{"id":206,"date":"2016-05-11T14:54:12","date_gmt":"2016-05-11T12:54:12","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=206"},"modified":"2023-03-02T13:52:54","modified_gmt":"2023-03-02T19:52:54","slug":"mario-tronti-sobre-el-poder-destituyente-entrevista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=206","title":{"rendered":"Mario Tronti \/ Sobre el poder destituyente (entrevista)"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both;text-align: center\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-KWhQcTsR7qM\/VHKUjG2PyMI\/AAAAAAAAAfM\/8gWyk8v6LY0\/s400\/tronti.png\" border=\"0\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>Mario Tronti con Adriano Vinale, \u00abPotere destituente. Una conversazione con Mario Tronti\u00bb, en <em>La Rose de Personne\/La Rosa di Nessuno<\/em>, n\u00fam. 3, \u00abPouvoir destituant. Les r\u00e9voltes m\u00e9tropolitaines\/Potere destituente. Le rivolte metropolitane\u00bb, \u00dadine, Mimesis, pp. 23-44.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>Lo primero que me interesa que analicemos es la subjetividad pol\u00edtica, ver si se produce hoy, y c\u00f3mo, una subjetividad pol\u00edtica. M\u00e1s en general: ver si el proceso de subjetivaci\u00f3n es en efecto el mecanismo a trav\u00e9s del cual podemos a\u00fan pensar la acci\u00f3n y la militancia pol\u00edtica. Mi pregunta concreta es si acaso no se necesita recuperar alguna ense\u00f1anza de la historia del feminismo y aceptar entonces el cortocircuito del proceso mismo de subjetivaci\u00f3n, del sujeto como lugar eminente de la formaci\u00f3n de la acci\u00f3n pol\u00edtica. Porque es evidente que los procesos de subjetivaci\u00f3n han mostrado sus l\u00edmites, y quiz\u00e1 conviene empezar a pensar <\/i>lo<i> pol\u00edtico y <\/i>la<i> pol\u00edtica a partir de esta imposibilidad de razonar en los t\u00e9rminos cl\u00e1sicos de la subjetividad pol\u00edtica.<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En realidad, ya hace cierto tiempo que no razono en t\u00e9rminos de subjetividad, y es por un motivo preciso: porque cuando se dice subjetividad se necesita tener una al alcance o en acci\u00f3n. Cuando, sin embargo, no la tenemos de ninguna manera, si se habla de subjetividad parece que se hable de otra cosa. Por detr\u00e1s asoma una cuesti\u00f3n m\u00e1s de fondo, que es la crisis del sujeto moderno que se hace una con el agotamiento del proyecto moderno, proyecto fundado precisamente sobre el sujeto. Hace tiempo que estamos dentro de esta dial\u00e9ctica proyecto-sujeto. Creo que el propio Marx sigui\u00f3 un derrotero id\u00e9ntico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pienso que la cosa viene de muy atr\u00e1s, no de decenios, sino de siglos: desde el inicio de la edad moderna hasta la mitad del siglo XX. Esta idea de subjetividad \u2014e incluso la idea de sujeto\u2014 ha tenido varias evoluciones. Ha sido objeto de una importante reflexi\u00f3n filos\u00f3fica, pero no es sino con el marxismo, con el movimiento obrero, que esta subjetividad se hace subjetividad colectiva, una subjetividad social, pol\u00edtica. Y creo que el arco de lo moderno, del sujeto singular, del sujeto individual, al sujeto social, concluye la historia del sujeto. Esta forma de presencia en la historia ha entrado en crisis. Mi impresi\u00f3n es que otra historia est\u00e1 a punto de abrirse camino, pero todav\u00eda no est\u00e1 claro c\u00f3mo se desarrollar\u00e1. Tengo la impresi\u00f3n de que con la aparici\u00f3n de la clase obrera, del sujeto obrero, de la subjetividad obrera, la historia moderna del sujeto ha llegado a su fin, la historia del sujeto moderno o, si se quiere, de la subjetividad. La irrupci\u00f3n de la clase obrera me parece m\u00e1s un hecho conclusivo que el inicio de una historia. Es propiamente la conclusi\u00f3n de la historia como tal. Pero lo dicho no implica rebajar la presencia de la clase obrera, creo que la ensalzo, en el sentido de que se trata de una fuerza que ha logrado llevar a t\u00e9rmino el largo y complejo recurrido de la historia moderna. Su derrota pone en crisis la idea de sujeto y, al mismo tiempo, no deja como residuo ning\u00fan otro tipo de subjetividad, ninguna otra forma de subjetividad. Me parece, por el contrario, que muestra el fin de la subjetividad misma.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>Me ha sorprendido que en tu libro <\/i>La politica al tramonto<i> subrayes, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, e incluso con trazos fuertes y notable \u00e9nfasis, el sentido del posicionamiento y rehabilites la idea de una \u00abrevuelta \u00e9tica\u00bb, que cl\u00e1sicamente se ha mostrado antit\u00e9tica a la idea de revoluci\u00f3n. Parece emerger un espacio nuevo, abierto a partir de la decadencia de la subjetividad pol\u00edtica culminada en los a\u00f1os 60. Est\u00e1 claro que la dicotom\u00eda ya no es la cl\u00e1sica (la de Camus, para entendernos). Pero, entonces, \u00bfen qu\u00e9 sentido hablas de revuelta \u00e9tica?<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Efectivamente, es una expresi\u00f3n un poco fuera de mis h\u00e1bitos mentales. Yo siempre he tenido un pensamiento antit\u00e9tico que, en cuanto pensamiento pol\u00edtico fuerte, no dejaba lugar a la \u00e9tica. Evidentemente, la crisis de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica, junto con el primer acontecimiento que record\u00e1bamos, abre nuevos espacios. Ante todo porque el \u00e1mbito pol\u00edtico resulta un \u00e1mbito limitado respecto al tipo de respuesta que este mundo, tal como es, nos emplaza a dar. Este tipo de mundo, este modelo social dominante, ha asumido una forma total. Ha ocupado ya todos los espacios, incluso los espacios humanos, incluso los espacios de la persona humana, y una respuesta pura y \u00fanicamente pol\u00edtica parece una respuesta inadecuada, es decir, una respuesta a un nivel distinto en relaci\u00f3n al problema, que es precisamente un problema total. A esto hay que a\u00f1adir otra cuesti\u00f3n, que es la del descubrimiento de la dimensi\u00f3n antropol\u00f3gica de lo pol\u00edtico. Aqu\u00ed se entrev\u00e9 la necesidad de ajustar cuentas con la sustancia del ser humano, que es mucho m\u00e1s compleja de lo que hab\u00eda proclamado la tradici\u00f3n revolucionaria marxista o del movimiento obrero. Se reduc\u00eda el hombre al hombre trabajador, al hombre que blande un instrumento de trabajo. As\u00ed pues, ampliando la figura antropol\u00f3gica, ampliamos tambi\u00e9n la posibilidad de respuesta.