{"id":2756,"date":"2022-11-14T09:59:11","date_gmt":"2022-11-14T15:59:11","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2756"},"modified":"2022-11-14T09:59:11","modified_gmt":"2022-11-14T15:59:11","slug":"sabu-kohso-en-entrevista-sobre-radiation-and-revolution-las-tendencias-planetarias-hacia-la-descomposicion-son-los-unicos-caminos-plausibles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2756","title":{"rendered":"Sabu Kohso en entrevista sobre Radiation and Revolution: \u00abLas tendencias planetarias hacia la descomposici\u00f3n son los \u00fanicos caminos plausibles\u00bb"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>La siguiente es una traducci\u00f3n de la entrevista dirigida a Sabu Kohso por Matt Peterson a prop\u00f3sito de su libro <em><a href=\"https:\/\/www.dukeupress.edu\/radiation-and-revolution\">Radiation and Revolution<\/a><\/em> (Duke University Press, 2020). Fue publicada en <em><a href=\"https:\/\/www.e-flux.com\/journal\/131\/501328\/the-catastrophe-revealed-on-radiation-and-revolution\/\">e-flux Journal<\/a><\/em>, vol. 131, noviembre de 2022: \u00abEn el libro, Kohso utiliza el desastre de Fukushima y sus consecuencias para pensar la cuesti\u00f3n de la descomposici\u00f3n revolucionaria tanto en Jap\u00f3n como en el mundo. Kohso nos lleva a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n del proyecto de Estado-naci\u00f3n japon\u00e9s insular e imperial, su incrustaci\u00f3n en el imperio estadounidense y su consiguiente historia de devastaci\u00f3n nuclear. A partir de estos restos del colapso ecol\u00f3gico planetario, Kohso afirma que ahora somos capaces de imaginar una revoluci\u00f3n de la habitabilidad terrestre, liberada del fracaso del materialismo hist\u00f3rico para imaginar un comunismo apocal\u00edptico, lo que \u00e9l llama un \u201credescubrimiento de la Tierra en medio de la descomposici\u00f3n del Mundo\u201d\u00bb.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Tu libro utiliza Fukushima como dispositivo narrativo y marco conceptual para pensar en la \u00faltima d\u00e9cada de luchas, ofreciendo un esquema de desastre, cat\u00e1strofe y apocalipsis. En muchos sentidos, la pandemia de covid-19 cumple esta misma funci\u00f3n de revelar el desastre en el que vivimos. Casi al instante qued\u00f3 claro que la pandemia de covid-19 vendr\u00e1 a delimitar un cambio paradigm\u00e1tico global en la l\u00ednea del 11 de septiembre de 2001, con un inconfundible antes y despu\u00e9s. \u00bfC\u00f3mo puedes transponer tu investigaci\u00f3n para pensar en la pandemia de covid-19 como una versi\u00f3n mundial de esta experiencia de Fukushima?<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">S\u00ed, naturalmente, comparo la experiencia de Fukushima con la pandemia de covid-19, porque realmente ambos desastres son globales, y en cierto sentido ambos son interminables. El desastre nuclear ha sido eclipsado por la pandemia, pero no ha terminado. Los reactores de Fukushima siguen liberando radion\u00faclidos en el entorno planetario, por lo que ahora estamos viviendo una sinergia de Fukushima y la pandemia de covid-19, junto con otros desastres en curso, y las mutaciones que los acompa\u00f1an.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Podemos pensar en esta situaci\u00f3n como una especie de caos en el que estamos expuestos a todas estas fuerzas planetarias que se mezclan y mutan, y no podemos comprender la forma en que nuestros cuerpos est\u00e1n siendo arrojados a esta realidad. Si hay que sacar una conclusi\u00f3n de mis experiencias con Fukushima, es que la pol\u00edtica tradicional no puede ayudarnos a afrontar esta situaci\u00f3n. Me refiero a la geopol\u00edtica de los Estados-naci\u00f3n capitalistas, basada en sus territorios, y en su ontolog\u00eda de \u00abel Mundo\u00bb, o la totalidad global que es el l\u00edmite final del modo de desarrollo del Estado capitalista. Por supuesto, no tenemos m\u00e1s remedio que seguir lidiando con las crisis geopol\u00edticas desencadenadas por fen\u00f3menos planetarios como la radiaci\u00f3n y el coronavirus, el cambio clim\u00e1tico, la toxificaci\u00f3n del medio ambiente, etc.; estas crisis seguir\u00e1n determinando las condiciones de gobernanza y de obtenci\u00f3n de beneficios a escala nacional y mundial. Pero lo que Fukushima ha revelado es que tambi\u00e9n estamos viviendo en una era de climatopol\u00edtica en la que debemos enfrentarnos al caos de los flujos planetarios que traspasan las fronteras de los Estados-naci\u00f3n y evaden sus intentos de control.