{"id":1130,"date":"2019-08-08T12:54:53","date_gmt":"2019-08-08T17:54:53","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=1130"},"modified":"2019-08-09T10:44:48","modified_gmt":"2019-08-09T15:44:48","slug":"revuelta-metropoli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=1130","title":{"rendered":"consejo nocturno \/ Que no hay revuelta metropolitana, sino revuelta contra la metr\u00f3poli"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1131\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/08\/18-1024x614.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/08\/18-1024x614.jpg 1024w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/08\/18-300x180.jpg 300w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/08\/18-768x461.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>A m\u00e1s de un a\u00f1o de la publicaci\u00f3n de <a href=\"http:\/\/www.pepitas.net\/libro\/un-habitar-mas-fuerte-que-la-metropoli\"><em>Un habitar m\u00e1s fuerte que la metr\u00f3poli<\/em><\/a> del consejo nocturno (que no \u00abConsejo Nocturno\u00bb), decidimos compartir uno de los cap\u00edtulos de este libro para quien necesite todav\u00eda m\u00e1s excusas para terminar de sumergirse completamente en \u00e9l.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Cuando las infraestructuras del poder son desbordadas, se debilita esa aversi\u00f3n \u2014coagulada en edificaciones de metal y hormig\u00f3n que aspiran a durar para siempre\u2014 que la metr\u00f3poli tiene a la <em>contingencia<\/em>. Los impactos no programados, la manifestaci\u00f3n que se sale de control o los cataclismos naturales deponen por igual la turbia continuidad de este espectro de agon\u00eda interminable que no extrae su vitalidad sino de aquellos que se abandonan a sus simulacros. Verticalmente detenido, se traza una l\u00ednea de fuga para una vida que se organiza por s\u00ed misma, para una vida que reconoce el cad\u00e1ver que son <em>desde ya <\/em>todas esas arquitecturas que conglomeran a millones en una participaci\u00f3n pasiva en el Gran Sue\u00f1o. Lo que en esos momentos se pone de manifiesto es que los paisajes arquitect\u00f3nicos no tienen ninguna existencia superior, que, por el contrario, son pasajeros, materialmente contingentes; <em>que lo que fue hist\u00f3ricamente construido puede ser pol\u00edticamente derribado<\/em>: \u00abLa destrucci\u00f3n de im\u00e1genes que representan algo es la destrucci\u00f3n de una jerarqu\u00eda que ya no se reconoce. Se atacan as\u00ed las distancias habituales, que est\u00e1n a la vista de todos y rigen por doquier. La expresi\u00f3n de su permanencia era su dureza, han existido desde hace mucho tiempo, desde siempre, seg\u00fan se cree, erguidas e inamovibles; y era imposible aproximarse a ellas con intenci\u00f3n hostil. Ahora est\u00e1n ca\u00eddas y quedaron hechas escombros\u00bb (Canetti, <em>op. cit.<\/em>). Dirigir toda cat\u00e1strofe acontecida hacia un efecto de ruina de la metr\u00f3poli, para hacer consistente la ingobernabilidad antes de que el gobierno espectacularice el acontecimiento y se proclame \u00abdefensor de la humanidad\u00bb, esa es la tarea de nuestro Partido: la organizaci\u00f3n popular tras el hurac\u00e1n Katrina es un bello ejemplo de esta pol\u00edtica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Nada distinto a este desbordamiento popular de los aparatos de gobierno fue lo que ocurri\u00f3 a ra\u00edz del terremoto del 19 de septiembre de 1985 en la Ciudad de M\u00e9xico, o, m\u00e1s recientemente, con el nuevo sismo registrado exactamente 32 a\u00f1os despu\u00e9s. Entonces, la infamia y el descr\u00e9dito del gobierno fue para todos patente, no solo en t\u00e9rminos negativos, por la incomparecencia de sus servicios de auxilio: lo que en realidad ocurri\u00f3 fue que, al encontrarse, miles de personas dejaron de esperar cualquier migaja suya, hasta el punto de que empezar a retirar escombros, atender a los heridos, transportar v\u00edveres