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por otra parte, se abren espacios nuevos porque este tipo de mundo y esta forma social, habiendo admitido esta totalidad, se muestra tan despreciable desde todos los puntos de vista que facilita su refutaci\u00f3n. La revuelta \u00e9tica muestra que oponerse debe hacerse de un modo tan total como total es la realidad que tiene enfrente, o encima, debajo, dentro\u2026 Ha habido fuertes procesos de interiorizaci\u00f3n de esta totalidad en la persona singular, y no s\u00f3lo en la persona singular sino tambi\u00e9n en la subjetividad social. Este proceso de interiorizaci\u00f3n de los esp\u00edritus animales burgueses, este aburguesamiento de la forma individuo, bebe tanto de los despojos como de aquello que est\u00e1 en proceso de configurarse, incluso si se tratara de una forma ya falsa y decadente de subjetividad social. En la misma subjetividad social est\u00e1 la interiorizaci\u00f3n de un mundo enemigo. Y esto explica por qu\u00e9 tambi\u00e9n las organizaciones colectivas de los individuos responden del mismo modo que los individuos singulares. C\u00f3mo el individuo singular se resigna hoy al hecho de que necesita ser de la manera que se le demanda ser \u2014esto es, ser burgu\u00e9s: si quieres vivir, si quieres vivir bien, y todos queremos vivir bien, debes ser burgu\u00e9s\u2014, e incluso las organizaciones colectivas, el sindicato, el partido, se rinden a este imperativo. Si se quiere actuar \u00abbien\u00bb en este mundo, debemos interiorizar esta caracter\u00edstica, debemos ser como se nos pide ser. Y esto es lo que provoca una revuelta \u00e9tica, porque es un proceso que lleva hacia adentro aquello que antes era s\u00f3lo un enemigo externo. Estamos ahora frente a un enemigo interno mucho m\u00e1s dif\u00edcil de combatir. Todo se hace m\u00e1s complicado, m\u00e1s peligroso.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>A prop\u00f3sito del sindicato, en el esquema de <\/i>Operai e capitale<i> el partido asum\u00eda una funci\u00f3n puramente revolucionaria, mientras que el sindicato ten\u00eda una funci\u00f3n de mediaci\u00f3n con respecto a las necesidades sociales, y funcionaba como un vector de las demandas de la clase obrera, para integrarlas en el sistema capital\u00edstico. Hace poco tiempo todav\u00eda hubiera dicho que la relaci\u00f3n entre sindicato y partido, al menos en Europa, parec\u00eda trastocarse, puesto que la militancia pol\u00edtica se estaba haciendo en el sindicato. Las recientes consultas italianas sobre el <\/i>welfare<i> parecen de nuevo cambiar la cuesti\u00f3n: el sindicato se propone otra vez como embudo mediador de las instancias del capital. \u00bfQu\u00e9 piensas al respecto?<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Los destinos de ambas formas de organizaci\u00f3n han evolucionado de forma bastante paralela; decimos que se desarrollan tambi\u00e9n de manera convergente, en el sentido en que son dos formas organizadas que tienen poco margen para situarse fuera de los mecanismos dominantes y que, en consecuencia, operan en su seno con caracter\u00edsticas diferentes. Siempre he pensado que el sindicato representa m\u00e1s emp\u00edricamente la condici\u00f3n social y que, consecuentemente, era l\u00f3gico que estuviera menos integrado que el partido. Precisamente por la mayor cercan\u00eda que adoptaba respecto a las necesidades del sujeto-obrero, sent\u00eda m\u00e1s fuertemente la presi\u00f3n de la realidad, adem\u00e1s de conferirle un peque\u00f1o plus de representatividad. El partido, mediatizando todav\u00eda m\u00e1s la pol\u00edtica, alej\u00e1ndose, se ha sumergido completamente en la l\u00f3gica del sistema. Hoy, francamente, esta distinci\u00f3n me parece mucho menos interesante que en el pasado.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>En una entrevista que Ida Dominijanni te hizo para <\/i>Il manifesto<i> con ocasi\u00f3n de los cuarenta a\u00f1os de <\/i>Operai e capitale<i>, conclu\u00edas invocando a un nuevo Lenin para organizar el trabajo actualmente insindicalizable. Si ponemos entre par\u00e9ntesis al sindicato cl\u00e1sico, \u00faltimo heredero de la pol\u00edtica del pasado siglo, el esfuerzo de sindicalizar el trabajo inmaterial y precario constituye quiz\u00e1 el mayor desaf\u00edo al que se enfrenta la organizaci\u00f3n pol\u00edtica y, en consecuencia, la militancia pol\u00edtica misma.<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Esto es un campo yermo de iniciativa, tanto sindical como pol\u00edtica. Me maravillo siempre del hecho de que no se fijara la mirada sobre este sector y que no se encontraran formas, si quieres m\u00e1s d\u00e9biles que en el pasado, de nueva subjetividad. Me doy cuenta de la dificultad, porque siempre hab\u00edamos trabajado sobre formas de presencia social objetiva y estructuralmente concentradas en el lugar de trabajo, en el territorio, en la ciudad. Este tipo de concentraci\u00f3n objetiva permit\u00eda justamente una forma de organizaci\u00f3n directa. No en vano, hoy se habla de <i>trabajos<\/i> en lugar de <i>trabajo<\/i>; err\u00f3neamente, porque implica un respaldo emp\u00edrico de la fragmentaci\u00f3n del trabajo. En mi opini\u00f3n, es necesario situar en el centro del debate la categor\u00eda <i>trabajo<\/i> en singular, precisamente porque la tarea de las organizaciones es la de reunificar aquello que est\u00e1 fragmentado. No de organizar los fragmentos, sino de unificar los fragmentos bajo una \u00fanica