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La revelaci\u00f3n del desastre de Fukushima fue doble. Revel\u00f3 los poderes que han hecho a Jap\u00f3n y al Mundo de esta manera, pero tambi\u00e9n revel\u00f3 las potencias de las vidas-como-lucha de la gente en la tierra. Para m\u00ed, lo m\u00e1s inspirador de las luchas posteriores a Fukushima no fueron s\u00f3lo las enormes protestas o las acciones directas, sino tambi\u00e9n la forma en que aparecieron y florecieron tantas iniciativas aut\u00f3nomas, especialmente en los primeros a\u00f1os despu\u00e9s del desastre. Las trabajadoras dom\u00e9sticas reproductivas fueron especialmente activas. En su mayor\u00eda eran mujeres que se autoorganizaban para controlar la radiactividad del agua y los alimentos. Se establecieron centros locales de control de la radiaci\u00f3n en todas partes, y hubo un movimiento de evacuados voluntarios que salieron no s\u00f3lo de Fukushima y la regi\u00f3n de Tohoku, sino tambi\u00e9n de Tokio. Muchos estaban experimentando formas de vida diferentes en lugares distintos, m\u00e1s alejados del centro de la metr\u00f3poli de Tokio y de sus formas de vida hiperconsumistas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si estas luchas post-Fukushima tienen un mensaje para nosotros ahora en medio de la pandemia de covid-19, es que podemos y debemos enfrentarnos a estos flujos planetarios, como la radiactividad o el coronavirus, en nuestras propias vidas. Esto significa que debemos librar nuestras luchas por la supervivencia no como ciudadanos o residentes nacionales, sino como habitantes planetarios. Este cambio conlleva, en \u00faltima instancia, una dimensi\u00f3n ontol\u00f3gica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A pesar de las similitudes entre el desastre de Fukushima y la pandemia de covid-19, las naturalezas de la radiaci\u00f3n y del coronavirus son muy diferentes. En cierto modo, cada una de ellas nos muestra lo que es esencial en nuestras vidas y relaciones, por los peligros que suponen para ellas. La radiaci\u00f3n es invisible, y viaja incontroladamente a grandes distancias, a lo largo de complejos flujos de movimientos planetarios. La amenaza de la contaminaci\u00f3n por radiaci\u00f3n est\u00e1 en todas partes, y destruye nuestra confianza en la tierra. Rompe la relaci\u00f3n fundamental de las personas con su entorno vital. Por otra parte, el coronavirus es un virus, a veces mortal, que se propaga por contacto de persona a persona, por lo que amenaza todas y cada una de las relaciones sociales que implican una interactividad corp\u00f3rea e intrahumana.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El desastre de la pandemia de covid-19 revela los papeles cruciales de la corporeidad de las masas: la sensualidad y la fisicalidad, la reuni\u00f3n, el evento masivo y el movimiento y los viajes internacionales. Sus efectos acent\u00faan e intensifican las divisiones sociales y de clase. Los efectos del propio virus golpean m\u00e1s a las poblaciones pobres y marginadas, mientras que las medidas pol\u00edticas para confinar las actividades y reuniones sociales las empobrecen. Pero al mismo tiempo, fue en medio de este desastre cuando se produjeron los levantamientos de 2020. El pico de la insurrecci\u00f3n contra la polic\u00eda se correspondi\u00f3 con un pico de la pandemia. Y una incre\u00edble serie de motines, saqueos, manifestaciones masivas, zonas aut\u00f3nomas y demoliciones de estatuas nos liber\u00f3 de la depresi\u00f3n del encierro y del aislamiento social, al