{"id":1067,"date":"2019-05-31T12:10:36","date_gmt":"2019-05-31T17:10:36","guid":{"rendered":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=1067"},"modified":"2021-09-29T12:29:54","modified_gmt":"2021-09-29T17:29:54","slug":"descivilizacion-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/?p=1067","title":{"rendered":"Elementos de descivilizaci\u00f3n. Parte III"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1068\" src=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/05\/elementos-3-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/05\/elementos-3-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/05\/elementos-3-300x225.jpg 300w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/05\/elementos-3-768x576.jpg 768w, https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/files\/2019\/05\/elementos-3.jpg 1440w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><strong>Publicamos aqu\u00ed la tercera parte de los \u00abElementos de descivilizaci\u00f3n\u00bb, que han salido en entregas desde hace semanas en el sitio web franc\u00e9s de <em><a href=\"https:\/\/lundi.am\/Elements-de-decivilisation-Partie-3\">lundimatin<\/a><\/em>. Tambi\u00e9n pueden consultar las partes <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/post\/2019\/04\/22\/descivilizacion-i\/\">primera<\/a>, <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/post\/2019\/05\/05\/descivilizacion-2\/\">segunda<\/a>, <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/post\/2019\/06\/06\/descivilizacion-iv\/\">cuarta<\/a> y <a href=\"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/post\/2019\/06\/27\/descivilizacion-v\/\">quinta<\/a>.<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right;margin-left: 50%\"><em><small>Una sola orden: \u00a1el frente!<\/small><\/em><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right;margin-left: 50%\"><small>Freud a unos enfermos, 1914-1918<\/small><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Hace veinte a\u00f1os, el retorno en pol\u00edtica de la palabra guerra sonaba como una se\u00f1al, en una sociedad que parec\u00eda completamente pacificada. Hoy en d\u00eda, la situaci\u00f3n es diferente. No hay ya muchas personas a las que haya que convencer de que <em>es la guerra<\/em>. M\u00e1s bien tenemos que mostrar que el combate consiste en nunca dejarse confiscar la forma del combate. Las cuestiones de la violencia y de la forma son una sola. Lo que est\u00e1 en juego es, por tanto, desplegar una nueva cultura de la violencia, en la que se deje de hacer de ella, por un lado, un puro desencadenamiento y, por el otro, algo de lo que uno podr\u00eda prescindir. De tal modo que el discurso contrario, de donde sea que provenga, tendr\u00e1 que ser referido a la propaganda gubernamental.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Con mucha paciencia, uniendo el gesto a la palabra, tenemos que mostrar la existencia de otra tradici\u00f3n pol\u00edtica. Ahora bien, contar con una tradici\u00f3n es contar con un futuro. \u00bfDesde hace cu\u00e1nto tiempo los revolucionarios diagnosticaron la civilizaci\u00f3n como un aplastamiento del futuro? Lo \u00fanico que les hizo falta fue \u00abla prueba material\u00bb de esto y, naturalmente, lo mejor hubiera sido no esperarla. Ahora que la prueba est\u00e1 ah\u00ed, al alcance de los ni\u00f1os, lo que tenemos que proporcionar es otra prueba: la prueba de que hay un futuro. Ahora que la penuria de futuro es incontestable, el futuro que resiste est\u00e1 a la orden del d\u00eda.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: center\"><strong>Parte III. Una nueva cultura de la violencia<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Cultura<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">La palabra cultura proviene de un verbo latino que significa a la vez cultivar y celebrar. Este verbo es <em>colere<\/em>, por lo cual se nos presenta una tentaci\u00f3n bastante enorme, que es la tentaci\u00f3n de aproximar este verbo al sustantivo <em>c\u00f3lera<\/em>. La cultura se declina en funci\u00f3n de tres gestos: celebrar, cultivar y combatir (es decir, dar forma a la c\u00f3lera).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hasta aqu\u00ed, este enfoque no posee nada que se pueda considerar como algo sorprendente. Se trata incluso de todo aquello que existe de manera civilizada. Se trata del calco estricto de la organizaci\u00f3n social tripartita que Georges Dum\u00e9zil puso de relieve: el monje, el guerrero y el campesino. Esta tripartici\u00f3n organiza, por ejemplo, a la sociedad medieval en clero, nobleza y tercer estado: los que oran, los que combaten y los que trabajan.<sup>1<\/sup><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">A la sociedad con las tres funciones unidas por una <em>separaci\u00f3n org\u00e1nica<\/em>, vamos a oponer otra f\u00f3rmula. Esto pasa por la introducci\u00f3n de un desplazamiento. El paso al costado consiste en un enfoque no productivo del verbo cultivar. Si se disocian los gestos de cultivar y de producir, \u00bfqu\u00e9 se cultiva? Usos, h\u00e1bitos, t\u00e9cnicas. Despu\u00e9s de todo, \u00bfqu\u00e9 es entonces la cultura? <em>Cultivar usos como tantas otras maneras de celebrar y de combatir<\/em>.<sup>2<\/sup><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Qu\u00e9 significa combatir<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Entre los tres verbos de cultura, tomemos primero combatir. Existe la costumbre de considerar la cuesti\u00f3n de combatir como algo simple, incluso algo simplista. Se la reduce autom\u00e1ticamente al esquema \u00ab\u00bfQui\u00e9n se come a qui\u00e9n?\u00bb, y haciendo esto se da cr\u00e9dito al paradigma dominante, se le paga un tributo y se rinden las armas. \u00bfDe qu\u00e9 modo toleramos seguir abandonando durante m\u00e1s tiempo al enemigo el sentido del combate? Tomemos acta, para comenzar, de que hemos marcado una ruptura con el paradigma alimenticio\/depredador\/productivo, y que la cuesti\u00f3n es poder encontrar, y no \u00abcomer\u00bb, o incluso \u00abno comer\u00bb. Poder-encontrar escapa de la comprensi\u00f3n objetiva (es decir, en t\u00e9rminos de objetos), que es nuestra lengua materna. El encuentro es irreductible, y esto significa de forma muy clara: es imposible volverlo obligatorio, es imposible prohibirlo. Condicionarlo es destruirlo, perderlo. Poner el encuentro en el centro es poner en el centro lo incondicionable. \u00abCon tal l\u00f3gica, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda <em>sostenerse<\/em>? \u00bfQu\u00e9 orden social?