{"id":161,"date":"2016-05-07T08:25:00","date_gmt":"2016-05-07T06:25:00","guid":{"rendered":"http:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=161"},"modified":"2023-01-28T10:33:49","modified_gmt":"2023-01-28T16:33:49","slug":"giorgio-agamben-para-una-teoria-de-la-potencia-destituyente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=161","title":{"rendered":"Giorgio Agamben \/ Para una teor\u00eda de la potencia destituyente"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 150%;margin-bottom: 0em;text-align: justify\"><strong><a href=\"http:\/\/www.chronosmag.eu\/index.php\/g-agamben-for-a-theory-of-destituent-power.html\"><i>For a theory of destituent power<\/i><\/a>, conferencia p\u00fablica en Atenas el 16 de noviembre de 2013, organizada por Instituto Nicos Poulantzas y Juventud SYRIZA.<\/strong><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-bottom: 0em;text-indent: 0.5cm\"><strong>Una lista cronol\u00f3gica y exhaustiva de las diferentes versiones presentadas por Agamben de \u00abPara una teor\u00eda de la potencia destituyente\u00bb podr\u00eda ser la siguiente:<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-bottom: 0em\"><strong><a href=\"https:\/\/www.rivistapolemos.it\/elementi-per-una-teoria-della-potenza-destituente\/\">\u00abElementi per una teoria della potenza destituente\u00bb<\/a> (<em>ca<\/em>. primer semestre de 2013), en <em>Pol\u00e9mos. Materiali di filosofia e critica sociale<\/em>, a\u00f1o 1, n\u00fam. 1, 2020, pp. 109-124. (Esta \u00abversi\u00f3n final\u00bb de 2020 contiene ligeras modificaciones con respecto al borrador original de 2013. Traducci\u00f3n castellana en <em>Artiller\u00eda inmanente<\/em>: <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=2027\">\u00abElementos para una teor\u00eda de la potencia destituyente\u00bb<\/a>).<\/strong><\/div>\n<\/li>\n<li>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-bottom: 0em\"><strong><a href=\"https:\/\/lundi.am\/vers-une-theorie-de-la-puissance-destituante-Par-Giorgio-Agamben\">\u00abVers une th\u00e9orie de la puissance destituante\u00bb<\/a> (conferencia en la meseta de Millevaches, Francia, durante las sesiones del seminario \u00abD\u00e9faire l&#8217;Occident\u00bb del 27 de julio al 3 de agosto de 2013), en <em>lundimatin<\/em>, n\u00fam. 45, 25 de enero de 2016. (Traducci\u00f3n castellana en <em>Artiller\u00eda inmanente<\/em>: <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=308\">\u00abHacia una teor\u00eda de la potencia destituyente\u00bb<\/a>).<\/strong><\/div>\n<\/li>\n<li>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-bottom: 0em\"><strong><a href=\"http:\/\/www.chronosmag.eu\/index.php\/g-agamben-for-a-theory-of-destituent-power.html\">\u00abFor a Theory of Destituent Power\u00bb<\/a>, conferencia en Atenas, Grecia, organizada por el Instituto Nicos Poulantzas y Juventud SYRIZA, 16 de noviembre de 2013. (Traducci\u00f3n castellana en <em>Artiller\u00eda inmanente<\/em>: \u00abPara una teor\u00eda de la potencia destituyente\u00bb).<\/strong><\/div>\n<\/li>\n<li>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-bottom: 0em\"><strong><a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/37801896\/What_is_a_destituent_power\">\u00abWhat is a Destituent Power?\u00bb<\/a> (a partir de un primer borrador de \u00abElementi per una teoria della potenza destituente\u00bb de 2013), trad. de Stephanie Wakefield, en <em>Environment and Planning D: Society and Space<\/em>, vol. 32, n\u00fam. 1. 2014, pp. 65-74. (Hay tambi\u00e9n una traducci\u00f3n gallega: <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/11555332\/_Elementos_para_unha_teor%C3%ADa_da_potencia_destitu%C3%ADnte_de_Giorgio_Agamben\">\u00abElementos para una teor\u00eda da potencia destitu\u00ednte\u00bb<\/a>, trad. de Carlos Lema, en <em>Anotaci\u00f3ns. Sobre literatura e filosof\u00eda<\/em>, n\u00fam. 4, marzo de 2014).<\/strong><\/div>\n<\/li>\n<li>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-bottom: 0em\"><strong>\u00abEpilogo. Per una teoria della potencia destituente\u00bb, en <em>L\u2019uso dei corpi. Homo sacer, IV, 2<\/em>, Vicenza, Neri Pozza, 2014, pp. 333-351. (Traducci\u00f3n castellana en <em>Artiller\u00eda inmanente<\/em>: <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=322\"> \u00abEp\u00edlogo. Para una teor\u00eda de la potencia destituyente\u00bb<\/a>).