{"id":2763,"date":"2022-12-02T13:39:47","date_gmt":"2022-12-02T19:39:47","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2763"},"modified":"2022-12-02T13:42:21","modified_gmt":"2022-12-02T19:42:21","slug":"giorgio-agamben-el-complice-y-el-soberano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2763","title":{"rendered":"Giorgio Agamben \/ El c\u00f3mplice y el soberano"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Esta traducci\u00f3n corresponde a la intervenci\u00f3n de Giorgio Agamben en la \u00abCommissione Dubbio e Precauzione\u00bb, organizada el <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/generazionifuturecoop\/videos\/1122254541991271\">28 de noviembre de 2022<\/a> por Generazioni Future, una \u00absociedad cooperativa de ayuda mutua ecol\u00f3gica\u00bb. Una versi\u00f3n editada de la misma fue publicada en la columna <a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-il-complice-e-il-sovrano\">\u00abUna voce\u00bb<\/a> de Agamben en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Me gustar\u00eda compartir con ustedes algunas reflexiones sobre la situaci\u00f3n pol\u00edtica extrema que hemos vivido y de la que ser\u00eda ingenuo creer que hemos salido o incluso podemos salir. Creo que, incluso entre nosotros, no todos se han dado cuenta de que a lo que nos enfrentamos es cada vez m\u00e1s a un abuso flagrante en el ejercicio del poder o a una perversi\u00f3n \u2014por grave que sea\u2014 de los principios del derecho y de las instituciones p\u00fablicas. Creo m\u00e1s bien que nos enfrentamos a una l\u00ednea de sombra que, a diferencia de la de la novela de Conrad, ninguna generaci\u00f3n puede creer que puede cruzar impunemente. Y si, alg\u00fan d\u00eda, los historiadores indagan en lo que ocurri\u00f3 al amparo de la pandemia, resultar\u00e1, creo, que nuestra sociedad quiz\u00e1s nunca hab\u00eda llegado a un grado tan extremo de abyecci\u00f3n, irresponsabilidad y, al mismo tiempo, descomposici\u00f3n. Utilic\u00e9 con raz\u00f3n estos tres t\u00e9rminos, atados hoy en un nudo borromeo, es decir, un nudo en el que cada elemento no puede ser desatado por los otros dos. Y si, como afirman algunos no sin raz\u00f3n, la gravedad de una situaci\u00f3n se mide por el n\u00famero de asesinatos, creo que incluso este \u00edndice resultar\u00e1 ser mucho mayor de lo que se ha cre\u00eddo o se pretende creer. Tomando prestada de L\u00e9vi-Strauss una expresi\u00f3n que utiliz\u00f3 para Europa en la Segunda Guerra Mundial, se podr\u00eda decir que nuestra sociedad se ha \u00abvomitado a s\u00ed misma\u00bb. Por eso creo que no hay salida para esta sociedad de la situaci\u00f3n en la que se ha encerrado m\u00e1s o menos conscientemente, a menos que algo o alguien la ponga en cuesti\u00f3n de arriba abajo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero no es de eso de lo que quer\u00eda hablarles; m\u00e1s bien me gustar\u00eda interrogarme junto con ustedes sobre lo que hemos hecho hasta ahora y podemos seguir haciendo en una situaci\u00f3n as\u00ed. De hecho, estoy totalmente de acuerdo con las consideraciones contenidas en un documento que fue difundido por Luca Marini sobre la imposibilidad de una reconciliaci\u00f3n. No puede haber reconciliaci\u00f3n con quienes han dicho y hecho lo que se ha dicho y hecho en estos dos a\u00f1os.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No tenemos simplemente ante nosotros a hombres que se han enga\u00f1ado a s\u00ed mismos o han profesado opiniones err\u00f3neas por alguna raz\u00f3n, que podemos intentar corregir. Quienes piensan esto se enga\u00f1an a s\u00ed mismos. Tenemos ante nosotros algo diferente, una nueva figura del hombre y del ciudadano, por utilizar dos t\u00e9rminos conocidos en nuestra tradici\u00f3n pol\u00edtica. En todo caso, se trata de algo que ha ocupado el lugar de esa hend\u00edadis y que propongo denominar provisionalmente con un t\u00e9rmino t\u00e9cnico en derecho penal: el c\u00f3mplice; siempre que dejemos claro que se trata de una figura especial de complicidad, una complicidad absoluta, por as\u00ed decirlo, en el sentido que tratar\u00e9 de explicar.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En la terminolog\u00eda del derecho penal, el c\u00f3mplice es aquel que ha realizado una conducta que no constituye en s\u00ed misma un delito, pero que contribuye a la acci\u00f3n delictiva de otra persona, el reo. Nos hemos enfrentado y nos enfrentamos a individuos \u2014en realidad, a toda una sociedad\u2014 que se ha hecho c\u00f3mplice de un delito en el que el reo est\u00e1 ausente o, en todo caso, es innombrable para ella. Una situaci\u00f3n, por tanto, parad\u00f3jica, en la que s\u00f3lo hay c\u00f3mplices, pero falta el reo, una situaci\u00f3n en la que todos \u2014ya sea el presidente de la Rep\u00fablica o un simple ciudadano, el ministro de sanidad o un simple m\u00e9dico\u2014 act\u00faan siempre como c\u00f3mplices y nunca como delincuentes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Creo que esta singular situaci\u00f3n puede permitirnos leer el pacto hobbesiano en una nueva perspectiva. Es decir, el contrato social ha tomado la figura \u2014que es quiz\u00e1s su verdadera y extrema figura\u2014 de un pacto de complicidad sin el reo. Y este reo ausente coincide con el soberano cuyo cuerpo est\u00e1 formado por la misma masa de c\u00f3mplices y no es, por tanto, m\u00e1s que la encarnaci\u00f3n de esta complicidad general, de este ser com-plices, es decir, plegados o entrelazados juntos, de todos los individuos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una sociedad de c\u00f3mplices es m\u00e1s opresiva y asfixiante que cualquier dictadura, porque quienes no participan en la complicidad \u2014los no-c\u00f3mplices\u2014 est\u00e1n pura y simplemente excluidos del pacto social, ya no tienen cabida en la ciudad.