{"id":2342,"date":"2021-09-28T14:48:57","date_gmt":"2021-09-28T19:48:57","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2342"},"modified":"2021-09-29T11:08:52","modified_gmt":"2021-09-29T16:08:52","slug":"sabu-kohso-radiacion-pandemia-insurreccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2342","title":{"rendered":"Sabu Kohso \/ Radiaci\u00f3n, pandemia, insurrecci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">\n<hr \/>\n<hr \/>\n<p><strong>El siguiente texto fue dirigido por Sabu Kohso a la revista <em>Liaisons<\/em> y el sitio web de <\/strong><a href=\"https:\/\/thenewinquiry.com\/blog\/radiation-pandemic-insurrection\/\"><strong><em>The New Inquiry<\/em><\/strong><\/a><strong> lo public\u00f3 en l\u00ednea el 14 de diciembre de 2020. Ampliando el marco desarrollado en su reciente libro, <em><a href=\"https:\/\/www.dukeupress.edu\/radiation-and-revolution\">Radiation and Revolution<\/a><\/em> (2020) \u2014un examen de la cat\u00e1strofe nuclear de Fukushima de 2011 que ilumina la relaci\u00f3n entre la energ\u00eda nuclear, el capitalismo y el Estado-naci\u00f3n\u2014, el texto de Sabu Kohso reflexiona sobre un pu\u00f1ado de cuestiones que plantea nuestro presente: la relaci\u00f3n entre pandemia y radiaci\u00f3n, el significado de las recientes revueltas estadounidenses en un contexto global y el heterog\u00e9neo resquicio de esperanza que surge con la perspectiva de la descomposici\u00f3n de Estados Unidos.<\/strong><\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Libro de la cat\u00e1strofe<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><em>Radiation and Revolution<\/em> es un proyecto impulsado por la cat\u00e1strofe nuclear de Fukushima que comenz\u00f3 en marzo de 2011. Las abrumadoras manifestaciones de la cat\u00e1strofe obligaron a investigar el estatuto ontopol\u00edtico de la energ\u00eda nuclear en Jap\u00f3n y en el mundo, desde el punto de vista de las vidas de las personas atrapadas en su l\u00f3gica y sus luchas contra ella. Este libro de la cat\u00e1strofe es el resultado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Anteriormente, nunca me hab\u00eda implicado en el movimiento antinuclear, ya que \u00e9ste ha tendido a limitarse a una perspectiva monotem\u00e1tica y a omitir la cuesti\u00f3n del capitalismo y del Estado, fuentes globales de los aparatos de energ\u00eda y guerra.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El desastre tripartito de Fukushima \u2014terremoto, tsunami y explosi\u00f3n nuclear\u2014 trastorn\u00f3 durante dos a\u00f1os las infraestructuras, la econom\u00eda, la pol\u00edtica y la vida cotidiana del r\u00e9gimen japon\u00e9s posterior a la Segunda Guerra Mundial. La multiplicidad de sus efectos revel\u00f3 lo profundamente que los dispositivos nucleares se hab\u00edan enredado en una sociedad que descansaba en un archipi\u00e9lago propenso a los terremotos. En medio de una crisis en todos los frentes, a medida que la gente creaba proyectos aut\u00f3nomos para la supervivencia, se pon\u00eda en tela de juicio la autenticidad de una sociedad que hab\u00eda permitido que el poder gobernante estadounidense-japon\u00e9s hiciera que la energ\u00eda nuclear proliferara en sus vidas, a pesar de la experiencia de Hiroshima y Nagasaki. Aunque de corta duraci\u00f3n, esto marc\u00f3 un momento de ruptura revolucionaria. Sin embargo, con la orquestaci\u00f3n nacionalista de la reconstrucci\u00f3n, volvi\u00f3 el <em>statu quo<\/em>. Mientras la contaminaci\u00f3n por radiaci\u00f3n contin\u00faa, impregnando el planeta m\u00e1s all\u00e1 de la frontera nacional, los reactores nucleares fuera de servicio se han vuelto a poner en marcha, uno por uno. En el resto del mundo, la mayor\u00eda de los Estados nucleares siguen compitiendo entre s\u00ed por la capacidad de instrumentalizar la fisi\u00f3n nuclear para obtener armas y energ\u00eda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Este retroceso desmoralizador me impuls\u00f3 a enfrentarme a la problem\u00e1tica nuclear en un contexto diferente \u2014desde el punto de vista del cambio del mundo\u2014 con una pregunta sobre el papel t\u00e1cito que puede desempe\u00f1ar la tecnolog\u00eda nuclear para el orden global: debido a su funcionalidad-cara de Jano, \u00bfno es el medio ideal para solidificar el v\u00ednculo entre el capitalismo y el Estado, y bloquear as\u00ed las luchas para abolirlos?<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">2011 fue el comienzo del presente: una \u00e9poca de interminables desastres y de luchas contra los poderes dominantes en las condiciones catastr\u00f3ficas as\u00ed impuestas. La \u00e9poca ha sido testigo de la intensificaci\u00f3n de dos impulsos globales \u2014el desastre y el levantamiento\u2014 cuya interacci\u00f3n, desde entonces, nos involucra cada vez m\u00e1s.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para situar el desastre nuclear de Fukushima en un contexto global, es importante se\u00f1alar que fue cuando el medio opositor japon\u00e9s hab\u00eda sido despertado por la Primavera \u00c1rabe cuando intervino el desastre nuclear. Por aquel entonces, como si se tratara de un circuito de intercambios afectivos en un horizonte planetario (es decir, el \u00abefecto eros\u00bb de George Katsiaficas), los levantamientos en T\u00fanez, Libia, Egipto, Yemen, Siria y Bahr\u00e9in hab\u00edan comenzado a resonar entre los pueblos de diversos lugares de Europa. En Jap\u00f3n, en medio de la conmoci\u00f3n por las radiaciones, las multitudes pudieron levantarse r\u00e1pidamente, tanto en lo pol\u00edtico como en lo existencial, en gran medida gracias a la pasi\u00f3n globalmente compartida de levantarse. En Jap\u00f3n, la gente experiment\u00f3 una interacci\u00f3n entre el flujo de radion\u00faclidos y la reverberaci\u00f3n de los levantamientos: ambos parec\u00edan no estar relacionados, o incluso ser contrarios, y sin embargo superaban simult\u00e1neamente el confinamiento de las fronteras nacionales, trastornando el orden global en diferentes registros ontol\u00f3gicos. Desde entonces, la intensificaci\u00f3n de las interacciones ha ido materializando un nuevo horizonte de ontolog\u00eda pol\u00edtica: el de la Tierra que emerge de la brecha del \u00abMundo\u00bb.