{"id":2730,"date":"2022-10-10T12:41:38","date_gmt":"2022-10-10T17:41:38","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2730"},"modified":"2022-10-10T12:48:31","modified_gmt":"2022-10-10T17:48:31","slug":"giorgio-agamben-la-guerra-atomica-y-el-fin-de-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2730","title":{"rendered":"Giorgio Agamben \/ La guerra at\u00f3mica y el fin de la humanidad"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Texto de Giorgio Agamben publicado originalmente el <\/strong><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/giorgio-agamben-la-guerra-atomica-e-la-fine-dell-u2019umanita\"><strong>4 de octubre de 2022<\/strong><\/a><strong> en su columna \u00abUna voce\u00bb, que publica regularmente en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En 1958, Karl Jaspers public\u00f3 un libro bajo el t\u00edtulo <em>La bomba at\u00f3mica y el futuro de la humanidad<\/em> en el que pretend\u00eda cuestionar radicalmente \u2014como reza el subt\u00edtulo\u2014 <em>La conciencia pol\u00edtica de nuestro tiempo<\/em>. La bomba at\u00f3mica \u2014comienza en la introducci\u00f3n\u2014 ha producido una situaci\u00f3n absolutamente nueva en la historia de la humanidad, enfrent\u00e1ndola a la alternativa ineludible: \u00abo toda la humanidad ser\u00e1 destruida f\u00edsicamente o el hombre deber\u00e1 transformar su condici\u00f3n \u00e9tico-pol\u00edtica\u00bb. Si en el pasado, como ocurr\u00eda en los inicios de las comunidades cristianas, los hombres se hab\u00edan hecho \u00abrepresentaciones irreales\u00bb de un fin del mundo, hoy, por primera vez en su historia, la humanidad tiene la \u00abposibilidad real\u00bb de aniquilarse a s\u00ed misma y a toda la vida en la tierra. Esta posibilidad, aunque los hombres no parezcan darse cuenta del todo, s\u00f3lo puede marcar un nuevo comienzo para la conciencia pol\u00edtica e implicar \u00abun punto de inflexi\u00f3n en toda la historia de la humanidad\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Casi setenta a\u00f1os despu\u00e9s, la \u00abposibilidad real\u00bb de una autodestrucci\u00f3n de la humanidad, que parec\u00eda sacudir la conciencia del fil\u00f3sofo e implicar inmediatamente a sus lectores (el libro fue ampliamente discutido), parece haberse convertido en un hecho evidente, que los peri\u00f3dicos y los pol\u00edticos evocan cada d\u00eda como una eventualidad absolutamente normal. A fuerza de hablar de emergencia \u2014en la que la excepci\u00f3n se convierte en la regla tal y como la conocemos\u2014 el acontecimiento que Jaspers consideraba in\u00e9dito se presenta como un suceso demasiado trivial cuya oportunidad e inminencia deben valorar los expertos. Dado que la bomba ha dejado de ser una \u00abposibilidad\u00bb decisiva para la historia de la humanidad y que, en cambio, nos concierne de cerca como una \u00abcasualidad\u00bb entre otras que definen una situaci\u00f3n de guerra, convendr\u00eda entonces reconsiderar de nuevo la cuesti\u00f3n, que quiz\u00e1s no se hab\u00eda planteado en sus justos t\u00e9rminos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Trece a\u00f1os m\u00e1s tarde, en un ensayo significativamente titulado <em>El apocalipsis decepciona<\/em>, Maurice Blanchot volvi\u00f3 a cuestionar el problema del fin de la humanidad. Y lo hizo sometiendo las tesis de Jaspers a una cr\u00edtica discreta, pero no menos eficaz. Si el tema del libro era la necesidad de un cambio epocal, es sorprendente que \u00abpor parte de Jaspers, en el libro que se supone que es la conciencia, la reanudaci\u00f3n y el comentario de este cambio, no haya cambiado nada \u2014 ni en el lenguaje, ni en el pensamiento, ni en las f\u00f3rmulas pol\u00edticas, que se conservan y, de hecho, se pegan en torno a los prejuicios de toda una vida, algunos muy nobles, pero otros muy estrechos\u2026 \u00bfC\u00f3mo es posible que una cuesti\u00f3n que pone en juego el destino de la humanidad, y cuyo tratamiento s\u00f3lo puede presuponer un pensamiento totalmente nuevo, no haya renovado la lengua que la expresa y s\u00f3lo produzca consideraciones parciales y partidarias en el orden pol\u00edtico o urgentes y emocionantes en el orden espiritual, pero id\u00e9nticas a las que se oyen repetir en vano desde hace dos mil a\u00f1os?