definici\u00f3n de trabajo a la altura de la actual sociedad del conocimiento, de la flexibilidad, de la precariedad\u2026 Unificar cuanto sea posible, a pesar de las fuertes dificultades dif\u00edcilmente superables, porque se trata de formas de trabajo que escapan a cualquier unidad objetiva. Esto me parece a\u00fan m\u00e1s verdadero hoy que en el pasado. Antes se hablaba de llevar la consciencia desde el exterior a los trabajadores, ahora se tratar\u00eda m\u00e1s bien de llevar la unidad desde el exterior, o lo que es igual, de defender la unidad de una condici\u00f3n de trabajo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>\u00bfY el no-trabajo? Seg\u00fan una interpretaci\u00f3n bastante corriente, en efecto, las recientes revueltas europeas, en particular la de las <\/i>banlieues<i> francesas, constituir\u00edan una rebeli\u00f3n contra el no-trabajo. No un rechazo del trabajo, sino un caso casi her\u00e9tico de revuelta contra la no-explotaci\u00f3n\u2026<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u2026Una reivindicaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n, en cierta manera. El no-trabajo es todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil de organizar. Adem\u00e1s, el no-trabajo es de dos tipos. Est\u00e1 el no-trabajo obligado, que consiste en la falta de trabajo, sobre el que se podr\u00edan intentar formas, incluso emp\u00edricas, de organizaci\u00f3n, por una renta unificada, por un salario garantizado. Adem\u00e1s, est\u00e1 el no-trabajo voluntario, el gran tema que el obrerismo pone en circulaci\u00f3n en una \u00e9poca m\u00e1s propicia (la del no-trabajo como rechazo al trabajo, que inaugura un campo muy dif\u00edcil, muy delicado que necesita de una reflexi\u00f3n hecha con mucha delicadeza) y que no ha pasado. Hoy no creo que pueda reproponerse, porque el rechazo al trabajo se daba en un contexto de plena ocupaci\u00f3n.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>Muchos pensadores contempor\u00e1neos piensan nuestra \u00e9poca como la \u00e9poca del estado de excepci\u00f3n. T\u00fa, en cambio, has insistido con cierta frecuencia en el hecho de que la subjetividad pol\u00edtica cl\u00e1sica, la dial\u00e9ctica misma de obreros y capital, estaba asociada a un horizonte de estado de excepci\u00f3n que hoy habr\u00eda cesado, y con ello tambi\u00e9n la dial\u00e9ctica cl\u00e1sica entre subjetividades pol\u00edticas antagonistas. Acabada la \u00e9poca del estado de excepci\u00f3n, en los a\u00f1os 60, finalizar\u00eda la lucha de clases. Pero, si s\u00f3lo suceder\u00eda en el aspecto pol\u00edtico-militar, \u00bfnuestra \u00e9poca no es justamente la \u00e9poca por excelencia del estado de excepci\u00f3n?<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Francamente, mirando a mi alrededor no veo estado de excepci\u00f3n alguno. Resulta siempre extra\u00f1o cuando se reivindica la normalidad. Un pa\u00eds \u00abnormal\u00bb, una izquierda \u00abnormal\u00bb\u2026 \u00a1M\u00e1s normal que esto no encontrar\u00e1s nada! El estado de excepci\u00f3n es un estado de objetiva ingobernabilidad. No en el sentido del gobierno, sino en el del control de la situaci\u00f3n, de la gesti\u00f3n de la situaci\u00f3n en general. El estado de excepci\u00f3n se da cuando desaparece esta posibilidad de control y de gesti\u00f3n para quien tiene en sus manos las riendas del verdadero poder, esto es, las clases dominantes. Creo que ha habido un gran proceso de normalizaci\u00f3n. Los a\u00f1os 80 han consistido fundamentalmente en esto, a saber, en la ca\u00edda de una condici\u00f3n, de una situaci\u00f3n de contradicciones a veces irresolubles, en una fase de fuerte control social y pol\u00edtico. Tras la Trilateral, el capital dio este viraje, que le ha hecho retomar completamente las riendas del mundo. Me parece que este retorno constituye una suerte de nueva Paz de los Cien A\u00f1os.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>Todo esto deriva de tu manera alternativa de leer \u00abestado de excepci\u00f3n\u00bb y \u00abnormalidad\u00bb, \u00abestado de excepci\u00f3n\u00bb y \u00abproceso de normalizaci\u00f3n\u00bb. Est\u00e1 claro que nuestro horizonte de referencia es el de la democracia (absoluta, real, total, llam\u00e9mosla como prefieras). En este contexto, me parece que la democracia hab\u00eda convertido en norma su funcionamiento basado en la excepci\u00f3n, en la crisis; que puede tratarse de crisis de producci\u00f3n, crisis pol\u00edtica, crisis social, crisis militar\u2026 Se trata claramente de otro tipo de excepci\u00f3n respecto a la que t\u00fa concibes. Pero si miramos los \u00faltimos diez o veinte a\u00f1os, la crisis se ha convertido en el mecanismo geopol\u00edtico de control de los recursos, tanto econ\u00f3micos como humanos. Es a causa de la crisis que se genera el frente interior y el frente exterior. \u00bfNo equivale eso de alguna manera a recurrir a un estado de excepci\u00f3n,aunque se d\u00e9 normalizado?<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En este sentido, s\u00ed, se podr\u00edan plantear las cosas de esa manera\u2026 pero, personalmente, lo que me sorprende m\u00e1s no es tanto el estado de crisis, sino que \u00e9sta no estalle de una vez. El ejemplo que m\u00e1s r\u00e1pido se me ocurre, un ejemplo banal, emp\u00edrico, es la peri\u00f3dica crisis de la Bolsa. Cada tanto llega un \u00abviernes negro\u00bb y parece que todo se derrumba, que todo se vaya a caer y todo el mundo se alarma\u2026 Dura algunos d\u00edas, una semana; y despu\u00e9s de una semana todo vuelve a su lugar, porque est\u00e1 el Banco Central, los bancos que invierten; sucede que est\u00e1n presentes en el nivel institucional formas de control que no exist\u00edan antes. La mundializaci\u00f3n es esto. Una capacidad superior de control del ciclo econ\u00f3mico que mientras se daba a nivel nacional resultaba imposible. Porque Europa est\u00e1 integrada, el mercado mundial est\u00e1 integrado y, cuanto m\u00e1s se integra, m\u00e1s se controla. Como