{"id":1076,"date":"2019-06-06T11:26:25","date_gmt":"2019-06-06T16:26:25","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=1076"},"modified":"2021-09-29T12:29:59","modified_gmt":"2021-09-29T17:29:59","slug":"descivilizacion-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=1076","title":{"rendered":"Elementos de descivilizaci\u00f3n. Parte IV"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1077\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/06\/Elementos-4-1024x765.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"354\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/06\/Elementos-4-1024x765.jpg 1024w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/06\/Elementos-4-300x224.jpg 300w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/06\/Elementos-4-768x574.jpg 768w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/06\/Elementos-4.jpg 1071w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>Cuarta y pen\u00faltima parte de los \u00abElementos de descivilizaci\u00f3n\u00bb que se publicaron en el sitio web franc\u00e9s de <em><a href=\"https:\/\/lundi.am\/Elements-de-decivilisation-Partie-4\">lundimatin<\/a><\/em>. Las otras partes precedentes se encuentran <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/post\/2019\/04\/22\/descivilizacion-i\/\">aqu\u00ed<\/a>, <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/post\/2019\/05\/05\/descivilizacion-2\/\">aqu\u00ed<\/a>, <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/post\/2019\/05\/31\/descivilizacion-iii\/\">aqu\u00ed<\/a> y <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/post\/2019\/06\/27\/descivilizacion-v\/\">aqu\u00ed<\/a>.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\"><strong>Parte IV. Usos de la violencia (1\/2)<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Precauciones de empleo<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\u00bfC\u00f3mo no recluirse en lo que uno es? \u00bfC\u00f3mo actuar sin consumir o sin ser consumido? \u00bfC\u00f3mo hacer sin producir? Al t\u00e9rmino de nuestra exposici\u00f3n del uso, tendremos que saber m\u00e1s sobre la cuesti\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Esta cuesti\u00f3n equivale a sustituir las operaciones depredadoras por los usos de la violencia. Desde esta perspectiva, todo uso es uso de la violencia. Pero, si se quiere situar la cuesti\u00f3n, primero tiene que marcarse una diferencia entre el sentido existencial del combate y su sentido hist\u00f3rico. <em>El combate existencial<\/em> lo vamos a encontrar en las formas mismas. Necesitamos poder exigir de cada forma la aptitud de luchar en este sentido, el cual tendremos que explicar a continuaci\u00f3n. En el combate hist\u00f3rico, en cambio, cada forma no resulta indicada para desempe\u00f1ar un papel diferente al anecd\u00f3tico, y ninguna puede hacerlo por s\u00ed sola, en s\u00ed misma.<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Desde un punto de vista restringido, <em>el combate hist\u00f3rico<\/em> concierne a los usos t\u00e1cticos: la violencia pol\u00edtica, que aqu\u00ed se dejar\u00e1 fuera de campo. Existe una especificidad de los usos t\u00e1cticos, pero de ning\u00fan modo se puede hacer que s\u00f3lo en ellos descanse el combate hist\u00f3rico. Sin embargo, centralmente, el combate hist\u00f3rico concierne a la colocaci\u00f3n en posiciones de combate de las formas (estrategia). Dimos un esbozo de esto a trav\u00e9s de la par\u00e1bola de <em>Jurassic Park<\/em>.<sup>1<\/sup> 1) Los usos operan en la interrupci\u00f3n de la clausura civilizada, en la desconexi\u00f3n de las dicotom\u00edas. 2) Dicho de otro modo, todos los usos tienen su origen en un acontecimiento: una interrupci\u00f3n que hace una especie de cortocircuito en las instalaciones objetivas, donde entra en conexi\u00f3n aquello que normalmente no deber\u00eda hacerlo. 3) La vocaci\u00f3n de los usos es invadir la c\u00e1rcel,<sup>2<\/sup> entrar en el mundo, tomar el partido de lo real. Desde esta perspectiva, el combate hist\u00f3rico involucra un nuevo arte de la estrategia (que sale del pensamiento empresarial en t\u00e9rminos de objetivo\/medios\/resultados), un nuevo pensamiento del partido y del sentimiento de pertenencia.<sup>3<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Vayamos a las formas \u00e9ticas. Anteriormente, tuvimos que demostrar que dispon\u00edamos de instrumentos adecuados para detectar el mal, aptos para evitar cualquier \u00abindignaci\u00f3n selectiva\u00bb. Ahora, en la presentaci\u00f3n de las formas, tenemos que mostrar que no aportamos, bajo buenas intenciones, algo que resulte profundamente decepcionante. Decepcionante por ser capturable\/consumible a corto, mediano y largo plazo. Es verdad que no hemos mostrado facilidades en la definici\u00f3n del mal, queda por presentar formas de afirmaci\u00f3n que, de modo muy simple, no se reduzcan al mal. Para hacer esto, conservamos junto a nosotros la triple reducci\u00f3n objetiva como un talism\u00e1n, un medio para detectar el mal que permita repelerlo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">No basta con decir que nos oponemos a las formas-objetos. Es necesario que nos demos nuevamente nuevas formas. En primer lugar, fue necesario dar prueba de la existencia de las formas no-objetivas. Esto remite a la <em>g\u00e9nesis de la cosa<\/em>, que vamos a completar como g\u00e9nesis del uso. De manera muy esquem\u00e1tica, el encuentro se juega entre la indeterminaci\u00f3n, la cosa y el mundo. La cosa est\u00e1 en medio, pero no es posible comprenderla <em>aisladamente<\/em>. Ahora bien, esto es precisamente lo que hace la producci\u00f3n. La producci\u00f3n del objeto, arrancando la cosa que est\u00e1 en el centro, quiere cosificar <em>indeterminaci\u00f3n<\/em> y <em>mundo<\/em> (o <em>forma<\/em>). De este modo, la cosa es separada de su acontecimiento y de su mundo.