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Otra dimensi\u00f3n del desarrollo posterior a 2011 es que las luchas existenciales de la gente por proteger sus vidas expandieron inevitablemente sus territorios de compromiso \u2014no s\u00f3lo en el Jap\u00f3n post-Fukushima, sino a lo largo del mundo\u2014 en respuesta a la sinergia acumulativa de los desastres, los accidentes, la contaminaci\u00f3n y la mutaci\u00f3n ambiental y en medio de las crisis en curso de la opresi\u00f3n pol\u00edtica, la exclusi\u00f3n social y la desigualdad econ\u00f3mica. Ahora, para beneficio de nuestro bienestar y felicidad, todos los aspectos de la reproducci\u00f3n cotidiana requirieron una reorganizaci\u00f3n sincera.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Al comienzo de 2020, la pandemia de COVID-19 se extendi\u00f3 en el mundo. La respuesta inmediata de los gobiernos fue el cierre de las naciones a trav\u00e9s del control de las fronteras. Mientras tanto, a pesar de o por este cierre, la reverberaci\u00f3n de los levantamientos se intensific\u00f3 dram\u00e1ticamente, como si se enamoraran unos con otros m\u00e1s que nunca. Hubo el levantamiento en contra de la violencia policiaca en Estados Unidos, que rompi\u00f3 con el aislamiento y la depresi\u00f3n impuestas por la pandemia que la gente hab\u00eda estado experimentado en todo el mundo. La reverberaci\u00f3n se esparci\u00f3 no s\u00f3lo a nivel nacional, de ciudad en ciudad, sino tambi\u00e9n a nivel global, en Hong Kong, Chile, Kenia (Nairobi), Indonesia y Tailandia, as\u00ed como en muchos lugares en todos los continentes. En Jap\u00f3n, la inspiraci\u00f3n liber\u00f3 la ceguera moral que hab\u00eda atado a la gente a un autoconfinamiento y los alent\u00f3 a salir a las calles en solidaridad con Black Lives Matter. Quiz\u00e1 lo m\u00e1s importante es que sincroniz\u00f3 la protesta de los inmigrantes kurdos en contra de la brutalidad de la Polic\u00eda Metropolitana de Tokio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El impulso del levantamiento estadounidense est\u00e1 lejos de ser un camino recto hacia la revoluci\u00f3n nacional. Por el contrario, expresa una tendencia hacia la descomposici\u00f3n del Estado-naci\u00f3n \u2014junto con la abolici\u00f3n de la polic\u00eda y el sistema de justicia penal\u2014 y demuestra las existencialidades heterog\u00e9neas del Imperio. Esta tendencia revela la imposibilidad esencial de llamar a Estados Unidos una \u00abnaci\u00f3n\u00bb \u2014una sociedad en la que la mayor\u00eda comparte una consciencia de s\u00ed id\u00e9ntica\u2014 debido a su historia inestable de invasi\u00f3n de tierras ind\u00edgenas y esclavitud de africanos, expandiendo su hegemon\u00eda a trav\u00e9s de la fuerza militar y absorbiendo oleadas de migrantes en forma de fuerza de trabajo. En lugar de un Estado-naci\u00f3n que ha alcanzado la fase en la que la expansi\u00f3n imperialista es forzada por una contradicci\u00f3n interna \u2014como el Tercer Reich o el Imperio japon\u00e9s (hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial)\u2014, Estados Unidos es, en cambio, un imperio que siempre desea convertirse en el propio mundo, y que, sin embargo, pretende ser una naci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que asusta de los conflictos en curso en Estados Unidos es la perspectiva de que \u2014en lugar de propiciar el surgimiento de una cierta forma de federaci\u00f3n heterog\u00e9nea\u2014 puedan ceder el paso a una guerra civil de larga duraci\u00f3n. Sin embargo, el propio proceso de descomposici\u00f3n puede estar enviando una inspiraci\u00f3n de sincron\u00eda planetaria a los levantamientos que reverberan entre muchos otros pa\u00edses, que, desde el surgimiento del colonialismo occidental, comparten una historia universal de violencia racial institucionalizada.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para la mayor\u00eda de nosotros, en todo el mundo, con la expectativa de un empeoramiento de la pandemia, la opresi\u00f3n continua y otros desastres, las perspectivas del futuro son oscuras, aunque extra\u00f1amente estimulantes por su naturaleza desconocida. Estamos inmersos en sentimientos encontrados: entre el apocalipsis del fin del mundo y la aspiraci\u00f3n a una posible revoluci\u00f3n planetaria. Sobre ellos se superpone otra capa de emoci\u00f3n: un profundo dolor por la p\u00e9rdida de una naturaleza invencible y una rabia ardiente contra los responsables de la degeneraci\u00f3n del mundo (no puedo describir adecuadamente la profundidad del dolor y la intensidad de la rabia que sienten los amigos de la Costa Oeste ante la aceleraci\u00f3n de los incendios forestales).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por eso, estamos confundidos de una manera activa. En esta coyuntura sin precedentes, siento la necesidad de ampliar los an\u00e1lisis desarrollados en el libro de la cat\u00e1strofe para una compresi\u00f3n de un presente inmerso en una sinergia de crisis y desastres. El significado epocal del presente es que revela <em>apocal\u00edpticamente<\/em> c\u00f3mo ha sido hecho el mundo, forz\u00e1ndonos a reconsiderar c\u00f3mo participamos en hacerlo a trav\u00e9s de nuestras vidas. En otras palabras, la revelaci\u00f3n afecta nuestro sentido para cambiar el mundo (la revoluci\u00f3n). Tales intentos tendr\u00e1n que confrontar, descomponer y sustituir el modo de desarrollo del Estado capitalista de una manera mucho m\u00e1s estrat\u00e9gicamente multidimensional y t\u00e9cnicamente sustancial que nunca. Esta lecci\u00f3n, cuya relevancia se conserva todav\u00eda despu\u00e9s de diez a\u00f1os, es el regalo fundamental del desastre nuclear de Fukushima.