{"id":3241,"date":"2025-01-15T11:35:14","date_gmt":"2025-01-15T17:35:14","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3241"},"modified":"2025-01-15T11:36:39","modified_gmt":"2025-01-15T17:36:39","slug":"giorgio-agamben-el-exiliado-y-el-ciudadano-entre-actores-y-marionetas-el-trabajo-y-la-vida-el-numero-de-los-asesinados-coyuntura-y-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3241","title":{"rendered":"Giorgio Agamben \/ El exiliado y el ciudadano | Entre actores y marionetas | El trabajo y la vida | El n\u00famero de los asesinados | Coyuntura y revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Traducci\u00f3n para\u00a0<em>Artiller\u00eda inmanente<\/em>\u00a0de cinco textos de Giorgio Agamben publicados entre noviembre de 2024 y enero de 2025 en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet, donde publica habitualmente su columna \u00abUna voce\u00bb.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El exiliado y el ciudadano<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es \u00fatil reflexionar sobre un fen\u00f3meno que nos resulta a la vez familiar y extra\u00f1o, pero que, como suele suceder en estos casos, puede ofrecernos indicaciones valiosas para nuestra vida entre los dem\u00e1s hombres: el exilio. Los historiadores del derecho a\u00fan discuten si el exilio \u2014en su figura originaria, en Grecia y Roma\u2014 debe considerarse como el ejercicio de un derecho o como una situaci\u00f3n penal. Dado que, en el mundo cl\u00e1sico, se presenta como la facultad otorgada a un ciudadano de escapar mediante la huida a una pena (en general, la pena capital), el exilio parece, en realidad, irreductible a las dos grandes categor\u00edas en que puede dividirse la esfera del derecho desde el punto de vista de las situaciones subjetivas: los <em>derechos<\/em> y las <em>penas<\/em>. As\u00ed, Cicer\u00f3n, que hab\u00eda conocido el exilio, puede escribir: \u00abExilium non supplicium est, sed perfugium portumque supplicii\u00bb, \u00abEl exilio no es una pena, sino un refugio y una escapatoria a las penas\u00bb. Incluso cuando, con el tiempo, el estado lo apropia y lo configura como una pena (en Roma esto sucede con la lex Tullia del 63 a. C.), el exilio sigue siendo de hecho para el ciudadano una v\u00eda de escape. As\u00ed tambi\u00e9n Dante, cuando los florentinos inician contra \u00e9l un proceso de destierro, no se presenta en el tribunal y, adelant\u00e1ndose a los jueces, comienza su larga vida como exiliado, neg\u00e1ndose a regresar a su ciudad incluso cuando se le ofrece la posibilidad de hacerlo. Es significativo, desde esta perspectiva, que el exilio no implique la p\u00e9rdida de la ciudadan\u00eda: el exiliado se excluye de hecho de la comunidad a la que, sin embargo, sigue perteneciendo formalmente. El exilio no es ni derecho ni pena, sino escape y refugio. Si se quisiera configurarlo como un derecho, algo que en realidad no es, el exilio se definir\u00eda como un parad\u00f3jico derecho a situarse fuera del derecho. En esta perspectiva, el exiliado entra en una zona de indistinci\u00f3n respecto al soberano, quien, al decidir sobre el estado de excepci\u00f3n, puede suspender la ley, est\u00e1, como el exiliado, a la vez dentro y fuera del ordenamiento.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Precisamente porque se presenta como la facultad de un ciudadano de situarse fuera de la comunidad de los ciudadanos y, por tanto, en una especie de umbral respecto al ordenamiento jur\u00eddico, el exilio no puede dejar de interesarnos de manera particular hoy en d\u00eda. Para quien tenga ojos para ver, es evidente que los estados en los que vivimos han entrado en una situaci\u00f3n de crisis y en un progresivo e imparable desmoronamiento de todas las instituciones. En una condici\u00f3n como \u00e9sta, en la que la pol\u00edtica desaparece y cede su lugar a la econom\u00eda y a la tecnolog\u00eda, es inevitable que los ciudadanos se conviertan de hecho en exiliados en su propio pa\u00eds. Es este exilio interno el que hoy debemos reivindicar, transform\u00e1ndolo de una condici\u00f3n pasivamente sufrida en una forma de vida elegida y activamente perseguida. Donde los ciudadanos han perdido incluso la memoria de la pol\u00edtica, s\u00f3lo har\u00e1 pol\u00edtica quien est\u00e9 en exilio dentro de su propia ciudad. Y es s\u00f3lo en esta comunidad de exiliados, dispersa en la masa informe de los ciudadanos, donde algo como una nueva experiencia pol\u00edtica puede, aqu\u00ed y ahora, volverse posible.