{"id":253,"date":"2016-05-26T16:12:38","date_gmt":"2016-05-26T21:12:38","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=253"},"modified":"2016-05-26T16:12:38","modified_gmt":"2016-05-26T21:12:38","slug":"experiencias-de-autorreducciones-en-el-movimiento-autonomo-italiano-de-los-anos-1970","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=253","title":{"rendered":"Experiencias de autorreducciones en el movimiento aut\u00f3nomo italiano de los a\u00f1os 1970"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both;text-align: center\">\n<img decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/-s-Cp9GEhVgQ\/VX-fnFSfODI\/AAAAAAAAAoI\/P90H_cEk4dc\/s400\/autoriduzione.jpg\" \/><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-left: 15%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\n<b>Expropiar nuestra historia al poder. Arrancarle lo que le gustar\u00eda guardar bajo silencio y alimentarnos con ello. Hacerla existir, no seguir desarraigados, no seguir viniendo de ninguna parte. Saber que otros estaban ah\u00ed antes de nosotros. Saber aprender de ello, aprovechar reflexiones, experiencias, autocr\u00edticas, escisiones\u2026 Esto es tambi\u00e9n una tarea de un movimiento revolucionario que se enfrenta al poder que quisiera vernos aislados sin pasado (o entonces abatidos por la historias de los vencidos). Hemos recopilado algunos extractos de textos que retoman experiencias de autorreducciones en el movimiento aut\u00f3nomo de los a\u00f1os 70. Para hacerlo hemos saqueado alegremente una lectura denominada \u201cintervento\u201d que se basa principalmente en diferentes documentos de \u00e9poca.<\/b><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-left: 15%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\n<div style=\"text-align: right\">\n<b><i>Tout doit partir<\/i> n\u00b0 1, julio de 2008.<\/b><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: right\">\n<\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<b><i>Contexto pol\u00edtico<\/i><\/b><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nSe habla de un movimiento social \u201caut\u00f3nomo\u201d, por aut\u00f3nomo de los partidos y los sindicatos. Rechazando la delegaci\u00f3n y la representaci\u00f3n, los explotados se preocupan por tomar a su cargo las necesidades propias, sin mediaci\u00f3n, sin confianza en las instituciones, aqu\u00ed y ahora, sin esperar una hipot\u00e9tica y lejana revoluci\u00f3n preparada por las \u00e9lites.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn 1973, la crisis aparece en Italia al igual que en otros pa\u00edses occidentales. El Partido Comunista (PCI) y los sindicatos llaman a la poblaci\u00f3n a apretarse el cintur\u00f3n, pero los comit\u00e9s aut\u00f3nomos responden que los proletarios no tienen que sacrificarse por la buena marcha de la econom\u00eda, y defienden m\u00e1s bien el robo y la autorreducci\u00f3n. La autorreducci\u00f3n consiste en rechazar juntos el pago del precio solicitado por diferentes servicios, la electricidad, el tel\u00e9fono, los transportes, los alquileres, e incluso la comida y los otros bienes de consumo. Se paga o bien el viejo precio (cuando aumenta), o bien la mitad del precio, o bien nada en absoluto. Esta forma de desobediencia se va a esparcir como un reguero de p\u00f3lvora a trav\u00e9s de todo el pa\u00eds, y ser\u00e1 usualmente apoyada por los obreros de los servicios en cuesti\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nSi el movimiento de las autorreducciones pudo desarrollarse a una escala masiva fue porque exist\u00edan luchas de f\u00e1bricas en Italia particularmente fuertes y permanentes. Pero fue tambi\u00e9n porque a diferencia de Inglaterra, donde los obreros suelen permanecer encerrados en el mero nivel de la empresa, los conflictos salieron aqu\u00ed de la f\u00e1brica. El capitalismo revienta el modelo de la f\u00e1brica, donde los obreros est\u00e1n reunidos