\u00bb. En efecto, tal l\u00f3gica s\u00f3lo puede venir de enemigos de la sociedad. Es necesario asumirlo, y es necesario poder acabar con el escepticismo que concierne a las formas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El encuentro es lo incondicionable: contradice todo condicionamiento, es imposible ponerlo \u00abbajo condiciones\u00bb. Pero el viraje tiene lugar aqu\u00ed: cada condicionamiento es objetivo, pero <em>cada condici\u00f3n no es objetiva<\/em>. De cierta manera, la \u00fanica ambici\u00f3n de la pol\u00edtica revolucionaria es sacar a la luz unas condiciones no-objetivas. Sigue haciendo falta poder establecer que \u00e9stas existen. Demos prueba de que existen. Esto no equivale de un modo inmediato a \u00aborganizar el encuentro\u00bb. (Visto que el sentido de la organizaci\u00f3n est\u00e1, en el momento en que hablamos, totalmente contaminado por el paradigma dominante, equivaldr\u00eda a una cat\u00e1strofe \u2014 o m\u00e1s bien, a la simple continuaci\u00f3n de la cat\u00e1strofe). Esto quiere decir en primer lugar: volver a aprender, a la luz del encuentro, qu\u00e9 quiere decir organizarse. Lo que se emprende aqu\u00ed no tiene un sentido distinto: encontrar una manera de organizarse, una manera de concebir formas, que sea irreductible al dominio objetivo, porque es con esta \u00fanica condici\u00f3n que nuestras formas se volver\u00e1n lo que tienen que ser: armas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por lo tanto, la cuesti\u00f3n es encontrar y no comer. Encontrar presenta una l\u00f3gica rec\u00edproca, comer una l\u00f3gica dicot\u00f3mica (sujeto\/objeto). La civilizaci\u00f3n pone en el centro la producci\u00f3n. Hemos visto que producir es ser consumido, ser comido. Ser un producto (de su educaci\u00f3n, de la sociedad, de la rep\u00fablica, de la econom\u00eda) es ser comible, propio del consumo. L\u00e9o Ferr\u00e9 no exageraba cuando proclamaba: \u00abEn \u00faltima instancia, nos cr\u00edan y nos educan para devorarnos\u00bb. El productor es aquel que se hace comer para poder comer. En cuanto al supervisor, su funci\u00f3n es estar condenado a la voracidad. Pero cuidado: un suplicio puede ocultar otro. Quiz\u00e1 resulta contraintuitivo, pero resulta necesario, a toda costa, dejar de considerar a \u00abnuestros\u00bb supervisores como seres provistos de una situaci\u00f3n ventajosa. En la medida en que nos encontremos ah\u00ed, conservamos en nosotros cierto no s\u00e9 qu\u00e9 que les envidia y que quiere as\u00ed asemejarse a ellos. Productores cuya ambici\u00f3n es ser comidos, supervisores consumidos por su propio apetito: \u00e9sta es la ilustraci\u00f3n v\u00e1lida de la l\u00f3gica que devora el planeta. Necesitamos agudizar un apetito diferente. \u00abTenemos hambre\u00bb, puede adivinarse, cambi\u00f3 ya de sentido.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por consiguiente, si pretendemos colapsar la empresa civilizada, debemos sacar a la luz y poner en juego otra l\u00f3gica. \u00c9sta empieza por recortar las formas de otro modo. Recortando de otro modo, ella encuentra y cultiva nuevas formas. \u00c9stas comprometen e imponen una din\u00e1mica nueva del combate, din\u00e1mica que hay que poner bajo el prisma \u00e9tico y despu\u00e9s bajo el prisma hist\u00f3rico, y describir qu\u00e9 vemos. S\u00f3lo entonces podremos decir qu\u00e9 significa combatir. Y entonces, \u00a1se nos acabar\u00e1n las excusas! Las excusas forman un pantano, el discurso pol\u00edtico tiene que caer dentro como un meteorito.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Recorte: el epicentro del conflicto<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Hasta aqu\u00ed hemos podido establecer las tres proposiciones siguientes: 1) la descivilizaci\u00f3n es el gesto hist\u00f3rico que opone la violencia a la depredaci\u00f3n; 2) violencia y depredaci\u00f3n son dos aproximaciones al mal; 3) \u00e9stas son, en primer lugar, dos interpretaciones del recorte en acci\u00f3n en todas las cosas. Las tres proposiciones son una sola y misma verdad contemplada a trav\u00e9s de tres prismas: 1) el de la fuerza (plano hist\u00f3rico-pol\u00edtico); 2) el de la \u00e9tica (bien y mal); 3) el de la ontolog\u00eda (el recorte).<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Si se quiere entender qu\u00e9 significa combatir, hace falta volver a la cuesti\u00f3n del recorte, con el cuidado de sacar todas sus consecuencias \u00e9ticas e hist\u00f3ricas. La pregunta es: \u00bfc\u00f3mo se opera el recorte de lo finito?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La producci\u00f3n parte de la constataci\u00f3n de que todas las cosas son finitas, resisten a lo informe, porque son un recorte. Esta constataci\u00f3n es tambi\u00e9n la nuestra. La bifurcaci\u00f3n concierne al paso ulterior. En la producci\u00f3n es algo inmediato que se recorten todas las cosas sobre el fondo de una cosa mayor. <em>La forma de un objeto<\/em> depende as\u00ed de aquello dentro de lo cual se encuentra. Haciendo esto, pronto se olvida que <em>la forma de una cosa<\/em> sale de un encuentro, dicho de otro modo, de lo com\u00fan singular comprometido en la cosa pero que tambi\u00e9n la excede. Pero vayamos m\u00e1s despacio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En la producci\u00f3n, la forma es ella misma una cosa, una caja donde se almacenan objetos, una caja con un nombre \u2014 aqu\u00ed radica toda la importancia social de las etiquetas. O bien, la forma es un molde, que modela objetos en cadena. Esta concepci\u00f3n tiene la ventaja de ser siempre posible, de acompa\u00f1arse de una cierta \u00abveridiccion\u00bb. Es en esto donde se ha apoyado la civilizaci\u00f3n a lo largo de su Gesta colonial: el car\u00e1cter infinitamente recortable<sup>4<\/sup> de lo real. Fue aqu\u00ed que encontr\u00f3 la plasticidad abstracta que necesitaba. Le bast\u00f3 con inventar los moldes.