{"id":3136,"date":"2024-04-07T18:48:31","date_gmt":"2024-04-08T00:48:31","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3136"},"modified":"2024-04-07T18:48:31","modified_gmt":"2024-04-08T00:48:31","slug":"yann-sturmer-contra-la-utopia-del-capital-pensar-hoy-con-giorgio-cesarano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3136","title":{"rendered":"Yann Sturmer \/ Contra la utop\u00eda del capital. Pensar hoy con Giorgio Cesarano"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Un lector de <em>Artiller\u00eda inmanente<\/em> nos envi\u00f3 para su publicaci\u00f3n la siguiente traducci\u00f3n de un texto de Yann Sturmer sobre la actualidad de las ideas de Giorgio Cesarano. El texto original fue publicado en ingl\u00e9s en el sitio web de <\/strong><a href=\"https:\/\/endnotes.org.uk\/posts\/yann-sturmer-against-capital-s-utopia\"><strong><em>Endnotes<\/em><\/strong><\/a><strong> en mayo de 2022.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda un revolucionario italiano de la d\u00e9cada de 1970, conocido por ser especialmente dif\u00edcil de leer y entender, ayudarnos a comprender la miseria de la situaci\u00f3n actual? \u00bfNo hay una desconexi\u00f3n entre la necesidad de descifrar nuestro presente, con todos sus horrores, y la necesidad de discutir una forma de pensamiento arraigada en el estilo y las vicisitudes de una \u00e9poca pasada? Cesarano es un interlocutor especialmente interesante en la medida en que la posici\u00f3n que trabaj\u00f3 para construir, las batallas que lider\u00f3, pueden encontrarse hoy, ciertamente bajo un nuevo disfraz, pero como un eco que no ha perdido nada de su fuerza inicial. Cesarano siempre escribi\u00f3 con un sentido de urgencia \u2014cualquier otra cosa, a la luz de una situaci\u00f3n cada vez m\u00e1s grave, ser\u00eda simplemente imposible\u2014 para definir las transformaciones del capital tras la crisis de 1971. Tras la publicaci\u00f3n del informe del Club de Roma, <em>Los l\u00edmites del crecimiento<\/em>, era necesario comprender c\u00f3mo el capital pod\u00eda adoptar una forma afirmativa, defendiendo una cierta idea de la vida e incluso, hasta cierto punto, la alegr\u00eda de vivir. Habiendo alcanzado su l\u00edmite extremo \u2014y \u00e9ste no es otro que el l\u00edmite ecol\u00f3gico, el l\u00edmite inducido por haber destruido el universo natural hasta tal punto que la propia existencia humana queda en entredicho\u2014, el capital se presenta como la \u00fanica esperanza de salvaci\u00f3n al volverse autocr\u00edtico, al no buscar ya s\u00f3lo explotar al proletariado, sino tambi\u00e9n fomentar su creatividad, valorizando la promoci\u00f3n infinita del yo o de la persona social. El an\u00e1lisis del capital de Cesarano estuvo siempre motivado por la b\u00fasqueda, dentro de su \u00e9poca, de una fuente de revuelta capaz de revocar los proyectos ut\u00f3picos capitalistas. Vio su presente como el cierre del eje hist\u00f3rico que se abri\u00f3 con la revoluci\u00f3n neol\u00edtica, lo que le oblig\u00f3 a movilizar los resultados de la biolog\u00eda, la paleontolog\u00eda y la mitolog\u00eda; ampliando as\u00ed la cr\u00edtica del capital a trav\u00e9s de una cr\u00edtica de la civilizaci\u00f3n que lo produjo. Por \u00faltimo, vincula esta b\u00fasqueda de un antagonismo interno y verdadero a una cr\u00edtica de aquello que se presenta como la contestaci\u00f3n de este mundo, pero que, al no haber cuestionado adecuadamente el proceso de reificaci\u00f3n capitalista, en realidad no representa m\u00e1s que su confirmaci\u00f3n subrepticia.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Ni retroceso, ni pol\u00edtica, ni alternativismo, ni leninismo<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Empezaremos por el \u00faltimo punto: la cr\u00edtica de todas las falsas ideolog\u00edas de lucha. Cuando Cesarano habla de estas tendencias, lo hace siempre desde dentro del propio movimiento y no desde arriba, c\u00f3modamente sentado en una habitaci\u00f3n del Gran Hotel Abismo. Leyendo hoy <em>Manual de supervivencia<\/em> (MS) o <em>Apocalipsis y revoluci\u00f3n<\/em> (AR), uno puede encontrar cansina o divertida la virulencia con la que ataca a autores que han desaparecido casi por completo del paisaje intelectual. Entre los m\u00e1s significativos est\u00e1n el antipsiquiatra David Cooper \u2014\u00abpedazo de mierda con prisa retrasada de hacerse cagar por el culo de una contrarrevoluci\u00f3n\u00bb (MS, \u00a7 33)\u2014, pero tambi\u00e9n las tendencias entonces en desarrollo del \u00abterrorismo leninista\u00bb, del cual las Brigadas Rojas son el ejemplo m\u00e1s c\u00e9lebre.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfQu\u00e9 fue, al fin y al cabo, lo que fall\u00f3 en estas dos tendencias? Con respecto a la primera \u2014Cooper s\u00f3lo fue elegido por Cesarano para enfrentarse a las tendencias inmediatistas del movimiento\u2014, es f\u00e1cil ver que la din\u00e1mica de la \u00abliberaci\u00f3n\u00bb, y en particular la \u00abliberaci\u00f3n de la vida cotidiana\u00bb, la promoci\u00f3n de un \u00abarte del vivir\u00bb en la que pueden haberse perdido algunos lectores de la Internacional Situacionista, es perfectamente insuficiente para superar eficazmente la l\u00f3gica del capital. Adem\u00e1s de abandonar la lucha, la lucha contra este mundo, tal posici\u00f3n reduce la contestaci\u00f3n a un \u00abestilo\u00bb, uno subterr\u00e1neamente en l\u00ednea con la autotransformaci\u00f3n del capital durante esos