<sup>4<\/sup> Desde la perspectiva de la cosa como acontecimiento, no se trata simplemente de decir que unas condiciones no-objetivas son posibles: ellas son lo real mismo. Las condiciones objetivas son, por su parte, siempre posibles,<sup>5<\/sup> la posibilidad que es siempre la de un agotamiento. O sea la tesis ontol\u00f3gico-pol\u00edtico central: <em>las cosas tienen una carga de com\u00fan que los objetos mitigan<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por consiguiente, \u00bfqu\u00e9 significa \u00abtomar el partido de lo real\u00bb? Hablar de lo real es siempre formular el absoluto.<sup>6<\/sup> El absoluto es para nosotros el encuentro. El uso es la cuesti\u00f3n: \u00bfc\u00f3mo estar cerca del absoluto? El uso es el acceso al mundo contemplado como pr\u00e1ctico. Ahora bien, para un humano, la v\u00eda de lo real es la cosa m\u00e1s dif\u00edcil. Se trata de la apuesta misma de la descivilizaci\u00f3n. Pol\u00edticamente, se trata de crear algo posible. Y si creas algo posible es porque era imposible.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Formas = usos<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Hemos identificado las condiciones objetivas, de las cuales la leyenda civilizada dice que son lo real, como condiciones de extinci\u00f3n, de agotamiento. Darse formas, por consiguiente, es encontrar condiciones de existencia, a las que uno cultiva. Por una parte, esto supone considerar que hasta ahora no se ha <em>vivido realmente<\/em> (gesto de negaci\u00f3n). Por otra parte, hay que ser capaces de reconocer lo que se busca en lo que se vive, y por tanto de reconsiderar lo que se cree haber vivido, echar encima una mirada completamente diferente (gesto de reconocimiento, de localizaci\u00f3n, de prospecci\u00f3n).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En el reconocimiento mismo, la pista entra en calor. En efecto, reconocer es tambi\u00e9n encontrar en las cosas aquello que nos anima \u2014 definici\u00f3n que dimos de la forma. En la forma se dan al menos tres coordenadas (el encuentro; cualquier cosa; el mundo como aquello que nos anima). Cuando nos esforzamos en considerar todo esto en un bloque, entendemos que una forma s\u00f3lo se deja asir en el vuelo. No la comprendemos, la sorprendemos. La \u00e9tica es sorprender un mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Tener una forma es <em>lo que acontece<\/em> en cada ocasi\u00f3n en que encontramos en las cosas aquello que nos anima, en que encontramos el mundo en las cosas. Es por este camino como confrontamos al mal, que reagrupa todos los procedimientos de obstrucci\u00f3n al mundo. Ahora bien, esta concepci\u00f3n de la forma la reconocemos en los usos, las t\u00e9cnicas, los h\u00e1bitos.<sup>7<\/sup> Un uso es la ocasi\u00f3n de encontrar, en una cosa, aquello que nos anima. De manera rec\u00edproca, esto compromete un redescubrimiento de qu\u00e9 significa el uso.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>F\u00f3rmula del uso<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Es as\u00ed como Pac\u00f4me Thiellement habla del uso de las series de televisi\u00f3n:<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;margin-left: 0.5cm\"><small>Los guionistas y los espectadores se equivocan con respecto a lo que realmente est\u00e1n haciendo. Lo que hacemos cuando miramos una serie es que ponemos realmente nuestra alma en conexi\u00f3n con fuerzas que est\u00e1n en esa ficci\u00f3n y que nos informan de c\u00f3mo vamos a tener que continuar nuestra vida. Nos aporta cosas para cambiar nuestra vida. Eso es lo que importa.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm;margin-left: 0.5cm\"><small>Toda obra de arte es as\u00ed. Una obra de arte, su funci\u00f3n, no es tanto ser vista por el placer, por pasar el tiempo o por la cultura, todo esto importa un carajo. Lo que importa es c\u00f3mo va a cambiar nuestra vida, eso es lo que cuenta. Y esto no es algo que se juegue al nivel informativo. No se juega al nivel de una intriga que habr\u00e1 que resolver. El verdadero enigma que hay en una obra es c\u00f3mo es capaz de mirarnos, es qu\u00e9 es capaz de decir sobre nosotros, qu\u00e9 es capaz de hacernos que va a transformarnos. C\u00f3mo va a cambiar nuestra visi\u00f3n del mundo, y cambiando nuestra visi\u00f3n del mundo, cambiar nuestra manera de actuar, y cambiando nuestra manera de actuar, cambiar nuestra vida. En resumen, lo que hacen las ficciones es que hablan de nuestros potenciales. Nos dicen: \u00abUsted podr\u00eda ser esto, usted puede ser esto\u00bb. \u00c9stas son cosas que las ficciones hacen.<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Asir en el vuelo la forma es en primer lugar suspenderse al interior de la forma. Entramos en ciertas cosas, para nosotros infinitas, entramos como ingrediente, como materia. Hay que adoptar el punto de vista de la part\u00edcula, la part\u00edcula con asideros y ciertos campos de atracci\u00f3n. Contrariamente a lo que se podr\u00eda creer, se trata de un punto de vista colectivo: ser ingrediente es encontrarse con otros en una cosa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Tratemos, balbuceantemente, por adiciones sucesivas, de seguir la receta punto por punto.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfQu\u00e9 hace falta para hacer uso?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Tomemos <em>un<\/em> uso determinado. Este uso es una cosa. Por ejemplo, una serie de televisi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 justifica que esta cosa sea un uso? Basta con que otras cosas (por ejemplo, yo) hagan uso de ella, dicho de otro modo, se relacionen con ella como algo infinito.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si uno no quiere extraviarse, hay que distinguir entonces, en el uso, la cosa en uso por un lado y por el otro lo que entra en esta cosa, los ingredientes. De tal modo que el uso propiamente dicho es en realidad el acontecimiento de esta entrada en una cosa. Distinguir supone aqu\u00ed que no se puede reducir uno de los dos t\u00e9rminos al otro. El uso es la disparidad que se mantiene entre los dos.