{"id":2546,"date":"2022-03-21T12:31:55","date_gmt":"2022-03-21T18:31:55","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2546"},"modified":"2022-03-23T14:38:06","modified_gmt":"2022-03-23T20:38:06","slug":"felix-guattari-microfisica-de-los-poderes-y-micropolitica-de-los-deseos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2546","title":{"rendered":"F\u00e9lix Guattari \/ Microf\u00edsica de los poderes y micropol\u00edtica de los deseos"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>La siguiente intervenci\u00f3n de F\u00e9lix Guattari fue presentada en un coloquio celebrado en Mil\u00e1n, Italia, el 31 de mayo de 1985 en homenaje a Michel Foucault. La versi\u00f3n francesa puede encontrarse bajo el t\u00edtulo de \u00abMicrophysique des pouvoirs et micropolitique des d\u00e9sirs\u00bb, en F. Guattari, <em>1980-1985. Les ann\u00e9es d\u2019hiver<\/em>, Par\u00eds, Barrault, 1986, pp. 207-222.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Despu\u00e9s de haber tenido el privilegio de ver a Michel Foucault retomar una propuesta que yo hab\u00eda lanzado de forma un tanto provocadora, decretando que los conceptos eran, al fin y al cabo, s\u00f3lo herramientas y las teor\u00edas el equivalente a las cajas que los conten\u00edan \u2014su potencia apenas podr\u00eda superar los servicios que prestaban en campos delimitados\u2014, no les sorprender\u00e1 verme hoy hurgando en la parafernalia conceptual que nos leg\u00f3 para tomar prestados algunos de sus instrumentos y, si es necesario, desviar su uso a mi gusto.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por lo dem\u00e1s, \u00a1estoy convencido de que siempre quiso que su contribuci\u00f3n se gestionara as\u00ed!<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No es mediante la pr\u00e1ctica exeg\u00e9tica como podemos esperar mantener vivo el pensamiento de un gran difunto, sino s\u00f3lo retom\u00e1ndolo y poni\u00e9ndolo en acci\u00f3n, a riesgo y ventura de los que se exponen a \u00e9l, para reabrir su cuestionamiento y aportarle la carne de sus propias incertidumbres.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00a1A ustedes les corresponde o no llevar la banalidad de esta primera declaraci\u00f3n al manido g\u00e9nero del homenaje p\u00f3stumo! En uno de sus \u00faltimos ensayos, dedicado a la econom\u00eda de las relaciones de poder, Michel Foucault ped\u00eda a su lector que no se desanimara por la banalidad de los hechos que relataba: \u00abNo es porque sean banales que no existan.\u00a0 Lo que hay que hacer con los hechos banales es descubrir \u2014o intentar descubrir\u2014 qu\u00e9 problema espec\u00edfico y tal vez original va unido a ellos\u00bb (<em>Michel Foucault. Un parcours philosophique<\/em>, p. 299). Pues bien, creo que lo que es bastante raro y tal vez abierto al descubrimiento, en la forma en que el pensamiento de Michel Foucault est\u00e1 llamado a sobrevivirle, es que abarca, mejor que nunca, las problem\u00e1ticas m\u00e1s urgentes de nuestras sociedades, respecto a las cuales, hasta ahora, nada ha sido tan elaborado \u00a1y sobre las cuales todas las modas ya obsoletas de los posmodernismos y los pospoliticismos ya han fracasado!<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo esencial del planteamiento de Foucault consisti\u00f3 en desvincularse tanto de un punto de partida que le llevaba hacia un m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n hermen\u00e9utica del discurso social como de un punto de llegada que podr\u00eda haber sido una lectura estructuralista, cerrada en s\u00ed misma, de ese mismo discurso. Fue en <em>La arqueolog\u00eda del saber<\/em> donde iba a llevar a cabo este doble conjuro. Es ah\u00ed donde se desprende expl\u00edcitamente de la perspectiva que fue la suya por primera vez en su <em>Historia de la locura<\/em>, al proclamar que ya no se trataba de \u00abinterpretar el discurso para hacer a trav\u00e9s de \u00e9l una historia del referente\u00bb (<em>L\u2019arch\u00e9ologie du savoir<\/em>, pp. 64-67) y que pretend\u00eda, a partir de entonces, \u00absustituir el tesoro enigm\u00e1tico de las \u201ccosas\u201d previas al discurso, por la formaci\u00f3n regular de los objetos que s\u00f3lo toman forma en \u00e9l\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Este rechazo a referirse al \u00abfondo de las cosas\u00bb, esta renuncia a las profundidades abisales del sentido, es paralela y sim\u00e9trica a la posici\u00f3n deleuziana de rechazo del \u00abobjeto de las alturas\u00bb y de toda posici\u00f3n trascendental de la representaci\u00f3n. La horizontalidad, una cierta \u00abtransversalidad\u00bb acompa\u00f1ada de un nuevo principio de contig\u00fcidad-discontinuidad, parec\u00edan imponerse frente a la tradicional estaci\u00f3n vertical del pensamiento. Cabe destacar que en esta \u00e9poca se produjeron tumultuosos desaf\u00edos a las opresivas jerarqu\u00edas de poder, as\u00ed como el descubrimiento de nuevas dimensiones de la espacialidad vivida: las volteretas de los cosmonautas o un nuevo tipo de trabajo de suelo entre los bailarines, especialmente con el auge del <em>but\u014d<\/em> japon\u00e9s.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Renunciar a la \u00abcuesti\u00f3n de los or\u00edgenes\u00bb,<sup>1<\/sup> liberar para el an\u00e1lisis \u00abun espacio blanco, indiferente, sin interioridad ni promesa\u00bb (<em>L\u2019arch\u00e9ologie du savoir<\/em>, p. 54) sin caer en la trampa de una lectura aplanada en t\u00e9rminos de significante: tal fue el nuevo programa de Michel Foucault.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En 1970, durante su conferencia inaugural en el Coll\u00e8ge de France, lanz\u00f3 una especie de advertencia solemne al respecto: \u00abEl discurso se anula a s\u00ed mismo en su realidad al situarse en el orden del significante\u00bb (<em>L\u2019ordre du discours<\/em>, p. 51).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En efecto, tras un per\u00edodo de vacilaci\u00f3n, hab\u00eda llegado a considerar pernicioso todo enfoque estructuralista consistente en \u00abtratar los discursos como conjuntos de signos (elementos significantes que remiten a contenidos o representaciones)\u00bb: \u00e9l pretende aprehender estos discursos desde el \u00e1ngulo de \u00ab<em>pr\u00e1cticas<\/em> que forman sistem\u00e1ticamente los objetos de los que hablan\u00bb. Y a\u00f1ade: \u00abPor supuesto, los discursos est\u00e1n hechos de signos; pero lo que hacen es algo m\u00e1s que utilizar estos signos para designar cosas. Es este <em>m\u00e1s<\/em> lo que los hace irreductibles a la lengua y al habla\u00bb (<em>L\u2019arch\u00e9ologie du savoir<\/em>, pp. 66-67). Se trata de una salida del gueto del significante y de una voluntad afirmada de tener en cuenta la dimensi\u00f3n productivista de la enunciaci\u00f3n. Pero, \u00bfde qu\u00e9 est\u00e1 constituido ese \u00ab<em>m\u00e1s<\/em>\u00bb del que hablamos aqu\u00ed? \u00bfEs una simple ilusi\u00f3n subjetiva? \u00bfVa al encuentro de un \u00abya-ah\u00ed\u00bb o de un proceso en curso de realizaci\u00f3n? No hay una respuesta general a estas preguntas. Cada cartograf\u00eda regional o global, seg\u00fan est\u00e9 impulsada por pretensiones ideol\u00f3gicas, est\u00e9ticas o cient\u00edficas, define su propio campo de eficacia pragm\u00e1tica, y es bastante evidente que una renuncia, como la de Michel Foucault, a los mitos reduccionistas que generalmente prevalecen en las ciencias humanas no puede dejar de tener incidencia en las apuestas pol\u00edticas y micropol\u00edticas relativas, por ejemplo, a lo que ocurre entre cuidadores-pacientes, a los papeles respectivos de los especialistas en disciplinas <em>psi<\/em>, a las posiciones que ocupa este campo <em>psi<\/em> en el seno de la Universidad, en las preocupaciones propias de los medios de comunicaci\u00f3n, las jerarqu\u00edas entre los cuerpos de Estado, etc. Al devaluar, como lo hicieron, la