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Radiaci\u00f3n y pandemia<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">En todo el mundo, las medidas de los gobiernos para enfrentar la pandemia difieren, lo que materializa un espectro que va de un control estricto a uno laxo de la vida social. En una cat\u00e1strofe \u2014ya sea nuclear o pand\u00e9mica\u2014 ninguno de los otros problemas ha desaparecido, sino que m\u00e1s bien han empeorado inequ\u00edvocamente. La cat\u00e1strofe lo absorbe todo, a trav\u00e9s de los cual comienza a hablar. As\u00ed, tiende a crear una teolog\u00eda negativa que afecta a las mentes de todos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hoy en d\u00eda, en Jap\u00f3n, como en todas partes, las mentes y los cuerpos de las personas est\u00e1n presos de la pandemia. Aunque el desastre nuclear no ha terminado y la amenaza de la radiocontaminaci\u00f3n persiste, incluso esta amenaza queda silenciada bajo la aceleraci\u00f3n del miedo viral. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 puntos en com\u00fan existen entre el desastre nuclear y la pandemia? La radiaci\u00f3n del desastre nuclear y la pandemia de COVID-19 son ambos subproductos de la interconectividad indefinidamente densificada entre el mundo humano y el entorno planetario. Son diferentes encarnaciones del Mundo que se expande sobre el cuerpo planetario a trav\u00e9s del imparable desarrollo de los Estados-naci\u00f3n capitalistas. Ambos atestiguan que una contig\u00fcidad catastr\u00f3fica ha abierto el sello de un universo intacto del que se liberan monstruos que se extienden y ejercen sus poderes mutantes sobre nuestros territorios existenciales (individuo, sociedad y medio ambiente). Suponiendo que el desarrollo contin\u00fae, cada vez surgir\u00e1n m\u00e1s monstruos en el Mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">F\u00edsicamente, ambos mutan nuestro ADN: uno por ataque radiactivo y el otro por actividad parasitaria. Ambos ponen en peligro la actividad vital de los humanos y perturban f\u00edsicamente su reproducci\u00f3n social. Sus impactos se extienden por todo el planeta, pero sus patrones de propagaci\u00f3n son invisibles y dif\u00edciles de detectar, s\u00f3lo perceptibles mediante la extrapolaci\u00f3n de datos combinados. En ambos casos, el papel pol\u00edtico de la tecnociencia pasa a primer plano. Mientras tanto, de esta sopa de incertidumbres surge la guerra de la informaci\u00f3n. Las fricciones entre las representaciones de la informaci\u00f3n nos hacen ver que, en nuestra sociedad, ning\u00fan acontecimiento puede existir en s\u00ed mismo, fuera de la red de informaci\u00f3n que lo escenifica. En ambos casos, aparece una oposici\u00f3n polar. Por un lado, quienes priorizan los intereses empresariales y el <em>statu quo<\/em> desinforman a la poblaci\u00f3n sobre los efectos de la pandemia difundiendo mentiras llanas y mensajes contradictorios y sobrecarg\u00e1ndola de informaci\u00f3n, t\u00e1cticas que agotan la voluntad de conocer la verdad. Por otro lado, quienes est\u00e1n decididos a enfrentarse a la verdad en aras de la protecci\u00f3n de la vida est\u00e1n dispuestos a abrir sus mentes a cualquier conclusi\u00f3n que pueda aportar: en el caso de Fukushima, surgi\u00f3 un conflicto entre quienes segu\u00edan de forma moralista el c\u00f3digo de protecci\u00f3n de la vida (los llamados \u00abcero-becquerelistas\u00bb) y quienes buscaban la protecci\u00f3n de forma m\u00e1s flexible. Durante el momento de intensificaci\u00f3n de la cat\u00e1strofe, la din\u00e1mica de poder entre actitudes divergentes determina el horizonte pol\u00edtico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfCu\u00e1les son las diferencias entre la radiaci\u00f3n y la COVID-19? Penetran y afectan de forma diferente: la radiaci\u00f3n viaja con todos los movimientos planetarios \u2014tect\u00f3nicos y clim\u00e1ticos, as\u00ed como a trav\u00e9s de las actividades humanas\u2014 y muta las actividades gen\u00e9ticas de todas las formas vitales, mientras que la COVID-19 se propaga a trav\u00e9s del agente de los \u00f3rganos vivos de los mam\u00edferos, principalmente los de los humanos. Mientras que los radion\u00faclidos viajan muy lejos y durante mucho tiempo, impregnando la tierra en un patr\u00f3n inabarcable y ca\u00f3tico de nano-dimensi\u00f3n, su mutaci\u00f3n gen\u00e9tica se transfiere a trav\u00e9s del linaje hereditario. Mientras que el virus puede viajar s\u00f3lo a cortas distancias y durante poco tiempo, las c\u00e9lulas infectadas se extienden coextensivamente a todos los humanos a trav\u00e9s de la diseminaci\u00f3n de fluidos corporales, por contacto o por evaporaci\u00f3n en el aire. A medida que se propaga, muta, y los mutantes m\u00e1s fuertes sobreviven. Mientras que los efectos de la primera son no-org\u00e1nicos (o maqu\u00ednicos) y se dispersan espacio-temporalmente, los de la segunda son org\u00e1nicos, devastando directamente las relaciones sociales.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En cuanto a las medidas de protecci\u00f3n, las adoptadas contra la radiaci\u00f3n tendr\u00edan que sellar todas las actividades vitales frente a ella mediante una tecnopol\u00edtica a\u00fan desconocida; una operaci\u00f3n de este tipo tendr\u00eda que tener en cuenta todos los movimientos planetarios, lo que exceder\u00eda el \u00e1mbito convencional de la geopol\u00edtica. Todav\u00eda no se ha descubierto una protecci\u00f3n ideal contra la radiactividad. Mientras tanto, se cree que las medidas contra el virus consisten, en principio, en aislar a los individuos infectados mediante una operaci\u00f3n social, que requiere todo tipo de divisi\u00f3n entre la corporalidad de la masa y la restricci\u00f3n en las actividades sociales. Los efectos inmediatos sobre el <em>socius<\/em> por la pandemia nos devastan intensamente, pero los efectos a largo plazo sobre el medio ambiente planetario por la radiaci\u00f3n son impensables y perduran hasta bien entrado el futuro.