{"id":2141,"date":"2021-03-19T12:51:42","date_gmt":"2021-03-19T18:51:42","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2141"},"modified":"2021-03-19T12:51:42","modified_gmt":"2021-03-19T18:51:42","slug":"kiersten-solt-siete-tesis-sobre-la-destitucion-tras-endnotes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2141","title":{"rendered":"Kiersten Solt \/ Siete tesis sobre la destituci\u00f3n (tras Endnotes)"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>A partir de la reciente publicaci\u00f3n de un texto (<a href=\"https:\/\/endnotes.org.uk\/other_texts\/en\/endnotes-onward-barbarians\">\u00abOnward Barbarians\u00bb<\/a>) en la revista marxiana <em>Endnotes<\/em>, en febrero de 2021 Kiersten Solt public\u00f3 el siguiente texto en el sitio web de <em><a href=\"https:\/\/illwill.com\/seven-theses-on-destitution\">Ill Will<\/a><\/em>. Su objetivo es hacer avanzar el debate revolucionario sobre la asimetr\u00eda constituci\u00f3n\/destituci\u00f3n, aliment\u00e1ndolo con la agitaci\u00f3n insurreccional que ha vivido Estados Unidos en el \u00faltimo a\u00f1o.<\/strong><\/div>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Tesis 1. La proyecci\u00f3n retrospectiva de una identidad pol\u00edtica intacta para explicar nuestro presente ofusca las verdades de nuestro tiempo.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Recientemente se nos ha dicho que, a la luz de la actual crisis de la representaci\u00f3n pol\u00edtica, el persistente impulso identitario de la agitaci\u00f3n contempor\u00e1nea es \u00abracional\u00bb. \u00bfQu\u00e9 racionalidad es \u00e9sta? En \u00abOnward, Barbarians\u00bb, la revista <em>Endnotes<\/em> sit\u00faa nuestro presente en las secuelas de la desaparici\u00f3n de los movimientos obreros, una l\u00ednea familiar para algunas corrientes del pensamiento revolucionario contempor\u00e1neo. El argumento procede como sigue. En la \u00e9poca de los movimientos obreros, la econom\u00eda determinaba lo pol\u00edtico. La estructura antag\u00f3nica del capital se manifest\u00f3 como un antagonismo social entre proletarios y burgueses. La determinaci\u00f3n econ\u00f3mica de lo pol\u00edtico permiti\u00f3 as\u00ed que la energ\u00eda rebelde tomara forma como un movimiento librado por la clase obrera. Hoy en d\u00eda, seg\u00fan el argumento, la din\u00e1mica socioecon\u00f3mica sigue determinando el campo pol\u00edtico, pero principalmente como fuerzas de disoluci\u00f3n y no de construcci\u00f3n. As\u00ed, en lugar de la composici\u00f3n de clase encontramos la descomposici\u00f3n de clase, en lugar de la base socioecon\u00f3mica de la representaci\u00f3n democr\u00e1tica encontramos una base ausente de la representaci\u00f3n democr\u00e1tica, y en lugar de movimientos obreros encontramos los \u00abno-movimientos\u00bb. En esta lectura, los campos socioecon\u00f3micos y pol\u00edticos de hoy aparecen as\u00ed como las im\u00e1genes negativas de lo que eran hace sesenta a\u00f1os.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Se nos dice que las luchas contempor\u00e1neas son \u00abidentitarias\u00bb debido a su pasado, un pasado que hoy se ha perdido. \u00bfQu\u00e9 significa esto para los partisanos? Si traducimos el argumento a los t\u00e9rminos de la experiencia vivida, la imagen que obtenemos es melanc\u00f3lica. Los insurrectos de hoy procesan la p\u00e9rdida de una identidad de clase trabajadora anta\u00f1o intacta y leg\u00edtima. Sentimos nostalgia por un sistema de representaci\u00f3n pol\u00edtica clasista que antes funcionaba y que nuestro mundo ya no puede ofrecer, nos dicen. Pero, \u00bfson la muerte de los movimientos obreros y el colapso coincidente de la representaci\u00f3n pol\u00edtica efectiva los verdaderos problemas animadores de nuestra \u00e9poca? No. Los protagonistas del verano pasado son demasiado j\u00f3venes y apenas suficientemente \u00abeducados\u00bb para experimentar la nostalgia de una identidad obrera ausente. Si nos preocupa la falta de carreras viables, se debe mucho m\u00e1s a nuestra incapacidad para pagar la renta y nuestras deudas que al hecho de que anhelemos enlazar los brazos con nuestros compa\u00f1eros trabajadores ausentes. Tampoco ninguna condici\u00f3n humana ha demostrado ser lo suficientemente estable como para concluir \u2014junto con la <a href=\"https:\/\/reason.com\/2018\/12\/25\/ideology-is-out-identity-is-in\/\">reciente lectura<\/a> de Francis Fukuyama sobre el giro identitario en la pol\u00edtica estadounidense\u2014 que un anhelo objetivo y ahist\u00f3rico de pertenencia se ha encontrado de repente sin ninguna forma positiva. La desaparici\u00f3n de los movimientos obreros y la crisis de la representaci\u00f3n pol\u00edtica se asemejan m\u00e1s a las condiciones previas que a los fen\u00f3menos vivos de nuestro tiempo, a las cuentas saldadas mucho antes de que entr\u00e1ramos en escena. Por lo tanto, una explicaci\u00f3n tanto del persistente identitarismo como de las demandas de reconocimiento estatal debe comenzar en alg\u00fan lugar que no sea la descomposici\u00f3n de los movimientos obreros, cuyas secuelas comenzaron hace m\u00e1s de un siglo. Podr\u00eda comenzar, tal vez, en las formas de potencia habilitadas por las reivindicaciones de comunalidad identitaria y lo que hace que tales formaciones sean deseables, y no s\u00f3lo racionales, en nuestro presente. Pero explicar los or\u00edgenes de los persistentes conflictos identitarios no es precisamente mi tarea.