{"id":2453,"date":"2022-01-26T14:55:15","date_gmt":"2022-01-26T20:55:15","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2453"},"modified":"2022-01-26T15:09:29","modified_gmt":"2022-01-26T21:09:29","slug":"marten-bjork-la-vida-contra-la-naturaleza-el-circulo-de-goldberg-y-la-busqueda-de-una-politica-no-catastrofica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2453","title":{"rendered":"M\u00e5rten Bj\u00f6rk \/ La vida contra la naturaleza. El c\u00edrculo de Goldberg y la b\u00fasqueda de una pol\u00edtica no catastr\u00f3fica"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>La siguiente es una traducci\u00f3n para <em>Artiller\u00eda inmanente<\/em> de \u00abLife Against Nature: The Goldberg Circle and the Search for a Non-Catastrophic Politics\u00bb, ensayo de M\u00e5rten Bj\u00f6rk que fue publicado por primera vez en la revista <em>Endnotes<\/em>, n\u00fam. 5, oto\u00f1o de 2019, pp. 306-358.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Dos d\u00edas despu\u00e9s de la Nochebuena de 1934, Walter Benjamin escribi\u00f3 desde San Remo a su amigo, el historiador del misticismo jud\u00edo Gerschom Scholem, que hab\u00eda<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>\u2026ca\u00eddo en la sede de los verdaderos jud\u00edos m\u00e1gicos. [Oskar] Goldberg se ha instalado aqu\u00ed y ha delegado a su disc\u00edpulo [Adolf] Caspary en los caf\u00e9s y <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em> en el quiosco de peri\u00f3dicos local, mientras que \u00e9l mismo \u2014\u00bfqui\u00e9n sabe?\u2014 pone a prueba su numerolog\u00eda en el casino. No hace falta decir que no inici\u00e9 comunicaci\u00f3n con este bando.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Al distanciarse de Goldberg y Caspary, Benjamin contribuy\u00f3 a marginar al llamado c\u00edrculo de Goldberg de la historia de la filosof\u00eda de la que \u00e9l mismo form\u00f3 parte, para bien o para mal. Fue una oportunidad perdida para lo que podr\u00eda haber sido un di\u00e1logo fascinante con una corriente que teorizaba la posibilidad de abandonar el mundo del capital mediante una forma de revoluci\u00f3n biol\u00f3gica.<sup>1<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Seg\u00fan Caspary, el curso del capitalismo como econom\u00eda industrializada mostr\u00f3 claramente que \u00abel modo de vida de las masas, dentro de una econom\u00eda que produce por medio de m\u00e1quinas, debe ser proletario, ya que incluso hoy la m\u00e1quina y no el \u201cordenamiento\u201d [<em>die \u201cOrdnung\u201d<\/em>] mantiene la relaci\u00f3n del capital. Si el modo de vida de las masas se mantiene como ahora, eso significa que la justicia es imposible. La relaci\u00f3n entre la justicia y las m\u00e1quinas es una utop\u00eda\u00bb.<sup>2<\/sup> Para Caspary, la m\u00e1quina es algo m\u00e1s que un mero instrumento formado por diferentes partes que \u2014en su conjunto\u2014 utiliza la fuerza mec\u00e1nica para facilitar la realizaci\u00f3n de determinadas tareas. Como veremos, es un mecanismo social ligado a un modo de producci\u00f3n espec\u00edficamente capitalista, que incluso produce una especie de \u00abutop\u00eda de la m\u00e1quina\u00bb (<em>Maschinenutopie<\/em>) que es el horizonte necesario y profundamente desconcertante para una existencia que no puede imaginar ni una econom\u00eda ni una vida m\u00e1s all\u00e1 de la f\u00e1brica.<sup>3<\/sup> Anticip\u00e1ndose a los argumentos de importantes te\u00f3ricos de la tecnolog\u00eda posteriores a \u00e9l, Caspary sosten\u00eda que la maquinaria no es pol\u00edticamente neutra, sino un dispositivo de proletarizaci\u00f3n ligado a la producci\u00f3n de trabajo excedente. Esto no implicaba un primitivismo ingenuo, sino que planteaba la cuesti\u00f3n de si existe o no una herramienta m\u00e1s productiva para la supervivencia de la especie que la maquinaria del capitalismo industrial, cuyas consecuencias catastr\u00f3ficas para la biosfera predijo Caspary.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En este ensayo indagar\u00e9 en el trabajo sobre el capitalismo y la tecnolog\u00eda desarrollado por el c\u00edrculo de Goldberg durante el per\u00edodo de Weimar que, con sus crisis econ\u00f3micas y su agitaci\u00f3n pol\u00edtica, muchos sostienen que se refleja en nuestro propio per\u00edodo de movimientos nacionalistas disparatados pero peligrosos y guerras comerciales proteccionistas. Al hacerlo, mostrar\u00e9 c\u00f3mo para esta corriente la cr\u00edtica del capital no s\u00f3lo implicaba una estrategia de secesi\u00f3n, sino tambi\u00e9n una investigaci\u00f3n del mito, la filosof\u00eda y la religi\u00f3n que, en \u00faltima instancia, buscaba formular la posibilidad de una nueva antropog\u00e9nesis.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">El historiador del mito Oskar Goldberg (1885-1952), el historiador jur\u00eddico y econ\u00f3mico Adolf Caspary (1898-1953) y su amigo fil\u00f3sofo Erich Unger (1887-1950) se hicieron famosos durante el periodo de Weimar por sus libros sobre antropolog\u00eda, econom\u00eda y religi\u00f3n editados por David Verlag. Entre 1925 y 1933 organizaron una serie de seminarios bajo el nombre de <em>Philosophische Gruppe<\/em>, grupo filos\u00f3fico. A las reuniones de Berl\u00edn acud\u00edan Bertolt Brecht, Alfred D\u00f6blin, Karl Korsch, Robert Musil, G\u00fcnther Stern (m\u00e1s tarde Anders), Walter Benjamin y otros destacados fil\u00f3sofos, poetas y revolucionarios. Hoy en d\u00eda, Goldberg y su c\u00edrculo han ca\u00eddo en el olvido. Si no hubiera sido por la excavaci\u00f3n casi arqueol\u00f3gica de Manfred Voigts de la obra de Goldberg, Unger y, en menor medida, Caspary, estos tres pensadores probablemente seguir\u00edan siendo desconocidos fuera de los c\u00edrculos de los especializados en el pensamiento jud\u00edo alem\u00e1n o en la vanguardia durante el periodo de Weimar.<sup>4<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Bruce Rosenstock ha publicado recientemente una importante monograf\u00eda sobre Goldberg que lo presenta de forma convincente como miembro destacado de la tradici\u00f3n vitalista, haciendo hincapi\u00e9 en la base psicof\u00edsica del pensamiento humano.<sup>5<\/sup> He examinado la noci\u00f3n de humanidad de Goldberg como lo que yo llamo un animal del infinito y he discutido c\u00f3mo la liberaci\u00f3n de nuestra especie, desde su perspectiva, nunca podr\u00eda ser una simple afirmaci\u00f3n de esta vida, ya que ten\u00eda que alterar las insuficiencias biol\u00f3gicas y sociol\u00f3gicas de la humanidad.<sup>6<\/sup> El c\u00edrculo de Goldberg buscaba una salida a la larga marcha hacia los dominios de la clase, el Estado y la civilizaci\u00f3n en los que la humanidad, seg\u00fan ellos, no s\u00f3lo ha quedado atrapada, sino que cada vez m\u00e1s podr\u00eda identificarse con ellos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Puede que sea el economista Adolf Caspary y su examen en 1927 del concepto de maquinaria de Karl Marx lo que hace que merezca la pena volver a esta corriente en nuestra \u00e9poca de cat\u00e1strofes clim\u00e1ticas y declive general del capital. A trav\u00e9s de la lectura de Marx por parte de Caspary, de su cr\u00edtica al marxista polaco Henryk Grossmann y de la estrecha relaci\u00f3n del c\u00edrculo de Goldberg con el poeta y fot\u00f3grafo Simon Guttmann, uno de los fundadores del KAPD (Kommunistische Arbeiter-Partei Deutschlands), el grupo interactu\u00f3 con varios entornos de revolucionarios durante el per\u00edodo de Weimar.<sup>7<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Benjamin particip\u00f3 en los seminarios organizados por el c\u00edrculo de Goldberg debido a su inter\u00e9s por Unger, cuyo libro <em>Politik und Metaphysik<\/em> de 1921 describi\u00f3 con entusiasmo como el \u00abescrito m\u00e1s significativo sobre pol\u00edtica de nuestro tiempo\u00bb.<sup>8<\/sup> Bas\u00f3 su ensayo \u00abSobre el programa de la filosof\u00eda que viene\u00bb en la interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica de Unger de la ex\u00e9gesis de la Tor\u00e1 de Goldberg, utiliz\u00f3 el an\u00e1lisis de Unger del concepto de compromiso en \u00abPara una cr\u00edtica de la violencia\u00bb y en el fragmento \u00abEl capitalismo como religi\u00f3n\u00bb escribi\u00f3 enigm\u00e1ticamente: \u00abLa superaci\u00f3n del capitalismo a trav\u00e9s de la migraci\u00f3n [<em>Wanderung<\/em>], Unger, <em>Politik und Metaphysik<\/em>\u00bb.<sup>9<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">D\u00e9cadas antes de que Jacques Camatte escribiera \u00abEste mundo que hay que dejar\u00bb y comenzara a teorizar la aparici\u00f3n de un <em>Homo Gemeinwesen<\/em>, y mucho antes de que Paolo Virno defendiera su teor\u00eda de un \u00e9xodo proletario de la f\u00e1brica social, Goldberg, Unger y Caspary buscaban una secesi\u00f3n del \u00abcampo de actividades [<em>Wirkungsbereich<\/em>] del capital\u00bb.<sup>10<\/sup> En la pr\u00e1ctica, esta retirada implicaba la lucha por una \u00abpol\u00edtica no catastr\u00f3fica\u00bb adecuada a las tareas necesarias para la supervivencia en un mundo que hab\u00eda sido asolado por la primera guerra mundial industrializada y que avanzaba hacia nuevos desastres.<sup>11<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Reconocerlos como te\u00f3ricos de una secesi\u00f3n del capitalismo ayuda a explicar la cercan\u00eda del c\u00edrculo de Goldberg a Guttmann, que qued\u00f3 cautivado por el genio religioso de Goldberg y guard\u00f3 sus escritos tras su muerte en 1953.<sup>12<\/sup> Su esperanza de una transformaci\u00f3n antropol\u00f3gica de la especie humana y su trabajo te\u00f3rico sobre el mito, la filosof\u00eda y la religi\u00f3n pueden parecer ajenos al nexo de los intelectuales pertenecientes al KAPD. Sin embargo, uno de los otros fundadores del partido, el escritor y economista Franz Jung, defend\u00eda una teor\u00eda expl\u00edcitamente biol\u00f3gica de la revoluci\u00f3n. En <em>Die Technik des Gl\u00fccks<\/em>, publicado en dos partes en 1921 y 1923, elabor\u00f3 una teor\u00eda de \u00abla corriente de la vida\u00bb, argumentando que el ejemplar individual de la especie humana se hab\u00eda separado de la totalidad de la existencia biol\u00f3gica.<sup>13<\/sup> De forma similar a las ideas de otros miembros de su c\u00edrculo, como Ernst Fuhrmann y Raoul Hausmann, Jung escribi\u00f3 que \u00abla propiedad y el capital son el peligro de la vida, la conciencia viva de los aislados [<em>des Vereinzelten<\/em>]\u00bb y postul\u00f3 que la lucha contra el capital mostraba incluso que \u00abla \u00faltima fuente de energ\u00eda motriz de la vida humana a\u00fan no est\u00e1 liberada\u00bb, ya que el capitalismo era un obst\u00e1culo para la evoluci\u00f3n de la humanidad.<sup>14<\/sup> Al igual que los revolucionarios rusos que especulaban con una transformaci\u00f3n biol\u00f3gica de la especie humana a trav\u00e9s del cambio social, como el bolchevique Alexander Bogdanov y el te\u00f3logo Nikolai Fyodorov, Jung pensaba que la revoluci\u00f3n pod\u00eda alterar las condiciones naturales de la vida humana.<sup>15<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En este contexto, es evidente que el c\u00edrculo de Goldberg se relaciona con el n\u00facleo de la izquierda comunista y con otros c\u00edrculos de vanguardia del periodo de Weimar que se adentraron en las ideas biol\u00f3gicas en una \u00e9poca en la que los discursos sobre la raza se estaban volviendo hegem\u00f3nicos. El grupo desarroll\u00f3 una nueva noci\u00f3n de la vida como ant\u00eddoto a la politizaci\u00f3n de la vida que culminar\u00eda en la tanatopol\u00edtica del nazismo. Goldberg incluso utiliz\u00f3 la Tor\u00e1 para representar a la hebreidad arcaica de los cinco libros de Mois\u00e9s como una tribu misionera de la que se puede decir que afirma lo que los nazis llamaban la vida indigna de ser vivida, <em>Lebensunwertes Leben<\/em>, al vivir en contra de la normalidad de la naturaleza que el nazismo exaltar\u00eda. Veremos por qu\u00e9 este inter\u00e9s por el juda\u00edsmo antiguo no era \u2014para usar la descripci\u00f3n que Camatte hace de ideas como \u00e9stas durante la d\u00e9cada de 1920\u2014 un mero \u00abeco del pasado\u00bb.<sup>16<\/sup> Era una parte intr\u00ednseca del intento del grupo de iniciar un debate sobre la necesidad de una huida de Occidente en la \u00e9poca del sionismo, la migraci\u00f3n general de la pobreza, la miseria y la guerra en Europa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El c\u00edrculo de Goldberg no ignoraba el hecho evidente de que la migraci\u00f3n de las masas que abandonaban la pobreza del viejo mundo lo hac\u00edan para encontrar trabajo y sobrevivir como proletarios en un mercado mundial que hac\u00eda posible la migraci\u00f3n global. Sin embargo, muchos de los que emigraron tambi\u00e9n buscaron formas de vivir fuera de los confines del sistema industrial del capitalismo, como en los falansterios de Estados Unidos o los <em>kibbutzim<\/em> de Palestina. El c\u00edrculo de Goldberg puede considerarse como un grupo que elabora estrategias en torno al abandono del capital o, por decirlo de forma menos dram\u00e1tica, que teoriza una cultura jud\u00eda de renuncia que busca crear alianzas con los pueblos que viven fuera del \u00abcampo de actividades\u00bb del capital, es decir, los pa\u00edses industrializados de Occidente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hoy en d\u00eda, el conocimiento de la facilidad con la que el capital ha subsumido a sus enemigos lleva incluso a los te\u00f3ricos de la dependencia a defender la imposibilidad de una estrategia de desvinculaci\u00f3n. En este sentido, cualquier secesi\u00f3n del capital puede parecer desesperadamente ingenua. Sobre todo porque hoy en d\u00eda millones de condenados de la tierra buscan un futuro en lo que quiz\u00e1s se considera falsamente como las regiones centrales del capital. Aun as\u00ed, Goldberg interpret\u00f3 la lectura de Caspary de Marx como una indicaci\u00f3n de que el capitalismo es menos una totalidad que lo subsume todo en su seno que un sistema an\u00e1rquico y catastr\u00f3fico que expulsa a los trabajadores del proceso inmediato de producci\u00f3n y, por tanto, produce su afuera y su lenta desaparici\u00f3n. As\u00ed, si, como se ha dicho, \u00abla subsunci\u00f3n no puede aplicarse rigurosamente a los periodos hist\u00f3ricos en s\u00ed, ni a nada m\u00e1s all\u00e1 del proceso inmediato de producci\u00f3n\u00bb, esto se debe a que el capitalismo tiene un centro, a saber, la f\u00e1brica y la empresa, y a\u00fan m\u00e1s la producci\u00f3n industrial que estas iniciativas prosiguen.<sup>17<\/sup> Diez a\u00f1os despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n rusa, Caspary argumentaba que \u00abel sistema capitalista es la forma necesaria y adecuada de producci\u00f3n con maquinaria, tanto econ\u00f3mica como pol\u00edticamente. Ninguna revoluci\u00f3n cambia la pol\u00edtica imperialista de los Estados ni el modo de vida proletario de las masas, ya que ambos se basan en la coacci\u00f3n que ejerce la m\u00e1quina\u00bb.<sup>18<\/sup> El socialismo y el capitalismo son, desde esta perspectiva, dos facetas de un mismo mundo industrial que forman nuestra especie en una raza de trabajadores. El capitalismo nunca podr\u00e1 producir un mundo completamente desindustrializado; s\u00f3lo generar\u00e1 las ruinas de los cinturones de \u00f3xido, la estandarizaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica y el surgimiento de nuevas f\u00e1bricas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde esta perspectiva, si realmente se busca una salida del capitalismo, entonces la cuesti\u00f3n de si es posible o no ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que Joshua B. Freeman ha llamado recientemente el Behemot del industrialismo es de suma importancia.<sup>19<\/sup> Sin embargo, esta cuesti\u00f3n se plantea no s\u00f3lo por el hecho de que estamos viviendo en un mundo de extinci\u00f3n de especies y de sobreacumulaci\u00f3n que amenaza la vida en la biosfera, sino tambi\u00e9n porque el mundo del capital tiene una forma antropol\u00f3gica distinta. El Behemot, escribe Freeman, crea quiz\u00e1s \u00abno exactamente un nuevo hombre en sinton\u00eda con la maquinaria autom\u00e1tica y los procesos industriales de la f\u00e1brica gigante, tal y como los imaginaron, a su manera, Henry Ford, Alexei Gastev y Antonio Gramsci, sino un nuevo hombre y una nueva mujer, con un sentido del tiempo dictado por las necesidades de la masa, la actividad coordinada y los ritmos de la maquinaria\u00bb.<sup>20<\/sup> El c\u00edrculo de Goldberg argument\u00f3 que esta forma capitalista de antropog\u00e9nesis ten\u00eda que ser interrumpida para hacer imaginable una salida. De hecho, predijeron que la vida bajo el capitalismo entrar\u00eda en crisis por el desarrollo catastr\u00f3fico del propio mundo maquinal del capital.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00abEl proletariado\u00bb, escribi\u00f3 Goldberg dos a\u00f1os despu\u00e9s de la victoria parlamentaria del NSDAP, \u00abes pol\u00edtica y biol\u00f3gicamente la m\u00e1s d\u00e9bil de las clases\u00bb.<sup>21<\/sup> Esta debilidad no significa que no sea rebelde o combativo. Simplemente significa que es un suplemento o poblaci\u00f3n excedente, una <em>Zusatzbev\u00f6lkerung<\/em>, \u00abque vive gracias al perfeccionamiento y la expansi\u00f3n de la m\u00e1quina, porque s\u00f3lo durante la \u00e9poca de prosperidad de los medios t\u00e9cnicos de producci\u00f3n m\u00e1s gente puede casarse, m\u00e1s gente puede mantenerse con vida y m\u00e1s gente puede alimentarse\u00bb.<sup>22<\/sup> Pero esta proletarizaci\u00f3n de la humanidad tiene un l\u00edmite claro en los recursos naturales finitos necesarios para la reproducci\u00f3n de la <em>noosfera<\/em> del capitalismo que se ha extendido sobre la corteza terrestre.\u00a0 Goldberg se pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00e1 con los much\u00edsimos millones de la poblaci\u00f3n t\u00e9cnica excedente cuando llegue la cat\u00e1strofe de las m\u00e1quinas, cuando las f\u00e1bricas se detengan y se retiren los medios de subsistencia a las masas? En este caso, estos muchos millones se extinguir\u00e1n por inanici\u00f3n, ya que son producidos por el aumento tecnol\u00f3gico del margen de vida [<em>Lebenspielraum<\/em>]. Podemos predecir c\u00f3mo terminar\u00e1: la materia prima de la tierra se acabar\u00e1 en un futuro previsible\u00bb.<sup>23<\/sup> Una salida s\u00f3lo podr\u00eda revelarse una vez que los ciclos de los Estados e Imperios \u2014con sus pir\u00e1mides, murallas chinas, Centro Pompidous y torres Trump, o para el caso sus Harrisburgs, Chernobyls y Fukushimas\u2014 se hayan interrumpido.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El sistema mundial de cinco mil a\u00f1os<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Durante un tiempo, Benjamin aliment\u00f3 la esperanza de que Unger fuera un colaborador principal de su propuesta de revista, <em>Angelus Novus<\/em>, pero evit\u00f3 una discusi\u00f3n seria con \u00e9l debido a su desconfianza hacia Goldberg. Esta hostilidad fue probablemente cultivada por la lealtad de Benjamin a Scholem, que ten\u00eda una relaci\u00f3n distanciada, si no celosa, con Goldberg. Goldberg se hizo conocido en los c\u00edrculos jud\u00edos alemanes y entre los eruditos religiosos por su lectura numerol\u00f3gica de los cinco libros de Mois\u00e9s, publicada en 1908.<sup>24<\/sup> Sin embargo, lo que hizo m\u00e1s famoso a Goldberg fue su enorme ex\u00e9gesis, <em>Die Wirklichkeit der Hebrauchen. Einrichtung der Systeme der Pentateuchen<\/em>, publicada en 1925, que Scholem describi\u00f3 como cabalismo biol\u00f3gico e incluso como \u00abla obra cl\u00e1sica del satanismo jud\u00edo\u00bb.<sup>25<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em> encontr\u00f3 lectores destacados en Franz Rosenzweig y Thomas Mann, mientras que la obra posterior de Goldberg, como su libro sobre Maim\u00f3nides, fascin\u00f3 a Carl Schmitt.<sup>26<\/sup> Mann utiliz\u00f3 la interpretaci\u00f3n de la Tor\u00e1 de Goldberg como inspiraci\u00f3n para su novela en cuatro partes <em>Jos\u00e9 y sus hermanos<\/em>, y bas\u00f3 en Goldberg su retrato del fascista jud\u00edo Dr. Chaim Breisacher en <em>Doctor Faustus<\/em>.<sup>27<\/sup> Breisacher so\u00f1aba con una vuelta al mundo de la antigua hebreidad, y fue utilizado por Mann como s\u00edmbolo del peligroso arca\u00edsmo que, seg\u00fan \u00e9l, hab\u00eda hecho posible el nazismo. Cabe preguntarse por qu\u00e9 Mann, que hab\u00eda coqueteado con el militarismo y el nacionalismo alem\u00e1n, sinti\u00f3 la necesidad de utilizar a un pensador jud\u00edo para describir el ascenso del nazismo. Sin embargo, la cr\u00edtica de la civilizaci\u00f3n que Goldberg y su c\u00edrculo defend\u00edan era un violento rechazo no s\u00f3lo del fascismo y el nazismo, sino tambi\u00e9n del mundo que \u2014seg\u00fan \u00e9l\u2014 hab\u00eda engendrado estos movimientos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De una manera que recuerda a los te\u00f3ricos del sistema mundial, como el difunto Andr\u00e9 Gunder Frank y Barry K. Gills, que han argumentado que \u00abel mundo contempor\u00e1neo tiene una historia de al menos cinco mil a\u00f1os\u00bb, el c\u00edrculo de Goldberg consideraba que imperios como Acadia, Babilonia, Asiria, Neo-Babilonia y la larga historia de las diferentes civilizaciones egipcias eran la ra\u00edz del sistema capitalista y de los desastres que conlleva.