{"id":3049,"date":"2024-01-21T23:26:19","date_gmt":"2024-01-22T05:26:19","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3049"},"modified":"2024-01-21T23:26:19","modified_gmt":"2024-01-22T05:26:19","slug":"sabu-kohso-la-vida-de-la-militancia-el-largo-68-japones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=3049","title":{"rendered":"Sabu Kohso \/ La vida de la militancia: el largo 68 japon\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Traducci\u00f3n de un ensayo de Sabu Kohso publicado originalmente en el sitio web de <em><a href=\"https:\/\/illwill.com\/life-of-militancy\">Ill Will<\/a><\/em> el 11 de enero de 2024.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><em>Ill Will<\/em>: La secuencia de antagonismo revolucionario que sacudi\u00f3 a la sociedad japonesa a lo largo de la d\u00e9cada de 1960 ha sido objeto de un olvido radical. Esto es cierto no s\u00f3lo fuera de Jap\u00f3n, donde toda la aventura sigue siendo en gran medida desconocida, sino tambi\u00e9n dentro, ya que las turbulentas d\u00e9cadas de 1960 y 1970 dieron paso al ambiente pacificado del conformismo tardocapitalista que lo impregna en la actualidad. En un amplio art\u00edculo \u2014el primero de una serie que tenemos previsto publicar sobre la lucha revolucionaria en Jap\u00f3n\u2014 Sabu Kohso esboza un retrato panor\u00e1mico del \u00ablargo 68\u00bb japon\u00e9s, un acontecimiento que sigue configurando los horizontes de la lucha pol\u00edtica en el pa\u00eds en la actualidad. Al trazar su ascenso y declive, Kohso destaca no s\u00f3lo la ferocidad y creatividad de sus participantes, que tom\u00f3 a todos por sorpresa, sino tambi\u00e9n los l\u00edmites objetivos contra los que chocaron repetidamente, las trampas subjetivizantes que estos obst\u00e1culos engendraron y las dolorosas divisiones sectarias que fueron erosionando el movimiento desde dentro. Si es cierto, como sostiene Kohso, que las debilidades de la izquierda japonesa contempor\u00e1nea son resultado directo de sus esfuerzos por superar las limitaciones de la oleada revolucionaria que la precedi\u00f3, entonces la recuperaci\u00f3n de esta memoria tiene algo m\u00e1s que un valor meramente hist\u00f3rico, convirti\u00e9ndose en una cuesti\u00f3n de urgencia estrat\u00e9gica. Si la \u00absuperaci\u00f3n\u00bb del largo 68 se produjo a costa del abandono de sus horizontes militantes y revolucionarios, entonces la recuperaci\u00f3n colectiva de esta memoria podr\u00eda servir para iniciar un debate sobre lo que falta en la actual configuraci\u00f3n de fuerzas, no s\u00f3lo dentro de Jap\u00f3n, sino tambi\u00e9n a escala mundial.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Lo que llamamos el \u00ablargo 68\u00bb japon\u00e9s fue un periodo de insurgencia de masas que pas\u00f3 por m\u00faltiples fases entre su auge y su declive a lo largo de aproximadamente una d\u00e9cada. Sus or\u00edgenes se encuentran en el movimiento de 1960 para frustrar la revisi\u00f3n del Tratado de Cooperaci\u00f3n y Seguridad Mutuas entre Estados Unidos y Jap\u00f3n (tambi\u00e9n conocido como Ampo), que dio lugar al mayor levantamiento de la historia japonesa de posguerra. Este impulso desencaden\u00f3 diversas formas de resistencia, que se aceleraron hasta alcanzar otro punto \u00e1lgido a finales de la d\u00e9cada de 1960. Toda esta serie de acontecimientos sacudi\u00f3 al r\u00e9gimen hasta sus cimientos y prepar\u00f3 el terreno para una amplia gama de procesos sociales posteriores.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, al volver la vista atr\u00e1s, una discontinuidad significativa separa el <em>ethos<\/em> rebelde de la d\u00e9cada de 1960 de la atm\u00f3sfera pacificada que impregna el Jap\u00f3n actual. Es cierto que la resistencia contin\u00faa: peque\u00f1os enclaves de grup\u00fasculos y comunidades siguen presionando para romper con el statu quo, y todav\u00eda surgen espor\u00e1dicamente oposiciones desesperadas en forma de disturbios de los socialmente excluidos y actos solitarios de rebeli\u00f3n.<sup>1<\/sup> Sin embargo, en conjunto, los movimientos sociales y pol\u00edticos actuales son principalmente legalistas, mientras que todo lo que se parezca a un movimiento militante de masas est\u00e1 totalmente ausente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El largo 68 fue la encarnaci\u00f3n de la lucha revolucionaria, pero la palabra \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb ya no se pronuncia, como si se hubiera convertido en tab\u00fa. La sociedad japonesa hace la vista gorda ante los movimientos radicales de la d\u00e9cada de 1960, mientras que los pensadores populistas niegan uniformemente la importancia de estas rebeliones anteriores. Esta recepci\u00f3n negativa puede explicarse, al menos en parte, como la reacci\u00f3n de las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes contra las tendencias autoritarias y vanguardistas de las sectas de la nueva izquierda, y en particular contra el terrible conflicto interno (<em>uchigeba<\/em>) que estall\u00f3 entre algunas de ellas. Pero estos rasgos de sectarismo no bastan en absoluto para comprender el largo 68 en toda su amplitud. Como veremos m\u00e1s adelante, aunque la intervenci\u00f3n de estas sectas fue significativa, es s\u00f3lo una parte de la historia. Un amplio abanico de movimientos no sectarios y antiautoritarios tambi\u00e9n estuvieron activos durante los a\u00f1os de contestaci\u00f3n. En este sentido, la experiencia del largo 68 nos presenta todo el abanico de lo que era posible como proyecto revolucionario en aquella coyuntura hist\u00f3rica, s\u00f3lo que dentro del territorio insular de Jap\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde principios de la d\u00e9cada de 1980, la pacificaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n que comenz\u00f3 como reacci\u00f3n al largo 68 ha incluido tambi\u00e9n otras transformaciones sociales. \u00c9stas incluyen una econom\u00eda de burbuja que contribuy\u00f3 a una bifurcaci\u00f3n de clases m\u00e1s dura, reformas neoliberales que da\u00f1aron la riqueza social y la interconectividad, y el desastre nuclear de Fukushima de 2011, que sigue reforzando el conformismo nacional incluso hoy en d\u00eda. Estas fuerzas han creado una mentalidad p\u00fablica que se apresura a juzgar cualquier acto de potenciaci\u00f3n aut\u00f3noma que los activistas persiguen fuera y contra el orden social a trav\u00e9s de las normas moralistas de la legalidad y el pacifismo. Este conformismo social est\u00e1 arraigado en una percepci\u00f3n dominante que confunde t\u00e1citamente <em>la extensi\u00f3n \u00e9tica de la potencia<\/em> con <em>el vicio moral de la violencia<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En marcado contraste, el largo 68 fue un intento concentrado de diversos sectores populares de desmantelar el r\u00e9gimen japon\u00e9s de posguerra. Fue un momento de conciencia colectiva sobre la naturaleza del poder por el que hab\u00edan sido gobernados. S\u00f3lo hab\u00edan transcurrido quince a\u00f1os desde el final de la Segunda Guerra Mundial, y el pueblo a\u00fan conservaba vivos recuerdos de la gran violencia que se le hab\u00eda impuesto: el r\u00e9gimen fascista del Imperio japon\u00e9s y sus atrocidades, as\u00ed como la destrucci\u00f3n apocal\u00edptica desatada por los bombardeos estadounidenses y los ataques nucleares. Tambi\u00e9n hubo un s\u00f3lido reconocimiento de la forma en que se hab\u00eda constituido el r\u00e9gimen de posguerra, a saber, mediante el pacto militar entre Estados Unidos y Jap\u00f3n. Tras la rendici\u00f3n, el archipi\u00e9lago japon\u00e9s se convirti\u00f3 en una base de primera l\u00ednea para el expansionismo estadounidense. El largo 68 se solap\u00f3 con los a\u00f1os de escalada de la guerra de Vietnam, al tiempo que alimentaba diversos movimientos contra estas potencias duales. El \u00edmpetu lleg\u00f3 a su l\u00edmite a principios de la d\u00e9cada de 1970, que era el l\u00edmite de una lucha local contra el aparato b\u00e9lico mundial.<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full\" src=\"https:\/\/images.ctfassets.net\/zzo3jtyu2pmq\/3jXpBBVNy173t5GnSP6DXt\/634b792962c7a033a6d5798370538c09\/18c.jpg?fm=jpg&amp;fl=progressive&amp;w=1920&amp;q=75\" width=\"1920\" height=\"1414\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La pacificaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n japonesa vino acompa\u00f1ada de un declive de la militancia de masas y de la p\u00e9rdida de perspectiva global entre el p\u00fablico. Sin embargo, creemos que el largo 68 nunca desapareci\u00f3 realmente: pervive en alg\u00fan lugar de la memoria colectiva como una reserva de experiencia que podr\u00eda despertar los deseos reprimidos de la gente de cambiar su sociedad y el mundo que la configura. En el momento adecuado, esta memoria podr\u00eda funcionar como una llamada cr\u00edtica para una nueva alianza de las masas y otra oleada de rebeli\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El siguiente texto se centra en el cambio en la forma de agencia que experimentaron las luchas populares japonesas entre el largo 68 y la actualidad, a saber, de <em>revolucionarios<\/em> a <em>activistas<\/em>. Trazaremos este cambio rastreando la interacci\u00f3n entre cuatro elementos mutantes: el lenguaje (del discurso de mando a la enunciaci\u00f3n autoorganizada), la organizaci\u00f3n (del partido autoritario al grup\u00fasculo horizontalista), la subjetivaci\u00f3n (de la peque\u00f1a burgues\u00eda que se autoniega al precariado que se autoafirma) y la militancia (de la fuerza centralizada a la potenciaci\u00f3n aut\u00f3noma). Consideraremos no s\u00f3lo c\u00f3mo se produjeron estos cambios, sino tambi\u00e9n qu\u00e9 se gan\u00f3 y qu\u00e9 se perdi\u00f3 en el proceso. En \u00faltima instancia, s\u00f3lo estamos convencidos de una cosa: la ontolog\u00eda pol\u00edtica que fundament\u00f3 la idea rectora de la revoluci\u00f3n (o de cambiar el mundo) durante el largo 68 ha quedado hoy obsoleta, mientras que una nueva sigue esperando a ser articulada.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Principios de la d\u00e9cada de 1960<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Los levantamientos urbanos que estallaron en pa\u00edses de todo el mundo, y que se asocian vagamente con el a\u00f1o 1968, estuvieron marcadas por diferentes temporalidades, picos y extensiones. En el caso de Jap\u00f3n, sin embargo, es \u00fatil ver toda la d\u00e9cada de 1960 como un largo 68, es decir, como un \u00fanico proceso con dos picos puntuados por levantamientos de car\u00e1cter muy diferente, que comenz\u00f3 con el levantamiento de 1960 contra la renovaci\u00f3n de Ampo y termin\u00f3 con el levantamiento de 1970 contra su ampliaci\u00f3n.