{"id":231,"date":"2016-05-12T03:45:43","date_gmt":"2016-05-12T08:45:43","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=231"},"modified":"2016-05-12T03:45:43","modified_gmt":"2016-05-12T08:45:43","slug":"renato-curcio-alberto-franceschini-la-ciudad-de-los-espectros-fragmentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=231","title":{"rendered":"Renato Curcio &amp; Alberto Franceschini \/ La ciudad de los espectros (fragmentos)"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both;text-align: center\">\n<img decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-r__LRytc6l4\/VSjIIvXA2-I\/AAAAAAAAAjs\/oQRa_degJmY\/s640\/anni-piombo.jpg\" \/><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLas rutas que seguimos nos llevaron finalmente a \u201cascender desde la tierra hasta el cielo\u201d y a aventurarnos en el castillo encantado de la ideolog\u00eda. De ella hemos develado su p\u00e9rfido juego de espejos, inspeccionado sus pasajes secretos, dibujado su mapa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nAhora que los monstruos est\u00e1n domesticados, podemos volver a tierra y afrontar los laberintos fantasmag\u00f3ricos de la vida: la <i>metr\u00f3poli<\/i>, desierto poblado de espectros, lugar de la alienaci\u00f3n total y de la revuelta radical, producto del capital en la fase moribunda de la dominaci\u00f3n real total. <i>Ghost town<\/i>, precisamente, como el t\u00edtulo del himno reggae de la revuelta de Brixton.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nViviseccionemos la bestia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<i>La metr\u00f3poli como f\u00e1brica total<\/i><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLa subsunci\u00f3n real del trabajo en el capital no es un hecho definido de una vez por todas, sino un proceso hist\u00f3rico \u201cque se prosigue y se repite continuamente en el modo de producci\u00f3n mismo, en la productividad del trabajo y en la relaci\u00f3n entre capitalistas y obreros\u201d (Marx). Parte de la producci\u00f3n, de la \u201cf\u00e1brica\u201d, donde se engendra \u201cun modo de producci\u00f3n espec\u00edfico en lo que respecta no s\u00f3lo a la tecnolog\u00eda, sino incluso a la naturaleza y las condiciones reales del proceso de trabajo\u201d. Se prosigue a lo largo de toda la cadena producci\u00f3n-distribuci\u00f3n-intercambio-consumo, hasta absorber la formaci\u00f3n entera econ\u00f3mico-social.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLlamamos <i>dominaci\u00f3n real total<\/i> a esta fase en la que el capital ha ocupado todos los intersticios de la formaci\u00f3n social, pleg\u00e1ndose a sus necesidades. Hoy, el capital no s\u00f3lo ha construido \u201cun modo de producci\u00f3n <i>sui generis<\/i>\u201d, sino \u201cuna formaci\u00f3n social <i>sui generis<\/i>\u201d: la metr\u00f3poli informatizada. As\u00ed pues, metr\u00f3poli como forma social global e hist\u00f3ricamente determinada del capital en el estadio de su dominaci\u00f3n real total, mol\u00e9cula de la formaci\u00f3n social imperialista que le es isomorfa y en expansi\u00f3n-transformaci\u00f3n continua y acelerada.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLa nueva cualidad de la relaci\u00f3n producci\u00f3n-consumo es un elemento que caracteriza a la dominaci\u00f3n real total. \u201cLa creaci\u00f3n de <i>plusval\u00eda absoluta<\/i> por el capital (dominaci\u00f3n formal), es decir, de m\u00e1s trabajo objetivado, implica que la esfera se ampl\u00ede y que lo haga de manera constante. [\u2026] La tendencia a crear el <i>mercado mundial<\/i> est\u00e1 dada inmediatamente en el concepto mismo de capital. [\u2026] El capital tiene por tanto en primer lugar tendencia a someter todo momento de la producci\u00f3n misma al intercambio y a abolir la producci\u00f3n de valores de uso directos, que no entran en el intercambio, es decir, tendencia a sustituir aquellos otros modos de producci\u00f3n anteriores, que juzga demasiado arraigados en la naturaleza,&nbsp;<span style=\"line-height: 150%;text-indent: 30.2362213134766px\">con la producci\u00f3n basada sobre el capital<\/span><span style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\">. [\u2026] Por lo dem\u00e1s, la producci\u00f3n de <\/span><i style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\">plusvalor relativo<\/i><span style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\"> (dominaci\u00f3n real), es decir, la producci\u00f3n de plusvalor fundada en el incremento y  desarrollo de las fuerzas productivas, requiere la producci\u00f3n de nuevo consumo; requiere que el c\u00edrculo del consumo dentro de la circulaci\u00f3n se ampl\u00ede tanto como antes se ampli\u00f3 el c\u00edrculo de la producci\u00f3n. <\/span><i style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\">Primeramente<\/i><span style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\">: ampliaci\u00f3n cuantitativa del consumo existente; <\/span><i style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\">segundo<\/i><span style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\">: creaci\u00f3n de nuevas necesidades mediante la extensi\u00f3n de las necesidades existentes a un c\u00edrculo m\u00e1s amplio; <\/span><i style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\">tercero<\/i><span style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\">: producci\u00f3n de <\/span><i style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\">nuevas<\/i><span style=\"line-height: 150%;text-indent: 0.8cm\"> necesidades y descubrimiento y creaci\u00f3n de nuevos valores de uso. [\u2026] El cultivo de todas las cualidades del hombre social, para la producci\u00f3n del mismo con lo m\u00e1s pleno de necesidades, pues es rico de cualidades y est\u00e1 abierto a todo [\u2026] todo esto constituye asimismo una condici\u00f3n de la producci\u00f3n fundada en el capital.