{"id":3207,"date":"2024-09-24T12:50:29","date_gmt":"2024-09-24T18:50:29","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3207"},"modified":"2024-09-24T12:50:29","modified_gmt":"2024-09-24T18:50:29","slug":"eduardo-viveiros-de-castro-devenir-angelico-o-humanidad-perspectiva-la-antropologia-cristiana-puesta-a-prueba-por-las-cosmologias-animistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3207","title":{"rendered":"Eduardo Viveiros de Castro \/ Devenir ang\u00e9lico o humanidad perspectiva: la antropolog\u00eda cristiana puesta a prueba por las cosmolog\u00edas animistas"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Este texto fue publicado originalmente en franc\u00e9s por Eduardo Viveiros de Castro en <\/strong><a href=\"https:\/\/lestempsquirestent.org\/fr\/numeros\/numero-1\/devenir-angelique-ou-humanite-perspective-l-anthropologie-chretienne-a-l-epreuve-des-cosmologies-animistes\"><strong><em>Les temps qui restent<\/em><\/strong><\/a><strong>, n\u00fam. 1, el 16 de marzo de 2024.<\/strong><\/div>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Nota editorial de<em> Les temps qui restent<\/em>: La enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019<\/em> de 2015 del papa Francisco son\u00f3 como un giro ecol\u00f3gico en la teolog\u00eda pol\u00edtica cat\u00f3lica. Se pidi\u00f3 al antrop\u00f3logo brasile\u00f1o Eduardo Viveiros de Castro que comentara este acontecimiento, y sostiene que el retorno del cristianismo a la Tierra tropieza con su antropolog\u00eda: el ser humano se distingue de todas las dem\u00e1s criaturas por su devenir ang\u00e9lico, prometido para el final de los tiempos. Lo contrasta con otra forma de pensar la excepcionalidad humana: la del \u00abanimismo\u00bb, sobre todo en las cosmolog\u00edas amaz\u00f3nicas, donde lo humano es la forma que toda entidad tiene para s\u00ed misma. No es en el tiempo, sino en el espacio, donde el ser humano negocia su diferencia. Y concluye: hay que \u00abllevar a cabo una reforma agraria en filosof\u00eda\u00bb.<\/strong><\/div>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Este texto es una versi\u00f3n escrita y ampliada de una conferencia pronunciada en el Coloquio Internacional \u00abGaia frente a la teolog\u00eda: el desaf\u00edo religioso del cambio clim\u00e1tico\u00bb, celebrado en el Coll\u00e8ge des Bernardins de Par\u00eds en febrero de 2020.<sup>1<\/sup> El anuncio de la conferencia afirmaba que:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>El objetivo de este coloquio es reflexionar sobre las formas en que la teolog\u00eda, la pol\u00edtica y la ciencia pueden enfrentarse a Gaia. El cambio clim\u00e1tico nos obliga a tener en cuenta una profunda transformaci\u00f3n en nuestra relaci\u00f3n con la Tierra. Esta transformaci\u00f3n se resume en la enigm\u00e1tica figura de Gaia, expresi\u00f3n que remite tanto a las nuevas ciencias de la Tierra como a los nuevos mitos. Hasta ahora, la religi\u00f3n cristiana, formada en una \u00e9poca en la que esta transformaci\u00f3n, causada en gran parte por la actividad humana, era a\u00fan desconocida, no ha dimensionado todav\u00eda la inmensidad de lo que est\u00e1 en juego. La enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019<\/em> del papa Francisco ha desempe\u00f1ado ciertamente un papel de despertar y de alerta, pero a\u00fan no ha sido asimilada por los fieles. El objetivo de este coloquio es que la nueva figura de Gaia sacuda al m\u00e1ximo las formas de expresi\u00f3n de la religi\u00f3n. Se trata tanto de la ciencia del sistema Tierra como de la mitolog\u00eda, la ex\u00e9gesis y la pol\u00edtica.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong><em>Laudato si\u2019<\/em> y la teolog\u00eda del aterrizaje<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">En primer lugar, quisiera se\u00f1alar que la posici\u00f3n relativa de los \u00abactuantes\u00bb de nuestro coloquio no parece estar perfectamente clara para los organizadores. Su t\u00edtulo es, en efecto, \u00abGaia frente a la teolog\u00eda\u00bb, pero la p\u00e1gina del anuncio nos advierte de que pretende \u00abreflexionar sobre las formas en que la teolog\u00eda, as\u00ed como la pol\u00edtica y la ciencia, pueden <em>enfrentarse a Gaia<\/em>\u00bb. Esto plantea la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n debe enfrentarse a qui\u00e9n. De hecho, a continuaci\u00f3n se afirma que \u00abel objetivo de este congreso es que la nueva figura de Gaia sacuda al m\u00e1ximo las <em>formas de expresi\u00f3n<\/em> de la religi\u00f3n\u00bb. As\u00ed pues, parece que no se trata tanto de la realidad de Gaia en la \u00e9poca del Antropoceno \u2014el \u00abcambio clim\u00e1tico\u00bb\u2014<sup>2<\/sup> como de la necesidad de que la Iglesia cat\u00f3lica asuma plenamente a Gaia, de darle un sentido teol\u00f3gico-pol\u00edtico capaz de informar activamente la <em>praxis<\/em> del Pueblo de Dios. Pero tambi\u00e9n en este caso, el tema de la conferencia sigue siendo algo ambiguo: \u00bfnos invita Gaia a repensar s\u00f3lo las <em>formas de expresi\u00f3n<\/em>, o tambi\u00e9n algo de <em>la sustancia del contenido<\/em> de la religi\u00f3n cristiana? \u00bfSer\u00eda este contenido inmutable e intocable, yaciendo su fundamento <em>fuera de Gaia, m\u00e1s all\u00e1 de Gaia<\/em>? En ese caso, se tratar\u00eda simplemente de encontrar un lugar en el corpus doctrinal cristiano para la novedad mundana de Gaia, digamos un acuerdo o una conexi\u00f3n entre la escatolog\u00eda cristiana y la colapsolog\u00eda medi\u00e1tica. \u00bfO en realidad se nos invita a reflexionar sobre la posibilidad y la necesidad de una reorientaci\u00f3n sustancial de la teolog\u00eda ante la intrusi\u00f3n de Gaia? El subt\u00edtulo de la conferencia, \u00abEl desaf\u00edo religioso del cambio clim\u00e1tico\u00bb, sugiere que al menos podemos imaginar que el cambio clim\u00e1tico provocar\u00e1 ciertos cambios religiosos \u2014quiz\u00e1 ya est\u00e9 en proceso de hacerlo\u2014 tanto dentro como fuera de la esfera de la cristiandad, cambios que requieren una reflexi\u00f3n cuidadosa y urgente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde hace alg\u00fan tiempo, me siento cada vez m\u00e1s inclinado a considerar la hip\u00f3tesis (o quiz\u00e1 deber\u00edamos hablar m\u00e1s bien de presentimiento) de que el Antropoceno \u2014el acontecimiento y el concepto\u2014 marca no s\u00f3lo el fin de la Modernidad (Bruno Latour), sino tambi\u00e9n la culminaci\u00f3n por inversi\u00f3n del viaje de tres mil a\u00f1os inaugurado por la Era Axial (Karl Jaspers).<sup>3<\/sup> Jaspers situ\u00f3 la Era Axial entre los siglos VIII y II a. C., y vio en ella el nacimiento de la idea de una historia universal de la humanidad, con la aparici\u00f3n simult\u00e1nea de modos de indagaci\u00f3n abiertos en varios continentes (el tao\u00edsmo en China, el zoroastrismo en Ir\u00e1n, los <em>Upanishads<\/em> en la India, los presocr\u00e1ticos en Europa). Pero con el advenimiento de lo que Dipesh Chakrabarty denomina \u00abhistoria universal negativa\u00bb, que puede remontarse (digamos) a 1492, el gran avance metaf\u00edsico que Jaspers vio en la universalidad \u00abaxial\u00bb, al convertirse en mucho m\u00e1s que una idea, se realiza, pero a la inversa, a trav\u00e9s de la figura de una cat\u00e1strofe universal. Esto significa, en concreto, que los recursos intelectuales legados por la Era Axial han agotado su atractivo, su capacidad de ser reactivados (reinventados) cada vez que surge una crisis hist\u00f3rica (ya sea pol\u00edtica, religiosa, cultural, ecol\u00f3gica, etc.).<sup>4<\/sup> Y eso significa que tenemos que salir de \u00abnosotros mismos\u00bb, es decir, reinventar nuestros instrumentos de reinvenci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Mi contribuci\u00f3n a este coloquio adoptar\u00e1 la forma de una serie de preocupaciones, que obviamente no soy el primero en expresar (ni aqu\u00ed ni en ning\u00fan otro lugar), impulsadas por una lectura agn\u00f3stica (tambi\u00e9n en el sentido de antign\u00f3stica) de la enc\u00edclica del papa Francisco, <em>Laudato si\u2019<\/em> (en adelante abreviada LS),<sup>5<\/sup> basada en mi experiencia como antrop\u00f3logo especializado en cosmolog\u00edas ind\u00edgenas de la Amazonia. Recientemente tuve la oportunidad de leer el <em>Documento final<\/em> del S\u00ednodo sobre la Amazonia celebrado en el Vaticano el pasado mes de octubre,<sup>6<\/sup> un texto de gran importancia en cuanto a las implicaciones del LS para la acci\u00f3n de la Iglesia en esta inmensa regi\u00f3n que, en t\u00e9rminos de cambio clim\u00e1tico de origen antr\u00f3pico, es la segunda regi\u00f3n m\u00e1s vulnerable de la Tierra despu\u00e9s del \u00c1rtico. La Amazonia, como todos sabemos, es la mayor selva tropical del planeta (5.5 millones de km<sup>2<\/sup>, la mitad de la superficie total de Europa); es la tierra prometida de la biodiversidad y la sociodiversidad, de la vida en estado salvaje, es decir, la vida \u00abno domesticada con vistas al rendimiento\u00bb (definici\u00f3n de L\u00e9vi-Strauss de \u00abpensamiento salvaje\u00bb), una regi\u00f3n cuyos habitantes humanos y no humanos son a\u00fan muy poco conocidos. La Amazonia brasile\u00f1a (60 % del bioma) es la regi\u00f3n del planeta con mayor n\u00famero de comunidades aut\u00f3ctonas clasificadas como aisladas, es decir, a\u00fan no capturadas y controladas por un Estado nacional. La Amazonia est\u00e1 al borde de un catastr\u00f3fico colapso ecol\u00f3gico, resultado de la extracci\u00f3n ilegal de madera y del lavado clandestino de oro, de la implantaci\u00f3n de la industria minera transnacional a gran escala (petr\u00f3leo, oro, etc.), de la deforestaci\u00f3n a gran escala para crear ganado y de la plantaci\u00f3n de monocultivos, todo ello para la exportaci\u00f3n, por supuesto. As\u00ed que son ustedes (los europeos) los que est\u00e1n en el otro extremo de la cadena. Ustedes, junto con los estadounidenses y los chinos, por supuesto.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las pobaciones ind\u00edgenas que viven hoy en Brasil son objeto de una deliberada campa\u00f1a de exterminio cultural por parte del Estado: ecol\u00f3gica (invasi\u00f3n de sus tierras), social (ataque a los fundamentos morales de su econom\u00eda), pol\u00edtica (no respeto de sus derechos constitucionales) y espiritual (agresivo proselitismo evang\u00e9lico), campa\u00f1a que no duda en recurrir al exterminio f\u00edsico. Estamos frente a un gigantesco ecocidio y etnocidio sistem\u00e1tico, que lamentablemente no comenzaron hoy, sino que han sido brutalmente acelerados por el gobierno de extrema derecha que asumi\u00f3 el poder en Brasil en 2019 y que considera a los pueblos abor\u00edgenes, es decir, a los pueblos originarios, como invasores del territorio brasile\u00f1o, como una amenaza a la soberan\u00eda nacional.