{"id":27,"date":"2016-04-15T12:34:09","date_gmt":"2016-04-15T10:34:09","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=27"},"modified":"2016-04-15T12:34:09","modified_gmt":"2016-04-15T10:34:09","slug":"notas-editoriales-del-primer-numero-de-la-internacional-situacionista-junio-de-1958","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=27","title":{"rendered":"\u00abNotas Editoriales\u00bb del primer n\u00famero de la Internacional Situacionista (junio de 1958)"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both;text-align: center\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-KKJGmFtA6cY\/T4tHJs77DGI\/AAAAAAAAASc\/JVuLSk_wR6A\/s1600\/is.png\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/div>\n<div style=\"text-align: center\"><\/div>\n<div style=\"text-align: center\"><b>Amarga victoria del surrealismo<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 2cm;margin-right: 2cm;text-align: justify\"><small>\u00ab<i>El \u00e9xito del surrealismo reside en gran medida en que la ideolog\u00eda de esta sociedad, en su faceta m\u00e1s moderna, ha renunciado a una jerarqu\u00eda estricta de valores facticios, pero se sirve abiertamente de lo irracional y de los residuos surrealistas.<\/i>\u00ab<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 2cm;margin-right: 2cm;text-align: right\"><small><i>Informe sobre la construcci\u00f3n de situaciones<\/i>. Junio de 1957<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el marco de un mundo que no ha sido transformado esencialmente, el surrealismo ha triunfado. Este \u00e9xito se vuelve contra el surrealismo, que no esperaba otra cosa que la destrucci\u00f3n del orden social dominante. Pero el retraso sobrevenido en la acci\u00f3n de las masas que tienen que destruir este orden, al tiempo que mantiene y agrava, junto a las dem\u00e1s contradicciones del capitalismo evolucionado, las impotencias de la creaci\u00f3n cultural, mantiene la <i>actualidad<\/i> del surrealismo y favorece m\u00faltiples repeticiones degradadas de \u00e9l.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El surrealismo no puede avanzar en las condiciones de vida que encontr\u00f3 y que se han prolongado escandalosamente hasta nuestros d\u00edas, porque es ya, en su conjunto, un <i>suplemento<\/i> a la poes\u00eda o el arte liquidados por el dada\u00edsmo, y todas sus posibilidades se encuentran m\u00e1s all\u00e1 del posfacio surrealista a la historia del arte, en los problemas de la vida verdadera que hay que construir. De manera que todo lo que quiere situarse t\u00e9cnicamente <i>despu\u00e9s del<\/i> surrealismo vuelve a encontrar los problemas de <i>antes<\/i> (poes\u00eda y teatro dada\u00edstas, investigaciones formales al estilo de la colecci\u00f3n <i>Mont-de-Pi\u00e9t\u00e9<\/i>). En su mayor parte, las novedades pict\u00f3ricas sobre las que se ha llamado la atenci\u00f3n desde la \u00faltima guerra s\u00f3lo son detalles, aislados y aumentados, tomados \u2014subrepticiamente\u2014 de la masa coherente de aportaciones surrealistas (Max Ernst recordaba, en una exposici\u00f3n en Par\u00eds a principios de 1958, lo que hab\u00eda ense\u00f1ado a Pollock en 1942).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El mundo moderno ha cubierto la ventaja formal que le llevaba el surrealismo. La manifestaci\u00f3n de lo nuevo en las disciplinas que realmente progresan (todas las t\u00e9cnicas cient\u00edficas) adquiere <i>apariencia<\/i> surrealista. En 1955 se hizo escribir a un robot de la Universidad de Manchester una carta de amor que pod\u00eda pasar por un intento de escritura autom\u00e1tica de un surrealista poco dotado. Pero la realidad que domina este desarrollo es que, al no haberse hecho la revoluci\u00f3n, todo lo que constitu\u00eda para el surrealismo un margen de libertad se ha visto recuperado y <i>utilizado<\/i> por el mundo represivo que los surrealistas combatieron.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El empleo del magnet\u00f3fono para instruir a sujetos dormidos se propone reducir la reserva on\u00edrica de la vida con fines utilitarios, banales o repugnantes. Nada constituye sin embargo una inversi\u00f3n tan clara de los descubrimientos subversivos del surrealismo como la explotaci\u00f3n que se ha hecho de la escritura autom\u00e1tica y de los juegos colectivos basados en ella en el m\u00e9todo de prospecci\u00f3n de ideas llamado en Estados Unidos \u00abbrainstorming\u00bb. Gerard Lanz.un describe as\u00ed en <i>France-Observateur<\/i> su funcionamiento: \u00abEn una sesi\u00f3n de duraci\u00f3n limitada (de diez minutos a 1 hora), una determinada cantidad de personas (de 6 a 15) tienen plena libertad para exponer ideas, todas las que puedan, sean o no extravagantes, sin riesgo de censura. La calidad de las ideas importa poco. Est\u00e1 absolutamente prohibido criticar una idea emitida por uno de los participantes o sonre\u00edr cuando tiene la palabra. Por otra parte, cada uno tiene el