{"id":238,"date":"2016-05-26T12:55:09","date_gmt":"2016-05-26T17:55:09","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=238"},"modified":"2016-05-26T16:05:43","modified_gmt":"2016-05-26T21:05:43","slug":"encuentros-sobre-la-comuna-31-de-mayo-4-de-junio-de-2016-en-la-zad-notre-dames-des-landes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=238","title":{"rendered":"Encuentros sobre la Comuna (31 de mayo-4 de junio de 2016, en la ZAD, Notre-Dames-des-Landes)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-239 size-large\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2016\/05\/communes-1024x457.jpg\" alt=\"communes\" width=\"474\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2016\/05\/communes-1024x457.jpg 1024w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2016\/05\/communes-300x134.jpg 300w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2016\/05\/communes.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En todas partes, un mundo se ha organizado sin nosotros. Fuimos arrojados en \u00e9l justo cuando comenzaba a derrumbarse. Este mundo obedec\u00eda a leyes profundas que nosotros no conoc\u00edamos, sobre las cuales no parec\u00edamos tener ning\u00fan alcance o influencia, leyes que ellos nombran \u201c<i>econom\u00eda<\/i>\u201d. Ante la amplitud del desastre, hemos adquirido la certeza de que hemos heredado solamente ruinas. \u00bfLa sociedad mercantil no pudo dejar m\u00e1s que\u00a0esto en su \u00faltimo aliento? Nosotros no tenemos nada que perder. Todo debe ser arrojado a la conmoci\u00f3n apasionada de este orden que se acaba. Ha llegado la gran hora de \u201c<i>volver a arrojarnos al asalto del cielo<\/i>\u201d.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Poco importa si las viejas utop\u00edas revolucionarias terminan\u00a0de descomponerse bajo el efecto conjunto de los tormentos del comunismo de Estado y de la socialdemocracia. El derrumbamiento de todas esas ideolog\u00edas en absoluto\u00a0significa el derrumbamiento del devenir revolucionario que \u00e9stas se esforzaban en capturar. Al contrario, nos deja el campo libre para reinventarlo todo, para dibujar nuevos horizontes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En la sucesi\u00f3n de movimientos sociales, de asambleas turbulentas en las ocupaciones, hemos aprendido a organizarnos para tomar la calle, bloquear los ejes de circulaci\u00f3n, sabotear los dispositivos que tejen las mallas del poder. Nos hemos vinculado a trav\u00e9s de gestos, de encuentros y de amistades, de cajas de huelga o de solidaridad, de recuerdos de lucha o de deseos de revoluci\u00f3n. Nos hemos vinculado hasta el punto de batir en brecha la individualidad en la que esta sociedad busca encerrarnos, para forjar destinos comunes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Actualmente el \u201c<i>movimiento contra la ley trabajo<\/i>\u201d nos da una nueva ocasi\u00f3n para buscar separar las contradicciones con las que nos hemos topado hasta ahora; una nueva ocasi\u00f3n para los encuentros. Si en cada ocasi\u00f3n lanzamos todas nuestras fuerzas en la batalla del movimiento social, hemos tambi\u00e9n experimentado abruptamente sus l\u00edmites: <em>impasse<\/em> estrat\u00e9gico de luchas puramente defensivas, prisioneras del ritmo impreso por la gobernanza y sus proyectos de leyes; dificultad para volver a vincular cada lucha sectorial con el conjunto de las dimensiones de la existencia, y para enunciar positivamente ese <i>a favor<\/i> de qu\u00e9 luchamos sin contentarnos con balbucear la negatividad de ese <i>en contra<\/i> de qu\u00e9 luchamos; incapacidad para superar el estadio de la mani, de la huelga o del mot\u00edn sin ma\u00f1ana, para prolongar la vida com\u00fan que se experimenta en la lucha m\u00e1s all\u00e1 del retorno a la normalidad que viene a barrer cada movimiento social.