nada escapa al presente, nada explota. No creo que esto sea algo permanente en el futuro. He adoptado de Marx este modo de mirar las cosas. Jenny Marx dec\u00eda: \u00abHoy Marx es feliz porque se ha desatado una crisis de producci\u00f3n en Londres, est\u00e1 muy alegre\u00bb. Pienso que finalmente alguna cosa terminar\u00e1 por derrumbarse, porque una caracter\u00edstica del capital es su ingobernabilidad, es decir, que el car\u00e1cter an\u00e1rquico de la producci\u00f3n capitalista es lo que constituye su fundamento. Hoy esta ingobernabilidad se disimula porque existen los mecanismos institucionales que lo reglamentan y lo controlan, pero vendr\u00e1 un d\u00eda en que alguna cosa escape al control. No sabemos ni cu\u00e1ndo ni c\u00f3mo suceder\u00e1. Pero cuando pienso en el estado de excepci\u00f3n, pienso enseguida en la guerra civil. La guerra civil es el momento donde nadie tiene la capacidad de dirigir el equilibrio de las condiciones. He aqu\u00ed por qu\u00e9 considero algo pat\u00e9ticos los movimientos llamados pacifistas. Porque cuanta m\u00e1s paz, cuanto m\u00e1s orden, mayor capacidad de control tiene el que manda. La \u00fanica cosa que puede dislocar este orden y esta posibilidad de hegemon\u00eda es justamente una forma de conflicto tan duro y \u00e1spero que resulte completamente incontrolable. Es verdad que hoy se asiste tambi\u00e9n al uso del conflicto para reconducir al orden, pero no es por azar que sean siempre guerras perif\u00e9ricas. Deberemos razonar un poco m\u00e1s sobre la forma de la guerra. La forma de la pol\u00edtica, en un momento dado, corresponde a la forma de la guerra. Debemos comprender la correspondencia que existe entre la forma de la pol\u00edtica y la forma de la guerra hoy. Esto es interesante, porque la guerra se sit\u00faa en los m\u00e1rgenes del orden mundial y asegura a su vez un orden en el centro. Ignoro si se ha concebido estrat\u00e9gicamente, o si se ha producido de manera espont\u00e1nea, pero el hecho es que ya la guerra no acaece en el centro del sistema.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>Enumerando la serie de experiencias de conflictos que recientemente se han sucedido, podr\u00edamos tambi\u00e9n pensarlas aparejadas: Caracas y Buenos Aires, Seattle y G\u00e9nova, Los \u00c1ngeles y Par\u00eds. Aunque Par\u00eds se coloca un poco fuera de la norma, porque no es la crisis econ\u00f3mica la que explota, ni las capas medias o los obreros los que se rebelan, como en el caso de Am\u00e9rica Latina; tampoco se trata de la militancia antagonista, como en Seattle o en G\u00e9nova. Por eso necesitamos aprender de esos movimientos y comprender sus demandas \u00bfQu\u00e9 interpretaci\u00f3n das de la explosi\u00f3n de violencia c\u00edclica que afecta ahora a Francia?<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Miro con mucho inter\u00e9s hacia Par\u00eds y, naturalmente, cuando veo explotar las <i>banlieues<\/i> estoy contento porque cada elemento de perturbaci\u00f3n y de desorden constituye un hecho positivo; s\u00f3lo que vuelvo siempre a la cuesti\u00f3n central cuando digo que a los j\u00f3venes de hoy, a las nuevas generaciones, les falta el siglo XX. Habiendo vivido el siglo \u2014y mi \u00fanico lamento es \u00fanicamente el de haber llegado demasiado tarde\u2014, cuando pienso en la crisis econ\u00f3mica me viene a la mente el a\u00f1o 29; cuando digo guerra, me viene a la mente la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial. Entonces, cuando me enfrento a la Guerra de los Balcanes y a la crisis de la Bolsa, me desilusiono porque los baremos son otros. Algunos han ironizado sobre el hecho de que uso mucho el adjetivo \u00abgrande\u00bb. Pero para m\u00ed la diferencia entre lo grande y lo peque\u00f1o es muy importante en cuanto dimensi\u00f3n incluso cualitativa. Hoy, cuando muere un soldado en uno de esos pa\u00edses, se suceden las ceremonias con profusi\u00f3n de banderas y lloros\u2026 \u00a1En Dresde murieron bajo los bombardeos 80 000 personas! Por eso cuando se desata una crisis se me ocurre espont\u00e1neamente establecer el parang\u00f3n. No digo esto para minimizar: s\u00f3lo quiero decir que despu\u00e9s de una cosa no se pasa a la otra. Por esta raz\u00f3n no soy muy amante de los movimientos, porque no reconozco en la pr\u00e1ctica de los movimientos la capacidad de incidir verdaderamente sobre las cosas. Muchos no aprecian los movimientos porque ven en ellos una pr\u00e1ctica de violencia excesiva. Yo la encuentro una pr\u00e1ctica incluso d\u00e9bil. Los movimientos no tienen fuerza. Es quiz\u00e1 precisamente porque no tienen fuerza que a veces acaban en violencia, una violencia gratuita, como gratuita es siempre la violencia. La fuerza es una cosa seria, influye sobre las contradicciones principales, se hace sentir. Y la fuerza es siempre una fuerza organizada, pensada, casi planificada. Y, no en vano, los movimientos e incluso las <i>banlieues<\/i> son\u2026<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>\u2026Estructuralmente antileninistas.<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En efecto, conservo esta matriz leninista de manera un poco anacr\u00f3nica. Pero la fuerza incide s\u00f3lo cuando se organiza. Los movimientos deben encontrar su propia fuerza. No una fuerza pol\u00edtica externa, sino su fuerza. Los movimientos deber\u00edan devenir la nueva fuerza de hoy, visto que la forma del partido pol\u00edtico no tiene ya fuerza alguna. Las experiencias de los movimientos deber\u00edan auto-organizarse de tal modo que se convirtieran en una potencia, no s\u00f3lo una fuerza, sino una potencia. Pero para ello es necesaria capacidad de duraci\u00f3n, de gesti\u00f3n, y comprendo que esto contradice la idea de movimiento, porque si se gestiona, si se lo intenta convertir de cualquier manera en una forma organizada, ya no es movimiento. Es un <i>impasse<\/i> que yo mismo no acierto a resolver. Incluso aunque tengan naturalmente toda mi simpat\u00eda, ya que cada G\u00e9nova, cada <i>banlieue<\/i>, constituye un momento importante para m\u00ed.