{"id":2930,"date":"2023-08-11T13:16:01","date_gmt":"2023-08-11T19:16:01","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2930"},"modified":"2023-08-11T13:25:41","modified_gmt":"2023-08-11T19:25:41","slug":"franco-fortini-poesia-y-es-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2930","title":{"rendered":"Franco Fortini \/ Poes\u00eda y\/es libertad"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Este art\u00edculo fue publicado originalmente por Franco Fortini como \u00abPoesia e\/\u00e8 libert\u00e0\u00bb, en <em>Il Politecnico<\/em>, n\u00fam. 8, 17 de noviembre de 1945. Como se puede observar en el t\u00edtulo italiano, <em>e<\/em> (\u00aby\u00bb) y <em>\u00e8<\/em> (\u00abes\u00bb) son palabras hom\u00f3fonas en italiano. En castellano no ha sido posible conservar este juego de palabras.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>1. C\u00f3mo se escriben los poemas<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Un poeta es, podr\u00eda decirse, un hombre que entre las cosas, los hombres, su historia y su lengua, intuye relaciones distintas de las que los dem\u00e1s suelen leer al respecto; relaciones, podr\u00eda decirse, de sentimiento y fantas\u00eda, que expresa de tal modo que induce a los dem\u00e1s a comprender su belleza, es decir, su verdad. Escribir poes\u00eda es una forma dif\u00edcil y severa, como la del cient\u00edfico, el economista o el historiador, de entender y explicar el mundo; y son poetas quienes se aventuran fuera de los caminos que todos creen conocer, para explorar otros, o divisar en los caminos de todos una verdad y una belleza importantes, olvidadas o nunca vistas. Para expresarse, recurren a palabras, a una lengua; que a veces es la de su madre, la de su calle o la de su pueblo; o que a menudo es tan antigua y gastada como una piedra pulida. Pero en la poes\u00eda del poeta, esas palabras, que todo el mundo pod\u00eda entender, ya no parecen las de siempre; algo las ha transformado y las ha hecho como nuevas. Ya no quieren decir una sola cosa, como cuando se pide un trozo de pan o se persuade a un compa\u00f1ero o se habla de negocios o de pol\u00edtica; dicen una cosa, pero al mismo tiempo dicen otra, y otra m\u00e1s, detr\u00e1s, en la penumbra, como si resonaran. Porque de hecho hay, dentro, una m\u00fasica nueva; y una manera de presentarse de las palabras, de acercarse y hacerse eco, que uno ya no se pregunta si lo que dicen es cierto o falso y para qu\u00e9 sirve, aunque sienta dentro, como recogidas y apretadas, tanta sabidur\u00eda, experiencia y amor. \u00bfDentro, d\u00f3nde? En las palabras, en las l\u00edneas desiguales o iguales. Es decir, ah\u00ed, en la p\u00e1gina escrita, en esa m\u00fasica nueva a la que nada se le puede quitar, perfecta. Es la forma; eso, la obra del poeta, un pr\u00e9stamo que \u00e9l hace con su trabajo a quienes quieran tener la paciencia de saber leerlo, para que cada uno vea lo que \u00e9l ha visto, ame lo que \u00e9l ha amado y se lo diga a s\u00ed mismo, el lector, se exprese todo eso a s\u00ed mismo, con esas mismas palabras suyas; y luego cierre la p\u00e1gina al haberse vuelto por ese regalo suyo m\u00e1s rico de conciencia, que es como decir: m\u00e1s hombre.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>2. Y c\u00f3mo se leen<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Comprender un poema es algo dif\u00edcil; tambi\u00e9n lo es escribirlo. Hay que leerlo como si fuera lo m\u00e1s importante del mundo, porque lo fue para quienes lo escribieron; y no pedirle, sobre todo, lo que no puede dar. As\u00ed como ha habido escritores de versos que han hecho de su habilidad un juguete para los nobles y los sacerdotes, que en otros tiempos eran los \u00fanicos que pod\u00edan entender sus obras y que ahora son sustituidos por esa parte de la burgues\u00eda que puede y quiere procurarse una cultura desinteresada, as\u00ed tambi\u00e9n ha habido quienes han querido expresar en la poes\u00eda lo que hubiera sido m\u00e1s adecuado para una oratoria, una novela o un parlamento, incitando a la guerra o a la revoluci\u00f3n social; tanto los unos como los otros abusando as\u00ed del nombre de poeta. Que es un t\u00edtulo grande y raro, que en Italia s\u00f3lo podemos reconocer tranquilamente a unos pocos nombres que todo el mundo tiene en la memoria, como Leopardi, Dante, Ariosto, Foscolo, Manzoni, Petrarca\u2026<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>3. \u00bfQu\u00e9 es?