<sup>2<\/sup> Fue este marco temporal el que form\u00f3 el horizonte compartido entre los participantes en las luchas de finales de la d\u00e9cada de 1960, todos los cuales pusieron sus ojos en el levantamiento que vendr\u00eda en la d\u00e9cada de 1970. En su opini\u00f3n, el levantamiento de 1960 constitu\u00eda tanto el modelo a seguir como el l\u00edmite a superar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Comencemos examinando el levantamiento de 1960, el primer punto \u00e1lgido del largo 68.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00abAmpo\u00bb fue el pacto de defensa de 1951 dise\u00f1ado para comprometer a Jap\u00f3n, en cooperaci\u00f3n con la intervenci\u00f3n militar de Estados Unidos. Adem\u00e1s de proporcionar su territorio para el uso de bases militares, Jap\u00f3n tambi\u00e9n produjo diversas piezas de armamento durante las guerras de Corea y Vietnam. Este servilismo ayud\u00f3 a la naci\u00f3n a recuperarse r\u00e1pidamente de las ruinas de la guerra y a avanzar hacia una sociedad consumista y mediatizada. De este modo, el largo 68 coincidi\u00f3 con una d\u00e9cada de cambios sociales extremos marcados por lo que el gobierno denomin\u00f3 elogiosamente \u00abalto crecimiento econ\u00f3mico\u00bb. Las socialidades comunitarias de anta\u00f1o fueron destrozadas por la industrializaci\u00f3n y el desarrollo: los campesinos que hab\u00edan perdido sus medios de subsistencia buscaban cada vez m\u00e1s trabajo en las ciudades, mientras que los estudiantes universitarios ve\u00edan c\u00f3mo su estatus pasaba de ser el de \u00e9lites nacionales a consumidores en una sociedad de masas como cualquier otra.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De manera muy similar, la naturaleza de los levantamientos tambi\u00e9n cambi\u00f3 en el transcurso del largo 68. Durante este periodo, vemos un desplazamiento de las <em>movilizaciones nacionales<\/em> contra la hegemon\u00eda estadounidense y el gobierno japon\u00e9s como su t\u00edtere en 1960 a los <em>levantamientos masivos<\/em> contra estas mismas potencias durante la escalada de la guerra de Vietnam que condujo a 1968. Mientras que la movilizaci\u00f3n de 1960 contra Ampo estaba impulsada por un \u00edmpetu nacionalista hacia la independencia de Estados Unidos, las luchas de finales de la d\u00e9cada de 1960 aspiraban a una revoluci\u00f3n global contra el imperialismo y el estalinismo. En esta significativa transformaci\u00f3n vemos el paso de un acontecimiento concentrado, molar, a una reverberaci\u00f3n entre acontecimientos descentrados, moleculares. Estas polarizaciones de la lucha nacieron de la interacci\u00f3n entre una corporeidad de masas insurgente y grupos revolucionarios, reverberando y entrando en conflicto en \u00abprocesos cismogen\u00e9ticos\u00bb desde el nacimiento de la primera secta de la nueva izquierda, es decir, la Liga Comunista, tambi\u00e9n conocida como la Bund.<sup>3<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La Bund fue creada en 1958 por j\u00f3venes miembros del Partido Comunista de Jap\u00f3n (PCJ) que militaban en la Federaci\u00f3n Panjaponesa de Asociaciones de Estudiantes Autogestionarios (Zengakuren) y que abandonaron el partido tras oponerse a su conversi\u00f3n al parlamentarismo en 1955, unida a la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica tras el levantamiento en Hungr\u00eda del a\u00f1o siguiente. En 1960, el Consejo Nacional para Prevenir la Revisi\u00f3n de Ampo fue reunido por una coalici\u00f3n del PCJ, el Partido Socialista de Jap\u00f3n (PSJ), el Consejo General de Sindicatos (S\u014dhy\u014d) y Zengakuren, entre muchas otras organizaciones. Sobre todo, cada vez m\u00e1s ciudadanos se sumaron a la protesta callejera. Bajo el liderazgo de la Bund, Zengakuren logr\u00f3 encabezar el movimiento, superando al PCJ; sin embargo, en el momento culminante de las protestas, el propio movimiento se vio desbordado por las masas, que irrumpieron espont\u00e1neamente en el Edificio del Parlamento Nacional de Tokio y lo ocuparon. La incontrolable energ\u00eda de las multitudes insurrectas conmocion\u00f3 a los miembros de la Bund, que hab\u00edan confiado en su capacidad para dirigir el reba\u00f1o.<sup>4<\/sup><\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full\" src=\"https:\/\/images.ctfassets.net\/zzo3jtyu2pmq\/6t1RQ4VWzutkgGzDlCKQb1\/bc5dc290f2961dd189ce9b9c5140508d\/16c.jpg?fm=jpg&amp;fl=progressive&amp;w=1920&amp;q=75\" width=\"1920\" height=\"1629\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Tras esta experiencia, la Bund de Tokio se dividi\u00f3 en tres facciones, que reflejaban valoraciones divergentes del acontecimiento. La ruptura desencaden\u00f3 un proceso cismogen\u00e9tico dentro de la nueva izquierda, del que surgir\u00edan varias sectas y grup\u00fasculos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Fue tambi\u00e9n en 1956 cuando otra de las primeras organizaciones de la nueva izquierda, la Liga Comunista Revolucionaria (Kakuky\u014dd\u014d), fue creada por intelectuales trotskistas. En contraste con la corriente orientada a la acci\u00f3n de la Bund, Kakuky\u014dd\u014d era m\u00e1s peque\u00f1a y reservada, aunque estaba decidida a crear una organizaci\u00f3n de partido sint\u00e9tico al estilo leninista. Con el desmontaje tripartito de la Bund, Kakuky\u014dd\u014d absorbi\u00f3 a dos de las tres facciones divergentes y se convirti\u00f3 en la secta m\u00e1s grande. Sin embargo, en 1963, la propia Kakuky\u014dd\u014d se dividi\u00f3 por la mitad, dando lugar a la Facci\u00f3n del N\u00facleo (Ch\u016bkaku-ha) y a la Facci\u00f3n Marxista Revolucionaria (Kakumaru-ha). Esta bifurcaci\u00f3n inaugurar\u00eda la fase m\u00e1s dura de la <em>uchigeba<\/em> en la d\u00e9cada de 1970.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cuando consideramos las sectas de la nueva izquierda japonesas, siempre destaca la naturaleza problem\u00e1tica de su pr\u00e1ctica discursiva. A medida que pasan los a\u00f1os, percibimos cada vez m\u00e1s el abismo entre lo que dec\u00edan y lo que hac\u00edan, entre los grandes objetivos que manten\u00edan y la situaci\u00f3n ef\u00edmera a la que se enfrentaban. Aqu\u00ed reside <em>la experiencia<\/em> que queremos captar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A pesar de su diversidad ideol\u00f3gica, las sectas de la nueva izquierda se opon\u00edan por igual al PCJ, que manten\u00eda su hegemon\u00eda sobre los sindicatos y los movimientos sociales populares. Esta posici\u00f3n minoritaria las llev\u00f3 a competir tenazmente entre s\u00ed en busca de una idea y un programa \u00fanicos para la revoluci\u00f3n \u2014un partido revolucionario\u2014, tarea que el PCJ no hab\u00eda logrado cumplir. La cismog\u00e9nesis de estas sectas se desarroll\u00f3 al comp\u00e1s de su producci\u00f3n te\u00f3rica hacia este objetivo. As\u00ed, adoptaron teor\u00edas marxistas de todo tipo, desarroll\u00e1ndolas a su manera, incluyendo fases centradas en la alienaci\u00f3n, la cosificaci\u00f3n, la t\u00e9cnica y la globalidad, todas ellas basadas en teorizaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas extra\u00eddas de <em>Das Kapital<\/em> (especialmente las de K\u014dz\u014d Uno). Estas teor\u00edas son valiosas por derecho propio; sin embargo, la forma en que las adoptaron las sectas de la nueva izquierda fue exclusivamente para crear una gran teleolog\u00eda de la que deducir los objetivos del partido y movilizar a trabajadores y estudiantes para realizarlos. De este modo, el deseo de transformar el mundo, la sociedad y la vida que seguramente aliment\u00f3 la voluntad de revuelta de antagonistas heterog\u00e9neos qued\u00f3 inequ\u00edvocamente capturado por consignas doctrinales, en lugar de crear una enunciaci\u00f3n colectiva para su potenciaci\u00f3n utilizando las teor\u00edas s\u00f3lo como directriz reguladora.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, la capacidad de las sectas de la nueva izquierda para movilizar a trabajadores y estudiantes en acciones fue sin duda notable. El largo 68 fue visiblemente la era de las ideolog\u00edas marxistas, que presumieron del espect\u00e1culo de filas de combatientes con cascos de colores enfrent\u00e1ndose a la polic\u00eda antidisturbios m\u00e1s o menos en todas partes. Pero hab\u00eda otro \u00edmpetu menos visible, aunque posiblemente m\u00e1s crucial: la corriente antivanguardista no sectaria. En muchos sentidos, fue la interacci\u00f3n entre sectarios y no sectarios lo que acab\u00f3 dando al largo 68 japon\u00e9s su car\u00e1cter distintivo. Como veremos, esta interacci\u00f3n encarn\u00f3 una relaci\u00f3n asim\u00e9trica entre dos modos diferentes de poder\/potencia, el <em>militarismo<\/em> y la <em>militancia<\/em>, que aliment\u00f3 un \u00edmpetu singular de rebeli\u00f3n.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">El a\u00f1o 1960 fue testigo de otro levantamiento memorable: el conflicto laboral en la mina de Miike, en el norte de Kyushu. Se produjo un despido masivo en la industria minera del carb\u00f3n, que hab\u00eda alimentado la columna vertebral de la modernizaci\u00f3n de Jap\u00f3n, pero que ahora estaba en declive tras el cambio de la estructura industrial del carb\u00f3n al petr\u00f3leo. Aunque el conflicto se produjo en una industria que estaba evidentemente en declive, la lucha de los mineros logr\u00f3 atraer a su causa a fuerzas de toda la izquierda, que se refirieron en t\u00e9rminos enardecedores a la confrontaci\u00f3n entre el <em>trabajo total<\/em> y el <em>capital total<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Fue esta lucha la que desarroll\u00f3 el repertorio t\u00e1ctico que se convertir\u00eda en el modelo del radicalismo antivanguardista y antiautoritario, a diferencia del <em>modus operandi<\/em> de la nueva izquierda. Si el movimiento anti-Ampo de 1960 moviliz\u00f3 a las masas urbanas de la sociedad civil japonesa, la base de la huelga de mineros era un proletariado multi\u00e9tnico que inclu\u00eda no s\u00f3lo a japoneses, sino tambi\u00e9n a okinawenses y coreanos. Las comunidades de mineros se convirtieron as\u00ed en una base de intercambio para una subclase transasi\u00e1tica del este, que viv\u00eda a la sombra de la prosperidad japonesa. Las organizaciones de lucha de los mineros estaban estrechamente ligadas a sus vidas cotidianas y a sus comunidades. Se trataba de un caso en el que el auge y el declive del movimiento marcaban las condiciones de la supervivencia o la desaparici\u00f3n de la comunidad como tal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La lucha de Miike termin\u00f3 en una serie de mel\u00e9s, en parte causadas por la divisi\u00f3n jer\u00e1rquica entre trabajadores permanentes y trabajadores temporales. En un esfuerzo por superar esta derrota, un grupo de trabajadores de la mina de Taish\u014d en torno al poeta y te\u00f3rico Gan Tanigawa organiz\u00f3 un grup\u00fasculo an\u00e1rquico llamado la Tropa de Acci\u00f3n de Taish\u014d dentro del sindicato oficial de mineros del carb\u00f3n afiliado a S\u014dhy\u014d.