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfQu\u00e9 revelan la radiaci\u00f3n y la pandemia? Parad\u00f3jicamente, nos dicen algo esencial a trav\u00e9s de lo que destruyen. Nos hablan en negativo. En sentido filos\u00f3fico, la cat\u00e1strofe es un mensaje o una educaci\u00f3n, una lecci\u00f3n sobre su propio origen como acontecimiento que tiene lugar en la frontera entre lo que los humanos hacen conscientemente y sus efectos inconscientes sobre el cuerpo planetario. La radiaci\u00f3n nos ense\u00f1a lo indispensable de la relaci\u00f3n entre las personas y la tierra, d\u00e1ndole un golpe mortal. La pandemia demuestra la necesidad de la interacci\u00f3n f\u00edsica entre los cuerpos, haci\u00e9ndola peligrosa. Su mensaje final es que no tenemos nada si no es por estas dos relacionalidades. Al mismo tiempo, las dificultades para hacer frente a sus movimientos y efectos abren un nuevo contexto para la lucha existencial y el concepto de lo pol\u00edtico, en el que debemos comprometernos plenamente en la protecci\u00f3n de nuestras vidas, en la destituci\u00f3n del Estado-naci\u00f3n capitalista y en la creaci\u00f3n de una nueva realidad existencial para nuestra supervivencia y felicidad. \u00c9ste es el meollo de la <em>revelaci\u00f3n apocal\u00edptica<\/em> del presente: el \u00e1mbito de lo que antes se consideraba \u00abpol\u00edtico\u00bb es s\u00f3lo la punta del iceberg. Ahora nos enfrentamos a la ontolog\u00eda pol\u00edtica no s\u00f3lo de las crisis sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas, sino tambi\u00e9n de las cat\u00e1strofes info-radio-virales-ambientales.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Violencia estructural y maqu\u00ednica<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Una de las premisas de <em>Radiation and Revolution<\/em> es considerar el nexo global del modo de desarrollo capitalista-estatal como instigador de diversos modos de violencia sobre la poblaci\u00f3n planetaria. Entre otros, se centra en la megam\u00e1quina nuclear como la divisi\u00f3n m\u00e1s compleja y atroz de estos modos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hablando de violencia hoy en d\u00eda, nuestro principal objetivo es la acumulaci\u00f3n de brutalidades cometidas por los dispositivos estatales del ej\u00e9rcito, la polic\u00eda, la inmigraci\u00f3n y los departamentos de justicia penal. Pero eso no es todo. Si esta violencia existe en un polo del espectro de los distintos modos de violencia, podr\u00eda llamarse <em>violencia maqu\u00ednica<\/em>: una violencia cuyo ejercicio es directo, inmediato y visible, y cuyos efectos son a menudo asesinos, ya sea individual o masivamente. Contra esta violencia, la gente puede alzarse inmediatamente. En el otro polo, existe una <em>violencia estructural<\/em>. Sus efectos son indirectos, oscuros, lentos y distantes. Debido a su imperceptibilidad, esta violencia no siempre puede desencadenar una respuesta inmediata de las masas. Se ha conceptualizado como \u00abviolencia lenta\u00bb (Rob Nixon), una violencia \u00abque ocurre gradualmente y fuera de la vista, una violencia de destrucci\u00f3n retardada que se dispersa a trav\u00e9s del tiempo y el espacio, una violencia de desgaste que normalmente no se ve como violencia en absoluto\u00bb. Este punto de vista reconoce todo tipo de contaminaci\u00f3n industrial y de eliminaci\u00f3n de residuos \u2014incluida la contaminaci\u00f3n por radiaci\u00f3n\u2014 como una violencia impuesta a los habitantes de las periferias invisibles del mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En definitiva, la megam\u00e1quina nuclear \u2014incluyendo sus sectores de energ\u00eda y armamento\u2014 es el dispositivo de violencia m\u00e1s completo y forma una parte importante del llamado complejo industrial militar. Al mismo tiempo que se victimiza en m\u00faltiples dimensiones, se hace servir a la poblaci\u00f3n planetaria: como trabajadores que ofrecen su sangre y sus l\u00e1grimas (de las minas de uranio, del transporte, de las instalaciones de procesamiento y de las plantas de energ\u00eda), campesinos cuyas tierras son expropiadas por las plantas de energ\u00eda, pagadores de los impuestos y de las facturas de electricidad, v\u00edctimas de la guerra, aquellos criminalizados por las medidas de seguridad y v\u00edctimas de la exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n. El arma nuclear es la m\u00e1quina de poder definitiva: no s\u00f3lo para la destrucci\u00f3n de enemigos, sino tambi\u00e9n para la aniquilaci\u00f3n de historias, culturas y cosmolog\u00edas enteras de la otredad de la faz de la tierra: la m\u00e1quina de <em>tabula rasa<\/em> definitiva.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Y sin embargo \u2014insisto\u2014 los diversos modos de violencia se observan m\u00e1s o menos en todas las divisiones del modo de desarrollo del Estado capitalista: en mayor o menor medida, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n planetaria est\u00e1 expuesta a la violencia de ciertos modos. Por \u00faltimo, los grupos de personas m\u00e1s oprimidas \u2014minor\u00edas raciales y de g\u00e9nero, pueblos ind\u00edgenas y trabajadores inmigrantes de todo el mundo\u2014 son los que sufren un ensamblaje concentrado de diversos modos de violencia. Sus luchas existenciales se enfrentan a este ensamblaje con mayor intensidad. Por eso, la actual reverberaci\u00f3n de los levantamientos en todo el planeta nos muestra qui\u00e9nes se enfrentan a esa concentraci\u00f3n y en qu\u00e9 condiciones lo hacen.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Las luchas existenciales de las personas, que se enfrentan a una sinergia estratificada de violencia y desastre, llegan a implicar al menos tres principios de compromiso: a) la protecci\u00f3n de la vida, b) la pol\u00edtica de oposici\u00f3n y c) la creaci\u00f3n de autonom\u00eda. a) es la condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> para responder al desastre de la pandemia y b) emerge cada vez con m\u00e1s intensidad en medio de la violencia inmediata y directa en todo el mundo. A medida que b) crece en tama\u00f1o y fuerza, env\u00eda se\u00f1ales de inspiraci\u00f3n cada vez m\u00e1s poderosas a las luchas en otros lugares. c) es necesaria para potenciar tanto a a) como a b), y para establecer sus v\u00ednculos como territorio de contrapoder en forma de comuna, la base compartida de vidas singulares como lucha.