{"id":2218,"date":"2021-07-13T20:57:57","date_gmt":"2021-07-14T01:57:57","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2218"},"modified":"2021-07-13T21:02:42","modified_gmt":"2021-07-14T02:02:42","slug":"vinculaciones-para-una-ecologia-de-la-presencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2218","title":{"rendered":"Vinculaciones. Para una ecolog\u00eda de la presencia"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>El siguiente es un texto colectivo firmado por lxs compa\u00f1erxs quebequenses de Dispositions y publicado el 28 de enero de 2020 en el sitio web de <a href=\"https:\/\/contrepoints.media\/fr\/posts\/rattachements-pour-une-ecologie-de-la-presence\"><em>Contrepoints<\/em><\/a>, plataforma que se propone \u00abponer en contacto a los grupos de Montreal o Quebec con los de otras ciudades o regiones\u00bb. En el siguiente enlace pueden encontrar otra traducci\u00f3n en formato <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2021\/07\/Vinculaciones.pdf\">zine<\/a>.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">I.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La eco-ansiedad ser\u00eda el mal de nuestra generaci\u00f3n. Cuando el flujo catastr\u00f3fico de informaci\u00f3n sobre el cambio clim\u00e1tico se opone a la impresi\u00f3n de que este mundo es imposible de cambiar, nos caemos en pedazos. Nos obsesionamos con cualquier cosa que est\u00e9 lo suficientemente cerca de nosotros para controlarla: cero residuos, veganismo, transporte p\u00fablico para los pobres, coches el\u00e9ctricos para los ricos, calles verdes para los buenos ciudadanos, marchas por el clima, porque necesitamos actuar juntos, como sociedad.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Estamos asistiendo a una desviaci\u00f3n importante. Nuestra preocupaci\u00f3n por el mundo se ha transformado en patolog\u00eda y nuestro deseo de cambiarlo en propuestas impotentes. La fuerza de las escapatorias que se nos proponen proviene del hecho de sabernos vinculadxs con el resto de lo vivo. Nos habita la preocupaci\u00f3n por no destruir lo sagrado, el deseo de vivir en otro lugar que no sea en medio de un mar de cemento, comiendo verduras transg\u00e9nicas y carne de mataderos industriales. Desv\u00edan la autenticidad de nuestra sensibilidad, el sentimiento que nos atraviesa dici\u00e9ndonos que actuemos, que encontremos formas de vivir que no destruyan lo que vive, sino que generen m\u00e1s vida.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>La cr\u00edtica muy de moda en la izquierda, de que las acciones individuales son in\u00fatiles y nuestra \u00fanica ventaja reside en la acci\u00f3n gubernamental, no tiene m\u00e1s inter\u00e9s para nosotrxs que el impulso de culpa y sacrificio t\u00edpico de los grupos activistas.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>La hip\u00f3tesis que queremos profundizar para llevarla a sus conclusiones pol\u00edticas se sit\u00faa en la invenci\u00f3n de formas de vivir en y en contra de esta \u00e9poca catastr\u00f3fica. Dado que a\u00fan no se han aclarado las formas de hacerlo, intentamos aqu\u00ed empezar a despejar el terreno.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Aunque es de agradecer que cientos de miles de personas sientan el deseo de actuar, de comprometerse a cambiar sus vidas, de asumir riesgos y de salir de su zona de confort, esta energ\u00eda se ha desviado hasta ahora. Es importante saber que el devenir-cemento del mundo y la destrucci\u00f3n de los seres vivos, as\u00ed como nuestra incapacidad para producir alimentos para nosotrxs mismxs, no son accidentes del destino, sino proyectos pol\u00edticos de despojo para el enriquecimiento. Detenerlos no ser\u00e1 f\u00e1cil. Hasta ahora nada ha cambiado porque nuestra fuerza ha sido capturada por todo tipo de soluciones que son tan pat\u00e9ticamente impotentes como irresponsables.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Frente a la \u00abcrisis\u00bb, se suelen hacer dos propuestas. Por un lado, un ecologismo activista de reivindicaciones, en el que instamos a nuestros gobiernos a que act\u00faen para salvar la situaci\u00f3n, y por el otro, un ecologismo individual en el que cambiamos nuestras pr\u00e1cticas de consumo a trav\u00e9s de elecciones cotidianas.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es en la debilidad efectiva que coinciden estos ecologismos. En primer lugar, el principal reto no puede ser el de ser escuchado, el de ser percibido por la opini\u00f3n p\u00fablica: todo el mundo es consciente del desastre. Los medios de comunicaci\u00f3n, los ingenieros, los pol\u00edticos y los empresarios son conscientes de la magnitud del problema y todos pretenden aprovecharlo. Adem\u00e1s, una pr\u00e1ctica pol\u00edtica ecologista no puede conformarse con querer \u00abprevenir\u00bb el cambio clim\u00e1tico.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El clima ya est\u00e1 cambiando, como atestiguan cada verano y cada deshielo, cada hurac\u00e1n y cada incendio forestal. En cualquiera de las dos posturas, nuestra capacidad de actuaci\u00f3n es tan limitada que nuestras acciones pr\u00e1cticamente no tienen ning\u00fan impacto en la magnitud de la cat\u00e1strofe.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>El cambio clim\u00e1tico es un bucle de retroalimentaci\u00f3n a largo plazo. Incluso si hoy en d\u00eda dej\u00e1ramos de producir gases de efecto invernadero, experimentar\u00edamos d\u00e9cadas de violentos cambios clim\u00e1ticos. La cuesti\u00f3n no es tanto c\u00f3mo prevenirlos sino c\u00f3mo habitarlos. El cambio clim\u00e1tico facilita dos opciones para la econom\u00eda y el gobierno: o bien socava su legitimidad, o bien refuerza su control sobre nuestras vidas. Permanecemos en una etapa de indeterminaci\u00f3n.