<\/strong><\/div>\n<\/li>\n<li>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;margin-bottom: 0em\"><strong>Por \u00faltimo, cabe destacar que este ep\u00edlogo recibi\u00f3 un \u00abcorolario\u00bb en la antolog\u00eda francesa <a href=\"https:\/\/www.librairie-gallimard.com\/livre\/9782021154184-homo-sacer-l-integrale-1997-2015-giorgio-agamben\/\"><em>Homo sacer. \u00abL\u2019int\u00e9grale\u00bb<\/em> (Par\u00eds, Seuil, 2016)<\/a> y despu\u00e9s, oficialmente, en la \u00abEdizione integrale\u00bb italiana que re\u00fane todos los libros del proyecto <em><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/libro\/9788822900944\">Homo sacer<\/a><\/em><a href=\"https:\/\/www.quodlibet.it\/libro\/9788822900944\"> (Macerata, Quodlibet, 2018)<\/a>. Se trata de una p\u00e1gina agregada al final de <em>El uso de los cuerpos<\/em>, m\u00e1s precisamente un \u00e1lef en torno a la idea de un \u00abconsejo nocturno\u00bb (<em>nykterinos syllogos<\/em>) en <em>Las leyes<\/em> de Plat\u00f3n. (Este \u00e1lef, a diferencia de la edici\u00f3n castellana de Adriana Hidalgo de <em>El uso de los cuerpos<\/em>, est\u00e1 incluido en la traducci\u00f3n castellana enlazada en el punto anterior).<\/strong><\/div>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Una reflexi\u00f3n sobre el destino de la democracia el d\u00eda de hoy en Atenas es, de alguna manera, inquietante, porque nos obliga a pensar el fin de la democracia en el mismo lugar donde naci\u00f3. De hecho, la hip\u00f3tesis que me gustar\u00eda proponer es que el paradigma gubernamental que prevalece hoy en Europa no solamente no es democr\u00e1tico, sino que tampoco puede ser considerado como pol\u00edtico. As\u00ed pues, intentar\u00e9 mostrar que la sociedad europea ha dejado de ser actualmente una sociedad pol\u00edtica: es algo completamente nuevo, para lo que carecemos de una terminolog\u00eda apropiada y que por tanto nos obliga a inventar una nueva estrategia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Quisiera comenzar con un concepto que parece haber remplazado, a partir de septiembre de 2001, cualquier otra noci\u00f3n pol\u00edtica: la seguridad. Como sabemos, la formula \u201cpor razones de seguridad\u201d funciona hoy en cualquier dominio, desde la vida cotidiana hasta los conflictos internacionales, como una contrase\u00f1a para imponer medidas que la gente no tiene por qu\u00e9 aceptar. Yo quisiera mostrar que el verdadero prop\u00f3sito de las medidas de seguridad no es, como se asume actualmente, prevenir peligros, dificultades o incluso cat\u00e1strofes. Por consiguiente, considero conveniente llevar a cabo una breve genealog\u00eda del concepto de \u201cseguridad\u201d.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Una forma posible de trazar tal genealog\u00eda ser\u00eda inscribir su origen y su historia dentro del paradigma del estado de excepci\u00f3n. Desde esta perspectiva, podemos rastrearla en el principio romano <i>salus publica suprema lex<\/i>, la seguridad p\u00fablica es la ley m\u00e1s alta, y conectarla con la dictadura romana, con el principio can\u00f3nico <i>la necesidad no reconoce ninguna ley<\/i>, con los <i>comit\u00e9s de salut publique<\/i> durante la Revoluci\u00f3n Francesa y, finalmente, con el art\u00edculo 48 de la Rep\u00fablica de Weimar, que fue el fundamento jur\u00eddico del r\u00e9gimen nazi. Dicha genealog\u00eda es ciertamente posible, pero no creo que pueda explicar realmente el funcionamiento de los dispositivos y las medidas de seguridad que conocemos hoy. Mientras que el estado de excepci\u00f3n inicialmente se concibi\u00f3 como una medida provisional, cuyo prop\u00f3sito era hacer frente a un peligro inmediato con el fin de restaurar la situaci\u00f3n normal, las razones de seguridad constituyen hoy en d\u00eda una tecnolog\u00eda permanente de gobierno. Cuando en 2003 publiqu\u00e9 un libro en el que intent\u00e9 mostrar precisamente c\u00f3mo el estado de excepci\u00f3n se estaba volviendo un sistema normal de gobierno en las democracias occidentales, no me pude imaginar que mi diagn\u00f3stico resultar\u00eda tan certero. El \u00fanico precedente claro era el r\u00e9gimen nazi. Cuando Hitler tom\u00f3 el poder en febrero de 1933, proclam\u00f3 inmediatamente un decreto suspendiendo los art\u00edculos de la constituci\u00f3n de Weimar sobre las libertades personales. El decreto nunca fue revocado, por lo que es posible considerar el Tercer Reich como un estado de excepci\u00f3n que dur\u00f3 doce a\u00f1os.