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A ra\u00edz de la pandemia, se consider\u00f3 que la prioridad era a), pero eso no signific\u00f3 que se omitieran b) y c). De hecho, los proyectos de ayuda mutua con a) y c) florecieron en algunos barrios de Nueva York (por ejemplo, Woodbine en Ridgewood), y en muchas otras ciudades de Estados Unidos. b), en forma de levantamientos antipoliciacos, comenz\u00f3 durante el primer pico de la pandemia, desencadenado por el asesinato policiaco de George Floyd, otro hombre negro. La multitud \u2014liderada por personas negras pero heterog\u00e9nea\u2014 sali\u00f3 a la calle de una ciudad a otra, con una rabia que trascend\u00eda el v\u00ednculo de la pandemia. Lo importante es que no se trataba de un cambio de prioridad de a) a b), sino de un despertar colectivo a la complejidad de nuestra realidad: \u00a1debemos hacer frente a la sinergia de la pandemia y la violencia al mismo tiempo! El poder de b) influy\u00f3 significativamente en la percepci\u00f3n de muchos, haci\u00e9ndoles reconocer que la naturaleza racista de la polic\u00eda estadounidense \u2014como parte esencial de lo que constituye el Imperio hist\u00f3ricamente\u2014 no puede ser reparada. Esto reconfirm\u00f3 la verdad de que un cambio de la opini\u00f3n p\u00fablica que pudiera inducir reformas pol\u00edticas podr\u00eda tener lugar menos por medio de la propia pol\u00edtica reformista que a trav\u00e9s de la expresi\u00f3n espont\u00e1nea y masiva de la voluntad popular: un mot\u00edn.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Algo de este esp\u00edritu de oposici\u00f3n ha sido captado por la dicotom\u00eda pol\u00edtica de la elecci\u00f3n presidencial, centrada en un hombre cuya presidencia ha consistido en imponer situaciones catastr\u00f3ficas a la poblaci\u00f3n estadounidense. Un hombre que encarna una loca m\u00e1quina de violencia, una m\u00e1quina que ha ido privatizando uno a uno los aparatos estatales. Mientras tanto, los dem\u00f3cratas de Biden apelan a la estabilidad social, a la seguridad nacional, a la fidelidad a la Constituci\u00f3n y a la hegemon\u00eda estadounidense en el mundo. Son los aut\u00e9nticos portadores del imperialismo estadounidense, dispuestos a hacerse con los aparatos de la violencia estructural y organizada. Es dif\u00edcil encontrar algo positivo en ellos, pero dentro de Estados Unidos, la necesidad desesperada de deshacerse del chiflado ha llevado a gran parte del reciente \u00edmpetu opositor a votar a los dem\u00f3cratas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Aunque Biden ha ganado las elecciones, para todos est\u00e1 claro que los conflictos continuar\u00e1n. Si esquematizamos la complejidad de las fuerzas en juego, surge una dualidad ontol\u00f3gicamente asim\u00e9trica: <em>el Estados Unidos homog\u00e9neo<\/em> y <em>el Estados Unidos heterog\u00e9neo<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El primero es un movimiento para convertir a la fuerza a Estados Unidos en una naci\u00f3n dominada por el valor compartido entre los descendientes autoidentificados de los colonizadores e inmigrantes europeos con un gobierno que realiza sus intereses y prioriza sus culturas, a expensas de todos los dem\u00e1s. Su obsesi\u00f3n hist\u00f3ricamente heredada por la raza sigue imponiendo la convenci\u00f3n de categorizar y dividir racialmente a los heterog\u00e9neos habitantes de Estados Unidos. Se trata de un proyecto para homogeneizar Estados Unidos. No s\u00f3lo es imposible, salvaje y descabellado, sino que adem\u00e1s se est\u00e1 quedando obsoleto en la realidad global. Sin embargo, en \u00faltima instancia, este impulso fan\u00e1tico sirve a los intereses de la clase dominante estadounidense para gobernar el vasto y heterog\u00e9neo espacio del Imperio como si fuera su territorio nacional, y para expandir su hegemon\u00eda por el mundo, como si fuera su Estados Unidos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esto \u00faltimo, en un nivel, indica grupos heterog\u00e9neos de habitantes, incluyendo ind\u00edgenas y negros, as\u00ed como todas las dem\u00e1s minor\u00edas \u2014entre ellas tambi\u00e9n descendientes de europeos\u2014 existentes en el horizonte de la multiplicidad. Encarnan la tr\u00e1gica historia del Imperio estadounidense, una diversidad de culturas que expresa todas las alternativas que los grupos heterog\u00e9neos de personas y su reuni\u00f3n han creado y seguir\u00e1n creando. Por lo tanto, en otro nivel, su potencia existencial puede hacer estallar las identidades raciales como tales a trav\u00e9s de sus vidas-como-lucha. En este sentido, el t\u00e9rmino <em>heterog\u00e9nesis<\/em> no significa simplemente la multiplicidad de sus or\u00edgenes, sino la multiplicidad de su devenir. En \u00faltima instancia, son las <em>fuerzas planetarias<\/em>, interiorizadas en el Imperio pero extendiendo su conectividad hacia el exterior. Sus luchas han sido inspiradoras y se inspiran en las luchas y los levantamientos de todo el mundo. Las luchas existenciales del Estados Unidos heterog\u00e9neo implican dimensiones polimorfas y multitemporales seg\u00fan tres territorios de compromiso: la vida, la militancia y la autonom\u00eda, cada una de las cuales se despliega en diversos contextos singulares. Encontramos sus modelos entre las luchas de larga duraci\u00f3n de innumerables comunidades de esas minor\u00edas que hist\u00f3ricamente han combatido ensamblajes concentrados de violencia <em>a la vez<\/em>, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, hacia un horizonte desconocido.