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El gran error est\u00e1 en la respuesta dada a la pregunta de saber qu\u00e9 recorta una cosa. En realidad, para una cosa, la forma, la resistencia a lo informe, no depende del hecho de ponerse en otra cosa. Por el contrario, la resistencia a lo informe precede y vuelve posible el hecho de entrar en otras cosas. Pero vayamos m\u00e1s despacio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfC\u00f3mo se habla de una cosa sin traicionarla? La g\u00e9nesis de una cosa es la historia de un encuentro. <em>La cosa es siempre un lugar com\u00fan<\/em>: sitio en el que muchas cosas se dan cita. Es por eso que, por muy lejos que se remonte en lo infinitamente peque\u00f1o, se encontrar\u00e1 lo com\u00fan. En cada ocasi\u00f3n que se a\u00edsle un elemento, no se tardar\u00e1 en descubrir que es el punto de encuentro de otros ingredientes, que justamente se encuentran en \u00e9l, y as\u00ed sucesivamente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ahora bien, es aqu\u00ed donde hay que ver la primera etapa de nuestro relato, en el momento en que unos ingredientes se encuentran en una cosa. <em>Lo que se encuentra en la cosa es tambi\u00e9n lo que proh\u00edbe ser cualquier cosa<\/em>. \u00c9ste es el primer aspecto de la interrupci\u00f3n que est\u00e1 en acci\u00f3n en todas las cosas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Que unos ingredientes, ciertos y no otros, se encuentren en una cosa significa que encuentran un l\u00edmite (l\u00edmite que justamente impide a la cosa ser todo y cualquier cosa). <em>Encontrarse es encontrar juntos un l\u00edmite, al cual confrontamos<\/em>. \u00c9ste es el segundo aspecto de la interrupci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ahora bien, \u00bfcu\u00e1l es este l\u00edmite? \u00bfDe d\u00f3nde viene? La soluci\u00f3n objetiva, lo hemos visto, est\u00e1 en decir: la cosa est\u00e1 en otra cosa, en la cual funciona. As\u00ed se explica su car\u00e1cter limitado. En realidad, el l\u00edmite viene siempre \u00abdel interior\u00bb, a partir de aquello que acontece. Cuando se dice que la cosa es un \u00ablugar com\u00fan\u00bb no se quiere decir un sitio \u00abhecho para\u00bb, \u00abadaptado a\u00bb, el acogimiento de ciertos ingredientes y no de otros, seg\u00fan no se sabe qu\u00e9 reglamento interno. El lugar no preexiste. El l\u00edmite viene del interior, o dicho de otro modo, de <em>aquello que los ingredientes hacen juntos<\/em>. \u00c9sta es la tercera etapa, decisiva, que queda por interpretar.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Decimos que este lugar en el que se dan cita muchas otras cosas nunca es demasiado \u00abgrande\u00bb como para permitir el despliegue de su vida colectiva: de aquello que juntos tienen que hacer y que deshacer. La cosa es el lugar de algo com\u00fan. Ahora bien, este lugar entra formalmente en contradicci\u00f3n con esto com\u00fan: <em>porque aquello que los ingredientes hacen juntos supera siempre el marco de la cosa<\/em>. Esta contradicci\u00f3n es el tercer aspecto de la interrupci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>Aquello que hacemos juntos<\/em> es la magia de todo encuentro. Se habla de encuentro <em>cuando la manera en que estamos juntos se nos escapa siempre, se fuga, de tal suerte que hay que perseguirlo para encontrarlo en otra parte, en las cosas<\/em>.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>El principio de explosi\u00f3n<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Aquello que hacemos juntos se da en las cosas, y en cada ocasi\u00f3n encuentra una limitaci\u00f3n, o dicho de otro modo, experimenta, en cada ocasi\u00f3n, en cada cosa, que aquello que hacemos juntos no se detiene en ello. Quiz\u00e1 alguien ya lo presinti\u00f3: el modelo ontol\u00f3gico es el de la explosi\u00f3n. \u00abUna explosi\u00f3n es la transformaci\u00f3n r\u00e1pida de uno o varios materiales en otra materia que tiene un volumen mayor\u00bb. \u00bfMayor que qu\u00e9? Que el lugar en el que acontece: la cosa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En este punto, una vez concentrados los diferentes momentos de la cosa en un \u00fanico relato, podemos interpretar la limitaci\u00f3n. Ah\u00ed donde el r\u00e9gimen objetivo ve tan s\u00f3lo un principio de reclusi\u00f3n, nosotros vemos la contenci\u00f3n necesaria para cualquier explosi\u00f3n. Lo que explota no es la cosa, sino la potencia. Para que la energ\u00eda se libere hace falta que la cosa se mantenga. Y viceversa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El gran descubrimiento se sit\u00faa en el momento en que algunos se dijeron: debemos pensar todas las cosas, todas las singularidades, como cargadas de cierto com\u00fan. Esto com\u00fan no est\u00e1 dado ni es causado, sino que se inventa en el acontecimiento, en el encuentro. Todo empieza por el efecto, por el <em>acto<\/em> del encuentro. Pero lo que da forma a la cosa, lo que le hace acceder a la finitud,<sup>5<\/sup> es <em>la potencia<\/em>, la potencia en su redespliegue a trav\u00e9s de la cosa. La potencia es el hecho de que lo com\u00fan \u00abcruce\u00bb la cosa, la desborde. Potencia expresada dentro, potencia inexpresada alrededor. \u00a1He aqu\u00ed otra definici\u00f3n del medio ambiente!<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La forma es la relaci\u00f3n, el diferencial entre la potencia expresada y la potencia inexpresada. Lo com\u00fan es lo que anima a todas las cosas. Y lo que anima el adentro desborda por fuera y no es finito, no es finalizable, no es cortable. La forma es la invencible contradicci\u00f3n entre aquello que unos ingredientes hacen juntos (infinito) y el lugar en que esto acontece (finito). Potencia: para ser en la cosa, lo que se encuentra tiene que encontrar un l\u00edmite. Al mismo tiempo, este l\u00edmite es a su vez infinito, no es m\u00e1s que el infinito mismo de todo com\u00fan, m\u00e1s all\u00e1 de todas las cosas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Podemos hacernos ahora una imagen de la forma. \u00c9sta es la vibraci\u00f3n singular que cada cosa libera, en su clausura misma. La clausura no es el cercado, sino al mismo tiempo manera de expresar de la potencia y manera de liberarla en el mundo. El mundo se vuelve simplemente el espacio de vibraci\u00f3n de las cosas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por consiguiente, suponiendo que una paradoja es un hecho explosivo, se dir\u00e1 que la forma de una cosa no es <em>el hecho<\/em>, sino <em>la paradoja<\/em> que una cosa contiene en alguna parte. Ya que no accede a la determinaci\u00f3n, a lo finito, m\u00e1s que encontrando aquello que la supera. La forma no es el alineamiento objetivo de la cosa. El principio de clausura es al mismo tiempo principio de apertura, para la cosa, de poder combinarse al infinito con otras cosas, sin distinci\u00f3n preliminar. Es la especie de direcci\u00f3n a la que todas las cosas env\u00edan en el mundo. Es la cosa como botella al mar, aquella que, tras movimientos extra\u00f1os, aterrizar\u00e1 en alguna parte, renacer\u00e1 en otra cosa. Para continuar con la met\u00e1fora: ah\u00ed donde, desde la perspectiva del objeto, el mensaje permanece aunque llegue prisionero de la botella, desde la perspectiva del encuentro, cada nuevo descubridor descifra un nuevo mensaje.