{"id":2976,"date":"2023-10-23T10:51:48","date_gmt":"2023-10-23T16:51:48","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2976"},"modified":"2023-10-23T10:51:48","modified_gmt":"2023-10-23T16:51:48","slug":"joel-gayraud-una-vida-apasionante-o-nada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2976","title":{"rendered":"Jo\u00ebl Gayraud \/ Una vida apasionante o nada"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Art\u00edculo del poeta y pensador franc\u00e9s Jo\u00ebl Gayraud, publicado el 31 de agosto de 2022 en el sitio web de <em><a href=\"https:\/\/www.socialter.fr\/article\/joel-gayraud-une-vie-passionnante-ou-rien\">Socialter<\/a><\/em>.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Yo ten\u00eda quince a\u00f1os, mayo brotaba con sus adoquines aireados y estrellados de flores ardientes. En un recodo de la carretera, sobre el gris de un muro, le\u00ed esta inscripci\u00f3n: \u00ab<em>Liberen las pasiones<\/em>\u00bb, y un poco m\u00e1s all\u00e1: \u00ab<em>Una vida apasionante o nada<\/em>\u00bb. En ese momento, cre\u00ed comprender el sentido de lo que a\u00fan no nos atrev\u00edamos a llamar revoluci\u00f3n, pero que era mucho m\u00e1s que simples sucesos. Esta levadura vital de las pasiones era ya el aire que respir\u00e1bamos; \u00bfy no era tambi\u00e9n lo que dese\u00e1bamos tanto como los medios para obtenerlo? As\u00ed, la vieja querella entre fines y medios, en la que tantas veces hab\u00eda tropezado la \u00e9tica revolucionaria, hab\u00eda encontrado quiz\u00e1s su soluci\u00f3n: el medio estaba en perfecta armon\u00eda con su fin porque se identificaba con \u00e9l. S\u00ed, podr\u00edamos hacer esta revoluci\u00f3n con la conciencia tranquila, y no nos ensuciar\u00edamos las manos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ahora, como sabemos, un mes m\u00e1s tarde, a pesar de la huelga general m\u00e1s larga y masiva de la historia, se restableci\u00f3 el orden. Pero nuestra apasionada insurrecci\u00f3n lo hab\u00eda sacudido hasta sus cimientos. Y en los a\u00f1os siguientes, vimos c\u00f3mo se romp\u00edan los viejos grilletes morales heredados del siglo XIX: entre los j\u00f3venes, pero no s\u00f3lo, se liber\u00f3 la moral, los homosexuales obtuvieron el derecho a vivir y las mujeres un mayor control sobre su cuerpo. Aunque queda mucho por hacer, el impulso decisivo se dio sin embargo en aquella \u00e9poca. Sin embargo, para que esas conquistas se convirtieran en verdaderas victorias, el mundo habr\u00eda tenido que cambiar de base. Y no ocurri\u00f3 nada de eso, sino todo lo contrario. La sociedad mercantil se fortaleci\u00f3 y su dominio sobre el mundo dio un salto cualitativo al recuperar en el rentable ciclo del consumo todo lo que hab\u00eda intentado romperlo. Pero, \u00bfsignifica esto que debemos abandonar el campo al enemigo?<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Las pasiones al asalto de la Raz\u00f3n<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">En el pasado, otros hab\u00edan basado su causa en la fiesta de los sentidos. Hace m\u00e1s de dos siglos, en 1809, Charles Fourier<sup>1<\/sup> exclamaba: \u00abSi hemos de creer a los fil\u00f3sofos, las pasiones son nuestros enemigos m\u00e1s peligrosos, y la raz\u00f3n debe reprimirlas. Es importante atacar esta opini\u00f3n, que es el punto de apoyo de todos los disparates cient\u00edficos\u00bb. A falta de exponer en detalle todo su sistema, consideremos por un momento lo que Fourier entend\u00eda por \u00abpasiones\u00bb. Para \u00e9l, abarcan el vasto espectro de lo sensible, desde el pleno ejercicio de los cinco sentidos hasta la expresi\u00f3n, en todo su refinamiento, de los sentimientos y afectos. A la cabeza de la lista, situaba el amor, \u00abla m\u00e1s bella de las pasiones\u00bb, en todas sus m\u00faltiples variantes f\u00edsicas y afectivas, incluidas esas \u00abman\u00edas\u00bb que, lejos de denunciar, inclu\u00eda como parte esencial de la vida en Armon\u00eda, para confusi\u00f3n de sus propios disc\u00edpulos, horrorizados al verle conceder plena legitimidad a las relaciones homosexuales, a la bisexualidad y a lo que hoy llamamos poliamor.