\u201d (Marx)<\/span><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn la fase de la dominaci\u00f3n real total, el capital \u2014que a partir de aqu\u00ed ha ocupado todo el espacio geogr\u00e1fico (creaci\u00f3n del mercado mundial)\u2014 debe, para continuar extendi\u00e9ndose y por tanto para ampliar ulteriormente el mercado, revolucionarizar constantemente la esfera del consumo. Al igual que la producci\u00f3n, el consumo est\u00e1 hoy subsumido en procesos continuos de reestructuraci\u00f3n. Se vuelve un elemento din\u00e1mico, activo, integrado estricta y r\u00edgidamente en el proceso de producci\u00f3n-reproducci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn la primera fase de la dominaci\u00f3n real, el capital subsume la organizaci\u00f3n del trabajo de f\u00e1brica, la fuerza de trabajo social, produci\u00e9ndolas como sus determinaciones espec\u00edficas, aspirando a la extracci\u00f3n de la plusval\u00eda relativa; hoy, en la dominaci\u00f3n real total, subsume todas las \u201ccualidades del hombre social\u201d, produci\u00e9ndolas como hombre del capital que aqu\u00ed tambi\u00e9n ha devenido funcional para la realizaci\u00f3n de la plusval\u00eda relativa. Lo cual significa una profunda modificaci\u00f3n cualitativa, una revoluci\u00f3n capitalista de las necesidades, de los gustos, de la mentalidad, de la moral\u2026 En una palabra, de la consciencia. Y una producci\u00f3n de los aparatos y los instrumentos necesarios para esto. Es as\u00ed como nace una nueva rama de la producci\u00f3n, la \u201cf\u00e1brica de la consciencia\u201d, con sus funcionarios correspondientes; f\u00e1brica de los modelos de consumo, de los sistemas ideol\u00f3gicos, de los sistemas de signos que tienen como objetivo la realizaci\u00f3n-reproducci\u00f3n de la plusval\u00eda relativa, de la relaci\u00f3n social dominante.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLa producci\u00f3n no es ya solamente producci\u00f3n indirecta de consumo (en el sentido de que toda producci\u00f3n presupone un consumo), sino que hoy se constituye tambi\u00e9n como \u201cproducci\u00f3n directa de consumos\u201d: a un lado de la producci\u00f3n de objetos-mercanc\u00eda, est\u00e1 la producci\u00f3n de necesidades-consumos-consciencia-ideolog\u00eda; a un lado de la producci\u00f3n de plusval\u00eda relativa, est\u00e1 la producci\u00f3n espec\u00edficamente capitalista de sus condiciones de realizaci\u00f3n. As\u00ed pues, la producci\u00f3n de las formas de la consciencia no puede ser ya considerada como algo distinto de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas, secundario con relaci\u00f3n a \u00e9sta.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\n\u201cProducci\u00f3n de mercanc\u00edas\u201d y \u201cproducci\u00f3n de sistemas ideol\u00f3gicos\u201d son hoy, concreta y visiblemente, los dos lados o aspectos de un mismo proceso: el trabajo como actividad conforme a un objetivo. Ambas son producidas y viven simult\u00e1neamente en el mismo espacio-tiempo; para reproducirse, el capital tiene que reproducir simult\u00e1neamente las dos determinaciones. Para decirlo como el viejo Mao, es uno que se divide en dos y no dos que se fusionan en uno.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn este punto, todo determinismo mecanicista, m\u00e1s o menos refinado, cae necesariamente. Si, en cierto sentido, en las fases precedentes del desarrollo capitalista, las formas de la consciencia se produc\u00edan espont\u00e1neamente, naturalmente, como algo pasivamente derivado de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas, hoy son un producto consciente, finalizado, del capital, como cualquier otra mercanc\u00eda. Son consciencia en cuanto cultura de los consumos, en cuanto ideolog\u00eda de la mercanc\u00eda, en cuanto lenguaje universal del capital que busca con toda lucidez reproducirse. El an\u00e1lisis de la formaci\u00f3n social, de la dominaci\u00f3n real, tiene entonces, necesaria y objetivamente, que reconocer como su fundamento el concepto de \u201cproducci\u00f3n en sentido amplio\u201d, lo cual quiere decir la unidad \u201cproducci\u00f3n de mercanc\u00edas\/producci\u00f3n de consumos-necesidades-consciencia\u201d.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn consecuencia, la metr\u00f3poli es el punto de partida del an\u00e1lisis, porque ella es la c\u00e9lula social cromos\u00f3mica, el espacio-tiempo en el que se produce la mercanc\u00eda y la necesidad de \u00e9sta, la plusval\u00eda relativa y las condiciones de su realizaci\u00f3n. La metr\u00f3poli es la <i>f\u00e1brica total<\/i>. La&nbsp;\u201cf\u00e1brica de objetos-mercanc\u00eda\u201d es s\u00f3lo uno de sus sectores, as\u00ed como lo es la \u201cf\u00e1brica de ideolog\u00eda\u201d. Asimismo, es entonces necesario caracterizar la composici\u00f3n de clase, el proletariado, no s\u00f3lo en relaci\u00f3n con la \u201cf\u00e1brica parcial\u201d sino tambi\u00e9n con la \u201cf\u00e1brica total\u201d, la metr\u00f3poli en su globalidad. El proletariado tiene que ser visto no s\u00f3lo como fuerza de trabajo, capacidad de trabajo, sino tambi\u00e9n como consumidor conscientizado, ideologizado. Toda distinci\u00f3n mecanicista entre fuerza de trabajo y formas de su consciencia cae por tanto por s\u00ed misma: el proletariado en la metr\u00f3poli es al mismo tiempo fuerza de trabajo del capital y consumidor-consciencia de \u00e9ste, su producto programado y finalizado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nTodo reduccionismo a uno solo de los dos t\u00e9rminos, toda separaci\u00f3n m\u00e1s o menos retroactiva de \u00e9stos, conduce hoy inevitablemente, o bien hacia los esfuerzos laboriosos del empirismo obrerista-fabricista, o bien hacia los vuelos del subjetivismo idealista, impidiendo la comprensi\u00f3n de la complejidad de los movimientos sociales actuales. El an\u00e1lisis de la formaci\u00f3n social metropolitana necesita, en realidad, un modelo l\u00f3gico global que no sostenga los reduccionismos m\u00e1s all\u00e1 de ciertos l\u00edmites. Comprend\u00e1moslo mejor a partir de un ejemplo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nPara analizar al \u201chombre\u201d, determinar las leyes de su desarrollo, no puede utilizarse el simple esquema de la lombriz de tierra. No servir\u00eda de nada, para superar la dificultad, agregar a este esquema \u201calgo\u201d\u2026 Un d\u00eda una nariz, otro d\u00eda dos orejas. \u00a1S\u00f3lo se obtendr\u00eda a lo mucho una lombriz disfrazada! Para comprender al hombre necesitamos, en efecto, un modelo cualitativamente diferente del modelo de la lombriz de tierra. El punto de partida del an\u00e1lisis tiene ya que contener en s\u00ed mismo un nivel de complejidad conceptual adecuado para la complejidad real de su objeto.