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En lugar de ello, aqu\u00ed persigo lo que queda oculto por esas representaciones rom\u00e1nticas del presente. Llamo al argumento de <em>Endnotes<\/em> rom\u00e1ntico. Rom\u00e1ntico, es decir, que plantea un n\u00facleo de verdad en un pasado imaginado, un n\u00facleo que debe ser redescubierto y restaurado de nuevo. \u00bfNo se opone la visi\u00f3n dial\u00e9ctica al romanticismo? Insisto en el t\u00e9rmino, porque lo que el romanticismo y la dial\u00e9ctica cruda tienen en com\u00fan es la estructura de la presuposici\u00f3n, la negaci\u00f3n y la posterior postulaci\u00f3n de un nuevo universal positivo y unificado.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Tesis 2. Mientras uno se aferre a la perspectiva del espect\u00e1culo \u2014el r\u00e9gimen de visibilidad que domina en la sociedad mercantil, el r\u00e9gimen blanqueado de la visualizaci\u00f3n\u2014 nuestro presente est\u00e1 destinado a aparecer en negativo, es decir, como carencia, ausencia y negaci\u00f3n. En consecuencia, el futuro de la actividad revolucionaria se enmarcar\u00e1 en la necesidad de un nuevo universal o una nueva visi\u00f3n positiva.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Cuando a una configuraci\u00f3n pol\u00edtica del pasado se le otorga el peso de la positividad, es l\u00f3gico que el presente aparezca en negativo. Si nuestro presente aparece como un conjunto de ausencias \u2014la descomposici\u00f3n de clase, la base ausente de la representaci\u00f3n democr\u00e1tica, el no-movimiento de los movimientos de hoy\u2014 es porque se ha visto obligado a responder a un pasado presupuesto, un sistema intacto de determinaci\u00f3n econ\u00f3mica y de representaci\u00f3n pol\u00edtica. Cuando al capital, al Estado y a la pol\u00edtica que los favorece se les otorga el peso, la positividad y la continuidad de lo real, es perfectamente l\u00f3gico que los movimientos contempor\u00e1neos aparezcan en negativo, como nada m\u00e1s que \u00abalianzas d\u00e9biles\u00bb y \u00abdesorden generalizado\u00bb. Ciertos te\u00f3ricos incluso afirman esta anal\u00edtica rotunda (\u00abEs la conciencia del capital como nuestra unidad-en-separaci\u00f3n la que nos permite plantear desde dentro de las condiciones existentes \u2014aunque s\u00f3lo sea como <em>negativo fotogr\u00e1fico<\/em>\u2014 la capacidad de la humanidad para el comunismo\u00bb \u2014<a href=\"https:\/\/endnotes.org.uk\/other_texts\/en\/endnotes-la-theses\">\u00abLA Theses\u00bb<\/a>, \u00e9nfasis nuestro\u2014). Al capital se le atribuye la positividad de la \u00abunidad\u00bb, aunque sea modificada, frente a la cual la agitaci\u00f3n aparece \u00fanicamente en modo negativo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La positividad est\u00e1 en el pasado o en el lado del capital, o en ambos; el presente est\u00e1 destinado a aparecer en negativo. El siguiente paso te\u00f3rico est\u00e1 igualmente determinado. Lo que se necesita asumir\u00e1 la forma doblemente invertida de lo que se ha perdido. Por esta raz\u00f3n, las propuestas futuristas para la acci\u00f3n revolucionaria que surgen de marcos como \u00e9stos aparecen como positividades. Por ejemplo: \u00abLos no-movimientos apuntan a la necesidad de un universalismo que vaya m\u00e1s all\u00e1 de las ruinas de los movimientos obreros\u00bb. Debemos \u00abprever los medios por los cuales los no-movimientos podr\u00edan eventualmente tomar el control del estancamiento\/desindustrializaci\u00f3n capitalista\u00bb, e incluso considerar \u00abla preparaci\u00f3n de un plan de subproducci\u00f3n\u00bb, se nos dice. Una vez m\u00e1s, lo que est\u00e1 disponible en otra parte, en el pasado o en el lado del capital, se encuentra ausente en el presente y dicta la forma de lo que deber\u00eda venir (aunque no lo <em>har\u00e1<\/em>). Cuando uno se empe\u00f1a en enmarcar la agitaci\u00f3n en lo negativo, lo que se pide siempre ser\u00e1 una positividad nueva y actualmente ausente, un com\u00fan [<em>common<\/em>] novedoso y actualmente ausente, un universal nuevo e impensado. Pero todo esto es para decir que lo que encuentran que falta es la unidad del proletariado, lo universal, un sujeto agente revolucionario, y que nos dicen que es hacia esto que debemos organizarnos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si nos quedamos con una concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n como un ciclo interminable de violencia, si no desarrollamos una ambici\u00f3n alternativa, no podemos entender los movimientos revolucionarios como otra cosa que no sean fracasos, y nos arriesgamos a que nuestras ambiciones tomen la forma de lo que se proponen socavar.