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Creemos que la lucha ecologista debe librarse en dos frentes, inseparables el uno del otro. Debe perjudicar el curso de la normalidad econ\u00f3mica: la de la explotaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n de los seres vivos. Hacer da\u00f1o, y a trav\u00e9s de estos da\u00f1os \u2014bloqueos y ocupaciones, huelgas y sabotajes\u2014 elaborar otras formas de vivir. Apegarnos a los lugares, inventar otras formas de ser, nuevas sensibilidades, nuevas formas de relacionarnos con nosotrxs mismos y con los dem\u00e1s, que nos sostienen y en las cuales nos sostenemos. Por encima de todo, aprender a defenderlas, y desde esta nueva posici\u00f3n, inevitablemente hacer da\u00f1o. Aprender a organizarnos a partir de nuestras necesidades y luego, poco a poco, tratar de responder a las cuestiones colectivas planteadas por la conjunci\u00f3n de la vida y la lucha, alej\u00e1ndose gradualmente de la separaci\u00f3n funcional caracter\u00edstica de la militancia cl\u00e1sica.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las posiciones ecologistas habituales sugieren que el esfuerzo militante se sit\u00faa en el plano de los valores, de la direcci\u00f3n de la acci\u00f3n. Sin embargo, \u00bfla lucha ecol\u00f3gica no consiste tambi\u00e9n y sobre todo en un trabajo de restauraci\u00f3n de nuestra presencia en el mundo: y por tanto, de nuestra capacidad de actuar en y sobre la situaci\u00f3n, de nuestra potencia? Aunque esta comprensi\u00f3n falta con demasiada frecuencia en el ecologismo cl\u00e1sico, nos parece que el eje de la lucha ecologista se encuentra precisamente ah\u00ed.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Aqu\u00ed imaginamos el gesto como un vector: la \u00e9tica es su orientaci\u00f3n mientras que la potencia es su grandeza. La \u00e9poca nos impone la orientaci\u00f3n, pero, s\u00f3lo volviendo a poner lo que llamamos potencia en el centro de las discusiones, la ecolog\u00eda puede volverse propiamente pol\u00edtica.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una orientaci\u00f3n sin grandeza, una \u00e9tica sin potencia, sigue siendo una moral. No se ocupa de lo que significa alcanzar el buen vivir, no intenta actuar sobre el mundo. S\u00f3lo le interesa designar lo que hace y lo que le rodea como bueno o malo. Entendida as\u00ed, una l\u00f3gica moralista no se traduce en la b\u00fasqueda y experimentaci\u00f3n de otras formas de vivir y luchar, sino s\u00f3lo en afectos y juicios que consuelan (\u00ab\u00a1estoy haciendo mi parte!\u00bb) o que culpabilizan (\u00absomos monstruos\u2026\u00bb). Es la diferencia entre juzgar que tener una camioneta supone un gesto b\u00e1rbaro de contaminaci\u00f3n y saber que es una manera de construir la infraestructura que nos permite vivir de otra manera. Para que nosotros tambi\u00e9n podamos utilizar las carreteras que sirven al proceso de extracci\u00f3n de recursos, para bloquear la econom\u00eda en la tierra robada que habitamos.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Tambi\u00e9n es la diferencia entre sentir una sensaci\u00f3n de p\u00e1nico y urgencia combinada con una sensaci\u00f3n de impotencia, y saber que los elementos que conforman la vida m\u00e1gica ya est\u00e1n ah\u00ed esper\u00e1ndonos, sabiendo que estamos actuando a largo plazo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>\u00bfA qu\u00e9 llamamos \u00abfin del mundo\u00bb? \u00bfEs el fin del mundo industrial \u00abel fin del mundo\u00bb (como afirma la colapsolog\u00eda), o lo que llamamos imperio moderno\/colonial es en s\u00ed mismo la puesta en pr\u00e1ctica del \u00abfin de los mundos\u00bb, la creaci\u00f3n de un no-mundo sin experiencia, completamente liso? En lugar de pedir, movilizando los afectos nihilistas, \u00abotro fin del mundo\u00bb, pensamos en el apocalipsis como un proceso en marcha desde el inicio de la colonizaci\u00f3n de las Am\u00e9ricas y pretendemos poner fin a la idea de fin del mundo. Imaginemos lo que podr\u00eda contener el fin del fin del mundo. En definitiva, la reparaci\u00f3n de este mundo hecho de m\u00faltiples mundos.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Ya en la d\u00e9cada de 1960, los estudios sobre las impresiones del \u00abfin del mundo\u00bb distinguieron entre los apocalipsis sin <\/em>eschaton<em> y los apocalipsis escatol\u00f3gicos. Las concepciones del fin del mundo m\u00e1s extendidas cultural e hist\u00f3ricamente son las que suponen un apocalipsis escatol\u00f3gico: perciben el fin del mundo como el anuncio de una regeneraci\u00f3n de la existencia \u2014milenarismo, profec\u00edas descoloniales, mesianismo judeocristiano\u2014. Son fines del mundo que, en cierto modo, est\u00e1n llegando a su fin. El tono apocal\u00edptico caracter\u00edstico de la modernidad occidental \u2014tematizado como nauseabundo, absurdo\u2014, del que la eco-ansiedad es una nueva manifestaci\u00f3n, produce t\u00edpicamente la impresi\u00f3n de un fin del mundo que nunca finaliza, salvo con la extinci\u00f3n de la especie, que no puede tomarse propiamente como un fin.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">II.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para superar el encuadramiento de la actualidad como una crisis inminente y permanente es necesario construir, contra los ambientalismos impotentes, una ecolog\u00eda pol\u00edtica que sea capaz de asumir el reto al que nos enfrentamos. Desentra\u00f1ar la trama b\u00e1sica en la que se desenvuelven las propuestas ciudadanas y estatales de quienes quieren \u00absalvar el medio ambiente\u00bb y de quienes pretenden controlar los recursos para gestionarlos mejor, es decir, para administrar la cat\u00e1strofe.