<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Por lo tanto, se necesita mucha paciencia y amor para ganarse los favores consoladores de la poes\u00eda. Y a menudo tambi\u00e9n se requiere mucho estudio. Ahora bien, es bien sabido \u2014aunque no siempre y del todo cierto\u2014 que la gente del pueblo tiene m\u00e1s en qu\u00e9 pensar que en leer poemas. Pero estamos convencidos de que el amor a la poes\u00eda es un arma potente en las luchas de los hombres por conquistarse una vida humana. Porque, si la tarea del revolucionario, es decir, del hombre nuevo, y en definitiva del hombre que no quiere vivir ni como oveja ni como le\u00f3n, ni como amo ni como esclavo, sino como hombre, es transformar en conciencia la mayor cantidad posible de experiencia, la poes\u00eda es precisamente la m\u00e1s alta conciencia, canto, rabia y amor de los hombres sobre s\u00ed mismos. El poeta, en la medida en que, para poder hablar armoniosamente, ha tenido que vencer los temores de la muerte y de la necesidad; el ansia de los deseos insatisfechos y el veneno de los amores traicionados; en la medida en que es, mientras vive, un hombre como todos los dem\u00e1s, con las pasiones y las necesidades de todos, pero que lo subordina todo a lo que quiere decir; el poeta, en fin, es siempre un maestro de la libertad. Toca, con sus palabras, una regi\u00f3n de valores puros que tienen fuerza eternamente revolucionaria, si es verdad que la verdad es siempre revolucionaria, es decir, activa y din\u00e1mica. De esa libertad, que es conciencia de s\u00ed mismo, de la propia condici\u00f3n de hombre (ni divina ni bestial, por tanto) y que es el honor del poeta, puede participar todo hombre, porque es un bien y un atributo com\u00fan de los hombres, que los poetas redescubren continuamente y ofrecen a sus semejantes. Para que la poes\u00eda no sea ni la ociosidad de los holgazanes intelectuales ni una especie de diversi\u00f3n dominical, sino que pueda acompa\u00f1ar los pasos y los pensamientos y expresarlos, y otras im\u00e1genes y pensamientos crear a su paso: para que un n\u00famero cada vez mayor de seres humanos y un n\u00famero cada vez mayor de compa\u00f1eros puedan compartir la alegr\u00eda y la victoria sobre las tinieblas, los miedos y el tiempo, que el poeta disfrut\u00f3 y gan\u00f3 para todos, en tiempos lejanos o cercanos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>4. La poes\u00eda tambi\u00e9n es cuesti\u00f3n de clase<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Pero la literatura y la poes\u00eda reflejan, con mayor o menor exactitud y claridad, la historia de las clases sociales que constituyen su p\u00fablico. Y durante siglos muy largos, como hemos dicho, la literatura fue privilegio de minor\u00edas nobiliarias y eclesi\u00e1sticas, tanto m\u00e1s refinada cuanto m\u00e1s se separaba de la lengua popular; y de esa literatura, la l\u00edrica tuvo quiz\u00e1s la parte m\u00e1s conservadora, transmiti\u00e9ndose como un lenguaje secreto, una lengua \u00abnoble\u00bb y \u00abpo\u00e9tica\u00bb, de siglo en siglo, de Petrarca a D\u2019Annunzio. Pero, m\u00e1s en general, la distancia que sin embargo existe entre lengua escrita y las lenguas \u2014o dialectos\u2014 habladas en Italia, demuestra cu\u00e1n violentas han sido y son las diferencias de cultura de nuestro cuerpo social y cu\u00e1n profundas las divisiones de clase. Nuestra poes\u00eda, en sus expresiones m\u00e1s altas, requiere una cultura y una informaci\u00f3n considerables, y sin duda superiores a las que necesitan, por ejemplo, los alemanes o los escandinavos o los rusos, para comprender su poes\u00eda nacional.