<sup>5<\/sup> Empleando una organizaci\u00f3n basada en la afinidad y t\u00e1cticas elusivas de disrupci\u00f3n, el grupo intensific\u00f3 la disputa sobre los salarios m\u00e1s all\u00e1 del punto de compromiso buscado por los sindicatos oficiales, y finalmente cre\u00f3 una comunidad aut\u00f3noma de trabajadores desempleados en una monta\u00f1a minera de carb\u00f3n que estaba en proceso de abandono gradual. Para muchos revolucionarios que se hab\u00edan sentido derrotados por la oleada anti-Ampo de 1960, esta lucha les proporcion\u00f3 un nuevo e inspirador modelo de organizaci\u00f3n que continuar\u00eda a finales de la d\u00e9cada de 1960.<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full\" src=\"https:\/\/images.ctfassets.net\/zzo3jtyu2pmq\/4UESInsU2OaJXIGHhMG9yt\/9c40b6fb418d3d82ade74d0196214318\/10a.jpg?fm=jpg&amp;fl=progressive&amp;w=1920&amp;q=75\" width=\"1920\" height=\"1523\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Tanigawa tambi\u00e9n cofund\u00f3 <em>Circle Village<\/em>, un fanzine que recog\u00eda las voces de las comunidades mineras \u2014no s\u00f3lo de los trabajadores, sino tambi\u00e9n de sus familias\u2014 del norte de Kyushu, junto con las autoras feministas Kazue Morisaki y Michiko Ishimure, que desempe\u00f1ar\u00edan un papel crucial en las luchas por la liberaci\u00f3n de las mujeres y el movimiento contra la contaminaci\u00f3n en a\u00f1os posteriores.<sup>6<\/sup> El fanzine formaba parte del proyecto m\u00e1s amplio Circle Movement, que pretend\u00eda crear un terreno com\u00fan entre trabajadores heterog\u00e9neos de todo Jap\u00f3n facilitando sus intercambios a trav\u00e9s de la producci\u00f3n cultural. En estos diversos aspectos, esta pr\u00e1ctica discursiva contrastaba claramente con la de las sectas de la nueva izquierda: en lugar de consignas de mando dise\u00f1adas para inducir la movilizaci\u00f3n unilateral, produc\u00eda una aut\u00e9ntica enunciaci\u00f3n colectiva en pro de la autopotenciaci\u00f3n y la autonom\u00eda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Mientras tanto, individuos y grupos militantes de todo Jap\u00f3n se unieron a la lucha de los mineros. Numerosos grupos afines iniciaron acciones directas y proyectos de publicaci\u00f3n, como el sabotaje de un banco de Tokio que prestaba servicios a las industrias mineras de Kyushu (por parte del Frente de Acci\u00f3n de Tokio) y la difusi\u00f3n de informaci\u00f3n (por parte de Revolt Co.) sobre las luchas y revoluciones de las minor\u00edas en el Tercer Mundo. Estas pr\u00e1cticas crearon conexiones transversales entre diversos movimientos que se extend\u00edan desde Kyushu hasta Tokio y Asia Oriental y m\u00e1s all\u00e1, traspasando el territorio nacional de Jap\u00f3n.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Militarismo y militancia<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Durante los a\u00f1os 1967, 1968 y 1969, junto con el auge de los movimientos contra la guerra de Vietnam, las luchas de estudiantes, trabajadores, campesinos, artistas y ciudadanos dieron lugar a un \u00edmpetu opositor sin precedentes contra el r\u00e9gimen de posguerra de Jap\u00f3n, que las sectas de la nueva izquierda tacharon de \u00abimperialismo japon\u00e9s\u00bb. Una gigantesca reverberaci\u00f3n entre los movimientos populares \u2014incluidos el movimiento de los campesinos de Sanrizuka contra la construcci\u00f3n del aeropuerto de Narita, la oposici\u00f3n del pueblo de Okinawa a las bases militares estadounidenses, la huelga salvaje de los trabajadores de los Ferrocarriles Nacionales, los estudiantes de las universidades ocupadas y una asamblea de diversas iniciativas contra la guerra de Vietnam\u2014 contribuy\u00f3 a un proceso insurreccional multilateral. En toda la metr\u00f3poli se produjeron disturbios de peque\u00f1a y gran envergadura.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Un aspecto que distingui\u00f3 notablemente el tumulto de finales de la d\u00e9cada de 1960 del de 1960 fue una radicalizaci\u00f3n intencionada del poder, que tom\u00f3 dos direcciones diferentes. En muchos casos, contribuy\u00f3 a un repunte del <em>militarismo<\/em> entre las sectas de la nueva izquierda, tanto a nivel de armas como de forma organizativa, ya que estos grupos trataban de prepararse para enfrentarse al Estado y tomar el poder. Por otro lado, hubo un esfuerzo por potenciar la <em>militancia<\/em> para alimentar la autonom\u00eda de la vida, la comunidad y la lucha, que se observ\u00f3 entre las luchas locales, como las de las comunidades de mineros y la comunidad de campesinos de Sanrizuka.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El nombre de Sanrizuka es conocido internacionalmente, ya que se ha asociado a menudo con luchas por la tierra m\u00e1s recientes fuera de Jap\u00f3n, como la ZAD de Notre-Dame-des-Landes, entre otras.<sup>7<\/sup> El punto \u00e1lgido de los esfuerzos de los campesinos por interrumpir la construcci\u00f3n del aeropuerto de Narita por parte del Estado dur\u00f3 de 1966 a 1978. En 1967, los campesinos estaban decididos a cortar los lazos con el PCJ y colaborar en su lugar con las sectas de la nueva izquierda. Su colaboraci\u00f3n cre\u00f3 as\u00ed un movimiento singular basado en una relaci\u00f3n concreta con la comunidad campesina, que fue capaz de desarrollar t\u00e1cticas creativas con una amplia gama de intensidad. El principal agente de la lucha fueron siempre los campesinos, que se autoorganizaron seg\u00fan la composici\u00f3n de su comunidad: grupos de afinidad de ancianos, j\u00f3venes, madres, ni\u00f1os, etc.<sup>8<\/sup> Mientras que los principales grupos de las sectas de la nueva izquierda interven\u00edan en acciones sincronizadas desde el exterior, algunos activistas de la nueva izquierda abandonaron la ciudad y se instalaron dentro de la comunidad. Durante los momentos de confrontaci\u00f3n cr\u00edtica, la comunidad de campesinos se convirti\u00f3 en un campamento para todo tipo de grupos y activistas radicales.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El punto decisivo es que vemos aqu\u00ed una comunidad militante con la capacidad de albergar m\u00faltiples grupos, de otro modo divergentes o conflictivos, de tal manera que eran capaces de luchar codo con codo. \u00c9stas eran capacidades que las propias sectas militaristas nunca pudieron concebir.<sup>9<\/sup> Tal y como lo vemos, el <em>militarismo<\/em> forja hordas de trabajadores, estudiantes y otros (m\u00e1quina de guerra) en una organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica a trav\u00e9s de una normalizaci\u00f3n disciplinaria del lenguaje, el comportamiento, el cuerpo y la relaci\u00f3n, con el fin de enfrentarse al poder estatal como su oponente sim\u00e9trico. Por el contrario, la <em>militancia<\/em> refleja una medida \u00e9tica de la potencia dirigida m\u00e1s bien hacia el enriquecimiento y la intensificaci\u00f3n de la autonom\u00eda. Esta \u00faltima tiende a enfrentarse al poder del Estado de forma asim\u00e9trica, armificando el mundo de la vida en todo su sentido: corporalidad, reproducci\u00f3n y comunalidad. Esta asimetr\u00eda puede abarcar un espectro de formas de poder dentro de ella, desde iniciativas conflictivas hasta sensibilidades m\u00e1s hospitalarias.<sup>10<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta potencia de la militancia se observ\u00f3 tambi\u00e9n en las organizaciones estudiantiles. Como hemos visto, el levantamiento anti-Ampo de 1960 fue encabezado por Zengakuren, que era una asociaci\u00f3n nacional de comit\u00e9s representativos con secciones formales en muchas universidades. Al proporcionar a los estudiantes un espacio y un presupuesto para actividades extracurriculares, se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en el escenario principal de una guerra territorial entre las sectas de la nueva izquierda, as\u00ed como la Liga de la Juventud Democr\u00e1tica (Minsei), la organizaci\u00f3n juvenil del PCJ. A mediados de la d\u00e9cada de 1960, las secciones de Zengakuren en cada universidad estaban subsumidas bajo el dominio de una determinada secta de la nueva izquierda, o Minsei. En respuesta, se cre\u00f3 una nueva asociaci\u00f3n de estudiantes \u2014el Comit\u00e9 de Lucha Conjunta de Todos los Campus (Zenky\u014dt\u014d)\u2014, inspirada en la Tropa de Acci\u00f3n Taish\u014d, que form\u00f3 una red an\u00e1rquica y descentralizada para la organizaci\u00f3n y acci\u00f3n aut\u00f3nomas de los estudiantes. Profesando no ser sectaria, era independiente de cualquier secta de la nueva izquierda, aunque abierta a su participaci\u00f3n.<sup>11<\/sup> Se opon\u00eda a las subidas de las matr\u00edculas, a la corrupci\u00f3n administrativa y al papel de la educaci\u00f3n superior en la reproducci\u00f3n de la jerarqu\u00eda de clases. A lo largo de 1968 y 1969, el movimiento Zenky\u014dt\u014d se extendi\u00f3 espont\u00e1neamente por todo el pa\u00eds y llev\u00f3 a cabo ocupaciones y huelgas de barricada en muchas universidades, as\u00ed como en algunas escuelas secundarias. Las universidades y los institutos ocupados se convirtieron entonces en las bases de diversas acciones callejeras, as\u00ed como de conferencias y actos autoorganizados por los estudiantes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A medida que las luchas estudiantiles apuntaban al papel de la universidad en la reproducci\u00f3n de la clase, se alimentaba una autocr\u00edtica (<em>jiko-hihan<\/em>) de su condici\u00f3n de intelectuales\/peque\u00f1os burgueses frente al proletariado. Sin embargo, esta autocr\u00edtica tambi\u00e9n inclu\u00eda una visi\u00f3n de su propia liberaci\u00f3n, es decir, con el intento de desmantelar un sistema educativo que valoriza la capacidad humana de forma monodimensional. El lema \u00abdesmantelar la universidad\u00bb se sincronizaba as\u00ed con \u00abdesmantelar el yo\u00bb. Como tal, el movimiento Zenky\u014dt\u014d incorpor\u00f3 una cr\u00edtica radical del poder\/saber en la educaci\u00f3n superior, y en la sociedad en general.