tiempo que aliment\u00f3 las corrientes anticoloniales en todo Estados Unidos y en todo el planeta. Como t\u00fa y otros han discutido, estos levantamientos fueron de la mano de proyectos de ayuda mutua, o de organizaciones aut\u00f3nomas y comunitarias, que ya se hab\u00edan activado en respuesta a la pandemia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una idea que he estado pensando \u00faltimamente, sobre las luchas de los habitantes planetarios, es que deben implicar al menos tres territorios de pr\u00e1ctica, que pueden ser designados por tres principios de acci\u00f3n: el primero es la protecci\u00f3n de la vida, el segundo es la militancia para la confrontaci\u00f3n, y el tercero es la autonom\u00eda para conectar ambos. Si hay alguna esperanza para los sombr\u00edos futuros de cat\u00e1strofes y crisis que se avecinan, es que al enfrentarse a situaciones apocal\u00edpticas, estas tres iniciativas pueden florecer especialmente y potenciarse entre s\u00ed.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>En tu libro hablas de Tokio como un lugar tanto de desastre como de imperio, ambos centrales para el proyecto de Jap\u00f3n como proyecto de Estado-naci\u00f3n capitalista, y de tu esperanza de que los acontecimientos de Fukushima lleven al abandono y la descomposici\u00f3n de Tokio. S\u00e9 que has vivido muchos a\u00f1os en la ciudad de Nueva York, que parece cumplir una funci\u00f3n muy parecida para el proyecto estadounidense. Tengo curiosidad por saber qu\u00e9 piensas del potencial de las vidas-como-lucha en lugares como Nueva York y Tokio. \u00bfC\u00f3mo deber\u00edamos relacionarnos con la din\u00e1mica de lucha-o-fuga al enfrentarnos a la cat\u00e1strofe del presente?<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para decir algo sobre mi esperanza en la descomposici\u00f3n de Tokio, debo decir primero un poco sobre el propio Tokio. La historia de Tokio es tambi\u00e9n una historia del Jap\u00f3n moderno, que es tambi\u00e9n una historia de desastres. Inevitablemente est\u00e1n los terremotos peri\u00f3dicos, que en el caso de Fukushima se convirtieron en un desastre nuclear. En 1854 se produjo el terremoto de Ansei, y en 1923 el Gran Terremoto de Kanto. La infraestructura de Tokio tambi\u00e9n qued\u00f3 casi completamente destruida por los bombardeos estadounidenses de 1945. Y en todas las ocasiones, Jap\u00f3n ha utilizado la cat\u00e1strofe como punto de apoyo para expandir su poder. Cada vez la ciudad se hace m\u00e1s grande, y la reconstrucci\u00f3n de Tokio provoca la expansi\u00f3n del Estado, y viceversa. En particular, el terremoto de 1923 se convirti\u00f3 en un motor del expansionismo imperialista japon\u00e9s. El terremoto provoc\u00f3 incendios que engulleron Tokio y Yokohama y mataron a 150 000 personas. Muchas m\u00e1s perdieron sus hogares y medios de vida, por lo que se produjo una tremenda movilizaci\u00f3n de personas inmisericordes que abandonaban la regi\u00f3n de Kanto en busca de trabajo, organizada por intereses estatales y empresariales hacia Manchuria y otros lugares, para servir a la expansi\u00f3n del imperio japon\u00e9s. As\u00ed que hay una v\u00edvida memoria colectiva de la cat\u00e1strofe que desencadena el nacionalismo y el fascismo, junto con las operaciones del Estado totalitario y la expansi\u00f3n imperialista. Y Tokio es siempre el principal impulsor. Esto contin\u00faa de forma contempor\u00e1nea con los Juegos Ol\u00edmpicos posteriores a Fukushima y los megaproyectos de la Bah\u00eda de Tokio, con su enloquecida visi\u00f3n ut\u00f3pica megal\u00f3mana.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En una perspectiva hist\u00f3rica m\u00e1s larga, Tokio es una invenci\u00f3n relativamente reciente. Osaka, al oeste, representa una capital m\u00e1s antigua, y encarna una Asia m\u00e1s heterog\u00e9nea. Hay una presencia m\u00e1s visible de extranjeros, coreanos, chinos, okinawenses, y una otredad m\u00e1s visible en su cultura. Pero Tokio es, de principio a fin, la capital moderna de Jap\u00f3n. Esto se signific\u00f3 simb\u00f3licamente con su cambio de nombre de Edo a Tokio, que significa \u00abcapital oriental\u00bb, con la Restauraci\u00f3n Meiji de 1868, que marc\u00f3 el inicio de la modernidad en Jap\u00f3n. Desde entonces, Tokio ha sido siempre la primera potencia del proyecto capitalista estatal nacionalista.