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>5. Escribir dif\u00edcil<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Los poetas italianos modernos, posteriores a D\u2019Annunzio, han hecho una verdadera revoluci\u00f3n en la lengua de nuestra poes\u00eda, despoj\u00e1ndola de gran parte de su venerable antig\u00fcedad tradicional y acerc\u00e1ndola a la lengua de la prosa. Por ejemplo, Leopardi escrib\u00eda \u00ab<em>paterno ostello<\/em>\u00bb por \u00ab<em>casa paterna<\/em>\u00bb (\u00abcasa paterna\u00bb) y \u00ab<em>garzoncello<\/em>\u00bb por \u00ab<em>giovanotto<\/em>\u00bb (\u00abjovencito\u00bb): Carducci, D\u2019Annunzio (y tambi\u00e9n, en otro sentido, Pascoli) est\u00e1n todav\u00eda llenos de expresiones anticuadas. Ya no es el caso de poetas como Gozzano, Palazzeschi, Corazzini; ellos, en efecto, \u00abdesmontan\u00bb la m\u00e1quina de la poes\u00eda tradicional, acerc\u00e1ndola al lenguaje corriente de la burgues\u00eda culta. Posteriormente, los poetas redescubrieron una antigua verdad: que la poes\u00eda est\u00e1 contenida en las im\u00e1genes que ciertos encuentros o combinaciones o ritmos de palabras son capaces de suscitar en nosotros; y as\u00ed los poetas modernos han tratado de expresarse con encuentros, combinaciones o ritmos de palabras que las hagan aparecer lo m\u00e1s nuevas y v\u00edrgenes posible, no consumidas por el uso cotidiano, sin preocuparse de un sentido l\u00f3gico coherente. Este procedimiento, por supuesto, tambi\u00e9n lo utilizaban los poetas antiguos: cualquiera, en estos dos versos de Foscolo,<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>\u2026l\u2019isole<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>Che col selvoso dorso<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>Rompono agli Euri e al grande Jonio<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 240px\"><em><small>il corso\u2026<\/small><\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>[\u2026las islas<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>que con sus lomos selvosos<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>rompen a los Euros y el gran J\u00f3nico<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 240px\"><small>el curso\u2026]<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">si trata de leerlos y releerlos, sobre todo el \u00faltimo; de dejarlos \u00absonar por dentro\u00bb, oye y ve una amplitud de viento, de mar, un tumulto de olas mucho m\u00e1s rico de lo que puede desprenderse de una simple explicaci\u00f3n l\u00f3gica (\u00ablas islas que con las espaldas de sus monta\u00f1as boscosas obstruyen el torrente del viento Euro y las corrientes del mar J\u00f3nico\u00bb).<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>6. Por qu\u00e9<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Pero los poetas modernos se encuentran participando en una sociedad (la del imperialismo burgu\u00e9s) que carec\u00eda, como carece, de una jerarqu\u00eda de valores y de una medida com\u00fan con la que medir (a la que remitir) los acontecimientos, las obras, los juicios, la civilizaci\u00f3n. Todo en este mundo moderno, y m\u00e1s violentamente en los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os, est\u00e1 irracionalmente trastornado. Y as\u00ed, los poetas han cre\u00eddo que hab\u00eda que rechazar toda la l\u00f3gica y la coherencia razonables que triunfaban (pero incluso aqu\u00ed aparentemente: las crisis econ\u00f3micas ense\u00f1an) en la t\u00e9cnica del mundo de la industria burguesa. Las contradicciones del capitalismo los arrastraron, a menudo sin que lo supieran: y como ocurre en las corrientes impetuosas, se crearon a su alrededor extra\u00f1as zonas de aparente calma, donde pensamientos y sentimientos se envolv\u00edan a s\u00ed mismos. As\u00ed, la poes\u00eda se convirti\u00f3 en la lectura y el amor de minor\u00edas min\u00fasculas, burguesas o revolucionarias, y en un lema a menudo dif\u00edcil de entender.