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Todos estos acontecimientos del largo 68 se desarrollaron paralelamente a una creciente penetraci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n de masas: el advenimiento de la sociedad del espect\u00e1culo. A medida que los acontecimientos callejeros y los medi\u00e1ticos empezaron a sincronizarse, los acontecimientos medi\u00e1ticos empezaron a absorber los acontecimientos callejeros, hasta el punto de que ninguna acci\u00f3n era efectiva si no circulaba como espect\u00e1culo medi\u00e1tico. Al mismo tiempo, a medida que crec\u00eda la gravedad de la pol\u00edtica cultural, dio lugar a la creaci\u00f3n de movimientos art\u00edsticos radicales: teatro, danza, cine, m\u00fasica y artes visuales. En las artes, la tendencia m\u00e1s destacada fue <em>la vuelta al cuerpo y a su erotismo<\/em>, como si \u00ablo real\u00bb que se hab\u00eda perdido s\u00f3lo pudiera revivir a trav\u00e9s del espect\u00e1culo. El simbolismo er\u00f3tico de temas como el sexo, la violencia y el crimen impregn\u00f3 la rebeld\u00eda de la contracultura. En el sector vanguardista de las artes, la pasi\u00f3n por la violencia se fetichiz\u00f3 especialmente en las formas cinematogr\u00e1ficas y literarias.<sup>12<\/sup> Esta tendencia a fomentar la intensificaci\u00f3n de la confrontaci\u00f3n con el poder estatal comenz\u00f3 a finales de la d\u00e9cada de 1960, pero su efecto negativo no se dejar\u00eda sentir realmente hasta la d\u00e9cada de 1970.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong><em>Uchigeba<\/em> y descentralizaci\u00f3n<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Para todos los grupos radicales que se coordinaron para hacerlo posible, el objetivo del levantamiento anti-Ampo de 1970 era perturbar y echar abajo el tratado, superando as\u00ed las limitaciones del levantamiento de 1960. Si no estuvo a la altura de las expectativas, este fracaso fue atribuible al car\u00e1cter de la insurgencia de finales de la d\u00e9cada de 1960 en general, que obtuvo su \u00edmpetu de una reverberaci\u00f3n entre fuerzas heterog\u00e9neas que nunca llegaron a fundirse en un movimiento unificado, como hab\u00eda ocurrido anteriormente. A medida que disminu\u00eda el dinamismo tras el decepcionante resultado, el \u00edmpetu insurgente fue capturado por la demanda de un levantamiento armado por parte de las sectas militarizadas.<sup>13<\/sup> Durante el mismo periodo, algunas sectas empezaron a intensificar su <em>uchigeba<\/em> rec\u00edproca, lo que dio lugar a una prolongada guerra intrasectaria que durar\u00eda varias d\u00e9cadas (y que continu\u00f3 hasta principios de la d\u00e9cada de 2000), y que caus\u00f3 m\u00e1s de un centenar de muertos y miles de heridos graves.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El conflicto m\u00e1s intenso estall\u00f3 entre Ch\u016bkaku-ha y Kakumaru-ha, ex compa\u00f1eros en Kakuky\u014dd\u014d. Aunque ambos compart\u00edan la fe en la movilizaci\u00f3n vanguardista de masas, el primero hac\u00eda hincapi\u00e9 en la acci\u00f3n militante contra el Estado, mientras que el segundo priorizaba la consolidaci\u00f3n, protecci\u00f3n y expansi\u00f3n de la organizaci\u00f3n del partido. Su conflicto fue la peor encarnaci\u00f3n de la noci\u00f3n de Bateson de \u00abcismog\u00e9nesis sim\u00e9trica\u00bb que, en contraste con la \u00abcismog\u00e9nesis complementaria\u00bb (que crea sumisi\u00f3n), invita a una competencia sin l\u00edmites. Como tales, alimentaron una contienda interminable por ser el \u00fanico Partido.<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full\" src=\"https:\/\/images.ctfassets.net\/zzo3jtyu2pmq\/6M86AxtkFLZgOuW6a0fy0r\/a44514cd006da6ec572009734e971015\/11c.jpg?fm=jpg&amp;fl=progressive&amp;w=1920&amp;q=75\" width=\"1920\" height=\"1447\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La Facci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo de Jap\u00f3n surgi\u00f3 en 1969 a ra\u00edz de una escisi\u00f3n entre facciones de la Bund en la zona de Kansai. Debido a su \u00e9nfasis expl\u00edcito en el levantamiento armado, pronto se convirtieron en el principal objetivo de la represi\u00f3n estatal. En aras de la supervivencia, formaron el Ej\u00e9rcito Rojo Unido (ERU) con otro grupo militarista, la Fracci\u00f3n de la Izquierda Revolucionaria del Partido Comunista de Jap\u00f3n.<sup>14<\/sup> Se trataba de una extra\u00f1a pareja entre dos tendencias divergentes, la primera internacionalista y de tendencia trotskista, la segunda m\u00e1s nacionalista y mao\u00edsta. En un episodio infame, el ERU acab\u00f3 matando a catorce de sus miembros durante un entrenamiento militar, en forma de interrogatorio disciplinario. En 1971, el grupo encontr\u00f3 su fin en un tiroteo con la polic\u00eda.<sup>15<\/sup> Este suceso marc\u00f3 el principio del fin de la pol\u00edtica de partidos en el movimiento revolucionario japon\u00e9s.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una vez concluida la lucha universitaria liderada por Zenky\u014dt\u014d, tras el aplastamiento de las ocupaciones por parte de las fuerzas policiales, los estudiantes radicales que hab\u00edan participado en ellas se enfrentaron a una disyuntiva: \u00bfabandonamos la lucha y volvemos a la \u00abvida normal\u00bb, o abandonamos nuestras carreras acad\u00e9micas y dedicamos nuestras vidas a la revoluci\u00f3n? Entre los que eligieron esta \u00faltima opci\u00f3n, su subjetivaci\u00f3n sigui\u00f3 un proceso particular de autodesmantelamiento y reensamblaje que comenz\u00f3 con la autonegaci\u00f3n (<em>jiko-hitei<\/em>) como extensi\u00f3n de la autocr\u00edtica (<em>jiko-hihan<\/em>). Tras abandonar sus universidades y escuelas secundarias, los antiguos estudiantes se convert\u00edan en campesinos, trabajadores o soldados en diversos focos de lucha popular, como Sanrizuka, los guetos de jornaleros (<em>yoseba<\/em>) como Sanya en Tokio y Kamagasaki en Osaka (m\u00e1s sobre este tema m\u00e1s adelante), la lucha en Okinawa por la reversi\u00f3n de su territorio de Estados Unidos a Jap\u00f3n o bien en direcci\u00f3n a la independencia, o las guerrillas que luchaban contra el imperialismo estadounidense en el extranjero. En resumen, marc\u00f3 una difusi\u00f3n descentralizada de la corporeidad insurgente de masas del largo 68 en el mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En medio de este prolongado proceso de difusi\u00f3n, aparecieron varios grupos ultramilitantes que se esforzaron por alcanzar la m\u00e1xima intensidad de compromiso. Dos grupos en particular \u2014el Ej\u00e9rcito Rojo de Jap\u00f3n (Nihon Sekigun) y el Frente Armado Antijapon\u00e9s de Asia Oriental (Higashi Ajia Hannichi Bus\u014d Sensen)\u2014 desafiaron los l\u00edmites de la revoluci\u00f3n nacional, por as\u00ed decirlo, desterritorializ\u00e1ndola. De este modo se convirtieron expl\u00edcitamente en <em>antijaponeses<\/em> en diferentes vectores, tanto desde dentro como desde fuera.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Aunque estaba vagamente asociada a la Facci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo (sobre todo a trav\u00e9s de conocidos personales), Nihon Sekigun era en s\u00ed mismo un grupo estrictamente independiente de revolucionarios internacionalistas que abandonaron Jap\u00f3n y se unieron a la campa\u00f1a mundial de guerra de guerrillas contra el bloque capitalista (incluido Jap\u00f3n) dirigida por el imperialismo estadounidense en colaboraci\u00f3n con el FPLP.<sup>16<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Higashi Ajia Hannichi Bus\u014d Sensen fue una asociaci\u00f3n de grupos de afinidad de tendencia anarquista (Wolf, Fangs of the Earth y Scorpion) que llev\u00f3 a cabo sucesivos bombardeos contra diversos objetivos en Jap\u00f3n, incluidas grandes empresas implicadas en el imperialismo japon\u00e9s y monumentos estatales que celebraban el colonialismo japon\u00e9s y al emperador. Estos ataques se llevaron a cabo en nombre del pueblo ainu, los coreanos, los chinos y los jornaleros de Jap\u00f3n. Estos grupos de afinidad pretend\u00edan sacar a la luz la historia colonialista del imperio japon\u00e9s y, al mismo tiempo, atacar su presente hist\u00f3rico desde dentro.<sup>17<\/sup> Promulgaban la autonegaci\u00f3n (<em>jiko-hitei<\/em>) de ser japon\u00e9s en su forma m\u00e1s extrema. Seg\u00fan su interpretaci\u00f3n, el l\u00edmite del largo 68 resid\u00eda en la contradicci\u00f3n entre ser japon\u00e9s y ser un agente de la revoluci\u00f3n, dada la naturaleza contrarrevolucionaria de la expansi\u00f3n colonialista de Jap\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las experiencias de estos dos grupos nunca se han sometido a un escrutinio completo.<sup>18<\/sup> La mayor\u00eda ha optado por mantenerse al margen debido a la dificultad de separar sus logros de las tragedias que implicaron sus acciones. Tras la desaparici\u00f3n de los grupos armados como consecuencia de la represi\u00f3n estatal y el encarcelamiento de sus miembros, se produjo un largo par\u00e9ntesis en la lucha revolucionaria. Esto significar\u00eda el fin de la pol\u00edtica revolucionaria de la nueva izquierda. Pero el \u00edmpetu militante sobrevivi\u00f3 silenciosamente en las luchas de las comunidades resistentes, as\u00ed como en peque\u00f1os c\u00edrculos de anticapitalistas y antifascistas.