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>\u00bfNo piensas que justamente la democracia, como gobierno a trav\u00e9s de la crisis, junto con este car\u00e1cter de acontecimiento y de extemporaneidad del movimiento t\u00edpico del \u00faltimo siglo XX y del inicio de esta nueva \u00e9poca nuestra, son un binomio inescindible? Precisamente porque la democracia ha aprendido a gestionarse a trav\u00e9s de la crisis y su amenaza \u2014seguramente de dimensiones menores, pero justamente por eso m\u00e1s controlables\u2014, los movimientos, que se convierten entonces en movimientos destituyentes, esto es, que se rebelan contra una estructura que se le impone, o que se les querr\u00eda imponer, sin alcanzar a ser constituyentes, releg\u00e1ndose as\u00ed a una temporalidad absolutamente inorganizable, dada la conformaci\u00f3n actual del trabajo.<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Me satisface mucho esta idea del poder destituyente. Pienso que se trata de una bella idea. Desear\u00eda razonar, profundizar, articular un poco el discurso. Porque a mi parecer es justamente esto lo que lleva aparejada la crisis de la subjetividad. La subjetividad, sobre todo cuando se transformaba en subjetividad social, conposibilidad y con realidad y pr\u00e1ctica de organizaci\u00f3n, era naturalmente constituyente, era portadora de un proyecto positivo. Ligaba, en efecto, la lucha a la soluci\u00f3n de los problemas m\u00e1s que a las razones mismas de la lucha. Tal ha sido un poco la l\u00f3gica en la cual se ha encerrado el movimiento obrero que a veces, m\u00e1s que cr\u00edtica del capitalismo, lo que hac\u00eda era predicar el socialismo. La idea del socialismo primaba respecto a la cr\u00edtica del capitalismo. Y se comprende porqu\u00e9. Se pens\u00f3 en dirigirse a las clases subalternas, y a las clases subalternas no se les puede ofrecer una simple y pura raz\u00f3n de lucha que no prevea una salida mesi\u00e1nica hacia otro mundo. Si se piensa bien, el movimiento socialista, m\u00e1s que el movimiento comunista, fue el sol del porvenir. Ahora se est\u00e1n reevaluando mucho los aspectos simb\u00f3licos. Los aspectos simb\u00f3licos eran muy fuertes: los himnos, las canciones, las banderas, el emblema del partido, indicaban siempre un radiante porvenir\u2026 Esto ha quebrado completamente y constituye uno de los pocos aspectos positivos que veo respecto al pasado, incluso respecto al pasado de la tradici\u00f3n socialista. Me parece hoy menos importante una idea del socialismo del siglo XXI. Menos importante respecto al hecho de que hoy es posible una cr\u00edtica pura y simple de las condiciones <i>de facto<\/i>, que posee en ella misma la suficiente fuerza como para obtener la misma capacidad de agregaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n. Y tambi\u00e9n porque ya no se puede esperar nada de las clases subalternas. El mismo tipo de trabajo del que habl\u00e1bamos antes, fragmentado, disperso y todav\u00eda con un nivel de conciencia superior al trabajo tradicional mismo \u2014porque se trata de trabajadores del conocimiento, del saber\u2014, hace posible un discurso m\u00e1s realista, menos ideol\u00f3gico. Menos mesi\u00e1nico y m\u00e1s centrado en la pr\u00e1ctica de la lucha efectiva contra las propias condiciones de trabajo, m\u00e1s que contra quienes las gestionan. Y es entonces cuando toma cuerpo la idea del poder destituyente. Porque la prioridad no es tanto el proyecto de construcci\u00f3n de algo, sino la destituci\u00f3n de lo que existe, la puesta en crisis de lo que hay. Esta es una idea que quiero puntualizar. Creo que concibes el poder destituyente como alternativo y frente al poder constituyente, mientras que las ideolog\u00edas de la multitud siguen hablando del poder constituyente\u2026<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>\u2026Coincido con tu discurso, en el sentido en que est\u00e1 claro que los defensores de la \u00abmultitud\u00bb, al proponer nuevamente la idea de un poder constituyente, todav\u00eda funcionan con una idea de subjetividad. No hay ninguna duda al respecto. Tanto, que sit\u00faan el trabajo, aunque \u00abdesmaterializado\u00bb, en el n\u00facleo fundador de este proceso de subjetivaci\u00f3n inmaterial. Por eso no se entiende bien bajo qu\u00e9 mecanismos de cooperaci\u00f3n social, de proximidad f\u00edsica, pueden constituirse organizaci\u00f3n y lucha. Por el contrario, reflexionar sobre un poder destituyente puede ser interesante para pensar m\u00e1s all\u00e1. M\u00e1s all\u00e1 de una fuerza revolucionaria entendida como subjetividad pol\u00edtica cl\u00e1sica. Pero una vez dicho esto, queda la cuesti\u00f3n de la imaginaci\u00f3n. Porque por no querer aceptar de manera excesivamente acr\u00edtica la idea de una desmaterializaci\u00f3n del trabajo, del trabajo afectivo-cognitivo como \u00fanica forma de trabajo, resta el hecho de que la imaginaci\u00f3n juega un papel fundamental. Destacas de manera muy clara la proximidad que existe entre la idea del <\/i>homo democraticus<i> y la del <\/i>homo oeconomicus<i>. Yo a esto a\u00f1adir\u00eda la idea del <\/i>homo affectivus<i>. La democracia es control social mediante un sistema de producci\u00f3n capitalista justamente porque se mueve, al menos en parte, sobre los ganglios de la imaginaci\u00f3n, es decir, sobre un control basado en la din\u00e1mica deseo\/necesidad. Basta retomar el inicio de <\/i>El capital<i>, en el que Marx sostiene claramente c\u00f3mo el deseo, incluso siendo inmaterial, se queda siempre en deseo. \u00bfLa democracia siempre ha consistido en esto, de tal manera que su aspecto m\u00e1s oscuro se revela s\u00f3lo ahora, o bien se ha movido algo en el frente de lo imaginario y de la imaginaci\u00f3n?