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El uso es toda una historia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Existe lo que entra. Cabe destacar, en primer lugar: ser\u00e1 necesario preguntarse las condiciones de la entrada. Lo que entra se encuentra: hay ingredientes, de tal modo que lo que cuenta no es lo que son en alguna otra parte, sino lo que hacen juntos aqu\u00ed.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que entra se encuentra, y se encuentra aqu\u00ed, en una cosa en uso. Lo que se encuentra, encontr\u00e1ndose, encuentra el mundo \u2014 los \u00abpotenciales\u00bb o m\u00e1s bien el combate que se libran. La cosa misma est\u00e1 sin duda en alguna parte: en el mundo. As\u00ed, uno encuentra un l\u00edmite, y este l\u00edmite es el mundo. \u00c9sta es la f\u00f3rmula del uso: <em>lo que entra se encuentra, y encuentra en la cosa en uso un l\u00edmite que es el mundo<\/em>.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>La cosa en uso: condiciones<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">\u00bfC\u00f3mo saber si tal cosa es un uso? Basta con que est\u00e9 en uso por otros. \u00a1\u00c9ste es el primer criterio! Nadie puede indicarte lo que va a poder constituir para ti un acceso infinito, nadie puede indicarte en qu\u00e9 cosas singulares est\u00e1s cerca del absoluto. Y si encuentras en ellas el absoluto, es que est\u00e1 ah\u00ed. Uno puede a lo mucho ayudarte a reconocer esas cosas (como se reconoce a alguien en la calle), y decirte cu\u00e1les son las condiciones generales del acceso. No es posible ense\u00f1arte lo que amas. Pero se te puede decir que, en lo que amas y lo que odias, en su p\u00e9rdida misma, vas al encuentro de tu propia cuesti\u00f3n, de tu mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El primer criterio negativo es entonces: imposibilidad de la prohibici\u00f3n del uso. <em>Cualquier cosa puede ser un uso<\/em>. Incluso podemos hacer uso de un objeto, a condici\u00f3n de reencontrar el acontecimiento que \u00e9l recubre. La \u00fanica excepci\u00f3n de esto es que, naturalmente, no se puede hacer uso de un dispositivo de depredaci\u00f3n\/producci\u00f3n. <em>Lo que existe para producir<\/em> tenemos que destruirlo o bien pura y simplemente, o bien prohibi\u00e9ndole producir, lo que es lo mismo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El segundo criterio negativo es que no se puede dar un uso obligatorio. <em>La cosa en uso es la condici\u00f3n necesaria pero no suficiente del uso<\/em>. La cuesti\u00f3n es aqu\u00ed m\u00e1s compleja. De cierta manera, el uso es la coincidencia necesaria entre una relaci\u00f3n con algo y el hecho de que acontezca algo. Uso = relaci\u00f3n como acontecimiento. El acontecimiento no es necesariamente lo extraordinario, ni lo positivo. Nuestros usos son h\u00e1bitos, t\u00e9cnicas, lugares, cosas tales que, <em>si entramos en ellas<\/em>, acontece algo en cada ocasi\u00f3n. Incluso cuando es para constatar colectivamente un fracaso, una derrota, incluso cuando todo el mundo se diga \u00abno ha ocurrido nada, es nulo\u00bb, esto verifica que el uso est\u00e1 vivo. \u00abSiempre ocurre alguna cosa\u00bb no expresa la obligaci\u00f3n de la intensidad, sino la necesidad de disponer, en el uso, de una especie de puesto avanzado sobre el mundo, desde el cual se es capaz de decir lo que queda por hacer y por deshacer, lo que hace falta. Lo peor no es la derrota o el aburrimiento, lo peor es no tener ninguna parte en la cual poder confiar. Lo peor es cuando la confianza no tiene ya ninguna parte a la cual ir. Entonces se corre el riesgo de perder completamente el norte.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo dijimos: en el uso-acontecimiento no hay s\u00f3lo la cosa en uso, hay tambi\u00e9n lo que entra. Cuando hay uso es que hemos entrado. Sin embargo, es posible frecuentar, practicar, una cosa en uso sin que algo acontezca \u2014 esto es algo que pasa incluso todo el tiempo. Hay que saber entonces decirse que uno no ha entrado. Y en el momento fat\u00eddico en que <em>ya no acontece nada<\/em> en cada ocasi\u00f3n que uno entra, es que uno ya no entra: permanecemos al exterior, el uso ha muerto.<sup>8<\/sup> \u00c9ste es el l\u00edmite interno del uso. As\u00ed, no basta con una cosa en uso para que el uso tenga lugar: todav\u00eda hace falta poder entrar en ella. Lo propio del acontecimiento es que no puede ni ser prohibido ni volverse obligatorio. Si pienso que el uso es obligatorio, lo impido. Se puede y se debe dar un alcance pol\u00edtico a los usos, declar\u00e1ndolos necesarios. Pero incitar tal uso reconoci\u00e9ndolo como necesario no es nunca asegurar que vaya a tener lugar.<sup>9<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El tercer criterio negativo es que no puede haber un solo uso. Si s\u00f3lo tengo un uso, lo confundo con el mundo. Ahora bien, el mundo se da s\u00f3lo en las cosas determinadas, y nunca en s\u00ed mismo. En las cosas tenemos siempre s\u00f3lo negativos del mundo, sus impresiones. Es as\u00ed necesario liberar radicalmente nuestra relaci\u00f3n con el mundo de cualquier positivismo. Si s\u00f3lo tengo un uso, mi relaci\u00f3n con el mundo pasa s\u00f3lo por una cosa, y \u00e9sta se vuelve en realidad una condici\u00f3n de encarcelaci\u00f3n<sup>10<\/sup> porque ya no puedo marcar la diferencia entre cosa y mundo. As\u00ed, un mundo empieza cuando se tienen al menos dos cosas en uso. Si tengo dos cosas, capto ya que ninguna de las dos es suficiente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El cuarto criterio negativo, contra el universalismo: el uso no es una parte de un todo. Tomemos una cosa en uso, por ejemplo, un lugar colectivo. Un lugar colectivo funciona como parte cuando es un local entre otros. Ahora bien, una cosa