parte imaginaria de lo real en beneficio exclusivo de su parte simb\u00f3lica, los estructuralistas franceses de la d\u00e9cada de 1960 fundaron, de hecho, una especie de religi\u00f3n trinitaria de lo <em>Simb\u00f3lico<\/em>, lo <em>Real<\/em> y lo <em>Imaginario<\/em>, cuyos misioneros y pros\u00e9litos han sido vistos extendi\u00e9ndose por todas partes, predicando una nueva buena palabra, buscando invalidar, brutal o a veces muy sutilmente, cualquier perspectiva que escape a su voluntad hegem\u00f3nica. Pero sabemos muy bien que ninguna Trinidad, ya sea la pasmosa de su realizaci\u00f3n hegeliana o la de una riqueza a\u00fan muy inexplorada de Charles Sanders Pierce, ha podido dar cuenta de un existente singular, una simple astilla en una carne de deseo. Y por la buena raz\u00f3n, si lo consideramos bien, de que se constituyeron precisamente para conjurar las rupturas aleatorias, los hechos de rareza que Michel Foucault nos explica que son el entramado esencial de toda afirmaci\u00f3n existencial. \u00abRareza y afirmaci\u00f3n, rareza, finalmente, de la afirmaci\u00f3n, y no generosidad continua del sentido, ni monarqu\u00eda del significante\u00bb.<sup>2<\/sup> En definitiva, la realidad de la historia y del deseo, las producciones del alma, del cuerpo y del sexo no pasan por este tipo de tripartici\u00f3n, que en definitiva es bastante simplista.<sup>3<\/sup> Implican una desmultiplicaci\u00f3n categorial completamente diferente de los componentes semi\u00f3ticos que trabajan en escenas imaginarias o como diagramas simb\u00f3licos.\u00a0 El fraccionamiento del concepto-valija de significante, la introducci\u00f3n en el museo del adagio lacaniano de que s\u00f3lo el significante debe representar al sujeto para otro significante, van de la mano de un cuestionamiento radical de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica del \u00absujeto fundador\u00bb (<em>L\u2019ordre du discours<\/em>, p. 49). Michel Foucault rechaza la concepci\u00f3n de un sujeto que se supone que \u00abanima directamente las formas vac\u00edas de la lengua con sus prop\u00f3sitos\u00bb; quiere m\u00e1s bien dedicarse a la descripci\u00f3n de las instancias reales de generaci\u00f3n de la discursividad de los grupos sociales y de las instituciones.\u00a0 Y esto lo lleva a descubrir el continente, hasta ahora casi desconocido, de las formas colectivas de producci\u00f3n y de las modalidades t\u00e9cnicas de agenciamiento de la subjetividad. No en el sentido de una determinaci\u00f3n causalista, sino como una <em>rarefacci\u00f3n<\/em> y\/o <em>proliferaci\u00f3n<\/em> de los componentes semi\u00f3ticos en cuya intersecci\u00f3n ella surge. Detr\u00e1s de la aparente \u00ablogofilia\u00bb de la cultura dominante, analiza una profunda \u00ablogofobia\u00bb, una voluntad feroz de controlar \u00abla gran proliferaci\u00f3n de los discursos, para que su riqueza se alivie de su parte m\u00e1s peligrosa y su desorden se organice seg\u00fan figuras que esquiven lo m\u00e1s incontrolable\u00bb, y un temor sordo contra la aparici\u00f3n de los enunciados, de los acontecimientos, contra \u00abtodo lo que pueda haber ah\u00ed de violento, de discontinuo, de combativo, de desorden tambi\u00e9n y de peligroso, contra ese gran bullicio incesante y desordenado del discurso\u00bb (<em>L\u2019ordre du discours<\/em>, pp. 52-53).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Podemos distinguir dos vertientes en las que Michel Foucault considera que la subjetividad que explora escapa a los planteamientos reduccionistas que est\u00e1n m\u00e1s o menos a la orden:<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">1) el de una reterritorializaci\u00f3n que conduce a la actualizaci\u00f3n de sus componentes de semi\u00f3tizaci\u00f3n institucionales, que la cargan de historia y de contingencia acontecimental \u2014 es en este nivel en el que se distingue de todas las variantes de estructuralismo;<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">2) el