o reconstruir viviendas fue el resultado, no de una ciudadana y quim\u00e9rica \u00absolidaridad\u00bb, sino de una praxis inmediata sin gobierno. Aquella experiencia sigue tan presente en el imaginario hist\u00f3rico de los mexicanos que el terremoto de 2017 ha sido r\u00e1pidamente asimilado a esas mismas posibilidades por todas las partes en juego. As\u00ed, en menos de una hora miles de personas est\u00e1bamos saliendo a las calles a calibrar los estragos del sismo en esta ciudad, y tambi\u00e9n en Oaxaca, Morelos, Puebla y otras zonas afectadas, organizando las brigadas y rescatando a personas atrapadas sin necesidad de ning\u00fan llamado del gobierno, pr\u00e1cticas en las que vimos prontamente surgir nuevos lenguajes, nuevas formas de acercamiento que suspend\u00edan esa desconfianza metropolitana generalizada que nos impide comunicarnos m\u00e1s all\u00e1 del \u00ab\u00bfMe puede dar la hora?\u00bb. En efecto, una vez m\u00e1s, los aparatos de gobierno estaban siendo manifiestamente superados por miles de personas an\u00f3nimas sin ninguna adhesi\u00f3n institucional, o que por lo menos la hab\u00edan dejado atr\u00e1s por unos d\u00edas en favor de la conspiraci\u00f3n colectiva sin mediaci\u00f3n burocr\u00e1tica. Pero entonces, conforme el \u00abefecto Einst\u00fcrzende Neubauten\u00bb se hac\u00eda cada vez m\u00e1s visible, es decir, conforme se hac\u00edan manifiestas las corrupciones estatales, partidistas y financieras en todas estas construcciones de cart\u00f3n post-1985 que ahora han ca\u00eddo cual castillos de naipes, se decret\u00f3 crimen de lesa gubernamentalidad para todos aquellos que se organizaran por s\u00ed mismos: los militares se lanzaron al cercamiento contrainsurreccional de los edificios derrumbados, el circo medi\u00e1tico comenz\u00f3 a parlotear, los acopios fueron regulados por los poderes institucionales y las donaciones aut\u00f3nomas que ya estaban en camino fueron decomisadas por el gobierno y otras agrupaciones. Solo el curso a\u00fan no cerrado de los acontecimientos permitir\u00e1 dar la victoria a una u otra de las partes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Cuando nuestro Partido arrebata un espacio a la infecta gesti\u00f3n imperial, no basta con dejarlo tal y como estaba y sobrevolarlo como ya antes se hac\u00eda, sino que se trata de tornarlo positiva e irreversiblemente <em>aut\u00f3nomo<\/em>, es decir, destruir toda posibilidad de que las fuerzas policiales lo recuperen, y esto solo se consigue habit\u00e1ndolo, ancl\u00e1ndose duraderamente y sin vac\u00edos, con todo un pueblo conform\u00e1ndose en <em>fuerza an\u00f3nima ingobernable<\/em>: \u00abCada espacio conquistado al Imperio, al medio hostil, tiene que corresponderse con nuestra capacidad para llenarlo, para configurarlo, para habitarlo. Nada es peor que una victoria con la que no se sabe qu\u00e9 hacer\u00bb (<em>Tiqqun<\/em><em> 2<\/em>, \u00abEsto no es un programa\u00bb). En 2006 el gobierno acab\u00f3 con la Comuna de Oaxaca a trav\u00e9s no solo de la ocupaci\u00f3n policial, sino tambi\u00e9n de programas de embellecimiento urbano all\u00ed donde la polic\u00eda no pod\u00eda actuar sin rodeos; programas que apenas ocultaban lo que se entend\u00eda realmente por \u00abrecuperaci\u00f3n del espacio p\u00fablico\u00bb, a saber: la recolonizaci\u00f3n y la neutralizaci\u00f3n de los espacios que hab\u00edan sido puestos en com\u00fan, su asignaci\u00f3n a una esfera mercantil separada de cualquier uso. Ante una situaci\u00f3n de ingobernabilidad, en la que las plazas favorec\u00edan los encuentros una vez apropiadas por medio del cuidado barrial y colectivo, el gobierno, preocupado porque la revuelta hab\u00eda acarreado \u00abp\u00e9rdidas millonarias\u00bb para la industria tur\u00edstica en Oaxaca, se lanz\u00f3 a una remodelaci\u00f3n completa de la ciudad. Adem\u00e1s de la plaga fachadista que era de esperar para las zonas m\u00e1s c\u00e9ntricas y tur\u00edsticas, fueron tambi\u00e9n