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En nuestra b\u00fasqueda de mundos al fin habitables, hemos tomado lugares, a trav\u00e9s de ocupaciones salvajes, tanto urbanas como rurales, a trav\u00e9s de adquisiciones colectivas u otros estratagemas jur\u00eddicos. Nos hemos anclado en barrios, aldeas, territorios. Nos hemos inscrito en una temporalidad que tiene ya poco que ver con las apariciones ef\u00edmeras de los movimientos sociales, pero que constituye tanto m\u00e1s una forma de prolongamiento suyo. En estos lugares, nosotros hemos puesto en com\u00fan edificios, talleres, herramientas, tierras, saberes-hacer, sue\u00f1os, pedazos enteros de nuestras vidas. Hemos vuelto a tomar a nuestro cargo las condiciones materiales y espirituales de nuestras existencias. Aqu\u00ed vivimos, batallamos, festejamos, conspiramos, tejemos amistades y solidaridades inquebrantables m\u00e1s all\u00e1 del c\u00edrculo de afinidad de la banda, del medio\u00a0o de la comunidad de intenci\u00f3n, sino a escala de un territorio y de sus habitantes. Esbozamos aqu\u00ed nuevas formas de comunalidad, al filo de las fiestas, de las obras colectivas y de las confrontaciones con las autoridades.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En todas partes hay lugares reales, lugares efectivos, lugares que han dibujado polos de secesi\u00f3n y deserci\u00f3n dentro\u00a0y en contra de la sociedad. Lugares que son especies de contraemplazamientos, lugares que son todo lo contrario a una utop\u00eda porque existen realmente, con sus puntos de fuerza y sus fragilidades, sus superaciones y sus contradicciones. Lugares que pueden ser reunidos. Es en\u00a0estos lugares donde\u00a0se reinventan mil maneras de hacer Comuna hoy en d\u00eda. Y cuando un movimiento social resurge es a partir del cimiento que nos confiere este anclaje como\u00a0nosotros tomamos parte en \u00e9l.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo sabemos, destruir es indispensable y estimulante, pero no bastar\u00e1. Nos hace falta, en un mismo gesto, construir. Se ve aqu\u00ed mismo cu\u00e1n absurdo ser\u00eda proporcionar a los m\u00faltiples intentos de hacer comuna un sentido \u00fanicamente destructor o constructor mientras que surgen precisamente en donde la construcci\u00f3n y la destrucci\u00f3n dejan de poder ser erigidas una contra otra. Todo apunta a creer que existen ciertos focos de resistencia en los cuales la ofensiva y la alternativa, el individuo y el colectivo, lo singular y lo com\u00fan dejan de ser vividos contradictoriamente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es a todas aquellas y aquellos que buscan avivar tales focos, construir tales lugares, poblarlos, habitarlos, defenderlos y esparcirlos, que dirigimos esta invitaci\u00f3n a unos <em>Encuentros sobre la Comuna<\/em> en el boscaje de Notre-Dame-des-Landes.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">* * *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Este boscaje es el teatro de una experiencia pol\u00edtica in\u00e9dita en Francia. En donde ellos planifican la implantaci\u00f3n de un aeropuerto, un mundo abundante es lo que eclosion\u00f3. Para nosotros, la oposici\u00f3n al aeropuerto casi se ha vuelto secundaria con respecto a la defensa del territorio de la ZAD, de sus habitantes y de la forma de vida com\u00fan que nos vincula ahora. Y se podr\u00eda decir esto tambi\u00e9n para el Estado, cuya preocupaci\u00f3n principal no es ya tanto el aeropuerto sino el restablecimiento del orden: la reconquista de un territorio que se libra cada vez m\u00e1s de su alcance. La ZAD se ha vuelto una brecha abierta en la gobernanza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La puesta en jaque del proyecto de aeropuerto y de las expulsiones ha hecho nacer, detr\u00e1s de las barricadas, una comunidad de lucha organizada para la autodefensa terrtitorial. Donde s\u00f3lo hab\u00eda, algunas semanas antes, una yuxtaposici\u00f3n de fuerzas a las estrategias divergentes, la potencia experimentada de haber hecho retroceder a los polis y las m\u00e1quinas ha construido expresiones de lo com\u00fan entre la