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>\u00bfDe qu\u00e9 otra manera se quiere hablar de \u00abnaturaleza\u00bb a los sujetos metropolitanos, para quienes los \u00fanicos seres vivos no humanos que perciben son elementos del paisaje, animales domesticados que los esperan todo el d\u00eda o par\u00e1sitos que temen? Se enteran por las redes sociales de que deben abandonar los popotes para salvar a las tortugas.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En la actualidad, la atm\u00f3sfera general se relaciona con lo que llamamos una ecolog\u00eda de la ausencia. Desde esta perspectiva, tendr\u00edamos que defender \u00abLa Naturaleza\u00bb: un objeto situado a distancia, formado por especies y h\u00e1bitats distantes y alejados de nosotrxs, de nuestras realidades. El problema aqu\u00ed es estad\u00edstico, se nos arrojan cifras, porcentajes de gases de efecto invernadero, un cierto n\u00famero de grados m\u00e1s, un cierto n\u00famero de especies que desaparecer\u00e1n. Lo que se pone sobre la mesa es una representaci\u00f3n abstracta, una imagen de la Naturaleza, que se nos dice que se va a desfigurar, que todo esto es muy triste y, adem\u00e1s, que este horror es culpa nuestra. Esta cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica no est\u00e1 territorializada: se aplica en todas partes y entonces \u00abcada unx debe poner su granito de arena para cambiar las cosas\u00bb. Al se\u00f1alar con el dedo a todo el mundo, lxs culpables se diluyen y desaparecen entre la multitud.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El propio uso del t\u00e9rmino \u00abmedio ambiente\u00bb hace referencia a la separaci\u00f3n entre la humanidad y el resto de los seres. Se refiere a lo que rodea al \u00abHombre\u00bb, lo que lo distingue de los dem\u00e1s. Esta concepci\u00f3n del mundo, lejos de ser universal, se inscribe en la separaci\u00f3n caracter\u00edstica de la modernidad colonial por la que lo humano es arrancado de todo lo vivo y lo no-vivo. Si el ecologismo es el producto de esta separaci\u00f3n, es porque, una vez aislado, el individuo tiene \u00abla posibilidad de elegir\u00bb, puede desprenderse de toda responsabilidad sobre lo que le permite vivir, olvidando el car\u00e1cter fundamentalmente relacional de toda forma de existencia. O puede decidir considerar el medio ambiente como un objeto que hay que proteger, que hay que salvar, y creer as\u00ed que est\u00e1 creando un v\u00ednculo entre \u00e9l y el \u00abmedio ambiente\u00bb mediante el artificio de su voluntad. En ambos casos, lo humano queda de un lado y la \u00abnaturaleza\u00bb del otro: o la explotamos o la defendemos. Pero en ninguno de los dos casos la encarnamos, la habitamos o nos encontramos en ella. Tanto si lo explotamos como si lo protegemos, el medio ambiente permanece igual de arrancado de nosotros.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es en esta trama de fondo que han surgido dos ambientalismos: el individual y el gubernamental. Dos melod\u00edas distintas, pero que est\u00e1n en perfecta armon\u00eda. El primero es el de las duchas de 5 minutos, los calculadores de carbono, los blogs de residuos cero. Es el que compra tofu org\u00e1nico que deforesta la Amazon\u00eda en vez de tofu que deforesta la Amazon\u00eda, pero no es org\u00e1nico. De este ecologismo individual, no surge ning\u00fan horizonte pol\u00edtico. S\u00f3lo queda el consumidor, aislado e indefenso, con su poder adquisitivo como \u00fanica arma contra el ecocidio.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El segundo es el de la buena gesti\u00f3n de la cat\u00e1strofe, del Estado como actor heroico que viene a salvar a la humanidad, a los osos polares-caribu\u00e9s-belugas, y que corrige una econom\u00eda desajustada con la ayuda de los impuestos sobre el carbono y la prohibici\u00f3n progresiva de veh\u00edculos contaminantes. El Estado, como aparato de captura del afecto ecologista, es capaz de hacer pasar cualquier pol\u00edtica como una medida que, en \u00faltima instancia, promover\u00e1 la transici\u00f3n verde. Y como la Econom\u00eda har\u00e1 posible la transici\u00f3n, cualquier medida que promueva la salud de la Econom\u00eda promover\u00e1 la transici\u00f3n. Como la construcci\u00f3n de un oleoducto para financiar la energ\u00eda verde, o la construcci\u00f3n de un puente para reducir el tr\u00e1fico.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Si la primera reconoce la importancia de las orientaciones pol\u00edticas de la econom\u00eda, ignora la importancia de la econom\u00eda en el aparato gubernamental. Si la segunda ve la posibilidad de cambios concretos en la vida cotidiana, tiene un alcance limitado al tama\u00f1o de su poder adquisitivo. Estructurar la oferta (prohibir, regular, gravar) o actuar sobre la demanda (boicotear): la l\u00f3gica de la ecolog\u00eda sigue, por el momento, muy atrapada en las consideraciones econ\u00f3micas.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es habitual criticar cada una estas perspectivas por no centrarse en el nivel de an\u00e1lisis adecuado: para unos es necesario centrarse en los problemas macrosc\u00f3picos, para otros es necesario concentrarse con cambios a peque\u00f1a escala para producir cambios a gran escala. El problema no es el nivel de an\u00e1lisis, sino el hecho de que, sea cual sea el nivel, siempre es en el plano de la econom\u00eda donde se desarrolla el pensamiento. El sello del liberalismo, el pensamiento por excelencia de la Econom\u00eda, es hacer de la competencia la \u00fanica forma de relaci\u00f3n antag\u00f3nica.