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>De Estados Unidos al mundo: una descomposici\u00f3n que podr\u00eda haber comenzado<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Los levantamientos han comenzado a revelar las fisuras que atraviesan la sociedad estadounidense. Junto con su reverberaci\u00f3n, esta revelaci\u00f3n se traslada a Europa y a otros lugares. Esto ha creado un deseo globalmente compartido de reflexi\u00f3n hist\u00f3rica, que vuelve a confirmar que la violencia racista opera <em>universalmente<\/em> en la constituci\u00f3n de los Estados-naci\u00f3n-capitalistas modernos, en continuidad con el comercio triangular. As\u00ed, la reverberaci\u00f3n en curso nos urge a reconocer el Mundo <em>una vez m\u00e1s<\/em> como el resultado del Colonialismo Occidental, para descomponerlo como el proyecto de revertir lo irreversible. \u00c9ste es el impulso de un abolicionismo universal, de una insurrecci\u00f3n planetaria.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Simb\u00f3licamente, en torno a dos coyunturas, la formaci\u00f3n del Imperio estadounidense desempe\u00f1\u00f3 el mayor papel en la formaci\u00f3n del Mundo: el violento cercamiento de vastos espacios del Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico a finales del siglo XVI y del Oc\u00e9ano Pac\u00edfico a mediados del siglo XX.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La primera coyuntura fue el inicio de una totalizaci\u00f3n del Mundo, al conectar tres continentes. Los aventureros europeos intervinieron en las Am\u00e9ricas atravesando el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, aniquilando las sociedades existentes, borrando sus valores, culturas y cosmolog\u00edas, y construyendo el terreno econ\u00f3mico para edificar colonias, sobre la base de la sangre y las l\u00e1grimas de los esclavos sacados a la fuerza de \u00c1frica. Fue el origen del racismo institucional y de una homog\u00e9nesis ejercida mediante el empleo de los dispositivos de las armas, el cristianismo y la axiom\u00e1tica (la forma de valor equivalente), con el fin de allanar el camino para la expansi\u00f3n mercantil capitalista-estatal que vendr\u00eda despu\u00e9s.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A partir de entonces, los territorios colonizados de Estados Unidos absorbieron oleadas y oleadas de refugiados e inmigrantes liberados de las patrias en crisis (opresi\u00f3n, hambruna, guerra y desastre) y regularon su n\u00famero, seg\u00fan la demanda de fuerza de trabajo. As\u00ed se construy\u00f3 la jerarqu\u00eda de clases de la sociedad estadounidense, basada en un linaje hereditario, con los gobernantes coloniales en la cima, los inmigrantes divididos racialmente en el medio y los ind\u00edgenas y los esclavos en la base. El estrato inferior de las clases medias ha llegado a hacerse cargo del papel maldito de la polic\u00eda como vigilantes subordinados a la clase alta. Mientras tanto, los dos nombres de la parte inferior siempre han estado vibrando como un bajo continuo en el nombre propio \u00abEstados Unidos\u00bb. La Revoluci\u00f3n estadounidense no significa otra cosa que la creaci\u00f3n de un nuevo mundo bajo sus nombres.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La segunda coyuntura fue la nueva expansi\u00f3n del Imperio estadounidense a mediados del siglo XX, sobre el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico m\u00e1s all\u00e1 de California. Fue esta segunda ola de totalizaci\u00f3n la que colaps\u00f3 el Este y el Oeste: las fuerzas estadounidenses se enfrentaron a las fuerzas del Imperio japon\u00e9s que hab\u00edan extendido sus tent\u00e1culos desde el continente asi\u00e1tico desde el extremo opuesto y las derrotaron finalmente mediante un ataque nuclear. La victoria de la guerra mundial anunci\u00f3 el desplazamiento de la hegemon\u00eda mundial de Europa a Estados Unidos, tanto en lo econ\u00f3mico (fordismo) como en lo militar (\u00e1tomos para la guerra y la paz), con transferencias de tremendo poder y conocimiento de la primera a la segunda. Gracias al pacto fatal entre los f\u00edsicos de vanguardia europeos (Robert Oppenheimer, Edward Teller, Enrico Fermi) y el ej\u00e9rcito estadounidense, se realiz\u00f3 el Proyecto Manhattan, a partir del cual se ide\u00f3 poco despu\u00e9s el uso civil de la energ\u00eda nuclear; de ah\u00ed que la nuclearidad pasara a conectar t\u00e1citamente los espacios militar y civil y a controlarlos a la vez. Estados Unidos se convirti\u00f3 as\u00ed en la potencia dominante tanto en el Atl\u00e1ntico como en el Pac\u00edfico \u2014en el l\u00edmite de la expansi\u00f3n colonial hacia el oeste\u2014 y sigui\u00f3 interviniendo militarmente en las Guerras de Corea y Vietnam. Y luego, tras el 11-S, a trav\u00e9s de la llamada Guerra contra el Terror (Afganist\u00e1n, Irak, Pakist\u00e1n, etc.).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los recientes levantamientos contra la violencia policiaca \u2014y sobre todo su reverberaci\u00f3n planetaria\u2014 nos recuerdan un hecho hist\u00f3rico que no debemos olvidar. El racismo sist\u00e9mico de Estados Unidos es operativo no s\u00f3lo en la gobernanza interna, sino tambi\u00e9n en la pol\u00edtica exterior. Para ser precisos, el origen del Imperio estadounidense no es m\u00e1s que una expansi\u00f3n totalizadora del Occidente colonial por medio del racismo sist\u00e9mico. Hasta el d\u00eda de hoy, el intervencionismo estadounidense es necesario no tanto por la seguridad nacional como tal, como afirmar\u00eda el Departamento de Estado, sino por la propia din\u00e1mica de mantenimiento del Imperio, que implica tanto un movimiento centr\u00edpeto (la absorci\u00f3n de la riqueza y la fuerza de trabajo del exterior) como un movimiento centr\u00edfugo (la expansi\u00f3n imperialista hacia el exterior). Ambos movimientos est\u00e1n regulados por la violencia racista, es decir, la homogeneizaci\u00f3n de la naci\u00f3n y del mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Varias cr\u00edticas han planteado la cuesti\u00f3n de si las atrocidades de Hiroshima y Nagasaki se habr\u00edan perpetrado alguna vez contra naciones occidentales \u2014si enemigos como Alemania e Italia no estaban en realidad demasiado cerca\u2014, si esos ataques no eran m\u00e1s adecuados para un enemigo en el territorio del Otro asi\u00e1tico en el extremo m\u00e1s alejado del Oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Esta misma pregunta puede plantearse sobre todas las atrocidades estadounidenses desde la Segunda Guerra Mundial hasta el presente que han tenido como objetivo inequ\u00edvoco las tierras y los pueblos de otros no-occidentales.