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En su opini\u00f3n, las pasiones, siempre que se les permita desarrollarse sin trabas, son fuente de felicidad y el insospechado motor de una sociedad armoniosa; es su represi\u00f3n la que, al \u00abatascarlas\u00bb, las convierte en su contrario y las transforma en fuentes de desorden, desgracia y muerte. La vida pasional no es en absoluto incompatible con la vida social, sino que, por el contrario, debe regir la actividad productiva y creadora, para acabar con los defectos de la industria \u00abcivilizada\u00bb: la mutiladora divisi\u00f3n de las tareas, la aburrida monoton\u00eda inherente a la especializaci\u00f3n y la ruinosa rivalidad de la competencia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Se podr\u00eda pensar que, con el apoyo del psicoan\u00e1lisis, ya no somos tan sordos a las llamadas del cuerpo como en siglos pasados: se habla incesantemente y sin restricciones de sexualidad, y se da infinitamente m\u00e1s espacio a la expresi\u00f3n de los afectos que en tiempos de Fourier, cuando escrib\u00eda en la \u00e9poca del puritanismo burgu\u00e9s triunfante. Pero, si lo pensamos un momento, \u00bfno se trata siempre a las pasiones como parientes pobres, no est\u00e1n siempre sometidas a m\u00faltiples razones econ\u00f3micas, pol\u00edticas e incluso sanitarias, que las explotan y las doblegan astutamente a sus leyes? Cuanto menos se las reprime, m\u00e1s se las explota. No hay m\u00e1s que ver el destino del amor en las representaciones mercantiles de la pornograf\u00eda.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>La segunda Gran Transformaci\u00f3n<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">En primer lugar, son nuestros sentidos y nuestra relaci\u00f3n sensible con el entorno los que se han visto especialmente perjudicados. Mientras que la primera Gran Transformaci\u00f3n<sup>2<\/sup> hab\u00eda conducido a una cosificaci\u00f3n<sup>3<\/sup> generalizada del espacio \u2014el triunfo de la arquitectura funcionalista en las ciudades, la refundici\u00f3n de las tierras agr\u00edcolas en el campo\u2014 y a una cosificaci\u00f3n concomitante del tiempo \u2014de la taylorizaci\u00f3n fordista a la gesti\u00f3n del ocio\u2014, la segunda Gran Transformaci\u00f3n que se est\u00e1 produciendo ante nuestros propios ojos, con la instauraci\u00f3n de la distop\u00eda cibern\u00e9tica, va acompa\u00f1ada de una alteraci\u00f3n masiva de la vida sensorial y afectiva. Las tecnolog\u00edas, que parecen acercarnos, introducen en realidad un r\u00e9gimen de separaci\u00f3n totalmente nuevo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ya no contestamos al tel\u00e9fono, sino que preferimos enviar mensajes de texto a pesar de todos los malentendidos inherentes a la comunicaci\u00f3n diferida. Pero, sobre todo, la dimensi\u00f3n de la <em>presencia<\/em> abandona subrepticiamente el rostro del otro, que se percibe cada vez m\u00e1s en la distancia de una representaci\u00f3n. A medida que las pantallas se apoderan de la vida cotidiana, la virtualidad de la imagen va sustituyendo a la materialidad del objeto. Todo el mundo deber\u00eda saber que la reproducci\u00f3n digital de un cuadro de Rembrandt no tiene nada que ver con la percepci\u00f3n directa de ese cuadro en un museo. Sin embargo, la confusi\u00f3n actual es tal que algunos se preguntan cu\u00e1l es m\u00e1s verdadera.