y son relativamente fuertes. Deslocaliza, subcontrata, dispersa y reduce las unidades de producci\u00f3n. La lucha de clases queda cada vez menos centralizada en la habitual f\u00e1brica, entre los obreros y el patr\u00f3n, y se diluye m\u00e1s y m\u00e1s en muchos aspectos de la vida cotidiana, afectando a otras personas. Los aut\u00f3nomos se percatan de este deslizamiento, y se ponen a luchar sobre todos los dominios de la vida: vivienda, acceso a los flujos, informaci\u00f3n paralela, patriarcado\u2026 Analizan la situaci\u00f3n hablando de \u201cf\u00e1brica difusa\u201d, concepto que justificaba la salida de la f\u00e1brica en nombre del hecho de que todo, en definitiva, desde el consumo de mercanc\u00edas culturales hasta el trabajo dom\u00e9stico, contribu\u00eda ahora a la reproducci\u00f3n de la sociedad capitalista, y que de este modo la f\u00e1brica estaba ahora en todas partes. El movimiento revolucionario no pertenece m\u00e1s a la clase obrera en cuanto tal, sino al \u201cobrero social\u201d: una categor\u00eda suficientemente el\u00e1stica como para integrar a las mujeres, a los desempleados, a los artistas, a los marginados, a los j\u00f3venes rebeldes de todos los tipos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEsta evoluci\u00f3n conten\u00eda en s\u00ed, a m\u00e1s o menos breve plazo, la ruptura con el socialismo y con aquellos que quer\u00eda creer, como las Brigadas Rojas y ciertos colectivos de la autonom\u00eda obrera, que \u201c<i>la clase obrera sigue siendo de todas formas el n\u00facleo central y dirigente de la revoluci\u00f3n comunista<\/i>\u201d.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<b><i>Electricidad<\/i><\/b><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nAutorreducir las facturas de electricidad quiere decir rechazar unilateralmente pagar el precio solicitado, por consciencia y por rechazo del sistema de ganancia que gira en torno a los flujos. Las facturas son pagadas o bien seg\u00fan el viejo precio (despu\u00e9s de un aumento), o bien a mitad de precio, o bien seg\u00fan el precio que pagan las empresas, o bien en absoluto. A veces son adornadas con el sello del comit\u00e9 de f\u00e1brica. Estas autorreducciones toman mucha amplitud. As\u00ed el 12 de noviembre de 1974 en Tur\u00edn, por ejemplo, 80 000 personas se manifestar\u00e1n y quemar\u00e1n la carta que el ENEL (Ente Nazionale per l\u2019Energ\u00eda eLettrica) les envi\u00f3 para amenazarlos educadamente con persecuciones judiciales si continuaban autorreduciendo su factura. A veces, los habitantes de un barrio se organizan para hacer \u201cpiquetes\u201d frente a los contadores de sus inmuebles, e impedir as\u00ed que los empleados del ENEL puedan relevarlos. A veces, son los empleados mismos quienes rechazan relevar a los contadores o cortar la electricidad: los movimientos de autorreducci\u00f3n de la electricidad son, para muchos, lanzados y apoyados por los comit\u00e9s de obreros del ENEL, bien colocados para conocer y difundir los detalles de las finanzas del ENEL\u2026 En 1974 se puede estimar en 280 000 los hogares que recurren en toda Italia a la autorreducci\u00f3n. Ante la amplitud de la cat\u00e1strofe, el ENEL y el gobierno mandan la iniciaci\u00f3n de negociaciones. Encuentran, por lo dem\u00e1s, sindicatos bastante contentos de sentarse alrededor de una alfombra verde. La izquierda sindical ha quedado desbordada y en todas partes, salvo en Tur\u00edn, las luchas m\u00e1s importantes son libradas por colectivos o grupos aut\u00f3nomos, en un marco resueltamente extrasindical. Sobre todo que inevitablemente, en torno a autorreducciones de los recibos de electricidad, surgen los problemas del gas para la calefacci\u00f3n, del tel\u00e9fono, de los gastos de alquiler, de la cuota de televisi\u00f3n, etc. La lucha corre entonces el riesgo de escapar de los l\u00edmites precisos de una negociaci\u00f3n y sobre el ejercicio del poder de los proletarios en la sociedad. As\u00ed el PCI, frente a la emergencia de este movimiento, permanecer\u00e1 indiferente, se limitar\u00e1 a lanzar peticiones contra el aumento de las tarifas de electricidad, o incluso sabotear\u00e1 directamente las luchas, disoci\u00e1ndose p\u00fablicamente de ellas, arrancando sus carteles, etc.