<sup>28<\/sup> Esta visi\u00f3n del sistema mundial contempor\u00e1neo como intr\u00ednsecamente ligado a modos de producci\u00f3n m\u00e1s antiguos \u2014aunque, como veremos, en una reversi\u00f3n dial\u00e9ctica tambi\u00e9n fundamentalmente diferente a trav\u00e9s del desarrollo de la maquinaria industrial\u2014 puede ser parte de la explicaci\u00f3n de la oscilaci\u00f3n del c\u00edrculo de Goldberg entre la antropolog\u00eda del mito y la cr\u00edtica pol\u00edtica. En la serie de libros de Goldberg, Unger y Caspary que public\u00f3 la editorial de David Verlag entre 1921 y 1927 bajo el t\u00edtulo \u00abTeor\u00eda, intentos de una pol\u00edtica filos\u00f3fica\u00bb, el grupo present\u00f3 su antropolog\u00eda cr\u00edtica del curso de la civilizaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El contexto pol\u00edtico inmediato de la serie de libros no s\u00f3lo era la Primera Guerra Mundial, la primera guerra industrializada que tanto los partidos socialdem\u00f3cratas como los de derecha hab\u00edan respaldado en Alemania, sino tambi\u00e9n el periodo de hiperinflaci\u00f3n que hab\u00eda comenzado en 1918. En marzo de 1923, la Rep\u00fablica de Weimar se sumi\u00f3 en una profunda crisis econ\u00f3mica, presagiando el gran colapso del capitalismo mundial en 1929. El marco ya no se pod\u00eda salvar y la inflaci\u00f3n aument\u00f3 dr\u00e1sticamente. Los comercios minoristas empezaron a acaparar sus inventarios y a rechazar el pago en marcos de papel. Al principio, las tiendas de Berl\u00edn y de otras ciudades s\u00f3lo abr\u00edan dos o tres d\u00edas a la semana, y posteriormente, en toda Alemania, s\u00f3lo por horas, y los inventarios segu\u00edan siendo insuficientes. Como jud\u00edos alemanes, Goldberg, Unger y Caspary comprendieron que la crisis econ\u00f3mica implicar\u00eda una peligrosa radicalizaci\u00f3n de las tradiciones seculares del antisemitismo. Su serie de libros editados por David Verlag fue tambi\u00e9n una intervenci\u00f3n en el debate sobre el sionismo y la lucha por una patria jud\u00eda, as\u00ed como, de forma m\u00e1s general, una descripci\u00f3n de lo que ve\u00edan como la crisis inminente de lo que yo, con Gunder Frank, llamar\u00e9 el sistema mundial de cinco mil a\u00f1os.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El primer libro de la serie, <em>Politik und Metaphysik<\/em>, de Unger, apareci\u00f3 en 1921 y defend\u00eda un \u00e9xodo del sistema industrial del capital que se presentaba como incapaz de resolver el problema b\u00e1sico de la producci\u00f3n de energ\u00eda y alimentos por medios distintos a la coerci\u00f3n, la guerra y el imperialismo. \u00abLa econom\u00eda\u00bb, argumentaba Unger, \u00abes, con mucho, el factor m\u00e1s amplio y plausible de explicaci\u00f3n de casi todos los asuntos pol\u00edticos, la clave de cada acci\u00f3n de los partidos, de cada declaraci\u00f3n, por abstracta que parezca\u00bb.<sup>29<\/sup> Hay que buscar una salida que abandone el \u00abcampo de actividades\u00bb capitalista en su totalidad. De lo contrario, tanto la izquierda como la derecha, atadas como est\u00e1n al Estado, reproducir\u00e1n \u00abla pol\u00edtica de la cat\u00e1strofe\u00bb que es el destino de la econom\u00eda capitalista industrializada que se encamina hacia cat\u00e1strofes econ\u00f3micas, ecol\u00f3gicas y entr\u00f3picas como la sexta extinci\u00f3n de especies que hoy conocemos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A <em>Politik und Metaphysik<\/em> deb\u00eda seguirle un estudio sobre el concepto de pueblo escrito por Goldberg, <em>Das Volk. \u00dcber eine dynamische Struktur in soziologischen Einheiten und die Theorie ihrer Formel<\/em>. Este estudio quiz\u00e1s habr\u00eda explicado el argumento de Unger de que hay que diferenciar las comunidades organizadas en torno a los intereses econ\u00f3micos fundados en un Estado moderno de los colectivos que encuentran su ra\u00edz en la vida psicof\u00edsica de la humanidad, que a menudo choca con la econom\u00eda, como en los motines por el hambre de los que fue testigo en Alemania despu\u00e9s de la guerra.<sup>30<\/sup> En cambio, pasaron cuatro a\u00f1os hasta que se public\u00f3 la obra magna de Goldberg <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em>.\u00a0 Se trataba de un intento exeg\u00e9tico de diferenciar la Tor\u00e1 del resto del Tanaj, la biblia jud\u00eda, argumentando que la primera pertenec\u00eda a un periodo de mitos y metaf\u00edsica enraizado en la vida tribal de las tribus prehist\u00f3ricas que los dem\u00e1s libros de la biblia jud\u00eda no describ\u00edan.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Haciendo hincapi\u00e9 en que la Tor\u00e1 pertenec\u00eda a un orden polite\u00edsta y mitol\u00f3gico de tribus arcaicas, Goldberg trat\u00f3 de entender la antigua hebreidad como una ruptura con los imperios mesopot\u00e1mico y egipcio que, desde la perspectiva de Gunder Frank, puede considerarse no s\u00f3lo como el origen de la historia escrita sino del propio sistema mundial actual. Por ello, para Goldberg es importante diferenciar entre los pueblos (<em>V\u00f6lker<\/em>), es decir, los pueblos arcaicos no estatales del mundo, y los no-pueblos de los Estados (<em>Staate<\/em>), que se identifican con las civilizaciones de ciudades sedentarias de la Tor\u00e1. Es importante se\u00f1alar que, para Goldberg, estas civilizaciones sedentarias incrustan a la humanidad en la naturaleza en lugar de separar a nuestra especie de ella. En efecto, \u00abas\u00ed como el pueblo es un instrumento de <em>superaci\u00f3n<\/em> [<em>Aufhebung<\/em>], el Estado es una instituci\u00f3n para la <em>estabilizaci\u00f3n<\/em> de la \u201cnaturaleza\u201d y tambi\u00e9n para el mantenimiento de las leyes naturales de la normalidad\u00bb.<sup>31<\/sup> En este punto, hay que se\u00f1alar que el c\u00edrculo de Goldberg demostr\u00f3 claramente que su cr\u00edtica al auge de la civilizaci\u00f3n no implicaba la esperanza de un retorno a la naturaleza.\u00a0 De hecho, al igual que algunas te\u00f3ricas feministas radicales como Shulamith Firestone, el grupo estuvo a punto de argumentar que fue la normalidad de la naturaleza humana, y en particular la diferencia sexual, la que hab\u00eda obligado a la humanidad a entrar en el curso de la clase y la coerci\u00f3n en primer lugar.<sup>32<\/sup> Sin embargo, debo esperar para discutir esta superaci\u00f3n o <em>Aufhebung<\/em> de la normalidad de la naturaleza que hizo posible una abundancia econ\u00f3mica e incluso biol\u00f3gica.\u00a0 Aqu\u00ed basta con se\u00f1alar que fue en esta secesi\u00f3n bastante tard\u00eda de la propia civilizaci\u00f3n, iniciada por los hebreos, donde el c\u00edrculo de Goldberg encontr\u00f3 un ejemplo de comunidad rebelde que utilizaba ritos y tab\u00faes para alterar la propia vida biol\u00f3gica, que pod\u00eda inspirar a los hombres y mujeres a asumir esta retirada del sistema mundial de cinco mil a\u00f1os. No buscaban una alternativa en ning\u00fan comunismo primitivo ni en lo que Marshall Sahlins ha llamado una sociedad opulenta original, sino en una retirada m\u00e1s bien reciente del mundo de los Imperios y los Estados de los que todav\u00eda formamos parte.<sup>33<\/sup> Sin embargo, Goldberg argument\u00f3 que esta secesi\u00f3n no s\u00f3lo debe ser una retirada de lo que la humanidad ha llegado a ser durante el curso de la civilizaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de la vida que hizo posible esta historia de coerci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por muy problem\u00e1tico que resulte, el c\u00edrculo de Goldberg entend\u00eda que la pol\u00edtica catastr\u00f3fica de su tiempo deb\u00eda entenderse en relaci\u00f3n con lo que consideraba el curso normal de la evoluci\u00f3n humana. Nuestro mundo ha ido evolucionando a partir del efecto banal y contingente de la violencia inherente a la propia naturaleza, visible, por ejemplo, en el envejecimiento, la muerte e incluso el dolor y el peligro del nacimiento. Para sobrevivir, nuestra especie se ha convertido en una criatura que habita en Estados, familias y otras instituciones que estabilizan la tendencia catastr\u00f3fica de la naturaleza, la cual, a trav\u00e9s de un largo proceso de coerci\u00f3n, explotaci\u00f3n y violencia, se ha coagulado como capitalismo en los tiempos modernos. Desde el punto de vista de Goldberg, esta estabilizaci\u00f3n de la naturaleza a trav\u00e9s del Estado no es en ning\u00fan sentido una erradicaci\u00f3n o superaci\u00f3n de los fen\u00f3menos naturales como el envejecimiento, las sequ\u00edas, las epidemias, el simple hecho de la muerte biol\u00f3gica o para el caso la diferencia sexual, sino su equilibrio. Con el advenimiento del capitalismo, puede parecer que la humanidad ha dominado la naturaleza, entre otras cosas por el crecimiento anormal de la poblaci\u00f3n de nuestra especie que, seg\u00fan Caspary, es producto del desarrollo del mundo industrializado. Pero esta estabilizaci\u00f3n de la naturaleza implica una violenta presi\u00f3n sobre la propia biosfera. Este hecho es visible en la proliferaci\u00f3n de procesos entr\u00f3picos impulsados por el desarrollo tecnol\u00f3gico y, lo que es m\u00e1s importante para el c\u00edrculo de Goldberg, la reducci\u00f3n de la humanidad a una especie de proletarios atrapados en el mundo industrializado que los trabajadores est\u00e1n erigiendo por todo el planeta para sobrevivir como asalariados.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que Goldberg subray\u00f3 con su teor\u00eda del Estado como estabilizaci\u00f3n de la naturaleza, aunque de una manera que muchos considerar\u00edan demasiado general, fue que todo Estado territorial est\u00e1 ligado a los recursos naturales que constituyen la base material de su econom\u00eda. As\u00ed, la descripci\u00f3n de Unger de todos los partidos pol\u00edticos modernos como grupos de inter\u00e9s dominados por los imperativos de la econom\u00eda ten\u00eda su condici\u00f3n hist\u00f3rica \u00faltima en el surgimiento de la civilizaci\u00f3n sedentaria y la estabilizaci\u00f3n de la tendencia catastr\u00f3fica de la naturaleza que la acompa\u00f1aba. Desde esta perspectiva, los Estados en crecimiento que luchan por una mayor acumulaci\u00f3n se ven obligados a explotar sus recursos naturales, lo que a menudo provoca cat\u00e1strofes medioambientales. Seg\u00fan Goldberg, la estabilizaci\u00f3n de la naturaleza como recurso para la acumulaci\u00f3n es el propio declive hacia la normalidad (<em>Verfall zur Normalit\u00e4t<\/em>) del que los hebreos trataron de liberarse desarrollando una nueva relaci\u00f3n metab\u00f3lica con la naturaleza a trav\u00e9s de las costumbres, los ritos y los sistemas de tab\u00faes descritos en la Tor\u00e1 y que los separ\u00f3 de las civilizaciones de su entorno.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta sombr\u00eda visi\u00f3n sobre el curso de la civilizaci\u00f3n humana fue el trasfondo hist\u00f3rico mundial de la intervenci\u00f3n de Unger en el debate sobre el sionismo, <em>Die staatenlose Bildung eines j\u00fcdischen Volkes: Vorrede zu einer gesetzgebenden Akademie<\/em>, de 1925. Bas\u00e1ndose en la teor\u00eda de Goldberg sobre el Estado como estabilizaci\u00f3n de la naturaleza y, por tanto, como normalizaci\u00f3n de su car\u00e1cter destructivo, Unger argument\u00f3 que ser\u00eda peligroso para la comunidad jud\u00eda formar parte de los Estados-naci\u00f3n que pertenecen a todo el mundo europeo \u00abque no es m\u00e1s que una cat\u00e1strofe intermedia\u00bb.<sup>34<\/sup> Insisti\u00f3 en que la construcci\u00f3n de un Estado de este tipo subsumir\u00eda a los jud\u00edos bajo el curso de la historia que hab\u00eda atrapado a muchos otros pueblos en su forma de vida catastr\u00f3fica, y con ello romper\u00eda el v\u00ednculo de los jud\u00edos con los pueblos y tribus prehist\u00f3ricos y arcaicos del mundo que tambi\u00e9n carec\u00edan de Estados territoriales: \u00abLos jud\u00edos no deber\u00edan pasar por alto su posici\u00f3n singularmente favorable, a saber, que desde hace dos mil a\u00f1os son materialmente un pueblo sin historia, el \u00fanico que puede librarse de ser golpeado por los grilletes del pasado y la realidad de una existencia estatal emp\u00edrica que todos los dem\u00e1s pueblos han sufrido\u00bb.<sup>35<\/sup> En lugar de construir un Estado en el sentido europeo, Unger propuso la construcci\u00f3n de escuelas filos\u00f3ficas que formaran a los jud\u00edos para desarrollar una metaf\u00edsica para una existencia sin Estado que incluso deber\u00eda buscar alianzas con las comunidades arcaicas no occidentales dispersas por el mundo. \u00c9sta era una sugerencia que Unger ya hab\u00eda defendido en <em>Politik und Metaphysik<\/em>, pero ah\u00ed \u00e9stas, lo que \u00e9l llamaba \u00abuniversidades metapol\u00edticas\u00bb, estaban abiertas a todos los que pretend\u00edan abandonar la pol\u00edtica de la cat\u00e1strofe cuyo centro el c\u00edrculo de Goldberg encontraba ciertamente en el mundo industrializado.<sup>36<\/sup> En <em>Die staatenlose Bildung eines j\u00fcdischen Volkes<\/em> Unger estaba m\u00e1s cerca de Goldberg y enfatizaba la necesidad de producir un nuevo tipo de metapol\u00edtica para la comunidad jud\u00eda con el fin de habituarla a una vida fuera de los Estados europeos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta metapol\u00edtica, o lo que Unger tambi\u00e9n llamaba metaf\u00edsica, no era una insistencia gramsciana de que, para usar las palabras de un ide\u00f3logo de la derecha contempor\u00e1nea, \u00abla pol\u00edtica est\u00e1 subordinada a la cultura\u00bb. Por el contrario, Unger no tem\u00eda reducir la cultura a la econom\u00eda. Ve\u00eda todas las culturas y religiones modernas como epifen\u00f3menos y superestructuras de la base econ\u00f3mica de la sociedad. Al igual que John Maynard Keynes, lleg\u00f3 a definir la econom\u00eda como un problema biol\u00f3gico. Porque, seg\u00fan el gran economista, la econom\u00eda no es m\u00e1s que una \u00ablucha por la subsistencia, [que] siempre ha sido hasta ahora el problema primario y m\u00e1s apremiante de la raza humana, no s\u00f3lo de la raza humana, sino de todo el reino biol\u00f3gico desde los comienzos de la vida en sus formas m\u00e1s primitivas\u00bb.<sup>37<\/sup> Cuando el c\u00edrculo de Goldberg se refer\u00eda a la econom\u00eda, la mayor\u00eda de las veces se refer\u00eda al sector primario de la actividad econ\u00f3mica; es decir, a la extracci\u00f3n de materias primas a trav\u00e9s de actividades como la miner\u00eda y la agricultura, que sentaban las bases de la supervivencia biol\u00f3gica de nuestra especie.<sup>38<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero lo que Unger quer\u00eda destacar en <em>Politik und Metaphysik<\/em> era que, al igual que es posible cambiar la gesti\u00f3n econ\u00f3mica de las necesidades, las propias necesidades pueden modificarse. En el largo curso de la historia de la humanidad, esto se ha hecho muchas veces antes a trav\u00e9s de sistemas de ritos y tab\u00faes, como los descritos en la Tor\u00e1. Este inter\u00e9s por la plasticidad de las necesidades es probablemente una de las razones por las que el grupo nunca desarroll\u00f3 una teor\u00eda sobre la desigualdad o la coercitividad de la comunidad de la Tor\u00e1, aunque atacaron el capitalismo como fundamentalmente injusto y coercitivo. Lo que para ellos era una tarea m\u00e1s urgente que una sociolog\u00eda de la injusticia en las tribus prehist\u00f3ricas era una investigaci\u00f3n antropol\u00f3gica que acabara revelando que las diferentes econom\u00edas han implicado formas radicalmente diferentes de entender la realidad debido a las formas de vida que conllevan. Esta relaci\u00f3n necesaria entre la alteraci\u00f3n de la econom\u00eda de las necesidades, que para Unger puede identificarse con la pol\u00edtica, y la comprensi\u00f3n de la estructura de la realidad, que Unger identific\u00f3 con la metaf\u00edsica, es en definitiva lo que el grupo trat\u00f3 de teorizar, y por lo que titul\u00f3 su libro <em>Politik und Metaphysik<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que el c\u00edrculo de Goldberg llamaba metaf\u00edsica no era otra cosa que la ciencia de la comprensi\u00f3n de las condiciones de posibilidad de lo que es, es decir, la econom\u00eda del ser mismo, y por tanto, dial\u00e9cticamente, lo que podr\u00eda ser. En este sentido, el grupo quer\u00eda decir que una metaf\u00edsica, como ciencia de la posibilidad, era un medio indispensable para toda pol\u00edtica seria y, por tanto, una forma de vida y no s\u00f3lo un sistema de pensamiento. La comprensi\u00f3n metaf\u00edsica estaba relacionada con los instintos, as\u00ed como con el pensamiento y, en definitiva, con una realidad vivida que para los hebreos tom\u00f3 la forma del sistema de necesidades en las afueras de la civilizaci\u00f3n que describe la Tor\u00e1 y que hizo que su tribu librara una guerra contra la naturaleza humana existente. El duro cultivo de la vida cotidiana que prescrib\u00edan las leyes y las reglas de la Tor\u00e1 estaba, pues, seg\u00fan Goldberg, relacionado con una metaf\u00edsica que revelaba la plasticidad de la vida humana y del propio ser.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En agudo contraste con la pol\u00edtica griega antigua y la ontolog\u00eda cl\u00e1sica, que tradicionalmente comienzan con la cuesti\u00f3n del Estado y la filosof\u00eda del ser, Goldberg argument\u00f3 en <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em> que la metaf\u00edsica de la Tor\u00e1 se basaba en una ontolog\u00eda modal necesaria para la supervivencia en el desierto: \u00abEl mundo, como ep\u00edtome de todo lo que es, se compone de una parte finita y otra infinita\u00bb.<sup>39<\/sup> La parte finita \u2014a saber, lo que tomamos como naturaleza f\u00edsica\u2014 est\u00e1 constituida por el tiempo, el espacio y la ley de la causalidad, y puede identificarse con los procesos que los Estados estabilizan y normalizan como tales. Pues, como subraya Goldberg, \u00aben contradicci\u00f3n con Kant, el espacio, el tiempo y la causalidad no son formas de intuici\u00f3n, sino las formas constitutivas de la realidad finita\u00bb.<sup>40<\/sup> Constituyen el dominio de la naturaleza finita en el que la humanidad fundamenta normalmente su vida, mientras que la parte infinita de la realidad es el reino de la posibilidad que precede al reino del espacio y el tiempo finitos como un dominio que contradice las leyes de la l\u00f3gica cl\u00e1sica e implica un conflicto con lo que parece ser la naturaleza como tal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La Tor\u00e1 retrata el mundo, argumentaba Goldberg, como fracturado entre lo que en la cosmolog\u00eda contempor\u00e1nea se denomina el dominio de la <em>res extensae<\/em>, que para Goldberg es el dominio natural de todo lo material, espacial y temporal, y el dominio de la <em>res potentiae<\/em>, el dominio eterno e infinito de todo lo que podr\u00eda ser.<sup>41<\/sup> Esta noci\u00f3n de que la realidad no s\u00f3lo est\u00e1 constituida, para usar las famosas palabras de Donald Rumsfeld, por \u00abconocidos conocidos\u00bb o \u00abdesconocidos conocidos\u00bb, sino tambi\u00e9n, y m\u00e1s importante, por \u00abdesconocidos desconocidos\u00bb, tuvo consecuencias pol\u00edticas inmediatas para Goldberg.\u00a0 Sugiri\u00f3 una apertura extrema del propio cosmos, m\u00e1s visible en la facultad de imaginar de ese animal que Unger llam\u00f3 criatura inacabada, a saber, el humano, cuya vida mental y pr\u00e1ctica indicaba que la facticidad de la naturaleza, lo que est\u00e1 a la mano y est\u00e1 dado, no es un agotamiento de la realidad. Desde esta perspectiva, el reino de lo posible es m\u00e1s amplio que el reino de la naturaleza y esta ontolog\u00eda de la posibilidad fue para Goldberg el descubrimiento hist\u00f3rico mundial de la Tor\u00e1 y se promulg\u00f3 en las formas de vida descritas en los cinco libros de Mois\u00e9s como una metaf\u00edsica pr\u00e1ctica que pretend\u00eda alterar la naturaleza. Esto no implicaba que Goldberg pensara que todo era posible en la naturaleza y, por tanto, en la sociedad, que es \u00fanicamente un hecho natural en el tiempo y el espacio. Significaba que identificaba los sistemas de tab\u00faes de la Tor\u00e1 como tecnolog\u00edas que se utilizaban para cambiar la sociedad y la naturaleza. Al diferenciar la naturaleza como una esfera de actualidad del dominio de la potencialidad cuyas entidades, como el para\u00edso o la sociedad sin clases, para siempre s\u00f3lo pueden ser pensadas o deseadas, intent\u00f3 no s\u00f3lo mostrar la diferencia entre lo actual y lo posible o, para el caso, lo que s\u00f3lo puede ser pensado o deseado. Trat\u00f3 de evitar la equiparaci\u00f3n de la realidad con lo que se actualiza en el tiempo y en el espacio, argumentando que lo posible es anterior a lo real y, de este modo, pudo insistir en que lo que tomamos por real puede ser conscientemente objetado, ya que no agota la modalidad de la realidad que indica la imaginaci\u00f3n humana. Esto es, en definitiva, lo que ense\u00f1a la Tor\u00e1: se\u00f1ala una ontolog\u00eda modal de la imaginaci\u00f3n humana.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La interpretaci\u00f3n cosmol\u00f3gica de Goldberg de la Tor\u00e1 como ontolog\u00eda modal est\u00e1 directamente relacionada con una comprensi\u00f3n m\u00e1s general de la realidad como algo pl\u00e1stico y cambiante que se hizo popular durante el periodo de Weimar. Por ejemplo, Franz Jung insisti\u00f3 en la importancia de abordar la relatividad de las propias leyes de la naturaleza \u2014\u00abHablamos de ley, ya que la sentimos en nosotros y no sobre nosotros, mientras la llevamos y vivimos con ella, es decir, somos cocreadores de esta ley\u00bb\u2014 e incluso argument\u00f3 que la propia muerte puede ser abolida.<sup>42<\/sup> Fueron ciertamente ideas similares las que hicieron urgente para el c\u00edrculo de Goldberg desafiar lo que el fil\u00f3sofo Alexius Meinong ya hab\u00eda llamado en 1904 \u00abel prejuicio a favor de lo actual\u00bb, es decir, confundir lo que es con lo que est\u00e1 dado en el tiempo y el espacio.