<sup>7<\/sup> Un gobierno negacionista clim\u00e1tico que no pierde ocasi\u00f3n de mostrar su abyecto servilismo al ex (y quiz\u00e1s futuro) presidente de los Estados Unidos, Donald Trump; que ha importado de ese pa\u00eds las t\u00e9cnicas propagand\u00edsticas de la \u00ab<em>alt-right<\/em>\u00bb; que est\u00e1 aplicando una pol\u00edtica econ\u00f3mica inspirada en el Chile de Pinochet, abiertamente dirigida por y para el gran capital. Un gobierno ferozmente extractivista, antiind\u00edgena, racista, oscurantista, mafioso y corrupto, cuyo presidente es un admirador declarado de la dictadura militar de 1964-1985, que elogia p\u00fablicamente la tortura, y que est\u00e1 asociado por lazos de parentesco y amistad con poderosos grupos criminales de las fuerzas de seguridad. Es un gobierno que utiliza la \u00abguerra cultural\u00bb como una de sus banderas contra la educaci\u00f3n p\u00fablica, las universidades, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, la creaci\u00f3n art\u00edstica y el pensamiento en general. Y por \u00faltimo, pero no menos importante, un gobierno que se proclama profundamente cristiano, y que fue elegido con el doble de votos evang\u00e9licos (la gran mayor\u00eda de ellos neopentecostales) que el candidato del Partido de los Trabajadores (el voto cat\u00f3lico se reparti\u00f3 a partes iguales entre los dos candidatos, y las corrientes carism\u00e1ticas y reaccionarias votaron por el candidato vencedor). Hace menos de una semana,<sup>8<\/sup> un misionero evang\u00e9lico fue nombrado para coordinar a los indios aislados de la Fundaci\u00f3n Nacional para los Pueblos Ind\u00edgenas<sup>9<\/sup> la conversi\u00f3n integral de los indios al cristianismo evang\u00e9lico es ahora pol\u00edtica de Estado; una conversi\u00f3n que es claramente la ant\u00edtesis de la \u00abconversi\u00f3n ecol\u00f3gica integral\u00bb predicada por el papa Francisco y los obispos de la Amazonia.<sup>10<\/sup> Ayer, el gobierno envi\u00f3 a la Asamblea Nacional un proyecto de ley que autoriza la extracci\u00f3n de minerales y petr\u00f3leo en territorios indios, en total contradicci\u00f3n con la Constituci\u00f3n Federal. En resumen: el genocidio, el etnocidio y el ecocidio est\u00e1n en marcha.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Antes de pasar a las preguntas que me plante\u00e9 tras leer el LS y el documento final del S\u00ednodo para la Amazonia, me gustar\u00eda dejar claro que considero el LS como un documento revolucionario, comparable a la enc\u00edclica <em>Paz en la Tierra<\/em> (1963), que tambi\u00e9n podr\u00eda haberse llamado \u00abPaz <em>con<\/em> la Tierra\u00bb, en la medida en que su postura sobre la amenaza clim\u00e1tica es similar a la de Juan XXIII sobre la amenaza nuclear. La enc\u00edclica del papa Francisco marca sin duda un giro decisivo en la doctrina cat\u00f3lica sobre la relaci\u00f3n entre los seres humanos y sus condiciones materiales de existencia, al insistir en que estas condiciones, al igual que las relaciones intrahumanas que sustentan, forman parte de la red total de interdependencias que constituyen el tejido de la vida terrestre (Gaia). Dicho esto, perm\u00edtanme pasar a mis preguntas, o m\u00e1s bien a mis preocupaciones geoteol\u00f3gicas sobre el LS, preocupaciones que no son muy distintas de las que me suscitaron las p\u00e1ginas de Deleuze y Guattari sobre la geofilosof\u00eda: en resumen, en ambos casos hay una insistencia inquietante en la singularidad, de hecho la excepcionalidad, de ciertas figuras de la historia mundial (la especie humana y la filosof\u00eda griega, respectivamente).<sup>11<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La cuesti\u00f3n principal, desde un punto de vista \u00abte\u00f3rico\u00bb, es si resulta convincente la clara distinci\u00f3n que hace <em>Laudato si\u2019<\/em> entre el antropocentrismo cristiano, piedra angular de la doctrina, y lo que la enc\u00edclica condena como \u00abantropocentrismo moderno\u00bb (\u00a7 115 y ss.). Pero sobre todo, la cuesti\u00f3n es si la distinci\u00f3n es suficiente, y muy precisamente si es suficiente para hacer justicia a Gaia teol\u00f3gica y pol\u00edticamente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por supuesto, el intento de la enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019<\/em> de proponer un compromiso entre inmanencia y trascendencia puede resultar m\u00e1s inclusivo que el que la teolog\u00eda cristiana postula como su fundamento (la Encarnaci\u00f3n); as\u00ed es como interpreto la dimensi\u00f3n profundamente innovadora del LS. Este intento ha sido acusado por los cat\u00f3licos conservadores de promover afirmaciones temerarias, incluso her\u00e9ticas, no s\u00f3lo porque retoman el esp\u00edritu \u00abizquierdista\u00bb de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, con su cr\u00edtica a la injusticia econ\u00f3mica y social, sino tambi\u00e9n porque insin\u00faan un \u00abcoqueteo con el pante\u00edsmo\u00bb y hacen \u00abconcesiones al paganismo\u00bb, con su \u00abecoteolog\u00eda\u00bb. Cualquier lectura del LS desde un punto de vista agn\u00f3stico y bioc\u00e9ntrico \u2014como el m\u00edo\u2014, que no puede dejar de inquietarse por los puntos de intransigencia teol\u00f3gica que de alg\u00fan modo compensan la audacia de otras posiciones de la enc\u00edclica, menos a\u00fan puede pasar por alto el hecho de que el papa Francisco se enfrenta a poderosos enemigos, tanto dentro como fuera de la Iglesia cat\u00f3lica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero he aqu\u00ed, no obstante, los dos puntos que me parecen m\u00e1s importantes desde una perspectiva m\u00e1s amplia, cuestiones que quiz\u00e1 calificar\u00eda de propiamente cosmopol\u00edticas:<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">1. En cuanto a la trascendencia y la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica del LS, \u00bfes este compromiso suficientemente s\u00f3lido para hacer frente al apocalipticismo ecocida de los movimientos evang\u00e9licos (y de ciertas corrientes carism\u00e1ticas dentro del catolicismo), que han arrasado como un tsunami vastas regiones de la Tierra? No olvidemos que si existe una teolog\u00eda del negacionismo clim\u00e1tico, se encuentra en el movimiento neopentecostal, es decir, <em>entre los cristianos<\/em>. De hecho, ni siquiera se trata de una teolog\u00eda negacionista, sino de una oposici\u00f3n teol\u00f3gicamente motivada a cualquier movimiento, grupo generacional, categor\u00eda profesional o corriente de opini\u00f3n que hable de la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica como algo contra lo que hay que luchar, porque queremos que llegue la cat\u00e1strofe, estamos esperando el fin del mundo, no queremos que lo \u00abretenga\u00bb alg\u00fan <em>katechon<\/em>, como los pueblos ind\u00edgenas de la Amazonia, por ejemplo, que creen que sus chamanes impiden que se caiga el cielo, y que por tanto, desde el punto de vista de estos cristianos, retrasan la subida de los elegidos al cielo. En cuanto a la dimensi\u00f3n inmanente y ecol\u00f3gica de la enc\u00edclica LS, nos preguntamos si la <em>teolog\u00eda de la sobriedad<\/em> predicada en la enc\u00edclica tiene la fuerza persuasiva necesaria para neutralizar la atracci\u00f3n de la <em>teolog\u00eda de la prosperidad<\/em> y de su compa\u00f1era a\u00fan m\u00e1s siniestra, la teolog\u00eda de la dominaci\u00f3n, el \u00abdominionismo\u00bb, movimiento que pretende instaurar un Estado teocr\u00e1tico bajo la \u00e9gida de un Cristo Pantocr\u00e1tor. Con Estados Unidos como epicentro, se est\u00e1 desarrollando una convergencia pol\u00edtica entre, por un lado, las masas que desean el Armaged\u00f3n y esperan el Rapto (mientras esperan la consumaci\u00f3n de los tiempos, consumen materialmente lo que queda del futuro) y, por otro, las \u00e9lites que se arman hasta los dientes para defender sus b\u00fankeres con aire acondicionado mientras se preparan para abandonar la Tierra a la miseria y al caos.<sup>15<\/sup> Y no se trata s\u00f3lo de teolog\u00eda de la prosperidad o de dominionismo: en materia de inmanencia, est\u00e1 claro que el movimiento evang\u00e9lico ha resultado sorprendentemente m\u00e1s eficaz que la Iglesia cat\u00f3lica en cuanto a su capacidad de conversi\u00f3n y movilizaci\u00f3n, gracias a la continuidad social, econ\u00f3mica y psicol\u00f3gica que ha sabido establecer entre los momentos \u00absagrados\u00bb y \u00abprofanos\u00bb de la vida de los fieles.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">2. Por lo que se refiere a la atenci\u00f3n especial que debe prestarse a los \u00abvalores\u00bb y a las \u00abtradiciones culturales\u00bb de los pueblos \u00abaut\u00f3ctonos\u00bb a los que se refiere LS (\u00a7 146, \u00a7 179) \u2014no s\u00f3lo porque est\u00e1n particularmente amenazados por la codicia y la corrupci\u00f3n capitalistas, sino porque estas tradiciones son ejemplos de respeto y de amor a la tierra, en los que los cristianos deber\u00edan por tanto inspirarse\u2014, la cuesti\u00f3n que Pierre Clastres planteaba a la etnolog\u00eda deber\u00eda extenderse a la teolog\u00eda: \u00abYa no proyectamos sobre las sociedades primitivas la mirada curiosa o divertida del aficionado m\u00e1s o menos ilustrado, m\u00e1s o menos humanista; las tomamos en serio, por as\u00ed decirlo<em>. La cuesti\u00f3n es: \u00bfhasta qu\u00e9 punto las tomamos en serio?<\/em>\u00bb. Esta cuesti\u00f3n se pone especialmente de relieve en el <em>Documento final<\/em> del S\u00ednodo para la Amazonia, que parece ir m\u00e1s lejos que LS en lo que respecta a las tradiciones ind\u00edgenas, proponiendo una \u00abconversi\u00f3n cultural\u00bb como parte integrante de la \u00abconversi\u00f3n ecol\u00f3gica\u00bb de la Iglesia amaz\u00f3nica, y legitimando las \u00abfuerzas espirituales\u00bb inmanentes que los pueblos ind\u00edgenas identifican en la creaci\u00f3n. Cito el \u00a7 9 del <em>Documento final<\/em>:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>La b\u00fasqueda de la vida en abundancia por parte de los pueblos ind\u00edgenas de la Amazonia se materializa en lo que ellos llaman el \u00abbuen vivir\u00bb, y que se materializa plenamente en las Bienaventuranzas. Se trata de vivir en armon\u00eda con uno mismo, con la naturaleza, con los seres humanos y con el ser supremo, porque hay intercomunicaci\u00f3n entre todo el cosmos, donde no hay exclusiones ni excluidos, y donde podemos crear un plan de vida plena para todos. Tal comprensi\u00f3n de la vida se caracteriza por la interconexi\u00f3n y la armon\u00eda de las relaciones entre el agua, el territorio y la naturaleza, la vida comunitaria y la cultura, Dios y las diversas fuerzas espirituales.