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Con Fukushima se produjo una apertura en la que, por primera vez, pudimos empezar a imaginar el fin de Tokio. La distancia entre Fukushima y Tokio no es muy grande, por lo que Tokio se encontraba en el interior de la esfera de la lluvia radiactiva. En los momentos \u00e1lgidos de la amenaza de desastre apocal\u00edptico, muchos de mis amigos evacuaron Tokio, quiz\u00e1s el 60 % de ellos, y su percepci\u00f3n de Tokio cambi\u00f3 de forma radical. Antes, pod\u00edan imaginar que sus vidas estar\u00edan en Tokio para siempre, y de repente esto se acab\u00f3. La permanencia de Tokio se tambale\u00f3. Sin saber c\u00f3mo se desarrollar\u00eda, esta ruptura y apertura inspir\u00f3 una esperanza de abandono de Tokio, que podr\u00eda desempe\u00f1ar un papel crucial en la descomposici\u00f3n de Jap\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Teniendo esto en cuenta, la tendencia a la \u00abevacuaci\u00f3n voluntaria\u00bb despu\u00e9s de Fukushima cobra importancia. Incluye no s\u00f3lo Fukushima y la regi\u00f3n circundante de Tohoku, sino tambi\u00e9n Tokio, y otras partes de la regi\u00f3n de Kanto, con muchos habitantes que huyen al oeste de Jap\u00f3n, o m\u00e1s al norte, a Hokkaido. Aunque la mayor\u00eda de los evacuados acabaron regresando, Fukushima marc\u00f3 el inicio de un \u00e9xodo m\u00e1s lento y prolongado de Tokio. Lejos de la metr\u00f3poli consumista, algunos evacuados han abrazado colectivamente diferentes formas de vida, al empezar a cultivar, o cazar, o encontrar otras t\u00e9cnicas para sobrevivir de forma m\u00e1s autosuficiente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Mientras tanto, entre los activistas radicales, se produjeron graves conflictos entre las distintas percepciones y pr\u00e1cticas relativas a la radiaci\u00f3n, polarizados geogr\u00e1ficamente entre \u00ablos que van al norte\u00bb y \u00ablos que van al oeste\u00bb. Los que iban al norte eran los activistas que iban a Fukushima para apoyar a las v\u00edctimas de la cat\u00e1strofe, y para intentar organizar a los trabajadores nucleares. Los que iban al oeste eran los que se dedicaban a protegerse de los peligros de la radiaci\u00f3n, lo que inclu\u00eda el \u00e9xodo y tambi\u00e9n la construcci\u00f3n de comunidades. A muchos de nosotros nos pareci\u00f3 que esta \u00faltima tendencia alimentaba especialmente un potencial de descomposici\u00f3n de la gobernanza posterior al desastre nuclear.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero adem\u00e1s, dentro de esa tendencia hab\u00eda un grupo que se autodenominaba \u00abcero-becquerelistas\u00bb, que se volvi\u00f3 extremadamente fan\u00e1tico. Empezaron a acusar no s\u00f3lo a los que se fueron al norte, sino tambi\u00e9n a cualquiera que siguiera viviendo en una zona en la que se pudiera rastrear la contaminaci\u00f3n radiactiva, especialmente en Tokio. Estos argumentos tuvieron un impacto sustancial en el entorno activista, al menos en los dos o tres primeros a\u00f1os. Pero finalmente se volvieron in\u00fatiles, y dejamos de o\u00edr nada de ellos. La inutilidad de sus argumentos era tambi\u00e9n su arrogancia. La mayor\u00eda de la gente no ten\u00eda otra opci\u00f3n que vivir en las zonas irradiadas. Del mismo modo, en todo el planeta, la mayor\u00eda de la gente no tiene otra opci\u00f3n que vivir en entornos extremadamente contaminados, o en lugares que se enfrentan a un desastre cada vez mayor por el cambio clim\u00e1tico catastr\u00f3fico. Estos lugares son los hogares de las personas, y los terrenos inevitables de sus vidas en lucha.