de una desterritorializaci\u00f3n que la revela como creadora de un \u00abalma real e incorp\u00f3rea\u00bb seg\u00fan una f\u00f3rmula lanzada en <em>Vigilar y castigar<\/em>, connotada con una advertencia humor\u00edstica: \u00abNo hay que decir que el alma es una ilusi\u00f3n, o un efecto ideol\u00f3gico. Sino que tiene una realidad, que se produce permanentemente, alrededor, en la superficie, dentro del cuerpo\u2026\u00bb (<em>Surveiller et punir<\/em>, p. 34). Estamos aqu\u00ed en el registro de un \u00abmaterialismo de lo incorp\u00f3reo\u00bb (<em>L\u2019ordre du discours<\/em>, p. 60), tan lejos de las formas fijas de las interpretaciones hermen\u00e9uticas como de los se\u00f1uelos de un cierto \u00abinmaterialismo\u00bb de moda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Se trata pues, a partir de ahora, de escapar a trav\u00e9s de una pr\u00e1ctica anal\u00edtica \u2014lo que \u00e9l llama un \u00abdiscurso como pr\u00e1ctica\u00bb\u2014 de las instancias de dominaci\u00f3n subyugantes en cualquier nivel que se establezcan. \u00abDebemos promover nuevas formas de subjetividad rechazando el tipo de individualidad que se nos ha impuesto durante varios siglos\u00bb, reafirma en una entrevista con Hubert Dreyfus y Paul Rabinow, que parece constituir una especie de testamento (<em>Michel Foucault. Un parcours philosophique<\/em>, pp. 301-302). Y se preocupa de enumerar las condiciones para avanzar hacia una nueva econom\u00eda de las relaciones de poder. Las luchas por la transformaci\u00f3n de la subjetividad, se\u00f1ala, no son simplemente formas de oposici\u00f3n a la autoridad; se caracterizan por el hecho de que:<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">1) son \u00abtransversales\u00bb (es decir, para Michel Foucault, que superan el marco de un pa\u00eds concreto);<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">2) se oponen a todas las categor\u00edas de efectos de poder, a las que, por ejemplo, se ejercen sobre el cuerpo y la salud y no s\u00f3lo a las que est\u00e1n relacionadas con las luchas sociales \u00abvisibles\u00bb;<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">3) son inmediatas, en el sentido de que se dirigen a las formaciones de poder m\u00e1s pr\u00f3ximas y no se basan en soluciones hipot\u00e9ticas a largo plazo, como las que se encuentran en los programas de los partidos pol\u00edticos;<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">4) desaf\u00edan el estatuto del individuo normalizado y afirman un derecho fundamental a la diferencia (no incompatible, por otra parte, con las alternativas comunitarias);<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">5) apuntan a los privilegios del saber y a su funci\u00f3n mistificadora;<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">6) implican un rechazo a las violencias econ\u00f3micas e ideol\u00f3gicas del Estado y a todas sus formas de inquisici\u00f3n cient\u00edficas y administrativas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A trav\u00e9s de estas prescripciones, vemos que el desciframiento de las \u00abtecnolog\u00edas pol\u00edticas del cuerpo\u00bb, de la \u00abmicrof\u00edsica de los poderes\u00bb (<em>Surveiller et punir<\/em>, p. 31) y de la \u00abpolic\u00eda discursiva\u00bb (<em>L\u2019ordre du discours<\/em>, p. 37) propuesto por Michel Foucault no consiste en un simple rastreo contemplativo, sino que implica lo que he llamado una <em>micropol\u00edtica<\/em>, un an\u00e1lisis molecular que nos lleva de las formaciones de poder a las investiduras de deseo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cuando \u00e9l habla de deseo, cosa que hace repetidamente en su obra, lo hace siempre en un sentido mucho m\u00e1s restringido que el que Gilles Deleuze y yo hemos dado a este t\u00e9rmino. Pero podemos ver que su muy particular concepci\u00f3n del poder tiene la consecuencia de \u00abtirar\u00bb del mismo, si se me permite