<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No s\u00e9 si la democracia es un \u00f3rgano de reproducci\u00f3n ampliada de la imaginaci\u00f3n. La veo m\u00e1s bien como un modo de reducir la fuerza imaginativa del ser humano, en el sentido de que las pocas v\u00edas de fuga lo encierran dentro de un horizonte considerablemente repetitivo. Por otra parte, el imaginario tiene otros modos para expresarse, porque cuenta con el mundo del mercado, el mundo del consumo, el mundo del tiempo libre, que est\u00e1n todos dentro del tiempo democr\u00e1tico. Por el contrario, pienso que deber\u00edamos valorar como algo m\u00e1s importante la fuerza de la imaginaci\u00f3n, en sentido positivo, y encontrar el modo de recargar nuestras fuerzas \u2014que no sea meramente la vieja idea de la ideolog\u00eda, de una reconstrucci\u00f3n de la ideolog\u00eda\u2014 para ampliar el campo de visi\u00f3n de la vida.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>Utilizas la figura de la mitolog\u00eda en este sentido\u2026<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u2026Ahora y desde hace muchos a\u00f1os he intentado reapropiarme de esos territorios que nos fueron sustra\u00eddos por un exceso de racionalismo; incluso el propio marxismo contribuy\u00f3 a esta sustracci\u00f3n, y lo que busco es reconsiderar una complejidad humana mucho m\u00e1s dif\u00edcil de encerrar dentro de esquemas materialistas. Existen tantos recursos humanos que se pueden utilizar y que han sido destruidos por este modo de vida, por este modo de organizaci\u00f3n de la vida que ha procurado la sociedad moderna, la sociedad capitalista\u2026 De ah\u00ed el tipo de pensamiento que practico ya hace unos a\u00f1os: un pensamiento muy imaginativo, incluso en la escritura, en el estilo, muy trasversal, muy alusivo, que procura siempre hacer pensar de modo diferente, es decir, no del modo fr\u00edo, matem\u00e1tico, o cercano al propio de la econom\u00eda pol\u00edtica, pero que es en \u00faltima instancia una forma que favorece una ampliaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n del ser humano. Creo que esto deber\u00eda ser un <i>refrain<\/i> de los movimientos contestatarios: acusar al mundo de hoy de reducir al ser humano a una pura nimiedad respecto a lo que en verdad podr\u00eda ser. No quiero hablar de un nuevo humanismo\u2026<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>\u2026Lo que pienso es que el proceso de interiorizaci\u00f3n democr\u00e1tica, al que haces referencia, es vehiculado exactamente por la funci\u00f3n conceptual y pr\u00e1ctica de la imaginaci\u00f3n. El importante trabajo de cartograf\u00eda de las pasiones humanas hecha por Spinoza, que para nosotros significa el ingreso disruptivo en la modernidad revolucionaria, en realidad levant\u00f3 tambi\u00e9n un aparato categorial de manipulaci\u00f3n afectiva.<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La manipulaci\u00f3n afectiva es muy importante en los procesos reales. La imaginaci\u00f3n es algo que debe manejarse con mucha habilidad, con mucha capacidad de control, porque puede ser peligrosa. Estaba pensando \u00faltimamente en el joven Marx (yo he sido uno de los que han intentado liberarse lo m\u00e1s pronto posible de la actitud de los a\u00f1os 60, cuando circulaba <i>El capital<\/i> y se desechaba la ch\u00e1chara de los <i>Manuscritos<\/i>\u2026). Sin embargo, tendremos que volver a leerlos hoy de modo distinto. Es el \u00fanico momento en el que Marx adopta un poco el discurso antropol\u00f3gico, y despu\u00e9s lo abandona porque tiene otros problemas, tambi\u00e9n ingentes. Pero es ah\u00ed donde lo que yo he llamado \u00abcr\u00edtica de civilizaci\u00f3n\u00bb encuentra sus puntos fuertes. Es un discurso muy imaginativo, con mucha fuerza imaginativa. Porque es all\u00ed donde Marx empieza su discurso sobre la superaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n, del hombre como ser gen\u00e9rico (nociones que hoy ha banalizado el marxismo ecol\u00f3gico). Necesitar\u00edamos, por el contrario, confrontarlas con su matriz. Tal vez, superando toda desconfianza, esos escritos pueden decirnos a\u00fan alguna cosa.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>En una reciente intervenci\u00f3n tuya, respecto a una pregunta sobre biopol\u00edtica respondiste que para ti el \u00fanico horizonte es la geopol\u00edtica. Me interesar\u00eda comprender bien esta posici\u00f3n tuya. Precisamente a prop\u00f3sito de aquello que acabas de decir refiri\u00e9ndote a Marx y a la idea de ente gen\u00e9rico, que creo que es precisamente la ra\u00edz de la biopol\u00edtica entendida como acci\u00f3n sobre lo humano en cuanto especie.<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Considerando el discurso sobre biopol\u00edtica tal como t\u00fa lo haces, se puede afirmar entonces que el discurso juvenil de Marx sobre el ser gen\u00e9rico puede leerse en t\u00e9rminos biopol\u00edticos. Tengo la impresi\u00f3n, sin embargo, de que en este discurso hay algo m\u00e1s. En suma, la pol\u00edtica social ha cosechado una serie de fracasos, y ha llegado a un punto que le imposibilita m\u00e1s avances. Y al mismo tiempo volver al <i>bios<\/i> me parece m\u00e1s una marcha atr\u00e1s que un atajo para superar el <i>impasse<\/i>. Temo que adoptar esa posici\u00f3n equivalga a asumir de manera inconsciente la hegemon\u00eda del pensamiento adversario, que es el pensamiento del individualismo exasperado, del retorno a esa figura central de la singularidad. Me parece que se puede leer el <i>bios<\/i> como una tentativa de adherirse a este horizonte, cambiando los t\u00e9rminos del problema y retom\u00e1ndolo a su manera, implic\u00e1ndose en \u00e9l aunque sin someterlo a cr\u00edtica. La geopol\u00edtica es algo de cuya importancia estoy convencido, porque est\u00e1 ligada incluso a mi forma de pensar, que ve la pol\u00edtica siempre como un campo de fuerzas en conflicto. Entonces, cuando intento delimitar el campo, ya no me es posible hacerlo en el interior de cada uno de los pa\u00edses, sino que lo encuentro a escala mundial, en las grandes \u00e1reas que se contraponen, y aqu\u00ed redescubro la idea de los grandes espacios. Ami parecer, lo m\u00e1s