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Lo que sucede hoy es completamente distinto. Un estado de excepci\u00f3n no est\u00e1 declarado formalmente y vemos en su lugar que vagas nociones no-jur\u00eddicas <span class=\"st\">\u2014<\/span>como la de \u201crazones de seguridad\u201d\u2014 son usadas para instaurar un estado estable de emergencia paulatina y ficticia sin ning\u00fan peligro claramente identificable. Un ejemplo de tales nociones no-jur\u00eddicas que son usadas como una emergencia que produce factores, la podemos encontrar en el concepto de \u201ccrisis\u201d. Adem\u00e1s del significado jur\u00eddico de sentencia en un juicio, dos tradiciones sem\u00e1nticas convergen en la historia del t\u00e9rmino que, como ustedes saben, proviene del verbo griego <i>crino<\/i>: una m\u00e9dica y otra teol\u00f3gica. En la tradici\u00f3n m\u00e9dica, <i>crisis<\/i> significa el momento en que el doctor tiene que juzgar, decidir, si el paciente morir\u00e1 o sobrevivir\u00e1. El d\u00eda o los d\u00edas en que esta decisi\u00f3n es tomada son llamados <i>crisimoi<\/i>, los d\u00edas decisivos. En la teolog\u00eda, <i>crisis<\/i> es el Juicio Final pronunciado por Cristo al final de los tiempos. Como pueden ver, lo que es esencial en ambas tradiciones es la conexi\u00f3n con un cierto momento en el tiempo. En el uso contempor\u00e1neo de este t\u00e9rmino, esta conexi\u00f3n es precisamente lo que queda abolido. La crisis, el juicio, es separado de su \u00edndice temporal, y coincide ahora con el curso cronol\u00f3gico del tiempo, de tal forma que, no solamente en la econom\u00eda y la pol\u00edtica, sino en todo aspecto de la vida social, la crisis coincide con la normalidad y deviene, de esta manera, una mera herramienta de gobierno. Consiguientemente, la capacidad de decisi\u00f3n definitiva desaparece, mientras que el continuo proceso de toma de decisi\u00f3n no decide nada. Para ponerlo en t\u00e9rminos parad\u00f3jicos, podr\u00edamos decir que, teniendo que enfrentar un estado continuo de excepci\u00f3n, el gobierno tiende a tomar la forma de un perpetuo <i>coup d\u2019\u00e9tat<\/i>. Por cierto, esta paradoja ser\u00eda una descripci\u00f3n precisa de lo que sucede en Grecia al igual que en Italia, donde gobernar significa llevar a cabo una continua serie de peque\u00f1os <i>coups d\u2019\u00e9tat<\/i>. El actual gobierno de Italia no es leg\u00edtimo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Es por esta raz\u00f3n que pienso que, para poder entender la peculiar gubernamentalidad en la cual vivimos, el paradigma del estado de excepci\u00f3n no es del todo adecuado. Es por esto que voy a seguir la sugerencia de Michel Foucault e indagar\u00e9 en el origen del concepto de seguridad en los comienzos de la econom\u00eda moderna, a partir de Fran\u00e7ois Quesnay y los fisi\u00f3cratas, cuya influencia en la gubernamentalidad moderna no podr\u00eda ser sobreestimada. Comenzando con el Tratado de Westfalia, los grandes Estados absolutistas europeos comenzaron a introducir en su discurso pol\u00edtico la idea de que el soberano tiene que encargarse de la seguridad de sus s\u00fabditos. Sin embargo, Quesnay es el primero en establecer la seguridad (<i>suret\u00e9<\/i>) como la noci\u00f3n central en la teor\u00eda de gobierno; y esto de una manera particular.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Uno de los principales problemas que los gobiernos tuvieron que enfrentar en su momento fue el problema de las hambrunas. Antes de Quesnay, la metodolog\u00eda tradicional intentaba prevenir las hambrunas mediante la creaci\u00f3n de graneros p\u00fablicos y limitando la exportaci\u00f3n de cereales. Ambas medidas tuvieron efectos devastadores para la producci\u00f3n. La idea de Quesnay era la de revertir este proceso: en lugar de intentar prevenir las hambrunas, propuso dejar que ocurrieran para as\u00ed gobernarlas una vez ocurridas, liberalizando el intercambio interno y externo. \u201cGobernar\u201d retiene aqu\u00ed su significado cibern\u00e9tico etimol\u00f3gico: un buen <i>kybernes<\/i>, un buen piloto, no es capaz de evadir tempestades, pero, si la tempestad ocurre, debe ser capaz de gobernar su embarcaci\u00f3n, utilizando la fuerza de las olas y los vientos para navegar. \u00c9ste es el significado del famoso lema \u201claisser faire, laissez passer\u201d: no s\u00f3lo es la clave del liberalismo econ\u00f3mico, sino que tambi\u00e9n es el paradigma de gobierno que concibe la seguridad (<i>suret\u00e9<\/i>, en palabras de Quesnay) no como la prevenci\u00f3n de problemas, sino m\u00e1s bien como la habilidad para gobernar y guiar aqu\u00e9llos por un buen camino una vez que han ocurrido.