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Asir la forma es asir <em>un comienzo y nada m\u00e1s<\/em>. Al final de nuestro relato llegamos pues a una curiosa inversi\u00f3n, donde una cosa se deja primero asir como un fin, fin que s\u00f3lo es comprensible desde otro lugar, la forma, que <em>no hace nunca sino comenzar<\/em>.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hay cosas, est\u00e1n limitadas por el infinito de algo com\u00fan, algo com\u00fan que de cierta manera est\u00e1 siempre ah\u00ed para decir: \u00abobserven bien, \u00a1no soy finito!\u00bb. Hay cosas, sin las cuales no habr\u00eda ning\u00fan punto para enganchar, para topar, para comparar, nada para experimentar el infinito.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo m\u00e1s curioso sin duda es que en el encuentro como principio de explosi\u00f3n no encontramos la disoluci\u00f3n de las cosas, sino su consistencia propia. Podr\u00edamos leer en esto una descodificaci\u00f3n de la expresi\u00f3n de Andr\u00e9 Breton \u00abexplosiva-fija\u00bb. Todo esto se vuelve menos contraintuitivo tan pronto como se piensa en qu\u00e9 son capaces de despertar en nosotros cosas simples, como por ejemplo una canci\u00f3n, la iluminaci\u00f3n de una sonrisa o incluso el regreso de alguien (como en <em>Mathilde<\/em> de Brel). Todas las cosas que nos hacen vibrar, bien o mal, entran con estruendo y nos \u00absoplan\u00bb. No proponemos nada m\u00e1s que comprender las cosas desde el punto de vista de la potencia, que es en realidad el \u00e1ngulo de lo real.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Dos finitudes enemigas<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Pasemos a la filmaci\u00f3n de una cosa en c\u00e1mara r\u00e1pida. Lo que se encuentra en una cosa encuentra un l\u00edmite. \u00c9ste viene no como un l\u00edmite objetivo, sino de la estructura explosiva de \u00abaquello que hacemos juntos\u00bb, a saber, de la cosa como redespliegue de la potencia, como irreductibilidad de la potencia desde adentro a la potencia por fuera. As\u00ed, la forma de una cosa es el diferencial entre adentro y afuera. La cosa es disparidad. Y lo que ocurrir\u00e1, en consecuencia, posteriormente, pasar\u00e1 necesariamente por la irrupci\u00f3n del Afuera en un sitio.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que hace que una cosa se sostenga es ser una disparidad, es ser <em>inestable<\/em>. Cada cosa es una grandeza inestable, un n\u00famero irracional. Esto es lo que oponemos al gran principio occidental del hombre como medida de todas las cosas, es as\u00ed como se lo refuta. La historia del comunismo puede entonces volver a comenzar por el comienzo: lo irreductible. Ya que el partido tomado del aislamiento y de la \u00abestabilidad\u00bb \u2014sobre el cual se funda todo discurso estatal\u2014 es aquel de la ceguera.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La forma, o m\u00e1s concretamente la puesta en juego que hay que hacer de las cosas, es encontrar una manera de cerrar y clausurar, de encontrar un g\u00e9nero de lugar, que libere energ\u00eda. As\u00ed pues, pol\u00edticamente, hay dos finitudes: una comprime la energ\u00eda para liberarla, otra la reprime para consumirla, lo que finalmente siempre quiere decir agotarla. La primera se llama violencia, la segunda depredaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La depredaci\u00f3n\/producci\u00f3n se apoya en la finitud objetiva, dicho de otro modo, la finitud como aborto, extinci\u00f3n o, m\u00e1s sobriamente, el mal. El mal es el hecho de ser recortado sobre el fondo de otra cosa, y no al mismo tiempo sobre el fondo de un mundo. El aislamiento objetivo retira cada cosa de sus condiciones irreductibles, que ahora conocemos como <em>condiciones de explosi\u00f3n<\/em> (\u00abpara que la cosa se sostenga, hace falta que la energ\u00eda se libere, y viceversa\u00bb). La depredaci\u00f3n\/producci\u00f3n cree \u00fanicamente en formas-objetos. Rehace la historia de cada cosa: m\u00e1s acontecimiento, m\u00e1s encuentro, pero de las causas encadenadas, de las cosas que producen otras cosas. M\u00e1s mar y m\u00e1s horizonte: las cosas se quedan, por as\u00ed decirlo, \u00abentre ellas\u00bb Se trata del mundo tal y como se vuelve legible desde la muerte de Dios. Infierno, <em>samsara<\/em><sup>6<\/sup> podrido, pol\u00edticamente siempre propicio a la expansi\u00f3n de cualquier Reacci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">La pol\u00edtica de depredaci\u00f3n razona, predica y prescribe de esta manera: \u00abPuesto que no hay otra manera de encontrar l\u00edmites que en el cerco objetivo, el mal es necesario, y hay que llamarlo el bien. No hay que combatir el yugo objetivo, hay que favorecerlo, d\u00e1rselo como carburante para hacer cosas, y para formar un orden pol\u00edtico\u00bb. La depredaci\u00f3n quiere a la vez renunciar a la violencia (pol\u00edtica de pacificaci\u00f3n, en el sentido colonial), y celebrar los roles y los lugares. Hay que mirar la pacificaci\u00f3n como lo que es: absoluta brutalidad. Aquella con la cual se dice a cada cosa: \u00abS\u00e9 bella y c\u00e1llate, pues tenemos que poder consumirte\u00bb. La cultura de la depredaci\u00f3n son todos los medios que se cultivan para, con un mismo gesto, rendir un culto a los roles y las funciones, y combatir la violencia.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Por \u00faltima vez, recapitulemos. Todo lo que existe es superaci\u00f3n de una prueba, resistencia al encierro, redespliegue de la cuesti\u00f3n.<sup>7<\/sup> De aqu\u00ed deriva una cierta concepci\u00f3n del bien, de la justeza, de la potencia y de la felicidad.<sup>8<\/sup> Esta concepci\u00f3n permite remontar a la producci\u00f3n, dar una evaluaci\u00f3n implacable de ella: la concepci\u00f3n civilizada del bien, el aislamiento objetivo, es el principio de todo mal, de toda justicia, de toda impotencia y de toda infelicidad. Todo esto exige ser ampliamente meditado y experimentado. Digamos solamente que cuando se lo traslada al plano de la fuerza \u2014plano decisivo en pol\u00edtica\u2014 esto da, explicita y respalda la oposici\u00f3n entre violencia y depredaci\u00f3n.