a\u00f1os. Esta liberaci\u00f3n \u00abautocr\u00edtica\u00bb, que se niega a considerar que el antagonismo es inminente al desarrollo del capital, desea poner fin a lo que llama \u00abproblemas\u00bb. Tambi\u00e9n aqu\u00ed encontramos la emergencia de grup\u00fasculos imbuidos de una fachada de benevolencia liberadora, que en realidad no representan sino la liberaci\u00f3n del Yo, narcisistamente colocado una vez m\u00e1s en el centro de la atenci\u00f3n. Es el reinado, como lo llama Cesarano, de la egoarqu\u00eda generalizada, del empresario de s\u00ed mismo. Al mismo tiempo, como ilustra el informe del Club de Roma, el capital tambi\u00e9n se entrega a una perpetua autocr\u00edtica, tratando de resolver las contradicciones de su modo de producci\u00f3n capt\u00e1ndolas s\u00f3lo como \u00abproblemas\u00bb. Sin embargo, no hay \u00abproblemas\u00bb que gestionar, que curar, que analizar; lo que hay, en cambio, es una contradicci\u00f3n fatal, que hay que destruir antes de que nos destruya a nosotros. A la liberaci\u00f3n del Yo, Cesarano opone el hecho concreto de \u00abliberarse del Yo\u00bb: \u00abNo se trata de liberar el Yo, sino de liberarse del Yo, liberando as\u00ed la historia desde su principio. Y esto, desde ahora mismo\u00bb (MS, \u00a7 12).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La cr\u00edtica de Cesarano a esta tendencia, que pretende liberarse sin enfrentarse a la totalidad capitalista, es mucho m\u00e1s profunda y extensa. Hay razones biogr\u00e1ficas para ello. Cesarano intent\u00f3 un malogrado experimento comunal, el <em>Podere al mennuci<\/em>, que termin\u00f3 abrupta y tr\u00e1gicamente. Despu\u00e9s, muchos de los j\u00f3venes amigos que Cesarano hab\u00eda conocido en 1968 \u2014ten\u00eda entonces 40 a\u00f1os y, tras un paso por el medio literario, s\u00f3lo se politiz\u00f3 en sentido estricto durante este periodo y por poco tiempo, pues se suicid\u00f3 a los 47\u2014 se sumieron en una l\u00f3gica suicida, ya fuera el consumo compulsivo de drogas o las acciones de robo-financiaci\u00f3n que llevar\u00edan a m\u00e1s de un camarada a la c\u00e1rcel. Sea como fuere, es f\u00e1cil identificar a las figuras que encarnan hoy lo que Cesarano atacaba ayer. Se puede pensar, por ejemplo, en el latourismo de izquierdas, que ahora encuentra cierto p\u00fablico. El latourismo de izquierdas, basado en los escritos de Bruno Latour, piensa de manera cibern\u00e9tica las relaciones entre animales, humanos y objetos t\u00e9cnicos, sin interesarse por la cr\u00edtica del capitalismo o de la democracia burguesa, o consider\u00e1ndola simplemente decorativa. Est\u00e1 bastante claro que el proyecto latouriano de un \u00abparlamento de las cosas\u00bb es un intento de reconstruir una sociedad m\u00e1s fluida que cuide los l\u00edmites ecol\u00f3gicos, en perfecta continuidad con el proyecto del Club de Roma tan duramente criticado por Cesarano. Esta tendencia militante e intelectual practica la autocr\u00edtica con el \u00fanico fin de reformar una nueva forma de poder constituyente. Esto no quiere decir que no haya conceptos interesantes que provengan de esta tendencia, del mismo modo que Cesarano podr\u00eda decir que David Cooper a menudo ten\u00eda raz\u00f3n, pero las consecuencias de tal pensamiento nunca son la abolici\u00f3n de este mundo tal como es en su sustancia. Una reflexi\u00f3n sobre las <em>relaciones<\/em> (entre especies, por ejemplo) si no se consideran desde la perspectiva del conflicto y de la lucha, agon\u00edstica, pierde toda dimensi\u00f3n verdaderamente revolucionaria. Al basarse en un modelo te\u00f3rico de la relaci\u00f3n, y por tanto tambi\u00e9n en el lenguaje, este tipo de posiciones tienen una tendencia, cada vez m\u00e1s manifiesta, a no preguntarse ya por el tipo de mundo al que est\u00e1n ligadas y a justificar as\u00ed te\u00f3rico-art\u00edsticamente los peores aspectos de la vanguardia del capitalismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pasemos a la segunda tendencia de la que se ocup\u00f3 Cesarano: el neoleninismo, ya sea en forma de terrorismo o de partidos extraparlamentarios como <em>Potere Operaio<\/em>. Este espect\u00e1culo de la lucha pol\u00edtica frontal, con su propia cuota de m\u00e1rtires, participa en la producci\u00f3n de nuevas formas de lo sagrado, una nueva mitolog\u00eda, de la que el movimiento revolucionario no tiene necesidad. \u00bfEn qu\u00e9 sentido? Cesarano vio en la pol\u00edtica una forma de ocultar y encubrir el conflicto real plante\u00e1ndolo en el escenario corrupto de la \u00abrepresentaci\u00f3n\u00bb, formando un <em>racket<\/em><sup>*<\/sup> en lugar del movimiento real. Consideremos, por ejemplo, la cuesti\u00f3n de la multitud. Cesarano le dedic\u00f3 algunas tesis en <em>Manual de supervivencia<\/em>. La multitud (<em>la folla<\/em>), la masa, debido a su incapacidad para ser totalmente controlable e incluso, estrictamente hablando, comprendida, contiene <em>in nuce<\/em> la comunidad real y su movimiento: \u00abNing\u00fan radical ignora la ambig\u00fcedad de una \u201cmultitud\u201d y la labilidad de sus \u201cestados de \u00e1nimo\u201d. La facilidad repentina con la que el furor se convierte en vileza\u00bb (MS, \u00a7 167) y, sin embargo, \u00abla multitud [\u2026] ataca la organizaci\u00f3n m\u00e1s superficial de la estructura del yo, y tiende a disolverla en una re-fusi\u00f3n de la presencia\u201d (MS, \u00a7 168). Si la esencia de los movimientos de masas es ser fugaces y transitorios, para