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No hace falta insistir en la estandarizaci\u00f3n del gusto fomentada por la proliferaci\u00f3n mundial de establecimientos de comida r\u00e1pida, ni en la propagaci\u00f3n planetaria de la fealdad arquitect\u00f3nica, compartida por todas las clases dominantes, que desfiguran los centros urbanos hist\u00f3ricos y los paisajes naturales anta\u00f1o llenos de belleza salvaje con sus <em>skylines<\/em> intercambiables de hormig\u00f3n y cristal. Tampoco nos cansaremos de deplorar la fobia al contacto que se ha desarrollado hasta un grado sin precedentes durante la reciente pandemia. Es de temer que esta experiencia sin precedentes de privaci\u00f3n del m\u00e1s sensual y arcaico de todos los sentidos, el tacto, deje cicatrices duraderas en algunos de nuestros contempor\u00e1neos tentados por el delirio as\u00e9ptico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Adem\u00e1s, el desarrollo de las redes sociales, con la fragmentaci\u00f3n de la informaci\u00f3n y la avalancha de im\u00e1genes y sonidos que la acompa\u00f1an, nos sume en un caos perceptivo que conduce inevitablemente a una alteraci\u00f3n de la relaci\u00f3n sensible con la realidad. Pero el d\u00e9ficit pasional no es menos evidente que la degradaci\u00f3n sensorial. La noci\u00f3n de \u00abamigo\u00bb en Facebook ha reducido la amistad al nivel de una relaci\u00f3n vaga, trivialmente destinada a componer un n\u00famero; dependiente de impresiones inmediatas, la idea de satisfacci\u00f3n y placer, reducida al clic de un \u00abMe gusta\u00bb, no es m\u00e1s que un capricho incapaz de justificaci\u00f3n. En cuanto al amor, con demasiada frecuencia permanece atrapado entre el rendimiento sexual y la conformidad con el siniestro modelo conyugal, sea cual sea el sexo de los miembros de la pareja, ni que decir tiene.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero esta alteraci\u00f3n relacional de la subjetividad tiene un efecto sobre la percepci\u00f3n del propio mundo objetivo: la realidad se virtualiza y tiende cada vez m\u00e1s a adquirir el valor de un episodio de una serie de televisi\u00f3n. De ah\u00ed la f\u00e1cil propagaci\u00f3n de las <em>fake news<\/em> y de los te\u00f3ricos de la conspiraci\u00f3n. Afortunadamente, todav\u00eda existen muchas l\u00edneas de resistencia y focos de evasi\u00f3n contra estas tendencias mort\u00edferas. Podemos contar con ellas.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Estas pasiones que acrecientan a los seres<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">En un mundo en el que la mirada colonizada por Netflix se ha convertido en un lugar com\u00fan sensorial y existencial, urge reafirmar la primac\u00eda del deseo, la trascendencia de la revuelta y la potencia disolvente de la risa. Como tan insolentemente imagin\u00f3 Albert Cossery<sup>4<\/sup> en sus novelas, cuando la rutina del militante es impotente, el uso juicioso del humor y de la burla puede derribar un r\u00e9gimen. Aunque tengamos sobradas razones para condenar un sistema social que ampl\u00eda sin cesar el campo del desastre, s\u00f3lo la fuerza eruptiva de los afectos y las pasiones puede sacudirlo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Y entre ellas, por supuesto, hay que dar preferencia a las que marcan un acrecentamiento del ser, es decir, las pasiones alegres, contra las que se oponen las actitudes dominantes, y que ya es hora de atreverse a concebir como primarias en relaci\u00f3n con las pasiones tristes, implacablemente promovidas por la sociedad mercantil. As\u00ed, por ejemplo, la pasi\u00f3n por el gasto \u2014com\u00fan a toda la humanidad, como demuestran los rituales del <em>potlatch<\/em><sup>5<\/sup> de las sociedades m\u00e1s antiguas\u2014 ha sido sistem\u00e1ticamente derrotada por su inversi\u00f3n burguesa, el ahorro, en la fase de acumulaci\u00f3n de capital, a la que ahora ha sucedido la gesti\u00f3n catastrofista de la escasez.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hoy m\u00e1s que nunca, el viejo lema surrealista \u00ab<em>Desprend\u00e1monos de todo, salgamos a los caminos<\/em>\u00bb es pertinente. Desprend\u00e1monos de los gestos que nos traicionan y nos desposeen, salgamos a los caminos donde encontraremos a otros desertores, caminos que trazaremos en la trama del tiempo mientras despejamos claros de utop\u00eda donde construir los cimientos de una nueva vida. Porque, como dec\u00eda Gustav Landauer,<sup>6<\/sup> una revoluci\u00f3n social \u00abno consiste en cambiar las instituciones, sino en transformar la vida humana, las relaciones entre las personas\u00bb. La utop\u00eda de las pasiones felices servir\u00e1 sin duda de medio y de fin al proyecto global de emancipaci\u00f3n, igualdad y justicia tan necesario para la supervivencia misma de nuestra especie.