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El 68 global<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">El 68 mundial fue un acontecimiento singular, pero, al mismo tiempo, creemos que fue el comienzo de un ciclo de levantamientos globales. Surgi\u00f3 una nueva fuerza planetaria que atraves\u00f3 el orden mundial en m\u00faltiples trayectorias. Evidentemente, fue efecto de una misma densificaci\u00f3n de la interconectividad planetaria del modo de desarrollo del Estado capitalista sobre la tierra. Por un lado, la llamada globalizaci\u00f3n hab\u00eda venido acelerando la degradaci\u00f3n medioambiental e intensificando los desniveles de desarrollo desde la \u00e9poca colonial. Al mismo tiempo, la permeabilizaci\u00f3n concomitante de las redes comerciales y medi\u00e1ticas vino a permitir la aceleraci\u00f3n de las interacciones civiles a trav\u00e9s de los viajes personales, as\u00ed como el intercambio de informaci\u00f3n; y esto \u00faltimo inclu\u00eda la interacci\u00f3n entre las luchas populares de lugares distantes. En la oscura perspectiva del futuro, la interconectividad global materializ\u00f3, sin embargo, un nuevo camino hacia la sincron\u00eda de las luchas populares, distingui\u00e9ndose de la unificaci\u00f3n internacional de los Estados socialistas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las luchas libradas por las sectas de la nueva izquierda segu\u00edan el internacionalismo en el orden mundial, en el que la idea de la revoluci\u00f3n era liberar a los oprimidos (el proletariado) tomando el poder y cambiando las instituciones pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas del Estado-naci\u00f3n en una direcci\u00f3n socialista, partiendo del supuesto de que una unificaci\u00f3n de los Estados-naci\u00f3n socialistas podr\u00eda crear un mundo comunista. Pero el grito de guerra hist\u00f3rico \u2014\u00ab\u00a1Proletarios del mundo, \u00fananse!\u00bb\u2014 hab\u00eda sido traicionado, durante la II Internacional y al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914, cuando los partidos socialistas y socialdem\u00f3cratas se alinearon para apoyar las guerras de sus naciones. Desde entonces, nos hemos visto atrapados en las mismas barreras de un internacionalismo de Estados-naci\u00f3n, y las sectas de la nueva izquierda no son una excepci\u00f3n a este patr\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El 68 global encarn\u00f3 el l\u00edmite de una <em>pol\u00edtica de orden mundial<\/em>, ya fuera nacionalismo o internacionalismo. Al mismo tiempo, se produjo una apertura a una <em>pol\u00edtica de la Tierra<\/em> a\u00fan desconocida. En este sentido, el 68 global fue un momento decisivo, un cambio de una idea de revoluci\u00f3n a otra: de \u00abcambiar el mundo tomando el poder\u00bb a \u00abcambiar el mundo sin tomar el poder\u00bb, de una s\u00edntesis de Estados-naci\u00f3n a una asociaci\u00f3n de zonas aut\u00f3nomas, de la subjetividad nacional a la subjetivaci\u00f3n de los habitantes planetarios. Este desplazamiento de la ontolog\u00eda pol\u00edtica est\u00e1 a\u00fan en curso, a\u00fan incompleto. Por el momento o indefinidamente, estamos atrapados en el medio, oscilando entre ambos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Un ciclo de levantamientos mundiales es un acontecimiento, no un m\u00e9todo. No puede planificarse como queramos. S\u00f3lo se produce cuando las condiciones para la reverberaci\u00f3n de las luchas est\u00e1n maduras. Desde hace alg\u00fan tiempo, asistimos a una reverberaci\u00f3n de levantamientos de un lugar a otro, simult\u00e1neos o sucesivos, a escala mundial. Pero tambi\u00e9n ha habido casos perdidos de continuidad. Pensemos no s\u00f3lo en Jap\u00f3n, sino tambi\u00e9n en Corea, donde en 1980 tuvo lugar una de las mayores insurrecciones de la historia reciente. Gracias al sacrificio de muchos participantes, el levantamiento de Gwangju marc\u00f3 el principio del fin del gobierno dictatorial en Corea, \u00e9ste hab\u00eda sido inicialmente alimentado por el imperialismo japon\u00e9s, antes de ser resucitado por el imperialismo estadounidense. Desgraciadamente, el levantamiento no encontr\u00f3 eco en Jap\u00f3n.<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full\" src=\"https:\/\/images.ctfassets.net\/zzo3jtyu2pmq\/6CJTIRHRlBJgGxKQOBGDBR\/4aaeda82638086ab454d96c61f441ca1\/12a.jpg?fm=jpg&amp;fl=progressive&amp;w=1920&amp;q=75\" width=\"1920\" height=\"1492\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En aquella \u00e9poca, Jap\u00f3n se encontraba en la fase inicial de la econom\u00eda de burbuja de la d\u00e9cada de 1980. En los debates en torno al posmodernismo que surgieron en el mundo acad\u00e9mico occidental durante este periodo, el pa\u00eds se convirti\u00f3 en el modelo de sociedad capitalista contempor\u00e1nea no occidental (uno piensa en las observaciones de Alexandre Koj\u00e8ve sobre la \u00absociedad poshist\u00f3rica\u00bb, o en las de Roland Barthes sobre el \u00abimperio de los signos\u00bb girando en torno a un vac\u00edo).<sup>19<\/sup> Como si actuara en funci\u00f3n de estas proyecciones pron\u00f3sticas, la sociedad japonesa abraz\u00f3 sin pudor el deseo de disfrutar de la cultura de la mercanc\u00eda, dejando de lado cualquier deseo colectivo de cambio, lo que dio lugar a una atm\u00f3sfera que se alejar\u00eda, en la medida de lo posible, de la cultura \u00e9tica de la nueva izquierda. El deseo se redujo al gusto por la comida, la moda y las artes. Una cultura puramente estetizada \u2014y ya no \u00e9tico-est\u00e9tica\u2014 se convirti\u00f3 en la insignia del excepcionalismo japon\u00e9s. El pueblo parec\u00eda movilizado en gran medida por el nacionalismo blando promulgado por el consumismo y los medios de comunicaci\u00f3n. Fue precisamente este clima el que puso fin al largo 68, al tiempo que imped\u00eda que se produjera en Jap\u00f3n ning\u00fan levantamiento sincr\u00f3nico.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>La resistencia de los habitantes<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">A partir de la d\u00e9cada de 1970, la sociedad japonesa se transform\u00f3 materialmente mediante un desarrollo masivo. Las infraestructuras, el transporte y las redes de medios de comunicaci\u00f3n de todo el pa\u00eds se reconstruyeron y ampliaron mediante iniciativas estatales.<sup>20<\/sup> La privatizaci\u00f3n del sector p\u00fablico (incluidos los Ferrocarriles Nacionales [Kokutetsu]) debilit\u00f3 la potencia pol\u00edtica de las poblaciones trabajadoras, mientras que las reformas universitarias privaron a los estudiantes de sus bases de actividad aut\u00f3noma.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, junto a la movilizaci\u00f3n nacional por el consumismo y los medios de comunicaci\u00f3n, se desarrollaba otra situaci\u00f3n menos visible. Durante las d\u00e9cadas de 1980 y 1990, una amplia precarizaci\u00f3n del trabajo puso fin a la promesa de empleo para toda la vida hecha a la naci\u00f3n por el r\u00e9gimen de posguerra. El estudiante universitario promedio result\u00f3 ser un trabajador informal a tiempo parcial que ya no necesitaba practicar la autonegaci\u00f3n voluntaria (<em>jiko-hitei<\/em>) para entrar en el proletariado. En definitiva, la naci\u00f3n se polariz\u00f3 entre los que gozan de visibilidad y voz (los ciudadanos japoneses) y los que no (los jornaleros, las trabajadoras del sexo, los inmigrantes, los sin techo y otros marginados sociales).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Mientras tanto, como en otras partes del mundo, la llamada \u00abrevoluci\u00f3n molecular\u00bb pas\u00f3 a primer plano con el auge de las luchas reproductivas, medioambientales y minoritarias. Detr\u00e1s de este desarrollo se escond\u00edan amplias crisis planetarias de la vida y su reproducci\u00f3n, que la pol\u00edtica del Estado-naci\u00f3n ya no estaba preparada para gestionar. Es aqu\u00ed donde hay que situar la importancia de los movimientos comunitarios militantes, ya que llevan el problema de la militancia, aunque de forma atomizada, a trav\u00e9s del desplazamiento de los climas pol\u00edticos que separa el largo 68 de la actualidad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, a medida que se intensificaban la contaminaci\u00f3n industrial y el desarrollo desmesurado, Jap\u00f3n fue testigo de la creciente aparici\u00f3n de los llamados \u00abmovimientos de habitantes\u00bb (<em>jyumin und\u014d<\/em>), es decir, grupos de personas que, para proteger sus vidas y comunidades de las amenazas de desalojo, contaminaci\u00f3n industrial y peligro nuclear, resisten activamente al modo de desarrollo del Estado capitalista. Ya sean n\u00f3madas o sedentarios, <em>los habitantes<\/em> son los que pertenecen a la Tierra, a diferencia de <em>los residentes<\/em> que pertenecen a la sociedad civil. Pertenecer a la Tierra implica crear una relaci\u00f3n singular con un lugar (<em>topos<\/em>) mediante un proyecto colectivo. Esta singularizaci\u00f3n del entorno constituye una condici\u00f3n necesaria para alimentar la militancia en nuestra \u00e9poca. La riqueza de la militancia basada en un lugar se ejemplifica hoy en d\u00eda en las luchas de Chiapas, la ZAD, Rojava, as\u00ed como en el movimiento Stop Cop City de Atlanta.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En lo que queda, me gustar\u00eda destacar brevemente tres luchas de habitantes \u2014las de los trabajadores inmigrantes, los moradores de pueblos pesqueros y los precarios urbanos\u2014, cada una de las cuales muestra la potencia de los movimientos comunitarios militantes en diferentes modos e intensidades.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">1) En las principales ciudades industriales del Jap\u00f3n de posguerra existen guetos llamados <em>yoseba<\/em> (\u00ablugar de reuni\u00f3n\u00bb), poblados por jornaleros. Entre ellas se encuentran Sanya en Tokio, Kotobuki-cho en Yokohama, Sasajima en Nagoya y Kamagasaki en Osaka. En estas <em>yoseba<\/em>, el estrato m\u00e1s precario de la poblaci\u00f3n trabajadora vive en las condiciones m\u00e1s duras. La opresi\u00f3n violenta por parte de los intermediarios laborales (en su mayor\u00eda <em>yakuza<\/em>) y la polic\u00eda es habitual. Dada la dureza de la vida, sus luchas son siempre intensas. Desde la d\u00e9cada de 1960, se producen peri\u00f3dicamente disturbios espont\u00e1neos, cuyo episodio m\u00e1s reciente tuvo lugar en Kamagasaki en 2008. Aunque la mayor parte de la izquierda japonesa hab\u00eda tomado la costumbre de ignorar la lucha vivida por los jornaleros en las <em>yoseba<\/em>, un grupo descentralizado de revolucionarios intervino all\u00ed durante las d\u00e9cadas de 1970 y 1980. Estos compromisos inauguraron una tradici\u00f3n de movimientos radicales de clases bajas. Se llevaron a cabo acciones militantes contra la coalici\u00f3n polic\u00eda-<em>yakuza<\/em>, se ocuparon espacios p\u00fablicos para dar cobijo a los sin techo y organizar ayudas para los habitantes, como asistencia sanitaria y comidas al aire libre, se convocaron festivales de entretenimiento de las clases bajas, etc.<sup>21<\/sup> Quienes intervinieron en las luchas de las <em>yoseba<\/em> cre\u00edan que la existencia de jornaleros constitu\u00eda el meollo del \u00edmpetu revolucionario durante este periodo. Uno de ellos, un te\u00f3rico llamado Sh\u016bji Funamoto (1945-1975), hizo hincapi\u00e9 en que estos \u00abtrabajadores fluidos de clase baja\u00bb conceptualizaban la potencia militante de un modo que reflejaba su situaci\u00f3n social precaria, lo que garantizaba que sus redes de solidaridad m\u00f3viles, invisibles pero sustanciales, se extendieran por todo el archipi\u00e9lago japon\u00e9s y m\u00e1s all\u00e1.