{"id":3134,"date":"2024-03-19T19:26:32","date_gmt":"2024-03-20T01:26:32","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3134"},"modified":"2024-03-19T19:26:32","modified_gmt":"2024-03-20T01:26:32","slug":"giorgio-agamben-etica-politica-y-comedia-mientras-dios-hombre-animal-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3134","title":{"rendered":"Giorgio Agamben \/ \u00c9tica, pol\u00edtica y comedia | Mientras | Dios, hombre, animal"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Traducci\u00f3n para <em>Artiller\u00eda inmanente<\/em> de tres textos de Giorgio Agamben publicados en el mes de marzo de 2024 en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet, donde publica habitualmente su columna \u00abUna voce\u00bb.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><strong>\u00c9tica, pol\u00edtica y comedia<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Merece la pena reflexionar sobre la singular circunstancia de que las dos m\u00e1ximas que han tratado de definir con mayor agudeza el estatuto \u00e9tico y pol\u00edtico del ser humano en la modernidad procedan de la comedia. <em>Homo homini lupus<\/em> \u2014piedra angular de la pol\u00edtica occidental\u2014 est\u00e1 en Plauto (<em>Asinaria<\/em>, v.495, donde advierte jocosamente contra quienes no saben qui\u00e9n es el otro hombre) y <em>homo sum, humani nihil a me alienum puto<\/em>, quiz\u00e1 la formulaci\u00f3n m\u00e1s feliz del fundamento de toda \u00e9tica, se encuentra en Terencio (<em>Heautontim<\/em>., v.77). No es menos sorprendente que la definici\u00f3n del principio del derecho \u00abdar a cada uno lo suyo\u00bb (<em>suum cuique tribuere<\/em>) fuera percibida por los antiguos como la definici\u00f3n m\u00e1s propia de lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n en la comedia: una glosa a Terencio lo afirma sin reservas: c\u00f3mico es por excelencia <em>assignare unicuique personae quod proprium est<\/em>. Si se asigna a cada hombre el car\u00e1cter que lo define, se vuelve rid\u00edculo. O, m\u00e1s en general, todo intento de definir qu\u00e9 es lo humano desemboca necesariamente en una comedia. Esto es lo que muestra la caricatura, en la que el gesto de captar a toda costa la humanidad de cada individuo se convierte, como es evidente, en una burla, hace re\u00edr.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Algo as\u00ed debi\u00f3 de pensar Plat\u00f3n cuando model\u00f3 los personajes de sus di\u00e1logos a partir de los mimos decididamente c\u00f3micos de Sofronio y Epicarmo. El \u00abcon\u00f3cete a ti mismo\u00bb es el principio antit\u00e9tico de toda protervia tr\u00e1gica y s\u00f3lo puede dar lugar al juego y a la broma, aunque \u00e9stos puedan ser y sean perfectamente serios. Lo humano, en efecto, no es una sustancia cuyos l\u00edmites puedan trazarse de una vez por todas, sino m\u00e1s bien un proceso siempre en marcha, en el que el hombre nunca deja de ser inhumano y animal y, al mismo tiempo, de convertirse en humano y hablante. Por eso, mientras que la tragedia expresa lo que no es humano y, en el momento en que el h\u00e9roe toma conciencia brusca y amarga de su inhumanidad, desemboca en el mutismo, la <em>persona<\/em>, es decir, la m\u00e1scara c\u00f3mica, conf\u00eda a la sonrisa la \u00fanica enunciaci\u00f3n posible de lo que ya no es y, sin embargo, sigue siendo humano. Y contra el incesante y odioso intento de Occidente de asignar a la tragedia la definici\u00f3n de la \u00e9tica y la pol\u00edtica, hay que recordar una y otra vez que la morada del hombre en la tierra es una comedia, no divina tal vez, pero que sin embargo traiciona en la risa su secreta y sumisa solidaridad con la idea de la felicidad.