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hay tambi\u00e9n otro sentido en el que se puede hablar de complicidad, y es la complicidad no tanto y no s\u00f3lo entre el ciudadano y el soberano, sino tambi\u00e9n y m\u00e1s bien entre el hombre y el ciudadano. Hannah Arendt mostr\u00f3 en repetidas ocasiones la ambig\u00fcedad de la relaci\u00f3n entre estos dos t\u00e9rminos, y c\u00f3mo en las Declaraciones de Derechos se trata en realidad de la inscripci\u00f3n del nacimiento, es decir, de la vida biol\u00f3gica del individuo, en el orden jur\u00eddico-pol\u00edtico del Estado naci\u00f3n moderno.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los derechos s\u00f3lo se atribuyen al hombre en la medida en que es el presupuesto que se desvanece inmediatamente del ciudadano. La emergencia permanente en nuestro tiempo del hombre como tal es un indicio de una crisis irreparable en esa ficci\u00f3n de la identidad entre el hombre y el ciudadano en la que se funda la soberan\u00eda del estado moderno. Lo que hoy tenemos ante nosotros es una nueva configuraci\u00f3n de esta relaci\u00f3n, en la que el hombre ya no transita dial\u00e9cticamente hacia el ciudadano, sino que establece una relaci\u00f3n singular con \u00e9ste, en el sentido de que, con la natividad de su cuerpo, proporciona al ciudadano la complicidad que necesita para constituirse pol\u00edticamente, y el ciudadano, por su parte, se declara c\u00f3mplice de la vida del hombre, cuyo cuidado asume. Esta complicidad, se habr\u00e1n dado cuenta, es la biopol\u00edtica, que ahora alcanz\u00f3 su configuraci\u00f3n extrema (y esperemos que definitiva).<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La pregunta que quer\u00eda plantearles, pues, es la siguiente: \u00bfhasta qu\u00e9 punto podemos seguir sinti\u00e9ndonos obligados a esta sociedad? O si, como creo, seguimos sinti\u00e9ndonos de alguna manera obligados a pesar de todo, \u00bfde qu\u00e9 manera y dentro de qu\u00e9 l\u00edmites podemos responder a esta obligaci\u00f3n y hablar p\u00fablicamente?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No tengo una respuesta exhaustiva, s\u00f3lo puedo decirles, como el poeta, lo que s\u00e9 que ya no puedo hacer.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ya no puedo, ante un m\u00e9dico o cualquiera que denuncie la forma perversa en que se ha utilizado la medicina en los \u00faltimos dos a\u00f1os, no poner en primer lugar en cuesti\u00f3n la propia medicina. Si no nos replanteamos desde el principio en qu\u00e9 se ha convertido progresivamente la medicina, y quiz\u00e1s toda la ciencia de la que pretende formar parte, no podremos esperar de ninguna manera detener su curso letal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ya no puedo, ante un jurista o cualquiera que denuncie la forma en que se ha manipulado y traicionado el derecho y la constituci\u00f3n, no poner en cuesti\u00f3n en primer lugar el derecho y la constituci\u00f3n. \u00bfEs necesario, por no mencionar el presente, que recuerde aqu\u00ed que ni Mussolini ni Hitler necesitaron poner en cuesti\u00f3n las constituciones vigentes en Italia y Alemania, sino que encontraron en ellas los dispositivos que necesitaban para instaurar sus reg\u00edmenes? Es posible, pues, que el gesto de quienes hoy pretenden fundar su batalla en la constituci\u00f3n y los derechos est\u00e9 ya derrotado de entrada.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si evoqu\u00e9 esta doble imposibilidad, no es de hecho en nombre de vagos principios metahist\u00f3ricos, sino, por el contrario, como consecuencia ineludible de un an\u00e1lisis preciso de la situaci\u00f3n hist\u00f3rica en la que nos encontramos. Es como si ciertos procedimientos o ciertos principios en los que cre\u00edamos o, m\u00e1s bien, pretend\u00edamos creer, hubieran mostrado ahora su verdadero rostro, que no podemos dejar de mirar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No pretendo con ello devaluar o considerar in\u00fatil el trabajo cr\u00edtico que hemos realizado hasta ahora y que sin duda seguiremos realizando hoy aqu\u00ed con rigor y agudeza. Este trabajo puede ser y es ciertamente \u00fatil desde el punto de vista t\u00e1ctico, pero ser\u00eda una prueba de ceguera identificarlo simplemente con una estrategia a largo plazo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En esta perspectiva, queda mucho por hacer y s\u00f3lo puede hacerse abandonando sin reservas conceptos y verdades que damos por sentados. El trabajo que tenemos por delante s\u00f3lo puede comenzar, seg\u00fan una bella imagen de Anna Maria Ortese, ah\u00ed donde todo est\u00e1 perdido, sin compromisos y sin nostalgias.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta traducci\u00f3n corresponde a la intervenci\u00f3n de Giorgio Agamben en la \u00abCommissione Dubbio e Precauzione\u00bb, organizada el 28 de noviembre de 2022 por Generazioni Future, una \u00absociedad cooperativa de ayuda mutua ecol\u00f3gica\u00bb. 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