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Tesis 3. En contra de toda perspectiva espectacular, la relaci\u00f3n entre los elementos revolucionarios y sus aspirantes a representantes es la de un conflicto persistente y asim\u00e9trico.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Aunque la agitaci\u00f3n contempor\u00e1nea no exige por s\u00ed misma una referencia a los movimientos obreros de principios del siglo XX, es posible tenerlos en cuenta sin producir visiones rom\u00e1nticas del presente. Diversas fuentes ofrecen relatos alternativos de la desaparici\u00f3n de los movimientos; yo retomo la lectura de la revista <em>Tiqqun<\/em> sobre el per\u00edodo autonomista italiano. Es en esta \u00e9poca cuando surgi\u00f3 la noci\u00f3n de \u00abdescomposici\u00f3n de clase\u00bb, la \u00abdescomposici\u00f3n\u00bb que caracteriza ostensiblemente nuestro presente. En la lectura de la revista <em>Tiqqun<\/em>, lo que muchos llaman nost\u00e1lgicamente \u00abel movimiento obrero\u00bb no son, de hecho, los elementos revolucionarios de la \u00e9poca, sino su corolario capitalista-estatista. \u00abEl movimiento obrero coincidi\u00f3 a lo largo de su existencia con la fracci\u00f3n progresista del capitalismo\u00bb, se escribe en la revista <em>Tiqqun<\/em>. \u00abDesde febrero de 1848 hasta las utop\u00edas autogestivas de la d\u00e9cada de 1970, pasando por la Comuna, jam\u00e1s ha reivindicado, para sus elementos m\u00e1s radicales, m\u00e1s que el derecho de los proletarios <em>a gestionar ellos mismos el Capital<\/em>\u00bb (<a href=\"https:\/\/tiqqunim.blogspot.com\/2020\/02\/programa.html\">\u00abEsto no es un programa\u00bb<\/a>). Al reconocer la distinci\u00f3n entre proletariado y clase obrera, la equiparaci\u00f3n de los elementos revolucionarios con la clase obrera es un error.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>El elemento revolucionario es el proletariado, la plebe. [\u2026] Siempre que ha intentado definirse como clase, el proletariado se ha vaciado de s\u00ed mismo, ha tomado como modelo a la clase dominante, la burgues\u00eda. En cuanto no-clase [\u2026] <em>el proletario es aquel que se experimenta como forma-de-vida<\/em>. O es comunista, o no es nada. En cada \u00e9poca se redefine la forma de aparici\u00f3n del proletariado, en funci\u00f3n de la configuraci\u00f3n general de las hostilidades. Al respecto, la confusi\u00f3n m\u00e1s lamentable se relaciona con la \u00abclase obrera\u00bb.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">El significado de este per\u00edodo es, pues, la dislocaci\u00f3n hist\u00f3rica y conceptual del proletariado \u2014es decir, de los elementos revolucionarios\u2014 de su tradicional confusi\u00f3n con la clase obrera. La confusi\u00f3n de los elementos revolucionarios con una formaci\u00f3n socioecon\u00f3mica molar es y fue su desaparici\u00f3n. En su texto m\u00e1s reciente, <em>Endnotes<\/em> echa una mirada al pasado. No hay manera de que la gente que viv\u00eda en ese pasado se viera a s\u00ed misma viviendo en el tipo de unidades que <em>Endnotes<\/em> invoca aqu\u00ed. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos entender las leyes Jim Crow, el per\u00edodo de la Reconstrucci\u00f3n o las dos guerras mundiales si los conflictos de la \u00e9poca estuvieran realmente organizados en torno a una fuerte identidad de clase obrera? La pregunta se responde sola.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los elementos revolucionarios se definen \u00fanicamente por su vocaci\u00f3n. Son al\u00e9rgicos a la representaci\u00f3n, democr\u00e1tica o no, y al Estado. Por lo tanto, existe un conflicto asim\u00e9trico en el seno de la agitaci\u00f3n revolucionaria.