Cesarano esto no es ciertamente raz\u00f3n para construir, como dir\u00edan los leninistas, una t\u00e1ctica y una estrategia para dirigirlos hacia la opci\u00f3n que les parece m\u00e1s deseable a los aspirantes a estratega. Nada es m\u00e1s deplorable \u2014y ahora lo vemos constantemente despu\u00e9s del movimiento de los \u00abchalecos amarillos\u00bb\u2014 que el espect\u00e1culo de las organizaciones que, asustadas por lo que podr\u00eda haber sucedido, buscan capitalizar a la multitud para sus propias demandas pol\u00edticas. Cesarano entendi\u00f3 perfectamente este punto:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>No es casualidad que los l\u00edderes, mientras se esfuerzan por fundar en ella su poder cuantizado y su \u00abcarisma\u00bb, la desprecien y la detesten visceralmente: ven en ella la pesadilla siempre inmanente en la que su poder puede \u00abimprevisiblemente\u00bb disolverse. Toda \u00abt\u00e1ctica\u00bb y toda \u00abestrategia\u00bb intentan eludir o programar la inestabilidad \u00abemocional\u00bb de las masas. (MS, \u00a7 167)<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Cesarano vio el mismo proceso en juego en los disturbios, que tanto le interesaban, en Detroit, D\u00e1nzig y Szczecin, y a\u00fan m\u00e1s cerca en Calabria. Lo que importa aqu\u00ed es que se expres\u00f3 una revuelta que no pod\u00eda ni ten\u00eda necesidad de usar el lenguaje, especialmente el lenguaje profanado de las demandas pol\u00edticas, sino que afirmaba en la acci\u00f3n y, dice Cesarano, a trav\u00e9s de \u00abla raz\u00f3n de los cuerpos\u00bb, una negativa a comprometerse con este mundo y su sociedad. A este respecto, podemos pensar en el art\u00edculo \u00abFurore in Svezia\u00bb (1962) del antrop\u00f3logo italiano Ernesto de Martino, que Cesarano le\u00eda con frecuencia. Este art\u00edculo aborda un fen\u00f3meno extra\u00f1o: los j\u00f3venes se reun\u00edan regularmente en las calles de Estocolmo para romperlo todo, quemarlo todo, pelear con la polic\u00eda, en absoluto silencio, sin exigencias, sin motivos comprensibles. La sociolog\u00eda luch\u00f3 por comprender este fen\u00f3meno, ya que el origen social de estos j\u00f3venes era totalmente diverso. La interpretaci\u00f3n de De Martino conecta este tipo de disturbios silenciosos con los ritos que encontramos evidenciados en varias sociedades \u2014analiza las fiestas de a\u00f1o nuevo babil\u00f3nico, donde los valores fueron trastornados hasta el punto de humillar el poder real, o los ritos de pubertad de los kwakiutl de Am\u00e9rica del Norte\u2014 y que dio forma al impulso destructivo que el hombre lleva dentro de s\u00ed mismo, que Freud, despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, llam\u00f3 \u00abpulsi\u00f3n de muerte\u00bb. Estos disturbios expresaban as\u00ed, seg\u00fan De Martino, el hecho de que las democracias seculares y burguesas no hab\u00edan logrado encontrar una forma social para este impulso, a diferencia de otros tipos de sociedades. Seg\u00fan Cesarano, manteni\u00e9ndose cerca de De Martino, es necesario sobre todo entenderlas como formas de lucha por la presencia, donde la ficci\u00f3n del ego se derrumba para dar paso a una subjetividad en la que la cuesti\u00f3n de la apariencia y la promoci\u00f3n de s\u00ed mismo, de las normas sociales y las temporalidades normales, da paso a un equilibrio con las pulsiones donde cuerpo y mente finalmente coinciden. Es la lucha por una presencia garantizada en el mundo que resurge en diferentes \u00e9pocas y de la cual el fen\u00f3meno de la multitud o de la revuelta es una de las figuras (siendo la pasi\u00f3n amorosa otra). Despu\u00e9s de tales luchas, el papel de las organizaciones leninistas es instituir un <em>racket<\/em> que las mediar\u00eda en un lenguaje que est\u00e1 ya justamente descalificado en la pr\u00e1ctica por el disturbio mismo. Hoy basta mirar a los espantosos Fr\u00e9d\u00e9ric Lordon o Andreas Malm, ambos obsesionados con la idea de resolver las ambig\u00fcedades de la multitud en el agua perfectamente clara de las instituciones y del Estado, para percibir los rostros actuales de los enemigos de ayer.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ahora deber\u00edamos haber comprendido el inter\u00e9s de pensar con Cesarano: las dos tendencias aqu\u00ed descritas son las que dominan los movimientos del pensamiento radical contempor\u00e1neo. A \u00e9stos, Cesarano les opuso el movimiento real, entendido como \u00abel antagonista natural de lo existente que no es un m\u00e1s all\u00e1 de lo existente. Este antagonismo se incorpora a \u00e9l m\u00e1s bien como una mecha en un detonador, como \u201csimplemente\u201d la otra cara devoradora de lo existente, la vida abolida a nivel de las formas, pero que crece dentro de cada forma para hacerla estallar. Ciertamente, esto es mucho m\u00e1s que la po\u00e9tica minuciosa y asesina de la salvaci\u00f3n personal [alternativismo] o del esc\u00e1ndalo [leninismo], como si la alienaci\u00f3n fuera un estilo y la libertad su opuesto\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ahora no se trata de a\u00f1adir una tercera posici\u00f3n, como si estuvi\u00e9ramos en el supermercado de la radicalidad, sino de ver si Cesarano puede ayudarnos a comprender de otra manera y quiz\u00e1s m\u00e1s profundamente nuestro presente y su confusi\u00f3n.