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>7. Por lectores m\u00e1s dignos<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">La obra del poeta est\u00e1 condicionada por el p\u00fablico de sus lectores. Ahora bien, el poeta moderno y su p\u00fablico siguen perteneciendo hoy a esa minor\u00eda min\u00fascula que quiere desprenderse, de un modo u otro, del capitalismo que todo lo reduce a compraventa, o de su idealismo an\u00e9mico. Pero en realidad est\u00e1n condicionados por \u00e9l, tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s poetas (y lectores) creen poder escapar del mundo de las ideas, las costumbres y las leyes de la sociedad de nuestros padres y abuelos, afirmando que su actividad (y, en nuestro caso, su poes\u00eda) tiene un valor absoluto, independiente de la estructura hist\u00f3rica y econ\u00f3mica de la sociedad. Esto s\u00f3lo significa que ellos, crey\u00e9ndose libres, obedecen a las ideas de propiedad y a los absolutos; que son el fundamento de la sociedad burguesa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero el poeta puede verdaderamente darse cuenta de ello: e intentar salir de ello. Entonces sabr\u00e1, en la conciencia de su propia funci\u00f3n, que sus palabras se dirigen a todos los que ya ven en la estructura del mundo actual el esbozo del futuro; a los que ya son, desde esta ciudad, los ciudadanos de la ciudad futura; a un p\u00fablico de esperanza, en definitiva. Las relaciones de palabras que constituyen la poes\u00eda de algunos poetas modernos se dirigen precisamente en esta direcci\u00f3n. (Recordemos a Blok y Yesenin, rusos muertos despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n; Garc\u00eda Lorca, espa\u00f1ol, fusilado en 1937, Eluard, franc\u00e9s, vivo; de los italianos hablaremos m\u00e1s adelante).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es cierto que la poes\u00eda no es voluntad, o no s\u00f3lo; y que es rid\u00edculo esperar que la poes\u00eda sea accesible a todo el mundo. Porque la poes\u00eda es como el amor, y no todo el mundo es siempre digno de ella; y requiere una pureza de coraz\u00f3n, una humildad y un desinter\u00e9s que no son los de todos ni siempre. Pero bien se puede desear y querer que una mayor parte de nuestra vida se acerque a la poes\u00eda, como ocurre en ciertos pueblos n\u00f3rdicos; que la poes\u00eda nos acompa\u00f1e con su ligereza, en la fatiga de cada d\u00eda, y suba con nosotros las escaleras del taller, camine con nosotros por los surcos del campo, camine con el paso del hombre andante. Para que, escuch\u00e1ndola, cada uno despierte en s\u00ed la capacidad de sentir e imaginar que la cre\u00f3, como est\u00e1, por lo dem\u00e1s, en la naturaleza de tantos hombres. En el mundo libre, que es el objetivo de nuestra lucha social, el hombre liberado de los espectros que lo perturban actualmente ya no estar\u00e1 encerrado en la jaula mec\u00e1nica de las necesidades productivas.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>8. Palabras nuevas<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">En Italia, en la \u00e9poca de la primera guerra europea, hubo quienes sintieron la magnitud de cansancio que se hab\u00eda acumulado en las palabras de la tradici\u00f3n po\u00e9tica italiana. Giuseppe Ungaretti quiso expresar su propio sufrimiento de hombre desgarrado por la guerra, y no encontr\u00f3 m\u00e1s que palabras \u00abgastadas\u00bb. (Por lo dem\u00e1s, este sentimiento es com\u00fan a todos los poetas; uno se quejar\u00e1 de no tener m\u00e1s que \u00ablas palabras azotadas de los diccionarios\u00bb, otro m\u00e1s buscar\u00e1 con su llanto c\u00f3mo limpiar las palabras de la \u00abmentira que las ciega\u00bb). Pero en aquel momento de la historia italiana, s\u00f3lo se daba la n\u00e1usea de la barah\u00fanda nacionalista de D\u2019Annunzio. S\u00f3lo le quedaba el silencio y la p\u00e1gina en blanco. As\u00ed se entiende que escribiera: \u00abCuando encuentro \u2014 en este silencio m\u00edo una palabra \u2014 excavada en mi vida como un abismo\u00bb. As\u00ed fue como sus poemas se compon\u00edan de unas pocas palabras desligadas unas de otras, para ser le\u00eddas con estupor, con pausas tan fuertes como exclamaciones. A menudo son una simple frase, una frase cualquiera, que adquiere un significado m\u00e1s denso, por el hecho de estar tan aislada. Lean, por ejemplo, estas once palabras: no hay discurso, antes, no lo hay despu\u00e9s: s\u00f3lo hay estas pocas s\u00edlabas que contienen un asombrado descubrimiento doloroso, una comparaci\u00f3n que es un paisaje de oto\u00f1o, de trincheras:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>SOLDATI<\/small><\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>Si sta<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>Come d\u2019autunno<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>Su gli alberi<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>Le foglie.