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-l-u2019esule-e-il-cittadino\">7 de noviembre de 2024<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Entre actores y marionetas<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Teatro y pol\u00edtica, como sab\u00edan los antiguos, est\u00e1n estrechamente ligados, y es poco probable que la escena teatral est\u00e9 viva cuando la pol\u00edtica muere o se eclipsa. Sin embargo, en un pa\u00eds donde la pol\u00edtica parece estar hecha \u00fanicamente de momias que pretenden dirigir su propia exhumaci\u00f3n, fue posible presenciar, hace unos d\u00edas, en un peque\u00f1o teatro veneciano, una representaci\u00f3n tan llena de vida e inteligencia que los espectadores \u2014como deber\u00eda ocurrir siempre en el teatro\u2014 salieron de ah\u00ed m\u00e1s conscientes y casi f\u00edsicamente regenerados. Un milagro as\u00ed no ocurri\u00f3 por casualidad. Piermario Vescovo, con su conocimiento ejemplar de la historia del teatro, recurri\u00f3 con lucidez a una tradici\u00f3n aparentemente menor, pero que, sobre todo en Italia, es sin duda mayor: la de las marionetas. Pero lo hizo \u2014y aqu\u00ed est\u00e1 la novedad\u2014 conjugando la presencia del cuerpo de seis actrices con la de las marionetas que \u00e9stas manejan y animan. As\u00ed, entre los vivos y los muertos, entre los cuerpos imponentes de las actrices que recitan y los cuerpos menudos pero no menos presentes de las marionetas, se produce un intercambio inconmensurable, en el que la vida fluye constantemente en ambos sentidos, hasta el punto de que al final no queda claro si son las actrices quienes mueven a las marionetas o \u00e9stas las que sacuden y animan a las actrices. Nunzio Zappella, uno de los \u00faltimos grandes titiriteros napolitanos, al mostrar a su peque\u00f1o y ya desgastado Pulcinella, dijo en una ocasi\u00f3n: \u00ab\u00a1Es mi padre!\u00bb. Tal vez no se pueda definir de manera m\u00e1s precisa el misterio que ocurre entre el titiritero y su marioneta. Pero Vescovo, injertando con genialidad el bunraku japon\u00e9s en la tradici\u00f3n de la comedia italiana, hizo a\u00fan m\u00e1s: transfigur\u00f3 un texto menor de Goldoni (<em>La inc\u00f3gnita<\/em>, que no se hab\u00eda vuelto a representar desde la muerte del autor) en algo provocador y ferozmente actual. La lecci\u00f3n que puede extraerse de esto es que el derrumbe de todas las instituciones \u2014no s\u00f3lo las pol\u00edticas\u2014 que estamos viviendo no nos hace necesariamente impotentes: siempre es posible encontrar en el pasado y custodiar, incluso en las condiciones m\u00e1s adversas, la semilla vernalizada que, llegado el momento oportuno, no dejar\u00e1 de germinar.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-tra-attori-e-burattini\">19 de noviembre de 2024<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El trabajo y la vida<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Se escucha con frecuencia elogiar la Constituci\u00f3n italiana porque ha puesto el trabajo como su fundamento. Sin embargo, no s\u00f3lo la etimolog\u00eda del t\u00e9rmino (<em>labor<\/em> en lat\u00edn designa una pena angustiosa y un sufrimiento), sino tambi\u00e9n su adopci\u00f3n como lema de los campos de concentraci\u00f3n (\u00abEl trabajo hace libres\u00bb estaba escrito en la entrada de Auschwitz), deber\u00edan haber advertido contra una acepci\u00f3n tan imprudentemente positiva. Desde las p\u00e1ginas del <em>G\u00e9nesis<\/em>, que presentan el trabajo como un castigo por el pecado de Ad\u00e1n, hasta el pasaje tan citado de <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>, en el que Marx anunciaba que en la sociedad comunista ser\u00eda posible, en lugar de trabajar, \u00abhacer hoy una cosa, ma\u00f1ana otra, por la ma\u00f1ana cazar, por la tarde pescar, por la noche criar ganado, despu\u00e9s de comer criticar, seg\u00fan se tenga ganas\u00bb, una sana desconfianza hacia el trabajo forma parte integral de nuestra tradici\u00f3n cultural.