decirlo, en la direcci\u00f3n del deseo. As\u00ed lo trata como una materia que depende de una investidura y no de una ley de \u00abtodo o nada\u00bb. A lo largo de su vida, Michel Foucault se neg\u00f3 a considerar el poder como una entidad reificada. Para \u00e9l, las relaciones de poder y, en consecuencia, las estrategias de lucha nunca pueden reducirse a meras relaciones objetivas de fuerza; comprometen los procesos de subjetivaci\u00f3n en lo m\u00e1s esencial, en lo m\u00e1s irreductiblemente singular, y siempre encontraremos en ellas \u00abla reticencia del querer y la intransitividad de la libertad\u00bb (<em>Michel Foucault. Un parcours philosophique<\/em>, pp. 312-315).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El poder no se aplica, pues, \u00abpura y simplemente, como una obligaci\u00f3n o una prohibici\u00f3n, a quienes no lo tienen; los <em>inviste<\/em>, pasa por ellos y a trav\u00e9s de ellos; toma apoyo de ellos, as\u00ed como ellos mismos, en su lucha contra \u00e9l, toman apoyo a su vez de los asideros que ejerce sobre ellos\u00bb (<em>Surveiller et punir<\/em>, pp. 31-32). A esto a\u00f1adir\u00eda que, a pesar de nuestras diferencias de punto de vista, digamos de \u00abenmarcaci\u00f3n del campo\u00bb, me parece que nuestros problemas de singularidad anal\u00edtica se superponen.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero, antes de detenerme en este punto, quisiera hacer una observaci\u00f3n m\u00e1s general sobre nuestra oposici\u00f3n com\u00fan a las teor\u00edas lacanianas y perilacanianas para subrayar que nunca fue acompa\u00f1ada de una negaci\u00f3n neopositivista o marxiana de la cuesti\u00f3n del inconsciente. Michel Foucault, en su <em>Historia de la sexualidad<\/em>, destac\u00f3 el car\u00e1cter decisivo de la demarcaci\u00f3n que el freudismo hizo respecto a lo que denomin\u00f3 \u00abel conjunto perversi\u00f3n-herencia-degeneraci\u00f3n\u00bb, como n\u00facleo s\u00f3lido de las tecnolog\u00edas del sexo en el cambio de siglo pasado (<em>Histoire de la sexualit\u00e9. 1. La volont\u00e9 de savoir<\/em>, pp. 157 y 197-198). Y en lo que respecta a Gilles Deleuze y a m\u00ed, es necesario recordar que fue en nombre de la reconstrucci\u00f3n de un verdadero an\u00e1lisis que nos rebelamos contra la pretensi\u00f3n de los lacanianos de erigir una l\u00f3gica universal del significante como responsable, no s\u00f3lo de la econom\u00eda de la subjetividad y de los afectos, sino tambi\u00e9n de todas las dem\u00e1s formas de discursividad relativas al arte, al saber y al poder.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Volvamos al rasgo que quiz\u00e1s nos une m\u00e1s esencialmente a Michel Foucault, a saber, el rechazo com\u00fan a expulsar las dimensiones de singularidad del objeto anal\u00edtico y sus procedimientos de elucidaci\u00f3n: \u00abEl tema de la mediaci\u00f3n universal \u2014escribe\u2014 es una forma de eludir la realidad del discurso. Y esto a pesar de la apariencia. Pues parece a primera vista que al encontrar por todas partes el movimiento de un <em>logos<\/em> que eleva las singularidades al nivel del concepto y permite a la conciencia inmediata desplegar finalmente toda la racionalidad del mundo, es en efecto el propio discurso el que se coloca en el centro de la especulaci\u00f3n. Pero este <em>logos<\/em>, a decir verdad, no es en realidad m\u00e1s que un discurso ya sostenido, o m\u00e1s bien, son las propias cosas y acontecimientos los que insensiblemente se convierten en discurso al desplegar el secreto de su propia esencia\u00bb (<em>L\u2019ordre du discours<\/em>, p. 50-51). Esta reintegraci\u00f3n de la singularidad descansa, para Michel Foucault, en su muy particular concepci\u00f3n del enunciado, que ya no representa una unidad del mismo tipo que la frase, la proposici\u00f3n o el acto de lenguaje, y que, en consecuencia, ya no puede funcionar como segmento de un <em>logos<\/em> universal que lamine las contingencias