<\/small><\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>[SOLDADOS<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>Ustedes son<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>como de oto\u00f1o<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>en los \u00e1rboles<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>las hojas.]<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Este esfuerzo de Ungaretti, por encontrar una pureza y una nueva virginidad a las palabras, ha sido una lecci\u00f3n importante para todos nuestros poetas contempor\u00e1neos. Algunos \u2014y a menudo el propio Ungaretti\u2014 se detuvieron ante ese nuevo descubrimiento; y entonces su poes\u00eda se convirti\u00f3 en un juego de palabras (el juego de palabras no es, de hecho, juego: es mec\u00e1nico). Otros, en cambio, superaron ese desaliento y dijeron algunas de sus penas o verdades, pero severamente, sin sonrisa, en un discurso de alusiones \u00edntimas. Y otros han sabido disolver el discurso y la voz en m\u00fasica, devolviendo las palabras casi a su significado cotidiano, pero sosteni\u00e9ndolas con la m\u00fasica del verso, como se sostienen las s\u00edlabas con el canto. Y leamos, como ejemplo de los primeros, estos ocho hermosos versos sin t\u00edtulo de Eugenio Montale, el poeta ligur que vive en Florencia:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>Non recidere, forbice, quel volto,<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>solo nella memoria che si sfolla.<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>Non far del grande suo viso in ascolto<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>la mia nebbia di sempre.<\/small><\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>Un freddo cala\u2026 Duro il colpo svetta.<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>E l\u2019acacia ferita da s\u00e9 scrolla<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>il guscio di cicala<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>nella prima belletta di Novembre.<\/small><\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>[No cortes, tijeras, ese rostro,<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>solo en la memoria que se desvanece.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>No hagas de la gran cara suya que escucha<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>mi niebla de siempre.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>Una frialdad desciende\u2026 Duro el golpe se eleva.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>Y la acacia herida de s\u00ed misma sacude<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>la c\u00e1scara de cigarra<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>en la primera pecina de Noviembre.]<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">En una primera lectura, parecer\u00e1n incomprensibles. \u00bfQu\u00e9 es, se preguntar\u00e1 alguien, esa tijera, ese rostro y esa cigarra? Por el contrario, nos parece que el poeta quiso contarnos un poema de amor. La ocasi\u00f3n (el libro de Montale se titula precisamente <em>Le Occasioni<\/em>) la dan los golpes de las tijeras que alguien (\u00bfen la avenida, en el jard\u00edn?) da, para podarlas, a las ramas de los \u00e1rboles, un d\u00eda de noviembre, un oto\u00f1o ya p\u00fatrido, fangoso (\u00ab<em>belletta<\/em>\u00bb es una palabra antigua que significa \u00ab<em>fanghiglia<\/em>\u00bb, \u00abfango\u00bb o \u00abpecina\u00bb). En la memoria del poeta, la imagen de ser amado es la \u00fanica clara; el resto tiende a convertirse en \u00abla niebla de siempre\u00bb, es decir, en la confusi\u00f3n opaca y brumosa de mil im\u00e1genes cotidianas. En cambio, es, en el fondo de la memoria, un gran rostro atento, casi la propia