reconfigurados todos los barrios perif\u00e9ricos. Los puntos de encuentro fueron neutralizados con nuevos elementos de mobiliario urbano y distribuciones que dificultaban toda forma de asentamiento, se hizo tierra quemada de cualquier refugio eventual e incluso las plazas m\u00e1s peque\u00f1as fueron valladas o cubiertas de hormig\u00f3n. El objetivo era que otra insurrecci\u00f3n como la de aquel a\u00f1o no pudiera volver a tener lugar en tan bella Capital Cultural del Mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No puede haber habitar <em>en <\/em>la metr\u00f3poli, lo inhabitable por excelencia, sino solo <em>contra <\/em>la metr\u00f3poli, invariablemente. Cuando dos o m\u00e1s personas se al\u00edan y comienzan a conspirar juntas, cuando otras m\u00e1s comienzan a amarse al margen de la axiom\u00e1tica capitalista, cuando un espacio conquista una profundidad y una forma-de-vida, <em>la metr\u00f3poli ya no tiene lugar<\/em>, cesa de superponerse a nuestras existencias y a nuestras territorialidades. Considerando que la metr\u00f3poli es la negaci\u00f3n consumada del habitar, el habitar tiene que comenzar por liberarse de la metr\u00f3poli. En este sentido, <em>todo habitar se da siempre en el afuera<\/em>. Y si habitar es entrar en contacto con todas las escalas y detalles de nuestras existencias, tambi\u00e9n es devenir aut\u00f3nomos en sentido amplio. Leemos en <em>A nuestros amigos<\/em>: \u00abUna perspectiva revolucionaria no se dirige ya a la reorganizaci\u00f3n institucional de la sociedad, sino a la configuraci\u00f3n t\u00e9cnica de los mundos\u00bb. Tambi\u00e9n: \u00abPara destituir el poder no basta, por tanto, con vencerlo en la calle, con desmantelar sus aparatos, con incendiar sus s\u00edmbolos. Destituir el poder es privarlo de su fundamento. Esto es precisamente lo que hacen las insurrecciones\u00bb. Aqu\u00ed adquiere todo su sentido la expresi\u00f3n <em>habitar <\/em><em>insurreccional<\/em>, pues es habitando plenamente como el principio gubernamental queda privado de cualquier asidero sobre nosotros. Para decirlo con una sola f\u00f3rmula: <em>deponer <\/em><em>los poderes que nos gobiernan coincide o tiende a coincidir con un hacer sin ellos, y viceversa<\/em>. En la ZAD de Notre-Dame-des-Landes lo dicen as\u00ed unos compa\u00f1eros: \u00abHabitamos aqu\u00ed, y eso no es decir poco. Habitar no es alojarse. Un alojamiento no es finalmente sino una casilla, en la cual la gente es \u201calojada\u201d, por las buenas o por las malas, despu\u00e9s de su jornada de trabajo y a la espera de la siguiente. Es una jaula cuyos muros nos son ajenos. Habitar es otra cosa. Es un entrelazamiento de v\u00ednculos. Es pertenecer a los lugares en la misma medida en que ellos nos pertenecen. Es no ser indiferente a las cosas que nos rodean, es estar enlazados: a la gente, a los ambientes, a los campos, a los setos, a los bosques, a las casas, a tal planta que yace en el mismo espacio, a tal animal que se suele ver ah\u00ed. Es estar anclados y tener posibilidades abiertas en nuestros espacios. Es lo opuesto a sus pesadillas de metr\u00f3poli, de las que solo cabe deshacernos\u00bb.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Que el habitar pueda ser m\u00e1s fuerte que la metr\u00f3poli es algo que atestigua cada tentativa de expulsi\u00f3n de habitantes de sus tierras, desde el Viet Cong hasta los zadistas, cuando el uso habitual y el tacto territorial superan con facilidad la tosquedad y la falta de destreza de polic\u00edas y militares, que no saben recorrer un territorio m\u00e1s que para dominarlo, aplastarlo y desolarlo. En el habitar se juega tambi\u00e9n una experimentaci\u00f3n de los territorios completamente heterog\u00e9nea a aquella con la que los urbanistas y los gestores metropolitanos fantasean. Habitar un territorio es en primer lugar experimentarnos <em>territorialmente <\/em>a nosotros mismos, es decir, en el interior de un proceso de despersonalizaci\u00f3n