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nAs\u00ed la reducci\u00f3n (t\u00edpica de la manual\u00edstica estilo Tercera Internacional) del materialismo hist\u00f3rico al simple esquema \u201cestructura\/superestructura\u201d y, en particular, la identificaci\u00f3n de la \u201cestructura\u201d con las relaciones de producci\u00f3n de la producci\u00f3n de objetos-mercanc\u00eda (\u201cla producci\u00f3n material\u201d, como se dice) \u2014cuando no es rotundamente la reducci\u00f3n de la unidad-producci\u00f3n-consumo a s\u00f3lo el primer t\u00e9rmino, como sucede en la concepci\u00f3n de la \u201ccrisis\u201d de la Tercera Internacional, que excluye completamente del campo del an\u00e1lisis la contradicci\u00f3n producci\u00f3n\/consumo\u2014 manifiesta, frente a la complejidad de la formaci\u00f3n social capitalista de la dominaci\u00f3n real total, sus l\u00edmites y su car\u00e1cter te\u00f3ricamente superado. En efecto, en las fases que preceden a la dominaci\u00f3n real total, cuando el capital s\u00f3lo hab\u00eda subsumido pr\u00e1cticamente la producci\u00f3n de los objetos, el an\u00e1lisis de las relaciones de producci\u00f3n pod\u00eda limitarse en realidad al estudio de esas relaciones dentro de la producci\u00f3n material. <\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn <i>Teor\u00edas sobre la plusval\u00eda<\/i>, Marx afirma que: \u201cTodas las esferas de la producci\u00f3n material \u2014de la producci\u00f3n de la riqueza material\u2014 se hallan sometidas (formal y realmente) al modo de producci\u00f3n capitalista (pues nos damos cuenta cada vez m\u00e1s que es por principio su objetivo y que s\u00f3lo en este caso es cuando las fuerzas productivas del trabajo se desarrollan al m\u00e1ximo). [\u2026] Por otra parte, todos estos fen\u00f3menos de la producci\u00f3n capitalista en este dominio (de la producci\u00f3n no material) son tan insignificantes comparados con el conjunto de la producci\u00f3n, que se los puede dejar totalmente de lado.\u201d Es por esto que en <i>El capital<\/i>, el concepto de \u201cmercanc\u00eda\u201d remite directamente al de \u201cobjeto\u201d. \u201cLa mercanc\u00eda es, en primer lugar, un objeto externo, una cosa que por sus propiedades satisface necesidades humanas de cualquier tipo.\u201d (Marx)<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nPor consiguiente, el modelo simplificado, tipo Tercera Intencional, pod\u00eda tener alg\u00fan valor operacional en la Rusia zarista del tiempo de Lenin, donde el capital se encontraba en el comienzo de su desarrollo, iniciaba apenas a ocupar la esfera de la producci\u00f3n material y donde el \u201cmercado\u00bb era todav\u00eda sustancialmente de tipo precapitalista; es por esto que, aunque redujera el concepto de \u201cmodo de producci\u00f3n capitalista\u00bb a \u201cla f\u00e1brica\u201d, y el de \u201cformaci\u00f3n econ\u00f3mico-social\u201d al binomio \u201cf\u00e1brica\/Estado\u201d, de hecho la realidad no se tropez\u00f3 all\u00ed de modo demasiado violento.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nPero en la fase de la dominaci\u00f3n real total, donde incluso la \u201cproducci\u00f3n inmaterial\u201d est\u00e1 sometida al modo de producci\u00f3n capitalista \u2014basta con considerar la mercanc\u00eda en formaci\u00f3n, la producci\u00f3n a escala industrial de software\u2014 los conceptos mismos de producci\u00f3n, mercanc\u00eda y f\u00e1brica tienen necesariamente que complicarse, dilatarse cualitativamente. Adem\u00e1s, con la estricta integraci\u00f3n producci\u00f3n-consumo que presupone la producci\u00f3n de mercanc\u00eda-ideolog\u00eda, ya no es posible comprender completamente las relaciones de producci\u00f3n independientemente de las relaciones circulaci\u00f3n-consumo y la producci\u00f3n capitalista de objetos poni\u00e9ndola al margen de la producci\u00f3n capitalista de lenguajes. Es entonces necesario forzar por primera vez nuestro horizonte conceptual.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEl an\u00e1lisis de la formaci\u00f3n social metropolitana no puede ya hacerse con las simples categor\u00edas del \u201cmaterialismo econ\u00f3mico\u201d \u2014comprendido en el sentido leninista de \u201cciencia de las relaciones sociales de la producci\u00f3n material\u201d\u2014 al que se \u201cagregar\u00edan\u201d despu\u00e9s las \u201cformas\u201d del Estado y de la ideolog\u00eda, sino que requiere desde el comienzo mismo el modelo complejo, articulado y unitario del materialismo hist\u00f3rico. No nos extenderemos m\u00e1s sobre esta cuesti\u00f3n, de la cual ya hemos hablado en el segundo par\u00e1grafo del primer cap\u00edtulo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLa cualidad nueva de la relaci\u00f3n producci\u00f3n-consumo no est\u00e1 de ning\u00fan modo resuelta con la identidad de los dos t\u00e9rminos, con la superaci\u00f3n de cada una de sus diferencias cualitativas y de cada una de sus contradicciones. Como dice Marx: \u201cEl resultado al que llegamos no es que la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n, el intercambio y el consumo sean id\u00e9nticos, sino que son en su conjunto articulaciones de una totalidad, diferencias dentro de una unidad. La producci\u00f3n domina tanto sobre s\u00ed misma en la determinaci\u00f3n opuesta de la producci\u00f3n, como sobre los otros momentos. A partir de ella, el proceso recomienza siempre nuevamente.\u201d La cosa tendr\u00eda que ser evidente. Sin producci\u00f3n no puede haber ya circulaci\u00f3n-consumo, y esto en cualquier tipo de sociedad. Hablar, por tanto, de una \u201ccirculaci\u00f3n productora de plusval\u00eda\u201d, como lo hicieron algunos doctos profesores con pasamonta\u00f1as actualmente arrepentidos, es una idea descabellada cuando de lo que se trata es de la dominaci\u00f3n real total.