<\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nPanfleto editado en Roma en 1973 por un comit\u00e9 de obreros del ENEL:<\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\n\u201cTodo ha aumentado, y el dinero lo tenemos cada vez menos. Debemos ir a la f\u00e1brica para hacernos explotar a cambio de un salario miserable. Nos hacen falta meses de lucha para arrebatar un aumento. Mientras, para los patrones y el gobierno, un simple plumazo es suficiente para aumentar los precios. Los precios, los impuestos, los alquileres y las tarifas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nOrganic\u00e9monos para recuperar el salario que nos roban todos los d\u00edas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nNuestro \u2018no a los despedidos\u2019 ser\u00e1 el salario garantizado, ya sea que trabajemos o no, nuestro \u2018no a la vida cara\u2019 consistir\u00e1 en recuperar nuestro dinero: no pagando el alquiler de los jefes, decidiendo nosotros mismos el precio de los alquileres, ocupando las casas vac\u00edas. Queremos transportes gratuitos pagados por los patrones. No paguemos m\u00e1s los recibos astron\u00f3micos de electricidad, de gas, de tel\u00e9fono: decidamos pagar lo que queramos autorreduciendo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nOrganic\u00e9monos para pagar un precio que corresponde a nuestros ingresos en lo que concierne a los productos alimenticios de primera necesidad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nPor la electricidad, los proletarios pagan 45 liras. Agnelli, el patr\u00f3n de la Fiat, paga 10 liras.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLos proletarios de algunos barrios de Roma, Tur\u00edn y Mil\u00e1n han respondido al precio elevado de la electricidad y a los recibos astron\u00f3micos autorreduciendo: paguemos todos como Agnelli. La autorreducci\u00f3n se hace expidiendo un giro postal indicando la declaraci\u00f3n del consumo: n\u00famero de kWh x 10 liras = tantas liras.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nPAGUEMOS LO QUE CUESTA LA ELECTRICIDAD Y NO LO QUE QUIEREN HAC\u00c9RNOSLA PAGAR!\u201d<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<b><i>Transporte<\/i><\/b><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn el plano de los transportes p\u00fablicos, las luchas aut\u00f3nomas reivindican su nacionalizaci\u00f3n, la baja de las tarifas, incluso la gratuidad. La autorreducci\u00f3n se expresa entonces con el pago colectivo del viejo precio del boleto cuando \u00e9ste acaba de aumentar. Algunos comit\u00e9s nacen casi por todas partes en Italia y realizan acciones como el bloqueo de los caminos y de las v\u00edas f\u00e9rreas. El 19 de agosto de 1974, apenas volviendo de vacaciones, los obreros de la Fiat Rivalta (segunda f\u00e1brica Fiat despu\u00e9s de Mirafiori) se llevan la buena sorpresa de ver que las tarifas de los autobuses que los conducen de Tur\u00edn o de su suburbio a la f\u00e1brica han aumentado de 25 $ a 30 $. Propuestas en su ausencia por el gobierno en la regi\u00f3n, esos aumentos fueron votados, a finales de julio, por organismos regionales demasiado contentos de hacer un favor a las empresas de transportes que prosperan sobre las espaldas de los obreros. Tomados por sorpresa, los obreros comienzan a pagar, pero el 24 de agosto el descontento es tan grande que la decisi\u00f3n de autorreducir es tomada con unanimidad. Sobre los autobuses de la SIPAV que los transportan de Pinerolo (gran suburbio de Tur\u00edn) a los departamentos de Rivalta, la lucha se organiza r\u00e1pidamente: los obreros