conciencia del poeta, \u00abque escucha\u00bb. Pero llega el oto\u00f1o, la vejez, la \u00abniebla de siempre\u00bb; la memoria ya no es rica y densa, se \u00abdescascara\u00bb, se adelgaza, como las ramas bajo los golpes de las tijeras. Pero ella, \u00a1permanece! Ella, que es lo mejor que tiene, no se convierte en un recuerdo p\u00e1lido y ordinario. Permanece junto a \u00e9l, cuanto m\u00e1s se empobrecen y desertan la naturaleza y la memoria. No cae, esa \u00faltima dulzura y tristeza, bajo los duros golpes del tiempo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ahora, le\u00e1moslo de nuevo. Los cuatro primeros versos contienen, precisamente, esa invocaci\u00f3n. Pero el cuadro, el color y la hora oto\u00f1al est\u00e1n en los cuatro siguientes. Inexorables, las tijeras cortan. El chasquido de las cuchillas cae como un fr\u00edo repentino; duro, ese chasquido, ese golpe (que suena f\u00fanebre para la memoria) hace que suba de nuevo la rama (\u00abse eleva\u00bb) amputada del \u00e1rbol. En ese elevarse, la acacia deja caer una c\u00e1scara de cigarra. Es el s\u00edmbolo del verano, la envoltura de la voz del verano, que ha muerto y cae en el primer fango de oto\u00f1o. Se parece a los recuerdos que desplazan la memoria del poeta, recuerdos de veranos de vida, sonoros, ricos, de los que no queda m\u00e1s que una c\u00e1scara vac\u00eda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Todo esto nos lo cuenta el poeta en un tono bajo, tranquilo y lento. El primer verso tiene dos pausas fuertes: \u00ab<em>Non recidere<\/em> \u2014 <em>forbice<\/em> \u2014 <em>quel volto<\/em>\u00bb (\u00abNo cortes \u2014 tijeras \u2014 ese rostro\u00bb). El segundo pesa todo sobre la primera palabra: \u00absola\u00bb. Esa cara se adelanta y aparece, sola y grande: el tercer verso est\u00e1 todo lleno de esas dos palabras centrales: \u00ab<em>grande suo<\/em>\u00bb (\u00abgran [\u2026] suya\u00bb), porque al leerlas hay que hacer una pausa despu\u00e9s de la palabra \u00ab<em>suo<\/em>\u00bb: \u00abNo hagas del gran rostro suyo \u2014 que escucha\u00bb. Y esa niebla, apenas se dice, de pasada, con una reticencia dolorida, con un verso corto (el cuarto) despu\u00e9s de los tres primeros, largos y lentos. Luego sigue una larga pausa: despu\u00e9s de decir esas palabras casi para s\u00ed mismo, la segunda estrofa mira fuera, en las cosas. El quinto verso se rompe en dos, una ruptura que es aquella, abrupta y g\u00e9lida, del golpe de las tijeras. Y el poeta sigue las dos pausas con dos rimas: \u00ab<em>cala<\/em>\u00bb (\u00abdesciende\u00bb) que rima con \u00ab<em>cicala<\/em>\u00bb (\u00abcigarra\u00bb) en el s\u00e9ptimo verso; y \u00ab<em>svetta<\/em>\u00bb (\u00abse eleva\u00bb) que rima con \u00ab<em>belletta<\/em>\u00bb (\u00abfango\u00bb) en el \u00faltimo. Y, para dejar en el coraz\u00f3n del lector, como impresi\u00f3n final, esa vaga e indecisa (brumosa) impresi\u00f3n del oto\u00f1o, mientras la rima \u00ab<em>svetta<\/em> \u2014 <em>belletta<\/em>\u00bb parece cerrar la estrofa como un c\u00edrculo (cada final de verso est\u00e1 unido por rimas) (\u00ab<em>cala<\/em> \u2014 <em>cicala<\/em>\u00bb, \u00ab<em>svetta<\/em> \u2014 <em>belletta<\/em>\u00bb, \u00ab<em>sfolla<\/em> \u2014 <em>scrolla<\/em>\u00bb), ese \u00ab<em>di Novembre<\/em>\u00bb (\u00abde noviembre\u00bb) queda suspendido, con una vaga resonancia en la \u00faltima palabra del primer verso (\u00ab<em>sempre<\/em> \u2014 <em>Novembre<\/em>\u00bb).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por eso, si ahora releemos esos ocho versos por tercera vez, nos damos cuenta de que su significado se enriqueci\u00f3 y profundiz\u00f3, pero que nuestro intento de analizarlos s\u00f3lo revel\u00f3 algunos de los motivos que contienen. S\u00f3lo esas palabras, tales como son y no otras, pueden decir su m\u00fasica intraducible, y ninguna puede ser cambiada ni sustituida. En esas pocas palabras hay una meditaci\u00f3n musical, dolorosa y serena, sobre la muerte de la juventud y las estaciones y la vida inagotable de las im\u00e1genes de amor.