{"id":2304,"date":"2021-09-17T00:30:52","date_gmt":"2021-09-17T05:30:52","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2304"},"modified":"2021-09-17T00:32:49","modified_gmt":"2021-09-17T05:32:49","slug":"marcello-tari-de-monjes-en-batalla-y-comunismo-orante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2304","title":{"rendered":"Marcello Tar\u00ec \/ De monjes en batalla y comunismo orante"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Lectorxs de <em>Artiller\u00eda inmanente<\/em> nos env\u00edan la siguiente traducci\u00f3n de un texto de Marcello Tar\u00ec publicado el 30 de septiembre de 2020 en el sitio web <a href=\"http:\/\/www.dellospiritolibero.it\/?p=714\"><em>Dello Spirito Libero<\/em><\/a><\/strong>.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right;padding-left: 200px\"><em><small>Voz del monje en la batalla.<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right;padding-left: 200px\"><em><small>Voces de todos los oprimidos del mundo: infinitas voces<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right;padding-left: 200px\"><em><small>aqu\u00ed reunidas en la voz de un orante atravesado por todas las pasiones.<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><small>David Maria Turoldo<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">En su texto <a href=\"http:\/\/www.dellospiritolibero.it\/?p=695\">\u00abLontano da dove\u00bb<\/a> Fabio Milana nos cuenta cosas de gran importancia, algunas tan profundas como para desanimar cualquier consideraci\u00f3n apresurada. A pesar de su t\u00edtulo, me siento muy cerca del esp\u00edritu del escrito, pero hay un pasaje de su razonamiento en el que reconozco una diferencia de sensibilidad que me gustar\u00eda discutir, arriesg\u00e1ndome a simplificaciones y siendo consciente de que no estoy en terreno f\u00e1cil. Se trata de algo que quiz\u00e1s entra en las dif\u00edciles relaciones entre el campo de la pol\u00edtica y la dimensi\u00f3n espiritual pero, en concreto, me gustar\u00eda hablar de la manera de entender el comunismo y su relaci\u00f3n con el cristianismo. Al abordar estos temas, a menudo aparecen diferencias de perspectivas y malentendidos que, a su vez, se reflejan en valoraciones divergentes sobre las mismas realidades.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los malentendidos provienen casi siempre de diferentes experiencias de vida, pero si se establece un di\u00e1logo no es insuperable. Uno puede experimentar la misma cosa, la misma verdad, en diferentes momentos con diferentes herramientas y con diferentes disposiciones, y el resultado ser\u00e1 a menudo la falta de armon\u00eda en el significado que uno le da. Para tratar de superar un malentendido de este tipo, es necesario confrontarse en amistad, manteniendo una firme referencia a la misma verdad desde la que, sin embargo, se han generado los diferentes caminos. La diferencia de perspectiva la refiero de modo m\u00e1s general al nudo enmara\u00f1ado de lo que rodea a los razonamientos sobre fe <em>y<\/em> pol\u00edtica, espiritualidad <em>y<\/em> pol\u00edtica, etc., un nudo que creo que se hunde en un gran malentendido que caracteriza la historia de Occidente y que, si alg\u00fan d\u00eda se aclara, podr\u00eda ayudar a iluminar las apor\u00edas que Milana se\u00f1ala en su texto, aunque dudo que pueda llegar a disolverse.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por lo tanto, en esta intervenci\u00f3n hablar\u00e9 del comunismo y del malentendido que siempre genera su evocaci\u00f3n, mientras que en lo que respecta a la cuesti\u00f3n, al menos para m\u00ed la m\u00e1s dif\u00edcil, de la relaci\u00f3n entre pol\u00edtica y espiritualidad, tal vez intente volver a ella m\u00e1s adelante con la esperanza de que otros puedan escribir sobre ella mientras tanto.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Nunca he limitado el significado del comunismo a la historia completamente moderna del movimiento obrero organizado y sus partidos, sino que siempre lo he pensado como una exigencia, antigua, actual y futura, presente en esa tensi\u00f3n que con el padre David Mar\u00eda Turoldo podr\u00eda describir como una \u00abdesesperaci\u00f3n contra el futuro y una esperanza en lo absolutamente inesperado\u00bb. El futuro es, evidentemente, el curso de la historia con su cadena de injusticias, pobreza, opresi\u00f3n y, por tanto, de pecado; lo absolutamente inesperado es su redenci\u00f3n o \u00abresurrecci\u00f3n, traducida en la realidad de la experiencia personal y en la historia\u00bb.<sup>1<\/sup> Es decir, algo que pueda dar cuenta, te\u00f3rica y pr\u00e1cticamente, de esas <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=1314\">\u00abesperanzas desesperadas\u00bb<\/a> que son tambi\u00e9n el t\u00edtulo de la inspirada reflexi\u00f3n que Mario Tronti realiz\u00f3 sobre la utop\u00eda hace unos meses. No s\u00f3lo eso, sino que para m\u00ed resuena como si, en el intervalo entre la desesperaci\u00f3n y la esperanza, el \u00abcomunismo\u00bb fuera una llamada a la lucha, por supuesto, pero tambi\u00e9n a enmendarse y a compartir la propia pobreza, a la amistad con los compa\u00f1eros de aventura y con todas aquellas vidas oprimidas que claman por la justicia y, por \u00faltimo \u2014pero no menos importante\u2014, a practicar un espacio y un tiempo de contemplaci\u00f3n. Un llamamiento que me parece que en el fondo es siempre el mismo, desde hace siglos y siglos. Responder a una llamada no es lo mismo que un acto de voluntad, y creo que es tan dif\u00edcil de entender como de seguir. Tras un entusiasmo inicial debido a la fuerza del llamamiento, la mayor\u00eda no es capaz de permanecer fiel a \u00e9l m\u00e1s que una temporada intensa, mientras que el resto est\u00e1 destinado a tropezar y caer y tratar de levantarse de nuevo hasta el final.