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">No debemos ignorar las implicaciones filos\u00f3ficas de esta inversi\u00f3n. Constituye una transformaci\u00f3n epocal de la idea misma de gobierno, que trastorna la relaci\u00f3n jer\u00e1rquica tradicional entre las causas y los efectos. <i>Ya que gobernar las causas es dif\u00edcil y costoso, es m\u00e1s seguro y \u00fatil intentar gobernar los efectos<\/i>. Me gustar\u00eda sugerir que este teorema de Quesnay es el axioma de la gubernamentalidad moderna. El <i>Ancien R\u00e9gime<\/i> aspiraba a gobernar las causas; la modernidad pretende controlar los efectos. Y este axioma se aplica en todos los dominios: desde la econom\u00eda hasta la ecolog\u00eda, desde la pol\u00edtica exterior y militar hasta las medidas internas de seguridad. Debemos asumir que los gobiernos europeos de hoy han cedido en el intento de gobernar las causas; ahora s\u00f3lo buscan gobernar los efectos. El teorema de Quesnay hace comprensible algo que de otra manera ser\u00eda inexplicable: me refiero a la convergencia parad\u00f3jica en el presente de un paradigma liberal absoluto en la econom\u00eda, con un paradigma igualmente absoluto y sin precedentes de control estatal y policial. Si el gobierno apunta a los efectos y no a las causas, se ver\u00e1 obligado a extender y multiplicar los controles. Las causas exigen ser conocidas, mientras que los efectos s\u00f3lo pueden ser considerados y controlados.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Una importante esfera en donde este axioma opera es el de los dispositivos de seguridad biom\u00e9tricos, que invaden cada vez con mayor fuerza todos los aspectos de la vida social. Cuando las tecnolog\u00edas biom\u00e9tricas aparecieron por vez primera en el siglo XVIII, en Francia con Alphonse Bertillon, y en Inglaterra con Francis Galton, el inventor de las huellas digitales, obviamente no buscaban prevenir el crimen, sino solamente reconocer a los delincuentes reincidentes. S\u00f3lo cuando el crimen ocurre por segunda ocasi\u00f3n, la informaci\u00f3n biom\u00e9trica puede ser usada para identificar al criminal.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Las tecnolog\u00edas biom\u00e9tricas que fueron inventadas para los criminales reincidentes, permanecieron por mucho tiempo como su privilegio exclusivo. En 1943, el Congreso de los Estados Unidos segu\u00eda rechazando el <i>Citizen Identificacion Act<\/i>, que pretend\u00eda introducir para cada ciudadano un carnet de identidad [<i>Identity Card<\/i>] con huellas digitales. Sin embargo, por una cierta fatalidad o ley no escrita de la modernidad, las tecnolog\u00edas que hab\u00edan sido inventadas para animales, criminales, extranjeros o jud\u00edos, finalmente se har\u00edan extensivas a todos los seres humanos. De ah\u00ed que en el curso del siglo XX, las tecnolog\u00edas biom\u00e9tricas hayan sido aplicadas a todos los ciudadanos, y la fotograf\u00eda m\u00e9trica de Bertillon y las huellas digitales de Galton sean usadas actualmente en todos los pa\u00edses para <i>ID cards<\/i>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Pero el paso extremo tan s\u00f3lo se ha tomado en nuestros d\u00edas, y a\u00fan se encuentra en proceso de realizaci\u00f3n. Con el desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas digitales, con esc\u00e1neres \u00f3pticos que pueden f\u00e1cilmente registrar no s\u00f3lo las huellas digitales, sino tambi\u00e9n la retina o la estructura del iris del ojo, los dispositivos biom\u00e9tricos tienden a desplazarse m\u00e1s all\u00e1 de las estaciones de polic\u00eda y las oficinas de migraci\u00f3n hacia la vida cotidiana. En muchos pa\u00edses, el acceso a los comedores estudiantiles o incluso a las escuelas est\u00e1 controlado por un dispositivo biom\u00e9trico sobre el cual el estudiante coloca simplemente su mano. Las industrias europeas en este sector, que crece r\u00e1pidamente, recomiendan a los ciudadanos que se acostumbren a este tipo de controles desde temprana edad. Este fen\u00f3meno es realmente preocupante, ya que las comisiones europeas para el desarrollo de la seguridad (como la ESPR, <i>European Security Research Program<\/i>), tienen como miembros permanentes a los representantes de las grandes corporaciones de este sector, que son precisamente productores de armamentos como Thales, Finmeccanica, EADS y BAE Systems, que se han volcado al negocio de la seguridad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Es