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nNo obstante, en la dominaci\u00f3n real total, la \u201ccirculaci\u00f3n capitalista\u201d presenta un car\u00e1cter nuevo. La producci\u00f3n de mercanc\u00eda-ideolog\u00eda-informaci\u00f3n es esencialmente producci\u00f3n de las condiciones de circulaci\u00f3n-consumo de objetos-mercanc\u00eda. Puede pensarse por ejemplo en la producci\u00f3n de la mercanc\u00eda-publicidad. Se trata de una producci\u00f3n particular (\u201cinmaterial\u201d) de mercanc\u00eda, y por tanto de plusval\u00eda, que vive en el interior de la circulaci\u00f3n de los objetos-mercanc\u00eda. La novedad consiste, entonces, en el hecho de que el trabajo productivo ampl\u00eda su esfera y penetra en la \u201cproducci\u00f3n material\u201d, pero la producci\u00f3n, ya sea \u201cmaterial\u201d o \u201cinmaterial\u201d, tiene de todos modos que ser siempre productora de plusval\u00eda, y la circulaci\u00f3n es siempre solamente \u201cmovimiento\u201d de lo ya dado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nAdem\u00e1s, dentro de la unidad producci\u00f3n de objetos-mercanc\u00eda\/producci\u00f3n de mercanc\u00eda-ideolog\u00eda-informaci\u00f3n, por ser la primera el punto de arranque de la segunda, tiene la hegemon\u00eda sobre el proceso entero. En efecto, sin la producci\u00f3n de los objetos-mercanc\u00eda, ni siquiera podr\u00eda darse aqu\u00ed la producci\u00f3n de sus condiciones de realizaci\u00f3n. La hegemon\u00eda no por eso es la totalidad: la producci\u00f3n de objetos-mercanc\u00eda, \u201cla f\u00e1brica\u201d, es de cualquier modo la articulaci\u00f3n de una totalidad m\u00e1s compleja, la metr\u00f3poli. As\u00ed la hegemon\u00eda de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas sobre la circulaci\u00f3n-consumo significa centralidad del trabajo productivo de valor\/plusval\u00eda en el interior del proletariado, pero, en este caso tambi\u00e9n, el primero es s\u00f3lo una parte de un todo<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<i>La metr\u00f3poli como antagonismo social total y crisis hist\u00f3rica general del modo de producci\u00f3n capitalista<\/i><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nDe la nueva cualidad de la relaci\u00f3n producci\u00f3n-consumo se deriva que, en la dominaci\u00f3n real total, no solamente el tiempo de trabajo es tiempo capitalista, sino tambi\u00e9n que la jornada social entera es tiempo del capital. En la fase precedente, \u201cel obrero trabaja para vivir. Para \u00e9l mismo, el trabajo ni siquiera es una parte de su vida, es m\u00e1s bien un sacrificio de su vida. Es una mercanc\u00eda que ha otorgado a un tercero. Es por esto que el producto de su actividad no es tampoco el objetivo de esta actividad. [\u2026] La vida comienza para \u00e9l donde termina esta actividad, en la mesa de su casa, en el banco de la taberna, en la cama\u201d (Marx).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn la dominaci\u00f3n real total, por el contrario, no hay ya ning\u00fan sitio donde el obrero pueda entablar su propia vida, porque lo que hay por todas partes es la vida del capital. El antagonismo proletariado-burgues\u00eda es hoy, objetivamente, antagonismo social total: no ya contra un aspecto o ciertos aspectos, sino contra la totalidad de la formaci\u00f3n social capitalista. Hay antagonismo en la producci\u00f3n de plusval\u00eda relativa, donde \u201cel desarrollo de las fuerzas productivas <i>sociales<\/i> del trabajo y las condiciones de este desarrollo se presentan como <i>obra del capital<\/i>, ante las cuales el obrero singular se ve en una relaci\u00f3n no s\u00f3lo pasiva sino antagonista\u201d (Marx). Donde \u201ccon el desarrollo de la maquinaria, las condiciones del trabajo tambi\u00e9n aparecen como dominando al trabajo desde el punto de vista tecnol\u00f3gico, y al mismo tiempo que le expropian toda habilidad y saber, lo remplazan, lo oprimen y lo vuelven superfluo\u201d (Marx). Hay antagonismo en la circulaci\u00f3n-consumo, donde frente a un \u201cindividuo cuyas necesidades se hayan desarrollado lo m\u00e1s posible, por tener numerosas cualidades y relaciones\u201d, se alza un universo en expansi\u00f3n de valores de cambio-mercanc\u00edas, al cual, como proletario, s\u00f3lo puede tener un acceso limitado por la pobreza de sus \u201cmedios de adquisici\u00f3n\u201d. En efecto, \u201cnuestras necesidades y nuestros placeres tienen su fuente en la sociedad; los medimos, por consiguiente, con la sociedad, y no con los objetos con los que nos satisfacemos\u201d (Marx). Hay antagonismo ideol\u00f3gico, porque el sistema ideol\u00f3gico dominante es una m\u00e1quina de hierro que produce las condiciones de la realizaci\u00f3n de la plusval\u00eda relativa, de esas relaciones sociales que son, para el proletariado, \u201cmiseria subjetiva, estado de expoliaci\u00f3n y de dependencia\u201d. Hay antagonismo con crecimiento geom\u00e9trico, hay enemistad absoluta; hay <i>guerra social total<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn efecto, si por un lado la dominaci\u00f3n real es \u201cel desarrollo de un sistema en expansi\u00f3n constante y cada vez m\u00e1s global de tipos de trabajos y producci\u00f3n, a los que corresponde un sistema cada vez m\u00e1s amplio y rico de necesidades\u201d, es por el otro f\u00e9rrea necesidad de conducir esa materia social compleja y multiforme en expansi\u00f3n al interior de los l\u00edmites de la ley del valor\/plusval\u00eda relativa. En la dominaci\u00f3n real total, el antagonismo entre el movimiento de la formaci\u00f3n social que constituye una bola de nieve y los l\u00edmites cada vez m\u00e1s estrechos de la \u201cracionalidad\u201d de la plusval\u00eda relativa \u2014entre el capital sobreacumulado y la penuria de plusval\u00eda, entre la expansi\u00f3n de las necesidades sociales y la posibilidad relativamente decreciente de satisfacerlos para la mayor\u00eda (el proletariado)\u2014 alcanza su apogeo y deviene absoluto. La dominaci\u00f3n real total es por tanto, al mismo tiempo, crisis hist\u00f3rica general del modo de producci\u00f3n capitalista y crisis absoluta de sobreproducci\u00f3n de capital en cuanto crisis de sobreproducci\u00f3n absoluta de relaciones sociales, expresi\u00f3n general y total de la contradicci\u00f3n cada vez m\u00e1s aguda entre valor de uso y valor de cambio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn el punto en el que nos encontramos, hace falta una precisi\u00f3n. El concepto de \u201ccrisis de sobreproducci\u00f3n de capital\u201d es uno de los conceptos