m\u00e1s absoluto derecho, y tambi\u00e9n el deber, de plagiar las ideas anteriormente expresadas a\u00f1adiendo algo propio. (&#8230;. El ej\u00e9rcito, la administraci\u00f3n y la polic\u00eda han recurrido tambi\u00e9n a este m\u00e9todo. La propia investigaci\u00f3n cient\u00edfica sustituye sus conferencias y mesas redondas por sesiones de <i>brainstorming<\/i>. Un autor y un productor de pel\u00edculas en el C.F.P.I. necesitan un t\u00edtulo. \u00a1Ocho personas les propondr\u00e1n 70 en 15 minutos! Despu\u00e9s, un eslogan: ciento cuatro ideas en treinta y cuatro minutos; se retienen dos. (&#8230;) La regla es lo impensado, lo il\u00f3gico, lo absurdo, lo fuera de lugar. La calidad deja paso a la cantidad. El principal fin del m\u00e9todo es eliminar las barreras de coacci\u00f3n social, de timidez, de miedo a hablar, que impiden a menudo a algunos individuos intervenir durante una reuni\u00f3n o un consejo de administraci\u00f3n y enunciar sugerencias rid\u00edculas entre las cuales podr\u00eda haber, no obstante, un tesoro escondido. Al levantar esas barreras se constata que la gente habla, y sobre todo que todos tienen algo que decir (&#8230;). Algunos empresarios estadounidenses han comprendido r\u00e1pidamente el inter\u00e9s de esta t\u00e9cnica aplicada a las relaciones con el personal. El que puede expresarse reivindica menos. &#8216;\u00a1Organicen <i>brainstormings<\/i>!&#8217;, piden a los especialistas: &#8216;eso demostrar\u00e1 al personal que hacemos caso de sus ideas, puesto que se las pedimos&#8217;. La t\u00e9cnica se ha convertido en una terapia contra el virus revolucionario.\u00bb<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>*<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>El ruido y la furia<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Se habla hoy mucho de los j\u00f3venes furiosos, de la c\u00f3lera de la juventud. Y se habla de buena gana porque, de las revueltas sin motivo de los adolescentes suecos a las proclamas elaboradas por los \u00abangry young men\u00bb ingleses que tratan de constituirse en movimiento literario, se reconoce en profundidad el mismo car\u00e1cter inofensivo, la misma debilidad tranquilizadora. Producto de una \u00e9poca de descomposici\u00f3n de las ideas y de los modos de existencia dominantes, y de inmensas victorias contra la naturaleza que no ampl\u00edan en realidad las posibilidades de la vida cotidiana, estos sobresaltos de la juventud que reacciona, a veces brutalmente, contra las condiciones impuestas, son toscamente contempor\u00e1neos del esp\u00edritu surrealista, pero est\u00e1n desprovistos de sus puntos de aplicaci\u00f3n en la cultura y de su esperanza revolucionaria. De forma que la resignaci\u00f3n es el ruido de fondo de este negativismo espont\u00e1neo de la juventud estadounidense, escandinava o japonesa. Saint-Germain-des-Pr\u00e9s fue un laboratorio de estos comportamientos (enga\u00f1osamente llamados existencialistas por los diarios) en los primeros a\u00f1os de la posguerra, lo que explica que los representantes intelectuales franceses de esta generaci\u00f3n (Fran\u00e7oise Sagan-Drouet, Robbe-Grillet, Vadim, el horroroso Buffet) sean hoy caricaturas exageradas, estampas de Epinal de la resignaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Aunque esta generaci\u00f3n intelectual se muestra m\u00e1s agresiva fuera de Francia, su conciencia se escalona entre la simple estupidez y la satisfacci\u00f3n prematura de una rebeli\u00f3n insuficiente. El olor a huevos podridos que exhala la idea de Dios envuelve a los cretinos m\u00edsticos de la \u00abbeat generation\u00bb estadounidense, y no falta tampoco en las declaraciones de los \u00abangry young men\u00bb (cf. Colin Wilson). \u00c9stos, en general, descubren con treinta a\u00f1os de retraso un clima moral subversivo que <i>la Inglaterra<\/i> les hab\u00eda ocultado completamente todo ese tiempo, y creen estar en la cima del esc\u00e1ndalo declar\u00e1ndose republicanos. \u00abSe siguen consumiendo obras\u00bb, escribe Kenneth Tynan, \u00abque se basan en la rid\u00edcula idea de que la gente teme y respeta todav\u00eda a la Corona, al Imperio, a la Iglesia, a la Universidad y a la Buena Sociedad\u00bb. Esta expresi\u00f3n (\u00abse siguen consumiendo obras&#8230;\u00bb) es reveladora del punto de vista superficialmente <i>literario<\/i> de este equipo de \u00abangry young men\u00bb, que apenas han cambiado de opini\u00f3n sobre algunas convenciones sociales sin percibir el manifiesto cambio de terreno de toda la actividad cultural que se observa en cada una de las tendencias vanguardistas de este siglo. Los \u00abangry young men\u00bb son en todo caso particularmente reaccionarios, porque atribuyen al ejercicio literario un valor privilegiado, un sentido de redenci\u00f3n; es decir, porque defienden hoy una mistificaci\u00f3n denunciada hacia 1920 en Europa, y cuya supervivencia contiene m\u00e1s carga contrarrevolucionaria