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para desarrollar un pensamiento verdaderamente pol\u00edtico de la ecolog\u00eda, la noci\u00f3n de conflicto debe volver al centro de nuestras preocupaciones. Debe ser recuperada del \u00e1mbito econ\u00f3mico, para inscribirse no s\u00f3lo en \u00abla pol\u00edtica\u00bb, sino en la vida misma, entendida como fen\u00f3meno pol\u00edtico. Porque no se trata de convencer o de \u00abvender(se) mejor\u00bb, no se trata de ganar el debate o la competici\u00f3n. Se trata de defender las formas de existencia contra lo que niega sus posibilidades. Se trata de luchar y derrotar al enemigo (que adopta muchas formas, tanto dentro como fuera de nosotros).<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>La verdad es que la econom\u00eda es secretamente pol\u00edtica: la guerra de aniquilaci\u00f3n que se libra contra las formas de vida que le son antag\u00f3nicas no se libra abiertamente, sino insidiosamente. Los estudiosos del colonialismo de asentamiento demuestran de forma clara y precisa que las econom\u00edas quebequense y canadiense aplican la l\u00f3gica pol\u00edtica de eliminar a las comunidades ind\u00edgenas, ya sea mediante la integraci\u00f3n en el cuerpo social mayoritario (ciudadan\u00eda, municipalizaci\u00f3n de las reservas) o mediante formas de muerte f\u00edsica. El hecho de que \u00e9sta sea la forma m\u00e1s intensa de la hostilidad de la econom\u00eda hacia todo lo que es externo a ella no debe limitarnos a la hora de comprender su extensi\u00f3n real. Una cosa es revelar el car\u00e1cter pol\u00edtico, es decir, conflictivo \u2014incluso b\u00e9lico\u2014 de la Econom\u00eda; otra es actuar en consecuencia.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Estas ecolog\u00edas de la ausencia son producto del espect\u00e1culo y s\u00f3lo se refieren a la representaci\u00f3n de la \u00abnaturaleza\u00bb que vemos en la televisi\u00f3n, en Internet. Se alimentan de nuestra falta de poder sobre nuestras vidas, de nuestra falta de conexi\u00f3n con lo que nos alimenta y lo que producimos, de nuestra amputaci\u00f3n de un mundo, del dolor de ser arrancadxs. Se inscriben en el desierto que es la econom\u00eda, hacen de nuestra atomizaci\u00f3n una condici\u00f3n de posibilidad. En este contexto, la defensa de una posici\u00f3n \u00abecol\u00f3gica\u00bb no implica una territorialidad real, una presencia, una vinculaci\u00f3n con un mundo poblado de relaciones, en definitiva, una posibilidad de conflictividad concreta. Por eso estos ecologismos, tanto estatales como ciudadanos, no consiguen designar m\u00e1s que a nosotrxs mismxs como el problema. A este respecto, algunxs amigxs escribieron recientemente: \u00abEs una lucha sin conflicto, sin antagonismo (de hecho, no es una lucha). Estos ciudadanos se creen todos de acuerdo y todos culpables (de hecho, es lo proprio de la ciudadan\u00eda)\u00bb.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De esta concepci\u00f3n del mundo \u2014sin m\u00e1s culpables que nosotrxs mismxs\u2014 s\u00f3lo puede surgir una pol\u00edtica de sacrificio. Una pol\u00edtica de arrepentimiento, de desolaci\u00f3n. Dejar de volar mientras que los ricos viajan a diario en jets privados, reducir la calefacci\u00f3n de nuestros pisos y casas con corrientes de aire en invierno, negarnos a aceptar un folleto de papel en una manifestaci\u00f3n mientras los grandes peri\u00f3dicos capitalistas imprimen millones de p\u00e1ginas diarias dedicadas \u00fanicamente a la publicidad. O bien, en plan activista, encadenarse a un poste hasta ser arrestadx, tortur\u00e1ndose en la plaza p\u00fablica e intentando escandalizar a los medios de comunicaci\u00f3n y a los pol\u00edticos, que olvidan tan r\u00e1pido como gui\u00f1an el ojo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De ser v\u00edctimas del cambio clim\u00e1tico, pasamos r\u00e1pidamente a designarnos como culpables. Si el pecado original que nos precede es el de haber manchado la \u00abNaturaleza\u00bb, tambi\u00e9n fuimos tra\u00eddxs al mundo como pecadorxs que repiten actos prohibidos. Las nuevas formas de sacrificio presentes en el activismo medioambiental, aunque puedan dar la sensaci\u00f3n de expiar los pecados cometidos, no conseguir\u00e1n un mundo mejor.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esta l\u00f3gica pol\u00edtica tambi\u00e9n forma parte de la l\u00f3gica de la reivindicaci\u00f3n, la de lxs despojadxs que mendigan, que solicitan, que esperan mientras sue\u00f1an. Quienes reclaman saben que ya han soltado el control que ten\u00edan sobre la situaci\u00f3n, o que se los han arrebatado de las manos. En definitiva, saben que han sido despojadxs de la posibilidad de actuar. La diferencia entre una petici\u00f3n que pide a los gobiernos que hagan algo y una acci\u00f3n de encadenamiento frente al parlamento es de grado, ya que ambas se unen bajo la \u00e9gida de la debilidad.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Toda potencia es inseparable de un poder de ser afectado. Encontramos potencialidades en nuestra sensibilidad compartida: ese sentido de urgencia que nos empuja a buscar nuevas formas de vivir, a querer cambiar este mundo, ese sentimiento de ser parte de \u00e9l que nos empuja a actuar, a arriesgarlo todo. \u00bfC\u00f3mo podemos desengancharlas? Las v\u00edas sugeridas por el orden existente \u2014ll\u00e1mese como se quiera, Imperio, capitalismo, modernidad colonial, patriarcado blanco, mundo cosm\u00f3fago\u2014 se nos presentan como una captura de aquellos afectos que pueden facilitar el buen vivir.