<sup>43<\/sup> Esta identificaci\u00f3n de lo real con lo que est\u00e1 dado y es actual es para Goldberg algo as\u00ed como la superestructura ontol\u00f3gica para el sistema mundial de cinco mil a\u00f1os que ahora, al entrar en su declive, da paso a nuevos sistemas de metaf\u00edsica y sus formas de vida correspondientes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde una perspectiva m\u00e1s marxista se podr\u00eda decir que la filosof\u00eda se basa en la escisi\u00f3n entre el trabajo f\u00edsico y el mental mediante el advenimiento de la esclavitud y la ruptura con el comunismo primitivo. La disoluci\u00f3n de este mundo arcaico da lugar a los pueblos de cultura (<em>Kulturv\u00f6lker<\/em>) que pueblan el sistema mundial de cinco mil a\u00f1os, donde la separaci\u00f3n entre metaf\u00edsica y pol\u00edtica, inconcebible para las comunidades tribales y prehist\u00f3ricas seg\u00fan Unger, culmina en una visi\u00f3n de la vida donde lo dado es lo que es. En definitiva, la metaf\u00edsica es el mito, ya que para Goldberg el mito no es un relato sino una estructura de la realidad. Esta estructura est\u00e1 indicada en los relatos que llamamos mitos, ya que a menudo apuntan a las vidas y visiones del cosmos de diferentes tribus arcaicas. Por tanto, seg\u00fan Goldberg, los mitos deben interpretarse como una indicaci\u00f3n de c\u00f3mo las diferentes formas de vida arcaicas alteraron la naturaleza para sobrevivir. Muestran que la mitolog\u00eda indica la tecnolog\u00eda de una construcci\u00f3n de un pueblo con el poder de superar la realidad y producir as\u00ed una forma de vida.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La concepci\u00f3n de Goldberg del mito como un sistema vivido y pr\u00e1ctico de metaf\u00edsica se explic\u00f3 en 1926, cuando se public\u00f3 <em>Das Problem der mythischen Realit\u00e4t. Eine Einleitung in die Goldbergische Schrift \u00abDie Wirklichkeit der Hebr\u00e4er\u00bb<\/em> en la serie editada por David Verlag.<sup>46<\/sup> Aqu\u00ed, Unger examin\u00f3 las ideas de Goldberg de que lo posible o el dominio de la <em>res potentiae<\/em> es la parte m\u00e1s amplia de lo real, mientras que el orden de lo actual \u2014<em>res extensae<\/em>\u2014 es s\u00f3lo la superficie de esta realidad m\u00e1s amplia de la potencialidad. Discute lo que implica el hecho de que los hebreos describan este mundo de potencialidad como el <em>Elohim IHWH<\/em> \u2014el Dios de todos los dioses, el Dios creador\u2014 y c\u00f3mo la Tor\u00e1 cataloga una extensa lista de alteraciones extremas de la normalidad de la naturaleza. Unger muestra c\u00f3mo Goldberg pretend\u00eda desarrollar una antropolog\u00eda secular de los milagros y explicar por qu\u00e9 la metaf\u00edsica de la Tor\u00e1 implicaba, en contraste con otros sistemas m\u00edticos, una transformaci\u00f3n de la propia naturaleza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La Tor\u00e1 separ\u00f3 al <em>Elohim IHWH<\/em> de la naturaleza y contrast\u00f3 estas dos entidades como un orden perfecto y otro imperfecto. La deidad creadora es la potencialidad eterna de todo lo que puede ser, una vida eterna, mientras que el mundo es una instanciaci\u00f3n finita e imperfecta de esta modalidad eterna plagada de los problemas de la vida como la enfermedad, el envejecimiento, la muerte, etc., simplemente porque la naturaleza finita no puede, por definici\u00f3n, ser eterna y, por tanto, perfecta en el sentido de que no puede morir.<sup>47<\/sup> Sin embargo, la Tor\u00e1 era un mito que pretend\u00eda mutar la naturaleza para que esa vida finita e imperfecta pudiera ir m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed misma e iniciar as\u00ed una econom\u00eda e incluso una biolog\u00eda de la abundancia, seguramente cercana a lo que los marxistas llamar\u00edan comunismo, una sociedad sin clases y sin Estado, pero que estaba a\u00fan m\u00e1s cerca de las ideas de Jung en <em>Die Technik des Gl\u00fccks<\/em> de una transformaci\u00f3n biol\u00f3gica de la vida. Los hebreos quer\u00edan liberarse de lo que se ha llamado \u00abla casa-prisi\u00f3n de la naturaleza humana\u00bb y quiz\u00e1s demostraron la verdad de la tesis de que \u00ab\u201csocialismo\u201d es cambiar la sociedad, \u201ccomunismo\u201d es cambiar lo humano\u00bb, ya que para el c\u00edrculo de Goldberg no s\u00f3lo hab\u00eda una dimensi\u00f3n hist\u00f3rica sino tambi\u00e9n antropol\u00f3gica de la revoluci\u00f3n.<sup>48<\/sup> En otras palabras, la sociedad ha cambiado mucho durante el desarrollo del sistema mundial de cinco mil a\u00f1os, pero lo que debe cambiar es la naturaleza humana, que hace de lo humano un animal civilizatorio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En este sentido, Unger argument\u00f3 que la investigaci\u00f3n antropol\u00f3gica de la historia humana puede indicar que ni siquiera los l\u00edmites naturales de una sociedad determinada pueden considerarse imposibles de cambiar. Los diferentes modos de vida pueden transformar los recursos finitos y escasos de una econom\u00eda en algo que recuerde a la abundancia de vida que la Tor\u00e1 postulaba como propia. Pero hoy en d\u00eda, s\u00f3lo puede hacerlo a trav\u00e9s de una cr\u00edtica del proceso econ\u00f3mico en el que, insist\u00eda Unger, \u00abel Estado se convierte en naturaleza\u00bb, es decir, a trav\u00e9s de una interrupci\u00f3n concreta de la estabilizaci\u00f3n de la naturaleza tan radical que obliga \u00abno s\u00f3lo a la naturaleza del Estado, sino tambi\u00e9n a la naturaleza psicof\u00edsica m\u00e1s all\u00e1 de su punto final actual\u00bb.<sup>49<\/sup> As\u00ed, para el c\u00edrculo de Goldberg, la metaf\u00edsica era una forma de vida comunitaria que buscaba interrumpir la estabilizaci\u00f3n de la naturaleza a trav\u00e9s de una superaci\u00f3n de lo que consideramos normal. Ahora, en una \u00e9poca en la que no existen tales formas de vida, ya que la mayor\u00eda de las comunidades humanas forman parte del sistema mundial de cinco mil a\u00f1os de antig\u00fcedad, la tarea, seg\u00fan el c\u00edrculo de Goldberg, es desarrollar una pol\u00edtica filos\u00f3fica que pueda revivir tal forma de vida de la crisis interna hacia la que se dirige este mundo mediante el advenimiento de la civilizaci\u00f3n industrial.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Dos formas de tecnolog\u00eda<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Al yuxtaponer los estudios antropol\u00f3gicos de la religi\u00f3n antigua y las comunidades tribales y los ex\u00e1menes cr\u00edticos del capitalismo moderno, Goldberg pretend\u00eda desarrollar una \u00abinvestigaci\u00f3n de la realidad trascendental contempor\u00e1nea\u00bb de la vida humana.<sup>50<\/sup> La fil\u00f3sofa Margarete Susman, una de las primeras int\u00e9rpretes de Goldberg, ha aclarado que lo trascendental aqu\u00ed significa simplemente \u00ablo general\u00bb o las caracter\u00edsticas comunes de una \u00e9poca en un sentido kantiano.<sup>51<\/sup> Al diferenciar entre las condiciones antropol\u00f3gicas generales del mundo de la Tor\u00e1 y el per\u00edodo polite\u00edsta del mito al que pertenec\u00eda y las del sistema mundial de cinco mil a\u00f1os, es decir, el per\u00edodo de fijaci\u00f3n, Goldberg pod\u00eda apostar que era posible leer la Tor\u00e1 como un manual para el nacimiento de un nuevo orden pol\u00edtico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Goldberg estaba de acuerdo con la escuela francesa de antropolog\u00eda, quiz\u00e1s mejor representada por \u00c9mile Durkheim y Marcel Mauss \u2014que ayudaron a Goldberg y Caspary a llegar a Francia despu\u00e9s de la <em>Macht\u00fcbernahme<\/em> en Alemania\u2014, en que la base de la vida social humana puede encontrarse en las comunidades arcaicas y en la religi\u00f3n antigua.<sup>52<\/sup> Sin embargo, en contra de esta escuela de sociolog\u00eda y antropolog\u00eda que buscaba la invariabilidad de la vida humana, el c\u00edrculo de Goldberg insisti\u00f3 en una distinci\u00f3n crucial entre la <em>Gemeinwesen<\/em> de las tribus arcaicas y los modos de existencia humana posteriores. Dado que representaban modos de vida diferentes, Goldberg argument\u00f3 en <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em> que la Tor\u00e1 deb\u00eda diferenciarse del resto del Tanaj. Los cinco libros de Mois\u00e9s representaban el <em>Urjudentum<\/em>, \u00abla doctrina que se recoge en la parte m\u00e1s antigua de la Biblia [\u2026]. La Biblia no es una unidad ideol\u00f3gica. Sus libros se extienden a lo largo de un periodo de 1500 a\u00f1os\u00bb.<sup>53<\/sup> Por lo tanto, si la teolog\u00eda tradicional pertenece a la religi\u00f3n de la fe y al surgimiento de las religiones del mundo fijado, entonces <em>Urjudentum<\/em> pertenec\u00eda a la \u00e9poca m\u00edtica en la que la humanidad se diferencia en grupos totem\u00edsticos separados con divinidades y mitos distintos.\u00a0 Estas razas o pueblos, como los llam\u00f3 Goldberg, implicaban diferentes formas de trabajar con la naturaleza, es decir, diferentes maneras de resolver los problemas banales de la vida humana como el nacimiento, la muerte, la necesidad de energ\u00eda y de alimento, y por ello tambi\u00e9n produjeron diferentes formas de cosmolog\u00edas m\u00edticas o metaf\u00edsicas. Las tribus demostraron as\u00ed la relaci\u00f3n intr\u00ednseca entre la metaf\u00edsica y la pol\u00edtica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Durante el periodo arcaico de la Tor\u00e1, explicaba Unger en <em>Das Problem der mythischen Realit\u00e4t<\/em>, exist\u00eda una mir\u00edada de tribus al margen de los vastos \u00f3rdenes de civilizaciones y \u00abcada pueblo, cada modo de ser antropol\u00f3gico [<em>anthropologische Art-Gemeinschaft<\/em>] es una conexi\u00f3n, una concentraci\u00f3n, una suma de potencias que implican un nuevo ataque al orden natural, es decir, al sentido de lo humano en s\u00ed mismo\u00bb.<sup>54<\/sup> Unger explic\u00f3 que el verdadero descubrimiento de Goldberg en <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em> era una antropolog\u00eda que pon\u00eda de relieve nuestra forma de trabajar con la naturaleza que nos rodea y de la que formamos parte.\u00a0 La humanidad es una especie que moldea la naturaleza a trav\u00e9s de diferentes medios t\u00e9cnicos, y en este sentido nuestra especie es por necesidad una criatura que utiliza dispositivos, instrumentos y otras herramientas para domesticar la naturaleza. La tecnolog\u00eda es nuestra relaci\u00f3n metab\u00f3lica con la naturaleza y este \u2014lo que Friedrich Engels llamar\u00eda\u2014 trabajo produce lo que el c\u00edrculo de Goldberg describi\u00f3, de acuerdo con una larga tradici\u00f3n alemana, como el dominio del esp\u00edritu, el <em>Geist<\/em>. Pero, en agudo contraste con la tradici\u00f3n hegeliana, ve\u00edan el esp\u00edritu como algo mucho m\u00e1s vital y v\u00edvido en el mundo prehist\u00f3rico de las tribus arcaicas que en el surgimiento de la civilizaci\u00f3n que producir\u00eda una forma de humanidad que cada vez m\u00e1s llega a ver el <em>Geist<\/em> como nada m\u00e1s que un simple conjunto de pulsiones que camuflan nuestra lucha por el poder y la supervivencia. Hasta cierto punto, Goldberg, Caspary y Unger pueden considerarse parte de esta corriente moderna de sospecha que desvel\u00f3 la base ideol\u00f3gica de nuestra cultura, ya que vieron la civilizaci\u00f3n como una represi\u00f3n de la vida misma. Sin embargo, difieren de la interpretaci\u00f3n freudiana y nietzscheana de la realidad por su ontolog\u00eda de la vida y el mito.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es revelador que en <em>Die Wirklichkeir der Hebr\u00e4er<\/em> se identifique el esp\u00edritu como la fuente de la vida biol\u00f3gica como tal, es decir, con <em>Elohim IHWH<\/em>, y Goldberg postula que la Tor\u00e1 encuentra una divisi\u00f3n interna (<em>Kluft<\/em>), entre las dimensiones de la vida y la materia en la naturaleza.<sup>55<\/sup> La vida es \u00abla trascendencia de la materia\u00bb, lo que significa que todos los organismos vivos y biol\u00f3gicos existen en un estado ext\u00e1tico en el sentido de que incluso las formas de vida m\u00e1s b\u00e1sicas tienen alguna manera de registrar lo que est\u00e1 fuera de ellas.<sup>56<\/sup> La mosca de la fruta, por ejemplo, no sabe que en la taxonom\u00eda de las comunidades humanas espec\u00edficas pertenece a la especie <em>Drosophilidae<\/em>, pero puede captar informaci\u00f3n de su entorno y de diferentes maneras adaptarse, sobrevivir y, en un sentido rudimentario, saber o al menos sentir que est\u00e1 viviendo. En este sentido, para Goldberg la vida es el poder de la potencialidad, visible en los intentos de todo ser org\u00e1nico por sobrevivir. Cuando esta potencia adquiere forma humana, se aprovecha como una especie de segunda naturaleza, como en las herramientas e instrumentos que los seres humanos utilizan como medio natural para interactuar con el resto de la naturaleza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El c\u00edrculo de Goldberg consideraba que el animal humano era radicalmente incapaz de llevar una vida inmediata en un h\u00e1bitat espec\u00edfico de la naturaleza, por lo que se ve\u00eda obligado a utilizar lo que el fil\u00f3sofo Arnold Gehlen llamaba cultura (palabra que Goldberg evitaba) para compensar su falta de instintos naturales.<sup>57<\/sup> Los seres humanos no tienen, debido a su falta de instintos fuertes, ninguna relaci\u00f3n inmediata con un h\u00e1bitat espec\u00edfico y deben sobrevivir desarrollando tecnolog\u00edas e instituciones metab\u00f3licas como las herramientas utilizadas para matar animales y domesticar plantas, formas de vida m\u00edticas que regulan la existencia o, para el caso, Estados estratificados por clase, raza y g\u00e9nero. Pero si para Gehlen esto demostraba que el humano era un ser de carencia (<em>M\u00e4ngelwesen<\/em>) que compensa su ausencia de instintos inmediatos que hacen que otros animales se adapten naturalmente a su h\u00e1bitat, para Goldberg indicaba no la carencia sino la absoluta plasticidad no s\u00f3lo de la vida humana, sino del ser mismo. Incluso le hizo argumentar de forma especulativa que el humano pertenece al dominio de la potencialidad infinita, el <em>Geist<\/em>, m\u00e1s que a la naturaleza finita. Esta diferencia con respecto a otros animales era m\u00e1s visible en el uso que la humanidad hac\u00eda de la tecnolog\u00eda, primero simplemente la tecnolog\u00eda de las herramientas y luego, cada vez m\u00e1s, el uso de la tecnolog\u00eda espec\u00edficamente capitalista. Sin embargo, la historia de la existencia humana suger\u00eda que el humano del sistema mundial de cinco mil a\u00f1os \u2014la especie de la fijaci\u00f3n que busca desesperadamente utilizar la tecnolog\u00eda para estabilizar la naturaleza con el fin de sobrevivir\u2014 ten\u00eda que diferenciarse de los humanos de las tribus arcaicas, ya que sus tecnolog\u00edas ten\u00edan una relaci\u00f3n metab\u00f3lica diferente con la naturaleza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En un estudio de 1930, <em>Wirklichkeit Mythos Erkenntnis<\/em>, Unger desarroll\u00f3 la diferenciaci\u00f3n fundamental de Goldberg de la vida humana seg\u00fan sus diferentes modos de interacci\u00f3n con la naturaleza.<sup>58<\/sup> Hoy en d\u00eda, nuestra especie modifica e interact\u00faa a menudo con el mundo que nos rodea \u2014y con nosotros mismos\u2014 a trav\u00e9s de instrumentos tecnol\u00f3gicos avanzados, y parece inevitable que nuestra especie se est\u00e9 convirtiendo en una especie de cyborg que ha alterado permanentemente el mundo con su tecnomasa industrial. Como escribi\u00f3 Unger, \u00abla tecnolog\u00eda que la humanidad ha creado implica todo un mundo al lado del natural [\u2026] que opera ciertamente con las fuerzas de la naturaleza, pero s\u00f3lo para guiarlas en la direcci\u00f3n que los humanos quieren\u00bb.<sup>59<\/sup> Sin embargo, para Unger, incluso si esta forma de tecnolog\u00eda capitalista es \u00abel instrumento m\u00e1s poderoso [\u2026] para domesticar la naturaleza, no es todav\u00eda el [instrumento] m\u00e1s radical que la humanidad puede emprender con este fin\u00bb.<sup>60<\/sup> El instrumento m\u00e1s radical es el mito, o lo que tambi\u00e9n se describe como metaf\u00edsica. Ahora podemos ver que el mito y la metaf\u00edsica son tecnolog\u00edas para construir un pueblo que busca alterar la relaci\u00f3n metab\u00f3lica con la propia naturaleza. Pues tal pueblo \u2014recordemos\u2014 no estabiliza sino que supera la naturaleza a trav\u00e9s de un proceso de negaci\u00f3n a menudo concretado en patrones de vida m\u00edticos y religiosos, como en los tab\u00faes que cultivan la forma de cazar, comer, tener sexo, etc. Por ello, otras relaciones metab\u00f3licas con la naturaleza, u otras formas de atacar a la naturaleza (como el c\u00edrculo de Goldberg describi\u00f3 esta relaci\u00f3n para expresar su visi\u00f3n no rom\u00e1ntica de la naturaleza), han sido, y de hecho pueden seguir siendo, antropol\u00f3gicamente posibles.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Adelante b\u00e1rbaros<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">El fundamento de la teor\u00eda de Goldberg sobre el mito como tecnolog\u00eda para construir un pueblo con el objetivo de superar la naturaleza se encuentra en el cap\u00edtulo de <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em> titulado acertadamente \u00abLa ecuaci\u00f3n: pueblos = dioses = mundos\u00bb. Aqu\u00ed Goldberg sostiene que un pueblo representa la vida de una deidad, ya que en la Tor\u00e1, los <em>Elohim<\/em> \u2014la forma plural hebrea para dioses pero que tambi\u00e9n se utiliza para describir una deidad como el <em>Elohim IHWH<\/em>\u2014 no est\u00e1, como en otras partes del Tanaj, relacionado con la noci\u00f3n de humanidad, \u00absino que est\u00e1 \u00edntimamente ligado al concepto de pueblo, y [\u2026] el dios para el pueblo tiene un significado eminentemente biol\u00f3gico\u00bb.<sup>61<\/sup> El pueblo es la forma de vida colectiva de una tribu que cultiva un mundo identificable con sus representaciones simb\u00f3licas y h\u00e1bitos rituales ordenados por las reglas y leyes de sus dioses, los <em>Elohim<\/em>. Estas divinidades pueden, a su vez, identificarse como los centros biol\u00f3gicos, la ascendencia (<em>Abstammung<\/em>), o el punto de origen (<em>Abstammungszentrum<\/em>), de tribus y pueblos concretos. En otras palabras, un dios es la existencia comunal que vincula el orden de los seres humanos a lo que Goldberg llam\u00f3 <em>Geist<\/em>, pero s\u00f3lo a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de un t\u00f3tem animal o vegetal espec\u00edfico que estructura su relaci\u00f3n metab\u00f3lica con la naturaleza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En un art\u00edculo sobre el totemismo de 1927, Caspary explicaba c\u00f3mo esta teor\u00eda totemista de las deidades como patr\u00f3n de la vida comunitaria est\u00e1 relacionada con la apertura de nuestra especie como seres de <em>Geist<\/em> en el sentido de que podemos imitar a diferentes dioses y, por tanto, tener relaciones distintas con el mundo natural (y, por tanto, con nosotros mismos como seres psicof\u00edsicos que forman parte de la naturaleza): \u00abQuienes provienen de un t\u00f3tem de agua pueden vivir en el agua. Pues \u00e9sta es la capacidad biol\u00f3gica especial de los peces. Pero la humanidad tiene la capacidad de desarrollar todas las capacidades biol\u00f3gicas, por lo tanto, tambi\u00e9n \u00e9sta\u00bb.<sup>62<\/sup> Al aceptar diferentes t\u00f3tems y dioses como sus propias deidades, las tribus de hombres y mujeres alteran y, por lo tanto, subliman su constituci\u00f3n psicof\u00edsica y metab\u00f3lica en relaci\u00f3n con el elemento natural \u2014el <em>Abstammung<\/em> o <em>Abstammungszentrum<\/em>\u2014 con el que est\u00e1n conectados a trav\u00e9s de su deidad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Obviamente, la relaci\u00f3n tambi\u00e9n es reversible: al vivir de una manera espec\u00edfica en un h\u00e1bitat concreto, la tribu puede adoptar un animal o una planta como su deidad. La deidad es la praxis del pueblo, pero esto no implicaba que los dioses no existieran seg\u00fan el c\u00edrculo de Goldberg. Simplemente significaba que la existencia de los dioses es una forma de abstracci\u00f3n real, un poder que puede arraigar a los hombres y mujeres en una vida comunitaria espec\u00edfica a trav\u00e9s de las reglas de un t\u00f3tem o fetiche concreto, lo que no es tan distinto de c\u00f3mo existe una entidad colectiva como una ciudad o una naci\u00f3n como algo m\u00e1s que la praxis que la constituye, ya que es una totalidad con vida propia. Sin embargo, en claro contraste con estas abstracciones reales posteriores, los mitos son una forma de superar, m\u00e1s que de estabilizar, la naturaleza humana. Se\u00f1alando las pruebas etnol\u00f3gicas que demuestran que los rituales y mitos cham\u00e1nicos y totemistas a menudo implican ponerse pieles de animales y realizar danzas imitando a los animales, Caspary argument\u00f3 que estos ritos pueden interpretarse como la canalizaci\u00f3n del poder de los dioses en una forma espec\u00edfica de existencia. Dado que un dios no es m\u00e1s que la superaci\u00f3n de la naturaleza por parte de una comunidad espec\u00edfica, equivale al modo de vida de la comunidad. Este cultivo de una vida tot\u00e9mica en relaci\u00f3n con una deidad es, por tanto, esencialmente una t\u00e9cnica psicof\u00edsica, ya que \u00abel n\u00facleo del totemismo [\u2026] consiste en una relaci\u00f3n del hombre con el animal, su t\u00f3tem\u00bb y esto implica una transformaci\u00f3n de la vida en relaci\u00f3n con el animal o la planta que la tribu imita.