<sup>22<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">2) En la historia de la contaminaci\u00f3n industrial, el envenenamiento por mercurio de Minamata se considera uno de los peores casos ocurridos en Jap\u00f3n. Minamata es un pueblo pesquero del mar de Shiranui, situado al suroeste de la zona minera del norte de Kyushu. La contaminaci\u00f3n fue provocada por una industria qu\u00edmica respaldada por el Estado, la Corporaci\u00f3n Chisso, que liber\u00f3 metilmercurio en el mar entre 1932 y 1968. El envenenamiento por metilmercurio da\u00f1a el sistema nervioso central de todos los mam\u00edferos; los efectos son a largo plazo y a menudo mortales. La enfermedad se propaga ampliamente por toda la zona oce\u00e1nica, desplaz\u00e1ndose por las cadenas alimentarias desde los peces a los animales y los seres humanos. Durante d\u00e9cadas, tanto Chisso como el gobierno ignoraron y negaron los da\u00f1os causados por el envenenamiento. En consecuencia, las v\u00edctimas iniciaron luchas en diversos frentes, desde la investigaci\u00f3n m\u00e9dica, las batallas judiciales, la atenci\u00f3n a las v\u00edctimas y las protestas callejeras. La rabia que sent\u00edan estas v\u00edctimas, muchas de las cuales estaban incapacitadas y no pod\u00edan expresarla, era intensa.<sup>23<\/sup> En el transcurso de la larga batalla que sigui\u00f3, la m\u00e1xima expresi\u00f3n de protesta fue la presencia de los propios cuerpos mutados y moribundos de las v\u00edctimas, que llevaban carteles con el car\u00e1cter \u546a (maldici\u00f3n).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">3) A principios de la d\u00e9cada de 1990, la escena activista lleg\u00f3 a consolidar su terreno existencial, es decir, como una \u00abautoafirmaci\u00f3n\u00bb (<em>jiko-k\u014dtei<\/em>) colectiva de existencia precaria. Esto se personific\u00f3 en un grupo de Tokio que se autodenominaba Alianza de los Buenos para Nada (<em>Dame-ren<\/em>), que se convertir\u00eda en un modelo para el movimiento comunitario m\u00e1s amplio activo en la actualidad, Amateur Riot, que se encuentra en pleno desarrollo de una red de movimientos antitrabajo de Asia Oriental.<sup>24<\/sup> Sus actividades se basaban en lo que llamaban \u00abmezclarse\u00bb (<em>k\u014dryu),<\/em> es decir, reunirse y hablar. Los temas eran b\u00e1sicamente sus problemas vitales: dificultades para adaptarse al lugar de trabajo o a la escuela, pobreza, depresi\u00f3n, mundanidad, abuso de sustancias, etc. Y lo que es m\u00e1s importante, su esfuerzo por abordar estos graves problemas los llev\u00f3 a desarrollar un estilo de enunciaci\u00f3n colectiva rico en humor y lleno de risas. Como prolongaci\u00f3n del mezclarse, empezaron a vivir en el mismo barrio, a dirigir una guarder\u00eda para los que tienen hijos y a gestionar un bar-centro social. Experimentaron una nueva forma de vida para los pobres, una manera de que los buenos para nada pudieran sobrevivir. Aunque el grupo en s\u00ed no hac\u00eda nada que se pareciera a un movimiento izquierdista, la mayor\u00eda de sus miembros tambi\u00e9n participaban en proyectos y protestas m\u00e1s radicales. Al fin y al cabo, su <em>jiko-k\u014dtei<\/em> se nutr\u00eda del deseo de transformar su estatus negativo en la sociedad en una potencia afirmativa.<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full\" src=\"https:\/\/images.ctfassets.net\/zzo3jtyu2pmq\/5Xj2diPoWw1vKyr2uul99z\/45d068d299da3636a27b24b723d5bc1f\/13a.jpg?fm=jpg&amp;fl=progressive&amp;w=1920&amp;q=75\" width=\"1920\" height=\"3005\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las luchas de estos habitantes desarrollaron un amplio horizonte de proyectos aut\u00f3nomos en el clima posterior a la nueva izquierda. En el curso de este proceso, el principal agente de antagonismo cambi\u00f3: los \u00abactivistas\u00bb sustituyeron gradualmente a los \u00abrevolucionarios\u00bb, obligados m\u00e1s por sus proclividades hacia principios horizontalistas como la igualdad, la ayuda mutua y los bienes comunes, o por su sensibilidad para la cohabitaci\u00f3n, que por la voluntad de revuelta. Esta transformaci\u00f3n apuntaba hacia un retorno de todo lo que las sectas de la nueva izquierda hab\u00edan suprimido e invisibilizado en su pol\u00edtica y su discurso: el cuidado por la existencia de los compa\u00f1eros. Como tal, implicaba un cambio en los modos de subjetivaci\u00f3n y organizaci\u00f3n, de autoritarios a antiautoritarios, de sectarios a no sectarios, de c\u00e9lulas revolucionarias a colectivos activistas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cuando consideramos este cambio de la voluntad de revuelta a la sensibilidad para la cohabitaci\u00f3n, queda claro que la creaci\u00f3n de un movimiento radical necesitar\u00eda ambos componentes. Sin embargo, en la experiencia de Jap\u00f3n hasta ahora, uno suplant\u00f3 al otro. Por lo tanto, los <em>movimientos militantes antiautoritarios<\/em> no han llegado a ser una corriente sustancial como en otros lugares. Es decir, el \u00edmpetu por \u00abcambiar el mundo sin tomar el poder\u00bb no se ha materializado en un movimiento pol\u00edtico. Una de las razones de ello \u2014una causa interna\u2014 es que la subjetivaci\u00f3n activista iba acompa\u00f1ada de una sospecha inquebrantable hacia la de los revolucionarios de la nueva izquierda, sobre todo por la forma en que su voluntad colectiva de revuelta se hab\u00eda plasmado en un aparato militarista autoritario. Como resultado, la sensibilidad por la cohabitaci\u00f3n ha tendido a poner moment\u00e1neamente entre par\u00e9ntesis o a excluir permanentemente la propia voluntad de revuelta. Lo que se reprime en la lucha de oposici\u00f3n de Jap\u00f3n ha cambiado de bando, de la sensibilidad a la voluntad.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El olvido de la violencia original<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Tras el final del largo 68, hubo unos pocos momentos selectos en los que las luchas japonesas reverberaron en sincron\u00eda con los ciclos de los levantamientos globales: el movimiento antinuclear tras Chern\u00f3bil en 1986, el movimiento antiglobalizaci\u00f3n a partir de finales de la d\u00e9cada de 1990, el movimiento contra la guerra de Estados Unidos en Irak en 2003, los levantamientos tras la Primavera \u00c1rabe en 2010, y las recientes protestas contra la violencia policial tras el asesinato de George Floyd en 2020, as\u00ed como el maltrato a los inmigrantes por parte del Estado. Durante estos momentos, el horizonte de las luchas japonesas se abri\u00f3 al \u00edmpetu planetario, como breves retornos de su largo 68.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La cat\u00e1strofe nuclear de Fukushima en 2011 coincidi\u00f3 con los levantamientos mundiales iniciados por la Primavera \u00c1rabe. Las dos cat\u00e1strofes planetarias en diferentes registros ontol\u00f3gicos animaron a los activistas japoneses a desempe\u00f1ar un doble papel: proteger de la radiaci\u00f3n la reproducci\u00f3n de la poblaci\u00f3n y protestar contra el gobierno y la Compa\u00f1\u00eda El\u00e9ctrica de Tokio. Durante dos a\u00f1os, estos proyectos ejercieron efectos potentes. Lograron la mayor movilizaci\u00f3n de indignaci\u00f3n desde el largo 68 e impidieron que el gobierno volviera a poner en marcha las centrales nucleares durante unos dos a\u00f1os. Con el tiempo, sin embargo, una abrumadora sensaci\u00f3n de crisis por el interminable desastre nuclear permiti\u00f3 el retorno del conformismo \u2014\u00abresolver los problemas como una naci\u00f3n\u00bb\u2014 y las protestas quedaron bajo el control de los movimientos afines al PCJ, que, en colaboraci\u00f3n con la polic\u00eda y en aras de sus campa\u00f1as electorales, excluyen todo grado de t\u00e1ctica militante al excluir violentamente a los radicales antiautoritarios. En otras palabras, un conformismo omnipresente que da prioridad al orden social anim\u00f3 a los movimientos parlamentaristas liberales a obstruir los intentos de los activistas de potenciar a la multitud en la calle. Su interferencia se convirti\u00f3 en otro factor \u2014una causa externa\u2014 que imped\u00eda que los <em>movimientos antiautoritarios militantes<\/em> se convirtieran en una corriente sustancial. Con todo, la imposici\u00f3n del legalismo\/pacifismo siempre ha sido el <em>modus operandi<\/em> del statu quo de posguerra, tanto desde la derecha como desde la izquierda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La pacificaci\u00f3n coercitiva de la poblaci\u00f3n se origin\u00f3, en primer lugar, en la constituci\u00f3n del propio r\u00e9gimen de posguerra, como encarnaci\u00f3n de los intereses tanto de las fuerzas de ocupaci\u00f3n estadounidenses como de las \u00e9lites gobernantes japonesas. La base impl\u00edcita que hizo posible el r\u00e9gimen de posguerra resid\u00eda en su olvido de la <em>violencia original<\/em> llevada a cabo de forma consensuada entre Estados Unidos y Jap\u00f3n, incluidos los cr\u00edmenes de guerra de Jap\u00f3n contra los pueblos de la regi\u00f3n Asia-Pac\u00edfico y los bombardeos nucleares estadounidenses de Hiroshima y Nagasaki. Para que los dos Estados establecieran el pacto de defensa contra sus enemigos comunes en el continente asi\u00e1tico, este doble olvido se impuso <em>institucionalmente<\/em> a la poblaci\u00f3n por medio de la Constituci\u00f3n. El Art\u00edculo 1, que restablece el trono del emperador como s\u00edmbolo nacional, normaliz\u00f3 la exoneraci\u00f3n de los cr\u00edmenes de guerra del emperador; en consecuencia, la violencia ejercida por innumerables japoneses, incluidos ciudadanos comunes, contra los pueblos de Asia-Pac\u00edfico qued\u00f3 en gran medida incuestionada. El principio de paz del Art\u00edculo 9, que renuncia al uso de la fuerza militar salvo para la autodefensa, interioriz\u00f3 una aceptaci\u00f3n de la violencia estadounidense contra los japoneses, que se consider\u00f3 una tragedia inevitable, que ya hab\u00eda ocurrido y deb\u00eda aceptarse como destino.