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En primer lugar, hay que decir que, al entrar en la \u00abesfera p\u00fablica\u00bb, la generaci\u00f3n a la que pertenezco se enfrent\u00f3 a una situaci\u00f3n hist\u00f3rica en la que todos los aparatos organizativos y de pensamiento del movimiento obrero se estaban derrumbando. Dir\u00eda m\u00e1s: hemos tenido de inmediato que hacer las cuentas con una \u00e9poca cuyo nihilismo reinante se traduce en la sospecha y la marginaci\u00f3n, cuando no al persecuci\u00f3n, de quienes insisten en creer profundamente en algo y en vivir las consecuencias. Esto supuso, por un lado, vivir con una cierta pobreza de experiencia y, por otro, la necesidad de construirse un horizonte m\u00e1s amplio que el representado por la modernidad agonizante, rompiendo, a martillazos si es necesario, los estrechos tabiques que nos ofrec\u00eda una sociedad civil cada vez m\u00e1s cansada y, salvo rar\u00edsimas excepciones, una literatura militante que s\u00f3lo nos confund\u00eda m\u00e1s de lo que ya est\u00e1bamos. Por un lado, esto nos convert\u00eda en errantes, en los dos sentidos posibles; por otro, significaba dar una nueva profundidad hist\u00f3rica al comunismo, lo que tambi\u00e9n implica darle una profundidad en el presente que s\u00f3lo pod\u00eda venir de la pasi\u00f3n por eso inesperado absoluto. Pensar en el comunismo en el plano vertical de la historia significa que es tan antiguo como nuestra civilizaci\u00f3n; pensarlo en el plano vertical de la vida significa convertirlo en un motivo de conversi\u00f3n. Ser antiguo y siempre nuevo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Conservamos celosamente preciosas astillas de esa historia que llegaba a su fin, pero entend\u00edamos bien que si el comunismo s\u00f3lo hubiera sido el experimentado desde Marx en adelante, hasta lo que Milana llama \u00abcomunismo realizado\u00bb, ya no ten\u00eda sentido para nosotros; si, por el contrario, hab\u00eda sido aprendido y experimentado como una exigencia antropol\u00f3gica de la que el comunismo del siglo XX era s\u00f3lo la \u00faltima emergencia, entonces todav\u00eda val\u00eda la pena luchar por \u00e9l. Quiz\u00e1s no hab\u00eda mucho en ese pensamiento, pero era algo. En ese algo est\u00e1 tambi\u00e9n el hecho, experimentado una y otra vez, de que todo intento de crear una \u00abcomuna\u00bb entra en una constelaci\u00f3n afectiva con el esp\u00edritu del cristianismo primitivo, lo reconozcamos o no.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es por estos motivos \u00abexperienciales\u00bb que encuentro insatisfactoria, aunque ciertamente tiene razones, la tesis de Milana de que fue el comunismo, al que evidentemente se refiere en el sentido de movimiento obrero organizado, el que influy\u00f3 en la modernidad en el cristianismo, y en particular en el catolicismo, y no que el comunismo tuviera nada que ver con el cristianismo en su origen, como se afirma en el <a href=\"http:\/\/www.dellospiritolibero.it\/?p=695\">texto<\/a> que inici\u00f3 esta columna. Quiero subrayar que mi intenci\u00f3n no es historiogr\u00e1fica y que no pretendo convencer a nadie de ninguno de los dos bandos, sino, m\u00e1s modestamente, dar cuenta de una experiencia de vida y pensamiento.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que me gustar\u00eda argumentar es que el \u00abvalor inactivo\u00bb que Milana atribuye al Evangelio con respecto a las razones del comunismo y que, en su opini\u00f3n, s\u00f3lo se activar\u00eda en la modernidad y a causa de \u00e9sta, en realidad ya est\u00e1 activo y es fundacional en la vida de las primeras comunidades cristianas como lo atestigua el Nuevo Testamento. No estoy para nada convencido de que en la Biblia no haya ninguna conexi\u00f3n entre pobreza\/riqueza y justicia\/injusticia, pero s\u00ed es cierto, como escribe Milana, que en el Evangelio no hay ning\u00fan proyecto de revoluci\u00f3n pol\u00edtica ni de reforma social, pero aqu\u00ed llegamos al espinoso tema de \u00abpol\u00edtica <em>y<\/em> espiritualidad\u00bb. Sin embargo, es innegable que contiene un llamado apremiante para revolucionar nuestra manera de vivir. Todo es cuesti\u00f3n de creer o no creer que esta conversi\u00f3n de la vida tiene un efecto en la pol\u00edtica, la sociedad y el mundo. Mi pregunta es: \u00bfd\u00f3nde encaja el comunismo, en esa conversi\u00f3n o s\u00f3lo despu\u00e9s, en la pol\u00edtica?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Como veremos, no es ciertamente un argumento nuevo el que he evocado, pero de vez en cuando es bueno retomarlo, adem\u00e1s de que interesa aqu\u00ed tambi\u00e9n por el v\u00ednculo que tiene con el tema del monaquismo que quer\u00edamos destacar. Es precisamente la absolutizaci\u00f3n del \u00abcomunismo realizado\u00bb, olvidando esos or\u00edgenes y sus posteriores irradiaciones afectivas, lo que creo que no s\u00f3lo ha producido una sensaci\u00f3n generalizada de impotencia sino que ha creado esa ambig\u00fcedad por la que incluso el papa, cada vez que predica contra el capitalismo, tiene que especificar que no es comunista sino seguidor del Evangelio. En el momento de escribir estas l\u00edneas, durante una catequesis celebrada el <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/it\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20200826_udienza-generale.html\">26 de agosto<\/a>, Francisco I atac\u00f3 duramente el actual sistema econ\u00f3mico-pol\u00edtico, arraigado en una antropolog\u00eda que denomin\u00f3 del <em>homo \u0153conomicus<\/em>, mientras que cuando quiso indicar un ejemplo a seguir <em>hoy<\/em>, s\u00f3lo pudo recordar la radicalidad del modo de vida de las primeras comunidades cristianas: \u00abconscientes de formar un solo coraz\u00f3n y una sola alma, pusieron todos sus bienes en com\u00fan\u00bb.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">En una publicaci\u00f3n del 1945 titulada <em>La chiesa e il comunismo<\/em>, Ernesto Buonaiuti comenzaba su an\u00e1lisis de las tormentosas relaciones entre la Iglesia cat\u00f3lica y el movimiento obrero organizado entre los siglos XIX y XX con estas contundentes palabras: \u00abEl cristianismo naci\u00f3 comunista, y el comunismo naci\u00f3 cristiano. Se trata, por supuesto, de ponerse de acuerdo sobre el significado de la palabra <em>cristianismo<\/em>, as\u00ed como sobre el significado de la palabra <em>comunismo<\/em>\u00bb.