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Ambos puntos se refieren, en definitiva, a la compleja relaci\u00f3n entre la teolog\u00eda cristiana y la inmanencia, o m\u00e1s bien a la relaci\u00f3n entre la inmanencia, la trascendencia y los diferentes significados que se dan a la dimensi\u00f3n de lo sobrenatural en la teolog\u00eda cristiana y en las cosmolog\u00edas extramodernas o antimodernas. En una palabra, se trata de saber hasta qu\u00e9 punto la teolog\u00eda cristiana est\u00e1 por fin dispuesta a aprender de lo que tenemos la mala costumbre de llamar animismo, a aprender por fin a \u00abreactivar el animismo\u00bb, en el sentido que Isabelle Stengers da a estas dos palabras.<sup>18<\/sup><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>La escatologizaci\u00f3n de la inmanencia<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">El imaginario espacio-temporal \u2014cient\u00edfico, filos\u00f3fico y pol\u00edtico\u2014 construido en torno a la antigua figura de Gaia y su m\u00e1s reciente acompa\u00f1ante, el Antropoceno, se ve atra\u00eddo y repelido por la distinci\u00f3n caracter\u00edstica de la Modernidad, a saber, la existente entre Naturaleza y Cultura. \u00abGaia\u00bb gravita sem\u00e1nticamente en torno al polo de la Naturaleza, al tiempo que lo problematiza, articulando (por no decir oponiendo) la universalidad planetaria y f\u00edsica de Galileo con la singularidad biog\u00e9nica terrestre de Lovelock-Margulis. El \u00abAntropoceno\u00bb, por su parte, destaca el polo de la Cultura o la Sociedad \u2014en sus diversas encarnaciones: capitalismo, tecnolog\u00eda, colonialismo, etc.\u2014 al mismo tiempo que problematiza el bicameralismo f\u00edsico\/pol\u00edtico moderno, al subrayar la convergencia de escala (cronol\u00f3gica, geogr\u00e1fica y termodin\u00e1mica) entre los procesos biogeoqu\u00edmicos de origen antr\u00f3pico y no antr\u00f3pico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La idea de una \u00abapuesta religiosa en el cambio clim\u00e1tico\u00bb sugiere, sin embargo, que una tercera dimensi\u00f3n cosmol\u00f3gica o categor\u00eda ontol\u00f3gica est\u00e1 destinada a conformar la fisonom\u00eda de Gaia, una dimensi\u00f3n que llamar\u00e9, a falta de un t\u00e9rmino mejor, lo Sobrenatural. La llamo \u00absobrenatural\u00bb no s\u00f3lo porque Gaia hace un gui\u00f1o a los \u00abnuevos mitos\u00bb \u2014o m\u00e1s bien, llama nuestra atenci\u00f3n sobre la sabidur\u00eda contenida en los viejos mitos\u2014,<sup>19<\/sup> sino tambi\u00e9n porque el t\u00e9rmino \u00abAntropoceno\u00bb designa el fracaso del excepcionalismo humano (el \u00abdoblete emp\u00edrico-trascendental\u00bb de Foucault) como fundamento sobrenatural del capitalismo (el capitalismo como religi\u00f3n, en t\u00e9rminos de Walter Benjamin). Es m\u00e1s, el colapso de la dualidad Naturaleza\/Cultura libera y reactualiza la dimensi\u00f3n original que siempre ha insistido tras ella, y cuya \u00abnaturaleza\u00bb (en el sentido de esencia) puede describirse, dado nuestro vocabulario culturalmente limitado, como \u00abespiritual\u00bb, ya que concierne al aspecto encarnado (inmanente) de Gaia la trascendente, es decir, su <em>significado<\/em>. Es en este sentido que hay \u00abapuestas religiosas\u00bb en juego en el cambio clim\u00e1tico, y que la pareja Antropoceno-Gaia nos enfrenta a lo \u00absobrenatural\u00bb, es decir, al probable advenimiento de una nueva \u00abformaci\u00f3n geoespiritual\u00bb, como propone Bronislaw Szerszynski;<sup>20<\/sup> quiz\u00e1s incluso con la promesa de una \u00absegunda Era Axial\u00bb, siempre seg\u00fan este autor. O, como sugiere Bruno Latour, esta pareja nos enfrenta a una elecci\u00f3n entre diferentes Tierras posibles, siendo Gaia s\u00f3lo el nombre de una de ellas.<sup>21<\/sup> Otra forma de pensar la reemergencia de una dimensi\u00f3n geoespiritual en la nueva era post-axial del Antropoceno es observar c\u00f3mo lo trascendental kantiano ha dejado de ser tomado como ancla cognitiva, columna vertebral de la constituci\u00f3n inmutable y distintiva de lo humano, para entrar en un r\u00e9gimen \u00absobrenatural\u00bb de variaci\u00f3n continua, materializ\u00e1ndose en diferentes agenciamientos t\u00e9cnicos y diferentes formas de vida, ya sean humanas o no humanas, bi\u00f3ticas o abi\u00f3ticas, corp\u00f3reas o espectrales.<sup>22<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La dimensi\u00f3n sobrenatural o espiritual que emerge en el horizonte de Gaia puede concebirse al menos de dos maneras. En la vulgata teocosmol\u00f3gica cristiana, constituye un tercer polo trascendente \u2014el Reino de Dios\u2014<sup>23<\/sup> que abarca la dualidad Naturaleza\/Cultura de forma absoluta, pero tambi\u00e9n asim\u00e9trica, puesto que el ser humano (el ser de la Cultura) est\u00e1, por as\u00ed decirlo, ya a medio camino de la trascendencia, dado que posee un \u00abvalor particular\u00bb, una \u00abdignidad eminente\u00bb, \u00ab\u00fanica\u00bb e incluso \u00abuna dignidad infinita\u00bb.<sup>24<\/sup> En este punto, la enc\u00edclica se mantiene fiel a la ortodoxia, que afirma la \u00abjerarqu\u00eda de las criaturas\u00bb y la condici\u00f3n del hombre como \u00abcumbre de la creaci\u00f3n\u00bb (<em>Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica<\/em>, \u00a7 342-343). En cambio, en los mundos extra-modernos o \u00abextra-axiales\u00bb, la dimensi\u00f3n espiritual tiende a pensarse como la inmanencia de la naturaleza en la cultura y viceversa; en otras palabras, lo sobrenatural es el modo de existencia de la cultura pensada <em>sub specie naturae<\/em>, bajo el aspecto de la naturaleza (dimensi\u00f3n \u00abm\u00e1gica\u00bb de la inmanencia) y de la naturaleza pensada bajo el aspecto de la cultura (dimensi\u00f3n \u00abanimista\u00bb).<sup>25<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta alternativa es cualquier cosa menos indiferente. La distinci\u00f3n entre algo sobrenatural concebido como trascendencia jer\u00e1rquica sustancial \u2014afirmaci\u00f3n del estatuto excepcional del ser humano dentro de la creaci\u00f3n\u2014, o como inmanencia horizontal \u2014la condici\u00f3n humana como estado de base y versi\u00f3n original com\u00fan de todos los existentes (volveremos sobre esto m\u00e1s adelante)\u2014 indica l\u00edmites que me parecen dif\u00edciles de franquear para una recepci\u00f3n integral de Gaia por parte de la teolog\u00eda cristiana, incluso en la versi\u00f3n \u00abecologizada\u00bb de <em>Laudato si\u2019<\/em>. La espectrolog\u00eda cristiana, que exige la extinci\u00f3n escatol\u00f3gica de toda animalidad del ser humano y niega categ\u00f3ricamente el estatuto de \u00abpersona\u00bb a todo ser vivo no humano, no ofrece ninguna soluci\u00f3n evidente, ni metaf\u00edsica ni pol\u00edtica, a la situaci\u00f3n conocida como el \u00abAntropoceno\u00bb.<sup>26<\/sup> En el Reino de Dios de la escatolog\u00eda cristiana cl\u00e1sica, al menos, toda la biodiversidad habr\u00e1 sido aniquilada, porque s\u00f3lo los cuerpos impasibles, sutiles y \u00e1giles de los humanos resucitados ocupar\u00e1n su lugar al lado de los \u00e1ngeles y ante Dios (seg\u00fan la jerarqu\u00eda ascendente de perfecci\u00f3n <em>feritas<\/em>\/<em>humanitas<\/em>\/<em>divinitas<\/em>). El dogma de la resurrecci\u00f3n de la carne, piedra angular de la Iglesia, \u00abno presupone [\u2026] una restauraci\u00f3n de la condici\u00f3n ad\u00e1nica original [\u2026] sino su superaci\u00f3n en la forma ang\u00e9lica\u00bb.<sup>27<\/sup> Fabi\u00e1n Ludue\u00f1a, en quien me apoyo aqu\u00ed, caracteriza la escatolog\u00eda cristiana como un proyecto teol\u00f3gico-pol\u00edtico de reconstrucci\u00f3n de un hombre ang\u00e9lico, es decir, puramente humano, liberado de la animalidad que el Ad\u00e1n terrenal tiene en com\u00fan con el resto de los vivientes: \u00abEn verdad, el hombre es el ser que ha logrado superar al animal\u00bb.<sup>28<\/sup> Ludue\u00f1a ve en ello la presencia de una tendencia gn\u00f3stica en el cristianismo, sugiriendo, adem\u00e1s, la continuidad de esta antropolog\u00eda angelom\u00f3rfica en las corrientes contempor\u00e1neas que defienden la \u00abSingularidad\u00bb, esa religi\u00f3n tecnopol\u00edtica originada en Silicon Valley, que promete liberar a la especie humana de su plataforma org\u00e1nica y animal e inmortalizarla en la nube computacional; o, en algunas versiones m\u00e1s modestas, que promete liberar a la humanidad de su prisi\u00f3n planetaria en estado de colapso ambiental y partir a colonizar espacios infinitos.<sup>29<\/sup> (\u00bfQuiz\u00e1 exista una profunda afinidad metaf\u00edsica entre angelolog\u00eda y colonialismo?).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No he optado por expresar mis preocupaciones en t\u00e9rminos de contraste entre las nociones de trascendencia e inmanencia simplemente por un deseo de filosofar a la vieja usanza. Me baso aqu\u00ed, aunque vagamente, en el reciente libro del historiador Alan Strathern, <em>Unearthly Powers<\/em>, en el que desarrolla un contraste din\u00e1mico y complejo entre \u00abreligiones inmanentistas\u00bb y \u00abreligiones trascendentalistas\u00bb (juda\u00edsmo, cristianismo, islamismo, budismo, jainismo, confucianismo, en resumen, las religiones \u2014y filosof\u00edas\u2014 de la \u00abEra Axial\u00bb).<sup>30<\/sup> No tengo tiempo para hablar de este libro tan importante. Uno de los argumentos que se pueden retener aqu\u00ed es que las religiones de la trascendencia (ontol\u00f3gicamente dualistas, individualistas, eticizantes, universalistas, soteriol\u00f3gicas, ideol\u00f3gicamente agresivas, etc.) siempre deben transigir con las inclinaciones inmanentistas (\u00abcosmol\u00f3gicas\u00bb, animistas, intramundanas, pragm\u00e1ticas, localistas, etc.) que informan las religiones \u00abpre-Axiales\u00bb y que el autor considera cognitivamente innatas, es decir, naturales.