f\u00e1cil imaginar los peligros que representar\u00eda un poder que pudiera tener a su disposici\u00f3n un acceso ilimitado a la informaci\u00f3n gen\u00e9tica y biom\u00e9trica de todos sus ciudadanos. Con un poder as\u00ed, el exterminio de los jud\u00edos, que se llev\u00f3 a cabo sobre la base de una documentaci\u00f3n incomparablemente menos eficiente, habr\u00eda sido total e incre\u00edblemente r\u00e1pido. Pero no me detendr\u00e9 en este aspecto importante del problema de la seguridad. Las reflexiones que me gustar\u00eda compartir con ustedes tienen que ver, en cambio, con la transformaci\u00f3n de la identidad pol\u00edtica y de las relaciones pol\u00edticas que est\u00e1n inscritas en las tecnolog\u00edas de seguridad. Esta transformaci\u00f3n es tan extrema que nos podemos preguntar leg\u00edtimamente no s\u00f3lo si la sociedad en la que vivimos sigue siendo democr\u00e1tica, sino tambi\u00e9n si esta sociedad puede seguir siendo considerada como pol\u00edtica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Christian Meier ha mostrado c\u00f3mo en el siglo V a. C., una transformaci\u00f3n conceptual de lo pol\u00edtico tuvo lugar en Atenas, basada en lo que \u00e9l llama una \u201cpolitizaci\u00f3n\u201d (<i>politisierung<\/i>) de la ciudadan\u00eda. Hasta ese momento, la pertenencia a la <i>polis<\/i> se defin\u00eda por una serie de condiciones y de estatus social de distinta \u00edndole \u2014por ejemplo, pertenecer a la nobleza o a cierta comunidad cultual, ser campesino o mercader, ser miembro de cierta familia, etc.\u2014 a partir de ah\u00ed la ciudadan\u00eda se volvi\u00f3 el principal criterio de la identidad social.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">\u201cEl resultado fue una concepci\u00f3n griega espec\u00edfica de la ciudadan\u00eda, en la que el hecho de que los hombres se comportaran como ciudadanos fundaba una forma institucional. La pertenencia a comunidades religiosas o econ\u00f3micas fue desplazada a un segundo plano. Los ciudadanos de una democracia se consideraban a s\u00ed mismos como miembros de la <i>polis<\/i>, siempre y cuando se dedicaran a la vida pol\u00edtica. <i>Polis<\/i> y <i>politeia<\/i>, ciudad y ciudadan\u00eda se constitu\u00edan y se defin\u00edan mutuamente. La ciudadan\u00eda se volvi\u00f3 as\u00ed una forma de vida, mediante la cual la <i>polis<\/i> se constituy\u00f3 en un dominio claramente distinto del <i>oikos<\/i>, la casa. La pol\u00edtica se transform\u00f3, entonces, en un espacio p\u00fablico libre, que como tal se opon\u00eda al espacio privado, entendido como el reino de la necesidad\u201d. De acuerdo con Meier, este proceso espec\u00edficamente griego de politizaci\u00f3n fue transferido a la pol\u00edtica occidental, donde la ciudadan\u00eda permaneci\u00f3 como un elemento decisivo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">La hip\u00f3tesis que me gustar\u00eda proponerles es que este factor pol\u00edtico fundamental ha entrado en un proceso irrevocable que tan s\u00f3lo podemos definir como un proceso de creciente despolitizaci\u00f3n. Lo que en un principio fue una manera de vivir, una condici\u00f3n esencial e irreduciblemente activa, se ha convertido en nuestros tiempos en un estatuto jur\u00eddico puramente pasivo, en el que la acci\u00f3n e inacci\u00f3n, lo privado y lo p\u00fablico, se vuelven progresivamente borrosos e indistinguibles. Este proceso de despolitizaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda es tan evidente que no hace falta detenerse en ello.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Intentar\u00e9 mostrar, en cambio, c\u00f3mo el paradigma de la seguridad y los dispositivos de seguridad han jugado un papel decisivo en este proceso. La creciente extensi\u00f3n a los ciudadanos de las tecnolog\u00edas que fueron concebidas para los criminales tiene consecuencias inevitables en la identidad pol\u00edtica del ciudadano. Por primera vez en la historia de la humanidad, la identidad deja de ser una funci\u00f3n de la personalidad social basada en el reconocimiento de los otros, siendo ahora una funci\u00f3n de los datos biol\u00f3gicos, que no pueden soportar ninguna relaci\u00f3n con ella, como los arabescos de las huellas digitales o la doble h\u00e9lice del ADN. La cosa m\u00e1s neutral y privada se transforma en el factor decisivo de la identidad social, y la identidad social pierde de esta manera su car\u00e1cter p\u00fablico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Si