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ni culpables ni v\u00edctimas: habitamos el cambio clim\u00e1tico. Vemos que este momento de desilusi\u00f3n con la direcci\u00f3n tomada durante siglos es tambi\u00e9n uno de potencialidades infinitas. Cada una posee una peque\u00f1a posibilidad de frenar el curso de la cat\u00e1strofe. Organizando el pesimismo, que es el afecto fundamental de la \u00e9poca, y d\u00e1ndole una consistencia creativa, podemos esperar que surjan otros mundos. Es importante, en primer lugar, marcar una ruptura con \u00e9ste. No hemos elegido ser arrojadxs a un mundo que parece condenado a su propia destrucci\u00f3n, pero podemos elegir continuar o acabar con \u00e9l.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hacerse responsables de esta situaci\u00f3n, y dentro de ella, parece ser la \u00fanica opci\u00f3n. En la llamada \u00abAm\u00e9rica del Norte\u00bb, las pensadoras ind\u00edgenas del resurgimiento escriben sobre el tema de la responsabilidad. Para ellas y para nosotrxs, la responsabilidad se impone como la posibilidad misma de la vida, lo que se entiende como la exigencia del buen vivir. La responsabilidad supone vivir de forma que se promueva el renacimiento, la renovaci\u00f3n, la reciprocidad y el respeto. Esta responsabilidad es intr\u00ednseca a las relaciones que nos unen a otros seres humanos y al resto del mundo, y la interdependencia est\u00e1 en el centro de su concepci\u00f3n de todas las vidas. En este sentido, se distingue de la responsabilidad por culpa o verg\u00fcenza, ya que no est\u00e1 designada por una autoridad legal o moral, sino que surge de la exigencia de que nuestras vidas est\u00e9n entrelazadas con las de los dem\u00e1s, con el mundo del que formamos parte y con el resto del universo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Salir de las garras de la culpa (vivir en un mundo que devora a lxs dem\u00e1s) es necesario para responder a la situaci\u00f3n clim\u00e1tica, que no se despliega como un mandato moral, sino que tiene que ver con la forma de ser. Para existir en acto, para vivir una vida que regenere a otrxs, que genere m\u00e1s, una vida que nos sostenga, no podemos seguir permitiendo que nuestras sensibilidades y las posibilidades que contienen sean capturadas por los dispositivos del poder. Nuestros medios de acci\u00f3n deben prescindir de las instituciones y nuestra fuerza debe medirse por nuestra capacidad de cuidarnos lxs unxs a lxs otrxs, de cuidar nuestro mundo y de nacer con \u00e9l.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Es cuando las comunidades afirman que ellas mismas son parte de este territorio, de este bosque, de este r\u00edo, de esta parte del barrio, y que est\u00e1n dispuestas a luchar, cuando la posibilidad pol\u00edtica de la ecolog\u00eda se hace evidente. Para que la ecolog\u00eda sea verdaderamente pol\u00edtica es necesario plantear la siguiente pregunta: \u00bfqu\u00e9 hace posible que tal o cual entorno viva una vida buena, aumente su felicidad? Y, por el contrario, \u00bfqu\u00e9 es lo que lo amenaza, lo que le hace la vida dif\u00edcil? El conflicto, que est\u00e1 presente en cualquier configuraci\u00f3n pol\u00edtica, surge esencialmente de la respuesta a estas preguntas. Sin una distinci\u00f3n entre enemigos y amigos de la vida que habita un territorio, sin la consideraci\u00f3n del poder necesario para la victoria en un conflicto, la ecolog\u00eda est\u00e1 condenada a seguir siendo una cuesti\u00f3n de principios.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Si desde hace tiempo parece que las infraestructuras, la lucha pol\u00edtica, la organizaci\u00f3n y la ampliaci\u00f3n son las que requieren mayores esfuerzos, quiz\u00e1 sea de la otra dimensi\u00f3n, la de una presencia plena, de la que estamos m\u00e1s alejadxs. Nuestras relaciones, nuestros pisos colectivos y nuestras reuniones pol\u00edticas, las hemos habitado como fantasmas, como presencias embrujadas por nuestras obligaciones, por nuestras tareas, por pantallas-dispositivos de captura de la atenci\u00f3n.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Un antrop\u00f3logo italiano escribi\u00f3 que el punto de partida de todo pensamiento y pr\u00e1ctica de la magia es esa comprensi\u00f3n de la presencia en el mundo no como un dato estable, sino como un hilo fr\u00e1gil que puede romperse o restaurarse mediante objetos, hechizos y conjuros. Aunque la magia parec\u00eda estar completamente alejada del mundo, los dispositivos de hechizo est\u00e1n a nuestro alrededor, en los bolsillos de cada persona.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>El uso activista del miedo al tel\u00e9fono como dispositivo de vigilancia s\u00f3lo capta una peque\u00f1a dimensi\u00f3n de lo que hace que estos objetos sean peligrosos. Las m\u00e1quinas nos ofrecen una realidad intensificada, proximidades e intimidades destiladas, palpables a la velocidad de lo inmediato. Si estos extractos de la vida, traducidos por pantallas de luz, parecen no pedirnos nada, \u00bfc\u00f3mo es que nuestras m\u00e1quinas est\u00e1n extra\u00f1amente vivas y nosotrxs somos espantosamente inertes ante lo que nos rodea.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Nuestro pensamiento sobre el buen vivir debe enfrentarse a los mecanismos (de los objetos, pero sobre todo de los usos de estos objetos) que nos impiden una presencia m\u00e1s plena en el mundo. Cultivar una mayor atenci\u00f3n a lo que nos conecta, a esas cosas, entidades, h\u00e1bitos y relaciones que mantienen unido este mundo que habitamos y que sabemos que es fr\u00e1gil, sin el cual todxs podr\u00edamos sencillamente perdernos, es lo que una reflexi\u00f3n sobre la magia puede permitirnos en relaci\u00f3n con la ecolog\u00eda.