<sup>31<\/sup> La historia de las grandes religiones, por ejemplo, muestra una alternancia regular entre momentos trascendentalistas (reformistas) e inmanentistas (\u00abpopularizaciones\u00bb). Pero incluso el cristianismo, religi\u00f3n fundada sobre un compromiso sin precedentes entre inmanencia y trascendencia (Cristo) \u2014o quiz\u00e1s deber\u00edamos decir sobre el esfuerzo m\u00e1s formidable por inmanentizar la trascendencia\u2014 no puede prescindir de afirmar la trascendencia en \u00faltima instancia, y con particular fuerza. As\u00ed, en el \u00a7 81 del LS se afirma claramente el \u00absuplemento de alma\u00bb (en sentido literal) como n\u00facleo duro de la antropolog\u00eda cristiana. Francisco escribe:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>Aunque el ser humano tambi\u00e9n conlleva procesos evolutivos, implica una novedad que no puede explicarse plenamente por la evoluci\u00f3n de otros sistemas abiertos. Cada uno de nosotros posee una identidad personal, capaz de entrar en di\u00e1logo con los dem\u00e1s y con Dios mismo. La capacidad de reflexi\u00f3n, argumentaci\u00f3n, creatividad, interpretaci\u00f3n, desarrollo art\u00edstico y otras capacidades sin precedentes revelan una singularidad que trasciende los \u00e1mbitos f\u00edsico y biol\u00f3gico. La novedad cualitativa que supone la aparici\u00f3n de un ser personal en el universo material presupone una acci\u00f3n directa de Dios, una llamada particular a la vida y a la relaci\u00f3n de un T\u00fa con otro t\u00fa. A partir de los relatos b\u00edblicos, consideramos al ser humano como un sujeto, que nunca puede ser reducido a la categor\u00eda de objeto.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Pero es en el \u00a7 119, que sigue a una severa cr\u00edtica de la \u00abmoderna desmesura antropoc\u00e9ntrica\u00bb \u2014la arrogancia tecnocr\u00e1tica que hace creer al hombre que puede sustituir a Dios\u2014, donde la tensi\u00f3n se expresa con la m\u00e1xima claridad:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>La cr\u00edtica del antropocentrismo tampoco debe eclipsar el valor de las relaciones entre las personas. Si la crisis ecol\u00f3gica es el brote o una manifestaci\u00f3n externa de la crisis \u00e9tica, cultural y espiritual de la modernidad, no podemos pretender sanar nuestra relaci\u00f3n con la naturaleza y el medio ambiente sin sanear todas las relaciones fundamentales del ser humano. Cuando el pensamiento cristiano reivindica para el ser humano un valor especial, superior al de las dem\u00e1s criaturas, ello da lugar a una valoraci\u00f3n de cada persona humana y conduce al reconocimiento de los dem\u00e1s. La apertura a un \u00abt\u00fa\u00bb capaz de conocer, amar y dialogar sigue siendo la gran nobleza de la persona humana. Por eso, para una adecuada relaci\u00f3n con el mundo creado, no es necesario debilitar la dimensi\u00f3n social del ser humano ni su dimensi\u00f3n trascendente, su apertura al \u00abT\u00fa\u00bb divino. En efecto, no podemos concebir una relaci\u00f3n con el entorno aislada de la relaci\u00f3n con los dem\u00e1s hombres y con Dios. Eso ser\u00eda individualismo rom\u00e1ntico, disfrazado de belleza ecol\u00f3gica, y un sofocante aprisionamiento en la inmanencia.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Este argumento me parece inaceptable. Por supuesto, Francisco quiere subrayar la indisociabilidad entre justicia social y justicia medioambiental, y advertir contra un ecologismo de los ricos o contra una misantrop\u00eda nihilista. Pero no creo que el rechazo de <em>toda forma<\/em> de antropocentrismo, <em>incluido<\/em> el antropocentrismo cristiano reafirmado aqu\u00ed,<sup>32<\/sup> nos ponga en peligro de relegar a un segundo plano la dimensi\u00f3n social del ser humano. De hecho, creo que ocurre exactamente lo contrario.<sup>33<\/sup> Tanto m\u00e1s cuanto que el \u00abindividualismo\u00bb criticado en este p\u00e1rrafo, ya sea \u00abrom\u00e1ntico\u00bb o posesivo,<sup>34<\/sup> es un valor cardinal que la sociolog\u00eda y la antropolog\u00eda hist\u00f3ricas han asociado al universalismo cristiano, y que el \u00e9nfasis en la \u00abidentidad personal\u00bb, concebida como la interioridad del sujeto en unidad con Dios (el \u00abT\u00fa\u00bb), se ha asociado a menudo a un debilitamiento de las relaciones sociales y comunitarias (Lucas 14, 26). Tampoco creo necesario vincular la dimensi\u00f3n social del ser humano a su dimensi\u00f3n trascendente \u2014sobre todo cuando esta \u00faltima se reivindica celosamente como un \u00abvalor particular superior\u00bb al de las dem\u00e1s criaturas\u2014, ya que la socialidad es la condici\u00f3n inmanente y eminente de toda la vida de Gaia. Pero todo sucede como si \u00abla distancia infinita entre la naturaleza y el Creador\u00bb (\u00a7 88) fuera mucho m\u00e1s infinita para las criaturas no humanas que para las criaturas humanas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La insistencia en el valor superior de los seres humanos en relaci\u00f3n con las dem\u00e1s criaturas me record\u00f3 un famoso pasaje de la <em>Teodicea<\/em> de Leibniz:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>Toda perfecci\u00f3n o imperfecci\u00f3n en la criatura tiene su precio; pero no hay ninguna que tenga un precio infinito. [\u2026] Es cierto que Dios da m\u00e1s importancia a un hombre que a un le\u00f3n; sin embargo, no s\u00e9 si se puede asegurar que Dios prefiera a un hombre a toda la especie de los leones en todos los aspectos; pero si as\u00ed fuera, no se seguir\u00eda que el inter\u00e9s de un cierto n\u00famero de hombres prevaleciera sobre la consideraci\u00f3n de un desorden general extendido sobre un n\u00famero infinito de criaturas. Esta opini\u00f3n ser\u00eda un vestigio de la vieja y muy denostada m\u00e1xima de que todo est\u00e1 hecho \u00fanicamente para el hombre.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Por analog\u00eda, podr\u00eda decirse que \u00abDios tiene en m\u00e1s alta estima\u00bb a la especie humana que a cualquier otra especie en particular; sin embargo, no s\u00e9 si puede decirse que Dios prefiere s\u00f3lo a la especie humana que a todas las dem\u00e1s especies tomadas colectivamente, en todos los aspectos. \u00bfQu\u00e9 es la Sexta Extinci\u00f3n, sino \u00abel desorden general extendido entre un n\u00famero infinito de criaturas\u00bb?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hablemos de este desorden. Sabemos que el Antropoceno no es obra de una sola especie, y que la destrucci\u00f3n de las condiciones de existencia de innumerables especies vivas no es obra de todos los seres humanos. Pero el hecho es que todas las cadenas causales que conducen a la destrucci\u00f3n de la vida terrestre pueden remontarse a acciones humanas. Andreas Malm y Alf Hornborg, defensores del nombre \u00abCapitaloceno\u00bb para designar nuestra \u00e9poca de cat\u00e1strofes, han argumentado, quiz\u00e1 ir\u00f3nicamente, que el concepto de \u00abAntropoceno\u00bb s\u00f3lo tendr\u00eda sentido \u00abdesde el punto de vista de los osos polares\u00bb.<sup>37<\/sup> Pero precisamente por eso defiendo este concepto. Desde el punto de vista de la humanidad (es decir, de la especie humana vista, por as\u00ed decirlo, desde dentro),<sup>38<\/sup> esta \u00e9poca de cat\u00e1strofes quiz\u00e1 merezca llamarse el \u00abCapitaloceno\u00bb. Pero para las abejas, los osos polares y los koalas, se trata efectivamente del Antropoceno. Decir \u00abAntropoceno\u00bb es decir que <em>el punto de vista correcto para aprehender el colapso medioambiental en curso es el de los seres vivos no humanos<\/em>: el concepto de Antropoceno nos lleva a considerar la especie humana desde fuera, la \u00fanica perspectiva que le da coherencia pragm\u00e1tica. Esto nos devuelve a Chakrabarty y su \u00abhistoria universal negativa\u00bb, una negatividad a la que la Sexta Extinci\u00f3n confiere una siniestra positividad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La teolog\u00eda del LS supone por tanto una equivalencia, o incluso una identidad, entre la especificidad relativa o reflexiva del ser humano y su excepcionalidad sustancial y absoluta. Toda excepci\u00f3n es una exterioridad a una norma determinada, una exenci\u00f3n de responsabilidad en el dominio definido por esa norma, una especie de infinitud privada o exclusiva. Ahora bien, me parece que no es leg\u00edtimo partir de la constataci\u00f3n (que no tiene nada de particularmente cristiana) de un car\u00e1cter especial del ser humano a sus propios ojos para acabar afirmando su car\u00e1cter excepcional a los ojos de los dem\u00e1s seres. Es precisamente esta pretensi\u00f3n de excepcionalidad espiritual la que rechazan las religiones inmanentistas extraaxiales o extramodernas.<sup>39<\/sup> Y es esta reivindicaci\u00f3n, \u00absecularizada\u00bb en la excepcionalidad ontol\u00f3gica (LS \u00a7 8 habla de \u00abuna singularidad que trasciende el \u00e1mbito f\u00edsico y biol\u00f3gico\u00bb), la que funciona, todo sea dicho, como el presupuesto central de la irresponsabilidad c\u00f3smica de la civilizaci\u00f3n tecnocapitalista moderna. En resumen: no puede haber desmesura antropoc\u00e9ntrica moderna sin un antropocentrismo teol\u00f3gico previo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La relaci\u00f3n entre la no excepcionalidad de la especie humana y el cuidado de la Tierra queda clara \u2014y aqu\u00ed pongo s\u00f3lo un ejemplo entre mil\u2014 en un pasaje de un libro del que todos aqu\u00ed hemos o\u00eddo hablar, si no le\u00eddo, <em>La ca\u00edda del cielo<\/em>, del pensador yanomami Davi Kopenawa y el antrop\u00f3logo franc\u00e9s Bruce Albert. Este asombroso libro es, entre otras cosas, un discurso prof\u00e9tico sobre el pecado ecol\u00f3gico de los blancos, un discurso que se\u00f1ala el camino hacia lo que podr\u00edamos llamar una \u00abescatologizaci\u00f3n de la inmanencia\u00bb, por oposici\u00f3n a la famosa \u00abinmanentizaci\u00f3n del <em>eschaton<\/em>\u00bb de Voegelin: la idea, obviamente no cristiana, de que <em>Gaia es el Reino, y que la \u00abecolog\u00eda\u00bb es directa, inmediata e inmanentemente escatol\u00f3gica<\/em>. Esto es lo que las cosmolog\u00edas extraaxiales tienen que decir sobre cualquier aspiraci\u00f3n a una \u00abecolog\u00eda integral\u00bb:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>Omama [el demiurgo creador de los yanomami] fue, desde el principio, el centro de lo que los blancos llaman \u00abecolog\u00eda\u00bb. [\u2026] Mucho antes de que estas palabras existieran entre ellos y de que empezaran a hablar tanto de ellas, ya estaban en nosotros, sin que las nombr\u00e1ramos de la misma manera. [Los yanomami eran los guardianes de la semilla de la palabra ecol\u00f3gica\u2026]. Para los chamanes, siempre han sido palabras que ven\u00edan de los esp\u00edritus para defender la selva [\u2026]. En la selva, somos los seres humanos los que somos la ecolog\u00eda. \u00a1Pero tanto como nosotros, los xapiri [esp\u00edritus ancestrales de los animales y otros seres del medio ambiente], la caza, los \u00e1rboles, los r\u00edos, los peces, el cielo, la lluvia, el viento y el sol! Esto es todo lo que surgi\u00f3 en el bosque, lejos de los blancos; todo lo que a\u00fan no est\u00e1 rodeado de cercas. [\u2026] Los xapiri han defendido el bosque desde que existe. Gracias a que los tienen a su lado, nuestros antepasados nunca lo devastaron. [\u2026] Los blancos, que antes ignoraban todas estas cosas, ahora empiezan a o\u00edrlas. [\u2026] Ahora se hacen llamar ecologistas porque les preocupa que su tierra se caliente cada vez m\u00e1s.