mi identidad est\u00e1 determinada ahora por hechos biol\u00f3gicos, que de ninguna forma dependen de mi voluntad y sobre las cuales no tengo ning\u00fan control, entonces la construcci\u00f3n de algo como una identidad pol\u00edtica y \u00e9tica se vuelve problem\u00e1tica. \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n puedo establecer con mis huellas digitales o con mi c\u00f3digo gen\u00e9tico? La nueva identidad es una identidad sin la persona, por as\u00ed decirlo, en la que el espacio pol\u00edtico y \u00e9tico pierde su sentido y exige pensarse nuevamente desde cero. Mientras que el ciudadano griego era definido mediante la oposici\u00f3n entre lo privado y lo p\u00fablico, el <i>oikos<\/i>, como el lugar de la vida reproductiva, y la <i>polis<\/i>, como espacio de la acci\u00f3n pol\u00edtica, el ciudadano moderno parece en cambio entrar en una zona de indiferencia entre lo privado y lo p\u00fablico, o, para ponerlo en t\u00e9rminos de Hobbes, entre el cuerpo f\u00edsico y el cuerpo pol\u00edtico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">La materializaci\u00f3n en el espacio de esta zona de indiferencia es la videovigilancia de las calles y las plazas de nuestras ciudades. Aqu\u00ed tenemos nuevamente un dispositivo que fue concebido para las prisiones que ha sido extendido al espacio p\u00fablico. Pero es evidente que un espacio p\u00fablico videograbado deja de funcionar como un <i>agora<\/i>, convirti\u00e9ndose en un h\u00edbrido entre p\u00fablico y privado, una zona de indiferencia entre la prisi\u00f3n y el foro. Esta transformaci\u00f3n del espacio pol\u00edtico es ciertamente un fen\u00f3meno complejo, que involucra una multiplicidad de causas, y entre \u00e9stas el nacimiento del biopoder ocupa un lugar central. La primac\u00eda de la identidad biol\u00f3gica sobre la identidad pol\u00edtica est\u00e1 claramente vinculada con la politizaci\u00f3n de la nuda vida en los Estados modernos. Pero no hay que descartar que la equiparaci\u00f3n de la identidad social con la identidad corporal comenz\u00f3 con el intento de identificar a los criminales reincidentes. No hay que asombrarse si hoy la relaci\u00f3n normal entre el Estado y sus ciudadanos se define por la sospecha, el registro y control policiales. El principio no dicho que gobierna nuestra sociedad puede formularse de la siguiente manera: <i>todo ciudadano es un terrorista potencial<\/i>. Pero, \u00bfen qu\u00e9 acaba un Estado que se rige bajo este principio? \u00bfPodemos todav\u00eda definirlo como un Estado democr\u00e1tico? \u00bfPodemos incluso considerar que sigue siendo algo pol\u00edtico? \u00bfEn qu\u00e9 clase de Estado vivimos hoy?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Como ustedes probablemente sepan, Michel Foucault en su libro <i>Surveiller et punir<\/i>, as\u00ed como en sus cursos en el <i>Coll\u00e8ge de France<\/i>, esboz\u00f3 una clasificaci\u00f3n tipol\u00f3gica de los Estados modernos. \u00c9l muestra c\u00f3mo el Estado del <i>Ancien R\u00e9gime<\/i>, que \u00e9l llama Estado soberano o territorial y cuyo lema era <i>faire mourir et laisser vivre<\/i>, evoluciona progresivamente en un Estado poblacional y en un Estado disciplinario, cuyo lema es invertido ahora en <i>faire vivre et laisser mourir<\/i>, haci\u00e9ndose cargo de la vida de los ciudadanos para producir cuerpos sanos, manejables y bien ordenados.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">El Estado en el cual vivimos hoy ya no es un Estado disciplinario. Gilles Deleuze sugiri\u00f3 llamarlo \u201c\u00c9tat de controle\u201d, Estado de control, ya que lo que busca no es ordenar ni imponer disciplina, sino m\u00e1s bien gestionar y controlar. La definici\u00f3n de Deleuze es correcta, porque gesti\u00f3n y control no necesariamente coinciden con orden y disciplina. Ning\u00fan ejemplo es m\u00e1s claro que el de aquel oficial de la polic\u00eda italiana quien, luego de los disturbios en G\u00e9nova en julio del 2001, declar\u00f3 que el gobierno no quiere que la polic\u00eda mantenga el orden, sino que gestione el desorden.