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El hambre de sentido<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Consideremos ahora el concepto de hambre, del hambre verdadera. Esto est\u00e1 especialmente presente en los cap\u00edtulos tres y cuatro del <em>Manual de supervivencia<\/em>, cap\u00edtulos que, en mi opini\u00f3n, constituyen el coraz\u00f3n te\u00f3rico del pensamiento de Cesarano. Con esta noci\u00f3n, es seguro que Cesarano se refiere al texto de Ernst Bloch, <em>El principio esperanza<\/em>. En este libro, Bloch critica el psicoan\u00e1lisis freudiano \u2014pero tambi\u00e9n, aunque de otra manera, el junguiano\u2014 por haber dado un lugar demasiado central a la noci\u00f3n de impulso sexual en lugar de la del hambre. Busc\u00f3 as\u00ed un impulso fundacional que pudiera corresponder a una lectura materialista. Seg\u00fan Bloch, este impulso fundamental consiste en la necesidad de satisfacer el hambre y hay que, a\u00f1ade, pertenecer a la peque\u00f1a burgues\u00eda vienesa para considerar esto como s\u00f3lo de naturaleza sexual y no dar una base hist\u00f3rica a estos impulsos mismos. Es a trav\u00e9s del movimiento mediante el cual el hombre se organiza colectivamente para luchar contra la cuesti\u00f3n del hambre que nace su deseo de conocimiento. \u00abEl instinto de conservaci\u00f3n, el hambre, es el m\u00e1s s\u00f3lido de todos los llamados impulsos fundamentales y el que m\u00e1s firmemente se ha mantenido a lo largo de todas las metamorfosis hist\u00f3ricas y sociales de las que fue tambi\u00e9n origen\u00bb. \u00abLa necesidad de saciar esta hambre es el aceite que alimenta la l\u00e1mpara de la historia\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La forma en que el hombre ha satisfecho esta hambre ha sido el motor de la historia y el que ha cimentado diferentes sociedades hasta nuestros d\u00edas. Es importante comprender el acto inaugural de fundaci\u00f3n: tal como lo formularon Adorno y Horkheimer en <em>Dial\u00e9ctica de la Ilustraci\u00f3n<\/em>, consisti\u00f3 en separarse uno mismo del universo natural, de la esfera instintiva, ahora percibida como una fuente de temor, para protegerse a uno mismo \u2014 y, a trav\u00e9s de este proceso, desarrollar la raz\u00f3n. Sin embargo, esta raz\u00f3n se ha vuelto aut\u00f3noma del hombre como <em>ratio<\/em>, un proceso sobre el cual la acci\u00f3n humana ya no tiene control. La situaci\u00f3n del hombre contempor\u00e1neo es, por tanto, la siguiente: se encuentra atrapado entre la negaci\u00f3n de su esfera instintiva y su separaci\u00f3n de la esfera racional.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Este tema del hambre adquiri\u00f3 una nueva dimensi\u00f3n en la d\u00e9cada de 1970 con el desarrollo de lo que Cesarano llama el \u00abcapital de la opulencia\u00bb. Se estima que, a partir de 1933 en Estados Unidos, a partir de 1945 en Europa y luego totalmente a finales de la d\u00e9cada de 1960, el trabajo humano ha sido sustituido por el de las m\u00e1quinas, por la automatizaci\u00f3n, de tal manera que la producci\u00f3n de mercanc\u00edas ya no es central en el marco de la explotaci\u00f3n capitalista. Semejante evoluci\u00f3n podr\u00eda significar que la cuesti\u00f3n del hambre \u2014y, por ende, de la seguridad material del hombre\u2014 est\u00e1 cerca de resolverse. Cesarano expresa una cierta, y bastante cuestionable, confianza en el prodigioso progreso de la automatizaci\u00f3n en aquellos a\u00f1os, que podr\u00eda dar esperanza a una humanidad liberada del trabajo. El punto al que ha llegado el capital le permitir\u00eda presentarse como la respuesta definitiva y permanente a esta antigua cuesti\u00f3n del impulso que es el hambre, la ansiedad de la supervivencia animal. En estas condiciones, el hambre comienza a diferir de su concepci\u00f3n blochiana: es ahora lo que Cesarano llama \u00abhambre verdadera\u00bb, que es un \u00abhambre de sentido\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, este \u00abcapital de la opulencia\u00bb, al haber garantizado la supervivencia social y resuelto as\u00ed la cuesti\u00f3n del hambre, la cuesti\u00f3n de las necesidades, que era, por ejemplo, la cuesti\u00f3n central de la pol\u00edtica comunista y del conflicto de clases, produce a cambio subjetividades vac\u00edas y depresivas, \u00ablibres para producirse a s\u00ed mismos\u00bb, pero sin encontrar ning\u00fan uso a esta libertad. Seres que nunca dejan de plantearse la inquietante pregunta metaf\u00edsica: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 estoy aqu\u00ed?\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El hambre, la necesidad, se convierte en necesidad de significado, una necesidad metaf\u00edsica. As\u00ed resurge para la especie \u00abel tema m\u00e1s antiguo de la instintualidad negada\u00bb, el de construir un mundo en coherencia con el universo material, de construir un mundo que tenga sentido. Pero esta cuesti\u00f3n del significado resurge en un momento que tambi\u00e9n es cr\u00edtico tanto para el capital como para la propia historia de la especie humana: en su af\u00e1n por resolver la cuesti\u00f3n de la necesidad, la especie ha destruido el universo material, devastado el planeta, arruinado el ambiente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Mientras el capital pone en peligro la supervivencia misma de la especie humana, se cierra ahora el arco hist\u00f3rico que comenz\u00f3 con el terror, con el miedo del hombre ante la naturaleza que reactivamente produjo la separaci\u00f3n del hombre del animal, la negaci\u00f3n del instinto y la <em>ratio<\/em> que se ha vuelto