interesante, lo \u00fanico sobre lo que conservo hoy alguna esperanza de que entre en verdadera crisis, es la crisis radical de los equilibrios existentes. Los \u00fanicos conflictos que veo dif\u00edcilmente componibles y poco gobernables son los que implican los grandes espacios mundiales. Cuando veo esas grandes potencias asi\u00e1ticas que crecen, que reivindican su presencia pol\u00edtica en el mundo, veo que pueden exacerbar los elementos contradictorios cuya explosi\u00f3n puede llevar a ponerlo todo en discusi\u00f3n. No excluyo que de ese tipo de conflictos puedan emerger nuevas subjetividades impensadas, que se contrapongan a continuaci\u00f3n estrat\u00e9gicamente, con nuevas medidas, pero lo veo solamente dentro de estas fallas contradictorias. No s\u00e9 si ser\u00e1 propiamente as\u00ed, porque tambi\u00e9n puede tratarse de conflictos solucionables y por ello susceptibles de generar nuevos equilibrios. Sin embargo, lo que recomiendo es una atenci\u00f3n a la presencia de estos espacios, porque me parece que la pol\u00edtica hoy tendr\u00eda mucho m\u00e1s que hacer con mil quinientos millones de chinos que con el individuo singular, que posiblemente entrar\u00e1 en crisis.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>Una \u00faltima cuesti\u00f3n. Recientemente has sostenido, de manera un poco raps\u00f3dica, que con la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica no basta, ya que no puede escapar del horizonte general de la econom\u00eda pol\u00edtica. Necesita, en suma, marcar un paso m\u00e1s all\u00e1 respecto a la misma cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. Desear\u00eda comprender bien qu\u00e9 entiendes por ello.<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para m\u00ed es crucial. Es una de mis \u00faltimas reflexiones. Quiz\u00e1 Marx nos ha conducido a una v\u00eda muerta porque se dej\u00f3 atrapar dentro de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, y no s\u00f3lo por no haber tomado en consideraci\u00f3n lo dem\u00e1s, sino por no haber conseguido emanciparse de la econom\u00eda pol\u00edtica misma. Ni siquiera mediante la cr\u00edtica, que ha sido una cr\u00edtica fuerte, decisiva, absoluta, ha logrado emanciparse. Porque la inclusi\u00f3n dentro de la econom\u00eda pol\u00edtica no deja espacio alguno para la emancipaci\u00f3n. Se trata de una ciencia total, de un saber total, no deja nada fuera, toma todo. \u00c9ste es el motivo por el cual raramente se encuentra un economista anticapitalista, un economista revolucionario. Los hay, pero son muy pocos. Y si prestas atenci\u00f3n, comprobar\u00e1s que no son propia y solamente economistas, sino algo m\u00e1s. No me canso de repetir que se habla en exceso de econom\u00eda, no en exceso, no se habla de otra cosa. Un gobierno no hace otra cosa que gestionar. Hoy el gobierno pol\u00edtico se limita a gestionar la econom\u00eda. \u00bfPuede el gobierno de una sociedad reducirse simplemente a esto? \u00bfPuede reducirse a ser un mero gestor de hacienda? Mira, d\u00eda tras d\u00eda, no se habla de otra cosa; en las campa\u00f1as electorales no se habla m\u00e1s que de dinero. Y todo se reduce a esto. Para que el capitalismo crezca. El capitalismo es la econom\u00eda y la econom\u00eda pol\u00edtica es el capitalismo. Y si haces una cr\u00edtica del capitalismo permaneciendo en el interior de la econom\u00eda pol\u00edtica no consigues salir fuera del capitalismo. La r\u00e9plica la encuentro en la construcci\u00f3n de las sociedades socialistas que, siguiendo el esquema marxiano, caen en la misma trampa. Han construido el socialismo sobre la base de los esquemas econ\u00f3micos marxianos. Durante decenios, en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica se construy\u00f3 el socialismo con los esquemas del segundo libro de <i>El capital<\/i>. Funcionaba as\u00ed, deb\u00eda funcionar as\u00ed: producci\u00f3n, circulaci\u00f3n, distribuci\u00f3n, consumo\u2026 Y no consiguieron construir una sociedad verdaderamente distinta de la capitalista. El socialismo fracas\u00f3 por eso. Al final, tuvieron que reconocer que m\u00e1s val\u00eda rehacer el capitalismo, que funciona mejor a una sociedad socialista que quiere funcionar con los esquemas capitalistas. No creo que pueda darse una cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica libre completamente de la econom\u00eda pol\u00edtica misma. Cuando se est\u00e1 dentro de <i>El capital<\/i>, incluso en el caso de que se hable de ello y se caiga en la cuenta de que se trata del mundo actual, no hay salida. La \u00fanica vez que se intent\u00f3 una v\u00eda de escape fue necesario romper la jaula, la jaula misma de <i>El capital<\/i> de Marx. As\u00ed cuando Gramsci defini\u00f3 la Revoluci\u00f3n de Octubre como una revoluci\u00f3n <i>contra<\/i> <i>El capital<\/i>, tuvo una intuici\u00f3n para m\u00ed genial, porque la Revoluci\u00f3n de Octubre no era extra\u00edble de <i>El capital<\/i> de Marx. Fue una invenci\u00f3n de Lenin, una invenci\u00f3n enteramente pol\u00edtica. Pero despu\u00e9s de la invenci\u00f3n pol\u00edtica, siendo marxistas, los revolucionarios rusos regresaron a la jaula. Salieron por un instante y volvieron a entrar. En mi opini\u00f3n, el fallo en la construcci\u00f3n del socialismo se deriv\u00f3 del hecho de que no se continu\u00f3 por aquella v\u00eda de fractura, de que en la construcci\u00f3n del socialismo se cay\u00f3 dentro de los esquemas de la econom\u00eda pol\u00edtica, que es entonces la econom\u00eda capitalista.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>Como te anticip\u00e9, quer\u00eda discutir contigo la premisa marxiana que se encuentra en este breve pasaje de <\/i>La lucha de clases en Francia<i>: \u00abEl progreso revolucionario no avanza con sus tragic\u00f3micas conquistas inmediatas, sino, al contrario, haciendo surgir una contrarrevoluci\u00f3n compacta, potente, haciendo surgir un adversario, en el combate contra el cual el partido de la insurrecci\u00f3n encontrar\u00e1 la \u00fanica manera de alcanzar la madurez de un verdadero partido revolucionario\u00bb.