv\u00eda a encontrar el mismo tipo de atm\u00f3sfera que hab\u00eda conocido en el Lower East Side. Pasamos las dos semanas siguientes viajando: muchas horas manejando, otras simplemente dej\u00e1ndonos llevar, llenas de conversaciones, pero sobre todo de esos silencios c\u00f3mplices en los que las amistades toman forma. Esa amistad dur\u00f3 hasta su muerte, a pesar de la distancia y de los largos intervalos entre nuestros encuentros. Recuerdo la \u00faltima vez que lo vi, exactamente un a\u00f1o antes de que muriera, en Nuevo M\u00e9xico: los dos en silencio, recargados sobre un autom\u00f3vil mientras uno de sus nietos adoptivos jugaba con una pistola de pl\u00e1stico, rodeado de caballos y desierto. Un d\u00eda le dije que hab\u00eda tenido una vida m\u00e1s interesante que cualquiera de nosotros, y \u00e9l respondi\u00f3 que s\u00ed, pero que nosotros \u00e9ramos m\u00e1s inteligentes. No creo que eso sea cierto, pero aquel intercambio consolid\u00f3 lo que resultaba familiar en nuestra relaci\u00f3n: algo nacido de ese amor \u00abpartisano\u00bb entre personas que no comparten ni \u00e9poca, ni origen, ni lengua, ni sangre, pero s\u00ed una certeza intensa e inefable sobre la cual han construido una forma de vida. Eso era, en verdad, el \u00abamor armado\u00bb de Ben.<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">La historia de los Motherfuckers es relativamente conocida. Una banda de forajidos, artistas y revolucionarios que sembr\u00f3 el caos en Nueva York durante la segunda mitad de los a\u00f1os sesenta. Su aut\u00e9ntico esp\u00edritu fuera de la ley, su <em>ethos<\/em> proto-punk y su arraigo territorial los distingu\u00edan de tantos otros grupos semejantes. Los Motherfuckers sosten\u00edan a decenas de personas con dinero recolectado de los negocios del barrio, luchaban por el control del vecindario contra el Estado y la mafia, y practicaban una suerte de dada\u00edsmo armado. Hu\u00e9rfanos de unos Estados Unidos traumatizados por su propia brutalidad, descendieron sobre la ciudad en busca de la revoluci\u00f3n acuariana y terminaron transform\u00e1ndose en hombres lobo sedientos de venganza.<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">Durante las d\u00e9cadas siguientes, te\u00f3ricos militantes intentar\u00edan articular conceptualmente aquello que ah\u00ed apenas comenzaba a ensayarse. La ontolog\u00eda pol\u00edtica subyacente a los Motherfuckers era simple: la totalizaci\u00f3n de las relaciones sociales capitalistas favorece la proliferaci\u00f3n de pr\u00e1cticas secesionistas. El choque entre la civilizaci\u00f3n del capital y esas formas de vida constituye un juego de suma cero. Tales formas est\u00e1n hechas de relaciones. \u00bfDe qu\u00e9 son capaces esas relaciones? \u00bfSe encuentran mediadas por el dinero, la ideolog\u00eda y el Estado, o por su disoluci\u00f3n en una afinidad espiritual hecha de cuidado y antagonismo?<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">Lo que permanece del liderazgo carism\u00e1tico de Ben, para bien o para mal, es su intransigencia. Toda confrontaci\u00f3n deb\u00eda llevarse hasta su m\u00e1xima intensidad, porque s\u00f3lo ah\u00ed el antagonismo pod\u00eda convertirse en una condici\u00f3n espiritual. En la teatralidad y el exceso con que los Motherfuckers ejerc\u00edan la violencia hay una indecisi\u00f3n entre la pantomima y la aspiraci\u00f3n de convertirla en algo m\u00edtico, primordial y cosmog\u00f3nico; pero, a diferencia de lo que ocurri\u00f3 en otros lugares, esa potencia insurreccional no degener\u00f3 en lucha armada clandestina. Encontr\u00f3 una v\u00eda de escape en las ruinas de la expansi\u00f3n estadounidense. Cuando el enfrentamiento con la polic\u00eda y la mafia se volvi\u00f3 insostenible, los Motherfuckers iniciaron su \u00e9xodo hacia Nuevo M\u00e9xico, escenario de disputas territoriales entre el gobierno federal y diversas tribus ind\u00edgenas locales. La disoluci\u00f3n del grupo en una deriva de bandidaje desesperado y facciones rivales \u2014el infame \u00abs\u00edndrome Pancho Villa\u00bb\u2014 se\u00f1ala el l\u00edmite de una ontolog\u00eda pura de la guerra civil: m\u00e1s all\u00e1 de la metr\u00f3poli, corre el riesgo de degenerar en mera autofagia.