que remite m\u00e1s frecuentemente a la teor\u00eda marxista y, tal vez justamente por esta raz\u00f3n, uno de los menos definidos. Para algunos, \u201csobreproducci\u00f3n de capital\u201d significa sobreproducci\u00f3n de objetos-mercanc\u00eda. Para otros, sobreproducci\u00f3n de dinero. Para otros todav\u00eda, sobreproducci\u00f3n de m\u00e1quinas-capital constante con relaci\u00f3n a los hombres-fuerza de trabajo. Para los m\u00e1s inteligentes finalmente, las tres cosas juntas. Todos estos puntos de vista tienen, sin embargo, un l\u00edmite de fondo. Olvidan que \u201c<i>el capital no es una cosa<\/i>, sino una determinada relaci\u00f3n social de producci\u00f3n, relaci\u00f3n que se presenta en una cosa y le confiere a \u00e9sta un car\u00e1cter social espec\u00edfico\u201d (Marx). Y que \u201csi consideramos la sociedad burguesa en su conjunto, aparece siempre, como \u00faltimo resultado del proceso de producci\u00f3n social, la sociedad misma, es decir, el hombre mismo en sus relaciones sociales. Todo lo que tiene forma fija, como producto, etc., aparece siempre como momento, momento evanescente de ese movimiento.\u201d (Marx)<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nPrisioneros todav\u00eda del mundo fetichista de las mercanc\u00eda, ven s\u00f3lo el movimiento de las \u201ccosas\u201d, en lugar de las <i>relaciones<\/i> entre los hombres, las \u201crelaciones sociales\u201d. Y, haciendo esto, pierden toda la profunda riqueza de las significaciones de estas categor\u00edas econ\u00f3micas. Tomemos algunos ejemplos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLa \u00abtasa de plusval\u00eda\u00bb no mide solamente la relaci\u00f3n entre el tiempo de trabajo no pagado y el tiempo de trabajo pagado, sino una relaci\u00f3n mucho m\u00e1s compleja entre los hombres: una relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n y, por consiguiente, de antagonismo. As\u00ed, el aumento de la tasa de plusval\u00eda, en el devenir del modo de producci\u00f3n capitalista es a la vez crecimiento de la explotaci\u00f3n y agudizaci\u00f3n profunda del antagonismo de clases. \u00a1Se podr\u00eda de alg\u00fan modo decir que el antagonismo absoluto corresponde a un cierto valor num\u00e9rico de la tasa de plusval\u00eda!<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLa \u201ccomposici\u00f3n org\u00e1nica\u201d no es simplemente una relaci\u00f3n entre \u201clas m\u00e1quinas\u201d y \u201clos hombres\u201d, sino que es la expresi\u00f3n de la relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n de la m\u00e1quina capital sobre el hombre-fuerza de trabajo. Su crecimiento es por consiguiente un crecimiento cada vez m\u00e1s desp\u00f3tico de esa dominaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLa \u201cbaja de la tasa de ganancia\u201d no es s\u00f3lo baja de la ganancia de los capitalistas, es el indicio de la p\u00e9rdida de capacidad de desarrollo, de expansi\u00f3n y de la formaci\u00f3n social en su conjunto. Es la medida de su muerte.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nFinalmente, el hecho de que \u201cel valor de cambio tienda hacia cero en el desarrollo de la contradicci\u00f3n valor de uso\/valor de cambio\u201d no significa de manera reductiva que \u201cel dinero sea reducido a cero\u201d, pues es olvidar que el valor de cambio antes de ser el dinero es \u201cla relaci\u00f3n abstracta de la propiedad privada con la propiedad privada\u201d (Marx). Por el contrario, esta din\u00e1mica expresa algo mucho m\u00e1s profundo: es la forma de la relaci\u00f3n fundamental que se establece entre los hombres en el modo de producci\u00f3n capitalista que, en su devenir, tiende a negarse y a producir su superaci\u00f3n. Lo que entra en crisis no es simplemente la \u201crelaci\u00f3n monetaria\u201d sino toda la gama de las relaciones sociales entre los hombres.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLo que, todo a la vez, tiende a producirse y a emerger, es una nueva complejidad de la materia social, nuevas relaciones entre los hombres, y de los hombres con las cosas. Es por esto que nosotros hablamos de crisis general hist\u00f3rica, porque la materia social producida por el modo de producci\u00f3n capitalista ha alcanzado, en la dominaci\u00f3n real total, su \u201cmasa cr\u00edtica\u201d: toda expansi\u00f3n ulterior es para ella, a la vez, proceso de explosi\u00f3n\/implosi\u00f3n, proceso de diversificaci\u00f3n al m\u00e1ximo y de s\u00edncope destructor. El car\u00e1cter absoluto de la contradicci\u00f3n entre el movimiento en avalancha de la formaci\u00f3n social y los l\u00edmites cada vez m\u00e1s restringidos de la \u201cracionalidad\u201d de la plusval\u00eda relativa, impone en realidad al capital la necesidad de desarrollar estrategias de aniquilamiento\/destrucci\u00f3n\/control de la materia social y de hacerlas jugar como \u201ccontratendencias\u201d a la crisis.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEstrategias m\u00faltiples, naturalmente, que no s\u00f3lo prev\u00e9n destrucciones de \u201cmaterias econ\u00f3micas\u201d, es decir, la reducci\u00f3n de la base productiva (despidos, subutilizaci\u00f3n de las instalaciones, cierre de f\u00e1bricas, destrucci\u00f3n de objetos-mercanc\u00eda, etc.), sino incluso destrucciones mucho m\u00e1s extendidas y en profundidad relaciones sociales en todos los dominios de la producci\u00f3n de la vida y en particular \u2014como veremos muy pronto\u2014 en la producci\u00f3n antagonista de signos y de lenguajes. Estrategias que, implicando sistemas espec\u00edficos de control\/mando, determinan el desarrollo de una rama particular dentro de la producci\u00f3n de la mercanc\u00eda-informaci\u00f3n: la producci\u00f3n de mercanc\u00edas control\/mando. Se trata de la \u201ccibern\u00e9tica social\u201d, de la producci\u00f3n a escala industrial de \u201csistemas l\u00f3gicos\u00bb para la reducci\u00f3n\/el control de los \u201cconjuntos sociales\u201d. As\u00ed, en su fase de crisis general hist\u00f3rica, por ser ya incapaz el capital de \u201ccontrolar\u201d la vida, \u00a1empieza a producir conscientemente la muerte!