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, hay una raz\u00f3n m\u00e1s seria y profunda que deber\u00eda desaconsejar que el trabajo sea el fundamento de una sociedad. Esta raz\u00f3n proviene de la ciencia, y en particular de la f\u00edsica, que define el trabajo como la fuerza que es necesario aplicar a un cuerpo para desplazarlo. Al trabajo definido de esta manera se le aplica necesariamente el segundo principio de la termodin\u00e1mica. Seg\u00fan este principio, que quiz\u00e1s sea la expresi\u00f3n suprema del sublime pesimismo al que llega la verdadera ciencia, la energ\u00eda tiende fatalmente a degradarse, y la entrop\u00eda, que expresa el desorden de un sistema energ\u00e9tico, aumenta de manera igualmente fatal. Cuanto m\u00e1s producimos trabajo, m\u00e1s crecer\u00e1n irreversiblemente el desorden y la entrop\u00eda en el universo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Fundar una sociedad sobre el trabajo significa, por tanto, condenarla en \u00faltima instancia no al orden y a la vida, sino al desorden y a la muerte. Una sociedad sana deber\u00eda reflexionar no s\u00f3lo sobre las maneras en que los hombres trabajan y producen entrop\u00eda, sino tambi\u00e9n sobre c\u00f3mo son inoperantes y contemplan, produciendo esa neguentrop\u00eda sin la cual la vida no ser\u00eda posible.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-il-lavoro-e-la-vita\">24 de diciembre de 2024<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El n\u00famero de los asesinados<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es necesario meditar una y otra vez el pasaje del Apocalipsis (6, 9-11) donde se lee: \u00abY cuando (el cordero) abri\u00f3 el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los degollados a causa de la palabra de Dios y del testimonio que hab\u00edan dado. Y clamaron a gran voz diciendo: \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo, se\u00f1or santo y veraz, no juzgas y vengas nuestra sangre de los que habitan en la tierra?\u201d. Y se les dio a cada uno una vestidura blanca, y se les dijo que descansaran todav\u00eda un poco de tiempo, hasta que se completara el n\u00famero de sus consiervos y hermanos que deb\u00edan ser muertos como ellos\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La historia no terminar\u00e1, y el juicio final no ser\u00e1 pronunciado hasta que se complete el n\u00famero de los justos asesinados. \u00bfEs esto lo que est\u00e1 ocurriendo a nuestro alrededor? \u00bfY cu\u00e1ntos justos m\u00e1s tendr\u00e1n que ser asesinados, como los vemos morir cada d\u00eda? Es cierto que la historia es una historia de guerras, muertes y asesinatos. Pero el sentido de la apertura del quinto sello no es que, en el tiempo que estamos viviendo, debamos esperar inertes a que se complete el n\u00famero de los asesinados. Aunque los peri\u00f3dicos no hagan m\u00e1s que contarlos cada d\u00eda, ignoramos cu\u00e1l es este n\u00famero, as\u00ed como ignoramos cu\u00e1ndo ocurrir\u00e1 el juicio y si es que alg\u00fan d\u00eda ocurrir\u00e1. Vivimos en un tiempo intermedio y, como aquellos que han sido degollados, debemos testimoniar lo que vemos y en lo que creemos. No tenemos otra tarea antes de que se complete el n\u00famero de los asesinados.