<sup>63<\/sup> En otras palabras, el totemismo es una tecnolog\u00eda utilizada por las tribus para adquirir espec\u00edficamente aquellos instintos de los que Gehlen piensa que la vida humana carece, pero que pueden ser necesarios para sobrevivir en un h\u00e1bitat espec\u00edfico. Podr\u00edamos decir que es una transformaci\u00f3n de nuestra especie en algo distinto a un <em>M\u00e4ngelwesen<\/em>, ser de carencia, y, por tanto, una forma de superar la naturaleza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Se puede ver f\u00e1cilmente que, al igual que antrop\u00f3logos posteriores como Claude L\u00e9vi-Strauss, el c\u00edrculo de Goldberg describi\u00f3 el mito como una forma de tecnolog\u00eda del cuerpo que conecta a la tribu con el dominio del <em>Geist<\/em> a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de la naturaleza. Goldberg busc\u00f3 restos de este tipo de t\u00e9cnicas y sus estudios de medicina como estudiante lo llevaron incluso a Nepal, donde realiz\u00f3 investigaciones para su disertaci\u00f3n sobre las pr\u00e1cticas y rituales de los yoguis, <em>Die abnormalen biologischen Vorg\u00e4nge bei orientalischen Sekten<\/em>, como la reducci\u00f3n de la respiraci\u00f3n y el ritmo card\u00edaco.<sup>64<\/sup> Es esta superaci\u00f3n de la naturaleza, es decir, la transformaci\u00f3n de la constituci\u00f3n psicof\u00edsica y metab\u00f3lica de la existencia humana, la que se pierde cada vez m\u00e1s en el per\u00edodo de fijaci\u00f3n que, hoy en d\u00eda, tiene su centro en Occidente debido a la victoria del capitalismo europeo. Goldberg estar\u00eda sin duda de acuerdo con L\u00e9vi-Strauss en que, en lo que respecta a \u00abla conexi\u00f3n entre lo f\u00edsico y lo mental, Oriente y el Lejano Oriente est\u00e1n varios miles de a\u00f1os por delante [de la civilizaci\u00f3n occidental]; han producido las grandes sumas te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas representadas por el yoga en la India, las \u201ct\u00e9cnicas de respiraci\u00f3n\u201d chinas o el control visceral de los antiguos maor\u00edes\u00bb.<sup>65<\/sup> De manera similar, la afirmaci\u00f3n de L\u00e9vi-Strauss de que \u00abOccidente, a pesar de todo su dominio de las m\u00e1quinas, s\u00f3lo da pruebas de la comprensi\u00f3n m\u00e1s elemental del uso y los recursos potenciales de esa superm\u00e1quina que es el cuerpo humano\u00bb se hace eco de la cr\u00edtica de Goldberg de que el sistema mundial de cinco mil a\u00f1os de antig\u00fcedad ha dado lugar a una p\u00e9rdida de las t\u00e9cnicas mitol\u00f3gicas que se han utilizado para superar en lugar de estabilizar la naturaleza.<sup>66<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La tecnolog\u00eda y el mito son, por tanto, instrumentos diferentes, etnolog\u00edas diferentes, metaf\u00edsicas diferentes, incluso \u2014confusamente\u2014 tecnolog\u00edas diferentes que producen formas divergentes de trabajar con la relaci\u00f3n metab\u00f3lica de la humanidad con la naturaleza. La tecnolog\u00eda tradicional produce al <em>homo faber<\/em>, el animal que vive en el mundo de los Estados de los imperios que \u2014en retrospectiva\u2014 parece dirigirse hacia el capitalismo contempor\u00e1neo y su mundo de f\u00e1bricas, mientras que el mito diferencia a nuestra especie en una mir\u00edada de grupos psicof\u00edsicos con diferentes t\u00f3tems y lo que Goldberg llam\u00f3 centros biol\u00f3gicos. En otras palabras, la tecnolog\u00eda est\u00e1 relacionada con lo que Goldberg llama el Estado y su estabilizaci\u00f3n de la naturaleza como recurso econ\u00f3mico necesario para la supervivencia, mientras que el mito est\u00e1 relacionado con el pueblo que altera la necesidad de la econom\u00eda humana en relaci\u00f3n con una superaci\u00f3n de la naturaleza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por eso, desde la perspectiva de Goldberg, el auge del mundo de la fijaci\u00f3n implica una homogeneidad antropol\u00f3gica, ya que sin las comunidades de las tribus prehist\u00f3ricas no hay centros biol\u00f3gicos, ni dioses t\u00f3tem, y por tanto no hay pueblos m\u00edticos que superen la naturaleza en lugar de estabilizarla. S\u00f3lo unos a\u00f1os despu\u00e9s del \u00e9xito electoral de Adolf Hitler, Goldberg lleg\u00f3 a escribir sarc\u00e1sticamente: \u00abLa vida no es m\u00e1s que un resto est\u00e9ril, los grupos de vida contempor\u00e1neos tambi\u00e9n son rudimentarios. \u00bfQu\u00e9 significado tienen hoy los pueblos y las razas? La verdad es que ninguno\u00bb.<sup>67<\/sup> Todas las razas y pueblos contempor\u00e1neos \u00abnacen de intereses geopol\u00edticos y econ\u00f3micos\u00bb y no se basan en los ancestros de las deidades y los dioses, que constituyeron diferentes comunidades mitol\u00f3gicas.<sup>68<\/sup> La humanidad no est\u00e1 ciertamente unificada, pero las naciones en competencia y las clases en conflicto que dividen a nuestra especie se nutren de los mismos intereses abstractos y econ\u00f3micos que conlleva el declive hacia la normalidad del trabajo asalariado y la producci\u00f3n mecanizada.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Parad\u00f3jicamente, para Goldberg, la raza es la relaci\u00f3n m\u00edtica y etnol\u00f3gica entre un pueblo y la deidad que act\u00faa como su ascendencia (<em>Abstammung<\/em>). Pertenecer a una raza es tener la ascendencia fuera de uno mismo. No se trata, hay que recordarlo, de estabilizar la naturaleza a trav\u00e9s de alguna forma de <em>Kraft durch Freude<\/em> (fuerza a trav\u00e9s de la alegr\u00eda), o de eugenesia socialista, sino de trastornar la vida y hacerla fundamentalmente anormal. Es evidente que el c\u00edrculo de Goldberg intervino en el debate pol\u00edtico sobre la raza y la biolog\u00eda durante el periodo de Weimar y tras el ascenso del nazismo, ya que rechazaron abiertamente la existencia de las razas durante el periodo de fijaci\u00f3n. En Alemania, antes de 1914, \u00abla higiene racial hab\u00eda sido rechazada decididamente por la administraci\u00f3n imperial como una violaci\u00f3n de los c\u00f3digos \u00e9ticos imperantes y de la libertad personal\u00bb.<sup>69<\/sup> Sin embargo, se institucionaliz\u00f3 y acept\u00f3 en las instituciones acad\u00e9micas y en otras instituciones p\u00fablicas durante la Rep\u00fablica de Weimar, entre otras cosas gracias a la ardua labor de destacados cient\u00edficos y visionarios como Ernst Haeckel, el m\u00e9dico Wilhelm Schallmayer, el bi\u00f3logo y eugenista Alfred Ploetz (fundador de la Sociedad para la Higiene de las Razas, la primera sociedad eugenista de la historia).<sup>70<\/sup> Todos ellos defendieron, antes de la \u00e9poca de Weimar, la necesidad de una pol\u00edtica que asegurara la salud de la naci\u00f3n, e indicaron la importancia de considerar el Estado como lo que el polit\u00f3logo sueco Rudolf Kjell\u00e9n, famoso por acu\u00f1ar los t\u00e9rminos biopol\u00edtica y geopol\u00edtica, denomin\u00f3 una \u00abforma de vida\u00bb.<sup>71<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Schallmayer profesaba abiertamente su creencia en una pol\u00edtica biol\u00f3gica (<em>biologische Politik<\/em>), con el fin de asegurar la higiene y la salud de la poblaci\u00f3n del Imperio alem\u00e1n.<sup>72<\/sup> Identificaba un conflicto entre el supuesto inter\u00e9s racial (<em>Rasseinteresse<\/em>) y el inter\u00e9s social (<em>Sozialinteresse<\/em>).<sup>73<\/sup> Al mismo tiempo, Schallmayer, que era socialista, rechazaba abiertamente las ideolog\u00edas arias por considerarlas pseudocient\u00edficas. Por lo tanto, no fueron s\u00f3lo los fascistas o los militantes de derecha los que impulsaron los movimientos eugen\u00e9sicos y se convirtieron en heraldos de la biopol\u00edtica del nazismo; algunos sosten\u00edan que la eugenesia pod\u00eda incluso utilizarse para objetivos liberales o progresistas al asegurar la salud de una poblaci\u00f3n.<sup>74<\/sup> Otros cient\u00edficos m\u00e1s ut\u00f3picos, como el bi\u00f3logo lamarckiano y socialista revolucionario Paul Kammerer, desarrollaron un programa de tecnolog\u00eda org\u00e1nica con el prop\u00f3sito de transformar la propia evoluci\u00f3n humana. Junto con el pacifista y soci\u00f3logo Rudolf Goldscheid, Kammerer profesaba la necesidad de una <em>Menschen-\u00d6konomie<\/em> revolucionaria que alterara el sustrato biol\u00f3gico del proletariado.<sup>75<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Fue en el contexto de este debate donde el c\u00edrculo de Goldberg intervino con su rechazo a la necesidad de cultivar la normalidad de la naturaleza, pero tambi\u00e9n con su teor\u00eda del mito, que se hab\u00eda convertido en un concepto expl\u00edcitamente pol\u00edtico debido a los escritos de Georges Sorel. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de que el NSDAP tomara el poder en Alemania, Goldberg atac\u00f3 este renacimiento del mito escribiendo, a prop\u00f3sito de Sorel y Friedrich Nietzsche, que cuando \u00abllaman a los pueblos de una \u00e9poca marcada por la ausencia de metaf\u00edsica [\u2026] a embriagarse hasta las alturas tr\u00e1gicas, entonces no es el viejo y verdadero mito [\u2026] es m\u00e1s bien el \u201cMito del siglo XX\u201d que est\u00e1 destinado a hacer poco m\u00e1s que empujar a las masas a la rabia pseudobacanal\u00bb.<sup>76<\/sup> Refiri\u00e9ndose a la obra del propagandista antisemita Alfred Rosenberg <em>El mito del siglo XX<\/em>, de 1930, Goldberg dej\u00f3 claro que el ascenso del nazismo \u2014o, para el caso, las teor\u00edas de Sorel y Nietzsche\u2014 no era, en ning\u00fan sentido, un renacimiento de un mundo premoderno, arcaico y cultual de la Tor\u00e1, donde pod\u00eda encontrarse lo que \u00e9l llamaba el mito antiguo y verdadero, sino <em>Kunstprodukte<\/em>, productos artificiales, tecnol\u00f3gicos.<sup>77<\/sup> De hecho, \u00abel viejo y verdadero mito\u00bb era, como veremos, mucho m\u00e1s joven que el curso del mundo fijado al que pertenecen el nazismo y otros movimientos totalitarios modernos. Lo importante aqu\u00ed es que cuando Goldberg intent\u00f3 estudiar los diferentes pueblos totemistas que imitaban a los <em>Elohim<\/em>, encontr\u00f3 que no ten\u00edan nada en com\u00fan con Nietzsche, Sorel o las teor\u00edas de Rosenberg.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">As\u00ed, mientras Mario Tronti mostraba las profundas deudas del opera\u00edsmo con Sorel al insistir en <em>Con le spalle al futuro<\/em> que \u00aben contra de lo que todo el mundo piensa, la culpa del comunismo es la culpa de lo moderno seg\u00fan Nietzsche y H\u00f6lderlin: la de no ser capaz de generar nuevos dioses\u00bb, Goldberg no pretend\u00eda conjurar nuevas deidades.<sup>78<\/sup> Sin duda estar\u00eda de acuerdo con Tronti en que una cr\u00edtica del capital debe ser una cr\u00edtica de la modernidad \u2014ya que el capitalismo es el mundo moderno <em>tout court<\/em>\u2014 y tambi\u00e9n estar\u00eda de acuerdo en que el fracaso del comunismo fue su incapacidad para adoptar una forma diferente al industrialismo moderno y capitalista. Pero su teor\u00eda del mito fue un rechazo del mundo que no s\u00f3lo hizo posible la filosof\u00eda de Nietzsche y la pol\u00edtica de Rosenberg y Sorel, sino la idea misma de que los dioses pod\u00edan generarse como <em>Kunstprodukte<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En este sentido, el c\u00edrculo de Goldberg era radicalmente primitivista. Por eso tambi\u00e9n sus teor\u00edas de la superaci\u00f3n de la relaci\u00f3n metab\u00f3lica con la naturaleza ten\u00edan poco en com\u00fan con, por ejemplo, el lamarckismo socialista de Kammerer y Goldscheid, que pretend\u00eda utilizar las vacunas y otras tecnolog\u00edas similares para defender la <em>Meschen\u00f6konomie<\/em> biol\u00f3gica del proletariado. Para ellos, el socialismo deb\u00eda ser una tecnolog\u00eda biol\u00f3gica utilizada para liberar a la clase obrera de la barbarie que supon\u00eda el capitalismo para la vida de los explotados. Esto era visible a trav\u00e9s de la guerra, pero tambi\u00e9n, argumentaban Kammerer y Goldscheid de forma m\u00e1s controvertida, a trav\u00e9s de la supuesta baja calidad de vida producida por una herencia incontrolada. Por el contrario, la obra del c\u00edrculo de Goldberg no se acerc\u00f3 a tales fantas\u00edas eugen\u00e9sicas, y tampoco supuso la elecci\u00f3n entre socialismo y barbarie con su apoyo impl\u00edcito al ascenso de la civilizaci\u00f3n. En cambio, en el \u00faltimo libro publicado en la serie editada por David Verlag en 1927, Caspary defendi\u00f3 la necesidad de localizar los puntos comunes entre el socialismo y el capitalismo para encontrar una soluci\u00f3n al problema del capital en otro lugar que no sea el progreso de la historia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En este libro <em>Die Maschinenutopie. Das \u00dcbereinsmungsmoment der b\u00fcrgerlichen und sozialistischen \u00d6konomie<\/em>, Caspary sosten\u00eda que una lectura adecuada de Marx deb\u00eda llegar a la siguiente conclusi\u00f3n: \u00absin la m\u00e1quina el proletario no puede vivir en absoluto, y con ella s\u00f3lo puede vivir como proletario\u00bb. El socialismo y el capitalismo no son m\u00e1s que dos caras de un mismo proceso de industrializaci\u00f3n con todo lo que ello conlleva: guerras, proletarizaci\u00f3n e imperialismo por su necesidad de desarrollar y reproducir su civilizaci\u00f3n maquinal. Es este mundo el que hay que abandonar para que la humanidad pueda vivir como algo m\u00e1s que una especie diferenciada en clases, naciones y Estados. De la misma manera dr\u00e1stica, argumentar\u00edan m\u00e1s tarde Camatte y Giorgio Cesarano, la humanidad se encuentra ante la elecci\u00f3n entre la retirada del curso de la civilizaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n de la especie. Al menos en este sentido, los trabajos del c\u00edrculo de Goldberg apuntaban a un grito de guerra que se escuchar\u00eda m\u00e1s tarde, en la d\u00e9cada de 1950, y que en cierto modo medi\u00f3 entre el primitivismo abrah\u00e1mico del grupo de Goldberg durante el periodo de Weimar y los vitalismos hedonistas de Francia en 1968 e Italia en 1977: \u00ab\u00a1Adelante b\u00e1rbaros!\u00bb.<sup>79<\/sup> Pero, es importante se\u00f1alar, que si este grito se dirig\u00eda a la \u00abruda raza pagana\u00bb de la clase obrera, Goldberg y sus amigos pensaron que era necesario tomar un camino diferente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No hicieron caso al romanticismo pol\u00edtico de los c\u00edrculos de izquierda que no han sido especialmente eficaces en la lucha contra el capitalismo ni acertaron en sus profec\u00edas sobre su pr\u00f3ximo fin. Desde la perspectiva de Goldberg, Unger y Caspary estas corrientes se encuentran con el problema de predecir lo que no se puede predecir, y con los d\u00e9biles intentos de tratar de controlar lo que no se puede controlar. La humanidad ha ca\u00eddo en el curso de la civilizaci\u00f3n y toda salida ha sido derrotada. Sin embargo, tal vez podamos leer el c\u00edrculo de Goldberg como una propuesta de que en tal situaci\u00f3n su \u00abinvestigaci\u00f3n trascendental de la realidad\u00bb, es decir, la investigaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas antropol\u00f3gicas generales y no s\u00f3lo econ\u00f3micas de una sociedad, podr\u00eda ayudar a quienes buscan transformar la escasez de la vida en una abundancia material para encontrar \u00ablos bloques de construcci\u00f3n para una nueva humanidad\u00bb.<sup>80<\/sup> Una investigaci\u00f3n metaf\u00edsica de las condiciones trascendentales \u2014es decir, generales\u2014 de la existencia humana podr\u00eda ayudar a definir lo que Caspary describi\u00f3 como \u00abel car\u00e1cter de datidad de la sociedad\u00bb (<em>der Gegebenheitscharackter der Gesellschaft<\/em>) en su rechazo tanto del socialismo como del capitalismo.<sup>81<\/sup> Su obra indicaba la necesidad de una explicaci\u00f3n filos\u00f3fica de las estructuras que constituyen la forma metaf\u00edsica y antropol\u00f3gica espec\u00edfica de una sociedad.\u00a0 La m\u00e1quina es una de esas estructuras, que no s\u00f3lo da forma al capitalismo sino a la vida y a la propia imaginaci\u00f3n humana. Al examinar la m\u00e1quina como parte de la construcci\u00f3n de \u00ablo dado\u00bb del capital, Caspary tambi\u00e9n insinu\u00f3 que una reconfiguraci\u00f3n del mundo maquinal del capital transformar\u00eda la vida humana. Veamos, pues, c\u00f3mo para Goldberg, la antropolog\u00eda no era s\u00f3lo una b\u00fasqueda de lo que la humanidad es hoy, sino tambi\u00e9n de c\u00f3mo los diferentes segmentos de nuestra especie pueden separarse de la m\u00e1quina antropol\u00f3gica del capital.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Nada de edad dorada, nada de comunismo primitivo<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">La divisi\u00f3n de la vida humana en una mir\u00edada de lenguas, formas de vida y religiones y, por tanto, en diferentes \u00f3rdenes tot\u00e9micos durante el periodo m\u00edtico, no fue una b\u00fasqueda de un para\u00edso perdido libre de coacci\u00f3n y violencia en ning\u00fan sentido simple. El c\u00edrculo de Goldberg sent\u00eda ciertamente una gran admiraci\u00f3n por las culturas prehist\u00f3ricas que rozaba el odio hacia Occidente, pero esto no implicaba una visi\u00f3n rom\u00e1ntica de la vida arcaica. Unger destac\u00f3 las relaciones de poder que constitu\u00edan la forma b\u00e1sica de la jerarqu\u00eda tribal: \u00abEn el orden m\u00e1s primitivo de la comunidad humana, el principio de jerarqu\u00eda para el modo de organizaci\u00f3n de la sociedad era s\u00f3lo f\u00edsico o principalmente f\u00edsico: el m\u00e1s fuerte de la tribu era el m\u00e1s poderoso. Eso es objetivo y sensato\u00bb.<sup>82<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">As\u00ed, si el grupo admiraba a los pueblos arcaicos e incluso les otorgaba un papel crucial en sus discusiones sobre una posible secesi\u00f3n del mundo del capital, no argumentaban, como se acercan a hacer antrop\u00f3logos contempor\u00e1neos como Eduardo Viveiros de Castro y D\u00e9borah Danowski, que las comunidades arcaicas, tal como son en s\u00ed mismas, pueden ense\u00f1arnos algo sobre c\u00f3mo podemos vivir fuera del curso de la civilizaci\u00f3n.<sup>83<\/sup> Goldberg tampoco present\u00f3 la naturaleza como un reino de paz al que deber\u00edamos volver, como han hecho Camatte y, en cierta medida, tambi\u00e9n Giorgio Agamben.<sup>84<\/sup> Sab\u00edan que la naturaleza, como lo que llamaban un orden imperfecto, implica la violencia de comer o ser comido que se lamenta, con raz\u00f3n, como una forma de guerra.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si la guerra y la violencia no son ciertamente un estado de naturaleza, como argument\u00f3 Thomas Hobbes en su apolog\u00eda del Estado, entonces la violencia, la matanza y la guerra siguen formando parte de la vida natural humana, ya que la vida natural, seg\u00fan Goldberg, es intr\u00ednsecamente violenta al ser fundamentalmente finita y, por tanto, propensa a los conflictos entre las especies que la componen. Y aunque la guerra tribal entre los llamados pueblos prehist\u00f3ricos, como ha argumentado el antrop\u00f3logo Pierre Clastres en su cr\u00edtica a Hobbes, pueda ser una forma de que las tribus conjuren el surgimiento del Estado y, por tanto, destruyan la acumulaci\u00f3n de poder, la guerra sigue siendo guerra y, por tanto, violencia y coacci\u00f3n desde la perspectiva del c\u00edrculo de Goldberg.<sup>85<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De hecho, Clastres puede tener raz\u00f3n en que una inversi\u00f3n del v\u00ednculo hobbesiano que \u00abse instituye entre los hombres a \u201cun Poder com\u00fan para mantenerlos a todos en el temor\u201d\u00bb con el fin de salvarnos del estado de violencia en la naturaleza se encuentra entre las tribus prehist\u00f3ricas que utilizan la guerra, la tortura y la violencia para inhibir la acumulaci\u00f3n de poder, por ejemplo, torturando a los soldados de la propia tribu con el fin de mantenerlos subyugados a la comunidad en lugar de hacerlos l\u00edderes despu\u00e9s de una batalla.<sup>86<\/sup> Pero como ya hab\u00eda argumentado Rosa Luxemburgo en su importante teor\u00eda sobre las bases de la civilizaci\u00f3n, \u00abLa disoluci\u00f3n del comunismo primitivo\u00bb, la igualdad de los pueblos arcaicos rara vez se extiende m\u00e1s all\u00e1 del grupo tribal.<sup>87<\/sup> Tal vez a\u00fan m\u00e1s importante en nuestros tiempos de comunitarismo identitario y auge de los movimientos nacionalistas, insisti\u00f3 en que la igualdad garantizada por la guerra y la violencia a trav\u00e9s de la destrucci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n de poder es f\u00e1cilmente perturbada por nada m\u00e1s que la misma guerra y violencia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La esperanza de que se repita la cultura tribal de la violencia, profesada recientemente por el colectivo franc\u00e9s Jane Doe en el sugerente ensayo <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=978\">\u00abElementos de descivilizaci\u00f3n\u00bb<\/a>, publicado en <em>Lundi Matin<\/em>, y por el antrop\u00f3logo Peter Harrison en <em>The Freedom of Things<\/em>, es, desde la perspectiva del c\u00edrculo de Goldberg, simp\u00e1tica pero insuficiente.