{"id":1952,"date":"2020-11-16T23:23:39","date_gmt":"2020-11-17T05:23:39","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=1952"},"modified":"2020-11-17T12:38:14","modified_gmt":"2020-11-17T18:38:14","slug":"homo-homini-contagium-monica-ferrando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=1952","title":{"rendered":"Homo homini contagium \/ Monica Ferrando"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong>La fil\u00f3sofa y pintora italiana Monica Ferrando public\u00f3 esta intervenci\u00f3n el 23 de junio de 2020 originalmente en el <a href=\"https:\/\/www.iisf.it\/index.php\/attivita\/pubblicazioni-e-archivi\/diario-della-crisi\/monica-ferrando-homo-homini-contagium.html\">sitio web del Istituto Italiano per gli Studi Filosofici<\/a>, que desde el 23 de febrero abri\u00f3 un \u00abDiario della crisi\u00bb donde diversos autores dan voz \u00aba la experiencia de la separaci\u00f3n de nuestros pr\u00f3jimos\u00bb. Su \u00faltimo libro, todav\u00eda sin traducir en castellano, se titular\u00eda <em>El reino errante. La Arcadia como paradigma pol\u00edtico<\/em> (2018).<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><small><em>No esperes ya mis palabras, ni consejo;<\/em><\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><small><em>libre, sano y recto es tu albedr\u00edo,<\/em><\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><small><em>y fuera error no obrar lo que \u00e9l te diga:<\/em><\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><small><em>y por esto te mitro y te corono.<\/em><\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><small>Dante<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: right;padding-left: 240px\"><small><em>The attempt to make man absolutely at home in this world ended in man\u2019s becoming absolutely homeless.<\/em><\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><small>Leo Strauss<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><small>\u03a4\u03b9 \u03bc\u03bf\u03b9 \u03c3\u03c5\u03bd \u03b4\u03bf\u03c5\u03bb\u03bf\u03b9\u03c3\u03b9\u03bd;<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><small><em>\u00bfqu\u00e9 tengo que hacer con los siervos?<\/em><\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: right\"><small>Piero Gobetti<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><em>Homo homini contagium<\/em>. No hay mucha diferencia con el <em>homo homini lupus<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Aqu\u00ed el ser humano admite que se ha vuelto a la enemistad y al miedo al otro hombre por la naturaleza salvaje de la que aspira a separarse pero de la que no puede salir, con un da\u00f1o incalculable no s\u00f3lo a su propia naturaleza, sino a la de los animales, cuya forma regulativa usurpa. All\u00e1 el ser humano acepta ser conducido a la condici\u00f3n de desconfianza y temor mutuos por el Estado, que ha hecho de la fuerza, considerada como una se\u00f1al de elecci\u00f3n y de investidura del derecho, su legitimaci\u00f3n. Lo que en el antiguo dicho supone una hostilidad irreductible se convierte en una precauci\u00f3n b\u00e1sica irreprochable, y tambi\u00e9n altruista. \u00bfSe evocan mutuamente el estado de naturaleza y el estado de miedo (por contagio)?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En un estudio valiente (<em>Stasis. La guerra civil como paradigma pol\u00edtico<\/em>, 2015) Agamben se\u00f1ala la relaci\u00f3n de coparticipaci\u00f3n funcional entre estado de naturaleza y guerra civil, porque el enemigo ya no es externo sino interno, por lo que es imposible no inscribir la forma en que el Estado cuida la salud de los ciudadanos trat\u00e1ndolos como meros cuerpos naturales, seg\u00fan el principio <em>Salus populi suprema lex<\/em> (<em>Leviat\u00e1n<\/em>, 30; <em>De Cive<\/em>, 13), precisamente en esta \u00faltima: \u00abLa multitud irrepresentable, similar a la masa de los apestados, s\u00f3lo puede ser representada a trav\u00e9s de los guardias que vigilan su obediencia y los m\u00e9dicos que los curan. Habita en la ciudad, pero s\u00f3lo como objeto de los deberes y cuidados de los que ejercen la soberan\u00eda\u00bb (<em>op<\/em>. <em>cit<\/em>., pp. 56 y ss.). Todo el mundo recuerda, y Agamben se detiene con impresionante previsi\u00f3n en este detalle visual del frontispicio de la obra hobbesiana, las calles desiertas de una ciudad donde toda \u00abvida habitante\u00bb ha sido suspendida o suprimida. \u00c9stas son las calles que, asombrados, reconocemos <em>pars pro toto<\/em> en las im\u00e1genes de Par\u00eds, hoy que las higi\u00e9nicas mascarillas han quitado la ahora in\u00fatil m\u00e1scara de seductora capital del siglo XX para sancionar la separaci\u00f3n ocurrida y definitiva de la humanidad de los espacios sociales y urbanos que hab\u00eda tratado de arrebatar a la inhumanidad feroz-tecnol\u00f3gica del capital.