que, como el viento, desborda cualquier designaci\u00f3n de confines y abre a mil posibles. Habitar cancela, en cierto sentido, toda cartograf\u00eda, toda concepci\u00f3n separada y burocr\u00e1tica de la realidad que contraponga el Yo soberano y el conjunto de entes sobre los cuales opera. No hay <em>management <\/em>de lo real, tan solo de su caricatura. El mapa es un listado y una organizaci\u00f3n de los dispositivos proyectados sobre un territorio a gobernar. Se trata de un lenguaje econ\u00f3mico incompatible con el de la revuelta, que es siempre irrupci\u00f3n en el estado de cosas, no solo nuevo reparto de las cartas, sino otro uso de las reglas del juego. \u00bfC\u00f3mo mapear una revuelta? Como acto pol\u00edtico es irrepresentable, es <em>lo <\/em>irrepresentable. El mapa nos puede servir en todo caso para <em>planear <\/em>un bloqueo o un sabotaje, pero el bloqueo y el sabotaje mismos, ocurriendo aqu\u00ed y ahora, ata\u00f1en menos a una superficie proyectada que a una <em>interficie experimentada<\/em>. Pensemos en este sentido en la experiencia n\u00f3mada de los espacios, por ejemplo, la del pueblo walpiri en el norte de Australia: diversos antrop\u00f3logos han representado minuciosamente sus recorridos, pero cientos de trazos no bastan para traducir la experiencia situada que los walpiri tienen de los territorios, que es m\u00e1s bien narrada en cantos y ritmos, no un listado de cosas. Estos cantos y estos ritmos amplifican las relaciones cotidianas que se establecen con los territorios, vinculando cada lugar con una an\u00e9cdota, con una aventura, con un mito, con una hecceidad. As\u00ed, por ejemplo, su vocabulario est\u00e1 compuesto de t\u00e9rminos como <em>ngapa <\/em>(lluvia), <em>waitya<\/em>&#8211;<em>warnu <\/em>(semillas), <em>ngarrka <\/em>(hombre iniciado), <em>ngatijim <\/em>(papagayo verde), cuyas traducciones son solo aproximadas, porque no encontramos en otros idiomas los afectos que all\u00ed tienen lugar. Habitar lo real antes que gobernarlo es ya una forma de subversi\u00f3n de la metr\u00f3poli, es generaci\u00f3n de un plano de ingobernabilidad, es rechazar el deseo demasiado humano de que <em>todo <\/em>sea canalizable, reducible a una forma de gobierno. En el habitar se esparce la construcci\u00f3n de una nueva geograf\u00eda en la que las formas-de-vida entran en intimidad con lo m\u00e1s sensible de un territorio, prolong\u00e1ndose, plurific\u00e1ndose, ganando en presencia y no en representaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Habitar antes que gobernar entra\u00f1a una ruptura con toda l\u00f3gica productivista, l\u00f3gica que refleja la ejecuci\u00f3n compulsiva de una praxis separada que reniega lo que est\u00e1 ah\u00ed, que aspira a no estar situada jam\u00e1s, a no localizarse, a no prestar atenci\u00f3n a los fen\u00f3menos. En este sentido, la solidaridad de Antonio Negri con el nihilismo an\u00e1rquico del capital se hace del todo patente cuando define su poder constituyente como \u00abprocedimiento absoluto, omnipotente y expansivo, ilimitado y no sometido a fines\u00bb o, asimismo, como \u00ablo absoluto de una ausencia, un vac\u00edo infinito de posibilidades\u00bb. Una praxis que parte de la nada, que surge de una voluntad dislocada, es indisociable de la reificaci\u00f3n capitalista del mundo. Es muy posible que la autonom\u00eda de los objetos surgiera en nuestro mundo a partir de una percepci\u00f3n del dominio de la manufactura de artefactos como cosa totalmente distinta del cultivo y la crianza de plantas y animales, y, m\u00e1s en general, a partir de la consideraci\u00f3n de que habr\u00eda algo as\u00ed como una esfera de lo artificial totalmente cortada de lo natural. De estar vinculada a agregados compuestos de otros agregados \u2014aquello que Spinoza llamaba la naturaleza\u2014, con la extensi\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n industrial la vida queda subsumida bajo un c\u00edrculo de cosas que son comprendidas