{"id":2280,"date":"2021-08-13T19:33:02","date_gmt":"2021-08-14T00:33:02","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2280"},"modified":"2021-08-13T19:33:02","modified_gmt":"2021-08-14T00:33:02","slug":"giorgio-agamben-ciencia-y-politica-cuidado-con-esas-dos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2280","title":{"rendered":"Giorgio Agamben \/ Ciencia y pol\u00edtica, cuidado con esas dos"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El siguiente art\u00edculo fue publicado por Giorgio Agamben el 4 de agosto de 2021 en el peri\u00f3dico italiano <em>La Stampa<\/em>.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para justificar los decretos emitidos por el gobierno sobre el <em>green pass<\/em>, pero tambi\u00e9n toda la forma en que se ha gobernado pol\u00edticamente la pandemia, se suelen mencionar razones cient\u00edficas en las que se basan estos decretos. Merece la pena reflexionar un poco sobre el v\u00ednculo entre ciencia y pol\u00edtica que se est\u00e1 estableciendo imprudentemente de esta manera, sin considerar si las consecuencias que implica son aceptables o no.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cuando Mussolini decidi\u00f3 introducir las leyes raciales en Italia, se preocup\u00f3 principalmente de darles una legitimaci\u00f3n y un fundamento cient\u00edfico. Por esta raz\u00f3n, un mes antes de la publicaci\u00f3n del primer decreto-ley del 5 de septiembre de 1938, apareci\u00f3 en el <em>Giornale d\u2019Italia<\/em> del 14 de julio una declaraci\u00f3n firmada por diez ilustres cient\u00edficos, todos ellos profesores de las principales universidades italianas (la lista de los cuales me gustar\u00eda que leyeran los vir\u00f3logos y los m\u00e9dicos que hoy se pronuncian con tanta seguridad sobre lo que la ciencia demuestra infaliblemente) en la que se afirmaba sobre bases \u00abpuramente biol\u00f3gicas\u00bb que las razas existen y que los jud\u00edos no pertenecen a la \u00abraza italiana pura\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para una mente m\u00ednimamente atenta y responsable, esto deber\u00eda dar lugar a dos \u00f3rdenes de consideraciones: la primera es que pretender fundar en razones cient\u00edficas decisiones que por su propia naturaleza implican consecuencias pol\u00edticas es extremadamente arriesgado; la segunda es que competencia cient\u00edfica y conciencia \u00e9tica no van necesariamente de la mano y que, de hecho, si se recuerda que algunos cient\u00edficos considerados importantes en su momento no dudaron en utilizar a los deportados de los <em>lager<\/em> como conejillos de indias humanos para sus experimentos, muy a menudo parecen divergir. Y no estar\u00e1 de m\u00e1s recordar que la primera vez que un Estado asumi\u00f3 program\u00e1ticamente el cuidado de la salud de los ciudadanos fue en julio de 1933, cuando Hitler, inmediatamente despu\u00e9s de llegar al poder, promulg\u00f3 un decreto para proteger al pueblo alem\u00e1n de las enfermedades hereditarias, que llev\u00f3 a la creaci\u00f3n de comisiones m\u00e9dicas especiales que decidieron la esterilizaci\u00f3n de unas 400 000 personas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es menos conocido que, mucho antes del nazismo, se hab\u00eda planificado una pol\u00edtica eugen\u00e9sica, poderosamente financiada por el Carnegie Institute y la Rockefeller Foundation, en Estados Unidos, particularmente en California, y que Hitler se refiri\u00f3 expl\u00edcitamente a ese modelo. Si la salud se convierte en objeto de una pol\u00edtica estatal transformada en biopol\u00edtica, entonces deja de ser algo que concierne principalmente a la libre decisi\u00f3n de cada individuo y se convierte en una obligaci\u00f3n que debe cumplirse a cualquier precio, por alto que sea.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No se trata aqu\u00ed, lo recordamos una vez m\u00e1s, de equiparar fen\u00f3menos hist\u00f3ricos diferentes, sino de hacer reflexionar a los cient\u00edficos, que parecen poco sensibles a la historia de sus propias disciplinas, sobre las posibles implicaciones de un nexo asumido acr\u00edticamente entre ciencia y pol\u00edtica. Al igual que el derecho y la vida no deben confundirse y el legislador, como recuerda la Constituci\u00f3n, debe ser especialmente cauto cuando toca la vida y la dignidad de la persona, tampoco derecho y medicina deben pretender coincidir.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La medicina tiene la tarea de curar las enfermedades de acuerdo con los principios que ha seguido durante siglos y que el juramento de Hip\u00f3crates \u2014que los m\u00e9dicos de hoy parecen ignorar y transgredir en muchos puntos esenciales\u2014 sanciona irremediablemente. Si, al entrar en un pacto necesariamente ambiguo e indeterminado con los gobiernos, se coloca en cambio \u2014impl\u00edcita o expl\u00edcitamente\u2014 en la posici\u00f3n de legislador, no s\u00f3lo, como hemos visto en Italia para la pandemia, esto no conduce necesariamente a resultados positivos en el plano de la salud, sino que puede conducir a limitaciones inaceptables de las libertades de los individuos, con respecto a las cuales las razones m\u00e9dicas pueden ofrecer, como deber\u00eda ser evidente para todos hoy, el pretexto ideal para un control sin precedentes de la vida social.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El siguiente art\u00edculo fue publicado por Giorgio Agamben el 4 de agosto de 2021 en el peri\u00f3dico italiano La Stampa. &nbsp; Para justificar los decretos emitidos por el gobierno sobre el green pass, pero tambi\u00e9n toda la forma en que se ha gobernado pol\u00edticamente la pandemia, se suelen mencionar razones cient\u00edficas en las que se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":2281,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[14],"class_list":["post-2280","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-giorgio-agamben"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2280","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2280"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2280\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2282,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2280\/revisions\/2282"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2281"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2280"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}