<sup>88<\/sup> Este escenario deja abierta la posibilidad de que un grupo tribal llegue a ser tan eficaz y despiadado que pueda utilizar su conquista sobre otras tribus para explotarlas, quiz\u00e1s como esclavos. De este modo, podr\u00eda resurgir la divisi\u00f3n entre trabajo mental y f\u00edsico y, por extensi\u00f3n, la propiedad privada. La misma violencia que, seg\u00fan esta teor\u00eda, mantuvo durante un tiempo la <em>Gemeinwesen<\/em> de las comunidades tribales, podr\u00eda convertirse f\u00e1cilmente en la base de una econom\u00eda de la esclavitud. Esto, seg\u00fan Luxemburgo, es en realidad lo que ha sucedido: la guerra y la violencia que impidieron la acumulaci\u00f3n de poder se convirtieron ellas mismas en el punto de partida de la esclavitud y, por tanto, de la clase y la civilizaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Curiosamente, se puede interpretar la lectura que Goldberg hace de la Tor\u00e1 como un intento similar de explicar el surgimiento del Estado. Pero para \u00e9l, la cuesti\u00f3n de la igualdad de las tribus o de una forma de comunismo primitivo no era un problema real. Goldberg no era ni Marx ni Rousseau y tampoco era Luxemburgo ni Clastres. En lo que respecta a la cuesti\u00f3n de la violencia y la coerci\u00f3n, ten\u00eda una visi\u00f3n completamente antirrom\u00e1ntica de lo que \u00e9l llamaba el per\u00edodo m\u00edtico. En el mundo de las tribus no hab\u00eda una igualdad resplandeciente, ni tampoco hab\u00eda necesariamente un comunismo primitivo. S\u00f3lo hab\u00eda modos de vida que se encauzaban en contra de la normalidad de la naturaleza y, seg\u00fan \u00e9l, los experimentos de la hebreidad primitiva mostraban la posibilidad de alterar la naturaleza de un modo a\u00fan m\u00e1s radical que el que pod\u00eda engendrar el totemismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si el c\u00e9lebre antrop\u00f3logo, erudito religioso y apologista imperial Sir James George Frazer, hoy poco citado en el mundo de la antropolog\u00eda pero figura clave durante la d\u00e9cada de 1920, hab\u00eda sostenido que el totemismo no era universal ni posible de discernir en la antigua religi\u00f3n sem\u00edtica, sino \u00abuna instituci\u00f3n peculiar de las razas de complexi\u00f3n oscura y menos civilizadas de la humanidad\u00bb, Goldberg incluy\u00f3 al <em>Urjudentum<\/em>, juda\u00edsmo antiguo, en este orden de pueblos arcaicos.<sup>89<\/sup> Sin embargo, separ\u00f3 los rituales y tab\u00faes de la Tor\u00e1 de los ritos tot\u00e9micos de otros pueblos arcaicos. Desde la perspectiva de Goldberg, la Tor\u00e1 es un mito esencialmente antitot\u00e9mico, un sistema de leyes y ritos que no dio a los hebreos la capacidad de imitar la forma de vivir en un h\u00e1bitat natural espec\u00edfico, personificado por un t\u00f3tem, para superar su existencia como lo que con Gehlen puede llamarse <em>M\u00e4ngelwesen<\/em>, ser de carencia. M\u00e1s bien, la Tor\u00e1 \u2014argument\u00f3 de una manera que para muchos le descalificar\u00eda como antrop\u00f3logo neutral\u2014 describe c\u00f3mo los hebreos pretend\u00edan aprovechar el propio <em>Geist<\/em>. La Tor\u00e1 era el documento de los rituales que hac\u00edan que los hebreos pudieran vivir cerca del Dios de todos los dioses, el <em>Elohim IHWH<\/em>, que ellos pensaban que buscaba hacerse presente en el mundo, como la potencialidad de la vida misma, es decir, en la dimensi\u00f3n del <em>Geist<\/em>. En esto consist\u00edan los pactos entre Dios y la tribu jud\u00eda, seg\u00fan Goldberg.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por eso los hebreos no encontraron su ascendencia o centro biol\u00f3gico fuera de ellos mismos en un t\u00f3tem, sino m\u00e1s all\u00e1 del dominio de la naturaleza como tal. Aqu\u00ed Goldberg identifica la naturaleza como la normalidad de la biolog\u00eda hereditaria y el mundo pol\u00edtico al que, seg\u00fan su controvertida afirmaci\u00f3n, pertenece. Durante el per\u00edodo m\u00edtico, es decir, antes y en los inicios del surgimiento del sistema mundial de cinco mil a\u00f1os, era m\u00e1s f\u00e1cil vivir fuera del mundo de los imperios en las tierras salvajes del desierto. Por lo tanto, desde el punto de vista de Goldberg, fue una contingencia hist\u00f3rica la que hizo que Abram, un caldeo que abandon\u00f3 la ciudad mesopot\u00e1mica de Ur con su familia, se convirtiera en Abraham, \u00abel progenitor\u00bb y \u00abel fundador de una nueva comunidad de vida vigorosamente opuesta a la biolog\u00eda ancestral\u00bb que Goldberg identific\u00f3 con la normalidad de la naturaleza.<sup>90<\/sup> A diferencia de otras comunidades m\u00edticas, los hebreos no afirmaban <em>esta vida<\/em> ni encontraban su ascendencia o centro biol\u00f3gico fuera de ellos mismos en un t\u00f3tem, sino m\u00e1s all\u00e1 del dominio de la naturaleza como tal en lo que llamaban el Dios creador, el <em>Elohim IHWH<\/em>.\u00a0 Cuando Abraham abandon\u00f3 su antigua comunidad, estaba \u00abdispuesto a sacrificar todo lo que conlleva. Adopta la circuncisi\u00f3n, est\u00e1 dispuesto a matar a su hijo, y hace mucho m\u00e1s al sacrificar a su antiguo <em>Elohim<\/em>\u00bb.<sup>91<\/sup> Todo esto demuestra para Goldberg que Abraham est\u00e1 dispuesto a actuar <em>en contra de la normalidad de su propia ascendencia<\/em>, la ciudad caldea de Ur, que ten\u00eda al carnero como t\u00f3tem. Al hacerlo, Abraham inici\u00f3 la superaci\u00f3n de la naturaleza que es ajena al mundo del Estado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Al sacrificar el carnero celestial en lugar de su hijo Isaac, Abraham no s\u00f3lo ofrece a su propio y original dios tot\u00e9mico. Tambi\u00e9n rompe el tab\u00fa de su pueblo originario e instituye una comunidad que suprime los sacrificios humanos y pretende superar la naturaleza. La circuncisi\u00f3n simboliza c\u00f3mo Abraham y su pueblo se liberan de toda biolog\u00eda ancestral, incluida la biolog\u00eda trascendental de los pueblos totemistas. Para Goldberg, Abraham invita a todos los humanos a unirse a su nuevo pueblo \u2014una tribu misionera\u2014 y a adorar a aquel que es \u00aben principio enemigo de todo orden de la naturaleza\u00bb, el Dios que se enfrenta a los dioses de la naturaleza que s\u00f3lo pueden atraparnos en la vida tal y como es, aunque puedan, como hemos visto, superar una parte espec\u00edfica de la naturaleza.<sup>92<\/sup> \u00a0La historia de la alianza en la Tor\u00e1 es, por tanto, la historia de un pueblo que pretende salir del mundo de los Estados y abrir as\u00ed a toda la humanidad a una nueva forma de antropog\u00e9nesis, ya que los hebreos, seg\u00fan Goldberg, eran una tribu misionera. Esto no se debe a que \u00abse necesiten Ad\u00e1n y Eva, pero no la revoluci\u00f3n, para la creaci\u00f3n del hombre nuevo\u00bb, como sosten\u00eda otro olvidado fil\u00f3sofo de la vida de la \u00e9poca de Weimar, sino a que, como revela claramente la historia de la Tor\u00e1 con toda su crueldad, la secesi\u00f3n implica un conflicto.<sup>93<\/sup> Al menos en este sentido, la problem\u00e1tica palabra revoluci\u00f3n \u2014poco utilizada por el c\u00edrculo de Goldberg\u2014 podr\u00eda describir la ruptura del capital que el grupo buscaba mediante una forma de \u00e9xodo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Al argumentar que Dios no eligi\u00f3 en ning\u00fan sentido a Abraham, Goldberg afirma que la teolog\u00eda de la elecci\u00f3n no se encuentra en ninguna parte de la Tor\u00e1. Fue Abraham quien encontr\u00f3 la manera de abrir una parte de la creaci\u00f3n para lo divino y cultivar as\u00ed la forma de vida jud\u00eda que todav\u00eda hoy, seg\u00fan Goldberg, tiene relaci\u00f3n con este intento finalmente fallido de abandonar el mundo de la civilizaci\u00f3n. Abraham estaba dispuesto a adoptar la tarea de Dios para liberar a la naturaleza de las fragilidades y la muerte de la existencia normal: \u00abEs la faceta especial de la antigua metaf\u00edsica hebrea que, a pesar de su naturaleza mundana, es una acci\u00f3n hostil a la naturaleza en el sentido m\u00e1s radical, y cuyo principio de moralidad es: <em>contra naturam vivere<\/em>, <em>proceder contra la naturaleza<\/em>\u00bb.<sup>94<\/sup> Proceder contra la naturaleza es proceder contra la normalidad de una naturaleza humana que se ha fijado tanto que sienta las bases del mundo de las m\u00e1quinas que Caspary atac\u00f3 en <em>Die Maschinenutopie<\/em>. Esta normalidad tiene, en definitiva, a la propia humanidad como base, o m\u00e1s bien lo que el fil\u00f3sofo argentino Fabi\u00e1n Ludue\u00f1a Romandini ha llamado recientemente el culto a la <em>physis<\/em>.<sup>95<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El culto a la <em>physis<\/em>, de la palabra griega para naturaleza <em>ph\u00fasis<\/em>, es la relaci\u00f3n metab\u00f3lica y tecnol\u00f3gica con la naturaleza que en definitiva es la humanidad. Ni siquiera las comunidades totemistas pueden hacer abundante este culto a la <em>physis<\/em>, ya que la naturaleza, seg\u00fan Goldberg, es imperfecta, es decir, peligrosa, finita y, por tanto, amenaza con la extinci\u00f3n de toda la vida. De una manera que recuerda al bi\u00f3logo Peter Ward, que en 2009 defendi\u00f3 su llamada hip\u00f3tesis de Medea, que subraya la destructividad interna del proceso de la vida, el c\u00edrculo de Goldberg describi\u00f3 la posibilidad de extinci\u00f3n como inherente a la propia naturaleza, pues \u00abquien crea que debe haber vida en la Tierra est\u00e1 equivocado\u00bb.<sup>96<\/sup> Al ser un proceso que se adapta a su entorno, responde a los est\u00edmulos del mundo exterior, se reproduce metab\u00f3licamente, el grupo coincidir\u00eda con Ward en que la vida es inherentemente \u00abesclava de un proceso llamado evoluci\u00f3n\u00bb.<sup>97<\/sup> Esta \u00abvida darwiniana\u00bb, como la llama Ward, es la \u00fanica vida que conocemos, y es, seg\u00fan \u00e9l, tan intr\u00ednsecamente destructiva e inestable que \u00abes la vida la que causar\u00e1 el fin de la vida misma, en este o en cualquier planeta habitado por la vida darwiniana, a trav\u00e9s de la perturbaci\u00f3n y los cambios de la temperatura, de la composici\u00f3n de los gases atmosf\u00e9ricos o de los ciclos elementales a valores inimaginables para la vida\u00bb. <sup>98<\/sup> Al mismo tiempo, Ward se\u00f1ala que la humanidad tiene \u00abla extra\u00f1a distinci\u00f3n de ser los \u00fanicos que saben o se preocupan\u00bb por este car\u00e1cter destructivo de la vida.<sup>99<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde la perspectiva del c\u00edrculo de Goldberg, los hebreos intentaron movilizar esta extra\u00f1a distinci\u00f3n de cuidar la vida como forma de vida, desafiando la normalidad de la organizaci\u00f3n humana al proponerse hacer posible una forma de abundancia material. Esto implicaba que los rituales y el sistema de tab\u00faes de la Tor\u00e1, como la descripci\u00f3n de lo impuro, <em>tumah<\/em>, y lo puro, <em>taharah<\/em>, eran vistos por Goldberg como tecnolog\u00edas para resolver \u00abel problema: c\u00f3mo puede uno liberarse de su ascendencia, de las funciones biol\u00f3gicas, de la sexualidad [\u2026] sin que esto lleve a la necesidad de salir del dominio de la realidad finita\u00bb.<sup>100<\/sup> Goldberg quer\u00eda mostrar c\u00f3mo las leyes y los ritos de la Tor\u00e1 eran instrumentos reales, pero fallidos, para crear una humanidad capaz de liberarse de las funciones biol\u00f3gicas, de la muerte, e incluso de la sexualidad y del nacimiento. En este sentido, parece evidente que la cr\u00edtica del c\u00edrculo de Goldberg a la naturaleza y a la civilizaci\u00f3n era una cr\u00edtica no s\u00f3lo al g\u00e9nero, sino al propio sexo, empuj\u00e1ndonos a aceptar la plasticidad de la biolog\u00eda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hay que recordar que en la \u00e9poca de la Tor\u00e1, dar a luz era peligroso, y el hecho de que lo que la teolog\u00eda tradicional jud\u00eda y cristiana llaman la ca\u00edda maldijera a Ad\u00e1n y Eva con el nacimiento y el trabajo refleja esta violencia de la naturaleza normal que contin\u00faa y se estabiliza en la vida del Estado y la familia. As\u00ed, para Goldberg, los ciclos de nacimiento y muerte son tambi\u00e9n la trayectoria de la civilizaci\u00f3n que ha culminado en el mundo de las m\u00e1quinas, que \u00e9l ve\u00eda como una amenaza para la vida misma. En este punto tambi\u00e9n podemos observar otra similitud entre la antropolog\u00eda moderna, especialmente la obra de Levi-Strauss, y el c\u00edrculo de Goldberg, ya que consideraban la cuesti\u00f3n de la antropolog\u00eda desde el punto de vista de la energ\u00eda, la escasez de recursos y la condici\u00f3n imperfecta de la vida misma.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Detr\u00e1s de la antropolog\u00eda, argumentaba Levi-Strauss, hay una entropolog\u00eda a\u00fan m\u00e1s primordial que muestra c\u00f3mo la lucha de todo grupo humano contra la entrop\u00eda est\u00e1 estructurada por su uso y consumo de energ\u00eda.<sup>101<\/sup> Es este origen entropol\u00f3gico de la civilizaci\u00f3n el que los hebreos desafiaron al aprovechar una nueva fuente de energ\u00eda, y esto implica que la Tor\u00e1, desde la perspectiva de Goldberg, no es en ning\u00fan sentido una fuente cl\u00e1sica para nuestra civilizaci\u00f3n, o la historia que inicia la emergencia de la subjetividad moderna. La Tor\u00e1 simplemente refleja el proceso humano ordinario de la antropog\u00e9nesis del que Abraham trat\u00f3 de escapar viviendo en contra de la normalidad de la naturaleza humana. Goldberg fue expl\u00edcito al afirmar que, seg\u00fan la Tor\u00e1, el origen de esta vida normal, la estabilizaci\u00f3n de la naturaleza mediante el desarrollo gradual del Estado como m\u00e1quina entr\u00f3pica, es mucho m\u00e1s antiguo que Abraham. El Estado, como forma catastr\u00f3fica de abordar el problema de la entrop\u00eda inherente a toda la vida, es \u00abantiguo, ya que se encuentra en el principio de la historia. Es incluso m\u00e1s antiguo que la propia metaf\u00edsica. Eso muestra el nacimiento de Ca\u00edn, a cuya llegada Eva cree haber dado a luz [\u2026] a un humano-<em>IHWH<\/em>, mientras que en realidad ha recibido al \u201cprimog\u00e9nito de la fijaci\u00f3n\u201d, el humano-\u201cpropiedad\u201d Ca\u00edn\u00bb.<sup>102<\/sup> Desde el punto de vista de esta lectura de la Tor\u00e1, Ca\u00edn, el primer asesino, agricultor, propietario y constructor de ciudades es la descripci\u00f3n mitol\u00f3gica de lo que la civilizaci\u00f3n ha hecho de lo humano, mientras que Abel representa la metaf\u00edsica hebraica que Abraham pretende asumir como creador de una tribu que rompe con lo que Goldberg llama la humanidad propietaria de la \u00e9poca de la fijaci\u00f3n.<sup>103<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si el origen del Estado seg\u00fan la Tor\u00e1 es antiguo, e incluso tiene su inicio en la aparici\u00f3n de la raza de los propietarios, es decir, la humanidad simbolizada por la figura de Ca\u00edn, es evidente que los cinco libros de Mois\u00e9s no describen una edad de oro para Goldberg, y tampoco son una descripci\u00f3n de lo que los marxistas llamar\u00edan comunismo primitivo. Lo que fascin\u00f3 al c\u00edrculo de Goldberg con la Tor\u00e1 fue que describ\u00eda una excepci\u00f3n bastante reciente al curso normal de una vida humana que ha sido estructurada por la propiedad privada hasta el punto de que la mayor\u00eda de los intentos de construir otra econom\u00eda han fracasado. Indicaba que la antropog\u00e9nesis de nuestra especie es un problema pol\u00edtico que debe resolverse mediante una revoluci\u00f3n psicof\u00edsica y, en \u00faltima instancia, biol\u00f3gica. En \u00faltima instancia, el sistema mundial de cinco mil a\u00f1os encuentra su origen en la constituci\u00f3n de nuestra especie como lo que en la Tor\u00e1 se identifica con \u00abtoda la generaci\u00f3n de \u201ccainitas\u201d, los agricultores, t\u00e9cnicos y constructores de ciudades\u00bb que rodearon al pueblo abrah\u00e1mico con la civilizaci\u00f3n que finalmente tambi\u00e9n subsumi\u00f3 a esta comunidad n\u00f3mada y convirti\u00f3 al juda\u00edsmo en lo que Goldberg llam\u00f3 una religi\u00f3n mundial o una religi\u00f3n de la humanidad.<sup>104<\/sup> La tarea, seg\u00fan el c\u00edrculo de Goldberg, es volver a perturbar el curso normal de la civilizaci\u00f3n y aprovechar as\u00ed lo que Tronti ha llamado \u00ab<em>differenza umana<\/em>\u00bb, diferencia humana.<sup>105<\/sup> De hecho, para ellos, esta disrupci\u00f3n debe repetirse para que la humanidad encuentre una salida a la pol\u00edtica catastr\u00f3fica de la civilizaci\u00f3n y a la posible extinci\u00f3n que implica.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Diferencia humana y el problema de la antropog\u00e9nesis<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Lo que el c\u00edrculo de Goldberg intenta predecir en \u00faltima instancia en su obra es el problema de la antropog\u00e9nesis como tarea pol\u00edtica consciente que no s\u00f3lo separa a nuestra especie de la comunidad material del capital, sino que pretende cambiar la base de la estructura entr\u00f3pica del capitalismo. De hecho, cuando Goldberg, Unger y Caspary predicen esquem\u00e1ticamente que la humanidad tiene tres opciones antropol\u00f3gicas, est\u00e1n tratando de prever tres modos pol\u00edticos diferentes de combatir la entrop\u00eda que perturba toda organizaci\u00f3n de la vida con el caos y la decadencia. Es importante se\u00f1alar aqu\u00ed que Goldberg ve\u00eda el concepto de humanidad con gran recelo y lo consideraba parte del mundo civilizado de la fijaci\u00f3n, por lo que la humanidad es aqu\u00ed simplemente el nombre de grupos y tendencias espec\u00edficas pertenecientes a nuestra especie cuyas acciones, seg\u00fan Goldberg, podr\u00edan determinar el futuro de la humanidad como tal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>En primer lugar<\/em>, la humanidad puede vivir en relaci\u00f3n con partes espec\u00edficas de la naturaleza, con todas sus criaturas finitas, de manera tot\u00e9mica, y convertirse en una especie de pueblos que tienen sus ancestros fuera de ellos mismos. Esto es ciertamente mejor que la vida en la civilizaci\u00f3n, seg\u00fan el c\u00edrculo de Goldberg, pero no es suficiente. Las divinidades tot\u00e9micas se describen en la Tor\u00e1 como arquetipos de comportamientos biol\u00f3gicos diferentes que ciertamente modifican y superan partes espec\u00edficas de la naturaleza normal, pero que no pueden alterar la naturaleza como tal: \u00abEl arquetipo de la biolog\u00eda normal se remonta [\u2026] muy atr\u00e1s, est\u00e1 establecido en la estructura del mundo: as\u00ed, sin embargo, surge el organismo \u201cbiol\u00f3gico\u201d normal. De ah\u00ed que no pueda haber verdaderas creaciones nuevas basadas en la biolog\u00eda\u00bb.<sup>106<\/sup> Por ello, las formas de vida arcaicas de las culturas prehist\u00f3ricas no s\u00f3lo fueron, en \u00faltima instancia, incapaces de resolver el problema de la escasez, sino que, como sostendr\u00eda Luxemburgo, se dejaron llevar con demasiada facilidad por el camino de la coacci\u00f3n y la violencia que implica la aparici\u00f3n del Estado como estabilizaci\u00f3n de la tendencia entr\u00f3pica de la naturaleza. Estas comunidades no son m\u00e1s que diferentes cultos de la physis cuya naturaleza tiene que ser superada para que la vida contin\u00fae.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>En segundo lugar<\/em>, la humanidad puede, tal y como ha hecho, declinar hacia la normalidad de los propietarios y constructores de ciudades. De este modo, termina el periodo del mito convirti\u00e9ndose en una raza de <em>homo faber<\/em> que estabiliza la destrucci\u00f3n entr\u00f3pica de la vida humana inherente a la naturaleza mediante el advenimiento del capitalismo como sistema industrializado. Esto marca el inicio del declive hacia la normalidad que lleva a la humanidad a la situaci\u00f3n de pico de todo que el c\u00edrculo de Goldberg ya hab\u00eda advertido en la d\u00e9cada de 1920.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>En tercer lugar<\/em>, la humanidad tiene la posibilidad de abrir una nueva antropog\u00e9nesis, insinuada en la forma de vida que adoptaron los hebreos al proponerse superar el curso normal de la naturaleza y producir una nueva comunidad humana. Esto, seg\u00fan Goldberg, implicar\u00eda una forma de abundancia econ\u00f3mica necesaria para que la humanidad sobreviva m\u00e1s all\u00e1 del modo de producci\u00f3n capitalista, lo que sienta las bases para una pr\u00f3xima \u00abcat\u00e1strofe de las m\u00e1quinas\u00bb. La esperanza del c\u00edrculo de Goldberg es, en \u00faltima instancia, que este nuevo tipo de existencia que se retira de la base civilizatoria del capital reestructurar\u00eda la constituci\u00f3n entropol\u00f3gica de la vida humana a trav\u00e9s de una abundancia que, como argument\u00f3 un marxista obstinado en 1957, incluso prometer\u00eda \u00abla vida eterna de la especie\u00bb.<sup>107<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, Caspary argument\u00f3 treinta a\u00f1os antes en <em>Die Maschinenutopie<\/em> que tal abundancia no ser\u00eda posible a trav\u00e9s de la continuaci\u00f3n y el mantenimiento de la civilizaci\u00f3n industrial existente, ni siquiera a trav\u00e9s de una forma de gesti\u00f3n de los trabajadores, que, como algunos han argumentado recientemente, en el mejor de los casos implicar\u00eda la \u00abformaci\u00f3n de un consejo de trabajadores en la cubierta del Titanic. Estar\u00edan autogestionando un barco que se hunde\u00bb.<sup>108<\/sup> La verdadera abundancia material s\u00f3lo podr\u00eda producirse a trav\u00e9s de una confrontaci\u00f3n con la existencia actual de la maquinaria capitalista como plusval\u00eda coagulada, <em>geronnener Mehrwert<\/em>, y por lo tanto a trav\u00e9s de una reconstrucci\u00f3n del mundo fabril moderno que ha llevado al sistema mundial milenario a su conclusi\u00f3n entr\u00f3pica.<sup>109<\/sup> En este sentido, Goldberg, Caspary y Unger difieren de Gunder Frank y, en \u00faltima instancia, coinciden con Marx en que algo ha cambiado fundamentalmente con el advenimiento del modo de producci\u00f3n capitalista. Implica una verdadera diferencia humana que debe ser comprendida en su especificidad.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El advenimiento del Behemot<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">De manera similar a algunas de las lecturas m\u00e1s interesantes de <em>El capital<\/em> de Marx, Caspary argument\u00f3 en <em>Die Maschineutopie<\/em> que el capitalismo es, en primer lugar, una revoluci\u00f3n agraria; un proceso de industrializaci\u00f3n que estratifica a la humanidad en clases divergentes y antag\u00f3nicas; un Behemot tanto como un Leviat\u00e1n cuya \u00abocupaci\u00f3n del mundo\u00bb ciertamente debe relacionarse con Occidente y, por lo tanto, argument\u00f3 Goldberg, con una forma de \u00abeuropeizaci\u00f3n\u00bb del planeta.