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">III.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La ecolog\u00eda no es un partido, sino un paradigma. Nos permite plantear los entornos de la vida en su interdependencia, en su relaci\u00f3n rec\u00edproca. La ecolog\u00eda como tal no implica necesariamente que haya que bloquear las infraestructuras del mundo capitalista, ni impedir la explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo o la destrucci\u00f3n de territorios por proyectos mineros. No dice que debamos reaprender a ser inseparables del mundo, a volver a poner la atenci\u00f3n y la sensibilidad en el centro de nuestras formas de ser. No plantea necesariamente los ecosistemas como lugares de conflicto, como espacios en los que se crean distinciones entre amigos y enemigos, y si lo hace, a\u00fan puede utilizarse para apoyar la dominaci\u00f3n. En el \u00e1mbito de la ecolog\u00eda, todav\u00eda es posible tomar partido por la econom\u00eda, es decir, por la red de h\u00e1bitos, objetos y personas que permite sostener el Imperio. Independientemente de que esta vertiente se llame desarrollo sostenible, transici\u00f3n energ\u00e9tica, circuitos cortos o permacultura, no nos hacemos ilusiones sobre su apoyo al orden normal de las cosas. Evidentemente, no se trata de oponerse a la permacultura o a los circuitos cortos, sino de constatar que a menudo siguen siendo s\u00f3lo alternativas dentro de la econom\u00eda. Como siempre, es hacia la cuesti\u00f3n de los usos hacia donde debemos dirigirnos: hacer de ellos medios de lucha y no de estabilizaci\u00f3n del capital.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La diferencia entre nosotrxs y lxs defensorxs de la econom\u00eda no es que nosotrxs seamos ecologistas y ellxs no. Si ellxs tambi\u00e9n parten de la premisa de que algo en el mundo debe cambiar para permitirnos seguir viviendo, hay dos cosas que contrastan radicalmente con nosotros. Su \u00abcambio\u00bb es sin\u00f3nimo de innovaci\u00f3n, la invenci\u00f3n de nuevas t\u00e9cnicas que minimizan o \u00abcompensan\u00bb nuestro impacto en los entornos de vida. Su diagn\u00f3stico es estad\u00edstico; sus medios consisten sobre todo en la introducci\u00f3n de nuevos m\u00e9todos de gesti\u00f3n. Su preocupaci\u00f3n es permitir que la vida moderna siga adelante sin que se noten los cambios, sin que se sientan los efectos de la destrucci\u00f3n. Quieren profundizar, reafirmar esta impresi\u00f3n de ausencia total en el mundo. Que las cosas funcionen, que la econom\u00eda siga su curso, sin que nadie se vea directamente afectado, sin que nadie pueda opinar. Una transici\u00f3n ecol\u00f3gica que nadie notar\u00eda. En definitiva, como antes, pero en verde: aplastando fragmentos, aplanando mundos habitados por todo tipo de seres, para hacer una totalidad lisa (la sociedad) que se gobierna y administra, que se explota y rentabiliza. La ecolog\u00eda econ\u00f3mica que apoyan es fundamentalmente una ecolog\u00eda de la ausencia. Para nosotrxs, en cambio, el cambio implica volver a involucrarnos en pr\u00e1cticas a trav\u00e9s de las cuales influimos los entornos que habitamos y que nos habitan, que vinculan nuestras vidas con el mundo. Para ello, reaprendemos formas de hacer que se resisten al distanciamiento que la modernidad ha intentado hacer entre las comunidades y sus h\u00e1bitats, entre los cuerpos y las comunidades.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Sabemos que la vinculaci\u00f3n de lo humano con el resto del mundo no es en s\u00ed misma lo que hace que la ecolog\u00eda sea perjudicial para la \u00e9poca. De hecho, el paso de una ontolog\u00eda \u2014una forma de ser\u2014 que plantea la naturaleza por un lado y la cultura por otro, a una ontolog\u00eda relacional, en la que existen relaciones de dependencia, cooperaci\u00f3n, depredaci\u00f3n, etc. entre lo que constituye un entorno, est\u00e1 tambi\u00e9n en la historia reciente ligada en gran medida a la ciencia de los sistemas, en la que la ecolog\u00eda se ha desarrollado como una herramienta para la gesti\u00f3n gubernamental de los territorios: \u00bfc\u00f3mo minimizar las consecuencias de la explotaci\u00f3n del territorio y aumentar as\u00ed constantemente la extracci\u00f3n de valor?<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El v\u00ednculo de pertenencia y responsabilidad que une a las comunidades ind\u00edgenas con sus territorios, haci\u00e9ndolos parte integrante de su ser; el amor de lxs campesinxs por la vida que enreda y florece, y su desconfianza ante el acaparamiento de tierras por parte de la industria; el estallido insurreccional de los zapatistas contra el gobierno mexicano; la autonom\u00eda material y territorial de los kanien\u2019keh\u00e1:ka, estas existencias en acci\u00f3n son todas l\u00edneas que nos atraviesan. Todas estas tradiciones que alimentan el imaginario de la ecolog\u00eda pol\u00edtica para nosotros se oponen a la visi\u00f3n de que ser ecologista equivale a minimizar nuestra \u00abhuella ecol\u00f3gica\u00bb. Son ejemplos de la intensificaci\u00f3n de la vida, son ecolog\u00edas de la presencia.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Si tenemos que elegir, preferimos la eventualidad de una crisis clim\u00e1tica bien sentida, que desborde los dispositivos estatales e imponga una reconfiguraci\u00f3n de la vida, la creaci\u00f3n de v\u00ednculos, el cuestionamiento de nuestros modos de hacer, a la de una extinci\u00f3n masiva tan bien gestionada que pase desapercibida. Si tenemos que elegir, preferimos la ruina de la metr\u00f3poli global a la potencial resiliencia de su cambio verde.