<sup>25<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el contexto pol\u00edtico de la Guerra Fr\u00eda, a medida que las extensas islas del archipi\u00e9lago japon\u00e9s se transformaban en una base avanzada para las operaciones militares estadounidenses, la estabilidad social de Jap\u00f3n se volv\u00eda geopol\u00edticamente vital. En este contexto, la pacificaci\u00f3n de Jap\u00f3n funcion\u00f3 de un modo parad\u00f3jico pero totalmente adecuado: al tiempo que proporcionaba a la naci\u00f3n japonesa el excepcional regalo del florecimiento econ\u00f3mico en un enclave libre de guerras, ha actuado simult\u00e1neamente como eje de los aparatos militares estadounidenses a lo largo de las guerras de Estados Unidos en Corea y Vietnam, y hasta su reciente tensi\u00f3n con China.<sup>26<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Durante el largo 68, si hubo un deseo com\u00fan que impuls\u00f3 a todos los grupos revolucionarios divergentes y conflictivos, fue el de deshacer la pacificaci\u00f3n posibilitada por este olvido constitutivo. En aquel momento, exist\u00eda la sensaci\u00f3n desesperada de que este deshacer era la \u00fanica forma de cambiar una sociedad domesticada por, y sometida a, el dispositivo global de la guerra. La interacci\u00f3n entre el militarismo vanguardista y la militancia potenciadora tuvo lugar en el horizonte com\u00fan de este deseo. Aunque su violencia contra el Estado era comparativamente min\u00fascula en relaci\u00f3n con la gran violencia de los imperios combinados contra el pueblo, transformaron efectivamente su deseo de desmantelar el r\u00e9gimen de posguerra en una voluntad colectiva de rebeli\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En medio de la econom\u00eda de burbuja que acompa\u00f1\u00f3 al elevado crecimiento econ\u00f3mico, el cierre del largo 68 estuvo marcado por una tendencia a perder de vista el olvido constitutivo impuesto por los poderes duales.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La mentalidad general de la opini\u00f3n p\u00fablica aprendi\u00f3 a ignorar la globalidad del horizonte pol\u00edtico \u2014Estados Unidos, con Jap\u00f3n como su Estado cliente ideal, su vasallo bien educado\u2014 bajo el que se le hab\u00eda hecho existir. En tal contexto, mientras la historia del largo 68 quedaba enterrada en el inconsciente nacional como un mal sue\u00f1o, el sentido de subjetivaci\u00f3n afirmativa de la lucha popular desaparec\u00eda, sustituido por un legalismo omnipresente en el que la militancia potenciadora y el militarismo suicida se confund\u00edan e identificaban indiscriminadamente, como un \u00fanico acto criminal de terror. La atm\u00f3sfera pacificada de la sociedad se basaba as\u00ed en una confusi\u00f3n filos\u00f3fica del <em>juicio \u00e9tico de la potencia<\/em> con el <em>juicio moral de la violencia<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La sociedad japonesa actual descansa sobre un r\u00e9gimen de conformidad org\u00e1nico pero r\u00edgidamente inquebrantable. Como tal, en lugar de ser reconocido como un movimiento, cualquier acto que lo desaf\u00ede ser\u00e1 desestimado como puro delito. Por otro lado, tambi\u00e9n hemos visto que esta misma sociedad \u2014como conjunto de multitudes heterog\u00e9neas\u2014 tiene momentos en los que se abre afirmativamente a nuevas fuerzas emergentes que le permiten recomponerse de forma diferente, por mucho que la gobernanza del Estado capitalista intente desesperadamente confinarla dentro del molde territorial de una naci\u00f3n insular.<sup>27<\/sup> En un clima as\u00ed, nuestra tarea hoy es recrear una cultura de la militancia que combine la sensibilidad por la cohabitaci\u00f3n con la voluntad de revuelta. S\u00f3lo entonces podr\u00e1 resucitar en un nuevo horizonte la experiencia reprimida del largo 68.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><em>Im\u00e1genes: Masami Arai, de <\/em>\u8c3a<em> [<\/em>Ecos<em>], 1970.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>1<\/sup> En enero de 2022, en la ciudad de Okinawa, cuatrocientos j\u00f3venes atacaron la comisar\u00eda de polic\u00eda de Okinawa. El suceso fue provocado por la brutalidad policial. Un estudiante de secundaria de 17 a\u00f1os fue acosado por un agente de polic\u00eda mientras conduc\u00eda una motocicleta, y le rompi\u00f3 el globo ocular derecho. Enfurecidos por la falta de reconocimiento e indemnizaci\u00f3n por parte de la polic\u00eda, los j\u00f3venes se sublevaron. (M\u00e1s informaci\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.japantimes.co.jp\/news\/2022\/01\/30\/national\/crime-legal\/okinawa-police-station-violent-protest\">aqu\u00ed<\/a>). En este suceso sentimos la inspiraci\u00f3n del levantamiento de George Floyd en 2020 en Estados Unidos, pero tambi\u00e9n de la revuelta de 1970 contra la presencia militar estadounidense en la ciudad de Koza, Okinawa. Lamentablemente, a\u00fan no se ha producido ning\u00fan movimiento posterior que aproveche este impulso. En julio de 2022, el ex primer ministro Shinzo Abe fue asesinado a tiros por Tetsuya Yamagami, cuya familia hab\u00eda sido arruinada por el culto religioso de la Iglesia de la Unificaci\u00f3n, conocida por sus actividades anticomunistas y su connivencia con Abe y otras figuras del Partido Liberal Democr\u00e1tico. Yamagami fue detenido en el lugar. (M\u00e1s informaci\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.theatlantic.com\/magazine\/archive\/2023\/10\/shinzo-abe-assassination-japan-unification-church-moonies\/675114\">aqu\u00ed<\/a>). Poco despu\u00e9s de este acto, el director de cine y antiguo combatiente del Ej\u00e9rcito Rojo de Jap\u00f3n, Masao Adachi, realiz\u00f3 una pel\u00edcula narrativa <em>Revoluci\u00f3n +1<\/em> (2022, 80 minutos) como intervenci\u00f3n pol\u00edtica (en l\u00ednea <a href=\"https:\/\/www.e-flux.com\/events\/547141\/us-premiere-masao-adachi-revolution-1\/\">aqu\u00ed<\/a>). Volveremos sobre el Ej\u00e9rcito Rojo de Jap\u00f3n m\u00e1s adelante en este art\u00edculo.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>2<\/sup> La periodizaci\u00f3n del \u00ablargo 68 japon\u00e9s\u00bb se inspira en \u00abRevolution and Retrospection\u00bb, prefacio de Gavin Walker a <em>The Red Years \u2014 Theory, Politics and Aesthetics in the Japanese \u201868<\/em> (Verso, 2020): \u00ablos \u201ca\u00f1os rojos\u201d, el Jap\u00f3n del largo 68 \u2014 y podr\u00edamos llamarlo el 68 m\u00e1s largo de la tierra, que se extiende desde 1960 hasta 1973, o incluso pol\u00e9micamente desde 1955 hasta 1973\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>3<\/sup> Para ilustrar esta evoluci\u00f3n, resulta \u00fatil el concepto de \u00abcismog\u00e9nesis\u00bb acu\u00f1ado por Gregory Bateson. El antrop\u00f3logo desarroll\u00f3 el t\u00e9rmino en la d\u00e9cada de 1930, en referencia a la formaci\u00f3n social entre los pueblos iatmul de Nueva Guinea. Realiz\u00f3 observaciones etnogr\u00e1ficas sobre la diferenciaci\u00f3n de la vestimenta, el comportamiento y la expresi\u00f3n emocional entre grupos de mujeres y grupos de hombres. Clasific\u00f3 dos formas de diferenciaci\u00f3n: a) cismog\u00e9nesis complementaria y b) cismog\u00e9nesis sim\u00e9trica. La primera, observada con frecuencia entre hombres y mujeres, tiende a crear sumisi\u00f3n. La segunda, observada sobre todo entre hombres, tiende a invitar a una competencia sin fin. (Tambi\u00e9n identifica una tercera opci\u00f3n para evitar estas situaciones: \u00abreciprocidad\u00bb, un equilibrio mediante el intercambio de papeles y \u00abmeseta de intensidad\u00bb como forma de desafiar el cl\u00edmax observada en la cultura balinesa). La diferenciaci\u00f3n en ambos casos se detecta en varias dimensiones de la socialidad \u2014individuos, clases, g\u00e9neros, generaciones, culturas y Estados-naci\u00f3n\u2014 en las que ambos bandos se desasimilan mutuamente, esforz\u00e1ndose por convertirse en todo lo que el oponente no es. V\u00e9ase Gregory Bateson, <em>Naven<\/em>, Stanford University Press, 1958, 171,197; y <em>Steps to an Ecology of Mind<\/em>, The University of Chicago Press, 1972, 61, 72. El concepto de \u00abmeseta de intensidad\u00bb fue adoptado posteriormente por Gilles Deleuze y F\u00e9lix Guattari en su obra <em>A Thousand Plateaus \u2014 Capitalism and Schizophrenia<\/em>, traducida por Brian Massumi, University of Minnesota Press, 1987. V\u00e9ase tambi\u00e9n David Graeber y David Wenglow, <em>The Dawn of Everything<\/em>, Farrar, Straus and Giroux, 2021, pp. 56 y 58.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>4<\/sup> En su obra <em>Sobre la insurrecci\u00f3n<\/em> [<em>Hanran Ron<\/em>], Hiroshi Nagasaki, miembro clave de la c\u00e9lula de la Bund en la Universidad de Tokio durante la lucha anti-Ampo de 1960, desarroll\u00f3 una teor\u00eda de la pol\u00edtica revolucionaria enraizada en la amarga experiencia de la Bund. Poniendo en duda la necesidad hist\u00f3rica de la revoluci\u00f3n, Nagasaki insiste en la importancia del acontecimiento del levantamiento espont\u00e1neo. Fue esta postura la que tendi\u00f3 un puente entre las dos cumbres de la rebeli\u00f3n durante el largo 68, desde el movimiento pol\u00edtico por la potenciaci\u00f3n nacional en 1960 hasta la rebeli\u00f3n an\u00e1rquica de fuerzas heterog\u00e9neas a finales de la d\u00e9cada de 1960. V\u00e9ase Hiroshi Nagasaki, <em>Sobre la insurrecci\u00f3n<\/em>, G\u014dd\u014d Shuppan, 1969.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>5<\/sup> Gan Tanigawa (1923-1995) fue un influyente poeta y organizador pol\u00edtico de principios de la d\u00e9cada de 1960. Desempe\u00f1\u00f3 un papel destacado en la creaci\u00f3n de una conexi\u00f3n entre el anti-Ampo de la d\u00e9cada de 1960 y las luchas de los mineros del carb\u00f3n. En su texto de 1956 \u00abEl origen que existe\u00bb [<em>Genten ga sonzaisuru<\/em>], subraya que el epicentro de la energ\u00eda para cambiar la sociedad y el mundo existe en las comunidades aldeanas, ya que \u00abel preproletariado\u00bb que reside en ellas es el verdadero agente de la lucha revolucionaria. Esta postura fue criticada posteriormente como una retroversi\u00f3n romanticista por varios ide\u00f3logos de extrema izquierda de finales de la d\u00e9cada de 1960. Pero su pensamiento y su pr\u00e1ctica siguen siendo admirados por muchos en la actualidad.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>6<\/sup> Kazue Morisaki (1927-2022) fue poeta y escritora. Particip\u00f3 en <em>Circle Village<\/em> y la Lucha de los Mineros de Taisho con Tanigawa. Escribi\u00f3 muchos libros, documentando las comunidades de mineros del carb\u00f3n y la vida de las mujeres locales, contribuyendo en gran medida al movimiento de liberaci\u00f3n de la mujer. Michiko Ishimure (1927-2018) tambi\u00e9n form\u00f3 parte de <em>Circle Village<\/em> con Tanigawa y Morisaki. Posteriormente, se comprometi\u00f3 en la lucha contra la Corporaci\u00f3n Chisso en nombre de las v\u00edctimas del envenenamiento por mercurio en su ciudad natal de Minamata, un pueblo pesquero de la prefectura de Kumamoto, Kyushu. Este lugar es conocido internacionalmente por su alta incidencia de envenenamiento por mercurio, que en Jap\u00f3n se conoce como enfermedad de Minamata.