<sup>2<\/sup> Las conclusiones de su peque\u00f1o estudio, de hecho, dan bastante cr\u00e9dito a lo que Milana dice en su intervenci\u00f3n, en el sentido de que la doctrina social cat\u00f3lica en un momento dado <em>tuvo<\/em> que medirse con el movimiento obrero, con la provocaci\u00f3n que la existencia de \u00e9ste supuso para su \u00abpiedad\u00bb, pero lo que me interesa resaltar es el sentido de esa frase inicial, que suena como un aut\u00e9ntico teorema que, en ese a\u00f1o crucial, desafiaba abiertamente las razones de los dos bandos. Se me dir\u00e1 que Buonaiuti no es un buen ejemplo para empezar, considerando que fue condenado por la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica por \u00abmodernismo\u00bb. As\u00ed que voy a llamar a otras voces para que me apoyen, con diferentes sensibilidades pero todas igualmente \u00aborantes\u00bb en el sentido del verso que es el ep\u00edgrafe de este escrito.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una de ellas es la voz de Thomas Merton, un monje trapense estadounidense que en uno de sus primeros libros, <em>The Waters of Siloe<\/em>,<sup>3<\/sup> que a pesar de ser contempor\u00e1neo de Buonaiuti puede ser acusado de todo menos de modernista, toca la cuesti\u00f3n del comunismo en varias ocasiones. La segunda es la del padre Turoldo, un fraile y poeta que atraves\u00f3 el siglo XX participando en todas sus aventuras y tribulaciones, y que no soportaba ser definido como un \u00absacerdote de izquierda\u00bb o de la \u00abdisidencia\u00bb, sino que se describ\u00eda de buen grado como un \u00abrevolucionario tradicionalista\u00bb; alguien cuya vida, dec\u00eda con un brillante juego de palabras, no pertenec\u00eda ni al disenso ni al consenso, sino a la b\u00fasqueda de sentido. La tercera es de Heiner M\u00fcller, el gran dramaturgo y poeta de la RDA, que reflexion\u00f3 mucho sobre la relaci\u00f3n estrat\u00e9gica que a su juicio existe entre comunismo y cristianismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Creo que podemos decir con cierta certeza que Buonaiuti con su \u00abteorema\u00bb, en lo que respecta al cristianismo, pretend\u00eda apuntar a los tiempos antiguos de la iglesia naciente y, en lo que respecta al comunismo, a una experiencia que de manera m\u00e1s o menos latente ha atravesado toda nuestra historia y que, sin embargo, se inici\u00f3 en esos mismos tiempos y lugares y luego sigui\u00f3 una trayectoria aut\u00f3noma.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Muchos, m\u00e1s recientemente en la literatura revolucionaria del Comit\u00e9 Invisible,<sup>4<\/sup> han escrito que las referencias a una cierta concepci\u00f3n comunista pueden detectarse f\u00e1cilmente en el Antiguo Testamento \u2014\u00abno habr\u00e1 necesitado entre ustedes\u00bb (Dt 15:4)\u2014; sin embargo, s\u00f3lo en los Hechos de los Ap\u00f3stoles encontramos descrita una <em>pr\u00e1ctica de vida<\/em> comunista en acci\u00f3n: \u00abLa multitud de los que hab\u00edan llegado a la fe ten\u00eda un solo coraz\u00f3n y una sola alma; y ninguno reclamaba como suyo nada de lo que pose\u00eda, sino que todas las cosas las pon\u00edan en com\u00fan. [\u2026] No hab\u00eda, pues, ning\u00fan necesitado entre ellos, porque todos los que pose\u00edan tierras o casas las vend\u00edan, tra\u00edan el precio de lo vendido, y lo depositaban a los pies de los ap\u00f3stoles; y se distribu\u00eda a cada uno seg\u00fan su necesidad\u00bb (He 4, 32-35). No se trata en absoluto del mito kitsch del \u00abJes\u00fas socialista\u00bb que propagaron las organizaciones de j\u00f3venes obreros, sino de la experiencia que tuvieron los primeros cristianos al intentar organizarse seg\u00fan el anuncio mesi\u00e1nico, d\u00e1ndose no una teor\u00eda, que no existe, sino una forma de vida com\u00fan que implica la presencia de una autoridad espiritual, cuya forma seguir\u00e1 siendo siempre no s\u00f3lo el punto de referencia de toda experiencia de vida mon\u00e1stica, sino que se inscribir\u00e1 en todos los experimentos de liberaci\u00f3n regidos por dos orientaciones fundamentales: 1) que todo sea en com\u00fan; 2) de cada uno seg\u00fan sus capacidades, a cada uno seg\u00fan sus necesidades. Con raz\u00f3n, pues, m\u00e1s all\u00e1 de lo cuestionable de su teolog\u00eda, el ex jesuita Jos\u00e9 Porfirio Miranda pudo escribir en su <em>Comunismo en la Biblia<\/em>: \u00abEl origen de la idea comunista en la historia de Occidente es el Nuevo Testamento, no J\u00e1mblico ni Plat\u00f3n\u00bb.<sup>5<\/sup> Esta tradici\u00f3n se ha ido perdiendo precisamente porque, si bien es cierto que la<em> Scriptura crescit cum legente<\/em>, cuando deja de ser le\u00edda con esp\u00edritu se convierte en un libro viejo del que arrancar alguna m\u00e1xima moralizante o alg\u00fan argumento a favor o en contra de alguna idea o instituci\u00f3n, corriendo el grave riesgo de ser olvidada; lo mismo ocurre con las formas de vida que crecen con la lectura, si no se viven, esto es, si no se practican con esp\u00edritu, se olvidan o se cristalizan en una imagen del pasado, volvi\u00e9ndose como esas chucher\u00edas bellamente expuestas en el buen sal\u00f3n de la ideolog\u00eda. \u00c9ste es el problema de la \u00abtradici\u00f3n\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero si permitimos que el teorema, o la hip\u00f3tesis, de Buonaiuti se mantenga, podemos inferir que existe una tradici\u00f3n que rompe con todas las particiones hist\u00f3ricas e ideol\u00f3gicas convencionales y que hoy, en este mundo nuestro, se presenta de nuevo como un \u00abvalor\u00bb siempre a reactivar. \u00bfC\u00f3mo se puede hacer esto? Si por tradici\u00f3n no entendemos la mera repetici\u00f3n de viejas f\u00f3rmulas sino, por el contrario, como dec\u00eda el padre Giovanni Vannucci, \u00abun ir m\u00e1s all\u00e1\u00bb,<sup>6<\/sup> puesto que el ejercicio de la memoria, el recordar, significa \u00abrealizar una acci\u00f3n provocada por un objeto o acontecimiento dado [\u2026] realizar una acci\u00f3n que transforma\u00bb,<sup>7<\/sup> entonces hacer algo vivo de ella significa su transfiguraci\u00f3n continua, aunque se base en un acontecimiento \u00fanico y singular. As\u00ed que hoy nos toca una vez m\u00e1s recordar, recordar para transfigurar.