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-etica-politica-e-commedia\">11 de marzo de 2024<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><strong>Mientras<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para liberar a nuestro pensamiento de los p\u00e1nicos que le impiden alzar el vuelo, conviene en primer lugar acostumbrarlo a no pensar ya en sustantivos (que, como el propio nombre delata inequ\u00edvocamente, lo aprisionan en esa \u00absustancia\u00bb con la que una tradici\u00f3n milenaria ha cre\u00eddo poder aprehender el ser), sino (como en su d\u00eda sugiri\u00f3 hacer William James) en preposiciones y acaso en adverbios. Que el pensamiento, que la mente misma tenga, por as\u00ed decirlo, un car\u00e1cter no sustancial, sino adverbial, es lo que nos recuerda el hecho singular de que en nuestra lengua, para formar un adverbio, basta con unir el t\u00e9rmino \u00abmente\u00bb a un adjetivo: amorosamente, cruelmente, maravillosamente. El sustantivo \u2014lo sustancial\u2014 es cuantitativo e imponente, el adverbio cualitativo y ligero; y, si te encuentras en dificultades, no es un \u00abqu\u00e9\u00bb sino un \u00abc\u00f3mo\u00bb, un adverbio y no un sustantivo, lo que te saca del apuro. \u00ab\u00bfQu\u00e9 hacer?\u00bb paraliza y te inmoviliza, s\u00f3lo \u00ab\u00bfc\u00f3mo hacer?\u00bb te abre una salida.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">As\u00ed, para pensar el tiempo, que siempre ha desafiado la mente de los fil\u00f3sofos, nada m\u00e1s \u00fatil que recurrir \u2014como hacen los poetas\u2014 a los adverbios: \u00absiempre\u00bb, \u00abnunca\u00bb, \u00abya\u00bb, \u00abahora\u00bb, \u00abtodav\u00eda\u00bb \u2014 y, quiz\u00e1 \u2014de todos el m\u00e1s misterioso\u2014 \u00abmientras\u00bb. \u00abMientras\u00bb (del lat\u00edn <em>dum interim<\/em>) no designa un tiempo, sino un \u00abentretiempo\u00bb, es decir, una curiosa simultaneidad entre dos acciones o dos tiempos. Su equivalente en los modos verbales es el gerundio, que propiamente no es ni verbo ni sustantivo, pero presupone un verbo o un sustantivo que lo acompa\u00f1an: \u00abpero a\u00fan ve y andando escucha\u00bb dice Virgilio a Dante y todo el mundo recuerda la <em>Romagna<\/em> de Pascoli, \u00abel pa\u00eds donde, andando, nos acompa\u00f1a \/ la visi\u00f3n azul de S. Marino\u00bb. Pi\u00e9nsese en este tiempo especial, que s\u00f3lo podemos pensar a trav\u00e9s de un adverbio y un gerundio: no es un intervalo mensurable entre dos tiempos, de hecho ni siquiera un tiempo propiamente dicho, sino casi un lugar inmaterial en el que de alg\u00fan modo habitamos, en una especie de perpetuidad resignada e interlocutoria. El verdadero pensamiento no es el que deduce e infiere seg\u00fan un antes y un despu\u00e9s: \u00abpienso, luego existo\u00bb, sino, m\u00e1s sobriamente: \u00abmientras pienso, existo\u00bb. Y el tiempo en el que vivimos no es la fuga abstracta y afanosa de los instantes escurridizos: es ese \u00abmientras\u00bb simple e inm\u00f3vil, en el que siempre ya estamos sin darnos cuenta: nuestra diminuta eternidad, que ning\u00fan reloj acongojado podr\u00e1 medir jam\u00e1s.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-mentre\">14 de marzo de 2024<\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><strong>Dios, hombre, animal<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cuando Nietzsche, hace casi ciento cincuenta a\u00f1os, formul\u00f3 su diagn\u00f3stico sobre la muerte de Dios, pens\u00f3 que este acontecimiento sin precedentes cambiar\u00eda fundamentalmente la existencia de los hombres sobre la tierra. \u00ab\u00bfHacia d\u00f3nde nos movemos ahora? \u2014escribi\u00f3\u2014. \u00bfNo es la nuestra una ca\u00edda en picado continua? [\u2026] \u00bfSigue habiendo un alto y un bajo? \u00bfNo vagamos por una nada infinita?