{"id":3518,"date":"2026-01-07T11:48:03","date_gmt":"2026-01-07T17:48:03","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3518"},"modified":"2026-01-07T11:48:06","modified_gmt":"2026-01-07T17:48:06","slug":"giorgio-agamben-sobre-la-identidad-sobre-las-relaciones-falsas-donde-estamos-moneda-y-memoria-los-ultimos-dias-de-la-humanidad-sobre-la-inteligencia-artificial-y-la-estupidez-natura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3518","title":{"rendered":"Giorgio Agamben \/ Sobre la identidad | Sobre las relaciones falsas | \u00bfD\u00f3nde estamos? | Moneda y memoria | Los \u00faltimos d\u00edas de la humanidad | Sobre la inteligencia artificial y la estupidez natural"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Traducci\u00f3n para <em>Artiller\u00eda inmanente<\/em> de seis textos de Giorgio Agamben publicados entre julio y octubre de 2025 en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet, donde publica habitualmente su columna <a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/una-voce-giorgio-agamben\">\u00abUna voce\u00bb<\/a>.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Sobre la identidad<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Koj\u00e8ve expres\u00f3 alguna vez, en forma de advertencia, una cr\u00edtica de la identidad sobre la cual conviene reflexionar: \u00abS\u00e9 aquello que nunca podr\u00e1s llegar a ser\u00bb. El error de quienes buscan una identidad consiste en querer <em>llegar a ser<\/em> lo que ya <em>son<\/em>. Aquello que simplemente somos no es una identidad, es una experiencia surgente siempre en curso, que continuamente se nos escapa de las manos y que, por ello mismo, nunca podemos llegar a ser. Y, sin embargo, la sociedad en la que vivimos no hace sino atribuirnos una identidad que, con mayor o menor convicci\u00f3n, terminamos por asumir. Esta identidad \u2014en el fondo lo sabemos perfectamente\u2014 es necesariamente postiza, y quien de verdad quiere llegar a ser lo que es corre el riesgo \u2014como le ocurri\u00f3 a Nietzsche y como, aunque en menor medida, les sucede a casi todos\u2014 de caer en la locura. Sabio, es decir, sin identidad, es quien siempre es sin llegar nunca a llegar a ser: pero esto es precisamente lo que hoy las sociedades llamadas civiles consideran como algo extra\u00f1o y rechazan hacia los m\u00e1rgenes, cuando no buscan, lisa y llanamente, eliminarlo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-sull-u2019identita\">24 de julio de 2025<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Sobre las relaciones falsas<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una buena definici\u00f3n del poder pol\u00edtico es aquella que lo caracteriza como el arte de poner a los hombres en relaciones falsas. Esto, y no otra cosa, es lo que hace ante todo el poder, para poder gobernarlos luego como quiere. Una vez que se dejaron introducir en relaciones oblicuas en las que no pueden reconocerse, los hombres resultan, en efecto, manipulables y orientables a voluntad. Si creen con tanta facilidad en las mentiras que se les proponen, es porque falsas son, en primer lugar, las relaciones en las que, sin advertirlo, se encuentran ya siempre.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El primer movimiento de una estrategia pol\u00edtica digna de ese nombre es, por tanto, la b\u00fasqueda de una v\u00eda de salida de las relaciones falsas en las que el poder coloc\u00f3 a los hombres para poder gobernarlos. Pero precisamente esto no es f\u00e1cil, porque una relaci\u00f3n falsa es, de manera exacta, aquella desde la cual no se ve una v\u00eda de salida. Algo as\u00ed como una v\u00eda de salida se vuelve posible solo si comprendemos que la relaci\u00f3n falsa es la forma misma del poder, que encontrarse en una relaci\u00f3n falsa significa estar en una relaci\u00f3n de poder. Que, por tanto, la relaci\u00f3n es falsa no porque mintamos, sino porque falta la conciencia de su car\u00e1cter esencialmente pol\u00edtico. Que las relaciones en apariencia \u00edntimas y privadas, o aquellas t\u00e9cnica o socialmente determinadas, sean en verdad ya siempre pol\u00edticas; que en ellas nos encontremos, por tanto, desde el inicio en una relaci\u00f3n falsa: esta conciencia es la \u00fanica v\u00eda para cambiar de ra\u00edz nuestro modo de vivirlas.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-sui-rapporti-falsi\">1 de septiembre de 2025<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>\u00bfD\u00f3nde estamos?<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el infierno. Todo discurso que no parta de esta conciencia carece simplemente de fundamento. Los c\u00edrculos en los que nos encontramos no se disponen verticalmente, sino que se hallan diseminados en el mundo. Ah\u00ed donde los hombres se asocian, producen infierno. Los c\u00edrculos y las fosas est\u00e1n por todas partes a nuestro alrededor, y reconocemos, como en <em>Los caprichos<\/em> de Goya, a los monstruos y a los demonios que los gobiernan.