aut\u00f3noma del hombre mismo. Esto significa que este acontecimiento fundacional, por el cual el hombre se separ\u00f3 de su universo natural y constituy\u00f3 as\u00ed el mundo como una cosa frente a \u00e9l, no es un acontecimiento que ocurri\u00f3 de una vez por todas, sino que es un acontecimiento que contin\u00faa ocurriendo y que involucra la historia pol\u00edtica de la humanidad en su totalidad. Es esta relaci\u00f3n del hombre con el universo material la que constituye para Cesarano \u00abla invariancia de una contradicci\u00f3n fundamental\u00bb a lo largo de la historia de la especie. Esta invariancia se volvi\u00f3 actualizable en su \u00e9poca y traza los \u00ablineamientos de la verdadera guerra\u00bb. Adem\u00e1s, dado que la destrucci\u00f3n de la naturaleza por parte del hombre puede ahora destruir al hombre mismo, es ahora cuando debe surgir esta cuesti\u00f3n \u2014y vemos aqu\u00ed la urgencia con la que escribe Cesarano\u2014 porque a la especie no le queda m\u00e1s remedio que abandonarse a \u00abla pulsi\u00f3n de muerte\u00bb, un impulso que nunca se ha observado a escala de toda una especie.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta forma de entender el conflicto como emergencia y superaci\u00f3n, por parte de la propia especie, de lo desatendido y reprimido, de ese resto abandonado entre la esfera instintiva y la esfera racional, la esfera de las necesidades animal y humana, no se corresponde apenas con la visi\u00f3n revolucionaria del mundo moderno \u2014 especialmente con la visi\u00f3n articulada por Luk\u00e1cs en <em>Historia y conciencia de clase<\/em> sobre la clase, su posible conciencia y el papel del partido como operador estrat\u00e9gico entre ambas. Para Cesarano, la necesidad de sentido que se tiene, la necesidad metaf\u00edsica en definitiva, tiene una explicaci\u00f3n hist\u00f3rica, materialista, en la creaci\u00f3n de lo que \u00e9l llama \u00abel sistema simb\u00f3lico\u00bb, que no es otro que el aparato proveedor de seguridad \u2014el lenguaje es un ejemplo paradigm\u00e1tico\u2014 que el hombre ha construido en su escisi\u00f3n del mundo natural, creando al hombre como diferente de la naturaleza. Sin embargo, detr\u00e1s de la m\u00e1scara del sistema simb\u00f3lico permanece una tensi\u00f3n de la especie hacia un lugar que sea coherente con el universo natural, una tensi\u00f3n hacia el comunismo seg\u00fan la definici\u00f3n dada por Marx en 1844: una naturalizaci\u00f3n del hombre y una humanizaci\u00f3n de la naturaleza. Un \u00faltimo estallido de vida frente a la \u00abpulsi\u00f3n de muerte\u00bb. Se pueden encontrar huellas de ello en todas las \u00e9pocas de la especie, y este estallido estar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s en consonancia con el proyecto comunista que la humanidad ha evidenciado en todo lo que, en su p\u00e9rdida, ha ganado. Por lo tanto, para Cesarano, no es en absoluto una cuesti\u00f3n de primitivismo ni mucho menos; es, al contrario, una forma muy poderosa de teleolog\u00eda que hace que su optimismo a veces sea dif\u00edcil de comprender para nuestros o\u00eddos desilusionados. Tal comprensi\u00f3n de la lucha, captando las ra\u00edces de la alienaci\u00f3n en la creaci\u00f3n del \u00absistema simb\u00f3lico\u00bb \u2014la producci\u00f3n del \u00abmundo\u00bb\u2014 y no s\u00f3lo en el proceso de producci\u00f3n capitalista, suprime la noci\u00f3n de esperanza de nuestro vocabulario pol\u00edtico. Esto es tambi\u00e9n una correcci\u00f3n a <em>El principio esperanza<\/em> de Bloch: no se trata de esperanza, sino de encontrar en uno mismo y en el movimiento general, la certeza de que la especie no continuar\u00e1 su errancia <em>ad vitam aeternam<\/em>, que no aceptar\u00e1 su propia extinci\u00f3n. Percibir esta \u00abinvariancia de la lucha\u00bb, que ve en la creaci\u00f3n del \u00absistema simb\u00f3lico\u00bb la alienaci\u00f3n original, es la \u00fanica manera para Cesarano de construir una teleolog\u00eda cre\u00edble y as\u00ed de \u00abliberar la historia de su origen\u00bb y del ego ficticio. Esto es lo que Cesarano percibi\u00f3 en los disturbios silenciosos de Estocolmo: una rabia que no tiene motivo, que rechaza incluso la mediaci\u00f3n del lenguaje, entendido como expresi\u00f3n insurgente, aunque moment\u00e1nea y limitada en el tiempo, de una certeza.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Utop\u00eda capitalista<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">La necesidad de sentido, el hambre de sentido, es lo que obsesiona a la \u00abpersonalidad depresiva\u00bb. Esta figura subjetiva en crisis nace de un capital mismo en crisis, el capital industrial. Y para resolver sus contradicciones, \u00e9sta se reformar\u00e1 precisamente invirtiendo y proponiendo una respuesta a esta necesidad de sentido, convirti\u00e9ndose en una afirmaci\u00f3n de la vida y no s\u00f3lo en su negaci\u00f3n. Su utop\u00eda consiste en responder a la necesidad de sentido mediante la colonizaci\u00f3n de la interioridad, reviviendo as\u00ed el movimiento inicial de separaci\u00f3n a trav\u00e9s del cual la especie humana construy\u00f3 el \u00absistema simb\u00f3lico\u00bb. Esta cuesti\u00f3n del significado fue retomada en la historia de la especie por diferentes ideolog\u00edas, siendo la m\u00e1s importante, por supuesto, la religi\u00f3n. Por tanto, para comprender la utop\u00eda del capital es necesario comprender el nacimiento de lo sagrado, de lo religioso, como lo hace Cesarano en