que la de la Corona brit\u00e1nica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Todos estos rumores, estas onomatopeyas revolucionarias, comparten la misma ignorancia sobre el sentido y el alcance del surrealismo (cuyo \u00e9xito art\u00edstico burgu\u00e9s ha sido naturalmente deformante). La continuaci\u00f3n del surrealismo ser\u00eda de hecho la actitud m\u00e1s consecuente si nada nuevo viniese a reemplazarlo. Pero la juventud que se acerca al surrealismo, como conoce sus profundas exigencias y no puede superar la contradicci\u00f3n existente entre esas exigencias y la inmovilidad del pseudo\u00e9xito, se refugia precisamente en los aspectos reaccionarios que el surrealismo arrastra desde su formaci\u00f3n (magia, creencia en una edad de oro que s\u00f3lo puede ser anterior a la historia). Se felicitan de estar todav\u00eda all\u00ed, tanto tiempo despu\u00e9s de la batalla, bajo <i>el arco del triunfo<\/i> del surrealismo, donde seguir\u00e1 habiendo tradicionalmente, como dice con orgullo G\u00e9rard Legran (<i>Surr\u00e9alisme m\u00e9me<\/i>, n\u00b0 2), \u00abun reducto de seres j\u00f3venes obstinadamente comprometidos en mantener viva la aut\u00e9ntica llama del surrealismo&#8230;\u00bb<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Un movimiento m\u00e1s liberador que el surrealismo de 1924 \u2014al que, de aparecer. Bret\u00f3n prometi\u00f3 unirse\u2014 no se constituye f\u00e1cilmente, porque ese car\u00e1cter liberador consiste ahora en apoderarse de los medios materiales superiores del mundo moderno. Los surrealistas de 1958 se han vuelto incapaces de reunido y est\u00e1n dispuestos a combatirlo si se presenta. Esto no anula, para un movimiento cultural revolucionario, la necesidad de tomar a su cargo con la mayor eficacia la libertad de esp\u00edritu y la libertad concreta de las costumbres que reivindic\u00f3 el surrealismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para nosotros, el surrealismo fue s\u00f3lo el comienzo de la experiencia revolucionaria cultural, experiencia que casi inmediatamente toc\u00f3 techo en la pr\u00e1ctica y en la teor\u00eda. Se trata de llevarla m\u00e1s lejos. \u00bfPor qu\u00e9 no podemos ser ya surrealistas? No porque tengamos que obedecer al requerimiento que se hace siempre a la \u00abvanguardia\u00bb de diferenciarse del esc\u00e1ndalo surrealista (a ninguno de nosotros nos preocupa ser originales a toda costa. \u00bfY qu\u00e9 nueva direcci\u00f3n seguir\u00edamos? Por el contrario, la burgues\u00eda est\u00e1 dispuesta a aplaudir la regresi\u00f3n que nos apetezca escoger). Si no somos surrealistas, es <i>para no aburrirnos<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El aburrimiento es lo que tienen en com\u00fan el viejo surrealismo, los j\u00f3venes furiosos y algo resignados y esa rebeli\u00f3n de adolescentes acomodados que no tiene perspectiva, pero que est\u00e1 lejos de no tener causa. Los situacionistas ejecutar\u00e1n la sentencia que los placeres de hoy pronuncian contra s\u00ed mismos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>*<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>\u00bfLa libertad por la lectura? Sandeces<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La evasi\u00f3n en la literatura y el arte, la sobreestimaci\u00f3n de estas actividades definidas seg\u00fan la vieja \u00f3ptica burguesa, parecen concepciones muy extendidas en los estados obreros de Europa, donde en reacci\u00f3n a los desv\u00edos policiales de una empresa de cambio real del mundo, los intelectuales desenga\u00f1ados manifiestan una ingenua indulgencia por los subproductos y los chismes de una cultura occidental descompuesta. Es una ilusi\u00f3n paralela a la de quienes redescubren al sujeto en la democracia parlamentaria. El joven escritor polaco Marek Hlasko, entrevistado por <i>L&#8217;Express<\/i> (17 de abril de 1958), justifica su intenci\u00f3n de volver a Polonia donde, seg\u00fan su opini\u00f3n confirmada, la vida es insostenible y no es posible mejora alguna, por este estupendo motivo: \u00abPolonia es un pa\u00eds extraordinario para un escritor, y merece la pena sufrir todas las consecuencias por vivir en \u00e9l y observarlo.\u00bb<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No lamentamos el retroceso del jdanovismo, a pesar del est\u00fapido inter\u00e9s que reencuentran en Checoslovaquia o en Polonia los aspectos m\u00e1s miserables del fin de la cultura occidental: expresiones que ya no se sit\u00faan en el l\u00edmite de la descomposici\u00f3n formal, sino que han llegado a la pura <i>neutralidad<\/i> \u2014pongamos por caso Sagan-Drouet o las motivaciones art\u00edsticas de la revista <i>Phases<\/i>. Asumimos la necesidad de reivindicar, contra la doctrina realista-socialista pujante todav\u00eda, una libertad total de informaci\u00f3n y de creaci\u00f3n. Pero esta libertad no puede alinearse en ning\u00fan caso con la cultura \u00abmoderna\u00bb descubierta ahora