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Merton en su libro, que relata la historia de su orden y, en particular, la que se desarroll\u00f3 en los Estados Unidos, retoma la cuesti\u00f3n del comunismo varias veces, dando a menudo la impresi\u00f3n de entablar una especie de competici\u00f3n entre \u00abcomunismo cristiano\u00bb y \u00abcomunismo ateo\u00bb. En cualquier caso, la primera aparici\u00f3n del t\u00e9rmino comunismo remite inevitablemente al pasaje de los Hechos de los Ap\u00f3stoles y aparece all\u00ed para explicar la forma de vida de los monjes cuya historia estaba contando. As\u00ed, Merton identifica lo que \u00e9l llama \u00abcomunismo cristiano\u00bb con una <em>formula perfectae poenitentiae<\/em> y recuerda que el cap\u00edtulo XXXIII de la Regla de San Benito, <em>El \u00abvicio de la propiedad\u00bb<\/em>, se refiere expl\u00edcitamente a aquel pasaje de los Hechos. Por tanto, la justa referencia que Milana hace varias veces en su escrito a la penitencia\/conversi\u00f3n puede entenderse, como vemos, como un llamamiento completamente ortodoxo a adoptar una forma de vida cuya tradici\u00f3n se remonta a los primeros tiempos del cristianismo \u2014la \u00ab<em>apostolica vivendi forma<\/em>\u00bb\u2014 y que el monje trapense no duda en calificar de \u00abcomunista\u00bb. Es bueno repetir y precisar: no una forma de gobierno pol\u00edtico, no un sistema econ\u00f3mico, no una doctrina filos\u00f3fica o religiosa, sino una forma de vida. La diferencia no es sutil: \u00abcomunismo\u00bb indica aqu\u00ed una pr\u00e1ctica penitencial que deriva de una conversi\u00f3n espiritual. Quiz\u00e1s sea aqu\u00ed donde m\u00e1s se manifieste la debilidad del comunismo moderno: en el rechazo o la ignorancia de la dimensi\u00f3n espiritual y religiosa que lleva a evitar fatalmente la importancia de la <em>forma vitae<\/em>. Por otro lado, la debilidad de la iglesia se ha debido a menudo a la negaci\u00f3n de una praxis consecuente, o a lo sumo tolerada si y cuando se ha llevado a cabo dentro de los muros de un monasterio (que es algo de todos modos). En ambos casos, cada vez que en la historia se ha intentado sobrepasar esos l\u00edmites institucionales e ideol\u00f3gicos, se ha encontrado con una represi\u00f3n despiadada.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hay una escena en la pel\u00edcula <em>Misi\u00f3n<\/em>, en la que se cuenta la historia de las \u00abreducciones\u00bb guaran\u00edes creadas por los jesuitas entre los siglos XVII y XVIII, en la que el cardenal, que ha llegado a Sudam\u00e9rica para decidir la disoluci\u00f3n de las misiones jesuitas bajo la presi\u00f3n de los gobiernos europeos, pregunta a un joven sacerdote c\u00f3mo se administraban los bienes y ganancias de las florecientes reducciones, y \u00e9ste le responde que todo se redistribu\u00eda por igual: \u00absomos una comunidad\u00bb, explica el jesuita. El cardenal le contest\u00f3, insinuando una influencia, que \u00abhay radicales en Europa hoy en d\u00eda que apoyan estos m\u00e9todos\u00bb, pero el joven, un poco sorprendido, le record\u00f3 que era simplemente el modo de vida de los primeros cristianos. Las misiones fueron finalmente disueltas por la fuerza. Esto demuestra lo dif\u00edcil que ha sido siempre, tanto para la jerarqu\u00edas cat\u00f3licas como para los radicales de todos los tiempos, recordar este origen que, me doy cuenta, es muy inc\u00f3modo para ambas partes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero aqu\u00ed est\u00e1 la cuesti\u00f3n por encima de todo, que es entender el comunismo no exclusivamente en el sentido de un sistema econ\u00f3mico-pol\u00edtico, sino esencialmente en t\u00e9rminos de un modo de ser, una manera de vivir que va m\u00e1s all\u00e1 y en contra de todo <em>sistema mundano<\/em> y que, de esta forma, opera inevitablemente en la dimensi\u00f3n pol\u00edtica, sea cual sea. Su organizaci\u00f3n social \u00aben el mundo\u00bb puede eventualmente proceder en paralelo a la expansi\u00f3n y profundizaci\u00f3n de una forma de vida que no es \u00abdel mundo\u00bb, pero nunca se identifican completamente. Lo cual es positivo, pues incluso en un sentido espec\u00edficamente religioso \u00abfe y religi\u00f3n, fe e ideolog\u00eda (la teolog\u00eda tambi\u00e9n es un momento ideol\u00f3gico), fe y lenguaje y estructuras, por muy sagradas que sean, nunca coinciden\u00bb.<sup>8<\/sup> La forma de vida de la que hablamos surge espont\u00e1neamente de la fe, mientras que la ideolog\u00eda y las instituciones son, al menos, el resultado de una mediaci\u00f3n con el mundo. Por esto, como dec\u00eda otro monje de quien Mario Tronti ha escrito <a href=\"http:\/\/www.dellospiritolibero.it\/?p=655\">aqu\u00ed<\/a>, el padre Benedetto Calati, las reglas, las instituciones y las leyes, m\u00e1s a\u00fan desde la perspectiva de la fe, deben verse todas marcadas por la <em>provisionalidad<\/em>.