en uso no puede reducirse a una simple parte de un todo. Esto ser\u00eda hacer de ella un objeto, y no hay \u00abobjeto en uso\u00bb. Esta concepci\u00f3n produce la figura del usuario: \u00abaquel que act\u00faa en conformidad a\u00bb (tal condici\u00f3n objetiva). Cuando considero que un lugar es un instrumento hecho para poner en marcha actividades, cuando este instrumento tiene su lugar en el conjunto de todos los lugares del g\u00e9nero, me convierto en su usuario. Lo propio de la pertenencia objetiva se celebra en una especie de reciprocidad de la pol\u00edtica de contenci\u00f3n (<em>containment<\/em>): el lugar es una parte de un todo, siempre y cuando el usuario y la actividad se agencien y se conduzcan en \u00e9l respectivamente como una de sus partes. Todo se sostiene, todo se contiene. Por consiguiente, el lugar est\u00e1 bloqueado en dique seco, no es un buque involucrado en la persecuci\u00f3n de la aventura colectiva.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El quinto criterio negativo (ligado al tercero), contra el particularismo: el uso no es el todo. No puede fusionarse con el todo. El uso no es el mundo. No debemos esperar de tal t\u00e9cnica, de tal h\u00e1bito, de tal pasi\u00f3n, de tal amistad, que sea para nosotros el mundo. Semejante escollo implica, por un lado, una decepci\u00f3n programada, porque se espera demasiado. Por el otro, el agotamiento de todo lo que entra, porque esto supone un abandono sin reservas, sin afuera, sin punto de comparaci\u00f3n, en una cosa que ya no se sabe ver como una cosa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El horizonte puede estar pintado bellamente en todas sus paredes, pero no hay ventana. Cuando ya no se sale de \u00e9l es porque uno sigue sin entrar. Cuando se toma una cosa por el todo, el p\u00e1nico est\u00e1 a la vuelta de la esquina. De una manera general, cualquier cosa puede sumergirnos, y construimos meramente en una zona inundable. Aquel que se da un uso total, aquel que confunde el absoluto con lo total, <em>desea<\/em> ser sumergido. Naturalmente, este deseo tiene que ser tenido en cuenta. Pero, precisamente, tenerlo en cuenta es prever el hundimiento y darse los medios para hacerle frente Es repetirse, en los momentos de exaltaci\u00f3n, <em>que un uso se anula cuando es el \u00fanico<\/em>. El particularismo consiste en perder el uso cuando se lo blinda, se abusa de \u00e9l.<sup>11<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El sexto criterio negativo es que no puede haber m\u00e1s que usos. <em>Cualquier cosa puede ser un uso, pero cada cosa no es un uso<\/em>. La \u00e9tica supone un relieve de las cosas, as\u00ed como decir que ciertas cosas importan, dicho de otro modo, m\u00e1s que otras. El ideal de una equivalencia estricta entre cosa y uso es un ideal est\u00e9tico, una estetizaci\u00f3n del mundo. Tambi\u00e9n se trata del credo de la religi\u00f3n dominante: la inmanencia absoluta. El <em>hacer<\/em> mismo, <em>designado<\/em> para obedecer a los modos de proceder de la producci\u00f3n, resulta por adelantado conforme y consagrado. En este sentido, sin importar lo que <em>hagas<\/em>, doblas el espinazo frente al culto dominante. Si todas las cosas cuentan, ninguna tiene precio, y todo es sacrificable.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pasemos ahora a los criterios no-negativos del uso. Tres criterios hacen de una cosa \u00abuna cosa infinita\u00bb, una cosa en uso. Por cuidado mnemot\u00e9cnico, diremos que el uso es morada, temporada, raz\u00f3n [<em>maison, saison, raison<\/em>].<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>El uso es morada: no solamente una cosa, sino una cosa en la que se entra<\/em>. En la existencia, las mejores y las peores cosas fueron aprendidas. Ser ah\u00ed es <em>ser afuera<\/em>. Hacemos bien las cosas cuando estamos afuera, cuando algo se vuelve m\u00e1s que una cosa por hacer: una ocasi\u00f3n. La exterioridad siempre es posible. La producci\u00f3n la acondiciona y la vuelve segura. Pero entonces la exterioridad no vale nada. La potencia \u00e9tica corresponde siempre a la cuesti\u00f3n de poder ser adentro. Es, por tanto, lo que se pide a un uso. Se le pide poder entrar. Poder entrar supone tambi\u00e9n poder salir, es decir, no encontrarse encerrado. Es la posibilidad de estar en alg\u00fan otro lugar y de volver.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>El uso es temporada: no solamente una cosa, sino una cosa llamada a volver<\/em>.\u00a0 Una cosa que se repite, del mismo modo que los m\u00fasicos repiten cuando ensayan. Desde este punto de vista, en realidad, podemos hacer uso en cualquier acontecimiento. Siempre resulta posible volver: volver a pasar la escena una infinidad de veces. Para un acontecimiento negativo, comprender, en cada ocasi\u00f3n, de manera mejor, estando un poco m\u00e1s distante, <em>localizando<\/em>, cada vez mejor, la cosa. De manera general, un uso es como un laberinto. Es un lugar muy complejo, lleno de rincones y de pliegues, donde uno debe pasar una infinidad de veces antes de poder encontrar la salida. Ya sea que se la encuentre o que se la busque, la salida es el secreto de las ganas de volver. As\u00ed entramos en el mundo.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>El uso es raz\u00f3n: no solamente algo, sino algo mediante lo cual nos organizamos, algo que piensa<\/em>. Olvidemos lo que se cree que se sabe sobre \u00abla\u00bb raz\u00f3n. Una pasi\u00f3n, una amistad, una t\u00e9cnica: cada uso contiene su racionalidad. Nunca est\u00e1 dada (como es el caso en la necesidad, en la funci\u00f3n), visto que el uso est\u00e1 siempre <em>a medio camino entre nosotros y el mundo<\/em>. Lo ignoramos porque no concedemos de modo sencillo este poder a un uso. O porque no queremos ver la soberan\u00eda que tal uso ejerce sobre nosotros (adicci\u00f3n).