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfQu\u00e9 podemos hacer en este infierno? No tanto, o no s\u00f3lo, como dec\u00eda Italo, custodiar una parcela de bien, aquello que en el infierno no es infierno. Pues tambi\u00e9n \u00e9sta fue, total o parcialmente, contaminada; en cualquier caso, <em>no te escapar\u00e1s<\/em>. M\u00e1s bien detente, calla, observa y, en el momento justo, habla; rompe la cortina de mentiras sobre la que reposa el infierno. Porque el propio infierno es una mentira, la mentira de las mentiras que impide el paso a lo no infernal, a lo que existe alegre, simple, an\u00e1rquicamente. A lo nunca sido que el infierno recubre cada vez con su <em>estado<\/em>, como si no hubiera otra posibilidad fuera de las fosas y los c\u00edrculos en los que ya siempre te inscribieron necesariamente. S\u00e9 t\u00fa el punto, el umbral en el que el estado cesa, en el que de manera surgente irrumpe lo posible, la \u00fanica realidad verdadera. El pensamiento no consiste en realizar lo posible, como los demonios te invitan a hacer, sino en hacer posible lo real, en encontrar una v\u00eda de salida de la ineluctabilidad de los hechos que la ideolog\u00eda dominante busca imponer en todos los \u00e1mbitos \u2014 y ante todo en la pol\u00edtica. Mientras en el vocer\u00edo infernal que te rodea todos intentan realizar diab\u00f3licamente, t\u00e9cnicamente, a cualquier costo, lo posible, para ti todo estado, toda cosa, todo hilo de hierba, si los percibes en su verdad, se vuelven nueva, silenciosa y l\u00facidamente posibles.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-dove-siamo\">15 de septiembre de 2025<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Moneda y memoria<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Moneta<\/em>, el t\u00e9rmino latino del que deriva el nuestro, procede de <em>moneo<\/em>, \u00abrecordar, pensar\u00bb, y fue en su origen la traducci\u00f3n del griego <em>Mnemosyne<\/em>, que significa \u00abmemoria\u00bb. <em>Moneta<\/em> se convirti\u00f3 as\u00ed en Roma en el nombre del templo en el que se celebraba a la diosa de la memoria y se acu\u00f1aba la moneda. A partir de este nexo etimol\u00f3gico entre la moneda y la memoria deber\u00eda considerarse el reavivamiento actual de las discusiones sobre la abolici\u00f3n de la moneda \u00fanica europea y la recuperaci\u00f3n por parte de cada pa\u00eds de su moneda tradicional. Bajo la urgente cuesti\u00f3n \u00abmonetaria\u00bb act\u00faa una no menos urgente cuesti\u00f3n de memoria, es decir, nada menos que el redescubrimiento de la memoria propia de cada uno de los pa\u00edses europeos que, al abdicar de la soberan\u00eda sobre su moneda, sin advertirlo de alg\u00fan modo abrogaron tambi\u00e9n su propio patrimonio de recuerdos. Si la moneda es ante todo el lugar de la memoria; si en la moneda, en cuanto puede pagar por todo y ocupar el lugar de todo, se juega para el individuo y para la colectividad el recuerdo del pasado y de los muertos, no sorprende entonces que, en la ruptura de la relaci\u00f3n entre pasado y presente que define nuestro tiempo, emerja con una urgencia ineludible el problema monetario. Cuando un ilustre economista declara que el \u00fanico modo que Francia (como quiz\u00e1 cualquier pa\u00eds europeo) tiene de salir de su crisis es readquirir la autoridad sobre su propia moneda, en realidad est\u00e1 sugiriendo a ese pa\u00eds reencontrar la relaci\u00f3n con su propia memoria. La crisis de la comunidad europea y de su moneda, que ya se encuentra a las puertas, es una crisis de la memoria; y la memoria \u2014conviene no olvidarlo\u2014 es para cada pa\u00eds un lugar eminentemente pol\u00edtico. No hay pol\u00edtica sin memoria, pero una memoria europea es tan inconsistente como su moneda \u00fanica.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-moneta-memoria\">23 de septiembre de 2025<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Los \u00faltimos d\u00edas de la humanidad<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A partir de octubre de 1915, tras la noticia del estallido de la gran guerra, Karl Kraus comenz\u00f3 a escribir \u00abpara un teatro de Marte\u00bb el drama <em>Los \u00faltimos d\u00edas de la humanidad<\/em>, que no quiso que se llevara a escena, porque \u00ablos asistentes a los teatros de este mundo no habr\u00edan soportado el espect\u00e1culo\u00bb. El drama \u2014o mejor, como se lee en el subt\u00edtulo, \u00abla tragedia en cinco actos\u00bb\u2014 era \u00absangre de su sangre y sustancia de la sustancia de aquellos a\u00f1os irreales, inconcebibles, inalcanzables para cualquier intelecto vigilante, inaccesibles a cualquier recuerdo y conservados \u00fanicamente en un sue\u00f1o cruento, de aquellos a\u00f1os en los que personajes de opereta representaron la tragedia de la humanidad\u00bb. Y en el <em>Weltgericht<\/em>, publicado despu\u00e9s del final de la guerra, hablar\u00e1 de su \u00abgran tiempo\u00bb, que hab\u00eda conocido \u00abcuando era tan peque\u00f1o y que volver\u00e1 a ser peque\u00f1o, si a\u00fan le queda tiempo\u00bb, como de un tiempo \u00aben el que sucede lo que no se pod\u00eda imaginar y en el que deber\u00e1 suceder lo que ya no se puede imaginar y que, si se