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En las complejas realidades a las que nos enfrentamos, hay una dimensi\u00f3n de acontecimiento que no podemos controlar, s\u00f3lo podemos seguirla, y la migraci\u00f3n de personas para sobrevivir es un acontecimiento de este tipo. Tambi\u00e9n ahora, en Jap\u00f3n, se est\u00e1n produciendo dos grandes declives: la despoblaci\u00f3n y la desurbanizaci\u00f3n, o destokioizaci\u00f3n, y me gustar\u00eda afirmarlas pol\u00edticamente. Por un lado, la despoblaci\u00f3n de Jap\u00f3n deber\u00eda ser una oportunidad para que la naci\u00f3n abra sus fronteras y aprenda a cohabitar con otros heterog\u00e9neos. En cuanto a la destokioizaci\u00f3n, ahora contin\u00faa y se expande no s\u00f3lo en respuesta a la radiaci\u00f3n, sino a todos los desastres que siguieron a Fukushima: gentrificaci\u00f3n, recesi\u00f3n, inundaci\u00f3n y coronavirus. Mientras que la vida en las ciudades es cada vez m\u00e1s dura, los valores inmobiliarios en el campo est\u00e1n bajando dr\u00e1sticamente. Se trata de una especie de inversi\u00f3n de la concentraci\u00f3n de la metr\u00f3poli que fundamenta la expansi\u00f3n de Tokio\/Jap\u00f3n; es una dispersi\u00f3n de la misma.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El potencial esperanzador de la desurbanizaci\u00f3n no est\u00e1 aislado del potencial de la lucha urbana. Para compartir una historia personal, pienso en un grupo de amigos cercanos de Osaka que se han instalado en un gueto de jornaleros llamado Kamagasaki. En muchos sentidos, la vida-como-lucha ah\u00ed es dura, y cada vez m\u00e1s sombr\u00eda. Pero siempre buscan formas de potenciar su lucha colectiva por la supervivencia. Y as\u00ed, a los pocos meses de la pandemia de covid-19, varios de ellos se trasladaron al campo cercano. Ahora est\u00e1n muy ocupados, arreglando casas viejas, cultivando arroz, cazando, aprendiendo sobre hierbas medicinales. Esperan que sus esfuerzos puedan apoyar las luchas en Osaka. Tambi\u00e9n es muy importante para ellos acoger a amigos de otros lugares, para compartir la vida colectiva ah\u00ed, y hacerla parte de un nexo global de comunas.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Como filosof\u00eda de la revoluci\u00f3n, tu libro es una intervenci\u00f3n importante, ya que rompe con los marcos dominantes estadounidenses u occidentales del socialismo democr\u00e1tico y el antifascismo para hablar de geofilosof\u00eda, ontopol\u00edtica y un devenir planetario, donde Deleuze y Guattari parecen ser tus principales referencias. \u00bfC\u00f3mo esperabas desafiar lo que pensamos y en qui\u00e9n pensamos cuando hablamos de revoluci\u00f3n hoy en d\u00eda?<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Mi pensamiento sobre la revoluci\u00f3n se basa en mis experiencias de lucha desde principios de la d\u00e9cada de 1970 hasta hoy. Esto incluye no s\u00f3lo los movimientos sociopol\u00edticos amplios, sino las resistencias en muchas formas diferentes, que siempre est\u00e1n ocurriendo en alg\u00fan lugar, de alguna manera. Y \u00e9stas forman un impulso que contin\u00faa, desde el 68 global, pasando por las llamadas revoluciones moleculares de resistencias minoritarias, hasta las resistencias locales a las violencias del desarrollo, como el desalojo y la contaminaci\u00f3n, que en japon\u00e9s llamamos movimientos de habitantes. Y luego el movimiento por la justicia global, inspirado por las resistencias en el Sur Global y los levantamientos en torno al colapso financiero de 2008, y luego la Primavera \u00c1rabe, hasta llegar al presente de las luchas post-Fukushima, y ahora las insurrecciones de la era pand\u00e9mica contra la polic\u00eda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La gente nunca dejar\u00e1 de rebelarse. Por diversas razones, sin importar las consecuencias, la gente siempre se levantar\u00e1. Y estos levantamientos con caracteres diferentes, a trav\u00e9s de diferentes tiempos y lugares, parecen energizarse mutuamente en alguna dimensi\u00f3n. Sin mando ni programa pol\u00edtico, ni organizaci\u00f3n internacional, hay un horizonte planetario donde reverberan. Y creo que es la