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Adoptar un uso como raz\u00f3n <em>\u00faltima<\/em> es un gesto severo, que no puede tomarse a la ligera. Sobre todo, no se trata de confiar a cierta cosa el papel de suced\u00e1neo de mundo, sino de hacer de ella nuestro buque insignia en la persecuci\u00f3n del mundo. Tal es la cuesti\u00f3n de la posici\u00f3n pol\u00edtica.<sup>12<\/sup> Un partido es un horizonte: el horizonte al que apuntamos haciendo cosas, el horizonte con el cual nuestra manera de organizarnos tiene que mantener el contacto. Aquel por el cual sabemos, en cada instante, lo que hace falta: lo que nos queda por hacer, lo que nos queda por deshacer. Un uso-raz\u00f3n, en el sentido fuerte del t\u00e9rmino, no es un suced\u00e1neo de mundo, sino que es una cosa que existe con las dimensiones del mundo, sin el cual no puede desempe\u00f1ar su papel. Es el nombre que damos al mundo, su apodo. Esta tarea s\u00f3lo puede asumirse mediante un modo de organizarse que tome el partido de lo irreductible.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Leer en una cosa lo que acontece: lo necesario, lo incompatible y el resto<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Hemos visto que: 1) <em>cualquier cosa puede ser un uso<\/em>; 2) <em>cada cosa no es un uso<\/em>. Esto implica que 3) <em>un uso es una cosa: no lo que sea<\/em>. As\u00ed, hace falta poder establecer que el uso, portador de infinito, definitivamente es una cosa. El infinito no proviene de una ausencia de l\u00edmites, sino de una nueva concepci\u00f3n del l\u00edmite (l\u00edmite-acceso y no l\u00edmite-frontera). As\u00ed, todo uso tiene l\u00edmites.<sup>13<\/sup> Tenemos que saber de d\u00f3nde vienen, c\u00f3mo operan, y por \u00faltimo, si los l\u00edmites que nos damos coinciden con el l\u00edmite real del uso.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Podemos reformular el uso como <em>aquello que da la ocasi\u00f3n a algo com\u00fan de encontrar su potencia en las cosas, en lo que acontece<\/em>.<sup>14<\/sup> La puesta en juego de un uso es encontrar una m\u00e1quina de lectura de lo que acontece. Por m\u00e1quina se entiende un agenciamiento entre las tres coordenadas de la forma (cualquier cosa; encuentro; mundo) consideradas de modo inmediato en un bloque. M\u00e1quina-de-lectura significa por tanto que, cuando se considera el uso de modo inmediato en un bloque, <em>algo lee<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para un uso dado, se da aquello que le es necesario, y aquello que, por el contrario, es incompatible con \u00e9l. Un uso porta consigo estas verdades m\u00ednimas. Son sus extremidades, mediante las cuales no es lo que sea, sino alguna cosa. Lo necesario y lo incompatible determinan la capacidad de atracci\u00f3n y de repulsi\u00f3n de un uso. Destaquemos cuatro casos de figura.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">1) Una cosa amiga es aquella que refuerza lo necesario. A trav\u00e9s de ella brilla una luz primordial.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">2) Una cosa enemiga es aquella que debilita, ataca, fragiliza, relativiza, pone en crisis lo necesario. Ser\u00e1 necesario pelear para que la luz brille, y ser\u00e1 una luz diferente: aquella que surge luego del combate.<sup>15<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por lo dem\u00e1s, la palabra <em>t\u00f3xico<\/em> \u2014que encontramos en la prensa femenina\u2014 es interesante. \u00bfQu\u00e9 queda de una cosa amiga si se le retira toda toxicidad? \u00bfQu\u00e9 queda de la \u00e9tica si se le retira toda proximidad con lo peligroso? \u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre verdad y veneno? \u00bfPodemos declarar enemigo a aquel en quien la cantidad de verdad, de veneno, es demasiado elevada? \u00bfNo estamos confundiendo la amistad con \u00abla cantidad de az\u00facar contenida\u00bb?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">3) Una cosa opaca es aquella de la que no se sabe bien si refracta o no la luz de lo necesario. Con ella se mantiene una distancia, porque hasta aqu\u00ed, nada establece en ella el contacto con la potencia. No se es indiferente, m\u00e1s bien se est\u00e1 al acecho. Para toda espera, la neutralidad es imposible. Situaci\u00f3n abierta, indecidible, de oscilaci\u00f3n entre el por y el contra.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">4) Una cosa es incompatible, o cercana a la zona de lo incompatible, cuando no es posible captarla simplemente como objeto y cuando el encuentro queda bloqueado. No puede entrar en el uso, tenemos que combatirla absolutamente, porque su presencia no es s\u00f3lo enemiga, sino s\u00f3lo una puesta en crisis, es un principio de destrucci\u00f3n del uso. Nos hace correr el riesgo de perder el mundo. El polo de lo incompatible es aquel que permite detectar cualquier objeto en el uso. Lo incompatible designa el punto a partir del cual lo que acontece no es ya el uso sino un objeto.<sup>16<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Para las cosas que acontecen, que vienen siempre <em>de otro lugar<\/em>, no es <em>a priori<\/em> que se consta acta de ellas, todo se establece en y por el encuentro, o su incompatibilidad. Pero lo que se debe plantear <em>a priori<\/em>, lo que no puede evacuarse en t\u00e9rminos absolutos, es la necesidad de resonancias amigas, enemigas, indecidibles o incompatibles (as\u00ed como las interferencias entre ellas). El uso nos pone sobre la pista de lo que es necesario, y nos da armas contra lo que nos destruye. Lo que destruye puede ser de dos g\u00e9neros, y tenemos que armarnos en consecuencia, teniendo cuidado de no confundir los registros. 1) Hay lo que destruye absolutamente: todo lo que se reduce a una disposici\u00f3n de la depredaci\u00f3n, al absolutismo objetivo (enemigo sist\u00e9mico). En este caso, esto ata\u00f1e siempre, al menos en parte, a la violencia pol\u00edtica, y cuando nos vamos a buscar de este lado es que encontraremos un arma.