<sup>110<\/sup> Esta europeizaci\u00f3n, insist\u00eda Caspary, conllevar\u00eda la globalizaci\u00f3n de la lucha de clases ya que \u00abla existencia de un proletariado cuestiona el orden social actual tanto te\u00f3rica como pr\u00e1cticamente\u00bb y, mediante la profundizaci\u00f3n de las contradicciones del capital, \u00abla cuesti\u00f3n jur\u00eddica de la distribuci\u00f3n de los bienes\u00bb se transformar\u00e1 en \u00abla cuesti\u00f3n de la existencia para la sociedad actual existente\u00bb.<sup>111<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta hip\u00f3tesis se basaba en las experiencias de la Revoluci\u00f3n rusa de 1917 y de los levantamientos en Alemania en torno a 1919. Pero en contra de las posiciones de la izquierda tradicional y de los diferentes segmentos del movimiento obrero, Caspary afirm\u00f3 en la frase inicial de <em>Die Maschinenutopie<\/em>: \u00abS\u00f3lo queremos dar a conocer un \u00fanico hecho: que la miseria de las masas del proletariado se plantea necesariamente por medio de la producci\u00f3n a trav\u00e9s de la maquinaria, pero sin que el propio proletariado pueda prescindir de la m\u00e1quina como medio de producci\u00f3n\u00bb.<sup>112<\/sup> \u00c9sta era una declaraci\u00f3n inequ\u00edvoca del programa pol\u00edtico del c\u00edrculo de Goldberg: la propiedad colectiva y la producci\u00f3n planificada de la civilizaci\u00f3n fabril no superar\u00e1n por s\u00ed mismas el mundo del capital. Lo que hab\u00eda que cuestionar tanto pr\u00e1ctica como te\u00f3ricamente era \u00abel punto de reconciliaci\u00f3n entre la econom\u00eda burguesa y la socialista\u00bb (<em>das \u00dcbereinstimmungsmoment der b\u00fcrgerlichen und sozialistischen \u00d6konomie<\/em>) y esto no era para Caspary m\u00e1s que la infraestructura material del capitalismo y, en consecuencia, lo que \u00e9l llamaba (con Marx) maquinaria. La expansi\u00f3n del sistema moderno de m\u00e1quinas, es decir, la industrializaci\u00f3n, es inseparable de la inmiseraci\u00f3n proletaria, del desorden entr\u00f3pico radicalizado y de los conflictos de clase que mueven a las sociedades hacia revoluciones, guerras y otras cat\u00e1strofes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hay que tener cuidado al afirmar esto, ya que para Caspary una m\u00e1quina no es una herramienta (<em>Werkzeug<\/em>), un \u00abmedio de producci\u00f3n\u00bb que se utiliza porque \u00abahorra tiempo\u00bb.<sup>113<\/sup> Por el contrario, la m\u00e1quina \u00abno es, como la herramienta, un simple medio para la producci\u00f3n, sino tambi\u00e9n al mismo tiempo su motor\u00bb.<sup>114<\/sup> Es un dispositivo que se crea junto con el mercado mundial e incluso para \u00e9l. Esto es importante, porque la m\u00e1quina, como motor f\u00edsico del modo de producci\u00f3n de plusval\u00eda espec\u00edficamente capitalista, no se produce porque ahorre tiempo, sino \u00abporque puede producir m\u00e1s productos\u00bb que una herramienta en un periodo de tiempo determinado.<sup>115<\/sup> \u00abLa m\u00e1quina\u00bb, aclara Caspary, \u00abtambi\u00e9n ahorra tiempo, por cada producto que puede producirse m\u00e1s r\u00e1pido con m\u00e1quinas que sin ellas\u00bb, pero \u00e9sa \u00abno es su utilidad\u00bb.<sup>116<\/sup> Su utilidad es hacer posible un mercado mundial industrializado y, por tanto, el tiempo que ahorran las m\u00e1quinas produce la necesidad de nueva mano de obra para mantener este sistema fabril.\u00a0 As\u00ed, contin\u00faa Caspary: \u00abSi la demanda siguiera siendo la misma, es decir, si la cifra de producci\u00f3n siguiera siendo la misma, la m\u00e1quina no ser\u00eda rentable, porque ahorra demasiado tiempo para el producto individual. La m\u00e1quina produce tan r\u00e1pido que, en el caso de una demanda constante, la producci\u00f3n de la propia m\u00e1quina llevar\u00eda m\u00e1s tiempo que la producci\u00f3n no mec\u00e1nica de bienes\u00bb.<sup>117<\/sup> Esto implica 1) que la m\u00e1quina es imposible sin una infraestructura global que tenga como condici\u00f3n de posibilidad el mercado y el objetivo expl\u00edcito de la acumulaci\u00f3n por la acumulaci\u00f3n, y 2) que la m\u00e1quina no se construye para facilitar el trabajo a los trabajadores per se, aunque \u00e9sta pueda ser su consecuencia indirecta, sino para ser el motor de la producci\u00f3n de m\u00e1s y m\u00e1s mercanc\u00edas en un periodo de tiempo determinado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Estos dos puntos son esenciales, ya que implican que el argumento de Caspary diverge de manera significativa de aquellos marxistas que ven principalmente la m\u00e1quina como un instrumento que ahorra trabajo necesario a lo largo de toda la historia del capital. En contra de esta posici\u00f3n, escribe que \u00abla m\u00e1quina se produce econ\u00f3micamente como plusval\u00eda, es decir, la producci\u00f3n de m\u00e1quinas no tiene el car\u00e1cter de \u201cnecesaria\u201d sino de trabajo excedente. La m\u00e1quina no surgi\u00f3 por la presi\u00f3n de ahorrar trabajo necesario, surgi\u00f3 porque el ej\u00e9rcito de trabajadores libres que no se utilizaba para el trabajo necesario [para la reproducci\u00f3n de las mercanc\u00edas necesarias para la supervivencia del proletariado como tal], estaba a libre disposici\u00f3n\u00bb y, por tanto, pod\u00eda ser contratado para construir m\u00e1quinas y manejarlas.<sup>118<\/sup> Por ello, la m\u00e1quina es un instrumento para una econom\u00eda basada en el trabajo excedente que no puede seguir existiendo exactamente como m\u00e1quina, es decir, como motor y no como simple medio para la producci\u00f3n capitalista, sin reproducir necesariamente la divisi\u00f3n del trabajo que caracteriza al capitalismo y que se produce a trav\u00e9s de la acumulaci\u00f3n originaria de capital.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Con el surgimiento del capitalismo, todos los trabajadores existentes y todos los medios de producci\u00f3n existentes se liberan de sus grilletes y se convierten en trabajo asalariado o en capital, y en esta etapa de la acumulaci\u00f3n primitiva no hay muchas m\u00e1quinas y complejos maquinales como las f\u00e1bricas modernas. Pero, como ha demostrado Robert Brenner, la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo fue posible gracias a una forma de capitalismo agrario en la que, seg\u00fan Caspary, pudo surgir un excedente de poblaci\u00f3n en relaci\u00f3n con el antiguo modo de producci\u00f3n. Los trabajadores pod\u00edan ahora emplearse no s\u00f3lo para producir alimentos y otras mercanc\u00edas similares necesarias para la supervivencia inmediata, es decir, para la reproducci\u00f3n del trabajo necesario, sino para la producci\u00f3n de m\u00e1quinas.<sup>119<\/sup> Esto, contin\u00faa Caspary, implica tres cosas para el desarrollo del capitalismo industrializado:<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">1) La extracci\u00f3n de la plusval\u00eda es posible sin maquinaria espec\u00edficamente capitalista, ya que se produce a trav\u00e9s de la acumulaci\u00f3n originaria; por ejemplo, a trav\u00e9s de la producci\u00f3n de plusval\u00eda absoluta, es decir, de largas jornadas de trabajo en el campo con la ayuda de herramientas precapitalistas. Por lo tanto, el capitalismo fue, en primer lugar, una forma de capitalismo agrario compuesto principalmente por terratenientes, arrendatarios libres y trabajadores asalariados. Esto, a su vez, implica 2) que el salario se reduzca al coste social de lo que se necesita para reproducir la vida del trabajador, de modo que pueda haber una diferencia entre el trabajo necesario y el excedente en el proceso de producci\u00f3n para que sea posible la plusval\u00eda. As\u00ed, 3) contin\u00faa Caspary, \u00abcon la acumulaci\u00f3n originaria de capital, la plusval\u00eda ya est\u00e1 planteada: pues la primera m\u00e1quina es \u201cplusval\u00eda coagulada\u201d, es decir, ya que la primera m\u00e1quina s\u00f3lo puede construirse si la totalidad de la fuerza de trabajo de la sociedad (la clase proletaria) puede producir m\u00e1s de lo necesario para su propia conservaci\u00f3n\u00bb.<sup>120<\/sup> Los cercamientos que convirtieron la tierra en privada y que obligaron a la gente a buscar empleo en el creciente mercado de trabajo para poder sobrevivir, permitieron emplear trabajadores para la producci\u00f3n de m\u00e1quinas.\u00a0 Hab\u00eda suficientes alimentos para producir un excedente relativo de poblaci\u00f3n en relaci\u00f3n con los trabajadores necesarios para la reproducci\u00f3n de la vida del proletariado. Esta divisi\u00f3n entre proletarios productores de bienes de consumo (<em>Verbrauchsg\u00fcter-Proletarier<\/em>) y proletarios productores de m\u00e1quinas (<em>Maschinen-Proletarier<\/em>) estructura la vida del capitalismo como producci\u00f3n de trabajo excedente y, a trav\u00e9s del aumento de la poblaci\u00f3n, de m\u00e1s trabajadores. \u00c9ste es el advenimiento del Behemot y la raz\u00f3n por la que el capitalismo se ha convertido en un mundo industrializado. Es este mundo el que el c\u00edrculo de Goldberg quer\u00eda abandonar mediante una secesi\u00f3n tan radical que diera cabida a lo que con Tronti puede llamarse una nueva diferencia humana a trav\u00e9s de una econom\u00eda m\u00e1s all\u00e1 del orden de las m\u00e1quinas. Pero, \u00bfes esto posible o incluso deseable hoy en d\u00eda, cuando la vida humana est\u00e1 atrapada en su propio desarrollo civilizatorio hasta el punto de que todo intento de desmantelamiento parece implicar amenazas pol\u00edticas y econ\u00f3micas extremas para la existencia humana? \u00bfAcaso se puede interpretar que Caspary no argumenta que la tecnolog\u00eda en s\u00ed misma sea el problema? \u00bfQuiz\u00e1s est\u00e9 indicando que lo que hay que resolver es la transformaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda en un complejo de m\u00e1quinas, es decir, en el motor de una producci\u00f3n basada en la diferencia entre el trabajo necesario y el trabajo excedente, para que se pueda desencadenar un mundo desindustrializado desde el seno de nuestro capitalismo hiperindustrializado?<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Vivir la civilizaci\u00f3n hasta su fin<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Al final de <em>Die Maschinenutopie<\/em>, Caspary defiende la importancia de comprender \u00abel car\u00e1cter de datidad de la sociedad\u00bb, es decir, lo que caracteriza a una sociedad como sociedad espec\u00edfica y dada.<sup>121<\/sup> Relaciona este examen con la econom\u00eda y sostiene una vez m\u00e1s que el fundamento de la econom\u00eda capitalista moderna no es la ganancia o la producci\u00f3n de valor per se, ya que esto tambi\u00e9n era caracter\u00edstico del capitalismo agrario que precede a la producci\u00f3n capitalista moderna, que nace con la maquinaria como \u00abplusval\u00eda coagulada\u00bb. La estructura b\u00e1sica del capital, y su socializaci\u00f3n como econom\u00eda planificada en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y otros pa\u00edses socialistas, es m\u00e1s bien el Behemot industrializado que conlleva el proceso del modo de producci\u00f3n capitalista. En consecuencia, en 1927 Caspary argument\u00f3 contra los marxistas que pensaban que la industrializaci\u00f3n conducir\u00eda al comunismo: \u00abEl modo de vida de las masas, dentro de una econom\u00eda que produce por medio de m\u00e1quinas, debe ser proletario\u00bb y la \u00abrelaci\u00f3n entre la justicia y las m\u00e1quinas es una utop\u00eda\u00bb.<sup>122<\/sup> \u00bfPero por qu\u00e9 es ut\u00f3pica tal relaci\u00f3n? \u00bfAcaso la expansi\u00f3n y el car\u00e1cter social de la m\u00e1quina, precisamente como \u00abplusval\u00eda coagulada\u00bb, no libera al trabajo vivo del proceso de producci\u00f3n y, por lo tanto, indica la posibilidad de la abundancia econ\u00f3mica y la liberaci\u00f3n de la humanidad de la monoton\u00eda y el trabajo innecesarios?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No, sostiene Caspary, ya que \u00abla tecnolog\u00eda no puede sustituir gratuitamente la fuerza de trabajo humana: las m\u00e1quinas deben ser manejadas \u2014por muy pocas personas\u2014, el material para las m\u00e1quinas debe ser siempre producido [\u2026] la m\u00e1quina nunca extrae la materia prima por s\u00ed misma, \u00e9sta debe ser llevada tambi\u00e9n al complejo de m\u00e1quinas m\u00e1s diferenciado\u00bb.<sup>123<\/sup> La tendencia general de la maquinaria capitalista como \u00abplusval\u00eda coagulada\u00bb es, seg\u00fan Caspary, no ahorrar en primer lugar tiempo de trabajo, es decir, disminuir el trabajo necesario, sino trasladar el ahorro de tiempo de trabajo en el proceso de producci\u00f3n donde se han introducido las m\u00e1quinas a otra parte, por ejemplo a los mineros que recogen los materiales necesarios para la producci\u00f3n de las m\u00e1quinas. Las m\u00e1quinas deben ser producidas y reproducidas por los trabajadores y esto implica trabajo, por lo que las m\u00e1quinas no s\u00f3lo plantean la posibilidad de una econom\u00eda basada en el trabajo excedente. Tambi\u00e9n reproducen la necesidad del trabajo que reproduce las m\u00e1quinas que, en algunos procesos de producci\u00f3n hace superfluo el trabajo, pero que como instrumentos para el capital reproduce una econom\u00eda basada en el trabajo excedente. Porque aunque los trabajadores que producen y reproducen las m\u00e1quinas pueden ser num\u00e9ricamente menos que antes, es decir, no s\u00f3lo la construcci\u00f3n de motores para autom\u00f3viles puede necesitar menos trabajadores debido a la automatizaci\u00f3n, sino que la producci\u00f3n y extracci\u00f3n de los minerales necesarios para esta automatizaci\u00f3n puede, por diferentes razones, emplear menos trabajadores, aun as\u00ed, la m\u00e1quina es el motor f\u00edsico de las relaciones de mercado e intercambio existentes, al igual que son la condici\u00f3n de posibilidad de la producci\u00f3n a trav\u00e9s de la maquinaria.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ahora hay que recordar la diferencia entre una herramienta y una m\u00e1quina: ambas ahorran ciertamente tiempo en el proceso de trabajo, pero seg\u00fan Caspary la m\u00e1quina es el instrumento f\u00edsico necesario para reproducir un mercado basado en el excedente de trabajo. Es en este sentido que la m\u00e1quina no puede ser vista como un instrumento que simplemente reduce el trabajo necesario y por lo tanto produce la posibilidad de abundancia econ\u00f3mica: \u00e9sta es la utop\u00eda de la m\u00e1quina que tiene que ser desmitificada. Obviamente, la automatizaci\u00f3n de la industria mediante m\u00e1quinas como la cinta transportadora o diferentes tipos de robots, o el desarrollo de la moderna maquinaria capitalista necesaria para el transporte de mercanc\u00edas, como los motores necesarios para los aviones, los coches y los trenes, ayudan a producir mercanc\u00edas cada vez m\u00e1s r\u00e1pido en un periodo de tiempo espec\u00edfico para un proceso de producci\u00f3n concreto, haciendo as\u00ed que los proletarios sean superfluos en industrias y sectores espec\u00edficos de la econom\u00eda. Pero, sostiene Caspary, este mismo desarrollo que crea una clase excedente tambi\u00e9n reproduce la base de la econom\u00eda, la acumulaci\u00f3n por la acumulaci\u00f3n, as\u00ed como crea la necesidad de nuevo trabajo en nuevas industrias y sectores de la econom\u00eda.\u00a0 As\u00ed, aunque no se pueda negar que la tendencia general del capitalismo moderno es la producci\u00f3n de lo que se ha llamado una enorme poblaci\u00f3n abyecta en favelas y regiones desindustrializadas del mundo, esta poblaci\u00f3n excedente coexistir\u00e1 durante mucho tiempo con una clase industrial atrapada en la civilizaci\u00f3n fabril del capital.<sup>124<\/sup> En este pron\u00f3stico, Caspary parece tener raz\u00f3n, ya que mientras la poblaci\u00f3n excedente crece en todo el mundo, los datos de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo muestran, por ejemplo, que el 29 por ciento de la mano de obra mundial trabajaba en el sector industrial en 2010, cifra significativamente superior a la de 1994, que era s\u00f3lo del 22 por ciento.<sup>125<\/sup> El Behemot del capital industrial contempor\u00e1neo est\u00e1 ciertamente en declive, ya que hoy en d\u00eda hay m\u00e1s trabajadores empleados en los servicios que en las industrias, pero el mundo industrializado sigue siendo un hecho, al menos a trav\u00e9s de la industrializaci\u00f3n del sector de los servicios, y ser\u00e1, seg\u00fan Caspary, un hecho mientras exista el capitalismo, ya que el capital conlleva una civilizaci\u00f3n de las f\u00e1bricas y las m\u00e1quinas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cuando Caspary expone este punto b\u00e1sico en <em>Die Maschinenutopie<\/em>, a saber, que una m\u00e1quina es un dispositivo para la reproducci\u00f3n y expansi\u00f3n del trabajo excedente y no s\u00f3lo un mecanismo que reduce el trabajo necesario, se acerca al argumento de uno de los m\u00e1s interesantes te\u00f3ricos contempor\u00e1neos de la tecnolog\u00eda: Alf Hornborg. Durante d\u00e9cadas, Hornborg ha defendido una comprensi\u00f3n termodin\u00e1mica de lo que \u00e9l llama \u00abfetichismo de la m\u00e1quina\u00bb, que diferencia del simple \u00abfetichismo de la mercanc\u00eda\u00bb, tratando de revelar que \u00ablas m\u00e1quinas industriales son fen\u00f3menos sociales. Estas estructuras inorg\u00e1nicas propulsadas por combustibles minerales y que sustituyen al trabajo humano no podr\u00edan mantenerse si no fuera por una estructura espec\u00edfica de intercambio humano\u00bb.<sup>126<\/sup> \u00abLa m\u00e1quina\u00bb, escrib\u00eda Caspary ya en 1927, \u00abs\u00f3lo puede producirse cuando las mercanc\u00edas no se producen para las necesidades sino para el mercado\u00bb y, por tanto, \u00abcuando el mercado no depende del individuo, sino cuando el individuo depende del mercado\u00bb. Esto es de crucial importancia seg\u00fan Hornborg, ya que indica que las m\u00e1quinas no son en ning\u00fan sentido productivas en s\u00ed mismas. S\u00f3lo son productivas si se ponen a trabajar en un proceso econ\u00f3mico en expansi\u00f3n que requiere la acumulaci\u00f3n por la acumulaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">As\u00ed, Hornborg puede ayudarnos a explicar la tesis de Caspary de que las m\u00e1quinas no son simplemente herramientas mec\u00e1nicas que disminuyen principalmente el trabajo necesario, sino motores de una producci\u00f3n basada en el trabajo excedente. La mistificaci\u00f3n banal de este proceso, la negaci\u00f3n del hecho de que la maquinaria es ante todo la infraestructura f\u00edsica de una relaci\u00f3n social que reproduce la necesidad de m\u00e1s trabajo excedente, producida por la estratificaci\u00f3n global del propio proceso de producci\u00f3n, implica para Caspary la generalizaci\u00f3n de las \u00abutop\u00edas de la m\u00e1quina\u00bb entre los ide\u00f3logos capitalistas y los intelectuales socialistas. Estas utop\u00edas, y seg\u00fan Caspary eran utop\u00edas en el sentido m\u00e1s banal, es decir, descripciones fant\u00e1sticas de algo fundamentalmente irreal, se basan en lo que Hornborg llamar\u00eda una visi\u00f3n fetichista de las m\u00e1quinas que no registra el entramado de relaciones de poder en el que no s\u00f3lo est\u00e1n inmersas sino que tambi\u00e9n reproducen necesariamente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para Caspary, en 1927, la creencia de que la industrializaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica sacar\u00eda a la humanidad de la explotaci\u00f3n del trabajo asalariado era quiz\u00e1 el mejor ejemplo de esa utop\u00eda maquinista. Pero las fant\u00e1sticas teor\u00edas de nuestro mundo contempor\u00e1neo de que una aceleraci\u00f3n de las fuerzas productivas nos llevar\u00eda m\u00e1s all\u00e1 del capital reproducen, seg\u00fan Caspary, la misma forma de utopismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde esta perspectiva, el proletariado global que pierde tiempo y, por lo tanto, vida al quedar atrapado en el mundo de las f\u00e1bricas, las minas y los talleres clandestinos \u2014o que, por el contrario, busca trabajo en estos complejos\u2014 no puede existir como proletariado sin la continuaci\u00f3n del uso de la maquinaria capitalista y de los recursos energ\u00e9ticos que requiere para su mantenimiento. Como argumenta Hornborg, no s\u00f3lo es \u00abbien sabido que las cantidades de energ\u00eda disipada por persona var\u00edan enormemente entre los individuos de diferentes pa\u00edses y clases\u00bb. Estas diferencias \u00abse generan y reproducen a trav\u00e9s del funcionamiento conjunto del mercado mundial y de las tecnolog\u00edas globalizadas\u00bb.<sup>127<\/sup> El consumo \u2014proletario o burgu\u00e9s\u2014 de las mercanc\u00edas de este mercado mundial, y el proceso de producci\u00f3n que lo hace posible, estratifica al proletariado en distintos segmentos de <em>Verbrauchsg\u00fcter<\/em> y <em>Maschinen-Proletarier<\/em>. No pocas veces estos grupos pueden tener intereses contradictorios debido a las diferencias, por ejemplo, en el uso de la energ\u00eda. Por eso no s\u00f3lo es imprescindible relacionar lo que se ha llamado \u00abla historia de la separaci\u00f3n\u00bb con la industrializaci\u00f3n del mundo. Tambi\u00e9n hay que ver, seg\u00fan Caspary, el consumo proletario y capitalista como una forma de reproducir la diferenciaci\u00f3n del proletariado inducida por las m\u00e1quinas. Este proceso, al menos hasta ahora, ha hecho que la solidaridad internacional sea problem\u00e1tica y ha obligado f\u00e1cilmente a los Estados socialistas a participar en proyectos imperialistas como las guerras o la industrializaci\u00f3n forzosa.