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Extinci\u00f3n: quisieron separar lo finito y lo infinito<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Llegamos a la interpretaci\u00f3n de la extinci\u00f3n. \u00c9sta no es circunstancial sino que deriva necesariamente del funcionamiento objetivo. La raz\u00f3n es que no se puede extraer al infinito valor a una misma cosa \u2014 mientras s\u00ed puedes amarla y odiarla infinitamente. Lo que aqu\u00ed est\u00e1 en juego es la aptitud, no a \u00abver simplemente la finitud de las cosas\u00bb,<sup>9<\/sup> sino a establecer una relaci\u00f3n infinita con cosas finitas. Revocando toda relaci\u00f3n de gobierno (dicho de otro modo, todo procedimiento de confinamiento en lo positivo, en lo estable), se trata de aprender a desplegar lo negativo infinito de cada cosa. Es desde esta perspectiva que tendremos que oponer a la utilizaci\u00f3n finita de una cosa su uso infinito.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Nada proh\u00edbe hablar de apocalipsis \u2014 despu\u00e9s de todo, la cuesti\u00f3n es igualmente perecer. Si se quiere hablar de manera un poco menos figurada, se dir\u00e1 que lo vivo se extingue porque la civilizaci\u00f3n lo agota como a todo lo dem\u00e1s, y agot\u00e1ndolo ella misma perece. Consideremos \u00ablo hist\u00f3rico\u00bb. Dado que la civilizaci\u00f3n transporta consigo el principio de redenci\u00f3n, dado que lo aplica a todo, fatalmente, acontece tarde o temprano el momento en que lo que sirve de materia prima comienza a faltar. Esto ocasiona las grandes reestructuraciones hist\u00f3rico-pol\u00edticas. El l\u00edmite de la econom\u00eda es el momento en que el recurso humano llega tambi\u00e9n a agotarse. Entonces, ninguna reestructuraci\u00f3n es posible. Si no consigue colonizar otro planeta, el par\u00e1sito llamado Producci\u00f3n s\u00f3lo puede morir con su hospedador.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hasta nuevo aviso, la objetivaci\u00f3n est\u00e1 en el principio de todo en este planeta. Y la objetivaci\u00f3n es la obsolescencia programada. Hay que tomar acta inmediatamente de la caducidad del <em>principio de caducidad<\/em>, sin lo cual todos estamos muertos. Pero la extinci\u00f3n planetaria es siempre s\u00f3lo un s\u00edntoma de la enfermedad, de la infecci\u00f3n parasitaria que nos afecta. Producci\u00f3n, absolutizaci\u00f3n del objeto, gran relato del mal como \u00abbien\u00bb, y del bien como consumible. Conocemos nuestro diagn\u00f3stico.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Ahora bien, el diagn\u00f3stico inverso es el que est\u00e1 hoy por todas partes puesto de relieve. Los m\u00e9dicos se expresan en estos t\u00e9rminos: \u00abEl problema de la econom\u00eda es que no puede haber un crecimiento infinito en un mundo finito\u00bb. No, \u00a1el problema no es el car\u00e1cter infinito de la civilizaci\u00f3n! El \u00fanico infinito que ella conoce es el de un principio de gobierno, la objetivaci\u00f3n, principio al cual ella da marcha, y que precisamente opera por <em>finitizaci\u00f3n de cada cosa<\/em>. La finitizaci\u00f3n de cada cosa es impedir que lo finito encuentre su forma, la cual es siempre infinita. El principio de finitizaci\u00f3n, infinito como cualquier idea, propaga una infinita desolaci\u00f3n. En cualquier momento, se expone a que a \u00e9l mismo se le declare caduco, ya que por donde sea que pise, no vuelve a crecer la hierba. El g\u00e9nero de alquimia que elabora lo condena a agotar indefinidamente las realidades que toca \u2014 transform\u00e1ndolas en oro, en valor. Louise Michel motivaba as\u00ed su profesi\u00f3n de fe anarquista: \u00abEl poder est\u00e1 maldito\u00bb. A la manera del rey Midas.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Algunos nos se\u00f1alar\u00e1n: las cosas no esperan a la econom\u00eda para perecer. La cuesti\u00f3n no es imputar a la econom\u00eda la corruptibilidad de las cosas, sino definirla como aquello que agota el tiempo de la corrupci\u00f3n para imponerlo pol\u00edticamente. Ya que la producci\u00f3n no es la contemplaci\u00f3n de la vanidad de las cosas. Ella <em>hace comparecer las cosas para consumirlas<\/em>, e impone el tiempo de la corrupci\u00f3n como \u00fanico r\u00e9gimen. La producci\u00f3n funciona como un agujero negro. Para decirlo en el mero plano existencial, nosotros pensamos que la forma de nuestro tiempo no es el intervalo finito-objetivo entre nacimiento y muerte. La forma de nuestro tiempo est\u00e1 en las cosas con las cuales llegamos a establecer una relaci\u00f3n infinita, absoluta. La forma de nuestro tiempo est\u00e1 en algunas temporalidades infinitas que emergen en el segmento objetivo nacimiento-muerte. En otros t\u00e9rminos, la muerte es un l\u00edmite objetivo, pero nuestra forma no es la muerte. Aqu\u00ed yace el nihilismo.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>Combatir y celebrar<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Todo esto debe venir a aclarar el sentido de combatir. Volvamos a decirlo: existe una estricta equivalencia entre el hecho de atenerse a su rol \u2014su determinaci\u00f3n objetiva, cualquiera que sea y de donde provenga\u2014 y el rechazo a la violencia, la elecci\u00f3n de la depredaci\u00f3n. Tomar la opci\u00f3n inversa es encontrar una evidencia ancestral, borrada hace poco tiempo, pero todav\u00eda tenaz: <em>la existencia es violencia, y la violencia es liberadora<\/em>. Sin embargo, si las cuestiones de la violencia y de la forma son una sola, es porque para nosotros no se trata solamente de \u00abrehabilitar\u00bb la existencia como combate, sino de dar a su configuraci\u00f3n com\u00fan un nuevo giro, un sentido a la altura de los meollos de la \u00e9poca. No ignoramos el desv\u00edo beneficioso que la sociedad ha hecho de esta evidencia.<sup>10<\/sup> Despu\u00e9s de todo, es tambi\u00e9n como carne de ca\u00f1\u00f3n que una poblaci\u00f3n es productiva, que se la captura\/consume. Es el sacrosanto esp\u00edritu de combate que llev\u00f3 a la generaci\u00f3n de 1914-1918 al matadero mientras cantaban. En el registro de la vida cotidiana, esto toma la forma del culto a la personalidad que se consagra a la figura del luchador, del emprendedor existencial, o a uno mismo. La celebraci\u00f3n del combate, no como repulsivo o v\u00e1lvula de escape, sino como seducci\u00f3n es una de las m\u00e1s viejas astucias de la raz\u00f3n depredadora. \u00c9sta autoriza desde siempre sus rituales de sacrificios, humanos u otros. En otros t\u00e9rminos, no se sabe nada del sentido de un combate sin saber qu\u00e9 celebra.