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si la guerra es la reducci\u00f3n de los infinitos recursos del ser humano a uno solo, el ofensivo, aqu\u00ed estamos siendo testigos de la reducci\u00f3n de cada ser humano a s\u00f3lo y nada m\u00e1s que un cuerpo natural. Esa \u00abnuda vida\u00bb que tanto ha inspirado, en su insistencia nihilista en lo negativo y lo tr\u00e1gico, el arte contempor\u00e1neo, y que remite a otra obra de Agamben (<em>Homo sacer<\/em>, 1995), hace su primera aparici\u00f3n aqu\u00ed, de forma encubierta. Si la atenci\u00f3n prestada al estatuto, contemplado por el derecho romano, de hombre sacrificable era condenar de una vez por todas al mundo antiguo como aberrante y antihumano, \u00bfse da tambi\u00e9n un desenmascaramiento de su versi\u00f3n modernizada? La nuda vida a la que el ciudadano contempor\u00e1neo parece entregado, que tiende a privarlo de todo libre albedr\u00edo y posibilidad de elecci\u00f3n sobre s\u00ed mismo, pasa indemne del derecho romano a la modernidad gracias a su traducci\u00f3n en el universalismo cristiano, present\u00e1ndose a \u00e9l no s\u00f3lo como garant\u00eda de seguridad social, que la reducci\u00f3n consentida a un obediente siervo del poder le asegura como la \u00fanica posibilidad de ser libre, sino tambi\u00e9n como la fuente inestimable de su cultura servil.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Agamben ense\u00f1a a leer el <em>Leviat\u00e1n<\/em> de Hobbes de una manera mucho m\u00e1s sutil y desafiante que hasta ahora: como la l\u00facida descripci\u00f3n de un hecho (el Estado absoluto) vuelta posible por una declaraci\u00f3n impl\u00edcita de valor, resumida en el punto de vista rigurosamente teol\u00f3gico-escatol\u00f3gico asumido por su autor. La ambig\u00fcedad de la operaci\u00f3n hobbesiana fue, como es bien sabido, ejemplar: elegir el estado de naturaleza como un estado pol\u00edtico admitiendo su monstruosidad y al mismo tiempo justific\u00e1ndola con el nombre b\u00edblico-escatol\u00f3gico elegido para ella. Como demostr\u00f3 Leo Strauss (<em>Natural Right and History<\/em>, University of Chicago Press, 19652, pp. 190 y ss.), no pod\u00eda haber mayor distancia con la pol\u00edtica cl\u00e1sica, que se conceb\u00eda a s\u00ed misma como un interminable e incesante cuestionamiento del fin del hombre, y tampoco se atrev\u00eda a invocar o exigir ninguna legitimaci\u00f3n teol\u00f3gica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Reconocer al Leviat\u00e1n, en la estela de Carl Schmitt, una vocaci\u00f3n teol\u00f3gica que su estatuto de matriz de la pol\u00edtica moderna parec\u00eda de hecho excluir, significa cumplir una doble legitimaci\u00f3n. En efecto, el paso a un naturalismo pol\u00edtico se hace parecer leg\u00edtimo invocando, sobre la base de referencias tal vez dictadas por la prudencia normal (Strauss, <em>op<\/em>. <em>cit<\/em>., p. 199), la tradici\u00f3n judeocristiana, dejando emerger el <em>eschaton<\/em> de la <em>Ciudad de Dios<\/em> agustiniana sobre el trasfondo de un mundo humano reducido a una \u00abmasa maldita\u00bb (<em>Cuestiones diversas a Simpliciano<\/em>, I, 2). Lo que parece plausible, gracias a una lectura filos\u00f3fica, es s\u00f3lo el absolutismo legitimado por un contrato que s\u00f3lo sanciona la reducci\u00f3n del ser humano a un mero ser natural desinteresado en cualquier otro prop\u00f3sito que no sea la autoconservaci\u00f3n. La defensa a toda costa del paradigma moderno, que en Hobbes celebra su triste nacimiento te\u00f3rico, lleva entonces, como consecuencia, a percibir en la guerra civil no su inevitable tal\u00f3n de Aquiles, la denuncia de la persistencia dentro del Estado del estado salvaje como legitimaci\u00f3n inagotable de su arma secreta \u2014el estado de excepci\u00f3n\u2014 sino, muy rom\u00e1nticamente, una salida siempre practicable. Parece un grave error, porque se ignora que este mismo vac\u00edo de ley constituye el foro en el que el pivote de la ley positiva gira indefinidamente sobre s\u00ed misma sin que ninguna instancia de justicia como ley no positiva pueda detenerlo. De esta manera se propone la soluci\u00f3n definitiva del embarazoso, para el Estado y su sistema jur\u00eddico, \u00abfactor Ant\u00edgona\u00bb de una elecci\u00f3n justa, espont\u00e1nea y no calculadora, abriendo el camino <em>ex contrario<\/em> a esa forma \u00faltima del Estado absoluto que es una supuesta democracia planetaria, en la que toda expresi\u00f3n posible de libre albedr\u00edo, si se integra, se promueve en una funci\u00f3n autolegitimante.