multiplicidad de los mundos que conforman\u00a0esta lucha. Tras esta humillante derrota pol\u00edtica y militar, las instituciones que nos gobiernan de modo habitual son mantenidas a la distancia de un territorio que se les escapa, dejando el campo libre a la autoorganizaci\u00f3n de los habitantes. La polic\u00eda y la gendarmer\u00eda est\u00e1n ausentes. Los h\u00e1bitats autoconstruidos proliferan espont\u00e1neamente por fuera de todo plan local de urbanismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La reapropiaci\u00f3n del boscaje dibuja un territorio a partir del cual se vuelve posible arrancarse de la condici\u00f3n de individuo atomizado que por todas partes nos es hecha. Las cuestiones de existencia y de subsistencia no son ya planteadas a escala individual. As\u00ed, numerosas experimentaciones para una agricultura no-mercantil y que pueda compartirse\u00a0se despliegan, a mil leguas de la agroindustria. En las 1650 hect\u00e1reas de la ZAD, 220 ha de tierras escapan del control de AGO-VINCI al igual que de la c\u00e1mara de agricultura, y est\u00e1n ya comunizadas por el movimiento. La propiedad se borra frente al uso. La cosecha sirve para alimentar a los habitantes de la zona y los alrededores, y para abastecer a otras resistencias.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Aqu\u00ed, la relaci\u00f3n que se inventa entre la comunidad de lucha y el territorio del boscaje vuelve toda forma de contabilidad extremadamente compleja, e incluso imposible. Tanto la autoproducci\u00f3n agr\u00edcola como el h\u00e1bitat escapan de los impuestos y los controles, nacen terneros\u00a0sin ser declarados. Las papas, la leche o el trigo de la ZAD son absolutamente extra\u00f1os y ajenos a la valorizaci\u00f3n mercantil, a la cuantificaci\u00f3n, al Producto Interno Bruto u otro fetiche estad\u00edstico venerado por aquellos que nos gobiernan. La zona ha devenido opaca, ilegible para las autoridades: territorio de lo inasible, de lo ingobernable. La polic\u00eda ignora cu\u00e1ntos somos los que la habitamos, al igual que las m\u00faltiples circulaciones que la irrigan pueden hacernos pasar de algunas centenas a algunos miles seg\u00fan\u00a0la situaci\u00f3n. Recientemente las autoridades locales no han podido realizar la campa\u00f1a nacional de censo: el anuncio de reclutamiento de agentes de censo para el per\u00edmetro de la ZAD ha quedado letra muerta&#8230; \u00a1a falta de voluntarios!<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero lo que permanece opaco para el poder empieza a resplandecer todo su brillo bastante m\u00e1s all\u00e1 de lo trazado por la empresa del futuro-ex-aeropuerto. Que en el lapso\u00a0de algunas semanas de resistencia encarnada contra las fuerzas del orden, este boscaje destinado a la aniquilaci\u00f3n se haya vuelto por declaraci\u00f3n\u00a0misma de los dirigentes \u201c<i>una zona de no derecho<\/i>\u201d dice mucho sobre la fragilidad de la gobernanza.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">* * *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 40%;text-align: right\"><i><small>Y quien se vuelve Se\u00f1or de una Ciudad acostumbrada a vivir libre y no la destruye, que espere a ser destruido por ella, porque sus rebeliones siempre han tenido por baluarte el nombre de la libertad y de sus viejas costumbres, las cuales ni por la amplitud del tiempo ni por ning\u00fan favor se olvidar\u00e1n nunca. Y por mucho que se haga y se prevea, si los habitantes no se arrojan ni se dispersan, ninguno olvidar\u00e1 aquel nombre ni aquellas costumbres&#8230;<\/small><\/i><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: right\"><small>Maquiavelo, <i>El pr\u00edncipe<\/i><\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.5cm;text-align: justify\">La ZAD de Notre-Dames-des-Landes se inscribe en una historia local agitada. La fuerza de este territorio aut\u00f3nomo reside en parte en la memoria de la comunidad de lucha que lo puebla. La ZAD es como un baniano, ese \u00e1rbol que crece hacia el cielo, pero cuyas ramas, cada una, secretan lianas a\u00e9reas que vuelven a caer de la cima para anclarse de nuevo en el suelo y constituir nuevas ra\u00edces. La ZAD saca sus ra\u00edces de un largo pasado marcado por sobresaltos insurreccionales y aspiraciones revolucionarias y cada una de ellas alimenta perspectivas para el porvenir.