eligen delegados de autob\u00fas y adoptan una actitud que la Stampa califica por primera vez como \u201cdesobediencia civil\u201d. En Pinerolo, el 26 de agosto, importantes barreras impiden a los autobuses partir; la compa\u00f1\u00eda se ve entonces obligada a volver a la antigua tarifa. Pero, incluso de \u00e9sta, los obreros no quieren ya nada. Desde este momento, la FLM (Federazione di Lavoratori Metalmeccanichi) de Tur\u00edn entra a su vez en la lucha: hizo distribuir sobre toda la l\u00ednea abonos autorreducidos que portan su sello. El 2 de septiembre, los obreros impiden nuevamente a los autobuses partir de Pinerolo. Y aunque la FLM pueda distribuir sus abonos autorreducidos, los obreros prefieren ese d\u00eda exhibir su fuerza de clase y viajar gratuitamente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEl 3 de septiembre, las barreras se multiplican en los suburbios de Tur\u00edn implicando a un n\u00famero cada vez mayor de personas. La amplitud de la \u201cdesobediencia\u201d obliga entonces a la autoridades a negociar directamente con los comit\u00e9s por la autorreducci\u00f3n, que imponen el retorno a las viejas tarifas. La lucha sobre los transportes cesa en Tur\u00edn tan repentinamente como hab\u00eda comenzado, pero el ejemplo ha sido comprendido. Y, mientras en Tur\u00edn se preparan las primeras autorreducciones de la electricidad, en torno a todos los grandes centros industriales italianos, la lucha por transportes mejores, menos caros o gratuitos, va a tomar una nueva forma. Es as\u00ed como en Salmone, en el gran suburbio milan\u00e9s, la compa\u00f1\u00eda volvi\u00f3 a las viejas tarifas tan s\u00f3lo dos horas despu\u00e9s de las primeras autorreducciones. La amplitud del movimiento sorprende a tal grado a las autoridades que, el 27 de septiembre, el prefecto de Mil\u00e1n convoca a una serie de periodistas, telefonea a los principales directores de los diarios milaneses y les declara: \u201c<i>Yo no quiero ense\u00f1arles su oficio, pero no tratan bien un tema tan delicado como \u00e9ste\u2026 Si por ejemplo escriben en el peri\u00f3dico que doscientas personas no han pagado ayer el boleto de tranv\u00eda, entonces ma\u00f1ana habr\u00e1 dos mil para no hacerlo: \u00a1y es as\u00ed como la desobediencia marcha a todo vapor!<\/i>\u201d. Todo un programa. Pero el prefecto de Mil\u00e1n no es el \u00fanico en inquietarse. En un comunicado que se hizo p\u00fablico el mismo d\u00eda, la FIOM declara: \u201c<i>El movimiento obrero ha superado la fase de la lucha pasiva\u2026<\/i>\u201d.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<b><i>Tel\u00e9fono<\/i><\/b><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEl movimiento de autorreducci\u00f3n de las facturas de tel\u00e9fono arranca muy r\u00e1pido: en seis meses varias decenas de miles de hogares rechazan pagar la suma que les solicita la SIP, ahora Telecom de Italia. En 1974, 52 000 hogares italianos rechazan pagar su factura de tel\u00e9fono. La SIP env\u00eda amenazas de corte por escrito y las pone en aplicaci\u00f3n a comienzos de octubre. Pero la respuesta no se hace esperar. En Roma, donde la SIP cort\u00f3 varios miles de tel\u00e9fonos en los suburbios proletarios, un primer atentado, simb\u00f3lico, tiene lugar contra una central telef\u00f3nica. Pero algunos d\u00edas m\u00e1s tarde, una carga de pl\u00e1stico hace saltar, con la central de la via Shakespeare, 14 000 l\u00edneas de tel\u00e9fono, incluidas las de todos los ministerios as\u00ed como de la presidencia de la Rep\u00fablica. Al d\u00eda siguiente, la operaci\u00f3n se repite en G\u00e9nova, donde 15 000 tel\u00e9fonos quedan a su vez privados de l\u00ednea. En todos los casos, la operaci\u00f3n tiene como blanco barrios burgueses, en represalia de los cortes intervenidos en los barrios m\u00e1s pobres; se contaran, en la semana, veintisiete atentados contra centrales telef\u00f3nicas en toda Italia, de