el segundo cap\u00edtulo de <em>Apocalipsis y revoluci\u00f3n<\/em>. Sin embargo, esta figura hist\u00f3rica de la religi\u00f3n, pero tambi\u00e9n la del arte y la ciencia, es ahora la que el propio capital tiende a asumir en el momento de su crisis, sintetizando estas tres esferas en una sola. As\u00ed lo revel\u00f3 la publicaci\u00f3n del informe al Club de Roma en 1972. Este texto no es s\u00f3lo un intento de responder a los l\u00edmites termodin\u00e1micos de la biosfera, sino tambi\u00e9n el nacimiento de un capital que podr\u00eda integrar los l\u00edmites mortales que enfrenta para hacer de ellos una palanca para su reforma, con una nueva econom\u00eda, sustentada en un nuevo arte de vivir y una nueva religi\u00f3n. En resumen, como supo decir Jacques Camatte: el capital se convierte en una comunidad, incluso la \u00fanica comunidad, la relaci\u00f3n social que los hombres han perdido. Camatte llama a esto la antropomorfisis del capital: toma forma humana al sintetizar la alienaci\u00f3n total de la comunidad humana. Para comprender con mayor precisi\u00f3n c\u00f3mo se forma la utop\u00eda del capital, es necesario comprender primero los cambios en la econom\u00eda y, en segundo lugar, en la psique.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cesarano retoma la interpretaci\u00f3n que hace Camatte del sexto cap\u00edtulo in\u00e9dito de <em>El capital<\/em> en <em>Capital et Gemeinwesen<\/em>. En este libro, Camatte comenta a Marx y profundiza en dos aspectos importantes de su texto. El primero se refiere a la distinci\u00f3n entre la dominaci\u00f3n formal y real del capital sobre el trabajo. Cuando el capital se desarrolla en sus primeros a\u00f1os, s\u00f3lo domina formalmente las relaciones de producci\u00f3n. Es decir, la actividad artesanal que la precedi\u00f3 queda ahora sujeta a la ley del capital, que es la de la extracci\u00f3n de plusval\u00eda. En un segundo paso, con el desarrollo de la industria, el capital ya no se contenta con dominar formalmente el trabajo, sino que tambi\u00e9n lo domina realmente, porque es el proceso de producci\u00f3n en s\u00ed el que se crea y dise\u00f1a enteramente de acuerdo con sus necesidades. Partiendo de la distinci\u00f3n de Marx entre dominaci\u00f3n formal y dominaci\u00f3n real del trabajo bajo el capital, Camatte extiende los conceptos a la sociedad misma, considerando una fase de dominaci\u00f3n formal del capital sobre la sociedad, y una fase iniciada despu\u00e9s de la Segunda Guerra, de dominaci\u00f3n real del capital sobre la sociedad, en el que es la actividad humana en su conjunto la que se estructura, modela y conceptualiza en t\u00e9rminos de capital: \u00abEl capital es ahora el ser com\u00fan opresor de los hombres\u00bb (Camatte). El capital, al dominar realmente la sociedad, se convierte en una comunidad material que encierra y sostiene la vida humana, haciendo a la humanidad enteramente dependiente de ella y estructurando la imaginaci\u00f3n del hombre. La distinci\u00f3n entre dominaci\u00f3n formal y real, as\u00ed como la idea del capital como comunidad material, son muy importantes para Cesarano, quien las modificar\u00e1 ligeramente psicologiz\u00e1ndolas a trav\u00e9s del concepto de comunidad terap\u00e9utica. Para definir esta comunidad terap\u00e9utica, t\u00e9rmino preferible en \u00faltima instancia al de biopol\u00edtica, podemos decir que \u00abel desarrollo del capital es delincuencia y locura. Hoy todo est\u00e1 permitido; ya no hay tab\u00fa, no hay prohibici\u00f3n. Pero, viviendo, las diversas \u201cperversiones\u201d de los hombres y las mujeres pueden perderse, destruirse y dejar de ser \u201coperativas\u201d para el capital; de ah\u00ed la idea de una comunidad que siempre las reinserte en la del capital\u00bb. La comunidad del capital es, por tanto, una comunidad terap\u00e9utica con \u00abun conjunto de terapeutas especialistas que servir\u00e1n de mediadores para esta reintegraci\u00f3n\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Camatte tambi\u00e9n profundiza la idea del capital ficticio \u2014 de la fuga del capital. El capital escap\u00f3 en la d\u00e9cada de 1970 de lo que constitu\u00eda su base material: con, por ejemplo, el fin del patr\u00f3n oro, pero tambi\u00e9n con el creciente lugar otorgado al trabajo muerto, mediante el desarrollo de la automatizaci\u00f3n y las m\u00e1quinas, en relaci\u00f3n con el trabajo vivo, el ser humano. fuerza de trabajo hecha de \u00abm\u00fasculos, nervios y sangre\u00bb. Est\u00e1, por tanto, atrapado en una l\u00f3gica demencial, una l\u00f3gica loca, suicida. A partir de este momento, el capital comienza a depender del cr\u00e9dito, del valor supuestamente futuro, para asegurar su supervivencia. Debe dominar el futuro, que alguna vez fue el espacio de las proyecciones revolucionarias. El capital se vuelve as\u00ed especulativo, una burbuja separada del lugar concreto de producci\u00f3n, que era la producci\u00f3n de valor mediante la fuerza de trabajo humana. \u00abEl capital logra romper su dependencia del proceso de producci\u00f3n y, por tanto, de los hombres porque se ha convertido en representaci\u00f3n\u00bb (Camatte, <em>Es necesario salir de este mundo<\/em>). En resumen, el capital realiza la filosof\u00eda de Hegel: ya no puede entenderse s\u00f3lo como sustancia (la sustancia del capital es el tiempo de trabajo humano) sino como sujeto, como un movimiento de circulaci\u00f3n que domina el movimiento de producci\u00f3n. Semejante desapego de