como no naturales y como surgidas exclusivamente del trabajo, la inventiva, la tecnolog\u00eda y el sudor de los humanos. Naturalmente, la objetivaci\u00f3n y la subordinaci\u00f3n de animales y otros seres bajo los poderes humanos fue expandi\u00e9ndose con el curso de los a\u00f1os hasta alcanzar a los propios sujetos objetivadores: la vida humana, tras ser convertida en el objeto principal de las ciencias gubernamentales y de la polic\u00eda, es hoy en d\u00eda el capital m\u00e1s preciado que incentivar y promocionar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Aqu\u00ed se muestran cruciales las investigaciones de antrop\u00f3logos como Tim Ingold, quien encuentra que la distinci\u00f3n entre \u00abproducir\u00bb y \u00abrecolectar\u00bb que yace en el fondo de este asunto no solo no exist\u00eda entre agricultores y pastores del pasado, sino que a\u00fan hoy los indios achuar o los habitantes del monte Hagen \u2014y en realidad la mayor\u00eda de las agrupaciones humanas salvo las occidentales\u2014 perciben su fabricaci\u00f3n o producci\u00f3n de \u00abcosas\u00bb, y en general todo hacer, de un modo nada distinto al cultivo, a un \u00abhacer crecer\u00bb: \u00abLa consideraci\u00f3n ortodoxa occidental extiende la idea de <em>hacer <\/em>del dominio de las cosas inanimadas al de los seres animales. Propongo, muy al contrario, que la idea de <em>cultivar <\/em>puede ser extendida en la direcci\u00f3n opuesta: de lo animado a lo inanimado. Es cultivado tambi\u00e9n todo aquello que llamamos \u201ccosas\u201d. En la pr\u00e1ctica, durante la manufactura de artefactos se da m\u00e1s que la transcripci\u00f3n mec\u00e1nica de un dise\u00f1o o plan, ideado a trav\u00e9s de un proceso intelectual de la raz\u00f3n, sobre una sustancia inerte. [\u2026] Lejos de \u201cestampar el sello de su voluntad sobre la Tierra\u201d, por utilizar la frase imperialista de Engels, quienes trabajan la tierra \u2014limpiando campos, removiendo tierra, sembrando, desbrozando, segando, pastoreando sus reba\u00f1os y sus piaras o alimentando animales en sus establos\u2014 est\u00e1n ayudando a la reproducci\u00f3n de la naturaleza y, por extensi\u00f3n, a la de su propia especie\u00bb (<em>The Perception of the Environment<\/em>). Un paso m\u00e1s en el delirio alucinante de la producci\u00f3n, que la soberbia humana de \u00abcrear\u00bb sea hegem\u00f3nica bajo la metr\u00f3poli (ya no solo entre artistas, sino tambi\u00e9n entre ingenieros gen\u00e9ticos, mercad\u00f3logos o fil\u00f3sofos) solo puede atribuirse a una consumada falta de v\u00ednculo con un mundo, a una pobreza de situaci\u00f3n. As\u00ed pues, en el desplazamiento del hacer desde su concepci\u00f3n burocr\u00e1tico-humanista a una de puro acompa\u00f1amiento en el florecimiento de formas, nosotros llevamos a cabo una reconquista de presencia, una <em>situalizaci\u00f3n <\/em>que supone la constituci\u00f3n de intimidad y su experiencia entre seres y mundo. Y es en este ser-en-situaci\u00f3n donde puede tener lugar finalmente una potencia destituyente, la cual abre un camino m\u00e1s all\u00e1 de la figura de esta \u00e9poca.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A m\u00e1s de un a\u00f1o de la publicaci\u00f3n de Un habitar m\u00e1s fuerte que la metr\u00f3poli del consejo nocturno (que no \u00abConsejo Nocturno\u00bb), decidimos compartir uno de los cap\u00edtulos de este libro para quien necesite todav\u00eda m\u00e1s excusas para terminar de sumergirse completamente en \u00e9l. &nbsp; Cuando las infraestructuras del poder son desbordadas, se debilita [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[92],"class_list":["post-1130","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-consejo-nocturno"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1130"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1135,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1130\/revisions\/1135"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}