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">De esta manera, decimos por un lado: <em>la existencia es combate<\/em>. Es in\u00fatil querer sustraerse de esto, es una necesidad. Imposible atenerse al mal.<sup>11<\/sup> Toda manera de existir ser\u00e1 una manera de luchar. Pero esta verdad se lee en sus dos caras. Por un lado, hay que decir: <em>el reverso del combate es la persecuci\u00f3n del mundo<\/em>. El mundo es, en todas las cosas, lo que nos anima y aquello que perseguimos. Si hace falta luchar es porque nuestra \u00fanica cuesti\u00f3n es apuntar al mundo. Tal es el movimiento \u00faltimo en que el combate, ya sea ordinario, epid\u00e9rmico o hist\u00f3rico, saca toda justificaci\u00f3n y toda autorizaci\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">En definitiva, el combate asume dos sentidos. <em>En el sentido existencial<\/em> es el negativo de la persecuci\u00f3n del mundo. En este sentido, incluso nuestro enemigo \u00edntimo nos mantiene en contacto con el mundo. Lo maldecimos, pero sabemos que tener un enemigo es una bendici\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\"><em>En el sentido hist\u00f3rico<\/em>, el combate no designa la otra cara de la persecuci\u00f3n del mundo, sino m\u00e1s bien su condici\u00f3n pol\u00edtica. Solamente al acceder al plano de la fuerza, aquel donde se oponen violencia y depredaci\u00f3n, potencia y poder, es que llegamos a comprender la oposici\u00f3n entre dos reg\u00edmenes de cosas, entre dos finitudes (encuentro versus objeto), como el choque de dos partidos transhist\u00f3ricos. Asumir el plano de la fuerza es naturalmente penetrar en una zona prohibida socialmente, y generalmente peligrosa.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00bfC\u00f3mo se presentan las condiciones pol\u00edticas del combate \u00e9tico? Perseguir el mundo requiere combatir las potencias aliadas que forman la log\u00edstica de la amnesia, en su conjunto fuerzas de olvido que organizan la creencia en un mundo dado y prefabricado, o simplemente pura nada. Lo que hay que combatir <em>a priori<\/em> son las fuerzas responsables del aplastamiento sensible de lo real, de la pacificaci\u00f3n general, de la absoluta brutalidad. En nombre de la vocaci\u00f3n de todas las cosas a encontrar el mundo, o m\u00e1s simplemente, a tener una forma.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Todo lo que para nosotros se juega va pues a consistir en despejar y explorar el g\u00e9nero de \u00abcomportamiento cinerg\u00e9tico\u00bb, el arte de la caza, que rindan justicia a la siguiente intuici\u00f3n: lo que se caza es el mundo. Desde tal perspectiva de conjunto, se persigue lo que se celebra (y que no se puede capturar), y se combate todo lo que nos impide cazar, y, en otro sentido, a los enemigos existenciales.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Vamos a encontrar el sentido existencial del combate en los usos, de los que har\u00e1 falta, en un texto posterior, desplegar su mecanismo, o m\u00e1s bien, desplegar sus alas. Ya que los usos son formas que asimos en el vuelo. En cuanto al sentido hist\u00f3rico del combate, compromete en primer lugar el hecho de conocer a nuestros depredadores, directos e indirectos, de comprender la depredaci\u00f3n para hacerle la guerra.<sup>12<\/sup> La primera buena nueva revolucionaria: la alegr\u00eda de conocerse depredadores, y de sentir en s\u00ed lo que esto da.<sup>13<\/sup> Uno se vuelve m\u00e1s reactivo, m\u00e1s feroz, m\u00e1s agresivo, m\u00e1s vivo, menos d\u00f3cil, m\u00e1s atento a lo que nos rodea, m\u00e1s consciente de la necesidad de no deambular solo al aire libre de la existencia, la de tener un \u00abclan\u00bb En segundo lugar, el sentido hist\u00f3rico del combate consiste en poner los usos en posiciones de combate.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\"><em>\u00abDeserci\u00f3n = invasi\u00f3n\u00bb, o la ense\u00f1anza de<\/em> Jurassic Park<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify\">Para acabar, se esbozar\u00e1 un esquema de la ofensiva pol\u00edtica, se propondr\u00e1 una meditaci\u00f3n estrat\u00e9gica. \u00bfPor qu\u00e9 anticipar un plan de batalla, antes incluso de disponer de tropas? Sin duda por la convicci\u00f3n de que una gran parte de la determinaci\u00f3n nos viene en el campo de batalla \u2014 es decir, en conexi\u00f3n directa con la configuraci\u00f3n hist\u00f3rica de la relaci\u00f3n de fuerza.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">\u00abPoner los usos en posiciones de combate\u00bb es, primero, llegar a decir el hechizo que les es hecho. Demos un rodeo por una f\u00e1bula. Los usos est\u00e1n en la situaci\u00f3n de los dinosaurios de <em>Jurassic Park<\/em>.<sup>14<\/sup> De ser una fuerza consagrada a permanecer soberana, son encerrados detr\u00e1s de las rejas de un parque y transformados en animales dom\u00e9sticos. (Fuera del parque, existen en forma de peluches y otros suvenires). Su existencia est\u00e1 bajo control, e incluso es producida de una forma bastante precisa. Se trata de la reconstituci\u00f3n de modelos antiguos a los cuales se presta una vida nueva, enteramente parametrada y supervisada. Todo se piensa para volverlos est\u00e9riles y prohibirles tener una vida propia, densa, an\u00e1rquica, contradictoria, irreductible. Los agentes del parque, sin importar su oficio o su temperamento, no dudan un solo segundo de la <em>necesidad<\/em> de volver compatibles estos seres indomables y no-domesticables con las exigencias de un parque natural arqueo-futurista. Los m\u00e1s l\u00edricos creen incluso percatarse de una continuidad entre nuestros sue\u00f1os de ni\u00f1os y su realizaci\u00f3n separada en un parque.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">As\u00ed, los usos son dinosaurios que llevan una existencia de mascotas. Sin ir m\u00e1s lejos a\u00fan, notemos que el sentido de la isla de <em>Jurassic Park<\/em> se mantiene enigm\u00e1tico. Se podr\u00eda leer en ella una especie de duplicaci\u00f3n del parque, el signo de la propensi\u00f3n del humano hacia la insularidad, la pol\u00edtica como encierro en un territorio delimitado. Pero la isla puede contar a la perfecci\u00f3n otra historia. Porque hay solamente una isla, y porque al final, la isla debe ganar contra el parque, es decir, la divisi\u00f3n de la isla.