existenciales. Por tanto, su motivaci\u00f3n ya no es s\u00f3lo la de una relaci\u00f3n de significaci\u00f3n, que articula el significante y el significado, y de una relaci\u00f3n de denotaci\u00f3n de un referente, sino que es tambi\u00e9n una capacidad de <em>producci\u00f3n existencial<\/em> (que, en mi propia terminolog\u00eda, he llamado \u00abfunci\u00f3n diagram\u00e1tica\u00bb). El enunciado foucaultiano, en su singular modo de ser, no es ni enteramente ling\u00fc\u00edstico ni exclusivamente material. Y, sin embargo, es indispensable para que podamos decir si hay o no una frase, una proposici\u00f3n o un acto de lenguaje. \u00abNo es una estructura [\u2026] es una funci\u00f3n de existencia que pertenece a los propios signos y a partir de la cual podemos decidir, por an\u00e1lisis o intuici\u00f3n, si tienen o no sentido\u00bb (<em>L\u2019arch\u00e9ologie du savoir<\/em>, pp. 114-115). Esta encrucijada entre la funci\u00f3n semi\u00f3tica de sentido, la funci\u00f3n denotativa, y esta funci\u00f3n pragm\u00e1tica de \u00abtraer a la existencia\u00bb, \u00bfno es precisamente aquella en torno a la cual ha girado toda la experiencia psicoanal\u00edtica, con sus \u00edndices sintom\u00e1ticos, sus chistes y ocurrencias, sus lapsus, sus \u00abombligos del sue\u00f1o\u00bb, sus actos perdidos, sus formaciones fantasm\u00e1ticas y comportamentales tensadas sobre su propia repetici\u00f3n existencial, vac\u00edo de sentido, o al menos, de un sentido que pueda ser paradigm\u00e1tico en las coordenadas de los significados dominantes? Ya sea a trav\u00e9s del \u00abdiscurso\u00bb de los equipamientos colectivos (por ejemplo, hospitalarios o penitenciarios), a trav\u00e9s de la marcaci\u00f3n de los cuerpos y de la sexualidad, ya sea a trav\u00e9s de la historia de la emergencia de las figuras de la raz\u00f3n y de la locura, o de nuevo a trav\u00e9s de los universos maqu\u00ednicos de un Raymond Roussel (<em>Raymond Roussel<\/em>,\u00a0 p. 120), la investigaci\u00f3n primordial de Michel Foucault ha sido siempre la de las fallas del discurso, las rupturas de sentido del lenguaje ordinario o de la discursividad cient\u00edfica, su objetivo ha sido siempre conseguir cartografiar las \u00abseries lacunares y enmara\u00f1adas, los juegos de diferencia, de desviaci\u00f3n, de sustituci\u00f3n y de transformaci\u00f3n de las que son portadores\u00bb (<em>L\u2019arch\u00e9ologie du savoir<\/em>, p. 52). No acepta como evidente el car\u00e1cter \u00abpleno, apretado, continuo, geogr\u00e1ficamente bien dividido\u00bb de los dominios constituidos por las grandes familias de enunciados. Siguiendo a Michel Foucault en este terreno, a veces se tiene la sensaci\u00f3n de no estar muy lejos de la l\u00f3gica disidente del proceso primario freudiano.<sup>4<\/sup> Sin embargo, en dos puntos, el de la singularidad cuya importancia ya he intentado subrayar, la perspectiva difiere profundamente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En efecto, no hay que olvidar que Michel Foucault se comprometi\u00f3 a desmantelar de todas las maneras posibles la falsa evidencia de la individuaci\u00f3n de la subjetividad. Ya he mencionado la funci\u00f3n subyugadora de la individuaci\u00f3n social \u2014lo que \u00e9l llama \u00abgobierno por individuaci\u00f3n\u00bb\u2014 que, al mismo tiempo, a\u00edsla y desingulariza (<em>Michel Foucault. Un parcours philosophique<\/em>, p. 302), y que, mediante una mirada sin rostro, \u00abtransforma todo el cuerpo social en un campo de percepci\u00f3n: miles de ojos llevados a todas partes, atenciones m\u00f3viles y siempre despiertas, una larga red jer\u00e1rquica\u00bb (<em>Surveiller et punir<\/em>, p. 216). Pero esta funci\u00f3n no la ejerce necesariamente un operador social con un contorno bien delimitado, por ejemplo, una casta estatal o un estado mayor de la racionalidad. Puede implicar una <em>intencionalidad sin sujeto<\/em> (<em>Histoire de la sexualit\u00e9. 