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Lo que a\u00fan no est\u00e1 cercado: la vida\u2026<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">La definici\u00f3n de Kopenawa de la ecolog\u00eda como todo lo que a\u00fan no est\u00e1 cercado pone de relieve la dimensi\u00f3n del espacio, un espacio liso que el tiempo, es decir, los blancos, est\u00e1n despojando y apropi\u00e1ndose a toda velocidad: el tiempo est\u00e1 devorando el espacio. Es esta dimensi\u00f3n espacial la que el concepto de Gaia pretende introducir en el discurso escatol\u00f3gico cristiano, muy unilateralmente centrado en la temporalidad. En su libro <em>Eschatology and Space<\/em>, el te\u00f3logo V\u00edtor Westhelle<sup>42<\/sup> sostiene que el concepto de <em>eschata<\/em>, las \u00ab\u00faltimas cosas\u00bb, incluye tanto una referencia espacial como temporal: <em>eschatos<\/em> es el l\u00edmite, la frontera, el recinto, tanto en el tiempo como en el espacio. Westhelle cita varias declaraciones de eminentes te\u00f3logos cristianos en las que el tiempo se define como la dimensi\u00f3n cristiana por excelencia, mientras que el espacio es \u00abla cosa\u00bb de los paganos:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>Paul Tillich, sin duda uno de los grandes te\u00f3logos del siglo pasado y muy sensible a las cuestiones y valores culturales, lleg\u00f3 a afirmar que el cristianismo hizo triunfar el tiempo sobre el espacio. Identific\u00f3 el paganismo con \u00abla elevaci\u00f3n de un espacio especial a valor y dignidad \u00faltimos\u00bb. En un tono inusualmente admonitorio, llama al \u00abmartirio\u00bb en nombre de \u00abla victoria eterna en la lucha entre el tiempo y el espacio [que] volver\u00e1 a hacerse visible como la victoria del tiempo y del \u00fanico Dios que es el Se\u00f1or de la historia\u00bb. Este discurso de un te\u00f3logo fil\u00f3sofo es incluso comprensible para alguien que tuvo que abandonar su pa\u00eds de origen bajo la pol\u00edtica nazi del <em>Blut und Boden<\/em>; pero el lenguaje de oposici\u00f3n que utiliza impide al lector darse cuenta de que un abuso no impide el uso.<sup>43<\/sup><\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Y Westhelle se pregunta:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>La separaci\u00f3n entre naturaleza\/espacio\/hecho, por una parte, e historia\/tiempo\/significado, por otra, \u00bfes espec\u00edfica del coraz\u00f3n de la historia cristiana? \u00bfO puede concebirse esta separaci\u00f3n como un dispositivo hermen\u00e9utico que, aunque prevalezca en el cristianismo occidental, tiene su propia genealog\u00eda relativa y no debe considerarse como un elemento normativo \u00faltimo para la reconstrucci\u00f3n de la teolog\u00eda cristiana?<sup>44<\/sup><\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Para Westhelle, la cuesti\u00f3n era urgente, ya que basaba su pensamiento sobre su ministerio en su experiencia con los campesinos sin tierra. Comienza su libro con una an\u00e9cdota personal:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>La teolog\u00eda ha ido a la zaga de otros campos en cuanto a la importancia de tratar cuestiones de geograf\u00eda y espacio. Trabajando en la Comisi\u00f3n Pastoral Ecum\u00e9nica de la Tierra (CPT), despu\u00e9s de terminar un doctorado, no estaba preparado para encontrar recursos en la literatura teol\u00f3gica. Un domingo, un fraile capuchino y yo est\u00e1bamos dirigiendo un servicio en un campamento para campesinos sin tierra en el suroeste de Brasil. [\u2026] Unas treinta familias viv\u00edan en tiendas de pl\u00e1stico negro bajo un sol abrasador. [\u2026] El lugar estaba en una franja de tierra de no m\u00e1s de veinte metros de ancho, junto a una autopista que une Brasil y Paraguay, flanqueada al otro lado por la valla de una megagranja. Entre los textos b\u00edblicos del oficio estaba el Salmo 24: \u00abDel Se\u00f1or es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y los que viven en \u00e9l\u00bb. Uno de los campesinos, que hab\u00eda perdido la parcela de su familia como consecuencia de las pol\u00edticas agrarias adoptadas por el r\u00e9gimen militar en la d\u00e9cada de 1970, dijo en voz alta: \u00abSi la tierra es de Dios, \u00bfc\u00f3mo es que s\u00f3lo veo esta cerca?\u00bb. A excepci\u00f3n de los estudios de arquitectura eclesi\u00e1stica, la teolog\u00eda no me hab\u00eda proporcionado ninguna orientaci\u00f3n b\u00edblica o teol\u00f3gica para enmarcar mis experiencias espaciales.<sup>45<\/sup><\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Entonces, \u00bfqu\u00e9 hay al otro lado de estas cercas? \u00bfC\u00f3mo podemos concebir el esfuerzo por hacer nuestro un trozo de tierra, que tambi\u00e9n significa un cuerpo, de otra forma que no sea como una expropiaci\u00f3n? Esta pregunta resuena extra\u00f1amente con la cuesti\u00f3n de la diferencia antropol\u00f3gica, es decir, con lo que la humanidad puede tener en com\u00fan con los terr\u00edcolas que no son humanos. El discurso de Kopenawa en <em>La ca\u00edda del cielo<\/em>, al poner en pie de igualdad, como constituyentes de la ecolog\u00eda, a los seres humanos (yanomami) y a los esp\u00edritus, los animales, los \u00e1rboles, la lluvia, el cielo \u2014todos ellos concebidos como \u00abanimados\u00bb, es decir, capaces de acci\u00f3n (y reacci\u00f3n) intencional\u2014, expresa una posici\u00f3n fundamental en las cosmolog\u00edas de las sociedades amaz\u00f3nicas y de muchos otros pueblos extramodernos. Los pueblos ind\u00edgenas \u00abresponden\u00bb al antropocentrismo occidental (cristiano o moderno) con lo que he llamado, no sin cierta cr\u00edtica, antropomorfismo, es decir, la inclusi\u00f3n virtual en la categor\u00eda de humanidad de todo lo que existe. En las cosmolog\u00edas ind\u00edgenas, a menudo encontramos la afirmaci\u00f3n de que varias especies de no humanos \u00abson humanos\u00bb o \u00abson gente\u00bb (es decir, fueron humanos en tiempos m\u00edticos, o siguen siendo humanos tras sus \u00abropajes\u00bb animales, o tienen esp\u00edritus maestros humanoides, etc.), en el sentido de que poseen varias, si no todas, las capacidades que consideramos distintivas de los humanos. Lo que nos molesta de esta idea es que los indios no reconocen estos atributos como exclusivamente humanos. Volvamos a leer a Descartes:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>Me he detenido aqu\u00ed un poco en el tema del alma, porque es uno de los m\u00e1s importantes; porque, despu\u00e9s del error de los que niegan a Dios, [\u2026] no hay nada que aleje m\u00e1s a las mentes d\u00e9biles del camino recto de la virtud, que imaginar que el alma de las bestias es de la misma naturaleza que la nuestra, y que, por consiguiente, no tenemos nada que temer, ni que esperar, despu\u00e9s de esta vida m\u00e1s que las moscas y las hormigas.<sup>48<\/sup><\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Ante esta curiosa forma de comparar las almas animales y humanas, cabe sospechar que Descartes parece temer tanto que el hombre sea un animal como cualquier otro como que los animales sean hombres como nosotros. Esto es precisamente lo que pretenden las cosmolog\u00edas de los pueblos \u00abanimistas\u00bb, aquellos pueblos que se toman en serio las \u00abalmas de las bestias\u00bb y que se niegan a aceptar que la condici\u00f3n de sujeto (y muchas otras cosas) sea una <em>propiedad privada<\/em> de la especie humana. Es su forma de \u00abnegar a Dios\u00bb, es decir, de ser paganos inmanentistas. Pero, \u00bfno deber\u00edamos los modernos ser un poco menos mezquinos, un poco menos taca\u00f1os con nuestras riquezas? \u00bfNo deber\u00edan los que comparten \u00abla casa com\u00fan\u00bb poner en com\u00fan sus \u00abpropiedades\u00bb?<sup>49<\/sup> Contrariamente al lema cartesiano, \u00abyo pienso, luego existo\u00bb, el <em>cogito<\/em> amerindio se expresar\u00eda m\u00e1s bien como \u00abesto existe, luego piensa\u00bb. Y al fin y al cabo, hasta las moscas y las hormigas (Leibniz habr\u00eda elegido a los leones) pueden tener algo que temer \u2014puesto que no tienen nada que esperar\u2014 de la especie que se considera soberana absoluta en este mundo, precisamente porque es la detentora exclusiva de lo \u00fanico que no es de este mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En definitiva, la noci\u00f3n de antropomorfismo quiz\u00e1 no sea la m\u00e1s adecuada. Las religiones inmanentistas de la Am\u00e9rica ind\u00edgena se caracterizan m\u00e1s bien por un prosopomorfismo muy general, es decir, por la extensi\u00f3n indefinida de la condici\u00f3n pol\u00edtico-moral de <em>personhood<\/em> (esta palabra inglesa se podr\u00eda traducir como \u00abpersonitud\u00bb) a otros existentes. El antropomorfismo anat\u00f3mico, etol\u00f3gico o cultural que suele acompa\u00f1ar a este prosopomorfismo es m\u00e1s un esquematismo mitopoi\u00e9tico que una posici\u00f3n doctrinaria fija, porque de hecho es la condici\u00f3n de persona la que desempe\u00f1a este papel como sustrato del ser. Esto no significa que el ser humano, en la concepci\u00f3n de los pueblos amaz\u00f3nicos, no sea especial. De hecho, es y no es \u00abespecial\u00bb al mismo tiempo. Desde un punto de vista cosmol\u00f3gico, la humanidad es, de hecho, todo lo contrario de \u00abespecial\u00bb; es la forma <em>a priori<\/em> (en el lenguaje del mito: la forma primordial, originaria) de los seres vivos, a veces de todos los seres existentes, de la que derivan las especies y otros <em>natural kinds<\/em> que amueblar\u00e1n el cosmos actual.