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Volvamos a nuestras ovejas. Hoy en d\u00eda, los usos no son nada. Domesticados, son la marca de nuestra servidumbre. En primer lugar, resulta muy extra\u00f1o querer respaldar en esta palabra cualquier movimiento de liberaci\u00f3n. Los usos, si se observa lo que ocurre concretamente, son los buenos usos, la manera de conformarse, la norma. Los usos no son nada: porque se los ve y se los practica <em>desde el exterior<\/em>. Y porque son el objeto de un cuidado atento y de una vigilancia armada.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pero el acontecimiento de <em>Jurassic Park<\/em>, aquel que precipita todo, es un disfuncionamiento, un sabotaje. Es el apag\u00f3n de la clausura el\u00e9ctrica. Por lo general, depende s\u00f3lo de ella que los dinosaurios lleven una existencia en polic\u00eda que no interfiera en \u00abla libertad de los dem\u00e1s\u00bb. Una vez que se desactiva la clausura, todos se rinden a la evidencia. Es enorme como una casa: los dinosaurios no est\u00e1n hechos para esto. Para que se los observe desde el exterior. Entonces, el sentido de la isla aparece. No hay los dinosaurios por un lado y los humanos por el otro. En el momento en que los dinosaurios dejan de reconocer la clausura, todo el recorte civilizado se nubla. La existencia carcelaria obedece en primer lugar al funcionamiento de la clausura. Pero \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando todas las dicotom\u00edas civilizadas se estropean?<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Una primera inversi\u00f3n se opera: los dinosaurios liberados, la encarcelaci\u00f3n humana se vuelve visible. \u00bfDesde hace cu\u00e1nto tiempo los humanos est\u00e1n encerrados en sus condiciones objetivas, a saber, el conjunto de los aparatos que los mantienen separados del Afuera? El parque revela la ambivalencia de la captura objetiva. Quieren protegerse del afuera, poner una barrera, pero la menor falla de seguridad ense\u00f1a que aquel que aprisiona, en su propio gesto, se constituye como prisionero. Tan pronto como haya un muro, nada impide que uno se diga, tanto de un lado como del otro, que los prisioneros son aquellos que hay enfrente.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Pol\u00edticamente, el <em>blackout<\/em>, la desconexi\u00f3n de la clausura, es el momento en que, dudando de las divisiones civilizadas y rechaz\u00e1ndolas, se las percibe como lo que son: barrotes, muros, cercos, celdas. Colonia penitenciaria. Cada uno se despierta en el interior de una c\u00e1rcel. Es una c\u00e1rcel especial. Tiene la apariencia de una isla con las dimensiones de la Tierra y comprende todo lo que llamamos nuestro medio ambiente. Somos pol\u00edticos, cosas del poder, como lo dem\u00e1s. No hay ninguna liberaci\u00f3n programada. Sin embargo, nada dice que estamos apresados para siempre. Es mucho m\u00e1s kafkiano. Es como si ninguna pena hubiera sido pronunciada.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Hemos aterrizado aqu\u00ed en cat\u00e1strofe y a esto lo llamamos haber nacido, eso es todo. Y es lo mismo para todo el mundo. Esta toma de consciencia es para nosotros un acontecimiento, pero se acompa\u00f1a en primer lugar de una inmensa interferencia. En realidad, ni siquiera se sabe de qu\u00e9 lado se est\u00e1. Ya que en el momento mismo en que nos sabemos en una c\u00e1rcel, de cierta manera, salimos de ella. Si salimos de la c\u00e1rcel es en la medida en que se comprende que aquello que nos anima se ha situado siempre afuera, siempre ha venido de afuera. Decir que se sale no tiene mucho sentido. M\u00e1s bien tenemos que matar al prisionero en s\u00ed, para renacer en cada ocasi\u00f3n.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">Lo que queremos, porque salir apenas tiene sentido, es entrar en la isla. La c\u00e1rcel es estar en la isla sin entrar nunca en ninguna parte. En la actualidad, queremos entrar, despojarnos, uno despu\u00e9s de otro, los uniformes del colono colonizado. \u00abSer habitantes de la isla\u00bb, esto suena un poco como las palabras huecas administrativas que conocemos de memoria. Lo que deseamos es acechar la isla, y descubrir en lo que hacemos lo que nos acecha, ejercer facultades que no nos conoc\u00edamos. Encontrar a aquellos con los que hasta entonces hemos coincidido en la oscuridad, comunic\u00e1ndonos a trav\u00e9s de los muros. Demoler los dispositivos de captaci\u00f3n integrados a este parque rid\u00edculo que se llama civilizaci\u00f3n, sociedad, humanidad, democracia. A partir del momento en que uno no consigue ya dar cr\u00e9dito y fe a lo que brinda realidad a la c\u00e1rcel, si nos volvemos inmediatamente desertores y fugitivos, el \u00fanico deseo pol\u00edtico es aquel de los dinosaurios en la pel\u00edcula: invadir el parque.<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: justify;text-indent: 0.5cm\">El plan de batalla es pues el siguiente. Los usos se fugan, porque \u00e9sa es su vocaci\u00f3n, son irreductibles. Si uno se vuelve c\u00f3mplice de su evasi\u00f3n no es con la simple esperanza de llevar con ellos una vida de pr\u00f3fugo. La vida de pr\u00f3fugo es la c\u00e1rcel en el exterior, la c\u00e1rcel al rev\u00e9s, incluso en la playa bajo el sol, es el aislamiento. Los usos exigen afirmaci\u00f3n, son las formas que uno encuentra para ir tras el mundo. Nos ense\u00f1an a leer sus huellas por todas partes. La vocaci\u00f3n de los usos es invadir una por una las celdas, dinamitarlas sistem\u00e1ticamente. Y poder honrar otro r\u00e9gimen de las cosas, una nueva cultura de la violencia.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"line-height: 150%;text-align: right\"><em>Jane Doe<\/em><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"height: 1px\" align=\"left\" width=\"25%\" \/>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>1<\/sup> <em>Oratores<\/em>, <em>bellatores<\/em>, <em>laboratores<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>2<\/sup> La cuesti\u00f3n de los usos se encuentra m\u00e1s o menos en confluencia con diferentes problem\u00e1ticas alzadas hasta aqu\u00ed. Se la tratar\u00e1 aparte.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>3<\/sup> L\u00e9o Ferr\u00e9, <em>Il n\u2019y a plus rien<\/em>.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>4<\/sup> \u00bf<em>Culpable<\/em> al infinito? En suma, todas las cosas que comparecen ante un dispositivo productivo pueden protestar: \u00abPero yo no soy culpable\u2026\u00bb. Se le responder\u00e1 a la manera de Charles-Henri Sanson, verdugo durante la Revoluci\u00f3n: \u00abYa lo veremos\u2026\u00bb.