en Europa Occidental. Esa cultura es hist\u00f3ricamente lo contrario de la creaci\u00f3n: una serie de repeticiones maquilladas. Reclamar la libertad de creaci\u00f3n es reconocer la necesidad de construcciones superiores del medio. La libertad ser\u00e1 la misma en los Estados obreros que aqu\u00ed, as\u00ed como sus enemigos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>*<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>La lucha por el control de las nuevas t\u00e9cnicas de condicionamiento<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00abEn lo sucesivo se podr\u00e1n desencadenar con certeza reacciones en los hombres en un sentido determinado de antemano\u00bb, escribi\u00f3 Serge Tchakhotine a prop\u00f3sito de los m\u00e9todos de influencia empleados sobre las colectividades por los revolucionarios y los fascistas entre las dos guerras mundiales (<i>Le viol des foules par la propagande politique<\/i>, Gallimard). Los avances cient\u00edficos han sido constantes desde entonces. Se ha avanzado en el estudio experimental de los mecanismos del comportamiento, se han encontrado nuevos usos para los instrumentos existentes y se han inventado otros nuevos. Desde hace mucho tiempo se experimenta con publicidad invisible (introduciendo en un desarrollo cinematogr\u00e1fico im\u00e1genes aut\u00f3nomas de 1\/24 de segundo, sensibles para la retina, pero no para la percepci\u00f3n consciente) e inaudible (mediante infrasonidos). En 1957, el servicio de investigaci\u00f3n del Ministerio de Defensa de Canad\u00e1 orden\u00f3 llevar a cabo un estudio experimental sobre el aburrimiento aislando a sujetos en un entorno acondicionado de tal forma que nada pudiese suceder (celdas con las paredes desnudas, constantemente iluminadas, amuebladas \u00fanicamente con un confortable div\u00e1n y rigurosamente aisladas de olores, ruidos y variaciones t\u00e9rmicas). Los investigadores constataron un aumento de los problemas de conducta, al ser el cerebro incapaz de mantener sin est\u00edmulos el estado medio de excitaci\u00f3n necesario para su correcto funcionamiento. Han podido concluir por tanto la nefasta influencia que tiene un entorno aburrido sobre el comportamiento humano y explicar as\u00ed los accidentes imprevisibles que ocurren en los trabajos mon\u00f3tonos, destinados a multiplicarse con la extensi\u00f3n de la automatizaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El testimonio de un tal Lajos Ruff, publicado en la prensa francesa y en forma de libro a comienzos de 1958, va m\u00e1s lejos. Su relato, sujeto a todas las sospechas, pero que no contiene ninguna anticipaci\u00f3n de detalle, describe el \u00ablavado de cerebro\u00bb que le hizo sufrir la polic\u00eda pol\u00edtica h\u00fangara en 1956. Ruff dice haber pasado seis semanas encerrado en una habitaci\u00f3n donde el empleo unitario de medios bastante conocidos pretend\u00eda \u2014y consegu\u00eda finalmente\u2014 hacerle perder toda creencia en su percepci\u00f3n del mundo exterior y en su propia personalidad. Estos medios eran: el mobiliario completamente extra\u00f1o de la pieza (muebles transparentes, cama inclinada); la iluminaci\u00f3n, con la intervenci\u00f3n cada noche de un rayo luminoso procedente del exterior; efectos ps\u00edquicos acerca de los cuales se le hab\u00eda prevenido, pero contra los que no pod\u00eda protegerse; procedimientos psicoanal\u00edticos utilizados por un m\u00e9dico en las conversaciones cotidianas; diversas drogas; mistificaciones elementales alcanzadas con ayuda de estas drogas (como tener motivos para creer en todo momento que no hab\u00eda podido salir de la habitaci\u00f3n en semanas y despertar un d\u00eda con las ropas h\u00famedas y las suelas de los zapatos embarradas); proyecciones de pel\u00edculas absurdas o er\u00f3ticas confundidas con otras escenas que se producen por toda la habitaci\u00f3n; y en fin, los visitantes que se dirig\u00edan a \u00e9l como si fuese el h\u00e9roe de una aventura \u2014episodio de la resistencia en Hungr\u00eda\u2014 que hab\u00eda visto en otro ciclo de pel\u00edculas (se mezclaban detalles de estas pel\u00edculas con encuentros reales y acab\u00f3 experimentando orgullo por haber tomado parte en dicha acci\u00f3n).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hay que ver aqu\u00ed un uso <i>represivo<\/i> de una construcci\u00f3n ambiental bastante compleja. Todos los descubrimientos desinteresados de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica han sido descuidados hasta hoy por los artistas libres y utilizados inmediatamente por la polic\u00eda. Cuando la publicidad subliminal suscit\u00f3 cierta inquietud en los Estados Unidos, se tranquiliz\u00f3 a todo el mundo diciendo que los dos primeros esl\u00f3ganes difundidos carec\u00edan de peligro para nadie, influyendo en estos dos sentidos: \u00abConduzca m\u00e1s despacio\u00bb y \u00ab<span style=\"font-variant: small-caps\">Vaya a la Iglesia<\/span>\u00ab.