<sup>17<\/sup> 2) Hay lo que nos destruye singularmente: lo que socava nuestra fuerza (enemigo existencial). En este caso, encontraremos en el uso mismo, o en otro uso, con qu\u00e9 armarnos. El enemigo existencial lo encontramos en el camino accidentado de nuestra propia cuesti\u00f3n, como una figura de \u00e9sta que hay que combatir (existe una infinidad de figura-enemigo-cuesti\u00f3n, de ah\u00ed la naturaleza laber\u00edntica de los usos). El enemigo sist\u00e9mico es m\u00e1s bien el momento en que el camino nos es confiscado.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La capacidad de formular lo necesario y lo incompatible del uso nos ense\u00f1a a leer en las cosas (a dejar que el uso lea: sorprender la materia como manera), y nos vuelve tambi\u00e9n legibles a aquellos que nos encuentran.<sup>18<\/sup> Y nunca debemos olvidar que esta capacidad involucra siempre, en cierto punto, una decisi\u00f3n pol\u00edtica.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Sin embargo, entre las extremidades de lo necesario y de lo incompatible se da el resto: lo contingente, lo que acontece. En resumen, lo necesario es aquello de lo cual no se puede prescindir, <em>aquello sin lo cual no se puede hacer<\/em>, aquello de lo cual se comete un error cuando se lo olvida. Lo incompatible es <em>aquello sin lo cual se debe hacer<\/em>, aquello que nos deshace. Lo contingente es <em>aquello con lo cual hay que hacer<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La \u00fanica t\u00e9cnica occidental es la que destruye lo contingente: recodificando de manera objetiva todo lo que ella puede, y consumiendo el resto. Por el contrario, \u00abhacer-con lo contingente\u00bb no tiene para nosotros ning\u00fan sentido peyorativo. Celebrar el mundo es siempre al mismo tiempo celebrar el accidente. \u00a1Estamos a favor de una civilizaci\u00f3n accidental! El accidente no es de ning\u00fan modo lo superfluo a lo que es reducido. Es la ocasi\u00f3n de reinventarse. Sin \u00e9l, los dos polos de lo necesario y de lo incompatible funcionan como agentes de la reproducci\u00f3n de lo mismo: son simplemente empleados para reforzar lo que es, para estabilizar las cosas. El accidente es lo irreductible, es el ingrediente imprevisto de todo lo que se tiene previsto, y lo que hace de todo uso un material inestable. Sin aquello que acontece, sin lo contingente, las extremidades funcionan como las dos mand\u00edbulas del consumo, preparadas para cerrarse sobre todo aquello que acontece.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si la cuesti\u00f3n de los usos equivale a encontrar una m\u00e1quina de lectura de lo que acontece, entonces se requieren dos condiciones negativas: no hay que cortar las extremidades del uso ni reducir el uso a sus extremidades.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por un lado, si se <em>cortan las extremidades del uso<\/em>, se pierde el armaz\u00f3n colectivo. El uso es siempre uso de una cosa. Ahora bien, sin extremidades, no hay cosa. Se tiene algo de lo cual dar lectura, pero no se tiene ya una m\u00e1quina. Las consecuencias de esto son las siguientes. Aquello que acontece, acontece como lo que sea. La determinaci\u00f3n se reduce a su m\u00e1s simple expresi\u00f3n. Y como la producci\u00f3n toma el lugar que fue dejado, s\u00f3lo lo que procede del tratamiento objetivo supera el umbral de la determinaci\u00f3n \u2014 aunque sin venir al mundo. Lo que se llama \u00ablo informal\u00bb se reduce inmediatamente al tratamiento indiferenciado, que es aquel de la equivalencia universal. Los s\u00edntomas de este mal de la indiferencia absoluta se experimentan por todas partes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por otra parte, de modo sim\u00e9trico, si se <em>reduce el uso a sus extremidades<\/em>, se lo encierra en una cosa, y se pierde la visi\u00f3n, la <em>lectura<\/em>. La m\u00e1quina gira en el vac\u00edo. Aquello que acontece es tratado, <em>designado<\/em>, como sub-cosa que se integra o no en una super-cosa. A decir verdad, ya no entra nada.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Estas dos condiciones negativas poseen en realidad una importancia mayor. Rechazar la determinaci\u00f3n a las cosas que est\u00e1n en uso; concebir el uso como una relaci\u00f3n objetiva: tales son las dos maneras generales de abdicar pol\u00edticamente, frente al enemigo sist\u00e9mico. En un caso, se deja hacer, se cierran los ojos. En el otro, se trabaja para \u00e9l. Pero precisamente, \u00bfqu\u00e9 significa la determinaci\u00f3n, para las cosas en uso? \u00bfPodemos <em>determinar<\/em> las cosas en uso? \u00bfC\u00f3mo no recaer inmediatamente en el objeto? En realidad, existen, por un lado, los l\u00edmites que uno se da, por el otro el l\u00edmite que uno encuentra, que es el mundo.<sup>19<\/sup><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><em>Jane Doe<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>1<\/sup> V\u00e9ase el episodio precedente, parte III, \u00abUna nueva cultura de la violencia\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>2<\/sup> La extrema derecha capta este peligro para la civilizaci\u00f3n en la forma de \u00abla invasi\u00f3n migratoria\u00bb y del \u00abGran Reemplazo\u00bb. La vocaci\u00f3n de los usos equivale sin duda a gran-reemplazar la producci\u00f3n.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>3<\/sup> Esto arroja la materia para una parte futura.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>4<\/sup> Uno la designa cuando ve unas veces las cosas que la componen, otras veces la cosa en la cual ella contiene.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>5<\/sup> Juntas forman el reino de la posibilidad.