su sustancia significa que el capital est\u00e1 inmerso en una l\u00f3gica mortal, una l\u00f3gica que Marx llam\u00f3 \u00ablocura\u00bb. A partir de ahora, el desaf\u00edo para el capital, seg\u00fan Cesarano \u2014Camatte no lo sigue aqu\u00ed\u2014, es encontrar otro espacio de valorizaci\u00f3n, otro espacio que someter a su l\u00f3gica. Cesarano da una interpretaci\u00f3n muy fuerte de \u00abNotas sobre James Mill\u00bb, donde Marx escribe que \u00aben el sistema crediticio no es el dinero lo que se aboli\u00f3, es el hombre mismo quien se convierte en dinero, es decir, <em>el dinero se personifica<\/em>\u00bb. Habiendo sometido, seg\u00fan una l\u00f3gica imperialista, todo el planeta a su funcionamiento, el capital no s\u00f3lo se convierte en el \u00fanico colonizador externo del territorio f\u00edsico, sino que ahora coloniza la interioridad misma. \u00ab<em>Se personifica<\/em>\u00bb, dice Marx, es decir, seg\u00fan Cesarano, se instala en el interior de los propios sujetos, en sus psiques. La locura, el car\u00e1cter radicalmente nihilista del capital, est\u00e1 interiorizada en la conciencia de los hombres, que tambi\u00e9n se vuelven cada vez m\u00e1s locos a medida que la enfermedad mental se convierte en una producci\u00f3n del capital mismo. Al volverse aut\u00f3nomo del mundo, de su l\u00edmite material, el capital tambi\u00e9n arrastra a la humanidad a una p\u00e9rdida total del mundo, de cualquier comprensi\u00f3n cosmog\u00f3nica, de cualquier capacidad de captar y controlar lo que les sucede. A trav\u00e9s de su locura, el capital enloquece a los hombres y arrastra a la especie hacia su extinci\u00f3n. Ante esta contradicci\u00f3n \u00faltima, el fin de los espacios a\u00fan por conquistar para asegurar la reproducci\u00f3n de su sustancia y su devastaci\u00f3n del ecosistema terrestre, el capital se transforma a s\u00ed mismo, como lo establece el psicoan\u00e1lisis, a trav\u00e9s de la autocr\u00edtica \u2014 comienza a colonizar el cuerpo. Una autocr\u00edtica que es, al mismo tiempo, la promoci\u00f3n de una nueva forma de vida, una nueva \u00e9tica, una nueva humanidad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esto nos lleva l\u00f3gicamente a la segunda direcci\u00f3n que tom\u00f3 el capital en la d\u00e9cada de 1970: ahora depende de una nueva figura que ha forjado a su imagen, la persona social. Seg\u00fan Cesarano, la producci\u00f3n de la \u00abpersona social\u00bb se convierte en la nueva mercanc\u00eda, la nueva fuente de valor. Lo explica de la siguiente manera: \u00abEl capital constante convierte su inversi\u00f3n mayoritaria en infraestructuras aptas para producir s\u00f3lo objetos en infraestructuras aptas para producir \u201cpersonas sociales\u201d (servicios sociales y \u201cservicios personales\u201d)\u00bb (AR, \u00a7 66). As\u00ed, es el propio hombre quien se convierte en el principal lugar de inversi\u00f3n del capital y \u00e9ste se constituye a s\u00ed mismo en comunidad para producirlos como mercanc\u00eda. La producci\u00f3n de una falsa individualidad, habiendo cedido toda certeza para entregarse a la promoci\u00f3n infinita de uno mismo, al haber intercambiado toda relaci\u00f3n sustancial con el mundo para existir s\u00f3lo en la pura representaci\u00f3n, como mera imagen, es la contrapartida de un capital que tambi\u00e9n ha escapado de su sustancia natural, la creaci\u00f3n de valor, y se ha vuelto as\u00ed perfectamente ficticio. Nunca se podr\u00e1n comprender los cambios del capital sin vincularlos dial\u00e9cticamente al hombre que produce, al tipo de psique que inventa. A un capital convertido en comunidad material le corresponde una individualidad que s\u00f3lo existe en y para la comedia social, una individualidad tanto m\u00e1s homog\u00e9nea cuanto m\u00e1s se proclama diferente. Puede ser, sin embargo, que el punto donde el capital haya conquistado el planeta y la individualidad en su totalidad, donde tanto el mundo como los humanos se hayan convertido en \u00abcosas\u00bb, sea el punto donde la subjetividad real pueda aparecer y producir una verdadera comunidad, la <em>Gemeinwesen<\/em>. Porque, llegados aqu\u00ed, pueden resurgir todas las preguntas que estaban reprimidas en la historia de la humanidad, una historia que s\u00f3lo fue una prehistoria, una historia de su alienaci\u00f3n.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Relaci\u00f3n con la verdad<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Cesarano escribe en un momento bastante espec\u00edfico del desarrollo del capital, cuando ya no se contenta con vaciar al proletariado, con someterlo a una disciplina brutal, sino que tambi\u00e9n busca llenarlo de un imaginario social simb\u00f3lico que lo vincula directamente a su locura. Si tiene tantas ganas de criticar los movimientos leninistas o liberacionistas es porque le parece que ambos participan en esta reforma del capital e incluso participan, sin querer, en la aceleraci\u00f3n de su transformaci\u00f3n. Lo ve tambi\u00e9n en el desarrollo de la ecolog\u00eda pol\u00edtica, en la que se revolcar\u00e1 buena parte de la generaci\u00f3n de 1968. Esto permite que la locura capitalista se reconstruya present\u00e1ndose como la \u00fanica utop\u00eda posible, la \u00fanica que ha tenido \u00e9xito donde todas las dem\u00e1s \u2014y la hip\u00f3tesis revolucionaria moderna entre todas\u2014 han fracasado. Se trata ciertamente de un an\u00e1lisis sensato, y Cesarano no se equivoc\u00f3. Sin embargo, debemos continuar