experiencia de estos levantamientos reverberantes lo que nos permite pensar en la revoluci\u00f3n, concebirla como un proyecto de cambio total del mundo. A partir de sus experiencias singulares en la historia, la gente elabora nuevas ideas de revoluci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero, \u00bfqu\u00e9 implica \u00abcambiar el mundo\u00bb? Las ideas de la revoluci\u00f3n parecen volverse m\u00e1s matizadas o multidimensionales. Se ha ampliado la dimensi\u00f3n existencial de la propia \u00ablucha\u00bb: no se trata s\u00f3lo de problemas sociopol\u00edticos, econ\u00f3micos, sino que implica la reproducci\u00f3n, el cuerpo, nuestros entornos vitales. Y as\u00ed los lugares de lucha tambi\u00e9n se multiplican, en diferentes dimensiones: de la ciudad a la periferia, de los puntos de producci\u00f3n a los horizontes de reproducci\u00f3n, del espect\u00e1culo a lo invisible. Esto es lo que en <em>Radiation and Revolution<\/em> conceb\u00ed como un cambio de ontolog\u00eda pol\u00edtica, pasando del horizonte de la pol\u00edtica nacional e internacional a las luchas existenciales de los habitantes planetarios.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para ser sincero, a veces no puedo evitar comparar las luchas posteriores a Fukushima con las m\u00e1s militantes que viv\u00ed como estudiante de preparatoria en Tokio a finales de la d\u00e9cada de 1960 y principios de la de 1970. En comparaci\u00f3n con la situaci\u00f3n casi revolucionaria de la insurrecci\u00f3n popular de aquella \u00e9poca, las luchas posteriores a Fukushima son totalmente decepcionantes y, sin embargo, nos dan un modelo del tipo de pr\u00e1cticas existenciales que pueden ser necesarias para nuestras vidas-como-lucha en los mundos venideros. Si consideramos que las luchas militantes de las d\u00e9cadas de 1960 y 1970 encarnan los l\u00edmites de la revoluci\u00f3n nacional, en el horizonte de \u00abel Mundo\u00bb, entonces quiz\u00e1s las luchas post-Fukushima est\u00e9n indicando una ontolog\u00eda pol\u00edtica del futuro.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde el punto de vista filos\u00f3fico, la pol\u00edtica del Mundo implica totalidad, dial\u00e9ctica y s\u00edntesis, mientras que una pol\u00edtica de la tierra implicar\u00eda inmanencia y ubicuidad. Pero no se trata de una transici\u00f3n clara de A a B. Lo veo m\u00e1s bien como una tendencia irreversible, o como una tendencia que ha surgido irreversiblemente, y que posiblemente no tenga fin.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00c9sta es la din\u00e1mica que yo quer\u00eda interponer en los debates sobre la revoluci\u00f3n, para mirar las fuerzas y los acontecimientos desde una perspectiva planetaria, para mostrar c\u00f3mo operan en una dimensi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del Mundo y de su expansi\u00f3n totalizadora, hacia la singularizaci\u00f3n y la dispersi\u00f3n. Para m\u00ed esto era un desaf\u00edo expl\u00edcito al materialismo hist\u00f3rico, con su pensamiento basado en una totalidad impl\u00edcita o expl\u00edcita. Aunque el materialismo hist\u00f3rico nos ha dado este elaborado sistema, que funciona para analizar el Mundo del modo de desarrollo del Estado capitalista, es mucho menos \u00fatil para abordar nuestras luchas de cara a la tierra y los acontecimientos planetarios. En cambio, la revoluci\u00f3n se convierte en esta proyecci\u00f3n idealista que implica la s\u00edntesis de la humanidad, o la unificaci\u00f3n de lo humano y la naturaleza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Respeto el marxismo y me encantan los escritos de Marx, pero como idea revolucionaria, es importante reconocer sus l\u00edmites particulares. Con la Primera Internacional, la gente realmente esperaba que el proletariado del mundo se uniera, y tenemos que considerar seriamente por qu\u00e9 no sucedi\u00f3, y por qu\u00e9 todav\u00eda no sucede a trav\u00e9s de este internacionalismo. En cualquier caso, quiero acompa\u00f1ar este cambio en el que los materialistas hist\u00f3ricos est\u00e1n perdiendo su papel de liderazgo en el pensamiento de la revoluci\u00f3n, y precisamente de lo que no pueden hablar se est\u00e1 volviendo m\u00e1s importante.