\u00bb. Y Kirilov, el personaje de <em>Demonios<\/em>, cuyas palabras Nietzsche hab\u00eda meditado detenidamente, pensaba en la muerte de Dios con el mismo <em>pathos<\/em> desgarrador y extra\u00eda de ella como consecuencia necesaria la emancipaci\u00f3n de una voluntad sin m\u00e1s l\u00edmites y, al mismo tiempo, el sinsentido y el suicidio: \u00abSi hay Dios, yo soy Dios\u2026 Si hay Dios, toda voluntad es suya y yo no puedo escapar a su voluntad. Si no hay Dios, toda la voluntad es m\u00eda y me veo obligado a afirmar mi libre albedr\u00edo\u2026 Me veo obligado a pegarme un tiro, porque la expresi\u00f3n m\u00e1s plena de mi libre albedr\u00edo es matarme\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No hay que cansarse de reflexionar sobre el hecho de que, siglo y medio despu\u00e9s, este <em>pathos<\/em> parece haber desaparecido por completo. Los hombres han sobrevivido pl\u00e1cidamente a la muerte de Dios y siguen viviendo con calma, como si nada pasara. Como si <em>nada<\/em> \u2014precisamente\u2014 <em>pasara<\/em>. El nihilismo, que los intelectuales europeos saludaron al principio como el m\u00e1s inquietante de los hu\u00e9spedes, se ha convertido en una tibia e indiferente condici\u00f3n cotidiana, con la que, contrariamente a lo que pensaban Turgu\u00e9nev y Dostoievski, Nietzsche y Heidegger, es posible convivir tranquilamente, seguir buscando dinero y trabajo, casarse y divorciarse, viajar e irse de vacaciones. El hombre de hoy deambula sin pensar en una tierra de nadie, m\u00e1s all\u00e1 no s\u00f3lo de lo divino y lo humano, sino tambi\u00e9n (con buena gracia para quienes teorizan c\u00ednicamente un retorno de los hombres a la naturaleza de la que proceden) de lo animal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ciertamente, todo el mundo estar\u00e1 de acuerdo en que todo esto no tiene sentido, que sin lo divino ya no sabemos c\u00f3mo pensar lo humano y lo animal, pero esto significa simplemente que ahora todo y nada son posibles. Nada: es decir, que en el l\u00edmite ya no hay mundo, pero queda el lenguaje (\u00e9ste es, pens\u00e1ndolo bien, el \u00fanico significado del t\u00e9rmino \u00abnada\u00bb: que el lenguaje destruye, como lo est\u00e1 haciendo, el mundo, creyendo que puede sobrevivir a \u00e9l). Todo: tal vez incluso \u2014y esto es decisivo para nosotros\u2014 la aparici\u00f3n de una nueva figura \u2014 nueva, es decir, arcaica y, al mismo tiempo, extremadamente cercana, tan cercana que no podemos verla. \u00bfDe qui\u00e9n y de qu\u00e9? \u00bfDe lo divino, de lo humano, de lo animal?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Siempre hemos pensado en el viviente dentro de esta tr\u00edada, a la vez prestigiosa y maliciosa, siempre enfrent\u00e1ndolos entre s\u00ed o los unos con los otros. \u00bfNo es hora de que recordemos cuando el viviente a\u00fan no era ni un dios, ni un hombre, ni un animal, sino simplemente un alma, es decir, una vida?<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-dio-uomo-animale\">18 de marzo de 2024<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n para Artiller\u00eda inmanente de tres textos de Giorgio Agamben publicados en el mes de marzo de 2024 en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet, donde publica habitualmente su columna \u00abUna voce\u00bb. &nbsp; \u00c9tica, pol\u00edtica y comedia &nbsp; Merece la pena reflexionar sobre la singular circunstancia de que las dos m\u00e1ximas que han [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":2648,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[14],"class_list":["post-3134","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-giorgio-agamben"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3134"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3134\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3135,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3134\/revisions\/3135"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2648"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}