<sup>51<\/sup> Desde lo que llamar\u00edamos un punto de vista reflexivo, es decir, desde la \u00abperspectiva en primera persona\u00bb, la humanidad de los pueblos ind\u00edgenas en cuesti\u00f3n es claramente percibida por ellos como perfectamente especial. Son incluso supremamente humanos, los \u00fanicos humanos aut\u00e9nticos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">As\u00ed, en la vulgata mitol\u00f3gica amerindia, la situaci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan es aquella en la que todo lo que existe tiene un aspecto humano, ya sea residual, invisible, espiritual o potencial. Como ya he tenido ocasi\u00f3n de repetir innumerables veces, para los pueblos ind\u00edgenas, la condici\u00f3n original com\u00fan de la animalidad y la humanidad no es, como para los modernos, la animalidad, sino la humanidad como condici\u00f3n pol\u00edtico-moral (la personitud),<sup>52<\/sup> a menudo esquematizada en t\u00e9rminos anat\u00f3micamente antropom\u00f3rficos. Pero no es s\u00f3lo un sustrato arcaico de todos los existentes. Lo que se ha dado en llamar \u00abperspectivismo amerindio\u00bb es la concepci\u00f3n ind\u00edgena seg\u00fan la cual todas (o m\u00e1s bien, repito: \u00a1casi todas!) las especies, vivas o no, se perciben a s\u00ed mismas como seres humanos, mientras que son percibidas como animales, plantas, etc., por las dem\u00e1s especies (esto incluye lo que consideramos humano, es decir, \u00abnosotros mismos\u00bb, que somos percibidos por las dem\u00e1s especies como esp\u00edritus monstruosos, bestias can\u00edbales o, a la inversa, animales de caza). La condici\u00f3n humanoide primordial que postula el mito es una especie de cosificaci\u00f3n o \u00abconversi\u00f3n emp\u00edrica\u00bb de la condici\u00f3n aperceptiva trascendental inherente a un n\u00famero indefinido de existentes, por no decir a la existencia como tal. (\u00bfSon los ind\u00edgenas pan-experiencialistas? Tal vez\u2026). Y en este sentido, el ser humano es efectivamente especial, especial para s\u00ed mismo. Pero como toda especie, en cuanto se percibe a s\u00ed misma como humana, se ve necesariamente como especial, el especismo (incluso el excepcionalismo), como su versi\u00f3n reducida, el etnocentrismo, es lo m\u00e1s compartido del mundo.<sup>53<\/sup> Podemos comparar esta forma de imaginar la condici\u00f3n animal con la iron\u00eda antiantropom\u00f3rfica de Jen\u00f3fanes, que dec\u00eda de los bueyes y los leones que, \u00absi tuvieran manos\u00bb, esculpir\u00edan a sus dioses con cuerpos bovinos o leoninos, igual que los humanos hacen con sus dioses. En el caso del perspectivismo ind\u00edgena, son los humanos los que imaginan a los animales como humanos, no los animales los que imaginan a los dioses como animales. En cuanto a los dioses ind\u00edgenas (en este caso, los esp\u00edritus), a menudo se imaginan como antepasados de los animales con forma humana, como los <em>xapirip\u00eb<\/em> de los yanomami.<sup>54<\/sup> Quiz\u00e1 podr\u00edamos combinar las dos figuraciones, la griega y la amaz\u00f3nica, en una \u00fanica \u00absoluci\u00f3n\u00bb judeocristiana, suponiendo que el Dios del G\u00e9nesis \u2014que ama a toda su creaci\u00f3n y no tiene imagen\u2014 dice a todas sus criaturas que cada una de ellas fue hecha a su imagen y semejanza\u2026<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">La historia de la expansi\u00f3n imperial de las religiones de la trascendencia no ha terminado. La ofensiva del cristianismo en la Am\u00e9rica ind\u00edgena, \u00c1frica y Ocean\u00eda es la historia de una guerra despiadada contra las espiritualidades inmanentistas, una guerra en la que nunca han dudado en recurrir al genocidio, el etnocidio, la esclavitud y otras proezas piadosas. La cruzada la libran ahora los neopentecostales y sus cong\u00e9neres. El documento final del <em>S\u00ednodo amaz\u00f3nico<\/em> reconoce la dificultad de cohabitar sobre el terreno con una interpretaci\u00f3n del concepto de evangelizaci\u00f3n muy diferente de la defendida por el papa Francisco: \u00abEn Amazonia, \u201clas relaciones entre cat\u00f3licos y pentecostales, carism\u00e1ticos y evang\u00e9licos, no son f\u00e1ciles\u201d\u00bb. Pero una confrontaci\u00f3n directa con estas versiones agresivamente colonialistas del cristianismo es claramente imposible para la Iglesia cat\u00f3lica. \u00c9ste es uno de los m\u00e1s graves <em>impasses<\/em> teol\u00f3gico-pol\u00edticos para la efectiva implementaci\u00f3n de la ecolog\u00eda integral del LS en el contexto amaz\u00f3nico y en otros contextos extramodernos. La posici\u00f3n del documento final del S\u00ednodo es diplom\u00e1tica, por no decir tibia; de hecho, delata la ascendencia com\u00fan de las confesiones cristianas y, en \u00faltima instancia, una convergencia teol\u00f3gica esencial.<sup>55<\/sup> Por tanto, el deseado di\u00e1logo ecum\u00e9nico e intercultural con las tradiciones ind\u00edgenas y africanas debe acoger tambi\u00e9n a estas corrientes integristas tan inc\u00f3modas, que no tienen ninguna intenci\u00f3n de \u00abdialogar\u00bb con los pueblos bajo su control catequ\u00e9tico (y a menudo econ\u00f3mico y, por tanto, pol\u00edtico).<sup>56<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En conclusi\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 lecciones se pueden extraer de la distancia que, a pesar del gran esfuerzo de conversi\u00f3n ecol\u00f3gica iniciado por <em>Laudato si\u2019<\/em> \u2014esfuerzo que esperemos no sea cortado de ra\u00edz por el pr\u00f3ximo papado (las reacciones de muchos cat\u00f3licos ante las posiciones reformistas de Francisco son preocupantes)\u2014, sigue separando a la antropolog\u00eda cristiana de las sabidur\u00edas ind\u00edgenas que el LS alaba con tanto \u00e9nfasis?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Perm\u00edtanme comenzar diciendo que no se trata de predicar la necesidad de un \u00abretorno\u00bb a un animismo supuestamente \u00abprimitivo\u00bb, adjetivo que expresa precisamente la obsesi\u00f3n por la temporalidad t\u00edpica de la tradici\u00f3n teol\u00f3gico-filos\u00f3fica occidental y el consiguiente oscurecimiento del significado espacial \u2014es decir, terrenal\u2014 del <em>eschaton<\/em>. Se trata, sobre todo, de respetar las formas en que otros pueblos habitan, amueblan y engendran el mundo. Conviene recordar que la atenci\u00f3n a las formas ind\u00edgenas de relacionarse con la tierra es muy apreciada en el LS, y que estas formas dependen \u00edntimamente de las \u00abcategor\u00edas de lo sobrenatural\u00bb (por utilizar la expresi\u00f3n de L\u00e9vy-Bruhl) espec\u00edficas de estos pueblos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hay m\u00e1s, por supuesto. Volvamos a la noci\u00f3n de \u00abcerca\u00bb de la que hablan Westhelle y Kopenawa, porque no es s\u00f3lo la cosa, es un concepto en s\u00ed mismo. Lo que he llamado la \u00abescatologizaci\u00f3n de la inmanencia\u00bb tiene una relaci\u00f3n fundamental con la noci\u00f3n de cerca como l\u00edmite, uno de los significados, como hemos visto, de <em>eschatos<\/em>. Y la noci\u00f3n de l\u00edmite debe tomarse en un doble sentido, es decir, en el sentido de significado y de direcci\u00f3n. Las dos acepciones de \u00absentido\u00bb est\u00e1n ligadas a otra palabra que tambi\u00e9n tiene dos significados similares, \u00abla Tierra\u00bb y \u00abtierra\u00bb, un equ\u00edvoco que se encuentra en varias lenguas: la Tierra-planeta, Gaia, y la tierra-suelo, el lugar que habitamos y donde se engendra la vida. La inmanencia es el sentido de lo que queda de la Tierra m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de las tierras invadidas y devastadas por los Blancos (la <em>Landnahme<\/em>, la \u00abtoma de la tierra\u00bb de Carl Schmitt). Es tambi\u00e9n un sentido de los l\u00edmites que no deben traspasarse en las relaciones con la Tierra; es, si se quiere, una conciencia de la finitud como condici\u00f3n inmanente de la inmanencia. Pero la inmanencia es <em>tambi\u00e9n <\/em>el movimiento para cruzar las fronteras impuestas por las cercas que estr\u00edan el espacio liso de la tierra, para recuperar las tierras acaparadas por el agronegocio y el extractivismo, para poner fin al mundo del <em>monocultivo<\/em><sup>57<\/sup> planetario, tanto en el sentido antropol\u00f3gico como agroindustrial. La escatologizaci\u00f3n de la inmanencia est\u00e1 representada por los Levantamientos de la Tierra, el Movimiento de los campesinos sin tierra de Brasil (MST), Extinction Rebellion, el movimiento anti-OGM: es la espacializaci\u00f3n de la inmanencia, su terrestrializaci\u00f3n, en los dos sentidos de T\/tierra (que son siempre mucho m\u00e1s que dos). La inmanencia no asfixia, muy a pesar del trascendentalismo cristiano del papa Francisco. M\u00e1s bien, lo que nos asfixia es la concentraci\u00f3n de CO<sub>2<\/sub> en el cielo, provocada, si no causada, al menos justificada por la creencia en el destino manifiesto de la humanidad (blanca) hacia un Reino supraceleste, y que, mientras espera la Segunda Venida (o desespera de ella), sue\u00f1a con inmanentizar el <em>eschaton<\/em>. No hay nada escatol\u00f3gico en los \u00abtiempos que restan\u00bb en el sentido cristiano tradicional; habitan en las ecuaciones de la termodin\u00e1mica, en las curvas de Keeling y en las controversias de los palos de hockey. El propio <em>eschaton<\/em>, en su pleno sentido metaf\u00edsico, est\u00e1 enteramente del lado del espacio, es la Tierra que nos queda y las tierras que han sido acaparadas y devastadas por la cosmot\u00e9cnica del capital. Es cada vez m\u00e1s necesario llevar a cabo una reforma agraria de la filosof\u00eda, en el doble sentido de un reparto m\u00e1s equitativo de las tierras trascendentales habitadas y cultivadas por las diferentes humanidades (humanas y de otro tipo) \u2014no puede haber verdadera geofilosof\u00eda sin esta reforma territorial\u2014 y de un reenfoque de la espacialidad como terreno de la lucha por el sentido de la T\/tierra.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>1<\/sup> He a\u00f1adido una o dos notas y algunas referencias bibliogr\u00e1ficas para tener en cuenta lo que ha sucedido entretanto, en Brasil y en otros lugares.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>2<\/sup> M\u00e1s concretamente, el desequilibrio multidimensional de los par\u00e1metros medioambientales resultante de la alteraci\u00f3n de los ciclos biogeoqu\u00edmicos responsables de la formaci\u00f3n en curso de la \u00abzona cr\u00edtica\u00bb de la Tierra (la biosfera en sentido amplio).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>3<\/sup> Bruno Latour, <em>Face \u00e0 Ga\u00efa. Huit conf\u00e9rences sur le nouveau r\u00e9gime climatique<\/em>, Par\u00eds, La D\u00e9couverte, 2015; y Karl Jaspers, <em>The Origin and Goal of History<\/em>, Nueva York, Routledge, 2010 (1\u00aa ed. alemana 1949).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>4<\/sup> V\u00e9ase Eduardo Viveiros de Castro y D\u00e9borah Danowski, \u00abThe Past is Yet to Come\u00bb, en <em>e-flux journal<\/em>, n\u00fam. 114, diciembre de 2020.