<sup>9<\/sup> No obstante, lo que siempre ha ocurrido en la historia \u2014de ah\u00ed la desesperaci\u00f3n de Turoldo\u2014 es que en este desequilibrio debido a la no coincidencia, siempre se ha preferido salvaguardar la instituci\u00f3n, la ley y la ideolog\u00eda en detrimento de la fe, la profec\u00eda y, obviamente, las formas de vida que les siguieron. Es en este punto donde se revela el problema constituido por la pol\u00edtica, dentro y fuera de la iglesia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En la famosa <em>Carta a Diogneto<\/em>, que data del siglo II y que resume el contenido del Evangelio, hay un p\u00e1rrafo \u00edntegramente construido sobre la figura parad\u00f3jica del creyente con el significativo t\u00edtulo de \u00abEl misterio cristiano\u00bb, donde se dice, refiri\u00e9ndose a las comunidades cristianas, que \u00abobedecen las leyes establecidas, y con su vida las superan\u00bb. Hay que admitir que se trata de una actitud muy extra\u00f1a, il\u00f3gica podr\u00edamos decir. Pero, si se piensa bien, la comunidad apost\u00f3lica de los or\u00edgenes no aboli\u00f3 la propiedad privada por decreto, sino que los creyentes la superaron. En el texto griego dice exactamente \u03c4\u03c1\u03cc\u03c0\u03bf \u03b6\u03c9\u03ae\u03c2, por lo que la traducci\u00f3n correcta no es gen\u00e9ricamente \u00abcon su vida\u00bb sino \u00abcon su forma de vida\u00bb. Me parece claro que lo que se quiere decir es que la afirmaci\u00f3n de sus creencias y la modificaci\u00f3n de la realidad en la que viven no se produce a trav\u00e9s de una lucha pol\u00edtica en sentido estricto, sino a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica de una forma de vida que les permite ir m\u00e1s all\u00e1 del \u00abmundo\u00bb, es decir, trascender sus costumbres y leyes, dej\u00e1ndolas sin efecto.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No es f\u00e1cil convertirse a esta forma de vida y no tanto por la renuncia a la propiedad de las cosas materiales, sino porque ese despojarse y poner en com\u00fan se entiende tambi\u00e9n, si no sobre todo, como un gesto espiritual. Esp\u00edritu que debe penetrar en la \u00abcarne\u00bb y transformarla. Esta forma de vida es un <em>misterio<\/em> y un misterio no se puede explicar realmente, hay que vivirlo. Esto se ejemplifica con la forma provocativa en que Turoldo nos habla del significado de las par\u00e1bolas del Evangelio. Para comprender el significado de una par\u00e1bola, escribe el fraile, se necesita poco, \u00abbasta la actividad de la raz\u00f3n\u00bb, pero para ser alcanzado por su verdad \u00abhace falta sufrir\u00bb, es decir, hay que adherirse a ella y crear un vac\u00edo dentro de uno mismo para acoger la verdad que Cristo nos ofrece.<sup>10<\/sup> Y \u00e9ste me parece que es el caso del comunismo, al menos en los t\u00e9rminos en que hemos hablado de \u00e9l. El \u00abcomunismo\u00bb tampoco es m\u00e1s que una par\u00e1bola, as\u00ed que no basta con conocer todos los libros que explican la opresi\u00f3n, comprender racionalmente qu\u00e9 es la explotaci\u00f3n para despu\u00e9s entender qu\u00e9 hacer para derrocarla, no, primero hay que vivirlo y sufrir ese vac\u00edo dentro de uno mismo. Sin olvidar que incluso la del comunismo como forma de vida es una verdad provisional, m\u00e1s a\u00fan entonces como organizaci\u00f3n social. De una y otra parte, nunca se ha querido entender que el comunismo no es en s\u00ed mismo el fin de la historia ni su finalidad, s\u00f3lo el Mes\u00edas viene a cumplir <em>el final<\/em>, como Walter Benjamin tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3, pero puede ser el medio de su anuncio. Por otra parte, la pretensi\u00f3n escatol\u00f3gica del capitalismo contempor\u00e1neo de ser el fin de la historia no debe considerarse inesperada, ya que en \u00e9l y a trav\u00e9s de \u00e9l se realiza totalmente la mundanidad, un <em>eschaton<\/em> completamente desprovisto de redenci\u00f3n c\u00f3smica y, por tanto, dotado de un culto que no necesita de \u00abcreyentes\u00bb que, por el contrario, cuando los encuentra en su camino, son considerados enemigos en la medida en que, <em>al participar en \u00e9l con su vida<\/em>, esperan la ruptura mesi\u00e1nica. El mundo burgu\u00e9s es, en efecto, un antirreino.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La destituci\u00f3n del sistema mundano bajo el que vivimos, y la afirmaci\u00f3n de otra verdad del mundo, s\u00f3lo puede producirse de una manera: destituy\u00e9ndonos primero a nosotros mismos como sujetos mundanos. Jes\u00fas de Nazaret es el Dios vivo que destituye todo poder mundano, incluso la muerte cede y decae ante su avance. Sin embargo, lo que muestra incansablemente en su predicaci\u00f3n es que s\u00f3lo si, despu\u00e9s de haber escuchado la llamada, ponemos en juego la vida, nuestra propia vida, la redenci\u00f3n se hace posible. As\u00ed pues, Milana tiene raz\u00f3n cuando dice, retomando la intuici\u00f3n de los monjes medievales, que el desierto es ante todo interior, el lugar de la confrontaci\u00f3n y, por tanto, del choque con uno mismo, es decir, con lo que de \u00abmundo\u00bb se conserva en el propio Yo y que es el Enemigo. Si vences sobre esto, te vences tambi\u00e9n a ti mismo y viceversa. Si en la confrontaci\u00f3n se involucra una <em>ecclesia<\/em> entera, el resultado ser\u00e1 un ej\u00e9rcito. Pero el desierto es tambi\u00e9n, como escribe Vannucci, \u00abla dimensi\u00f3n donde todas las formas son abolidas, donde el hombre puede finalmente vivir desnudo de todos los ropajes de la cultura y escuchar la palabra que resuena m\u00e1s all\u00e1 de todos los lenguajes; vibrar junto a la verdad que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las falsas verdades del hombre civilizado [\u2026]. No en los libros, no en las interpretaciones sutiles resuena la voz, sino en el \u201cdesierto\u201d\u00bb.<sup>11<\/sup> Las condiciones del combate son duras, pero el mero hecho de emprender esta lucha interior, al margen y m\u00e1s all\u00e1 de la eventual victoria, nos da fuerza adicional para luchar \u00abfuera\u00bb del mundo. Me parece que <em>Dello<\/em> <em>spirito libero<\/em> no habla de otra cosa que de esto; por lo dem\u00e1s, escribe Tronti: \u00abTan pronto como vuelves a ti mismo, como nos aconseja Agust\u00edn, te encuentras en conflicto con gran parte de lo que te rodea, porque aparecen dos realidades irreconciliables. Estar en paz con uno mismo es estar en guerra con el mundo\u00bb.