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La concepci\u00f3n humanista, art\u00edstica y jur\u00eddica de la personalidad inviolable e inalterable est\u00e1 condenada. La vemos conmoverse sin disgusto. Pero hay que tener en cuenta que vamos a asistir, a participar, en una <i>carrera de velocidad entre los artistas libres y la polic\u00eda por experimentar y desarrollar las nuevas formas de condicionamiento<\/i>. En esta carrera, la polic\u00eda lleva ya una ventaja considerable. De su resultado depende la aparici\u00f3n de entornos apasionantes y liberadores o el refuerzo cient\u00edficamente controlable, sin fisuras, del entorno del viejo mundo de opresi\u00f3n y de horror. Hablamos de artistas libres, pero no es posible la libertad art\u00edstica antes de que nos hayamos apoderado de los medios acumulados en el siglo XX, que son para nosotros los verdaderos medios de producci\u00f3n art\u00edstica, y que condenan a quienes est\u00e1n privados de ellos a no ser artistas de su tiempo. Si el control de estos nuevos medios no es totalmente revolucionario, podemos vernos arrastrados al ideal policial de una sociedad de abejas. La dominaci\u00f3n de la naturaleza puede ser revolucionaria o convertirse en el arma absoluta de las fuerzas del pasado. Los situacionistas se ponen al servicio de la necesidad del <i>olvido<\/i>. La \u00fanica fuerza de la que pueden esperar algo es el proletariado, te\u00f3ricamente sin pasado, obligado permanentemente a reinventarlo todo, del que Marx dijo que \u00abes revolucionario o no es nada\u00bb. \u00bfLo ser\u00e1 en nuestro tiempo? La pregunta es importante para nuestro prop\u00f3sito: le corresponde al proletariado realizar el arte.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>*<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>Por y contra el cine<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el cine es el arte m\u00e1s importante de nuestra sociedad, y en este sentido se ha buscado tambi\u00e9n su desarrollo en una integraci\u00f3n continua de nuevas t\u00e9cnicas mec\u00e1nicas. Es por tanto, no s\u00f3lo como expresi\u00f3n anecd\u00f3tica o formal, sino tambi\u00e9n en su infraestructura material, la mejor <i>representaci\u00f3n<\/i> de una \u00e9poca de invenciones an\u00e1rquicas yuxtapuestas (no articuladas, sino simplemente a\u00f1adidas). Despu\u00e9s del cinemascope, los inicios de la estereofon\u00eda y los intentos de imagen en relieve, los Estados Unidos presentan en la exposici\u00f3n de Bruselas un procedimiento llamado \u00abCircarama\u00bb por medio del cual, como informa <i>Le Monde<\/i> el 17 de abril, \u00abse encuentra uno en medio del espect\u00e1culo y lo vive, puesto que forma parte de \u00e9l. Cuando el coche en el que se han colocado las c\u00e1maras se sumerge en el barrio chino de San Francisco, experimentamos los mismos reflejos y sensaciones que sus pasajeros.\u00bb Por otra parte, se experimenta un cine oloroso con la reciente aplicaci\u00f3n de aerosoles, y esperan conseguirse efectos realistas sin r\u00e9plica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El cine se presenta as\u00ed como un sustituto pasivo de la actividad art\u00edstica unitaria que resulta ahora posible. Aporta poderes in\u00e9ditos a la fuerza reaccionaria y desgastada del <i>espect\u00e1culo<\/i> sin participaci\u00f3n. No se teme decir que se vive en un mundo que sabemos situado sin libertad en medio del miserable espect\u00e1culo, \u00abya que se forma parte de \u00e9l\u00bb. La vida no es eso, y los espectadores no son todav\u00eda el mundo. Pero los que quieren construir ese mundo deben combatir en el cine la tendencia a constituir la anticonstrucci\u00f3n de situaciones (la construcci\u00f3n del ambiente del esclavo, la sucesi\u00f3n de catedrales) y reconocer a la vez el inter\u00e9s de nuevas aplicaciones t\u00e9cnicas v\u00e1lidas en s\u00ed mismas (estereofon\u00eda, olores).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El retraso en la aparici\u00f3n de los s\u00edntomas del arte moderno en el cine (todav\u00eda se rechazan en los cine-clubs algunas obras formalmente destructivas contempor\u00e1neas de lo que fue aceptado hace 20 o 30 a\u00f1os en las artes pl\u00e1sticas o en la literatura) se deriva no s\u00f3lo de sus cadenas directamente econ\u00f3micas o disfrazadas de idealismo (censura moral), sino de <i>la importancia positiva<\/i> del arte cinematogr\u00e1fico en la sociedad moderna. Esta importancia del cine se debe a los medios de influencia superiores que pone en pr\u00e1ctica y trae necesariamente consigo un aumento del control para la clase dominante. Hemos de luchar, por tanto, por apoderarnos de un sector realmente experimental en el cine.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Podemos distinguir dos utilizaciones posibles del cine: en primer lugar, su uso como forma de propaganda en el per\u00edodo de transici\u00f3n presituacionista&#8217;, despu\u00e9s, su empleo directo como elemento constitutivo de una situaci\u00f3n realizada.