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>5<\/sup> Otra finitud, que no es ya la que Occidente no deja de adorar-detestar.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>6<\/sup> En el budismo, ciclo de las existencias condicionadas sucesivas.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>7<\/sup> Las tres formulaciones son inseparables e inextricables. Si se olvida una, se malinterpreta el sentido que hay que dar a la superaci\u00f3n. Dar el sentido de la superaci\u00f3n es una obsesi\u00f3n sin duda tan vieja como la civilizaci\u00f3n. Obsesi\u00f3n en la que se lee, en forma de una investigaci\u00f3n err\u00e1tica, siempre a punto de empantanarse, una contrahistoria siempre posible.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>8<\/sup> La felicidad del antih\u00e9roe: aquella de no tener la elecci\u00f3n \u2014 dado que tiene un mundo. Su m\u00e1xima es: hace falta que alguien se encargue de todo esto.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>9<\/sup> Ahora tenemos el derecho a preguntar: \u00bfcu\u00e1l?<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>10<\/sup> La \u00aborden\u00bb de Freud que se us\u00f3 como exergo debe as\u00ed ser le\u00edda a la vez positivamente, en el sentido de la existencia-combate, y negativamente, en el sentido propio <em>del frente<\/em>. El frente es el matadero como continuaci\u00f3n de los cuidados aportados a cada cabeza de ganado.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>11<\/sup> \u00abLos profesionales del mal\u00bb no son seres de cabo a rabo ignominiosos, pero aquellos que, en su vida, encuentra al mal un sitio reservado, un compartimento que mantienen y cuyo sellado se aseguran. De tal forma que en este espacio, uno se atiene rigurosamente al mal. Esto puede tomar la forma opaca del secreto (psic\u00f3pata, peque\u00f1o o grande), o la forma transparente del deber (polic\u00eda, juez, procurador, etc.). Lo importante es saber compartimentar, ya sea para sobrevivir socialmente, o bien para sobrevivir a su vida social (poder mirarse en el espejo). El caso del capit\u00e1n de industria podr\u00eda dar la impresi\u00f3n de lo contrario, es decir, aquel de una existencia un\u00edvoca, del mal como forma-de-vida, como forma-mundo (contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos, el mal es reducci\u00f3n). El gran supervisor est\u00e1 incesantemente atrapado por su vocaci\u00f3n depredadora, hasta en su existencia moral donde debe, aqu\u00ed tambi\u00e9n, una y otra vez, <em>comprarse<\/em> una consciencia, \u00abadquirir <em>partes de bien<\/em>\u00bb (la filantrop\u00eda, continuaci\u00f3n de la depredaci\u00f3n). De hecho, en este caso, la compartimentaci\u00f3n debe efectuarse en hueco: el mal desborda por todas partes, ya no es posible aislarlo, s\u00f3lo es posible y desesperadamente aislar el bien (y por tanto perderlo), fetichizar una microan\u00e9cdota, improbable e irrisorio islote de bien que se lleva a la tumba. Es el famoso \u00abRosebud\u00bb en <em>Citizen Kane<\/em> (\u00abRosebud\u00bb, juguete y arma para Kane, nombre de un trineo c\u00f3mplice a la vez de recuerdos de la infancia y de un intento vano de resistir al banquero a cuya casa se lo enviaba a vivir). Todas estas historias de contrato pasado con el Diablo quer\u00edan contarnos algo m\u00e1s: s\u00f3lo con el Diablo hay contrato y c\u00e1lculo\u2026<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>12<\/sup> Hay que ver en esto una de las primeras consecuencias concretas de lo que se adelanta. Una llamada a hacer un inventario de los dispositivos de depredaci\u00f3n. La dificultad y la exigencia es que esta lista tiene que hacerse, no con el ojo de la producci\u00f3n, sino desde la perspectiva de los usos: en qu\u00e9 tal dispositivo proh\u00edbe todo uso, c\u00f3mo tal otro podr\u00eda disolverse en un uso, etc. C\u00f3mo iniciar esta gran demolici\u00f3n.<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>13<\/sup> Pero entonces, \u00bfya no interesa verlos desaparecer? En realidad, sabemos que debemos combatirlos, y sabemos tambi\u00e9n que hay algo que no se puede extirpar en el poder, que, de cierta manera, puede siempre renacer, en una u otra forma. Podr\u00edamos decir que luchamos por ese d\u00eda en que las alegr\u00edas peligrosas del combate se encontrar\u00e1n solamente en la forma alta de la enemistad\u2026 Pero \u00bfc\u00f3mo se dice esto, en el momento en que enfrentamos la organizaci\u00f3n m\u00e1s sistem\u00e1tica del poder en la historia?<\/small><\/div>\n<div style=\"line-height: 120%;text-align: justify\"><small><sup>14<\/sup> La idea vino al escuchar a un representante de las fuerzas del orden que hablaba de los \u00abchalecos amarillos\u00bb y de sus \u00abcomportamientos\u00bb durante la jornada del 1 de diciembre de 2018. \u00c9l insist\u00eda en \u00absu velocidad de desplazamiento\u00bb, el car\u00e1cter \u00abimprevisible de sus movimientos\u00bb. Hablaba con la misma distancia, el mismo temor, la misma fascinaci\u00f3n reprimida, que un personaje de <em>Jurassic Park<\/em> que evoca a su superganado primitivo.<\/small><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos aqu\u00ed la tercera parte de los \u00abElementos de descivilizaci\u00f3n\u00bb, que han salido en entregas desde hace semanas en el sitio web franc\u00e9s de lundimatin. Tambi\u00e9n pueden consultar las partes primera, segunda, cuarta y quinta. &nbsp; Una sola orden: \u00a1el frente! Freud a unos enfermos, 1914-1918 &nbsp; Hace veinte a\u00f1os, el retorno en pol\u00edtica de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10716,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1067","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1067","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10716"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1067"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1067\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1098,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1067\/revisions\/1098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1067"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1067"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/artilleriainmanente.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1067"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}