<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Marx dice esta cosa formidable, que \u00abel progreso revolucionario no avanza con sus tragic\u00f3micas conquistas inmediatas\u2026\u00bb. \u00a1Lo encuentro espl\u00e9ndido! Definir las conquistas inmediatas como \u00abtragic\u00f3micas\u00bb es la mayor cr\u00edtica del reformismo que se pueda hacer. Porque el reformismo entero, el pragmatismo, el movimiento obrero, incluso el movimiento comunista italiano, ha ido por la v\u00eda de estas conquistas inmediatas. Definirlas como tragic\u00f3micas es extraordinario porque, efectivamente, lo son, porque se trata de conquistas inmediatas rid\u00edculas. Cuanto m\u00e1s inmediatas son las conquistas, tanto m\u00e1s te ligan a la condici\u00f3n presente. Las conquistas inmediatas mejoran las condiciones de trabajo, de vida, pero no constituyen ning\u00fan puente hacia otras condiciones de vida, alternativas, sino que te encierran en aquello que has obtenido, y ah\u00ed se acaba todo. Por eso son tr\u00e1gicas dentro de su comicidad. Pero Marx contin\u00faa: \u00ab\u2026haciendo surgir una contrarrevoluci\u00f3n compacta, haciendo surgir un adversario, en el combate contra el cual el partido de la insurrecci\u00f3n encontrar\u00e1 la \u00fanica manera de alcanzar la madurez de un verdadero partido revolucionario\u00bb. Es decir, el proceso revolucionario \u2014he aqu\u00ed de nuevo el poder destituyente\u2014, el poder destituyente consiste tambi\u00e9n en hacer surgir un adversario, hacer surgir nada menos que una \u00abcontrarrevoluci\u00f3n compacta\u00bb. No se trata de combatir por la revoluci\u00f3n, sino de asegurarse de que emerja una contrarrevoluci\u00f3n tan fuerte que combati\u00e9ndola sea posible superar el estancamiento de la situaci\u00f3n inmediata. Lo encuentro iluminador. El partido de la insurrecci\u00f3n alcanza la madurez \u00fanicamente cuando tiene frente a s\u00ed un adversario potente. He aqu\u00ed por qu\u00e9 cuando veo al adversario hacerse potente me entusiasmo. Cuando vi nacer a los <i>neocons<\/i>, tan distintos al resto, pens\u00e9 que era precisamente lo que quer\u00eda. Porque \u00e9sa es la contrarrevoluci\u00f3n potente. Despu\u00e9s han menguado en pujanza, pues los mecanismos democr\u00e1ticos son tales que todo lo reabsorben. Pero aquello era lo \u00fatil, esto es, ese adversario fuerte, potente, visible, expl\u00edcito, contra el que se puede disparar mientras se lleva la fuerza del movimiento a su madurez. Lo necesitamos, porque si en lugar de darse un poder que reprimiera inmediatamente, tolerara, controlara, hubi\u00e9ramos visto por fin surgir de frente a nuestro gran adversario, habr\u00edamos crecido en madurez.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><i>Pero es como si el uno le fuese bien al otro, y como si, en esta dial\u00e9ctica polarizada, las fuerzas del movimiento y la contrarrevoluci\u00f3n compacta fueran complementarias. Es como si el mecanismo democr\u00e1tico consiguiera controlar la aparici\u00f3n de la contrarrevoluci\u00f3n compacta, con el fin de suscitar una revuelta, que m\u00e1s tarde lleva al mecanismo democr\u00e1tico a regobernar esta crisis y convertirse en su garante. Parece como si la dial\u00e9ctica Bush-Clinton no fuera absolutamente antin\u00f3mica, sino complementaria: amagar con los <\/i>neocons<i> para volver a la democracia.<\/i><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">As\u00ed est\u00e1 sucediendo; ahora constatamos en efecto que tiene una capacidad de recuperaci\u00f3n muy fuerte. He le\u00eddo con gran admiraci\u00f3n el libro de Huntington, <i>Choque de civilizaciones<\/i>, que, a diferencia de lo que dicen todos, es un gran libro de un gran realista pol\u00edtico. Todos se han ce\u00f1ido al t\u00edtulo y cada uno lo ha interpretado a su modo, pero Huntington le\u00eda lo que estaba naciendo. La estrategia <i>neocon<\/i> est\u00e1 dictada por el miedo que inspira China, la nueva Rusia. Esto es lo que est\u00e1 en el origen de intentar delimitar las fronteras, de pasar por Irak, por Ir\u00e1n, por Corea del Norte, por Afganist\u00e1n. Delimitar el coloso constituy\u00f3 una estrategia mundial muy militarizada, la gran pol\u00edtica siempre es una estrategia militar. Por eso me entusiasm\u00e9, porque pens\u00e9 que hab\u00edamos encontrado el adversario justo. Sin embargo, cuando el conflicto estalle, ya podemos irnos todos a casa porque, incluso si esa parece la soluci\u00f3n m\u00e1s avanzada, nos adormeceremos todos de nuevo y nada suceder\u00e1.<\/div>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"15%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.4cm\"><small><i>Sul potere destituente. Discussione con Mario Tronti<\/i>. Transcripci\u00f3n del coloquio mantenido entre Adriano Vinale y Mario Tronti (octubre de 2008) en la sede romana del Centro per la Riforma dello Stato, transcripci\u00f3n a cargo de Silvio De Martino. El texto fue publicadoen la revista <i>La Rose de Personne\/La Rosa di Nessuno<\/i> n.\u00ba 3 (2008).<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Mario Tronti con Adriano Vinale, \u00abPotere destituente. Una conversazione con Mario Tronti\u00bb, en La Rose de Personne\/La Rosa di Nessuno, n\u00fam. 3, \u00abPouvoir destituant. Les r\u00e9voltes m\u00e9tropolitaines\/Potere destituente. Le rivolte metropolitane\u00bb, \u00dadine, Mimesis, pp. 23-44. &nbsp; Lo primero que me interesa que analicemos es la subjetividad pol\u00edtica, ver si se produce hoy, y c\u00f3mo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[51],"class_list":["post-206","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-mario-tronti"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=206"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/206\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2837,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/206\/revisions\/2837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}