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfNo es la \u00abdemocracia\u00bb de hecho la sustituci\u00f3n par\u00f3dica, con una soberan\u00eda abstracta representable, y por lo tanto alienable cuando sus \u00f3rganos de representaci\u00f3n lo consideran apropiado \u2014como est\u00e1 ocurriendo m\u00e1s o menos en todas partes ahora en la primavera de 2020\u2014 funcional a este respecto a las exigencias del poder gubernamental planetario, de una soberan\u00eda concreta e inalienable de la que goza todo ser humano como tal?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una perspectiva indudable y apartada en este sentido fue abierta por Dante. Tanto en la <em>Comedia<\/em> como en el <em>Convivio<\/em> (I, VIII, 14; III, XIV, 9-10) y, expl\u00edcitamente tematizada, en la <em>Monarqu\u00eda<\/em>, el poeta mostr\u00f3, por un lado, una soberan\u00eda caracterizada por una extensi\u00f3n tal que no pod\u00eda coincidir con ning\u00fan poder mundano, secular o sacerdotal, como mostr\u00f3 Hans Kelsen (<em>Die Staatslehre des Dante Alighieri<\/em>, 1905) en los albores del siglo pasado; por otra parte, en cuanto tal, en forma de una grandeza intensiva, informa constitutivamente, como \u00ablibertad\u00bb, la mente humana no tanto como un requisito moral, sino como su atributo esencial. Esta posici\u00f3n se refiere impl\u00edcitamente a una de las raras definiciones contenidas en la ley romana de Justiniano, la de la <em>libertas<\/em>, presente en un fragmento del <em>Digesto<\/em> transmitido por el florentino (Dig. I, 5, 4, pr.- \u00a7 1. Mommsen-Kr\u00fcger, I, p.7): \u00abLibertas est naturalis facultas eius quod cuique facere libet, nisi si quid vi aut iure phohibetur. Servitus est constitutio iuris gentium, qua quis dominio alieno contra naturam subicitur \u2014 La libertad es la facultad natural de hacer lo que se quiera, si no hay fuerza o derecho a prohibirlo. La esclavitud es una instituci\u00f3n de derecho de gentes por la cual alguien est\u00e1 sujeto, contra natura, a la propiedad de otros\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Frente a la injusticia patente a la que se expone constantemente la convivencia humana, urge un pensamiento pol\u00edtico que, penetrando en su opacidad, sepa orientar sus elecciones, sabiendo que en las cosas humanas elegir, es decir, ejercer el juicio, ser\u00e1 necesario en todo caso. El factor decisivo de ese estatuto pol\u00edtico inalienable que pertenece a todo ser humano capaz de juzgar es la asunci\u00f3n de la libertad como \u00ablibre albedr\u00edo\u00bb. Es precisamente en este sentido que la posici\u00f3n de Dante es \u00fanica y ejemplar: libre de las restricciones de Tom\u00e1s, que no duda en identificar esta noci\u00f3n con la de voluntad: \u00abVoluntas et liberum arbitrium non sunt duae potentiae, sed una tantum\u00bb (<em>Summa theologica<\/em>, I, qu. 83, art. 4), donde la imputabilidad del pecado se injerta con la consecuente doctrina de la responsabilidad individual; y de las de Averroes: \u00abQuod liberum arbitrium est potentia passiva non activa; et quod necessitate movetur ab appetibili\u00bb (Prop. 3 de las 219 declaradas her\u00e9ticas y las 13 condenadas por el papa Juan XXI en 1270), donde la alienaci\u00f3n contractualista se injerta con la consecuente doctrina del consenso y la representaci\u00f3n. Reivindicar para el humano la condici\u00f3n \u2014muy inc\u00f3moda por otra parte\u2014 del libre albedr\u00edo significa, en cambio, no dejar de reconocerle ese punto medio sin extensi\u00f3n que lo pone en contacto con las dos \u00e1reas que lo exceden perennemente, conectadas a las dos vertientes del pensamiento y del apetito, que \u00e9l distingue conectando y conecta distinguiendo, dando prioridad estrat\u00e9gica a la primera sobre la segunda.