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Prolonga lo que se vivi\u00f3 en la defensa encarnizada de los habitantes contra la privatizaci\u00f3n de las tierras comunales que -hasta el final del siglo XIX- fue objeto de una guerrilla sorda contra los se\u00f1ores, la Iglesia y la burgues\u00eda. Como numerosas comunas feudales antes de ella, la ZAD ha sabido arrancar libertades fr\u00e1giles pero incansablemente defendidas, que le permitir\u00edan mantener el poder a distancia y comunizar una parte de las tierras.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Prolonga tambi\u00e9n lo que se vivi\u00f3 en mayo de 1968 en Loire-Atlantique y que fue de una rara intensidad. En Bouguenais, SUDAV, la primera f\u00e1brica ocupada de Francia, fue la se\u00f1al detonante de una huelga general insurreccional. Por otra parte,\u00a0la participaci\u00f3n activa de una franja del campesinado en el movimiento de Mayo volvi\u00f3 posible la perspectiva de una lucha prolongada gracias a la organizaci\u00f3n del abastecimiento de las f\u00e1bricas y las universidades ocupadas. En 1968, la experiencia del Comit\u00e9 Central de Huelga que agrup\u00f3 a campesinos, obreros y estudiantes en torno a las cuestiones del suministro y la subsistencia, arroj\u00f3 el mayo de Nantes bastante m\u00e1s all\u00e1 del mot\u00edn y la huelga general. Esboz\u00f3 el trazo de lo que podr\u00eda ser volver a tomar a cargo de modo aut\u00f3nomo las infraestructuras de una ciudad y sus alrededores por medio de una comuna insurreccional.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 40%;text-align: right\"><i><small>En los barrios, frecuentemente tambi\u00e9n, hay ventas directas de legumbres organizadas por los campesinos-trabajadores y amas de casa. Las ventas directas comenzaron en 1968, despu\u00e9s, en cada huelga obrera en Nantes, en los Batignolles, Ugico, Saulnier-Duval. Y todos los a\u00f1os, cuando la huelga dura m\u00e1s de ocho d\u00edas, los campesinos vienen a vender sus productos. Hace dos a\u00f1os, durante una fase breve, se alcanz\u00f3 en este dominio una fase interesante con las desviaciones de la carne. Fue\u00a0julio, los campesinos de Loire-Atlantique cerraban carreteras, bloqueando el circuito de Francia, etc. Es entonces que fue tomada la iniciativa de la \u201cdescarga a la l\u00ednea\u201d: los camiones de carne, embutidos, etc., firmas que explotan a los campesinos que se encontraban pasando por ah\u00ed eran despojadas de sus mercanc\u00edas; los productos recuperados de este modo eran a continuaci\u00f3n distribuidos en los autom\u00f3viles de peque\u00f1o cilindrado, en los barrios pobres y en las f\u00e1bricas, con un gran \u00e9xito popular.<br \/>\n<\/small><\/i><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: right\"><small>Movimiento de masas, autonom\u00eda y violencia en la regi\u00f3n de Nantes, <em>Camarades<\/em> n\u00b0 3, 1976<br \/>\n<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los encuentros entre los mundos obreros, campesinos y estudiantiles que eclosionaron en las barricadas de Mayo se prolongaron a\u00f1os, durante y sobre m\u00faltiples frentes: defensa de los granjeros expulsables u ocupaciones de granjas como en la Vigne Marou o en Cheix-en-Retz, huelgas y ocupaciones de f\u00e1bricas, lucha contra el acaparamiento de las orillas del Erdre, puesta en jaque de los proyectos de central nuclear en el Pellerin, despu\u00e9s en el Carnet&#8230;<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La memoria viva de las luchas confiere a lo que se vive en la ZAD una textura absolutamente singular. Es lo que vuelve artificiales los intentos de aplastar lo que se experimenta en este boscaje, erigido en un \u201c<i>modelo<\/i>\u201d de lucha. Sin embargo, si la ZAD es \u00fanica, no deja de ser menos un lugar entre tantos otros en los que se expresa una aspiraci\u00f3n que atraviesa las fronteras. La cuesti\u00f3n no es por consiguiente, ciertamente, c\u00f3mo exportaremos nosotros la ZAD a todas partes, sino captar lo que, en ella, resuena con todo aquello que, en todas partes fuera, busca <i>hacer comuna<\/i>.