<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEs por esto que el salto revolucionario hacia el comunismo, tomado en su sentido m\u00e1s amplio de expansi\u00f3n ilimitada de la complejidad social donde \u201cel libre desarrollo de cada uno es la condici\u00f3n del libre desarrollo de todos\u201d (Marx), es hoy no s\u00f3lo hist\u00f3ricamente posible, sino que se vuelve necesario, porque, como Marx lo dijo ya, en cada \u00e9poca de crisis social la perspectiva misma de la \u201cruina com\u00fan de las clases en lucha\u201d es siempre inminente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nCrisis general hist\u00f3rica en fin, crisis tambi\u00e9n del universo de los fetiches, destrucci\u00f3n de la \u201cciudad de los espectros\u201d, construcci\u00f3n de un mundo sin fantasmas porque no habr\u00e1 ya necesidad de fantasmas. La dominaci\u00f3n real total nos hace entonces entrever en el horizonte un nuevo nivel de la materia social donde \u201clas cosas aparecen como son, toda ciencia de la sociedad se vuelve superflua\u201d. Y as\u00ed, dentro de poco, podremos deshacernos del materialismo hist\u00f3rico mismo, con todas sus abstracciones sutiles.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nM\u00e1s all\u00e1 del horizonte capitalista, se doblar\u00e1n las campanas de la teolog\u00eda: ciencia del feudalismo por excelencia, bazar de sue\u00f1os bajo el capitalismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<i>La violencia explosiva como comunicaci\u00f3n liberadora-terapia social de la esquizofrenia&nbsp;metropolitana<\/i><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nVolver al concepto de violencia en este discurso sobre la dominaci\u00f3n real total del capital, conlleva a precisar tres cosas: que la violencia define un car\u00e1cter intr\u00ednseco e hist\u00f3ricamente determinado de las relaciones sociales; que en la forma-metr\u00f3poli de la materia social, no hay relaci\u00f3n que escape de esta determinaci\u00f3n; que el comportamiento violento, \u201cagresivo\u201d, no encuentra su explicaci\u00f3n en la programaci\u00f3n gen\u00e9tica como est\u00e1 de moda creer, bas\u00e1ndose en la palabra de los investigaciones en etolog\u00eda y en sociobiolog\u00eda humana.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEl determinismo biol\u00f3gico que hace hervir la sangre de Umberto Eco llev\u00e1ndolo a escribir que \u201clos hombres (de las Brigadas Rojas) son arrastrados hacia la sangre por oscuras fuerzas biol\u00f3gicas\u201d, es un subproducto de una mezcla oscura de reduccionismo materialista y de terrorismo inform\u00e1tico del que nuestro autor se jacta de ser un gran experto. Es una subcultura de la crisis, una ideolog\u00eda de la dominaci\u00f3n, una lengua del terror, simplemente un poco m\u00e1s puesta al gusto del d\u00eda que aquella de Giampaolo Pansa \u2014\u00a1ay Dios m\u00edo!\u2014 que \u00e9ste est\u00e1 todav\u00eda convencido de que las \u201cfuerzas oscuras\u201d tienen que ser buscadas en el cielo de la corte de Lucifer, Sat\u00e1n y Belceb\u00fa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nNo hay, propiamente hablando, nada oscuro en la violencia de hoy en d\u00eda, porque ella es el reverso del devenir normal de las contradicciones capitalistas en este estadio (\u00a1es lo que se produce fuera de la producci\u00f3n alienada de la vida!). Lo cual significa que en la metr\u00f3poli imperialista no hay lugar que escape de la violencia. Porque la coerci\u00f3n espectacular o subliminal, econ\u00f3mica o familiar, pol\u00edtico-militar o ideol\u00f3gica, para imponer las finalidades hostiles del capital, se manifiesta ahora en todas las relaciones sociales, sin excepci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLa metr\u00f3poli es violencia: violencia implosiva autodestructiva o violencia explosiva revolucionaria. Violencia que de cualquier modo tiene un sentido de clase y que se descarga a lo largo de los senderos trazados por las necesidades de clase. Violencia de los fetiches o contra los fetiches. De los fetiches contra la vida. Contra los fetiches por la vida.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nAlgunos rehusar\u00e1n comprender pero, en su forma ideal totalmente consumada y acabada, la dominaci\u00f3n del capital, sobre el conjunto y sobre cada una de las relaciones sociales, significa la destrucci\u00f3n total de toda forma de vida humana. Sin embargo, tal forma ideal es inmediatamente contradicha por el incremento simult\u00e1neo de todas las contradicciones en el devenir concreto de este proceso. De tal suerte que este l\u00edmite extremo, resultado infranqueable del movimiento implosivo y autodestructor de la formaci\u00f3n capitalista que se\u00f1alar\u00eda tambi\u00e9n el punto de colapso total de la materia social, no puede finalmente ser alcanzado. Es en este espacio-tiempo contradictorio, cada vez m\u00e1s violento, que la posibilidad de una transformaci\u00f3n revolucionaria de las relaciones sociales aparece como una necesidad para la materia social en su conjunto.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nSe trata aqu\u00ed de un proceso atravesado, en extensi\u00f3n y en profundidad, en su conjunto y en cada uno de sus aspectos particulares, por antagonismos violentos. Proceso discontinuo que destroza a cada paso todas las perspectivas, trag\u00e1ndose sus l\u00edneas de fuga en los remolinos de la implosi\u00f3n y rompi\u00e9ndolas sobre las l\u00edneas de fuerza de la sorpresa explosiva. <i>Implosi\u00f3n<\/i>: colapso autodestructivo que nos arrastra a \u201cotra parte\u201d. <i>Explosi\u00f3n<\/i>: expansi\u00f3n de la complejidad social que se abalanza al dominio concreto de la producci\u00f3n creadora de la vida.