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>9. Otro ejemplo<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Otro poeta, sin embargo: Umberto Saba, de Trieste, perseguido por el fascismo, abandon\u00f3 su ciudad en los \u00faltimos a\u00f1os y vivi\u00f3 en Florencia, Roma y Mil\u00e1n. Recientemente reuni\u00f3 toda su obra en un volumen, <em>Il Canzoniere<\/em>. Leemos estos versos que son el comienzo de uno de sus poemas:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>C\u2019\u00e8 a Trieste una via dove mi specchio<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>nei lunghi giorni di chiusa tristezza:<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>si chiama Via del Lazzaretto Vecchio<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>Tra case come ospizi antiche uguali,<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>ha una nota, una sola, d\u2019allegrezza:<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>il mare in fondo alle sue laterali<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>Odorata di droghe e di catrame<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>dai magazzini desolati a fronte<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>fa commercio di reti, di cordame,<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>per le navi; un negozio ha per insegna<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>una bandiera: nell\u2019interno volte<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>contro il passante, che raro le degna<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>d\u2019uno sguardo, coi volti stanchi e proni<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>sui colori di tutte le nazioni<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>le lavoranti scontano la pena<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>della vita: innocenti prigioniere<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><em><small>cuciono tetre le allegre bandiere.<\/small><\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>[Hay una calle en Trieste donde me reflejo<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>en los largos d\u00edas de tristeza cerrada<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>se llama Via del Lazzaretto Vecchio<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>entre casas como viejos hospicios<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>tiene una nota, s\u00f3lo una, de alegr\u00eda<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>el mar al fondo de sus costados<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>oliendo a droga y alquitr\u00e1n<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>de los desolados almacenes de enfrente<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>comercia con redes, con cuerdas<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>para los barcos; un negocio tiene por insignia<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>una bandera: en las b\u00f3vedas interiores<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>contra el transe\u00fante, que rara vez les da<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>una mirada, con rostros cansados y postrados<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>sobre los colores de todas las naciones<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>los trabajadores cumplen la pena<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>de la vida: prisioneros inocentes<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>cosen sombr\u00edamente las alegres banderas.]<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Son las palabras de todos los d\u00edas, dichas en un susurro; y las rimas forman una cantilena pl\u00e1cida. Estos versos parecen f\u00e1ciles; pero la poes\u00eda que hay en ellos proviene precisamente del descubrimiento, que el poeta hizo, y que nosotros hacemos con \u00e9l, de que tal vez sea un vano intento liberar al mundo (y a las palabras) de la tristeza y el hast\u00edo que los hombres y la historia han acumulado en \u00e9l; ese camino triste y esos rostros cansados de los trabajadores est\u00e1n puntuados por la jovialidad del mar y de las banderas, como la lengua del poeta lo est\u00e1 por las