<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">Pero fue precisamente en medio de ese derrumbe donde Ben logr\u00f3 liberarse del papel de l\u00edder carism\u00e1tico. \u00bfQu\u00e9 les queda a los revolucionarios cuando se derrumba la certeza de una revoluci\u00f3n inminente? \u00bfEl peque\u00f1o circuito narcisista? \u00bfLa administraci\u00f3n de un legado residual? \u00bfLa renovaci\u00f3n generacional incesante del ambiente militante? Ben Morea pudo haber muerto como m\u00e1rtir o sobrevivido convertido en \u00edcono, pero eligi\u00f3 desaparecer. Pas\u00f3 cinco a\u00f1os a caballo junto con su compa\u00f1era Joan, recorriendo monta\u00f1as y bosques, cazando y recolectando, acerc\u00e1ndose a comunidades ind\u00edgenas que terminaron por adoptarlo e iniciarlo. Se instal\u00f3 en la frontera entre Colorado y Nuevo M\u00e9xico y pas\u00f3 las d\u00e9cadas siguientes realizando rituales y ceremonias por todo el pa\u00eds, adoptando a decenas de ni\u00f1os perdidos: algunos durante unos meses, otros durante d\u00e9cadas.<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">Existe una continuidad tangible entre esos momentos. La cultura psicod\u00e9lica se vuelve ceremonial; el cuidado insurreccional se vuelve comunitario. Pero hay algo menos evidente que persiste en esa transformaci\u00f3n del l\u00edder revolucionario en l\u00edder espiritual. A Ben no le gustar\u00edan los t\u00e9rminos que elijo para describirlo, pero los uso porque hablar de aquello de lo que \u00e9l hablaba con otras palabras es el homenaje m\u00e1s honesto que puedo rendirle. Entre su \u00abfamilia\u00bb del Lower East Side y su familia del suroeste estadounidense persiste una antropolog\u00eda comunista, por fr\u00e1gil, ef\u00edmera o situada que sea. No nos es accesible como tal. Ninguna de esas formas es repetible ni apropiable, pero en ellas permanece la intuici\u00f3n de una posible autonom\u00eda de la cuesti\u00f3n comunista \u2014y anarquista\u2014 respecto de la crisis de las subjetividades revolucionarias. Cuando la revoluci\u00f3n termina, haya vencido o haya sido derrotada, el revolucionario que quiera mantenerse fiel a su \u00e9tica debe encontrar otra manera de renovar su compromiso y su testimonio, si no quiere ser devorado por sus fantasmas o pose\u00eddo por sus demonios.<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">Por eso el regreso vacilante de Ben resulta tan singular. No volvi\u00f3 para iluminar a los revolucionarios desconcertados del siglo XXI ni para reclamar dividendos del pasado. Al contrario: volvi\u00f3 para ofrecer el testimonio de algo que hoy parece imposible, la posibilidad de una buena vida. No hay nada hagiogr\u00e1fico en esta afirmaci\u00f3n. Cualquiera que lo haya conocido sabe cu\u00e1n caprichoso, irascible y egoc\u00e9ntrico pod\u00eda ser; pero no hab\u00eda en ese hombre ni una sola pizca de cinismo, incredulidad o resentimiento. Ben era un ant\u00eddoto contra nuestro malestar contempor\u00e1neo, desmontando la masculinidad de cuento de hadas asociada a la figura del revolucionario.<\/div>\n<div style=\"margin-bottom: 0;text-align: justify;text-indent: 1.27cm\">La fusi\u00f3n m\u00edtica entre arte y vida nace de un narcisismo criptoaristocr\u00e1tico fascinado por su propio reflejo. Ben se apart\u00f3 de ese programa de vanguardia y lo trascendi\u00f3. De todo ese pante\u00f3n sesentayochero que se nos escapa entre los dedos, quiz\u00e1 \u00e9l sea el \u00fanico que no fue fil\u00f3sofo ni escritor. Los santos que todav\u00eda nos quedan son aquellos que, frente al desgarramiento ps\u00edquico, corporal y existencial de las subjetividades modernas, consiguieron preservar una integridad sensible. Esa integridad no es piadosa ni neur\u00f3tica; al contrario, es excesiva, violenta y en cierto modo mon\u00e1stica. Posee una gracia ct\u00f3nica, terrosa, polvorienta y distante. Ben vivi\u00f3 de tal manera que, aun cuando todo arde a nuestro alrededor, siga siendo posible imaginar una buena vida en medio de la conflagraci\u00f3n.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto publicado por primera vez en ingl\u00e9s en el sitio web de Endnotes el 9 de mayo de 2026. &nbsp; Tras la muerte de Ben Morea, mi primer impulso fue reconstruir su leyenda: una sucesi\u00f3n cinematogr\u00e1fica, casi inveros\u00edmil, de aventuras; una contrahistoria de los Estados Unidos de posguerra; una larga oda al esp\u00edritu indomable de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":3623,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[88,126],"class_list":["post-3622","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-ben-morea","tag-luhuna-carvalho"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3622"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3625,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3622\/revisions\/3625"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3623"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}