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nPropiamente hablando, la crisis social en la ciudad de los espectros significa esto: la proximidad de la implosi\u00f3n\/explosi\u00f3n de la \u201cmasa cr\u00edtica\u201d que se alimenta de lo vivido cotidiano de las clases. La escena tumultuosa de las manifestaciones concretas de los resultados de la tensi\u00f3n catastr\u00f3fica de la relaci\u00f3n social dominante: el valor de cambio, y por tanto de todas las relaciones sociales alienadas, de su desgarro inesperado, del brote necesario de formas de relaciones nuevas y m\u00e1s complejas en cada nuevo sobresalto de la contradicci\u00f3n social. La implosi\u00f3n del valor de cambio, que es implosi\u00f3n del modo de producci\u00f3n capitalista de la vida, obliga en efecto a los proletarios a construir una producci\u00f3n \u201cdistinta\u201d de la vida, una relaci\u00f3n entre ellos y las \u201ccosas\u201d cualitativamente diferente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLos talleres de Mirafiori, durante la lucha de 1979-1980 eran algo \u201cdistinto\u201d a una f\u00e1brica de coches: eran centros de organizaci\u00f3n-cooperaci\u00f3n proletaria, \u201ccomedor popular\u201d, discoteca, fumadero\u2026 Exactamente igual que las casas ocupadas por los proletarios napolitanos durante la campa\u00f1a de Ciro Cirillo. Igual que las prisiones durante las revueltas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nLas latencias del futuro contenidas en el presente no se limitan a existir en las representaciones ideol\u00f3gicas y en las programaciones pol\u00edticas. Al contrario, se manifiestan ya en el curso del brote del proceso revolucionario, y se exteriorizan en las configuraciones m\u00e1s sorprendentes e inesperadas, a partir de las rupturas sucesivas de las formas de relaciones dominantes. Poco importa que en el curso de esta fase de transformaci\u00f3n se corrompan con la frecuentaci\u00f3n inevitable de las relaciones sociales moribundas. Porque su mayor complejidad impone al final su poder, por medio de la lucha.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nPero la crisis social significa tambi\u00e9n resistencia l\u00fagubre y feroz de la clase muerta que est\u00e1 todav\u00eda entre nosotros. En la ciudad de los espectros, los fetiches necr\u00f3ticos con aspecto humano cada vez m\u00e1s vago buscan colectivamente la muerte. En el sentido de darla o recibirla, indifererentemente. Ya sea el consumo cotidiano de microviolencias \u201cordinarias\u201d en el mundo bien ordenado de la familia, de la escuela, de la f\u00e1brica o de la oficina. Ya sea la utilizaci\u00f3n masiva de psicofarmacia o de hero\u00edna, o incluso la alienaci\u00f3n m\u00edstica y suicida a la manera del reverendo James. Ya sea el juego que ha clavado a Lennon una bala en pleno coraz\u00f3n. O incluso la masa an\u00f3nima y aparentemente inexplicable de los \u201cpeque\u00f1os homicidios\u201d, como es el caso para 60% de los delitos registrados en un a\u00f1o en Nueva York. Ya sea el habitual balazo al aire del habitual gendarme-vigilia-polic\u00eda con sus cordones policiales en nuestras casas, o incluso la tortura salvaje en las celdas de seguridad de un comisariado cualquiera \u2014 poco importa. Porque la ley que anima todo es siempre la ley autodestructiva e implosiva del capital.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nAs\u00ed, en las condiciones de la metr\u00f3poli, destruir las formaciones fetichistas en todas nuestras relaciones sociales es un imperativo de vida. Es una terapia social, la \u00fanica soluci\u00f3n para la condici\u00f3n esquizometropolitana. \u00a1Tener que ejercer la violencia explosiva se vuelve una necesidad absoluta! Sin la pr\u00e1ctica de la violencia revolucionaria, la simple supervivencia ni siquiera puede ser garantizada, y sobre todo no hay ninguna posibilidad de refusi\u00f3n unitaria, en un proceso colectivo de liberaci\u00f3n, de su propia consciencia estallada. Ejercer su violencia contra los fetiches del capital es el acto consciente que expresa el m\u00e1s alto nivel de humanidad posible en la metr\u00f3poli, porque es a trav\u00e9s de esta pr\u00e1ctica social que el proletariado, apropi\u00e1ndose as\u00ed el proceso productivo vital, construye su saber y su memoria, es decir, su poder social, su identidad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\n<i>De la violencia explosiva del proletariado esquizometropolitano a la la guerra social como estrategia consciente de liberaci\u00f3n<\/i><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEl car\u00e1cter absoluto del antagonismo en la dominaci\u00f3n real total obliga a redefinir la dial\u00e9ctica entre \u201cpol\u00edtica\u201d, como arte de la mediaci\u00f3n de las contradicciones, y \u201cguerra\u201d, como su negaci\u00f3n-aniquilamiento.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn la fase de la dominaci\u00f3n formal, tal dial\u00e9ctica estaba resumida en la proposici\u00f3n de Clausewitz \u201cla guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u201d. O incluso, la guerra es un instrumento de la pol\u00edtica, una funci\u00f3n de la mediaci\u00f3n, una etapa transitoria entre \u201cenemigos relativos\u201d. La mediaci\u00f3n domina el aniquilamiento. De hecho, cuando Clausewitz formul\u00f3 este principio, ten\u00eda en mente los conflictos entre Estados, es decir, en \u00faltima instancia, entre fracciones de una misma clase.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nCon Lenin, la guerra entre Estados cede su sitio a la guerra \u201cinterna\u201d entre partidos. Sin embargo, el principio formulado por el general prusiano no sufre modificaciones sustanciales. Incluso para Lenin, la guerra es una fase circunscrita, transitoria, y la insurrecci\u00f3n y la lucha partisana tienen un car\u00e1cter extraordinario. No es pues una casualidad si los escritos de 1902-1906 sobre la lucha partisana hablan de esta \u00faltima como de una forma de lucha. No obstante, con Lenin, comienza ya a dibujarse el concepto de guerra como \u201cenemistad total\u201d, cuando hasta entonces las guerras entre Estados se hab\u00edan desenvuelto seg\u00fan reglas establecidas y aceptadas por todos los adversarios. Pero, visto el desarrollo relativo del capital, tal \u201cenemistad total\u201d no pod\u00eda todav\u00eda desplegarse completamente. Hasta tal punto que la Revoluci\u00f3n de Octubre mantiene una ambig\u00fcedad entre contenido y forma: el primero es democr\u00e1tico burgu\u00e9s, la segunda proletaria.