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Otro aspecto de este cambio tiene que ver con las espinosas problem\u00e1ticas en torno al poder y la violencia. Para pensar despu\u00e9s de Fukushima, me interesaba sobre todo la diferencia ontol\u00f3gica \u2014que es una asimetr\u00eda\u2014 entre el poder del Estado y el capitalismo como poder-sobre, y el poder de las vidas y las luchas de los pueblos como poder-para (potencia). Para las luchas que buscan cambiar el mundo sin tomar el poder, deben encontrar su ventaja estrat\u00e9gica dentro de esta asimetr\u00eda. Militarmente, por supuesto, siempre son inferiores, pero son enormemente superiores en t\u00e9rminos de sus poderes productivos y reproductivos, o sus poderes para crear mundos. Pero entre el poder-sobre y el poder-para hay una relaci\u00f3n de par\u00e1sito y hu\u00e9sped. \u00bfC\u00f3mo pueden nuestras vidas-como-lucha cambiar los mundos que habitamos sin asimilarse a los poderes dominantes parasitarios, sino abrazando la autonom\u00eda de la potencia creativa de nuestras propias vidas?<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Cuando hablas de revoluci\u00f3n rompes con su imaginario del siglo XX, donde incluso la <\/em>New Left<em> aspiraba a tomar el Estado-naci\u00f3n, y en su lugar hablas de una \u00abanarqu\u00eda en el apocalipsis\u00bb, un \u00abcomunismo existencial\u00bb, el \u00abredescubrimiento de la Tierra en medio de la descomposici\u00f3n del Mundo\u00bb. Has usado las frases \u00abvida-como-lucha\u00bb, \u00abvivir entre las ruinas\u00bb, la necesidad de crear \u00abterritorios existenciales\u00bb, olvidar y reaprender, \u00absingularidades terrestres\u00bb. En unos Estados Unidos que a\u00fan se recuperan de la administraci\u00f3n Trump y del coronavirus, con algunos de estos marcos en mente, \u00bfhacia qu\u00e9 orientaciones potenciales podr\u00edamos mirar?<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No s\u00e9 si esto te responde filos\u00f3ficamente, pero hablando desde mi experiencia personal de Jap\u00f3n y Estados Unidos, la gente tiende a buscar la estabilidad, pero no puedo imaginar que \u00e9sta pueda alcanzarse nunca, ni siquiera para la mayor\u00eda, especialmente en Estados Unidos. Y ahora, en este punto de las cat\u00e1strofes y crisis en curso, la vuelta a la estabilidad o a la normalidad parece bastante improbable. Pero los imaginarios alternativos son realmente aterradores.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Como sabes, nac\u00ed en Jap\u00f3n y llegu\u00e9 a Estados Unidos a los veinte a\u00f1os. Desde entonces, he estado yendo y viniendo, as\u00ed que comparar estos dos pa\u00edses ha sido mi vida, y a menudo parecen polos opuestos. La sociedad japonesa es extremadamente homog\u00e9nea, en comparaci\u00f3n con la estadounidense y otros Estados-naci\u00f3n. Es notablemente estable, y realmente parece que lo que puede ocurrir en Jap\u00f3n es limitado. Mientras tanto, la sociedad estadounidense es tan heterog\u00e9nea, y Estados Unidos es este terreno de conflicto en el que parece que puede pasar casi cualquier cosa, para bien o para mal. Si miramos esta diferencia en t\u00e9rminos de geohistoria, tiene sentido. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Jap\u00f3n ha sido posiblemente el Estado cliente m\u00e1s fiel de Estados Unidos. Todo el archipi\u00e9lago japon\u00e9s se convirti\u00f3 en una base de Estados Unidos para sus guerras con sus enemigos en el continente asi\u00e1tico, especialmente las guerras de Corea y Vietnam. Por eso, cuando hasta los propios Estados Unidos estaban sumidos en la confusi\u00f3n, Jap\u00f3n ten\u00eda que estar estable y bajo control. Hoy, las islas Nansei est\u00e1n cada vez m\u00e1s militarizadas como l\u00ednea de frente contra China.