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-il-numero-degli-uccisi\">7 de enero de 2025<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Coyuntura y revoluci\u00f3n<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es un hecho sobre el que no deber\u00edamos cansarnos de reflexionar que uno de los t\u00e9rminos clave de nuestro vocabulario pol\u00edtico \u2014revoluci\u00f3n\u2014 proviene de la astronom\u00eda, donde designa el movimiento de un planeta que recorre su \u00f3rbita. Pero tambi\u00e9n otro t\u00e9rmino que, en la tendencia general de sustituir categor\u00edas pol\u00edticas por econ\u00f3micas caracter\u00edstica de nuestro tiempo, ha ocupado el lugar de la revoluci\u00f3n, proviene del l\u00e9xico astron\u00f3mico. Nos referimos al t\u00e9rmino \u00abcoyuntura\u00bb, al que Davide Stimilli ha llamado la atenci\u00f3n en un estudio ejemplar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Este t\u00e9rmino, que designa \u00abla fase del ciclo econ\u00f3mico que atraviesa la actividad econ\u00f3mica en un periodo de breve duraci\u00f3n\u00bb, es en realidad una modificaci\u00f3n del t\u00e9rmino \u00abconjunci\u00f3n\u00bb, que significa la coincidencia de la posici\u00f3n de varios astros en un momento dado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Stimilli cita un pasaje del ensayo de Warburg sobre <em>La adivinaci\u00f3n pagana antigua en textos e im\u00e1genes de la \u00e9poca de Lutero<\/em>, en el que se acercan los conceptos de conjunci\u00f3n y revoluci\u00f3n: \u00abS\u00f3lo en el transcurso de largos periodos de tiempo, llamados revoluciones, pod\u00edan esperarse tales conjunciones. En un sistema cuidadosamente elaborado, se distingu\u00edan conjunciones grandes y m\u00e1ximas; estas \u00faltimas eran las m\u00e1s peligrosas debido al encuentro de los planetas superiores Saturno, J\u00fapiter y Marte. Cuantas m\u00e1s conjunciones coincid\u00edan, tanto m\u00e1s aterrador parec\u00eda el hecho, aunque un planeta de car\u00e1cter m\u00e1s favorable pudiera influir sobre el peor\u00bb. Es significativo que precisamente un revolucionario como Auguste Blanqui, decepcionado en sus expectativas, pudiera concebir al final de su vida la historia de los hombres como algo que, al igual que el movimiento de los astros, se repite infinitamente y representa eternamente las mismas escenas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que est\u00e1 ocurriendo hoy ante nuestros ojos es precisamente un fen\u00f3meno de este tipo, en el que una coyuntura econ\u00f3mica, por su naturaleza contingente y arbitraria, intenta imponer su dominio aterrador sobre toda la vida social. Ser\u00e1 mejor, entonces, abandonar sin reservas la conexi\u00f3n entre la pol\u00edtica y las estrellas, y cortar en todos los \u00e1mbitos el v\u00ednculo que pretende unir destino astron\u00f3mico y revoluci\u00f3n, necesidad y coyuntura econ\u00f3mica, ciencias de la naturaleza y pol\u00edtica. La pol\u00edtica no est\u00e1 inscrita en las esferas celestes ni en las leyes de la econom\u00eda: est\u00e1 en nuestras d\u00e9biles manos y en la lucidez con la que desmentimos toda pretensi\u00f3n de encarcelarla en coyunturas y revoluciones.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-congiuntura-e-rivoluzione\">15 de enero de 2025<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n para\u00a0Artiller\u00eda inmanente\u00a0de cinco textos de Giorgio Agamben publicados entre noviembre de 2024 y enero de 2025 en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet, donde publica habitualmente su columna \u00abUna voce\u00bb. &nbsp; El exiliado y el ciudadano &nbsp; Es \u00fatil reflexionar sobre un fen\u00f3meno que nos resulta a la vez familiar y extra\u00f1o, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":3245,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[14],"class_list":["post-3241","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-giorgio-agamben"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3241","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3241"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3241\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3244,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3241\/revisions\/3244"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3245"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}