\u00bb. La objeci\u00f3n es ciertamente pertinente, porque el libro de Jaspers no s\u00f3lo se presenta como una extensa monograf\u00eda acad\u00e9mica que pretende examinar el problema en todos sus aspectos, sino que lo que el autor pretende oponer a la destrucci\u00f3n es el lugar com\u00fan de \u00abuna paz universal sin bombas at\u00f3micas, con una nueva vida basada econ\u00f3micamente en la energ\u00eda nuclear\u00bb. No menos peculiar es que la bomba at\u00f3mica se yuxtaponga como un peligro igualmente mortal con el dominio totalitario del bolchevismo, con el que es imposible llegar a un acuerdo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El hecho es, parece sugerir Blanchot, que tal perspectiva apocal\u00edptica es necesariamente decepcionante, porque presenta como un poder en manos de la humanidad algo que, en verdad, no es tal. Se trata, en efecto, de \u00abun poder que no est\u00e1 en nuestro poder, que apunta a una posibilidad de la que no somos due\u00f1os, una probabilidad \u2014llam\u00e9mosla probable-improbable\u2014 que s\u00f3lo expresar\u00eda una potencia propia si la domin\u00e1ramos con seguridad. Sin embargo, por ahora somos tan incapaces de dominarla como de desearla, y por una raz\u00f3n evidente: no somos due\u00f1os de nosotros mismos, porque esta humanidad, capaz de ser totalmente destruida, no existe todav\u00eda como un todo\u00bb. Por un lado, hay un poder que no se puede poder, y por otro, como supuesto sujeto de este poder, hay una comunidad humana, \u00abque puede ser suprimida, pero no afirmada, o que s\u00f3lo podr\u00eda ser afirmada de alguna manera despu\u00e9s de su desaparici\u00f3n, a trav\u00e9s del vac\u00edo, imposible de captar, de esta desaparici\u00f3n, algo, por tanto, que ni siquiera puede ser destruido, porque no existe\u00bb (p. 124).<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si, como parece innegable, la destrucci\u00f3n de la humanidad no es una posibilidad de la que la humanidad disponga conscientemente, sino que queda confiada a la contingencia de las decisiones y valoraciones, en gran medida aleatorias, de tal o cual jefe de Estado, el argumento de Jaspers queda entonces destruido de ra\u00edz, porque unos hombres que no tienen realmente la facultad de destruirse no pueden ni siquiera tomar conciencia de esta posibilidad para transformar \u00e9tica y pol\u00edticamente su conciencia. Jaspers parece repetir aqu\u00ed el mismo error que hab\u00eda cometido Husserl cuando, en una conferencia de 1935 sobre \u00abLa filosof\u00eda en la crisis de la humanidad europea\u00bb, aunque identificaba las \u00abdesviaciones del racionalismo\u00bb como la causa de la crisis, hab\u00eda confiado sin embargo a una \u00abraz\u00f3n\u00bb europea no mejor definida la tarea de guiar a la humanidad en su interminable progreso hacia la madurez. La alternativa ya claramente formulada aqu\u00ed entre \u00abuna desaparici\u00f3n de Europa cada vez m\u00e1s ajena a s\u00ed misma y a su vocaci\u00f3n racional\u00bb y un \u00abrenacimiento de Europa\u00bb en virtud de \u00abun hero\u00edsmo de la raz\u00f3n\u00bb delata la conciencia inconfesable de que donde hace falta un \u00abhero\u00edsmo\u00bb ya no hay lugar para esa \u00abvocaci\u00f3n racional\u00bb (que se especifica que distingue a la humanidad europea \u00abdel salvaje pap\u00faa\u00bb, al menos en la medida en que \u00e9ste se diferencia de una bestia).