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>5<\/sup> Disponible aqu\u00ed: https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/fr\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>6<\/sup> Disponible aqu\u00ed: https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/synod\/documents\/rc_synod_doc_20191026_sinodo-amazzonia_fr.html.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>7<\/sup> El gobierno de extrema derecha de Bolsonaro fue sustituido en 2023 por Lula, del Partido de los Trabajadores, que fue elegido para su tercer mandato como presidente. La situaci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas ha mejorado algo, pero sigue sin haber avances en la demarcaci\u00f3n de sus tierras (escribo esta nota el 22 de febrero de 2024). Sobre todo, la situaci\u00f3n de los yanomami en el extremo norte del pa\u00eds, atrapados por una invasi\u00f3n masiva de mineros del oro (financiada por intereses muy pr\u00f3ximos al parlamento y apoyada extraoficialmente por el ej\u00e9rcito en forma de omisi\u00f3n de sus deberes constitucionales) sigue siendo absolutamente catastr\u00f3fica a d\u00eda de hoy.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>8<\/sup> Recuerdo que estos comentarios se realizaron el 20 de febrero de 2020.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>9<\/sup> La FUNAI (Fundaci\u00f3n Nacional para los Pueblos Ind\u00edgenas) es el organismo p\u00fablico responsable de \u00abproteger la vida, las tierras y los derechos fundamentales\u00bb de los pueblos ind\u00edgenas, de acuerdo con la Constituci\u00f3n de 1988.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>10<\/sup> https:\/\/culanth.org\/fieldsights\/bolsonaro-the-evangelicals-and-the-brazilian-crisis.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>11<\/sup> En cuanto a lo segundo, comparto el malestar de Isabelle Stengers: \u00abSi lees a los fil\u00f3sofos y piensas en lo que eso significa para los africanos, para los amaz\u00f3nicos [\u2026] hay muy poco de lo que puedas escapar. Dios sabe que me encanta Deleuze, pero incluso a veces puedes sentir verg\u00fcenza al leer <em>\u00bfQu\u00e9 es la filosof\u00eda?<\/em>\u00bb (Isabelle Stengers, \u00abSF antiviral, ou comment sp\u00e9culer sur ce qui n\u2019est pas l\u00e0\u00bb, en <em>Cahiers d\u2019Enqu\u00eates Politiques \u2014 Vivre, Exp\u00e9rimenter, Raconter<\/em>, Vaulx-en-Velin, Les \u00c9ditions des mondes \u00e0 faire, 2016, pp. 107-124).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>12<\/sup> Por \u00abun compromiso m\u00e1s inclusivo\u00bb, quiero decir que la rostrificaci\u00f3n humana de Dios \u2014la Encarnaci\u00f3n\u2014 no s\u00f3lo excepcionalizar\u00eda a la humanidad, sino que santificar\u00eda toda la Vida. Perm\u00edtanme recordar aqu\u00ed un pasaje del Antiguo Testamento sobre las secuelas del primer fin del mundo (G\u00e9nesis 9, 8-17): \u00abEntonces dijo Dios a No\u00e9 y a sus hijos con \u00e9l: \u201cY har\u00e9 mi pacto con vosotros y con vuestros descendientes despu\u00e9s de vosotros, <em>con todo ser viviente que est\u00e1 con vosotros, aves, animales dom\u00e9sticos y toda bestia de la tierra con ustedes<\/em>, desde todos los que salieron del arca hasta toda bestia de la tierra. [\u2026] Recordar\u00e9 <em>el pacto eterno entre Dios y toda criatura viviente de toda especie sobre la tierra<\/em>\u201d\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>13<\/sup> La palabra \u00abcapitalismo\u00bb, que nunca se pronuncia en la enc\u00edclica, est\u00e1 representada, por as\u00ed decirlo, por varios circunloquios descriptivos.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>14<\/sup> Utilizo la palabra \u00abbioc\u00e9ntrico\u00bb deliberadamente, pensando en la condena del \u00abbiocentrismo\u00bb en el LS \u00a7 118.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>15<\/sup> V\u00e9ase William Connolly, \u00abThe Evangelical-Capitalist Resonance Machine\u00bb, en <em>Political Theory<\/em>, vol. 33, n\u00fam. 6, 2005, pp. 869-886. Sobre la teolog\u00eda de la prosperidad en Brasil, v\u00e9ase https:\/\/culanth.org\/fieldsights\/bolsonaro-the-evangelicals-and-the-brazilian-crisis. Sobre el \u00e9xodo de los ricos, v\u00e9ase Bruno Latour, <em>O\u00f9 aterrir? Comment s\u2019orienter en politique<\/em>, Par\u00eds, La D\u00e9couverte, 2017 y Nikolaj Schultz, \u00abLife as exodus\u00bb, en Bruno Latour y Peter Weibel (eds.), <em>Critical Zones. The Science and Politics of landing on Earth<\/em>, Cambridge, The MIT Press, 2020, pp. 284-287.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>16<\/sup> Pierre Clastres, \u00abEntre silence et dialogue\u00bb, en Raymond Bellour y Catherine Cl\u00e9ment (eds.), <em>Claude L\u00e9vi-Strauss<\/em>, Par\u00eds, Gallimard, 1968, pp. 33-38. (\u00c9nfasis a\u00f1adido).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>17<\/sup> Pero v\u00e9ase la advertencia del LS \u00a7 88 sobre \u00abLos obispos de Brasil\u00bb, que \u00abhan subrayado que toda la naturaleza, adem\u00e1s de manifestar a Dios, es lugar de su presencia. En cada criatura habita su Esp\u00edritu vivificante, que nos llama a una relaci\u00f3n con \u00c9l. Descubrir esta presencia nos estimula a desarrollar \u201cvirtudes ecol\u00f3gicas\u201d. Pero al decir esto, no olvidemos que tambi\u00e9n hay una distancia infinita entre la naturaleza y el Creador\u2026\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>18<\/sup> Isabelle Stengers, \u00abReclaiming animism\u00bb, en <em>e-flux journal<\/em>, n\u00fam. 36, julio de 2012.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>19<\/sup> Bruno Latour habla de un \u00abretorno progresivo a las cosmolog\u00edas antiguas y a sus angustias, de las que de repente nos damos cuenta de que no estaban tan mal fundadas\u00bb (<em>Enqu\u00eate sur les modes d\u2019existence. Une anthropologie des moderne<\/em>s, Par\u00eds, La D\u00e9couverte, 2012, p. 286). V\u00e9anse tambi\u00e9n las actas recientemente publicadas del simposio internacional \u00abLes mille noms de Ga\u00efa: de l\u2019Anthropoc\u00e8ne \u00e0 l\u2019\u00e2ge de la terre\u00bb (R\u00edo de Janeiro, 2014): D\u00e9borah Danowski, Eduardo Viveiros de Castro y Rafael Saldanha (eds), <em>Os mil nomes de Gaia: do antropoceno \u00e0 idade da terra<\/em>, vols. I y II. R\u00edo de Janeiro, Editora Machado, 2022 y 2023.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>20<\/sup> Bronislaw Szerszynski, \u00abFrom the Anthropocene Epoch to a New Axial Age: Using Theory-Fictions to Explore Geo-Spiritual Futures\u00bb, en Celia Deane-Drummond, Sigurd Bergmann y Markus Vogt (eds.), <em>Religion in the Anthropocene<\/em>, Londres, The Lutterworth Press, pp. 35-52.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>21<\/sup> V\u00e9ase Patrice Maniglier, \u00abHow many Earths?\u00bb, en <em>The Otherwise<\/em>, n\u00fam. 1, 2019 (http:\/\/theotherwise.net\/articles\/maniglier_how_many_earths.html); y Bruno Latour y Dipesh Chakrabarty, \u00abConflict of planetary proportions: a conversation\u00bb, en <em>Journal of the Philosophy of History<\/em>, n\u00fam. 14, 2020, pp. 419-454.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>22<\/sup> V\u00e9ase el sorprendente libro de reciente publicaci\u00f3n de Gabriel Catren, <em>Pleromatica or Elsinore\u2019s Trance<\/em> (Falmouth, Urbanomic, 2023), que realiza una hibridaci\u00f3n cr\u00edtica entre el inmanentismo spinozista y el trascendentalismo kantiano, al tiempo que propone una redefinici\u00f3n desustancializadora y no aleg\u00f3rica de la ontoteolog\u00eda trinitaria cristiana e integra las ense\u00f1anzas del \u00abnomadismo trascendental\u00bb de los chamanismos ind\u00edgenas.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>23<\/sup> LS \u00a7 66: \u00abLa existencia humana descansa en tres relaciones fundamentales \u00edntimamente relacionadas: la relaci\u00f3n con Dios [Supernaturaleza], con el pr\u00f3jimo [Cultura] y con la tierra [Naturaleza]\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>24<\/sup> LS \u00a7 90, \u00a7 43, \u00a7 63, \u00a7 65.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>25<\/sup> La magia es la forma en que podemos actuar sobre la \u00abnaturaleza\u00bb por medios t\u00e9cnicos (mec\u00e1nicos y\/o semi\u00f3ticos), mientras que el animismo se basa en la premisa de que los seres distintos de los humanos son agentes intencionales con una \u00abteor\u00eda de la mente\u00bb y miembros de comunidades pol\u00edticas. En <em>La Pens\u00e9e sauvage<\/em> (Par\u00eds, Plon, 1962, p. 293), L\u00e9vi-Strauss contrapone el \u00abantropomorfismo de la naturaleza\u00bb y el \u00abfisiomorfismo del hombre\u00bb, asociando el primero a la \u00abreligi\u00f3n\u00bb (lo que aqu\u00ed llamamos animismo) y el segundo a la magia.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>26<\/sup> Aqu\u00ed, por supuesto, tenemos que tener en cuenta la oraci\u00f3n franciscana con su afirmaci\u00f3n del parentesco humano con los animales y las estrellas y, en consecuencia, el significado de la elecci\u00f3n del nombre papal por parte de Bergoglio, dado su compromiso con la causa ecol\u00f3gica. La cuesti\u00f3n de si la cosmoteolog\u00eda de Francisco de As\u00eds es una \u00abanomal\u00eda salvaje\u00bb que se remonta a la imaginaci\u00f3n medieval preescolar y al folclore campesino (es decir, \u00abpagano\u00bb), o si es una virtualidad lista para ser actualizada en un cristianismo que ahora se encuentra \u00abfrente a Gaia\u00bb, sigue siendo una pregunta abierta para m\u00ed, dado mi m\u00e1s que limitado conocimiento teol\u00f3gico.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>27<\/sup> Fabi\u00e1n Ludue\u00f1a, <em>La comunidad de los espectros. I: Antropotecnia<\/em>, Bueno Aires, Mi\u00f1o y D\u00e1vila, 2010, p. 173.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>28<\/sup> Ibid<em>.,<\/em> p. 209. Sabemos lo que hizo Giorgo Agamben con esta idea en <em>L\u2019Ouvert. De l\u2019homme et de l\u2019animal<\/em>, Par\u00eds, Payot et Rivages, 2016. Pero Alain Badiou tampoco anda lejos: \u00abHay que decir claramente que la humanidad es una especie animal que intenta superar su animalidad, un todo natural que intenta desnaturalizarse.\u00bb (\u00abL\u2019hypoth\u00e8se communiste. Interview d\u2019Alain Badiou par Pierre Gaultier\u00bb, Le Grand Soir, 6 de agosto de 2009).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>29<\/sup> El divertido ensayo filos\u00f3fico de Gabriel Tarde <em>Fragment d\u2019histoire future<\/em> (Par\u00eds, Slatkine, 1980 [1893]) puede considerarse como una de las primeras versiones de las angelolog\u00edas tecn\u00f3filas de siglos posteriores. En el caso del <em>Fragmento<\/em>, la purificaci\u00f3n de la esencia del ser humano, liberado de toda animalidad, no tiene lugar en direcci\u00f3n a los cielos, sino en forma de una \u00abtransdescendencia\u00bb chtoniana, una huida hacia las profundidades de la Tierra helada por la muerte del Sol. V\u00e9ase el an\u00e1lisis en Eduardo Viveiros de Castro y D\u00e9borah Danowski, \u00abL&#8217;arr\u00eat de monde\u00bb, en \u00c9milie Hache (ed.), <em>De l\u2019univers clos au monde infini<\/em>, Par\u00eds, \u00c9ditions Dehors, 2014, pp. 221-339.