{"id":3060,"date":"2024-01-22T12:13:10","date_gmt":"2024-01-22T18:13:10","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3060"},"modified":"2024-01-22T12:13:10","modified_gmt":"2024-01-22T18:13:10","slug":"luhuna-carvalho-el-bueno-el-malo-y-el-militante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3060","title":{"rendered":"Luhuna Carvalho \/ El bueno, el malo y el militante"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Traducci\u00f3n de un ensayo de Luhuna Carvalho publicado originalmente en el sitio web de <em><a href=\"https:\/\/illwill.com\/the-good-the-bad-and-the-militant\">Ill Will<\/a><\/em> el 31 de diciembre de 2023.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Los situacionistas afirmaron una vez que ten\u00edan un padre al que amaban, el DADA, y un padre al que rechazaban, el surrealismo. Para muchos de nosotros, Toni Negri era ambas cosas. Demasiado j\u00f3venes para haberlos presenciado de primera mano, la d\u00e9cada de 1970 italiana constituye uno de nuestros \u00faltimos mitos reinantes. Lo sepamos o no, la mayor\u00eda de nuestras experiencias de lucha, desde las okupas hasta las plazas, han tenido lugar dentro de sus restos y repertorios fragmentados, como la \u00fanica colectividad real que hemos conocido.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El Negri que am\u00e1bamos era el Negri que dej\u00f3 de lado una prometedora y c\u00f3moda carrera acad\u00e9mica para convertirse en agitador. Fue el Negri que nos ense\u00f1\u00f3 c\u00f3mo la rabia, la ira, la desesperaci\u00f3n, el odio y la alienaci\u00f3n que sent\u00edamos no eran m\u00e1s que un deseo febril de una vida y un mundo diferentes, nada m\u00e1s que una extra\u00f1a y profunda pasi\u00f3n por nuestros camaradas, nada m\u00e1s que una dedicaci\u00f3n minuciosa y obsesiva a la abolici\u00f3n de la tiran\u00eda del capital. Fue el Negri que afirm\u00f3 que <em>ricominciare da capo non significa andare indietro<\/em> (volver a empezar no significa retroceder), transformando <em>Potere Operaio<\/em> en <em>Autonomia<\/em>, estableciendo un m\u00e9todo de ruptura que celebraba el rechazo proletario de la memoria melanc\u00f3lica e institucional de la izquierda. Fue el Negri que ley\u00f3 cada concepto de la econom\u00eda vulgar como una categor\u00eda de antagonismo. Fue el Negri que nos mostr\u00f3 una dignidad, un ardor y una alegr\u00eda inherentes al acto de lucha que est\u00e1n fuera del alcance del cinismo de la cr\u00edtica. Fue el Negri que tom\u00f3 la afirmaci\u00f3n de Marx de que el comunismo era \u00abel movimiento real de la abolici\u00f3n\u00bb de una manera literal, comprendiendo c\u00f3mo los momentos de lucha eran tambi\u00e9n momentos de comuni\u00f3n, y por lo tanto eran tambi\u00e9n instancias de algo que viene.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El Negri que rechazamos, con una impaciencia reservada s\u00f3lo a los que uno ama, era el Negri de la persecuci\u00f3n s\u00edsifica del siguiente sujeto colectivo, cada nueva hip\u00f3tesis disolvi\u00e9ndose en humo, una tras otra. Era el Negri que afirmaba que cada moda social era una nueva expresi\u00f3n de \u00abresistencia\u00bb, sin explicar nunca realmente por qu\u00e9 o c\u00f3mo. Era el Negri que convirti\u00f3 el posopera\u00edsmo en una sociolog\u00eda anodina. Era el Negri de la Uni\u00f3n Europea, el Negri de la renta b\u00e1sica universal, el Negri constituyente, el Negri democr\u00e1tico, el Negri aceleracionista, etc.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En realidad, no hay oposici\u00f3n entre el Negri pasamonta\u00f1as y el Negri ciudadano. A su muerte tenemos que admitir, con toda honestidad, que tal distinci\u00f3n fue invenci\u00f3n nuestra. Negri era totalmente coherente. La continuidad de su pensamiento resid\u00eda en c\u00f3mo su optimismo beckettiano estaba intr\u00ednsecamente entretejido en su obra filos\u00f3fica y pol\u00edtica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Todo empez\u00f3 con el legendario p\u00e1rrafo rojo de <em>Classe operaia<\/em>, el \u00abgiro copernicano\u00bb de Tronti, convertido ya casi en un salmo: \u00abhay que invertir el problema, cambiar el signo, recomenzar desde el principio, y el principio es la lucha de clases\u00bb. Fueron las propias luchas las que obligaron a los capitalistas a crear el capitalismo y sus expresiones m\u00e1s avanzadas siguen dirigiendo el desarrollo capitalista. La traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de la declaraci\u00f3n seminal de Tronti, sin