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 40%;text-align: right\"><i><small>El espacio no es neutro. Las cosas y los seres no ocupan una posici\u00f3n geom\u00e9trica, sino que afectan y son afectados. Los lugares se encuentran irreductiblemente cargados \u2014 de historias, de usos, de emociones. Una comuna hace frente al mundo desde su lugar propio. Ni entidad administrativa ni simple recorte geogr\u00e1fico, la comuna expresa m\u00e1s bien un cierto nivel de compartici\u00f3n inscrito territorialmente. Haciendo esto, a\u00f1ade al territorio una dimensi\u00f3n de profundidad que ning\u00fan estado mayor podr\u00eda prefigurar en ninguno de sus mapas. Por su sola existencia, viene a romper el cuadriculado razonado del espacio, condena al fracaso cualquier veleidad de \u201cacondicionamiento del territorio\u201d.<\/small><\/i><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: right\"><small>Comit\u00e9 invisible, <i>A nuestros amigos<\/i><\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para nosotros, la ZAD es algo as\u00ed como la forma vernacular que abraza, en Loire-Atlantique, el resurgimiento de la Comuna a trav\u00e9s del mundo. La comuna se experimenta siempre como una forma de secesi\u00f3n situada, inmediata y concreta con el orden global. En esto reviste en todas partes una forma absolutamente absolutamente singular, esculpida no solamente por la especificidad del territorio, de los habitantes, de los usos y costumbres y de la memoria que los vinculan, sino tambi\u00e9n por lo que surge, por la situaci\u00f3n, por lo que se inventa de inesperado. Pensar la comuna es siempre, en realidad, pensar las comunas, articular lo uno y lo m\u00faltiple. La Comuna no es una ideolog\u00eda. No es una ideolog\u00eda porque no es un absoluto <i>uni<\/i>versal, sino una multitud de realidades <i>pluri<\/i>versales, un archipi\u00e9lago de mundos irreductibles y singulares que nos corresponde volver a vincular.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">* * *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 40%;text-align: right\"><i><small>Necesitamos la historia, pero la necesitamos de un modo distinto a como la necesita el holgaz\u00e1n mimado en los jardines del saber.<br \/>\n<\/small><\/i><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: right\"><small>Nietzsche, <i>De la utilidad y del inconveniente de la historia<\/i><\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En otros tiempos, frente a las formas feudales del Imperio, la autoorganizaci\u00f3n comunal abrazaba realidades m\u00faltiples: <i>escartons<\/i> en los contrafuertes de los Alpes, <i>municipios<\/i> sembrando la Italia parcelada, <i>concejos<\/i> diseminados en la Andaluc\u00eda rural, <em>mir<\/em> salpicando la inmensidad rusa y siberiana&#8230; Cada pa\u00eds, cada regi\u00f3n ten\u00eda su palabra para decir la forma de vida com\u00fan que vinculaba inextricablemente a los habitantes y el territorio. Y en todas partes la destrucci\u00f3n de esta forma de vida fue la obsesi\u00f3n de los gobernantes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Despu\u00e9s, Europa busc\u00f3 extender su dominio hasta las ant\u00edpodas a trav\u00e9s de las conquistas coloniales. En la estela de los nav\u00edos es sin duda la mercantilizaci\u00f3n del mundo y la esclavizaci\u00f3n de los pueblos lo que por todas partes se renueva. En las planicies y las monta\u00f1as de M\u00e9xico, los conquistadores atacaron los <i>ejidos<\/i>. Como en muchos otros