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Los polit\u00f3logos norteamericanos que han intentado analizar las transformaciones constitucionales del <i>Patriot Act<\/i> en las leyes promulgadas luego de septiembre de 2001, prefieren hablar de un <i>Security State<\/i>. \u00bfPero qu\u00e9 significa seguridad en este contexto? Fue durante la Revoluci\u00f3n Francesa que la noci\u00f3n de seguridad \u2014<i>suret\u00e9<\/i>, como sol\u00edan decir\u2014 se asoci\u00f3 a la definici\u00f3n de polic\u00eda. Las leyes del 16 de marzo de 1791 y del 11 de agosto de 1792 introducen as\u00ed en la legislaci\u00f3n francesa la noci\u00f3n de \u201cpolice de suret\u00e9\u201d (polic\u00eda de seguridad), que inevitablemente tendr\u00e1 una larga historia en la modernidad. Si uno lee los debates que precedieron a la votaci\u00f3n de estas leyes, uno constata que la polic\u00eda y la seguridad se definen mutuamente, aunque ninguno de los oradores (Brissot, H\u00e9rault de S\u00e9chelle, Gensonn\u00e9) pudo definir esas categor\u00edas por s\u00ed solas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Los debates se concentraron en la situaci\u00f3n de la polic\u00eda con respecto a la justicia y al poder judicial. Gensonn\u00e9 sostiene que \u00e9stos son \u201cdos poderes distintos y separados\u201d; y, sin embargo, mientras que la funci\u00f3n del poder judicial es clara, se vuelve imposible definir el papel que juega la polic\u00eda. Un an\u00e1lisis de este debate muestra que el lugar y la funci\u00f3n de la polic\u00eda es indecidible, y debe permanecer indecidible, ya que si realmente fuera absorbido en el poder judicial, la polic\u00eda dejar\u00eda de existir. \u00c9ste es el poder discrecional que a\u00fan hoy define la acci\u00f3n del oficial de polic\u00eda, quien, ante una situaci\u00f3n concreta de peligro que atente contra la seguridad p\u00fablica, act\u00faa, por decirlo as\u00ed, como un soberano. Pero, incluso cuando \u00e9ste ejercita su poder discrecional, no est\u00e1 tomando realmente una decisi\u00f3n, ni prepara, como es indicado por lo general, la decisi\u00f3n \u00faltima del juez. Cada decisi\u00f3n tiene que ver con las causas, mientras que la polic\u00eda act\u00faa sobre los efectos, los cuales son por definici\u00f3n indecidibles.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">El nombre de este elemento indecidible ya no es en la actualidad, como lo fue en el siglo XVII, \u201craison d\u2019\u00c9tat\u201d, raz\u00f3n de Estado: ahora es m\u00e1s bien \u201crazones de seguridad\u201d. El Estado de Seguridad es un Estado policial: pero, nuevamente, en la teor\u00eda jur\u00eddica la polic\u00eda es una especie de hoyo negro. Lo \u00fanico que podemos decir es que en la as\u00ed llamada \u201cCiencia de la polic\u00eda\u201d que apareci\u00f3 primero en el siglo XVIII, la \u201cpolic\u00eda\u201d se remite a su etimolog\u00eda griega \u201cpoliteia\u201d, oponi\u00e9ndose como tal a la \u201cpol\u00edtica\u201d. Es sorprendente, no obstante, observar que Polic\u00eda coincide ahora con su verdadera funci\u00f3n pol\u00edtica, mientras que el t\u00e9rmino pol\u00edtica [<i>politics<\/i>] es reservado a la pol\u00edtica [<i>policy<\/i>] exterior. Fue as\u00ed que Von Justi, en su tratado <i>Policey Wissenschaft<\/i>, llama <i>Politik<\/i> a la relaci\u00f3n de un Estado con otros Estados, mientras que llama <i>Polizei<\/i> a la relaci\u00f3n de un Estado consigo mismo. Merece la pena reflexionar sobre esta definici\u00f3n: \u201cLa polic\u00eda es la relaci\u00f3n del Estado consigo mismo\u201d.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">La hip\u00f3tesis que me gustar\u00eda sugerir es la siguiente: al ponerse bajo el signo de la seguridad, el Estado moderno ha abandonado la esfera de la pol\u00edtica para entrar a la tierra de nadie, cuyas geograf\u00eda y fronteras todav\u00eda desconocemos. El Estado de Seguridad, cuyo nombre parece remitir a la ausencia de cuidados (<i>securus<\/i> de <i>sine cura<\/i>) debe, por el contrario, alertarnos sobre los peligros que supone para la democracia, ya que en \u00e9l la vida pol\u00edtica se ha vuelto imposible, mientras que democracia significa precisamente la posibilidad de una vida pol\u00edtica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">No obstante, me gustar\u00eda concluir \u2014o mejor dicho, detener simplemente mi conferencia (en la filosof\u00eda al igual que en el arte ninguna conclusi\u00f3n es posible, s\u00f3lo puedes abandonar tu trabajo)\u2014 con algo que, por lo que puedo ver ahora, es quiz\u00e1 el problema pol\u00edtico m\u00e1s urgente. Si el Estado que tenemos frente a nosotros es el Estado de Seguridad que describ\u00ed, tenemos que pensar nuevamente las estrategias tradicionales de los conflictos pol\u00edticos. \u00bfQu\u00e9 vamos a hacer? \u00bfQu\u00e9 estrategia debemos seguir?