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>No es por preocupaciones econ\u00f3micas o morales por lo que los anishinaabe del parque de La V\u00e9rendrye se est\u00e1n organizando para conseguir una moratoria en la caza del alce. Mucho m\u00e1s que un \u00abrecurso alimentario\u00bb independiente de las redes de distribuci\u00f3n del mundo colonial, quienes cazan en estos territorios conocen a los alces como seres que habitan el bosque y con los que deben mantener relaciones \u00abdiplom\u00e1ticas\u00bb para que vuelvan a\u00f1o tras a\u00f1o. El reto para ellxs es luchar por no perder la otra forma de conciencia, la otra perspectiva que existe sobre y en el bosque, \u00abno encontrarse solxs\u00bb, como dijo una amiga.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Defender los territorios significa necesariamente aprender a habitarlos y, a la inversa, habitarlos de verdad exige defenderlos. Los experimentos pol\u00edticos a los que acudimos para encontrar otras formas de vivir nos exigen apegarnos a ellos. Y es que el buen vivir implica siempre una vida en un sentido m\u00e1s amplio que uno mismo \u2014\u00abla vida\u00bb\u2014, una vida m\u00faltiple. El buen vivir implica que todxs formamos parte de una vida com\u00fan. Lo que entendemos por una ecolog\u00eda pol\u00edtica del habitar es tambi\u00e9n una lucha inseparable de la vida. Inseparable, en primer lugar, porque su \u00edmpetu \u2014lo que la empuja\u2014 surge de la vida misma, que se defiende, que florece y cae en semillas. Inseparable, porque esta ecolog\u00eda pol\u00edtica no se piensa a s\u00ed misma sin el resto del mundo que habita. Sabe que est\u00e1 vinculada a ella. La lucha y la vida no ser\u00e1n cedidas a quienes la destruyen.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por eso, la no-violencia esgrimida como principio absoluto por los grupos mainstream es tan irresponsable como inofensiva. En este mandato de desapego, las cuestiones t\u00e1cticas y estrat\u00e9gicas que deben ser relativas a cualquier contexto, a cualquier situaci\u00f3n, son sustituidas por una cobarde autodonaci\u00f3n.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Poner el nombre en manos de la polic\u00eda y el cuerpo entre los barrotes de una prisi\u00f3n son dos formas bastante eficaces de impedir que uno pueda actuar. La l\u00f3gica del sacrificio implica necesariamente una delegaci\u00f3n de la responsabilidad, y no hacerse cargo de la situaci\u00f3n como puede dar la impresi\u00f3n. Una convocatoria para ser d\u00e9biles, para poner el problema m\u00e1s importante del siglo XXI en manos de los culpables. Para poder llamarse pac\u00edfico, es necesario poder desplegar una fuerza. Llamarse pac\u00edfico sin tener la capacidad de ser violento significa simplemente ser impotente.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Se\u00f1alemos de paso la cortedad de miras que supone hacerse arrestar. Lxs militantes de las organizaciones ambientalistas se encuentran, despu\u00e9s de su acci\u00f3n, atrapadxs en laberintos judiciales que les impiden continuar con sus actividades. Quienes saben que la lucha tendr\u00e1 que utilizar alg\u00fan d\u00eda medios m\u00e1s radicales se condenan, por sus condiciones jur\u00eddicas, a ser espectadores. Delegaci\u00f3n, una y otra vez. La voluntad de autosabotaje es quiz\u00e1 el mayor punto en com\u00fan entre los grupos activistas y la civilizaci\u00f3n occidental.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A la moral de sacrificio de la autodonaci\u00f3n militante, oponemos la exigencia de formas de vida ext\u00e1ticas. La ecolog\u00eda que se est\u00e1 convirtiendo en el discurso de cada vez m\u00e1s grupos ciudadanos e instituciones gubernamentales lleva los signos de las pol\u00edticas de la debilidad que pretenden sabotear cualquier intento de organizaci\u00f3n real, cualquier cosa que requiera el despliegue de una fuerza concreta. Hacer m\u00e1s, tener un mayor impacto, cuidarse m\u00e1s, sentir m\u00e1s. Encontrar dinero, adquirir edificios y terrenos para uso com\u00fan y ver florecer la vida. Pensar estrat\u00e9gicamente, darnos los medios para resonar. Combatir, golpear m\u00e1s fuerte, usar las armas adecuadas. Robar para vivir y hacer bueno uso del tiempo libre. Viajar en coche, en avi\u00f3n, reavivar las brasas de viejas amistades. Encontrar compa\u00f1eros en los lugares m\u00e1s inesperados, hacernos sensibles a la comunidad que circula, a la comuna que est\u00e1 latente en cada lugar.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>\u00c9xtasis: beatitud provocada por una salida, un deslizamiento en relaci\u00f3n a lo que nos han hecho como \u00abyo\u00bb, como \u00abposici\u00f3n social\u00bb, como \u00abidentidad\u00bb. Salida del mundo de la mercanc\u00eda. Lejos de toda concepci\u00f3n liberal, una ruptura con la \u00absociedad\u00bb, y por tanto necesariamente con el \u00abindividuo\u00bb que no es m\u00e1s que la unidad m\u00e1s peque\u00f1a de la misma. Secesi\u00f3n con la nada. Alegr\u00eda. Por una vida que se desborda y nos lleva con ella.