donde lo dejamos, porque vivimos en una situaci\u00f3n que tambi\u00e9n es diferente. Nada es m\u00e1s dif\u00edcil, en estas condiciones, que criticar a la comunidad del capital, pues, as\u00ed como destruye el ecosistema, se presenta como lo \u00fanico capaz de protegerlo; as\u00ed como destruye la salud, se presenta como lo \u00fanico capaz de salvar la vida. Esta doble contradicci\u00f3n, en el sentido psicoanal\u00edtico del <em>double bind<\/em> o doble v\u00ednculo, produce, como sabemos, la locura y la p\u00e9rdida de cualquier br\u00fajula clara en la que podamos confiar. Nuestra vida cotidiana se encuentra, por tanto, en la horrible utop\u00eda del capital que Cesarano anunci\u00f3 hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para dejarla atr\u00e1s, debemos definir un concepto de verdad adecuado a lo que sentimos como justo y verdadero, redescubrir la certeza. Me parece que lo peor ser\u00eda oponer una supuesta verdad cient\u00edfica a otra. Es necesario, en cambio, concebir la existencia de otra verdad, otra pr\u00e1ctica de la verdad, que la verdad cient\u00edfica. Una verdad que va m\u00e1s all\u00e1 de la simple cuesti\u00f3n de los hechos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>La cuesti\u00f3n clave es el concepto de verdad. \u00bfLa verdad es una justificaci\u00f3n del mundo o es hostil al mundo? Sabemos que el mundo tal como existe <em>no es verdadero<\/em>. Hay un segundo concepto de verdad, que no es positivista, que no se basa en una constataci\u00f3n de la facticidad; sino que est\u00e1 cargado de valor [<em>Wertgelanden<\/em>], como por ejemplo en el concepto de \u00abun verdadero amigo\u00bb, o en la expresi\u00f3n de Juvenal \u00ab<em>Tempestas po\u00e9tica<\/em>\u00bb, es decir, una [\u2026] tempestad po\u00e9tica, como la realidad nunca conoce, una tempestad llevada hasta el l\u00edmite, una tempestad radical. [\u2026] Y si esto no se corresponde con los hechos \u2014y para nosotros, los marxistas, los hechos no son m\u00e1s que momentos reificados de un proceso, y nada m\u00e1s\u2014, en ese caso, tanto peor para los hechos [<em>um so schlimmer f\u00fcr die Tatsachen<\/em>], como dec\u00eda el viejo Hegel. (Ernst Bloch)<\/small><\/div>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>*<\/sup> El t\u00e9rmino <em>racket<\/em> tiene una historia que se remonta al menos al siglo XV en ingl\u00e9s. Originalmente, se refer\u00eda a un ruido o alboroto, pero con el tiempo, adquiri\u00f3 connotaciones relacionadas con el enga\u00f1o, la extorsi\u00f3n y la ilegalidad. A partir del siglo XX, el t\u00e9rmino <em>racket<\/em> se refiere a una forma de extorsi\u00f3n organizada o fraude, en la que los miembros de la mafia \u2014u otro tipo de organizaciones\u2014 obligan con mayor o menor uso de la violencia a individuos o negocios a pagar dinero a cambio de protecci\u00f3n o para evitar da\u00f1os. As\u00ed, durante la Prohibici\u00f3n en los Estados Unidos (1920-1933), el t\u00e9rmino <em>racket<\/em> se populariz\u00f3 como una referencia a las actividades ilegales organizadas, particularmente en el contexto del contrabando y la venta clandestina de alcohol. Hasta la fecha, forma parte del vocabulario de la mafia en Estados Unidos. En este contexto, el <em>racket<\/em> puede implicar actividades como el juego, el tr\u00e1fico de drogas, la prostituci\u00f3n, la infiltraci\u00f3n en sindicatos laborales, entre otros. Aunque el t\u00e9rmino <em>racket<\/em> no tiene una historia tan arraigada en la cultura francesa como en la estadounidense, su uso aument\u00f3 en la jerga francesa especialmente despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial y con la influencia de la cultura estadounidense. En la segunda mitad del siglo XX, algunos grupos comunistas como la Internacional Situacionista o revistas como <em>Invariance<\/em> comenzaron a utilizarlo para criticar las l\u00f3gicas mercantiles de las organizaciones pol\u00edticas. Por extensi\u00f3n, Giorgio Cesarano y otros autores de la \u00abcr\u00edtica radical\u00bb comenzaron a emplearlo en sus publicaciones en Italia. En resumen, la palabra <em>racket<\/em> puede traducirse al espa\u00f1ol como \u00abchantaje\u00bb o \u00abextorsi\u00f3n\u00bb. En el argot mafioso y lucrativo, tambi\u00e9n puede entenderse como \u00abnegocio\u00bb, \u00abprotecci\u00f3n\u00bb, \u00abchanchullo\u00bb o \u00abmordida\u00bb. Sobre el proceso de \u00abracketizaci\u00f3n\u00bb de la pol\u00edtica, v\u00e9ase Jacques Camatte, \u00abSobre la organizaci\u00f3n\u00bb, 1969. [N. del T.].<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un lector de Artiller\u00eda inmanente nos envi\u00f3 para su publicaci\u00f3n la siguiente traducci\u00f3n de un texto de Yann Sturmer sobre la actualidad de las ideas de Giorgio Cesarano. El texto original fue publicado en ingl\u00e9s en el sitio web de Endnotes en mayo de 2022. &nbsp; \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda un revolucionario italiano de la d\u00e9cada de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":3144,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[87],"class_list":["post-3136","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-giorgio-cesarano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3136"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3136\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3143,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3136\/revisions\/3143"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}