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>7<\/sup> Por ejemplo, v\u00e9anse los escritos de Kristin Ross sobre la ZAD, el No-TAV y Les Soul\u00e8vements de la Terre en <em>La forme-Commune. La lutte comme mani\u00e8re d\u2019habiter<\/em>, La Fabrique, 2023.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>8<\/sup> V\u00e9ase la conocida serie documental de Shinsuke Ogawa y su equipo de producci\u00f3n <em>Sanrizuka-Heta Village<\/em> (1973).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>9<\/sup> Para ser claros, sin embargo, el propio movimiento de agricultores experiment\u00f3 conflictos internos m\u00e1s tarde, a principios de la d\u00e9cada de 1980. Por ejemplo, v\u00e9ase William Andrews, \u00abSanrizuka: The Struggle to Stop Narita Airport\u00bb (en l\u00ednea <a href=\"https:\/\/throwoutyourbooks.wordpress.com\/2014\/02\/11\/narita-airport-protest-movement-sanrizuka\/\">aqu\u00ed<\/a>); y David E. Apter y Nagayo Sawa, <em>Against the State. Politics and Social Protest in Japan<\/em>, Harvard University Press, 1984.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>10<\/sup> Seguir profundizando en la problem\u00e1tica en torno al militarismo y la militancia nos llevar\u00eda a una serie de binarismos relacionados tanto con el \u00ablenguaje\u00bb (discurso de mando frente a enunciaci\u00f3n colectiva) como con la \u00aborganizaci\u00f3n\u00bb (el partido para la movilizaci\u00f3n de masas frente al grup\u00fasculo para la creaci\u00f3n de redes de comunidades y grupos de afinidad). Estas oposiciones se refieren en \u00faltima instancia a un par de conceptos que Gilles Deleuze y F\u00e9lix Guattari articularon como \u00abmolar\u00bb (tendencia a la concentraci\u00f3n, centralizaci\u00f3n y totalizaci\u00f3n) y \u00abmolecular\u00bb (dispersi\u00f3n, descentralizaci\u00f3n y singularizaci\u00f3n). Gilles Deleuze y F\u00e9lix Guattari, <em>A Thousand Plateaus \u2014 Capitalism and Schizophrenia<\/em>, traducido por Brian Massumi, University of Minnesota Press, 1987.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>11<\/sup> Las sectas de la nueva izquierda tambi\u00e9n participaron en las campa\u00f1as del Zenky\u014dt\u014d, con la excepci\u00f3n de Kakumaru-ha, que mantuvo las distancias con ellas, y Minsei, que las obstaculiz\u00f3.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>12<\/sup> Esta tendencia se observ\u00f3 no s\u00f3lo entre artistas pol\u00edticamente izquierdistas (por ejemplo, los directores de cine Nagisa Oshima y Koji Wakamatsu), sino tambi\u00e9n en el novelista fascista Yukio Mishima, que se suicid\u00f3 haci\u00e9ndose el <em>harakiri<\/em> en el cl\u00edmax de su intento de golpe de Estado altamente performativo en 1970. V\u00e9ase Jonathan Watts, \u00abDead writer&#8217;s knife is in Japan\u2019s heart\u00bb, <em>The Guardian<\/em>, 24 de noviembre de 2000 (en l\u00ednea <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/world\/2000\/nov\/25\/books.booksnews\">aqu\u00ed<\/a>).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>13<\/sup> La situaci\u00f3n desesperada se expresaba m\u00e1s expl\u00edcitamente en el lema de la Facci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo, \u00ablevantamiento armado anticipado\u00bb, que animaba a todos los militantes a empu\u00f1ar armas como pistolas y bombas y crear una situaci\u00f3n revolucionaria aqu\u00ed y ahora, en lugar de esperarla.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>14<\/sup> Aunque en aquel momento no ten\u00edan ninguna relaci\u00f3n directa con el PCJ, utilizaron este nombre para subrayar su autenticidad como verdadero partido comunista en Jap\u00f3n.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>15<\/sup> V\u00e9ase la pel\u00edcula: <em>Ej\u00e9rcito Rojo Unido<\/em> (2007), dirigida por Koji Wakamatsu. Supuestamente, la narraci\u00f3n sigue fielmente el suceso, en contraste con la dramatizaci\u00f3n observada en otras pel\u00edculas o novelas.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>16<\/sup> V\u00e9ase la pel\u00edcula: <em>Declaraci\u00f3n de guerra mundial del Ej\u00e9rcito Rojo\/FPLP<\/em> (1971), dirigida por Masao Adachi.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>17<\/sup> V\u00e9ase la pel\u00edcula: <em>Buscando al lobo<\/em> (2018), dirigida por Kim Mirye.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>18<\/sup> Existe un ep\u00edlogo de solidaridad entre estos dos grupos. En 1977, Nihon Sekigun secuestr\u00f3 el vuelo 472 de Japan Airline, tras despegar de Dhaka. A cambio de rehenes, exigieron la liberaci\u00f3n de nueve miembros encarcelados de los grupos ultramilitantes, entre ellos dos de Higashi Ajia Hannnichi Bus\u014d Sensen (HAHBS). Este intento tuvo \u00e9xito y seis fueron liberados en Argelia. Se unieron a Nihon Sekigun en sus operaciones globales. Desde entonces, tres de ellos, incluida Yukiko Ekita, de HAHBS, fueron detenidos en distintos lugares y devueltos a Jap\u00f3n. Ekita sali\u00f3 de una prisi\u00f3n japonesa en 2017. M\u00e1s informaci\u00f3n en l\u00ednea <a href=\"https:\/\/throwoutyourbooks.wordpress.com\/2017\/03\/23\/japanese-red-army-activist-yukiko-ekita-released-from-prison\">aqu\u00ed<\/a>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>19<\/sup> V\u00e9ase <em>Postmodernism and Japan<\/em>, editado por Masao Miyoshi y H.D. Harootunian, Duke University Press, 1989. Alexandre Koj\u00e8ve, <em>Introduction to the Reading of Hegel \u2014 Lectures on the Phenomenology of Spirit<\/em>, traducido por James H. Nichols, JR., Cornell University Press, 1969; Roland Barthes, <em>Empire of Signs<\/em>, traducido por Richard Howard, Farrar, Straus and Giroux, 1982.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>20<\/sup> El proyecto se llam\u00f3 \u00abRemodelaci\u00f3n del archipi\u00e9lago japon\u00e9s\u00bb, iniciado por el primer ministro Kakuei Tanaka en 1972.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>21<\/sup> V\u00e9ase la pel\u00edcula: <em>Yama \u2014 Ataque a Ataque<\/em> (1985), dirigida por Mitsuo Sato y Kyoichi Yamaoka.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>22<\/sup> Sh\u016bji Fumanoto, <em>No morir al borde del camino en silencio<\/em> [<em>Damatte Notare Jinuna<\/em>], (Renga Shob\u014d Shinsha, 1985, pp. 168 y 169).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>23<\/sup> La complejidad de su lucha contra la contaminaci\u00f3n, la industria y el Estado se describe minuciosamente en la novela de Michiko Ishimure <em>Paradise in the Sea of Sorrow: Our Minamata Disease<\/em> (Universidad de Michigan, 2003). Ishimure tambi\u00e9n particip\u00f3 en las luchas de los mineros del carb\u00f3n.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>24<\/sup> Para m\u00e1s informaci\u00f3n, consulte <a href=\"https:\/\/sub.media\/amateur-riot\/\">aqu\u00ed<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.e-flux.com\/journal\/134\/524736\/para-zomia-cultivating-interdependence-in-koenji\">aqu\u00ed<\/a> y <a href=\"https:\/\/fortune.com\/2022\/09\/01\/quiet-quitting-anti-work-job-lying-flat-china-us-economy-global\">aqu\u00ed<\/a>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>25<\/sup> La noci\u00f3n de paz implica elementos ambiguos: aunque las acciones militares s\u00f3lo est\u00e1n permitidas para la autodefensa, Jap\u00f3n mantiene, no obstante, importantes fuerzas militares (las octavas m\u00e1s grandes del mundo) y sigue ampli\u00e1ndolas. Adem\u00e1s, la interpretaci\u00f3n de los actos de defensa ha cambiado, lo que ha llevado a ampliar su alcance. Este cambio convertir\u00eda a Jap\u00f3n en colaborador de Estados Unidos, en lugar de ser simplemente su perro faldero. Como era de esperar, los debates en torno a su interpretaci\u00f3n se convirtieron en una importante l\u00ednea divisoria en el parlamento y demarcaron los horizontes pol\u00edticos de Jap\u00f3n. Un pacifismo ambiguo ha sido el baluarte pol\u00edtico del bando liberal, concebido como protecci\u00f3n contra los intentos de la derecha de declarar <em>oficialmente<\/em> un Estado-naci\u00f3n japon\u00e9s remilitarizado. En cualquiera de los dos bandos, lo que es seguro es que Jap\u00f3n seguir\u00e1 aumentando su presupuesto de defensa y manteniendo su pacto militar con Estados Unidos.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>26<\/sup> En estos momentos se est\u00e1 llevando a cabo la militarizaci\u00f3n de las islas Nansei como proyecto conjunto de las Fuerzas Militares de Estados Unidos y las Fuerzas de Defensa de Jap\u00f3n. Para m\u00e1s informaci\u00f3n, v\u00e9ase <a href=\"https:\/\/www.japantimes.co.jp\/news\/2022\/12\/20\/national\/japan-defense-nansei-islands-taiwan\">aqu\u00ed<\/a>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>27<\/sup> Una de las fuerzas emergentes que se observa cada vez en mayor n\u00famero son los trabajadores y estudiantes inmigrantes de los pa\u00edses de Asia Oriental, lo que permite frecuentes intercambios entre los activistas de estos pa\u00edses en Tokio. Este fen\u00f3meno nos recuerda el papel que desempe\u00f1\u00f3 Tokio como lugar de encuentro de los revolucionarios asi\u00e1ticos a principios del siglo XX.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n de un ensayo de Sabu Kohso publicado originalmente en el sitio web de Ill Will el 11 de enero de 2024. &nbsp; Ill Will: La secuencia de antagonismo revolucionario que sacudi\u00f3 a la sociedad japonesa a lo largo de la d\u00e9cada de 1960 ha sido objeto de un olvido radical. Esto es cierto no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":3051,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[78],"class_list":["post-3049","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-sabu-kohso"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3049","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3049"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3049\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3052,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3049\/revisions\/3052"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3051"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}