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En Estados Unidos, democracia liberal y exportadora de pol\u00edticas identitarias <em>por excelencia<\/em>, la asimetr\u00eda del conflicto revolucionario es familiar. Aqu\u00ed, la naturaleza asim\u00e9trica de la agitaci\u00f3n revolucionaria es visible en la traducci\u00f3n obligatoria de las energ\u00edas rebeldes en forma de movimientos sociales, es decir, una forma de contestaci\u00f3n susceptible de di\u00e1logo con el Estado. A partir de las energ\u00edas, los gestos, las pr\u00e1cticas y las ideas revolucionarias, las fuerzas contrainsurreccionales pretenden extraer una constituci\u00f3n discreta cuyas quejas puedan articularse de forma legible con el Estado sobre la base de un contrato social imaginado. As\u00ed, en 2011, vimos c\u00f3mo un conjunto de art\u00edculos en <em>Adbusters<\/em>, jefes de comit\u00e9s de medios, comit\u00e9s de demandas y asambleas generales <em>produc\u00edan<\/em> \u00abel 99 %\u00bb que \u00abquer\u00eda a las corporaciones fuera de la pol\u00edtica\u00bb a partir de las ocupaciones, los bloqueos y los amor\u00edos que estallaron en todo el pa\u00eds. En 2014, vimos a Alicia Garza y Fox News, a miembros del clero negro, a activistas y a la franquicia nacional llamada \u00abBlack Lives Matter\u00bb <em>producir<\/em> \u00abvidas negras que importan\u00bb a partir de los motines, los saqueos, las ocupaciones y los actos de comunizaci\u00f3n en lugares como Ferguson, Milwaukee, Baltimore y Charlotte. En 2016-2017, vimos c\u00f3mo el conjunto de David Archimbault, la Oficina de Asuntos Ind\u00edgenas, la entidad legal que es la \u00abTribu Sioux de Standing Rock\u00bb, las demandas que buscan bloquear la construcci\u00f3n del oleoducto y el Cuerpo de Ingenieros del Ej\u00e9rcito de Estados Unidos <em>produc\u00edan<\/em> un \u00abpueblo ind\u00edgena\u00bb que busca el \u00abreconocimiento de sus derechos a la autonom\u00eda y a la tierra\u00bb a partir de los campamentos, las comidas compartidas, la destrucci\u00f3n del equipo de construcci\u00f3n, la estampida de b\u00fafalos y las batallas campales con la polic\u00eda en Standing Rock. Y el verano pasado, vimos c\u00f3mo un levantamiento se convert\u00eda en un deseo esloganista de desfinanciar a la polic\u00eda y en otra farsa electoral. Esta vez, sin embargo, el proceso de gesti\u00f3n ha sido mucho menos completo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De nuevo: existe un conflicto asim\u00e9trico en el seno de la agitaci\u00f3n revolucionaria. Cuando se habla de ella de forma un\u00edvoca, ya sea como \u00abmovimientos\u00bb o \u00abno-movimientos\u00bb, esta asimetr\u00eda \u2014el conflicto dentro del conflicto\u2014 queda oculta.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Tesis 4: La agitaci\u00f3n contempor\u00e1nea es el lugar de un encuentro conflictivo entre gestos destituyentes y fuerzas constituyentes.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Uno no puede salir ileso de su primer mot\u00edn y tampoco puede experimentar una situaci\u00f3n ingobernable sin aprender sus se\u00f1ales desfamiliarizantes. La ingobernabilidad conlleva la clara sensaci\u00f3n de que las cosas se est\u00e1n desarrollando demasiado r\u00e1pido para que ninguna de las partes pueda lograr un control total de la situaci\u00f3n. Esto es tan cierto en cualquier mot\u00edn en particular como en la situaci\u00f3n m\u00e1s amplia que nos ocupa. Los llamamientos a la acci\u00f3n proliferan desde campos innumerables y desconocidos; las multitudes se re\u00fanen por intuici\u00f3n en lugar de en eventos publicitados; uno se entera de ataques insondables despu\u00e9s de que ocurren. Mientras una multitud arrastra escombros hacia un edificio que ya est\u00e1 en llamas, es perfectamente posible que otra est\u00e9 lanzando botes de gas lacrim\u00f3geno a la polic\u00eda a trav\u00e9s de barricadas en llamas a una manzana o diez de distancia. Mientras tanto, bandas de saqueadores entran y salen de las manifestaciones, mientras que otras pueden estar arrasando un distrito comercial en la otra punta de la ciudad. Aparecen im\u00e1genes inexplicables que luego se desvanecen en el paisaje: alguien con un meg\u00e1fono y otro a caballo, equipos de constructores que observan c\u00f3mo podr\u00eda encajar cierta pieza de madera contrachapada con ese trozo de valla de tres metros de altura, c\u00edrculos de amigos que comparten un porro, otra persona llevando a un ni\u00f1o peque\u00f1o sobre sus hombros, hacen la escena ef\u00edmera. Sprints y forcejeos, granadas aturdidoras y fuegos artificiales, abucheos largos y bajos, el silbido est\u00fapido de un crustie de la calle. Las cosas no son del todo alegres: de vez en cuando hay gente que grita de dolor o se tira al suelo llorando; otros se van porque se han visto comprometidos o se han encontrado desprevenidos. Y la situaci\u00f3n no es del todo propicia para las corrientes revolucionarias: los deseos entran en conflicto, se producen luchas por la estrategia y abundan las tendencias contrarrevolucionarias. Pero un levantamiento, una insurrecci\u00f3n, una situaci\u00f3n ingobernable est\u00e1 marcada por la sensaci\u00f3n no s\u00f3lo de que todo es posible, sino de que se puede actuar de la manera que se quiera sin la menor duda. Del 26 de mayo al 1 de junio de 2020, en Estados Unidos, por ejemplo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cuando posibilidades