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>30<\/sup> Alan Strathern, <em>Unearthly Powers. Religion and Political Change in World History<\/em>, Cambridge, Cambridge University Press, 2019.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>31<\/sup> Alan Strathern acepta la esencia de la tesis de la Era Axial de Jaspers y sus seguidores Eisenstadt, Bellah, Momigliano y otros: v\u00e9ase Eduardo Viveiros de Castro y D\u00e9borah Danowski, \u00abThe Past is Yet to Come\u00bb,<em> op<\/em>. <em>cit<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>32<\/sup> Porque, como vemos, el problema no es el antropocentrismo, sino la desmesura moderna. Lo cual no resuelve realmente la cuesti\u00f3n de la justa medida del antropocentrismo. Quiz\u00e1 radique en la siguiente paradoja: hoy m\u00e1s que nunca, el inter\u00e9s supremo de la humanidad es rechazar toda forma de antropocentrismo.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>33<\/sup> Lo que llamamos \u00abanimismo\u00bb es precisamente la extensi\u00f3n de la noci\u00f3n de relaciones sociales a todas las relaciones, incluidas las relaciones entre humanos y otros que no son humanos, una formidable extensi\u00f3n del dominio de la socialidad, del \u00abt\u00fa\u00bb, que ya no necesita un \u00abT\u00fa\u00bb supremo. Les remito a Eduardo Viveiros De Castro, <em>M\u00e9taphysiques cannibales<\/em>, Par\u00eds, Presses Universitaires de France, 2009, y a Philippe Descola, <em>Par-del\u00e0 nature et culture<\/em>, Par\u00eds, Gallimard, 2005.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>34<\/sup> Crawford Brough Macpherson, <em>La th\u00e9orie de l\u2019individualisme possessif de Hobbes \u00e0 Locke<\/em>, Par\u00eds, Gallimard, 2004 (edici\u00f3n original de 1964).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>35<\/sup> <em>Essais de Th\u00e9odic\u00e9e<\/em>, segunda parte, \u00a7 118 (Sobre este pasaje, v\u00e9ase el art\u00edculo fundamental de D\u00e9borah Danowski, \u00abOrdem e Desordem na Teodic\u00e9ia de Leibniz\u00bb, en <em>Revista \u00cdndice<\/em>, vol. 3, n\u00fam. 1, 2011).<br \/>\n<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>36<\/sup> Elizabeth Kolbert, <em>La sixi\u00e8me extinction. Comment l\u2019homme d\u00e9truit la vie<\/em>, Par\u00eds, Vuibert, 2015.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>37<\/sup> Andreas Malm y Alf Hornborg, \u00abThe Geology of Mankind? A Critique of the Anthropocene Narrative \u00bb, en <em>The Anthropocene Review<\/em>, vol. 1, n\u00fam. 1, 2014, pp. 62-69.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>38<\/sup> Hago aqu\u00ed una distinci\u00f3n entre la especie \u00abdarwiniana\u00bb <em>Homo sapiens<\/em> y la condici\u00f3n \u00abkantiana\u00bb (o arendtiana) que yo llamo \u00abhumanidad\u00bb. Sobre esta distinci\u00f3n, v\u00e9ase Etienne Balibar, \u00abHuman species as a biological concept\u00bb, en <em>Radical Philosophy<\/em>, vol. 2, n\u00fam. 11, 2011, pp. 3-12.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>39<\/sup> V\u00e9ase la nota 27, y Alan Strathern, <em>Unearthly powers<\/em>, <em>op<\/em>. <em>cit<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>40<\/sup> El \u00abpecado ecol\u00f3gico\u00bb, o \u00abpecado contra la Creaci\u00f3n\u00bb, se expone y condena expl\u00edcitamente en el <em>Documento final<\/em> del S\u00ednodo para la Amazonia.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>41<\/sup> Davi Kopenawa y Bruce Albert, <em>La chute du ciel. Paroles d\u2019un chaman yanomami<\/em>, Par\u00eds, Plon, 2010, p. 519-520.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>42<\/sup> El brasile\u00f1o de origen alem\u00e1n V\u00edtor Westhelle, fallecido recientemente, fue profesor en Estados Unidos y uno de los principales te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n de confesi\u00f3n luterana.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>43<\/sup> V\u00edtor Westhelle, <em>Eschatology and Space. The Lost Dimension in Theology Past and Present<\/em>, Nueva York, Palgrave Macmillan, 2012, p. 10 (\u00e9nfasis a\u00f1adido). Recordemos tambi\u00e9n la f\u00f3rmula hegeliana seg\u00fan la cual el tiempo es \u00abla verdad\u00bb del espacio.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>44<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 14 (\u00e9nfasis a\u00f1adido).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>45<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. xi (\u00e9nfasis a\u00f1adido).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>46<\/sup> O, como dir\u00eda L\u00e9vi-Strauss, todos son seres que hacen signos: el pensamiento salvaje se enfrenta a un universo \u00abcuyas propiedades f\u00edsicas y propiedades sem\u00e1nticas reconoce\u00bb, en <em>La pens\u00e9e sauvage<\/em>, Par\u00eds, Plon, 1962, p. 355.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>47<\/sup> De hecho, casi todo. Sobre la importancia de la excepci\u00f3n como \u00abresiduo\u00bb clasificatorio en los juicios cosmol\u00f3gicos ind\u00edgenas, v\u00e9ase Eduardo Viveiros de Castro, \u00abOn models and examples: engineers and bricoleurs in the Anthropocene\u00bb, en <em>Current Anthropology<\/em>, vol. 60, suplemento 20, 2019, S296-S308.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>48<\/sup> <em>Discurso del M\u00e9todo<\/em>, Parte 5. (\u00e9nfasis a\u00f1adido).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>49<\/sup> LS, \u00a7 155: \u00abEn este sentido, debemos reconocer que nuestro propio cuerpo nos pone en relaci\u00f3n directa con el medio ambiente y con los dem\u00e1s seres vivos. La aceptaci\u00f3n del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como don del Padre y casa com\u00fan\u00bb. En otras palabras, la ecoteolog\u00eda del papa Francisco acepta que compartimos nuestra condici\u00f3n corporal con otros seres vivos y con la materia en general; pero el esp\u00edritu sigue siendo nuestra propiedad exclusiva.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>50<\/sup> Lo que yo llamar\u00eda \u00abonirismo especulativo\u00bb es, sin embargo, absolutamente central en la praxis intelectual ind\u00edgena, como lo es el particular valor de verdad atribuido a las experiencias de percepci\u00f3n alterada inducidas por pr\u00f3tesis farmacol\u00f3gicas.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>51<\/sup> V\u00e9ase Eduardo Viveiros de Castro, \u00abCosmological Deixis and Amerindian Perspectivism\u00bb, en <em>Journal of The Royal Anthropological Insitute<\/em>, (N.S.) 4, 1998, pp. 469-488, citando a Descola, <em>La nature domestique. Symbolisme et praxis dans l\u2019\u00e9cologie des Achuar<\/em>, Par\u00eds, Maison des Sciences de l\u2019Homme, 1986, p. 120.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>52<\/sup> \u00abLa acci\u00f3n [del mito] transcurre en un tiempo en que todav\u00eda no hab\u00eda nada, pero el pueblo ya exist\u00eda\u00bb, escribe Miguel Carid, etn\u00f3grafo de los yawanawa de la Amazonia occidental (citado en Oscar Calavia Saez \u00abEl rastro de los pecar\u00edes. Variaciones m\u00edticas, variaciones cosmol\u00f3gicas e identidades \u00e9tnicas en la etnolog\u00eda pano\u00bb, en <em>Journal de la Soci\u00e9t\u00e9 des Am\u00e9ricanistes<\/em>, vol. 87, 2001, pp. 161-176.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>53<\/sup> De hecho, la humanidad es como un pronombre m\u00e1s que un sustantivo, que marca una posici\u00f3n m\u00e1s que una sustancia. Todo lo que se piensa que ocupa la posici\u00f3n de\u00edctica de sujeto, es decir, que desempe\u00f1a el papel de \u00abobservador\u00bb que define el marco de referencia seg\u00fan el cual se puede describir o enunciar el mundo, se imagina como humano o, en algunas versiones de esta idea, se imagina imaginando que es humano: se trata de una \u00abimaginaci\u00f3n\u00bb peligrosa que los humanos de referencia (sean quienes sean, empezando por \u00abnosotros los humanos\u00bb) deben evitar tomar al pie de la letra, a riesgo de ser capturados \u2014adoptados, esclavizados, devorados\u2026\u2014 por estas humanidades que no son humanas.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>54<\/sup> Sobre estas entidades, v\u00e9ase Kopenawa y Albert, <em>La chute du ciel<\/em>, <em>op<\/em>. <em>cit<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>55<\/sup> \u00abEl lugar central de la Palabra de Dios en la vida de nuestras comunidades es un factor de uni\u00f3n y de di\u00e1logo. En torno a la Palabra, puede haber tantas acciones comunes: traducciones de la Biblia a las lenguas locales, ediciones conjuntas, difusi\u00f3n y distribuci\u00f3n de la Biblia y encuentros entre te\u00f3logos, entre te\u00f3logos cat\u00f3licos y de confesiones diferentes\u00bb (<em>Documento final<\/em>, \u00a7 24).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>56<\/sup> <em>Documento final<\/em>, \u00a7 24: \u00abLa aparici\u00f3n repentina de nuevas comunidades, vinculadas a la personalidad de algunos predicadores, choca fuertemente con los principios eclesiol\u00f3gicos y la experiencia de las Iglesias hist\u00f3ricas y puede esconder el riesgo de dejarse llevar por las olas de la emoci\u00f3n del momento o de encerrar la experiencia de fe en marcos protegidos y tranquilizadores. El hecho de que muchos fieles cat\u00f3licos se sientan atra\u00eddos por estas comunidades es fuente de fricciones, pero para nosotros puede convertirse en motivo de examen personal y de renovaci\u00f3n pastoral\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>57<\/sup> Eduardo Viveiros de Castro juega aqu\u00ed con la palabra francesa <em>monoculture<\/em>, donde <em>culture<\/em> significa en castellano tanto <em>cultura<\/em> como <em>cultivo<\/em>. \u00abMonocultivo\u00bb es al mismo tiempo \u00abmonocultura\u00bb. <em>[N. del T.]<\/em>.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este texto fue publicado originalmente en franc\u00e9s por Eduardo Viveiros de Castro en Les temps qui restent, n\u00fam. 1, el 16 de marzo de 2024. Nota editorial de Les temps qui restent: La enc\u00edclica Laudato si\u2019 de 2015 del papa Francisco son\u00f3 como un giro ecol\u00f3gico en la teolog\u00eda pol\u00edtica cat\u00f3lica. 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