puntos del globo, la colonizaci\u00f3n buscaba destruir toda forma de comunalidad ind\u00edgena para instituir en su lugar las formas occidentales de gobierno y de econom\u00eda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero la apisonadora uniformizante del Imperio, choc\u00f3 en todas partes con resistencias encarnizadas. De los <em>bayous<\/em> de Luisiana a las monta\u00f1as escarpadas de la isla de la Reuni\u00f3n, del manglar caribe\u00f1o a la jungla amaz\u00f3nica, florecieron las comunas de los cimarrones. El cimarronaje es en primer lugar un gesto individual de deserci\u00f3n para arrancarse de la condici\u00f3n de esclavo, de la vida encadenada de la plantaci\u00f3n colonial. Pero en su fuga, los esclavos se volv\u00edan a encontrar. Establecieron aldeas cimarronas, como los <i>Quilombos<\/i> en Brasil.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 40%;text-align: right\"><i><small>All\u00ed tenemos negros venidos de todos los puntos de \u00c1frica que no tienen casi nada en com\u00fan: ni la lengua, ni siquiera las creencias religiosas, ni siquiera las costumbres, ni la cultura. Estos hombres -tan desemejantes- se encuentran, despu\u00e9s de su evasi\u00f3n, en un espacio particularmente aislado del bosque virgen. Al menos tienen una aspiraci\u00f3n com\u00fan: la libertad. [&#8230;] A medida que se volv\u00edan una potencia, atra\u00edan cada vez con m\u00e1s fuerza a todos los esclavos de la regi\u00f3n. Se volv\u00edan, igualmente, m\u00e1s y m\u00e1s peligrosos para los colonos europeos, pues su audacia arrojaba -de la impunidad relativa de la que gozaban- una confianza multiplicada por la extensi\u00f3n de sus fuerzas.<br \/>\n<\/small><\/i><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: right\"><small>Benjamin P\u00e9ret, <i>La Comuna de Palmares<\/i><br \/>\n<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Estas comunas cimarronas, si buscaban realizarse fuera del alcance del poder, no estaban por fuera del Imperio colonial contra el cual se conduc\u00eda una guerrilla incansable. Por un lado los cazadores de cimarrones y sus jaur\u00edas de perros persegu\u00edan a los esclavos en fuga empuj\u00e1ndolos sin cesar a formas de movilidad y a estrategias para esquivarlos. Por el otro, los cimarrones organizaban razzias en las plantaciones, descensos y batidas para robar herramientas y liberar a otros esclavos. Es desde estas comunas de cimarrones, a la vez polos de deserci\u00f3n y de secesi\u00f3n que se tramaron las revueltas de esclavos cuyo paroxismo fue la revoluci\u00f3n haitiana.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La comuna de cimarrones es en\u00a0esto diferente a\u00a0la comuna feudal y a\u00a0la comunalidad ind\u00edgena: ella no se funda en\u00a0una tradici\u00f3n o una cultura plurimilenaria. Es una comuna que elabora en la <i>creolizaci\u00f3n<\/i> un aglomerante tan denso como el de la tradici\u00f3n. La aldea cimarrona hace costumbre, fabrica expresiones de lo com\u00fan en el encuentro entre individuos que fueron arrancados de las culturas m\u00faltiples y diversas, de tribus extranjeras y ajenas las unas a las otras, pero que fueron todos arrojados a las bodegas de los barcos negreros y todos degradados a la misma condici\u00f3n: la de un bien mueble. La comuna de los cimarrones es una comuna que se <i>inventa<\/i>. Aqu\u00ed la comuna deviene una verdadera <i>creaci\u00f3n<\/i> que va bastante m\u00e1s all\u00e1 de la perpetuaci\u00f3n de un orden antiguo amenazada por el Imperio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Paralelamente a estas comunas de cimarrones que se realizaron en los confines de los imperios coloniales, la Comuna iba, en el siglo XIX, a surgir en donde no se la esperaba: en el coraz\u00f3n de las calles y los bulevares de las metr\u00f3polis nacientes. Los <i>faubourgs<\/i> obreros congregar\u00edan a todos aquellos que el \u00e9xodo rural hab\u00eda arrancado de su territorio, de su lengua, y de todo aquello que los inscrib\u00eda en una comunidad para reducirlos a un agregado maleable de individuos. Sometidos a la desposesi\u00f3n, degradados a la misma condici\u00f3n de explotados, hechos siervos con la misma cadena, los habitantes de los barrios europeos <em>faubourgs<\/em> europeos iban a su vez a <i>reinventar<\/i> la Comuna. Tanto en las bandas de obreros como en las bandas de cimarrones, bastante m\u00e1s que la defensa de una costumbre secular, es la revuelta contra una condici\u00f3n lo que moldea lo com\u00fan.