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>6<\/sup> \u00abEntre los nudos del sentido, lo real provoca un agujero\u00bb, dice Lacan. Pero lo que creemos haber mostrado es que este agujero, esta interrupci\u00f3n, cuando se mira en positivo, cuando se \u00abvuelve a agujerear\u00bb, es el encuentro. Todo el trabajo de la cibern\u00e9tica es sin duda imitar el encuentro, es decir, objetivarlo, agotarlo. Es por esto que cualquier especie de convergencia entre nuestro <em>discurso<\/em> y aquel de la cibern\u00e9tica puede mostrarse. La \u00fanica manera de estar absolutamente seguros de que son diferentes es situ\u00e1ndonos en el plano de la ontolog\u00eda. Y sobre todo, llevarla hasta el extremo, es decir, hasta la \u00abcuesti\u00f3n\u00bb del absoluto. El absoluto no es una cuesti\u00f3n. Es la respuesta preliminar que da forma a todos los contenidos ontol\u00f3gicos: para nosotros, el encuentro. Ah\u00ed donde el mundo es lo que se persigue sin poder alcanzarlo, el absoluto es lo que se encuentra incluso cuando no se lo busca, incluso cuando alguien construye un mundo para intentar conjurar la necesidad de un absoluto, necesidad execrada, negada, etc. Es en parte lo que hace la civilizaci\u00f3n tard\u00eda: no hay absoluto. Lo que se cree haber mostrado con esto significa: absolutizaci\u00f3n de las cosas, religi\u00f3n del objeto, producci\u00f3n. (Cuando decimos \u00ababsolutizaci\u00f3n de las cosas\u00bb, pronunciamos un enunciado teol\u00f3gico-pol\u00edtico). La gran dificultad es que es necesario garantizar la separaci\u00f3n del absoluto, mirarlo como intocable e inaccesible, y al mismo tiempo, hace falta saber que todo lo que se diga enseguida ser\u00e1 una expresi\u00f3n de la manera en que se lo mire, lo ponga en juego, le d\u00e9 una figura. Incluso si es una contrafigura: todo lo que se diga ser\u00e1 la sombra arrojada de nuestra idea del absoluto. El hecho de que uno no escape a una idea del absoluto es el hecho de que no podemos ahorrarnos concebir nuestra posici\u00f3n pol\u00edtica tambi\u00e9n en ese registro: como una cierta puesta en juego del absoluto. Cuando nos interesamos en la ontolog\u00eda en la perspectiva her\u00e9tica de destruir la religi\u00f3n oficial, la designaci\u00f3n de esta dimensi\u00f3n del absoluto es necesariamente desgarradora. Hay pues que leer \u00abteol\u00f3gico-pol\u00edtico\u00bb como una etiqueta puesta sobre una dimensi\u00f3n que tendr\u00eda que tomar su propio nombre. Es un medio mnemot\u00e9cnico, una manera negativa de hacerse comprender. La mayor\u00eda de los discursos te\u00f3ricos o cient\u00edficos dicen oponerse a \u00abla teolog\u00eda\u00bb, mientras que no pueden hacer otra cosa que oponer dogmas teol\u00f3gicos a otros dogmas teol\u00f3gicos \u2014 lo que es bastante diferente. Cuando decimos que no nos ocupamos de teolog\u00eda, debemos saber que necesariamente una cierta teolog\u00eda se ocupa de nosotros \u2014 y necesariamente ser\u00e1 la teolog\u00eda civilizada, teolog\u00eda por defecto. El acceso a la teolog\u00eda supone un trabajo de programador: hay que ser capaz de reprogramar todo nuestro discurso, hay que estar seguro de no depender de ning\u00fan par\u00e1metro por defecto: no por fetichizaci\u00f3n de la libertad, sino para estar seguros de poder asumirlo todo \u2014 y as\u00ed, de no tener ya excusas. \u00bfQu\u00e9 declara en realidad aquel que dice: \u00abmi discurso no es absolutamente teol\u00f3gico\u00bb? Esto significa: \u00abUn programa est\u00e1 en marcha en lo que yo cuento, pero decid\u00ed no preocuparme de \u00e9l\u00bb. O: \u00abReprogram\u00e9 de forma \u00edntegra mi discurso, de tal manera que puedo asumirlo, pero me opongo al hecho de llamar a tal gesto teolog\u00eda\u00bb. Nosotros decimos: cualquiera que sea el nombre dado a tal programaci\u00f3n, esto es algo que toca al absoluto. No es <em>dif\u00edcil<\/em> evitar la dimensi\u00f3n del absoluto: es <em>imposible<\/em>. Lo que es dif\u00edcil es pronunciar un discurso que no ata\u00f1a a la teolog\u00eda dominante. Pol\u00edticamente, hay dos tipos de programadores: los que est\u00e1n del lado del demiurgo, y los que programan para crackear (en <em>Matrix<\/em>, Neo es un programador).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>7<\/sup> En todo lo que sigue, los usos que podremos tener en mente son especialmente aquellos que la construcci\u00f3n de una fuerza pol\u00edtica vuelve necesarios: usos t\u00e1cticos (la calle); tener un lugar (\u00abel aqu\u00ed\u00bb); presencia con respecto a la situaci\u00f3n (\u00abel ahora\u00bb); usos conspirativos; amistades y vinculaciones; propaganda.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>8<\/sup> El uso ata\u00f1e a cosas, por consiguiente el uso es finito y mortal. \u00abEn cada ocasi\u00f3n que entran en \u00e9l, algo acontece\u00bb. La m\u00e1xima del uso se aplica naturalmente a toda ley f\u00edsica. Una ley f\u00edsica, como cualquier cosa, nace de un acontecimiento. Ella podr\u00eda no ser. Y nunca se puede excluir que otro super-acontecimiento, por improbable que sea, pueda deshacerla.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>9<\/sup> Todo descansa en el hecho de poner en el centro el acontecimiento, y la ocasi\u00f3n. La ocasi\u00f3n no es la casualidad. Es, en primer lugar, una cuesti\u00f3n que se abre en la situaci\u00f3n: \u00bfde qu\u00e9 es la ocasi\u00f3n? La ocasi\u00f3n es, en segundo lugar, la ventana propiamente dicha que se abre en el mundo. En la situaci\u00f3n, la ocasi\u00f3n es esa parte de luz que cae en lo que hacemos, y que nos revela una apertura, una falla. El m\u00e9todo es entonces meterse en la falla y descifrar en ella un camino. En realidad, la ocasi\u00f3n es una ventana en la ventana. En el uso, tal y como se lo predefine m\u00e1s o menos confusamente, en el cual se ve ya una ventana, la ocasi\u00f3n dibuja su ventana, y \u00e9sta es siempre la que se impone. La ocasi\u00f3n es una <em>huida de luz<\/em> (en pintura, la luz que se supone que pasa entre dos cuerpos muy cercanos el uno del otro, y que aclara una parte de la pintura). Nos encontramos aqu\u00ed con la cuesti\u00f3n del encuadre.