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Con la tecnolog\u00eda de la fisi\u00f3n nuclear, los imperialistas estadounidenses descubrieron una m\u00e1quina perfecta para borrar la otredad del mundo. Este borrado catastr\u00f3fico apoyar\u00eda la intervenci\u00f3n del modo de desarrollo capitalista-estatal con vistas a una condici\u00f3n ideal: la de la <em>tabula rasa<\/em>. Alrededor de la misma \u00e9poca y dentro de sus propias fronteras, Estados Unidos perfeccion\u00f3 una cultura de <em>tabula rasa<\/em> en la producci\u00f3n en masa \u2014transporte automovil\u00edstico, una red de autopistas, vida suburbana (y la familia nuclear), comida de supermercado, socialidad de centro comercial\u2014, todo ello facilitado por la econom\u00eda del petr\u00f3leo, y que efectivamente borr\u00f3 las singularidades de las formas de vida heterog\u00e9neas. Se trata de una civilizaci\u00f3n basada en \u00abno-lugares\u00bb (Marc Aug\u00e9), espacios construidos sin ninguna relaci\u00f3n singular con la comunidad local o el terreno, espacios por los que s\u00f3lo se pasa o se consume, y que apenas conservan rastros de nuestros compromisos existenciales.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">El modo de desarrollo del Estado capitalista ha llegado a un l\u00edmite material con respecto al cuerpo planetario, un l\u00edmite cuyos efectos se han materializado en desastres ecol\u00f3gicos, fracasos econ\u00f3micos y crisis sociopol\u00edticas, afectando gravemente a la reproducci\u00f3n de la poblaci\u00f3n a escala planetaria. Estos efectos tambi\u00e9n se han manifestado visiblemente en el declive de la potencia estadounidense y de otras potencias occidentales, en la medida en que durante mucho tiempo hab\u00edan estado a la cabeza de la totalizaci\u00f3n del Mundo. El Imperio estadounidense ha llegado al l\u00edmite de su movimiento expansivo, especialmente en confrontaci\u00f3n con el ascenso del Imperio chino. Su civilizaci\u00f3n de <em>tabula rasa<\/em> est\u00e1 en crisis fundamental, desvelando una degeneraci\u00f3n psicosom\u00e1tica cada vez m\u00e1s expuesta en la forma de vida suburbana, ese cenit de la civilizaci\u00f3n estadounidense.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La presidencia de Trump ha sido la respuesta m\u00e1s apresurada al declive, es decir, por medio de una negaci\u00f3n total. Es una cat\u00e1strofe en s\u00ed misma en el sentido de que defiende las pol\u00edticas que expandir\u00edan y alargar\u00edan el Estados Unidos homog\u00e9neo, aunque este \u00faltimo ha quedado obsoleto. Sin embargo, es precisamente por esta obsolescencia por lo que su presidencia ha servido de catalizador m\u00e1s eficaz para reunir a la clase resentida, orgullosa de servir a la clase dominante desde la \u00e9poca colonial y m\u00e1s devastada por el declive del Imperio. En lugar de aceptar esta realidad, la santifican fetichizando sus dispositivos hist\u00f3ricamente heredados: las armas, el cristianismo y la identidad racial. Mientras tanto, el racismo armado aumenta en varias sociedades del mundo, y el ideal final de Trump de formar parte de una internacional de dictadores ha sido concomitante con esta tendencia global.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Al mismo tiempo, este racismo armado encarna un polo en medio de diversos modos de violencia, componiendo todo un espectro. En muchos contextos nacionales, el papel \u00faltimo de los portadores del racismo armado \u2014los fascistas\u2014 puede ser el de una vanguardia al servicio de las empresas estructurales y organizadas de la violencia que operan seg\u00fan horizontes m\u00e1s largos y amplios, aunque a menudo tambi\u00e9n libran asaltos dram\u00e1ticos contra dichas empresas. Por lo tanto, al tener que enfrentarse a esta totalidad a la vez, las luchas existenciales de las personas implican pr\u00e1cticas ampliamente distribuidas en los territorios existenciales de la subjetividad, la sociedad y el medio ambiente, todo ello desplegado en m\u00faltiples espacio-temporalidades. En la situaci\u00f3n actual, estas luchas se ven intensamente potenciadas por el \u00edmpetu abolicionista, que nos permite ver la disposici\u00f3n mundial y universal del poder bajo la luz de la violencia discriminatoria.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El efecto m\u00e1s devastador del colonialismo occidental es que ha creado este Mundo infernal compuesto \u00fanicamente por Estados-naci\u00f3n. Los movimientos independentistas anticoloniales, as\u00ed como los movimientos socialistas de la Internacional Comunista \u2014una vez que lograron derrocar a los reg\u00edmenes coloniales y autoritarios\u2014 acabaron convirti\u00e9ndose ellos mismos en Estados-naci\u00f3n, ya que la <em>conditio sine qua non<\/em> para preservar la victoria hab\u00eda sido sobrevivir a las presiones externas de los Estados-naci\u00f3n occidentales existentes formando aparatos de poder equivalentes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La paradoja ontopol\u00edtica del Estado-naci\u00f3n \u2014como encarnaci\u00f3n moderna del <em>Urstaat<\/em> o \u00abEstado original\u00bb (Deleuze y Guattari)\u2014 es que su integridad interna se forja como dispositivo s\u00f3lo a trav\u00e9s de su relaci\u00f3n conflictiva con las fuerzas externas. En el sentido original, el Estado es ahist\u00f3rico. Crea diversas formas posibles de \u00abindependencia\u00bb, pero no de autonom\u00eda. El mecanismo del despotismo consiste en capturar los cuerpos y las mentes