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Durante la insurrecci\u00f3n de los Canuts en la colina lionesa de la Croix-rousse, despu\u00e9s en el Par\u00eds asediado de 1871, los revolucionarios proclamaron alto y fuerte la Comuna. Esta resurgencia en el siglo XIX nosotros la calificamos como Comuna <i>insurreccional<\/i> porque, contrariamente a la Comuna feudal y a la Comuna de cimarrones, ella no busca ponerse fuera del alcance del poder traz\u00e1ndose espacios de libertad en su periferia, sino destituirlo desde su centro.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\"><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 40%;text-align: right\"><i><small>Par\u00eds se ha vuelto una ciudad libre. Su poderosa centralizaci\u00f3n no existe ya. La monaqu\u00eda ha muerto por esta contestaci\u00f3n de impotencia.<\/small><\/i><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: right\"><small>Comit\u00e9 central de la guardia central, marzo de 1871<br \/>\n<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La Comuna de Par\u00eds surge en el coraz\u00f3n mismo de una de las principales metr\u00f3polis coloniales del siglo XIX, en una de las principales capitales de Europa. Afronta el poder imperial por medio de la insurrecci\u00f3n urbana&#8230; [<em>N. del T.: El resto de esta historia traducido pr\u00f3ximamente<\/em>].<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">* * *<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-left: 40%;text-align: right\"><i><small>La historia que amenaza a este mundo crepuscular es tambi\u00e9n la fuerza que puede someter el espacio al tiempo vivido. La revoluci\u00f3n proletaria es esa cr\u00edtica de la geograf\u00eda humana a trav\u00e9s de la cual los individuos y las comunidades tienen que construir los sitios y los acontecimientos que corresponden a la apropiaci\u00f3n, no ya solamente de su trabajo, sino de su historia total. En ese espacio moviente del juego, y de las variaciones libremente escogidas de las reglas del juego, la autonom\u00eda del lugar puede recuperarse, sin reintroducir un apego exclusivo al suelo, y con ello acompa\u00f1ar la realidad del viaje, y de la vida comprendida como un viaje que tiene en s\u00ed mismo todo su sentido.<\/small><\/i><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;text-align: right\"><small>Guy Debord, <i>La sociedad del espect\u00e1culo<\/i><\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las formas pasadas de la revoluci\u00f3n llaman a su superaci\u00f3n. En Francia, en el coraz\u00f3n de este Occidente que tambalea, ni la conquista del poder central, ni la constituci\u00f3n de comunidades fuera de su alcance, ni la lucha armada, ni la huelga general, parecen abrir perspectivas revolucionarias. \u00bfA qu\u00e9 senderos improbables nos precipitar\u00e1 el porvenir?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Necesitamos volver a vincular entre ellos los lugares desde los cuales se buscan aqu\u00ed y ahora nuevas maneras de la comuna. Pues es a nosotros a los que nos corresponde, ahora, reinventarla. Querr\u00edamos pensar juntos, desde la realidad de nuestros anclajes territoriales, la posibilidad de una di\u00e1spora de polos de secesi\u00f3n. Imaginar la emergencia de un archipi\u00e9lago de potencias destituyentes en el que las formas de vidas heterog\u00e9neas construyan expresiones de lo com\u00fan, fiestas memorables en asambleas turbulentas, y comiencen a organizarse de com\u00fan acuerdo, mezclando estrategias para esquivar y para la confrontraci\u00f3n frente a las instituciones.