como \u00e9stas est\u00e1n sobre la mesa, el proceso de constituci\u00f3n no puede establecerse mediante un \u00fanico acto de represi\u00f3n o contenci\u00f3n, sino que requiere una acumulaci\u00f3n de gestos y vacilaciones. Alguien que grita \u00absi no eres negro\u2026\u00bb llega a los o\u00eddos de una parte notable de una multitud, y no s\u00f3lo de un pu\u00f1ado de participantes m\u00e1s confusos. Una trifulca o casi una pelea a pu\u00f1etazos entre machos fornidos puede detener una marcha en medio de la calle. En lugar de una proliferaci\u00f3n de acciones tan extensa que hace falta tiempo para determinar por d\u00f3nde empezar\u00e1 el d\u00eda, las acciones se anuncian con d\u00edas de antelaci\u00f3n y son patrocinadas por una lista anexa de organizaciones. Las mismas personas aparecen constantemente para pronunciar discursos, con el efecto no s\u00f3lo de crear un sentimiento o una direcci\u00f3n para la multitud, sino de convertirse poco a poco en figuras reconocibles, indicadas, en estos d\u00edas, cuando empiezan a dejar caer los nombres de usuario de Instagram para algo m\u00e1s que sugerencias sobre lo que deber\u00eda sonar en el cami\u00f3n de sonido.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Al final llegan las reuniones. No se trata de que los grupos se informen o hagan planes o busquen la coordinaci\u00f3n entre m\u00faltiples elementos que acaban de reunirse. Todo esto tiene su lugar en la confusi\u00f3n ingobernable e incluso puede ser un medio clave para ampliarla. Por el contrario, el proceso de constituci\u00f3n saca a relucir las reuniones de organizadores y activistas. \u00abEsto es un movimiento, no un momento\u00bb, han dicho por sus meg\u00e1fonos el d\u00eda anterior. En las reuniones, m\u00e1s de un asistente invocar\u00e1 a un misterioso y nunca presente \u00abpueblo\u00bb, gente que quiere algo, gente que podr\u00eda verse \u00abalienada\u00bb por tal o cual bloqueo o cualquier otra cosa que no sea una protesta pac\u00edfica, gente que deber\u00eda ser \u00abincorporada\u00bb porque los oradores se est\u00e1n despojando por completo de su capacidad de actuar en su propio nombre, y preferir\u00edan que todos los dem\u00e1s ah\u00ed presentes siguieran su ejemplo. Despu\u00e9s de hablar demasiado, se formar\u00e1n los grupos de ruptura y todos descansar\u00e1n en paz en los papeles que les correspondan. Peque\u00f1os bur\u00f3cratas. As\u00ed, se empieza a formar una capa de gestores. Si los motines, los saqueos y las batallas callejeras siguen en marcha, convocar\u00e1n acciones a distancia de estos acontecimientos m\u00e1s revoltosos, conduciendo a las multitudes hacia lo que llaman objetivos \u00abestrat\u00e9gicos\u00bb, que son siempre los tronos vac\u00edos del poder, la mansi\u00f3n de los gobernadores, los juzgados, los edificios federales. Pronto estar\u00e1n en la mesa de los pol\u00edticos, donde siempre quisieron estar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00c9sta es una imagen de un proceso constituyente en marcha en los Estados Unidos del siglo XXI.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Tesis 5. El proceso de constituci\u00f3n es el proceso que opera en todos los Estados, y en todos los llamados movimientos sociales y en todos los identitarismos, as\u00ed como en todos los populismos, los fascismos y las guerras civiles.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Las fuerzas estatistas siempre se presentan como conjunciones plenamente compuestas de un pueblo, un territorio y una ley que los gobierna a todos. Pero no hay \u00abpueblo\u00bb, no hay \u00absociedad\u00bb, no hay \u00abnaci\u00f3n\u00bb, no hay \u00abcuerpo pol\u00edtico\u00bb, no hay \u00abconstituci\u00f3n\u00bb hasta que se producen como tales, siempre mediante una demarcaci\u00f3n violenta entre los incluidos y los excluidos. No hay \u00abintereses\u00bb, \u00abdeseos\u00bb, ni \u00abvoluntad del pueblo\u00bb hasta que no se les da forma, siempre mediante la reducci\u00f3n de los deseos reales al m\u00ednimo com\u00fan denominador. Y no hay santificaci\u00f3n de esa voluntad en forma de ley hasta el momento en que la ley se aplica, siempre por la fuerza arbitraria. La distinci\u00f3n del abate Siey\u00e8s entre poder constituyente y poder constituido, la <em>Teor\u00eda de la constituci\u00f3n<\/em> de Carl Schmitt, la distinci\u00f3n de Walter Benjamin entre violencia que funda el derecho y violencia que la conserva, el <em>Urstaat<\/em> de Deleuze y Guattari, la \u00abparadoja de la soberan\u00eda\u00bb de Agamben y el concepto de constituci\u00f3n que movilizamos aqu\u00ed son todos intentos \u2014aunque con motivaciones bastante diferentes\u2014 de hacer visible el proceso por el que los Estados surgen al tiempo que ocultan las operaciones productivas necesarias para su realizaci\u00f3n. La