embargo, siempre ha sonado ligeramente torpe. En el original se lee <em>lotta di classe operaia<\/em> (luchas de clases obrera), no s\u00f3lo <em>lotta di classe<\/em> (lucha de clases). La primac\u00eda de las luchas se basaba en el ser social espec\u00edfico personificado por la clase obrera industrial italiana de posguerra, m\u00e1s que en el trabajo en su conjunto. El antagonismo espont\u00e1neo y creativo de esta clase obrera industrial proced\u00eda de una singular conjunci\u00f3n entre inclusi\u00f3n econ\u00f3mica y exclusi\u00f3n pol\u00edtica que s\u00f3lo se manifestaba realmente en el espacio cerrado de la f\u00e1brica. La ontolog\u00eda pol\u00edtica del opera\u00edsmo se fundaba en la diferencia entre los <em>operai<\/em> y la clase trabajadora como tal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La asunci\u00f3n por Negri de la teor\u00eda de Tronti de la primac\u00eda de las luchas sobre el capital aboli\u00f3 esta diferencia, un gesto a la vez brillante y maldito. La esencia de tal antagonismo no era ning\u00fan tipo de trabajo productivo en s\u00ed, sino las muy espec\u00edficas condiciones de separaci\u00f3n y alienaci\u00f3n sufridas por aquellos <em>operai<\/em>. La extensi\u00f3n del mando capitalista sobre la reproducci\u00f3n social signific\u00f3 que esa separaci\u00f3n y alienaci\u00f3n pod\u00edan encontrarse ahora en todas partes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Al observar el cambio por el que el antagonismo de clase se extend\u00eda de la f\u00e1brica a la metr\u00f3poli, Negri desarroll\u00f3 las herramientas conceptuales para nombrar, armar y organizar ese antagonismo difuso. Al hacerlo, desarroll\u00f3 una teor\u00eda de un comunismo que era inmediato e inmanente a las luchas en s\u00ed mismas. El comunismo no era el premio que aguardaba la interminable fatiga a trav\u00e9s de las azarosas etapas del materialismo dial\u00e9ctico, sino que ya estaba aqu\u00ed, presente en la inteligencia violenta, radical y colectiva que ten\u00eda lugar dentro de mil actos de antagonismo, insurrecci\u00f3n y comunizaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La primac\u00eda absoluta que Negri conced\u00eda a las luchas daba un contenido positivo al rechazo del trabajo. Detr\u00e1s del sabotaje en los talleres y de la subversi\u00f3n metropolitana hab\u00eda una forma proletaria de trabajo que se esforzaba por materializarse. Esta idea constituir\u00eda la base de la ontolog\u00eda de Negri a lo largo de las d\u00e9cadas siguientes. \u00abAutovalorizaci\u00f3n\u00bb fue uno de sus primeros nombres, \u00abmultitud\u00bb uno de los \u00faltimos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Este omnipresente antagonismo obrero en toda la esfera social fue evidente durante la d\u00e9cada de los setenta, pero una vez que el <em>largo mayo<\/em> italiano lleg\u00f3 a su fin, tal primac\u00eda de la lucha pareci\u00f3 cada vez menos defendible. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda expresarse el \u00abcontenido positivo\u00bb de Negri, impl\u00edcito en el rechazo proletario del trabajo, cuando ese rechazo del trabajo ya no era evidente? Si el m\u00e9todo de Negri iba a sostener una primac\u00eda <em>social<\/em>, no basada en la f\u00e1brica, de las luchas, entonces ten\u00eda que convertirse en una teor\u00eda de pleno derecho de la vida social contempor\u00e1nea. El posopera\u00edsmo lleg\u00f3 a ver cada peque\u00f1a sacudida del cuerpo social como una \u00abautovalorizaci\u00f3n\u00bb y como una posibilidad de \u00abresistencia\u00bb, sin desarrollar nunca un criterio riguroso por el que evaluar tal afirmaci\u00f3n. El resultado final fue que la \u00abresistencia\u00bb estaba en todas partes y en ninguna a la vez.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los cr\u00edticos de Negri le acusaban a menudo de no ser suficientemente dial\u00e9ctico. Los entusiastas de Negri \u2014y el propio Negri\u2014 estar\u00edan gustosamente de acuerdo. Pero si de algo se le puede acusar es quiz\u00e1 de ser <em>demasiado<\/em> dial\u00e9ctico. Si Tronti fue, seg\u00fan sus propias palabras, primero un pol\u00edtico y s\u00f3lo despu\u00e9s un \u00abpensador\u00bb, Negri fue \u2014orgullosamente\u2014 primero un militante y s\u00f3lo despu\u00e9s un fil\u00f3sofo. Negri escrib\u00eda para el \u00abmovimiento\u00bb, consciente de que abordar ese tema era, en cierto modo, un m\u00e9todo para crearlo. No hab\u00eda ning\u00fan punto de vista de la raz\u00f3n externo al movimiento subjetivo de la clase obrera, a