<sup>128<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por eso la maquinaria, para Caspary, no es \u00abel medio de producci\u00f3n\u00bb que satisface las necesidades existentes sino \u00abel motor de la producci\u00f3n\u00bb que postula el capital al producir nuevas necesidades adaptadas a la econom\u00eda capitalista. La maquinaria es la pura infraestructura del modo de producci\u00f3n capitalista que produce no para satisfacer necesidades sino para acumular beneficios. Sin embargo, al hacerlo, la maquinaria produce una humanidad cuyas necesidades est\u00e1n relacionadas con la continuaci\u00f3n del capitalismo como civilizaci\u00f3n maquinal. Caspary escribe \u00abde este modo, la m\u00e1quina \u2014que ha surgido como producto excedente [<em>Mehrprodukt<\/em>] por encima del trabajo necesario\u2014 se convierte en el medio de producci\u00f3n necesario para la vida. Si, en efecto, la m\u00e1quina no sirve para satisfacer las necesidades existentes y necesarias de la sociedad, sino que implica su ampliaci\u00f3n; si la m\u00e1quina no est\u00e1 determinada para ser utilizada en un sector econ\u00f3mico espec\u00edfico, sino para desarrollar un nuevo sector econ\u00f3mico, si la m\u00e1quina no sigue a la necesidad que satisface, sino que la precede, entonces s\u00f3lo cumple su determinaci\u00f3n esencial en los casos en que produce necesidades cuya satisfacci\u00f3n es necesaria, pero que no pueden ser satisfechas sin la m\u00e1quina\u00bb.<sup>129<\/sup> Aqu\u00ed encontramos otra diferencia crucial entre la herramienta y la m\u00e1quina: la herramienta se produce para satisfacer una necesidad preexistente, como facilitar el trabajo, mientras que la m\u00e1quina produce m\u00e1s y m\u00e1s necesidades que s\u00f3lo pueden satisfacerse mediante la continuaci\u00f3n del uso de la maquinaria \u2014la necesidad de tomar un vuelo barato no exist\u00eda antes de que se utilizara el avi\u00f3n para el turismo, por ejemplo\u2014 y es en este sentido que la m\u00e1quina, seg\u00fan Caspary, produce una forma de vida distinta con necesidades espec\u00edficamente capitalistas. Este desarrollo tambi\u00e9n explica, seg\u00fan Caspary, por qu\u00e9 \u00abtanto el capitalista como el proletariado tienen un inter\u00e9s econ\u00f3mico en la m\u00e1quina: \u00e9sta produce su ganancia o sus medios de existencia\u00bb.<sup>130<\/sup> El proletariado como proletariado, es decir, como clase obligada a vender su mano de obra para sobrevivir, y el capitalista como capitalista, es decir, como propietario de capital, tienen intereses inmediatos en la continuaci\u00f3n del complejo de la m\u00e1quina capitalista ya que \u00e9sta es la infraestructura que garantiza la supervivencia de los pobres y el lujo de los ricos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si este diagn\u00f3stico es cierto, entonces no es extra\u00f1o que el desarrollo del capital seg\u00fan el c\u00edrculo de Goldberg no se haya movido hacia una mesi\u00e1nica negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n. Para ellos no hay ning\u00fan movimiento real que siente las bases de una sociedad libre de explotaci\u00f3n mediante el desarrollo de la maquinaria. \u00c9sta es la utop\u00eda maquinista del marxismo que hay que desmitificar para poder desvincular la cuesti\u00f3n social de la infraestructura del capital con la que, seg\u00fan Caspary, debe identificarse el capitalismo. Fue en relaci\u00f3n a estas discusiones que Unger ya en 1921 hab\u00eda argumentado que el \u00abasalto contra el \u201csistema capitalista\u201d es para siempre en vano en el lugar de su validez. El capitalismo es el m\u00e1s poderoso e insondable de todos los sistemas, y puede integrar toda objeci\u00f3n en el \u00e1mbito de su poder-de-ser [<em>In-Kraft-seins<\/em>]. Para plantear cualquier cosa contra el capitalismo, es imperativo, en primer lugar, salir de su campo de actividades [<em>Wirkungsbereich<\/em>], porque dentro de \u00e9l puede responder a toda contraacci\u00f3n\u00bb.<sup>131<\/sup> El campo de actividades del capital era el mundo de las m\u00e1quinas que examin\u00f3 Caspary y la l\u00f3gica que subyace a la idea de Unger de una secesi\u00f3n del sistema capitalista a trav\u00e9s de la migraci\u00f3n masiva (<em>V\u00f6lkerwanderung<\/em>) se basaba en la apuesta de que la proletarizaci\u00f3n forzosa que implicaban las f\u00e1bricas podr\u00eda producir la necesidad de un \u00e9xodo de todos aquellos que ansiaban una vida m\u00e1s all\u00e1 de la f\u00e1brica. Esto puede parecer, como ya he argumentado, descabellado hoy en d\u00eda en nuestro mundo de industrialismo planetario y mercados globales, donde un trabajo parece ser la \u00fanica forma de sobrevivir. Pero al mismo tiempo, esta teor\u00eda de la fuga tambi\u00e9n se basaba en la sugerencia de que la exterioridad fundamental, aunque interna, del capital, es decir, el trabajo vivo que debe ser subsumido como trabajo para que el capital se acumule, ser\u00eda cada vez m\u00e1s expulsado del mundo de las f\u00e1bricas debido al desarrollo de las fuerzas productivas. Porque, como hemos visto, aunque las m\u00e1quinas producen constantemente la necesidad de nueva mano de obra en la miner\u00eda, la extracci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles, etc., tambi\u00e9n producen desempleo y precariedad, hoy visibles en los cinturones de \u00f3xido del mundo, a trav\u00e9s de los procesos de producci\u00f3n que revolucionan. \u00c9ste fue el doble proceso de desarrollo capitalista que examin\u00f3 Caspary, la subsunci\u00f3n y la expulsi\u00f3n del trabajo, y ambas facetas de este proceso implicar\u00edan cat\u00e1strofes que podr\u00edan producir la necesidad de una vida fuera del Behemot del mundo industrializado y de la poblaci\u00f3n excedente que crea.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El c\u00edrculo de Goldberg estuvo cerca de describir una situaci\u00f3n en la que el proletariado ten\u00eda que enfrentarse a su propia condici\u00f3n de poblaci\u00f3n excedente (<em>Zusatzbev\u00f6lkerung<\/em>), una clase cuya supervivencia como tal estaba ligada a la continuaci\u00f3n del mundo de las m\u00e1quinas del capitalismo, ya que la pol\u00edtica catastr\u00f3fica del sistema capitalista chocar\u00eda con los intereses de los trabajadores como seres biol\u00f3gicos.<sup>132<\/sup> Comentando <em>Die Maschinenutopie<\/em>, Goldberg afirmaba en 1935 que \u00abpara prever el fin del sistema moderno de m\u00e1quinas, no es necesario esperar a los pocos cientos de a\u00f1os en que las importantes reservas de materia prima \u2014carb\u00f3n, petr\u00f3leo, etc.\u2014 sigan siendo suficientes\u00bb.<sup>133<\/sup> Basta con atestiguar que \u00ablos costes de extracci\u00f3n de la materia prima se est\u00e1n encareciendo tanto que su extracci\u00f3n se har\u00e1 econ\u00f3micamente imposible, mucho antes de que las materias primas se acaben literalmente\u00bb.<sup>134<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hoy sabemos que esto no ha sucedido, ya que, por ejemplo, la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo de esquisto ha mantenido el precio del petr\u00f3leo bajo, pero el desarrollo de este tipo de tecnolog\u00edas s\u00f3lo podr\u00eda, desde la perspectiva del c\u00edrculo de Goldberg, reforzar su tesis de que no existe una soluci\u00f3n basada en las m\u00e1quinas para la cuesti\u00f3n social del capitalismo, ya que el uso continuado de los f\u00f3siles aumentar\u00eda la tendencia catastr\u00f3fica en la naturaleza que el capital desencaden\u00f3. El grupo argumentaba que la cat\u00e1strofe maquinal que se avecinaba demostrar\u00eda que la condici\u00f3n psicof\u00edsica del ser humano no coincid\u00eda con la funci\u00f3n social que se le otorgaba como trabajador, ciudadano, consumidor, etc. M\u00e1s all\u00e1 y fuera de la <em>noosfera<\/em> de la producci\u00f3n y el consumo capitalistas se encuentra el mundo primordial de la naturaleza biol\u00f3gica, que se muestra en cada mot\u00edn de hambre, en cada lucha por una vida mejor y, lo que es m\u00e1s esencial para el c\u00edrculo de Goldberg, en la fuga por encima de cada frontera. As\u00ed, si hay una salida del capital es porque la trayectoria de las fuerzas productivas implica un agotamiento de los recursos naturales finitos necesarios no s\u00f3lo para sostener la producci\u00f3n de ganancias de la civilizaci\u00f3n maquinista, sino tambi\u00e9n la vida tal como la conocemos. Tal agotamiento, que Goldberg pens\u00f3 err\u00f3neamente que era inminente, enfrentar\u00eda al Behemot con el Estado hasta el punto de que, como se ha afirmado, \u00abno hay Leviat\u00e1n que funcione\u00bb.<sup>135<\/sup> En tal situaci\u00f3n, en la que el Estado est\u00e1 en una profunda crisis y la ruptura metab\u00f3lica e irreparable entre la humanidad y el resto de la naturaleza dividir\u00e1 la vida del propio proletariado, una secesi\u00f3n no s\u00f3lo ser\u00eda posible, sino necesaria desde la perspectiva de Goldberg. Pero si Unger tiene raz\u00f3n en que para \u00abplantear algo contra el capitalismo es necesario, en primer lugar, <em>salir de su campo de actividades<\/em>\u00bb, hay que preguntarse cu\u00e1les son esos campos de actividades para prever el \u00e9xodo del c\u00edrculo de Goldberg fuera de este mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los militantes del partido comunista de izquierda cercano al c\u00edrculo de Goldberg, el KAPD, que sosten\u00edan que la secesi\u00f3n del capital deb\u00eda partir del conocimiento de los trabajadores, pensaban ciertamente que este campo de actividades no era otro que el trabajo industrial. S\u00f3lo los trabajadores ten\u00edan el conocimiento pr\u00e1ctico que pod\u00eda hacer inoperante la f\u00e1brica, que Caspary ve\u00eda como el dominio de la operatividad del capital. Pero una cosa es hacer que algo sea inoperante y otra muy distinta es producir una forma de vida que empuje a la humanidad m\u00e1s all\u00e1 de las clases que la estratifican. Desde la perspectiva del c\u00edrculo de Goldberg, la autogesti\u00f3n de la civilizaci\u00f3n de las m\u00e1quinas habr\u00eda sido tan imposible como lo fue su gesti\u00f3n planificada. Pero a\u00fan queda la <em>differenza umana<\/em>, que no s\u00f3lo revela que hay otras formas de existencia para nuestra especie que como clase de proletarios y capitalistas o, para el caso, como conglomerado de tribus prehist\u00f3ricas. Una antropolog\u00eda seria del presente expone distinciones mucho m\u00e1s sutiles y tal vez pueda incluso revelar c\u00f3mo las m\u00e1quinas podr\u00edan, con la jerga de Caspary, convertirse en herramientas a trav\u00e9s de alg\u00fan tipo de proceso de desvinculaci\u00f3n de mundos, esferas y vidas de la comunidad del capital. Para que esto sea posible, insist\u00eda el c\u00edrculo de Goldberg, los proletarios, separados unos de otros debido a sus intereses inmediatos en la continuaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n maquinal del capital, tienen que ir m\u00e1s all\u00e1 de toda utop\u00eda maquinal y, lo que es m\u00e1s importante, encontrar un punto de unidad m\u00e1s all\u00e1 de su necesidad de existir como lo que son hoy: trabajadores, ciudadanos, miembros de religiones o culturas espec\u00edficas, etc.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hay que crear nuevas necesidades y deseos de cambio a partir de las necesidades y deseos espec\u00edficos de la forma antropol\u00f3gica del proletariado, es decir, de los trabajadores que habitan el mundo fabril que Caspary pretend\u00eda descifrar. Seg\u00fan el c\u00edrculo de Goldberg, tal haza\u00f1a era posible gracias a la plasticidad radical de la propia vida humana. Por ello, Caspary afirmaba enigm\u00e1ticamente que, aunque no haya ninguna perspectiva de construir una sociedad justa en el mundo de las m\u00e1quinas existentes, y al mismo tiempo ninguna posibilidad de volver a un idilio agrario (opci\u00f3n primitivista que el c\u00edrculo de Goldberg rechazaba expl\u00edcitamente), existe \u00abel poder de la vida org\u00e1nica. Pero este poder no es accesible a la humanidad contempor\u00e1nea [<em>der gegenw\u00e4rtigen Menschheit<\/em>] de forma consciente, pertenece a la naturaleza caprichosa que ha sido retirada de la humanidad\u00bb.<sup>136<\/sup> A lo que la humanidad contempor\u00e1nea no tiene acceso es a un cultivo consciente de nuestras necesidades y deseos naturales, psicof\u00edsicos, en un proceso de superaci\u00f3n y negaci\u00f3n, y no en la simple estabilizaci\u00f3n de las subjetividades que somos hoy. Aunque esta necesidad de fundamentar la econom\u00eda en la vida misma puede parecer su posici\u00f3n m\u00e1s especulativa, en realidad revela que el c\u00edrculo de Goldberg formaba parte de la politizaci\u00f3n de la vida durante el periodo de Weimar en el que, como sabemos, triunf\u00f3 el nazismo. En el periodo anterior y posterior a la Revoluci\u00f3n alemana de 1919, el cambio social fue visto por muchos, tanto de la izquierda como de la derecha, como una revoluci\u00f3n biol\u00f3gica. Para entender la cita anterior sobre el poder de la vida org\u00e1nica tenemos que recordar que la historia, para el c\u00edrculo de Goldberg, era la historia de diferentes formas antropol\u00f3gicas y, por tanto, de diferentes maneras de cultivar las necesidades de la vida humana. Esto es menos fantasioso de lo que parece, ya que implica simplemente que diferentes organizaciones, como las que los marxistas llaman partidos, pueden cultivar las necesidades existentes e incluso producir otras nuevas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Al subrayar la plasticidad de las necesidades humanas, Goldberg pens\u00f3 \u2014probablemente en vano\u2014 que la comunidad particular descrita en la Tor\u00e1, basada en la potencia de la vida org\u00e1nica o lo que \u00e9l llamaba <em>Geist<\/em>, pod\u00eda revelar una tarea universal a las millones de personas que estaban o llegar\u00edan a estar sin Estado y sin propiedad: la posibilidad de una vida m\u00e1s all\u00e1 de la clase y el capital. De un modo que recuerda a un marxista italiano que en la d\u00e9cada de 1950 escribi\u00f3 que una sociedad sin clases y sin Estado acercar\u00eda a la humanidad \u00aba lo que las antiguas religiones, tartamudas de humanidad, con un balbuceo ingenioso y vital llamaban el mundo del esp\u00edritu\u00bb,<sup>137<\/sup> el c\u00edrculo de Goldberg examin\u00f3 hasta qu\u00e9 punto las formas particulares de la comunidad humana pod\u00edan expresar el potencial pol\u00edtico y biol\u00f3gico de una especie cuya evoluci\u00f3n revela su absoluta incapacidad para identificarse con un tipo espec\u00edfico de mundo natural o social.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La construcci\u00f3n parad\u00f3jica de una comunidad pol\u00edtica particular que exprese esta apertura org\u00e1nica de una especie sin un h\u00e1bitat natural espec\u00edfico es la base del trabajo del c\u00edrculo de Goldberg, e indica lo que para ellos era el problema m\u00e1s fundamental: \u00bfqu\u00e9 tipo de forma antropol\u00f3gica ser\u00eda capaz de producir una comunidad as\u00ed? Detr\u00e1s de toda antropolog\u00eda hay una entropolog\u00eda a\u00fan m\u00e1s primordial, y por lo tanto un orden econ\u00f3mico que explica c\u00f3mo podemos vivir, ya sea como una especie que estabiliza la tendencia entr\u00f3pica de la naturaleza o la supera. Esto, parece seguro, no implicar\u00e1 probablemente la construcci\u00f3n de un pueblo que encarne al propio <em>Geist<\/em>. Pero puede dar a algunas partes de nuestra especie fragmentada en clases el poder de vivir la civilizaci\u00f3n hasta su fin, de modo que la vida humana pueda, si no superar la civilizaci\u00f3n de cinco mil a\u00f1os de clase, sexo, raza y otras desgracias, al menos debilitar su poder sobre los vivos, as\u00ed como sobre los muertos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que puede cambiar, seg\u00fan el c\u00edrculo de Goldberg, es la relaci\u00f3n metab\u00f3lica con la naturaleza. Goldberg, Caspary y Unger esperaban que una transformaci\u00f3n de este tipo pudiera cultivar comunidades lo suficientemente poderosas, si no para salir, al menos para indicar un futuro rechazo del campo de actividades del capital; un ejemplo contempor\u00e1neo de esto podr\u00eda ser el movimiento juvenil global, Fridays for Future, que Greta Thunberg ha impulsado o los chalecos amarillos en Francia que, seg\u00fan la soci\u00f3loga Anne Steiner, se caracterizaron por la producci\u00f3n de nuevas necesidades.<sup>138<\/sup> Sea cual sea ese movimiento, debe plantear la dif\u00edcil cuesti\u00f3n de si es posible o no un nuevo uso de lo que Caspary denomin\u00f3 m\u00e1quinas como herramientas que no desencadene exactamente una tendencia inherente al capitalismo, sino que organice su decadencia, de modo que la potencia de la vida org\u00e1nica pueda ir m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica catastr\u00f3fica del Behemot.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el contexto de los Leviatanes que funcionan mal y los Behemots que declinan, el capital podr\u00eda dar paso a un mundo verdaderamente desindustrializado en el que el reino de la necesidad y el reino de la libertad podr\u00edan ser repensados y reeditados en una nueva superaci\u00f3n de la naturaleza. Un mundo as\u00ed s\u00f3lo ser\u00eda posible a trav\u00e9s de una nueva imaginaci\u00f3n econ\u00f3mica, tecnol\u00f3gica y pol\u00edtica que, en la l\u00ednea de Goldberg y Unger, buscara la posibilidad de cultivar las necesidades org\u00e1nicas de los que chocan contra la civilizaci\u00f3n de cinco mil a\u00f1os que ya no las necesita o que, por el contrario, busca desesperadamente integrarlas en las empresas y f\u00e1bricas del capital. No para vivir fuera de este mundo \u2014esto ya era imposible para Goldberg, Caspary y Unger\u2014, sino quiz\u00e1s para indicar la necesidad de una salida mediante la transformaci\u00f3n de las m\u00e1quinas en herramientas. Esto podr\u00eda implicar la creaci\u00f3n de organizaciones no muy diferentes de las escuelas filos\u00f3ficas que el c\u00edrculo quer\u00eda construir para examinar nuevas formas de pensar la historia de nuestra especie y las posibilidades de la vida y la tecnolog\u00eda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Estas academias podr\u00edan tal vez generar una perspectiva conjunta m\u00e1s all\u00e1 del radicalismo simplista, reuniendo aquellas perspectivas que contienen los conocimientos tecnol\u00f3gicos necesarios para alterar nuestra relaci\u00f3n entropol\u00f3gica con la naturaleza, pero que actualmente reproducen la utop\u00eda maquinista del capital, con aquellas corrientes que critican todo intento de autogesti\u00f3n del mundo industrializado, pero que no tienen respuestas reales sobre c\u00f3mo podemos encontrar una manera de dejar atr\u00e1s ese mundo. Juntas, estas dos perspectivas podr\u00edan revelar la necesidad de una pol\u00edtica no catastr\u00f3fica que, como dijo Unger, casara la metaf\u00edsica y la pol\u00edtica en una comunidad que generalizara la necesidad de ir m\u00e1s all\u00e1 de las cat\u00e1strofes del sistema mundial actual y que, al mismo tiempo, desarrollara los medios pr\u00e1cticos para seguir ese camino. Esta b\u00fasqueda de una \u00abpol\u00edtica no catastr\u00f3fica\u00bb no podr\u00eda ciertamente desmantelar la infraestructura de nuestra civilizaci\u00f3n maquinal como tal, una fantas\u00eda tan primitiva implicar\u00eda una cat\u00e1strofe en s\u00ed misma. Sin embargo, tal vez podr\u00eda producir esas t\u00e9cnicas de felicidad que Franz Jung hab\u00eda buscado y que el c\u00edrculo de Goldberg esperaba que pudieran engendrar una nueva antropog\u00e9nesis.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>1<\/sup> Walter Benjamin Y Gerschom Scholem, <em>The Correspondence of Walter Benjamin and Gershom Scholem, 1932-1940<\/em>, Harvard University Press, 1992, p. 148.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>2<\/sup> Adolf Caspary, <em>Die Maschinenutopie. Das \u00dcbereinstimmungsmoment der b\u00fcrgerlichen und sozialistischen \u00d6konomie<\/em>, Verlag, 1927, pp. 79-80. Todas las traducciones de este libro son del autor.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>3<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 77.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>4<\/sup> Manfred Voigts, <em>Oskar Goldberg: Der mythische Experimentalwissenschaftler: Ein verdr\u00e4ngtes Kapitel j\u00fcdischer Geschichte<\/em>, Agora, 1992.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>5<\/sup> Bruce Rosenstock, <em>Transfinite Life: Oskar Goldberg and the Vitalist Imagination<\/em>, Indiana University, 2017.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>6<\/sup> M\u00e5rten Bj\u00f6rk, <em>Life Outside Life: The Politics of Immortality, 1914\u20131945<\/em>, Gothenburg University, 2018.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>7<\/sup> Para la cr\u00edtica de Grossmann por Caspary v\u00e9ase Adolf Caspary, \u00abGrossmann, Henryk: Das Akkumulations und Zusammenbruchsgesetz des kapitalistischen Systems. Zugleich eine Krisentheorie\u00bb, en <em>Weltwirtschaftliches Archiv<\/em>, 32 (2), 1930, pp. 80-84.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>8<\/sup> Walter Benjamin, <em>The Correspondence of Walter Benjamin, 1910-1940<\/em>, ed. Gershom Scholem y Theodor W. Adorno, University of Chicago Press, 1994, p. 172.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>9<\/sup> Walter Benjamin, \u00abCapitalism as Religion\u00bb, en <em>id<\/em>., <em>Selected Writings: 1913-1926<\/em>, Belknap, 1999, pp. 288-291. Aqu\u00ed: p. 290.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>10<\/sup> Erich Unger, <em>Politik und Metaphysik<\/em>, K\u00f6nigshausen &amp; Neumann, 1989, p. 148. Todas las traducciones de esta obra son del autor. V\u00e9ase tambi\u00e9n Jacques Camatte, \u00abThis World We Must Leave\u00bb, en <em>id<\/em>., <em>This World We Must Leave and Other Essays<\/em>, Autonomedia 1995, pp. 137-180.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>11<\/sup> Unger, <em>Politik und Metaphysik<\/em>, p. 7.