contribuci\u00f3n singular de Agamben fue recoger este linaje y afirmar, contra Negri, que las formas, las actividades y las potencialidades propias del poder constituido no pueden aislarse de \u00e9l. Los constituyentes, el potencial constituyente y las propias constituciones son efectos secundarios de un proceso constituyente m\u00e1s fundamental. \u00abConstituci\u00f3n\u00bb nombra, pues, los procesos por los que las energ\u00edas, los deseos, los gestos y la vida se canalizan y modulan en formas susceptibles de ser utilizadas por el Estado. Lo que est\u00e1 en juego en el concepto es la capacidad de apartarse del panorama del Estado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si el \u00abmovimiento social cl\u00e1sico\u00bb debe definirse, siguiendo a Carl Schmitt, como \u00abla mediaci\u00f3n entre el pueblo no organizado y el Estado\u00bb, se trata de una definici\u00f3n del movimiento social como proceso de constituci\u00f3n. A partir de aqu\u00ed se despliega una potencial taxonom\u00eda de las formas l\u00edmite de la agitaci\u00f3n contempor\u00e1nea. No todo movimiento social es populista, pero todo populismo es un movimiento social. Los movimientos populistas se producen cuando un pueblo constituyente se rebela contra la concepci\u00f3n imperante de la cultura burguesa. No todo movimiento es identitario, pero todo movimiento identitario es constituyente. Los movimientos identitarios plantean un pueblo parcial marginado o excluido de la dimensi\u00f3n popular del Estado. Su trayectoria es, pues, doblemente constituyente en la medida en que apunta a la constituci\u00f3n de la poblaci\u00f3n excluida <em>y<\/em> a la reconstituci\u00f3n de la totalidad popular. La distinci\u00f3n entre movimientos sociales identitarios y populistas es menos evidente desde la perspectiva del Estado, pero importante desde la perspectiva de los partisanos, ya que cada uno presenta diferentes oportunidades para salir del esquema constituyente. Sin embargo, ambos implican la constituci\u00f3n de un pueblo, ambos acaban en la mesa de los pol\u00edticos y ambos son, en \u00faltima instancia, constituyentes. Adem\u00e1s, una combinaci\u00f3n de tendencias identitarias y populistas puede, como han demostrado los \u00faltimos cinco a\u00f1os, dar lugar a movimientos sociales coloquialmente entendidos como fascistas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cuando un partido de la oposici\u00f3n adquiere una forma demasiado discreta y poderosa para que el Estado pueda responder, cuando la dimensi\u00f3n popular del Estado se fractura m\u00e1s all\u00e1 de la posibilidad de reconstituci\u00f3n, y cuando el Estado deja de tener el monopolio de la legitimidad y la violencia, la agitaci\u00f3n que podr\u00eda haber sido un movimiento social puede asumir la forma constitutiva de la guerra civil. La guerra civil, como forma l\u00edmite de agitaci\u00f3n, sigue siendo \u00absocial\u00bb en la medida en que la propia sociedad est\u00e1 en juego. Una l\u00ednea de batalla concreta llega a definir todo el conflicto. Los partisanos se enzarzan en un antagonismo mutuamente constitutivo. El apego al lugar \u2014real o imaginario\u2014 facilita el cierre de filas. El conflicto militarizado llega a sustituir a todo el conflicto, como cuando <a href=\"https:\/\/illwill.com\/at-the-wendys\">\u00ablas armas se convirtieron en el suced\u00e1neo de la estrategia\u00bb<\/a>. El conflicto ya no es generativo, sino que se reduce a lo que ya est\u00e1 presente en la batalla. La guerra civil se define por su uso del conflicto como mecanismo predominante para constituir un pueblo, y en este sentido, es en \u00faltima instancia un proceso constituyente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El movimiento social cl\u00e1sico, el populismo, el fascismo y la guerra civil: aunque hay diferencias significativas que delimitan estos fen\u00f3menos pol\u00edticos, el motor de cada uno es constituyente. Dicho de otro modo, el fascismo y la democracia est\u00e1n ligados en una misma l\u00ednea de contig\u00fcidad, indudablemente establecida por los acontecimientos del siglo XX. El movimiento social cl\u00e1sico y la guerra civil son las formas extremas que asume la agitaci\u00f3n cuando predominan las tendencias constituyentes.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Tesis 6: Los procesos destituyentes se diferencian de las fuerzas constituyentes en acci\u00f3n y, al hacerlo, las socavan.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Para describir lo que ocurre en la agitaci\u00f3n al margen de las tendencias constituyentes, ha aparecido el t\u00e9rmino \u00abdestituci\u00f3n\u00bb. En su significado para el pensamiento revolucionario contempor\u00e1neo, el concepto se ha desarrollado a la luz de un contexto hist\u00f3rico y pol\u00edtico definido por el colapso del movimiento obrero y las crisis de representaci\u00f3n, as\u00ed como una refutaci\u00f3n de todo programatismo. La distinci\u00f3n entre constituci\u00f3n y destituci\u00f3n no es meramente descriptiva, sino pragm\u00e1tica: pretende responder a la cuesti\u00f3n de lo que hay que potenciar y lo que no.