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El cine es comparable a la arquitectura por su importancia actual en la vida de todos, por las limitaciones que le impiden renovarse y por las inmensas posibilidades que no dejar\u00eda de tener su libre renovaci\u00f3n. Hay que sacar partido de los aspectos progresistas del cine industrial, lo mismo que al descubrir una arquitectura organizada a partir de la funci\u00f3n psicol\u00f3gica del ambiente puede retirarse la perla escondida en el esti\u00e9rcol del funcionalismo absoluto.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>*<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>Contribuci\u00f3n a una definici\u00f3n situacionista del juego<\/b><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No se puede escapar a la confusi\u00f3n que envuelve a la noci\u00f3n de juego, desde el punto de vista l\u00e9xico y desde el punto de vista pr\u00e1ctico, m\u00e1s que considerando los cambios que ha sufrido. Tras padecer durante dos siglos la continua idealizaci\u00f3n de la producci\u00f3n, las funciones sociales primitivas del juego se manifiestan como supervivencias bastardas mezcladas con formas inferiores que proceden directamente de las necesidades actuales de organizaci\u00f3n de dicha producci\u00f3n. Al mismo tiempo, aparecen las tendencias progresistas del juego en relaci\u00f3n con el desarrollo de las fuerzas productivas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Parece que la nueva fase de afirmaci\u00f3n del juego debe caracterizarse por (a desaparici\u00f3n de todo elemento competitivo. La cuesti\u00f3n de ganar o perder, casi inseparable de la actividad l\u00fadica hasta ahora, est\u00e1 ligada a todas las dem\u00e1s manifestaciones de tensi\u00f3n entre los individuos por la apropiaci\u00f3n de los bienes. La sensaci\u00f3n de importancia de ganar en el juego, que produce satisfacciones concretas a menudo ilusorias, es el producto perverso de una sociedad perversa. Esta sensaci\u00f3n es sencillamente explotada por todas las formas conservadoras que se sirven del juego para enmascarar la monoton\u00eda y la atrocidad de las condiciones de vida que imponen. Basta pensar en las reivindicaciones que desv\u00eda el deporte de competici\u00f3n, que se impone en su forma moderna en Gran Breta\u00f1a precisamente con el desarrollo de las f\u00e1bricas. No s\u00f3lo los insensatos se identifican con los jugadores profesionales o los equipos, que asumen para ellos el mismo papel m\u00edtico que las estrellas de cine y los hombres de estado que viven y deciden en su lugar; la interminable serie de resultados de estas competiciones no deja de interesar a los observadores. La participaci\u00f3n directa en un juego, incluso en los que requieren cierto ejercicio intelectual, pierde inter\u00e9s en cuanto hay que aceptar la competici\u00f3n por s\u00ed misma en el marco de las reglas establecidas. Nada muestra mejor el menosprecio contempor\u00e1neo que se tiene hacia la idea de juego como la petulante afirmaci\u00f3n que abre el <i>Breviario del ajedrez<\/i> de Tartakower: \u00abSe conoce universalmente al ajedrez como el rey de los juegos\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El elemento competitivo tendr\u00e1 que desaparecer para dejar paso a una concepci\u00f3n realmente colectiva del juego: la creaci\u00f3n en com\u00fan de ambientes l\u00fadicos elegidos. La separaci\u00f3n crucial que tenemos que superar es la que se establece entre juego y vida corriente, que entiende el juego como una excepci\u00f3n aislada y provisional. \u00abEn medio de la imperfecci\u00f3n del mundo y de la confusi\u00f3n de la vida\u00bb, escribe Johan Huizinga, \u00abel juego realiza una perfecci\u00f3n t\u00e9mpora] y limitada\u00bb. La vida corriente, condicionada hasta ahora por el problema de la subsistencia, puede ser dominada racionalmente \u2014esta posibilidad es el eje de todos los conflictos de nuestro tiempo\u2014 y el juego ha de invadir la vida entera rompiendo radicalmente con un tiempo y un espacio l\u00fadicos limitados. No tendr\u00eda como fin la perfecci\u00f3n, al menos en la medida en que dicha perfecci\u00f3n suponga una construcci\u00f3n est\u00e1tica opuesta a la vida. Pero puede proponerse llevar a la perfecci\u00f3n la bella confusi\u00f3n de la vida. El barroco, calificado por Eugenio d&#8217;Ors como \u00abvacaci\u00f3n de la historia\u00bb para limitarlo definitivamente, y el m\u00e1s all\u00e1 organizado del barroco jugar\u00e1n un gran papel en el reinado cercano del ocio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde esta perspectiva hist\u00f3rica, el juego \u2014la experimentaci\u00f3n permanente de novedades l\u00fadicas\u2014 no se presenta en absoluto al margen de la \u00e9tica y de la cuesti\u00f3n del sentido de la vida. El \u00fanico triunfo que puede concebirse en el juego es la consecuci\u00f3n inmediata de su ambiente y el aumento constante de sus posibilidades. Aunque el juego no puede dejar completamente de lado un perfil competitivo mientras coexista con los residuos de la fase de decadencia, su meta debe ser al menos producir condiciones favorables para la vida directa. En este sentido es todav\u00eda lucha y representaci\u00f3n: lucha por una vida ajustada a los deseos y representaci\u00f3n concreta de esa vida.