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esto es una invitaci\u00f3n al viaje, un llamamiento a venir a la ZAD de Notre-Dames-des-Landes la primera semana de junio de 2016, para imaginar lo que podr\u00eda ser un devenir revolucionario que tome la forma de un <i>levantamiento de comunas<\/i>.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">* * *<\/p>\n<p><strong>Elementos del programa provisional<\/strong><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El programa definitivo ser\u00e1 comunicado ulteriormente, compartimos aqu\u00ed las pistas que exploramos para esta semana de encuentros. Toda propuesta de contribuci\u00f3n ser\u00e1 bienvenida.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Obras colectivas de mantenimiento de los comunales<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00c9stas tomar\u00e1n la forma de siembra de sarraceno en las tierras del movimiento y\/o de mantenimiento de las carreteras y los caminos comunales.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Comunas de ayer<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Intervenciones, proyecciones, lecturas o discusiones sobre experiencias de Comunas que han marcado la historia o que fueron olvidadas.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Banquete de los Q de plomo<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">V\u00edveres de la ZAD, vino en abundancia, banquete pantagru\u00e9lico y diatribas embriagantes.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Imaginarios de Comunas<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El tiempo de una velada, bajo la forma de un collage de lecturas, de im\u00e1genes y sonidos, partiremos en cada ocasi\u00f3n de un acontecimiento de la historia local para tejer correspondencias con los mil y un intentos pasados y presentes de hacer comuna.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Escapada nantesca<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Escala o balada en Nantes sobre las huellas de Mayo del 68. \u00bfQu\u00e9 fue aquello que algunos llamaron la \u201cComuna de Nantes\u201d?<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>\u00bfHacer comuna hoy?<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfQu\u00e9 es lo que resuena de la Comuna, como herencia y perspectiva revolucionaria, en nuestros diferentes intentos locales y en las luchas actuales? Discusi\u00f3n colectiva.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Fiesta, juego, m\u00fasica y dansa<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>Informaci\u00f3n pr\u00e1ctica<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los encuentros arrancar\u00e1n el martes (en la tarde) del 31 de mayo hasta el s\u00e1bado 4 de junio en la ZAD de Notre-Dames-des-Landes. El alojamiento (dormitorios y campamento) y el alimento (comedores) ser\u00e1n asegurados por nuestros cuidados. Es por esto que los invitamos a avisarnos cuanto antes de su visita a la direcci\u00f3n siguiente para facilitar la organizaci\u00f3n:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>rencontrescommune@riseup.net<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin: 12px auto 6px auto;font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif;font-style: normal;font-variant: normal;font-weight: normal;font-size: 14px;line-height: normal\"><a style=\"text-decoration: underline\" title=\"View Invitation Rencontres Sur La Commune Zad on Scribd\" href=\"https:\/\/www.scribd.com\/doc\/312742355\/Invitation-Rencontres-Sur-La-Commune-Zad\">Invitation Rencontres Sur La Commune Zad<\/a> by <a style=\"text-decoration: underline\" title=\"View lundimatin's profile on Scribd\" href=\"https:\/\/www.scribd.com\/user\/276542208\/lundimatin\">lundimatin<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En todas partes, un mundo se ha organizado sin nosotros. 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