<sup>12<\/sup><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Por lo tanto, para librar esta batalla debemos convertirnos en contemplativos. Esto es parte del significado de las palabras de Turoldo al principio, lo que nos remite al fil\u00f3sofo franc\u00e9s Brice Parain, a quien citamos en el breve texto que dio origen a esta columna. Parain afirmana que en Rusia, cuando se fund\u00f3 el partido bolchevique en 1903, se fund\u00f3 tambi\u00e9n la primera orden mon\u00e1stica moderna, porque la adhesi\u00f3n al partido exig\u00eda a sus miembros \u00abrenuncia totalmente a cualquier otra actividad que no fuera la de luchar por la revoluci\u00f3n proletaria\u00bb y ve\u00eda en ello algo extremadamente religioso, una verdadera conversi\u00f3n de las costumbres. Pero lo m\u00e1s interesante es cuando escribi\u00f3 que la dimensi\u00f3n que deben alcanzar los comunistas es \u00abel mayor discernimiento ante la palabra decisiva\u00bb, que en su opini\u00f3n viene de Dios, y esto s\u00f3lo se puede hacer en el silencio de la contemplaci\u00f3n. Concluypi que \u00abel comunismo s\u00f3lo tiene sentido si permanece el tiempo necesario en el silencio y la sumisi\u00f3n, para que la palabra que se pronuncie aparezca en el momento oportuno, con la mayor expectaci\u00f3n y como \u00fanica soberana\u00bb.<sup>13<\/sup> Parece casi superfluo recordar aqu\u00ed la cercan\u00eda de la idea de Parain a la concepci\u00f3n de la vida mon\u00e1stica y, por otro lado, su alejamiento de aquello a lo que estamos acostumbrados.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La Regla de San Benito comienza con las palabras \u00abEscucha, hijo\u00bb, que no hacen m\u00e1s que repetir a nivel personal las palabras b\u00edblicas dirigidas a un pueblo, incluso fund\u00e1ndolo: \u00abEscucha, Israel\u00bb. Ser capaz de callar es escuchar, sin anteponer nada a la Palabra que viene y que nos \u00abfunda\u00bb individual y comunitariamente. No hace falta ser muy perspicaz para comprender lo verdaderamente subversiva que puede ser esta dimensi\u00f3n hoy en d\u00eda.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Tambi\u00e9n soy consciente de lo alejado que est\u00e1 este tipo de pensamiento del sentido com\u00fan, y no me hago ilusiones de convencer a nadie, pero lo que s\u00ed creo es que el comunismo, como tradicionalmente se ha dicho de la Escritura, cuya inteligencia crece con la vida de sus lectores, no es fundamentalmente una filosof\u00eda para insatisfechos o un programa pol\u00edtico a aplicar en un futuro indefinido, sino algo cuya tradici\u00f3n existe y crece en la medida en que hay alguien que lo vive, ya que es ante todo una forma de vivir, una manera de estar en el mundo que debe favorecer esa escucha. S\u00f3lo <em>despu\u00e9s<\/em> es posible que aparezca una \u00abpol\u00edtica\u00bb, pero tambi\u00e9n tendr\u00edamos que ponernos de acuerdo sobre esta palabra. El problema de hoy no es que se haya dejado de filosofar sobre el comunismo \u2014al contrario, se habla mucho de \u00e9l\u2014, sino el enrarecimiento de experiencias vivas. De hecho, no creo que la tarea actual sea revivir un t\u00e9rmino o un concepto o alguna vieja f\u00f3rmula pol\u00edtica, sino contribuir a que sea posible resistir, practicar una vida m\u00e1s justa, cultivar un \u00abesp\u00edritu libre\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde esta perspectiva, la \u00abdestituci\u00f3n\u00bb, de la que tanto se ha dicho en los \u00faltimos a\u00f1os, no es una destrucci\u00f3n pura y simple de lo existente, sino una manera de trascender las formas de poder existentes a trav\u00e9s del crecimiento de formas vivas en la fraternidad y la justicia y, por encima de \u00e9stas, del amor como \u00fanica \u00abobediencia\u00bb. El derrocamiento de los poderosos, los opresores y los injustos es obra del brazo de Dios que se explica en su potencia, pero el Dios judeocristiano act\u00faa en el mundo a trav\u00e9s de los hombres y las mujeres. As\u00ed es como crece el reino, un crecimiento que obviamente no puede dejar de ser conflictivo. Creer es en s\u00ed mismo un conflicto, no se cans\u00f3 de decir Turoldo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Quisiera insistir una vez m\u00e1s en la cuesti\u00f3n del <em>c\u00f3mo<\/em> vivir, llamando la atenci\u00f3n sobre el hecho de que a\u00fan hoy entre los pocos, quiz\u00e1s los \u00fanicos, que pueden utilizar el sintagma \u00abforma de vida\u00bb sin hipocres\u00eda, es decir, refiri\u00e9ndose a una experiencia viva, est\u00e1n los monjes y las monjas que, a trav\u00e9s de ella, nos indican la presencia orante del reino en la tierra. Como sugiere Milana, est\u00e1n, quiz\u00e1s incluso a trav\u00e9s de una alegr\u00eda desesperada, en el <em>ya<\/em> y nos muestran con su liturgia el camino hacia el <em>todav\u00eda no<\/em>. Son el baluarte escatol\u00f3gico en el borde del mundo. La fuerza de laiIglesia como instituci\u00f3n ha sido y es que, a pesar de todo, nunca ha suprimido su existencia; es m\u00e1s, sospecho que sin ellos ser\u00eda su propia existencia la que ya no ser\u00eda posible: \u00absin contemplaci\u00f3n no habr\u00e1 sobrevivencia de nada\u00bb.<sup>14<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Escuchemos de nuevo las palabras prof\u00e9ticas de Giovanni Vannucci: \u00abConcretamente, en nuestro tiempo de cataclismos y desiertos, pero tambi\u00e9n de la presencia fecundante del soplo de Dios, el monje est\u00e1 urgido de anticipar esas formas de vida libres y liberadoras que evocan im\u00e1genes constructivas all\u00ed donde el nacimiento de las instituciones a\u00fan no tiene lugar\u00bb.<sup>15<\/sup> Estas formas de vida, por tanto, <em>preceden<\/em> y <em>superan<\/em> cualquier \u00abpol\u00edtica\u00bb. Y es tambi\u00e9n por ello que creo que es fundamental mirar hoy en d\u00eda al monaquismo y su espiritualidad, m\u00e1s all\u00e1 de lo que pueda ser la disposici\u00f3n personal hacia los asuntos de fe, porque tiene mucho que decirnos sobre la calidad de nuestras experiencias pasadas, presentes y, qui\u00e9n sabe, futuras.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">De ah\u00ed que Turoldo, en su libro sobre el Evangelio de Juan, al discutir el valor esencialmente simb\u00f3lico del texto jo\u00e1nico, escriba: \u00abToda la vida est\u00e1 llena de s\u00edmbolos, y no s\u00f3lo la lengua y la literatura. La cruz es el s\u00edmbolo de los cristianos; la hoz y el martillo son el s\u00edmbolo de la \u00faltima herej\u00eda cristiana\u00bb.