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Estados Unidos es un imperio, pero el gobierno estadounidense trata de gobernar sus territorios como si fuera un Estado-naci\u00f3n, y de representar su unidad ante su poblaci\u00f3n como una naci\u00f3n de libertad. En todo caso, la poblaci\u00f3n estadounidense es la encarnaci\u00f3n de las historias coloniales de Estados Unidos, entre pueblos nativos, esclavos, colonizadores e inmigrantes de todo el planeta. Estados Unidos interioriza los conflictos y las crisis del mundo, y el gobierno de Estados Unidos sobre su poblaci\u00f3n fisurada no puede desvincularse de sus guerras y su expansi\u00f3n imperial. Para mantener su soberan\u00eda, Estados Unidos sigue expandi\u00e9ndose como un imperio. Por ello, la poblaci\u00f3n estadounidense est\u00e1 especialmente atormentada. Hay una paradoja inherente a la esperanza de que Estados Unidos cree una sociedad cosmopolita libre y amante de la paz.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfQu\u00e9 orientaci\u00f3n puede tomar el pueblo estadounidense en este momento, en este presente tan oscuro? No tengo una visi\u00f3n global, pero algunas posibilidades parecen claras. En primer lugar, con todas las crisis pol\u00edticas, econ\u00f3micas, sociales y medioambientales que inevitablemente seguir\u00e1n empobreciendo la vida de la gente, los intentos locales de organizarse en torno a la ayuda mutua van a ser cada vez m\u00e1s necesarios. Creo que todos ustedes ya han experimentado esto con Woodbine en la ciudad de Nueva York, y en todas partes hay organizaciones radicales de base similares a las que podemos mirar como modelos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Otra cosa que parece clara es que no podemos asumir una unidad entre los diferentes impulsos de cambio. Por el contrario, debemos asumir que existen conflictos entre orientaciones divergentes. Personalmente, nunca puedo confiar en el socialismo democr\u00e1tico como tendencia, que intenta realizar una reforma igualitaria para la sociedad estadounidense tomando el poder del Estado. Seg\u00fan mi experiencia, su pauta consiste en abrazar primero a todas las diversas fuerzas de la oposici\u00f3n, ya que al principio trata de ampliar su influencia, y luego, cuando alcanza ciertos puestos en el gobierno, se dedica inmediatamente a oprimir o excluir a los m\u00e1s radicales. En el fondo, se considera a s\u00ed mismo el \u00fanico partido importante aut\u00e9ntico, y trata a todos los dem\u00e1s como una minor\u00eda de oposici\u00f3n de izquierda. Su \u00abpol\u00edtica real\u00bb tiende a entrar en conflicto con los impulsos revolucionarios de descomposici\u00f3n del imperio estadounidense, que conectan las luchas dentro y fuera del imperio, entre la poblaci\u00f3n planetaria.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para m\u00ed, las tendencias planetarias hacia la descomposici\u00f3n son los \u00fanicos caminos plausibles. Es dif\u00edcil, y puede dar miedo, imaginar a d\u00f3nde conducen, pero tengo que creer en ello como una esperanza. Desde el punto de vista filos\u00f3fico, aqu\u00ed es donde aparece el reto de la ontolog\u00eda, porque se trata de las relaciones de las personas en y con el planeta, que son las que est\u00e1n en juego. A esto me refiero cuando digo \u00abel redescubrimiento de la Tierra en medio de la descomposici\u00f3n del Mundo\u00bb. Para las vidas-como-lucha en todo el planeta, todo est\u00e1 en juego, dentro de las relaciones singulares. Entre ellas, las relaciones entre individuos y todo tipo de relaciones sociales, pero tambi\u00e9n las relaciones ecol\u00f3gicas y climatol\u00f3gicas, y las relaciones c\u00f3smicas y espirituales, que implican no s\u00f3lo a las personas, sino a todo tipo de fuerzas y seres planetarios. Y en la descomposici\u00f3n del Mundo, todo esto est\u00e1 en juego.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La siguiente es una traducci\u00f3n de la entrevista dirigida a Sabu Kohso por Matt Peterson a prop\u00f3sito de su libro Radiation and Revolution (Duke University Press, 2020). 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