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin duda, una \u00abestrategia destituyente\u00bb no es del todo revolucionaria, siempre y cuando el t\u00e9rmino \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb se reserve para aquellos levantamientos que instalan un nuevo poder en lugar del derrocado. \u00abY si al poder constituyente corresponden revoluciones, levantamientos y nuevas constituciones, es decir, una violencia que funda y constituye el nuevo derecho, para la potencia destituyente hay que pensar en estrategias completamente diferentes, cuya definici\u00f3n es la tarea de la pol\u00edtica que viene\u00bb, escribi\u00f3 Agamben en 2014 (<em>El uso de los cuerpos<\/em>). En 2017, el Comit\u00e9 Invisible desarroll\u00f3 la distinci\u00f3n de la siguiente manera:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 40px\"><small>La noci\u00f3n de destituci\u00f3n [\u2026] es necesaria para hacer un corte en el seno de la l\u00f3gica revolucionaria, para operar una partici\u00f3n en el interior mismo de la idea de insurrecci\u00f3n. Pues existen las insurrecciones constituyentes, las que terminan como han terminado todas las revoluciones hasta este d\u00eda: volc\u00e1ndose en su contrario, aquellas que se hacen \u00aben nombre de\u2026\u00bb \u2014 \u00bfen nombre de qui\u00e9n? El pueblo, la clase obrera o Dios, poco importa. Y existen las insurrecciones destituyentes, como lo fueron mayo de 1968, el mayo rampante italiano y una gran cantidad de comunas insurreccionales. (<em><a href=\"https:\/\/tiqqunim.blogspot.com\/2018\/06\/ahora-comite-invisible.html\">Ahora<\/a><\/em>)<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">Las insurrecciones constituyentes son las que asumen, de un modo u otro, una forma compatible con el Estado, ya sea el vigente o el que est\u00e1 por venir. Las insurrecciones destituyentes \u2014de las que hemos visto muy pocas\u2014 apuntan a otro lado y se han subordinado en su mayor parte a las tendencias constituyentes. Las fuerzas destituyentes son intr\u00ednsecamente dif\u00edciles de ver.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La destituci\u00f3n dispersa el poder sin acumularlo. Es el proceso por el que los acontecimientos y las singularidades se sirven de fuerzas y potencias que no poseen ni encarnan. La destituci\u00f3n deshace tanto a las naciones como a los Estados al dispersar los poderes que concentran en el mundo, desmembrando y desagregando los ej\u00e9rcitos y las riquezas por igual.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Endnotes<\/em> objeta que el t\u00e9rmino \u00abdestituyente\u00bb es demasiado amplio. \u00ab<em>Todo<\/em> poder se est\u00e1 volviendo destituyente\u00bb, escriben. Todo poder es destituyente \u00abincluso cuando conducen a una (potencialmente) nueva constituci\u00f3n como en Chile\u2026 [E]l voto [a favor de una nueva constituci\u00f3n redactada por miembros distintos de los pol\u00edticos actuales] fue en s\u00ed mismo un voto contra el sistema pol\u00edtico\u00bb. Extender un concepto m\u00e1s all\u00e1 de su alcance habitual puede conducir a su desarrollo, pero tambi\u00e9n puede, como ocurre con cualquier forma de vida, condenarlo a la desaparici\u00f3n. Es <em>Endnotes<\/em> quien ha ampliado la categor\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de su utilidad. Y no hace falta que nadie tome <em>nuestra<\/em> palabra, porque los propios autores franceses lo han explicado. Unas l\u00edneas m\u00e1s abajo de la mencionada distinci\u00f3n del Comit\u00e9 Invisible entre insurrecciones constituyentes e insurrecciones destituyentes, escriben: \u00abA pesar de todo lo bello, vivo, inesperado que pudo pasar en \u00e9l, Nuit Debout, del mismo modo en que antes el movimiento de las plazas espa\u00f1ol u Occupy Wall Street, manten\u00eda todav\u00eda el viejo prurito constituyente. [\u2026] En la medida en que se debatan palabras, en la medida en que la revoluci\u00f3n se formule en el lenguaje del derecho y de la ley, las v\u00edas de su neutralizaci\u00f3n son conocidas y est\u00e1n preparadas\u00bb. Por mucho que los referendos constitucionales de Chile, T\u00fanez o Sud\u00e1n se presenten como votos \u00abcontra el propio sistema pol\u00edtico\u00bb, en ellos sigue imperando la tendencia constituyente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si se empieza a ver el car\u00e1cter destituyente de las insurrecciones incluso cuando son derrotadas por las fuerzas constituyentes, no se debe a una ruptura de los t\u00e9rminos