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nCon Mao finalmente, la guerra pierde definitivamente su car\u00e1cter de emergencia, transitorio, para volverse de \u201clarga duraci\u00f3n\u201d, determinaci\u00f3n estable de la pol\u00edtica. Pero el salto cualitativo a su forma absoluta no est\u00e1 todav\u00eda realizado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn la metr\u00f3poli imperialista, por el contrario, el car\u00e1cter absoluto y total de la contradicci\u00f3n entre las clases invierte los t\u00e9rminos de la dial\u00e9ctica pol\u00edtica\/guerra: hoy en d\u00eda es la guerra el polo principal y la pol\u00edtica se vuelve el polo secundario. El aniquilamiento, la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n, domina su mediaci\u00f3n; esta \u00faltima se define como un aspecto provisional, circunscrito de la primera. El conflicto de clase, tras haber alcanzado aqu\u00ed su m\u00e1xima expresi\u00f3n y tras haberse extendido a todas las relaciones sociales, engendra el campo de la revoluci\u00f3n total como guerra social total, forma general del antagonismo. En la metr\u00f3poli, la guerra toma por consiguiente una significaci\u00f3n may\u00e9utica: la guerra como madre\/padre de todas las cosas, como contraste que destruye todas las cosas para transformarlas en algo m\u00e1s. Guerra como destrucci\u00f3n\/construcci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nNo obstante, el predominio de la guerra no tiene nada que ver con el predominio de lo militar. La guerra social total en la metr\u00f3poli incluye el aspecto militar como uno de sus aspectos, pero no puede reducirse a \u00e9l. Esta reducci\u00f3n es lo que caracteriza al militarismo en todas sus versiones. Las armas, como las t\u00e9cnicas de combate, son instrumentos de la acci\u00f3n revolucionaria, instrumentos entre otros. Pero hace falta siempre tener claramente en la mente que el fundamento de esta acci\u00f3n, su contenido totalizante, es el contenido social de la transformaci\u00f3n que ella persigue. La guerra social total es la proyecci\u00f3n cient\u00edfica de nuevas relaciones sociales y de las formas de poder capaces de romper el monopolio burgu\u00e9s de su programaci\u00f3n actual. En otros t\u00e9rminos, recorre todas las relaciones sociales y no se contenta con privilegiar una de ellas, ya sea por ejemplo la relaci\u00f3n econ\u00f3mica o pol\u00edtico-militar, o ideol\u00f3gica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEl esquema cl\u00e1sico de los \u201ctres tiempos\u00bb \u2014primero la conquista del poder pol\u00edtico, despu\u00e9s la transformaci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n y finalmente la transformaci\u00f3n de todas las relaciones sociales\u2014 manifiesta entre l\u00edneas, en la dominaci\u00f3n real total, una desviaci\u00f3n mecanicista. Lo cual no quiere decir que haga falta aplanarlo todo ni que sea imposible avanzar en la transformaci\u00f3n social por etapas definidas cualitativamente. Las diferentes relaciones sociales de la formaci\u00f3n capitalista tienen un desarrollo espacio-temporal desigual, esto es un hecho innegable. Lo que queremos m\u00e1s bien se\u00f1alar es que, en la metr\u00f3poli imperialista, el contenido de la revoluci\u00f3n es en primer lugar social y no pol\u00edtico. O m\u00e1s exactamente, que la guerra social es contra lo pol\u00edtico. Marx dice: \u201cToda revoluci\u00f3n disuelve la vieja sociedad, y en este sentido es social. Toda revoluci\u00f3n derroca el viejo poder, y en este es sentido es pol\u00edtica.\u201d Si esto es cierto para \u201ctoda revoluci\u00f3n\u201d, no hace falta establecer el predominio de un aspecto sobre otro en la sucesi\u00f3n hist\u00f3rica de las revoluciones.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nEn lo que concierne a la revoluci\u00f3n metropolitana, es sin duda su aspecto social el que domina al aspecto pol\u00edtico, porque est\u00e1 llamada a disolver no solamente \u201cla vieja sociedad, sino toda la prehistoria de la sociedad\u201d. Es en este sentido que nosotros hablamos de <i>revoluci\u00f3n de \u00e9poca<\/i>, como paso de la \u201csociedad ilusoria\u201d del capital a la \u201ccomunidad real\u201d de los hombres sociales, al <i>socius<\/i> evolucionado posmetropolitano. Por el contrario, desde el punto de vista de la burgues\u00eda, es el aspecto pol\u00edtico-militar el que domina al aspecto social. En realidad, como ya no puede ser un factor de desarrollo de la materia social, tiene que activar al m\u00e1ximo todos los instrumentos de su dominaci\u00f3n para reducir-aniquilar la complejidad tumultuosa en plena proliferaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nPor consiguiente, mientras que el poder pol\u00edtico del proletariado se erige sobre la capacidad de practicar la guerra en todas las relaciones sociales \u2014a partir de lo que se presenta como dominante en la formaci\u00f3n social capitalista y, por tanto, de la relaci\u00f3n pol\u00edtica y militar que le es impuesta por la burgues\u00eda imperialista\u2014, su poder social se erige sobre la capacidad de producir y de hacer vivir un saber general de las relaciones sociales, es decir, una proyecci\u00f3n-construcci\u00f3n del futuro para cada relaci\u00f3n social, orientada por el eje del proceso de liberaci\u00f3n del trabajo capitalista.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.8cm\">\nComo Jano, la guerra de clase en la metr\u00f3poli posee dos frentes: ejerce el poder pol\u00edtico-militar y por tanto destruye, a fin de ejercer el poder social y por tanto de construir.<\/div>\n<hr align=\"left\" style=\"height: 1px\" width=\"15%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.4cm\">\n<span style=\"font-size: small\">Cap\u00edtulo V del libro <i>Gocce di sole nella citt\u00e0 degli spettri<\/i> (1983).<\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las rutas que seguimos nos llevaron finalmente a \u201cascender desde la tierra hasta el cielo\u201d y a aventurarnos en el castillo encantado de la ideolog\u00eda. De ella hemos develado su p\u00e9rfido juego de espejos, inspeccionado sus pasajes secretos, dibujado su mapa. Ahora que los monstruos est\u00e1n domesticados, podemos volver a tierra y afrontar los laberintos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[62,61],"class_list":["post-231","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-alberto-franceschini","tag-renato-curcio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=231"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":232,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/231\/revisions\/232"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}