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>10<\/sup> Desde esta perspectiva, nunca <em>se entra<\/em> en la c\u00e1rcel.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>11<\/sup> En cambio, \u00bfpor qu\u00e9 tenemos que darnos usos, m\u00e1quinas de lectura? Para que el afuera pueda invadirlos, Cuanto m\u00e1s s\u00f3lida es la m\u00e1quina, m\u00e1s puede entrar el afuera. (Seg\u00fan la experiencia, lo que acontece es lo contrario: cuanto menos se tiene visi\u00f3n, m\u00e1s se deja entrar; y cuanto m\u00e1s se tiene visi\u00f3n, menos se deja entrar). Tal es, por el contrario, la moral del uso: sin el horizonte, no se sabr\u00eda descifrar nada del mundo. Sin las cosas, no habr\u00eda nada que descifrar (lo que corresponde, en el orden de la t\u00e1ctica, al principio bastante sencillo de <em>ir ah\u00ed donde algo acontezca<\/em>).<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>12<\/sup> Primera fuga en la pol\u00edtica: el uso como raz\u00f3n. La segunda fuga concierne a la cuesti\u00f3n de lo incompatible, de lo inaceptable.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>13<\/sup> No debemos confundir los l\u00edmites, las extremidades de la cosa, con el l\u00edmite. Como lo vamos a ver, los l\u00edmites siguen siendo materia, mientras que el l\u00edmite est\u00e1 del lado de la forma.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>14<\/sup> La cosa en uso est\u00e1 ah\u00ed donde la ocasi\u00f3n se d\u00e9. El l\u00edmite es el encuentro mismo entre aquello que entra y la cosa.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>15<\/sup> \u00abExisten dos luces: existe la luz antes de la noche y la luz despu\u00e9s de la noche. Existe aquella que est\u00e1 ah\u00ed al comienzo, el alba radiante del d\u00eda anterior, y luego existe aquella que luch\u00f3 contra las tinieblas, la luz que nace de esta lucha: el alba brillante del d\u00eda posterior. No s\u00f3lo existen dos luces, existen tambi\u00e9n dos alegr\u00edas: existe la alegr\u00eda de antes de la pena y existe aquella posterior a la pena. La alegr\u00eda original, la alegr\u00eda inocente, primitiva, esa alegr\u00eda es sublime, pero es s\u00f3lo un regalo de la vida, del cielo, del sol\u2026 La alegr\u00eda que viene despu\u00e9s de la pena es el regalo que te haces a ti mismo: es el modo en que transformas tu pena en alegr\u00eda, la inocencia que consigues que renazca de los d\u00edas de amargura y de las noches de bilis negra. Es el momento en que empiezas a vivir, pero vivir de verdad, porque empiezas a renacer de todas tus muertes sucesivas. Es el momento en que te acercas a la divinidad [o al mundo]\u00bb, Pac\u00f4me Thiellement.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>16<\/sup> Naturalmente, quien declara tal cosa incompatible puede a su vez poner los pies en la zona de lo incompatible. \u00abEl honor es saber que hay cosas que no podemos aceptar\u00bb. La cuesti\u00f3n se pone en situaci\u00f3n: \u00bfestamos en este caso de figura? Lo necesario y lo incompatible se deciden desde el punto de vista del mundo, y no de la autoconservaci\u00f3n de la forma objetiva que todo el mundo puede travestir como \u00abuso\u00bb. Despu\u00e9s de todo, desde el punto de vista del mundo, nunca se excluye completamente que tal uso tenga que aparecer. Por lo dem\u00e1s, la cuesti\u00f3n pol\u00edtica yace tambi\u00e9n en el combate que nuestros usos se libran entre ellos. De cierta manera, cada uno de entre ellos sue\u00f1a con poseernos.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>17<\/sup> Si llamamos uso t\u00e1ctico a toda manera de acabar con un dispositivo, habr\u00e1 que distinguir entonces entre aquellos que tienen lugar en la calle y los dem\u00e1s. La guerra desborda algo de calle. \u00abNo todo es pol\u00edtico, pero todo es politizable\u00bb (Foucault). No hace falta comprenderlo como un dominio totalitario de la pol\u00edtica, sino considerar que siempre hay, en la \u00e9tica, alg\u00fan punto de acceso a lo pol\u00edtico \u2014 y viceversa. En todo uso, lo necesario y lo incompatible involucran siempre, en cierto punto, una decisi\u00f3n pol\u00edtica.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>18<\/sup> Las palabras que planteamos sobre el uso tienden no a restringir o a ampliar lo posible, sino m\u00e1s bien a salir del r\u00e9gimen de la posibilidad. A sustituir los <em>a priori<\/em> objetivos, la predeterminaci\u00f3n de la situaci\u00f3n, por las condiciones del uso.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>19<\/sup> Esto significa que las primeras no ata\u00f1en a lo formal. Est\u00e1n del lado de lo que entra, de los ingredientes del uso \u2014 seg\u00fan una concepci\u00f3n nueva de la materia como la indeterminaci\u00f3n misma. En la materia, todas las cosas est\u00e1n sustra\u00eddas de la determinaci\u00f3n. Del mismo modo que no se puede rechazar para alguna cosa esta capacidad de salir de la determinaci\u00f3n, sin importar que tal o cual cosa sea material. La materia es simplemente el gran lo que sea, donde todo debe reencontrarse, pero bajo condici\u00f3n de estar en ning\u00fan lugar, de no tener lugar, por tanto, de no empezar.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuarta y pen\u00faltima parte de los \u00abElementos de descivilizaci\u00f3n\u00bb que se publicaron en el sitio web franc\u00e9s de lundimatin. Las otras partes precedentes se encuentran aqu\u00ed, aqu\u00ed, aqu\u00ed y aqu\u00ed. &nbsp; Parte IV. Usos de la violencia (1\/2) &nbsp; Precauciones de empleo &nbsp; \u00bfC\u00f3mo no recluirse en lo que uno es? \u00bfC\u00f3mo actuar sin consumir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1076","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1076"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1076\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1100,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1076\/revisions\/1100"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}