<sup>16<\/sup> Parece una frase sencilla, y lo es, pero si la escuchamos con atenci\u00f3n, es decir, si la contemplamos, nos damos cuenta de su densidad. Me limitar\u00e9 a se\u00f1alar dos cosas, dos problemas de hecho. La primera es la definici\u00f3n del comunismo moderno, el del movimiento obrero organizado, como una herej\u00eda cristiana. Evidentemente, Turoldo pens\u00f3 en la voz de los pobres y los oprimidos como el tema del Evangelio que <em>vuelve<\/em> con fuerza a trav\u00e9s del comunismo del siglo XX, en el que vio algo prof\u00e9tico. El fraile servita no utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino herej\u00eda en un sentido despectivo ni en un sentido de distancia insalvable, algunos de sus mejores amigos se encontraban, de hecho, entre esos herejes pero, aun reconociendo una verdad en ellos, nunca pudo adherirse plenamente a su propuesta, tal vez precisamente por al menos uno de los motivos que Milana enumera con respecto al tema de la herej\u00eda, pero sobre todo por su rechazo absoluto a que la <em>ecclesia<\/em> se confundiera con un partido pol\u00edtico, rompiendo as\u00ed su unidad espiritual e identific\u00e1ndose con una de las \u00abpen\u00faltimas verdades\u00bb. Evidentemente, esta convicci\u00f3n no le impidi\u00f3 tomar partido en innumerables batallas a diario, siempre del lado de los pobres y los explotados y en contra de los ricos y los explotadores, o, al mismo tiempo, ser un gran defensor del rigor en la liturgia. La voz de un monje en batalla, en pocas palabras.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A lo largo de este escrito he colocado a menudo el cristianismo y el comunismo uno al lado del otro, como si se reflejaran en un espejo, pero no lo hice con la intenci\u00f3n de poner todo al mismo nivel, como si no hubiera diferencias. Simplemente hay diferencias porque as\u00ed se determinaron en la historia, y Turoldo vio una de estas diferencias en el hecho de que el comunismo moderno se presenta, en relaci\u00f3n con el cristianismo, como una herej\u00eda. Creo que es importante para nosotros, quiz\u00e1s m\u00e1s ahora que ayer, entender en qu\u00e9 consist\u00eda exactamente esa herej\u00eda. Hoy, de hecho, las cosas podr\u00edan ser de otra manera, teniendo en cuenta que desde sus or\u00edgenes el cristianismo se ha aclarado precisamente luchando contra las herej\u00edas, lo que ha implicado tambi\u00e9n para la iglesia absorber sus elementos v\u00e1lidos a lo largo del tiempo, siguiendo fielmente el consejo paulino: \u00abNo apaguen el Esp\u00edritu. No desprecien las profec\u00edas. Antes bien, exam\u00ednenlo todo cuidadosamente, retengan lo bueno\u00bb (1 Tes 5, 19-21).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo segundo, bastante consecuente en mi razonamiento, es que Turoldo, al escribir que el comunismo de la hoz y el martillo es la \u00ab\u00faltima\u00bb herej\u00eda cristiana, me parece que da a la frase un tono escatol\u00f3gico que sugiere impl\u00edcitamente que no habr\u00e1 otras. Desde un punto de vista escatol\u00f3gico, esa herej\u00eda ha sido una de las \u00abpen\u00faltimas\u00bb realidades, a la espera de la \u00faltima que ser\u00e1 una \u00abruptura total\u00bb como dec\u00eda Bonhoeffer.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta sugerencia escatol\u00f3gica me da finalmente la oportunidad de retomar a Heiner M\u00fcller, quien argument\u00f3 en 1990 \u2014la fecha es importante porque sigui\u00f3 inmediatamente a la ca\u00edda del Muro\u2014 que \u00abel comunismo es el intento de realizar el Serm\u00f3n de la monta\u00f1a de Jes\u00fas [\u2026]. El hombre quiere llevar a cabo el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a; el Manifiesto Comunista es la variante secular del serm\u00f3n [\u2026]. El enfrentamiento entre el comunismo y el catolicismo en Europa fue, de hecho, totalmente superfluo, porque en ninguna parte est\u00e1 escrito que el cristianismo deba estar vinculado a la estructura de la propiedad privada. La alianza entre comunismo y catolicismo tendr\u00e1 que surgir en el pr\u00f3ximo milenio. La realidad s\u00f3lo cede cuando uno est\u00e1 unido contra ella\u00bb.<sup>17<\/sup><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Incluso la mera pronunciaci\u00f3n de la palabra comunismo hoy en d\u00eda puedo imaginar que hace sonre\u00edr o enfadar a mucha gente, porque lo que uno tiene en mente es una fotograf\u00eda borrosa de una historia reciente pero terminada. Sin embargo, en este punto, dir\u00eda que es la historia del mayor movimiento her\u00e9tico que ha existido y que, como muchos otros en el pasado, fue derrotado por el mundo y no por la iglesia. No habr\u00e1 m\u00e1s iguales y, sin embargo, su derrota sigue exigiendo justicia y cumplimiento, porque tambi\u00e9n fue la derrota de una esperanza viva entre los pobres y oprimidos de todo el mundo, que siguen existiendo y a\u00fan desesperan y esperan. Tenemos una historia de esa derrota, de hecho de <em>esas<\/em> derrotas, y ser\u00eda necesario hacer una teolog\u00eda de ellas. Estar\u00eda bien que pudi\u00e9ramos recibir una nueva bienaventuranza de ella: bienaventurados los vencidos, porque por ellos quienes oran ven venir el reino de los cielos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Al final de su discurso, Milana hace una amarga observaci\u00f3n: lo que estamos viviendo parece ser el tiempo de la derrota de Dios, un tiempo que, por tanto, se presenta sin alternativas ni esperanzas. No lo s\u00e9, pero si es cierto que el trono del Dios encarnado es la cruz, que seg\u00fan la l\u00f3gica del mundo ser\u00eda el mayor signo de derrota, en la <em>otra<\/em> l\u00f3gica ese madero maldito es tambi\u00e9n la puerta de la redenci\u00f3n. Cada d\u00eda en el mundo es el d\u00eda de la crucifixi\u00f3n, cada d\u00eda es el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n, cada d\u00eda es el d\u00eda del juicio. Quiz\u00e1s Dios haya querido compartir su actual derrota con el hombre, para que \u00e9ste la reconozca: \u00abEl ser humano debe reconocer su derrota; gritar en voz alta que \u00e9sta no es una civilizaci\u00f3n humana; que la tecnolog\u00eda y la propia ciencia son, por el momento, en el sentido m\u00e1s amplio, las tablas del ata\u00fad del ser humano. E incluso la religi\u00f3n, por m\u00e1s que haya aceptado el sistema, puede terminar siendo la tapa del mismo ata\u00fad. Entonces, s\u00f3lo queda se\u00f1alar la resurrecci\u00f3n a trav\u00e9s de la muerte del mundo. \u201cUstedes no son del mundo\u201d, es decir, los creyentes no pueden ser del sistema; est\u00e1n en el sistema pero no son del sistema\u00bb.