pudiera imaginar, no suceder\u00eda\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Como todo discurso implacablemente l\u00facido, el diagn\u00f3stico de Kraus se ajusta perfectamente a la situaci\u00f3n que estamos viviendo. <em>Los \u00faltimos d\u00edas de la humanidad<\/em> son nuestros d\u00edas, si es verdad que cada d\u00eda es el \u00faltimo, que la escatolog\u00eda es, para quien es capaz de comprenderla, la condici\u00f3n hist\u00f3rica por excelencia. En particular, en lo que concierne a la guerra, puede decirse de nuestro tiempo, como hace Kraus, que \u00abincapaz de vivir algo y de represent\u00e1rselo, no se conmueve ni siquiera ante su propio derrumbe\u00bb. \u00bfY no es acaso cierto tambi\u00e9n hoy, cuando las mentiras sobre la guerra en curso pretenden autorizar toda guerra futura, \u00abque el hecho de que habr\u00e1 guerra aparece concebible precisamente para aquellos a quienes el eslogan \u201chay guerra\u201d ha permitido y encubierto toda verg\u00fcenza\u00bb? Y es probable que, como Austria en 1919, tambi\u00e9n Europa no sobreviva a sus mentiras y a sus verg\u00fcenzas y que, al final, s\u00f3lo pueda repetir las palabras del K\u00e1iser que concluyen el libro: <em>Ich habe es nicht gewollt<\/em>, \u00abyo no lo quise\u00bb.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-gli-ultimi-giorni-dell-u2019umanita\">11 de octubre de 2025<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Sobre la inteligencia artificial y la estupidez natural<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00abComienza una \u00e9poca de barbarie y las ciencias estar\u00e1n a su servicio\u00bb. La \u00e9poca de barbarie a\u00fan no termina y el diagn\u00f3stico de Nietzsche se confirma hoy puntualmente. Las ciencias est\u00e1n tan atentas a satisfacer e incluso a anticipar toda exigencia de la \u00e9poca que, cuando \u00e9sta decidi\u00f3 que no ten\u00eda ni ganas ni capacidad de pensar, le proporcionaron de inmediato un dispositivo bautizado \u00abInteligencia artificial\u00bb (en adelante, IA). El nombre no es transparente, porque el problema de la IA no es el de ser artificial (el pensamiento, en cuanto inseparable del lenguaje, implica siempre un arte o una parte de artificio), sino el de situarse fuera de la mente del sujeto que piensa o que deber\u00eda pensar. En esto se asemeja al intelecto separado de Averroes, que, seg\u00fan el genial fil\u00f3sofo andalus\u00ed, era \u00fanico para todos los hombres. Para Averroes, el problema era, en consecuencia, el de la relaci\u00f3n entre el intelecto separado y el hombre singular. Si la inteligencia est\u00e1 separada de los individuos singulares, \u00bfde qu\u00e9 modo podr\u00e1n \u00e9stos unirse a ella para pensar? La respuesta de Averroes es que los individuos se comunicaban con el intelecto separado a trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n, que permanece individual. Es sin duda un s\u00edntoma de la barbarie de la \u00e9poca, as\u00ed como de su absoluta falta de imaginaci\u00f3n, que este problema no se plantee respecto de la inteligencia artificial. Si \u00e9sta fuera simplemente un instrumento, como las calculadoras mec\u00e1nicas, el problema en efecto no existir\u00eda. Pero si se supone, como de hecho ocurre, que, al igual que el intelecto separado de Averroes, la IA piensa, entonces el problema de la relaci\u00f3n con el sujeto pensante no puede evitarse. Bazlen dijo alguna vez que en nuestro tiempo la inteligencia termin\u00f3 en manos de los est\u00fapidos. Es posible que el problema crucial de nuestro tiempo adopte entonces esta forma: \u00bfde qu\u00e9 modo un est\u00fapido \u2014es decir, un no pensante\u2014 puede entrar en relaci\u00f3n con una inteligencia que afirma pensar fuera de \u00e9l?<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-sull-u2019intelligenza-artificiale-e-sulla-stupi\">12 de octubre de 2025<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n para Artiller\u00eda inmanente de seis textos de Giorgio Agamben publicados entre julio y octubre de 2025 en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet, donde publica habitualmente su columna \u00abUna voce\u00bb. &nbsp; Sobre la identidad &nbsp; Koj\u00e8ve expres\u00f3 alguna vez, en forma de advertencia, una cr\u00edtica de la identidad sobre la cual conviene [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":3530,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[14],"class_list":["post-3518","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-giorgio-agamben"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3518","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3518"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3518\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3531,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3518\/revisions\/3531"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3530"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3518"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3518"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3518"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}