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La realizaci\u00f3n de tal proyecto exige afectos que trasciendan las condiciones existentes: el gasto de s\u00ed contra la econom\u00eda de la retenci\u00f3n, la presencia carnal contra la representaci\u00f3n virtual, el don gratuito contra el intercambio cuantificado, la insubordinaci\u00f3n generalizada contra la servidumbre voluntaria que perpet\u00faa toda dominaci\u00f3n, y as\u00ed <em>ad libitum<\/em>. Empecemos ya a recuperar nuestros poderes perdidos, porque s\u00f3lo entonces podremos esperar derrotar todo lo que se interpone en el camino de nuestros deseos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>1<\/sup> Charles Fourier (1772-1837), socialista ut\u00f3pico y te\u00f3rico de la atracci\u00f3n pasional. Cre\u00eda que a la Civilizaci\u00f3n, marcada por la explotaci\u00f3n, la miseria y el despotismo, deb\u00eda suceder una era de Armon\u00eda, en la que la humanidad gozar\u00eda de felicidad, paz y abundancia, y los individuos disfrutar\u00edan de la mayor libertad. Autor de numerosas obras, entre ellas <em>La teor\u00eda de los cuatro movimientos<\/em> y <em>El nuevo mundo amoroso<\/em>, que fue considerada escandalosa por sus seguidores y no se public\u00f3 hasta 1967. Marx siempre mostr\u00f3 la mayor deferencia hacia sus teor\u00edas, y para Engels, \u00abFourier fue el primero en afirmar que, en una sociedad dada, el grado de emancipaci\u00f3n de la mujer es la medida natural de la emancipaci\u00f3n general. Demuestra que la civilizaci\u00f3n se mueve en un \u201cc\u00edrculo vicioso\u201d, en contradicciones que reproduce constantemente, sin poder superarlas, de modo que siempre consigue lo contrario de lo que quiere obtener o dice querer obtener; as\u00ed, por ejemplo, \u201cla pobreza nace en la civilizaci\u00f3n de la abundancia misma\u201d\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>2<\/sup> Noci\u00f3n tomada del economista h\u00fangaro Karl Polanyi que, en su libro <em>La gran transformaci\u00f3n<\/em> (1944), muestra el papel esencial de la intervenci\u00f3n del Estado en la regulaci\u00f3n de la econom\u00eda de mercado.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>3<\/sup> La cosificaci\u00f3n es la transformaci\u00f3n de una idea o un proceso en algo que puede medirse, cuantificarse y, a veces, intercambiarse.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>4<\/sup> Albert Cossery (1913-2008) fue un escritor egipcio exiliado en Francia tras la Segunda Guerra Mundial. En sus novelas (<em>Les Fain\u00e9ants dans la vall\u00e9e fertile<\/em>, <em>La Violence et la D\u00e9rision<\/em>, <em>Un Complot de saltimbanques<\/em>, etc.), retrat\u00f3 a personajes que se resist\u00edan a la maldici\u00f3n del trabajo y ridiculizaban la arrogancia y la insensatez de las autoridades.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>5<\/sup> Ceremonias de regalos y contra-regalos practicadas por las civilizaciones amerindias y del Oc\u00e9ano Pac\u00edfico.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>6<\/sup> Gustav Landauer (1870-1919), fil\u00f3sofo anarquista alem\u00e1n, autor de obras de teor\u00eda pol\u00edtica y cr\u00edtica social (<em>La revoluci\u00f3n<\/em>, <em>Llamamiento al socialismo<\/em>), asesinado por el Cuerpo Franco en M\u00fanich durante la represi\u00f3n de la Rep\u00fablica B\u00e1vara de los Consejos.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo del poeta y pensador franc\u00e9s Jo\u00ebl Gayraud, publicado el 31 de agosto de 2022 en el sitio web de Socialter. &nbsp; Yo ten\u00eda quince a\u00f1os, mayo brotaba con sus adoquines aireados y estrellados de flores ardientes. 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