las cuales al menos cuatro ser\u00e1n \u201cexitosas\u201d. Paralelamente, unos magistrados ordenan a la SIP restablecer las l\u00edneas a los usuarios que autorreduc\u00edan, al haber sido tomada la decisi\u00f3n de cortar sin tener en cuenta la ley, muy estricta en Italia sobre este punto. Para los que autorreduc\u00edan es una primera victoria, no tanto sobre los aumentos, que permanecen sin cambios, pero es la primera vez que unos proletarios se apoderan colectivamente, y por medio de la violencia, de un derecho insoportable para cualquier sociedad capitalista: el de no pagar ya nada en absoluto. En Mil\u00e1n, en la primera semana de abril de 1975, un grupo de usuarios se introduce en una central telef\u00f3nica durante una huelga sindical y destruye, a golpes de barras de acero, las grabadoras de unidades. Permitiendo as\u00ed a todo un barrio telefonear gratuitamente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<b><i>Vivienda<\/i><\/b><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEs en 1969 que se produce la explosi\u00f3n resultante de las tensiones acumuladas durante todos los a\u00f1os precedentes. En Roma, 70 000 proletarios hacinados en guetos y en condiciones catastr\u00f3ficas tienen frente a s\u00ed 40 000 departamentos vac\u00edos que no encuentran compradores o locatarios a causa del costo de los alquileres.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLa Asociaci\u00f3n de Empresarios de la construcci\u00f3n romana reconoce ella misma que se trata aqu\u00ed de un \u201cmargen de maniobra indispensable\u201d. El clima pol\u00edtico general creado por las luchas obreras y estudiantiles ejerce entonces una gran influencia en el lanzamiento de un nuevo g\u00e9nero de acci\u00f3n: ya no se trata de una ocupaci\u00f3n simb\u00f3lica que sirve de medio de presi\u00f3n suplementario en el marco de la cima de una negociaci\u00f3n. Esta \u00faltima es rechazada y las ocupaciones toman el ritmo de una toma de posesi\u00f3n violenta que traduce confusamente la voluntad de los proletarios de tomar los bienes necesarios para sus necesidades. Estas luchas van a tener como consecuencia la desmistificaci\u00f3n del Estado que era presentado como \u201cmediador\u201d en la prestaci\u00f3n de los servicios para todos los ciudadanos. Enfatizar\u00e1n la naturaleza de clase del Estado y de la administraci\u00f3n municipal y concretizar\u00e1n una extensi\u00f3n directa de la lucha desde la f\u00e1brica hacia la sociedad. En julio de 1969, el municipio de Nichelino (suburbio \u201crojo\u201d de Tur\u00edn) es ocupado: ninguno de sus habitantes paga alquiler. En 1974, 600 familias de obreros de Fiat Mirafiori (tambi\u00e9n en Tur\u00edn) se dedican a okupar edificios vac\u00edos. En 1976 en Mil\u00e1n, 5 000 familias okupan, 20 000 autorreducen su alquiler y 12 000 su factura de electricidad. 100 edificios son abiertamente okupados. \u201cLos retrasos de pago de los alquileres, habitualmente de 1% a 2%, han escalado a un nivel \u2018pol\u00edtico\u2019: 20%\u201d. En Roma, es a partir del 15 de enero de 1974 que se entra en la fase ascendente del movimiento: en tres meses, m\u00e1s de cuatro mil departamentos va a ser sucesivamente ocupados\u2026<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nInicios de septiembre de 1974, es decir tras once meses de que 147 familias ocupan inmuebles que pertenecen al IACP (Istituto Autonomo delle Case Popolari, organismo de vivienda social). El jueves 5 de septiembre la polic\u00eda interviene de manera ultraviolenta para desalojar a las personas que hab\u00edan ocupado esos inmuebles. Consiguen expulsar a algunas familias, pero esto fue sin esperar la determinaci\u00f3n de las personas ni su capacidad para organizar el contraataque. Los d\u00edas siguientes, algunas personas afluyen desde todos los barrios para enfrentarse con la polic\u00eda. Un manifestante perder\u00e1 la vida. Y cuando m\u00e1s tarde la