1. La volont\u00e9 de savoir<\/em>, pp. 124-125) que opera desde \u00absuperficies e inscripciones colectivas\u00bb (<em>L\u2019arch\u00e9ologie du savoir<\/em>, p. 56). El control pan\u00f3ptico, por ejemplo, conduce a la subyugaci\u00f3n tanto del observado como del observador; es una maquinaria en la que nadie es el titular, en la que \u00abtodos est\u00e1n atrapados, tanto los que ejercen el poder como aquellos sobre los que se ejerce ese poder\u00bb (<em>L\u2019oeil du pouvoir<\/em>). De manera m\u00e1s general, hay que considerar que no hay ning\u00fan enunciado \u2014en el sentido foucaultiano\u2014 que sea libre, neutral e independiente. Todos ellos son siempre parte de un juego asociativo; siempre est\u00e1n forjados en un campo enunciativo (<em>L\u2019arch\u00e9ologie du savoir<\/em>, p. 130).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta perspectiva lo lleva tambi\u00e9n a reconsiderar el estatuto de autor a nivel de los procedimientos m\u00e1s simples de delimitaci\u00f3n y control del discurso. El autor no debe identificarse con el individuo hablante que ha pronunciado o escrito un texto; es un \u00abprincipio de agrupaci\u00f3n del discurso\u00bb \u2014lo que he llamado, por mi parte, un agenciamiento colectivo de enunciaci\u00f3n\u2014 lo que le da su unidad, su signo, su significado como foco de su coherencia (<em>L\u2019ordre du discours<\/em>, p. 28).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El \u00e1ngulo bajo el que Michel Foucault sit\u00faa la cuesti\u00f3n de las singularidades existenciales constituye tambi\u00e9n una demarcaci\u00f3n, potencial pero decisiva, con respecto a la manera freudiana de abordar las formaciones del inconsciente o de lo \u00abimpensado\u00bb, seg\u00fan su terminolog\u00eda inspirada en Maurice Blanchot. La individualidad, fraccionada como hemos visto, ya no es necesariamente sin\u00f3nimo de singularidad. Ya no puede concebirse como un punto de fuga irreductible a los sistemas de la relaci\u00f3n y la representaci\u00f3n. Incluso el cogito ha perdido su car\u00e1cter de evidencia apod\u00edctica para convertirse, por as\u00ed decirlo, en procesal; ahora es \u00abuna tarea incesante que siempre hay que retomar\u00bb (<em>Michel Foucault. Un parcours philosophique<\/em>, p. 335). La singularidad se hace o se deshace seg\u00fan la consistencia subjetiva de la discursividad colectiva y\/o individual. Digamos, para retomar las cosas en el marco de nuestras propias categor\u00edas, que es un <em>proceso de singularizaci\u00f3n<\/em> en la medida en que llega a existir como agenciamiento colectivo de enunciaci\u00f3n. Para ello, puede encarnarse a trav\u00e9s de un discurso colectivo, as\u00ed como perderse en una individuaci\u00f3n serializada. E incluso cuando se trata de una entidad individuada, puede seguir siendo una cuesti\u00f3n de multiplicidades procesales. Sin embargo, no hay que pensar que al volverse fragmentaria, precaria, al liberarse de su cors\u00e9 identitario, se vea necesariamente abocada a empobrecerse o debilitarse: al contrario, se afirma. Al menos, \u00e9sta es la orientaci\u00f3n micropol\u00edtica de la \u00ab<em>anal\u00edtica de la finitud<\/em>\u00bb que nos propone Michel Foucault, en plena ruptura con la anal\u00edtica de las representaciones procedente de la tradici\u00f3n kantiana. Por lo tanto, ser\u00eda un gran malentendido querer circunscribir su perspectiva a un \u00fanico tipo de intervenci\u00f3n global de desujeci\u00f3n de los conjuntos sociales; es tambi\u00e9n y sobre todo una micropol\u00edtica de la existencia y del deseo. La finitud no debe ser soportada con resignaci\u00f3n como una carencia, una deficiencia, una mutilaci\u00f3n o una castraci\u00f3n: es una afirmaci\u00f3n, un compromiso con lo existencial. Todos los temas de lo que podr\u00eda llamarse el existencialismo foucaultiano se anudan as\u00ed en este punto de inflexi\u00f3n entre la representaci\u00f3n semi\u00f3tica y las pragm\u00e1ticas de \u00abexistencializaci\u00f3n\u00bb que pone en adyacencia las micropol\u00edticas del deseo con las microf\u00edsicas del poder seg\u00fan procedimientos espec\u00edficos. Cada una de ellas debe ser reinventada en cada caso, lo que las asemeja a una creaci\u00f3n art\u00edstica. La inmensa contribuci\u00f3n de Michel Foucault consisti\u00f3 en explorar campos de subjetivaci\u00f3n primordialmente pol\u00edticos y micropol\u00edticos, que nos muestran caminos para liberarnos de los pseudouniversales del freudismo o de las matem\u00e1ticas del inconsciente lacaniano. Bas\u00e1ndose en los m\u00e9todos que enunci\u00f3, en las ense\u00f1anzas que pueden extraerse de la historia de su vida intelectual y personal, y tambi\u00e9n en la calidad est\u00e9tica de su obra, nos ha legado instrumentos insustituibles de cartograf\u00eda anal\u00edtica.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>1<\/sup> V\u00e9ase tambi\u00e9n el tema del \u00abenmara\u00f1amiento del origen\u00bb en la obra de Raymond Roussel, Michel Foucault, <em>Raymond Roussel<\/em>, Par\u00eds, Gallimard, 1963, p. 204.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>2<\/sup> M. Foucault, <em>L\u2019ordre du discours<\/em>, Par\u00eds, Gallimard, 1971, p. 72. Al mismo tiempo, protest\u00e1bamos contra lo que llam\u00e1bamos \u00abel imperialismo del significante\u00bb. \u00bfSimple matiz de imagen? O tal vez la prevalencia de Michel Foucault sobre el papel desempe\u00f1ado por la \u00abedad cl\u00e1sica\u00bb en esta toma de poder del significante sobre el poder, mientras que nosotros destacamos sus dimensiones capital\u00edsticas m\u00e1s avanzadas.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>3<\/sup> Para la producci\u00f3n de dominios de objetos, v\u00e9ase <em>ibid<\/em>., p. 71; la de acontecimientos: <em>ibid<\/em>., p. 61; la de alma: M. Foucault, <em>Surveiller et punir<\/em>, Par\u00eds, Gallimard, 1975, p. 34; la de sexo: <em>Histoire de la sexualit\u00e9. 1. La volont\u00e9 de savoir<\/em>, Par\u00eds, Gallimard, p. 151, etc.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>4<\/sup> Si queremos tomarnos en serio la afirmaci\u00f3n de que la lucha est\u00e1 en el coraz\u00f3n de las relaciones de poder, debemos darnos cuenta de que la vieja y aguerrida \u00abl\u00f3gica de la contradicci\u00f3n est\u00e1 lejos de ser suficiente para desentra\u00f1ar los procesos reales\u00bb, Michel Foucault, \u00abL\u2019oeil du pouvoir\u00bb (entrevista), en Jeremy Bentham, <em>Le Panoptique<\/em>, Par\u00eds, Belfond, 1977, p. 30.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>5<\/sup> <em>Michel Foucault. Un parcours philosophique<\/em>, de Hubert Dreyfus y Paul Rabinow, con una entrevista y dos ensayos de Michel Foucault, traducido del ingl\u00e9s por Fabienne Durand-Bogaert, Par\u00eds, Gallimard, 1984, pp. 325-329. A este respecto, s\u00f3lo puedo remitirme al excelente an\u00e1lisis de Hubert Dreyfus y Paul Rabinow, <em>ibid<\/em>., pp. 47-53.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La siguiente intervenci\u00f3n de F\u00e9lix Guattari fue presentada en un coloquio celebrado en Mil\u00e1n, Italia, el 31 de mayo de 1985 en homenaje a Michel Foucault. La versi\u00f3n francesa puede encontrarse bajo el t\u00edtulo de \u00abMicrophysique des pouvoirs et micropolitique des d\u00e9sirs\u00bb, en F. Guattari, 1980-1985. Les ann\u00e9es d\u2019hiver, Par\u00eds, Barrault, 1986, pp. 207-222. &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":2550,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[7,28],"class_list":["post-2546","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-felix-guattari","tag-michel-foucault"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2546"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2546\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2557,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2546\/revisions\/2557"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}