de multitudes heterog\u00e9neas y organizarlas internamente de forma jer\u00e1rquica, mientras que sus intervenciones externas territorializan la tierra y construyen una arquitectura cosmol\u00f3gica, o \u00abmegam\u00e1quina\u00bb (Lewis Mumford). En la era del Estado-naci\u00f3n capitalista, la necesidad del capital de reproducirse expansivamente es facilitada militarmente por el Estado, que al mismo tiempo territorializa la tierra exclusivamente para la naci\u00f3n y la acumulaci\u00f3n de riqueza nacional. Aqu\u00ed existe la primac\u00eda existencial de la interioridad (gobernanza nacional) sobre la exterioridad (pol\u00edticas de extranjer\u00eda e inmigraci\u00f3n), y es esta primac\u00eda la que captura las vidas y las mentes de multitudes heterog\u00e9neas y las congestiona en una comunidad cerrada de la \u00abnaci\u00f3n\u00bb. Esta articulaci\u00f3n original de interioridad\/exterioridad es la base ontol\u00f3gica del racismo institucionalizado \u2014la homog\u00e9nesis\u2014 que asumen todos los Estados-naci\u00f3n capitalistas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En la \u00e9poca de la Internacional Comunista (Comintern), hubo un acalorado debate en todo el mundo sobre la elecci\u00f3n de los trabajadores: o participan en la guerra de su naci\u00f3n o se oponen a ella como parte de la internacional obrera. El internacionalismo fue el inicio de una situaci\u00f3n en la que los movimientos revolucionarios deb\u00edan enfrentarse a la divisi\u00f3n de los Estados-naci\u00f3n como su principal obst\u00e1culo. El movimiento antiglobalizaci\u00f3n vivi\u00f3 un momento particular en el que el principal foco de oposici\u00f3n eran los capitales globalizadores. Diversos movimientos \u2014incluidos los movimientos populares del Sur global y los movimientos de minor\u00edas y antiautoritarios del Norte\u2014 disfrutaron de intercambios relativamente libres de intervenci\u00f3n estatal, a trav\u00e9s del salto de cumbres y del Foro Social Mundial. Tras el colapso financiero de 2008, aunque las luchas radicales cambiaron su enfoque hacia situaciones locales cada vez m\u00e1s devastadoras, siguieron alimentando los intercambios globales a trav\u00e9s de las fronteras nacionales, por medio de nexos informales e invisibles.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Despu\u00e9s de 2011, en medio de la sinergia de desastres y crisis, las fuerzas homogen\u00e9ticas del Estado-naci\u00f3n capitalista volvieron a aparecer en todo el mundo. Las luchas existenciales de la gente se enfrentan a ellas armadas con sus poderes heterogen\u00e9ticos: las potencias para descomponer los dispositivos de homog\u00e9nesis que redescubren una relaci\u00f3n singular con la tierra, que crean nuevas formas de vida comunal y que se levantan as\u00ed en sincron\u00eda con los levantamientos en todas partes. Mientras que las vidas-como-lucha contin\u00faan siendo capturadas en gran medida por la totalizaci\u00f3n homog\u00e9nea de los Estados-naci\u00f3n-capitalistas \u2014especialmente bajo la medida pand\u00e9mica del confinamiento nacional\u2014, su heterog\u00e9nesis alimenta otro \u00edmpetu, en todo el planeta, hacia una oscilaci\u00f3n colectiva entre la dispersi\u00f3n y la reverberaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La \u00e9poca en que la independencia nacional creaba un horizonte de liberaci\u00f3n ha terminado. Hoy, la autonom\u00eda de los pueblos del mundo se consigue m\u00e1s bien mediante la creaci\u00f3n de enclaves de contrapoder dentro y a trav\u00e9s de los territorios nacionales. El significado planetario de estos levantamientos estadounidenses es que, a trav\u00e9s de las fracturas a lo largo del Imperio, a trav\u00e9s de la dispersi\u00f3n y la reverberaci\u00f3n, alientan el impulso para descomponer el Estado-naci\u00f3n capitalista en todo el mundo. No sabemos a d\u00f3nde nos llevar\u00e1 este impulso, pero parece ser la perspectiva m\u00e1s esperanzadora que compartimos en este momento.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por muchas apelaciones cada vez m\u00e1s desesperadas que hagan los pol\u00edticos a Estados Unidos como \u00abnaci\u00f3n\u00bb, la heterogeneidad estadounidense siempre ha resistido los intentos de los aparatos estatales de homogeneizarlos como tales. Estados Unidos es un mundo que interioriza el Mundo. Es, como una botella de Klein, una especie de espacio f\u00e1sico. En \u00e9l hay devenires asim\u00e9tricos \u2014homogen\u00e9ticos y heterogen\u00e9ticos\u2014 ante los que todos tropezamos, como si estuvi\u00e9ramos atrapados por una doble atadura. Simplemente, amamos y odiamos a Estados Unidos. \u00bfQui\u00e9n en la tierra puede amar este sangriento nombre de guerras racistas? \u00bfQui\u00e9n en la tierra se atreve a odiar la potencia creativa de su poblaci\u00f3n <em>planetaria<\/em>?<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El siguiente texto fue dirigido por Sabu Kohso a la revista Liaisons y el sitio web de The New Inquiry lo public\u00f3 en l\u00ednea el 14 de diciembre de 2020. Ampliando el marco desarrollado en su reciente libro, Radiation and Revolution (2020) \u2014un examen de la cat\u00e1strofe nuclear de Fukushima de 2011 que ilumina la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":2344,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[78],"class_list":["post-2342","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-sabu-kohso"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2342","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2342"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2342\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2345,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2342\/revisions\/2345"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2344"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2342"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2342"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2342"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}