polic\u00eda sacar\u00e1 nuevamente sus armas de fuego, tendr\u00e1 la sorpresa de ver que el plomo no proviene \u00fanicamente de su lado. Ocho polic\u00edas son tocados severamente, incluido un comisario. La marea ha cambiado. La ocupaci\u00f3n militar, que hab\u00eda durado cuatro d\u00edas, adquiere as\u00ed su fin. Al d\u00eda siguiente comienzan las negociaciones para realojar en las mismas condiciones a las 147 familias de San Basilio, 30 de Casal Bruciato y 40 de Bagni di Tivoli. Acabar\u00e1n r\u00e1pidamente cuando la determinaci\u00f3n del barrio d\u00e9 miedo. Los \u201cacuerdos\u201d se multiplican. El movimiento de las ocupaciones ya era masivo en N\u00e1poles, Salerno y Tur\u00edn. El 27 de noviembre, ganan las 700 a 800 familias que ocupaban: 368 familias obtienen un departamento en quince d\u00edas, 325 en tres meses y las otras 130 en 1975. Obtienen igualmente la garant\u00eda de que el alquiler no superar\u00e1 12% de su salario, lo cual es muy cercano a la reivindicaci\u00f3n inicialmente formulada: \u00a1ning\u00fan alquiler de 10% del salario! Por lo dem\u00e1s, estas luchas pudieron poner en crisis la estructura del sector de la construcci\u00f3n p\u00fablica. En efecto, donde la pol\u00edtica reformista del PCI no hab\u00eda conseguido jam\u00e1s vencer la especulaci\u00f3n, la lucha abierta comenz\u00f3 a hacerlo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<b><i>Supermercado<\/i><\/b><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLas autorreducciones en los supermercados consisten en visitarlos en un gran n\u00famero y sacar las mercanc\u00edas sin pagar o no pagando sino una parte. Algunos n\u00facleos de obreros decididos escoger\u00e1n la \u00fanica forma de lucha capaz de hacer ceder a los supermercados: la apropiaci\u00f3n colectiva, violenta si hace falta, cuestionando el respeto por toda propiedad privada; sin que se tratara para los obreros de un robo, como lo afirmaba un panfleto distribuido durante una de esas acciones: \u201cLos bienes que hemos tomado son nuestros, como es nuestro todo lo que existe en la medida en que lo hemos producido\u201d. He aqu\u00ed el relato de una autorreducci\u00f3n organizada en Mil\u00e1n en 1976, aparecido en el peri\u00f3dico <i>Contro-informazione<\/i>: \u201cLos de la Alfa y de las peque\u00f1as f\u00e1bricas del barrio Sempione escogieron como objetivo un barrio popular, Quarto Oggiaro. \u00bfPor qu\u00e9 Quarto Oggiaro? Por el componente social que en \u00e9l se encuentra, obreros de las grandes y peque\u00f1as f\u00e1bricas y subproletarios que son directamente afectados por el problema del aumento de los precios. Adem\u00e1s, 50% de sus habitantes practican la huelga de alquileres. La cosa fue bien organizada, y todo fue hecho para garantizar a los camaradas lo m\u00e1ximo de impunidad, as\u00ed como a la gente que entraba a \u2018hacer las compras\u2019. Un jubilado sali\u00f3, con el carro lleno de comida, y dijo en milan\u00e9s: \u2018Ellos tienen la raz\u00f3n, no se puede vivir con 75 000 liras al mes\u2019, y se fue a su casa con el carro. La gente ni siquiera respet\u00f3 la consigna sindical que quer\u00eda que se pagara aproximadamente la mitad del precio de los productos. Comprendi\u00f3 que incluso esta actitud no sigue siendo posible, y la opini\u00f3n segun la cual hay que tomar las cosas sin esperar la intervenci\u00f3n del sindicato est\u00e1 echando ra\u00edces entre los proletarios y las amas de casa explotadas del barrio, rechazando la l\u00f3gica del contrato: \u2018Yo te doy una cosa y t\u00fa me das otra\u2019.\u201d<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Expropiar nuestra historia al poder. Arrancarle lo que le gustar\u00eda guardar bajo silencio y alimentarnos con ello. Hacerla existir, no seguir desarraigados, no seguir viniendo de ninguna parte. Saber que otros estaban ah\u00ed antes de nosotros. 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