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>12<\/sup> Para una introducci\u00f3n de la vida y obra de Guttmann, v\u00e9ase: Nicholas Jacobs y Diethart Kerbs, \u00abWilhelm Simon Guttmann, 1891-1990: A Documentary Portrait\u00bb, en <em>German Life and Letters<\/em>, vol. 62, no. 4, 2009, pp. 401-414. Richard Whelan describe el inter\u00e9s de Guttman en las especulaciones numerol\u00f3gicas de Goldberg. V\u00e9ase Richard Whelan, <em>Robert Capa: A Biography<\/em>, University of Nebraska Press, 1985, p. 32.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>13<\/sup> Aqu\u00ed utilizo el primer volumen: Franz Jung, <em>Die Technik des Gl\u00fccks; psychologische Anleitungen in vier \u00dcbungsfolgen<\/em>, Der Malik Verlag, 1921. Todas las traducciones son del autor.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>14<\/sup> <em>Ibid<\/em>., pp. 18 y 67.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>15<\/sup> V\u00e9ase Boris Groys y Michael Hagemeister (eds.), <em>Die Neue Menschheit \u2014 Biopolitische Utopien in Russland zu Beginn des 20. Jahrhunderts<\/em>, Suhrkamp, 2005.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>16<\/sup> Camatte, \u00abEchoes of the Past\u00bb, en <em>id<\/em>., <em>This World We Must Leave<\/em>, pp. 181-250.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>17<\/sup> <em>Endnotes<\/em>, \u00abThe History of Subsumption\u00bb, en <em>Endnotes<\/em>, 2, 2010.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>18<\/sup> Caspary, <em>Die Maschinenutopie<\/em>, pp. 83-84.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>19<\/sup> Joshua B. Freeman, <em>Behemoth: a History of the Factory and the Making of the Modern World<\/em>, Norton, 2018.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>20<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 319.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>21<\/sup> Oskar Goldberg, \u00abMaimonides\u00bb, en Zahlengeb\u00e4ude, Ontologie, Maimonides und Aufs\u00e4tze 1933 bis 1947, ed. Manfred Voigts, K\u00f6nigshausen &amp; Neumann, 2013, pp. 123-217. Aqu\u00ed: 215.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>22<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 214.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>23<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>24<\/sup> Oskar Goldberg<em>, Die f\u00fcnf B\u00fccher Mosis: Ein Zahlengeb\u00e4ude: Die Feststellung einer einheitlich durchgef\u00fchrten Zahlenschrift<\/em>, Liebmann, 1908.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>25<\/sup> Gershom Scholem, <em>Briefe, Band I 1914-1947<\/em>, CH Beck, 1994, p. 230 y Oskar Goldberg, <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er. Einleitung in das System des Pentateuch<\/em>, Harrassowitz Verlag, 2005. Todas las traducciones de estos libros son del autor.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>26<\/sup> Sobre la lectura de Schmitt de la obra de Goldberg v\u00e9ase Rosenstock, <em>Transfinite Life<\/em>, p. xxv.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>27<\/sup> Para una exposici\u00f3n detallada de la relaci\u00f3n entre Thomas Mann y Oskar Goldberg, v\u00e9ase Christian H\u00fclsh\u00f6rster, <em>Thomas Mann und Oskar Goldbergs \u00abWirklichkeit der Hebr\u00e4er\u00bb<\/em>, Klostermann, 1999. V\u00e9ase tambi\u00e9n el cap\u00edtulo \u00abThomas Mann und Oskar Goldberg\u00bb en Voigts, <em>Oskar Goldberg<\/em>, pp. 235-270.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>28<\/sup> Andre Gunder Frank y Barry K. Gills, \u00abThe 5,000 year world system: An interdisciplinary introduction\u00bb, en <em>The World System: Five hundred years or five thousand?<\/em>, Routledge, 1996, pp. 3-55. Aqu\u00ed: p. 3.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>29<\/sup> Unger, <em>Politik und Metaphysik<\/em>, pp. 10-11.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>30<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 47.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>31<\/sup> Goldberg, <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em>, p. 48.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>32<\/sup> Shulamtith Firestone, <em>The Dialectic of Sex: The Case for Feminist Revolution<\/em>, Verso, 2015.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>33<\/sup> Marshall Sahlins, <em>Stone Age Economics<\/em>, Aldine, 1972.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>34<\/sup> Erich Unger, <em>Die Staatslose Bildung eines J\u00fcdischen Volkes<\/em>, Verlag, 1922, pp. 19-20.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>35<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 31.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>36<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 52.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>37<\/sup> John Maynard Keynes, \u00abEconomic Possibilities for our Grandchildren\u00bb (1930), en <em>Essays in Persuasion<\/em>, W. W. Norton, 1963.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>38<\/sup> Unger, <em>Politik und Metaphysik<\/em>, p. 21.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>39<\/sup> Goldberg, <em>Die Wirklichekit der Hebr\u00e4er<\/em>, p. 1.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>40<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 3.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>41<\/sup> V\u00e9ase Stuart A. Kauffman, \u00abRes Potentia and Res Extensa Linked, hence United, by Quantum Measurement\u00bb., en <em>id<\/em>., <em>Physics and Speculative Philosophy: Potentiality in Modern Science<\/em>, De Gruyter, 2016, pp. 47-52.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>42<\/sup> Jung, <em>Die Technik des Gl\u00fccks<\/em>, pp. 119-120.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>43<\/sup> Alexius Meinong, <em>\u00dcber Gegenstandstheorie &amp; Selbstdarstellung<\/em>, Felix Meiner Verlag 1988, p. 3.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>44<\/sup> Unger, <em>Politik und Metaphysik<\/em>, p. 28.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>45<\/sup> Pierre Hadot, <em>What is Ancient Philosophy<\/em>, Belknap, 2004.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>46<\/sup> Erich Unger, <em>Das Problem der mythischen Realit\u00e4t: Eine Einleitung in die Goldbergsche Schrift \u00abDie Wirklichkeit der Hebr\u00e4er\u00bb<\/em>, David Verlag, 1926.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>47<\/sup> Esto implica una fascinante teodicea pol\u00edtica que discut\u00ed en Bj\u00f6rk, \u00abThe Animal of the Infinite: Oskar Goldberg and the Science of Evil\u00bb en <em>id<\/em>., <em>Life Outside Life<\/em>, pp. 217-284.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>48<\/sup> Mario Tronti, <em>Con le spalle al futuro \u2014 Per un altro dizionario politico<\/em>, Editori Riuniti, 1992, p. 136.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>49<\/sup> Unger, <em>Politik und Metaphysik<\/em>, p. 27.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>50<\/sup> Goldberg, <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em>, p. 16.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>51<\/sup> Margarete Susman, \u00abVortrag \u00fcber Oskar Goldberg\u00bb, en Goldberg, <em>Zahlengeb\u00e4ude, Ontologie, Maimonides und Aufs\u00e4tze 1933 bis 1947<\/em>, pp. 389-408. Aqu\u00ed: p. 397.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>52<\/sup> Sobre la relaci\u00f3n de Caspary y Goldberg con Mauss v\u00e9ase Marcel Fournier, <em>Marcel Mauss. A Biography<\/em>, Princeton University Press, 2006, p. 355.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>53<\/sup> Oskar Goldberg, \u00abDie Wirklichkeit der Hebr\u00e4er\u00bb, en <em>id<\/em>., <em>Zahlengeb\u00e4ude, Ontologie, Maimonides und Aufs\u00e4tze 1933 bis 1947<\/em>, pp. 299-304. Aqu\u00ed: p. 299.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>54<\/sup> Unger, <em>Das Problem der mythischen Realit\u00e4t<\/em>, pp. 38-39.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>55<\/sup> Goldberg, <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em>, p. 5.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>56<\/sup> <em>Ibid<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>57<\/sup> Arnold Gehlen, <em>Der Mensch. Seine Natur und seine Stellung in der Welt<\/em>, Athen\u00e4um-Verlag, 1950, pp. 9-20.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>58<\/sup> Erich Unger, <em>Wirklichkeit Mythos Erkenntnis<\/em>, Verlag R. Oldenbourg, 1930, p. 69.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>59<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>60<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>61<\/sup> Goldberg, <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em>, p. 16.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>62<\/sup> Adolf Caspary, \u00abWas ist Totem?\u00bb, en <em>Der Querschnitt<\/em>, no. 7, vol. 3, 1927, pp. 187-189. Aqu\u00ed: p. 189.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>63<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 187.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>64<\/sup> Por desgracia, esta tesis se ha perdido. V\u00e9ase Voigts, <em>Oskar Goldberg<\/em>, pp. 28-32 para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre este periodo de la vida de Goldberg.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>65<\/sup> Claude L\u00e9vi-Strauss, <em>Race and History<\/em>, Unesco, 1958, p. 27.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>66<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>67<\/sup> Goldberg, \u00abDie Bibelkritik\u00bb, p. 293.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>68<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>69<\/sup> Paul Weindling \u00abWeimar eugenics: The Kaiser Wilhelm-Institute for Anthropology, Human Heredity and Eugenics in Social Context\u00bb, en <em>Annals of Science<\/em>, vol. 42, no. 3, 1985, pp. 303-318. Aqu\u00ed: p. 304.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>70<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>71<\/sup> V\u00e9ase Rudolf Kjell\u00e9n, <em>Staten som lifsform<\/em>, Hugo Gebers F\u00f6rlag, 1916.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>72<\/sup> V\u00e9ase el cap\u00edtulo \u00abBiologische Politik\u00bb, en Wilhelm Schallmayer, <em>Beitr\u00e4ge zu einer Nationalbiologie<\/em>, Hermann Costenoble, 1905, pp. 65-150.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>73<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 67.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>74<\/sup> El cient\u00edfico pol\u00edmata J. B. S. Haldane, famoso por sus trabajos sobre fisiolog\u00eda, biolog\u00eda evolutiva y matem\u00e1ticas, fue, por ejemplo, un heraldo de una teor\u00eda biopol\u00edtica desde una perspectiva marxista, pero tambi\u00e9n comprendi\u00f3 el peligro de la eugenesia. En su libro <em>Heredity and Politics<\/em> de 1938, que atacaba violentamente la pol\u00edtica racial de los nazis por considerarla anticient\u00edfica e irracional, observ\u00f3, por ejemplo, que \u00abel Consejo Nacional de Mujeres Laboristas de Inglaterra ha aprobado recientemente una resoluci\u00f3n a favor de la esterilizaci\u00f3n de los defectuosos, y esta operaci\u00f3n es legal en Dinamarca y en otros pa\u00edses situados considerablemente a la \u201cizquierda\u201d de Gran Breta\u00f1a en su pol\u00edtica\u00bb. Haldane critic\u00f3 estas y otras posturas similares, pero profes\u00f3 su lealtad a una pol\u00edtica de herencia argumentando que el aumento de nuestros conocimientos de biolog\u00eda y gen\u00e9tica puede \u00abjustificar plenamente la aplicaci\u00f3n al hombre de ciertas medidas que han permitido mejorar la calidad de nuestros animales dom\u00e9sticos\u00bb. V\u00e9ase J. B. S. Haldane, <em>Heredity and Politics<\/em>, Allen and Unwin, 1938, p. 9.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>75<\/sup> V\u00e9ase Paul Kammerer, <em>Lebensbeherrschung. Grundsteinlegung der organischen Technik<\/em>, Monistische Bibliothek, 1919 y <em>H\u00f6herentwicklung und Menschen\u00f6konomie. Grundlegung der Sozialbiologie<\/em>, Klinkhardt, 1911.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>76<\/sup> Oskar Goldberg, \u00abDie griechische Trag\u00f6die\u00bb, en <em>Zahlengeb\u00e4ude, Ontologie, Maimonides und Aufs\u00e4tze 1933 bis 1947<\/em>, pp. 267-286. Aqu\u00ed: p. 285.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>77<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>78<\/sup> Tronti, <em>Con le spalle al futuro<\/em>, p. xiv.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>79<\/sup> Amadeo Bordiga, \u00abAvanti, barbari!\u00bb, en <em>Battaglia comunista<\/em>, no. 22, 1951.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>80<\/sup> Franz Jung, <em>Bausteine f\u00fcr einen neuen Menschen. \u00dcber Wilhelm Reich und Ernst Fuhrmann<\/em>, Edition Moderne, 1982.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>81<\/sup> Caspary, <em>Die Maschinenutopie<\/em>, p. 95.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>82<\/sup> Unger, <em>Politik und Metaphysik<\/em>, p. 31.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>83<\/sup> D\u00e9borah Danowski y Eduardo Viveiros de Castro, <em>The Ends of the World<\/em>, Polity, 2017.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>84<\/sup> V\u00e9ase Giorgio Agamben, <em>Il Regno e il Giardino<\/em>, Neri Pozza, 2019.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>85<\/sup> V\u00e9anse los ensayos en Pierre Clastres, <em>Archeology of Violence<\/em>, Semiotext(e), 2010.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>86<\/sup> Pierre Clastres, \u00abArcheology of Violence: War in Primitive Societies\u00bb, en <em>ibid<\/em>., pp. 237-277. Aqu\u00ed: p. 240.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>87<\/sup> Rosa Luxemburg, \u00abThe Dissolution of Primitive Communism: From the Ancient Germans, and the Incas to India, Russia, and Southern Africa, from Introduction to Political Economy\u00bb, en <em>The Rosa Luxemburg Reader<\/em>, Monthly Review, 2004, pp. 71-109.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>88<\/sup> V\u00e9ase Jane Doe, \u00ab\u00c9l\u00e9ments de D\u00e9civilisation\u00bb, en <em>lundimatin<\/em>, no. 183, 22 de marzo de 2019. Peter Harrison, <em>The Freedom of Things: An Ethnology of Control<\/em>, TSI Press, 2017.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>89<\/sup> James George Frazer, <em>Marriage and Worship in Early Societies: A Treatise on Totemism and Exogamy<\/em>, vol. IV, Cosimo Classics, 2009, p. 14.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>90<\/sup> Goldberg, <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em>, p. 79.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>91<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>92<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 34.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>93<\/sup> Ernst Fuhrmann, \u00abErgebnisse\u00bb, en <em>Neue Wege book 6<\/em>, Wilhelm Arnold, 1957, pp. 3-155. Aqu\u00ed: p. 164.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>94<\/sup> Goldberg, <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em>, p. 90.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>95<\/sup> Fabi\u00e1n Ludue\u00f1a Romandini, <em>Arcana Imperrii. Tratado metaf\u00edsico-pol\u00edtico<\/em>, Mi\u00f1o y D\u00e1vila 2018, p. 28.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>96<\/sup> Goldberg, \u00abDie Bibelkritik\u00bb, p. 293.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>97<\/sup> V\u00e9ase Peter Ward, <em>The Medea Hypothesis: Is Life on Earth Ultimately Self-Destructive?<\/em>, Princeton University Press, 2009, p. xxi.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>98<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 35.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>99<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. XV.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>100<\/sup> Goldberg, <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em>, p. 274.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>101<\/sup> Claude Levi-Strauss, <em>A World on the Wane<\/em>, Hutchinson, 1962, p. 397.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>102<\/sup> Goldberg, <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em>, p. 274.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>103<\/sup> <em>Id<\/em>.<br \/>\n<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>104<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>105<\/sup> Tronti, <em>Con la Spalle al futuro<\/em>, p. 14.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>106<\/sup> Goldberg, <em>Die Wirklichkeit der Hebr\u00e4er<\/em>, p. 285.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>107<\/sup> Amadeo Bordiga, \u00abIl programma rivoluzionario della societ\u00e0 comunista elimina ogni forma di propriet\u00e0 del suolo, degli impianti di produzione e dei prodotti del lavoro\u00bb, en <em>Il Programma Comunista<\/em>, nos. 16 y 17, 1958.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>108<\/sup> <em>Endnotes<\/em>, \u00abThe Holding Pattern\u00bb, en <em>Endnotes<\/em>, 3, 2013.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>109<\/sup> Caspary, <em>Die Maschinenutopie<\/em>, p. 15.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>110<\/sup> V\u00e9ase Silvain Piron, <em>L\u2019Occupation du monde<\/em>, Zones Sensibles, 2018 y Goldberg, <em>Maimonides<\/em>, p. 215.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>111<\/sup> Caspary, <em>Die Maschinenutopie<\/em>, p. 5.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>112<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>113<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 72.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>114<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 71.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>115<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 72.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>116<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>117<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>118<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 71<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>119<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 13.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>121<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 95.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>122<\/sup> <em>Ibid<\/em>., pp. 79-80.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>123<\/sup> <em>Ibid<\/em>., p. 25.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>124<\/sup> <em>Endnotes<\/em>, \u00abAn Identical Abject Subject?\u00bb, en <em>Endnotes<\/em>, 4, 2015.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>125<\/sup> Freeman, <em>Behemoth<\/em>, p. xiii.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>126<\/sup> Alf Hornborg, \u00abMachine Fetishism, Value, and the Image of Unlimited Good: Towards a Thermodynamics of Imperialism\u00bb en <em>Man: New Series<\/em>, vol. 27 no. 1, 1992, pp. 1-18. Aqu\u00ed: p. 13.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>127<\/sup> Alf Hornborg, <em>Nature, Society, and Justice in the Anthropocene<\/em>, Cambridge University Press, 2019, p. 124.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>128<\/sup> <em>Endnotes<\/em>, \u00abA History of Separation\u00bb, en <em>Endnotes<\/em>, 4, 2015.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>129<\/sup> Caspary, <em>Die Maschinenutopie<\/em>, pp. 74-75.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>130<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>131<\/sup> Unger, <em>Politik und Metaphysik<\/em>, p. 48.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>132<\/sup> Goldberg, <em>Maimonides<\/em>, p. 214.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>133<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>134<\/sup> <em>Id<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>135<\/sup> Fredy Perlman, <em>Against His-Story, Against Leviathan!<\/em>, Black &amp; Red, 1983, p. 143.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>136<\/sup> Caspary, <em>Die Maschinenutopie<\/em>, p. 101.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>137<\/sup> Amadeo Bordiga, \u00abSorda ad alti messaggi la civilt\u00e0 dei quiz\u00bb, en <em>Il Programma Comunista<\/em>, no. 1, 1956.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>138<\/sup> Anne Steiner, \u00abLa seule r\u00e9action syndicale \u00e0 la hauteur des \u00e9v\u00e9nements serait un appel \u00e0 la gr\u00e8ve g\u00e9n\u00e9rale illimit\u00e9e\u00bb, en <em>Le Media Presse<\/em>, 14 de enero de 2019.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La siguiente es una traducci\u00f3n para Artiller\u00eda inmanente de \u00abLife Against Nature: The Goldberg Circle and the Search for a Non-Catastrophic Politics\u00bb, ensayo de M\u00e5rten Bj\u00f6rk que fue publicado por primera vez en la revista Endnotes, n\u00fam. 5, oto\u00f1o de 2019, pp. 306-358. &nbsp; Dos d\u00edas despu\u00e9s de la Nochebuena de 1934, Walter Benjamin escribi\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":2456,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[116],"class_list":["post-2453","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-marten-bjork"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2453","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2453"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2453\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2458,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2453\/revisions\/2458"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2453"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2453"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2453"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}