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 130%;margin-bottom: 0em;text-align: justify;padding-left: 0.5cm\"><small>El g\u00e9nero humano est\u00e1 en un estado perfecto cuando est\u00e1 perfectamente libre. Esta afirmaci\u00f3n se manifiesta cuando se aclara de antemano cu\u00e1l es el fundamento de la libertad. A este respecto, debemos saber que el primer fundamento de nuestra libertad es la libertad de albedr\u00edo, que muchos tienen en su boca, pero pocos entienden. Muchos, de hecho, llegan a decir que el libre albedr\u00edo es el libre juicio aplicado a la voluntad, y dicen la verdad: pero lo que est\u00e1 impl\u00edcito en estas palabras entonces se les escapa, al igual que a nuestros l\u00f3gicos. [\u2026] Digo, sin embargo, que <em>el juicio es el t\u00e9rmino medio entre el aprendizaje y el apetito<\/em>; pues primero se aprende algo; luego se juzga bueno o malo, y finalmente quien lo juzga lo sigue o lo rechaza. Si, por lo tanto, es el juicio el que da todo el impulso al apetito, y no est\u00e1 en modo alguno predeterminado por \u00e9l, entonces es libre; pero si el juicio recibe el impulso del apetito, que en modo alguno lo predetermina, no puede ser libre, porque no depende de s\u00ed mismo, sino que es prisionero de otro. Y es por eso que los brutos no pueden tener libertad de juicio, porque sus juicios siempre se ven impedidos por el apetito. [&#8230;] Dicho esto, se manifiesta entonces que <em>esta libertad, o este fundamento de toda nuestra libertad, es el mayor don hecho por Dios a la naturaleza humana<\/em> \u2014como ya he dicho en el Para\u00edso de la <em>Comedia<\/em>\u2014 porque en virtud de \u00e9l somos felices aqu\u00ed en la tierra como hombres, y felices como dioses en el m\u00e1s all\u00e1\u00bb. (<em>Monarqu\u00eda<\/em>, I, XII, 1-5, mi \u00e9nfasis).<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\">El papel indispensable del libre albedr\u00edo propio de todo ser humano, distinto del bruto, como fundamento de la pol\u00edtica que le compete como tal, no podr\u00eda haber sido formulado m\u00e1s claramente. Igualmente claro es el estado de precariedad relacionado con esta propiedad virtualmente inalienable de la que no puede escapar, pero que en nombre de tal precariedad le es sistem\u00e1ticamente arrebatada. Dejarse desfalcar de esta propiedad significa aceptar la expropiaci\u00f3n de la que se alimenta toda servidumbre voluntaria y volver a entrar voluntariamente en la \u00abmasa\u00bb (\u00abpalabra moderna muy graciosa\u00bb, Leopardi), olvidando que \u00abmasa\u00bb es un concepto cuantitativo de \u00e1mbito militar opuesto a la pol\u00edtica, como ya advirti\u00f3 Arist\u00f3teles (<em>Pol\u00edtica<\/em>, I, 1253a, 15). Esta renuncia tiene sus ventajas, como lo saben, despu\u00e9s de los te\u00f3logos de la religi\u00f3n universal y los te\u00f3ricos del Estado absoluto, los del capital global. Es en t\u00e9rminos de \u00abmasa\u00bb que funciona el term\u00f3metro del \u00e9xito mundano, en el que se miden las prestaciones funcionales a \u00e9l, ya sean individuales o colectivas. Desde la homologaci\u00f3n confesional, pasando por la estatal, hasta su transformaci\u00f3n en un dep\u00f3sito de datos estad\u00edsticos, el ser humano, reabsorbido como nuda vida social en el esquema natural del que deb\u00eda diferenciarse, se convierte en una mol\u00e9cula de esa \u00abmasa\u00bb que representa la <em>conditio sine qua<\/em> de toda l\u00f3gica de poder.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Reivindicar el libre albedr\u00edo es cuestionar esta l\u00f3gica. Insinuarse, sin miedo a ser aplastado por ella \u2014pero aqu\u00ed est\u00e1 el testimonio que el ser humano, como individuo, da en primer lugar a s\u00ed mismo\u2014 entre las Simpl\u00e9gades de individualismo y colectivismo, que coinciden virtual y perpetuamente.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fil\u00f3sofa y pintora italiana Monica Ferrando public\u00f3 esta intervenci\u00f3n el 23 de junio de 2020 originalmente en el sitio web del Istituto Italiano per gli Studi Filosofici, que desde el 23 de febrero abri\u00f3 un \u00abDiario della crisi\u00bb donde diversos autores dan voz \u00aba la experiencia de la separaci\u00f3n de nuestros pr\u00f3jimos\u00bb. 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