<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La comuna como l\u00ednea de fuga posibilita la elaboraci\u00f3n de formas-de-vida ecol\u00f3gicas y sensibles. La comuna es una fuerza de gravedad, un peso que atrae y acoge a quienes la buscan, y les permite aferrarse. Se materializa en aperturas, espacios para invitarse e invitar a otros, comidas y comedores compartidos. Son las ocasiones en las que nos reunimos, en las que nos ense\u00f1amos lo que escribimos anoche, lo que nuestra t\u00eda nos ense\u00f1\u00f3 sobre los ciruelos, c\u00f3mo afilar nuestros cuchillos de madera, c\u00f3mo enlatar diez canastas de jitomate, c\u00f3mo tejer las mantas para el invierno. Para elaborar formas consecuentes de autonom\u00eda material y pol\u00edtica, ahora debemos comunizar espacios, tierras y terrenos bald\u00edos, edificios, iglesias, casas y parques. Una posibilidad de hacer da\u00f1o a este mundo reside en nuestra capacidad de hacer habitables estos espacios, de constituir la circulaci\u00f3n de cuerpos, afectos e ideas entre estos puntos de malla en una potencia material aut\u00f3noma. Una posibilidad capaz de suspender definitivamente la progresi\u00f3n de la cat\u00e1strofe.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los esquemas cl\u00e1sicos de la revoluci\u00f3n quieren que la econom\u00eda pase de las manos de la burgues\u00eda a las del proletariado. La situaci\u00f3n actual muestra que la propia Econom\u00eda est\u00e1 en el centro del problema: su infraestructura masiva y mort\u00edfera, su l\u00f3gica pacificadora y aplanadora, su fuerza de captura y despojo, su empobrecimiento de la experiencia. Que los seres puedan vivir y ser felices est\u00e1 en el coraz\u00f3n de nuestra idea de revoluci\u00f3n: escapar de la econom\u00eda y el gobierno, forjar alianzas con las formas-de-vida en presencia, elaborar en ellas ecosistemas florecientes y contagiosos, lejos de las l\u00f3gicas del progreso y la normalidad gubernamental.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Mientras que durante a\u00f1os lxs militantes ecologistas se han esforzado por subrayar la incompatibilidad entre el capitalismo y el medio ambiente, ahora nos parece que la problem\u00e1tica de la ecolog\u00eda puede ser manipulada y encajar perfectamente en el proyecto moderno colonial de ausencia en el mundo, de despojo generalizado. Con el pretexto de reducir la huella ecol\u00f3gica, un mandato de desaparici\u00f3n.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Las ecolog\u00edas de la ausencia nos hablan desde donde no estamos, nos impulsan a otro lugar, a ninguna parte. Nos consumen y nos proponen consumir de otra manera. Son cobardes o valientes, pero nunca se ponen en juego. Son testigos de la carnicer\u00eda del mundo y se alojan en ella. Lo contrario de las propuestas pol\u00edticas de la ausencia son aquellas que se encarnan en lugares, que no son pura circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas o representaciones espectaculares, aquellas que no se conjugan en primera persona.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La cuesti\u00f3n de la presencia que queremos situar en el centro de nuestra comprensi\u00f3n de la ecolog\u00eda se refiere a la propia noci\u00f3n de acci\u00f3n pol\u00edtica. Entender la cat\u00e1strofe medioambiental como un problema a resolver, tener como objetivo la superaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico, sigue siendo un olvido de s\u00ed que se proyecta sobre el mundo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que hay que restaurar no es el clima, sino nuestro apego al mundo. Lo que hace posible la cat\u00e1strofe tanto como lo que nos deja indiferentes es nuestra desatenci\u00f3n, nuestro desprendimiento del conjunto que constituimos y que nos constituye. Suspender esta suspensi\u00f3n del mundo descansa en la atenci\u00f3n al c\u00f3mo, se encuentra en la manera y no en la finalidad, en el uso cotidiano, en la presencia inmediata a las intrincadas maneras en que se generan los mundos (y la alegr\u00eda de aprender a jugar en ellos francamente).<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una ecolog\u00eda de la presencia se despliega en un doble movimiento: el de una vinculaci\u00f3n material y existencial con el mundo que habitamos. Posiciones y disposiciones. Hacerse presente es una pr\u00e1ctica que consiste en romper con la ausencia del mundo mediante la elaboraci\u00f3n de nuevas sensibilidades, pero tambi\u00e9n de nuevas posiciones desde las que actuar, de nuevas consistencias. Hacerse perceptible y estar dispuestx a la percepci\u00f3n. Afecto y potencia, orientaci\u00f3n y grandeza. No se trata de \u00abdos frentes\u00bb a dirigir, sino de la explicitaci\u00f3n pr\u00e1ctica del doble sentido de las palabras \u00abpresencia\u00bb, \u00absensible\u00bb.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La totalidad s\u00f3lo puede ser gobernada, gestionada. Aferrarse a un fragmento real del mundo es mil veces mejor que agitarse en el vac\u00edo, esperando que el enemigo act\u00fae en contra de sus propios intereses. Esta vinculaci\u00f3n, adem\u00e1s de ser la condici\u00f3n de posibilidad de cualquier pr\u00e1ctica eficaz y responsable, tambi\u00e9n aporta la alegr\u00eda de devolver su textura a la vida, de densificar nuestra presencia en el mundo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: center\">cont\u00e1ctenos en 10positions@riseup.net<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\">Dispositions<em>: un agenciamiento de personas, cosas. El esp\u00edritu que se inclina. Vulnerabilidad, saber hacerse disponible. Una comunizaci\u00f3n del uso, una preparaci\u00f3n para el combate&#8230; Y lo que sea que se interponga en nuestro camino, \u00a1hasta nunca!<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El siguiente es un texto colectivo firmado por lxs compa\u00f1erxs quebequenses de Dispositions y publicado el 28 de enero de 2020 en el sitio web de Contrepoints, plataforma que se propone \u00abponer en contacto a los grupos de Montreal o Quebec con los de otras ciudades o regiones\u00bb. 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