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">El paradigma de Seguridad implica que cada disenso, cada intento m\u00e1s o menos violento de derrocar su orden, se transforme en una oportunidad para gobernarlos en una direcci\u00f3n provechosa. Esto es evidente en la dial\u00e9ctica que une estrechamente al terrorismo y al Estado en un interminable c\u00edrculo vicioso. Comenzando con la Revoluci\u00f3n Francesa, la tradici\u00f3n pol\u00edtica de la modernidad ha concebido los cambios radicales en la forma de un proceso revolucionario que act\u00faa como el <i>pouvoir constituant<\/i>, el \u201cpoder constituyente\u201d de un nuevo orden institucional. Considero que tenemos que abandonar este paradigma e intentar pensar algo as\u00ed como una <i>puissance destituante<\/i>, una \u201cpotencia puramente destituyente\u201d que no puede ser capturada en la espiral de la seguridad.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Una potencia destituyente de este tipo es lo que Walter Benjamin tiene en mente en su ensayo <i>Para una cr\u00edtica de la violencia<\/i> cuando intenta definir una violencia pura capaz de \u201cromper la falsa dial\u00e9ctica de la violencia fundadora de derecho y la violencia conservadora de derecho\u201d, ejemplificada en la huelga general proletaria de Sorel. \u201cSobre la ruptura de este ciclo \u2014escribe hacia el final del ensayo\u2014 sostenido por las formas m\u00edticas de la ley, sobre la destituci\u00f3n de la ley con todas las fuerzas de las cuales depende, finalmente, por tanto, sobre la abolici\u00f3n del poder del Estado, se funda una nueva \u00e9poca hist\u00f3rica\u201d. Mientras que un poder constituyente destruye la ley s\u00f3lo para recrearla en una nueva forma, la potencia destituyente, en la medida en que depone una vez por todas la ley, puede abrir una verdadera \u00e9poca hist\u00f3rica nueva.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.6cm\">Pensar tal potencia puramente destituyente no es una tarea f\u00e1cil. Benjamin escribi\u00f3 una vez que no hay nada m\u00e1s an\u00e1rquico que el orden burgu\u00e9s. En el mismo sentido, Pasolini pone en boca de uno de los cuatro jerarcas de Sal\u00f3 le diga a sus esclavos: \u201cla verdadera anarqu\u00eda es la anarqu\u00eda del poder\u201d. Es justamente porque el poder se constituye a s\u00ed mismo a trav\u00e9s de la inclusi\u00f3n y la captura de la anarqu\u00eda y la anomia, que se dificulta tanto tener un acceso inmediato a estas instancias, que se vuelve tan dif\u00edcil pensar hoy en d\u00eda en algo como una verdadera anarqu\u00eda o una verdadera anomia. Considero que una praxis que exitosamente expusiera claramente la captura de la anarqu\u00eda y la anomia en las tecnolog\u00edas de gobierno de Seguridad, podr\u00eda actuar como una potencia puramente destituyente. Una nueva dimensi\u00f3n pol\u00edtica verdadera deviene posible s\u00f3lo cuando podemos captar y deponer la anarqu\u00eda y la anomia del poder. Pero \u00e9sta no es meramente una tarea teor\u00e9tica: implica, antes que nada, el redescubrimiento de una forma-de-vida, el acceso a una nueva figura de esa vida pol\u00edtica cuya memoria el Estado de seguridad trata de cancelar a toda costa.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>For a theory of destituent power, conferencia p\u00fablica en Atenas el 16 de noviembre de 2013, organizada por Instituto Nicos Poulantzas y Juventud SYRIZA. Una lista cronol\u00f3gica y exhaustiva de las diferentes versiones presentadas por Agamben de \u00abPara una teor\u00eda de la potencia destituyente\u00bb podr\u00eda ser la siguiente: &nbsp; \u00abElementi per una teoria della potenza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10753,"featured_media":2798,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[14],"class_list":["post-161","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","tag-giorgio-agamben"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/161","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10753"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=161"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/161\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2800,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/161\/revisions\/2800"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2798"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=161"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=161"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=161"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}