la afirmaci\u00f3n de su contenido positivo, y de ah\u00ed que la consistencia del trabajo conceptual de Negri encontrara tanto su fundamento como su confirmaci\u00f3n precisamente dentro de esas luchas mismas. \u00abAutovalorizaci\u00f3n\u00bb y \u00abmultitud\u00bb fueron conceptos v\u00e1lidos precisamente en la medida en que la idea de Negri de lo que constituye un movimiento lleg\u00f3 a reconocerse en ellos, y en los procesos pol\u00edticos que se presuponen en ellos. En otras palabras, la \u00abmultitud\u00bb s\u00f3lo exist\u00eda cuando cre\u00eda existir. Pertenece a la naturaleza de tal \u00abmovimiento\u00bb presuponer sus propias condiciones materiales e hist\u00f3ricas (el Estado y el capital). Su antagonismo triunfante s\u00f3lo exist\u00eda en la medida en que compart\u00eda un terreno de juego con el equipo contrario, pero esto significaba que cada gol marcado supon\u00eda una aceptaci\u00f3n de las reglas del juego. Por eso Negri nunca fue anarquista ni pretendi\u00f3 serlo, aunque sus escritos siempre estuvieron te\u00f1idos de un vago libertarismo. Para \u00e9l, los conceptos y las ideas s\u00f3lo exist\u00edan cuando se convert\u00edan en movimiento, y un movimiento s\u00f3lo exist\u00eda cuando se articulaba con las realidades institucionales concretas de su \u00e9poca, ya fuera el Partido Comunista Italiano o la Uni\u00f3n Europea, ya fuera el Mirafiori de Fiat o el empresariado neoliberal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, a medida que las insurrecciones iban y ven\u00edan, la coherencia interna de cualquier instancia de \u00abmovimiento\u00bb parec\u00eda disiparse a\u00fan m\u00e1s. El negrismo funcionaba sobre la presunci\u00f3n de que el n\u00facleo din\u00e1mico de la pol\u00edtica contempor\u00e1nea resid\u00eda en la oscilaci\u00f3n entre formas constituyentes y constituidas. Pero hoy el poder se afirma a s\u00ed mismo a trav\u00e9s de su capacidad para destruir, desmantelar y aniquilar su propio cuerpo social, mediante la austeridad, el ostracismo o la guerra abierta. La integridad de cualquier sustancia revolucionaria positiva s\u00f3lo podr\u00eda mantenerse mientras esa dial\u00e9ctica constitucional se mantuviera tambi\u00e9n, incluso si el \u00abpoder constituyente\u00bb permanente de Negri pretendiera pararlo en seco. El optimismo inquebrantable de Negri empez\u00f3 poco a poco a saber cada vez m\u00e1s amargo, como si la \u00fanica estrategia que quedara fuera repetir ferozmente \u00abestamos ganando\u00bb ante la evidente derrota. La <em>Autonomia<\/em>, para Negri, exist\u00eda como una forma de liberar al PCI de su ortodoxia y complacencia, no como una forma de destruirlo. Pero la UE no es el PCI, y el bitcoin no es Mirafiori..<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Negri ten\u00eda raz\u00f3n de una manera que pocos otros la tuvieron, a saber, en su insistencia en que el comunismo siempre est\u00e1 ya presente. Su vida fue, en sus propias palabras, una \u00abvida comunista\u00bb. Afirmar que una vida es comunista no es afirmar que el comunismo se haya realizado en la integridad \u00e9tica de las acciones y los afectos de uno, ni creer que una sola historia personal pueda representar el significado del comunismo. Significa, m\u00e1s bien, que uno ha elegido vivir dentro de la cuesti\u00f3n del comunismo, dentro de sus alegr\u00edas y pruebas singulares y colectivas. La muerte de Negri, junto con la de Tronti y otros, plantea una cuesti\u00f3n de continuidad, especialmente para aquellos que, de un modo u otro, se criaron en el seno de tradiciones militantes deudoras de estas figuras destacadas. En un mundo que permite pocas esperanzas, su legendaria tenacidad es a la vez inspiradora y pesada. Tal vez la \u00fanica forma honesta de permanecer fieles a ella sea, en nuestros propios t\u00e9rminos, volver a realizar la ruptura inherente a su pensamiento. Precisamente porque podemos apreciar el optimismo de Negri, tambi\u00e9n podemos sugerir que, ahora mismo, volver a empezar podr\u00eda significar retroceder, retroceder a la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 es una vida comunista.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n de un ensayo de Luhuna Carvalho publicado originalmente en el sitio web de Ill Will el 31 de diciembre de 2023. &nbsp; Los situacionistas afirmaron una vez que ten\u00edan un padre al que amaban, el DADA, y un padre al que rechazaban, el surrealismo. Para muchos de nosotros, Toni Negri era ambas cosas. 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