sino a un paso en el uso de los conceptos. Al delimitar las tendencias constituyentes, la noci\u00f3n de destituci\u00f3n pone en marcha el proceso de pensamiento en el punto en el que la dial\u00e9ctica estructuralista s\u00f3lo puede concluir: en el terreno del propio acontecimiento. Si asistimos a la proliferaci\u00f3n de movimientos destituyentes en todo el mundo \u2014siempre que tengamos en mente las revueltas chilenas y los comedores sociales, y no el voto\u2014, entonces estaremos llamados a desarrollar una imagen m\u00e1s fina de c\u00f3mo proceden. A cada cual sus fragmentos. Para decirlo de forma m\u00e1s decisiva: el fracaso en la demarcaci\u00f3n de lo que aqu\u00ed llamo fuerzas constituyentes y destituyentes nos deja con una ambici\u00f3n hacia la revoluci\u00f3n como nada m\u00e1s que un ciclo interminable de violencia, consignando otro siglo a los fracasos fatales que estructuran nuestro presente.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>Tesis 7. Las fuerzas revolucionarias de nuestro tiempo no se desarrollar\u00e1n en forma de una nueva unidad, un nuevo sujeto o un nuevo universal. Por el contrario, el pensamiento estrat\u00e9gico comienza como una demarcaci\u00f3n dentro de la agitaci\u00f3n contempor\u00e1nea y las polarizaciones que toman forma en ella.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">No habr\u00e1 un nuevo universal. No habr\u00e1 una nueva unidad. No habr\u00e1 una convergencia de luchas que se organice en la forma de un agente subjetivo de la revoluci\u00f3n que tome el Estado capitalista por la fuerza. Esto no se debe ni a la debilidad colectiva de un esfuerzo comunista frente a un r\u00e9gimen catastr\u00f3fico, ni a un ficticio \u00abfin de la historia\u00bb. Por el contrario, quiz\u00e1 se deba a que esos nuevos universales, nuevas unidades, nuevos movimientos, nuevos comunes y nuevas diferencias ya est\u00e1n surgiendo, en plural. Es porque hay una potencia en estas \u00abd\u00e9biles alianzas\u00bb, alianzas que <a href=\"http:\/\/vitalist.in\/pdfs\/misunderstanding_read.pdf\">en otro lugar<\/a> hemos llamado \u00abimp\u00edas\u00bb. No son simplemente formas pol\u00edticas debilitadas de nuestro tiempo que hay que \u00abtrascender\u00bb, sino la materia de una nueva pol\u00edtica, bien preparada para una \u00e9poca marcada por la confusi\u00f3n y el desorden en todos los niveles.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Nuestra tarea consiste en delimitar estos puntos de densidad, entre los que albergan posibilidades de nuevas maneras de ser y los que s\u00f3lo pueden dar lugar a la proliferaci\u00f3n de formas susceptibles de ser utilizadas por el Estado. Aqu\u00ed radica la diferencia \u2014que es, de hecho, una l\u00ednea de batalla\u2014 entre, por un lado, los nuevos partidos populares con sus programas socialistas o fascistas, las luchas revolucionarias que culminan en batallas territoriales o en luchas por el reconocimiento en el escenario pol\u00edtico internacional, las dictaduras militares y los golpes de Estado y, por otro lado, los devenires moleculares de los desertores y de los delanteros, de los actores secundarios y de los artistas nacidos y transformados por el conflicto. Si los movimientos sociales cl\u00e1sicos, los universalismos y el potencial constituyente pertenecen a los primeros, a nosotros nos pertenece un vocabulario conceptual de destituci\u00f3n, opacidad, insurrecci\u00f3n, evocaci\u00f3n y consistencia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Afirmar el car\u00e1cter transformador de nuestra \u00e9poca liminar significa afirmar que vivimos entre afanes experimentales. Algunos tendr\u00e1n \u00e9xito; otros ser\u00e1n aplastados por las tendencias constituyentes, la organizaci\u00f3n del capital y las crisis biopol\u00edticas de nuestro tiempo; otros a\u00fan se esfumar\u00e1n por razones propias. No se trata de sugerir que todo est\u00e1 perfectamente bien, ni de negar los l\u00edmites de nuestro movimiento. Tampoco se trata de afirmar que la revoluci\u00f3n es una mera acumulaci\u00f3n de luchas, una posici\u00f3n que sospecho que se me imputar\u00e1 err\u00f3neamente una vez m\u00e1s. Afirmo que las potencias que nos impulsan se encuentran, en efecto, dentro de las formas de vida que propician, emergen y son transformadas por las convulsiones de nuestro tiempo. Nuestra tarea es forjar v\u00ednculos para cultivar \u2014desde aqu\u00ed, y no desde otro lugar\u2014 un conjunto de fuerzas capaces de abandonarse al acontecimiento.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir de la reciente publicaci\u00f3n de un texto (\u00abOnward Barbarians\u00bb) en la revista marxiana Endnotes, en febrero de 2021 Kiersten Solt public\u00f3 el siguiente texto en el sitio web de Ill Will. 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