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La existencia marginal del juego con respecto a la abrumadora realidad del trabajo se experimenta como algo ficticio, pero el trabajo de los situacionistas es precisamente la preparaci\u00f3n de futuras posibilidades l\u00fadicas. Puede sentirse la tentaci\u00f3n de menospreciar a la Internacional situacionista al reconocer f\u00e1cilmente en ella algunos aspectos de un gran juego. \u00abPero ya hemos observado\u00bb, dice Huizinga, \u00abque &#8216;simplemente jugar&#8217; no excluye en absoluto la posibilidad de hacerlo con una seriedad extrema&#8230;\u00bb<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>*<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><b>Problemas preliminares a la construcci\u00f3n de una situaci\u00f3n<\/b><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 2cm;margin-right: 2cm;text-align: justify\"><small>\u00ab<i>La construcci\u00f3n de situaciones comienza m\u00e1s all\u00e1 del hundimiento moderno de la noci\u00f3n de espect\u00e1culo. Es f\u00e1cil ver hasta qu\u00e9 punto est\u00e1 unido a la alienaci\u00f3n del viejo mundo el principio del espect\u00e1culo: la no intervenci\u00f3n. Se ve tambi\u00e9n, a la inversa, que las b\u00fasquedas culturales revolucionarias m\u00e1s v\u00e1lidas han intentado romper la identificaci\u00f3n psicol\u00f3gica del espectador con el h\u00e9roe para arrastrarlo a la actividad&#8230; La situaci\u00f3n se hace para ser vivida por sus constructores. El papel del &#8216;p\u00fablico&#8217;, pasivo o en todo caso de figurante, debe disminuir siempre a medida que aumente la parte de quienes ya no pueden llamarse actores, sino, en un sentido nuevo del t\u00e9rmino, &#8216;vividores&#8217;.<\/i>\u00ab<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 2cm;margin-right: 2cm;text-align: right\"><small><i>Informe sobre la construcci\u00f3n de situaciones<\/i><\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La concepci\u00f3n que tenemos de la \u00absituaci\u00f3n construida\u00bb no se limita al empleo unitario de los medios art\u00edsticos que concurren en un ambiente, por grandes que puedan ser la amplitud espacio-temporal y la fuerza de dicho ambiente. La situaci\u00f3n es tambi\u00e9n una unidad de comportamiento en el tiempo. Est\u00e1 formada por los ges- tos comprendidos en el escenario de un momento. Estos gestos son el producto del escenario y de s\u00ed mismos, y producen otros escenarios y otros gestos. \u00bfC\u00f3mo orientar estas fuerzas? No nos contentaremos con esperar sorpresas a partir de en- tornos experimentales producidos mec\u00e1nicamente. La direcci\u00f3n realmente experimental de la actividad situacionista es el establecimiento, a partir de deseos m\u00e1s o menos conocidos, de un campo de actividad temporal favorable a estos deseos. Ello s\u00f3lo puede traer consigo el esclarecimiento de los deseos primitivos y la aparici\u00f3n confusa de otros nuevos, cuya ra\u00edz material ser\u00e1 precisamente la <i>nueva realidad<\/i> constituida por las construcciones situacionistas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hay que afrontar por tanto una especie de psicoan\u00e1lisis con fines situacionistas, debiendo encontrar cada uno de los que participan en esta aventura deseos ambientales concretos <i>para realizarlos<\/i>, en sentido opuesto a lo que persiguen todas las corrientes surgidas del freudismo. Cada uno debe buscar lo que le gusta, lo que le atrae (y contrariamente a algunos intentos de escritura moderna, Lciris por ejemplo, lo que nos importa no es la estructura individual de nuestro esp\u00edritu ni la explicaci\u00f3n de su formaci\u00f3n, sino su posible aplicaci\u00f3n a situaciones construidas). Con este m\u00e9todo se puede hacer el recuento de los elementos constitutivos de las situaciones a edificar; de los <i>proyectos para el movimiento de estos elementos<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Semejante investigaci\u00f3n s\u00f3lo tiene sentido para individuos que trabajan en la pr\u00e1ctica de la construcci\u00f3n de situaciones. Todos ellos son espont\u00e1neamente o de forma consciente y organizada <i>presituacionistas<\/i>, individuos que han experimentado la necesidad objetiva de esta construcci\u00f3n a trav\u00e9s del mismo estado de carencia en la cultura y de las mismas expresiones de la sensibilidad experimental inmediatamente anterior. Est\u00e1n unidos por su especializaron y por su pertenencia a una vanguardia hist\u00f3rica dentro de ella. Por lo tanto, es probable que todos ellos compartan muchos puntos con el deseo situacionista, que se diversificar\u00e1 cada vez m\u00e1s despu\u00e9s de su tr\u00e1nsito a una fase de actividad real.