<sup>18<\/sup> La tarea de los creyentes es siempre entonces comprender, poni\u00e9ndolo en pr\u00e1ctica, ese no ser del sistema, es decir, morir al mundo, y esta pr\u00e1ctica no consiste evidentemente en el cultivo de un espiritualismo refinado sino en una forma de vida.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por supuesto, si nadie la espera ya, la redenci\u00f3n no puede llegar. \u00bfPor qu\u00e9 deber\u00eda hacerlo? As\u00ed que s\u00ed, \u00abcreer es entrar en conflicto\u00bb<sup>19<\/sup> con uno mismo y con el sistema, rompiendo su estabilidad y abri\u00e9ndolos a lo imprevisible. Lo \u00fanico que tengo claro es que quienes no est\u00e1n en paz con el mundo, si creen sin raz\u00f3n, deben empezar de nuevo desde el principio y vivirlo como siempre, es decir, cada vez de una manera nueva: \u00abTodos los que hab\u00edan cre\u00eddo estaban juntos y ten\u00edan todas las cosas en com\u00fan\u00bb (He 2, 44). Deben contemplar y luchar, rezar y resistir, creer y compartir. Juntos. En la cruz de la existencia. Dej\u00e1ndose atravesar por todas las pasiones.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\"><em>mejor estar perdiendo que perdidos<\/em><sup>20<\/sup><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>1<\/sup> \u00abMa canter\u00f2 sempre\u00bb, en David Maria Turoldo, <em>O sensi miei\u2026 Poesie 1948-1988<\/em>, Rizzoli, Mil\u00e1n, 1990, p. 444.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>2<\/sup> Ernesto Buonaiuti<em>, La chiesa e il comunismo<\/em>, Bompiani, Mil\u00e1n, 1945, p. 5.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>3<\/sup> Thomas Merton, <em>Le acque di Siloe<\/em>, Garzanti, Mil\u00e1n, 1974.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>4<\/sup> \u00abPocas cuestiones han sido tan mal planteadas como la del comunismo. La cosa no viene de ayer. Est\u00e1 en toda la antig\u00fcedad. Abran el <em>Libro de los Salmos<\/em>, lo ver\u00e1n bien. La lucha de clases data como m\u00ednimo de los profetas de la Antig\u00fcedad jud\u00eda\u00bb. Comitato Invisibile, <em>L\u2019insurrezione che viene-Ai nostri amici-Adesso<\/em>, Nero, Roma 2019, p. 335.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>5<\/sup> Jos\u00e9 Porfirio Miranda de la Parra, <em>Comunismo en la Biblia<\/em>, Siglo XXI, M\u00e9xico, 1988, p. 16.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>6<\/sup> Giovanni Vannucci, <em>Esercizi spirituali<\/em>, Romena, Pratovecchio, 2005, p. 99.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>7<\/sup> G. Vannucci, <em>Pellegrino dell\u2019assoluto<\/em>, Servitium, Troina, 2005, pP. 51-53.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>8<\/sup> D. M. Turoldo, <em>La mia vita per gli amici. Vocazione e resistenza<\/em>, Mondadori, Mil\u00e1n, 2004, p. 30.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>9<\/sup> Benedetto Calati, <em>Esperienza di Dio. Libert\u00e0 spirituale<\/em>, Servitium, Gorle, 2001. La amarga observaci\u00f3n del monje es que \u00abTal es el pecado de la iglesia en la historia: el enga\u00f1o de que el reino consiste en su culto, su ministerio jer\u00e1rquico, sus leyes\u00bb, p. 82.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>10<\/sup> D. M. Turoldo, <em>Il Vangelo di Giovanni. Nessuno ha mai visto Dio<\/em>, Bompiani, Mil\u00e1n, 2012, p. 64.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>11<\/sup> G. Vannucci, <em>Pellegrino<\/em>\u2026, p. 137.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>12<\/sup> Mario Tronti, <em>Dello spirito libero. Frammenti di vita e di pensiero<\/em>, Il Saggiatore, Mil\u00e1n, 2015, p. 227. En un cap\u00edtulo del libro, \u00abLo \u201cm\u00edo\u201d y lo \u201ctuyo\u201d: estas fr\u00edas palabras\u00bb, Tronti, con mucho m\u00e1s acierto, toca varios de los temas que he tratado de abordar, en particular el del desacuerdo entre propiedad y comunidad tal y como lo abordaron los Padres de la Iglesia. S\u00f3lo pudo concluir recordando el hermoso pasaje de los Hechos de los Ap\u00f3stoles.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>13<\/sup> Brice Parain, <em>L\u2019embarass du choix<\/em>, Gallimard, Par\u00eds, 1946, p. 164.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>14<\/sup> D. M. Turoldo, <em>La mia vita<\/em>\u2026, p. 166.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>15<\/sup> G. Vannucci, <em>Pellegrino<\/em>\u2026, p. 102.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>16<\/sup> D. M. Turoldo, <em>Il Vangelo<\/em>\u2026, p. 60.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>17<\/sup> Heiner M\u00fcller, <em>\u00abF\u00fcr alle reicht es nicht\u00bb. Texte zum Kapitalismus<\/em>, Suhrkamp, Berl\u00edn, 2017, pp. 252-253.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>18<\/sup> D. M. Turoldo, \u00abIl dramma \u00e8 religioso\u00bb, <em>O sensi miei<\/em>\u2026<em>,<\/em> p. 341.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><small><sup>19<\/sup> <em>Id<\/em>., \u00abCredere \u00e8 entrare in conflitto\u00bb, p. 409.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>20<\/sup> D. M. Turoldo, <em>La mia vita<\/em>\u2026, p. 53.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lectorxs de Artiller\u00eda inmanente nos env\u00edan la siguiente traducci\u00f3n de un texto de Marcello Tar\u00ec publicado el 30 de septiembre de 2020 en el sitio web Dello Spirito Libero. &nbsp; Voz del monje en la batalla. 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