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que una raz\u00f3n bien pensante no tiene el coraje de aceptar es que el fin de la humanidad europea o de la humanidad misma, consignada a aspiraciones anodinas y vanas que dejan intacto el principio responsable de la misma, termina por volcarse, como hab\u00eda intuido Blanchot, en \u00abun simple hecho sobre el que no hay nada que decir, salvo que es la ausencia misma de significado, algo que no merece ni exaltaci\u00f3n ni desesperaci\u00f3n y quiz\u00e1s ni siquiera atenci\u00f3n\u00bb. Ning\u00fan acontecimiento hist\u00f3rico \u2014ni la guerra at\u00f3mica (o, para Husserl, la Primera Guerra Mundial), ni el exterminio de los jud\u00edos ni, desde luego, la pandemia\u2014 puede hipostasiarse en un acontecimiento epocal, si no quiere convertirse en un <em>idolum historiae<\/em> incomprensible y vacuo, que ya no se puede pensar ni afrontar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La argumentaci\u00f3n de Jaspers, que descarta la incapacidad de la raz\u00f3n occidental para pensar en el problema de un fin que ella misma ha producido, pero que de ninguna manera es capaz de dominar, debe, por tanto, abandonarse sin reservas. Enfrentada a la realidad de su propio fin, intenta ganar tiempo convirtiendo esta realidad en una posibilidad que apunta a una realizaci\u00f3n futura, a una guerra at\u00f3mica que la raz\u00f3n a\u00fan puede evitar. Tal vez hubiera sido m\u00e1s coherente suponer que una humanidad que ha producido la bomba ya est\u00e1 espiritualmente muerta, y que es en la conciencia de la <em>realidad<\/em> y no de la <em>posibilidad<\/em> de esta muerte donde hay que empezar a pensar. Si el pensamiento no puede plantear razonablemente el problema del fin del mundo, es porque el pensamiento siempre se sit\u00faa en el fin, siempre est\u00e1 experimentando la realidad y no la posibilidad del fin. La guerra a la que tememos siempre est\u00e1 en marcha y nunca termina, al igual que la bomba lanzada una vez en Hiroshima y Nagasaki nunca ha dejado de lanzarse. S\u00f3lo a partir de esta conciencia, el fin de la humanidad, la guerra at\u00f3mica y las cat\u00e1strofes clim\u00e1ticas dejan de ser fantasmas que aterrorizan y paralizan a una raz\u00f3n incapaz de enfrentarlos, para aparecer como lo que son: fen\u00f3menos pol\u00edticos ya siempre actuales en su contingencia y su absurdo, que precisamente por eso ya no debemos temer como una fatalidad sin alternativas, sino que podemos enfrentar cada vez seg\u00fan las instancias concretas en que se presenten y las fuerzas de que dispongamos para contrarrestarlas o escapar de ellas. Esto es lo que hemos aprendido en los dos a\u00f1os que acaban de transcurrir y, frente a los poderosos que se muestran cada vez m\u00e1s incapaces de gobernar la emergencia que ellos mismos han producido, intentamos aprovechar y atesorar.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto de Giorgio Agamben publicado originalmente el 4 de octubre de 2022 en su columna \u00abUna voce\u00bb, que publica regularmente en el sitio web de la editorial italiana Quodlibet. &nbsp; En 1958, Karl Jaspers public\u00f3 un libro bajo el t\u00edtulo La bomba at\u00f3mica y el futuro de la humanidad en el que pretend\u00eda cuestionar radicalmente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":2732,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[14],"class_list":["post-2730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-giorgio-agamben"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2730"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2730\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2735,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2730\/revisions\/2735"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2732"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}