rimas; pero la melancol\u00eda es la de un mundo inmutable del que toda liberaci\u00f3n es imposible. En este mundo Saba corre la vena de su m\u00fasica tristona, donde los versos fluyen unos dentro de otros. Y esta tranquila desesperaci\u00f3n de una vida diferente se convierte en un lamento de juventud y amor, como en estos versos del t\u00edtulo:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>LAGO<\/small><\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>Piccolo lago in mezzo ai monti \u2014 il giorno<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>le calde mucche bevono ai tuoi orli,<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>a notte specchi le stelle \u2014 mi sento<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>oggi in un brivido la tua chiarezza.<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>La giovanezza ama la giovanezza.<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>Due fanciulli qui vennero una volta.<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em><small>Ti scoprirono insieme occhio di gelo.<\/small><\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>[LAGO<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>Peque\u00f1o lago en medio de los montes \u2014 el d\u00eda<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>las vacas calientes beben en tus orillas<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>de noche reflejas las estrellas \u2014 siento<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>hoy en un escalofr\u00edo tu claridad.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>La juventud ama a la juventud.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>Dos chiquillos vinieron aqu\u00ed una vez.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><small>Te descubrieron juntos ojo g\u00e9lido.]<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Aqu\u00ed, la ocasi\u00f3n es un recuerdo, de un lago solitario: \u00ab<em>oggi in un brivido la tua chiarezza<\/em>\u00bb (\u00abhoy en un escalofr\u00edo tu claridad\u00bb). Desde un tiempo lejano llega el recuerdo de esa claridad fr\u00eda y virgen (\u00ab<em>occhio di gelo<\/em>\u00bb, \u00abojo g\u00e9lido\u00bb) que sufre en silencio los cambios del d\u00eda y la noche. En los cuatro primeros versos tiene ese recuerdo. Sigue un largo silencio. Y del silencio surge esa palabra \u00fanica rimada dos veces, con esa pausa (\u00ab<em>giovanezza<\/em> \u2014 <em>ama<\/em>\u00bb, \u00abjuventud \u2014 ama\u00bb) debida al encuentro de las vocales, en un largo verso ondulante como una remota canci\u00f3n popular, o una advertencia. Se intuye que la juventud (y el amor) est\u00e1 tan lejana y perdida como el lago y su clara pupila: \u00abuna vez\u00bb (\u00ab<em>una volta<\/em>\u00bb) vinieron los dos chiquillos y se descubrieron frente al lago. El poema oscila en torno a esa palabra \u00ab<em>giovanezza<\/em>\u00bb; y es poes\u00eda precisamente porque la pena de la memoria y de las cosas perdidas sonr\u00ede, descansa toda ella, m\u00e1s cansada que desesperada, sobre los acentos y las pausas de esos versos.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo fue publicado originalmente por Franco Fortini como \u00abPoesia e\/\u00e8 libert\u00e0\u00bb, en Il Politecnico, n\u00fam. 8, 17 de noviembre de 1945. Como se puede observar en el t\u00edtulo italiano, e (\u00aby\u00bb) y \u00e8 (\u00abes\u00bb) son palabras hom\u00f3fonas en italiano. En castellano no ha sido posible conservar este juego de palabras. &nbsp; 1. C\u00f3mo se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":2937,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[77],"class_list":["post-2930","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-franco-fortini"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2930","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2930"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2930\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2939,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2930\/revisions\/2939"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2937"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}