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La situaci\u00f3n construida es forzosamente colectiva en su preparaci\u00f3n y desarrollo. Parece sin embargo necesario, al menos en las experiencias primitivas, que un individuo ejerza cierta preeminencia sobre una situaci\u00f3n dada actuando como director de escena. Partiendo de un proyecto de situaci\u00f3n \u2014estudiado por un equipo de investigadores\u2014 que combinar\u00eda, por ejemplo, una <i>reuni\u00f3n emocionante<\/i> de algunas personas durante una velada, habr\u00eda que distinguir sin duda un director \u2014o escen\u00f3grafo encargado de coordinar los elementos previos de la construcci\u00f3n del decorado y de planear algunas <i>intervenciones<\/i> sobre los acontecimientos (pueden compartir este proceso varios responsables que ignoren mutuamente sus planes de intervenci\u00f3n)\u2014, unos agentes directos que vivan la situaci\u00f3n \u2014que hayan participado en la creaci\u00f3n del proyecto colectivo y trabajado en la composici\u00f3n pr\u00e1ctica del ambiente\u2014 y algunos espectadores pasivos \u2014ajenos a este trabajo de construcci\u00f3n\u2014 a los que habr\u00e1 que <i>reducir a la acci\u00f3n<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Naturalmente, la relaci\u00f3n entre el director y los \u00abvividores\u00bb de la situaci\u00f3n no ha de convertirse en una relaci\u00f3n entre especialistas. Se trata solamente de una subordinaci\u00f3n moment\u00e1nea de todo un equipo de situacionistas al responsable de una experiencia aislada. Ni estas perspectivas ni su vocabulario provisional deben dar a entender que se trata de una continuaci\u00f3n del teatro. Pirandello y Brecht han mostrado ya la destrucci\u00f3n del espect\u00e1culo teatral y algunas reivindicaciones que van m\u00e1s all\u00e1 de ella. Se puede decir que la construcci\u00f3n de situaciones reemplazar\u00e1 al teatro s\u00f3lo en el sentido en que la construcci\u00f3n real de la vida ha ido reemplazando a la religi\u00f3n. Evidentemente, el primer campo que vamos a reemplazar y <i>a realizar<\/i> es la poes\u00eda, que se consumi\u00f3 a s\u00ed misma en la vanguardia de nuestro tiempo y ha desaparecido por completo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La realizaci\u00f3n efectiva del individuo, al igual que la experiencia art\u00edstica que desvelan los situacionistas, pasa obligatoriamente por la dominaci\u00f3n colectiva del mundo: antes de ello no hay todav\u00eda individuos, sino sombras que frecuentan los objetos que otros les ofrecen an\u00e1rquicamente. Ocasionalmente encontramos individuos aislados que se mueven al azar. Sus emociones divergentes se neutralizan y mantienen su s\u00f3lido entorno de aburrimiento. Aniquilaremos estas condiciones prendiendo en algunos puntos la se\u00f1al incendiaria de un <i>juego superior<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El funcionalismo, que es la expresi\u00f3n necesaria del avance t\u00e9cnico, intenta eliminar totalmente el juego en nuestra \u00e9poca, y los partidarios del \u00abindustrial design\u00bb lamentan la perversi\u00f3n de su actividad por la inclinaci\u00f3n del hombre a jugar. Esta inclinaci\u00f3n, explotada rastreramente por el comercio industrial, pone inmediatamente en cuesti\u00f3n resultados \u00fatiles exigiendo nuevas presentaciones. Creemos que no hay que alentar la constante renovaci\u00f3n art\u00edstica de la forma de los frigor\u00edficos, pero el funcionalismo moralizante no puede hacer nada al respecto. La \u00fanica salida progresista es liberar en otra parte de forma m\u00e1s amplia la tendencia a jugar. La ingenua indignaci\u00f3n de la teor\u00eda pura del <i>industrial design<\/i> no ha impedido, por ejemplo, que el autom\u00f3vil individual sea principalmente un juego idiota, y s\u00f3lo accesoriamente un medio de transporte. Contra toda forma regresiva de juego, que supone su retorno a estadios infantiles \u2014ligados siempre a pol\u00edticas reaccionarias\u2014 hay que apoyar formas experimentales de juego revolucionario.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amarga victoria del surrealismo &nbsp; \u00abEl \u00e9xito del surrealismo reside en gran medida en que la ideolog\u00eda de esta sociedad, en su faceta m\u00e1s moderna, ha renunciado a una jerarqu\u00eda estricta de valores facticios, pero se sirve abiertamente de lo irracional y de los residuos surrealistas.\u00ab Informe sobre la construcci\u00f3n de situaciones. Junio de 1957 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[12],"class_list":["post-27","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-internacional-situacionista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27\/revisions\/28"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}